{"id":19205,"date":"2026-02-01T05:00:27","date_gmt":"2026-02-01T04:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19205"},"modified":"2026-02-01T14:08:15","modified_gmt":"2026-02-01T13:08:15","slug":"felix-ovejero-y-el-incomodo-filosofar-de-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19205","title":{"rendered":"F\u00e9lix Ovejero y el inc\u00f3modo filosofar de Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>1. Ayudante de Manuel Sacrist\u00e1n siendo muy joven en el departamento de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales de la facultad de Econom\u00eda y Empresa de la UB, responsable del departamento durante la estancia de Sacrist\u00e1n en la UNAM en 1982-1983, F\u00e9lix Ovejero Lucas (FOL a partir de ahora) es uno de los estudiosos que mejor y m\u00e1s profundamente conoce la obra del traductor de Marx, Galbraith, Meek y Schumpeter. Lo ha hecho siempre transitando por senderos no trillados, desde perspectivas poco transitadas, con mirada franca y abierta.<\/p>\n<p>La p\u00e1gina que Espai Marx \u2013\u00a1no se la pierdan, ser\u00e1 de su inter\u00e9s!\u2013 ha dedicado al primer centenario del nacimiento de Sacrist\u00e1n (<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/\">https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/<\/a>.) ha incorporado hasta el momento dos contribuciones suyas: una entrevista publicada en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n <\/i>(que ser\u00e1 incluida en el libro <i>Conversaciones sobre Manuel Sacrist\u00e1n en el a\u00f1o del centenario<\/i>) y su respuesta (autofilmada) a una pregunta sugerida por Xavier Juncosa, el director de los documentales<i> Integral Sacrist\u00e1n<\/i>, sobre lo que queda y quedar\u00e1 de la obra del autor de <i>Panfletos y materiales.<\/i><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el pasado noviembre, FOL public\u00f3 un art\u00edculo en <i>El Mundo<\/i> con el t\u00edtulo: \u00abManuel Sacrist\u00e1n: un fil\u00f3sofo inc\u00f3modo\u00bb (<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/opinion\/2025\/10\/31\/69034496e4d4d88a3b8b4582.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/opinion\/2025\/10\/31\/69034496e4d4d88a3b8b4582.html<\/a>). No es la primera vez que el autor de <i>La quimera f\u00e9rtil<\/i> usa el adjetivo \u00abinc\u00f3modo\u00bb al aproximarse a la figura y obra del que fuera su compa\u00f1ero en la revista <i>mientras tanto<\/i>. Me detengo inicialmente en este art\u00edculo.<\/p>\n<p><strong>2. Tomando pie en una nota<\/strong><strong> de Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n aparecida en <\/strong><strong><i>El Pa\u00eds<\/i><\/strong><strong> y escrita poco despu\u00e9s del fallecimiento de Sacrist\u00e1n (27 de agosto de 1985), <\/strong><strong>FOL se detiene en dos conceptos: marxista e intelectual.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Como traductor y principal responsable de una edici\u00f3n cr\u00edtica de las obras de Marx y Engels (las OME, la traducci<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>n de las obras de Marx y Engels que se editaron en Cr<\/strong><strong>\u00edtica-Grijalbo, 12 vol\u00famenes de los 68 proyectados)<\/strong><strong>, Sacrist\u00e1n, <\/strong><strong>observa<\/strong><strong> FOL, conoc\u00eda como pocos la obra de Marx<\/strong>. \u00abSin embargo, siempre insisti\u00f3 \u2013como Marx\u2013 en que \u00abyo no soy marxista\u00bb. Si acaso, comunista, al modo que lo era el autor de <i>El capital<\/i>, no distinto al del socialista o socialdem\u00f3crata en el siglo XIX.\u00bb Una tradici\u00f3n de radicalidad democr\u00e1tica, sostiene FOL, muy alejada de la acepci\u00f3n asociada a la experiencia estalinista. M\u00e1s exactamente, a\u00f1ade, \u00abSacrist\u00e1n prescrib\u00eda: \u201cNo se debe <i>ser<\/i> marxista\u201d. El doctrinarismo no pod\u00eda caber en un movimiento emancipador racionalista: \u201cTodo pensamiento decente ha de estar en crisis permanente\u201d.