{"id":19263,"date":"2026-02-10T05:00:00","date_gmt":"2026-02-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19263"},"modified":"2026-02-10T02:20:55","modified_gmt":"2026-02-10T01:20:55","slug":"una-critica-desde-dentro-de-la-industria-de-la-teoria-imperial-gabriel-rockhill-entrevistado-por-michael-yates","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19263","title":{"rendered":"Una cr\u00edtica desde dentro de la industria de la teor\u00eda imperial: Gabriel Rockhill entrevistado por Michael Yates"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><em>Gabriel Rockhill es profesor de Filosof\u00eda en la Universidad de Villanova.\u00a0<\/em><em>Obtuvo su doctorado en la Universidad Par\u00eds 8 y en la Universidad Emory. Es un erudito consumado y ha publicado trabajos en numerosos medios, tanto en Estados Unidos como en Francia. Es editor de la edici\u00f3n inglesa del libro de Domenico Losurdo <\/em>Western Marxism: How It Was Born, How It Died, How It Can Be Reborn<i>, publicado por Monthly Review Press. Michael Yates entrevist\u00f3 a Rockhill sobre su nuevo libro <\/i><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/9781685901349\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Who Paid the Pipers of Western Marxism?<\/a> <em>(\u00bfQui\u00e9n pag\u00f3 a los flautistas del marxismo occidental?<\/em><\/p>\n<p><b>Michael Yates: <\/b>Gabriel, lo que somos como adultos est\u00e1 condicionado por nuestra infancia. Cu\u00e9ntenos algo sobre d\u00f3nde y c\u00f3mo creci\u00f3. \u00bfC\u00f3mo cree que esto influy\u00f3 en qui\u00e9n es usted ahora?<\/p>\n<p><b>Gabriel Rockhill:<\/b> Crec\u00ed en una peque\u00f1a granja en la zona rural de Kansas, y el trabajo manual fue una parte integral de mi vida desde una edad temprana. Esto inclu\u00eda el trabajo en la granja, por supuesto, pero tambi\u00e9n trabajaba en la construcci\u00f3n. Mi padre es constructor y arquitecto, as\u00ed que cuando no trabajaba en la granja, pasaba la mayor parte de mi tiempo, fuera de la escuela y los deportes, en obras de construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes incluso de conocer la palabra, ya hab\u00eda vivido la experiencia de la explotaci\u00f3n (el trabajo en la granja nunca era remunerado, ni tampoco lo era el trabajo en la construcci\u00f3n al principio). Esta es claramente una de las cosas que me llev\u00f3 a la vida intelectual: disfrutaba de la escuela como un respiro bienvenido del trabajo manual.<\/p>\n<p>Mi padre es un apasionado del dise\u00f1o y su lema es \u00abmano y mente\u00bb, lo que significa que para ser un verdadero arquitecto, es necesario tener los conocimientos pr\u00e1cticos para construir (mano) lo que se dise\u00f1a (mente). Cuando era joven, ansiaba m\u00e1s de lo segundo, pero tambi\u00e9n he seguido profundamente apegado a lo primero. En retrospectiva, este enfoque obviamente tuvo un impacto duradero en m\u00ed, ya que definitivamente he adoptado lo que ahora llamar\u00eda la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la pr\u00e1ctica y la teor\u00eda.<\/p>\n<p>Mis padres son liberales que se opusieron a la guerra de Vietnam y son extremadamente anticorporativos, sin ser realmente anticapitalistas o antiimperialistas. Dado que mi padre tambi\u00e9n ense\u00f1a arquitectura en la universidad, adem\u00e1s de dirigir su peque\u00f1a empresa de dise\u00f1o y construcci\u00f3n, su posici\u00f3n social es peque\u00f1oburguesa. Tienen muchas cr\u00edticas justificadas hacia la sociedad contempor\u00e1nea, y he aprendido mucho de ellos sobre c\u00f3mo la b\u00fasqueda de beneficios destruye la tierra y el medio ambiente. Sin embargo, se resisten principalmente