{"id":19374,"date":"2026-02-27T05:00:21","date_gmt":"2026-02-27T04:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19374"},"modified":"2026-02-27T01:48:04","modified_gmt":"2026-02-27T00:48:04","slug":"primavera-silenciosa-en-la-urss-al-margen-de-la-agricultura-industrial-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19374","title":{"rendered":"\u00abPrimavera silenciosa\u00bb en la URSS: al margen de la agricultura industrial rusa"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv2652888931gmail-ydp21654378yiv6799362770ydp9e724d86pasted-link\">\n<p><strong>A\u00f1os 80. Mientras la agricultura sovi\u00e9tica se industrializa y los insumos qu\u00edmicos inundan los campos rusos, el escritor Ivan Filonenko denuncia un desastre ecol\u00f3gico. En su libro \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo en la Tierra?\u00bb, relata las alternativas al modelo productivista mientras se maravilla ante la belleza de la vida. \u00a1En marcha hacia los koljoses ecol\u00f3gicos!<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b><em>\u00ab<\/em><\/b><em>\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 la vida en el comunismo? Cada uno tendr\u00e1 su propio televisor y helic\u00f3ptero. Por ejemplo, si oyes en la televisi\u00f3n que se vende leche en Sverdlovsk, te subir\u00e1s a tu helic\u00f3ptero y te ir\u00e1s a Sverdlovsk a comprar leche. \u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00ab\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre un pesimista sovi\u00e9tico y un optimista sovi\u00e9tico? Un pesimista sovi\u00e9tico cree que las cosas no pueden empeorar, mientras que un optimista sovi\u00e9tico cree que s\u00ed empeorar\u00e1n.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Chistes sovi\u00e9ticos tard\u00edos<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Casi cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la invasi\u00f3n imperial y colonial a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, y de su guerra genocida, \u00bfc\u00f3mo pensar la doble cat\u00e1strofe que estamos viviendo, desde Europa, en el Antropoceno<sup>2<\/sup>? Mirando hacia atr\u00e1s poco despu\u00e9s de la invasi\u00f3n rusa, el antrop\u00f3logo Charles St\u00e9panoff lamentaba que, tras el fin de la Guerra Fr\u00eda, \u00ab<em>en lugar de fundar la nueva Europa sobre el descubrimiento rec\u00edproco y la diversidad cultural [&#8230;], en lugar de preguntarnos juntos cu\u00e1les son las m\u00faltiples formas de ser europeos, hayamos adoptado un modelo occidental uniforme. [&#8230;] Lo que Europa est\u00e1 perdiendo, lo que se est\u00e1 desgarrando en el Este<\/em>, a\u00f1ad\u00eda, <i>es una parte de su alma: una libertad resiliente, modos de subsistencia aut\u00f3nomos, formas de habitar la Tierra<\/i>\u00bb<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>Los estudios rusos, cauc\u00e1sicos, de Europa del Este y de Asia Central pueden ayudarnos a reflexionar sobre nuestra condici\u00f3n terrenal y su historia. En su obra <i>It Was Forever Until it Was no More<\/i>, el antrop\u00f3logo Alexei Yurchak analizaba c\u00f3mo la \u00faltima generaci\u00f3n de sovi\u00e9ticos se hab\u00eda reapropiado de forma creativa del lenguaje oficial de la gerontocracia \u2014como el de la producci\u00f3n cultural occidental denostada por la nomenklatura\u2014 para dar sentido a su existencia en un mundo sovi\u00e9tico que, sin embargo, se consideraba eterno<sup>4<\/sup>. Fruto de su experiencia en Leningrado y de su trayectoria acad\u00e9mica internacional, el trabajo de Yurchak se centraba, sin embargo, en una juventud urbana relativamente alejada de la crisis medioambiental y social radical que sufr\u00edan las zonas rurales sovi\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Nacido en 1934, el escritor Ivan Emelyanovich Filonenko comenz\u00f3 a interesarse por el mundo rural sovi\u00e9tico y el desastre ecol\u00f3gico ya en la d\u00e9cada de 1970.<\/p>\n<p>En una serie de publicaciones basadas en investigaciones realizadas en las regiones, se preguntaba por el futuro ecol\u00f3gico de la humanidad desde un mundo sovi\u00e9tico devastado por la crisis medioambiental. Estos ensayos se recopilaron en un libro publicado en 1987 en Mosc\u00fa con el t\u00edtulo <i>\u00bfQui\u00e9n soy yo en la Tierra?<\/i><sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Observador l\u00facido y matizado de las pr\u00e1cticas y evoluciones de sus contempor\u00e1neos, Filonenko recopil\u00f3 una serie de testimonios de expertos y profesionales de la agricultura sovi\u00e9tica inmersos en las transformaciones socioecol\u00f3gicas de la URSS agonizante. Sus escritos alternan entre investigaciones de campo y reflexiones existenciales a trav\u00e9s del relato de un continuo ir y venir entre sus viajes por las regiones, visitando explotaciones con pr\u00e1cticas alternativas, y una larga discusi\u00f3n con Terentii Semyenovich Maltsev, uno de los primeros agr\u00f3nomos en dar la voz de alarma sobre la cat\u00e1strofe agr\u00edcola y medioambiental tras la Gran Aceleraci\u00f3n<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a la visi\u00f3n de un ecocidio sovi\u00e9tico generalizado, la obra de Filonenko, pr\u00e1cticamente desconocida en Occidente, ofrece as\u00ed una inmersi\u00f3n en un mundo que dista mucho de ser un\u00edvoco, herm\u00e9tico, gris