{"id":193,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=193"},"modified":"2020-02-12T12:48:44","modified_gmt":"2020-02-12T11:48:44","slug":"la-vida-despues-de-la-muerte-la-viabilidad-del-postcapitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=193","title":{"rendered":"La vida despu\u00e9s de la muerte. La viabilidad del postcapitalismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:jorgebeinstein@yahoo.com\">jorgebeinstein@yahoo.com<\/a><\/p>\n<p>Las actuales turbulencias de la econom\u00eda mundial forman parte de una crisis cr\u00f3nica iniciada a comienzos de los a\u00f1os 1970 una de cuyas expresiones m\u00e1s notables ha sido la tendencia de largo plazo a la ca\u00edda de la tasas de crecimiento productivo global, en especial en los pa\u00edses centrales. La magnitud alcanzada por dicha crisis se combina con la declinaci\u00f3n norteamericana ante la que no aparecen en el futuro previsible potencias de reemplazo; Jap\u00f3n lleva ya casi de tres lustros de estancamiento y la Uni\u00f3n Europea est\u00e1 acosada por el d\u00e9ficit fiscal, la desocupaci\u00f3n y la asfixiante interpenetraci\u00f3n econ\u00f3mica con Estados Unidos. Este \u00faltimo mal tambi\u00e9n agrava la situaci\u00f3n japonesa e impone dudas sobre la solidez de la emergencia china. A lo que se suma la inviabilidad econ\u00f3mica de amplias zonas de la periferia, algunas de las cuales ya han colapsado o est\u00e1n muy pr\u00f3ximas al desastre. El subdesarrollo ha dejado de ser desarrollo subordinado, ca\u00f3tico-elitista, complemento de las necesidades de los pa\u00edses centrales para convertirse en depredaci\u00f3n de fuerzas productivas, aniquilamiento de poblaciones.<\/p>\n<p>Esta es la imagen tr\u00e1gica que marca el comienzo del siglo XXI, tel\u00f3n de fondo de la reinstalaci\u00f3n del debate sobre el postcapitalismo desprendido ahora de la <i>ideolog\u00eda del progreso<\/i> que lo hab\u00eda moldeado cien a\u00f1os atr\u00e1s y que desapareci\u00f3 casi por completo luego del hundimiento paralelo del keynesianismo y del socialismo sovi\u00e9tico. En plena euforia neoliberal los proyectos igualitarios (en primer lugar el socialismo) hab\u00edan sido arrojados al museo de las ilusiones incumplidas de los siglos XIX y XX pero en el \u00faltimo lustro han ido reapareciendo con una fuerza inesperada, no como nostalgia de la URSS sino a partir de la constataci\u00f3n simult\u00e1nea de su fracaso y del estancamiento decadente del capitalismo.<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n se insin\u00faa la posibilidad del <i>postcapitalismo b\u00e1rbaro<\/i>, retomando utop\u00edas nazis, en torno del proyecto de imperio militar, de ilusorio <i>retorno al mundo antiguo <\/i>(1)<i>,<\/i> a formas pr\u00f3ximas a la explotaci\u00f3n tributaria o esclavista, en realidad exacerbaci\u00f3n de un <i>modernismo reaccionario<\/i> que combina la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada con visiones del mundo previas a la Revoluci\u00f3n Francesa (2). El delirio colonial de Bush y sus halcones es un ejemplo de ello.