a lo que consideran una toma de control por parte de las empresas, en parte bas\u00e1ndose en una actitud de \u00abh\u00e1galo usted mismo\u00bb, que sin duda me impresion\u00f3. Sin embargo, no abrazan un proyecto pol\u00edtico m\u00e1s amplio que sea capaz de superar la comercializaci\u00f3n de todo. Adem\u00e1s de su posici\u00f3n social, que tiende a ser un obst\u00e1culo en este sentido, tambi\u00e9n han sido condicionados ideol\u00f3gicamente para rechazar el socialismo (aunque podr\u00eda decirse que se han vuelto m\u00e1s abiertos a \u00e9l con el continuo declive de Estados Unidos).<\/p>\n<p><b>MY:<\/b> En su momento, usted se mostr\u00f3 favorable a algunas de las personas a las que critica duramente en su nuevo libro. Entre ellos se encontraban algunos de sus profesores y mentores. \u00bfQu\u00e9 experiencias le llevaron a cambiar su opini\u00f3n sobre estos acad\u00e9micos?<\/p>\n<p><b>GR:<\/b> Cuando fui a la universidad en Iowa, mis compa\u00f1eros me superaban. Muchos de ellos simplemente hab\u00edan tenido m\u00e1s tiempo para dedicarse a actividades intelectuales y hab\u00edan recibido una mejor formaci\u00f3n acad\u00e9mica que yo en un instituto rural de Kansas (aunque yo sab\u00eda mucho m\u00e1s sobre el trabajo manual y las comunidades de clase trabajadora). A menudo sent\u00eda que ten\u00eda que ponerme al d\u00eda y que necesitaba ser autodidacta, sobre todo cuando obtuve una beca que me permiti\u00f3 trasladarme a Par\u00eds para comenzar mis estudios de posgrado a mediados de los noventa. Por lo tanto, apliqu\u00e9 mi \u00e9tica de trabajo de chico de granja, muy exigente conmigo mismo, al aprendizaje del franc\u00e9s y otros idiomas, as\u00ed como al estudio de la historia de la filosof\u00eda y las humanidades en general, antes de pasar a la historia y las ciencias sociales.<\/p>\n<p>Me atra\u00edan los discursos radicales, pero tambi\u00e9n estaba bastante confundido. Por un lado, en retrospectiva, est\u00e1 claro que buscaba herramientas te\u00f3ricas para comprender y combatir la explotaci\u00f3n, as\u00ed como la opresi\u00f3n (las cuestiones de g\u00e9nero, sexuales y raciales eran importantes para m\u00ed desde muy temprana edad). Sin embargo, al mismo tiempo, me atra\u00edan los discursos preciosos y sofisticados con tanto capital simb\u00f3lico que me elevaban, con distinci\u00f3n, por encima del lodazal del trabajo manual del que quer\u00eda escapar (el hecho de que siguiera trabajando como obrero de la construcci\u00f3n y lavaplatos a tiempo parcial me lo recordaba constantemente). En la universidad, llegu\u00e9 a pensar que Jacques Derrida era el pensador m\u00e1s radical vivo, sin duda debido tanto a su fama en Estados Unidos como a la complejidad rec\u00f3ndita de su obra. Cuando me mud\u00e9 a Par\u00eds y empec\u00e9 a hacer mi m\u00e1ster bajo su supervisi\u00f3n, me impresionaron mucho \u00e9l y sus seguidores. Al fin y al cabo, yo era un paleto, sin capital simb\u00f3lico ni formaci\u00f3n elitista, por lo que me sent\u00eda muy inferior y culturalmente superado por el entorno intelectual parisino.<\/p>\n<p>Sin embargo, estudi\u00e9 con la furia de alguien atormentado por las inseguridades culturales y de clase, al tiempo que estaba imbuido de una saludable dosis de autodidactismo y antiautoritarismo, y pronto empec\u00e9 a percibir discrepancias entre las afirmaciones de Derrida y los textos que comentaba. A trav\u00e9s de un riguroso proceso de verificaci\u00f3n emp\u00edrica \u2014que incluy\u00f3 el estudio de textos originales en alem\u00e1n, griego y lat\u00edn\u2014 me di cuenta de que mi director de tesis, al igual que otros importantes pensadores