y est\u00e1tico. Al igual que la juventud sovi\u00e9tica estudiada por Yurchak, el autor y sus protagonistas muestran una formidable capacidad para pensar y desarrollar alternativas al modelo productivista promovido por Mosc\u00fa y por las grandes empresas agroqu\u00edmicas capitalistas<sup>7<\/sup>. En las ruinas sovi\u00e9ticas de la \u00abquimizaci\u00f3n\u00bb de la agricultura, florecen pr\u00e1cticas, sensibilidades y reflexiones medioambientales complejas. Aqu\u00ed proponemos restituir algunos de estos desarrollos para el lector franc\u00f3fono<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>Una \u00abprimavera silenciosa\u00bb al estilo sovi\u00e9tico<\/strong><\/p>\n<p>Durante un pleno del Comit\u00e9 Central del PCUS en junio de 1964, Jruschov afirm\u00f3: \u00abSi Vladimir Lenin estuviera vivo, probablemente dir\u00eda algo as\u00ed: \u201cEl comunismo es el poder sovi\u00e9tico, m\u00e1s la electrificaci\u00f3n de todo el pa\u00eds, m\u00e1s la quimizaci\u00f3n de la econom\u00eda nacional\u201d\u00bb. Esta gran campa\u00f1a de \u00abquimizaci\u00f3n\u00bb de la URSS, iniciada en la d\u00e9cada de 1950 y que condujo al uso masivo de \u00abvenenos qu\u00edmicos<sup>9<\/sup>\u00bb en la agricultura, no tard\u00f3 en tener efectos devastadores sobre el medio ambiente y la salud de los sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, en la regi\u00f3n de las Tierras V\u00edrgenes de Kazajist\u00e1n, se experiment\u00f3 con herbicidas mediante pulverizaciones a\u00e9reas sobre superficies de varios millones de hect\u00e1reas&#8230; A pesar de las primeras alertas de los toxic\u00f3logos, la quimizaci\u00f3n de la agricultura contaba entonces con el consenso de los agr\u00f3nomos. El propio Maltsev escribi\u00f3 en 1963: \u00abSi alguien me pregunta qu\u00e9 necesitan hoy los campos siberianos, no dudar\u00e9 en responder: herbicidas\u00bb. En la URSS surgieron aqu\u00ed y all\u00e1 alertas sobre los peligros de los pesticidas, pero entonces no exist\u00eda ning\u00fan trabajo de envergadura que documentara sus efectos nocivos para el p\u00fablico sovi\u00e9tico. La obra de Rachel Carson, <i>Silent Spring<\/i>, se tradujo al ruso en 1966, pero solo se imprimieron 500 ejemplares y se distribuyeron a una lista de \u00abespecialistas\u00bb.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, los efectos de los pesticidas observados en la URSS son similares a los descritos por Carson en Estados Unidos: <em>\u00abMaltsev a\u00fan recuerda esas im\u00e1genes [&#8230;], cuando los bosques y los campos rebosaban de todo tipo de animales, caza y p\u00e1jaros cantores. Ante sus ojos, la belleza de la naturaleza transuraliana se desvanec\u00eda y empobrec\u00eda. Los saltamontes ya no vuelan bajo tus pies cuando caminas por la hierba en verano. Y las codornices se extinguieron hace mucho tiempo, ya no se les oye cantar \u201ccui-cui\u201d o \u201cdulce noche\u201d. Los campos, las praderas y los bosques est\u00e1n silenciosos, como si toda la naturaleza estuviera adormecida\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_19376\" aria-describedby=\"caption-attachment-19376\" style=\"width: 478px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Terentii-Semyenovich-Maltsev.png.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19376\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Terentii-Semyenovich-Maltsev.png.webp\" alt=\"\" width=\"478\" height=\"650\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Terentii-Semyenovich-Maltsev.png.webp 552w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Terentii-Semyenovich-Maltsev.png-221x300.webp 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 478px) 100vw, 478px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19376\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Terentii Semyenovich Maltsev<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>El uso de pesticidas era a menudo desproporcionado debido a su planificaci\u00f3n previa al trabajo de las explotaciones colectivas<sup>11<\/sup>. En todas partes y en todas las recomendaciones de las regiones se encontraban<i> \u00ablas mismas normas sindicales, que simplemente se transfieren mec\u00e1nicamente de un manual a otro, a nivel local. Y \u201clegitiman\u201d un consumo excesivo de pesticidas del 20 al 30 %\u00bb<\/i>. Sin embargo, <em>\u00abno hay nadie que critique desde abajo, nadie que dude, porque la mayor\u00eda de las explotaciones colectivas y estatales no cuentan con agr\u00f3nomos para la protecci\u00f3n de las plantas\u00bb.<\/em> A principios de la d\u00e9cada de 1980, la agricultura sovi\u00e9tica necesitaba 44 000 agr\u00f3nomos para la protecci\u00f3n de las plantas, pero solo contaba con 15 500, la mitad de los cuales ni siquiera ten\u00edan formaci\u00f3n especializada. El resultado: las complejas recomendaciones recaen en manos de agr\u00f3nomos generalistas que aplican mec\u00e1nicamente las dosis m\u00e1ximas <i>\u00abpara no ser acusados de negligencia\u00bb.<\/i><\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de pesticidas se desvincul\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de las necesidades locales con la creaci\u00f3n en 1979 del Servicio Pansovi\u00e9tico de Agroqu\u00edmica (<i>\u0421\u0435\u043b\u044c\u0445\u043e\u0437\u0445\u0438\u043c\u0438\u044f)<\/i>, una estructura integrada en la industria qu\u00edmica que aument\u00f3 las entregas de productos a los koljoses y sovjoses.