{"id":19051,"date":"2026-01-10T05:00:39","date_gmt":"2026-01-10T04:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19051"},"modified":"2026-01-09T10:51:45","modified_gmt":"2026-01-09T09:51:45","slug":"introduccion-a-la-edicion-actualizada-de-el-intercambio-desigual-de-arghiri-emmanuel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19051","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a la edici\u00f3n actualizada de <i>El intercambio desigual<\/i>, de Arghiri Emmanuel"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p>Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente como la nueva introducci\u00f3n a la edici\u00f3n actualizada de Arghiri Emmanuel, <a href=\"http:\/\/monthlyreview.org\/9781685901424\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite>Unequal Exchange<\/cite><\/a> (Monthly Review Press, 2025).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/unequal-exchange.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-19052\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/unequal-exchange.png\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/unequal-exchange.png 1162w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/unequal-exchange-238x300.png 238w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/unequal-exchange-813x1024.png 813w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/unequal-exchange-768x968.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/><\/a>La obra de Arghiri Emmanuel <a href=\"http:\/\/monthlyreview.org\/9781685901424\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Unequal Exchange: A Study of the Imperialism of Trade<\/i><\/a> (Intercambio desigual: un estudio sobre el imperialismo del comercio) caus\u00f3 un gran revuelo cuando se public\u00f3 por primera vez en franc\u00e9s en 1969, no solo por la profundidad de su cr\u00edtica a la econom\u00eda neocl\u00e1sica, sino m\u00e1s a\u00fan por el enorme desaf\u00edo que planteaba a la propia teor\u00eda econ\u00f3mica marxista.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>1<\/sup><\/span> Esta recepci\u00f3n incendiaria se hizo evidente de inmediato, ya que el libro incorporaba un amplio debate entre Emmanuel, un economista griego que se convirti\u00f3 en director de estudios econ\u00f3micos de la Universidad de Par\u00eds-VII, y el economista marxista franc\u00e9s Charles Bettelheim, bajo cuya direcci\u00f3n Emmanuel hab\u00eda escrito su tesis doctoral sobre el intercambio desigual y cuyas opiniones se alejaban considerablemente de las de Emmanuel. As\u00ed, <i>El intercambio desigual<\/i> de Emmanuel irrumpi\u00f3 en la escena p\u00fablica en medio de una tormenta de controversia, que ya estaba impl\u00edcita en el libro y que r\u00e1pidamente se extendi\u00f3 a un debate m\u00e1s amplio que se prolong\u00f3 durante a\u00f1os, planteando la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n de la clase obrera en las econom\u00edas capitalistas avanzadas con el imperialismo. El impacto de <i>El intercambio desigual<\/i> fue sorprendente en su momento, pero luego decay\u00f3 a medida que el inter\u00e9s por la teor\u00eda imperialista disminuy\u00f3 en la izquierda occidental y que la realidad que Emmanuel hab\u00eda se\u00f1alado fue frecuentemente negada. Mientras tanto, la investigaci\u00f3n que \u00e9l hab\u00eda iniciado fue retomada por otros, como el economista egipcio-franc\u00e9s Samir Amin, y transformada en otras direcciones. Sin embargo, en el siglo XXI, la realidad del intercambio econ\u00f3mico y ecol\u00f3gico desigual ha pasado a considerarse el quid de la lucha mundial antiimperialista, y el inter\u00e9s por la obra cl\u00e1sica de Emmanuel se ha disparado de nuevo.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del intercambio internacional desigual se remonta a la cr\u00edtica de Karl Marx a la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica y, de hecho, era una cuesti\u00f3n importante dentro de la econom\u00eda pol\u00edtica liberal cl\u00e1sica.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>2<\/sup><\/span> En su obra seminal <i>Sobre los principios de la econom\u00eda pol\u00edtica y la tributaci\u00f3n<\/i> (1817), David Ricardo asumi\u00f3 que el capital era inm\u00f3vil a nivel mundial, mientras que la ley de hierro maltusiana de los salarios significaba que los costes laborales estaban determinados por las necesidades de subsistencia f\u00edsica. Por lo tanto, la ley del valor no se aplicaba a las transacciones internacionales. Aunque se pod\u00eda suponer que los salarios de los trabajadores se igualaban, ya que estaban determinados m\u00e1s o menos por la subsistencia absoluta, los beneficios, debido a la inmovilidad del capital entre naciones, no lo estaban. En consecuencia, Ricardo introdujo su famosa teor\u00eda de la ventaja comparativa para explicar el comercio internacional, como una desviaci\u00f3n y una inversi\u00f3n de la ley del valor, bas\u00e1ndose en la oferta y la demanda como principal determinante.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>\u00b3<\/sup><\/span><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Ricardo demostr\u00f3 que siempre era beneficioso para los pa\u00edses participar en el comercio, exportando los productos para los que ten\u00edan la mayor ventaja comparativa, en relaci\u00f3n con otros bienes que pudieran elegir intercambiar. No obstante, tambi\u00e9n reconoci\u00f3 que, debido a las diferentes productividades (e intensidades de mano de obra), algunos pa\u00edses recibir\u00edan m\u00e1s mano de obra por menos mano de obra en el intercambio internacional, mientras que otros pa\u00edses recibir\u00edan menos mano de obra por m\u00e1s.<sup>4<\/sup> \u00abIncluso seg\u00fan la teor\u00eda de Ricardo\u00bb, observ\u00f3 Marx, \u00abtres d\u00edas de trabajo de un pa\u00eds pueden intercambiarse por uno de otro pa\u00eds&#8230; En este caso, el pa\u00eds m\u00e1s rico explota al m\u00e1s pobre, incluso cuando este \u00faltimo sale ganando con el comercio, como explica John Stuart Mill en su obra <i>Some Unsettled Questions<\/i>\u00bb. <sup>5<\/sup> Como resumi\u00f3 Amin la teor\u00eda ricardiana de la ventaja comparativa en el comercio internacional, \u00abTodo lo que esta teor\u00eda nos permite afirmar es que, en un momento dado, siendo la distribuci\u00f3n de los niveles de productividad la que es, a los dos pa\u00edses les interesa efectuar un intercambio, <i>aunque sea desigual<\/i>\u00bb.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>\u00abDos naciones\u00bb, explicaba Marx en los <em>Grundrisse<\/em>, \u00abpueden intercambiar seg\u00fan la ley del beneficio de tal manera que ambas ganen, pero una siempre sale defraudada&#8230; Una de las naciones puede apropiarse constantemente de una parte del excedente de trabajo de la otra, sin dar nada a cambio\u00bb.<sup>7<\/sup> En el tercer volumen de <em>El capital<\/em>, continu\u00f3 se\u00f1alando que \u00abel pa\u00eds privilegiado recibe m\u00e1s trabajo a cambio de menos\u00bb, obteniendo as\u00ed \u00abbeneficios excedentarios\u00bb, mientras que, por el contrario, el pa\u00eds m\u00e1s pobre \u00abda m\u00e1s trabajo objetivo del que recibe\u00bb.<sup>8<\/sup> Relacionado con esto estaba el hecho de que \u00abla tasa de beneficio es generalmente m\u00e1s alta [en los pa\u00edses subdesarrollados] debido al menor grado de desarrollo, y tambi\u00e9n lo es la explotaci\u00f3n del trabajo mediante el uso de esclavos y coolies, etc.\u00bb.<sup>9<\/sup> As\u00ed, era posible ver \u00abc\u00f3mo una naci\u00f3n puede enriquecerse a expensas de otra\u00bb.<sup>10<\/sup> Aunque Marx nunca lleg\u00f3 a escribir su volumen previsto sobre la econom\u00eda mundial y las crisis, est\u00e1 claro que, bas\u00e1ndose en la realidad del intercambio desigual ya descrita por te\u00f3ricos como Ricardo y Mill, consideraba que el problema radicaba en \u00faltima instancia en las desigualdades de trabajo, ya que las naciones pobres daban m\u00e1s trabajo por menos en el proceso de intercambio.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>Se atribuye al marxista austriaco Otto Bauer el m\u00e9rito de haber sido el primero en sentar las bases del intercambio desigual. En un escrito de 1924, Bauer descart\u00f3 la hip\u00f3tesis de Ricardo de que las tasas de beneficio entre pa\u00edses eran desiguales, sustituyendo la noci\u00f3n de inmovilidad del capital por la de movilidad del capital y con una tendencia a la igualaci\u00f3n de los beneficios a nivel internacional. Sin embargo, el intercambio desigual sigui\u00f3 existiendo, en t\u00e9rminos de Bauer, debido a las diferentes composiciones org\u00e1nicas del capital y, por lo tanto, a las diferentes tasas de productividad entre las econom\u00edas m\u00e1s avanzadas y las menos avanzadas, lo que significaba que en el proceso de igualaci\u00f3n de las tasas de beneficio entre pa\u00edses se produc\u00eda una transferencia de valor de los pa\u00edses m\u00e1s pobres a los m\u00e1s ricos. En la teor\u00eda del valor modificada de Marx, que incorporaba los precios de producci\u00f3n, la igualaci\u00f3n de las tasas de beneficio requer\u00eda una transferencia de valor de las industrias con una composici\u00f3n org\u00e1nica del capital (o ratio capital invertido\/trabajo) m\u00e1s baja a las que ten\u00edan una composici\u00f3n org\u00e1nica m\u00e1s alta. Bauer argumentaba que entre pa\u00edses se produc\u00eda el mismo proceso esencial. En la igualaci\u00f3n de las tasas de beneficio a nivel internacional, los pa\u00edses con una composici\u00f3n org\u00e1nica m\u00e1s alta ganaban valor a expensas de los que ten\u00edan una composici\u00f3n org\u00e1nica m\u00e1s baja. En palabras de Bauer, \u00ablos capitalistas de las zonas m\u00e1s desarrolladas no solo explotan a sus propios trabajadores, sino que tambi\u00e9n se apropian de parte de la plusval\u00eda producida en las zonas menos desarrolladas. Si consideramos los precios de las mercanc\u00edas, cada zona recibe a cambio tanto como ha dado. Pero si nos fijamos en los valores implicados, vemos que las cosas intercambiadas no son equivalentes\u00bb.<sup>12<\/sup><\/p>\n<p>El economista marxista alem\u00e1n Henryk Grossman, en sus escritos de la d\u00e9cada de 1930, continu\u00f3 con el an\u00e1lisis de Bauer. Como \u00e9l mismo dijo, \u00abel comercio internacional no se basa en un intercambio de equivalentes porque, al igual que en el mercado nacional, existe una tendencia a la igualaci\u00f3n de la tasa de beneficio. Por lo tanto, las mercanc\u00edas del pa\u00eds capitalista avanzado con una composici\u00f3n org\u00e1nica m\u00e1s alta se vender\u00e1n a precios de producci\u00f3n superiores a su valor; las del pa\u00eds atrasado, a precios de producci\u00f3n inferiores al valor\u00bb.<sup>13<\/sup><\/p>\n<p>Emmanuel denomin\u00f3 \u00abintercambio desigual en sentido amplio\u00bb a todo el enfoque del intercambio desigual centrado en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital y la mayor productividad relacionada con ella en los pa\u00edses capitalistas desarrollados. <sup>14<\/sup> En este caso, los pa\u00edses con mayor productividad debido a una mayor composici\u00f3n org\u00e1nica del capital y, por lo tanto, mayores tasas de productividad, obten\u00edan plusval\u00eda de las regiones m\u00e1s pobres, simplemente como resultado de la igualaci\u00f3n de las tasas de beneficio a nivel internacional. En este caso, era cierto que los pa\u00edses m\u00e1s ricos se beneficiaban a expensas de los pa\u00edses m\u00e1s pobres, pero se trataba de una funci\u00f3n mec\u00e1nica de la igualaci\u00f3n de las tasas de beneficio y no constitu\u00eda en s\u00ed misma una <i>explotaci\u00f3n imperialista<\/i> real.