franceses de su generaci\u00f3n, estaba forzando los textos para que se ajustaran a su marco te\u00f3rico preestablecido, lo que le llevaba a interpretarlos err\u00f3neamente. Tambi\u00e9n me involucr\u00e9 cada vez m\u00e1s en un modo de an\u00e1lisis m\u00e1s materialista, estudiando la historia institucional de la producci\u00f3n y la circulaci\u00f3n del conocimiento. Me qued\u00f3 claro, como expuse en mi tesis doctoral y en mi primer libro, <em>Logique de l\u2019histoire<\/em>, que la pr\u00e1ctica te\u00f3rica de Derrida era en gran medida una consecuencia de la historia del sistema material en el que operaba.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, me interesaba cada vez m\u00e1s el mundo pol\u00edtico en general. Como relato en un breve interludio autobiogr\u00e1fico en <i>Who Paid the Pipers of Western Marxism?<\/i>, el 11 de septiembre de 2001 constituy\u00f3 un importante punto de inflexi\u00f3n. Me di cuenta de que mi formaci\u00f3n de primera mano en la teor\u00eda francesa \u2014tambi\u00e9n asist\u00eda a seminarios con otras eminencias vivas de esta tradici\u00f3n\u2014 no me hab\u00eda preparado para comprender la pol\u00edtica global y, m\u00e1s concretamente, el imperialismo. No ten\u00eda ni idea de las cosas que m\u00e1s importaban a la mayor\u00eda del planeta, mientras que ten\u00eda un conocimiento profundo de los preciosos refinamientos discursivos que solo importan a la aristocracia intelectual. Cada vez le\u00eda m\u00e1s a figuras como Samir Amin, que me aclararon muchas cosas, aunque mi desarrollo te\u00f3rico y pr\u00e1ctico segu\u00eda vi\u00e9ndose frenado por la compulsi\u00f3n de leer a marxistas occidentales como Slavoj \u017di\u017eek, entre muchos otros.<\/p>\n<p><b>MY:<\/b> Tanto Losurdo como usted utilizan el t\u00e9rmino \u00abmarxismo occidental\u00bb. \u00bfQu\u00e9 quiere decir con eso? \u00bfSe trata simplemente de una diferencia geogr\u00e1fica?<\/p>\n<p><b>GR: <\/b>El marxismo occidental es la forma espec\u00edfica de marxismo que ha surgido en el n\u00facleo imperial y se ha extendido por todo el mundo a trav\u00e9s del imperialismo cultural. La historia del capitalismo ha desarrollado los pa\u00edses centrales de Europa occidental, Estados Unidos, etc., subdesarrollando el resto del mundo. Los primeros han confiscado o asegurado a cambio de una miseria los recursos naturales y la mano de obra de los segundos, al tiempo que han utilizado la periferia como mercado para sus productos, creando un flujo internacional de valor del Sur global al Norte global. Esto ha llevado a la constituci\u00f3n de lo que Engels y Lenin llamaron una aristocracia obrera en los pa\u00edses centrales, es decir, una \u00e9lite de la clase obrera global cuyas condiciones superan a las de los trabajadores de la periferia. Esta capa superior de trabajadores se beneficia, directa o indirectamente, del flujo de valor que acabamos de mencionar. Esta estratificaci\u00f3n global de la clase obrera ha significado que los trabajadores m\u00e1s privilegiados del centro tienen un inter\u00e9s material en mantener el orden mundial imperial.<\/p>\n<p>Es en este contexto material donde surgi\u00f3 el marxismo occidental. Losurdo lo remonta con perspicacia a la divisi\u00f3n del movimiento socialista en la \u00e9poca de la Primera Guerra Mundial, que fue un conflicto competitivo entre los principales pa\u00edses imperialistas. Muchos de los l\u00edderes del movimiento obrero en Europa animaron a los trabajadores a apoyar la guerra, y algunos de ellos incluso defendieron el colonialismo, aline\u00e1ndose as\u00ed, voluntariamente o no, con los intereses de sus burgues\u00edas nacionales. Lenin fue uno de los cr\u00edticos m\u00e1s feroces de estas tendencias, que identific\u00f3 como revisionistas y antimarxistas. Les respondi\u00f3 con el poderoso lema: \u00ab\u00a1No a la guerra, sino a la guerra de clases!