{"id":1932,"date":"2012-06-22T00:00:00","date_gmt":"2012-06-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1932"},"modified":"2020-02-20T18:18:24","modified_gmt":"2020-02-20T17:18:24","slug":"alemania-en-la-gran-desigualdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1932","title":{"rendered":"Alemania en la \u201cGran Desigualdad\u201d (*)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sobre el momento alem\u00e1n en la crisis mundial<\/strong><\/p>\n<p>El gran reto al hablar de la eurocrisis consiste en insertar apropiadamente a Alemania en la gran crisis de civilizaci\u00f3n a la que asistimos y en el entramado de lo que se ha venido a llamar la Gran Divergencia. Ese concepto, que aqu\u00ed rebautizamos como Gran Desigualdad, fue acu\u00f1ado por el economista y premio N\u00f3bel Paul Krugman en un libro de 2007 que lleva por t\u00edtulo, The conscience of a liberal. El concepto ofrece la ventaja de que permite al historiador insertar en \u00e9l la evoluci\u00f3n del capitalismo del \u00faltimo medio siglo -como hace nuestro ilustre historiador Josep Fontana en su \u00faltimo libro- que ha llevado al mundo a una desigualdad extrema en la que a una quinta parte de la poblaci\u00f3n del planeta le corresponde s\u00f3lo el 2% del ingreso global, mientras el 20% m\u00e1s rico concentra el 74% de los ingresos. <strong>[1]<\/strong><\/p>\n<p>Resumiendo, la tesis de Krugman que Fontana ha explotado es la de que a partir de los a\u00f1os setenta el Capital perdi\u00f3 el miedo a los factores que perturbaban, y moderaban, su sue\u00f1o hist\u00f3rico de dominio y beneficio sin concesiones ni fisuras. Es entonces cuando, aprovechando la primera crisis del petr\u00f3leo de 1973, se comienza a desmontar el pacto social de posguerra en los pa\u00edses del capitalismo central, pacto que inclu\u00eda una cierta socializaci\u00f3n de la prosperidad, lo que a su vez contribu\u00eda a ampliar el consumo y a alimentar el crecimiento. A partir de pol\u00edticos como Carter, Reagan y Thatcher, eso se sustituye por un enfoque dirigido al enriquecimiento exacerbado de una minor\u00eda olig\u00e1rquica: el enriquecimiento de los m\u00e1s ricos a expensas de trabajadores y clases medias.<\/p>\n<p>Los salarios empezaron a contraerse (un 7% en EE.UU desde 1975 hasta 2007), la imposici\u00f3n fiscal a ricos y empresas se redujo, la desigualdad social se dispar\u00f3, arranc\u00f3 una ofensiva antisindical y se promocionaron toda una serie de consensos de liberalizaci\u00f3n comercial. La prevenci\u00f3n de la inflaci\u00f3n y del d\u00e9ficit fueron colocados en el centro de la agenda econ\u00f3mica, lo que apart\u00f3 definitivamente el keynesianismo de posguerra.<\/p>\n<p>Todo eso pudo realizarse gracias a una agresiva campa\u00f1a ideol\u00f3gica financiada por nuevas instituciones vinculadas a las grandes empresas que colonizaron el poder pol\u00edtico e impusieron, en la academia, en los \u201cthink tanks\u201d y en los medios de comunicaci\u00f3n, el discurso del desmonte paulatino del Estado social, y del papel del Estado en general, en beneficio de la empresa privada (privatizaci\u00f3n). El resultado fue un asalto general a la regulaci\u00f3n y un enorme incremento de la influencia empresarial en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Liberada de sus l\u00edmites pol\u00edticos, y desregulada, la nueva econom\u00eda dio a su vez lugar a una org\u00eda de especulaci\u00f3n y corrupci\u00f3n. El volumen de todas las transacciones financieras ha llegado a ser 75 veces mayor que el de la producci\u00f3n mundial total. S\u00f3lo los capitales administrados por los llamados hedge fonds pasaron de ser casi el doble que la producci\u00f3n mundial, en 1999, a ser treinta veces en 2010. Esa libertad invit\u00f3 al p\u00fablico a un general endeudamiento en lugares como EE.UU o Espa\u00f1a y desemboc\u00f3 en la explosi\u00f3n de la burbuja de 2007-2008. <strong>[2]<\/strong><\/p>\n<p><strong>Naci\u00f3n retrasada<\/strong><\/p>\n<p>Alemania lleg\u00f3 por buenas razones bastante tarde al proceso conocido como Gran Divergencia (Desigualdad). Si sus compa\u00f1eros anglosajones de bloque hab\u00edan perdido el miedo mucho antes y derribaban las restricciones con decisi\u00f3n, ella iba con mucho m\u00e1s tiento. Estaba en la primera l\u00ednea de la guerra fr\u00eda, ten\u00eda incluso enfrente a una peque\u00f1a rep\u00fablica alemana, la RDA, \u201calternativa\u201d y guardada por las divisiones sovi\u00e9ticas. Desde su fundaci\u00f3n compet\u00eda con aquella \u201calternativa\u201d cuya base era la plena estatalizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y el sistema social de educaci\u00f3n y sanidad. Por todo ello despu\u00e9s de la guerra la RFA hab\u00eda elaborado uno de los consensos m\u00e1s sociales del bloque occidental, el llamado \u201cModell Deutschland\u201d con su Econom\u00eda Social de Mercado, el llamado \u201cordoliberalismo\u201d, que inclu\u00eda un inusitado derecho de cogesti\u00f3n sindical que daba a los sindicatos una notable participaci\u00f3n en las decisiones empresariales. S\u00f3lo la tard\u00eda desaparici\u00f3n de la RDA desat\u00f3 las manos al establishment alem\u00e1n occidental.<\/p>\n<p>La reunificaci\u00f3n alemana fue una anexi\u00f3n de la RDA, la Alemania del Este, por las fuerzas pol\u00edtico-empresariales de la RFA, la Alemania del Oeste. En la RDA la popular rebeld\u00eda civil inicial del \u201cWir sind das Volk\u201d (\u201cel pueblo somos nosotros\u201d) del oto\u00f1o de 1989 se transform\u00f3, r\u00e1pidamente, en un mucho m\u00e1s moldeable \u201cWir sind ein Volk\u201d (\u201csomos un s\u00f3lo pueblo\u201d) que subrayaba la unidad nacional por delante de cualquier otra consideraci\u00f3n. Ese cambio fue muy r\u00e1pido y resulta incomprensible sin tener en cuenta la fren\u00e9tica espiral de sucesos, s\u00fabitas experiencias y cambiantes expectativas que aquella etapa conoci\u00f3. El canciller Helmuth Kohl y los veteranos pol\u00edticos de la derecha empresarial de Bonn actuaron con gran maestr\u00eda en aquel r\u00edo revuelto y lograron en pocos meses reconducir el potencial de tercera v\u00eda que afirmaba la oposici\u00f3n de la RDA hacia una mera anexi\u00f3n restauradora sin el m\u00e1s m\u00ednimo cambio constitucional o de modelo. La pariedad entre el Deutsche Mark y el marco del Este que Kohl estableci\u00f3 fue crucial para apuntalar el cambio de la conciencia social.<\/p>\n<p>En mayo de 1990, Kohl estableci\u00f3 la paridad 1-1 para ahorros de 6000 marcos (una fortuna en la RDA, y dos meses de sueldo de un periodista de la RFA de entonces) y de 1-2 para patrimonios m\u00e1s altos. Los alemanes del Este sintieron como si les hubiera tocado la loter\u00eda. En julio, Kohl les prometi\u00f3 convertir sus regiones en \u201cpaisajes floridos\u201d (\u201cbl\u00fchenden Landschaften\u201d) y lo realiz\u00f3 en un primer momento, por lo menos en la imaginaci\u00f3n, con la mencionada paridad que confirm\u00f3 a corto plazo la promesa de prosperidad material. En aquella euforia cargada de promesas de abundancia, los discursos y voluntades mayoritariamente verdes y socialistoides de escritores, intelectuales y disidentes del Este, se disolvieron como un bloque de hielo al Sol.