<\/p>\n<p>Desde del inicio del milenio, se han ido generando numerosos hechos pol\u00edticos que podr\u00edan llegar a conformar pr\u00f3ximamente la base de una nueva divisoria de aguas en el plano de la ideas. Frente a la agudizaci\u00f3n de la crisis y la aparici\u00f3n de la podredumbre militarista en Estados Unidos irrumpe una amplia variedad de rebeliones novedosas en los pa\u00edses subdesarrollados como la resistencia iraqu\u00ed (inscripta en un movimiento m\u00e1s amplio de radicalizaci\u00f3n de los pueblos isl\u00e1micos), las sublevaciones ind\u00edgenas en la zona andina latinoamericana, los movimientos sociales de marginados como los piqueteros argentinos, o los Sin Tierra de Brasil, etc. Pero tambi\u00e9n la presencia de pa\u00edses de la periferia con distintos grados de autonom\u00eda respecto de Occidente (casos de Cuba, China, Vietnam. Venezuela&#8230;) que demuestran el fracaso de los vaticinios de hace tres lustros acerca de la inminente homogeneizaci\u00f3n neoliberal del planeta.<\/p>\n<p>El debate aparece dominado por dos interrogantes decisivos: \u00bfha entrado el mundo burgu\u00e9s en un proceso de decadencia?, \u00bf existe capacidad humana real para superar esa decadencia?. La primera pregunta esta asociada al tema de la hegemon\u00eda del parasitismo financiero y en consecuencia al potencial de regeneraci\u00f3n del capitalismo, la segunda al de la posible irrupci\u00f3n de masas insurgentes con fuerza cultural suficiente como para desatar el proceso de <b><i>abolici\u00f3n<\/i><\/b> de la modernidad occidental (3).<\/p>\n<p>Sobredeterminaciones, asimetr\u00edas, especificidades<\/p>\n<p>El punto inicial de la reflexi\u00f3n debe ser la reafirmaci\u00f3n de la interdependiencia entre desarrollo y subdesarrollo como fen\u00f3meno presente a lo largo de toda la historia de la civilizaci\u00f3n burguesa, desde sus primeros pasos a comienzos del segundo milenio. Es decir del <i>imperialismo occidental<\/i> como ra\u00edz, como aspecto fundacional del capitalismo (4), desde las Cruzadas hacia el Medio Oriente, hacia la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y luego hacia Am\u00e9rica. Lo que lleva a la relocalizaci\u00f3n hist\u00f3rica del imperialismo reciente, financiero, emergente desde fines del siglo XIX (descripto por Hilferding, Lenin, Bujarin). La reproducci\u00f3n ampliada del capitalismo se ha realizado a trav\u00e9s de una sucesi\u00f3n de asimetr\u00edas, de pillajes y reconversiones perif\u00e9ricas como base de los procesos de cambio social y transformaci\u00f3n productiva en los pa\u00edses centrales. El capitalismo aparece entonces como un sistema de dominaci\u00f3n con vocaci\u00f3n planetaria que se concret\u00f3 hacia fines del siglo XIX cuando, salvo raras excepciones, el mundo estaba compuesto por pa\u00edses occidentales, colonias y semicolonias de Occidente. En ese momento, de expansi\u00f3n territorial m\u00e1xima, se produjo el paso decisivo en la occidentalizaci\u00f3n del mundo&#8230; pero tambi\u00e9n comenz\u00f3 la mutaci\u00f3n parasitaria del sistema, la marcha irresistible del capital financiero hacia el poder total en el capitalismo, que se extendi\u00f3 durante m\u00e1s de un siglo con altibajos hasta su desarrollo aplastante desde comienzos de los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<p>Esta heterogeneidad hist\u00f3rica de la civilizaci\u00f3n burguesa fue creando especificidades regionales, nacionales, subculturales, en algunos casos a partir de implantaciones directas de Occidente en otros, la mayor\u00eda, como subordinaci\u00f3n de los restos de las identidades colonizadas al \u00e1rea de dominaci\u00f3n global. Ahora cuando el sistema mundial empieza a resquebrajarse, desde las naciones pobres emergen rupturas que aparecen en varios casos significativos como identidades en construcci\u00f3n, como contraculturas opuestas de manera antag\u00f3nica a Occidente; los movimientos de liberaci\u00f3n de los pueblos originarios de Am\u00e9rica Latina son un buen ejemplo de ello, el islamismo radical es otro. Se