{"id":19323,"date":"2026-02-22T05:00:15","date_gmt":"2026-02-22T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19323"},"modified":"2026-02-22T01:36:12","modified_gmt":"2026-02-22T00:36:12","slug":"sobre-las-ultimas-consideraciones-politico-filosoficas-de-manuel-sacristan-luzon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19323","title":{"rendered":"Sobre las \u00faltimas consideraciones pol\u00edtico-filos\u00f3ficas de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u00abComentarios a las 13 tesis de T., J. y F.\u00bb <sup>1<\/sup>\u00a0es el t\u00edtulo de uno de los \u00faltimos escritos de Manuel Sacrist\u00e1n. Est\u00e1 fechado en julio de 1985, unas semanas antes de su fallecimiento el 27 de agosto del mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Pretendo dar cuenta en esta nota de algunas de sus \u00faltimas reflexiones pol\u00edtico-filos\u00f3ficas tomando pie en estas observaciones suyas al art\u00edculo de Toni Dom\u00e8nech, Jordi Guiu y F\u00e9lix Ovejero cuya primera versi\u00f3n, la que Sacrist\u00e1n analiza y comenta, llevaba fecha de junio de 1985. El trabajo de los entonces miembros del colectivo editor de<i> mientras tanto<\/i> se public\u00f3<sup>2<\/sup>, fallecido Sacrist\u00e1n, en el n\u00famero 26 de la revista con el t\u00edtulo: \u00ab13 tesis sobre el futuro de la izquierda\u00bb<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>Un apretado y brev\u00edsimo resumen de la situaci\u00f3n en aquel tiempo: el ultraconservador y belicista Ronald Reagan era entonces presidente de EEUU y la neoliberal, antiobrera y pinochetista Margaret Thatcher primera ministra inglesa (Karl Popper era uno de sus asesores). Gorbachov acababa de ser nombrado primer secretario general del PCUS. Se hablaba entonces con realismo, sin alarmismo exagerado, de la probabilidad de una guerra nuclear en territorio europeo. Las movilizaciones pacifistas eran masivas en varios pa\u00edses. Espa\u00f1a, que a\u00fan no formaba parte de la Comunidad Econ\u00f3mica Europa (CEE, la futura UE), en vanguardia antibelicista. En el movimiento antiot\u00e1nico espa\u00f1ol eran muy activos varios partidos de la izquierda comunista (MC, LCR). Desde octubre de 1982, el PSOE gobernaba con mayor\u00eda absoluta. El desmantelamiento industrial estaba en marcha (Miguel Boyer era el topoderoso Ministro de Econom\u00eda); tambi\u00e9n el largo proceso privatizador. El PCE-PSUC, que tuvo un mal resultado electoral en las eleccciones 1982, contaba con un peque\u00f1o grupo parlamentario de cuatro miembros. Santiago Carrillo hab\u00eda dimitido de la secretar\u00eda general del PCE en diciembre de 1982; Gerardo Iglesias, un exminero asturiano, fue elegido nuevo secretario general del partido. Antoni Guti\u00e9rrez D\u00edaz era el secretario general del PSUC, sustituido poco despu\u00e9s por Rafael Rib\u00f3.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n abre sus comentarios al art\u00edculo de sus j\u00f3venes compa\u00f1eros con elogios. \u00abLa primera versi\u00f3n de las tesis presenta varias ideas felices con buenos argumentos\u00bb. Era uno de los dos o tres escritos pol\u00edticos m\u00e1s importantes \u00abproducidos hasta ahora en el ambiente de la revista (no digo \u201cen el colectivo de la revista\u201d porque tengo entendido que sus autores prefieren ver el texto propio s\u00f3lo de ellos)\u00bb. La calidad del texto le invitaba a trabajar sobre \u00e9l, \u00abraz\u00f3n por la cual, en vez de componer un texto seguido por mi parte, he preferido discutir al hilo de las tesis las cosas que me parecen dudosas y precisar mis cr\u00edticas y discrepancias.\u00bb<\/p>\n<p>La primera tesis describ\u00eda sucintamente las tres corrientes o tradiciones de la izquierda europea de los a\u00f1os ochenta: socialdem\u00f3crata (o cuasi-socialdem\u00f3cratas, escriben los autores, \u00abPSOE m\u00e1s eurocomunistas<sup>4<\/sup> apeados\u00bb), comunista y alternativa. Para Sacrist\u00e1n, \u00absin abandonar la distinci\u00f3n tradicional izquierda-derecha\u00bb<sup>5<\/sup>, hab\u00eda que dejarla en segundo t\u00e9rmino, \u00abacompa\u00f1ada y superada por la distinci\u00f3n: conforme al sistema, no-conforme al sistema\u00bb. \u00c9l prefer\u00eda conformidad que compatibilidad, \u00abpara dar pie al aspecto voluntario y subjetivo de los individuos pol\u00edticos.\u00bb<\/p>\n<p>La fragilidad de la vieja distinci\u00f3n izquierda-derecha se apreciaba en la necesidad en que se ve\u00eda la tesis, por causa de esa distinci\u00f3n, de caracterizar globalmente de izquierda a los movimientos \u00abalternativos\u00bb. No era as\u00ed en su opini\u00f3n: \u00abm\u00e1s de un componente de movimientos ecologistas, feministas y por la paz carece de pensamiento y voluntad anticapitalista\u00bb<sup>6<\/sup>. O incluso pol\u00edticos, a\u00f1ad\u00eda.<\/p>\n<p>El uso de la distinci\u00f3n radical conformidad-inconformidad con el sistema, que su disc\u00edpulo y amigo Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012) sugiri\u00f3 tambi\u00e9n en otros momentos, no deb\u00eda acarrear sectarismo en la pol\u00edtica de cada d\u00eda. \u00abLa buen\u00edsima caracterizaci\u00f3n del partido lassalleano que contienen las tesis deber\u00eda o podr\u00eda servir para (a) caracterizar la conformidad con el sistema y (b) describir la g\u00e9nesis del predominio de esa conformidad en el movimiento obrero organizado europeo\u00bb<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p>La segunda tesis se\u00f1alaba que la socialdemocracia aceptaba expl\u00edcitamente el sistema establecido capitalista<sup>8<\/sup>; los gobernantes, con cinismo fatalista; los ide\u00f3logos, con entusiasmo ignorante o sof\u00edstico<sup>9<\/sup>.<\/p>\n<p>El desarrollo cr\u00edtico de la tesis le parec\u00eda muy bueno a Sacrist\u00e1n. No necesitaba correcciones ni mejoras. Pero s\u00ed dos a\u00f1adidos.<\/p>\n<p>El primero: \u00ablo que quedaba del estado en el proyecto socialdem\u00f3crata de aquellos a\u00f1os<sup>10<\/sup> era el \u201cguardi\u00e1n nocturno\u201d, el ej\u00e9rcito para la defensa del sistema\u00bb. Esto, a\u00f1ad\u00eda, pod\u00eda redactarse \u00abcon estilo de marxismo cl\u00e1sico\u00bb.<\/p>\n<p>No era la primera vez que Sacrist\u00e1n llamaba la atenci\u00f3n sobre este punto. En el diario<i> Liberaci\u00f3n<\/i> de 2 de diciembre de 1984, medio a\u00f1o antes, hab\u00eda publicado un art\u00edculo, \u00abLa OTAN hacia dentro\u00bb<sup>11<\/sup>, en el que advert\u00eda que tal vez lo m\u00e1s importante que ocurrir\u00eda \u00absi el consenso de unos y otros pol\u00edticos nos integra definitivamente en la OTAN\u00bb<sup>12<\/sup> \u2013nunca se ceg\u00f3 sobre este punto, fue muy consciente de la real correlaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edtico-culturales-nedi\u00e1ticas\u2013 no fuera la integraci\u00f3n misma, sino \u00abla imposici\u00f3n a los espa\u00f1oles del sentimiento de impotencia, de su nulidad pol\u00edtica, de su necesidad de obedecer y hasta de volver su cerebro y su raz\u00f3n del rev\u00e9s\u00bb. Ocurr\u00eda, en efecto, \u00abque la situaci\u00f3n de partida presenta, con m\u00e1s claridad que en ning\u00fan otro pa\u00eds de Occidente, un dato que el gobierno y sus aliados en este punto, hasta la extrema derecha, tienen que eliminar\u00bb: la mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda espa\u00f1ola<sup>13<\/sup> era contraria a la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN y el gobierno PSOE estaba comprometido por promesa electoral destacada a celebrar un refer\u00e9ndum sobre la cuesti\u00f3n<sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Para mantener la permanencia en la Alianza en estas circunstancias no hab\u00eda m\u00e1s que dos caminos: \u00abo un acto desp\u00f3tico claro, o la violentaci\u00f3n de unos cuantos millones de conciencias por procedimientos tortuosos, por \u201clavado de cerebro\u201d.\u00bb Sacrist\u00e1n cre\u00eda muy probable que la primera soluci\u00f3n, la que adoptar\u00edan con gusto los franquistas, fuera menos corrosiva de la sustancia \u00e9tico-pol\u00edtica del pa\u00eds que la segunda. Pero se tem\u00eda que esta segunda era seguramente la que \u00ablos sedicentes socialistas\u00bb ten\u00edan m\u00e1s a mano. Con ella el gobierno felipista empezar\u00eda, si no hab\u00eda empezado ya, a desintegrar moralmente a los militantes de su propio partido, \u00abya m\u00e1s predispuestos que otros de la izquierda al indiferentismo, por su costumbre de estar en una misma organizaci\u00f3n con gentes de concepciones muy distintas y hasta opuestas\u00bb, y de ah\u00ed \u00abla gangrena se extender\u00eda, a trav\u00e9s de la potente estela de arribistas que arrastra el PSOE, hasta sectores populares extensos\u00bb.<\/p>\n<p>Hacia dentro, conclu\u00eda Sacrist\u00e1n, era \u00abla OTAN para Espa\u00f1a tan temible como hacia fuera y m\u00e1s corruptora\u00bb. Dio en la diana, a pesar de ser tildado en ocasiones de \u00abpoco realista\u00bb en asuntos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Del mismo modo, en un paso de la entrevista que le hizo Carlos Piera para <i>Mundo Obrero<\/i> en diciembre de 1984 (publicada en febrero de 1985<sup>15<\/sup>), Sacrist\u00e1n observaba que se le hab\u00eda olvidado apuntar otro nudo de la situaci\u00f3n, \u00abla traici\u00f3n del PSOE\u00bb. El que se asombrara de ello no hab\u00eda le\u00eddo nunca historia. \u00abUn partido socialdem\u00f3crata est\u00e1 hecho para eso, para evitar que haya un triunfo de los trabajadores, para eso est\u00e1 hecho el partido socialista\u00bb. No desde que naci\u00f3, matizaba, ni mucho menos, \u00abno cuando era II Internacional, pero s\u00ed desde que existe la tercera\u00bb. De modo que como la vuelta atr\u00e1s del PSOE hab\u00eda que darla por descontado, era segura, \u00abel hundimiento del PCE hay que verlo como la causa determinante del hundimiento de la izquierda\u00bb.<\/p>\n<p>Suger\u00eda Sacrist\u00e1n un segundo a\u00f1adido a la segunda de las 13 tesis: el nuevo entusiasmo de los ide\u00f3logos socialdem\u00f3cratas conservaba lo malo del marxismo: \u00abel dogma progresista, el \u201cdesarrollo de las fuerzas productivas\u201d visto acr\u00edticamente\u00bb.<\/p>\n<p>Desde hac\u00eda ya a\u00f1os el traductor de <i>El Capital<\/i> se mov\u00eda en coordenadas opuestas, muy alejadas del dogma progresista (muy presente en algunas fuerzas de izquierda) del desarrollo a todo trance de las fuerzas productivas<sup>16<\/sup>. Usaba en sus escritos e intervenciones la expresi\u00f3n \u00abfuerzas productivo-destructivas\u00bb en lugar de la noci\u00f3n tradicional de \u00abfuerzas productivas\u00bb. As\u00ed, en \u00ab\u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u00bb<sup>17<\/sup>, destacaba la lectura m\u00e1s fiel al sistema marxiano y a su estilo intelectual, la que se orientaba por la perspectiva dial\u00e9ctica articulada por vez primera en el<b> <\/b>manuscrito de 1857-1858 (aunque ya anticipada en el <i>Manifiesto Comunista<\/i>): \u00abla tensi\u00f3n entre la creaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n, causadas ambas por el desarrollo capitalista de las fuerzas productivo-destructivas, as\u00ed como la tensi\u00f3n entre las ideolog\u00edas correspondientes, no puede resolverse m\u00e1s que con el socialismo.