<\/p>\n<p><strong>La gran reunificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La reunificaci\u00f3n nacional alemana (1990) coincidi\u00f3 con una reunificaci\u00f3n superior: la gran reunificaci\u00f3n mundial del triple ingreso, de la URSS y el bloque del Este, de China y de India (en total 1470 millones m\u00e1s de trabajadores) en la econom\u00eda mundial. El ingreso de esa masa laboral duplic\u00f3 el n\u00famero global de trabajadores y alter\u00f3 la correlaci\u00f3n de fuerzas mundial entre Capital y Trabajo en beneficio del primero. Ese cambio supuso un reto muy importante para la econom\u00eda, eminentemente exportadora de Alemania y dio lugar a una estrategia exportadora particular para ponerse a tono con la maximizaci\u00f3n de beneficios, con la Gran Desigualdad, y con las nuevas condiciones internacionales de competitividad. Bajo la batuta de su establishment pol\u00edtico-empresarial, la \u201csociedad organizada\u201d que es Alemania demostr\u00f3 su capacidad de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El gobierno de transici\u00f3n de la RDA hab\u00eda creado una instituci\u00f3n fiduciaria, el Treuhandanstalt, en cuyas manos se puso la administraci\u00f3n de toda la propiedad del pa\u00eds con la misi\u00f3n de, \u201cmantenerla para el pueblo de la RDA\u201d.Ya en junio de 1990 el primer gobierno electo de la RDA, dominado por los sat\u00e9lites de la CDU de Helmut Kohl, convirti\u00f3 el Treuhandanstalt en un aparato para la privatizaci\u00f3n, v\u00eda restituci\u00f3n (a antiguos propietarios) o venta, de la propiedad p\u00fablica. Una posibilidad de tercera v\u00eda socializante fue convertida, sin la menor consulta social expresa, en mera restauraci\u00f3n del orden anterior a la existencia de la RDA mediante la privatizaci\u00f3n del patrimonio nacional. El proceso fue menos cleptocr\u00e1tico que en otros pa\u00edses del Este, por no hablar de la URSS, pero en esa restauraci\u00f3n los alemanes del Este, antiguos te\u00f3ricos copropietarios del pastel, fueron excluidos y despose\u00eddos, lo que el posteriormente ministro del interior, Otto Schily calific\u00f3 de \u201cgigantesca expropiaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Para 1994, 8000 empresas del Este ya estaban en manos de \u201cinversores privados\u201d del Oeste, hab\u00edan sido cerradas o adquiridas a precio de ganga, y 2,5 millones de los 17 millones de habitantes de la RDA se hab\u00edan quedado sin trabajo, porque el tejido industrial de su antiguo pa\u00eds hab\u00eda desaparecido, en gran parte como consecuencia de la catastr\u00f3fica asfixia que la paridad monetaria entre el Deutsche Mark y el marco de la RDA, el recurso de Kohl para voltear la conciencia social y ganar las elecciones, hab\u00eda tenido para las empresas del Este.<\/p>\n<p>El objetivo pol\u00edtico cortoplacista de Kohl de la reunificaci\u00f3n, lograr que los conservadores alemanes se mantuvieran en el poder gracias al voto de los 17 nuevos millones de electores del Este, se logr\u00f3: Kohl y su CDU se mantuvieron ocho a\u00f1os m\u00e1s en el gobierno. Pero el coste econ\u00f3mico fue astron\u00f3mico.<\/p>\n<p>El desarrollo de Alemania del Este cost\u00f3 \u201cdos billones de euros\u201d y ha sido descrito como, \u201cel mayor programa keynesiano de la historia\u201d. Exigi\u00f3 nuevos impuestos, grandes desembolsos sociales para cubrir a millones de nuevos parados y jubilados, enormes inversiones ambientales y en infraestructuras que se restaron a la innovaci\u00f3n productiva y generaron grandes deudas p\u00fablicas. La pol\u00edtica de Kohl en la reunificaci\u00f3n fue una victoria pol\u00edtica que desencaden\u00f3 una crisis econ\u00f3mica de diez a\u00f1os: diez a\u00f1os de endeudamiento y grandes gastos tras la reunificaci\u00f3n es lo que explica el actual apego alem\u00e1n por la austeridad, mucho m\u00e1s que el t\u00f3picamente citado recuerdo de la gran inflaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Weimar sobre la que ya no hay memoria generacional viva. Un importante observador financiero evoca as\u00ed aquella \u00e9poca:<\/p>\n<p>\u201cLa reunificaci\u00f3n fue exitosa s\u00f3lo parcialmente. Con ella no s\u00f3lo tuvimos unos costes laborales por unidad mayores que nuestros vecinos, sino que nuestra cuenta corriente estuvo en profundos n\u00fameros rojos durante toda una d\u00e9cada. No digo que la reunificaci\u00f3n se hiciera bien, sino que hace s\u00f3lo unos a\u00f1os Alemania sufri\u00f3 un d\u00e9ficit continuado y elevados costes salariales, por lo que fue descrita por nuestros queridos amigos anglosajones como \u201cel enfermo de Europa\u201d. <strong>[3]<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cDrang nach Osten\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Ese contexto de endeudamiento y grandes gastos fue el medio ambiente en el que la mayor econom\u00eda europea se ampli\u00f3 hacia el Este, en un doble sentido, tanto su Este, la ex RDA, como el Este de Europa, convertido en patio trasero alem\u00e1n. En ambos casos cont\u00f3 con una vasta reserva de mano de obra barata, lo que tuvo profundas consecuencias, primero para el conjunto de los trabajadores alemanes y luego, como veremos, para los europeos en general y los meridionales en particular. En Alemania del Este la desindustrializaci\u00f3n y el desmoronamiento impidieron que los sindicatos arraigaran en lo que era un tejido social laboralmente derrotado, con ciudades industriales vaciadas por la emigraci\u00f3n provocada por la quiebra de empresas y sectores industriales enteros. En el conjunto de Alemania, la afiliaci\u00f3n sindical a la DGB cay\u00f3 de 11 millones en1991 a 7,7 millones en 2003. La capacidad sindical de negociaci\u00f3n y cogesti\u00f3n empresarial a\u00fan cay\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>En esa situaci\u00f3n de debilidad sindical la respuesta empresarial fue un recorte salarial sin precedentes que se present\u00f3 a los sindicatos, entre grandes presiones y bajo la amenaza de deslocalizar las empresas hacia pa\u00edses como Eslovaquia, Polonia, o Hungr\u00eda con salarios mucho m\u00e1s bajos. Entre 1998 y 2006 los costes laborales cayeron en Alemania y los salarios reales retrocedieron durante siete a\u00f1os consecutivos<\/p>\n<p>En la estrategia alemana de rearme econ\u00f3mico, la bajada salarial combinada con la adopci\u00f3n del euro, que eliminaba trabas de cambio, y con una estricta pol\u00edtica monetaria del Bundesbank, desemboc\u00f3 en una explosi\u00f3n exportadora y de competitividad de los productos alemanes que ganaron mayor cuota de mercado a costa de sus competidores europeos.<\/p>\n<p><strong>Un \u00e9xito desestabilizador para el euro<\/strong><\/p>\n<p>Desde la introducci\u00f3n del euro, virtual en 1999, efectiva desde 2002, la industria alemana m\u00e1s que dobl\u00f3 sus exportaciones (que a comienzos de los noventa representaban el 20% de su PNB y en 2010 el 46%). Mientras tanto los salarios sub\u00edan en el resto del continente, un 15% en Francia y entre el 25% y el 35% en Espa\u00f1a, Portugal, Grecia e Italia. <strong>[4]<\/strong><\/p>\n<p>En una uni\u00f3n monetaria, el auge del super\u00e1vit exportador alem\u00e1n significaba d\u00e9ficit para otros. Entre 2004 y 2011, la producci\u00f3n de autom\u00f3viles francesa e italiana cay\u00f3 un 30% mientras la alemana aumentaba un 22%. <strong>[5]<\/strong> En 2007 Alemania obtuvo un super\u00e1vit comercial de casi 200.000 millones de euros. Mientras, 19 de los 27 pa\u00edses de la UE registraron d\u00e9ficit en su comercio exterior. Los bajos salarios alemanes contribuyeron tambi\u00e9n a ese d\u00e9ficit de los otros porque debilitaron el consumo de Alemania, es decir las importaciones de la naci\u00f3n m\u00e1s poblada de la eurozona. Sin embargo no hab\u00eda sensaci\u00f3n de crisis en el sur de Europa: los pa\u00edses meridionales de la eurozona comenzaron a recibir enormes flujos de capital alem\u00e1n, resultado de los beneficios exportadores, que anestesiaron la p\u00e9rdida de competitividad con dinero prestado a tasas de inter\u00e9s muy bajo establecidas a la medida de Alemania.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica econ\u00f3mica alemana, resultado directo del shock de la doble reunificaci\u00f3n de 1990, no s\u00f3lo dispar\u00f3 los desequilibrios internos entre pa\u00edses de la eurozona, sino que, en el contexto general de una desatada y fren\u00e9tica b\u00fasqueda del beneficio, aliment\u00f3 su falsa econom\u00eda y crecimiento. El aparente \u201cEspa\u00f1a va bien\u201d, con su org\u00eda de ladrillo, dinero f\u00e1cil y destrucci\u00f3n facinerosa del entorno, as\u00ed como el festival inmobiliario irland\u00e9s o las fantas\u00edas contables griegas en el contexto de los juegos ol\u00edmpicos de Atenas, son as\u00ed inseparables, y guardan una relaci\u00f3n directa con el resurgir econ\u00f3mico-exportador alem\u00e1n, que se presenta inocentemente como su ant\u00edtesis.