\u00bb.<\/p>\n<p>La orientaci\u00f3n del marxismo occidental ha sido, por lo tanto, a menudo lo que podr\u00edamos llamar \u00abanti-antiimperialista\u00bb, en la medida en que tiende a negarse a apoyar la lucha de los pueblos del Sur global \u2014especialmente cuando se autoproclaman socialistas\u2014 para garantizar su soberan\u00eda y seguir un camino de desarrollo aut\u00f3nomo. No es necesario ser un especialista en debates acad\u00e9micos sobre la infame \u00abnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb para comprender que la doble negaci\u00f3n en \u00abanti-antiimperialismo\u00bb significa que los marxistas occidentales han tendido a apoyar de facto el imperialismo.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que esta tendencia no ha hecho m\u00e1s que intensificarse durante el \u00faltimo siglo. Mientras que los revisionistas criticados por Lenin estaban profundamente involucrados en la pol\u00edtica organizada, muchos de los marxistas occidentales posteriores se retiraron al \u00e1mbito acad\u00e9mico, donde su versi\u00f3n del marxismo se convirti\u00f3 en predominante. Si bien el marxismo occidental ha sido impulsado por la base socioecon\u00f3mica y el orden mundial imperial, tambi\u00e9n ha sido cultivado y moldeado por la superestructura imperial, es decir, el aparato pol\u00edtico-legal del Estado y el aparato cultural que produce y difunde la cultura (en el sentido m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino). Una parte significativa de mi libro m\u00e1s reciente est\u00e1 dedicada al an\u00e1lisis de las superestructuras de los principales pa\u00edses imperialistas y las diversas formas en que han fomentado los discursos marxistas occidentales como arma de guerra ideol\u00f3gica contra la versi\u00f3n del marxismo defendida por Lenin. Al dedicarme a la econom\u00eda pol\u00edtica de la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n del conocimiento, lo que ha requerido una exhaustiva investigaci\u00f3n de archivos, arrojo una luz muy necesaria sobre el grado en que la clase capitalista y los Estados burgueses han apoyado directamente al marxismo occidental como aliado \u00abanti-antiimperialista\u00bb en su lucha de clases contra el marxismo antiimperialista (es decir, el marxismo <i>tout court<\/i>).<\/p>\n<p>Los intelectuales y los organizadores est\u00e1n sometidos a los poderosos dictados del marxismo occidental, pero no est\u00e1n en absoluto decididos a acatarlos rigurosamente. De hecho, hay muchos marxistas en Occidente que no son marxistas occidentales, y uno de los objetivos de mi trabajo, al igual que el de Losurdo, es aumentar su n\u00famero. Las personas que lo lean deber\u00edan encontrar el est\u00edmulo necesario para movilizar su agencia y liberarse de las restricciones ideol\u00f3gicas del marxismo occidental.<\/p>\n<p><b>MY: <\/b>El t\u00edtulo del libro pregunta \u00ab<i>Who Paid the Pipers<\/i>\u00bb (\u00bfQui\u00e9n pag\u00f3 a los m\u00fasicos?). Esto implica que alguien \u00abmarca el ritmo\u00bb. Su libro deja claro que estas frases no significan simplemente que los intelectuales de la Escuela de Fr\u00e1ncfort, como Theodor Adorno y Max Horkheimer, fueran simplemente sobornados para adoptar posiciones hostiles hacia Marx y lo que estaba sucediendo en los lugares donde se estaba poniendo en pr\u00e1ctica el socialismo. En cambio, usted desarrolla una teor\u00eda de la producci\u00f3n de conocimiento en un sistema social hegem\u00f3nico, concretamente el capitalismo. \u00bfPuede explicar su an\u00e1lisis te\u00f3rico y exactamente c\u00f3mo y por qu\u00e9 los principales intelectuales de izquierda llegaron a permitir, en efecto, la hegemon\u00eda capitalista?