{"id":19123,"date":"2026-01-19T05:00:45","date_gmt":"2026-01-19T04:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19123"},"modified":"2026-01-18T22:52:13","modified_gmt":"2026-01-18T21:52:13","slug":"francisco-de-vitoria-y-el-poder-civil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19123","title":{"rendered":"Francisco de Vitoria y el Poder Civil"},"content":{"rendered":"<p><i>En 1526, el pensador dominico Francisco de Vitoria obtuvo la c\u00e1tedra de Prima de Teolog\u00eda en la Universidad de Salamanca. Muy pronto se form\u00f3 a su alrededor un grupo de pensadores que destac\u00f3 por sus aportaciones en los \u00e1mbitos de la filosof\u00eda, el derecho, las ciencias y la teolog\u00ed<\/i><i>a. As<\/i><i>\u00ed naci\u00f3 la Escuela de Salamanca, cuyo 500 aniversario celebramos este a\u00f1o, 2026, mediante publicaciones mensuales de divulgaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>La relecci\u00f3n sobre el poder civil, <i>De potestate civili <\/i>(1528), es la primera de las trece conferencias p\u00fablicas conservadas que Francisco de Vitoria dict\u00f3 en la Universidad de Salamanca. Las relecciones eran exposiciones anuales que los catedr\u00e1ticos ofrec\u00edan a toda la comunidad universitaria en d\u00edas festivos. Aunque este tipo de intervenciones pod\u00eda derivar en ejercicios rutinarios, Vitoria aprovech\u00f3 las suyas para abordar cuestiones de m\u00e1xima actualidad y relevancia, enmarcadas en el contexto hist\u00f3rico de las reformas protestantes y guerras de religi\u00f3n, as\u00ed como del descubrimiento de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, expongo brevemente las ideas m\u00e1s significativas de la relecci\u00f3n sobre el poder civil, a partir de las cuales Francisco de Vitoria edific\u00f3 sus relecciones posteriores de car\u00e1cter pol\u00edtico \u2014sobre los indios y sobre el derecho a la guerra (1539).<\/p>\n<p>I. Vitoria comienza la relecci\u00f3n con la siguiente tesis: \u00abEl tema es sobre la rep\u00fablica; y aunque sobre ella ya han dicho muchas cosas varones muy serios y eruditos, quedan, sin embargo, muchas otras por decir\u00bb (2007, 5\u20136).<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/sup> El t\u00e9rmino \u00abrep\u00fablica\u00bb requiere una adecuada contextualizaci\u00f3n. <i>Res publica<\/i>, que significa literalmente \u00abcosa com\u00fan\u00bb o \u00abcosa p\u00fablica\u00bb, es la traducci\u00f3n latina del t\u00e9rmino griego <i>politeia<\/i>, empleado por Arist\u00f3teles en su <i>Pol\u00edtica<\/i> no tanto para designar una forma espec\u00edfica de gobierno cuanto la constituci\u00f3n misma de una comunidad humana: el modo en que la <i>polis<\/i> o ciudad griega se organiza, qui\u00e9n la gobierna y conforme a qu\u00e9 leyes. En este sentido, rep\u00fablica, <i>res<\/i> <i>publica<\/i> o <i>politeia<\/i> designan aquello que pertenece a todos los miembros de una comunidad y que estructura su vida en com\u00fan.<\/p>\n<p>Vitoria empieza explicando c\u00f3mo la naturaleza humana se constituye en comunidad pol\u00edtica. Para ello, recurre a la noci\u00f3n aristot\u00e9lica de finalidad \u2014aunque cristianizada:<\/p>\n<p>Aceptemos, pues, que no solo el cielo y la tierra y las dem\u00e1s partes del universo y el hombre, pr\u00edncipe de este universo, sino tambi\u00e9n todo lo que se contiene en el cielo, existe y ha sido hecho por alg\u00fan fin y utilidad, y que todo ha sido hecho, y es necesario que haya sido hecho, por un fin, y aqu\u00ed hay que buscar su raz\u00f3n y necesidad (Vitoria 2007, 9-10).<\/p>\n<p>A diferencia de los animales, que vienen dotados de instintos que inmediatamente los orientan hacia las finalidades de su especie, el ser humano nace \u00abfr\u00e1gil y d\u00e9bil\u00bb, \u00abdesprovisto de todo auxilio, indigente, desnudo e implume,\u00bb salido \u00abcomo de un naufragio\u00bb y plagada de \u00abmiserias su vida,\u00bb \u00abpor lo que desde el mismo momento de su nacimiento no se puede presagiar otra cosa que la fragilidad de su condici\u00f3n, deplorada con l\u00e1grimas\u00bb (Vitoria 2007, 10).