<\/p>\n<p><strong>El nacimiento de una leyenda<\/strong><\/p>\n<p>Desentenderse de eso y hacer ver que la situaci\u00f3n es resultado del manique\u00edsmo entre pa\u00edses virtuosos y manirrotos, denota una gran desverg\u00fcenza, porque el problema no es nacional. La crisis fue desencadenada por el sector privado, especialmente por los bancos que financiaron la pir\u00e1mide inmobiliaria que se desmoron\u00f3. Los bancos alemanes que gestionaron especulativamente el enorme capital del super\u00e1vit exportador alem\u00e1n tambi\u00e9n fueron protagonistas de la pir\u00e1mide. <strong>[6]<\/strong> Para atajarla, los pa\u00edses europeos dieron a los bancos 4,6 billones de euros desde 2008, la cifra facilitada a principios de 2012 por el presidente de la Comisi\u00f3n Europea, Jos\u00e9 Manuel Durao Barroso. Adem\u00e1s, hubo otro enorme desembolso de dinero p\u00fablico en los programas de est\u00edmulo keynesianos del 2008. Todo ello increment\u00f3, evidentemente, la actual deuda p\u00fablica.<\/p>\n<p>Entre 2008 y 2009, Alemania rescat\u00f3 a sus bancos con 480.000 millones de euros. Uno de ellos el HypoReal Estate tuvo que recibir 100.000 millones, porque estaba hundido hasta el cuello en cr\u00e9ditos hipotecarios de Estados Unidos. El Deutsche Bank se deshizo a tiempo de gran parte de su basura financiera americana, por lo que tiene una docena de pleitos judiciales por estafa en aquel pa\u00eds. Los documentos de esos casos demuestran que los ejecutivos del banco conoc\u00edan perfectamente el car\u00e1cter estafador de sus ventas y ofertas. En 2007 los documentos del Deutsche Bank presentaban como din\u00e1mico y prometedor el mercado inversor espa\u00f1ol. En el caso de los Landesbanken, las cajas de ahorro regionales, por lo menos tres de ellas (Bayern LB, HSH Nordbank y WestLB) tuvieron que ser rescatadas con dinero del contribuyente.<\/p>\n<p>Que hoy el debate est\u00e9 centrado en la crisis de la deuda p\u00fablica, o sobre la deuda privada concebida exclusivamente como desmadre meridional, omitiendo de la narraci\u00f3n al casino que la ocasion\u00f3, se debe, fundamentalmente, al fuerte control que el poder financiero ejerce sobre gobiernos y medios de comunicaci\u00f3n, lo que le permite imponer la leyenda que m\u00e1s le conviene.<\/p>\n<p>El gobierno alem\u00e1n ha sido particularmente activo en ese frente. Su nacional-populismo acerca de que el problema son unos pa\u00edses del sur gastadores que no \u201dhicieron sus deberes\u201d y en los que la gente com\u00fan vivi\u00f3 \u201cpor encima de sus posibilidades\u201d, le ha permitido canalizar el descontento de los contribuyentes alemanes por los centenares de millones transferidos a los bancos como consecuencia de la irresponsabilidad de estos invirtiendo en el casino global. Reconocer la realidad significar\u00eda revisar los \u00faltimos veinte a\u00f1os de pol\u00edtica econ\u00f3mica y social alemana que se han vendido como exitosos y mod\u00e9licos para el resto de Europa. En realidad s\u00f3lo fueron exitosos para los empresarios y para los m\u00e1s ricos.<\/p>\n<p><strong>Veinte a\u00f1os nos contemplan<\/strong><\/p>\n<p>Desde la reunificaci\u00f3n, la econom\u00eda alemana ha crecido alrededor de un 30%, pero el resultado no ha sido una prosperidad general, sino un enorme incremento de la desigualdad. Desde 1990 los impuestos a los m\u00e1s ricos bajaron un 10% y la imposici\u00f3n fiscal a la clase media subi\u00f3 un 13%, los salarios reales se redujeron un 0,9% y los ingresos por beneficio y patrimonio aumentaron un 36%. Desde el punto de vista de la (des) nivelaci\u00f3n social, Alemania es hoy un pa\u00eds europeo normal: el 1% m\u00e1s rico de su poblaci\u00f3n concentra el 23% de la riqueza (una relaci\u00f3n similar a la existente en Estados Unidos) y el 10% m\u00e1s favorecido el 60% de ella, mientras la mitad de la poblaci\u00f3n s\u00f3lo dispone del 2%.<\/p>\n<p>Hito de la estrategia post reunificaci\u00f3n que puso a la rezagada Alemania en l\u00ednea con la Gran Desigualdad fue la llamada Agenda 2010, el programa de recortes socio-laborales aprobado en 2003 por el gobierno de socialdem\u00f3cratas y verdes del canciller Gerhard Schr\u00f6der y que se presenta como modelo continental. Siguiendo la pauta de la Gran Desigualdad en Estados Unidos a\u00f1os atr\u00e1s, la Agenda 2010 vino precedida de una intensa campa\u00f1a propagand\u00edstica a cargo de instituciones empresariales que bombardearon a la opini\u00f3n p\u00fablica con diversos mensajes fraudulentos como la \u201cinsostenible explosi\u00f3n de costes sociales\u201d, el imperativo de las tendencias demogr\u00e1ficas por envejecimiento de la poblaci\u00f3n y otros.<\/p>\n<p>Se afirma, por ejemplo que los costes de la sanidad crecieron un 71% desde 1991. La realidad es que Alemania ha seguido gastando m\u00e1s o menos lo mismo, alrededor del 10% de su PIB en sanidad. Igualmente la campa\u00f1a afirma que la demograf\u00eda determina una jubilaci\u00f3n m\u00e1s tard\u00eda, lo que no resiste un somero an\u00e1lisis: en el siglo pasado la parte joven de la poblaci\u00f3n alemana cay\u00f3 de un 44% a un 20% y el bloque de los jubilados pas\u00f3 de representar el 5% de la poblaci\u00f3n al 17%, mientras la esperanza de vida aumentaba por encima de treinta a\u00f1os. Todo eso no da\u00f1\u00f3 los sistemas sociales, sino al contrario: fue en ese contexto que el Estado del bienestar alem\u00e1n se desarroll\u00f3 en su m\u00e1xima expresi\u00f3n. <strong>[7] <\/strong>Instituciones como la \u201cFundaci\u00f3n Bertelsmann\u201d, la m\u00e1s rica del pa\u00eds, vinculada a Bertelsmann Ag, el mayor consorcio medi\u00e1tico de Europa (100.000 empleados en 60 pa\u00edses) tuvieron un papel central en convencer a los alemanes de la necesidad de reducir el papel y el tama\u00f1o del Estado, recortar prestaciones sociales, bajar los salarios y flexibilizar el mercado de trabajo. <strong>[8] <\/strong>Como consecuencia de la Agenda 2010 Alemania se despidi\u00f3 de buena parte de lo que hab\u00eda caracterizado a su modelo de posguerra.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo \u201c<\/strong><strong>milagro alem\u00e1n<\/strong><strong>\u201d (pero con trucos)<\/strong><\/p>\n<p>La Agenda 2010 abri\u00f3 la puerta a la privatizaci\u00f3n de las pensiones (su creador, Walter Riester, ministro socialdem\u00f3crata de trabajo, fue invitado por la UGT a un seminario espa\u00f1ol sobre la materia), redujo subsidios, aument\u00f3 la edad de jubilaci\u00f3n y flexibiliz\u00f3 el trabajo institucionalizando un segundo mercado laboral de empleos precarios y mal pagados al lado del tradicional. Aunque su contribuci\u00f3n al crecimiento ha sido estimada en un 0,2% <strong>[9]<\/strong> el gran reajuste de socialdem\u00f3cratas y verdes de 2003 fue presentado como un gran creador de empleo, cuando la simple realidad es que se ha repartido el mismo trabajo entre m\u00e1s personas al convertir empleos a tiempo completo en empleos a tiempo parcial, como demuestra el hecho de que el n\u00famero de horas totales trabajadas apenas haya cambiado desde 1991 pese a la reducci\u00f3n del paro. <strong>[10]<\/strong><\/p>\n<p>El aumento del empleo registrado en los \u00faltimos a\u00f1os, que se vende como un \u201cmilagro\u201d, se registra sobre todo en el sector precario. El sector de salarios bajos que en 1995 implicaba al 15% de los trabajadores emplea hoy al 25%, a uno de cada cinco trabajadores, y se ha expandido tres veces m\u00e1s r\u00e1pido que el sector tradicional. El 42% de ex empleados del sector tradicional que han perdido su empleo encuentran trabajo en el sector de salarios bajos. S\u00f3lo un 15% de los parados de larga duraci\u00f3n fueron contratados en 2011 en el sector tradicional. La estad\u00edstica oficial, que ha barrido debajo de la alfombra a por lo menos un mill\u00f3n de parados (no inscritos en la Agencia de Empleo, mayores de 57 a\u00f1os, etc.) informa que el 71% de los nuevos empleos son \u201cat\u00edpicos\u201d, es decir precarios, parciales, temporales, \u201caut\u00f3nomos\u201d, etc. Hay 8 millones de empleados a tiempo parcial, con contrato limitado, minijobs, aut\u00f3nomos, etc. <strong>[11]<\/strong><\/p>\n<p>La legendaria y nacional-populista mentalidad que se ha impuesto en Alemania afirma la f\u00e1bula de la cigarra y la hormiga. Dice que \u201clas duras reformas que nosotros hicimos, ahora las deben hacer quienes han vivido del cuento\u201d. Este nuevo y negativo aleccionamiento alem\u00e1n, est\u00e1 en el centro del discurso pol\u00edtico nacional y se ha impuesto a otros pa\u00edses. Tiene claros elementos de fraude.