\u00bb (De la conversaci\u00f3n, no siempre fluida, que Sacrist\u00e1n mantuvo con la revista <i>Argumentos<\/i> en<i> <\/i>1983. Sobre su no marxismo, su imborrable y cernudiana anotaci\u00f3n de lectura a un art\u00edculo de Lucio Colletti en transici\u00f3n al berlusconismo: \u00abNo se debe <i>ser<\/i> marxista (Marx); lo \u00fanico que tiene inter\u00e9s es decidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradici\u00f3n que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.\u00bb)<\/p>\n<p>Para FOL, no hay mejor muestra de ese pensamiento decente \u00abque su cr\u00edtica a supuestos b\u00e1sicos del marxismo cl\u00e1sico: <strong>el buenismo antropol\u00f3gico; la confianza en el crecimiento ilimitado de las fuerzas productivas [Sacrist<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>n hablar<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong> desde 1979 de fuerzas productivo-destructivas], inseparable de la hip\u00f3tesis de la abundancia de recursos; y la fe acr\u00edtica en la bondad de la tecnociencia\u00bb<\/strong>. Estas creencias, \u00absustentaban una visi\u00f3n idealizada del comunismo: en una sociedad con recursos infinitos, seres humanos santos y una tecnolog\u00eda d\u00f3cil al bien, desaparecer\u00edan las disputas y los problemas de reparto.\u00bb Tiene raz\u00f3n FOL: no transit\u00f3 el \u00faltimo Sacrist\u00e1n por ninguna de esas sendas tradicionales, cuando no eran pocos los que segu\u00edan empe\u00f1ados en que el fluir no reg\u00eda en esos caminos.<\/p>\n<p>En todos esos \u00e1mbitos, Sacrist\u00e1n defendi\u00f3 tesis inc\u00f3modas (de nuevo el filosofar inc\u00f3modo del traductor de Marx y Goethe)<strong>. Sacrist<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>n \u00absubray\u00f3 la importancia de la sociobiolog\u00eda de Wilson: exist\u00eda una naturaleza humana no maleable que no era angelical<\/strong>. Record\u00f3 los l\u00edmites ecosist\u00e9micos al crecimiento, pues todo proceso econ\u00f3mico transforma recursos de baja entrop\u00eda en alta entrop\u00eda, es decir, en desechos sin valor. Y advirti\u00f3 de que la tecnociencia, por su calidad epist\u00e9mica, encerraba tambi\u00e9n un enorme potencial de letalidad.\u00bb FOL se inspira aqu\u00ed en uno de los aforismos, excelente filosof\u00eda concentrada, del Sacrist\u00e1n de sus \u00faltimos a\u00f1os: lo malo (poli\u00e9ticamente) de la ciencia actual es que es demasiado buena (epistemol\u00f3gicamente).<\/p>\n<p>FOL sostiene, sin contradicci\u00f3n con la consideraci\u00f3n anterior, que siempre apel\u00f3 Sacrist\u00e1n a la mejor ciencia, a la buena ciencia. Sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba (Sacrist\u00e1n&#8230; y tambi\u00e9n FOL, conviene destacarlo). El traductor de Quine \u00ab<strong>fue el principal introductor en Espa\u00f1a de la l\u00f3gica matem\u00e1tica y la moderna teor\u00eda de la ciencia, inseparable de la filosof\u00eda anal\u00edtica, la filosof\u00eda m\u00e1s pulcra del siglo XX\u00bb<\/strong>. Luis Vega Re\u00f1\u00f3n, Paula Olmos y Enrique Alonso Gonz\u00e1lez han escrito p\u00e1ginas indispensables sobre este tema.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se reconoc\u00eda \u00abtan heredero de <i>El manifiesto comunista <\/i>como de <i>La visi\u00f3n cient\u00edfica del mundo<\/i>, el manifiesto fundacional del C\u00edrculo de Viena\u00bb, colectivo que ha sido, en opini\u00f3n de FOL que el firmante de esta nota tiende a compartir, \u00abla mejor conjunci\u00f3n de fil\u00f3sofos y cient\u00edficos del siglo XX, defensores de la unidad de las ciencias y la cr\u00edtica a la metaf\u00edsica, cristalizadas en la revista <i>Erkenntnis <\/i>y en la <i>Enciclopedia Internacional de la Ciencia Unificada<\/i>.