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p>Lo que Emmanuel aport\u00f3 al concepto de intercambio desigual, y lo que le dio una importancia duradera, fue una teor\u00eda que se centraba en la movilidad internacional del capital junto con la inmovilidad internacional de la mano de obra. Su an\u00e1lisis no negaba la importancia de la \u00abbase amplia\u00bb del intercambio desigual tal y como la articulaban Bauer, Grossman y otros. Pero para Emmanuel, exist\u00eda una segunda forma de intercambio desigual, en \u00faltima instancia m\u00e1s significativa, asociada a la explotaci\u00f3n imperialista. A saber, las econom\u00edas centrales del sistema capitalista mundial, con salarios elevados en t\u00e9rminos globales, extra\u00edan el excedente de mano de obra de las econom\u00edas perif\u00e9ricas, con salarios persistentemente bajos, lo que potenciaba la acumulaci\u00f3n en el centro a costa de la periferia.<\/p>\n<p>Aunque Ricardo hab\u00eda reconocido la existencia del intercambio desigual, para Emmanuel las causas eran inversas. A las tasas de beneficio desiguales y los salarios de subsistencia estandarizados a nivel internacional de Ricardo, Emmanuel sustituy\u00f3 \u00absalarios desiguales entre pa\u00edses\u00bb con beneficios \u00abque tienden a la igualaci\u00f3n\u00bb.<sup>16<\/sup> Emmanuel no construy\u00f3 su an\u00e1lisis principalmente en t\u00e9rminos de la teor\u00eda del imperialismo en el sentido de V. I. Lenin. M\u00e1s bien, asumi\u00f3 en este modelo abstracto no el capital monopolista, sino la libre competencia. Tampoco comenz\u00f3 su examen con la producci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n basadas en las clases, aunque ambas formaban parte de su an\u00e1lisis. En su lugar, trat\u00f3 los salarios como una variable independiente, bas\u00e1ndose en el an\u00e1lisis de Marx sobre su car\u00e1cter hist\u00f3ricamente determinado.<\/p>\n<p>La plusval\u00eda surge en la producci\u00f3n capitalista porque el valor generado por el ejercicio de la fuerza de trabajo de un trabajador excede el valor de la fuerza de trabajo o el salario pagado al trabajador. En los pa\u00edses capitalistas centrales \u2014incluidas no solo las antiguas potencias coloniales, sino tambi\u00e9n, seg\u00fan Emmanuel, los \u00abEstados colonizadores blancos\u00bb (Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia y Nueva Zelanda) que hab\u00edan exterminado o expulsado efectivamente a los habitantes ind\u00edgenas originales de sus tierras\u2014, los salarios eran comparativamente altos a nivel mundial. Esto promovi\u00f3 un desarrollo econ\u00f3mico interno y autoc\u00e9ntrico. Seg\u00fan Emmanuel, un \u00absuper salario\u00bb, como el de Estados Unidos, generaba una \u00abinteracci\u00f3n dial\u00e9ctica positiva entre el movimiento de los salarios y el desarrollo econ\u00f3mico\u00bb.<sup>17<\/sup> Por el contrario, todos los pa\u00edses de la periferia ten\u00edan salarios mucho m\u00e1s bajos, asociados a mayores tasas de explotaci\u00f3n, lo que generaba una dial\u00e9ctica de subdesarrollo. Esto constitu\u00eda la base estructural del intercambio desigual. En las relaciones comerciales entre lo que hoy se denomina el Norte Global y el Sur Global, el primero pod\u00eda obtener m\u00e1s mano de obra por menos, o una transferencia neta de valor, debido a la desigualdad estructural de los salarios incorporada al sistema internacional (y reforzada por las leyes de inmigraci\u00f3n), un hecho que quedaba oculto por la supuesta igualdad del comercio cuando se expresaba en t\u00e9rminos de precio en lugar de valor del trabajo.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que la teor\u00eda del intercambio desigual de Emmanuel suscit\u00f3 tanta controversia dentro del marxismo occidental se debi\u00f3 menos a una desviaci\u00f3n de Marx, resultado del \u00e9nfasis de Emmanuel en los salarios en contraposici\u00f3n a la acumulaci\u00f3n de capital como elemento determinante del desarrollo capitalista, que a las implicaciones pol\u00edticas directas de su an\u00e1lisis. Frederick Engels y Lenin, al proponer la noci\u00f3n de una aristocracia obrera, hab\u00edan argumentado que una capa superior de los trabajadores hab\u00eda sido comprada a sabiendas por el capital gracias a la largueza del imperialismo.<sup>18<\/sup> Por el contrario, Nikol\u00e1i Bujarin hab\u00eda visto esto menos en t\u00e9rminos de una <i>aristocracia obrera<\/i> dentro de los Estados capitalistas avanzados que como un aburguesamiento de <i>toda la clase obrera<\/i> en las econom\u00edas desarrolladas. As\u00ed, se refer\u00eda a \u00ablos centavos adicionales\u00bb que se ofrec\u00edan a los trabajadores de los pa\u00edses ricos con los beneficios del imperialismo, lo que les llevaba a cooperar con el capital. Siguiendo a Bujarin, mucho m\u00e1s que a Engels y Lenin, Emmanuel ampli\u00f3 su cr\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 de una mera aristocracia obrera a toda la clase obrera occidental, que se consideraba beneficiaria del imperialismo.<sup>19<\/sup> Esto apuntaba a lo que Oskar Lange hab\u00eda denominado un \u00abimperialismo popular\u00bb que divid\u00eda a los trabajadores del Norte Global del Sur Global. En palabras de Emmanuel, \u00abel \u00abimperialismo popular\u00bb de Lange se ha convertido hoy en una realidad en los grandes pa\u00edses capitalistas\u00bb.<sup>20<\/sup> Emmanuel present\u00f3 as\u00ed esta sorprendente visi\u00f3n: \u00abUna vez que un pa\u00eds ha avanzado, por alg\u00fan accidente hist\u00f3rico, aunque solo sea porque un clima m\u00e1s duro ha dado a los hombres necesidades adicionales, este pa\u00eds comienza a hacer que otros pa\u00edses paguen por su alto nivel salarial mediante un intercambio desigual. A partir de ese momento, el empobrecimiento de un pa\u00eds se convierte en una funci\u00f3n creciente del enriquecimiento de otro, y viceversa\u00bb.<sup>21<\/sup><\/p>\n<p>Aunque no negaba que los trabajadores de los pa\u00edses centrales fueran explotados, Emmanuel argumentaba que hab\u00eda un punto en el que la sensaci\u00f3n de ganancias del imperialismo pod\u00eda frenar por completo las luchas nacionales, creando un bloque imperialista capitalista-obrero, y que ese punto se hab\u00eda alcanzado. Pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPodr\u00eda ser que el marxismo revolucionario basado en&#8230; la solidaridad se haya visto inhibido por las terribles implicaciones de tal proposici\u00f3n [el intercambio desigual que conduce al imperialismo de un pueblo] en relaci\u00f3n con la solidaridad internacional de los trabajadores?\u00bb. <sup>22<\/sup> Escribiendo durante la guerra de Vietnam, se\u00f1al\u00f3 ejemplos de trabajadores estadounidenses que apoyaban el imperialismo estadounidense contra Vietnam (as\u00ed como su apoyo a los ataques estadounidenses contra Cuba) en lugar de mostrar solidaridad internacional. Se hab\u00edan producido acontecimientos similares en Francia (y entre los colonos blancos de Argelia) durante la guerra franco-argelina.<sup>23<\/sup><\/p>\n<p>Emmanuel lleg\u00f3 a sugerir, en contra de la raz\u00f3n hist\u00f3rica, que si se pudiera imaginar a Estados Unidos reducido a un pa\u00eds subdesarrollado, esto ser\u00eda desastroso para los trabajadores estadounidenses, que se ver\u00edan \u00abarrojados al abismo\u00bb, pero que tal desarrollo apenas afectar\u00eda a las perspectivas a largo plazo de los propios capitalistas estadounidenses. \u00abDejando de lado las p\u00e9rdidas materiales sufridas durante y como resultado del propio acontecimiento, el capitalista estadounidense no se encontrar\u00eda en una situaci\u00f3n peor\u00bb en tal caso.<sup>24<\/sup> Se trataba de una visi\u00f3n que negaba la estructura m\u00e1s amplia del capitalismo monopolista estadounidense, incluidas las numerosas formas, aparte del intercambio desigual, en que las empresas multinacionales extra\u00edan el excedente del Sur Global. M\u00e1s significativamente, el argumento de Emmanuel suger\u00eda que era la clase trabajadora, y no la clase capitalista, del Norte Global la que m\u00e1s se beneficiaba del intercambio desigual\/imperialismo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, detr\u00e1s de las duras cr\u00edticas de Bettelheim a Emmanuel y del acalorado debate que sigui\u00f3, se encontraba la cuesti\u00f3n del \u00abimperialismo de los pueblos\u00bb, un tema que desafiaba gran parte de la econom\u00eda pol\u00edtica marxista de la posguerra en Europa y Am\u00e9rica del Norte. El an\u00e1lisis de Emmanuel fue cuestionado directamente por Bettelheim y luego modificado y ampliado por Amin. En el medio siglo transcurrido desde la publicaci\u00f3n del libro de Emmanuel, su an\u00e1lisis ha cobrado m\u00e1s relevancia, en lugar de perderla. A pesar de todas las limitaciones de su an\u00e1lisis en <i>Intercambio desigual<\/i>, la afirmaci\u00f3n de Emmanuel de que la teor\u00eda del valor de Marx era superior a todos los dem\u00e1s enfoques en su capacidad para descubrir las realidades del \u00abimperialismo del comercio\u00bb se ha visto firmemente confirmada en el contexto de la econom\u00eda de la cadena de valor global del siglo XXI.<sup>25<\/sup><\/p>\n<p><strong>Bettelheim y Emmanuel<\/strong><\/p>\n<p>Las complejidades te\u00f3ricas y pol\u00edticas y la divergencia de opiniones dentro del marxismo desencadenadas por <i>Intercambio desigual<\/i> de Emmanuel se aprecian mejor a trav\u00e9s del debate con Bettelheim en los cinco ap\u00e9ndices del libro. El libro de Emmanuel apareci\u00f3 en una serie editada por su mentor, Bettelheim. Aunque Bettelheim apoyaba firmemente la cr\u00edtica de Emmanuel a la teor\u00eda de la ventaja comparativa, y sus opiniones coincid\u00edan en cuanto a su comprensi\u00f3n de la \u00abteor\u00eda b\u00e1sica\u00bb del intercambio desigual, tal y como la planteaban Bauer y Grossman, discrepaban en lo que para Emmanuel era el quid de la cuesti\u00f3n: si el intercambio desigual se derivaba de la desigualdad salarial entre las naciones ricas y las m\u00e1s pobres o del \u00abimperialismo comercial\u00bb. Entre las cr\u00edticas que plante\u00f3 Bettelheim se encontraban las siguientes: 1) una naci\u00f3n no puede explotar a otra (una opini\u00f3n en la que se apartaba de Marx y Lenin); 2) la explotaci\u00f3n no pod\u00eda producirse a trav\u00e9s del intercambio, sino que solo pod\u00eda surgir en la producci\u00f3n; 3) ning\u00fan an\u00e1lisis del intercambio desigual pod\u00eda ignorar la productividad; (4) el argumento de Emmanuel invert\u00eda la causalidad de Marx al considerar los niveles salariales como la variable independiente que determina la acumulaci\u00f3n, y (5) el an\u00e1lisis de Emmanuel se basaba en la libre competencia y no en el capitalismo monopolista.<sup>26<\/sup><\/p>\n<p>Todas estas cr\u00edticas ten\u00edan por objeto reforzar el rechazo de Bettelheim al argumento fundamental de Emmanuel de que las naciones ricas no solo extra\u00edan excedentes de las naciones pobres mediante el intercambio desigual, sino que tambi\u00e9n los trabajadores de los pa\u00edses capitalistas desarrollados explotaban, en la pr\u00e1ctica, a los trabajadores de los pa\u00edses subdesarrollados. En respuesta a Emmanuel, Bettelheim argument\u00f3 que, aunque los trabajadores del Sur Global eran frecuentemente \u00absuperexplotados\u00bb, en el sentido de que se les pagaba menos que el valor de su fuerza de trabajo (o el coste de su reproducci\u00f3n), estos \u00abtrabajadores de los pa\u00edses subdesarrollados eran [sin embargo] incluso <i>menos explotados<\/i> que los de los pa\u00edses avanzados y, por tanto, dominantes\u00bb. Emmanuel se refiri\u00f3 a esto como \u00abla paradoja de Bettelheim\u00bb.