{"id":19292,"date":"2026-02-15T05:00:31","date_gmt":"2026-02-15T04:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19292"},"modified":"2026-02-15T00:46:37","modified_gmt":"2026-02-14T23:46:37","slug":"es-interesante-seguir-leyendo-a-manuel-sacristan-luzon-cien-anos-despues-de-su-nacimiento-cuarenta-anos-despues-de-su-fallecimiento1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19292","title":{"rendered":"\u00bfEs interesante seguir leyendo a Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n cien a\u00f1os despu\u00e9s de su nacimiento, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento?<sup>1<\/sup>]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Lo es, y es tambi\u00e9n enriquecedor, justo y emancipador. Sin pretender<b> <\/b>ser exhaustivo, expongo a continuaci\u00f3n algunas de las razones que fundamentan mi respuesta:orque Sacrist\u00e1n, un germanista confeso (\u00aba m\u00ed me han hecho los poetas castellanos y los poetas alemanes\u00bb), es un referente ineludible del comunismo marxista internacional (e internacionalista) y un cl\u00e1sico de la filosof\u00eda espa\u00f1ola. Y un cl\u00e1sico es un autor que, tal como \u00e9l mismo dijera de Antonio Gramsci (\u00abalguien digno de amor\u00bb, escribi\u00f3 en una ocasi\u00f3n), tiene derecho a no estar de moda nunca y a ser le\u00eddo siempre. Y por todos.<\/span><\/p>\n<p>Porque aunque Sacrist\u00e1n, como han observado sus amigos y disc\u00edpulos Francisco Fern\u00e1ndez Buey y F\u00e9lix Ovejero, fue mucho m\u00e1s que su obra publicada, \u00e9sta, ardua tarea pensada y escrita en gran parte en condiciones adversas (severas dificultades econ\u00f3micas, tiempo de lucha y clandestinidad, frecuentes compromisos editoriales, urgencias pol\u00edticas, escasez de tiempo), fue la obra de un maestro del pensamiento y la acci\u00f3n que siempre consider\u00f3 la realidad vivida (y sentida) alimento de su pensar, hacer y vivir.<\/p>\n<p>Porque nunca form\u00f3 parte de la \u00abresistencia silenciosa antifranquista\u00bb.<\/p>\n<p>Porque sus \u00abpanfletos\u00bb y sus \u00abmateriales\u00bb est\u00e1n muy lejos de ser textos de \u00abotra \u00e9poca\u00bb, de \u00abotro tiempo\u00bb, escritos \u00abtrasnochados\u00bb, escritos \u00abpasados de moda\u00bb, que nada dicen sobre nuestros problemas y preocupaciones de hoy. No hay nueva lectura de su obra \u2013con mirada ajustada sobre su arriesgada, dif\u00edcil y admirable praxis pol\u00edtica\u2013 que no d\u00e9 nuevos frutos, sugerencias e ideas al lector\/a atento.<\/p>\n<p>Porque nunca transigi\u00f3 con el mal social y, sin moralismos, como profeta ejemplar, nunca como profeta gu\u00eda (Antoni Dom\u00e8nech), nos ense\u00f1\u00f3 a los dem\u00e1s a no hacerlo.<\/p>\n<p>Porque defendi\u00f3 \u2013e insisti\u00f3 mucho en este punto esencial\u2013 que la naturaleza del socialismo no consist\u00eda en hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, m\u00e1s eficazmente, m\u00e1s \u00abpragm\u00e1ticamente\u00bb, m\u00e1s \u00abproductivamente\u00bb, m\u00e1s \u00abcompetitivamente\u00bb, sino en<i> vivir<\/i> otra cosa.<\/p>\n<p>Porque, como gran fil\u00f3sofo que era, Sacrist\u00e1n aun\u00f3 una gran pasi\u00f3n-amor por el conocimiento y, al mismo tiempo, por una pol\u00edtica transformadora de orientaci\u00f3n socialista-comunista (\u00abecomunismo\u00bb ha escrito Ariel Petruccelli), con prioridad, en varias ocasiones vivida y demostrada, del v\u00e9rtice poli\u00e9tico.<\/p>\n<p>Porque advirti\u00f3 que nada de inter\u00e9s se consegu\u00eda protestando contra los vac\u00edos filos\u00f3ficos que pod\u00edamos detectar en determinados temas y autores: \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 libre de pecado?. Hab\u00eda que llenarlos o, si eso resultaba imposible, hab\u00eda que reconocerlos y, en la medida de los posible, se ten\u00edan que apuntar sugerencias.<\/p>\n<p>Porque, como ha indicado uno de los grandes estudiosos y conocedores de su obra, V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges (<i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i> es un libro imprescindible), para Sacrist\u00e1n la Filosof\u00eda es acci\u00f3n y reflexi\u00f3n sobre la acci\u00f3n y, adem\u00e1s y al mismo tiempo, semilla de la acci\u00f3n futura.<\/p>\n<p>Porque en una ocasi\u00f3n trajo a colaci\u00f3n \u00aba un conservador tan redomado como Popper\u00bb (\u00a1nada menos que asesor de Margaret Thatcher!), a prop\u00f3sito de la oposici\u00f3n del fil\u00f3sofo austr\u00edaco al armamento at\u00f3mico, para ejemplificar que para entender las cosas hab\u00eda que estudiarlas, y que creerse o definirse de izquierdas no daba autom\u00e1ticamente comprensi\u00f3n al que no se esforzaba en analizarlas.