{"id":19415,"date":"2026-03-06T05:00:49","date_gmt":"2026-03-06T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19415"},"modified":"2026-03-06T01:17:15","modified_gmt":"2026-03-06T00:17:15","slug":"defender-la-inversion-rossing-uranium-y-el-negocio-de-la-descolonizacion-en-namibia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19415","title":{"rendered":"Defender la inversi\u00f3n: Rossing Uranium y el negocio de la descolonizaci\u00f3n en Namibia"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><b>Shaun Milton rese\u00f1a el libro recientemente publicado por Saima Nakuti Ndahangwapo<\/b>, <a href=\"https:\/\/africanbookscollective.com\/books\/defending-the-investment\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><b><i>Defender la inversi\u00f3n: Rossing Uranium y el negocio de la descolonizaci\u00f3n en Namibia<\/i><\/b><\/a><strong>. Milton sostiene que, al centrarse en los v\u00ednculos forjados entre los nuevos l\u00edderes anticolonialistas de Namibia y los diplom\u00e1ticos occidentales y sus hom\u00f3logos empresariales, Ndahangwapo ha realizado una valiosa contribuci\u00f3n a nuestra comprensi\u00f3n de la historia de la descolonizaci\u00f3n en \u00c1frica.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/uranio-namibia.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-19418\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/uranio-namibia.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/uranio-namibia.webp 600w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/uranio-namibia-205x300.webp 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Recientemente vi el excelente documental <i>Soundtrack to a coup d\u2019etat<\/i> sobre el asesinato de Patrice Lumumba y record\u00e9 que la llamada crisis del Congo, en el fondo, estaba relacionada con la adquisici\u00f3n de uranio y las exigencias estrat\u00e9gicas de la Guerra Fr\u00eda. La obra de Saima Ndahangwapo, <a href=\"https:\/\/africanbookscollective.com\/books\/defending-the-investment\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Defending the investment<\/i><\/a>, ofrece otro punto de vista sobre estos temas.<\/p>\n<p>Ndahangwapo ofrece un fascinante relato de c\u00f3mo la mina de uranio Rossing, situada en Namibia, al borde del desierto de Namib, pas\u00f3 de ser una explotaci\u00f3n minera de colonos en la \u00e9poca de la depresi\u00f3n, en la d\u00e9cada de 1920, a convertirse en una de las minas de uranio a cielo abierto m\u00e1s grandes del mundo, propiedad de Rossing Uranium Limited (RUL), una filial de la empresa minera brit\u00e1nico-australiana Rio Tinto Zinc (RTZ).<\/p>\n<p>La concesi\u00f3n original de Rossing a la familia Louw, de Sud\u00e1frica, era para la prospecci\u00f3n de pechblenda radiactiva o uraninita. Antes de 1939 y del \u00e9xito de la fisi\u00f3n at\u00f3mica y el potencial energ\u00e9tico que esta implicaba, el principal uso del uranio (\u00f3xido) era en pigmentos, esmaltes y como fuente de radio para fines m\u00e9dicos (radiograf\u00eda). La pechblenda ofrec\u00eda rendimientos relativamente bajos, por lo que la concesi\u00f3n de Louw ten\u00eda un valor comercial limitado. Sin embargo, en la d\u00e9cada de 1950, cuando se puso en marcha la rentable producci\u00f3n de uranio como subproducto de la miner\u00eda del oro, el inter\u00e9s de las empresas mineras de Witwatersrand y del Gobierno sudafricano por la concesi\u00f3n de Rossing cobr\u00f3 impulso.<\/p>\n<p>A lo largo del camino, Ndahangwapo muestra c\u00f3mo el desarrollo del uranio apto para combustible minado para la electricidad de energ\u00eda at\u00f3mica se convirti\u00f3, en el contexto de la Guerra Fr\u00eda, en un importante activo estrat\u00e9gico para el Gobierno sudafricano. Proporcion\u00f3 una importante influencia diplom\u00e1tica y econ\u00f3mica para la defensa y el mantenimiento del colonialismo establecido en la Sud\u00e1frica del apartheid y la Namibia colonial. La importancia del uranio para el Gobierno central sudafricano en Pretoria se refleja en la aprobaci\u00f3n de la Ley de Energ\u00eda de 1948 y, con ella, en la creaci\u00f3n de la Junta de Energ\u00eda At\u00f3mica.