<\/p>\n<p>Entre 2002 y 2007, en cinco a\u00f1os, Alemania redujo su d\u00e9ficit estructural desde el 3,5% del PIB en 2002, al 0,6% en 2007, lo que arroja una reducci\u00f3n total del 2,9%, es decir 0,6 puntos porcentuales anuales. Seg\u00fan la OCDE, entre 2009 y 2011 Grecia ha reducido su d\u00e9ficit estructural desde el 12,8% hasta el 1,8%, es decir 6 puntos anuales. \u201cEn otras palabras\u201d, explica Sebastian Dullan, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, \u201cen un a\u00f1o Grecia ha reducido su d\u00e9ficit el doble de lo que Alemania hizo en cinco a\u00f1os\u201d. La situaci\u00f3n de Espa\u00f1a y Portugal no es muy diferente. El d\u00e9ficit estructural espa\u00f1ol se ha reducido del 9,5% en 2009 al 1,9% en 2012. El de Portugal del 9,5 en 2010, al 2,2 en 2012. Entre 2010 y 2011 ambos pa\u00edses han consolidado m\u00e1s de lo que Alemania hizo en cinco a\u00f1os. Y lo mismo pasa con salarios: entre 2003 y 2007 los salarios reales cayeron un 3,3% en Alemania. En Grecia han ca\u00eddo un 13% entre 2009 y 2011, de nuevo el doble en un a\u00f1o que Alemania en cinco, y en Portugal y Espa\u00f1a, un 10% y un 7% respectivamente en tres a\u00f1os. \u201cEl problema no ha sido la falta de voluntad de griegos, espa\u00f1oles y portugueses para corregir sus problemas de d\u00e9ficit\u201d, dice Dullan.<\/p>\n<p><strong>El descubrimiento del Mediterr\u00e1neo<\/strong><\/p>\n<p>Que la situaci\u00f3n econ\u00f3mica alemana se presente como modelo en el contexto de la eurocrisis ignora, adem\u00e1s, algo tan b\u00e1sico como las vivas diferencias entre sistemas capitalistas existentes en el seno de la eurozona. Tras siglos de convivencia en Europa, Alemania parece no haber descubierto a\u00fan el Mediterr\u00e1neo, en el sentido m\u00e1s literal de la expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los sistemas denominados de \u201ccapitalismo mediterr\u00e1neo\u201d de pa\u00edses como Portugal, Espa\u00f1a, Italia o Grecia, no pueden compararse con las \u201ceconom\u00edas coordinadas\u201d del norte de Europa, como Alemania, mucho m\u00e1s organizadas, con un sistema de salarios integrado en el sector privado y una educaci\u00f3n y formaci\u00f3n profesional organizadas hacia aqu\u00e9l. A ello se suma una mayor capacidad de acuerdos sindicales en materia de salarios y jornadas. Esa mayor organizaci\u00f3n general interna permite formular estrategias impensables en el Sur y es lo que define la ventaja comparativa de Alemania en la manufactura en su contexto europeo. Alemania tiene una estructura econ\u00f3mica particular; industrial, exportadora, con fuertes empresas medianas y peque\u00f1as que son l\u00edderes mundiales y tambi\u00e9n con grandes consorcios multinacionales. Transplantar sus recetas a otros pa\u00edses europeos sin atender a las diferencias estructurales, es tan absurdo como pretender convertir en Espa\u00f1a a Andaluc\u00eda en un Pa\u00eds Vasco. Ignorar la diferencia interna de capitalismos y pregonar un modelo del Norte para todos con reformas estructurales ortodoxas, es no comprender lo m\u00e1s b\u00e1sico: la propia realidad y diversidad de Europa. <strong>[12]<\/strong><\/p>\n<p>La actual euro-receta alemana contra la crisis, centrada en la pol\u00edtica de austeridad y en la disciplina para imponerla, tampoco parece entender la diferencia existente entre pa\u00edses de una uni\u00f3n monetaria y empresas. Como dice Heiner Flassbeck, ex secretario de Estado alem\u00e1n de finanzas y actual economista de la UNCTAD, \u201cAlemania no ha entendido que la competici\u00f3n entre naciones en una uni\u00f3n monetaria como la eurozona, es ir contra tus clientes\u201d. De momento el super\u00e1vit comercial alem\u00e1n aguanta gracias al incierto crecimiento de la demanda en China y otros lugares, pero la ruina de los socios europeos podr\u00eda volverse a medio plazo contra ella, pues Alemania exporta la mitad de su producto nacional y el 40% de esa mitad se vende en Europa. <strong>[13]<\/strong> Mientras tanto, su aplicaci\u00f3n est\u00e1 siendo desastrosa para los pa\u00edses del sur de Europa y lo ser\u00e1 tambi\u00e9n para la cohesi\u00f3n europea. El caso del \u201crescate de Grecia\u201d es paradigm\u00e1tico.<\/p>\n<p>La sociedad de ese pa\u00eds se siente, \u201ccomo en un laberinto con todas las salidas bloqueadas\u201d. Con la aplicaci\u00f3n de la receta alemana, los salarios se han recortado entre un 20% y un 25%, la producci\u00f3n ha ca\u00eddo un 11%, la recaudaci\u00f3n fiscal un 18% desde el a\u00f1o pasado, 60.000 empresas han cerrado desde verano, los funcionarios sufren impagos durante meses, en los hospitales, que acusan el recorte del 40% del presupuesto de sanidad en 2010, falta material, y en las escuelas libros. M\u00e1s del 70% del dinero ahorrado se destina al pago de la deuda, sin embargo la deuda no disminuye, sino que aumenta: era del 120% del PIB en 2010, y es del 170% del PIB en 2012, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de ajuste. <strong>[14]<\/strong><\/p>\n<p>El \u201crescate de Grecia\u201d es el seud\u00f3nimo del gran cap\u00edtulo europeo del rescate p\u00fablico del sector financiero en el que la austeridad de los pobres, no responsables de la crisis, paga los platos rotos. El grueso de los 199.000 millones del segundo fondo de \u201crescate a Grecia\u201d (130.000 millones del propio fondo, m\u00e1s 69.000 millones de restos no utilizados del primero e importe de cambio de bonos), se destina a los bancos: 93.000 millones para la quita de los creditores privados, 35.000 millones en garant\u00edas de bonos depositados en el BCE, 23.000 millones para recapitalizar a los bancos griegos, 30.000 millones para incentivar el canje de bonos viejos por nuevos y 5500 millones para pagar viejos intereses de deuda. <strong>[15]<\/strong><\/p>\n<p>La degradaci\u00f3n griega, que ahora comienza en Espa\u00f1a y otros pa\u00edses del Sur, genera a la vez un encarecimiento especulativo del pago de la deuda y un flujo de dinero de direcci\u00f3n inversa al que se produjo en Europa durante los a\u00f1os de la burbuja inmobiliaria. Si entonces el dinero del super\u00e1vit exportador alimentaba la especulaci\u00f3n inmobiliaria con un r\u00edo de capital de direcci\u00f3n Norte a Sur, ahora es el dinero asustado del sector privado del Sur el que busca refugio en la deuda p\u00fablica alemana, que se refinancia a intereses de risa gracias a la miseria de sus socios del euro. <strong>[16]<\/strong><\/p>\n<p><strong>Desintegrando la Uni\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os, el discurso alem\u00e1n sobre esta situaci\u00f3n ha consistido en una mezcla de aleccionamiento, la pr\u00e9dica de una Europa virtuosa del Norte a una Europa manirrota del Sur, y de \u201cbravuconer\u00eda\u201d autoritaria, por utilizar el t\u00e9rmino empleado por el ex canciller Helmut Schmidt. Pol\u00edticos y publicistas se han dedicado a sostener una ret\u00f3rica nacionalista muy disolvente, enfocada a la \u201cpereza\u201d e ineficacia del capitalismo mediterr\u00e1neo y combinada con un lloriqueo constante por la cuant\u00eda del desembolso de dinero alem\u00e1n.