presentan como recuperaci\u00f3n de ra\u00edces sumergidas por las modernizaciones imperialistas, en realidad intentan producir aut\u00f3nomamente una nueva identidad, ser sujetos de la <b><i>contemporaneidad<\/i><\/b> (5), asumiendo la memoria hist\u00f3rica subestimada o negada por los colonizadores y sus sat\u00e9lites locales. Por supuesto estos \u00faltimos presentan a esa disputa como una lucha entre la \u00ab<i>civilizaci\u00f3n\u00bb<\/i> (es decir la opresi\u00f3n occidental) y el fanatismo, el sectarismo, la <i>\u00abbarbarie\u00bb<\/i> (la rebeli\u00f3n de los colonizados). Las potencias centrales est\u00e1n diciendo que no existe otra <i>modernidad<\/i> que la estructurada desde la din\u00e1mica centro-periferia, lo que no es del todo falso, falta decir que la inviabilidad de <b><i>esa modernidad<\/i><\/b> realmente existente plantea la necesidad de su cr\u00edtica, de su destrucci\u00f3n superadora. Y como todos (desarrollados y subdesarrollados) formamos parte de ella, la critica es en realidad <b><i>autocr\u00edtica<\/i><\/b>. Nosotros (los perif\u00e9ricos) debemos empezar demoliendo todas nuestras ilusiones pasadas y presentes de desarrollo, de modernizaci\u00f3n a la sombra de las sociedades centrales, como simples lacayos o incluso como imitadores independientes, <i>nacionalistas o socialistas<\/i>. No hay liberaci\u00f3n para el perif\u00e9rico sin la autocr\u00edtica m\u00e1s completa de su propia historia burguesa. Ello abarca tanto a las colonizaciones abiertas o encubiertas como a nuestras reformas o revoluciones populares fracasadas a lo largo del siglo XX<i>. <\/i><\/p>\n<p>El deterioro de la jerarqu\u00eda civilizacional<\/p>\n<p>Podr\u00edamos imaginar un modelo de dominaci\u00f3n global con burgues\u00edas centrales imponiendo su cultura al conjunto de las sociedades imperialistas y de all\u00ed a las elites perif\u00e9ricas y desde ellas a las clases inferiores del mundo subdesarrollado, aproximadamente hacia 1900 el planeta se acercaba bastante a ese esquema. Pero la degeneraci\u00f3n financiera degrad\u00f3 las bases del sistema que empez\u00f3 a desintegrarse a partir de la Primera Guerra Mundial. La Revoluci\u00f3n Rusa fue un golpe decisivo al edificio global de Occidente, aunque impregnado de mitos occidentales algunos de <i>\u00abreciente\u00bb<\/i> creaci\u00f3n como el del estatismo burgu\u00e9s (derivado de la econom\u00eda de guerra emergente desde comienzos del siglo XX) y su planificaci\u00f3n autoritaria proveniente del capitalismo de estado alem\u00e1n (6) o el de la subestimaci\u00f3n de las formas colectivistas precapitalistas tachadas de <i>atraso,<\/i> de <i>asiatismo<\/i>. Estos mitos formaron parte del fracaso ideol\u00f3gico del proyecto bolchevique.<\/p>\n<p>Luego se sucedieron colosales tentativas para revertir la decadencia de Occidente, como el fascismo, reacci\u00f3n b\u00e1rbara r\u00e1pidamente derrotada (gracias a la resistencia de la URSS, <b><i>potencia perif\u00e9rica<\/i><\/b>, es necesario subrayarlo), y como el keynesianismo luego, cuando los desgajamientos territoriales se generalizaban a partir de la Revoluci\u00f3n China y la p\u00e9rdida de Europa del este. La victoria keynesiana no dur\u00f3 mucho, su auge se sit\u00faa aproximadamente entre 1950 y 1970, despu\u00e9s se produjo una crisis de sobreproducci\u00f3n nunca hasta hoy superada engendrando un parasitismo financiero arrollador. Lo dem\u00e1s es historia cercana: euforia neoliberal (cobertura ideol\u00f3gica de la financierizaci\u00f3n integral del capitalismo) y luego el militarismo