\u00bb<sup>18<\/sup><\/p>\n<p>De igual modo, en su entrevista de 1983 con la revista mexicana <i>Dial\u00e9ctic<\/i>a<sup>19<\/sup>, el profesor de la UNAM, dando muestra de su racionalismo atemperado<sup>20<\/sup>, hab\u00eda comentado que una pol\u00edtica socialista respecto de las fuerzas productivo-destructivas contempor\u00e1neas tendr\u00eda que ser bastante compleja y proceder con lo que llamaba \u00abmoderaci\u00f3n dial\u00e9ctica\u00bb, \u00abempujando y frenando selectivamente, con los valores socialistas bien presentes en todo momento, de modo que pudiera calcular con precisi\u00f3n los eventuales \u201ccostes socialistas\u201d de cada desarrollo\u00bb<sup>21<\/sup>.<\/p>\n<p>Esa pol\u00edtica, hilo conductor de sus conferencias sobre pol\u00edtica de la ciencia desde mediados de los setenta, tendr\u00eda que estar muy alejada de l\u00edneas simplistas aparentemente radicales \u00abtales como la simpleza progresista del desarrollo sin freno y la simpleza rom\u00e1ntica del puro y simple bloqueo\u00bb. La primera l\u00ednea no ofrec\u00eda ninguna seguridad socialista, y s\u00ed, en cambio, alta probabilidad de suicidio. La segunda era para empezar impracticable. Era en el orden pol\u00edtico donde era necesario \u00abextirpar los elementos de progresismo dieciochesco y de objetivismo hegeliano presentes en la herencia de Marx y, a trav\u00e9s de Marx, en numerosos marxistas.\u00bb<\/p>\n<p>La tercera tesis del texto describ\u00eda la cat\u00e1strofe del PCE<sup>22<\/sup>. La cr\u00edtica le parec\u00eda irreprochable, si bien a\u00f1ad\u00eda que \u00abseguramente convendr\u00eda historizar e ilustrar esa cr\u00edtica: la negociaci\u00f3n del partido con Adolfo Su\u00e1rez<sup>23<\/sup>\u00a0y el ej\u00e9rcito, bandera bicolor, liquidaci\u00f3n de los movimientos vecinales, pactos sindicales, etc.\u00bb<\/p>\n<p>Sobre la bandera, \u00e9l mismo hizo una propuesta en 1977, en la contraportada del n\u00famero 3 de <i>Materiales<\/i>, tras la aceptaci\u00f3n de la bicolor por el PCE. A muchos las banderas no nos hab\u00edan dicho gran cosa hasta ahora, coment\u00f3. \u00abLo que menos pod\u00edamos suponer era que eso de las banderas fuera un asunto estimulador de la imaginaci\u00f3n. Hoy se tiene que reconocer que lo es\u00bb. En materia de banderas estaban pasando cosas muy originales, lo que animaba a la productividad de todo el mundo, \u00aby as\u00ed nosotros mismos, que hasta hace poco nos cont\u00e1bamos entre los insensibles, hemos dibujado el siguiente modelo que proponemos como modesta contribuci\u00f3n al certamen\u2026\u00bb Su propuesta: una bandera republicana (roja, amarilla, morada), la bandera vindicada siempre por las izquierdas espa\u00f1olas, de franjas verticales, con amplitud destacada de la franja roja.<\/p>\n<p>Ciertamente Sacrist\u00e1n se mantuvo alejado de la pol\u00edtica del PCE durante los a\u00f1os de la transici\u00f3n, empezando por su detallada cr\u00edtica de la alternativa eurocomunista. Empero, en la citada entrevista con la revista mexicana <i>Dial\u00e9ctica<\/i><sup>24<\/sup>, introduc\u00eda matices que conviene recordar. \u00c9l, admit\u00eda, no era capaz de enumerar las causas de la situaci\u00f3n de derrota del PCE, no dispon\u00eda ni de material emp\u00edrico suficiente ni de t\u00e9cnicas de investigaci\u00f3n adecuadas. Los fil\u00f3sofos, a\u00f1ad\u00eda con iron\u00eda alguien que siempre lo fue (y que adem\u00e1s fue un gran pol\u00edmata), \u00absomos ignorantes enciclop\u00e9dicos, ignorantes obligados a pensar en todo\u00bb. Sin embargo, como cualquier ciudadano con los ojos abiertos, pod\u00eda ver algunas de esas causas. Cre\u00eda que la m\u00e1s importante era el descr\u00e9dito de la URSS<sup>25<\/sup>\u00a0\u00aben grandes sectores de las clases trabajadoras europeas y la extinci\u00f3n de los restos de aspiraci\u00f3n revolucionaria que a\u00fan quedaban en la socialdemocracia despu\u00e9s de la segunda guerra mundial\u00bb.<\/p>\n<p>No hab\u00eda que olvidar, desde luego, las muertes, la importante sangr\u00eda de socialistas y comunistas que hubo en Europa durante el nazismo y el fascismo. Se hablaba a menudo de los millones de jud\u00edos exterminados por el nazismo, \u00abpero muy pocas veces de los cuadros socialistas y comunistas asesinados en Centroeuropea. S\u00f3lo para Alemania, su n\u00famero se estima en seiscientos mil: toda una generaci\u00f3n\u00bb. Eso contaba, como hab\u00eda contado en Espa\u00f1a \u00abla muerte o el exilio de la casi totalidad de los cuadros socialistas y comunistas durante y despu\u00e9s de la guerra civil.\u00bb<\/p>\n<p>Solo despu\u00e9s de eso tendr\u00edan que considerarse los errores y los vicios de los partidos comunistas, que \u00abson los que principalmente mantienen al menos como aspiraci\u00f3n, una tradici\u00f3n marxista\u00bb. Errores y vicios hab\u00edan sido sin duda muchos, pero, sin que pretendiese generalizar, ateni\u00e9ndose a la experiencia espa\u00f1ola, y a pesar de que lleg\u00f3 a estar tan en desacuerdo con la pol\u00edtica del PCE que tuvo que dejar la militancia<sup>26<\/sup>, le parec\u00eda, de todas maneras, \u00abque la situaci\u00f3n de extrema derrota a que ha llegado ese partido no se explica tanto por el <i>debe<\/i> de su saldo hist\u00f3rico cuanto por el repliegue de la clase obrera en la crisis\u00bb. Se atrev\u00eda a apuntar, entrando en el examen de los errores cometidos, que la m\u00e1s grave de todas las torpezas del PCE no hab\u00eda sido ninguna de aquellas por las que \u00e9l ces\u00f3 su militancia, \u00absino la extra\u00f1a pasi\u00f3n autocr\u00edtica sin salida, neur\u00f3tica, por la cual parec\u00eda que la \u00fanica fuerza social que no tuviera derecho fuera para siempre imperdonable, fuera el partido comunista\u00bb.<\/p>\n<p>Le parec\u00eda que esa insensatez en la estimaci\u00f3n autocr\u00edtica del propio pasado<sup>27<\/sup>, \u00abdeslumbrada por valores neta o ambiguamente burgueses, desde la sublimada democracia parlamentaria hasta el codearse con la clase alta en los salones del Hotel Palace [de Madrid]\u00bb hab\u00eda contribuido mucho a resquebrajar la identidad pol\u00edtica de la vanguardia obrera anticapitalista de Espa\u00f1a. \u00abEsta soport\u00f3 bastante bien determinados elementos de autocr\u00edtica que eran serios, pero empez\u00f3 a no saber a qu\u00e9 atenerse a medida que el proceso autocr\u00edtico empez\u00f3 a convertirse <i>en lo que m\u00e1s bien parec\u00eda una explosi\u00f3n de exhibicionismo autodestructivo<\/i>.\u00bb [la cursiva es m\u00eda]<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n no cre\u00eda que la experiencia espa\u00f1ola pudiera generalizarse. Segu\u00eda habiendo en Europa partidos comunistas sumamente cerrados a un examen autocr\u00edtico de su larga historia. El portugu\u00e9s y, en menor medida, el franc\u00e9s eran dos ejemplos. \u00abEn cualquier caso [&#8230;] a pesar de mi profundo desacuerdo respecto de la pol\u00edtica del PCE \u2013y no digamos ya del PCF\u2013 creo que los factores de su crisis rebasan con mucho la torpeza o los vicios de las correspondientes direcciones y reflejan una situaci\u00f3n de derrota de las clases trabajadoras\u00bb<sup>28<\/sup>.<\/p>\n<p>El traductor y estudioso de Gramsci pensaba que para seguir peleando con lucidez hab\u00eda que partir de ese reconocimiento.<\/p>\n<p>La cuarta tesis sosten\u00eda que no hab\u00eda alternativa socialista real sin el movimiento obrero. El fondo le parec\u00eda suficiente a Sacrist\u00e1n. Pero: 1. En alg\u00fan lugar hab\u00eda que mencionar expl\u00edcitamente a las mujeres y el feminismo. 2. La expresi\u00f3n \u00abfuerzas de libertad\u00bb le disgustaba, estaba harto del mal uso de la palabra \u2018libertad\u2019.<\/p>\n<p>El feminismo fue uno de los movimientos inspiradores de <i>mientras tanto<\/i>. El papel de Giulia Adinolfi, su esposa y compa\u00f1era, falleci\u00f3 en 1980, fue decisivo<sup>29<\/sup>.<\/p>\n<p>En su \u00abComunicaci\u00f3n a las jornadas de ecolog\u00eda y pol\u00edtica\u00bb<sup>30<\/sup>\u00a0de 1979, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que Wolfgang Harich hab\u00eda llamado a atenci\u00f3n sobre la revisi\u00f3n necesaria de la concepci\u00f3n del sujeto revolucionario. Lo que \u00e9l hab\u00eda presentado como cambio de una dial\u00e9ctica formal de la pura negatividad por una dial\u00e9ctica emp\u00edrica que incluyera consideraciones de positividad, era \u00abpara Harich una feminizaci\u00f3n del sujeto revolucionario y de la misma idea de sociedad justa\u00bb. Sacrist\u00e1n cre\u00eda que el autor de <i>\u00bfComunismo sin crecimiento?<\/i> llevaba raz\u00f3n \u00abporque los valores de la positividad, de la continuidad nutricia, de la mesura y el equilibrio \u2013la \u201cpiedad\u201d\u2013 son en nuestra tradici\u00f3n cultural principalmente femenina.\u00bb<\/p>\n<p>Por otra parte, el autor de la voz \u00abLibertad\u00bb para la Enciclopedia Pol\u00edtica Argos, tambi\u00e9n de un material sobre el tema para el Seminario de Arr\u00e0s del PCE<sup>31<\/sup>, estaba harto del mal uso, del uso publicitario y neoliberal, no de la noci\u00f3n o de la aspiraci\u00f3n socialista de libertad. En el coloquio de una mesa redonda \u00abSobre el estalinismo\u00bb que comparti\u00f3 con Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n en 1978, observ\u00f3 con dolor que la identificaci\u00f3n del recorte de libertades con la izquierda era una grave falsedad hist\u00f3rica en el movimiento comunista. \u00abEl poso de ideolog\u00eda estaliniana hasta d\u00f3nde tiene que haber calado para que sea posible hablar de la palabra \u201clibertad\u201d despectivamente\u00bb. Era monstruoso pol\u00edtica, culturalmente. \u00abSupongo que si yo fuera te\u00f3logo (aunque me divierta estar con te\u00f3logos no lo soy), dir\u00eda que eso es uno de esos pecados contra el Esp\u00edritu Santo, porque eso, tratar despectivamente la libertad, es llamar mal al bien\u00bb. La libertad ni era de derechas ni se pod\u00eda despreciar<sup>32<\/sup>.