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, la historia empresarial da paso a la historia diplom\u00e1tica, en este caso, a la historia m\u00e1s amplia de la diplomacia minera y energ\u00e9tica, lo que refleja la naturaleza internacional de esta industria intensiva en capital y su importancia estrat\u00e9gica para la geopol\u00edtica del siglo XX. El n\u00facleo de este estudio es el tard\u00edo compromiso brit\u00e1nico con una transici\u00f3n pac\u00edfica hacia la independencia de Namibia.<\/p>\n<p>Este compromiso, tanto gubernamental como empresarial, se basaba en la premisa de proteger los intereses econ\u00f3micos y de seguridad brit\u00e1nicos tras la independencia. Otros estudios han ilustrado movimientos similares en Nigeria, Ghana, Zambia y, m\u00e1s tarde, en Zimbabue (donde RTZ hab\u00eda tenido una experiencia reciente en la preparaci\u00f3n para la descolonizaci\u00f3n), al orientar la pol\u00edtica de descolonizaci\u00f3n hacia un resultado favorable a estos intereses. Lo que hace \u00fanico el caso de Namibia es la presencia de un tercero, otra autoridad colonial, el Estado colonizador sudafricano.<\/p>\n<p>Aunque la historia de la mina de Rossing se remonta a principios de la d\u00e9cada de 1920, su potencial solo creci\u00f3 realmente cuando esta historia llega a la d\u00e9cada de 1960, en pleno apogeo de la Guerra Fr\u00eda. Los imperativos estrat\u00e9gicos de ese conflicto, incluidos los recursos mineros, se entremezclaron con la r\u00e1pida descolonizaci\u00f3n que se estaba produciendo en todo el continente africano, especialmente en lugares como el Congo y las antiguas colonias francesas del Sahel (N\u00edger era una fuente de uranio enriquecido para los franceses).<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, en la d\u00e9cada de 1970, la ONU y otros organismos internacionales se convirtieron en el escenario en el que los pa\u00edses reci\u00e9n independizados luchaban por la tarea inconclusa de descolonizar y liberar el reducto colonial del sur de \u00c1frica. La paradoja aqu\u00ed es que Namibia, o \u00c1frica del Sudoeste, como se la conoc\u00eda entonces, era ya una colonia sudafricana de facto, o su llamada <i>5<sup>.\u00aa<\/sup> provincia<\/i>.<\/p>\n<p>Mientras se desarrollaba la lucha nacionalista anticolonial en Namibia, otros nacionalistas de otros lugares, en este caso los nacionalistas afrikaners de Pretoria, en colaboraci\u00f3n con sus aliados mineros de Johannesburgo, no ten\u00edan intenci\u00f3n alguna de renunciar al territorio ni a la preciada riqueza que yac\u00eda en el subsuelo. Como se\u00f1ala este estudio, el Estado sudafricano era el \u00fanico emisor de licencias mineras y derechos de prospecci\u00f3n en Namibia, a trav\u00e9s del Departamento de Minas y la Junta de Energ\u00eda At\u00f3mica.<\/p>\n<p>Namibia, o \u00c1frica Sudoccidental, fue originalmente legada a la Uni\u00f3n Sudafricana bajo la tutela de la Sociedad de Naciones. Esto se ajustaba a su condici\u00f3n subimperial como estado aut\u00f3nomo dominado por los blancos dentro del Imperio Brit\u00e1nico, y quiz\u00e1s tambi\u00e9n como agradecimiento por su leal servicio en la derrota del imperio alem\u00e1n en \u00c1frica y Europa. Ese acuerdo, el mandato de Sud\u00e1frica sobre Namibia, fue legalmente retirado por las Naciones Unidas en 1966.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19419\" aria-describedby=\"caption-attachment-19419\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Site_Visit_Rossing_Uranium_Mine_01810466_12221016324.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19419 size-full\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Site_Visit_Rossing_Uranium_Mine_01810466_12221016324.