imperial norteamericano, estrat\u00e9gicamente sobre-extendido, incapaz de sostener de manera durable sus ambiciones (7) y minado por la crisis econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La larga decadencia del siglo XX implic\u00f3 no solo p\u00e9rdidas territoriales para Occidente, seguidas por <i>recuperaciones<\/i> que introdujeron formas degradadas mafiosas totalmente alejadas del capitalismo productivo, y deterioros decisivos de la capacidad econ\u00f3mica integradora del cambio tecnol\u00f3gico, sino tambi\u00e9n (principalmente) en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas la marginaci\u00f3n, el hundimiento de miles de millones de seres humanos de la periferia condenados en gran parte a la muerte. M\u00e1s que de p\u00e9rdidas territoriales se trata ahora de una descomunal degradaci\u00f3n econ\u00f3mica del sistema imperialista y de su ruina cultural. La financierizaci\u00f3n extrema del capitalismo, la hegemon\u00eda del parasitismo, forman parte del proceso de aceleraci\u00f3n de la decadencia occidental, de la modernidad capitalista como etapa hist\u00f3rica. Por otra parte tanto las modernizaciones imperialistas como las rupturas y resistencias nacionalistas o socialistas del siglo XX (muchas de ellas fracasadas) han dejado un enorme patrimonio de fuerzas productivas perif\u00e9ricas, de infraestructuras y recursos humanos ahora pillados y destruidos por el parasitismo occidental, bajo la forma de saqueo financiero o de ataques militares. En suma, asistimos a la emergencia mundial del antagonismo entre las fuerzas productivas perif\u00e9ricas por un lado, su desarrollo potencial y supervivencia en el presente, y por el otro la presencia de relaciones econ\u00f3micas capitalistas fundadas la din\u00e1mica del saqueo. En este nuevo contexto el postcapitalismo aparece como una necesidad, como un proyecto estrat\u00e9gicamente urgente. M\u00e1s a\u00fan, este antagonismo va m\u00e1s all\u00e1 de las relaciones entre centro y periferia, incluye a las sociedades centrales camino al estancamiento y en consecuencia a su desintegraci\u00f3n interna.<\/p>\n<p>Hegemon\u00eda y senilidad<\/p>\n<p>La historia del siglo XX aparece como una sucesi\u00f3n de rebeliones desde el subdesarrollo contra la dominaci\u00f3n occidental muchas de ellas frustradas y tambi\u00e9n como la extensi\u00f3n de formas parasitarias que han ido fragilizando el poder de las potencias centrales. Las rupturas fueron posibilitadas por las crisis de Occidente, pero este no se derrumb\u00f3 sino que viene decayendo de manera irregular, con depresiones y recuperaciones ef\u00edmeras, mientras tanto ha ido conservando una hegemon\u00eda declinante a largo plazo pero que le ha servido para destruir numerosas experiencias de modernizaci\u00f3n independiente en los pa\u00edses subdesarrollados.<\/p>\n<p>Para mejor entender esto podr\u00edamos asumir la hip\u00f3tesis de la <i>decadencia hegem\u00f3nica <\/i>(8): la civilizaci\u00f3n occidental viene declinando en el largo plazo (desde comienzos del siglo XX) pero conservando su hegemon\u00eda cultural, esta situaci\u00f3n paradojal <i>explica<\/i> las rupturas exitosas en \u00e1reas perif\u00e9ricas (Revoluci\u00f3n Rusa, China, etc.) pero tambi\u00e9n sus limitaciones y fracasos, la erosi\u00f3n de dicha hegemon\u00eda abre la perspectiva de nuevas rupturas en el futuro.