\u00bb Sacrist\u00e1n habl\u00f3 de estas tem\u00e1ticas y de varios de estos autores, de su admirado Rudolf Carnap por ejemplo, en un art\u00edculo enciclop\u00e9dico: \u00abLa filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial hasta 1958\u00bb. <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, pp. 90-219. Tambi\u00e9n de Bertrand Russell, otro de los \u00abanal\u00edticos\u00bb estudiados (y admirados) por \u00e9l.<\/p>\n<p>Para FOL, Sacrist\u00e1n, que sab\u00eda muy bien desde joven las dificultades del saber leer (\u00abPoco a poco va uno descubriendo que es m\u00e1s dif\u00edcil saber leer que ser un genio\u00bb. <i>Laye<\/i>, 1951 (14), p. 69), le\u00eda adem\u00e1s sin anteojeras. El autor de <i>El compromiso del creador<\/i> recuerda un paso de la citada entrevista con <i>Argumentos<\/i>: \u00abMe complace traer a colaci\u00f3n a un conservador tan redomado como Popper para ejemplificar que para entender las cosas hay que estudiarlas, y que el creerse de izquierdas no da autom\u00e1ticamente compresi\u00f3n al que no se molesta en estudiarlas\u00bb. (Sacrist\u00e1n, que imparti\u00f3 un seminario sobre la obra el fil\u00f3sofo austriaco, estudi\u00f3 y anot\u00f3 detalladamente <i>La l\u00f3gica del descubrimiento cient\u00edfico.<\/i> Pueden verse sus observaciones de lectura en el segundo volumen de<i> Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias,<\/i> Montesinos 2024).<\/p>\n<p>Las reservas respecto a la etiqueta \u00abintelectual\u00bb resultan inseparables de los mimbres anteriores, prosigue FOL. Su desprecio (racionalista) hacia el gremio, \u00abcomparable al que Ferlosio condensar\u00eda en una de sus m\u00e1s memorables piezas, <i>La cultura, ese invento del gobierno <\/i>(1985)\u00bb, quedaba reflejado en su conversaci\u00f3n de 1979 con Antoni Munn\u00e9 y Jordi Guiu para <i>El Viejo Topo<\/i> (editada por primera vez en 1995 en <i>mientras tanto<\/i> y en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>): \u00abUn payaso siniestro, un par\u00e1sito por definici\u00f3n que en cada una de sus payasadas no hace m\u00e1s que asegurar el dominio de la clase dominante, ya sea la burgues\u00eda local o la burgues\u00eda burocr\u00e1tica de un pa\u00eds como la Uni\u00f3n mal llamada &#8216;sovi\u00e9tica&#8217;\u00bb. <strong>Para Sacrist<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>n,<\/strong> <strong>el intelectual (tal vez mejor: ciert<\/strong><strong>a subclase<\/strong><strong> de intelectual<\/strong><strong>es<\/strong><strong>) era el personaje m\u00e1s siniestro de nuestra cultura. \u00abPero no me refiero al intelectual que Aranguren estar\u00eda dispuesto a criticar, es decir, el f\u00edsico nuclear. No. El intelectual que me parece m\u00e1s siniestro es aquel que se dice cr\u00edtico<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<p><strong>FOL <\/strong><strong>comenta<\/strong><strong> que las diversas acusaciones contra Sacrist<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>n de gentes del gremio \u00abhan ido pasando de mano en mano sin que nadie, ni las voces ni los ecos, se molestara en tasarlas a la luz de la informaci\u00f3n disponible<\/strong>. Que existe.\u00bb (Puede verse a tal efecto <i>La observaci\u00f3n de Goethe<\/i>, Madrid: La Linterna Sorda, 2015). FOL cree que se seguir\u00e1n repitiendo (yo tambi\u00e9n) por dos razones: por la<strong> despreocupaci\u00f3n de Sacri<\/strong><strong>st\u00e1n<\/strong><strong> por \u00absu propio personaje\u00bb, excesiva a todas luces en mi opini\u00f3n (y a la corta y a la larga contraproducente), y porque<\/strong> \u00absus opiniones sobre los intelectuales generaban una incomodidad que f\u00e1cilmente derivaba en animadversi\u00f3n. Les recordaba sus inconsistencias. El fil\u00f3sofo Rubert de Vent\u00f3s lo sintetiz\u00f3 en su obituario: \u201cSu falta nos deja a todos un poco m\u00e1s libres para seguir no haciendo lo que debemos\u201d.