<\/p>\n<p>No tuvo dudas Sacrist\u00e1n sobre el papel central de movimiento obrero en las luchas emancipatorias, anticapitalistas. Empero, en la Carta de la Redacci\u00f3n del n\u00famero 1 de <i>mientras tanto<\/i><sup>33<\/sup>, por \u00e9l escrita tras largas, profundas y fruct\u00edferas discusiones del colectivo editor de la revista (rec\u00faerdese el testimonio de Miguel Candel), observaba que la tarea de lucha ecosocialista o ecomunista se pod\u00eda ver de varios modos, seg\u00fan el lugar desde el cual se la emprendiera: \u00abconsiste, por ejemplo, en conseguir que los movimientos ecologistas, que se cuentan entre los portadores de la ciencia autocr\u00edtica de este fin de siglo, se doten de capacidad pol\u00edtica revolucionaria\u00bb. Consist\u00eda tambi\u00e9n en que los movimientos feministas, \u00abllegando a la principal consecuencia de la dimensi\u00f3n espec\u00edficamente, universalmente humana de su contenido, decidan fundir su potencia emancipadora con la de las dem\u00e1s fuerzas de libertad\u00bb. O consist\u00eda en que las organizaciones revolucionarias cl\u00e1sicas (partidos obreros, sindicatos, asociaciones de trabajadores) comprendieran que \u00absu capacidad de trabajar por una humanidad justa y libre tiene que depurarse y confirmarse a trav\u00e9s de la autocr\u00edtica del viejo conocimiento social que inform\u00f3 su nacimiento\u00bb, pero no para renunciar a su inspiraci\u00f3n revolucionaria, perdi\u00e9ndose en el triste e integrado ej\u00e9rcito socialdem\u00f3crata, \u00absino para reconocer que ellos mismos, los que viven por sus manos, han estado demasiado deslumbrados por los ricos, por los descreadores de la Tierra\u00bb. As\u00ed, pues, no hab\u00eda, no deb\u00eda haber oposici\u00f3n o \u00abcontradicci\u00f3n\u00bb entre el viejo hilo rojo y los nuevos hilos verde y violeta (tampoco, pensar\u00e1 poco despu\u00e9s, con el blanco del pacifismo transformador).<\/p>\n<p>Por otra parte, ya en \u00abSobre el \u201cmarxismo ortodoxo\u201d de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs\u00bb<sup>34<\/sup>, hab\u00eda comentado, con acuerdo, la \u00faltima perspectiva de Luk\u00e1cs<sup>35<\/sup>, la perspectiva comunista del hombre nuevo, el legado luk\u00e1csiano a sus disc\u00edpulos<sup>36<\/sup>. Pese al infundado pesimismo de los largu\u00edsimos plazos, el fil\u00f3sofo h\u00fangaro hab\u00eda propuesto en su vejez la perspectiva de una orientaci\u00f3n propiamente comunista del trabajo de un renovado movimiento obrero revolucionario. La perspectiva de un nuevo tipo humano, del &#8216;hombre nuevo&#8217;, pod\u00eda desencadenar un entusiasmo a escala internacional. Tambi\u00e9n para Sacrist\u00e1n, \u00abla mera perspectiva de la elevaci\u00f3n del nivel<b> <\/b>de vida \u2013cuya significaci\u00f3n pr\u00e1ctica dentro de los pa\u00edses socialistas estoy muy lejos de menospreciar\u2013 es seguro que no lo lograr\u00e1\u00bb. Nadie se convertir\u00eda al socialismo \u00abpor obra de la perspectiva de poseer un autom\u00f3vil, sobre todo si ya lo posee dentro del sistema capitalista\u00bb<sup>37<\/sup>.<\/p>\n<p>La tesis 5 del trabajo de Dom\u00e8nech, Guiu y Ovejero indicaba dos l\u00edneas de revisi\u00f3n necesaria del pensamiento \u00abde izquierdas\u00bb: (a) la revisi\u00f3n de la idea del comunismo como sociedad de abundancia. (b) la revisi\u00f3n de la concepci\u00f3n del ser humano como recipiente irrellenable de necesidades de g\u00e9nesis inescrutable. De ah\u00ed deduc\u00eda la tesis la mayor importancia de la \u00e9tica en el ideario de \u00abizquierda\u00bb y una correcci\u00f3n del concepto de libertad en un sentido a la vez cl\u00e1sico-europeo y budista.<\/p>\n<p>Aunque a Sacrist\u00e1n le parec\u00eda \u00abbuena de fondo\u00bb, la formulaci\u00f3n de la tesis le parec\u00eda necesitada de matizaciones:<\/p>\n<p>1. Hab\u00eda que enfrentarse con el problema de que la idea del comunismo como sociedad de la abundancia \u00abestaba relacionada con la idea de la revoluci\u00f3n, o de la caducidad de un sistema social: el freno al desarrollo de las fuerzas productivas\u00bb. La \u00fanica salida era reconocer esa vinculaci\u00f3n \u00aby subrayar de nuevo la primac\u00eda de la pol\u00edtica (\u00e9tica)\u00bb. Pero eso no dispensaba de alg\u00fan an\u00e1lisis de las fuerzas productivas. \u00abCreo que, dado el p\u00fablico general previsto, puede bastar con analizarlo por v\u00eda de ejemplo, mediante la \u201cproducci\u00f3n\u201d de tres o cuatro bienes no regenerables o cancer\u00edgenos\u00bb. En el contexto, no habr\u00eda que incurrir en anticientificismo ni en antitecnicismo. Por ejemplo, inform\u00e1ndose bien de los suced\u00e1neos del amianto y hablar de ello.<\/p>\n<p>Del amianto habl\u00f3 Sacrist\u00e1n en sus clases de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales del curso 1981-1982, tambi\u00e9n en otros cursos. Cuando el gobierno federal alem\u00e1n se hab\u00eda comprometido a terminar con la industria del amianto en cinco a\u00f1os, quienes hab\u00edan protestado hab\u00eda sido el sindicato de obreros del amianto, \u00ablas v\u00edctimas, las principales v\u00edctimas, porque el amianto puede ser cancer\u00edgeno para quien lo tiene en su casa, pero sobre todo, como es natural, es muy cancer\u00edgeno para el obrero que lo manipula, que lo corta, que lo funde\u00bb. La situaci\u00f3n le parec\u00eda una prueba atroz de lo poco que hab\u00edan llegado estas cuestiones a la consciencia de las poblaciones. \u00abAh\u00ed ha sido la misma poblaci\u00f3n afectada, la v\u00edctima, la que ha preferido no perderse ni primas de peligrosidad ni primas de esto y primas de lo otro, como se suele dar a las v\u00edctimas de la industrias peores\u00bb. Las v\u00edctimas sol\u00edan estar muy bien pagadas. \u00abIgual que cebamos a los cerditos antes de com\u00e9rnoslos o a los pavos de Navidad, pues igual se ceba al obrero del amianto y al minero. El minero est\u00e1 muy bien pagado y se muere silic\u00f3tico a los cincuenta y cinco a\u00f1os. Y el obrero del amianto igual\u00bb<sup>38<\/sup>.<\/p>\n<p>A Sacrist\u00e1n le parec\u00eda que todo esto contaba mucho. Permit\u00eda hacer la predicci\u00f3n desgraciada de que se iba a una gradaci\u00f3n ascendente de esta problem\u00e1tica, de que el importante movimiento de cr\u00edtica material de la ciencia que hab\u00eda nacido \u00aben la contracultura norteamericana y en los principales f\u00edsicos nucleares norteamericanos de los a\u00f1os cincuenta y sesenta<sup>39<\/sup>, desgraciadamente parece va a entrar en un bache de opini\u00f3n\u00bb. Eso es lo que se tem\u00eda; tampoco parece que se equivocara.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le parec\u00eda necesaria la (auto-)cr\u00edtica de la tesis marxiana de que las necesidades son \u00abhist\u00f3ricas\u00bb, aproximaci\u00f3n que serv\u00eda para justificar la falsedad del empobrecimiento absoluto. As\u00ed hab\u00eda usado ese expediente la tradici\u00f3n comunista.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> En la presentaci\u00f3n de edici\u00f3n castellana del libro de Wolfgang Harich \u00bf<i>Comunismo sin crecimiento?<\/i><sup>40<\/sup>, Sacrist\u00e1n observaba que no era posible dejar de rese\u00f1ar otros dos elementos muy importantes de la reflexi\u00f3n y el programa del fil\u00f3sofo alem\u00e1n: la ausencia en su pensamiento de metaf\u00edsica especulativa tradicional<sup>41<\/sup>, \u00abpese a ocasionales truenos ret\u00f3ricos hegelianos\u00bb, y a su autoritarismo. El primero se pod\u00eda ejemplificar comparando el tratamiento del concepto de necesidad por \u00c1gnes Heller con el que daba Harich. \u00abPor un lado, una apasionante b\u00fasqueda de lo humanamente radical, con la esencia humana como horizonte\u00bb. Por el lado de Harich, \u00abuna positiva clasificaci\u00f3n de las necesidades en necesidades satisfacibles y necesidades que hay que yugular (sin pretender saber si son m\u00e1s o menos esenciales que otras) por sus consecuencias emp\u00edricamente registrables\u00bb. Harich subdivid\u00eda el segundo grupo en cinco subgrupos: \u00aba) necesidades cuya satisfacci\u00f3n es hostil a la naturaleza; b) necesidades cuya satisfacci\u00f3n es hostil a la vida social; c) necesidades cuya satisfacci\u00f3n es antisocialista; d) necesidades cuya satisfacci\u00f3n es anticomunista; e) combinaciones y transiciones de y entre a) &#8211; d)\u00bb. En el \u00abexamen diferenciado\u00bb que Harich propon\u00eda de todas las necesidades \u00abse tratar\u00e1 de distinguir selectivamente entre necesidades que hay que mantener que cultivar como herencia cultural o hasta que habr\u00e1 que despertar o intensificar, y otras necesidades de las que habr\u00e1 que desacostumbrar a los hombres\u00bb, mediante reeducaci\u00f3n y persuasi\u00f3n ilustradora a ser posible, pero tambi\u00e9n, en caso necesario, \u00abmediante medidas represivas rigurosas, como, por ejemplo, la paralizaci\u00f3n de ramas enteras de la producci\u00f3n, acompa\u00f1ada por tratamiento en masa de desintoxicaci\u00f3n ejecutados seg\u00fan ley\u00bb. En este punto, el realismo de Harich desembocaba en el otro rasgo destacado de su programa ecol\u00f3gico-comunista (o ecomunista<sup>42<\/sup>): el autoritarismo, nudo sobre el que Sacrist\u00e1n manifest\u00f3 abiertamente su desacuerdo.<\/p>\n<p>Del mismo modo, en \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 faltan economistas en el movimiento ecologista?\u00bb<sup>43<\/sup>, una de sus grandes conferencias (muy presente en la mente y alma de muchos asistentes), Sacrist\u00e1n hac\u00eda referencia a la contraposici\u00f3n entre tratamiento econ\u00f3mico de los problemas y satisfacci\u00f3n de las necesidades. \u00abEsta es una idea que se encuentra con alguna frecuencia en ambientes ecol\u00f3gico-pol\u00edticos que, por otra parte, han emprendido el meritorio esfuerzo de pensar de nuevo los problemas del cambio social profundo o revolucionario sin dejarse cerrar el horizonte por las tradiciones existentes\u00bb. En esos ambientes se pod\u00eda o\u00edr la afirmaci\u00f3n de que no hab\u00eda por qu\u00e9 considerar desde el punto de vista econ\u00f3mico los problemas de la transformaci\u00f3n social, todo se reduc\u00eda a poner en primer t\u00e9rmino la satisfacci\u00f3n de las necesidades. \u00abEsa idea presupone que para hallar soluciones sencillas \u2013contrapuestas a la artificialidad mercantil que es el vicio b\u00e1sico de la cultura en que vivimos\u2013 hay que pensar simpl\u00edsticamente, cuando la verdad es que la sencillez del resultado suele requerir un desarrollo intelectual particularmente complicado, como lo saben, por ejemplo, los matem\u00e1ticos y los poetas.\u00bb<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n ten\u00eda la impresi\u00f3n de que la frecuente manifestaci\u00f3n de falta de cautela cr\u00edtica en el movimiento ecologista ten\u00eda algo que ver con ciertas simplificaciones de las organizaciones espa\u00f1olas de extrema izquierda de finales de los a\u00f1os sesenta. Los cortocircuitos mentales del pseudomarxismo de entonces se parec\u00edan bastante, en su opini\u00f3n, a los del exagerado antieconomicismo de aquellos a\u00f1os. \u00abPor ejemplo, \u00bfc\u00f3mo no relacionar el infundado salto mental que consideraba en 1968 la abolici\u00f3n inmediata de la divisi\u00f3n del trabajo con el que hoy abandona toda problem\u00e1tica econ\u00f3mica y la sustituye por la frase, vaga hasta la vaciedad, de &#8216;satisfacci\u00f3n de las necesidades&#8217;?