<\/p>\n<p>Ello se conecta con la idea de que desde comienzos de los a\u00f1os 1970 el capitalismo habr\u00eda ingresado en su <i>era senil <\/i>tal como lo sosten\u00eda de manera pionera en esa \u00e9poca Roger Dangeville (9). Las ciencias sociales han tomado de la medicina ideas esenciales como la de <b><i>crisis<\/i><\/b> que como hecho hist\u00f3rico posee especificidad temporal y espacial lo que nos permite diferenciar las viejas crisis de sobreproducci\u00f3n, vigorosas, de crecimiento, de la crisis actual que se produce en un organismo viejo, corro\u00eddo por muchas d\u00e9cadas de parasitismo financiero (exacerbado en los \u00faltimos veinte a\u00f1os).<\/p>\n<p>Haciendo el paralelo con el ser humano Dangeville se\u00f1alaba que \u00ab<i>las enfermedades infantiles tienen efectos espectaculares, la angina le provoca al ni\u00f1o una fiebre muy fuerte que lo deja abatido pero luego se recupera sin secuelas f\u00edsicas y prosigue su crecimiento, mientras que la patolog\u00eda senil disminuye la capacidad del cuerpo, incluso lo paraliza, el organismo se degrada<\/i>\u00bb (10). Durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os no hemos asistido a la \u00ab<i>cat\u00e1strofe final\u00bb<\/i> que algunos esperaban, la bomba financiera no tuvo un \u00fanico y apocal\u00edptico estallido, si hemos presenciado diversas explosiones enfrentadas por lo general con gran despliegue de medios de control, luego de las cuales el sistema reiniciaba su marcha pero con una vitalidad disminuida, con m\u00e1s deformaci\u00f3n parasitaria. No hubo derrumbe sino avance irresistible de la decrepitud.<\/p>\n<p>Desde esa visi\u00f3n del mundo podemos lanzar la hip\u00f3tesis de que nos encontramos en los inicios de un punto de inflexi\u00f3n del proceso de decadencia, de ruptura mucho m\u00e1s fuerte y m\u00e1s vasto que el vivido luego de la Primera Guerra Mundial, entre otras cosas porque la hegemon\u00eda capitalista ha sufrido deterioros civilizacionales decisivos lo que en parte explica la radicalidad cultural de las rebeliones que empiezan a asomar.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los indicadores de senilidad ya se\u00f1alados (hegemon\u00eda integral del parasitismo financiero, antagonismo global entre el potencial productivo y la persistencia del capitalismo depredador), deben ser considerados otros como la declinaci\u00f3n del estado, pr\u00f3xima al colapso en numerosos pa\u00edses subdesarrollados pero que ya penetra a las regiones desarrolladas donde se extiende la <i>crisis de representatividad<\/i>, que incluye la degradaci\u00f3n de las administraciones p\u00fablicas y los aparatos militares. Evidente en Estados Unidos donde la guerra de Irak muestra la impotencia del aparatismo b\u00e9lico, de sus sistemas de armas tan tecnol\u00f3gicamente sofisticados y costosos como pr\u00e1cticamente in\u00fatiles para doblegar a los iraqu\u00eds. Similar reflexi\u00f3n podr\u00edamos hacer con referencia a los aparatos de inteligencia del Imperio cuya desmesurada capacidad de acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n est\u00e1 acompa\u00f1ada por una incapacidad de procesamiento racional de la misma de similar magnitud. Finalmente se destaca el avance de la descomposici\u00f3n moral en sectores muy extendidos de la poblaci\u00f3n de las potencias centrales en especial de sus elites dirigentes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del capitalismo<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de que el capitalismo como sistema mundial podr\u00eda ingresar pr\u00f3ximamente en su agon\u00eda, es decir que el postcapitalismo es hist\u00f3ricamente viable, se ver\u00eda fortalecida en un futuro no muy lejano por el aflojamiento significativo de los lazos de dominaci\u00f3n imperial, el antecedente es lo ocurrido a partir de 1914.