\u00bb (El art\u00edculo de Rubert de Vent\u00f3s fue escrito el 28 de agosto de 1985, el d\u00eda siguiente del fallecimiento de Sacrist\u00e1n. \u00c9l mismo, como recordamos, se aplic\u00f3 la idea generosamente).<\/p>\n<p>FOL considera, sin ejemplificar en este caso, \u00abque Sacrist\u00e1n se equivoc\u00f3 en no pocas apreciaciones pol\u00edticas, incluso en algunas importantes\u00bb, pero, a\u00f1ade, \u00ablo hizo siempre con razones de peso, nunca por dogmatismo. <strong>No le interesaba preservar ortodoxias\u00bb. Tampoco heterodoxias de pose. Otra coincidencia entre ambos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La \u00fanica convicci\u00f3n firme de Sacrist<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>n nac\u00eda de un empe\u00f1o m\u00e1s hondo, en opini<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>n de su compa\u00f1ero de departamento: \u00abla voluntad de vivir a la altura de sus principios<\/strong>. Esa fidelidad a la verdad prolongaba una aspiraci\u00f3n aprendida en Arist\u00f3teles y en Ortega, dos referencias constantes en su obra, tan determinantes \u2013si no m\u00e1s\u2013 que las antes mencionadas: \u201cSeamos como arqueros que tienden a un blanco\u201d. Una vida pensada y guiada por convicciones.\u00bb (Sobre el Ortega del joven Sacrist\u00e1n puede seguir ley\u00e9ndose, con emoci\u00f3n y sin olvido del tiempo y circunstancias, el editorial del n\u00ba 23 de <i>Laye<\/i>. <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, pp. 13-14).<\/p>\n<p>Ese empe\u00f1o, como el mismo Sacrist\u00e1n se\u00f1al\u00f3 pensando en Gramsci, pod\u00eda endurecerse en la \u00abcrispaci\u00f3n de la voluntad\u00bb. Quiz\u00e1 era el tributo inevitable de vivir en tiempos sombr\u00edos, sugiere FOL. Como record\u00f3 Brecht en su c\u00e9lebre poema <i>A los hombres futuros<\/i>, varias veces traducido por Sacrist\u00e1n (una de las versiones fue un regalo suyo a sus camaradas del Comit\u00e9 Central del PCE), no siempre \u00abquienes quer\u00edan preparar el camino para la amabilidad\/ pudieron ser amables\u00bb. \u00ab<strong>La aspereza que algunos le atribu\u00edan -tan poco compatible con la experiencia de quienes lo tratamos o con su amistad con Ferlosio- no fue nunca un rasgo gratuito<\/strong>, sino el precio \u2013acaso ineludible\u2013 de afrontar con responsabilidad serias tareas clandestinas\u00bb.<\/p>\n<p>Conviene recordarlo, concluye FOL su art\u00edculo, para entender \u00abde d\u00f3nde proced\u00eda la irritaci\u00f3n que provocaba y, por lo visto, a\u00fan provoca.\u00bb Y, probablemente, a\u00f1ado, seguir\u00e1 provocando.<\/p>\n<p>3. Algunas de las consideraciones expuestas en el art\u00edculo publicado en <i>El Mundo<\/i> me han hecho pensar en otro escrito de 2005 sobre el magisterio de Sacrist\u00e1n que FOL public\u00f3 en <i>Del pensar, del vivir, del hacer, <\/i>el libro que acompa\u00f1\u00f3 a <i>Integral Sacrist\u00e1n <\/i>(FOL fue entrevistado por Xavier Juncosa para los documentales). Lo titul\u00f3: \u00abUn breve recuerdo personal\u00bb.<\/p>\n<p>Abre FOL con estas palabras: \u00abManuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n: fil\u00f3sofo marxista. En las historias del pensamiento constar\u00e1 algo parecido. Tal vez con alg\u00fan a\u00f1adido: contribuy\u00f3 a introducir la filosof\u00eda de la ciencia y la moderna l\u00f3gica en Espa\u00f1a. Poco m\u00e1s. Y acaso est\u00e1 bien que as\u00ed sea y no podamos decir que esas l\u00edneas sean escasas o injustas.