{"id":19294,"date":"2026-02-16T05:00:51","date_gmt":"2026-02-16T04:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19294"},"modified":"2026-02-16T00:36:07","modified_gmt":"2026-02-15T23:36:07","slug":"chequia-cuando-el-comunismo-volvio-a-ser-ilegal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19294","title":{"rendered":"Chequia: Cuando el comunismo volvi\u00f3 a ser ilegal"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv4130206060gmail-ydp352a743cyiv8324860943ydpd7ec408bpasted-link\">\n<p>Ahora es oficial: desde el 1 de enero, ser comunista en Chequia puede convertirte en un delincuente, con una pena de prisi\u00f3n de hasta cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Con una reciente <a href=\"https:\/\/english.radio.cz\/czechia-criminalizes-promotion-communism-8873916\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">enmienda<\/a> al C\u00f3digo Penal, el Estado ha plasmado la \u00abigualdad\u00bb entre el comunismo y el nazismo en un lenguaje que realmente importa: el castigo. La disposici\u00f3n agrupa los movimientos \u00abnazis, comunistas u otros\u00bb y amenaza con penas de uno a cinco a\u00f1os de prisi\u00f3n por fundar, apoyar o \u00abpropagar\u00bb un movimiento que se considere que suprime derechos o incita al odio, incluyendo expl\u00edcitamente el \u00abodio de clase\u00bb. El argumento de venta es familiar y claro: dos \u00abtotalitarismos\u00bb, dos males sim\u00e9tricos, por lo tanto, dos prohibiciones sim\u00e9tricas. Pero la simetr\u00eda es pol\u00edtica, no an\u00e1lisis, y una vez que se codifica como ley penal, deja de ser un debate sobre la historia y se convierte en una herramienta para gobernar el presente.<\/p>\n<p>El caso checo tambi\u00e9n es inusualmente claro en su l\u00f3gica: no se limita a condenar delitos concretos cometidos por reg\u00edmenes concretos. Se centra en la comunicabilidad de una idea. \u00bfQu\u00e9 se considera \u00abpromoci\u00f3n\u00bb? \u00bfQu\u00e9 se considera \u00abmovimiento comunista\u00bb? \u00bfUna conferencia, un club de lectura, un eslogan, un s\u00edmbolo, una canci\u00f3n o un argumento hist\u00f3rico se convierten en \u00abpropaganda\u00bb en el momento en que un fiscal ambicioso decide que as\u00ed debe ser? Este es el punto en el que la forma jur\u00eddica hace su verdadero trabajo: la vaguedad genera cautela. Una ley como esta no necesita condenas masivas para tener \u00e9xito. Solo necesita crear incertidumbre, un efecto disuasorio y una amenaza cre\u00edble de que el \u00abcomunismo\u00bb es una categor\u00eda sospechosa de expresi\u00f3n y asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Chequia no es un caso ex\u00f3tico aislado. En diferentes jurisdicciones, el concepto de \u00abextremismo\u00bb ha funcionado cada vez m\u00e1s como un disolvente legal que elimina la distinci\u00f3n entre la pr\u00e1ctica violenta y la cr\u00edtica te\u00f3rica. En Alemania, el Tribunal Administrativo de Hamburgo <a href=\"https:\/\/verfassungsblog.de\/marx-constitution\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">dictamin\u00f3<\/a> en abril de 2025 que la Marxistische Abendschule (Escuela Nocturna Marxista) de Hamburgo no deber\u00eda haber sido calificada de \u00abextremista de izquierda\u00bb en un informe de inteligencia. Pero la controversia en torno al caso puso de manifiesto algo m\u00e1s profundo que una mala clasificaci\u00f3n: un modelo de tolerancia condicional, en el que se puede leer a Karl Marx siempre y cuando el Estado considere que sigue siendo inofensivo.<\/p>\n<p>En Rusia, la l\u00f3gica es menos cort\u00e9s y m\u00e1s coercitiva: las leyes contra el \u00abextremismo\u00bb y el \u00abterrorismo\u00bb se utilizan para controlar la disidencia e incluso la educaci\u00f3n pol\u00edtica, y el caso del c\u00edrculo marxista de Ufa muestra el mecanismo en miniatura, con expertos designados por los tribunales <a href=\"https:\/\/rtvi.com\/news\/ekspertiza-usmotrela-priznaki-terrorizma-v-trudah-lenina\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">interpretando los<\/a> textos marxistas y leninistas como indicadores de intenciones violentas en lugar de ideas que deben debatirse.<\/p>\n<p>Al igual que hace 85 a\u00f1os, bajo el Protectorado nazi de Bohemia y Moravia, el comunismo es ilegal en Chequia. Aunque las democracias liberales de Europa del Este afirman oponerse al nazismo, es evidente que coinciden con \u00e9l en un aspecto: el odio al comunismo. M\u00e1s inc\u00f3modo a\u00fan, coinciden en este aspecto con el mismo Estado autoritario ruso que denuncian ret\u00f3ricamente. Diferentes banderas, mismo reflejo: criminalizar la idea comunista.<\/p>\n<h3>El arco: de prohibir el nazismo a prohibir el comunismo, a declararlos equivalentes<\/h3>\n<p>Durante la mayor parte del siglo XX, la \u00abideolog\u00eda prohibida\u00bb en Europa ten\u00eda un nombre claro: nazismo. En el bloque socialista, esa prohibici\u00f3n no era una cuesti\u00f3n de delicados principios liberales, sino de legitimidad posguerra y doctrina estatal. Despu\u00e9s de 1989, el objetivo cambi\u00f3. El comunismo se fue a\u00f1adiendo gradualmente al repertorio de s\u00edmbolos prohibidos y organizaciones sospechosas, primero a trav\u00e9s de la pol\u00edtica de la \u00abmemoria\u00bb y las restricciones a la exhibici\u00f3n p\u00fablica, y luego a trav\u00e9s del lenguaje cada vez m\u00e1s amplio del \u00abextremismo\u00bb y la \u00abactividad anticonstitucional\u00bb.