<\/p>\n<p>Porque defendi\u00f3 hasta el final de sus d\u00edas (entrevista con <i>Mundo Obrero<\/i>, diciembre de 1984) que el internacionalismo es uno de los valores emancipatorios m\u00e1s dignos y buenos para la especie humana, no siempre suficientemente recordado y practicado por la propia tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque nos ense\u00f1\u00f3 que si las hip\u00f3tesis revolucionarias fueran demostrables, si fueran teoremas cient\u00edficos puros (como el teorema de Pit\u00e1goras o las grandes aportaciones te\u00f3ricas de su admirado Albert Einstein), no habr\u00eda nunca lucha ideol\u00f3gica, como no la hay a prop\u00f3sito de la tabla de multiplicar: que el objetivo te\u00f3rico del marxismo fuera construir un comunismo cient\u00edfico quer\u00eda decir que el marxista intentaba fundamentar cr\u00edticamente, con conocimientos cient\u00edficos, con buena ciencia, <i>el fin<\/i> u objetivo comunista, no que su comunismo fuera objeto de demostraci\u00f3n completa. Los fines no se demuestran, se lucha por ellos, despu\u00e9s de argumentar que son posibles, que no son quimeras, que no son sue\u00f1os, que no son inconsistentes.<\/p>\n<p>Porque el criterio de verdad de la tradici\u00f3n del sentido com\u00fan, de la ciencia, de la filosof\u00eda, de Arist\u00f3teles, del saber popular, le importaba, le import\u00f3 siempre, y por ello nunca estuvo dispuesto a sustituir las palabras \u00abverdadero\/falso\u00bb por \u00abv\u00e1lido\/inv\u00e1lido\u00bb, \u00abcoherente\/incoherente\u00bb, \u00abconsistente\/ inconsistente\u00bb.<\/p>\n<p>Porque, sin ocultar su temprana simpat\u00eda por el autor traducido, sostuvo que la ense\u00f1anza l\u00f3gico-filos\u00f3fica de <i>Desde un punto de vista l\u00f3gico<\/i> de Quine no era menor a la ense\u00f1anza del <i>Tractatus<\/i> de Wittgenstein o de la <i>Metaf\u00edsica como ciencia rigurosa<\/i> de Scholz, uno de sus pocos maestros dijo en una conferencia de 1979 sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia.<\/p>\n<p>Porque nunca se dej\u00f3 atrapar por esquema r\u00edgidos, tanto en el \u00e1mbito del marxismo como en otros \u00e1mbitos filos\u00f3ficos y culturales.<\/p>\n<p>Porque habl\u00f3 siempre con \u00abclaridad y distinci\u00f3n\u00bb. Sobre la base econ\u00f3mico-social capitalista, se\u00f1al\u00f3, \u00abes m\u00e1s o menos inevitable \u2013es estad\u00edsticamente inevitable\u2013 la disgregaci\u00f3n o <i>descomposici\u00f3n <\/i>(Marx) de la conciencia, de la cultura: por aquel rinc\u00f3n anda la concepci\u00f3n del mundo, por all\u00e1 la religi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 la ciencia, al otro lado el sentimiento, m\u00e1s ac\u00e1 la moral, cada cosa bien encerradas en su caj\u00f3n y sin molestar a lo \u00fanico que en \u00faltima instancia explica las conductas conformes al sistema: hacer dinero o ejercer poder, o las dos cosas a la vez.\u00bb<\/p>\n<p>Porque supo ense\u00f1arnos en textos tan esenciales como \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb que matiz es concepto y que con los l\u00edos conceptuales sin matices nada se avanza en el \u00e1mbito de la praxis emancipaoria.<\/p>\n<p>Porque nos ense\u00f1\u00f3 que no hab\u00eda que pensar simpl\u00edsticamente, que la sencillez del resultado sol\u00eda requerir un desarrollo intelectual particularmente complicado, como lo sab\u00edan, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3, matem\u00e1ticos y poetas.<\/p>\n<p>Porque fue conocedor y amante de la buena poes\u00eda: Garcilaso de le Vega, san Juan de la Cruz, Fray Luis de Le\u00f3n, Aldana, Goethe, Heine, Guillevic, Brecht, Maiakovski, Joan Brossa, Espriu, Alfonso Costafreda, Jaime Gil de Biedma, Jorge Guill\u00e9n, Rimbaud&#8230;<\/p>\n<p>Porque nos explic\u00f3 que el pacifismo no consiste en no querer morir, sino en no querer matar, y que un pacifista inteligente sab\u00eda que ese principio b\u00e1sico no carec\u00eda de dificultades, pero que, en cualquier caso, era preferible a la milenaria noria de cr\u00edmenes que era la historia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Porque como argument\u00f3 en una conferencia de febrero de 1978, el estalinismo hab\u00eda sido una<b> <\/b><i>tiran\u00eda<\/i> contra la poblaci\u00f3n sovi\u00e9tica, una tiran\u00eda <i>asesina<\/i> sobre el proletariado sovi\u00e9tico, y conservar la nostalgia de esa aberraci\u00f3n pol\u00edtica era est\u00fapido, absurdo y criminal.