\u00bb Porque esta vez, prosigue, coincidiendo con lo se\u00f1alado por Francisco Fern\u00e1ndez Buey y otros amigos y pr\u00f3ximos, \u00abel t\u00f3pico no ser\u00e1 falso: las ense\u00f1anzas de Sacrist\u00e1n, las importantes, eran de las que no se pueden recoger en las p\u00e1ginas de un libro. No eran un saber aparte, inventariable, sino un saber para estar con inteligencia y veracidad en el mundo. Para acompasar vida y pensamiento\u00bb. Para saber a qu\u00e9 atenerse, por decirlo a la Ortega.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n era un fil\u00f3sofo en el sentido m\u00e1s cl\u00e1sico, un fil\u00f3sofo \u00abque compart\u00eda con Arist\u00f3teles la convicci\u00f3n de que \u201cno investigamos para saber que es la virtud, sino para ser buenos, ya que en otro caso ser\u00eda completamente in\u00fatil\u201d.\u00bb A alguien as\u00ed, observa FOL, tradicionalmente se le llamaba \u00absabio\u00bb.<\/p>\n<p>El sabio no juega con las ideas (as\u00ed obra tambi\u00e9n FOL desde siempre, y no es solo herencia de su maestro). \u00abNo le vale cualquier idea porque sus ideas rigen su vida y quiere llevar su vida de la mejor manera. Se piensa en serio, como le gustaba decir a Sacrist\u00e1n, quien, en una de las entrevistas m\u00e1s conmovedoras que jam\u00e1s he podido leer a pensador alguno [FOL se est\u00e1 refiriendo a la entrevista de Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9 de 1979], confesaba que a \u00e9l le interesaba \u00absaber c\u00f3mo son las cosas. A m\u00ed el criterio de verdad me importa. Yo no estoy dispuesto a sustituir las palabras verdadero\/falso por las palabras v\u00e1lido\/no v\u00e1lido, coherente\/incoherente, consistente\/inconsistente; no. Para m\u00ed las palabras buenas son verdadero y falso, como en la lengua popular, como en la tradici\u00f3n de la ciencia. Igual en Perogrullo y en nombre del pueblo que en Arist\u00f3teles. Los de v\u00e1lido\/no v\u00e1lido son los intelectuales, en este sentido: los t\u00edos que no van en serio\u00bb.\u00bb<\/p>\n<p>(Sobre este \u00abir en serio\u00bb ha observado Albert Domingo Curto, <i>Raz\u00f3n y emancipaci\u00f3n<\/i>, p. 62: \u00abEn la diferencia cualitativa que se establece entre ese intelectual que reflexiona virtualmente \u2013por muy aguado y cr\u00edtico que sea\u2013 y ese otro que hace de su an\u00e1lisis motivo coherente e indispensable de su actuaci\u00f3n, esto es, en cuya pr\u00e1ctica cotidiana ver\u00e1 sensato comprometer o arriesgar los privilegios de su estatus y de su vida personal, ah\u00ed, en ese abismo de diferencia, ubicar\u00e1 Sacrist\u00e1n su alto concepto de compromiso. Esa asunci\u00f3n de responsabilidad, esa consciencia activa es la que determinar\u00e1 el criterio seg\u00fan el cual se podr\u00e1 considerar que hay cient\u00edficos o intelectuales que \u00abvan en serio\u00bb, por seguir la expresi\u00f3n sacristaniana originariamente referida a Ulrike Meinhof, y otros que a lo sumo ejercer\u00e1n, si se da el caso, una cierta influencia acad\u00e9mica.\u00bb)<\/p>\n<p lang=\"es-CO\" align=\"justify\">A quien dec\u00eda cosas as\u00ed se le llamaba \u00abdogm\u00e1tico\u00bb. Nada m\u00e1s est\u00fapido, en opini\u00f3n de FOL que es f\u00e1cil compartir. \u00abQuien ama la verdad no est\u00e1 comprometido incondicionalmente con nada, porque todo lo somete a escrutinio, empezado por sus propias ideas. La verdad de un juicio no se pacta ni se negocia. El juicio se discute y, llegada la hora, ante buenas razones, se cambia. Porque importa la verdad\u00bb.