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"593\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Site_Visit_Rossing_Uranium_Mine_01810466_12221016324.jpg 960w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Site_Visit_Rossing_Uranium_Mine_01810466_12221016324-300x185.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Site_Visit_Rossing_Uranium_Mine_01810466_12221016324-768x474.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19419\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El director general de la Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica, Yukiya Amano, con Werner Duvenhage, director general de la mina de uranio de Rossing, durante su visita (Wikimedia Commons, 2013).<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, RUL se registr\u00f3 como empresa minera y al a\u00f1o siguiente se concedieron licencias mineras. Sin embargo, Namibia era ahora un territorio ocupado ilegalmente y, a pesar de la creciente presi\u00f3n internacional, especialmente los llamamientos a la desinversi\u00f3n con una conciencia cada vez mayor del alcance de las operaciones de RUL y la complicidad de los pa\u00edses occidentales, continuaron las inversiones en la prospecci\u00f3n y el desarrollo del complejo minero de Rossing. Esto formaba parte de una inversi\u00f3n occidental m\u00e1s amplia que inclu\u00eda el apoyo al programa nuclear sudafricano.<\/p>\n<p>En el caso de RUL, los fondos de inversi\u00f3n se recaudaron en Londres a trav\u00e9s de RTZ, gran parte de los cuales fueron aportados por gobiernos nacionales, impulsados por las necesidades estrat\u00e9gicas de adquirir fuentes <i>seguras<\/i> de uranio. Tambi\u00e9n se realizaron importantes inversiones en RUL por parte del sector minero aur\u00edfero sudafricano, en este caso General Mining. General Mining era propiedad de un banco controlado por Broderbund, lo que dio al nacionalismo econ\u00f3mico afrik\u00e1ner una participaci\u00f3n en la empresa, como contrapeso a los intereses mineros controlados por los brit\u00e1nicos en Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como muestra Ndahangwapo, una vez que se estableci\u00f3 la viabilidad, tambi\u00e9n se contrat\u00f3 a empresas o filiales brit\u00e1nicas, japonesas, alemanas (durante un tiempo) y estadounidenses para las distintas fases de la construcci\u00f3n y la preproducci\u00f3n de la mina. Sin embargo, el Gobierno sudafricano, a trav\u00e9s de su Corporaci\u00f3n de Desarrollo Industrial como accionista, mantuvo la influencia controladora.<\/p>\n<p>Debido al riesgo que conllevaban estos altos niveles de inversi\u00f3n de capital y al mineral de baja ley que se iba a extraer, los patrocinadores comerciales de la mina insistieron en obtener garant\u00edas de rentabilidad. RTZ, con el apoyo cercano del Gobierno brit\u00e1nico, pudo cumplir con ello mediante la obtenci\u00f3n de acuerdos secretos de capital y de precios de venta a largo plazo con varias agencias paraestatales occidentales de energ\u00eda at\u00f3mica. Su principal comprador fue la Autoridad de Energ\u00eda At\u00f3mica del Reino Unido y las empresas de energ\u00eda asociadas.<\/p>\n<p>Estos acuerdos o contratos de compra a plazo se prolongaron hasta la d\u00e9cada de 1980 y fueron utilizados como garant\u00eda por RTZ para atraer nuevas inversiones, en particular el acuerdo con el Reino Unido. El contrato brit\u00e1nico fue aprobado mucho antes de que se completara la exploraci\u00f3n, all\u00e1 por 1968, por Tony Benn, entonces ministro de Tecnolog\u00eda del Partido Laborista. El Gobierno sudafricano endulz\u00f3 la inversi\u00f3n incluyendo exenciones fiscales para la inversi\u00f3n de capital, adem\u00e1s de proporcionar transporte local e infraestructuras de agua y energ\u00eda.<\/p>\n<p>Ndahangwapo muestra que desde principios de la d\u00e9cada de 1950 exist\u00edan en Sud\u00e1frica empresas conjuntas similares, con la exportaci\u00f3n de uranio extra\u00eddo de minas de oro comercialmente viables al Reino Unido y los Estados Unidos, pero con el Estado del apartheid benefici\u00e1ndose en t\u00e9rminos de impuestos y ganancias en divisas.