<em> \u00abA\u00f1o tras a\u00f1o, nos imponen un plan qu\u00edmico, <\/em>explic\u00f3 un agr\u00f3nomo a Filonenko<em>. Un plan para nosotros, otro para los aviadores. Y si intento evitar aunque sea un deshierbe qu\u00edmico o rechazo los servicios de aviaci\u00f3n agr\u00edcola, en el mejor de los casos me castigan y, en el peor, me despiden. No importa si el tratamiento es necesario o no\u00bb. <\/em>En 1984, la agricultura sovi\u00e9tica recibi\u00f3 575 000 toneladas de pesticidas, gran parte de los cuales deb\u00edan utilizarse a toda costa para cumplir con las cuotas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19375\" aria-describedby=\"caption-attachment-19375\" style=\"width: 485px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Dessin-de-G.-Ogorodnikova.png.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19375\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Dessin-de-G.-Ogorodnikova.png-775x1024.webp\" alt=\"\" width=\"485\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Dessin-de-G.-Ogorodnikova.png-775x1024.webp 775w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Dessin-de-G.-Ogorodnikova.png-227x300.webp 227w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Dessin-de-G.-Ogorodnikova.png-768x1014.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Dessin-de-G.-Ogorodnikova.png.webp 820w\" sizes=\"auto, (max-width: 485px) 100vw, 485px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19375\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abYa ves, despu\u00e9s de nuestros pesticidas en el campo, los animalitos ya est\u00e1n muertos\u00bb. <em>Krokodil<\/em>, peri\u00f3dico sat\u00edrico sovi\u00e9tico, n.\u00ba 16, junio de 1975. Dibujo de G. Ogorodnikova.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>La investigaci\u00f3n de Filonenko muestra que los profesionales de la quimizaci\u00f3n eran a veces conscientes del da\u00f1o causado a la naturaleza y ten\u00edan que \u00abhacer trampa\u00bb y \u00abretorcerse\u00bb para reducir los da\u00f1os de los planes de fumigaci\u00f3n. Pero para la mayor\u00eda de los expertos, \u00ablos ac\u00e9rrimos defensores de los remedios qu\u00edmicos\u00bb, cuestionar el uso de pesticidas provocaba \u00abrisas, a veces ir\u00f3nicas, a veces despectivas. [\u2026] Los expertos estaban a favor del m\u00e9todo \u201cadaptado a la \u00e9poca\u201d \u2014los pesticidas\u2014 y calificaban cualquier otro m\u00e9todo de anticuado y casi patriarcal\u00bb.<\/p>\n<p><i>\u00abLos agr\u00f3nomos no son los \u00fanicos que se permiten convencer a los agricultores de que el uso correcto de los pesticidas <\/i>\u201cgarantiza su inocuidad para los seres humanos, los animales y el medio ambiente\u201d<em>. Preg\u00fantese qu\u00e9 tipo de loco podr\u00eda escribir algo as\u00ed. Pues bien, no es un chiflado, sino un miembro en activo de la Academia de Ciencias Agr\u00edcolas, N. M. Golychin. La revista <\/em>Protecci\u00f3n de las Plantas<i> comparti\u00f3 sus reflexiones con los lectores en su n\u00famero de enero de 1983. Apl\u00edquenlos, dicen, con valent\u00eda, pero no violen las instrucciones, y la naturaleza florecer\u00e1\u00bb<\/i><sup>12<\/sup><i>.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00abBajo la influencia de tales declaraciones, la mayor\u00eda de los agr\u00f3nomos est\u00e1n convencidos de que <\/i>\u201cel uso de pesticidas es una parte esencial de la tecnolog\u00eda progresista\u201d<em>. Son muy conscientes de la alta rentabilidad de los gastos en protecci\u00f3n qu\u00edmica de las plantas. [&#8230;] Pero ni siquiera conocen los da\u00f1os econ\u00f3micos que los pesticidas causan a la naturaleza y al ser humano: aumento de las enfermedades de la poblaci\u00f3n, disminuci\u00f3n de la fertilidad del suelo, contaminaci\u00f3n del agua y del aire, destrucci\u00f3n del mundo de los insectos \u00fatiles y, finalmente, necesidad de aumentar cada a\u00f1o los gastos para la misma protecci\u00f3n de las plantas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><strong>Koljoses alternativos<\/strong><\/p>\n<p>Una parte importante del texto de Filonenko se centra en describir las explotaciones agr\u00edcolas que han abandonado voluntariamente los pesticidas. Estas experiencias, repartidas por toda la URSS, siguen siendo marginales, pero existen. Sin embargo, pasan desapercibidas para los medios de comunicaci\u00f3n y Filonenko solo tiene conocimiento de ellas a trav\u00e9s de la carta recibida por Maltsev en 1979, tras la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo en la prensa especializada en el que se criticaba el uso de pesticidas.<\/p>\n<p>\u00abHasta 1973, no utilizamos herbicidas en nuestra granja estatal durante seis a\u00f1os. El esquema de cultivo \u00f3ptimo nos permit\u00eda combatir las malas hierbas sin ellos\u00bb, indica una de estas cartas<em>.