<\/p>\n<p>El paso m\u00e1s reciente y trascendental es el que estamos viendo ahora: la equivalencia formal, inscrita en marcos legales y cuasi legales, que trata al nazismo y al comunismo como igualmente destructivos, igualmente extremistas y, por lo tanto, igualmente susceptibles de prohibici\u00f3n. No se trata de un movimiento impulsado por la \u00abvieja Europa\u00bb, donde los partidos comunistas y las tradiciones marxistas se han mantenido generalmente dentro del per\u00edmetro de la pol\u00edtica legal. Est\u00e1 impulsado de manera desproporcionada por los antiguos Estados socialistas, donde el anticomunismo se ha convertido en una herramienta para la construcci\u00f3n del Estado y la delimitaci\u00f3n pol\u00edtica, y donde la tentaci\u00f3n de sustituir el debate pol\u00edtico por la exclusi\u00f3n legal ha resultado ser m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>Los Estados b\u00e1lticos proporcionaron un modelo temprano para este cambio: al establecer una simetr\u00eda jur\u00eddica entre la simbolog\u00eda nazi y la sovi\u00e9tica, normalizaron la idea de que ambas pertenecen a la misma categor\u00eda prohibida. La <a href=\"https:\/\/www.loc.gov\/item\/global-legal-monitor\/2008-07-02\/lithuania-ban-on-nazi-and-soviet-symbols\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">prohibici\u00f3n<\/a> de Lituania en 2008 de exhibir p\u00fablicamente s\u00edmbolos nazis y sovi\u00e9ticos, y las <a href=\"https:\/\/www.saeima.lv\/en\/news\/saeima-news\/21126-saeima-bans-the-use-of-ussr-and-nazi-symbols-at-public-events\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">restricciones<\/a> de Letonia en 2013 al uso de s\u00edmbolos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y nazis en actos p\u00fablicos, a\u00fan no equival\u00edan a la criminalizaci\u00f3n al estilo checo de la \u00abpropaganda comunista\u00bb, pero hicieron algo posiblemente m\u00e1s importante a largo plazo: afianzaron el h\u00e1bito jur\u00eddico de emparejar las dos historias como un \u00fanico problema moral y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>A nivel de la UE, esta agenda de Europa del Este se ha repetido y dignificado en varias ocasiones mediante el lenguaje del \u00abtotalitarismo\u00bb: las resoluciones del Parlamento Europeo de <a href=\"https:\/\/eur-lex.europa.eu\/legal-content\/EN\/TXT\/?uri=oj%3AJOC_2010_137_E_0025_01\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">2009<\/a> y <a href=\"https:\/\/eur-lex.europa.eu\/legal-content\/EN\/TXT\/?uri=oj%3AJOC_2021_171_R_0007\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">2019<\/a> promovieron un marco de memoria compartida en el que los reg\u00edmenes nazi y comunista aparecen como amenazas comparables al orden moral de Europa, creando una infraestructura narrativa de derecho blando que facilita la legitimaci\u00f3n de las medidas nacionales de derecho duro.<\/p>\n<p>Ucrania es el caso clave porque la ley anticomunista no es simplemente una condena de un r\u00e9gimen pasado, sino un proyecto de construcci\u00f3n nacional en un entorno de alto conflicto, en el que la memoria hist\u00f3rica, la pol\u00edtica de seguridad y la identidad se fusionan legalmente. La ley fundamental de \u00abdescomunizaci\u00f3n\u00bb aprobada en abril de 2015 condenaba los reg\u00edmenes comunista y nazi y prohib\u00eda la propaganda y los s\u00edmbolos. Poco despu\u00e9s, el Partido Comunista de Ucrania fue prohibido por decisi\u00f3n judicial en diciembre de 2015.<\/p>\n<p>Independientemente de lo que se piense de sus objetivos declarados, la l\u00f3gica jur\u00eddica es contundente: el comunismo no se trata como una tradici\u00f3n pol\u00edtica entre otras, sino como una categor\u00eda deslegitimada que debe ser eliminada del espacio p\u00fablico y, en la pr\u00e1ctica, de la pol\u00edtica legal. Aqu\u00ed es tambi\u00e9n donde la dimensi\u00f3n etnonacional se vuelve concreta en lugar de ret\u00f3rica. La descomunizaci\u00f3n funciona como una herramienta para definir qui\u00e9n cuenta como naci\u00f3n pol\u00edtica leg\u00edtima y qu\u00e9 narrativas hist\u00f3ricas son admisibles, precisamente en un momento en que los argumentos de \u00abseguridad\u00bb hacen que las medidas excepcionales parezcan normales.<\/p>\n<p>Si esta trayectoria fuera simplemente \u00abdemocracias possocialistas contra la Rusia autoritaria\u00bb, la historia ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil. Pero no lo es. El r\u00e9gimen actual de Rusia, que se describe mejor como un Estado autoritario y securitario, tiene su propio reflejo anticomunista, a menudo envuelto en nostalgia imperial m\u00e1s que en ideolog\u00eda sovi\u00e9tica, y los ataques de Putin se han extendido m\u00e1s all\u00e1 de Vladimir Lenin hasta el propio canon marxista. En sus declaraciones en Valdai el 21 de octubre de 2021, Putin <a href=\"https:\/\/en.kremlin.ru\/events\/president\/news\/66975\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">habl\u00f3<\/a> de los bolcheviques \u00abbas\u00e1ndose en los dogmas de Marx y Engels\u00bb para rehacer la sociedad y la moralidad, presentando el marxismo menos como una tradici\u00f3n intelectual leg\u00edtima que como un modelo doctrinal para la coacci\u00f3n.<\/p>\n<p>El caso del c\u00edrculo marxista de Ufa muestra c\u00f3mo esta postura ret\u00f3rica puede ponerse en pr\u00e1ctica a trav\u00e9s de la ley: la interpretaci\u00f3n \u00abexperta\u00bb se convierte en una cinta transportadora que transforma la lectura y el debate en insinuaciones de intenci\u00f3n criminal, y los textos marxistas no se tratan como argumentos que deben debatirse, sino como material sospechoso que \u00abexplica\u00bb al acusado. En los comentarios p\u00fablicos sobre el caso, esta l\u00f3gica se vuelve casi literal: se informa de que una comisi\u00f3n de expertos ha <a href=\"https:\/\/rtvi.com\/news\/ekspertiza-usmotrela-priznaki-terrorizma-v-trudah-lenina\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">descrito<\/a> <i>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/i> de Lenin como una especie de \u00abmanual\u00bb extremista o terrorista, reduciendo la teor\u00eda pol\u00edtica a contrabando.<\/p>\n<p>La convergencia es pol\u00edticamente inc\u00f3moda, pero anal\u00edticamente importante: en la cuesti\u00f3n del comunismo, las democracias liberales de Europa del Este que se presentan como lo contrario del autoritarismo a menudo terminan encontr\u00e1ndose con Rusia en terreno com\u00fan. El comunismo se trata como algo que hay que vigilar, en lugar de debatir.