{"id":19313,"date":"2026-02-20T05:00:52","date_gmt":"2026-02-20T04:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19313"},"modified":"2026-02-20T02:06:15","modified_gmt":"2026-02-20T01:06:15","slug":"cronica-del-congreso-internacional-escuela-de-salamanca-pasado-presente-y-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19313","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica del Congreso Internacional  \u00abEscuela de Salamanca: pasado, presente y futuro\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><i><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19314 alignright\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA.png 1190w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA-210x300.png 210w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA-717x1024.png 717w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA-768x1097.png 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ESCUELA-SALAMANCA-1075x1536.png 1075w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En 1526, el pensador dominico Francisco de Vitoria obtuvo la c<\/i><i>\u00e1<\/i><i>tedra de Prima de Teolog<\/i><i>\u00ed<\/i><i>a en la Universidad de Salamanca. Muy pronto se form<\/i><i>\u00f3 <\/i><i>a su alrededor un grupo de pensadores que destac<\/i><i>\u00f3 <\/i><i>por sus aportaciones en los <\/i><i>\u00e1<\/i><i>mbitos de la filosof<\/i><i>\u00ed<\/i><i>a, el derecho, las ciencias y la teolog<\/i><i>\u00ed<\/i><i>a. As<\/i><i>\u00ed <\/i><i>naci<\/i><i>\u00f3 <\/i><i>la Escuela de Salamanca, cuyo 500 aniversario celebramos este a\u00f1o, 2026, mediante publicaciones mensuales de divulgaci\u00f3<\/i><i>n.<\/i><\/p>\n<p>El centro hist\u00f3rico de la ciudad de Salamanca, todo del color dorado claro de la piedra de Villamayor, es como un sue\u00f1o. Las fachadas de los edificios hist\u00f3ricos muestran centenares de v\u00edtores, inscripciones rojas hechas con sangre de toro que los nuevos doctores universitarios pintaban tras salir, aprobada su defensa de tesis, por la puerta grande de la universidad.<\/p>\n<p>Junto al puente romano sobre el r\u00edo Tormes, mi gu\u00eda y compa\u00f1ero, el profesor Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, me muestra una piedra informe que recuerda vagamente a un animal: se trata del toro contra el que el Lazarillo de Tormes es estrellado por su amo ciego \u2014hoy sin cabeza, pues en el siglo XIX alguien se tom\u00f3 el trabajo de arrancarla y arrojarla al r\u00edo. La catedral de Salamanca, g\u00f3tica, renacentista y barroca, contiene en su interior otra catedral, rom\u00e1nica. Sus fachadas a\u00fan muestran grietas del terremoto de Lisboa, ocurrido el d\u00eda de Todos los Santos de 1755, y a prop\u00f3sito del cual Voltaire carg\u00f3 contra la idea leibniziana de que vivimos en el mejor de los mundos posibles.<\/p>\n<p>En el antiguo Colegio Real de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, una placa indica que Francisco Su\u00e1rez, Doctor Eximio y Piadoso, vivi\u00f3 all\u00ed y public\u00f3 sus <i>Disputaciones metaf<\/i><i>\u00ed<\/i><i>sicas<\/i> en 1597. Junto al imponente convento dominico de San Esteban, plateresco del siglo XVI, situado en la plaza del Concilio de Trento, se alza la estatua de Francisco de Vitoria. La estatua de Fray Luis de Le\u00f3n se encuentra frente a la extraordinaria fachada de la Universidad de Salamanca, financiada por Carlos V tras reprimir la revuelta comunera en la ciudad. Este patio exterior est\u00e1 coronado por una hilera de peque\u00f1as figuras humanas cuasi barrocas: a pesar de la erosi\u00f3n de la piedra, puede apreciarse que las figuras m\u00e1s alejadas del edificio universitario representan se\u00f1oras, masturbadores, estudiantes que duermen, tal vez m\u00fasicos y hombres con embudos en la cabeza. Esta misma estructura antropol\u00f3gica, que va del vicio a la virtud, se reproduce en las barandas de la Escalera del Conocimiento, que asciende desde el claustro interior de la universidad hacia la antigua biblioteca. En la cima se ve un hombre con el coraz\u00f3n al descubierto, se\u00f1alando apaciblemente un amor que nunca muere.