<\/p>\n<p>En el primer fondo de \u201crescate griego\u201d, Alemania aport\u00f3 36.000 millones sobre un total de los 130.000 millones aportados por todos los socios del euro. En t\u00e9rminos absolutos fue el Estado que m\u00e1s aport\u00f3, por la sencilla raz\u00f3n de que Alemania tiene la mayor econom\u00eda y la mayor poblaci\u00f3n de Europa, pero seis pa\u00edses aportan m\u00e1s que Alemania en una cuenta per c\u00e1pita y otros diez, incluida Espa\u00f1a, la superan en la parte del PIB dedicada a ello. El dinero no se regala sino que es un cr\u00e9dito a un inter\u00e9s considerable: en 2010 el rescate griego le report\u00f3 a Alemania 198 millones de euros. Pero s\u00f3lo en Alemania hay una verdadera queja nacional de una opini\u00f3n p\u00fablica desinformada sobre esta situaci\u00f3n. La clase pol\u00edtica alimenta esa queja con su populismo y a la vez es esclava de ella.<\/p>\n<p>Con ese discurso Alemania ha abierto una caja de P\u00e1ndora muy peligrosa porque divide a Europa y ofende a sus pueblos. Lo hemos visto en Grecia donde se demoniza a Alemania, y se empieza a ver en Espa\u00f1a. Alemania no es consciente de lo que est\u00e1 sembrando. <strong>[17]<\/strong><\/p>\n<p>En este contexto, es importante enfatizar, contra cualquier nuevo antieuropeismo reactivo, la bondad y conveniencia de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Vista con perspectiva hist\u00f3rica, la Uni\u00f3n Europea es una buena soluci\u00f3n a lo que hab\u00eda antes: naciones que guerreaban constantemente entre s\u00ed. Por eso hay que conservarla, reform\u00e1ndola y sin pedir peras al olmo, es decir sin pretender hacer un superestado europeo asentado sobre el narcisismo de la imagen idealizada de Europa cultivada por el establishmentde Bruselas. En la proyecci\u00f3n exterior de la Uni\u00f3n Europea, hay que conformarse con una ambigua y paquid\u00e9rmica estructura com\u00fan que no le complique la vida al resto del mundo. Lograr que esa estructura no sea imperialista en el siglo XXI, ya ser\u00eda un enorme avance hist\u00f3rico. <strong>[18]<\/strong><\/p>\n<p>Desde el inicio de la crisis la aportaci\u00f3n alemana al funcionamiento de la Uni\u00f3n Europea est\u00e1 siendo nefasta: si desde su origen el establishment de funcionarios no electos de Bruselas fue muy poco democr\u00e1tico, la intervenci\u00f3n del poder alem\u00e1n lo ha hecho aun m\u00e1s autocr\u00e1tico en lo que en esencia es una defensa de los desmanes del poder financiero y un rechazo de pol\u00edticas solidarias. El resultado es doblemente disolvente: un creciente resentimiento contra Alemania en el Sur por una pol\u00edtica que conduce a la cat\u00e1strofe, y un desencanto europe\u00edsta en sociedades, como la espa\u00f1ola, que fueron profundamente europe\u00edstas.<\/p>\n<p>Ofrecer a Europa el \u201cama de casa suaba\u201d, estereotipo peque\u00f1oburgu\u00e9s del alem\u00e1n ahorrador y taca\u00f1o hasta la mezquindad, como ideal de actitud econ\u00f3mica a los europeos meridionales, denota una falta de mundo y un esp\u00edritu provinciano notable, pero otros conceptos manejados por la canciller, como el de una \u201cdemocracia adecuada a los mercados\u201d (\u201cMarktkonforme Demokratie\u201d) sugieren un inequ\u00edvoco prop\u00f3sito antidemocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Merkel evoc\u00f3 por primera vez al ama de casa suaba como modelo en el congreso de la CDU de 2008. La \u201cdemocracia adecuada a los mercados\u201d se estren\u00f3 en una entrevista con la emisora Deutschlandfunk, el uno de septiembre de 2011. Merkel dijo entonces, \u201cvivimos en una democracia parlamentaria y, por tanto la confecci\u00f3n del presupuesto es un derecho b\u00e1sico del parlamento, pese a ello vamos a encontrar v\u00edas para transformarla de tal manera que pueda concordar con el mercado\u201d. Teniendo en cuenta que el \u201cpacto fiscal\u201d y la \u201cregla de oro\u201d, el tope de gasto elevado a precepto constitucional, ya ilegaliza cualquier pol\u00edtica de gasto keynesiana que aspire a dar al Estado un papel financiero activo, el concepto suena a receta para el cambio de r\u00e9gimen, lo que en pa\u00edses intervenidos o con gobernantes no electos de Goldman Sachs impuestos por Berl\u00edn y Bruselas, suena bastante real.<\/p>\n<p>Cuando todo eso se hunde, Merkel propone \u201cm\u00e1s Europa\u201d, pero siempre bajo la rigidez de la austeridad y de la disciplina requerida para hacerla cumplir. La aportaci\u00f3n de los conservadores alemanes a una Europa empresarial en la que ya quedaba poco del esp\u00edritu de la tradici\u00f3n pol\u00edtica francesa (Libertad, Igualdad, Fraternidad), est\u00e1 siendo algo parecido a un intento de afirmar una Europa bismarckiana cuyo lema podr\u00eda ser \u201cAutoridad, Desigualdad, Austeridad\u201d. As\u00ed, los problemas que rodean al desprop\u00f3sito del pacto fiscal alem\u00e1n se intentan resolver con otro desprop\u00f3sito a\u00fan mayor: m\u00e1s Europa en clave alemana. La pregunta es qui\u00e9n quiere vivir en la \u201cdemocracia acorde con el mercado\u201d (Marktkonforme Demokratie) sugerida por Merkel.<\/p>\n<p><strong>Una ambici\u00f3n err\u00e0tica<\/strong><\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 quiere Alemania? \u00bfC\u00f3mo se ve Alemania a s\u00ed misma en su actual papel? Entre 2010 y 2012 se ha pasado de cierto hartazgo por no poder seguir siendo una especie de \u201cgran Suiza\u201d sin responsabilidades exteriores, incluso con tentaciones euroesc\u00e9pticas y sue\u00f1os de restablecimiento del Deutsche Mark, socialmente a\u00f1orado como s\u00edmbolo de unos tiempos menos injustos y complicados en los que el protagonismo alem\u00e1n en Europa era principal pero al mismo tiempo discreto y colegiado con Francia, a cierta jactancia, expresada en aquel \u201cEuropa habla alem\u00e1n\u201d pronunciado por el jefe del grupo parlamentario de la CDU, el partido de la canciller Merkel, Volker Kauder, en el congreso de noviembre en Karlsruhe. De las dos actitudes, la primera carece de futuro, pues el euro es parte central de la estrategia alemana y sin \u00e9l Alemania perder\u00eda gran parte de su actual peso espec\u00edfico. Hay, entonces, que concentrarse en la segunda, \u00bfbusca Alemania una hegemon\u00eda europea e incluso superior: volver a afirmarse como Cuarto Reich econ\u00f3mico? Deseos y se\u00f1ales en ese sentido no faltan, pero el prop\u00f3sito es tan ilusorio y miope como el malhumorado \u201cnosotros solos\u201d euroesc\u00e9ptico.