<\/p>\n<p><b>GR:<\/b> La Escuela de Fr\u00e1ncfort de teor\u00eda cr\u00edtica, liderada por figuras como Adorno y Horkheimer, ha hecho una contribuci\u00f3n fundamental al marxismo occidental, por lo que me centr\u00e9 en ella en parte del libro. Tiene toda la raz\u00f3n en que mi enfoque metodol\u00f3gico rechaza firmemente la ideolog\u00eda liberal dominante que contrapone la libertad individual al determinismo. La idea de que los intelectuales act\u00faan de forma completamente aut\u00f3noma o est\u00e1n rigurosamente controlados por fuerzas externas es una simplificaci\u00f3n excesiva que ignora las complejidades dial\u00e9cticas de la realidad material.<\/p>\n<p>Dado que mi investigaci\u00f3n se centra en la historia del estado de seguridad nacional de los Estados Unidos, y m\u00e1s concretamente en la CIA, algunos lectores dan por sentado que estoy afirmando de alguna manera que los intelectuales son marionetas manejadas por hilos, con la Agencia desempe\u00f1ando el papel de gran titiritero entre bastidores. No es as\u00ed en absoluto. Lo que ofrece el libro es una historia material del sistema dominante de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo del conocimiento. Es este sistema el que funciona como el mundo vital general en el que operan los intelectuales. Ustedes tienen agencia y toman decisiones dentro de \u00e9l, reaccionando de diversas maneras a las recompensas y castigos que estructuran el sistema. Lo que demuestra el libro, entonces, es que existe una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre el sujeto y el sistema. Dado que este \u00faltimo no es en absoluto neutral, sino m\u00e1s bien una superestructura derivada del orden mundial imperial, recompensa a los sujetos que contribuyen a sus objetivos. En este sentido, en lugar de ser marionetas, los intelectuales anti-antiimperialistas ejercen su agencia dentro de instituciones materiales en las que el oportunismo por parte del sujeto est\u00e1 fuertemente correlacionado con el ascenso dentro del sistema. En otras palabras, eligen avanzar dando al sistema lo que este exige y rechazando lo que repudia.<\/p>\n<p>Los intelectuales de izquierda que invierten en hacer carrera y ascender en la escala social dentro del n\u00facleo imperial tienen que aprender a navegar por el sistema como una cuesti\u00f3n de supervivencia. Todos saben que el comunismo est\u00e1 simplemente fuera de lugar y que no hay nada que ganar defendiendo \u2014o incluso estudiando rigurosamente\u2014 el socialismo realmente existente. Si quieren ocupar una posici\u00f3n de izquierda dentro de las instituciones existentes, entonces deben respetar \u2014e idealmente vigilar\u2014 el l\u00edmite izquierdo de la cr\u00edtica. Si son radicales, por lo general avanzar\u00e1n m\u00e1s r\u00e1pidamente si act\u00faan como recuperadores radicales, es decir, intelectuales que buscan recuperar a los radicales potenciales dentro del \u00e1mbito de la pol\u00edtica respetable y aceptable, redefiniendo lo \u00abradical\u00bb en los t\u00e9rminos de la izquierda no comunista. Todo esto tiende a conducir a la acomodaci\u00f3n con el capitalismo, e incluso con el imperialismo, ya que <i>no hay (realmente) otra alternativa<\/i>.