\u00bb Se viv\u00eda a veces en algunos sectores del incipiente movimiento ecologista de aquellos a\u00f1os un ambiente de cortocircuito mental caracter\u00edstico de grupos marginales cuya esperanza se asentaba en fundamentos fr\u00e1giles: \u00abesos grupos marginales que tienen que limitarse a vivirse a s\u00ed mismos en su impotencia tienden a compensar moralmente esa situaci\u00f3n mediante saltos mentales que conducen en un momento, sin gran trabajo, a soluciones tan definitivas cuanto ilusorias\u00bb. En cambio, matizaba Sacrist\u00e1n, no le parec\u00eda verdad que el marxismo cl\u00e1sico creyera hasta el final (el viejo Engels, Kautsky) que el saco de necesidades era inagotable, ni que creyera que las necesidades eran de g\u00e9nesis inescrutable: toda la teor\u00eda marxiana de las ideolog\u00edas y de la alienaci\u00f3n<sup>44<\/sup>\u00a0se pod\u00eda traer a colaci\u00f3n en este punto.<\/p>\n<p>La tesis 6 trataba de la revisi\u00f3n necesaria de la estrategia, \u00abestudiando la lassalleana y la blanquista y analizando los procesos de sus respectivos fracasos\u00bb. La explicaci\u00f3n del escrito era muy buena para el gusto de Sacrist\u00e1n y se adher\u00eda a ella. Pero:<\/p>\n<p>A partir de esta tesis el texto adolec\u00eda de una inconsistencia de salvaci\u00f3n posible: se hab\u00eda utilizado la idea gramsciana de la densidad de la sociedad europea occidental, frente a la vaciedad pol\u00edtica de la rusa, para explicar el fracaso del proyecto leninista en esa \u00e1rea<sup>45<\/sup>. Pero ahora, esa misma tesis, \u00abcon las nuevas circunstancias \u2013es decir, por la descomposici\u00f3n o vaciamiento pol\u00edtico de la Europa occidental\u2013 se usa para explicar la ca\u00edda del modelo lassalleano, pero sin que se vaya a afirmar una nueva pertinencia del modelo marxiano-blanquista-leninista\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora bien, a\u00f1ad\u00eda, si se aplicaban esas categor\u00edas de Gramsci, sin distinguir entre el hueco social de la Rusia de 1917 y el de la Europa Occidental de 1985, se incurr\u00eda en inconsistencia. Hab\u00eda que arreglarla mediante esa distinci\u00f3n, \u00ablo que implicaba descripciones ricas de ambos supuestos, el ruso de 1917 y el nuestro de hoy.\u00bb<\/p>\n<p>En su entrevista con <i>Diario de Barcelona<\/i> de 1977 a los 40 a\u00f1os del fallecimiento del revolucionario sardo<sup>46<\/sup>, Sacrist\u00e1n observ\u00f3 que no ve\u00eda que en 1924 Gramsci tuviera ya claro que el enemigo principal e inmediato fuera el fascismo. Por esa fecha, aunque ya hab\u00eda comprendido que la revoluci\u00f3n no estaba al alcance de la mano, \u00absegu\u00eda pensando en el fascismo como en cosa pasajera y no muy diferente de otras formas de dominaci\u00f3n capitalista\u00bb. No le parec\u00eda que Gramsci rectificara ese euf\u00f3rico error de la III Internacional antes de su prisi\u00f3n; en cambio, s\u00ed que lo hab\u00eda corregido en 1928, cuando el VI Congreso de la III Internacional exacerb\u00f3 ese error hasta lo catastr\u00f3fico. Ese fue el momento en que cuaj\u00f3 la mayor aportaci\u00f3n del pensador sardo: la explicaci\u00f3n de la dificultad de la revoluci\u00f3n en Occidente. \u00abEl hecho mismo ya lo hab\u00edan visto otros, principalmente Trotsky y Lenin. Pero Gramsci coloca ese hecho en el centro de su reflexi\u00f3n, y descubre en \u00e9l la vital complejidad del estado por as\u00ed decirlo occidental, o sea, del estado capitalista que vive ya sobre base propiamente capitalista, arraigado en una sociedad que no tiene ya con \u00e9l m\u00e1s contradicciones que las org\u00e1nicas a ese modo de producci\u00f3n\u00bb. A Sacrist\u00e1n le parec\u00eda mejor subrayar ese punto central que recitar una lista de m\u00e9ritos de Gramsci sin que se pudieran detener con detalle en ninguno de ellos.<\/p>\n<p>La tesis 7 analizaba m\u00e1s detalladamente el proyecto lassalleano y su fracaso. Por lo comentado en la cr\u00edtica de la tesis anterior, Sacrist\u00e1n suger\u00eda que \u00aball\u00ed, aqu\u00ed o algo m\u00e1s adelante\u00bb ten\u00eda que resolverse la inconsistencia.<\/p>\n<p>La 8\u00aa tesis<b> <\/b>describ\u00eda la disgregaci\u00f3n o descomposici\u00f3n f\u00edsica y moral de la clase obrera. Para Sacrist\u00e1n tal vez fuera \u00ab\u00e9ste un buen lugar para eliminar la inconsistencia mencionada a prop\u00f3sito de las dos tesis anteriores: se podr\u00eda mostrar que la <i>nueva<\/i> degradaci\u00f3n social, en la medida en que afecta a la clase obrera \u2013y a veces incluso se dirige premeditadamente contra ella\u2013 excluye la viabilidad del proyecto blanquista.\u00bb<\/p>\n<p>La novena tesis describ\u00eda \u00abla vulnerabilidad del capitalismo altamente industrializado, aludiendo a los riesgos f\u00edsicos planetarios y a la situaci\u00f3n del Tercer Mundo\u00bb. Con eso enlazaba una cr\u00edtica m\u00e1s puntual que antes de la democracia indirecta.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de la democracia indirecta le parec\u00eda muy buena, pero<\/p>\n<p>1\u00ba. Conven\u00eda a\u00f1adir una cr\u00edtica de la democracia indirecta <i>sovi\u00e9tica<\/i> (\u00abdegeneraci\u00f3n de la idea de consejo, respeto por lo que queda\u00bb).<\/p>\n<p>2\u00ba. Desde aqu\u00ed, observaba, el lector empezar\u00eda a sentir con raz\u00f3n la necesidad de construcci\u00f3n, no s\u00f3lo cr\u00edtica. \u00abAqu\u00ed o en otra tesis habr\u00eda que atreverse a ello\u00bb. En su opini\u00f3n, estudiando las posibilidades modernas de a) La autogesti\u00f3n local. b) El federalismo. c) Un internacionalismo nuevo, o \u00abmundialismo\u00bb.<\/p>\n<p>En una carta enviada desde M\u00e9xico el 4 de agosto de 1983, dirigida a su disc\u00edpulo y amigo Francisco Fern\u00e1ndez Buey, Sacrist\u00e1n se refer\u00eda de algunos de estos temas y a otros asuntos complementarios de su inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Se\u00f1alaba por una parte que para hacerse una opini\u00f3n acerca de la posible entrada en listas alternativas electorales tendr\u00eda que ver un poco m\u00e1s de cerca la sustancia te\u00f3rica y moral de las gentes que las integrasen. \u00abMe parece que sabes que siempre me resist\u00ed a la idea de un partido verde en Espa\u00f1a, bas\u00e1ndome en mi impresi\u00f3n de que: a) existe bastante consciencia alternativa en la izquierda radical (LCR, base del MCE<sup>47<\/sup>, libertarios etc) y b) no hay ecologismo conservador, por ejemplo, al que integrar, a la alemana, con el resto de alternativos.\u00bb Ahora bien, no pensaba aferrarse a este nudo si los dos supuestos en que se basaba acababan por resultar insignificantes comparados con otros hechos pertinentes.<\/p>\n<p>El art\u00edculo sobre la industria nuclear vallisoletana que Fern\u00e1ndez Buey hab\u00eda publicado en <i>mientras tanto <\/i>le hab\u00eda parecido excelente: \u00abperfecto de contenido y muy bien escrito\u00bb. El punto sobre la medicina nuclear era inobjetable en su opini\u00f3n. Tal como estaban las cosas en aquellos momentos, \u00ablo que tenemos que combatir es el armamento nuclear y la industria nuclear el\u00e9ctrica, no los usos m\u00e9dicos, industriales, agr\u00edcolas y de investigaci\u00f3n pura de las tecnolog\u00edas nucleares\u00bb. Eso era parte de un asunto m\u00e1s general y sin duda de importancia decisiva: era necesario articular cient\u00edficamente los puntos de vista pol\u00edticos alternativos en un modelo general para Espa\u00f1a. \u00abO, si los nacionalismos hacen todav\u00eda dif\u00edcil ese planteamiento<sup>48<\/sup>, en un modelo \u201cabstracto\u201d para una sociedad de 35.000.000 de habitantes<sup>49<\/sup>, con 1.000 km. de costas, una meseta cerealista\u00bb. Ese modelo ten\u00eda que resolver el problema general del tipo de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica, pero sin duda eso no era realizable sin trabajar al mismo tiempo los problemas sectoriales. La cuesti\u00f3n nuclear deber\u00eda ser vista en esos trabajos como sector propio, no bajo el r\u00f3tulo general de \u00abpol\u00edtica energ\u00e9tica\u00bb. Su vieja obsesi\u00f3n por tener en el colectivo de <i>mientras tanto<\/i> economistas, ge\u00f3grafos, f\u00edsicos, ingenieros, etc. \u00abarraigaba obviamente en su imprescindibilidad para pasar de la simple cr\u00edtica a las tesis pol\u00edticas\u00bb. .<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le parec\u00eda muy bueno otro art\u00edculo de Paco Fern\u00e1ndez Buey, \u00abLa obra de Karl Marx y las ciencias sociales\u00bb<sup>50<\/sup>, en el que, sin embargo, lamentaba dos cosas: \u00abque no te decidieras a citar expl\u00edcitamente a [Mario] Bunge<sup>51<\/sup>, y que la relaci\u00f3n entre la ciencia y los valores, aunque tratada expl\u00edcitamente, no quede suficientemente clara\u00bb. La alusi\u00f3n a la ideolog\u00eda de Galileo y a sus met\u00e1foras era un acierto estupendo. \u00abHabr\u00e1 que explotarlo, buscando en el texto de Galileo, o en el de Newton, filosofemas, ideologismos y met\u00e1foras.\u00bb<sup>52<\/sup><\/p>\n<p>Releyendo su carta antes de cerrar Sacrist\u00e1n se daba cuenta de que se hab\u00eda expresado demasiado apresuradamente a prop\u00f3sito de la necesidad de trabajar en un modelo alternativo. Precisaba que no ten\u00eda ninguna fijaci\u00f3n en la \u00abunidad de Espa\u00f1a\u00bb, \u00abaunque, como he dicho varias veces incluso en la prensa, s\u00ed que creo que hay una nacionalidad espa\u00f1ola (la m\u00eda, dicho sea modestamente), y no precisamente castellana o leonesa, etc\u00bb. Pero, a\u00f1ad\u00eda, \u00abcomo tambi\u00e9n he dicho muchas veces, no me interesa compartir esa nacionalidad con quien quiere tener otra: dicho de otro modo, no me importa nada que vascos o catalanes, o quienes sean, sean o no espa\u00f1oles\u00bb.<\/p>\n<p>Por otra parte, y para lo que s\u00ed fuera Espa\u00f1a, Sacrist\u00e1n pensaba que el \u00fanico marco alternativo posible en el plano pol\u00edtico era el federal radical, \u00abcosa que tambi\u00e9n habr\u00eda que trabajar con cuidado y detalle\u00bb, sin poder entrar en m\u00e1s concreciones por el momento.<\/p>\n<p>La tesis 10 conten\u00eda un desarrollo cr\u00edtico m\u00e1s completo sobre la democracia indirecta.<\/p>\n<p>Aunque ya estaba dicho, y se repitiera, \u00abtambi\u00e9n en la tesis 11, quiz\u00e1s conviniera mencionar aqu\u00ed \u2013acaso con remisi\u00f3n a la tesis 11\u2013 la desmoralizaci\u00f3n e inhibici\u00f3n de los mismos que delegan.\u00bb<\/p>\n<p>La tesis 11 conten\u00eda un an\u00e1lisis detallado del proyecto de partido lassalleano, de sus \u00e9xitos y sus limitaciones en la versi\u00f3n socialdem\u00f3crata y en la versi\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis se articulaba sobre la base de tres nuevos supuestos o condiciones: (a) que ya no se dispon\u00eda en la clase obrera de la vieja \u00abeconom\u00eda moral\u00bb<sup>53<\/sup>; (b) que hab\u00eda que partir de nuevo de la cr\u00edtica de la democracia indirecta para recuperar esa econom\u00eda moral a trav\u00e9s de (c) la creaci\u00f3n de un nuevo sector p\u00fablico voluntario.<\/p>\n<p>Esta era, para Sacrist\u00e1n, la verdadera tesis de las \u00abTesis\u00bb.<\/p>\n<p>Estaba completamente de acuerdo con ella. \u00abLlamar\u00e9 a esta tesis la \u201ctesis fundamental\u201d o \u201ctesis del sector p\u00fablico voluntario\u201d. Entend\u00eda que de ella se desprend\u00eda la concepci\u00f3n estrat\u00e9gica de la tesis 12.