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la reunificaci\u00f3n ya es hora de iniciar una pol\u00edtica exterior propia que supere los \u201ccomplejos de inferioridad\u201d que dej\u00f3 la historia, dice el editor de Die Welt, Thomas Schmid, un intelectual conservador que marca l\u00ednea. Con Helmut Kohl la l\u00ednea era, \u201cempaquetar los intereses alemanes de forma consecuente en intereses transatl\u00e1nticos y sobre todo intereses europeos, de tal forma que el inter\u00e9s nacional resultaba al final irreconocible\u201d, dice. Ahora es el momento de que \u201cla naci\u00f3n m\u00e1s fuerte de Europa\u201d rellene ese vac\u00edo. \u201cNo queremos hacer sombra a nadie, pero exigimos nuestro lugar al sol\u201d. Como, \u201cprincipal accionista de la Uni\u00f3n Europea\u201d, como \u201csu mayor beneficiaria\u201d y sobre todo como \u201cgran centro de poder econ\u00f3mico\u201d, Alemania tiene, \u201cla misi\u00f3n de ir al liderazgo\u201d, se\u00f1ala la directora de \u201cInternationale Politik\u201d, revista del principal think tank alem\u00e1n en materia de pol\u00edtica exterior y seguridad, la DGAP, cuyo \u00faltimo n\u00famero se titula \u201cYendo al liderazgo\u201d (In f\u00fchrung gehen). Ulrich Speck, uno de los autores de este centro patrocinado por el ministerio de exteriores y los grandes consorcios, propugna un nuevo papel alem\u00e1n en el \u201crenacimiento de Occidente\u201d cuyo fundamento ser\u00eda una Uni\u00f3n Europea que Berl\u00edn debe, \u201cutilizar como palanca de estrategias alemanas de pol\u00edtica exterior\u201d. <strong>[19]<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEuropa necesita el sentido de estado alem\u00e1n (Deutscher Staatskunst) para mantener estable el orden europeo en el revuelto siglo XXI\u201d, escribe en un art\u00edculo sobre el papel de Alemania en la Uni\u00f3n Europea publicado por la principal revista intelectual alemana, el jurista Christoph Sch\u00f6nberger. <strong>[20]<\/strong> Hegemon\u00eda, dice, ya no es un concepto imperialista sino constitucional. El papel alem\u00e1n en la UE deber\u00eda ser como el de Atenas en la liga naval \u00e1tica, como el de Holanda en las provincias unidas, o como el de Prusia en Alemania. Estados Unidos, contin\u00faa, est\u00e1 \u201cdebilitado por sus guerras\u201d y mira hacia otras partes del mundo. En ese contexto hay que dejarse de complejos; \u201cAlemania es m\u00e1s fuerte que cada uno de sus vecinos, aunque no lo suficiente como para dominarlos a todos\u201d. En esa hegemon\u00eda alemana, a Francia le corresponder\u00eda un papel \u201ccomo el que caracteriz\u00f3 a la relaci\u00f3n de Prusia con Baviera en la Alemania de Bismarck\u201d, en la que el canciller de hierro atra\u00eda al campo prusiano a los b\u00e1varos, \u201ccon determinadas distinciones y acuerdos\u201d. El autor ni siquiera se pregunta si Francia estar\u00eda dispuesta a asumir tal papel, ni por las sospechas y tensiones que despertar\u00eda un resurgir de la tradicional \u201cdesmesurada voluntad de poder\u201d alemana apuntada por Heleno Sa\u00f1a. <strong>[21]<\/strong><\/p>\n<p>Otros autores son menos ambiciosos y se conforman con primeros pasos: \u201cque Merkel se candidate para presidir el Consejo Europeo\u201d. <strong>[22]<\/strong> Otros, en fin, ya parecen dar por supuesto el ejercicio de la hegemon\u00eda por parte de Alemania y reflexionan sobre sus contornos. En una significativa declaraci\u00f3n que ilustra esos sue\u00f1os el embajador Wolfgang Ischinger, organizador de la Conferencia de Seguridad de Munich y \u201cresponsable para las relaciones con el gobierno\u201d del consorcio Allianz, un poder f\u00e1ctico alem\u00e1n, respond\u00eda as\u00ed a una pregunta acerca de, \u201c\u00bfQu\u00e9 debe aprender de Estados Unidos la Alemania de hoy?\u201d: \u201cel papel de Hegemon buenazo cuya se\u00f1a de identidad es la solidaridad y la generosidad, y que en ese papel no debe esperar gratitud, sino cr\u00edticas de los peque\u00f1os\u201d. <strong>[23]<\/strong> Ischinger organiz\u00f3, en la mencionada conferencia, un c\u00f3nclave militarista con gran representaci\u00f3n de la Otan y el complejo militar-industrial transatl\u00e1ntico, un panel de discusi\u00f3n bajo el t\u00edtulo \u201cel papel de Alemania en Europa y el papel de Alemania en el Mundo\u201d. Cuando un observador objet\u00f3 que el titulo correcto deb\u00eda haber sido, \u201cel papel de Alemania en Europa, y de Europa en el mundo\u201d, el embajador no supo qu\u00e9 contestar.<\/p>\n<p>El \u201cCuarto Reich\u201d es imposible porque las cuentas no salen. En la posguerra mundial, Estados Unidos representaba la mitad de la riqueza mundial y una incomparable fuerza militar global. Su econom\u00eda ascend\u00eda a 1,3 billones en 1949, cuando las de Francia y Alemania eran de unos 200 millardos la del Reino Unido de 250 millardos y la de Italia de 152. Es decir, Estados Unidos era econ\u00f3micamente mayor que la suma de todos los dem\u00e1s. Hoy la econom\u00eda alemana asciende a 3,3 billones, un 25% m\u00e1s que Francia, un tercio m\u00e1s que el Reino Unido y s\u00f3lo representa entre el 20% y el 25% del PNB de la Uni\u00f3n Europea. Su comercio depende de la UE en un 60%. Todo eso alcanza, como m\u00e1ximo, para ser el \u201cmayor accionista\u201d de la UE, papel para el que Alemania necesita a los dem\u00e1s accionistas. Practicar una pol\u00edtica que va en contra de los intereses de sus socios es completamente inviable. Lo que las sugerencias y veleidades hegem\u00f3nicas de Alemania en Europa evocan es miop\u00eda: los titubeos y dudas de un pa\u00eds demasiado potente para ser uno m\u00e1s en Europa, pero demasiado d\u00e9bil para pretender repetir un nuevo intento de dominio continental. <strong>[24]<\/strong><\/p>\n<p><strong>El factor ciudadano<\/strong><\/p>\n<p>Si el Cuarto Reich es imposible, la necesidad de rectificar la actual l\u00ednea alemana en Europa es imperiosa. Todo indica que es un camino directo al imperio de la Gran Desigualdad en Europa. En la UE ya hay 115 millones de personas en riesgo de pobreza, 23% de la poblaci\u00f3n, seg\u00fan la estad\u00edstica oficial de los 27. A ellos hay que sumarles otros 100 o 150 millones al borde de esa situaci\u00f3n. Mientras tanto en los \u00faltimos 15 a\u00f1os los activos de los tres millones de millonarios europeos han crecido m\u00e1s que la suma total de las deudas de los pa\u00edses europeos. Esos capitales podr\u00edan resolver de golpe la deuda, \u201cpero la actual aristocracia financiera tiene tan poca intenci\u00f3n de ceder sus privilegios como la aristocracia francesa de antes de la revoluci\u00f3n de 1789\u201d. <strong>[25]<\/strong><\/p>\n<p>A favor de un cambio de l\u00ednea act\u00faan las crecientes protestas sociales y sindicales en el sur de Europa, as\u00ed como los resultados de las elecciones francesas y griegas con sus programas de revisi\u00f3n y puesta en cuesti\u00f3n del \u201cpacto fiscal\u201d alem\u00e1n. En contra, el estado de la opini\u00f3n p\u00fablica en Alemania y otros pa\u00edses del Norte, recelosa ante soluciones mancomunadas que son vistas como mera socializaci\u00f3n de la mala gesti\u00f3n ajena, as\u00ed como la inflexibilidad y dogmatismo de los tecn\u00f3cratas. Con honrosas excepciones entre algunos de sus miembros m\u00e1s veteranos, la clase pol\u00edtica alemana ha olvidado su propia historia de posguerra, el acuerdo de Londres de 1953 que recort\u00f3 la deuda alemana un 50% e introdujo una moratoria de cinco a\u00f1os en el pago de intereses para que el pa\u00eds pudiera respirar. Un problema mayor es que la situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica alemana (a\u00fan) no compromete a sus gobernantes. Merkel conf\u00eda en ganar las elecciones generales de septiembre de 2013, aunque sea al precio de un gobierno en coalici\u00f3n con los socialdem\u00f3cratas liderado por ella, como en el periodo 2005-2009, lo que no invita a un cambio de l\u00ednea. Su oposici\u00f3n, el SPD y los verdes, apenas cuestionan los ejes de su pol\u00edtica europea, en parte porque fueron sus mismos l\u00edderes (Steinbruck, Steinmeier, Trittin) quienes dieron en 2003 el gran impulso al programa neoliberal en el pa\u00eds con la Agenda 2010 que no tienen la menor intenci\u00f3n de revisar.<\/p>\n<p>La pregunta es si hay marcha atr\u00e1s en Alemania. Reconocer el flagrante error de su l\u00ednea significa desmontar la leyenda que hoy est\u00e1 en el centro del discurso pol\u00edtico nacional. Significa el suicidio pol\u00edtico de Merkel. Una marcha atr\u00e1s ser\u00eda deseable, pero enfrentar\u00eda a Europa con otro escenario inquietante: el de una Alemania humillada. Quien conozca este pa\u00eds sabe que tal escenario no es ninguna broma.