<\/p>\n<p>La cobertura diplom\u00e1tica de la operaci\u00f3n en Rossing corri\u00f3 a cargo de sus principales patrocinadores, Gran Breta\u00f1a y Francia, con el apoyo de Canad\u00e1, Alemania Occidental y Jap\u00f3n. Esto se desarroll\u00f3 principalmente en la ONU, y en particular en el Consejo de Seguridad. Como consecuencia, no fue hasta principios de la d\u00e9cada de 1970 cuando se confirm\u00f3 oficialmente la ilegalidad de la ocupaci\u00f3n sudafricana. Los llamamientos a la desinversi\u00f3n a trav\u00e9s de la ONU o de los activistas contra el apartheid fueron ignorados en su mayor\u00eda por Gran Breta\u00f1a, sobre todo despu\u00e9s de que el gobierno conservador llegara al poder en 1970.<\/p>\n<p>Incluso con el regreso del Partido Laborista al poder en el Reino Unido en 1974, este libro muestra que los brit\u00e1nicos hab\u00edan invertido demasiado en el desarrollo de Rossing como para poder retirarse f\u00e1cilmente. Cualquier incumplimiento de los contratos, advirtieron los funcionarios de Whitehall, acarrear\u00eda importantes sanciones. Pero la desinversi\u00f3n tambi\u00e9n socavar\u00eda el compromiso estrat\u00e9gico y financiero que los brit\u00e1nicos hab\u00edan adquirido para obtener uranio natural (es decir, no enriquecido y, por lo tanto, m\u00e1s barato) de Namibia y, con \u00e9l, una planta de enriquecimiento en Holanda, propiedad conjunta de holandeses y alemanes. Presumiblemente, este programa de enriquecimiento estaba vinculado a las reservas estrat\u00e9gicas de uranio enriquecido de Gran Breta\u00f1a y al mantenimiento de su programa de armas nucleares.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19420\" aria-describedby=\"caption-attachment-19420\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Mark_6_Nuclear_Bomb_and_B-29_at_Robins_Museum_11345269833-scaled-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19420\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Mark_6_Nuclear_Bomb_and_B-29_at_Robins_Museum_11345269833-scaled-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Mark_6_Nuclear_Bomb_and_B-29_at_Robins_Museum_11345269833-scaled-1.jpg 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Mark_6_Nuclear_Bomb_and_B-29_at_Robins_Museum_11345269833-scaled-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Mark_6_Nuclear_Bomb_and_B-29_at_Robins_Museum_11345269833-scaled-1-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19420\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Una de las 1100 bombas nucleares Mark 6 fabricadas entre 1951 y 1955, que permanecieron en servicio hasta 1962 (Wikimedia Commons, 2013).<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>El desarrollo de la mina continu\u00f3. A finales de la d\u00e9cada de 1960 se inici\u00f3 un largo periodo de prospecciones, perforaciones de prueba y evaluaciones, que no concluy\u00f3 hasta 1971. La construcci\u00f3n de la mina propiamente dicha comenz\u00f3 en 1973, aproximadamente 24 meses antes del fin del dominio colonial portugu\u00e9s en Angola y Mozambique.<\/p>\n<p>Un factor probable que impuls\u00f3 este proyecto, como se\u00f1ala Ndahangwapo, fue la crisis energ\u00e9tica desencadenada a ra\u00edz de la guerra de Yom Kippur de ese mismo a\u00f1o. Sin embargo, con la salida de los portugueses de Angola en 1975 y el posterior fracaso de la intervenci\u00f3n militar sudafricana en Angola ese mismo a\u00f1o, la lucha armada anticolonial cobr\u00f3 impulso. Los insurgentes de la Organizaci\u00f3n Popular del \u00c1frica Sudoccidental (SWAPO) operaban ahora dentro de Namibia. Aun as\u00ed, las operaciones mineras continuaron, sin duda con RUL y RTZ plenamente conscientes del contexto pol\u00edtico en el que operaban.