<sup>27<\/sup><\/p>\n<p>El razonamiento de Bettelheim, que no iba acompa\u00f1ado de ning\u00fan an\u00e1lisis emp\u00edrico, era que, dado que la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital en las naciones ricas era mucho mayor, la productividad laboral, o la producci\u00f3n por hora de trabajo, tambi\u00e9n era mucho mayor, lo que se traduc\u00eda en una mayor tasa de explotaci\u00f3n (la relaci\u00f3n entre el trabajo excedente y el trabajo necesario) en los pa\u00edses econ\u00f3micamente avanzados, en contraposici\u00f3n a los pa\u00edses subdesarrollados. Dado que el tiempo de trabajo necesario para producir un bien se reduc\u00eda, mientras que el trabajo excedente aumentaba proporcionalmente, esto representaba una mayor tasa de plusval\u00eda. Emmanuel hab\u00eda cometido el error, argumentaba Bettelheim, de no tener debidamente en cuenta la productividad laboral.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en la existencia del capital monopol\u00edstico, en contraposici\u00f3n a la confianza de Emmanuel en su modelo de libre competencia, Bettelheim insisti\u00f3 en que exist\u00eda la \u00abexplotaci\u00f3n imperialista\u00bb a trav\u00e9s de la inversi\u00f3n de las empresas multinacionales en el Tercer Mundo. Sin embargo, insisti\u00f3, esta din\u00e1mica era posible gracias a la mayor tecnolog\u00eda, la mayor productividad y la mayor tasa de explotaci\u00f3n de las econom\u00edas capitalistas centrales. Adem\u00e1s, afirmaba que esa extracci\u00f3n monopol\u00edstica de excedentes no pod\u00eda producirse a trav\u00e9s del intercambio, sino que era el resultado de las relaciones de producci\u00f3n internacionales. Por el contrario, sugiri\u00f3 que Emmanuel hab\u00eda ca\u00eddo en la fantas\u00eda de una mera \u00abexplotaci\u00f3n comercial\u00bb divorciada de la producci\u00f3n.<sup>28<\/sup> Otros economistas pol\u00edticos marxistas de Europa y Estados Unidos adoptaron el mismo argumento que Bettelheim con respecto a la mayor tasa de productividad y la mayor tasa de explotaci\u00f3n en los pa\u00edses capitalistas desarrollados, como es el caso de figuras como Ernest Mandel, Michael Kidron, Geoffrey Kay y otros hasta la actualidad.<sup>29<\/sup><\/p>\n<p>Lo que era cr\u00edtico en la opini\u00f3n de Bettelheim era que el an\u00e1lisis de Emmanuel negaba la explotaci\u00f3n y la lucha de clases en el centro del sistema capitalista, \u00abhaciendo que los <i>proletarios<\/i> de los pa\u00edses ricos parecieran los \u201cexplotadores\u201d de los pobres. Por lo tanto, estos proletarios deben haber dejado de ser explotados, lo que significa que <i>su trabajo ya no es una fuente de plusval\u00eda<\/i>\u00bb.<sup>\u00b3\u2070<\/sup> A partir de esto, Bettelheim concluy\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La posici\u00f3n de Emmanuel me parece claramente incompatible con el marxismo, ya que niega la existencia de la lucha de clases en los pa\u00edses industrializados (excepto en la forma econ\u00f3mica de esa lucha, que se ajusta a la posici\u00f3n sindicalista cl\u00e1sica, es decir, una posici\u00f3n \u00abeconomista\u00bb y, por tanto, no marxista). De hecho, equivale a negar la existencia de la lucha de clases pol\u00edtica, y de las propias clases, cuando se trata a la burgues\u00eda y al proletariado de los pa\u00edses industrializados como id\u00e9nticos, alegando que el proletariado \u00abse ha vuelto burgu\u00e9s\u00bb y, por lo tanto, se ha integrado en la burgues\u00eda.<sup>\u00b3\u00b9<\/sup><\/p>\n<p>La tesis de Emmanuel, de ser cierta, insist\u00eda Bettelheim, apuntar\u00eda a una ruptura en la \u00absolidaridad objetiva de los trabajadores de los pa\u00edses industrializados y los pa\u00edses dominados, cuando, en realidad, esa solidaridad objetiva, que representa una lucha de clases com\u00fan, era tan fuerte como siempre\u00bb. <sup>32<\/sup> Sin embargo, los capitalistas, tanto de la burgues\u00eda imperialista como de las burgues\u00edas nacionales del Tercer Mundo, podr\u00edan, seg\u00fan Bettelheim, utilizar la noci\u00f3n de Emmanuel de una divisi\u00f3n entre los trabajadores a nivel internacional debido al intercambio desigual para distraer a los trabajadores de las luchas de clase en sus propios pa\u00edses. La gran burgues\u00eda de los pa\u00edses subdesarrollados podr\u00eda utilizar falsamente la lucha contra el imperialismo para consolidar su propio poder.<sup>33<\/sup><\/p>\n<p>Las respuestas de Emmanuel en el debate con Bettelheim complicaron a\u00fan m\u00e1s el debate, sin ponerle fin de manera decisiva. Argument\u00f3 que, para Marx, los niveles salariales determinaban la productividad (a trav\u00e9s de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en respuesta a los altos salarios) y que Bettelheim y sus otros cr\u00edticos simplemente hab\u00edan invertido la l\u00f3gica de Marx: \u00abEstablecer la productividad del trabajo como el elemento determinante del valor de la fuerza de trabajo, y tambi\u00e9n de los salarios, es una idea diametralmente opuesta a la concepci\u00f3n marxista, o incluso a cualquier concepci\u00f3n objetivista, del valor\u00bb.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>\u00b3\u2074<\/sup><\/span> No hab\u00eda ninguna contradicci\u00f3n en que los capitalistas de un pa\u00eds obtuvieran plusval\u00eda de la producci\u00f3n de los trabajadores de otros pa\u00edses <i>a trav\u00e9s del intercambio<\/i>, ya que la producci\u00f3n y el intercambio estaban interconectados. La <i>apropiaci\u00f3n<\/i> de la plusval\u00eda, si en \u00faltima instancia ten\u00eda su origen en la producci\u00f3n, no se produc\u00eda \u00fanicamente dentro del proceso de producci\u00f3n.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>\u00b3\u2075<\/sup><\/span> En \u00faltima instancia, Emmanuel se\u00f1al\u00f3 la necesidad de una <i>teor\u00eda del valor mundial<\/i> que trascendiera las meras condiciones nacionales que ocultaban las relaciones de valor globales.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>\u00b3\u2076<\/sup><\/span><\/p>\n<p><strong>Amin y Emmanuel<\/strong><\/p>\n<p>Como indic\u00f3 Amin en \u00abEl fin de un debate\u00bb en su obra <em>Imperialismo y desarrollo desigual<\/em> (1977), el enfoque de Emmanuel era vulnerable a las cr\u00edticas, ya que las hip\u00f3tesis restrictivas incorporadas en su modelo econ\u00f3mico hac\u00edan imposible abordar las cuestiones m\u00e1s esenciales con respecto a las relaciones de intercambio desigual. Entre las limitaciones del an\u00e1lisis de Emmanuel se encontraban: 1) su tratamiento del salario como variable independiente, en lugar de relacionarlo dial\u00e9cticamente con el desarrollo hist\u00f3rico de la producci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n; 2) su consiguiente incapacidad para abordar adecuadamente la cuesti\u00f3n de la productividad; 3) las limitaciones hist\u00f3ricas m\u00e1s amplias de su an\u00e1lisis, que, al estar basado en la hip\u00f3tesis de la libre competencia, no era aplicable ni a las econom\u00edas no capitalistas ni, lo que es m\u00e1s significativo, a las condiciones del capitalismo monopolista; (4) la consiguiente falta de una explicaci\u00f3n hist\u00f3rica desarrollada de la inmovilidad de la mano de obra; y (5) la tendencia de la teor\u00eda de Emmanuel a se\u00f1alar la explotaci\u00f3n directa de los trabajadores de la periferia por parte de los trabajadores del centro a trav\u00e9s de las relaciones comerciales, como si tales transacciones econ\u00f3micas no estuvieran todas mediadas y dominadas por el capital en su propio inter\u00e9s.<sup>37<\/sup> No obstante, , en opini\u00f3n de Amin, la genialidad del an\u00e1lisis de Emmanuel radicaba en que planteaba por primera vez la cuesti\u00f3n del <i>valor mundial<\/i>, indicando correctamente que la mano de obra, al participar en la producci\u00f3n de mercanc\u00edas internacionales, era en s\u00ed misma internacional y estaba sujeta a un sistema de valor mundial.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>El problema te\u00f3rico fundamental del an\u00e1lisis de Emmanuel era c\u00f3mo abordar las diferencias en el desarrollo de las fuerzas productivas y de la productividad en diferentes partes del mundo. Aqu\u00ed Amin introdujo una definici\u00f3n hist\u00f3ricamente m\u00e1s general y te\u00f3ricamente irrefutable del intercambio desigual, que ya no se basaba simplemente en las diferencias salariales ni consideraba que la productividad dependiera del nivel salarial. Como dijo Amin, \u00abla teor\u00eda <i>esencial<\/i> del <i>intercambio desigual<\/i>\u00bb se\u00f1ala la realidad de que \u00ablos productos exportados por la periferia son importantes\u00bb, en t\u00e9rminos puramente econ\u00f3micos y no de recursos naturales, \u00aben la medida en que la diferencia entre los rendimientos del trabajo es mayor que la diferencia entre las productividades\u00bb.<sup>39<\/sup> Esto era especialmente evidente cuando los procesos de producci\u00f3n y los valores de uso particulares eran los mismos. Pero el hecho de que, en el sistema internacional de producci\u00f3n, una hora de trabajo en cualquier parte del sistema fuera comparable con una hora de trabajo en cualquier otra parte del sistema confer\u00eda al an\u00e1lisis un car\u00e1cter universal.<sup>40<\/sup><\/p>\n<p>Amin se alej\u00f3 radicalmente de la idea de Emmanuel de que los niveles salariales eran determinantes de las fuerzas productivas, la productividad laboral y la acumulaci\u00f3n. En el marco de Emmanuel, exist\u00eda una tendencia a considerar que los salarios altos estaban directamente relacionados con el intercambio desigual. Por el contrario, Amin argument\u00f3 que los salarios m\u00e1s altos en las econom\u00edas capitalistas desarrolladas hab\u00edan surgido hist\u00f3ricamente como contrapartida del desarrollo econ\u00f3mico. Por lo tanto, no pod\u00edan atribuirse principalmente al intercambio desigual, sino que ten\u00edan m\u00faltiples causas.<sup>41<\/sup> Aunque insist\u00eda en que los trabajadores del Norte Global se beneficiaban de la explotaci\u00f3n imperialista en el intercambio desigual, Amin indicaba que esto estaba invariablemente mediado por el capital monopolista reinante, que se llevaba la mayor parte del excedente apropiado, lo que empeoraba sus propios problemas de absorci\u00f3n del excedente.<sup>42<\/sup><\/p>\n<p>Bettelheim hab\u00eda subrayado en su cr\u00edtica a Emmanuel que los elementos compradores de los pa\u00edses subdesarrollados pod\u00edan aprovechar la teor\u00eda del intercambio desigual y la lucha contra el imperialismo, centr\u00e1ndose en el conflicto nacional m\u00e1s que en el de clase, para consolidar su propio dominio. Sin embargo, para Amin, esto simplemente apuntaba, en l\u00ednea con todo el an\u00e1lisis marxista del imperialismo, a la doble lucha de <i>clase y naci\u00f3n<\/i> y a la necesidad de desarrollar una fuerte conciencia revolucionaria de la clase obrera.<sup>43<\/sup><\/p>\n<p>Adoptando una postura algo m\u00e1s filos\u00f3fica, los marxistas euroc\u00e9ntricos trataron de combatir a Emmanuel y a otros te\u00f3ricos del imperialismo con lo que Amin denomin\u00f3 un \u00abargumento epistemol\u00f3gico\u00bb, acus\u00e1ndoles de que centrarse en la extracci\u00f3n de plusval\u00eda de los pa\u00edses de la periferia a trav\u00e9s del intercambio desigual se basaba en la circulaci\u00f3n m\u00e1s que en la producci\u00f3n como base del an\u00e1lisis y, por lo tanto, fetichizaba la primera. En respuesta a estas opiniones, Amin no solo hizo hincapi\u00e9 en la interrelaci\u00f3n entre la producci\u00f3n y el intercambio, sino que tambi\u00e9n declar\u00f3 abiertamente que \u00abel intercambio \u00abdesigual\u00bb no es m\u00e1s que el mecanismo de circulaci\u00f3n de la plusval\u00eda en la etapa imperialista del capitalismo\u00bb. Lejos de ignorar la importancia de la circulaci\u00f3n, Marx mismo, se\u00f1al\u00f3 Amin, le hab\u00eda dedicado todo el tercer volumen de <em>El capital<\/em>, lo que dif\u00edcilmente le confer\u00eda una importancia \u00abepistemol\u00f3gica\u00bb menor.