<\/p>\n<p>Porque, como buen fil\u00f3sofo racionalista, nos ense\u00f1\u00f3 que nuestra pasi\u00f3n pol\u00edtica fuera, siempre y esencialmente, pasi\u00f3n razonada.<\/p>\n<p>Para para \u00e9l (v\u00e9ase la carta de la redacci\u00f3n del n.\u00ba 1 de <i>mientras tanto<\/i>), las clases trabajadoras, principalmente la clase obrera de los pa\u00edses industriales, se ten\u00edan que seguir viendo como sujeto revolucionario y no porque en ellas se consumiera la negaci\u00f3n absoluta de la humanidad, negaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual fuera a irrumpir la Utop\u00eda de lo \u00daltimo, sino porque las clases trabajadoras eran la parte de la humanidad del todo imprescindible para su supervivencia<\/p>\n<p>Porque intent\u00f3 desde siempre no ser c\u00f3modo para las clases dominantes, para los explotadores, para los dominadores, manteni\u00e9ndose alejado siempre del estar, vivir y sacar frutos del intelectual tradicional, muy consciente que en la cultura obrera era principal\u00edsima virtud la modestia, el reconocimiento de la muerte.<\/p>\n<p>Porque comentando la ecodin\u00e1mica de K. E. Boulding observ\u00f3 con agudeza que cada vez le parec\u00eda m\u00e1s claro el sentido ideol\u00f3gico de la sobrevaloraci\u00f3n de la informaci\u00f3n: eliminar ideol\u00f3gicamente el trabajo.<\/p>\n<p>Porque supo decir lo esencial al ser entrevistado por la revista<i> Argumentos<\/i> sobre la en\u00e9sima crisis del marxismo: todo pensamiento decente deb\u00eda estar siempre en crisis; tambi\u00e9n el marxismo, al que consider\u00f3 una diversa y compleja tradici\u00f3n de pol\u00edtica socialista revolucionaria.<\/p>\n<p>Porque consider\u00f3 que Marx hab\u00eda sido objeto de una conspiraci\u00f3n del silencio, de una tergiversaci\u00f3n y de un c\u00famulo de calumnias como ning\u00fan cient\u00edfico en la historia de las ciencias sociales, y que su obra, la obra de Marx (y la de Engels y la de otros cl\u00e1sicos de la tradici\u00f3n), se ubicaba en la sucesi\u00f3n de los que, en nombre de Dios o de la raz\u00f3n, hab\u00edan estado en contra de la aceptaci\u00f3n \u00abrealista\u00bb de la triste noria que era la historia de la especie humana, vuelta tras vuelta de sufrimientos no puramente naturales y de injusticias producidas socialmente. Dentro de esa tradici\u00f3n, Marx se caracterizaba por haber realizado un trabajo cient\u00edfico fuera de lo com\u00fan. Pero precisamente, a\u00f1ad\u00eda, no hay que olvidar que \u00abno hay trabajo cient\u00edfico cuyos frutos est\u00e9n destinados a durar para siempre, como no sea en las ciencias que no hablan directamente del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Porque coment\u00f3 que en el plano de la sensibilidad, era Marx realmente mucho m\u00e1s un hombre de otra \u00e9poca que Engels. Engels hab\u00eda tenido una vida personal bastante m\u00e1s abierta en cuestiones de familia y de estimaci\u00f3n de la posici\u00f3n de la mujer en su propia vida que Marx, el cual hab\u00eda vivido demasiado concentrado en sus tareas fundamentales para educar su sensibilidad en todos los plano.<\/p>\n<p>Porque aprendi\u00f3 del feminismo de Giulia Adinolfi, su gran amor.<\/p>\n<p>Porque nos ense\u00f1\u00f3 que para que un Marx m\u00e1s completo fuera el le\u00eddo en el siglo XXI era condici\u00f3n necesaria, si bien no suficiente, que sus lectores hubieran abandonado la ingenua fe progresista en la bondad supuestamente necesaria de toda reproducci\u00f3n ampliada&#8230; y hasta del mismo paso del tiempo.<\/p>\n<p>Porque nos regal\u00f3 aforismos imperecederos: \u00aba los publicistas que rechazan en sus art\u00edculos editoriales la \u00abpasi\u00f3n\u00bb y la \u00abemoci\u00f3n\u00bb de los grupos ecologistas y antinucleares hay que hacerles ver que la emoci\u00f3n con que se defiende la verdad es m\u00e1s racional que la tibieza con que se propugna lo falso en sus peri\u00f3dicos.\u00bb<\/p>\n<p>Porque, para el traductor de \u00abA los por nacer\u00bb, el mejor marxismo es el de Brecht: sin moralismos y \u00abh\u00e9roes salvadores\u00bb, declarando buena la sociedad en la que no hab\u00eda que ser h\u00e9roe.<\/p>\n<p>Porque nos ense\u00f1\u00f3 que en Luk\u00e1cs, como en cualquier comunista inteligente, cr\u00edtica del estalinismo era autocr\u00edtica: no era sensato ni razonable creerse insolidario de treinta a\u00f1os del propio pasado pol\u00edtico, aunque uno s\u00f3lo tuviera veinte.