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo llegaron a esa situaci\u00f3n? Legitimidad, memoria y el retorno del anticomunismo<\/h3>\n<p>El giro contempor\u00e1neo hacia la criminalizaci\u00f3n del comunismo en algunas partes de Europa del Este no puede entenderse sin volver a la fuente original de legitimidad de los reg\u00edmenes socialistas de la posguerra. En toda la regi\u00f3n, los partidos comunistas no llegaron al poder simplemente como portadores de un nuevo orden social, sino como fuerzas pol\u00edticas cuya autoridad se basaba en un pedigr\u00ed antifascista. Lucharon contra el nazismo, sufrieron una represi\u00f3n masiva bajo la ocupaci\u00f3n y organizaron movimientos de resistencia armada que pod\u00edan afirmar con credibilidad que representaban al \u00abpueblo\u00bb contra el dominio extranjero y la colaboraci\u00f3n interna. Esta legitimidad antifascista no era ornamental. Era fundamental.<\/p>\n<p>El lema \u00abMuerte al fascismo, libertad para el pueblo\u00bb no era mera ret\u00f3rica. En Yugoslavia, apareci\u00f3 en documentos oficiales y en el lenguaje pol\u00edtico hasta la desintegraci\u00f3n del pa\u00eds en 1991, resumiendo una narrativa de legitimidad en la que el socialismo, la liberaci\u00f3n nacional y la soberan\u00eda popular eran inseparables. En otros lugares se aplic\u00f3 una l\u00f3gica similar.<\/p>\n<p>En Ruman\u00eda, Hungr\u00eda, Bulgaria y otros pa\u00edses que se hab\u00edan aliado o acomodado a las potencias del Eje, el giro antifascista liderado por los comunistas despu\u00e9s de 1944 desempe\u00f1\u00f3 un papel crucial para evitar una ocupaci\u00f3n militar prolongada y permitir la reconstrucci\u00f3n del Estado bajo la bandera de la independencia nominal. El antifascismo funcion\u00f3 como un mecanismo de absoluci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Pero este mismo mecanismo tuvo un coste a largo plazo. Dado que la legitimidad se reconstruy\u00f3 a trav\u00e9s del antifascismo comunista, la desnazificaci\u00f3n sigui\u00f3 siendo superficial, selectiva o incompleta en muchos pa\u00edses. Las estructuras colaboracionistas a menudo fueron absorbidas, neutralizadas o castigadas de forma selectiva, en lugar de desmanteladas. Como han <a href=\"https:\/\/pescanik.net\/uvod-u-jugoslaviju\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">argumentado<\/a> historiadores como Dejan Jovi\u0107 en el caso de Croacia, el acuerdo de posguerra desplaz\u00f3, en lugar de resolver, las cuestiones pendientes del fascismo, la colaboraci\u00f3n y la responsabilidad nacional. Estas cuestiones quedaron pol\u00edticamente congeladas, sin resolver.<\/p>\n<p>El colapso del comunismo alter\u00f3 radicalmente esta ecuaci\u00f3n de legitimidad. A medida que el nazismo se desvaneci\u00f3 de la memoria pol\u00edtica y las narrativas nacionalistas cobraron fuerza en toda Europa del Este, el antifascismo dej\u00f3 de funcionar como un recurso pol\u00edtico \u00fatil. Los nuevos reg\u00edmenes ya no necesitaban basarse en la resistencia al nazismo, sino que reconstruyeron su legitimidad a trav\u00e9s de narrativas nacionales pre-socialistas, a menudo remont\u00e1ndose a tradiciones estatales de entreguerras o incluso premodernas. La adhesi\u00f3n a la UE proporcion\u00f3 posteriormente una fuente adicional y externa de legitimaci\u00f3n: la propia pertenencia se convirti\u00f3 en prueba de credenciales democr\u00e1ticas, blanqueando eficazmente las ambig\u00fcedades hist\u00f3ricas a trav\u00e9s del lenguaje de los \u00abvalores europeos\u00bb.<\/p>\n<p>En algunos casos, este giro hacia la legitimidad pre-socialista ha ido mucho m\u00e1s all\u00e1 del per\u00edodo de entreguerras y ha llegado a la creaci\u00f3n de mitos premodernos. La Constituci\u00f3n croata basa la contemporaneidad del Estado en la \u00abidentidad nacional milenaria\u00bb de la naci\u00f3n croata, remont\u00e1ndose a la formaci\u00f3n de los principados croatas en el siglo VII (\u00a1!). No se trata de una excentricidad, sino de una se\u00f1al pol\u00edtica. Cuando la legitimidad se ancla en una profundidad m\u00edtica del tiempo en lugar de en la lucha social moderna, el antifascismo se vuelve prescindible, la responsabilidad hist\u00f3rica se vuelve negociable y el comunismo emerge como la principal amenaza, no por lo que hizo, sino por lo que todav\u00eda representa: un desaf\u00edo moderno y materialista a la continuidad etnonacional.<\/p>\n<p>La intensidad de este giro no se distribuye de manera uniforme en todo el antiguo mundo socialista. El endurecimiento legal del anticomunismo ha sido liderado sobre todo por los Estados miembros possocialistas de la UE en Europa Central y Oriental, especialmente los Estados b\u00e1lticos y Chequia, con Polonia y Hungr\u00eda representando casos m\u00e1s desiguales y controvertidos, y por Ucrania, donde la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n, la alineaci\u00f3n geopol\u00edtica y una pol\u00edtica de memoria securitizada hacen de la \u00abdescomunizaci\u00f3n\u00bb un proyecto estatal m\u00e1s que una preferencia cultural.<\/p>\n<p>Por el contrario, la \u00abvieja Europa\u00bb ha sido en general m\u00e1s tolerante en la pr\u00e1ctica, no porque el capitalismo occidental sea menos hostil al comunismo como idea, sino porque los partidos comunistas y las tradiciones marxistas nunca fueron expulsados por completo de la pol\u00edtica leg\u00edtima y a menudo permanecieron arraigados en la vida parlamentaria, los sindicatos y la cultura intelectual.<\/p>\n<p>Los Balcanes Occidentales se sit\u00faan en gran medida en un registro diferente: las guerras hist\u00f3ricas y las pol\u00edticas nacionalistas de rehabilitaci\u00f3n son intensas, pero las prohibiciones legales expl\u00edcitas de la ideolog\u00eda comunista han sido mucho menos importantes para la legitimidad del r\u00e9gimen, en parte porque el partidismo antifascista sigui\u00f3 siendo un punto de referencia fundamental, durante m\u00e1s tiempo que en la periferia oriental de la UE.