<sup>44<\/sup><\/p>\n<p>Donde Amin rompi\u00f3 de manera m\u00e1s decisiva con Emmanuel fue en relaci\u00f3n con el an\u00e1lisis hist\u00f3rico. El modelo de Emmanuel se basaba enteramente en la suposici\u00f3n artificial del libre comercio, en la medida en que supon\u00eda la ausencia de capital monopolista, a pesar de que muchos de los factores hist\u00f3ricos que consideraba, como la inmovilidad internacional de la mano de obra y la movilidad internacional del capital, eran menos caracter\u00edsticos de la era del libre comercio (donde las suposiciones de Ricardo eran m\u00e1s realistas) que del capitalismo monopolista. Por lo tanto, Amin tom\u00f3 el capitalismo monopolista\/imperialismo en los t\u00e9rminos establecidos por Lenin y los te\u00f3ricos posteriores del imperialismo como base de su enfoque. El intercambio desigual en el comercio internacional y el auge de un sistema de valor mundial deb\u00edan considerarse a trav\u00e9s del prisma del \u00abcapitalismo monopolista generalizado\u00bb.<sup>45<\/sup><\/p>\n<p>Fue en el capitalismo monopolista del siglo XX cuando se instituyeron leyes de inmigraci\u00f3n m\u00e1s restrictivas, dise\u00f1adas para controlar la mano de obra a nivel internacional, lo que reforz\u00f3 la inmovilidad global de la mano de obra y la superexplotaci\u00f3n de la mano de obra perif\u00e9rica, al tiempo que permiti\u00f3 la sobreexplotaci\u00f3n de la mano de obra migrante dentro de los pa\u00edses metropolitanos.<sup>46<\/sup> Del mismo modo, solo con el crecimiento de las empresas multinacionales la movilidad internacional del capital \u2014antes limitada en su mayor parte a la inversi\u00f3n de cartera\u2014 se convirti\u00f3 en un hecho establecido. Adem\u00e1s, fue el capitalismo monopolista, argument\u00f3 Amin, en acuerdo fundamental con Ruy Mauro Marini, el que hizo de la \u00absuperexplotaci\u00f3n\u00bb de la mano de obra en la periferia una realidad m\u00e1s sistem\u00e1tica.<sup>47<\/sup><\/p>\n<p>En un intento por aprovechar al m\u00e1ximo el hecho de que la diferencia entre los salarios era mayor que la diferencia en la productividad entre el Norte Global y el Sur Global, las empresas multinacionales introdujeron cada vez m\u00e1s \u2014una vez que la mejora de las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n y el transporte lo hicieron posible\u2014 <i>la misma tecnolog\u00eda y los mismos procesos de producci\u00f3n<\/i> en las zonas de exportaci\u00f3n del Tercer Mundo que exist\u00edan en el centro de la econom\u00eda mundial.<sup>48<\/sup> As\u00ed, la transferencia de valor a trav\u00e9s del proceso de intercambio desigual se vio muy potenciada en la era de la globalizaci\u00f3n neoliberal a partir de la d\u00e9cada de 1980, lo que condujo al desarrollo de las cadenas de valor globales como una realidad dominante de la producci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p><strong>La realidad del intercambio desigual<\/strong><\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n cr\u00edtica de Amin, con una mayor consideraci\u00f3n hist\u00f3rica del an\u00e1lisis de Emmanuel, permiti\u00f3 la investigaci\u00f3n emp\u00edrica del comercio internacional, al tiempo que se ten\u00edan en cuenta las diferencias en los salarios y la productividad. Estudios recientes han revelado claramente c\u00f3mo la diferencia salarial entre los trabajadores del Norte Global y del Sur Global es mucho mayor que las diferencias en su productividad. Es importante destacar que este trabajo pone de manifiesto c\u00f3mo la explotaci\u00f3n imperialista desempe\u00f1a un papel central en la creaci\u00f3n y transferencia del valor mundial, por lo que el excedente es apropiado por el capital monopolista del Norte Global. Dadas las limitaciones de las categor\u00edas basadas en los precios, el intercambio desigual refleja la transferencia de valor asociada al trabajo incorporado en la producci\u00f3n que se oculta en las cuentas comerciales est\u00e1ndar. As\u00ed, revela la realidad, a menudo <i>invisible<\/i>, de las transferencias de valor de las naciones pobres a las ricas a trav\u00e9s del intercambio desigual, adem\u00e1s de las formas m\u00e1s <i>visibles<\/i> en que el excedente se transfiere a trav\u00e9s de relaciones de poder monopol\u00edsticas directas, tal y como se refleja en las cuentas corrientes.<\/p>\n<p>Las ideas de Emmanuel y Amin sobre el intercambio desigual enriquecen enormemente la investigaci\u00f3n sobre la cadena mundial de productos b\u00e1sicos, que estudia la transferencia econ\u00f3mica de valor dentro de los numerosos v\u00ednculos de extracci\u00f3n, producci\u00f3n, distribuci\u00f3n, consumo y financieros dominados por las empresas multinacionales. En el siglo XXI, las empresas multinacionales en el centro de la econom\u00eda mundial hab\u00edan trasladado la mayor parte del empleo industrial de los trabajadores al Sur Global, practicando la contrataci\u00f3n \u00aba distancia\u00bb, mediante la cual la producci\u00f3n se subcontrataba a proveedores independientes. En este caso, las grandes empresas pudieron aprovechar los bajos salarios pagados a los trabajadores, al tiempo que externalizaban algunos de sus costos de producci\u00f3n directos y reduc\u00edan su culpabilidad por explotar talleres clandestinos y contaminar. Estas condiciones mantuvieron los salarios muy bajos en el Sur Global y contribuyeron a reprimir los salarios en el Norte. La inversi\u00f3n extranjera directa, de las naciones centrales a las econom\u00edas perif\u00e9ricas, aceler\u00f3 el proceso de deslocalizaci\u00f3n y la contrataci\u00f3n a distancia, reorganizando dr\u00e1sticamente las econom\u00edas de estas \u00faltimas y ampliando su mano de obra industrial.<\/p>\n<p>Como resultado, las exportaciones de los pa\u00edses en desarrollo como porcentaje de las importaciones de Estados Unidos se cuadruplicaron en la \u00faltima mitad del siglo XX. En 2008, el 73 % de todo el empleo industrial a nivel mundial se encontraba en el Sur Global, mientras que, en 2013, la mayor parte de la inversi\u00f3n extranjera directa total se destin\u00f3 al Sur Global.<sup>49<\/sup> La cuota mundial del Sur en el comercio manufacturero se dispar\u00f3, siendo el principal destino de las exportaciones el Norte Global. La fabricaci\u00f3n industrializada, las pr\u00e1cticas de producci\u00f3n intensiva y la integraci\u00f3n global no aliviaron la pobreza en el Sur ni condujeron a su convergencia con el Norte. Por el contrario, las condiciones sanitarias y medioambientales relativas de los trabajadores de los pa\u00edses en desarrollo empeoraron.<sup>50<\/sup> Adem\u00e1s, el valor a\u00f1adido, dentro de las cadenas mundiales de productos b\u00e1sicos, acab\u00f3 atribuy\u00e9ndose principalmente a las actividades econ\u00f3micas del Norte Global, donde se comercializaban y consum\u00edan los productos, en lugar del Sur Global, donde se realizaba la mayor parte del trabajo de producci\u00f3n.<sup>51<\/sup><\/p>\n<p>En \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-070-10-2019-03_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Global Commodity Chains and the New Imperialism<\/a>\u00bb (Las cadenas mundiales de productos b\u00e1sicos y el nuevo imperialismo), Intan Suwandi, R. Jamil Jonna y John Bellamy Foster desarrollaron un enfoque emp\u00edrico para estudiar la transferencia invisible de valor, por la cual el intercambio desigual permite al capital monopolista capturar el valor producido por la mano de obra en la periferia.<sup>52<\/sup> Para crear la base de las comparaciones transnacionales entre 1995 y 2014, examinaron los costes laborales unitarios, o la relaci\u00f3n entre los salarios y la productividad laboral, de los ocho pa\u00edses con mayor participaci\u00f3n en las cadenas mundiales de productos b\u00e1sicos. Los pa\u00edses del Norte Global estuvieron representados en este estudio por Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Jap\u00f3n, y los pa\u00edses del Sur Global por China, India, Indonesia y M\u00e9xico. Los autores descubrieron que la diferencia salarial entre el Norte y el Sur era mucho mayor que las diferencias de productividad. Por lo tanto, los primeros obten\u00edan mucha m\u00e1s mano de obra por menos en el intercambio internacional, lo que permit\u00eda a las empresas multinacionales capturar el excedente. Los costos laborales unitarios medios en la industria manufacturera de China, India, Indonesia y M\u00e9xico oscilaban entre el 37 % y el 62 % de los costos laborales unitarios de Estados Unidos, lo que indica que se pod\u00edan obtener mayores m\u00e1rgenes de beneficio produciendo en la periferia. Esta tendencia se amplifica a\u00fan m\u00e1s si se tienen en cuenta todos los dem\u00e1s v\u00ednculos productivos de la cadena mundial de productos b\u00e1sicos, que incluyen al resto del Sur Global.<sup>53<\/sup> As\u00ed, las tasas diferenciales de explotaci\u00f3n entre naciones dan lugar a una transferencia masiva de excedentes dentro del sistema capitalista mundial.<\/p>\n<p>El alcance del intercambio desigual en curso se reflej\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en un importante estudio de 2024 publicado en <i>Nature Communications<\/i> por Jason Hickel, Morena Hanbury Lemos y Felix Barbour. Explicaron que, tras la imposici\u00f3n de programas de ajuste estructural en los a\u00f1os 80 y 90 en el Sur Global, que inclu\u00edan la devaluaci\u00f3n de las monedas, el recorte de la financiaci\u00f3n p\u00fablica para el bienestar social y la protecci\u00f3n del medio ambiente, el fomento de salarios m\u00e1s bajos para atraer inversiones para la industria manufacturera y la creaci\u00f3n de instalaciones orientadas a la exportaci\u00f3n, se intensific\u00f3 la din\u00e1mica del intercambio desigual. Para evaluar estas relaciones y condiciones, trataron de \u00abseguir los flujos de mano de obra incorporada entre el Norte y el Sur, teniendo en cuenta por primera vez directamente los sectores, los salarios y los niveles de cualificaci\u00f3n\u00bb, lo que les permiti\u00f3 \u00abdefinir la escala de apropiaci\u00f3n de la mano de obra a trav\u00e9s del intercambio desigual en t\u00e9rminos de tiempo de trabajo f\u00edsico, al tiempo que la representaban en t\u00e9rminos de valor salarial, de manera que se tuviera en cuenta la composici\u00f3n del nivel de cualificaci\u00f3n de la mano de obra incorporada en el comercio Norte-Sur\u00bb. Descubrieron que entre el 90 % y el 91 % de \u00abla mano de obra de producci\u00f3n en la econom\u00eda mundial, en todos los niveles de cualificaci\u00f3n y todos los sectores\u00bb ten\u00eda lugar en el Sur Global. Sin embargo, el valor producido era \u00abcapturado de manera desproporcionada\u00bb por el Norte.<sup>54<\/sup><\/p>\n<p>Solo en 2021, el Norte Global tuvo una apropiaci\u00f3n neta de \u00ab826 000 millones de horas de trabajo incorporado del Sur Global\u00bb, que tuvo lugar en todas las categor\u00edas de cualificaci\u00f3n, desde las m\u00e1s bajas hasta las m\u00e1s altas, a trav\u00e9s de los \u00abtrabajadores fantasma invisibles\u00bb dentro de este sistema de producci\u00f3n generalizada de mercanc\u00edas. Esto se tradujo en el equivalente a 18,4 billones de d\u00f3lares en salarios en el Norte Global, m\u00e1s del doble de la cantidad apropiada en 1995. Las diferencias salariales entre las categor\u00edas de cualificaci\u00f3n aumentaron significativamente entre 1995 y 2021, lo que dio lugar a que los salarios del Sur Global fueran entre un 87 % y un 95 % m\u00e1s bajos que los de sus hom\u00f3logos con la misma cualificaci\u00f3n en el Norte. Los salarios en el Norte durante este periodo se multiplicaron por once con respecto a los de los trabajadores del Sur. No obstante, la participaci\u00f3n de los trabajadores en el PIB disminuy\u00f3 un 1,3 % en el Norte Global y un 1,6 % en el Sur, lo que demuestra el debilitamiento de la posici\u00f3n de la mano de obra en todo el mundo.