<\/p>\n<p>FOL se\u00f1ala, con raz\u00f3n, que Sacrist\u00e1n, como buen pensador racionalista, cambi\u00f3 no pocas veces sus ideas acerca de c\u00f3mo eran las cosas y se atuvo a las consecuencias. \u00abPor eso, en mitad de una atm\u00f3sfera saturada de inautenticidad, dispuesta a enga\u00f1ar y a enga\u00f1arse, levant\u00f3 la voz para llamar a las cosas por su nombre. Sin importarle las consecuencias ni quien ten\u00eda enfrente\u00bb. Lo hizo \u00abfrente a los poderosos, que se lo hicieron pagar, y frente a los \u201csuyos\u201d, que lo miraron con la desconfianza que produce quien nos recuerda que las ficciones con las que queremos dar sentido a nuestra vida son eso, ficciones, trampas\u00bb. A los primeros, nada les pod\u00eda pedir, salvo el respeto a quien no se dejaba plegar a sus designios. \u00abA los otros les exigi\u00f3 reconocer las equivocaciones, tener la decencia de mirar limpiamente la realidad\u00bb.<\/p>\n<p lang=\"es-CO\" align=\"justify\">Para FOL, tenemos muchos testimonios \u00abde c\u00f3mo se enfrent\u00f3 a quienes pueden decidir sobre la vida de los dem\u00e1s\u00bb (sobre la suya, recordemos sus dos expulsiones de la universidad barcelonesa). Y, aunque menos conocidas, \u00abtampoco faltan muestras de su entereza para decirle a \u201clos suyos\u201d\u00a0lo que ten\u00eda que decirles\u00bb. El ejemplo recordado por FOL: \u00abcierto d\u00eda [el 23] de febrero de 1978, en una conferencia ante un p\u00fablico en el que no faltaban estalinistas, cuando no dud\u00f3 en afirmar que \u201cel estalinismo ha sido una tiran\u00eda sobre la poblaci\u00f3n sovi\u00e9tica, una tiran\u00eda asesina sobre el proletariado sovi\u00e9tico y conservar la nostalgia de eso es est\u00fapido y criminal\u201d.\u00bb (La conferencia est\u00e1 recogida en <i>Seis conferencias<\/i>, libro recientemente reeditado por El Viejo Topo, con pr\u00f3logo de Paco Fern\u00e1ndez Buey y ep\u00edlogo de Manolo Monereo).<\/p>\n<p>Para FOL, alguien as\u00ed, alguien que ama as\u00ed la verdad, era \u00ablo m\u00e1s parecido que conozco a un \u201cesp\u00edritu libre\u201d&#8230; Sacrist\u00e1n, aunque agradec\u00eda a qui\u00e9n le pod\u00eda ense\u00f1ar y le ayudaba a corregir, no buscaba agradar\u00bb. En su opini\u00f3n, \u00abla serena seguridad de quien est\u00e1 convenido de lo que dice, de quien tiene el juicio formado, pone nerviosos a los que piensan de prestado y s\u00f3lo les mueve el deseo de gustar. Les recuerda lo que no son\u00bb.<\/p>\n<p>FOL recuerda que cuando \u00e9l lleg\u00f3 a la universidad barcelonesa no abundaban los esp\u00edritus libres, eran los a\u00f1os de la transici\u00f3n y apenas quedaban ecos de la universidad franquista. \u00abA decir verdad, al menos en las facultades de econ\u00f3micas, la universidad era vocacionalmente antifranquista. Febril y estrechamente pol\u00edtica. Las urgencias pol\u00edticas filtraban las ideas con los sectarismos de todas las ignorancias y las discrepancias se escamoteaban en nombre de doctrinas que nadie precisaba o de eficacias \u201crevolucionarias\u201d\u00a0que no hab\u00eda modo de calibrar\u00bb. Una cultura resistencialista, prosigue FOL, \u00abirrelevante desde cualquier punto de vista, pero absurdamente convencida de su propia trascendencia, iba facturando t\u00f3picos y dogmas y cancelando debates y rigor. Todos parecer\u00edan temerosos de llegar tarde a no sab\u00edan d\u00f3nde. Una mala atm\u00f3sfera para formarse. Con prisas y falsedades, sin ocasi\u00f3n para detenerse a preguntar.\u00bb<\/p>\n<p lang=\"es-CO\" align=\"justify\">En mitad de ese erial de nuevo cu\u00f1o, son palabras suyas, FOL tuvo la suerte \u00abde tener por profesor a alguien para quien \u201csi digo la verdad, no me importa con quien coincida, como cualquiera que no tiene m\u00e1s objeto que decir la verdad\u201d.\u00bb Eran sus \u00faltimos cursos de estudiante de Econ\u00f3micas cuando se encontr\u00f3 a Sacrist\u00e1n, \u00aby la fortuna se prolong\u00f3 varios a\u00f1os m\u00e1s, al permanecer a su lado como su ayudante. La mejor edad para encontrar un maestro, cuando la vida no te emplaza todav\u00eda a pactar las convicciones, a acomodar el gesto\u00bb.