\u00bb<\/p>\n<p>Este era otro lugar adecuado para discutir la inconsistencia a prop\u00f3sito de la viabilidad o inviabilidad de la v\u00eda leninista, enlazando esa discusi\u00f3n con la excelente presentaci\u00f3n del asunto del sector p\u00fablico voluntario.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed o en la tesis 13, a\u00f1ad\u00eda, \u00abhab\u00eda que poner cautelas recordatorias del fracaso de los <i>free shops<\/i>, etc. en los sesenta\u00bb.<\/p>\n<p>La tesis 12 era la conclusi\u00f3n cr\u00edtica triple:<\/p>\n<p>(A) No era posible a plazo medio un Partido Verde en Espa\u00f1a. (a) Porque no hab\u00eda ning\u00fan sector p\u00fablico voluntario. (b) Porque no hab\u00eda capas medias saturadas. (c) Porque hab\u00eda algo de Movimiento Obrero no conforme al sistema, por tradici\u00f3n, paro y pobreza.<\/p>\n<p>(B) No era viable el proyecto reformista. (Razonado en las tesis anteriores).<\/p>\n<p>(C) No era viable el proyecto leninista (Razonado en las tesis anteriores).<\/p>\n<p>A esta cr\u00edtica se deb\u00eda a\u00f1adir la tesis de la estrategia intensiva en complejidad.<\/p>\n<p>La primera de las tres tesis cr\u00edticas, observaba Sacrist\u00e1n, era falsa: \u00abun Partido Verde existe ya en Espa\u00f1a. Hay que formular con m\u00e1s cuidado. Se puede afirmar, tal vez, que un Partido Verde no madurar\u00e1, o no se desarrollar\u00e1 satisfactoriamente, en Espa\u00f1a.\u00bb Y argumentar. La argumentaci\u00f3n expuesta no estaba bien desarrollada tal como estaba expuesta: \u00abes s\u00f3lo un calco o paralelismo de Alemania que no puede ser s\u00f3lido para Espa\u00f1a. Un Partido Verde puede nacer de muchas maneras. Y las causas que han favorecido la formaci\u00f3n de uno en Alemania estaban en pugna con cosas que la obstaculizaban, se\u00f1aladamente, la presencia de reaccionarios e incluso nazis en varias <i>B\u00fcrgerinitiativen<\/i> (Iniciativas ciudadanas).\u00bb<\/p>\n<p>A lo que a\u00f1ad\u00eda: \u00abNo estoy de desacuerdo con un juicio negativo acerca del desarrollo partidista verde en Espa\u00f1a. Incluso me parece bueno el argumento de la falta de base social (entidades del \u201csector p\u00fablico voluntario\u201d)\u00bb. Pero hab\u00eda que despojar la argumentaci\u00f3n del visible calco alem\u00e1n: \u00abse puede recordar, por ejemplo, que cada gran movimiento obrero organizado ha ido precedido de mucha creaci\u00f3n cultural y asociativa obrera pre-pol\u00edtica, etc.\u00bb<\/p>\n<p>El a\u00f1o del primer centenario del fallecimiento de Marx, Sacrist\u00e1n abri\u00f3 el curso escolar de una ciudad trabajadora pegada a Barelona, L\u2019Hospitalet de Llobregat, con una conferencia que titul\u00f3 \u00abLas ideas pol\u00edtico-ecol\u00f3gicas de Marx\u00bb, posteriormente editada por el Ayuntamiento de la ciudad<sup>54<\/sup>. Despu\u00e9s de la conferencia, la televisi\u00f3n local de la misma ciudad donde \u00e9l, a mediados de los setenta, hab\u00eda impartido clases de alfabetizaci\u00f3n de adultos y formaci\u00f3n socialista en la parroquia de Can Serra, le hizo una breve entrevista. Se le pregunt\u00f3 en primer lugar por si estaba presente en Marx la preocupaci\u00f3n ecologista o bien era una cosa nueva en la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, se\u00f1al\u00f3, no se pod\u00eda hablar propiamente de pensamiento ecologista de Marx pero \u00abhay en su obra unas pocas ideas que hoy llamar\u00edamos de pol\u00edtica ecol\u00f3gica, escasas, como digo, pero de inter\u00e9s. Algunas bien conocidas, las que se refieren a las condiciones de vida de la fuerza de trabajo; otras, mucho menos, las que se refieren a lo que \u00e9l llama la depredaci\u00f3n del trabajador y el terreno, del suelo, en la econom\u00eda capitalista\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s interesante que un estudio largo de esas ideas que si bien era pocas constitu\u00edan un cierto programa de restauraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre hombre y naturaleza, era preguntarse por qu\u00e9 en la tradici\u00f3n marxista no hab\u00edan tenido pr\u00e1cticamente ning\u00fan cultivo, con excepci\u00f3n de algunos autores como Kautsky y Podolinsky<sup>55<\/sup>. La causa, en su opini\u00f3n, era \u00abla presencia en el pensamiento de Marx de un esquema filos\u00f3fico, que no es toda su filosof\u00eda pero que es un muy importante en ella, que tiene cierta tendencia no s\u00f3lo al fatalismo sino adem\u00e1s a concebir el dinamismo hist\u00f3rico como algo necesitado fundamentalmente del mal\u00bb. Como Marx hab\u00eda dicho en alguna ocasi\u00f3n, \u00abla historia avanza por el lado malo o por su lado peor\u00bb. Eso hab\u00eda hecho que en la tradici\u00f3n marxista \u00abse aceptara como cosa obvia el constante empeoramiento, o la constante depredaci\u00f3n, por usar las expresiones de Marx, tanto de la fuerza de trabajo, de las clases trabajadoras como de la naturaleza\u00bb.<\/p>\n<p>Se le pregunt\u00f3 a continuaci\u00f3n si exist\u00eda alguna relaci\u00f3n entre la conferencia que hab\u00eda impartido y la proliferaci\u00f3n de partidos verdes. M\u00e1s que coincidencia, Sacrist\u00e1n pensaba que era fruto del hecho de que \u00e9l llevaba bastantes a\u00f1os interesado por los problemas pol\u00edticos del ecologismo. Por otra parte, el cintur\u00f3n industrial obrero de Barcelona era un buen lugar para hablar de problemas as\u00ed \u00abporque los tiene al alcance de la mano\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfEran los partidos verdes una alternativa a los partidos cl\u00e1sicos?, le preguntaron a continuaci\u00f3n. No le parec\u00eda que fuera una cuesti\u00f3n que pueda decidirse en aquellos momentos. \u00abY sobre todo en un pa\u00eds como \u00e9ste todav\u00eda menos que en Centroeuropa, donde tienen una justificaci\u00f3n social y pol\u00edtica mucho mayor por el hecho de que hay corrientes de pensamiento muy diferentes, pero con vocaci\u00f3n ecologista que hab\u00eda que reunir de alg\u00fan modo\u00bb. Le parec\u00eda que la situaci\u00f3n era un poco m\u00e1s simple en los pa\u00edses latinos en general, y en Espa\u00f1a en particular.<\/p>\n<p>C\u00f3mo se pod\u00eda explicar que los partidos pol\u00edticos marxistas no hubieran hablado del tema ecol\u00f3gico en Marx, fue la \u00faltima pregunta formulada.<\/p>\n<p>Aparte de la raz\u00f3n ideol\u00f3gica a la que antes se hab\u00eda referido y que pod\u00eda entenderse en realidad como una asimilaci\u00f3n del progresismo burgu\u00e9s cl\u00e1sico, \u00abestaba el hecho de que los partidos obreros ten\u00edan que responder primariamente a necesidades de tipo tradicional (habitaci\u00f3n, vestido, alimentaci\u00f3n) de las clases populares, particularmente de las trabajadoras, y les hab\u00eda costado cierto trabajo llegar a comprender la importancia pol\u00edtica e hist\u00f3rica de los problemas de pol\u00edtica ecol\u00f3gica\u00bb. Pero de todos modos en Espa\u00f1a, a diferencia de lo que ocurr\u00eda en otros pa\u00edses, \u00abse puede decir que la izquierda y, en general, las organizaciones obreras son notablemente sensibles a estos problemas, en comparaci\u00f3n con muchos pa\u00edses europeos y no digamos ya con pa\u00edses latinoamericanos. Nuestra izquierda es sumamente sensible.\u00bb<\/p>\n<p>La transcripci\u00f3n de la conferencia de la que se habl\u00f3 en la entrevista fue corregida por el propio Sacrist\u00e1n y publicada por el Ayuntamiento de l\u00b4Hospitalet, Din\u00e1mica Educativa, con la advertencia: \u00abTranscripci\u00f3n corregida de la conferencia dada el 17 de octubre de 1983 en l\u00b4Hospitalet de Llobregat\u00bb.<\/p>\n<p>La parte final del texto, que no fue incluida en su posterior publicaci\u00f3n en <i>mientras tanto<\/i><sup>56<\/sup>, se\u00f1alaba lo<i> <\/i>siguiente: \u00ab(&#8230;) en esa tradici\u00f3n, se debe saber que seguramente es fundamental abandonar ese esquema dial\u00e9ctico hegeliano de filosof\u00eda de la historia que, por lo dem\u00e1s, el m\u00e1s viejo Marx&#8230; bueno no tan viejo, el a\u00f1o 1877, en una c\u00e9lebre carta a un peri\u00f3dico ruso declar\u00f3 abandonada, la comprensi\u00f3n de su pensamiento como filosof\u00eda de la historia y, en cambio, mantener el esp\u00edritu cr\u00edtico y alternativo que anima esos conatos de ecolog\u00eda pol\u00edtica que hemos visto muy brevemente porque no quer\u00eda convertir en esencial lo que es secundario en este acto que est\u00e1 dedicado a honrar a tantas personas merecedoras de ello.\u00bb<\/p>\n<p>Empero, prosegu\u00eda, aunque no fuera posible encontrar en la obra de Marx un desarrollo sistem\u00e1tico al respecto, \u00aben cuanto a este esp\u00edritu cr\u00edtico y alternativo que digo que es lo que hay que continuar de \u00e9l, s\u00ed que es posible encontrar tambi\u00e9n alg\u00fan apunte\u00bb. Y en el mismo <i>Capital, <\/i>no en textos rec\u00f3nditos. \u00abPor ejemplo, y principalmente, la idea de que en una sociedad en la que predomine el valor de uso de los productos y no el valor de cambio, no hay ninguna necesidad din\u00e1mico-estructural, ninguna necesidad interna para que se produzca una necesidad ilimitada de plustrabajo.\u00bb<\/p>\n<p>Marx, observaba Sacrist\u00e1n, quer\u00eda decir con eso lo siguiente: no estaba negando la conveniencia y la positividad del aumento de las necesidades del individuo. Tanto \u00e9l como Paul Lafargue, el compa\u00f1ero de Laura Marx, consideraban que las necesidades que sent\u00eda un individuo eran un \u00edndice de su maduraci\u00f3n, de su progreso, de su desarrollo, \u00abpero Marx piensa que necesidades las hay de dos tipos: elementales y lo que con una palabra alemana, entre espiritual e intelectual, podr\u00edamos llamar superiores\u00bb. Y estaba claro que Marx estaba refiri\u00e9ndose a una expansi\u00f3n de las necesidades <i>superiores<\/i> y que, respecto de las elementales, \u00abpiensa que su multiplicaci\u00f3n, o como a veces dice, su producci\u00f3n a pu\u00f1o, es fruto no de una expansividad ilimitada natural de esas necesidades sino de la <i>necesidad<\/i> de conseguir constantemente plustrabajo\u00bb. No debida, pues, a un aumento de la necesidad de productos por los diversos sectores sociales cuanto a un aumento de la necesidad econ\u00f3mica de producir y hacer consumir.<\/p>\n<p>Reflexiones de este orden, as\u00ed como, por ejemplo, la indicaci\u00f3n sumaria, pero interesante, de numerosas profesiones y funciones sociales en una sociedad socialista, conclu\u00eda Sacrist\u00e1n, \u00abser\u00edan in\u00fatiles cuando no perjudiciales, escribe Marx, en ese mismo manuscrito del a\u00f1o 63 al que me he referido, apunta a una manera alternativa de ver el desarrollo individual que es en mi opini\u00f3n el hilo del que hay que tirar, junto con el abandono de los esquemas fatalistas o de tendencia fatalista de origen hegeliano para desarrollar los conatos de pensamiento pol\u00edtico-ecol\u00f3gico de Marx.