<\/em> El agr\u00f3nomo jefe de la granja estatal \u00abAurora\u00bb, A. Bondarev, de la regi\u00f3n de Kemerovo, expresa en ella su convicci\u00f3n basada en su experiencia personal: <em>\u00ab<\/em>Algunas personas consideran que el deshierbe qu\u00edmico es un signo progresista de la intensificaci\u00f3n de la producci\u00f3n. Yo creo que, cuando se considera la \u00fanica salida, cuando se utiliza como cobertura de un cultivo bajo, indica m\u00e1s bien una agricultura extensiva<em>\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>En todas partes, el abandono de los pesticidas y el aumento de los rendimientos han sido posibles, como escribe un agr\u00f3nomo, \u00abgracias a la introducci\u00f3n de un sistema de cultivo que protege los suelos, al control de la rotaci\u00f3n de cultivos y a la realizaci\u00f3n de las labores agr\u00edcolas en el momento \u00f3ptimo\u00bb<i>.<\/i><\/p>\n<p>Una parte importante del texto de Filonenko se centra en describir las explotaciones agr\u00edcolas que han abandonado voluntariamente los pesticidas. Estas experiencias, repartidas por toda la URSS, siguen siendo marginales, pero existen.<\/p>\n<p>A pesar de estos \u00e9xitos de la agricultura alternativa, Filonenko destaca el silencio casi total de los medios de comunicaci\u00f3n, revelador de un sesgo institucional que valora la quimizaci\u00f3n como s\u00edmbolo de modernidad. As\u00ed, describe los mecanismos mediante los cuales la URSS produjo y mantuvo lo que \u00e9l denomina \u00abignorancia medioambiental\u00bb.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Filonenko explora la forma en que los koljosianos aprendieron a vivir en ecosistemas destruidos por la gesti\u00f3n productivista de la tierra. A trav\u00e9s de las experiencias pioneras de Arkadi Pavlovitch Aidak en Chuvasia, el autor muestra la aparici\u00f3n, en el coraz\u00f3n mismo del sistema sovi\u00e9tico, de pr\u00e1cticas ecol\u00f3gicas alternativas, capaces de devolver la vida a paisajes considerados irremediablemente arruinados. El texto refleja un momento parad\u00f3jico de la historia sovi\u00e9tica: mientras el Estado se encierra en una l\u00f3gica tecnocr\u00e1tica, los actores locales experimentan, inventan y restauran los entornos vivos a costa de un esfuerzo considerable, anticip\u00e1ndose a los enfoques agroecol\u00f3gicos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>La mayor parte de la investigaci\u00f3n de Filonenko se centra en la granja colectiva \u00abLa Chispa de Lenin\u00bb en Chuvasia y en su presidente, Arkadi Aidak. Al visitar el lugar, Filonenko descubre un paisaje marcado por una multitud de barrancos gigantescos, comparados con \u00abmonstruos\u00bb que destrozan la tierra. Estas formaciones, resultado de la erosi\u00f3n h\u00eddrica agravada por el pastoreo excesivo y el arado sistem\u00e1tico, devoraban las tierras cultivables y solo dejaban intactas unas estrechas franjas de suelo f\u00e9rtil en las cimas de las colinas. El 80 % de las tierras cultivables se consideraban perdidas. \u00abLos aldeanos se hab\u00edan acostumbrado a la idea de que la Madre Naturaleza<sup>13<\/sup> los hab\u00eda abandonado y que esas pobres tierras, plagadas de barrancos, ya no pod\u00edan darles nada\u00bb<i>.<\/i><\/p>\n<figure id=\"attachment_19378\" aria-describedby=\"caption-attachment-19378\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-chene-pesticides-aidak.png.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19378\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-chene-pesticides-aidak.png.webp\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-chene-pesticides-aidak.png.webp 743w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-chene-pesticides-aidak.png-300x220.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19378\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Un roble muerto por los pesticidas y dejado en su estado original por Aidak en medio de los campos como un \u00abmonumento\u00bb que recuerda \u00abuna actitud irracional hacia la naturaleza, hacia el propio campo\u00bb<sup>14<\/sup>.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>En 1964, Aidak, un joven maestro de 26 a\u00f1os que hab\u00eda pasado por el Komsomol<sup>15<\/sup>, fue nombrado presidente del kolj\u00f3s. Su diagn\u00f3stico inicial fue sorprendente: \u00abla erosi\u00f3n de la tierra provoca la erosi\u00f3n de las almas\u00bb. Comprende que restaurar la tierra equivaldr\u00e1 a restaurar el v\u00ednculo entre los habitantes y su entorno. Aidak proh\u00edbe el pastoreo en los barrancos que se cicatrizan de forma natural: las hierbas crecen y estabilizan la tierra; los \u00e1rboles se instalan, las aguas de escorrent\u00eda se ralentizan y los barrancos se rellenan.<\/p>\n<p>Aidak descubre que estos espacios degradados, una vez protegidos, se convierten en lugares ricos en biodiversidad. Lo que finalmente le lleva a decir: \u00ablos barrancos son nuestra riqueza\u00bb. Proporcionan multitud de servicios ecol\u00f3gicos: retenci\u00f3n de suelos y agua, h\u00e1bitats refugio, zona de nidificaci\u00f3n y dispersi\u00f3n de insectos, aves y peque\u00f1os mam\u00edferos, aut\u00e9nticos \u00abdep\u00f3sitos de vida\u00bb que riegan los campos circundantes y desempe\u00f1an la funci\u00f3n de \u00abservicio de protecci\u00f3n de las plantas\u00bb sin recurrir a la qu\u00edmica.<\/p>\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, los barrancos se convierten en zonas de conservaci\u00f3n activa: \u00absantuarios entomol\u00f3gicos\u00bb que albergan insectos polinizadores, entom\u00f3fagos y una extraordinaria diversidad floral. La granja crea nueve santuarios oficiales y considera que todos los barrancos representan ahora una inmensa zona natural protegida de 85 km<sup>2<\/sup>. Este mosaico de entornos constituye una vasta red ecol\u00f3gica que favorece la resiliencia de los campos.