<\/p>\n<p>Y en gran parte de la Asia Central postsovi\u00e9tica, donde el control pol\u00edtico se logra mediante el registro de partidos, la vigilancia policial y la oposici\u00f3n controlada, en lugar de la \u00abley de la memoria\u00bb, no hay ninguna necesidad de recurrir al teatro europeo de la equivalencia: los reg\u00edmenes no tienen que criminalizar el comunismo para neutralizar la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En ese contexto, el enemigo ideol\u00f3gico pod\u00eda y deb\u00eda ser reasignado. Lo que volvi\u00f3 a primer plano no fue el fascismo, sino el comunismo. A diferencia del fascismo, el comunismo no era un enemigo externo derrotado. Era la \u00fanica tradici\u00f3n intelectual que hab\u00eda gobernado estas sociedades durante d\u00e9cadas y la \u00fanica alternativa te\u00f3rica coherente al capitalismo arraigada en su experiencia hist\u00f3rica. Y, a diferencia del liberalismo o el conservadurismo, conservaba la peligrosa cualidad de ser sist\u00e9mico.<\/p>\n<p>Sin embargo, la prohibici\u00f3n total del comunismo planteaba un problema. Criminalizar expl\u00edcitamente una amplia tradici\u00f3n pol\u00edtica supon\u00eda el riesgo de entrar en conflicto con las garant\u00edas constitucionales, las normas internacionales y la imagen que estos Estados ten\u00edan de s\u00ed mismos como democracias liberales. La Comisi\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.venice.coe.int\/webforms\/documents\/default.aspx?pdffile=CDL-AD%282015%29041-e&amp;u\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">advirti\u00f3<\/a> repetidamente contra las prohibiciones vagas de ideolog\u00edas y las restricciones excesivas a la expresi\u00f3n pol\u00edtica. En otras palabras, la represi\u00f3n directa parec\u00eda pol\u00edticamente inc\u00f3moda y jur\u00eddicamente vulnerable.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n fue conceptualmente elegante y pol\u00edticamente eficaz: la equivalencia. Al situar al comunismo y al nazismo en la misma categor\u00eda jur\u00eddica y moral que las ideolog\u00edas \u00abtotalitarias\u00bb o \u00abextremistas\u00bb, los Estados pod\u00edan presentar la represi\u00f3n como neutralidad. El comunismo no se prohibi\u00f3 como <i>comunismo<\/i>, sino como una mitad de una ecuaci\u00f3n moral sim\u00e9trica. Esta medida permiti\u00f3 a los gobiernos luchar contra el comunismo mientras afirmaban no tomar partido por ninguno de los bandos. Lo que se prohibi\u00f3 no fue una ideolog\u00eda, sino el \u00abextremismo\u00bb.<\/p>\n<p>Esta equivalencia hizo m\u00e1s que proporcionar una cobertura legal. Reescribi\u00f3 la historia de la posguerra. El antifascismo, que en su d\u00eda fue el principal recurso legitimador del r\u00e9gimen comunista, qued\u00f3 vaciado de contenido y se volvi\u00f3 contra el propio comunismo. La misma lucha que hab\u00eda legitimado a los reg\u00edmenes socialistas se convirti\u00f3 en prueba de su supuesta equivalencia moral con el enemigo al que hab\u00edan derrotado. En este giro, la historia no se niega, sino que se reorganiza.<\/p>\n<p>As\u00ed es como llegaron hasta all\u00ed. No a trav\u00e9s de un giro autoritario repentino, sino a trav\u00e9s de una lenta transformaci\u00f3n de la legitimidad: del antifascismo al nacionalismo, a la europeizaci\u00f3n y, finalmente, a un marco jur\u00eddico en el que el comunismo puede ser neutralizado sin nombrar nunca al capitalismo como su beneficiario.<\/p>\n<h3>Por qu\u00e9 es importante<\/h3>\n<p>La creciente criminalizaci\u00f3n de los s\u00edmbolos, el lenguaje y la tradici\u00f3n comunistas es importante por dos razones. La primera es pol\u00edtico-hist\u00f3rica: una vez que el comunismo se recodifica legalmente como moralmente equivalente al nazismo, la historia antifascista que dio forma al siglo XX europeo se vac\u00eda silenciosamente de contenido. Si el comunismo es \u00abel mismo tipo de mal\u00bb, entonces quienes lucharon contra los comunistas pueden presentarse, por implicaci\u00f3n, como ocupantes del \u00ablado correcto\u00bb de la historia.<\/p>\n<p>Esto no requiere que nadie elogie expl\u00edcitamente el nazismo. Funciona a trav\u00e9s de un mecanismo m\u00e1s suave y eficaz: la reorganizaci\u00f3n moral. El antifascismo deja de ser el lenguaje fundacional de la Europa de la posguerra y se convierte, en el mejor de los casos, en una narrativa partidista discutible. En ese momento, la pol\u00edtica de rehabilitaci\u00f3n ya no parece rehabilitaci\u00f3n. Parece \u00abequilibrio\u00bb, \u00abdignidad nacional\u00bb o \u00abcontexto\u00bb. Como <a href=\"https:\/\/www.lrb.co.uk\/the-paper\/v27\/n06\/slavoj-zizek\/the-two-totalitarianisms\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">dijo<\/a> Slavoj \u017di\u017eek, el mero intento de \u00abcomparar racionalmente los dos totalitarismos\u00bb tiende a llevar a la conclusi\u00f3n, expl\u00edcita o impl\u00edcita, de que el fascismo fue el <i>mal menor <\/i>y una \u00abreacci\u00f3n comprensible\u00bb a la amenaza comunista.<\/p>\n<p>No se trata solo de un riesgo te\u00f3rico. En <i>Antisemitism: Here and Now<\/i>, Deborah Lipstadt <a href=\"https:\/\/www.jewishbookcouncil.org\/book\/antisemitism-here-and-now\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">describe<\/a> lo que ella denomina una especie de \u00abnegaci\u00f3n blanda\u00bb a nivel nacional en algunas partes de Europa del Este: esfuerzos deliberados por reordenar la historia de la guerra de manera que se rehabilite a los colaboradores nacionalistas, se minimice o relativice la participaci\u00f3n local en los cr\u00edmenes nazis y se reenmarque la resistencia antinazi (especialmente cuando estaba vinculada a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) como traici\u00f3n en lugar de liberaci\u00f3n. Se\u00f1ala otra consecuencia a\u00fan m\u00e1s desagradable: puede que estos proyectos no siempre est\u00e9n impulsados por el antisemitismo como intenci\u00f3n, pero las insinuaciones antisemitas pueden acabar siendo uno de sus \u00abresultados\u00bb pol\u00edticos, precisamente porque la vieja asociaci\u00f3n de \u00ablos jud\u00edos con el comunismo\u00bb se reactiva con facilidad una vez que el anticomunismo se convierte en credo estatal.