\u00bb<\/p>\n<p>Era una deficiencia muy grave, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n su comentario, que al llegar a esta tesis 12, la 11 y la 12, como hab\u00eda dicho, eran las capitales en su opini\u00f3n, no se hubiera hablado del ej\u00e9rcito ni de pol\u00edtica internacional (salvo para aludir, acertadamente, al Tercer Mundo). \u00abUna de las causas de que no sean viables ni el proyecto reformista ni el leninista son los ej\u00e9rcitos llamados nacionales. Esto lo dijo ya el viejo Engels tras la invenci\u00f3n del fusil Mauser de repetici\u00f3n, aunque sin perder la ilusi\u00f3n reformista.\u00bb<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estaba completamente de acuerdo con la tesis de la estrategia intensiva en complejidad. Pero a\u00f1adi\u00e9ndole una complejidad m\u00e1s desarrollada en el comentario a la tesis 13.<\/p>\n<p>La \u00faltima tesis desarrollaba conclusivamente la que \u00e9l hab\u00eda llamado tesis fundamental, y le a\u00f1ad\u00eda una \u00abtesina\u00bb acerca del trabajo para luchar en el vac\u00edo dejado por el PSOE en la izquierda.<\/p>\n<p>Como ya hab\u00eda dicho, para asegurar la tesis fundamental del sector p\u00fablico voluntario, con su corolario estrat\u00e9gico de la intensidad en complejidad, hab\u00eda que dejar en claro que no se ignoraba los fracasos cosechados por ese camino y las impotencias y frustraciones resultantes; \u00abque conocemos el fracaso de los <i>free shops<\/i>, que sabemos que las pocas granjas ecol\u00f3gicas carecen hoy del \u00edmpetu pol\u00edtico de los a\u00f1os sesenta; en suma, que no caeremos bajo la mala broma del marxista de tradicionalismo recalcitrante: \u00abEn los \u00faltimos a\u00f1os sesenta se produjo una especie de revitalizaci\u00f3n del utopismo: grupos de individuos se iban a Gales a cultivar sus propios equipos estereof\u00f3nicos, etc. No es necesario decir que dur\u00f3 poco.\u00bb (John Harrison, <i>Econom\u00eda marxista para socialistas,<\/i> Barcelona, Cr\u00edtica, 1980, p. 19).\u00bb<\/p>\n<p>A Sacrist\u00e1n no le parec\u00eda buena la que llamaba \u00abtesina\u00bb, peque\u00f1a tesis coyuntural que ten\u00eda el vicio pol\u00edtico de abrir un abismo entre el hoy y el ma\u00f1ana, entre el \u00abprograma m\u00ednimo\u00bb y el \u00abprograma m\u00e1ximo\u00bb<sup>57<\/sup>.<\/p>\n<p>Cre\u00eda que hay que sustituir la \u00abtesina\u00bb por dos tesis m\u00e1s:<\/p>\n<p>Una tesis 14 que estudiara la funci\u00f3n de lo que quedaba de marxismo radical organizado \u00aben el PCE, PC, LCR, MC, PORE, POSI, PCEm-l, PST, UCE, etc, atendiendo al papel que ellos mismos se atribuyen de conservadores de la \u201cllama\u201d revolucionaria y al que deben tener en el movimiento alternativo, y a su relaci\u00f3n con \u00e9ste\u00bb.<\/p>\n<p>Una tesis \u00faltima que estudiara la coyuntura, considerando la posibilidad de que se lograra una convergencia de las propuestas por el PCE o el Partido Progresista<sup>58<\/sup>, y la posibilidad de que no se lograra; y \u00abconsiderando en ambos casos la cuesti\u00f3n de la limitaci\u00f3n del despotismo tecno-burocr\u00e1tico del capital y de los estamentos autoritarios\u00bb y la cuesti\u00f3n, por otra parte, del robustecimiento del movimiento alternativo, una de las tareas que m\u00e1s se\u00f1al\u00f3 y abon\u00f3 el \u00faltimo Sacrist\u00e1n. No en vano fue \u00e9l mismo militante del Comit\u00e9 Antinuclear de Catalu\u00f1a (CANC) y parte muy activa en los Comit\u00e9s Anti-OTAN, los comit\u00e9s pacifistas y antimilitaristas que surgieron de las bases ciudadanas no desencantadas durante la transici\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola y el trabajo militante de la izquierda revolucionaria de aquellos a\u00f1os (MC y LCR fundamentalmente) para enfrentarse a la permanencia de Espa\u00f1a en la organizaci\u00f3n belicista atlantista.<\/p>\n<p>A modo de resumen: \u00abComentarios a las 13 tesis de T., J. y F.\u00bb ratifica (y amplia) algunas de las caracter\u00edsticas centrales del pensamiento y la praxis del autor de <i>Panfletos y materiales<\/i>:<\/p>\n<p>1. Compartiendo una c\u00e9lebre preocupaci\u00f3n vital de Goethe, el joven Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 en una rese\u00f1a<sup>59<\/sup>\u00a0cr\u00edtica a la edici\u00f3n por J. M. Perrin de algunos escritos de Simone Weil [<i>Attente de Dieu, <\/i>Par\u00eds, 1950]: \u00abPoco a poco va uno descubriendo que es m\u00e1s dif\u00edcil saber leer que ser un genio\u00bb. Sea o no sea as\u00ed, Sacrist\u00e1n ley\u00f3 muy bien desde joven (y ense\u00f1\u00f3 a otros). Estos comentarios son una prueba.<\/p>\n<p>2. La acci\u00f3n pol\u00edtica, el compromiso en serio, no fue algo accesorio o menor en el hacer y pensar del autor de <i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/i>. Hasta el final de sus d\u00edas. El escrito comentado es, como se indic\u00f3, de julio de 1985, de unas semanas antes de su fallecimiento. No hay ning\u00fan signo de derrotismo o claudicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. El filosofar de Sacrist\u00e1n nunca fue amigo de ning\u00fan dogma. Pens\u00f3 y defendi\u00f3 cambios b\u00e1sicos en finalidades centrales de la tradici\u00f3n (por ejemplo, la (mala) aspiraci\u00f3n a un comunismo de la abundancia) y sugiri\u00f3 cambios terminol\u00f3gicos (fuerzas productivo-destructivas por fuerzas productivas). Tambi\u00e9n en estos comentarios hay sugerencias de estos cambios conceptuales.<\/p>\n<p>4. Sacrist\u00e1n tuvo inter\u00e9s en sus \u00faltimos a\u00f1os en organizaciones y propuestas de la izquierda comunista (no solo espa\u00f1ola). Tambi\u00e9n hay ejemplos de ello en este escrito. Apunt\u00f3 tambi\u00e9n la necesidad de iniciativas ciudadanas, de trabajo de base, de organizaci\u00f3n, de intentar formas de vida alternativas (sin garant\u00edas de \u00e9xito, asumiendo y extrayendo conclusiones de probables fracasos), con valores alejados de la competici\u00f3n y la acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>5. Desde principios de los sesenta, Sacrist\u00e1n consider\u00f3 que la arista ecologista no era un mera nota al pie de p\u00e1gina del cuerpo central de la tradici\u00f3n, sino nudo central en todo marxismo que intentara estar a la altura de las circunstancias: todo comunismo que intentara saber a qu\u00e9 atenerse deb\u00eda ser un ecomunismo. En estos comentarios pueden verse numerosos ejemplos de punto esencial.<\/p>\n<p>6. En M\u00e9xico D.F., febrero de 1983, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 un art\u00edculo para <i>El Pa\u00eds<\/i>, que lo public\u00f3 con cortes, en el primer centenario del fallecimiento de Karl Marx que t\u00edtulo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u00bb<sup>60<\/sup>. El comp\u00e1s final de este escrito es, en mi opini\u00f3n, motor pol\u00edtico-cultural de sus comentarios y observaciones cr\u00edticas a las 13 tesis de sus compa\u00f1eros de <i>mientras tanto<\/i>: \u00abEl asunto real que anda por detr\u00e1s de tanta lectura es la cuesti\u00f3n pol\u00edtica de si la naturaleza del socialismo es hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, o consiste en vivir otra cosa\u00bb. No ten\u00eda dudas el traductor del <i>Anti-D\u00fchring<\/i>: se trataba de vivir otra cosa, de pensar, sentir, hacer y construir de otra manera. Como se\u00f1alara en el editorial del primer n\u00famero de <i>mientras tanto<\/i><sup>61<\/sup>: \u00abpor una humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable, en vez de un inmenso reba\u00f1o de atontados en un ruidoso estercolero qu\u00edmico, farmac\u00e9utico y radiactivo.\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Notas<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0No publicado hasta el momento, puede verse entre la documentaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n depositada en la Biblioteca de la Facultad de Econom\u00eda y Empresa de la Universidad de Barcelona (BFEEUB a partir de ahora).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Los autores observaban en la primera nota a pie de p\u00e1gina de su texto: \u00abEste art\u00edculo es el resultado de un largo proceso de colaboraci\u00f3n intelectual y pol\u00edtica entre sus autores. Las citas de Manuel Sacrist\u00e1n que aparecen en el texto proceden de una comunicaci\u00f3n personal en las que comentaba con detalle una primera versi\u00f3n de estas trece tesis escrita en junio de 1985.\u00bb No he podido consultar esta primera versi\u00f3n del art\u00edculo a la que se hace referencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0En el mismo n\u00famero de <i>mientras tanto<\/i> se publicaron tambi\u00e9n un art\u00edculo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey y V\u00edctor R\u00edos, \u00abApunte para un di\u00e1logo entre insumisos\u00bb, <i>mientras tanto<\/i>, 26, mayo de 1986, 61-81, y otro de Jos\u00e9 Manuel Paredes Casta\u00f1\u00f3n, \u00abLas tareas de la izquierda espa\u00f1ola\u00bb, <i>Ibidem<\/i>, pp. 82-99.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup> Para su equilibrado an\u00e1lisis de esta orientaci\u00f3n pol\u00edtica, muy influyente a principios de los a\u00f1os setenta y ochenta en algunos partidos comunistas occidentales como el PCI, PSUC-PCE y, acaso con menos fuerza, en el PCF (tambi\u00e9n en partido comunista de Jap\u00f3n y m\u00e1s tarde en el PSUM mexicano), v\u00e9ase \u00abA prop\u00f3sito del eurocomunismo\u00bb. <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, Barcelona: Icaria, 1985, pp. 196-207.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>5<\/sup>\u00a0Ya en el guion de una conferencia no fechada (probablemente de 1978) intitulada \u00abIzquierda-Derecha\u00bb, hab\u00eda se\u00f1alado Sacrist\u00e1n:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">1.1. Sin despreciar la distinci\u00f3n izquierda-derecha.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">1.1.1. Cuyo desprecio es muy significativo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">1.2. Creo que hoy, con lo que ha pasado en partidos obreros, es m\u00e1s vital y esencial otra: conformidad al sistema o inconformidad con \u00e9l.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">1.3. Voy a proceder seg\u00fan ella, adscribi\u00e9ndome a la inconformidad.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">1.3.1. Puedo resaltar sin ning\u00fan inter\u00e9s para realistas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>6<\/sup>\u00a0En el caso del ecologismo basta pensar en la praxis pol\u00edtica del actual Partido Verde alem\u00e1n, el mismo partido \u00abevolucionado\u00bb que en los a\u00f1os ochenta del pasado siglo sol\u00eda dar lecciones de anticapitalismo, pacifismo y ecologismo radical cuando sus miembros eran invitados por el CTD (Centre de Treball i Documentaci\u00f3), asociaci\u00f3n pol\u00edtico-cultural de la que Sacrist\u00e1n fue miembro fundador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>7<\/sup>\u00a0El traductor de Marx, Engels y Quine sigui\u00f3 pensando hasta el final de sus d\u00edas que las CC.OO. de los a\u00f1os ochenta representaban el sector m\u00e1s anticapitalista del movimiento obrero espa\u00f1ol. Junto con otros profesores y profesoras, su papel fue decisivo en la fundaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de Comisiones Obreras. V\u00e9ase SLA (editor), <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/i>, Barcelona: EUB, 1997.