<\/p>\n<p>Aidak relata su infancia en estos paisajes y expresa una profunda emoci\u00f3n ante el progresivo retorno de la vida, que contrasta con el creciente silencio de los campos sovi\u00e9ticos saturados de pesticidas: \u00abMaltsev tiene raz\u00f3n, cada vez m\u00e1s a menudo las expectativas son vanas, el cielo sobre los campos est\u00e1 silencioso, af\u00f3nico, y los saltamontes no salen de la hierba. Y aqu\u00ed, en primavera&#8230;\u00bb \u2013Aidak cerr\u00f3 los ojos con placer\u2013 \u00ab&#8230; ninguna orquesta puede hacer lo que hacen las alondras\u00bb.<\/p>\n<p>En una larga escena, Filonenko observa un barranco lleno de plantas indeseables. Aidak explica que, lejos de ser \u00abin\u00fatiles\u00bb, las malas hierbas desempe\u00f1an un papel fundamental en la estabilizaci\u00f3n de las biocenosis. \u00abCada planta necesita a alguien, alimenta a alguien. Y tal vez se curan a s\u00ed mismas, se fortalecen. [\u2026] Por lo tanto, resulta que no hay hierbas in\u00fatiles en la naturaleza. Para el hombre es una mala hierba, pero para otra persona es la planta m\u00e1s necesaria\u00bb<em>.<\/em><\/p>\n<p>Su destrucci\u00f3n mediante herbicidas empobrece la flora, la fauna y los v\u00ednculos ecosist\u00e9micos. Aidak cita el ejemplo de Alemania, donde cerca de 200 especies de plantas de campo han desaparecido debido a los herbicidas. El razonamiento de Filonenko, poco com\u00fan en la URSS de la \u00e9poca, se adelanta a los debates contempor\u00e1neos: a\u00fan se desconocen las consecuencias a largo plazo de esta desaparici\u00f3n masiva de la biodiversidad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19377\" aria-describedby=\"caption-attachment-19377\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Arkadi-Pavlovich-Aidak.png.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19377\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Arkadi-Pavlovich-Aidak.png.webp\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Arkadi-Pavlovich-Aidak.png.webp 806w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Arkadi-Pavlovich-Aidak.png-300x216.webp 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-Arkadi-Pavlovich-Aidak.png-768x554.webp 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19377\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Arkadi Pavlovich Aidak, uno de los primeros agr\u00f3nomos en experimentar con \u00e9xito la agricultura sin pesticidas en Chuvasia<sup>16<\/sup>.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>El trabajo de las plantas, los insectos y las aves<\/strong><\/p>\n<p>Filonenko destaca un tema central de la ecolog\u00eda de Aidak: el reconocimiento de la agencia de los seres vivos. Para el presidente del kolj\u00f3s, los insectos \u00abtrabajan\u00bb: protegen los cultivos, polinizan plantas esenciales, aumentan los rendimientos y permiten prescindir de los pesticidas.<\/p>\n<p>Filonenko se\u00f1ala que la mayor\u00eda de los agr\u00f3nomos eval\u00faan a las abejas \u00fanicamente por el valor de la miel. Aidak, por el contrario, calcula su contribuci\u00f3n a la polinizaci\u00f3n. Los datos citados por el autor son sorprendentes: las abejas contribuyen con 2000 millones de rublos a la producci\u00f3n a escala sovi\u00e9tica, 16 millones de hect\u00e1reas dependen de su trabajo y una sola colonia puede aumentar en 0,9 quintales el rendimiento de semillas de tr\u00e9bol.<\/p>\n<p>Sin embargo, a principios de la d\u00e9cada de 1980, la URSS sufre una dram\u00e1tica escasez de abejas. La apicultura se considera a menudo poco rentable y se abandona. Aidak afirma: \u00abSi algo puede matar a una abeja, es la indiferencia\u00bb. En la \u00abChispa de Lenin\u00bb, al multiplicar los colmenares, se anima a los kolj\u00f3sianos a criar abejas. Incluso se establece un pago incentivador: por cada abeja, el propietario familiar recibe 10 rublos del kolj\u00f3s.<\/p>\n<p>En todo el mundo, los cient\u00edficos comienzan a afirmar que la necesidad de proteger a los polinizadores es una cuesti\u00f3n extremadamente urgente; y en Estados Unidos, al igual que en Checoslovaquia, se crean incluso servicios especiales de polinizaci\u00f3n mediante abejas para organizar, mediante alquiler, la polinizaci\u00f3n programada de los cultivos.<\/p>\n<p>\u00abNo son los insectos los que viven en nuestro mundo, sino nosotros los que vivimos en el mundo de los insectos\u00bb<em>, <\/em>declara [el entom\u00f3logo de \u00abLa Chispa de Lenin\u00bb], sin querer menospreciar a la especie humana. Simplemente quer\u00eda decir que es hora de que la humanidad abandone una actitud consumista hacia la naturaleza y coopere con ella, construyendo sus actividades econ\u00f3micas en funci\u00f3n de las posibilidades de la naturaleza. Y no solo en la realizaci\u00f3n de proyectos globales, sino tambi\u00e9n en las actividades cotidianas del agricultor\u00bb<em>.<\/em><\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, los habitantes de \u00abLa Chispa de Lenin\u00bb han fabricado miles de cajas nido. Estas \u00abinfraestructuras para aves\u00bb crean una red ecol\u00f3gica que regula los insectos. Filonenko cita como contrapunto el ejemplo mao\u00edsta de la empresa de exterminio total de gorriones, que provoc\u00f3 una explosi\u00f3n de plagas y oblig\u00f3 a China a importar aves del extranjero<sup>17<\/sup>. Conclusi\u00f3n: hay que aceptar compartir una parte de la cosecha, aproximadamente una cuarta parte, con los p\u00e1jaros y los insectos, un tributo inevitable de la vida. Los c\u00e1lculos productivistas ignoran estos equilibrios fundamentales.