<\/p>\n<p>Para convertirse en un intelectual de izquierda destacado dentro de la industria de la teor\u00eda imperial, los sujetos tienen que ejercer su agencia para ajustarse a los protocolos de este sistema. Una de las cosas que demuestra mi investigaci\u00f3n es lo consistente que es este patr\u00f3n, no solo en la tradici\u00f3n del marxismo occidental y la teor\u00eda francesa, sino tambi\u00e9n en la teor\u00eda radical contempor\u00e1nea con todos sus discursos que marcan tendencia (desde los estudios poscoloniales y la teor\u00eda queer liberal hasta la teor\u00eda descolonial, el nuevo materialismo, etc.). A pesar de que el mercado de la teor\u00eda presenta a estos pensadores y tradiciones como diferentes e incluso incompatibles, tienden a compartir la orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica m\u00e1s importante del anticomunismo.<\/p>\n<p><b>MY:<\/b> El cap\u00edtulo m\u00e1s largo de su libro est\u00e1 dedicado a Herbert Marcuse, en sus propias palabras \u00abel flautista radical del marxismo occidental\u00bb. Su cr\u00edtica a Marcuse seguramente generar\u00e1 controversia, dada su condici\u00f3n de uno de los principales fil\u00f3sofos y defensores de la Nueva Izquierda de los a\u00f1os sesenta y dado que fue profesor, mentor y confidente de Angela Davis. Incluso antes de la publicaci\u00f3n de su libro, los cr\u00edticos se mostraron hostiles a sus opiniones sobre Marcuse. \u00bfPor qu\u00e9 se centr\u00f3 tanto en \u00e9l?<\/p>\n<p><b>GR:<\/b> Marcuse ha sido ampliamente identificado como el miembro m\u00e1s radical de la primera generaci\u00f3n de la Escuela de Frankfurt, y por eso me atrajo inicialmente su obra y la le\u00ed con gran inter\u00e9s. Hacia el final de su vida, adopt\u00f3 una serie de posiciones que se situaban muy a la izquierda de figuras como Adorno y Horkheimer. Al mismo tiempo, como mucha gente, hab\u00eda o\u00eddo rumores de que ten\u00eda conexiones con la CIA y que actuaba como una forma de oposici\u00f3n controlada. Insatisfecho con los rumores, decid\u00ed examinar los archivos mediante solicitudes de la Ley de Libertad de Informaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n de archivos.<\/p>\n<p>Debo admitir que me sorprendi\u00f3 un poco cuando empec\u00e9 a recopilar el estudio que, con el paso de los a\u00f1os, se convirti\u00f3 en el \u00faltimo cap\u00edtulo del libro. Al leer algunos excelentes trabajos acad\u00e9micos en alem\u00e1n, examinar el extenso expediente del FBI sobre Marcuse, consultar los registros del Departamento de Estado y la CIA, e investigar en el Rockefeller Archive Center, me qued\u00f3 muy claro que Marcuse hab\u00eda sido poco sincero en las entrevistas en las que se le pregunt\u00f3 por su trabajo para el Estado estadounidense. En realidad, colaboraba regularmente con la CIA, y Tim M\u00fcller revel\u00f3 que particip\u00f3 en la redacci\u00f3n de al menos dos Estimaciones de Seguridad Nacional (el nivel m\u00e1s alto de inteligencia del Gobierno de los Estados Unidos). Su colaboraci\u00f3n con el Estado de seguridad nacional estadounidense no termin\u00f3 en absoluto cuando consigui\u00f3 un puesto en la universidad, y sigui\u00f3 manteniendo estrechos v\u00ednculos con agentes estatales actuales o antiguos hasta el final de su vida. Tambi\u00e9n fue el intelectual principal del Proyecto Marxismo-Leninismo de la Fundaci\u00f3n Rockefeller, donde trabaj\u00f3 codo con codo con su buen amigo Philip Mosely, que fue asesor de alto nivel de la CIA durante mucho tiempo. Este proyecto transatl\u00e1ntico, muy bien financiado, ten\u00eda la misi\u00f3n expl\u00edcita de promover internacionalmente el marxismo occidental frente al marxismo-leninismo.