<\/p>\n<p>Esta l\u00f3gica se puede observar en la forma en que algunas partes de Europa del Este han institucionalizado la costumbre de emparejar las historias nazi y sovi\u00e9tica como un \u00fanico objeto moral, un patr\u00f3n que a menudo se justifica mediante la ret\u00f3rica del \u00abdoble genocidio\u00bb que, como ha <a href=\"https:\/\/links.org.au\/baltic-far-right-attempts-rewrite-history\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">argumentado<\/a> Rupen Savoulian en el contexto b\u00e1ltico, tiende a minimizar la criminalidad nazi y a reclasificar el per\u00edodo sovi\u00e9tico como un \u00abgenocidio\u00bb equivalente para ocultar o suavizar la responsabilidad local por la colaboraci\u00f3n y la participaci\u00f3n en las atrocidades cometidas durante la guerra.<\/p>\n<p>Las recurrentes controversias en Letonia en torno a las <a href=\"https:\/\/www.reuters.com\/article\/lifestyle\/waffen-ss-veterans-commemorate-latvias-checkered-past-idUSBRE92F09O\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">conmemoraciones<\/a> de las formaciones Waffen-SS de la Segunda Guerra Mundial muestran la rapidez con la que \u00ablucharon contra los sovi\u00e9ticos\u00bb se convierte en una coartada moral, incluso cuando el simbolismo y las asociaciones son obvios y controvertidos a nivel internacional. Estonia ha tenido disputas similares en torno a las concentraciones p\u00fablicas en honor a los veteranos de las Waffen-SS, y los cr\u00edticos <a href=\"https:\/\/www.timesofisrael.com\/jewish-community-protests-after-plaque-honoring-ss-officer-unveiled-in-estonia\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">advert\u00edan<\/a> que la l\u00ednea entre el \u00abrecuerdo antisovi\u00e9tico\u00bb y el blanqueo de la colaboraci\u00f3n fascista se vuelve pol\u00edticamente porosa cuando el anticomunismo se trata como una virtud casi absoluta.<\/p>\n<p>Nada de esto significa que estos Estados sean \u00abnazis\u00bb. Significa algo m\u00e1s banal y m\u00e1s peligroso: cuando el comunismo se convierte en el crimen supremo, la colaboraci\u00f3n y el ultranacionalismo pueden reformularse como una \u00abdefensa\u00bb desafortunada pero comprensible, y la jerarqu\u00eda moral del siglo XX se vuelve negociable. La iron\u00eda hist\u00f3rica aqu\u00ed es clara: la historiograf\u00eda seria ha <a href=\"https:\/\/links.org.au\/combatants-greater-war-historiography-europes-second-thirty-years-war-1914-1945\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">destacado<\/a> que el anticomunismo no fue simplemente algo a lo que reaccion\u00f3 el fascismo, sino uno de sus determinantes organizativos y consignas de movilizaci\u00f3n, incluso en su forma m\u00e1s extrema.<\/p>\n<p>Ucrania ilustra esta din\u00e1mica en su forma m\u00e1s aguda porque la ley no se refiere solo al pasado, sino tambi\u00e9n al presente: fusiona la memoria, la seguridad y la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n. El <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Ukrainian_decommunization_laws\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">paquete de descomunizaci\u00f3n<\/a> de 2015 no solo condenaba los reg\u00edmenes comunista y nazi y restring\u00eda la propaganda y los s\u00edmbolos, sino que se adopt\u00f3 junto con una legislaci\u00f3n que honra legalmente a los \u00abluchadores por la independencia de Ucrania en el siglo XX\u00bb, una categor\u00eda pol\u00edticamente explosiva precisamente porque incorpora las formaciones nacionalistas de la \u00e9poca de la guerra a una narrativa de legitimidad patrocinada por el Estado. Un an\u00e1lisis jur\u00eddico serio (realizado por la Comisi\u00f3n de Venecia) ha <a href=\"https:\/\/www.venice.coe.int\/webforms\/documents\/default.aspx?pdffile=CDL-AD%282015%29041-e&amp;u\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">se\u00f1alado<\/a> que este tipo de redacci\u00f3n de \u00abdemocracia militante\u00bb corre el riesgo de ser imprecisa, amplia y tener efectos disuasorios, y que la l\u00f3gica de la ley puede imponer una interpretaci\u00f3n positiva de la historia controvertida bajo una sanci\u00f3n impl\u00edcita.<\/p>\n<p>Las consecuencias de este reajuste moral son visibles en el espacio p\u00fablico. En Ucrania, las <a href=\"https:\/\/www.rferl.org\/a\/kyiv-march-bandera-controversial-nationalist-leader\/30355335.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">marchas con antorchas<\/a> anuales en honor a Stepan Bandera se han convertido en una caracter\u00edstica habitual de la movilizaci\u00f3n nacionalista, a pesar de su legado b\u00e9lico profundamente controvertido y de que su designaci\u00f3n como \u00abH\u00e9roe de Ucrania\u00bb fue anulada por una decisi\u00f3n judicial en 2011. En la misma l\u00ednea, se han celebrado conmemoraciones p\u00fablicas de la Divisi\u00f3n \u00abGalicia\u00bb de las Waffen-SS bajo la bandera de la \u00abresistencia antisovi\u00e9tica\u00bb, lo que ha provocado repetidas <a href=\"https:\/\/www.timesofisrael.com\/hundreds-in-ukraine-attend-marches-celebrating-nazi-ss-soldiers\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">condenas<\/a> por parte de organizaciones jud\u00edas, instituciones polacas y observadores internacionales. Una vez que el Estado define el comunismo como una amenaza para la seguridad y lo deslegitima como categor\u00eda, resulta m\u00e1s f\u00e1cil legislar la inocencia nacional y disciplinar el debate hist\u00f3rico mediante la ley.