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los debates de Aidak y las observaciones de Filonenko, surge una profunda cr\u00edtica a la agricultura sovi\u00e9tica: la quimizaci\u00f3n se impone como s\u00edmbolo de modernidad, sin una base cient\u00edfica s\u00f3lida. Los planes agr\u00edcolas obligan a pulverizar, haya plagas o no. Los propios cient\u00edficos omiten en sus an\u00e1lisis el papel indispensable de los polinizadores y las biocenosis. En las sesiones acad\u00e9micas se habla del rendimiento, pero no de los seres vivos que lo hacen posible.<\/p>\n<p>El productivismo impulsado por Mosc\u00fa provoca adem\u00e1s la destrucci\u00f3n de los conocimientos locales: las soluciones sencillas y eficaces \u2014proteger a los insectos, conservar las tierras en barbecho\u2014 se ignoran porque no se ajustan a las normas tecnocr\u00e1ticas. Los \u00e9xitos de Aidak se reconocen, pero tard\u00edamente, tras a\u00f1os de lucha contra la hostilidad administrativa.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas experiencias rurales sovi\u00e9ticas muestran c\u00f3mo, en un mundo devastado, los koljosianos supieron inventar pr\u00e1cticas convivenciales, sobrias y regenerativas, formas de vivir entre las ruinas sin renunciar a la dignidad ni al cuidado de la vida.<\/p>\n<p><strong>Ep\u00edlogo: \u00bfHacia un comunismo de lo vivo?<\/strong><\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os, las corrientes eco-marxistas intentan renovar la cr\u00edtica al capitalismo a la luz de los tit\u00e1nicos retos medioambientales que se nos avecinan. La investigaci\u00f3n de Ivan Filonenko indica que un pensamiento ecol\u00f3gico alternativo pudo florecer durante el \u00absocialismo tard\u00edo\u00bb, en parte a partir de un ideal comunista que se renov\u00f3 a trav\u00e9s de la prueba de las cat\u00e1strofes y los experimentos agr\u00edcolas. Esta ecolog\u00eda sovi\u00e9tica alternativa apareci\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os del r\u00e9gimen antes de quedar r\u00e1pidamente sepultada por la transici\u00f3n a la econom\u00eda de mercado y sus convulsiones catacl\u00edsmicas.<\/p>\n<p>\u00abEstoy seguro de que la humanidad pronto saldr\u00e1 a la calle con pancartas en las que se podr\u00e1 leer \u201cAbajo los pesticidas en nuestros campos\u201d\u00bb<i>,<\/i> afirma Filonenko en su conclusi\u00f3n. \u00abFantas\u00eda, dir\u00e1n los cient\u00edficos. Y conozco el argumento en contra. Aparece en numerosos art\u00edculos cient\u00edficos: \u201cLa producci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de productos qu\u00edmicos para la protecci\u00f3n de los cultivos en nuestro pa\u00eds reflejan la tendencia mundial\u201d. El significado es claro: as\u00ed es como funcionan las cosas en todo el mundo, incluso en los pa\u00edses capitalistas avanzados, donde se sabe calcular los beneficios\u00bb<i>.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00ab<\/i>\u00bfBeneficios o ganancias?\u00bb, pregunt\u00f3 Arkadi Pavlovich Aidak cuando tambi\u00e9n abordamos esta \u00abtendencia mundial\u00bb. \u00abMe parece que todos los productores del mundo capitalista solo est\u00e1n interesados en una cosa: las ganancias. Y para ello, est\u00e1n dispuestos a hacer cualquier cosa con los alimentos, siempre que llame la atenci\u00f3n del cliente\u00bb. La ley de cada mercado, intent\u00e9 animar al presidente, haciendo tambi\u00e9n referencia a nuestro honesto comerciante\u00bb<i>.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00ab<\/i>No, no todo el mundo\u00bb, declar\u00f3 Aidak. \u00abEn eso se diferencia nuestra sociedad de la sociedad capitalista, porque nosotros no trabajamos por el beneficio, sino por el bienestar del hombre. Para que pueda estar alimentado, vestido y sano en cuerpo y mente. Entiendo la diferencia. Y act\u00fao de esta manera. Porque mi tarea como fabricante de productos alimenticios es dar a la gente alimentos sanos. Y en eso estoy satisfecho y siento que es mi ventaja con respecto al agricultor estadounidense. No necesito enga\u00f1ar a nadie ni intentar obtener beneficios a toda costa. Y que los cient\u00edficos, que no entienden esta diferencia, no me respondan que el agricultor estadounidense solo utiliza herbicidas, de tres a cuatro libras por hect\u00e1rea, y que yo parezco estar muy por detr\u00e1s de \u00e9l. No, no voy nada rezagado, pienso de otra manera. Y me gustar\u00eda que nuestros cient\u00edficos tambi\u00e9n pensaran de otra manera que los agricultores&#8230;\u00bb<sup>18<\/sup>.<\/p>\n<p>A pesar de la indiferencia de las instituciones y la presi\u00f3n ideol\u00f3gica de la quimizaci\u00f3n, varios de estos koljoses acaban obteniendo un reconocimiento tard\u00edo. Lo que en un principio era un experimento marginal, \u00abLa chispa de Lenin\u00bb, acaba siendo reconocido como un modelo por las autoridades. Los curiosos acuden para ver c\u00f3mo se las arreglan los agricultores locales sin pesticidas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19379\" aria-describedby=\"caption-attachment-19379\" style=\"width: 461px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-novgaz.png.