<\/p>\n<p>Porque, coincidiendo con John D. Bernal en su cr\u00edtica a la \u00abfobosof\u00eda\u00bb, al temor o aversi\u00f3n a implantar la racionalidad m\u00e1s all\u00e1 de las deducciones formales y los laboratorios cient\u00edficos e instituciones afines, Sacrist\u00e1n, como racionalista temperado (Francisco Fern\u00e1ndez Buey) aspiraba a implantarla tambi\u00e9n en todas los \u00f3rdenes de la vida. (Su disc\u00edpulo y amigo Miguel Candel lo expres\u00f3 as\u00ed: \u00ab[&#8230;] porque queda claro, a mi modo de ver, desde la m\u00e1s superficial aproximaci\u00f3n a la obra de este hombre, que su lucha intelectual (y sociopol\u00edtica) puede compendiarse adecuadamente como una defensa pluriforme de la raz\u00f3n y la racionalidad contra las mil variantes de irracionalismo que pueblan el universo alienado de la \u00abraz\u00f3n burguesa\u00bb.\u00bb)<\/p>\n<p>Porque supo que un fil\u00f3sofo aut\u00e9ntico, \u00e9l lo era, deb\u00eda correr el riesgo de lanzar al mundo hipo\u0301tesis erro\u0301neas, sin renunciar nunca al ejercicio de la razo\u0301n.<\/p>\n<p>Porque nos ense\u00f1\u00f3 que el conocimiento que buscaba Marx (tambi\u00e9n \u00e9l) era muy abarcante. Conten\u00eda lo que la academia llama hoy econom\u00eda ecol\u00f3gica, sociolog\u00eda, pol\u00edtica e historia, sin olvidar, adem\u00e1s, que el ideal de conocimiento marxiano inclu\u00eda una proyecci\u00f3n no solamente tecnol\u00f3gica, sino tambi\u00e9n social.<\/p>\n<p>Porque para el autor de \u00ab\u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u00bb (y de bellos y sugerentes aforismos de filosof\u00eda concentrada), Marx, como Kant o Freud, era iniciador de un camino: estaba confuso a menudo, perplejo e indeciso sin saberlo.<\/p>\n<p>Porque, como dijera \u00e9l mismo en la necrol\u00f3gica que escribi\u00f3 en memoria de su maestro Heinrich Sholz, obra viva y obra escrita se integran en su admirable figura y, tambi\u00e9n al igual que Scholz, no era \u00e9l alguien para salir de la caverna como de lugar despreciable al que jam\u00e1s se regresa: siempre estaba de vuelta en ella para tratar, dialogar y obrar con sus moradores.<\/p>\n<p>Porque supo desde siempre que un fil\u00f3sofo digno de ese nombre, por muy dentro que se ubicara en el seno de una tradici\u00f3n (fue su caso), escrib\u00eda (y actuaba tambi\u00e9n) para alterarla en mayor o menor medida, para a\u00f1adir tem\u00e1tica, para rectificar puntos del m\u00e9todo de ella, para someter a examen cr\u00edtico su modo de validez.<\/p>\n<p>Porque, como se\u00f1al\u00f3 Javier Muguerza poco d\u00edas despu\u00e9s del fallecimiento de su amigo, tal vez fuera Sacrist\u00e1n durante a\u00f1os un pensador muy aislado, incluso en momentos en los que el simple anuncio de una conferencia suya o su presencia en una mesa redonda movilizaba una masiva presencia de ciudadanos\/as interesados.<\/p>\n<p>Porque su labor socr\u00e1tico-traductora (del alem\u00e1n, del ingl\u00e9s, del franc\u00e9s, del italiano, del catal\u00e1n, del lat\u00edn, del griego cl\u00e1sico), m\u00e1s de 33 mil p\u00e1ginas traducidas, constituye un trabajo ingente, descomunal, sin parang\u00f3n entre nosotros, que ayud\u00f3 (y sigue ayudando) decisivamente a la formaci\u00f3n filos\u00f3fica, cient\u00edfica, hist\u00f3rica, art\u00edstica, cultural y pol\u00edtica de varias generaciones de ciudadanos .<\/p>\n<p>Por el hermoso y rico castellano que nos regal\u00f3 desde sus primeros textos en <i>Qvadrante<\/i> y <i>Laye<\/i>, adem\u00e1s de sus agudos, brillantes y sarc\u00e1sticos neologismos: cultifuerzas, tonitruante, tontiastuto, logorragia, letrateniente, cultiprofundo, etc.<\/p>\n<p>Porque para \u00e9l la capacidad leninista en el \u00aban\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u00bb, la definici\u00f3n que el mismo Lenin daba de la dial\u00e9ctica, representaba probablemente el ejemplo m\u00e1s alto de unificaci\u00f3n creadora de la teor\u00eda marxista con la pr\u00e1ctica revolucionaria. Lo que daba una continuidad y una consecuencia m\u00e1s grandes al pensamiento de Lenin y a su acci\u00f3n era la fidelidad irreprochable a los intereses de los oprimidos. Su vida era la ant\u00edtesis de la sumisi\u00f3n peque\u00f1oburguesa a los intereses dominantes, al oportunismo, al deseo de hacer carrera y brillar<\/p>\n<p>Porque apunt\u00f3 cr\u00edticamente que en el marxismo la utop\u00eda escatol\u00f3gica se basaba en la (mala) comprensi\u00f3n de la dial\u00e9ctica real como proceso en el que se terminan todas las tensiones o contradicciones, y que, en cambio, lo que hab\u00edamos aprendido sobre el planeta Tierra confirmaba la necesidad, que siempre hab\u00eda existido, de evitar una visi\u00f3n quili\u00e1stica de un futuro para\u00edso armonioso: siempre existir\u00e1n contradicciones entre las potencialidades de la especie y su condicionamiento natural. La dial\u00e9ctica es abierta.