<\/p>\n<p>La segunda raz\u00f3n es m\u00e1s importante y constituye el verdadero n\u00facleo de toda la tendencia: el legalismo anticomunista no se refiere principalmente a la protecci\u00f3n de la democracia frente a la dictadura. Se trata de proteger el capitalismo frente a una alternativa. El comunismo no es simplemente \u00abuna mala experiencia hist\u00f3rica\u00bb. Es la \u00fanica tradici\u00f3n pol\u00edtica moderna que apunta expl\u00edcitamente a los cimientos del poder capitalista: la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n y el orden social construido en torno a ella.<\/p>\n<p>Es precisamente por eso que el marco contempor\u00e1neo de \u00abigualdad\u00bb es tan \u00fatil. Una prohibici\u00f3n total de la ideolog\u00eda comunista resulta inc\u00f3moda en sociedades que a\u00fan se promocionan como pluralistas. Por lo tanto, la soluci\u00f3n es introducir la prohibici\u00f3n de forma encubierta a trav\u00e9s de la simetr\u00eda moral: declarar que el nazismo y el comunismo son igualmente extremistas, igualmente odiosos, igualmente inaceptables, y luego tratar la supresi\u00f3n del discurso comunista como un acto de higiene democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Lo que hace que la enmienda checa sea especialmente reveladora es que no solo se basa en esa simetr\u00eda moral. Extiende silenciosamente la l\u00f3gica del \u00abodio\u00bb al \u00e1mbito en el que realmente se desarrolla la pol\u00edtica comunista: el antagonismo de clases. En la propia redacci\u00f3n de la disposici\u00f3n, los movimientos prohibidos se definen no solo como aquellos que suprimen derechos o incitan al odio racial, \u00e9tnico, nacional o religioso, sino tambi\u00e9n aquellos que defienden el \u00abodio de clase\u00bb. Esa adici\u00f3n no es un detalle t\u00e9cnico. Es el eje central.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica comunista no se organiza en torno al odio hacia una etnia o una naci\u00f3n, sino en torno a la oposici\u00f3n a un orden social basado en la propiedad privada y la explotaci\u00f3n. Al incluir la \u00abclase\u00bb en el mismo registro penal que la raza y la naci\u00f3n, la ley ofrece una traducci\u00f3n ya preparada del conflicto laboral a la intenci\u00f3n criminal: la lucha colectiva contra el dominio capitalista puede describirse como \u00abodio\u00bb hacia un grupo social.<\/p>\n<p>As\u00ed es como la ley limita el futuro de una manera muy concreta. No se limita a convertir el debate sobre las alternativas al capitalismo en un riesgo legal en teor\u00eda, sino que proporciona a los fiscales un vocabulario para tratar la lucha de clases en s\u00ed misma como extremista. Y dado que el poder de clase en la sociedad capitalista no es sim\u00e9trico, el efecto es estructuralmente unilateral.<\/p>\n<p>Los trabajadores que se movilizan contra la explotaci\u00f3n son los objetivos obvios del marco del \u00abodio\u00bb. El capital no marcha <i>en masa<\/i> contra el trabajo; disciplina al trabajo a trav\u00e9s de las instituciones, la propiedad y el Estado. El resultado es una inversi\u00f3n perversa: el lenguaje de la emancipaci\u00f3n se recodifica como incitaci\u00f3n, mientras que la coacci\u00f3n cotidiana que mantiene a los trabajadores encerrados en relaciones sociales desiguales sigue sin cuestionarse como \u00aborden normal\u00bb.<\/p>\n<p>Este es precisamente el cambio que Sofija Kordi\u0107 <a href=\"https:\/\/pescanik.net\/izjednacenje-komunizma-s-nacizmom-u-ceskoj\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">captura<\/a> en el caso checo: lo que antes se libraba en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica y la interpretaci\u00f3n p\u00fablica, ahora se traslada a los tribunales. Como se\u00f1ala la informaci\u00f3n contempor\u00e1nea sobre la enmienda checa, la novedad clave no es que antes no se pudiera procesar a los movimientos extremistas, sino que ahora el \u00abcomunismo\u00bb se <a href=\"https:\/\/english.radio.cz\/czechia-criminalizes-promotion-communism-8873916\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">nombra expl\u00edcitamente<\/a> junto al nazismo en el marco del derecho penal, y el efecto pr\u00e1ctico depender\u00e1 de la interpretaci\u00f3n fiscal y judicial de lo que se considera \u00abpromoci\u00f3n\u00bb. La ley se convierte menos en una declaraci\u00f3n sobre la historia que en una herramienta para disciplinar el presente a trav\u00e9s de la ambig\u00fcedad, la disuasi\u00f3n y la amenaza cre\u00edble de una aplicaci\u00f3n selectiva.<\/p>\n<p>Este es tambi\u00e9n el punto en el que la \u00abdemocracia liberal\u00bb comienza a rimar con el estado de seguridad autoritario de Rusia de una manera que a ninguna de las dos partes le gusta admitir. Putin trata los desaf\u00edos a su gobierno como ileg\u00edtimos por definici\u00f3n. La l\u00f3gica se expresa a veces con una claridad casi c\u00f3mica. En una reuni\u00f3n televisada con profesores de escuela galardonados, Putin pregunt\u00f3 a un profesor de historia cu\u00e1l fue el mayor error de los decembristas. Los decembristas eran oficiales aristocr\u00e1ticos que se rebelaron contra la autocracia en diciembre de 1825 en nombre de la reforma constitucional; el levantamiento fue aplastado y sus l\u00edderes ejecutados o exiliados. El profesor comenz\u00f3 a responder en t\u00e9rminos de condiciones sociales y requisitos pol\u00edticos previos. Putin le interrumpi\u00f3: su verdadero error, dijo, fue que violaron su solemne juramento al zar. En esa visi\u00f3n del mundo, la rebeli\u00f3n no es incorrecta porque fracase o porque malinterprete la historia. Es incorrecta porque rompe la fidelidad en s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los reg\u00edmenes liberales de Europa del Este tratan cada vez m\u00e1s los desaf\u00edos a las relaciones de propiedad capitalistas como ileg\u00edtimos, renombr\u00e1ndolos como \u00abextremismo\u00bb, \u00abodio\u00bb o \u00abpropaganda\u00bb. Es precisamente por eso por lo que se se\u00f1ala a las ideas comunistas. Marx no ofrece una cr\u00edtica reformista educada; aboga por lo que <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/marx\/works\/1843\/letters\/43_09.htm\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">describi\u00f3<\/a> famosamente como una \u00abcr\u00edtica despiadada de todo lo que existe\u00bb, una cr\u00edtica que no teme a sus conclusiones ni al \u00abconflicto con los poderes f\u00e1cticos\u00bb.