<\/p>\n<p>FOL concluye su escrito se\u00f1alando que \u00e9l tuvo la suerte de cruzarse en la buena hora con Sacrist\u00e1n. \u00abSupli\u00f3 la universidad que no exist\u00eda. Me ense\u00f1\u00f3 a resistirme a los tribalismos, a mirar las ideas desde el principio, radicalmente y sin telara\u00f1as mentales. La dignidad y la libertad de quien no quiere mentirse\u00bb. As\u00ed podr\u00edamos afirmar tambi\u00e9n muchos de nosotros, muchos de sus lectores; han sido pocos quienes nos han ayudado a pensar, a pensar en serio. (Comentarios complementarios sobre la relaci\u00f3n entre ambos pueden verse en Julio Valde\u00f3n, L<i>a raz\u00f3n en marcha. Conversaciones con F\u00e9lix Ovejero<\/i>, Alianza, 2023).<\/p>\n<p>4. Hay m\u00e1s textos de FOL sobre Sacrist\u00e1n que merecen lectura atenta. Uno de los mejores lleva por t\u00edtulo: \u00abManuel Sacrist\u00e1n: un marxista socr\u00e1tico\u00bb. Se public\u00f3 en <i>Claves de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/i> y como ep\u00edlogo de M. Sacrist\u00e1n, <i>Sobre dial\u00e9ctica<\/i> (El Viejo Topo, 2009). Sumemos tambi\u00e9n los art\u00edculos que FOL public\u00f3 poco despu\u00e9s del fallecimiento de su maestro. Entre ellos, en <i>Nuestra Bandera<\/i>, \u00abEl marxismo inc\u00f3modo de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s. Entre ellos: \u00abLa dos culturas de las ciencias sociales en la reflexi\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, su aportaci\u00f3n al <i>mientras tanto<\/i> 30-31, mayo 1987, pp. 169-176, la revista que m\u00e1s hizo suya Sacrist\u00e1n. El n\u00famero sigue siendo indispensable para el conocimiento de su obra (Me permito llamar la atenci\u00f3n sobre otras dos aportaciones: Miguel Candel, \u00abLas ideas gnoseol\u00f3gicas de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, y Francisco Fern\u00e1ndez Buey, \u00abSu aventura no fue de \u00ednsulas, sino de encrucijadas\u00bb).<\/p>\n<p>Hay muchos puntos de contacto entre maestro y disc\u00edpulo, entre estos dos fil\u00f3sofos grandes, entre estos dos profesores de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales. Entre ellos: su racionalismo informado, su pensamiento siempre cr\u00edtico, su <i>non serviam<\/i>, su filosofar libre e inc\u00f3modo, y su compromiso, con los riesgos derivados que ambos han sufrido, con la verdad, la justicia, la fraternidad y la equidad.<\/p>\n<p>Es una l\u00e1stima, as\u00ed lo conjeturo, no me puedo imaginar otra hip\u00f3tesis, que la elaboraci\u00f3n y correcci\u00f3n de su pr\u00f3ximo libro (est\u00e1 a punto de aparecer en Alianza a finales de enero) hayan dificultado una mayor participaci\u00f3n de FOL en los encuentros y conferencias que se han organizado en memoria de Sacrist\u00e1n en el a\u00f1o del centenario de su nacimiento. Somos muchos los que deseamos una mayor presencia suya en este 2026. Nos atrevemos a aventurar dos sugerencias:<\/p>\n<p>1\u00aa. Un libro que recoja todos sus escritos sobre Sacrist\u00e1n. Los estudiosos de este \u00faltimo (y de la obra de FOL) tendr\u00edamos a nuestro alcance un conjunto de textos imprescindibles y nada hagiogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>2\u00aa. Un seminario, abierto a sectores no universitarios, coordinado por \u00e9l, centrado en textos esenciales (tambi\u00e9n elegidos por \u00e9l) del que fuera su amigo, maestro y compa\u00f1ero de trabajo y de revista.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 les parece? \u00bfMe apoyan en la transmisi\u00f3n de estas sugerencias al autor de <i>El compromiso del m\u00e9todo<\/i>?<i> <\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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