<\/p>\n<p>Porque sus conferencias, que generaron movilizaciones ciudadanas en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n (qui\u00e9n lo vivi\u00f3 y prob\u00f3, lo sabe), fueron una de sus mayores aportaciones a la cultura ciudadana de izquierdas en Espa\u00f1a en la segunda mitad del siglo XX. (Entre ellas textos tan inolvidables como \u00abStudium generale para todos los d\u00edas de la semana\u00bb y \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb).<\/p>\n<p>Porque nos ense\u00f1\u00f3, a prop\u00f3sito de Bertrand Russell y recordando a Ortega, que conocer el conocimiento es una de esas tareas definitivamente radicales que caracterizan a la filosof\u00eda<\/p>\n<p>Porque aunque su marxismo de los a\u00f1os cincuenta y sesenta, como \u00e9l mismo apunt\u00f3, estaba todav\u00eda empapado de euforia por la victoria de la URSS sobre el nazismo, por la victoria de la revoluci\u00f3n china, por el triunfo de la revoluci\u00f3n cubana, y tambi\u00e9n por el derrumbamiento del viejo sistema colonialista, y aunque esa euforia alimentara \u00abun marxismo muy alegre (lo cual estaba muy bien) y asombrosamente confiado (lo cual estuvo muy mal, y visto desde hoy pone los pelos de punta)\u00bb, \u00e9l y sus camaradas de <i>Nous Horitzons<\/i> aspiraban a elaborar y comprender realidad con la teor\u00eda disponible y con la cr\u00edtica. Y mucha realidad, \u00abtoda la posible, igual la b\u00e1sica que la m\u00e1s sofisticada\u00bb.<\/p>\n<p>Porque para Sacrist\u00e1n, buen conocedor de la obra de Galileo y Einstein, la esencia de la ciencia se encontraba mucho m\u00e1s en las palabras del presocr\u00e1tico (Anax\u00e1goras) que gritaba \u00abel Sol no es un dios, sino un trozo de piedra incandescente\u00bb que \u00aben los servomecanismos de las m\u00e1quinas electr\u00f3nicas que computan los datos \u00f3ptimos para la propaganda de la Coca-Cola (sin que con esto pretendamos, naturalmente, que la ciencia como t\u00e9cnica no sea un momento del concepto global de ciencia)\u00bb. La ciencia, en el sentido pleno de su concepto, era \u00abla empresa de la raz\u00f3n: la libertad de la consciencia\u00bb.<\/p>\n<p>Porque nos advirti\u00f3 que, muy en general, hab\u00eda en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica, por la peculiar deformaci\u00f3n del estilo mental de quien se dedica solo a asuntos intelectuales y encima de la mayor abstracci\u00f3n como era el fil\u00f3sofo, la deformaci\u00f3n profesional de intentar fundamentar el conocimiento en s\u00ed mismo, tarea \u00e9sta completamente in\u00fatil y, desde luego, imposible: el fundamento \u00faltimo del conocimiento emp\u00edrico, del conocimiento real, no de la pura formalidad, nunca estaba en el conocimiento mismo sino fuera de \u00e9l, en la vida. Para \u00e9l, el conocimiento no era un mundo que viviera por s\u00ed mismo, viv\u00eda inserto en la totalidad de la vida de las especies que conocen, de las especies cognoscitivas, principalmente la humana, y parec\u00eda obvio que deb\u00eda tener su fundamento fuera del mismo \u00e1mbito del conocimiento<\/p>\n<p>Porque aunque no consigui\u00f3 la c\u00e1tedra de l\u00f3gica de la Universidad de Valencia en 1962 por razones pol\u00edtico-filos\u00f3ficas a pesar de ser una de las personas que m\u00e1s sab\u00eda de l\u00f3gica en nuestro pa\u00eds en aquellos a\u00f1os, fue sin duda, como han se\u00f1alado Luis Vega Re\u00f1\u00f3n, Paula Olmos G\u00f3mez y Enrique Alonso Gonz\u00e1lez, uno de los fil\u00f3sofos que m\u00e1s contribuy\u00f3 a la recuperaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de los estudios de l\u00f3gica y epistemolog\u00eda en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Porque el pr\u00f3logo de 1964 a su traducci\u00f3n del <i>Anti-D\u00fchring <\/i>fue un escrito, un material, todav\u00eda vivo, que form\u00f3 a varias generaciones de universitarios y de ciudadanos-trabajadores: la concepci\u00f3n del marxismo que en este texto se expone poco ten\u00eda que ver con lo pod\u00eda leerse en los manuales marxistas al uso de aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Porque fue consciente, especialmente despu\u00e9s de la aniquilaci\u00f3n <i>manu militari<\/i> de la Primavera de Praga (\u00abveremos cosas peores\u00bb, anunci\u00f3), que dado que no hab\u00eda identidad metaf\u00edsica entre el proletariado y su estado, la clase ten\u00eda de ponerle bozal a su propia Bestia, ten\u00eda que imponerle legalidad socialista. El desprecio a la juridicidad socialista, aunque se pensara y presentara como revolucionario, era en realidad, a la corta o a la larga, complicidad con la barbarie.