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>8<\/sup>\u00a0Con estos t\u00e9rminos: \u00abLos socialdem\u00f3cratas, particularmente los mediterr\u00e1neos (que no han contribuido un \u00e1pice a la forja del Estado de bienestar a lo largo del per\u00edodo de prosperidad), y particularmente los celtib\u00e9ricos (que ni siquiera han conocido una caricatura de Estado asistencial) se adaptan a la presente crisis aceptando m\u00e1s o memos camufladamente los presupuestos del feroz taque neoliberal al <i>ethos<\/i> del bienestar.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>9<\/sup>\u00a0En julio de 1983, Sacrist\u00e1n hab\u00eda debatido con dos de estos ide\u00f3logos: Ludolfo Paramio y Fernando Claud\u00edn: \u00abLa salvaci\u00f3n del alma y la l\u00f3gica\u00bb. <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, Barcelona: P\u00fablico-Icaria, 2009, pp. 201-210 (El libro ha sido reeditado por El Viejo Topo en 2025).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>10<\/sup>\u00a0En Espa\u00f1a gobernaba el PSOE de Felipe Gonz\u00e1lez y Alfonso Guerra con holgada mayor\u00eda absoluta (m\u00e1s de 200 diputados).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>11<\/sup>\u00a0Recogido en M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, op. cit., pp. 215-218.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>12<\/sup>\u00a0Espa\u00f1a ingres\u00f3 en la OTAN en mayo de 1982, pero estaba pendiente de celebrar el refer\u00e9ndum sobre la permanencia que el PSOE hab\u00eda prometido en la campa\u00f1a electoral de octubre de 1982, y meses antes con su participaci\u00f3n (sin estar en vanguardia) en algunas movilizaciones antiot\u00e1nicas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>13<\/sup>\u00a0A diferencia de lo que entonces ocurr\u00eda (y sigue ocurriendo) entre sectores no minoritarios de la izquierda (espa\u00f1ola o estrictamente catalana), Sacrist\u00e1n no tuvo problemas en hablar de \u00abEspa\u00f1a\u00bb (y no del \u00abEstado espa\u00f1ol\u00bb) cuando se hablaba de Espa\u00f1a y no del estado espa\u00f1ol. As\u00ed, en \u00abManuel Sacrist\u00e1n o el potencial revolucionario de la ecolog\u00eda\u00bb, <i>TE<\/i>, 2-6-1979 (<i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, Madrid: Los Libros de la Catarata, 2004, pp. 120-121, edici\u00f3n de Francisco Fern\u00e1ndez Buey y SLA), observaba: \u00ab(&#8230;) porque Espa\u00f1a no es propiedad de los reaccionarios, yo me siento y soy espa\u00f1ol aunque fuera de una Espa\u00f1a peque\u00f1a que limitara con los Picos de Europa, Andaluc\u00eda, Galicia y el \u00e1rea catalana, porque Espa\u00f1a no es una ficci\u00f3n, es la naci\u00f3n de mis padres y abuelos, de Garcilaso, de Cervantes..\u00bb De igual modo, en \u00ab\u2018Una conversaci\u00f3n con Manuel Sacrist\u00e1n\u2019 por J.Guiu y A. Munn\u00e9\u00bb (Ibidem, pp. 102-103), se\u00f1alaba: \u00abEn la edici\u00f3n de Ger\u00f3nimo se ha notado que el editor espa\u00f1ol, yo, soy un espa\u00f1ol que sigue siendo espa\u00f1ol y no tiene verg\u00fcenza de ser espa\u00f1ol, en un momento en que se puso ferozmente de moda no ser espa\u00f1ol, moda que sigue existiendo. A lo sumo, se admite que uno puede ser, tirando a mucho, castellano, pero espa\u00f1ol, \u00a1qu\u00e9 horror!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>14<\/sup>\u00a0Despu\u00e9s de muchas vacilaciones (y encuestas desfavorables), el gobierno Gonz\u00e1lez convoc\u00f3 finalmente el refer\u00e9ndum el 31 de enero de 1986 (Sacrist\u00e1n hab\u00eda fallecido medio a\u00f1o antes). Se celebr\u00f3 el 12 de marzo con una participaci\u00f3n inferior al 60%. Gan\u00f3 la opci\u00f3n de la permanencia ot\u00e1nica con el 56,85% de los votos (los partidarios del NO sumaron el apreciable porcentaje del 43,15%). Las elecciones generales celebradas pocos meses despu\u00e9s dieron de nuevo la mayor\u00eda absoluta al PSOE de Gonz\u00e1lez-Guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>15<\/sup>\u00a0\u00abEntrevista con <i>Mundo Obrero<\/i>\u00bb. <i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, op. cit., p. 214. El entrevistador no fue el Carlos Piera poeta y ling\u00fcista, autor de un poema dedicado a Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>16<\/sup>\u00a0Sobre la singularidad, riqueza e importancia del ecologismo comunista de Sacrist\u00e1n, v\u00e9ase Ariel Petruccelli, <i>Ecomunismo. Defender la vida, destruir el sistema.<\/i> Buenos Aires: Ediciones IPS, 2025<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>17<\/sup>\u00a0Texto de marzo de 1983. V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, ob. cit., pp. 160-168.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>18<\/sup>\u00a0A lo que a\u00f1ad\u00eda que en lo que se refer\u00eda a las sociedades conocidas, o en la medida en que se negaba, la tesis sonaba realista y los hechos conocidos parec\u00edan concordar con ella. \u00abPero no da ni una tenue pista para hacerse una idea de por qu\u00e9 y c\u00f3mo se van a superar esas tensiones en el socialismo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>19<\/sup>\u00a0V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa,<\/i> ob. cit., pp. 128-159.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>20<\/sup>\u00a0V\u00e9ase F. Fern\u00e1ndez Buey, \u00abSobre el racionalismo atemperado de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (2005). En <i>Sobre Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Barcelona: El Viejo Topo, 2015, pp. 405-414.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>21<\/sup>\u00a0En su conversaci\u00f3n con Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9 (<i>D<\/i>e<i> la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, ob. cit., pp. 91-114), observaba Sacrist\u00e1n: \u00ab<i>Dial\u00e9ctica<\/i> ha querido decir tambi\u00e9n globalizaci\u00f3n, conocimiento de totalidades, atenci\u00f3n a las totalidades, y aqu\u00ed s\u00ed que viene una interesante reflexi\u00f3n. Se puede decir que tal vez los problemas ecol\u00f3gico-sociales solo tienen soluci\u00f3n por la v\u00eda del <i>mesot\u00e9s <\/i>aristot\u00e9lico. Esto tambi\u00e9n es dial\u00e9ctica, buscar el sistema de equilibrios.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>22<\/sup> En estos t\u00e9rminos por ejemplo: \u00abLa pol\u00edtica comunista tradicional ha sufrido en la Espa\u00f1a de la \u201ctransici\u00f3n\u201d una derrota pol\u00edtica sin precedentes en la Europa contempor\u00e1nea. (Para hallar una derrota pol\u00edtica \u2013no militar\u2013 semejante a la experimentada por la estrategia de Santiago Carrillo, Nicol\u00e1s Sartorius, Jordi Sol\u00e9 Tura, Ignacio Gallego y otros supuestos genios de la \u201ct\u00e1ctica\u201d y el \u201crealismo pol\u00edtico\u201d hay que remontarse a la Francia de la d\u00e9cada de los cuarenta del siglo pasado, cuando la torpeza del partido democr\u00e1tico-socialista dirigido por Ledru-Rollin condujo a las clases subalternas a un desastre parecido.)\u00bb En este contexto, Sacrist\u00e1n se refer\u00eda tambi\u00e9n al PSUC al hablar del PCE.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>23<\/sup>\u00a0Pol\u00edtico de trayectoria franquista, fue el segundo presidente del gobierno espa\u00f1ol tras la muerte de Franco. Mont\u00f3 desde el poder un partido, Uni\u00f3n del Centro Democr\u00e1tico, que gan\u00f3 las elecciones de junio de 1977. Presiones de la derecha de su propio partido y de sectores franquistas del ej\u00e9rcito le hicieron dimir en febrero de 1981, el a\u00f1o del fracasado golpe militar de Armada y Tejero<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>24<\/sup>\u00a0M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, ob. cit., pp. 157-159.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>25<\/sup> Sacrist\u00e1n, que hablaba ocho a\u00f1os antes de la desintegraci\u00f3n sovi\u00e9tica, fue cr\u00edtico de la URSS, especialmente tras la invasi\u00f3n de Checoslovaquia y la aniquilaci\u00f3n de la Primavera de Praga. En una carta, escrita pocos d\u00edas de la invasi\u00f3n, de 25 de agosto de 1968 se\u00f1alaba: \u00abTal vez porque yo, a diferencia de lo que dices de ti [Xavier Folch, un editor, camarada suyo entonces del PSUC], no esperaba los acontecimientos, la palabra \u201cindignaci\u00f3n\u201d me dice poco. El asunto me parece lo m\u00e1s grave ocurrido en muchos a\u00f1os, tanto por su significaci\u00f3n hacia el futuro cuanto por la que tiene respecto de cosas pasadas. Por lo que hace al futuro, me parece s\u00edntoma de incapacidad de aprender. Por lo que hace al pasado, me parece confirmaci\u00f3n de las peores hip\u00f3tesis acerca de esa gentuza, confirmaci\u00f3n de las hip\u00f3tesis que siempre me resist\u00ed a considerar. La cosa, en suma, me parece final de acto, si no ya final de tragedia.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>26<\/sup>\u00a0Sacrist\u00e1n inici\u00f3 su militancia en el PSUC-PCE en la primavera de 1956, al finalizar sus estudios de l\u00f3gica, historia de la ciencia y epistemolog\u00eda en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y de Investigaci\u00f3n de Fundamentos de la Universidad de M\u00fcnster (Westfalia, entonces RFA). Su ruptura con el PCE, en absoluto signific\u00f3 alejamiento de la pol\u00edtica activa. Sacrist\u00e1n fue militante del CANC, miembro de la Federaci\u00f3n de Ense\u00f1anza de CCOO, y se mantuvo muy activo en lucha antiot\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>27<\/sup>\u00a0Sin que Sacrist\u00e1n negara la importancia de la autocr\u00edtica o dejara \u00e9l mismo de practicarla. El mismo hab\u00eda escrito: \u00abEn Luk\u00e1cs, como en cualquier comunista inteligente, cr\u00edtica del estalinismo es autocr\u00edtica, porque no es sensato creerse insolidario de treinta a\u00f1os del propio pasado pol\u00edtico, aunque uno tenga s\u00f3lo veinte\u00bb (<i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, Barcelona: El Viejo Topo, 1983, p. 244)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>28<\/sup>\u00a0Para un mayor desarrollo de estas cr\u00edticas, v\u00e9ase \u00abEntrevista con <i>Mundo Obrero<\/i>\u00bb. <i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, ob. cit., pp. 211-225.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>29<\/sup>\u00a0El consejo de redacci\u00f3n de la revista estuvo formado inicialmente por Giulia Adinolfi, Rafael Argullol, Mar\u00eda Jos\u00e9 Aubert, Miguel Candel, Antoni Dom\u00e8nech, Francisco Fern\u00e1ndez Buey, Ramon Garrabou y Manuel Sacrist\u00e1n. Sobre Giulia Adinolfi v\u00e9ase: <a href=\"https:\/\/giuliaadinolfi.caladona.org\/\">https:\/\/giuliaadinolfi.caladona.org\/<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>30<\/sup>\u00a0V\u00e9ase <i>De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, ob. cit., pp. 11-22.