<\/p>\n<p>Aunque conoc\u00eda muy bien el antisovietismo de Marcuse y sus fuertes tendencias anarquistas, ya que llevaba d\u00e9cadas leyendo su obra, no abord\u00e9 esta investigaci\u00f3n con una idea preestablecida sobre c\u00f3mo se situaba exactamente dentro de la lucha de clases global (en todo caso, mi opini\u00f3n sobre \u00e9l se ajustaba m\u00e1s a las suposiciones consensuadas sobre su radicalidad). Dados mis hallazgos y su contribuci\u00f3n a la consolidaci\u00f3n de una tesis en evoluci\u00f3n sobre el anticomunismo profundamente arraigado en la industria de la teor\u00eda imperial, sent\u00ed que deb\u00eda tratar su caso con cierto detalle, lo que inclu\u00eda rastrear su propia evoluci\u00f3n pol\u00edtica y la vigilancia del FBI. Esto demuestra, en muchos sentidos, lo radical que puede ser un intelectual sin dejar de servir, en ciertos aspectos decisivos, a los intereses imperiales.<\/p>\n<p>Debo se\u00f1alar, a este respecto, que estoy absolutamente abierto a las cr\u00edticas y creo firmemente en la socializaci\u00f3n del conocimiento. Si alguien no est\u00e1 de acuerdo con mi interpretaci\u00f3n \u2014y estoy seguro de que algunos de los interesados en Marcuse lo estar\u00e1n\u2014, entonces les corresponde a ellos consultar todo el archivo que he examinado y proponer una explicaci\u00f3n de los hechos con mayor poder explicativo y coherencia interna. Yo ser\u00eda el primero en leer ese an\u00e1lisis. Sin embargo, si su rechazo a mi trabajo se basa en suposiciones a priori en lugar de en un examen riguroso de todas las pruebas, entonces, lamento decirlo, no merece una consideraci\u00f3n seria, ya que no es m\u00e1s que una expresi\u00f3n de dogmatismo.<\/p>\n<p><b>MY:<\/b> Dadas las marcadas divisiones que existen hoy en d\u00eda entre quienes apoyan el marxismo occidental, entre los que sin duda se encuentran la mayor\u00eda de los socialdem\u00f3cratas y socialistas democr\u00e1ticos, \u00bfcu\u00e1l es el camino a seguir para cambiar radicalmente el mundo? \u00bfEl compromiso? \u00bfUna izquierda radical independiente y global que siga sometiendo al marxismo occidental a la cr\u00edtica? \u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p><b>GR:<\/b> Aqu\u00ed llegamos a la pregunta m\u00e1s importante. La teor\u00eda se convierte en una fuerza real en el mundo cuando logra atrapar a las masas. En muchos sentidos, mi libro traza la reconstrucci\u00f3n de la izquierda en la era del dominio imperial estadounidense. Si bien la segunda mitad del libro se centra en el marxismo occidental, la obra en su conjunto se ocupa de la redefinici\u00f3n general de la izquierda \u2014por utilizar la terminolog\u00eda de la CIA\u2014 como una izquierda \u00abrespetable\u00bb, es decir, \u00abno comunista\u00bb, compatible con los intereses del capitalismo e incluso del imperialismo. La historia de c\u00f3mo la intelectualidad ha sido empujada en esta direcci\u00f3n es, en \u00faltima instancia, importante, no solo por s\u00ed misma, sino por lo que revela sobre la izquierda en general. Hoy en d\u00eda, gran parte de la izquierda es totalmente compatible.<\/p>\n<p>La verdadera tarea que nos ocupa, entonces, es rejuvenecer a la izquierda real, que es antiimperialista y anticapitalista. Se trata de una tarea tit\u00e1nica, sobre todo teniendo en cuenta las fuerzas que se nos oponen. Sin embargo, si no lo conseguimos, la vida humana y muchas otras formas de vida ser\u00e1n erradicadas, ya sea por un apocalipsis nuclear, por la intensificaci\u00f3n del asesinato social, por el colapso ecol\u00f3gico o por otras fuerzas impulsadas por el capitalismo.