<\/p>\n<p>Porque ya en 1967, en su pol\u00e9mico texto \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb (tambi\u00e9n en otros escritos de aquellos a\u00f1os), apunt\u00f3 una de las grandes tareas de aquella hora (y de la nuestra): \u00abhay que aprender a vivir intelectual y moralmente sin una imagen o \u00abconcepci\u00f3n\u00bb redonda y completa del mundo\u00bb, o del \u00abser\u00bb, o del \u00abSer\u00bb. O del \u00abSer\u00bb tachado\u00bb.<\/p>\n<p>Porque en sus aproximaciones al di\u00e1logo entre cristianos y marxistas no cont\u00f3 cuentos, no confundi\u00f3, no deform\u00f3 la historia, no se desliz\u00f3 hacia ideologismos falsamente conciliadores: habl\u00f3 de ate\u00edsmo cuando tocaba hablar de ate\u00edsmo, sin confundirlo con el agnosticismo, al tiempo que se\u00f1al\u00f3 una y otra vez los numerosos y amplios senderos de coincidencia poli\u00e9tica, de esfuerzo com\u00fan, por los que podr\u00edan transitar juntos cristianos por el socialismo y marxistas comunistas.<\/p>\n<p>Porque observ\u00f3 que en el entonces llamado Tercer Mundo incluso la insatisfacci\u00f3n de las necesidades primarias, las m\u00e1s esenciales para nuestra subsistencia, se deb\u00eda no tanto al llamado \u00abatraso econ\u00f3mico\u00bb sino a la irrupci\u00f3n de modos de producir y consumir capitalistas que hab\u00edan destruido el viejo tejido econ\u00f3mico y su funcionalidad sin ofrecer otro equilibrio alternativo.<\/p>\n<p>Porque su concepto de praxeolog\u00eda sigue siendo tan fruct\u00edfero como cuando lo acu\u00f1\u00f3 en el primer centenario de la publicaci\u00f3n del primer libro de <i>El Capital<\/i>: lo que se hab\u00eda propuesto Marx esencialmente era: \u00ab<i>fundamentar y formular racionalmente un proyecto de transformaci\u00f3n de la sociedad\u00bb.<\/i> Esa especial ocupaci\u00f3n, que acaso pudiera llamarse \u00abpraxeolog\u00eda, por fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica de una pr\u00e1ctica\u00bb, era el \u00abg\u00e9nero literario\u00bb bajo el cual caen todas las obras de madurez de Marx, y hasta una gran parte de su epistolario.<\/p>\n<p>Porque fue muy consciente del cambio antropol\u00f3gico, de la destrucci\u00f3n de culturas populares, que hab\u00eda generado el capitalismo.<\/p>\n<p>Porque nos hizo ver que era necesario de una vez dejar vivir a los cl\u00e1sicos, que no se trataba de ense\u00f1ar a citarlos una y otra vez sino a leerlos, si bien, seg\u00fan el buen decir de Ortega (como han recordado S\u00e1nchez de Zavala y M\u00e9ndez Baiges), el mero estudiar a los grandes maestros era una impiedad, hab\u00eda que imitar sus virtudes, y no solo las diano\u00e9ticas en su caso.<\/p>\n<p>Porque sostuvo que no exist\u00eda antagonismo entre tecnolog\u00eda (t\u00e9cnicas de base cient\u00edfico-te\u00f3rica) y ecologismo sino entre tecnolog\u00edas destructivas de las condiciones de vida de la especie humana y tecnolog\u00edas favorables a largo plazo de la vida de los humanos.<\/p>\n<p>Porque para el que fuera miembro del CANC la pol\u00edtica no era sino una \u00e9tica, buena o mala, p\u00fablica, colectiva, y por eso las cuesti\u00f3n de pol\u00edtica ecol\u00f3gica ten\u00edan dos caras: la descriptiva y la normativa, la cient\u00edfica y la poli\u00e9tica.<\/p>\n<p>Porque defendi\u00f3 que, desde un punto de vista pol\u00edtico-moral, la ciencia era ambigua, que el producto cient\u00edfico conllevaba probablemente proporcional a su calidad epistemol\u00f3gica, record\u00e1ndonos que el autor que propuso llamar \u00abcanalla\u00bb al que practicara la ciencia con un inter\u00e9s que no fuera puramente el cient\u00edfico no hab\u00eda sido Rudolf Carnap o cualquier otro autor anal\u00edtico o neopositivista, sino el propio Marx.<\/p>\n<p>Porque argument\u00f3 y defendi\u00f3, con mucha incomprensi\u00f3n inicial por parte de pr\u00f3ximos y lejanos, que un marxismo comunismo a la altura de los tiempos no pod\u00eda dejar de ser ecologista.<\/p>\n<p>Porque se\u00f1al\u00f3 que el militante de izquierda en general, obrero en particular, comunista m\u00e1s en particular, deber\u00eda ponerse a tejer, a tener telar en casa: no se pod\u00eda contaminar intensamente y seguir hablando cr\u00edticamente de la contaminaci\u00f3n. Ten\u00edamos que proponernos que tras esta oscura noche de una civilizaci\u00f3n irracional despuntara \u00abuna humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable en vez de un inmenso reba\u00f1o de atontados en un ruidoso estercolero qu\u00edmico, farmac\u00e9utico y radiactivo.