<\/p>\n<p>El factor ciudadano, una rebeli\u00f3n civil y sindical coordinada en Europa, o en algunos de sus pa\u00edses, es lo \u00fanico que puede alterar la gran regresi\u00f3n en curso. Como dice Josep Fontana: \u201clo que tengamos dentro de cinco a\u00f1os ser\u00e1 lo que habremos merecido\u201d. <strong>[26]<\/strong><\/p>\n<p>El consenso acerca de la necesidad de f\u00f3rmulas keynesianas a corto plazo es amplio, por desgracia no en Alemania, ni en la burocracia de Bruselas, ni, lo que a\u00fan es m\u00e1s grave, entre los gobiernos de los propios pa\u00edses en recesi\u00f3n que siguen suscribiendo la pol\u00edtica de la soga que les asfixia. Quienes en los pa\u00edses m\u00e1s ricos creen que esa asfixia no les afecta, se equivocan, pues como dice James Galbraith, \u201cla historia muestra que cuando la periferia de una uni\u00f3n econ\u00f3mica sufre una ca\u00edda de tal envergadura, eso tiene consecuencias sociales y econ\u00f3micas para la regi\u00f3n central\u201d. <strong>[27]<\/strong><\/p>\n<p><strong>Crecimiento: soluci\u00f3n y problema<\/strong><\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed al punto crucial, el de la salida de la crisis. Reconocer la bondad y necesidad del gasto para generar un crecimiento a corto plazo no significa que se pueda perder de vista el gran contexto de la actual crisis, que no es la situaci\u00f3n del euro, ni la crisis financiera, sino algo claramente superior desde todos los puntos de vista.<\/p>\n<p>La invocaci\u00f3n al crecimiento para salir del agujero, proteger las conquistas sociales y ponerle coto a la contrarrevoluci\u00f3n de la Gran Desigualdad, nos lleva directos al calentamiento global. Alimenta la caldera de la insostenibilidad ambiental, es decir agrava la crisis m\u00e1s genuina y principal, la del cambio global antropog\u00e9nico.<\/p>\n<p>Aunque la soluci\u00f3n de la actual coyuntura de la eurocrisis sea lograr el crecimiento, el problema de nuestra verdadera crisis, tambi\u00e9n es el crecimiento.<\/p>\n<p>Si el absurdo actual del neoliberalismo es pretender salir de la crisis con las mismas recetas y objetivos que la ocasionaron, la invocaci\u00f3n acr\u00edtica al crecimiento sin matices participa de la misma contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>La irresponsable y ciega persecuci\u00f3n del crecimiento es, al mismo tiempo, la que ha creado las burbujas especulativas y la que ha hecho aumentar las emisiones globales un 40% desde 1990.<\/p>\n<p>La salida estrat\u00e9gica de la crisis consiste en conjugar una doble e inseparable sostenibilidad, financiera y ecol\u00f3gica, en superar la irresponsabilidad desreguladora, de mercados y emisiones, de pagar las deudas econ\u00f3micas y ecol\u00f3gicas. El culto al crecimiento est\u00e1 en el origen de las dos falsas libertades: la especuladora y la emisora cremat\u00edstica.<\/p>\n<p>La austeridad, no como medio para maximizar beneficios e incrementar la desigualdad, sino en un paradigma de cambio hacia energ\u00edas renovables, con cambio de valores y, por lo menos en los pa\u00edses ricos, un modo de vida m\u00e1s modesto, no s\u00f3lo es deseable, sino que es fundamental. Sin la austeridad, sin un relativo empobrecimiento de los m\u00e1s ricos globales que disminuya la demanda de recursos naturales y la generaci\u00f3n de residuos, no hay salida de la crisis de civilizaci\u00f3n. Comprender eso determina que nuestro recurso al crecimiento sea muy t\u00e1ctico y muy dirigido al corto plazo, mientras que el objetivo estrat\u00e9gico debe ser m\u00e1s bien lo contrario: el decrecimiento, o como dice Herman E. Daly, una \u201ceconom\u00eda de estado estacionario\u201d.<\/p>\n<p>El estado estacionario de una econom\u00eda, \u201ces un sistema que permite que se produzca un desarrollo cualitativo, pero no un crecimiento cuantitativo agregado\u201d, explica Daly. \u201cEl crecimiento implica introducir una mayor cantidad del mismo tipo de cosas, el desarrollo supone introducir una cantidad igual de algo mejor\u201d, dice. \u201cLa econom\u00eda debe adaptarse a las reglas del estado estacionario: alcanzar un desarrollo cualitativo y frenar el crecimiento cuantitativo agregado\u201d, porque, \u201cel llamado crecimiento econ\u00f3mico ya es antiecon\u00f3mico, est\u00e1 fracasando, nos convierte en m\u00e1s pobres y no en mas ricos\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Naturalmente, se debe distinguir entre Norte y Sur, pa\u00edses pobres y pa\u00edses ricos. En los pa\u00edses pobres el crecimiento del PIB a\u00fan sigue permitiendo que aumente el bienestar, siempre que haya una distribuci\u00f3n razonable, sostiene Daly. Respecto a los pa\u00edses ricos, \u201cdeber\u00edan reducir el crecimiento del flujo metab\u00f3lico para liberar recursos y espacio ecol\u00f3gico para uso de los pobres, a la vez que centrarse en los esfuerzos en el \u00e1mbito local para mejorar su desarrollo tecnol\u00f3gico y social, a compartir libremente con los pa\u00edses pobres\u201d.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n energ\u00e9tica exige enormes inversiones. Alemania el pa\u00eds europeo con m\u00e1s responsabilidad en la actual receta neoliberal de la eurocrisis es, al mismo tiempo, el m\u00e1s avanzado en sus planes para un cambio de modelo energ\u00e9tico. Su sociedad es, seguramente, la m\u00e1s consciente y motivada de Europa hacia una transici\u00f3n energ\u00e9tica. El apag\u00f3n nuclear total en 2022, decidido el a\u00f1o pasado, va a disparar las inversiones e\u00f3licas con el objetivo de generar dentro de nueve a\u00f1os el 35% de la electricidad con fuentes renovables (hoy el 17%). Que ese cambio venga determinado por los intereses de los mismos oligopolios energ\u00e9ticos de siempre, con el beneficio en el centro y su tendencia hacia los grandes proyectos imperiales y centralizados, lanza un nuevo desaf\u00edo ciudadano con miras a una \u201csocializaci\u00f3n\u201d-no confundir con mera \u201cestatalizaci\u00f3n\u201d- del sistema energ\u00e9tico, con creaci\u00f3n de nuevas f\u00f3rmulas e instituciones de gesti\u00f3n y control. <strong>[28]<\/strong><\/p>\n<p>No hay econom\u00eda ecol\u00f3gica sin justicia social. El cambio energ\u00e9tico es para vivir de otra manera. De una manera m\u00e1s simple, m\u00e1s tranquila y menos fren\u00e9tica. Como dice Tim Jackson, \u201cla prosperidad tiene que ver con la calidad de nuestras vidas y relaciones, con la solidez de nuestras comunidades, y con un sentido de prop\u00f3sito individual y colectivo. La prosperidad tiene que ver con la esperanza. Esperanza para el futuro, esperanza para nuestros hijos, esperanza para nosotros mismos\u201d. <strong>[29]<\/strong><\/p>\n<p>Alemania, como todos, est\u00e1 convocada a la tarea de esa reunificaci\u00f3n superior que saque a la humanidad de la prehistoria. Puede aportar mucho. Aunque al d\u00eda de hoy no haya m\u00e1s remedio que enfrentarse a su gobierno que lidera el programa de la Gran Desigualdad, en Europa no podemos pasarnos sin Alemania, ni despreciar a esta naci\u00f3n para los complicados retos del siglo que nos esperan.<\/p>\n<p><strong>(*) Contribuci\u00f3n a la conferencia sobre<\/strong> <strong>Los derechos sociales en tiempos de crisis<\/strong><strong>, organizada por el Gobierno Vasco. Bilbao, mayo 2012<\/strong><\/p>\n<p>____________________________________<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref1\">[1]<\/a> Datos del PNUD, 2005. El libro de Fontana, Por el bien del Imperio, 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref2\">[2]<\/a> Rudolf Hickel. Sch\u00f6pferische Zerst\u00f6rung. Warum Deutsche Bank &amp; Co. Zerschlagen werden m\u00fcssen. En: Bl\u00e4tter f\u00fcr Deutsche und Internationale Politik.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref3\">[3]<\/a> Norbert Walter, ex economista jefe del Deutsche Bank, en \u201cIs Mercantilism Doomed to Fail\u201d. Intervenci\u00f3n en la reuni\u00f3n anual del Institute for New Economic Thinking, INET, celebrada en Berl\u00edn el 13 de abril de 2012. La cifra de dos billones de euros como coste de la reunificaci\u00f3n, es de Walter. Otras fuentes hablan de un bill\u00f3n de euros, es decir de un 4% del PIB alem\u00e1n a lo largo de 25 a\u00f1os, desde 1995 hasta 2015.