<\/p>\n<p>\u00bf Pero despu\u00e9s del <i>capitalismo-global<\/i> que?. Una alternativa a no descartar es la posibilidad de reproducciones burguesas perif\u00e9ricas aut\u00f3nomas tal vez bajo formas autoritarias ya que esas burgues\u00edas nacionales operar\u00edan en situaciones cr\u00edticas, sin respaldo internacional y seguramente enfrentadas a masas populares descontentas. Aunque deber\u00eda profundizarse la reflexi\u00f3n en torno de (\u00bf posibles?) escenarios populistas burgueses fundados en los excedentes disponibles gracias al debilitamiento de la explotaci\u00f3n imperialista. \u00bf Cuanto pueden llegar a durar esas experiencias?.<\/p>\n<p>El escenario del imperio militar se hab\u00eda puesto de moda despu\u00e9s de las invasiones a Irak y Afganist\u00e1n, pero las dudas sobre su viabilidad han crecido \u00faltimamente a partir del fiasco norteamericano en Irak.<\/p>\n<p>Queda finalmente la reflexi\u00f3n basada en el gran legado de modernizaci\u00f3n democr\u00e1tica y de luchas masivas de liberaci\u00f3n existente en la periferia. Es un <b><i>patrimonio cultural<\/i><\/b> \u00fanico, no tiene precedentes en la historia de la Humanidad. Centenares de millones de seres humanos del mundo subdesarrollado han participado activamente durante el siglo XX en organizaciones, decisiones colectivas, rebeliones, guerras de liberaci\u00f3n, intentos de concreci\u00f3n de utop\u00edas igualitarias, m\u00e1s all\u00e1 de sus limitaciones, traiciones, deformaciones, etc. Ello en una periferia donde ahora la cultura urbana moderna es hegem\u00f3nica. No era ese el contexto de la Revoluci\u00f3n Rusa (1917) ni de la Revoluci\u00f3n China (1949).<\/p>\n<p>Ese <b><i>patrimonio<\/i><\/b> existente a comienzos del siglo XXI, sumado a la revoluci\u00f3n comunicacional que extiende vertiginosamente las redes, los mecanismos horizontales de vinculaci\u00f3n; plantean la perspectiva de movimientos de masas radicalmente democr\u00e1ticos, descentralizados, igualitarios, avanzando a trav\u00e9s de autoaprendizajes, de la expansi\u00f3n de la pluralidad, de la coexistencia revolucionaria de una amplia gama de formas productivas, de la recuperaci\u00f3n de las memorias hist\u00f3ricas (en un proceso mundial de articulaci\u00f3n de culturas emergentes de la periferia).<\/p>\n<p>Dicho de otra manera, podr\u00edamos empezar a apuntar hacia un proyecto de socialismo de origen perif\u00e9rico que se ir\u00eda imponiendo como un espacio multiforme, de amplio espectro cultural, de recomposici\u00f3n social superadora de la civilizaci\u00f3n burguesa. En ese caso la Revoluci\u00f3n Rusa y el comunismo en general no ser\u00edan <i>\u00abel pasado de una ilusi\u00f3n\u00bb<\/i> como lo anticiparon apresuradamente algunos intelectuales de Occidente en los a\u00f1os 90 (11). Sino un <i>primer paso,<\/i> conjunto de ensayos perif\u00e9ricos impregnados de cultura burguesa (occidental), sucedido por otro en el siglo XXI que, recogiendo las lecciones del pasado, la gran experiencia de lucha del siglo XX de millones de habitantes del subdesarrollo, avanzar\u00eda por el camino de la superaci\u00f3n de las sociedades de opresi\u00f3n, imponiendo su sello al planeta inclu\u00eddos los actuales pa\u00edses imperialistas. La humanidad esclavizada de la periferia, gigantesca masa proletaria global, ser\u00eda el lugar hist\u00f3rico de la abolici\u00f3n del capitalismo, vanguardia de una era de libertad.