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en la mina, se establecieron los primeros alojamientos y las instalaciones recreativas siguiendo las l\u00edneas de segregaci\u00f3n racial, de acuerdo con las leyes del apartheid de Sud\u00e1frica. Se realizaron obras civiles, se construyeron carreteras, etc., para preparar el terreno para el equipo de procesamiento antes de las operaciones mineras. Tambi\u00e9n se construyeron un ramal ferroviario y un peque\u00f1o aeropuerto, financiados en parte por el Gobierno sudafricano.<\/p>\n<p>Las fases de construcci\u00f3n fueron supervisadas por directivos e ingenieros civiles y mineros estadounidenses, brit\u00e1nicos y sudafricanos. Se planific\u00f3 un alojamiento permanente lejos de la mina, en la ciudad colonial de Swakopmund, para los empleados blancos, mientras que se estableci\u00f3 un nuevo asentamiento para los africanos y los llamados \u00abcoloreados\u00bb en el ramal ferroviario de Arandis. Conscientes de las delicadas implicaciones pol\u00edticas relacionadas con el alojamiento, RTZ y el Gobierno sudafricano hicieron algunos esfuerzos para construir viviendas e instalaciones que pudieran resistir la inspecci\u00f3n internacional. El nuevo asentamiento de Arandis se inaugur\u00f3 oficialmente en 1979.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n a pleno rendimiento comenz\u00f3 en 1976. La investigaci\u00f3n de Ndahangwapo confirma que BNFL recibi\u00f3 su primer env\u00edo secreto de uranio natural (sin enriquecer) a mediados de 1977. Mientras tanto, los intentos de Sud\u00e1frica por establecer y patrocinar una administraci\u00f3n aut\u00f3noma que excluyera a la SWAPO comenzaron en 1975, centrados en las llamadas conversaciones de Turnhalle en Windhoek. Esto dio lugar a la redacci\u00f3n de una especie de constituci\u00f3n, a la que siguieron las elecciones a una asamblea legislativa en 1978.<\/p>\n<p>La nueva estructura no consigui\u00f3 el reconocimiento internacional que esperaban los sudafricanos. El llamado gobierno provisional de Windhoek se derrumb\u00f3 en 1983 tras la dimisi\u00f3n en masa de los ministros. Pretoria estableci\u00f3 un Gobierno de Transici\u00f3n, pero sujeto a la autoridad directa del Administrador General de Sud\u00e1frica, el alto funcionario colonial.<\/p>\n<p>En 1984, tras solo ocho a\u00f1os de plena producci\u00f3n, RUL y su empresa matriz, junto con su estrecho aliado, el Gobierno brit\u00e1nico, se dieron cuenta de que no era posible alcanzar un acuerdo aceptable a nivel internacional sin la participaci\u00f3n de la SWAPO. Adem\u00e1s, aunque no se pod\u00eda precisar el fin del dominio sudafricano, al menos ahora pod\u00edan percibirlo como una fuerte posibilidad.<\/p>\n<p>Como muestra Ndahangwapo, RUL comenz\u00f3 a tomar medidas para prepararse y soportar el accidentado camino de la transici\u00f3n descolonial que se avecinaba, pero, lo que es m\u00e1s importante, para garantizar el futuro de la mina en el per\u00edodo posterior a la independencia, lo que ella denomina la \u00abetapa de renovaci\u00f3n de la marca\u00bb.<\/p>\n<p>Como sugiere el t\u00e9rmino, esto supuso una cuidadosa campa\u00f1a de relaciones p\u00fablicas bajo el lema corporativo de RUL \u00abTrabajando por Namibia\u00bb, para demostrar que la empresa se compromet\u00eda a mejorar sustancialmente las condiciones laborales de sus trabajadores y las necesidades educativas y de bienestar de sus familias. Su p\u00fablico objetivo era la direcci\u00f3n de la SWAPO. Por esa raz\u00f3n, estos cambios deb\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1 de lo superficial, para presentar a la empresa como preparada, capaz y dispuesta a aceptar plenamente el inminente cambio pol\u00edtico y, en \u00faltima instancia, las elecciones democr\u00e1ticas reconocidas internacionalmente que conducir\u00edan a la independencia de Namibia.