<\/p>\n<p>En un sistema en el que la propiedad es sagrada y la autoridad estatal es al\u00e9rgica a que se la cuestione, ese tipo de tradici\u00f3n intelectual es peligrosa incluso antes de que organice a nadie. Es \u00abinaceptable\u00bb no porque incite al odio \u00e9tnico, sino porque denuncia la explotaci\u00f3n, apunta a la propiedad privada como fundamento del poder y trata el orden existente como algo hist\u00f3ricamente contingente y no como algo moralmente intocable.<\/p>\n<p>Si esto suena como una peculiaridad meramente checa, no lo es. Los polit\u00f3logos y los historiadores de la pol\u00edtica de la memoria han rastreado c\u00f3mo las narrativas de \u00abdos totalitarismos\u00bb funcionan como un dispositivo legitimador en la Europa posterior a 1989, especialmente en la antigua periferia socialista. El trabajo de Maria M\u00e4lksoo sobre \u00abconvertirse en europeo\u00bb, por ejemplo, <a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/10.1177\/1354066109345049\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">muestra<\/a> c\u00f3mo los Estados de Europa del Este impulsaron su agenda mnem\u00f3nica en la UE elevando la experiencia sovi\u00e9tica a la historia moral central de Europa, a menudo a trav\u00e9s de la simetr\u00eda con el nazismo.<\/p>\n<p>Kristen Ghodsee <a href=\"https:\/\/read.dukeupress.edu\/history-of-the-present\/article-abstract\/4\/2\/115\/154857\/A-Tale-of-Two-Totalitarianisms-The-Crisis-of\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sostiene<\/a> de forma m\u00e1s contundente que el marco de los \u00abdos totalitarismos\u00bb ha funcionado como una narrativa de crisis del propio capitalismo, desviando la ira por la desorganizaci\u00f3n posterior a la transici\u00f3n de la propiedad y la desigualdad hacia el consenso moral anticomunista. Jelena Suboti\u0107, que analiza la pol\u00edtica de la memoria del Holocausto tras el comunismo, <a href=\"https:\/\/www.cornellpress.cornell.edu\/book\/9781501742408\/yellow-star-red-star\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">muestra<\/a> c\u00f3mo los \u00abcr\u00edmenes\u00bb comunistas se integran con frecuencia en una econom\u00eda moral de la memoria de formas que sirven a los proyectos de legitimidad contempor\u00e1neos y reducen el espacio de la pol\u00edtica aceptable.<\/p>\n<p>Esto nos lleva de vuelta a un punto que he <a href=\"https:\/\/links.org.au\/russias-1917-october-revolution-warning-alternative-challenge\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">se\u00f1alado anteriormente<\/a>: deslegitimar la tradici\u00f3n revolucionaria no consiste simplemente en condenar el pasado. Se trata de reducir lo que se considera pol\u00edticamente pensable hoy en d\u00eda, convirtiendo la idea de una alternativa sist\u00e9mica en un tab\u00fa moral y, cada vez m\u00e1s, en un riesgo legal. Por eso la deriva anticomunista est\u00e1 tan obsesionada no solo con los reg\u00edmenes y los cr\u00edmenes, sino tambi\u00e9n con los s\u00edmbolos, los libros, las canciones, las organizaciones y la propia comunicabilidad de una idea.<\/p>\n<p>En este punto, la primera l\u00ednea del <i>Manifiesto Comunista<\/i> se convierte menos en un eslogan que en una descripci\u00f3n: un \u00abespectro\u00bb que acecha a Europa y una \u00absanta alianza\u00bb de potencias respetables formada para exorcizarlo. El esfuerzo no consiste en refutar el comunismo, sino en hacerlo legal y moralmente indecible. El espect\u00e1culo consiste en que se invocan los \u00abvalores democr\u00e1ticos\u00bb para justificar la vigilancia de una tradici\u00f3n que, independientemente de lo que se piense de sus resultados hist\u00f3ricos, pone de manifiesto una contradicci\u00f3n central de la sociedad capitalista: la acumulaci\u00f3n privada de la riqueza social.<\/p>\n<p>Todo el guion de los \u00abdos totalitarismos\u00bb funciona porque sustituye un argumento sobre la propiedad y el poder por un serm\u00f3n sobre la moralidad. Convenientemente, los sermones no requieren pruebas, solo conformidad.<\/p>\n<h3>No son dos \u00abextremismos\u00bb, sino l\u00f3gicas morales y sociales opuestas<\/h3>\n<p>En alg\u00fan momento, esto deja de ser un argumento sobre la memoria hist\u00f3rica y se convierte en un argumento sobre la honestidad intelectual. El nazismo y el comunismo no son \u00abextremismos\u00bb comparables que casualmente se sit\u00faan en extremos opuestos de un espectro. Se basan en l\u00f3gicas morales y sociales opuestas, y el intento de forzarlos a simetr\u00eda no es una aclaraci\u00f3n. Es una distorsi\u00f3n.<\/p>\n<p>El nazismo es una ideolog\u00eda de exclusi\u00f3n. Robert Paxton <a href=\"https:\/\/files.libcom.org\/files\/Robert%20O.%20Paxton-The%20Anatomy%20of%20Fascism%20%20-Knopf%20(2004).pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">argument\u00f3<\/a> que el fascismo no se define por una teor\u00eda social coherente, sino por la jerarqu\u00eda y la movilizaci\u00f3n m\u00edtica contra enemigos imaginarios. El nazismo representa esta l\u00f3gica en su forma m\u00e1s extrema. Su proyecto pol\u00edtico depende de la jerarqu\u00eda: divide a la humanidad en rangos de valor, asigna culpa colectiva por nacimiento y legitima la dominaci\u00f3n como destino. Su n\u00facleo ideol\u00f3gico no es una teor\u00eda social seria, sino un repertorio de pseudociencia y geopol\u00edtica m\u00edtica: jerarqu\u00eda racial, nacionalismo de sangre y suelo, y la fantas\u00eda del <i>Lebensraum<\/i>. Incluso cuando toma prestado el lenguaje de la modernidad, lo hace para organizar la conquista, la esclavitud y el exterminio en inter\u00e9s de una naci\u00f3n \u00absuperior\u00bb.