<\/p>\n<p><b><u>Notas <\/u><\/b><\/p>\n<p>(1) Robert D. Kaplan, \u00abEl retorno de la antig\u00fcedad\u00bb. La pol\u00edtica de los guerreros, Ediciones B, Barcelona, 2002<\/p>\n<p>(2) Jeffrey Herf, \u00abEl modenismo reaccionario\u00bb, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico. 1993.<\/p>\n<p>(3) \u00ab<b><i>Abolir <\/i><\/b>constituye seg\u00fan Hegel un concepto un concepto filos\u00f3fico fundamental significa en su sentido mas pobre <i>\u00abponer fin a\u00bb<\/i>, <i>\u00abnegar\u00bb<\/i>, pero para \u00e9l significa sobre todo quitar a las conquistas de la civilizaci\u00f3n burguesa su forma capitalista, en definitiva elevar dicha civilizaci\u00f3n a un grado superior\u00bb. Rudolf Bahro, \u00abL&#8217;Alternative\u00bb, p.27, \u00c9ditions Stock, Paris 1979.<\/p>\n<p>(4) Este punto de vista ha sido desarrollado por numerosos autores entre los que se destacan Samir Amin y Anouar Abdel Malek.<\/p>\n<p>(5) \u00abEn el retorno al islamismo se puede sospechar un deseo de autenticidad y cierta nostalgia del pasado, pero no es esto lo importante. El vector real de la vida cultural en las sociedades musulmanas es la aspiraci\u00f3n a la modernidad, la verdadera identidad que busca el islamismo es la Contemporaneidad. El islamismo no es pues ni la expresi\u00f3n de un defecto de nacimiento de un islam refractario a la secularizaci\u00f3n ni la culminaci\u00f3n de un retorno triunfal a la verdad del Ser. No es ni la manifestaci\u00f3n del rechazo a la modernidad, ni la prueba de una feliz reconquista de la identidad. Es la expresi\u00f3n del deseo de inscripci\u00f3n en una nueva identidad frente a vac\u00edo al que conduce una modernidad mal dominada, estratificadora y devastadora&#8230;\u00bb. Ben Ghalloum, <i>\u00abEl islamismo como identidad pol\u00edtica o la relaci\u00f3n del mundo musulman con la modernidad\u00bb<\/i>, Centro de Estudios del Oriente Contempor\u00e1neo, Universit\u00e9 de la Sorbonne Nouvelle, Paris, 1995.<\/p>\n<p>(6) Robert Kurz, <i>\u00abLa econom\u00eda de guerra alemana y el socialismo de estado\u00bb, Krisis, http:\/\/www.krisis.org. <\/i><\/p>\n<p>(7) Paul Kennedy, <i>\u00abAuge y ca\u00edda de las grandes potencias\u00bb, <\/i>Plaza &amp; James, Barcelona, 1993.<\/p>\n<p>(8) Jorge Beinstein, <i>\u00abSelf-Management and the abolition of capitalism. Some reflections on the crisis of the Rulling System of Capitalism\u00bb,<\/i> Socialism in the Worl, n\u00b0 24, Beograd, 1981.<\/p>\n<p>(9) Roger Dangeville, <i>\u00abMarx-Engels. La crise\u00bb,<\/i>10\/18, Union G\u00e9n\u00e9rale d&#8217;Editions, Par\u00eds, 1978.<\/p>\n<p>(10) Dangeville, op cit, p.217.<\/p>\n<p>(11) Fran\u00e7ois Furet,<i> \u00abLe Pass\u00e9 d&#8217;une illusion\u00bb,<\/i> \u00e9d. Robert Laffont &amp; Calmann-L\u00e9vy, Paris,1995.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@yahoo.com <\/p>\n<p>Las actuales turbulencias de la econom\u00eda mundial forman parte de una crisis cr\u00f3nica iniciada a comienzos de los a\u00f1os 1970 una de cuyas expresiones m\u00e1s notables ha sido la tendencia de largo plazo a la ca\u00edda de la tasas de crecimiento productivo global, en especial en los pa\u00edses centrales. La magnitud alcanzada por dicha crisis se combina con la declinaci\u00f3n norteamericana ante la que no aparecen en el futuro previsible potencias de reemplazo; Jap\u00f3n lleva ya casi de tres lustros de estancamiento y la Uni\u00f3n Europea est\u00e1 acosada por el d\u00e9ficit fiscal, la desocupaci\u00f3n y la asfixiante interpenetraci\u00f3n econ\u00f3mica con Estados Unidos. Este \u00faltimo mal tambi\u00e9n agrava la situaci\u00f3n japonesa e impone dudas