<\/p>\n<p>En la Biblioteca General Hist\u00f3rica \u2014formidable, aunque reconstruida en el siglo XVIII\u2014 nos muestran dos libros de astronom\u00eda que pertenecieron a Francisco de Vitoria, con su nombre escrito a mano; una copia de varias obras aristot\u00e9licas realizada por un Antonio de Nebrija de tan solo diecisiete a\u00f1os, para ganarse un dinero extra; una primera edici\u00f3n de la <i>Brev\u00ed<\/i><i>sima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las Indias<\/i>, junto con las actas del debate de Valladolid; y un preservativo renacentista hallado entre las p\u00e1ginas de un incunable. En el piso inferior se conserva un aula tal como fue desde el siglo XVI: un p\u00falpito para el lector, que bajaba de la biblioteca con libros encadenados para evitar robos, dada su elevado coste; una tarima para el profesor, que comentaba la obra le\u00edda; y sobrios bancos de madera para los estudiantes, que grababan sus iniciales y el a\u00f1o de su paso por aquel aula.<\/p>\n<p>Muy cerca est\u00e1 el Cielo de Salamanca, una peque\u00f1a sala en la que se han reconstruido las pinturas murales de la b\u00f3veda de la antigua aula de estudio, realizadas a principios del siglo XV y destruidas en el XVIII al intentar introducir un retablo demasiado grande. Sobre un fondo azul celeste pueden verse antiguos signos zodiacales, planetas y vientos, se\u00f1al de la importancia que tuvo la c\u00e1tedra de Astrolog\u00eda. Al lado se encuentra la calle Calder\u00f3n de la Barca, quien tambi\u00e9n estudi\u00f3 en la Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p>Las torres barrocas que hoy pertenecen a la Universidad Pontificia \u2014antiguo Real Colegio del Esp\u00edritu Santo de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u2014 pueden verse desde el patio renacentista de la Casa de las Conchas, donde vivi\u00f3 el noble comunero Maldonado.<\/p>\n<p>Este mes de febrero de 2026, la Universidad de Salamanca, la Universidad Pontificia y el Convento de San Esteban celebraron un congreso dedicado a la Escuela de Salamanca, cuyo florecimiento coincidi\u00f3 con el momento de mayor esplendor de la ciudad. Durante las jornadas se expusieron y discutieron las investigaciones m\u00e1s recientes sobre la vigencia y la modernidad de este pensamiento. A continuaci\u00f3n, recojo tan solo algunas de las intervenciones, a la espera de la publicaci\u00f3n de las actas, que sin duda ser\u00e1n de un notable inter\u00e9s.<\/p>\n<p>La profesora Simona Langella analiz\u00f3 la transformaci\u00f3n del l\u00e9xico medieval en las lecciones ordinarias de Francisco de Vitoria. Para Vitoria, el dominio \u2014la potestad de gobernar la propia acci\u00f3n y usar libremente las cosas\u2014 es propio del ser humano en cuanto imagen de dios. Este es inalienable y no queda anulado por el pecado original, como sostienen las antropolog\u00edas luterana y calvinista. As\u00ed, Vitoria pasa a concebir el dominio como una potencia natural y no como una prerrogativa dependiente de la gracia divina. En esta misma l\u00ednea, la profesora Ecem \u00c7obam Bilici examin\u00f3 la transformaci\u00f3n del concepto de derecho desde Francisco de Vitoria hasta Francisco Su\u00e1rez, pasando por Luis de Molina, y caracteriz\u00f3 este proceso como el tr\u00e1nsito desde una concepci\u00f3n objetiva del derecho hacia su comprensi\u00f3n como potestad moral o derecho subjetivo. En el periodo tardomedieval, el derecho no se entend\u00eda primariamente como facultad humana, sino como el objeto