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>31<\/sup>\u00a0Un gran proyecto enciclop\u00e9dico dirigido por el soci\u00f3logo, amigo suyo de juventud, Esteban Pinilla de las Heras que no lleg\u00f3 a publicarse finalmente. Algunas de las voces que Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 para la enciclopedia pueden verse en el imprescindible ensayo de Pinilla de las Heras, <i>En menos de la libertad<\/i>, Barcelona: Anthropos, 1989. El profesor Laureano Bonet ha editado tambi\u00e9n algunas de estas voces \u2013Personalismo, Simone Weil\u2013 en la revista <i>mientras tanto <\/i>y en otras publicaciones. Para el documento de Arr\u00e1s: \u00abTextos enviados al Seminario de Arr\u00e1s. Verano de 1963\u00bb. M. Sacrist\u00e1n, <i>Filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del partido<\/i>, Irrecuperables, 2025, pp. 204-228 (edici\u00f3n y presentaci\u00f3n de Miguel Manzanera).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>32<\/sup>\u00a0M. Sacrist\u00e1n, <i>Seis conferencias<\/i>, Barcelona: El Viejo Topo, 2004, pp. 27-54.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>33<\/sup>\u00a0M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, ob. cit., pp. 48-53.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>34<\/sup>\u00a0M. Sacrist\u00e1n, <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op cit., pp. 232-249.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>35<\/sup>\u00a0Junto con Marx, Luk\u00e1cs fue el autor que m\u00e1s tradujo, unas cuatro mil p\u00e1ginas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>36<\/sup>\u00a0Sacrist\u00e1n tradujo, prolog\u00f3 y anot\u00f3 a dos de ellos: \u00c1gnes Heller y Gy\u00f6rgy Markus<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>37<\/sup>\u00a0Para un comentario detallado del Luk\u00e1cs de las <i>Conversaciones<\/i> de 1966, M. Sacrist\u00e1n, \u00abSobre Luk\u00e1cs\u00bb. <i>Seis conferencias,<\/i> ob. cit., pp. 157-194.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>38<\/sup>\u00a0En Espa\u00f1a la utilizaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n del amianto est\u00e1 prohibida desde 2002 tras la Orden Ministerial de 7\/XII\/2001 por la que se modific\u00f3 el anexo I del Real Decreto 1406\/1989 de 10 de noviembre sobre limitaciones a la comercializaci\u00f3n y al uso de ciertas sustancias y preparados peligrosos. Las personas fallecidas, las v\u00edctimas por su uso y presencia industrial y naviera no han cesado en estos veinte y tres \u00faltimos a\u00f1os. Ni en Espa\u00f1a ni en otros pa\u00edses europeos. Uno de los grandes e inagotables luchadores obreros contra esta industria criminal, sigue activo a sus casi 90 a\u00f1os, es un antiguo trabajador de la empresa espa\u00f1ola Uralita, S. A.: Paco B\u00e1ez Baquet. V\u00e9ase Salvador L\u00f3pez Arnal (ed), <i>Desvelando el silencio sobre el amianto. Conversaciones con Francisco B\u00e1ez Baquet<\/i>, M\u00e1laga: Ediciones del Genal, 2016<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>39<\/sup>\u00a0Sacrist\u00e1n habl\u00f3 con detalle de la cr\u00edtica material de la ciencia en sus clases de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales del curso 1981-1982. V\u00e9ase, M. Sacrist\u00e1n, <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales III,<\/i> Barcelona: Montesinos, 2025.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>40<\/sup>\u00a0V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Intervenciones pol\u00edticas, <\/i>ob. cit,<i> <\/i> pp. 225-226.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>41<\/sup>\u00a0Fue tambi\u00e9n su caso desde luego, sin que de ello deba inferirse lejan\u00eda o desinter\u00e9s por asuntos metaf\u00edsicos de calado filos\u00f3fico. Basta leer las p\u00e1ginas finales de <i>El trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia<\/i> (Barcelona, Montesinos).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>42<\/sup>\u00a0Ecomunismo, t\u00edtulo de su \u00faltimo libro, es la excelente palabra-concepto sugerida por Ariel Petruccelli.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>43<\/sup>\u00a0M. Sacrist\u00e1n,<i> Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica, ob. cit., <\/i>pp. 49-50.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>44)<\/sup> Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 la voz \u00abAlienaci\u00f3n\u00bb para el <i>Diccionario de Filosof\u00eda<\/i>, 1969, edici\u00f3n de Dagobert D. Runes cuya traducci\u00f3n coordin\u00f3. Puede verse ahora en <i>Papeles de filosof\u00eda,<\/i> ob. cit., pp. 411-413.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>45<\/sup>) Sobre Lenin, v\u00e9anse \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb y \u00abLenin y la filosof\u00eda\u00bb. En M. Sacrist\u00e1n,<i> Sobre Marx y marxismo<\/i>, ob. cit., pp. 133-175 y 176-190 respectivamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>46<\/sup>) \u00abGramsci es un cl\u00e1sico, no es una moda\u00bb<i>. De la primavera de Praga al marxismo ecologista. Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>, ob. cit., pp. 81-89.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>47<\/sup>\u00a0Liga Comunista Revolucionaria y Movimiento Comunista de Espa\u00f1a, posteriormente Movimiento Comunista (En Catalu\u00f1a, MCC).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>48<\/sup>\u00a0Por su aspiraci\u00f3n a la formaci\u00f3n de un Estado propio, en el caso, en aquel tiempo, de los nacionalismos vasco y catal\u00e1n (posteriormente el gallego).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>49<\/sup>\u00a0Aproximadamente la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola en aquellos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>50<\/sup>\u00a0<i>El Norte de Castilla<\/i>, abril de 1983.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>51<\/sup> Sacrist\u00e1n tradujo <i>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica <\/i>de Mario Bunge (Barcelona, Ariel, 1969). El f\u00edsico y fil\u00f3sofo argentino, que elogi\u00f3 su trabajo, intent\u00f3 ayudarle cuando fue expulsado por motivos pol\u00edticos de la Universidad de Barcelona en 1965. Sacrist\u00e1n agradeci\u00f3 el fraternal gesto de Bunge pero desech\u00f3 el ofrecimiento para no tener que exiliarse y poder seguir combatiendo en \u00abel interior\u00bb, en Espa\u00f1a, contra la dictadura franquista. Su resistencia nunca fue una \u00abresistencia silenciosa\u00bb. Puede verse la entrevista a Mario Bunge (de Carlos Muntaner) sobre Sacrist\u00e1n en: M. Sacrist\u00e1n, <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales II<\/i>, Barcelona: Editorial Montesinos, 2024, pp. 470-476.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>52<\/sup>\u00a0Sobre el uso de las met\u00e1foras en ciencia, v\u00e9ase F. Fern\u00e1ndez Buey,<i> La ilusi\u00f3n del m\u00e9todo. Por un racionalismo bien temperado<\/i>, Barcelona: Cr\u00edtica (reedici\u00f3n, con nuevo pr\u00f3logo, en 2004).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>53<\/sup> En el sentido de Edward P. Thompson.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>54<\/sup>\u00a0Reimpresa como \u00abAlgunos atisbos pol\u00edtico-ecol\u00f3gicos de Marx\u00bb, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa, ob cit., <\/i>pp. 180-196.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>55<\/sup>\u00a0Sobre sus consideraciones sobre Podolinski, v\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Filosof\u00eda y metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales III, ob. cit<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>56<\/sup>\u00a0<i>mientras tanto<\/i>, n\u00ba 24, diciembre de 1984.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>57<\/sup>\u00a0Se expres\u00f3 en t\u00e9rminos muy parecidos en un carta de 18 de febrero de 1978 dirigida a Daniel Lacalle, publicada en el n\u00famero 8 de <i>Materiales<\/i>, 1978: \u00abPero tambi\u00e9n me diferencio del anarquismo, al menos del corriente: no creo (como creen el leninismo tradicional y la vieja socialdemocracia, etc.) en la existencia de estrategias, de esos \u201cengarces\u201d y \u201csoluciones correctas\u201d que buscas t\u00fa y buscan los \u201ceurocomunistas\u201d en la medida en que de verdad se diferencian de la nueva socialdemocracia; pero creo (a diferencia de los anarquistas) que las mediaciones son inevitables, a tenor de la experiencia hist\u00f3rica y tambi\u00e9n por simple an\u00e1lisis; s\u00f3lo que pienso (con Lenin y contra el leninismo, por as\u00ed decirlo) que las mediaciones son imprevisibles: no las pone la voluntad sola, ni menos la pseudociencia de la estrategia\u00bb. Por lo tanto, prosegu\u00eda, \u00abno caigo en la tentaci\u00f3n de inventar mediaciones ni, consiguientemente, y por ejemplo, habr\u00eda firmado el pacto de la Moncloa; con lo que te sugiero que mis propuestas no son \u201cen \u00faltima instancia id\u00e9nticas\u201d a las de los \u201ceurocomunistas\u201d. Desde mi punto de vista, firmar el pacto de la Moncloa o, en general, fabular v\u00edas al socialismo es meterse a zascandil de la historia, intentar ser universal y perder en el intento hasta la misma identidad de uno; es, en suma, querer ser demiurgo y quedarse en mequetrefe. Y eso mismo me parece en general el empe\u00f1arse el hombre en instrumentar \u201cengarces\u201d entre el d\u00eda y el siglo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>58<\/sup>\u00a0Un partido fundado por el economista Ram\u00f3n Tamames, hasta entonces miembro del PCE, un partido de breve existencia. La evoluci\u00f3n posterior del que fuera vicealcalde de Madrid por el PCE, le sit\u00faa a sus 93 a\u00f1os en las cercan\u00edas (cercanas) de VOX, el partido de la extrema derecha fascista espa\u00f1ola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>59<\/sup>\u00a0Originariamente publicada en <i>Laye<\/i> (Barcelona), 1951 (14), p. 69; reeditada en <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, Barcelona: Icaria, 1984, pp. 470-71<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>60<\/sup>\u00a0V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, ob. cit., pp. 160-168.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>61<\/sup>\u00a0V\u00e9ase \u00abCarta de la redacci\u00f3n del n.\u00ba 1 de <i>mientras tanto<\/i>\u00bb. Ibidem, pp. 48-53.<\/span><\/p>\n<p>PS. Una versi\u00f3n anterior de este trabajo se public\u00f3 en <a href=\"https:\/\/kalewche.com\/cr9\/\">https:\/\/kalewche.com\/cr9\/<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abComentarios a las 13 tesis de T., J. y F.\u00bb 1\u00a0es el t\u00edtulo de uno de los \u00faltimos escritos de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16128,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-19323","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19323"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19324,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19323\/revisions\/19324"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}