sobre la solidez de la emergencia china. A lo que se suma la inviabilidad econ\u00f3mica de amplias zonas de la periferia, algunas de las cuales ya han colapsado o est\u00e1n muy pr\u00f3ximas al desastre. El subdesarrollo ha dejado de ser desarrollo subordinado, ca\u00f3tico-elitista, complemento de las necesidades de los pa\u00edses centrales para convertirse en depredaci\u00f3n de fuerzas productivas, aniquilamiento de poblaciones. <\/p>\n<p>Esta es la imagen tr\u00e1gica que marca el comienzo del siglo XXI, tel\u00f3n de fondo de la reinstalaci\u00f3n del debate sobre el postcapitalismo desprendido ahora de la ideolog\u00eda del progreso que lo hab\u00eda moldeado cien a\u00f1os atr\u00e1s y que desapareci\u00f3 casi por completo luego del hundimiento paralelo del keynesianismo y del socialismo sovi\u00e9tico. En plena euforia neoliberal los proyectos igualitarios (en primer lugar el socialismo) hab\u00edan sido arrojados al museo de las ilusiones incumplidas de los siglos XIX y XX pero en el \u00faltimo lustro han ido reapareciendo con una fuerza inesperada, no como nostalgia de la URSS sino a partir de la constataci\u00f3n simult\u00e1nea de su fracaso y del estancamiento decadente del capitalismo. <\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n se insin\u00faa la posibilidad del postcapitalismo b\u00e1rbaro, retomando utop\u00edas nazis, en torno del proyecto de imperio militar, de ilusorio retorno al mundo antiguo (1), a formas pr\u00f3ximas a la explotaci\u00f3n tributaria o esclavista, en realidad exacerbaci\u00f3n de un modernismo reaccionario que combina la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada con visiones del mundo previas a la Revoluci\u00f3n Francesa (2). El delirio colonial de Bush y sus halcones es un ejemplo de ello. <\/p>\n<p>Desde del inicio del milenio, se han ido generando numerosos hechos pol\u00edticos que podr\u00edan llegar a conformar pr\u00f3ximamente la base de una nueva divisoria de aguas en el plano de la ideas. Frente a la agudizaci\u00f3n de la crisis y la aparici\u00f3n de la podredumbre militarista en Estados Unidos irrumpe una amplia variedad de rebeliones novedosas en los pa\u00edses subdesarrollados como la resistencia iraqu\u00ed (inscripta en un movimiento m\u00e1s amplio de radicalizaci\u00f3n de los pueblos isl\u00e1micos), las sublevaciones ind\u00edgenas en la zona andina latinoamericana, los movimientos sociales de marginados como los piqueteros argentinos, o los Sin Tierra de Brasil, etc. Pero tambi\u00e9n la presencia de pa\u00edses de la periferia con distintos grados de autonom\u00eda respecto de Occidente (casos de Cuba, China, Vietnam. Venezuela&#8230;) que demuestran el fracaso de los vaticinios de hace tres lustros acerca de la inminente homogeneizaci\u00f3n neoliberal del planeta. <\/p>\n<p>El debate aparece dominado por dos interrogantes decisivos: \u00bfha entrado el mundo burgu\u00e9s en un proceso de decadencia?, \u00bf existe capacidad humana real para superar esa decadencia?. La primera pregunta esta asociada al tema de la hegemon\u00eda del parasitismo financiero y en consecuencia al potencial de regeneraci\u00f3n del capitalismo, la segunda al de la posible irrupci\u00f3n de masas insurgentes con fuerza cultural suficiente como para desatar el proceso de abolici\u00f3n de la modernidad occidental (3). <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-193","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=193"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/193\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}