<sup>55<\/sup><\/p>\n<p>El desequilibrio fue a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tico si se tiene en cuenta la diferencia en la contribuci\u00f3n de las horas de trabajo a la econom\u00eda mundial. En 2021, el Sur Global contribuy\u00f3 con el 90 % de las 9,6 billones de horas de trabajo. Este patr\u00f3n era evidente en todos los niveles de cualificaci\u00f3n, ya que el Sur Global representaba el 76 % de la mano de obra altamente cualificada, el 91 % de la mano de obra medianamente cualificada y el 96 % de la mano de obra poco cualificada, en lo que respecta al total de horas de trabajo en la producci\u00f3n mundial. Como resultado, entre 1995 y 2021, el Sur Global aument\u00f3 de forma constante su contribuci\u00f3n a la producci\u00f3n mundial total en todas las \u00e1reas. Hickel, Lemos y Barbour descubrieron que \u00abel Sur contribuye ahora con m\u00e1s mano de obra altamente cualificada a la econom\u00eda mundial [en horas de trabajo totales]&#8230; que todas las contribuciones de mano de obra altamente, medianamente y poco cualificada del Norte Global juntas\u00bb. Los trabajadores del Sur Global eran tan productivos como sus hom\u00f3logos del Norte, adem\u00e1s de enfrentarse a controles extremos para maximizar la producci\u00f3n. A pesar de estas condiciones, el Sur Global solo recibi\u00f3 el 44 % de los ingresos mundiales, y los trabajadores de estos pa\u00edses recibieron \u00absolo el 21 % de los ingresos mundiales\u00bb en 2021.<sup>56<\/sup><\/p>\n<p>Entre 1995 y 2021, el Norte Global import\u00f3 m\u00e1s de quince veces m\u00e1s mano de obra incorporada de la que export\u00f3 al Sur. En lo que respecta a la mano de obra agr\u00edcola incorporada, el Norte import\u00f3 120 veces m\u00e1s de lo que export\u00f3. \u00abNo hay ning\u00fan sector\u00bb, explicaron Hickel, Lemos y Barbour, \u00aben el que el Norte exporte mano de obra neta al Sur\u00bb. Lo \u00fanico que moder\u00f3 brevemente la relaci\u00f3n de intercambio durante este periodo fue China, gracias a las mejoras salariales que se produjeron en ese pa\u00eds. Esta transferencia invisible de valor aument\u00f3 durante el periodo y vino acompa\u00f1ada de la transferencia de \u00abtierra, energ\u00eda [y] materiales incorporados\u00bb como parte de la producci\u00f3n total. No hay pruebas de que el Sur Global est\u00e9 alcanzando al Norte; de hecho, la divergencia dentro de la econom\u00eda capitalista global se est\u00e1 profundizando, con una mayor parte del excedente capturada por el capital monopolista.<sup>57<\/sup> Este punto, y las tendencias destacadas anteriormente, son a\u00fan m\u00e1s importantes si se tienen en cuenta los recientes argumentos de que China y otros pa\u00edses BRICS, como Brasil, Rusia y la India, est\u00e1n drenando la riqueza de los Estados Unidos, invirtiendo la direcci\u00f3n general del imperialismo.<sup>58<\/sup><\/p>\n<p>Como demostr\u00f3 Minqi Li, en 2017 China experiment\u00f3 una p\u00e9rdida neta de mano de obra en el comercio exterior de 47 millones de a\u00f1os-trabajador, mientras que Estados Unidos tuvo una ganancia neta de mano de obra de 63 millones de a\u00f1os-trabajador (medida en t\u00e9rminos del total de mano de obra incorporada en los bienes exportados menos el total de mano de obra incorporada en los bienes importados), debido a la producci\u00f3n de materias primas en China y otros pa\u00edses del Sur Global, que luego se consumieron en Estados Unidos. Los bajos costes laborales unitarios en China y en otros pa\u00edses en desarrollo exacerbaron esta diferencia en la p\u00e9rdida y la ganancia neta de mano de obra. Adem\u00e1s, como han demostrado los economistas marxistas Guglielmo Carchedi y Michael Roberts, los pa\u00edses BRICS no est\u00e1n drenando el excedente de otros pa\u00edses del Sur Global ni el capital del Norte. En cambio, el bloque imperialista en el centro de la econom\u00eda global sigue extrayendo el excedente de los pa\u00edses BRICS.<sup>59<\/sup><\/p>\n<p>Para comprender mejor la sangr\u00eda global del Sur Global, es necesario tener en cuenta no solo las transferencias invisibles de mano de obra incorporada en el intercambio desigual propiamente dicho, sino tambi\u00e9n las transferencias visibles de riqueza que acompa\u00f1an a las relaciones coloniales e imperialistas asociadas al flujo neto de capital como parte del comercio internacional, registradas en las cuentas nacionales. Estas cuentas incluyen la balanza comercial relativa a las importaciones y exportaciones, los pagos netos a inversores y bancos extranjeros, los pagos de seguros y fletes, y los pagos por derechos de autor y patentes. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en un informe de pol\u00edticas de 2020, indic\u00f3 que, entre 2000 y 2017, en 134 pa\u00edses en desarrollo se produjo una transferencia financiera neta \u00abde los pa\u00edses en desarrollo a los pa\u00edses desarrollados\u00bb. Solo en 2012, las transferencias netas de recursos, debido a una \u00abrecuperaci\u00f3n de las exportaciones\u00bb, alcanzaron los 977 000 millones de d\u00f3lares. Esto ha generado una \u00abcinta de correr de la deuda\u00bb en la que los pa\u00edses en desarrollo en general se encuentran \u00abfinancieramente agotados\u00bb. <sup>60<\/sup> El sistema de servidumbre por deudas internacionales resultante de la \u00abdiferencia entre las entradas netas de capital y los pagos netos de ingresos al capital extranjero, incluidos los cambios netos en las reservas internacionales\u00bb, se reproduce, en parte, porque \u00ablos recursos externos se consideran necesarios para financiar el desarrollo, pero esto, a su vez, genera flujos de retorno de pagos de intereses y remesas de beneficios que deben ser financiados por el pa\u00eds en desarrollo y que pueden superar cualquier flujo de ingresos\u00bb.<sup>61<\/sup><\/p>\n<p>La realidad subyacente es una situaci\u00f3n \u00abclara y persistente\u00bb, visible en el sistema internacional de cuentas, en la que el Sur Global experimenta de forma persistente una p\u00e9rdida neta de capital hacia el Norte Global. Seg\u00fan la UNCTAD, \u00ablos rendimientos de los activos externos recibidos son generalmente inferiores a los pagos realizados por las obligaciones externas, lo que da lugar a una transferencia neta continua de recursos financieros de los pa\u00edses en desarrollo a los pa\u00edses desarrollados\u00bb. <sup>62<\/sup> Esto constituye un flujo inverso de capital, de la periferia al centro, al margen del intercambio desigual como tal, que aqu\u00ed surge simplemente de las relaciones de poder monopol\u00edsticas del capital multinacional ubicado en el Norte Global.<sup>63<\/sup><\/p>\n<p>La transferencia de valor econ\u00f3mico entre naciones est\u00e1 entrelazada de manera compleja con los flujos materiales y ecol\u00f3gicos.<sup>64<\/sup> Como se\u00f1al\u00f3 Amin, siguiendo a Emmanuel en este sentido, existen muchas \u00abotras formas de intercambio desigual\u00bb, que incluyen una serie de consideraciones ecol\u00f3gicas, especialmente cuando se asocian con la extracci\u00f3n y el control de los recursos naturales.<sup>65<\/sup> Dentro del sistema capitalista, esto da lugar a un intercambio ecol\u00f3gico desigual (el intercambio de m\u00e1s valores de uso f\u00edsico-naturales por menos), por el que se produce un flujo vertical de valor incorporado en la energ\u00eda y la materia, que va m\u00e1s all\u00e1 del valor asociado a la explotaci\u00f3n de la mano de obra del Sur Global hacia el Norte Global. Adem\u00e1s, el intercambio ecol\u00f3gico desigual est\u00e1 asociado con la externalizaci\u00f3n por parte del Norte de muchas de las consecuencias medioambientales, como la contaminaci\u00f3n, de esta producci\u00f3n internacional hacia el Sur, lo que exacerba las desigualdades y el uso desproporcionado de los bienes comunes ecol\u00f3gicos, como la atm\u00f3sfera y los oc\u00e9anos, por parte del Norte.<sup>66<\/sup><\/p>\n<p>Marx se\u00f1al\u00f3 que la riqueza real inclu\u00eda las contribuciones tanto de la naturaleza como del trabajo, mientras que, seg\u00fan la contabilidad capitalista, el valor solo se asociaba con el trabajo. La naturaleza se consideraba un \u00abregalo gratuito\u00bb para el capital.<sup>67<\/sup> As\u00ed, la naturaleza formaba parte de la \u00abmorada oculta\u00bb del capital, ya que sus contribuciones quedaban fuera de las categor\u00edas econ\u00f3micas normales, constituyendo \u00abbeneficios sobre la expropiaci\u00f3n\u00bb.<sup>68<\/sup> En este caso, la expropiaci\u00f3n implicaba robo, hurto y saqueo. Esta <i>apropiaci\u00f3n sin reciprocidad<\/i> socavaba los procesos que sustentan la regeneraci\u00f3n de los ecosistemas y las condiciones de la vida misma.<sup>69<\/sup> La llamada acumulaci\u00f3n primaria implicaba la disoluci\u00f3n de las formas de propiedad anteriores, el movimiento de cercado, la alienaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n humana de la naturaleza, el colonialismo, el colonialismo de asentamiento, el imperialismo, el saqueo de recursos en el extranjero, la esclavitud y el genocidio, todo lo cual contribuy\u00f3 a establecer el sistema capitalista polarizado, ya que la riqueza se concentr\u00f3 en los pa\u00edses centrales.<sup>70<\/sup><\/p>\n<p>Este sistema de robo es parte integral de las operaciones cotidianas del capital. La segunda revoluci\u00f3n agr\u00edcola, entre mediados del siglo XVII y finales del XIX, implic\u00f3 el despojo de los nutrientes del suelo, ya que se emplearon pr\u00e1cticas agr\u00edcolas intensivas para producir alimentos y fibra para las lejanas poblaciones urbanas. Los nutrientes no se devolv\u00edan al campo como parte de un proceso rec\u00edproco para restaurar la tierra. Las operaciones agr\u00edcolas pasaron a depender de insumos externos para intentar mantener la producci\u00f3n. Entre 1840 y 1880, el guano de Per\u00fa era el fertilizante m\u00e1s apreciado del mundo. Las islas de guano peruanas fueron saqueadas, en condiciones de esclavitud de facto, para enriquecer los suelos de Europa y Estados Unidos.<sup>71<\/sup><\/p>\n<p>Las relaciones coloniales e imperiales han desempe\u00f1ado un papel central en el establecimiento y mantenimiento de un intercambio ecol\u00f3gico desigual. En <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9780853459910\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina<\/i><\/a>, Eduardo Galeano ofrece un amplio relato de c\u00f3mo, durante siglos, el Norte Global ha robado a esta regi\u00f3n del Sur Global sus recursos naturales, entre los que se incluyen el oro, la plata, el caucho y una amplia gama de productos agr\u00edcolas. Explic\u00f3 que el sistema de \u00abplantaciones\u00bb, en particular, \u00abestaba estructurado de tal manera que, en efecto, era un colador para drenar la riqueza natural\u00bb.