de la justicia: no era acci\u00f3n, sino proporci\u00f3n y medida. Francisco de Vitoria act\u00faa como bisagra entre esa antigua concepci\u00f3n y una modernidad que empieza a pensar el derecho como poder o facultad de los individuos. Con Luis de Molina, las nociones de elecci\u00f3n y voluntad adquieren un protagonismo decisivo, lo que transforma el modo de comprender la normatividad jur\u00eddica. Finalmente, en Francisco Su\u00e1rez, el sentido m\u00e1s propio del derecho deja de ser una mera ordenaci\u00f3n objetiva y pasa a identificarse con la acci\u00f3n humana libre: dentro del orden natural, lo decisivo no es solo la estructura, sino la elecci\u00f3n, la libertad y la posibilidad.<\/p>\n<p>El profesor Stefan Schweigh\u00f6fer habl\u00f3 sobre los <i>entia moralia<\/i>, es decir, las entidades relacionadas con la moral, en el pensamiento de Francisco Su\u00e1rez. Seg\u00fan expuso, Su\u00e1rez se aparta de una robusta tradici\u00f3n que entend\u00eda que lo que hace moral una acci\u00f3n es \u00fanicamente su ordenaci\u00f3n al bien. Su\u00e1rez se aproxima, m\u00e1s bien, a una idea presente en el franciscano Buenaventura, para quien la moralidad radicar\u00eda en una cierta reflexividad propia del acto libre. As\u00ed, el acto no es libre fundamentalmente por el bien al que se dirige, sino porque en \u00e9l el ser humano se refleja a s\u00ed mismo, toma distancia de su propio querer, adquiere conciencia de \u00e9l y, de este modo, domina su acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El profesor Jaime Pereira Maroto abord\u00f3 el derecho de gentes en el pensamiento pol\u00edtico de Francisco Su\u00e1rez. Se trata de un derecho intermedio entre el derecho natural y el derecho civil. El derecho de gentes no est\u00e1 inscrito en los corazones \u2014y en ese sentido no es natural\u2014, sino que surge de la historia y de la contingencia. Adem\u00e1s, no se predica de individuos aislados, sino de las relaciones entre pueblos y naciones. Tampoco se identifica plenamente con el derecho civil, pues no est\u00e1 codificado ni custodiado por una autoridad determinada. As\u00ed, el derecho de gentes suareciano evita simult\u00e1neamente el naturalismo y el positivismo, abriendo un espacio decisivo a la costumbre, la historia y la contingencia como fundamentos del orden jur\u00eddico.<\/p>\n<p>Mi ponencia abord\u00f3 la concepci\u00f3n del tiempo en\u00a0la metaf\u00edsica de Francisco Su\u00e1rez. Seg\u00fan Su\u00e1rez, el tiempo \u2014entendido como una l\u00ednea infinita que se extiende de eternidad a eternidad y se despliega de manera regular y universal\u2014 no es una realidad subsistente en s\u00ed misma, sino un constructo del entendimiento humano. Ahora bien, este constructo no es arbitrario: se funda en aquello que todos los seres finitos tienen en com\u00fan, a saber, su desarrollo, su obrar procesual y su fluir transe\u00fante. El entendimiento humano abstrae, a partir de esta experiencia compartida de mutabilidad, la noci\u00f3n de un tiempo continuo y homog\u00e9neo. As\u00ed, el tiempo queda inseparablemente vinculado a las existencias singulares y a su modo concreto de desenvolvimiento, lo que sugiere la imposibilidad de concebir el ser vivo al margen de sus circunstancias hist\u00f3ricas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1526, el pensador dominico Francisco de Vitoria obtuvo la c\u00e1tedra de Prima de Teolog\u00eda en la Universidad de Salamanca.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19124,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-19313","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19313"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19316,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19313\/revisions\/19316"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}