<\/p>\n<p>Para estar a la altura de las circunstancias, debemos ser capaces de resolver al menos tres problemas importantes. Para empezar, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la teor\u00eda, que es el tema principal de este libro. La teor\u00eda contempor\u00e1nea ha sido purgada en general de cualquier compromiso serio con el materialismo dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico, y este \u00faltimo ha sido ampliamente calumniado como anticuado, dogm\u00e1tico, reduccionista, poco sofisticado, totalitario, etc. Peor a\u00fan, el marxismo mismo ha sido secuestrado por fuerzas reaccionarias, que trabajan en connivencia con oportunistas, y transformado en un producto cultural de moda \u2014el marxismo \u00aboccidental\u00bb o \u00abcultural\u00bb\u2014 que es anticomunista, capitalista acomodaticio y, a veces, abiertamente imperialista e incluso fascista. El culturalismo reina supremo, mientras que el an\u00e1lisis de clase ha quedado relegado. Adem\u00e1s, esto no es en absoluto un problema limitado al \u00e1mbito acad\u00e9mico, ya que el mundo organizativo ha sido profundamente penetrado por estas ideolog\u00edas anticomunistas. En este sentido, mi libro pretende servir de correctivo a estas tendencias retr\u00f3gradas, al tiempo que reconecta el hilo conductor con la tradici\u00f3n dial\u00e9ctica y materialista hist\u00f3rica, desarrolla sus contribuciones metodol\u00f3gicas y avanza en su an\u00e1lisis de la superestructura imperial en el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Los otros dos problemas son la cuesti\u00f3n organizativa y lo que Brecht denomina la pedagog\u00eda de la forma. En gran parte del mundo capitalista, la forma de partido, el centralismo democr\u00e1tico e incluso las organizaciones pol\u00edticas jer\u00e1rquicas en general han sido abandonadas o marginadas. Sin embargo, no hay forma de que la izquierda luche y gane sin organizaciones disciplinadas que construyan un poder colectivo. Estas deben ser capaces de atraer a las personas, educarlas y empoderarlas para que tomen las riendas de su propio destino. Todo esto requiere formas de comunicaci\u00f3n, expresi\u00f3n cultural y organizaci\u00f3n que realmente conecten con las personas, a trav\u00e9s de su forma, y motiven a ellos a participar en acciones colectivas para cambiar el mundo. Aunque mi libro se centra principalmente en el problema te\u00f3rico, insiste en la importancia crucial de una pol\u00edtica de izquierda organizada, al tiempo que destaca sus importantes logros en la forma del socialismo realmente existente. Tambi\u00e9n espero que el libro ofrezca una narrativa convincente y sea una lectura agradable que atraiga a las personas a la lucha colectiva para construir un mundo mejor.<\/p>\n<p><b>MY:<\/b> Gracias por esta entrevista tan esclarecedora.<\/p>\n<p><b>GR:<\/b> \u00a1Gracias por las excelentes preguntas y por todo el trabajo que hace!<\/p>\n<p>Fuente: MROnline, 21 de noviembre de 2025 (<a href=\"https:\/\/mronline.org\/2025\/11\/21\/an-insider-critique-of-the-imperial-theory-industry-gabriel-rockhill-interviewed-by-michael-yates\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/mronline.org\/2025\/11\/21\/an-insider-critique-of-the-imperial-theory-industry-gabriel-rockhill-interviewed-by-michael-yates\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Rockhill es profesor de Filosof\u00eda en la Universidad de Villanova.\u00a0Obtuvo su doctorado en la Universidad Par\u00eds 8 y en<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19264,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1552],"tags":[],"class_list":["post-19263","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19263"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19265,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19263\/revisions\/19265"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}