<sup>72<\/sup> Dentro de este sistema global, \u00abcuanto m\u00e1s deseado es un producto por el mercado mundial, mayor es la miseria que causa a los pueblos latinoamericanos cuyo sacrificio lo crea\u00bb. <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/articles\/introduction-to-the-updated-edition-of-arghiri-emmanuels-unequal-exchange\/#en73\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><sup>73<\/sup><\/a> En las condiciones imperiales de intercambio econ\u00f3mico y ecol\u00f3gico desigual, Am\u00e9rica Latina era pobre porque era una tierra rica. Como describi\u00f3 Galeano, \u00absigue existiendo al servicio de las necesidades de otros, como fuente y reserva de petr\u00f3leo y hierro, de cobre y carne, de fruta y caf\u00e9, las materias primas y los alimentos destinados a los pa\u00edses ricos, que se benefician m\u00e1s de su consumo que Am\u00e9rica Latina de su producci\u00f3n\u00bb. <sup>74<\/sup> Amin argument\u00f3 que este proceso contribuy\u00f3 a la \u00abdestrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de los suelos\u00bb, la \u00abdegradaci\u00f3n del medio ambiente\u00bb y el \u00abempobrecimiento\u00bb de los pa\u00edses dependientes.<sup>75<\/sup><\/p>\n<p>A trav\u00e9s del intercambio ecol\u00f3gico desigual, el Norte Global estaba sobrepasando su propia base de recursos, ya que utilizaba \u00absuperficies fantasma\u00bb en el extranjero para suministrar alimentos y otros recursos naturales.<sup>76<\/sup> Adem\u00e1s, el Norte Global utilizaba de manera desproporcionada los bienes comunes ecol\u00f3gicos, lo que amplificaba enormemente la crisis ecol\u00f3gica. Emmanuel indic\u00f3 que los pa\u00edses desarrollados estaban agotando activamente los bienes comunes ecol\u00f3gicos al \u00abeliminar sus residuos verti\u00e9ndolos en el mar o expuls\u00e1ndolos al aire\u00bb.<sup>77<\/sup> A medida que el capitalismo global transgrede progresivamente los l\u00edmites planetarios, amenazando con la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica de la vida en la Tierra, aumenta la importancia de la investigaci\u00f3n de Emmanuel sobre el intercambio desigual, al igual que el movimiento internacional para hacer frente al impulso de muerte del capital.<\/p>\n<p><strong>El imperialismo del comercio<\/strong><\/p>\n<p>El imperialismo es un fen\u00f3meno complejo, que se ha impuesto de manera diferente, dependiendo de c\u00f3mo penetr\u00f3 originalmente en los dominios de las naciones perif\u00e9ricas, y de muchos otros factores relacionados con innumerables caracter\u00edsticas, como las formas de colonizaci\u00f3n y semicolonizaci\u00f3n, la naturaleza de las luchas anticoloniales, el control de los recursos naturales, la posici\u00f3n estrat\u00e9gica concebida por la geopol\u00edtica, el ejercicio del poder monopol\u00edstico y el papel de las clases compradoras. Sin embargo, en todos los casos, el imperialismo bajo el capitalismo ha adoptado en \u00faltima instancia una forma econ\u00f3mica, en la que el drenaje del excedente de los pa\u00edses en desarrollo se logra por medios muy diversos, que implican formas m\u00e1s visibles y menos visibles de explotaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n. Adem\u00e1s, el saqueo del Sur Global se ha extendido m\u00e1s all\u00e1 de las meras transferencias econ\u00f3micas a las ecol\u00f3gicas, lo que implica la apropiaci\u00f3n de tierras y recursos. Es un sistema de venas abiertas, que exige revoluciones y desvinculaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis del intercambio desigual de Emmanuel ha desempe\u00f1ado un papel indispensable al demostrar que un an\u00e1lisis del valor que se centra en el papel del trabajo en la producci\u00f3n y el intercambio de trabajo revela toda la profundidad del imperialismo econ\u00f3mico, que inhibe a los pa\u00edses subdesarrollados y los frena. Por lo tanto, representa las ra\u00edces m\u00e1s profundas del imperialismo econ\u00f3mico, que se remontan al hecho de que, mientras que el trabajo es relativamente inm\u00f3vil a nivel internacional (y mientras que la migraci\u00f3n de los trabajadores del Sur Global est\u00e1 tan estructurada que llevan consigo sus bajos salarios), el capital es m\u00f3vil a nivel internacional. Cualquier intento de los pa\u00edses perif\u00e9ricos de desvincularse del capital internacional y de poner l\u00edmites a la movilidad del capital conduce inevitablemente a sanciones econ\u00f3micas e intervenciones militares que emanan del n\u00facleo imperial del sistema.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose a su an\u00e1lisis en <i>Intercambio desigual<\/i>, Emmanuel escribi\u00f3: \u00abSi tengo \u00e9xito, habr\u00e9 demostrado que el comercio internacional no solo no es, como se cree, el tal\u00f3n de Aquiles de la teor\u00eda del valor-trabajo, sino que, por el contrario, [solo] sobre la base de las premisas de esta teor\u00eda podemos comprender ciertas caracter\u00edsticas del comercio internacional que hasta ahora hab\u00edan quedado sin explicaci\u00f3n\u00bb. En el fondo, esto requer\u00eda \u00abintegrar el valor internacional en la teor\u00eda general del valor\u00bb.<sup>78<\/sup> Emmanuel tuvo tanto \u00e9xito que su teor\u00eda del intercambio desigual, aunque modificada por pensadores posteriores como Amin para adaptarla a la realidad del capitalismo monopolista, se ha convertido en indispensable para el an\u00e1lisis de la transferencia de valor dentro de la econom\u00eda mundial de mercanc\u00edas actual. Esto descubri\u00f3 la realidad del arbitraje laboral global, revelando el sistema de valores mundial que constituye su base. <i>Hic Rhodus, Hic Salta!<\/i> (\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 Rodas, salta aqu\u00ed!)<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<div>\n<ol>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen1\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Arghiri Emmanuel, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781685901424\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange: A Study of the Imperialism of Trade<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 1972, 2025).<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen2\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">V\u00e9ase Michael Perelman, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Invention of Capitalism: Classical Political Economy and the Secret History of Primitive Accumulation<\/cite> (Durham: Duke University Press, 2000). El an\u00e1lisis de este y los siguientes p\u00e1rrafos se basa en gran medida en John Bellamy Foster y Hannah Holleman, \u00abThe Theory of Unequal Ecological Exchange: A Marx-Odum Dialectic\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Journal of Peasant Studies<\/cite> 41, no. 2 (2014): 201\u20135.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen3\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">David Ricardo, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">On the Principles of Political Economy and Taxation<\/cite> (Cambridge: Cambridge University Press, 1951), 128\u201349; Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781685901189\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 1977), 184.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen4\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Ricardo, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Principles of Political Economy and Taxation<\/cite>, 135\u201336.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen5\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Karl Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Theories of Surplus Value, Part 1<\/cite> (Moscow: Progress Publishers, 1971), 105\u20136; John Stuart Mill, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Essays on Some Unsettled Questions of Political Economy<\/cite> (London: John W. Parker, 1844), 2.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen6\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 134\u201335, italics added.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen7\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Karl Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Grundrisse<\/cite> (London: Penguin, 1973), 872.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen8\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Karl Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capital<\/cite>, vol. 3 (London: Penguin, 1981), 345.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen9\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capital<\/cite>, vol. 3, 345; Ingrid Harvold Kvangraven, \u00ab<a href=\"https:\/\/developingeconomics.org\/2017\/04\/23\/200-years-of-ri-%20cardian-trade-theory-how-is-this-still-a-thing\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">200 Years of Ricardian Trade Theory: How Is This Still a Thing?<\/a>\u00bb <em>Developing Economics<\/em>, April 23, 2017, <a href=\"http:\/\/developingeconomics.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">developingeconomics.org<\/a>.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen10\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Karl Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Poverty of Philosophy<\/cite> (New York: International Publishers, 1963), 223.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen11\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Es dif\u00edcil determinar hasta qu\u00e9 punto las opiniones de Marx se mantuvieron dentro del marco de Ricardo y Mill en este sentido, y hasta qu\u00e9 punto fueron m\u00e1s all\u00e1 de sus perspectivas, dada la naturaleza incompleta de su trabajo en este \u00e1mbito.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen12\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Otto Bauer, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Question of Nationalities and Social Democracy<\/cite> (Minneapolis: University of Minnesota Press, 2000), 200; Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 175.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen13\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Henryk Grossman, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Law of Accumulation<\/cite> (London: Pluto Press, 1993), 170.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen14\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 167; Guglielmo Carchedi, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Frontiers of Political Economy<\/cite> (London: Verso, 1991), 222\u201325.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen15\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">En la teor\u00eda marxista, la explotaci\u00f3n tiene que ver con la apropiaci\u00f3n del excedente (valor) del productor directo. La explotaci\u00f3n imperialista es un t\u00e9rmino utilizado para referirse a la apropiaci\u00f3n neta del excedente generado en un pa\u00eds subdesarrollado por parte de un pa\u00eds desarrollado. Para un tratamiento preciso de este tema, v\u00e9ase Amiya Kumar Bagchi, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Political Economy of Underdevelopment<\/cite> (Cambridge: Cambridge University Press, 1982), 15\u201316.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen16\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 267.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen17\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 126.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen18\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Frederick Engels, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Condition of the Working Class in England<\/cite> (Chicago: Academy Chicago, 1982), 33\u201334; V. I. Lenin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism, The Highest Stage of Capitalism<\/cite> (New York: International Publishers, 1939), 13\u201314. Engels dijo que toda la clase obrera de Inglaterra, tema central de su art\u00edculo, pod\u00eda beneficiarse moment\u00e1neamente del imperialismo en raras ocasiones, pero que los beneficios se limitaban principalmente a la clase alta. Sobre la teor\u00eda de la aristocracia obrera, v\u00e9ase Martin Nicolaus, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-021-11-1970-04_7\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Theory of the Labor Aristocracy<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 21, no. 11 (April 1970): 91\u2013101; Eric Hobsbawm, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-021-11-1970-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Lenin and the \u2018Aristocracy of Labor,\u2019<\/a>\u00bb <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 21, no. 11 (April 1970): 47\u201356.