<\/p>\n<p>Para remediar esta condici\u00f3n, \u00abera necesario que los hombres no anduvieran errantes vagando por los desiertos, como las fieras, sino que viviendo en sociedad se prestaran ayuda mutua\u00bb (Vitoria 2007, 11). A continuaci\u00f3n, Vitoria dice seguir a Arist\u00f3teles, y afirma que la doctrina y la experiencia no pueden lograrse \u00abde ninguna manera en soledad.\u00bb Por todo esto, \u00abparece que somos inferiores a los mismos brutos animales, porque ellos pueden conocer por s\u00ed mismos las cosas que les son necesarias, pero los hombres no pueden en absoluto conocerlas.\u00bb<\/p>\n<p>Si el fin natural de los animales es cazar, comer ciertas cosas, procrear, nadar, aullar, el fin natural del ser humano es, seg\u00fan Vitoria, la vida en comunidad. Esto es as\u00ed porque Dios, creador del ser humano y de todas las cosas, as\u00ed lo decreta. Podr\u00eda afirmarse que Vitoria parte de un comunitarismo radical de origen divino, que convierte al ser humano en animal comunitario y pol\u00edtico por naturaleza. As\u00ed, Francisco de Vitoria da al cristianismo una antropolog\u00eda muy distinta de la propuesta luterana, basada en la sola fe y en una experiencia individual e interior de la divinidad \u2014no por casualidad, Lutero llamaba a Arist\u00f3teles pr\u00edncipe de las tinieblas, corruptor de la teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Muestra de la importancia radical de la vida humana en comunidad es el lenguaje. La palabra es \u00abmensajera del entendimiento\u00bb, \u00abin\u00fatil si el hombre no viviera en sociedad\u00bb (Vitoria 2007, 11). Citando de nuevo a Arist\u00f3teles, quien afirma que \u00abel hombre es por naturaleza civil y social\u00bb, Vitoria sostiene que el lenguaje nos hace superiores a los animales, pues nos permite razonar y organizar la vida en com\u00fan mediante la comunicaci\u00f3n. No se trata, sin embargo, de que el ser humano nazca ya provisto de conocimientos innatos y de capacidad de lenguaje para comunicarlos. Por el contrario, para Vitoria el hombre nace <i>tabula rasa<\/i> \u2014idea compartida por Arist\u00f3teles, Tom\u00e1s de Aquino, el jesuita Luis de Molina y muchos otros\u2014, y es el aprendizaje del lenguaje y de los comportamientos de quienes lo rodean aquello que lo va civilizando progresivamente. De nuevo, con Arist\u00f3teles, la comunidad es ontol\u00f3gicamente anterior a los individuos y la \u00fanica que hace posible la individualidad.<\/p>\n<p>Vitoria a\u00f1ade a esto que ni la justicia ni la amistad pueden ser ejercidas \u00absino por una comunidad\u00bb (2007, 12). Y contin\u00faa\u2026<\/p>\n<p>Y la amistad, sin la que no disfrutamos ni del agua, ni del fuego, ni del sol, como dice Cicer\u00f3n en muchos lugares, y sin la que no existe ninguna virtud, seg\u00fan la sentencia del mismo Arist\u00f3teles, que afirma que sin la vida compartida, todas las virtudes mueren. Y a\u00fan admitiendo que la vida humana se bastase a s\u00ed misma, vivir en soledad ser\u00eda desagradable y odioso. [\u2026] Por eso, Arist\u00f3teles considera a Tim\u00f3n, aquel ateniense que se apartaba deliberadamente de la sociedad, como hombre de naturaleza inhumana y brutal (2007, 12).<\/p>\n<p>Vitoria concluye que la comunidad es una \u00abnatural\u00edsima comunicaci\u00f3n muy conveniente a la naturaleza\u00bb (2007, 13). Es decir, la vida en sociedad es la vida natural de los seres humanos. Y no basta, para Vitoria, con la instituci\u00f3n familiar, pues aunque sus miembros se presten ayuda mutua esta no es suficiente para el desarrollo de la vida humana ni para controlar y rechazar toda posible violencia e injuria. Lo natural e imprescindible para el ser humano, su esencial finalidad, dice Vitoria, es la sociedad civil, cuesti\u00f3n que explicar\u00e9 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. Seg\u00fan Vitoria, el origen de las ciudades y de las rep\u00fablicas no es una mera invenci\u00f3n de los hombres, no es algo artificial, sino algo que brota de su misma naturaleza. Los hombres tienen necesidad de consejo y de agrupaciones, de poderes p\u00fablicos y de gobierno. Si cada individuo se dejase llevar tan solo \u00abpor su propia opini\u00f3n\u00bb, dice Vitoria, \u00abnecesariamente se disgregar\u00eda la rep\u00fablica y se aniquilar\u00eda la ciudad si no hubiera alguien que se preocupase de mirar por el bien com\u00fan\u00bb (2007, 13).