<\/p>\n<p>El comunismo, independientemente de lo que se piense de sus resultados hist\u00f3ricos, parte de una premisa opuesta a la del nazismo. Su tema declarado no es una raza o una naci\u00f3n, sino la mayor\u00eda trabajadora, y su horizonte es la emancipaci\u00f3n universal. Marx y Engels <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/marx\/works\/1848\/communist-manifesto\/ch02.htm\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">insistieron<\/a> en su famosa frase: \u00abLos trabajadores no tienen patria. No podemos quitarles lo que no tienen\u00bb.<\/p>\n<p>Incluso uno de los cr\u00edticos \u00abburgueses\u00bb m\u00e1s agudos del marxismo, Max Weber, <a href=\"https:\/\/www.hup.harvard.edu\/books\/9780674916548\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">enmarc\u00f3<\/a> los objetivos declarados del comunismo en t\u00e9rminos universalistas: el intento de realizar los ideales comunistas, se\u00f1al\u00f3, buscaba \u00abla abundancia material universal y la emancipaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n\u00bb, aunque argumentaba que tal proyecto probablemente intensificar\u00eda el dominio burocr\u00e1tico en lugar de disolverlo.<\/p>\n<p>El marxismo se basa en una cr\u00edtica socioecon\u00f3mica de la sociedad capitalista y en una teor\u00eda de la explotaci\u00f3n y la crisis. No es un culto a la sangre o al territorio, sino un intento de explicar c\u00f3mo se produce la riqueza, c\u00f3mo se apropia y por qu\u00e9 la propiedad privada de la producci\u00f3n social genera desigualdad sist\u00e9mica y cat\u00e1strofes peri\u00f3dicas. Se pueden rechazar sus prescripciones, criticar su historial o discutir sus conclusiones. Pero es una tradici\u00f3n de an\u00e1lisis, no una mitolog\u00eda del destino biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Por eso tambi\u00e9n la intervenci\u00f3n de Slavoj \u017di\u017eek es \u00fatil como marcador final de la diferencia. En su cr\u00edtica de \u00ablos dos totalitarismos\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.lrb.co.uk\/the-paper\/v27\/n06\/slavoj-zizek\/the-two-totalitarianisms\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">admite<\/a> que el fascismo surgi\u00f3 efectivamente como reacci\u00f3n a la ruptura emancipadora abierta por Octubre, pero insiste en que lo que cambia en el paso del comunismo al nazismo no es solo el \u00abcontenido\u00bb, sino la forma.<\/p>\n<p>El fascismo no se limita a \u00aboponerse\u00bb al comunismo. Mistifica lo que el comunismo nombra: desplaza un conflicto estructural interno de la sociedad capitalista a una lucha racial inventada, naturalizando la pol\u00edtica como biolog\u00eda y traduciendo el antagonismo de clases en la fantas\u00eda de un contaminante extranjero dentro de la comunidad nacional. El enemigo pasa de ser una relaci\u00f3n social explotadora a un cuerpo supuestamente ajeno. Ese cambio es precisamente donde reside el fraude ideol\u00f3gico nazi.<\/p>\n<p>Esta diferencia es importante porque el marco de equivalencia contempor\u00e1neo no es un inocente error de categorizaci\u00f3n. Es una t\u00e9cnica pol\u00edtica. Toma una doctrina de dominaci\u00f3n racial y una doctrina de emancipaci\u00f3n social, las declara iguales como contaminantes morales y luego utiliza el lenguaje de la higiene democr\u00e1tica para controlar la que todav\u00eda supone una amenaza intelectual para el capitalismo. Por eso el enfoque legal se desv\u00eda tan r\u00e1pidamente de los delitos concretos a los s\u00edmbolos, los textos y la \u00abpropaganda\u00bb. El objetivo no es comprender la historia, sino gestionar lo que se puede imaginar.<\/p>\n<p>Por eso el <i>Manifiesto Comunista<\/i> sigue teniendo una precisi\u00f3n inc\u00f3moda: un \u00abespectro\u00bb que acecha a Europa y una \u00absanta alianza\u00bb que se forma para exorcizarlo. El verdadero temor no es el regreso de los reg\u00edmenes del siglo XX. Es el regreso de una simple pregunta que el capitalismo liberal prefiere tratar como ileg\u00edtima: si la econom\u00eda es social en su producci\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 es privada en su propiedad?<\/p>\n<p>As\u00ed que cuando la ley checa coloca \u00abnazi\u00bb y \u00abcomunista\u00bb en la misma sentencia penal, no solo est\u00e1 reescribiendo el pasado. Est\u00e1 limitando el futuro. El d\u00eda de A\u00f1o Nuevo, un pu\u00f1ado de j\u00f3venes socialdem\u00f3cratas marcaron esa limitaci\u00f3n con un acto peque\u00f1o pero perfectamente sincronizado: A las 11:55, frente al Ministerio de Justicia de Praga, cinco minutos antes de la medianoche, bajo la pancarta \u00abPrimero vinieron a por los comunistas&#8230;\u00bb. Entendieron lo que los defensores de la nueva ley fingen no entender: una vez que la pol\u00edtica se traslada a los tribunales, estos no se limitan a actuar con cortes\u00eda. Al igual que hace 85 a\u00f1os, bajo el Protectorado nazi de Bohemia y Moravia, el comunismo es ilegal en Chequia.<\/p>\n<p>Fuente: <em>LINKS<\/em>, 4 de febrero de 2026, (<a href=\"https:\/\/links.org.au\/czechia-when-communism-became-illegal-again\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/links.org.au\/czechia-when-communism-became-illegal-again<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora es oficial: desde el 1 de enero, ser comunista en Chequia puede convertirte en un delincuente, con una pena<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19295,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2297,1550],"tags":[],"class_list":["post-19294","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-chequia","category-comunismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19294"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19297,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19294\/revisions\/19297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}