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen19\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">\u00a0Nikolai Bukharin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and the World Economy<\/cite> (New York: International Publishers, 1929), 164\u201367; Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 17\u201379.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen20\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 181; Paul A. Baran, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9780853450764\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Political Economy of Growth<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 1957), 119.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen21\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 130.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen22\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 177.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen23\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 181.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen24\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 183\u201384.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen25\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, xlii.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen26\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Charles Bettelheim, Appendix I, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 300.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen27\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 380\u201383.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen28\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Bettelheim, Appendix I, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 271\u201372, 276, 300\u20134.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen29\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Ernest Mandel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Late Capitalism<\/cite> (London: Verso, 1975), 354; Michael Kidron, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capitalism and Theory<\/cite> (London: Pluto Press, 1974), 95\u2013123; Geoffrey Kay, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Economic Theory of the Working Class<\/cite> (New York: St. Martin\u2019s Press, 1979), 52; Alex Callinicos, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Global Political Economy<\/cite> (London: Polity, 2009), 179\u201381; and Joseph Choonara, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unraveling Capitalism<\/cite> (London: Bookmarks, 2009), 34\u201335.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen30\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Bettelheim, Appendix I, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 301.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen31\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Charles Bettelheim, Appendix III, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 352.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen32\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Bettelheim, Appendix I, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 309.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen33\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Bettelheim, Appendix I, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 310.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen34\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 418.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen35\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 328, 380.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen36\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 382\u201383.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen37\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 185, 194, 205, 210, 212, 219, 222.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen38\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 181, 186, 209.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen39\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Samir Amin, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-029-03-1977-07_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Self-Reliance and the New International Economic Order<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 29, no. 3 (July\u2013August 1977): 6; Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 215\u201319.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen40\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 189.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen41\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 205, 219\u201322; Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583676554\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx\u2019s Law of Value<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2018), 193\u2013201.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen42\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx\u2019s Law of Value<\/cite>, 192; Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 207.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen43\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Samir Amin, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-029-02-1977-06_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Capitalism, State Collectivism, and Socialism<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 29, no. 2 (June 1977): 39\u201341; Samir Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Class and Nation<\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1980); Bettelheim, Appendix I, in Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, 310.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen44\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, \u00abCapitalism, State Collectivism, and Socialism\u00bb, 33.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen45\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx\u2019s Law of Value<\/cite>, 162.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen46\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Torkil Lauesen, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-11-2024-04_7\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Political Economy of Migration<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 75, no. 11 (April 2024): 53\u201361.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen47\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 222; Amin, \u00abSelf-Reliance and the New International Economic Order\u00bb, 8; Ruy Mauro Marini, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583679821\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Dialectics of Dependency<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2022).<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen48\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 221; John Smith, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583675786\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism in the Twenty-First Century<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2016).<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen49\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">United Nations Conference on Trade and Development (UNCTAD), <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">World Investment Report, 2013<\/cite> (Geneva: United Nations, 2013), xii; John Bellamy Foster and Robert W. McChesney, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583676790\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Endless Crisis<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2012), 128.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen50\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Smith, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism in the Twenty-First Century<\/cite>, 257\u201358.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen51\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Intan Suwandi, R. Jamil Jonna, and John Bellamy Foster, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-070-10-2019-03_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Global Commodity Chains and the New Imperialism<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 70, no. 10 (March 2019): 1\u201324.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen52\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Suwandi, Jonna, and Foster, \u00abGlobal Commodity Chains\u00bb, 4\u20135, 11\u201321.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen53\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Martin Hart-Landsberg, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583673522\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capitalist Globalization<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2013); Intan Suwandi, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583677810\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Value Chains: The New Economic Imperialism<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2019); Zak Cope, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Divided World Divided Class<\/cite> (Montreal: Kersplebedeb, 2015); Foster and McChesney, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Endless Crisis<\/cite>; Smith, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism in the Twenty-First Century<\/cite>.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen54\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Jason Hickel, Morena Hanbury Lemos, and Felix Barbour, \u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Nature Communications<\/cite> 15 (2024), article no. 6298: 1\u20132.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen55\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Hickel, Lemos, and Barbour, \u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb, 2\u20137.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen56\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\"><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/articles\/introduction-to-the-updated-edition-of-arghiri-emmanuels-unequal-exchange\/#en56backlink\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">&#x21a9;<\/a> Hickel, Lemos, and Barbour,<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen55\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">\u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb, 2\u20133.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen57\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Hickel, Lemos, and Barbour,<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen55\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">\u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb, 3\u20136. V\u00e9ase tambi\u00e9n: Jason Hickel, Christian Dorninger, Hanspeter Wieland, and Intan Suwandi, \u00abImperialist Appropriation in the World Economy: Drain from the Global South through Unequal Exchange, 1990\u20132019\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Global Environmental Change<\/cite> 72 (March 2022): 1\u201313; Phie Jacobs, \u00abRich Countries Drain \u2018Shocking\u2019 Amount of Labor from the Global South\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Science<\/cite>, August 6, 2024; Mateo Crossa, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-05-2023-09_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Unequal Value Transfer from Mexico to the United States<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 75, no. 5 (October 2023): 42\u201353.