<\/p>\n<p>Es necesario diferenciar esta concepci\u00f3n pol\u00edtica de la del ingl\u00e9s Thomas Hobbes (1588-1679). Seg\u00fan Hobbes en su obra <i>Leviat\u00e1n <\/i>(1651), la naturaleza humana es fieramente individualista, antisocial. Con el fin de evitar la aniquilaci\u00f3n m\u00fatua, los hombres renuncian a su naturaleza y pactan ser gobernados coercitivamente. No es este el caso de Vitoria, para quien el ser humano es naturalmente social. El gobierno no es aqu\u00ed una instituci\u00f3n coercitiva sino el fruto de una naturaleza humana libre y comunitaria, que organiza el bien com\u00fan. En el caos fruto de la desintegraci\u00f3n de los poderes civiles, Vitoria no reconoce, como Hobbes, una vuelta a la salvaje naturaleza humana, sino precisamente una completa desnaturalizaci\u00f3n del hombre:<\/p>\n<p>Del mismo modo que el cuerpo humano no puede conservarse en su integridad si no hay una fuerza ordenadora que organice todos y cada uno de los miembros para la utilidad de los dem\u00e1s, y sobre todo para el provecho de todo el hombre, eso ocurrir\u00eda, sin lugar a duda, tambi\u00e9n en la ciudad si cada uno se preocupase solo de su propio provecho y se despreocupase del bien p\u00fablico (Vitoria 2007, 14).<\/p>\n<p>Dicho esto, Vitoria afirma que es la propia comunidad la que tiene el poder de \u00abgobernarse y administrarse a s\u00ed misma y dirigir sus poderes al bien com\u00fan\u00bb (2007, 15). Es decir: la comunidad elige libremente qu\u00e9 tipo de gobierno se da a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>En esta relecci\u00f3n, Francisco de Vitoria opta personalmente por un gobierno mixto, como Arist\u00f3teles en su <i>Pol\u00edtica<\/i>, tomando elementos propios de la monarqu\u00eda, la aristocracia y la democracia. Vitoria cree que la multitud sola no puede simult\u00e1neamente dictar leyes, juzgar, castigar, etc. sino que necesita dotarse de representantes capaces de ello (Vitoria 2007, 18). Adem\u00e1s de esto, Vitoria afirma, parad\u00f3jicamente, que el poder del rey proviene de la divinidad misma, ya que el orden natural de las cosas parece sugerir que toda totalidad est\u00e1 encabezada por una autoridad que le es natural \u2014como la iglesia, como la creaci\u00f3n. Sin embargo, y como veremos a continuaci\u00f3n, el derecho al tiranicidio defendido por Vitoria cuestiona y limita este derecho divino del monarca. Thomas Hobbes, defensor del absolutismo mon\u00e1rquico, se opuso al derecho al tiranicidio, ya que ning\u00fan s\u00fabdito debe cuestionar al rey una vez se ha reconocido su autoridad. En cambio, la profesora Simona Langella explica que, para Vitoria, el rey no es un privilegiado, sino que debe atenerse a las leyes establecidas como cualquier otro ciudadano, y debe legislar, adem\u00e1s, como persona p\u00fablica y no privada, por lo que las leyes deben orientarse siempre al bien com\u00fan.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Antes de constituir cualquier ciudad, dice Vitoria, ning\u00fan hombre era superior a los otros por naturaleza, por lo que ning\u00fan hombre puede proclamarse, en solitario, gobernador natural de los otros. De hecho, cada hombre tiene \u00abpor derecho natural potestad y derecho a defenderse\u00bb de otro que trate de impon\u00e9rsele como un tirano (Vitoria 2007, 16). A\u00f1ade Vitoria que el derecho divino proh\u00edbe matar a un inocente, pero no a un traidor ni a un tirano. Por este derecho, la comunidad puede deponer a reyes y derrocar cualquier gobierno que ella misma haya institu\u00eddo, si estos dejan de velar por el bien com\u00fan. A este respecto, concluye Joaqu\u00edn Miras, en su magn\u00edfico texto sobre Vitoria:<\/p>\n<p>Tenemos, ahora expuesta por Vitoria, con toda claridad la idea de la libertad civil republicana. Esto es, la idea de libertad entendida como no dominaci\u00f3n. Quien subordina a su propio arbitrio las acciones y las haciendas de los ciudadanos, les roba su libertad, luego ya no son ciudadanos. No dependen ya de s\u00ed mismos, est\u00e1n sometidos a voluntad ajena, es decir, tienen <i>dominus<\/i>, son esclavos.