\u00bb<\/p>\n<p>Porque para Sacrist\u00e1n un sujeto que no fuera opresor de la mujer, ni violento culturalmente, ni destructor de la naturaleza, era un individuo que ten\u00eda que haber sufrido un cambio importante, ten\u00eda que ser una persona que experimentara lo que en las tradiciones religiosas se llamaba una conversi\u00f3n. Mientras las gentes sigui\u00e9ramos pensando que tener un autom\u00f3vil era esencial en nuestras vidas, ser\u00edamos incapaces de construir una sociedad comunista, una sociedad no opresora, una sociedad pac\u00edfica, una sociedad no destructora de la naturaleza.<\/p>\n<p>Porque nunca hizo ostentaci\u00f3n de su inmenso saber. La modestia, que no hab\u00eda que confundir con la sumisi\u00f3n, era una de las principales virtudes del revolucionario.<\/p>\n<p>Porque nos explic\u00f3 que la dial\u00e9ctica no era ninguna l\u00f3gica alternativa, ning\u00fan nuevo procedimiento de una nueva ciencia proletaria, sino un intento de aprehender lo singular, lo concreto, aspiraci\u00f3n que estaba formalmente excluida por la filosof\u00eda de la ciencia desde Arist\u00f3teles, seg\u00fan el principio de que no existe ciencia de las cosas particulares.<\/p>\n<p>Porque, al mismo tiempo y sin contradicci\u00f3n, nunca despreci\u00f3 las mal llamadas \u00ableyes\u00bb de la dial\u00e9ctica, que consider\u00f3 pensamiento cuasi-po\u00e9tico, pensamiento con el que cient\u00edficos y fil\u00f3sofos hab\u00edan descrito en sus per\u00edfrasis la experiencia cotidiana pre-cient\u00edfica: la fecundidad gnoseol\u00f3gica de esas vagas frases filos\u00f3ficas era, al articular conocimiento com\u00fan, sugerir preguntas e investigaciones. Galileo hab\u00eda medido por primera vez la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica en un intento de precisar el alcance de una de estas nociones, la de \u00abhorror al vac\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p>Porque sus dos textos sobre el filosofar de Lenin, uno de ellos pr\u00f3logo de la edici\u00f3n castellana de 1975 de <i>Materialismo y empiriocritismo<\/i>, siguen siendo dos excelentes materiales para aproximarse al filosofar del revolucionario ruso.<\/p>\n<p>Porque su <i>Antolog\u00eda<\/i> de Gramsci, <i>El orden y el tiempo,<\/i> su pr\u00f3logo a la edici\u00f3n del und\u00e9cimo cuaderno de la c\u00e1rcel (con su magn\u00edfico comentario epistemol\u00f3gico sobre Gramsci y Kuhn), las entrevistas concedidas y varios art\u00edculos m\u00e1s son muestra de la decisiva importancia que tuvo en el conocimiento y estudio de la obra del revolucionario sardo en nuestro pa\u00eds (y en pa\u00edses hispanoamericanos como M\u00e9xico y Argentina). Sacrist\u00e1n fue, sin duda, un marxista gramsciano.<\/p>\n<p>Porque sin ser luk\u00e1csiano <i>in stricto sensu<\/i> fue el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol que m\u00e1s hizo para el conocimiento y divulgaci\u00f3n de la obra del fil\u00f3sofo h\u00fangaro (tradujo unas cuatro mil p\u00e1ginas suyas) y de autores centrales de su escuela como \u00c1gnes Heller y Gy\u00f6rgy Markus.<\/p>\n<p>Porque su presentaci\u00f3n (homenaje a Bartolom\u00e9 de Las Casas), traducci\u00f3n y anotaciones de la edici\u00f3n de Frederick W. Turner de <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida <\/i>son textos imperecederos por su rigor, documentaci\u00f3n, an\u00e1lisis, empat\u00eda y excelencia literaria.<\/p>\n<p>Porque, siempre con excelente sentido del humor (incluso sinti\u00e9ndose derrotado), fue en serio, muy en serio.<\/p>\n<p>Porque gozaba viendo <i>Dr. Strangelove <\/i>(<i>\u00bfTel\u00e9fono rojo? Volamos hacia Mosc\u00fa<\/i>), al tiempo que elogiaba la soberbia y m\u00faltiple actuaci\u00f3n de Peter Sellers.<\/p>\n<p>Porque, como han se\u00f1alado F\u00e9lix Ovejero, Joaqu\u00edn Miras y Rosa Rossi, Sacrist\u00e1n no s\u00f3lo fue un profesor admirado, un referente intelectual, un dirigente pol\u00edtico, sino que tambi\u00e9n fue un maestro (y fil\u00f3sofo) de vida: tanto en \u00e9l, como en Giulia Adinolfi, actuaba al mismo tiempo un elemento singular, un estrecho hermanamiento entre las elecciones personales y las pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas. No hab\u00eda en ellos separaci\u00f3n radical, absoluta, entre la esfera p\u00fablica y un \u00e1mbito m\u00e1s personal, m\u00e1s privado. La intersecci\u00f3n entre \u00e9tica y pol\u00edtica era motor permanente de su hacer, de su vivir, de su forma de relacionarse con su entorno, con sus amigos, de su forma de ser y estar en el mundo.