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen58\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">David Harvey, \u00abA Commentary on A Theory of Imperialism\u00bb, in <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">A Theory of Imperialism<\/cite>, eds. Utsa Patnaik and Prabhat Patnaik (New York: Columbia University Press, 2017), 169\u201371.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen59\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Minqi Li, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-073-03-2021-07_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">China: Imperialism or Semi-Periphery?<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 73, no. 3 (July\u2013August 2021): 57; Guglielmo Carchedi y Michael Roberts, \u00abThe Economics of Modern Imperialism\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Historical Materialism<\/cite> 29, no. 4 (2021): 23\u201369; Michael Roberts, \u00ab<a href=\"https:\/\/thenextrecession.wordpress.com\/2024\/04\/23\/further-thoughts-on-the-economics-of-imperialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Further Thoughts on the Economics of Imperialism<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Next Recession<\/cite>, April 23, 2024, <a href=\"http:\/\/thenextrecession.wordpress.com\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">thenextrecession.wordpress.com<\/a>.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen60\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">UNCTAD, \u00abTopsy-Turvy World: Net Transfer of Resources from Poor to Rich Countries\u00bb, Policy Brief no. 78 (May 2020), 2.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen61\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">UNCTAD, \u00abTopsy-Turvy World\u00bb, 2.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen62\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">UNCTAD, \u00abTopsy-Turvy World\u00bb, 2\u20133.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen63\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Harry Magdoff, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-033-11-1982-04_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">International Economic Distress and the Third World<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 33, no. 11 (April 1982): 8\u201313; Robert Lucas, \u00abWhy Doesn\u2019t Capital Flow from Rich to Poor Countries?\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">American Economic Review<\/cite> 80, no. 2 (May 1990): 92\u201396.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen64\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Foster and Holleman, \u00abThe Theory of Unequal Ecological Exchange\u00bb; Torkil Lauesen, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-076-10-2025-03_3\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Arghiri Emmanuel and Unequal Exchange<\/a>\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Monthly Review<\/cite> 76, no. 10 (March 2025): 29\u201342; Alejandro Pedregal y Nemanja Luki\u0107, \u00abImperialism, Ecological Imperialism, and Green Capitalism\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Journal of Labor and Society<\/cite> 27, no. 1 (2024): 105\u201338.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen65\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 212.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen66\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Stephen Bunker, \u00abModes of Extraction, Unequal Exchange, and the Progressive Underdevelopment of an Extreme Periphery\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">American Journal of Sociology<\/cite> 89 (1984): 1017\u201364; Andre Gunder Frank, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9780853450931\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capitalism and Underdevelopment in Latin America<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 1967); Andrew K. Jorgenson, \u00abUnequal Ecological Exchange and Environmental Degradation\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Rural Sociology<\/cite> 71 (2006): 685\u2013712; Andrew K. Jorgenson y Brett Clark, \u00abThe Economy, Military, and Ecologically Unequal Exchange Relations in Comparative Perspectives\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Social Problems<\/cite> 56 (2009): 621\u201346; Andrew K. Jorgenson y Brett Clark, \u00abFootprints: The Division of Nations and Nature\u00bb, in <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Ecology and Power: Struggles Over Land and Material Resources in the Past, Present, and Future<\/cite>, Alf Hornborg, Brett Clark y Kenneth Hermele, eds. (London: Routledge, 2012), 155\u201367; James Rice, \u00abEcological Unequal Exchange\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Social Forces<\/cite> 85 (2007): 1369\u201392; Alf Hornborg, \u00abTowards an Ecological Theory of Unequal Exchange\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Ecological Economics<\/cite> 25 (1998): 127\u201336.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen67\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Karl Marx y Frederick Engels, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Collected Works<\/cite> (New York: International Publishers, 1975), vol. 37, 732\u201333.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen68\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capital<\/cite>, vol. 1, 728\u201330; Marx y Engels, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Collected Works<\/cite>, vol. 28, 433\u201334; vol. 29, 163\u201364, 297\u201398; vol. 30, 351, 385\u201386; vol. 32, 253; vol. 33, 13\u201314, 35, 67, 241, 351; vol. 34, 134; Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capital<\/cite>, vol. 3, 327, 388\u201389, 448.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen69\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">John Bellamy Foster y Brett Clark, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583678404\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Robbery of Nature<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2020); Paul Burkett, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Marx and Nature<\/cite> (Chicago: Haymarket, 2014).<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen70\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Marx, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Capital<\/cite>, vol. 1, 873\u2013940.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen71\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">John Bellamy Foster, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781583670125\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Marx\u2019s Ecology<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2000); Brett Clark y John Bellamy Foster, \u00abEcological Imperialism and the Global Metabolic Rift: Unequal Exchange and the Guano\/Nitrates Trade\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">International Journal of Comparative Sociology<\/cite> 50, no. 3\u20134 (2009): 311\u201334; Dolores Loustaunau, Mauricio Betancourt, Brett Clark y John Bellamy Foster, \u00abChinese Contract Labor, the Corporeal Rift, and Ecological Imperialism in Peru\u2019s Nineteenth-Century Guano Boom\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Journal of Peasant Studies<\/cite> 49, no. 3 (2022): 511\u201335; Brett Clark, Daniel Auerbach y Karen Xuan Zhang, \u00abThe Du Bois Nexus: Intersectionality, Political Economy, and Environmental Injustice in the Peruvian Guano Trade in the 1800s\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Environmental Sociology<\/cite> 4, no. 1 (2018): 54\u201366; Mauricio Betancourt, \u00abGuano and the Rise of the American Empire\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Socius<\/cite> 10 (September 2024): 1\u201311.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen72\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Eduardo Galeano, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9780853459910\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Open Veins of Latin America<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 1997), 60.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen73\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Galeano, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Open Veins of Latin America<\/cite>, 61.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen74\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Galeano, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Open Veins of Latin America<\/cite>, 1.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen75\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Amin, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Imperialism and Unequal Development<\/cite>, 154.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen76\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Georg Borgstr\u00f6m, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">The Hungry Planet<\/cite> (New York: Macmillan, 1965).<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen77\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Arghiri Emmanuel, \u00abThe Socialist Project in a Disintegrated Capitalist World\u00bb, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Socialist Thought and Practice<\/cite> 16, no. 9 (1976): 69\u201387.<\/li>\n<li id=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcen78\" class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcendnote yiv7618427798gmail-ydpc4a87fchovernote\">Emmanuel, <cite class=\"yiv7618427798gmail-ydpc4a87fcjournal-book\">Unequal Exchange<\/cite>, xxxiv, xlii.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<p>John Bellamy Foster es editor de <i>Monthly Review<\/i> y profesor em\u00e9rito de sociolog\u00eda en la Universidad de Oreg\u00f3n. Es autor, m\u00e1s recientemente, de <cite>Breaking the Bonds of Fate: Epicurus and Marx<\/cite> (Monthly Review Press, 2025). Brett Clark es editor asociado de <i>Monthly Review<\/i> y profesor de sociolog\u00eda en la Universidad de Utah. Es autor (junto con John Bellamy Foster) de <a href=\"http:\/\/monthlyreview.org\/9781685901424\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite>The Robbery of Nature<\/cite><\/a> (Monthly Review Press, 2020).<\/p>\n<p>Fuente: <em>Monthly Review<\/em>, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/article-category\/vol-77-no-08-january-2026\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Vol. 77, n.\u00ba 08 (enero de 2026)<\/a>, (<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/articles\/introduction-to-the-updated-edition-of-arghiri-emmanuels-unequal-exchange\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/monthlyreview.org\/articles\/introduction-to-the-updated-edition-of-arghiri-emmanuels-unequal-exchange\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente como la nueva introducci\u00f3n a la edici\u00f3n actualizada de Arghiri Emmanuel, Unequal Exchange (Monthly Review Press,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13248,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,1555],"tags":[],"class_list":["post-19051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19051"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19054,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19051\/revisions\/19054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}