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a><\/sup><\/p>\n<p>III. Las ideas de Francisco de Vitoria hasta aqu\u00ed expuestas se fundamentan en la noci\u00f3n de derecho natural. Como he explicado, el ser humano es, por creaci\u00f3n divina, naturalmente comunitario, y naturalmente se da a s\u00ed mismo formas de gobierno y de organizaci\u00f3n pol\u00edtica orientadas al bien com\u00fan, a la justicia y a la felicidad. El ser humano es, tambi\u00e9n, naturalmente libre, ya que puede y debe oponerse a toda coacci\u00f3n y dominio tir\u00e1nico sobre s\u00ed mismo. Esta doctrina de la libertad humana como dominio sobre uno mismo y sobre los propios actos fue extensamente desarrollada y defendida por jesuitas de la Escuela de Salamanca como Luis de Molina o Francisco Su\u00e1rez, de los que hablar\u00e9 en publicaciones futuras.<\/p>\n<p>Pero regresando a Vitoria, en este orden de cosas, las leyes que las comunidades humanas se dan a s\u00ed mismas, es decir, el derecho positivo e hist\u00f3rico, se fundamentan sobre el derecho natural. Lejos de ser coacci\u00f3n, las leyes humanas son manifestaciones temporales y concretas de una naturaleza eterna libre, comunitaria y con dominio sobre s\u00ed misma. Esta naturaleza humana es completamente universal, ya que es pose\u00edda por igual independientemente de la religi\u00f3n que se profese o de la \u00e9poca o \u00e1rea geogr\u00e1fica en la que se viva.<\/p>\n<p>Esta idea cobra especial importancia en las relecciones sobre los indios y sobre el derecho a la guerra, en las que Vitoria afirma, como veremos, que las rep\u00fablicas y leyes ind\u00edgenas son absolutamente leg\u00edtimas y deben respetarse, ya que se fundamentan en el derecho natural. En la examinada relecci\u00f3n sobre la potestad civil Vitoria sit\u00faa el derecho natural, y no las virtudes teol\u00f3gicas ni ninguna cuesti\u00f3n de fe, como base antropol\u00f3gica y pol\u00edtica universal. Este gesto se encuentra en la estela de Duns Escoto y los franciscanos, que ya en el siglo XIII inauguran una profunda corriente libertaria y una cierta separaci\u00f3n entre el mundo terrenal y el celestial: las rep\u00fablicas humanas se fundamentan sobre una naturaleza libre y comunitaria, y se orientan naturalmente, m\u00e1s que a la salvaci\u00f3n de las almas, a la felicidad pol\u00edtica y al bien com\u00fan.<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Vitoria, Francisco. <i>Sobre el poder civil. Sobre los indios. Sobre el derecho de la guerra. <\/i>Traducci\u00f3n de Luis Frayle Delgado. Tecnos: Madrid, 2007.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> V\u00e9ase VV.AA. <i>Entre el Renacimiento y la Modernidad: Francisco Su\u00e1rez (1548-1617)<\/i>. Sind\u00e9resis: Madrid, 2018, pp. 200-205.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> <u><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2650\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=2650<\/a><\/u><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1526, el pensador dominico Francisco de Vitoria obtuvo la c\u00e1tedra de Prima de Teolog\u00eda en la Universidad de Salamanca.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19124,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,17,1965],"tags":[2291],"class_list":["post-19123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-historia","category-justicia","tag-quinto-centenario-de-la-escuela-de-salamanca"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19123"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19125,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19123\/revisions\/19125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}