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19379\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-novgaz.png.webp\" alt=\"\" width=\"461\" height=\"633\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-novgaz.png.webp 461w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/marin-coudreau-filonenko-URSS-agriculture-novgaz.png-218x300.webp 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 461px) 100vw, 461px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19379\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abHacer pasar la muerte por miel\u00bb<sup>19<\/sup>. \u00abLa muerte de millones de abejas ha sido reconocida por la UNESCO como un problema mundial, mientras que en Rusia son envenenadas por los pesticidas y se est\u00e1 aprobando una ley para matar a los apicultores\u00bb, <em>Nova\u00efa Gazeta<\/em>, n.\u00ba 57, del 28 de mayo de 2021.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div><\/div>\n<div>A finales de 1982, la Comisi\u00f3n del Presidium del Consejo de Ministros de Rusia encargada de la protecci\u00f3n del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales examin\u00f3 la nota de los ministros sobre la experiencia del kolj\u00f3s \u00abLa Chispa de Lenin\u00bb en la aplicaci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n de la naturaleza destinadas a los \u00f3rganos agr\u00edcolas, koljoses y sovjoses, \u00abcon fines de estudio y difusi\u00f3n a gran escala\u00bb.<\/div>\n<p>He aqu\u00ed dos extractos: \u00abAl llevar a cabo actividades de conservaci\u00f3n de la naturaleza, la granja colectiva tambi\u00e9n resuelve un importante problema social, el de mantener los recursos humanos en el campo. La gente comprende que su bienestar y su salud dependen del estado del medio ambiente\u00bb. Y adem\u00e1s: \u00abLa experiencia demuestra que la producci\u00f3n agr\u00edcola, cuando se gestiona adecuadamente, tiene un efecto positivo en el medio ambiente y mejora, enriquece y realza la tierra y el paisaje natural\u00bb.<\/p>\n<p>Filonenko ley\u00f3 estos extractos a Terentii Semyenovich Maltsev. \u00abToda buena experiencia tiene sus adeptos\u00bb, dijo mientras escuchaba. \u00abY cuantos m\u00e1s sean, m\u00e1s r\u00e1pido comprender\u00e1 la humanidad que as\u00ed es como hay que gestionar la tierra, que hay que alimentar a las personas y a los animales con productos limpios. El tiempo pasar\u00e1 y la ciencia tomar\u00e1 otra direcci\u00f3n: no c\u00f3mo utilizar mejor los venenos, sino con qu\u00e9 y c\u00f3mo prescindir de ellos\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un rato, retom\u00f3 la conversaci\u00f3n: \u00abPor muy f\u00e1cil que sea matar las malas hierbas y las plagas con pesticidas, la limpieza y la fertilidad de las tierras cultivables deben conseguirse mediante t\u00e9cnicas agr\u00edcolas y una agricultura mejorada. Por supuesto, se trata de un problema dif\u00edcil que no puede resolverse de inmediato. Pero ocupa un lugar destacado en la agenda y espera medidas concretas por parte del partido, los \u00f3rganos sovi\u00e9ticos y econ\u00f3micos, los cient\u00edficos y los profesionales. No podemos vivir el presente sin mirar hacia el futuro\u00bb<sup>20<\/sup>.<\/p>\n<p>A pesar del tard\u00edo inter\u00e9s de las autoridades centrales, el ejemplo de los koljoses alternativos fue r\u00e1pidamente barrido por los gigantescos trastornos de la transici\u00f3n a la econom\u00eda de mercado en la d\u00e9cada de 1990, desde la descolectivizaci\u00f3n hasta el triunfo de los holdings agr\u00edcolas capitalistas en la d\u00e9cada de 2000. Para Walter Benjamin, la historia no es la marcha victoriosa del progreso, sino un campo de ruinas donde yacen posibilidades aplastadas; la tarea del historiador es salvar la memoria de los vencidos para reabrir, en el presente, las promesas no cumplidas del pasado<sup>21<\/sup>. Releer a Filonenko hoy permite abrir el abanico de posibilidades no realizadas y deseables, incluso en el \u00faltimo imperio colonial del continente europeo<sup>22<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Alexei Yurchak, <i>It Was Forever Until It Was No More<\/i>. <i>The Last Soviet Generation<\/i>, Princeton University Press, Princeton y Oxford, 2005, p. 341.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>Para la guerra genocida, v\u00e9ase Elisabeth Sieca-Kozlowski, <i>Poutine dans le texte<\/i>, CNRS \u00c9ditions, Par\u00eds, 2024; para un intento de reflexionar sobre la doble cat\u00e1strofe desde la socialdemocracia europea, v\u00e9ase Bruno Latour, <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/fr\/2022\/05\/23\/le-sol-europeen-est-il-en-train-de-changer-sous-nos-pieds-x\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00ab Le sol europ\u00e9en est-il en train de changer sous nos pieds ? \u00bb<\/a>, <i>Le Grand Continent<\/i>, 23 de mayo de 2022.<\/li>\n<li>Charles St\u00e9panoff: \u00abApr\u00e8s 1991, nous avons peu \u00e0 peu d\u00e9tourn\u00e9 les yeux de l\u2019Est\u00bb, <i>Philosophie Magazine<\/i>, 28 de marzo de 2022; para profundizar en el significado de estas afirmaciones, v\u00e9ase Charles St\u00e9panoff, <em>Attachements. Enqu\u00eates sur nos liens au-del\u00e0 de l\u2019humain,<\/em> La D\u00e9couverte, Par\u00eds, 2024.