<\/p>\n<p>A mediados de la d\u00e9cada de 1980, RUL financiaba becas universitarias. La lista de beneficiarios, se\u00f1ala Ndahangwapo, es como un qui\u00e9n es qui\u00e9n de la \u00e9lite namibia tras la independencia en 1990. Antes de 1990, un peque\u00f1o n\u00famero de africanos, a menudo con v\u00ednculos de larga data con los nacionalistas, fueron cuidadosamente colocados en puestos clave de alto perfil en la empresa para apoyar la campa\u00f1a de relaciones p\u00fablicas. RUL nombr\u00f3 a su primer presidente africano en su junta directiva en 1985. Adem\u00e1s, la mina recibi\u00f3 varias visitas de la prensa extranjera y de dignatarios en misi\u00f3n de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este proceso, en t\u00e9rminos simb\u00f3licos, parece que culmin\u00f3 con la visita de la primera ministra brit\u00e1nica Margaret Thatcher a la mina en v\u00edsperas de la independencia, lo que reflejaba el inter\u00e9s estrat\u00e9gico de Gran Breta\u00f1a en mantener su principal fuente de uranio. La independencia, cuando lleg\u00f3, tambi\u00e9n supuso un momento de liberaci\u00f3n para la empresa, que finalmente se liber\u00f3 de sus s\u00f3rdidas asociaciones colusorias con el Estado del apartheid.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en gran medida en fuentes de archivo nacionales y activistas, Saima Ndahangwapo ha elaborado un relato claro y reflexivo sobre c\u00f3mo Rossing se convirti\u00f3 en el epicentro de la miner\u00eda de uranio en Namibia. Este relato se ve reforzado y guiado por un excelente uso de fuentes secundarias de libros y memorias publicados e in\u00e9ditos.<\/p>\n<p>La obra de Ndahangwapo, Defending the investment, supone una contribuci\u00f3n valiosa y \u00fanica a nuestra comprensi\u00f3n de la historia de la descolonizaci\u00f3n en \u00c1frica, alejada en cierta medida del alto perfil de las conversaciones constitucionales y de transici\u00f3n previas a la independencia, pero conectada con esos \u00e1mbitos a trav\u00e9s de la diplomacia discreta ejercida por altos funcionarios y sus hom\u00f3logos en el mundo empresarial, que forjaron v\u00ednculos con los nuevos l\u00edderes nacionalistas anticolonialistas.<\/p>\n<p><strong>Shaun Milton es un investigador independiente afincado en Londres. Tiene un doctorado por el Instituto de Estudios de la Commonwealth.<\/strong><\/p>\n<p><b>Fotograf\u00eda destacada: Imagen de portada de <\/b><a href=\"https:\/\/africanbookscollective.com\/books\/defending-the-investment\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><b><i>Defending the investment: Rossing Uranium and the business of decolonisation on Namibia<\/i><\/b><\/a><b>.<\/b><\/p>\n<p>Fuente: <em>ROAPE<\/em>, 5 de noviembre de 2025 (<a href=\"https:\/\/roape.net\/2025\/11\/05\/defending-the-investment-rossing-uranium-and-the-business-of-decolonisation-in-namibia\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/roape.net\/2025\/11\/05\/defending-the-investment-rossing-uranium-and-the-business-of-decolonisation-in-namibia\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Shaun Milton rese\u00f1a el libro recientemente publicado por Saima Nakuti Ndahangwapo, Defender la inversi\u00f3n: Rossing Uranium y el negocio de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19416,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555,2298],"tags":[],"class_list":["post-19415","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo","category-namibia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19415","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19415"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19415\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19421,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19415\/revisions\/19421"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19416"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19415"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19415"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19415"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}