<\/p>\n<p>Porque durante la campa\u00f1a antiot\u00e1nica, que cont\u00f3 con su decidida participaci\u00f3n y con deslumbrante lucidez, insisti\u00f3 con raz\u00f3n y espl\u00e9ndidas razones en que para Espa\u00f1a, para la ciudadan\u00eda espa\u00f1ola, la OTAN hacia dentro era tan temible como hacia fuera y acaso m\u00e1s corruptora.<\/p>\n<p>Porque, como ha se\u00f1alado Paco Fern\u00e1ndez Buey, Sacrist\u00e1n fue, sobre todo, un comunista marxista constantemente atento a las novedades del mundo en que vivi\u00f3, no atento a las modas del momento sino a los cambios de fondo, a las tendencias socio-culturales que \u00e9l cre\u00eda que apuntaban en un sentido nuevo. Lo principal de su marxismo lo construy\u00f3 as\u00ed: reflexionado sobre los problemas nuevos, pos-leninistas, que dec\u00eda \u00e9l, acerca de los cuales no se hab\u00eda pensando, o se hab\u00eda pensado poco todav\u00eda, en las d\u00e9cadas de los a\u00f1os setenta y los ochenta: la conversi\u00f3n de las fuerzas productivas en fuerzas destructivas, las consecuencias negativas del desarrollismo industrialista, la crisis ecol\u00f3gica, los efectos socio-culturales del equilibrio del terror en la \u00e9poca del exterminismo, etc.<\/p>\n<p>Porque contra opiniones muy enraizadas en la izquierda se\u00f1al\u00f3 que Espa\u00f1a no era propiedad de los reaccionarios, que \u00e9l se sent\u00eda espa\u00f1ol, que Espa\u00f1a no era una ficci\u00f3n, que Espa\u00f1a era la naci\u00f3n de sus padres y abuelos, de Garcilaso y de Cervantes.<\/p>\n<p>Porque anotando un texto de Lucio Colletti expres\u00f3 (cernudianamente) el gran asunto de la hora, tambi\u00e9n de nuestra hora: \u00abNo se debe <i>ser<\/i> marxista (Marx); lo \u00fanico que tiene inter\u00e9s es decidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradici\u00f3n que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.\u00bb<\/p>\n<p>Porque, con bell\u00edsimo decir, V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges ha apuntado lo m\u00e1s importante: \u00abA veces sucede lo imprevisible. Una planta crece casi sin agua y sin luz en la pura roca. Cuando todos est\u00e1n sentados, alguien est\u00e1 de pie, o lo contrario. Todos bailan una m\u00fasica y alguien no hace caso. A veces, eso sucede\u00bb.<\/p>\n<p>Y esta vez, ocurre muy pocas veces, sucedi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Algunos libros de Sacrist\u00e1n est\u00e1n descatalogados o son de dif\u00edcil localizaci\u00f3n incluso en bibliotecas. Referencias de libros suyos que s\u00ed pueden encontrarse actualmente sin dificultad: Miguel Manzanera ha editado en Irrecuperables <i>Ecolog\u00eda y ciencia social, Filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica I y II; <\/i>Albert Domingo Curto edit\u00f3 en Trota <i>El orden y el tiempo<\/i> y <i>Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea<\/i>; Jos\u00e9 Sarri\u00f3n coedit\u00f3 en Prensas Universitarias de Zaragoza <i>Sobre Jean Paul Sartre<\/i>; Gonzalo Gallardo Blanco ha editado este 2025 en Los Libros de la Catarata <i>Socialismo y filosof\u00eda; <\/i>Francisco Fern\u00e1ndez Buey coedit\u00f3 y present\u00f3 en los Libros de la Catarata<i> Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>. <i>De la Primavera de Praga al marxismo ecologista; <\/i>Ariel Petruccelli y SLA editaron en ICS en 2021<i> Antolog\u00eda (esencial) de Manuel Sacrist\u00e1n; <\/i>Jordi Mir ha editado recientemente en Ediciones Bellaterra, Manuel Sacrist\u00e1n<i>, Pacifismo para una revoluci\u00f3n esosocial.<\/i><\/p>\n<p>Aparte de los documentales \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb de Xavier Juncosa, El Viejo Topo y Montesinos han ido publicando a lo largo de los a\u00f1os (muchos) algunos libros de Sacrist\u00e1n: <i>M.A.R.X., Escritos sobre El Capital (y textos afines), Seis conferencias, Sobre dial\u00e9ctica, Sobre Ger\u00f3nimo, Barbarie y resistencias <\/i>(incluye textos de Francisco Fern\u00e1ndez Buey)<i>, El trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia, Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales (I, II, III),<\/i> <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>.<\/p>\n<p>PS: Una versi\u00f3n previa de este texto se public\u00f3 en <i>Nuestra Bandera<\/i>, 268, tercer trimestre de 2025, pp. 169-176.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo es, y es tambi\u00e9n enriquecedor, justo y emancipador. 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