<\/li>\n<li>Alexei Yurchak, <i>It Was Forever Until It Was No More<\/i>. <i>The Last Soviet Generation<\/i>, Princeton University Press, Princeton y Oxford, 2005.<\/li>\n<li>\u0418\u0432\u0430\u043d \u0424\u0438\u043b\u043e\u043d\u0435\u043d\u043a\u043e<i>, \u041a\u0442\u043e \u044f \u043d\u0430 \u0437\u0435\u043c\u043b\u0435 ?<\/i>, \u0421\u043e\u0432\u0440\u0435\u043c\u0435\u043d\u043d\u0438\u043a, Mosc\u00fa, 1987.<\/li>\n<li>J. R. McNeill y P. Engelke, <i>The Great Acceleration : An Environmental History of the Anthropocene since 1945, <\/i>Cambridge, MA : Belknap Press, 2016.<\/li>\n<li>Marin Coudreau, <a href=\"https:\/\/www.liverpooluniversitypress.co.uk\/doi\/10.3828\/whpge.63837646622489\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00ab Soviet Plans, Capitalist Chemistry : <i>Khimizatsiya<\/i> and the Western Pesticide Companies in the Age of Poisons \u00bb<\/a>, <i>Global Environment<\/i>, Vol. 17, N\u00famero 2, 2024.<\/li>\n<li>Todo el desarrollo est\u00e1 extra\u00eddo de <i>\u00bfQui\u00e9n soy yo en la Tierra?<\/i> Est\u00e1 salpicado de informaci\u00f3n contextual. Agradecemos a Val\u00e9rie Pozner, Marc Elie y G\u00e1bor Tamas Rittersporn por sus revisiones y comentarios de la traducci\u00f3n.<\/li>\n<li>En ruso, literalmente, <i>\u044f\u0434\u043e\u0445\u0438\u043c\u0438\u043a\u0430\u0442\u044b<\/i>.<\/li>\n<li>Lenny Smirnova, <a href=\"https:\/\/www.politika.io\/fr\/article\/traductions-grises-lurss-guerre-froide-sinformer-parutions-etrangeres-contexte-censure\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00abTraducciones grises en la URSS de la Guerra Fr\u00eda. Informarse sobre las publicaciones extranjeras en el contexto de la censura estatal\u00bb<\/a>, en Gis\u00e8le Sapiro y Tiphaine Samoyault (dir.), \u00abPol\u00edticas de la traducci\u00f3n\u00bb, <i>Politika<\/i>, publicado en l\u00ednea en octubre de 2024.<\/li>\n<li>Sin embargo, en el momento en que Filonenko escribe, las cuotas de los planes de productos qu\u00edmicos solo se cumplen en un 60 % y la gama de productos solo se cubre en un 35 %.<\/li>\n<li>Esta ret\u00f3rica del \u00abuso controlado\u00bb (<i>safe use<\/i>) de los pesticidas es un producto de la industria que ha sido apropiado por las instituciones que promueven un uso \u00abrazonable\u00bb y que sigue vigente hoy en d\u00eda, v\u00e9ase Soraya Boudia y<i> Nathalie Jas,<\/i> <i>Gouverner un monde toxique,<\/i> Par\u00eds, Quae, 2019.<\/li>\n<li>En ruso, <i>\u043c\u0430\u0442\u0443\u0448\u043a\u0430-\u043f\u0440\u0438\u0440\u043e\u0434\u0430<\/i>.<\/li>\n<li>V\u00e9ase <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=B6SuEfGBpXU\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">la cr\u00f3nica de 1989, <i>\u0412\u043e\u0437\u0432\u0440\u0430\u0449\u0435\u043d\u0438\u0435\u0416\u043e\u0432\u043e\u0440\u043e\u043d\u043a\u0430 (El regreso de la grulla)<\/i><\/a>, sobre el experimento de Aidak.<\/li>\n<li>Las Juventudes Comunistas.<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3zLHdFztF1U\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3zLHdFztF1U<\/a><\/li>\n<li>Este episodio del \u00abGran Salto Adelante\u00bb bajo Mao, denominado \u00abCampa\u00f1a de las 4 plagas\u00bb en 1958, ha sido estudiado por Judith Shapiro, <i>Mao\u2019s War Against Nature. Politics and the Environment in Revolutionary China,<\/i> Cambridge University Press, 2001.<\/li>\n<li>Este es el significado de la expresi\u00f3n final, \u00ab<i>\u043d\u0435\u043f\u043e-\u0444\u0435\u0440\u043c\u0435\u0440\u0441\u043a\u0438\u2026\u00bb<\/i>.<\/li>\n<li>Este t\u00edtulo es un juego de palabras con la expresi\u00f3n \u00ab\u0427\u0442\u043e\u0431 \u0436\u0438\u0437\u043d\u044c \u043c\u0435\u0434\u043e\u043c \u043d\u0435 \u043a\u0430\u0437\u0430\u043b\u0430\u0441\u044c\u00bb, que se puede traducir como \u00abPara que la vida no sea miel\u00bb, y que en franc\u00e9s ser\u00eda el equivalente a \u00abPara que la vida no sea un largo r\u00edo tranquilo\u00bb<\/li>\n<li>Esta conclusi\u00f3n de Maltsev se inscribe en un \u00abr\u00e9gimen de historicidad\u00bb anterior al presentismo contempor\u00e1neo, v\u00e9ase Fran\u00e7ois Hartog,<i> Pr\u00e9sentisme et exp\u00e9rience du temps,<\/i> Le Seuil, Par\u00eds, 2003; para los retos temporales actuales del Antropoceno, v\u00e9ase Christophe Bonneuil, \u00abTerre\u00bb, en Didier Fassin (dir.), <i>La soci\u00e9t\u00e9 qui vient,<\/i> Le Seuil, Par\u00eds, 2021, p. 54-73.<\/li>\n<li>Walter Benjamin, <i>Sur le concept d\u2019histoire,<\/i> prefacio de Patrick Boucheron, Payot, Par\u00eds, 2017.<\/li>\n<li>Andy Byford, Connor Doak y Stephen Hutchings, <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/fmls\/article\/60\/3\/339\/7685259\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00abDecolonizing the Transnational, Transnationalizing the Decolonial: Russian Studies at the Crossroads\u00bb<\/a>, <i>Forum for Modern Language Studies<\/i>, vol. 50, n.\u00ba 3, mayo de 2024.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fuente: <em>Terrestres<\/em>, 17 de febrero de 2026 (<a href=\"https:\/\/www.terrestres.org\/2026\/02\/17\/printemps-silencieux-en-urss\/\">https:\/\/www.terrestres.org\/2026\/02\/17\/printemps-silencieux-en-urss\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00f1os 80. 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