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref4\">[4]<\/a> OIT, datos entre 2000 y 2009.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref5\">[5]<\/a> Frankfurter Rundschau, 23\/3\/2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref6\">[6]<\/a> El Deutsche Bank, primer banco alem\u00e1n, es objeto al d\u00eda de hoy de pleitos del gobierno de EE.UU, de la Sociedad Loreley, de la autoridad financiera interior de Estados Unidos, del Fondo de pensiones de los profesores americanos (TIAA) y de la inspecci\u00f3n burs\u00e1til de Estados Unidos (SEC) por manipulaci\u00f3n\u00a0 y venta fraudulenta de CDO, estafa, estafa hipotecaria, etc. El banco alem\u00e1n es propietario de m\u00e1s del 10% de las viviendas vac\u00edas de Baltimore y otras ciudades de EE.UU.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref7\">[7]<\/a> Entrevista del autor con el estad\u00edstico alem\u00e1n Gerd Bosbach, en La Vanguardia Digital, 29\/5\/20111.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref8\">[8]<\/a> Para el papel de esa instituci\u00f3n, as\u00ed como de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica en Alemania, v\u00e9ase:Albrecht M\u00fcller, Meinungsmache. Wie Wirtschaft, Politik und Medien uns das Denken abgew\u00f6hnen wollen, 2009.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref9\">[9]<\/a> The Economist, 22\/12\/2007<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref10\">[10]<\/a> V\u00e9ase, entre otros, Die Tageszeitung, 22\/2\/2012. Die Hartz IV Bilanz.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref11\">[11]<\/a> V\u00e9ase Frankfurter Rundschau 1\/2\/2012, Der Preis des deutschen \u201cJobwunders\u201d NDR26\/1\/2012. El tratamiento informativo de esta realidad en Espa\u00f1a da por buena la propaganda oficial; v\u00e9ase el informe de la agencia EFE del pasado marzo; \u201cAlemania fue el pa\u00eds de la UE que mas nuevos puestos de trabajo cre\u00f3 en la primera mitad de 2011\u201d, sin ni siquiera mencionar que el 75% son precarios o \u201cat\u00edpicos\u201d. En enero el ministro espa\u00f1ol de Econom\u00eda Luis de Guindos mencion\u00f3 a Alemania como \u201cel pa\u00eds que no tuvo deterioro de su mercado laboral\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref12\">[12]<\/a> Sobre la diversidad de capitalismos en la eurozona, v\u00e9ase Hall y Soskice, 2001, o Wendy Carlin, 2011. Understanding the Eurozone crisis. Tambi\u00e9n la intervenci\u00f3n de Carlin ante la reuni\u00f3n anual del INET en Berl\u00edn: The Future of Europe, North &amp; South, Abril 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref13\">[13]<\/a> Heiner Flassbeck, en Germany and Japan and the Exhaustion of Debtor Countries. INET, reuni\u00f3n de Berl\u00edn, 13\/4\/2012).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref14\">[14]<\/a> Ver, entre otros Maria Margaronis en The Nation 13\/2\/2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref15\">[15]<\/a> Financial Times Deutschland, en febrero 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref16\">[16]<\/a> Alemania gan\u00f3 18.000 millones de euros entre principios de 2010 y mediados de 2011, gracias a los bajos intereses de su deuda que la crisis de los otros hace posible. Si la tendencia para los bonos a seis a\u00f1os se mantuviera baja hasta 2015, el pa\u00eds se ahorrar\u00eda unos 44.000 millones en costes de inter\u00e9s. Estimaci\u00f3n del Landesbank Bremen y de Die Welt, 8\/11\/2011. El Instituto de Econom\u00eda Mundial de Kiel estima que si los actuales intereses se mantienen en su actual nivel hasta fin de a\u00f1o, Alemania se habr\u00e1 ahorrado hasta 100.000 millones en los \u00faltimos cinco a\u00f1os. Financial Times Deutschland, 14\/06\/2012. El dato, dice el diario, \u201cofrece munici\u00f3n a quienes piden que Alemania se comprometa m\u00e1s en la soluci\u00f3n de la crisis del euro\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref17\">[17]<\/a> En 2010 le pregunt\u00e9 al Ministro de Exteriores Guido Westerwelle sobre el resentimiento que sembraba en Europa el discurso aleccionador de una Alemania virtuosa cuyos bancos estaban implicados hasta el cuello en las burbujas inmobiliarias. Me mir\u00f3 como si dijera una excentricidad. Ahora su ministerio organiza campa\u00f1as de imagen invitando a Berl\u00edn a periodistas europeos para explicarles los motivos de su pol\u00edtica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref18\">[18]<\/a> Ver al respecto la cr\u00edtica del narcisismo europeo que hace Perry Anderson en, The New Old World, 2009. Tambi\u00e9n su cr\u00edtica a la \u201calternativa\u201d regada con salsa exclusivamente alemana que\u00a0 rodea al Zur Verfassung Europas, del principal fil\u00f3sofo alem\u00e1n vivo, J\u00fcrgen Habermas, 2011.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref19\">[19]<\/a> Schmid en Internationale Politik, DGAP, Diciembre 2010. En 2008 y durante la campa\u00f1a electoral de 2009, la canciller Merkel dijo en varias ocasiones que el objetivo era que Alemania saliera de la crisis \u201ccon su papel en el G-20 fortalecido\u201d. Internationale Politik, \u201cIn f\u00fchrung gehen\u201d, Mayo\/Junio 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref20\">[20]<\/a> Christoph Sch\u00f6nberger, Hegemon wieder willen. Zur Stellung Deutschlands in der Europ\u00e4ische Union. En Merkur, enero 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref21\">[21]<\/a> Entrevista con el autor en La Vanguardia digital, 15\/2\/2011<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref22\">[22]<\/a> Gunter Hofmann en Internationale Politik, DGAP, abril 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref23\">[23]<\/a> Die Welt, 5\/2\/2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref24\">[24]<\/a> Ver al respecto la intervenci\u00f3n del ministro de exteriores polaco, Radoslaw Sikorski el 3\/2\/2012 en la Conferencia de seguridad de Munich.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref25\">[25]<\/a> Peter Schwarz en WSWS, 17\/1\/2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref26\">[26]<\/a> Una interpretaci\u00f3n de la crisis. Conferencia pronunciada en Le\u00f3n, marzo de 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref27\">[27]<\/a> En, Financial Times Deutschland, 15\/4\/2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref28\">[28]<\/a> V\u00e9ase, por ejemplo, Bontrup \/Marquandt, Chancen und Risiken der Energiewende. Hans-B\u00f6ckler Stiftung, Marzo 2012.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/Documents%20and%20Settings\/talegre\/Configuraci\u00f3n%20local\/Archivos%20temporales%20de%20Internet\/Content.Outlook\/8J441RJ9\/15JunX12ParaComprenderElMomentoAlem\u00e1nDIARIODEBERLIN.doc#_ftnref29\">[29]<\/a> En Prosperidad sin crecimiento, 2011. Las consideraciones de Daly en, Una Econom\u00eda de estado estacionario. Papeles de relaciones ecosociales y cambio social, primavera 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p style='margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;' lang='es-ES' align='JUSTIFY'>La salida estrat\u00e9gica de la crisis consiste en conjugar una doble e inseparable sostenibilidad, financiera y ecol\u00f3gica, en superar la irresponsabilidad desreguladora, de mercados y emisiones, de pagar las deudas econ\u00f3micas y ecol\u00f3gicas. El culto al crecimiento est\u00e1 en el origen de las dos falsas libertades: la especuladora y la emisora cremat\u00edstica.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1933,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,44],"tags":[],"class_list":["post-1932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-condiciones-de-vida","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}