{"id":19452,"date":"2026-03-13T05:00:29","date_gmt":"2026-03-13T04:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19452"},"modified":"2026-03-13T00:13:27","modified_gmt":"2026-03-12T23:13:27","slug":"se-sigue-una-linea-se-construye-una-estrategia-entrevista-con-henri-lefebvre-1979","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19452","title":{"rendered":"Se sigue una l\u00ednea, se construye una estrategia: entrevista con Henri Lefebvre (1979)"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\"><strong>Esta entrevista con Henri Lefebvre fue realizada para la revista<em> La Nouvelle Critique<\/em> del Partido Comunista Franc\u00e9s (PCF) en 1979. Como muestra la entrevista, el renovado compromiso de Lefebvre con el PCF no era ni nost\u00e1lgico ni oportunista, sino que se basaba en su convicci\u00f3n de que el marxismo requer\u00eda una renegociaci\u00f3n te\u00f3rica continua si quer\u00eda seguir siendo capaz de comprender la realidad contempor\u00e1nea.<\/strong><\/div>\n<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><strong>Introducci\u00f3n del traductor<\/strong><\/p>\n<p>La siguiente entrevista con Henri Lefebvre fue realizada para la revista del Partido Comunista Franc\u00e9s (PCF) <em>La Nouvelle Critique<\/em> en 1979. Pertenece al breve per\u00edodo de cautelosa reapertura pol\u00edtica y reorientaci\u00f3n te\u00f3rica que caracteriz\u00f3 al marxismo franc\u00e9s en los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada de los setenta. Su importancia radica no solo en las reflexiones de Lefebvre sobre la estrategia y la teor\u00eda en esta coyuntura crucial para el comunismo occidental, sino tambi\u00e9n en el peso simb\u00f3lico del propio lugar. El regreso de Lefebvre a <em>La Nouvelle Critique<\/em> marc\u00f3 el final de un silencio que dur\u00f3 m\u00e1s de dos d\u00e9cadas: hab\u00eda sido expulsado del consejo editorial de la revista en 1957 por publicar el art\u00edculo \u00abLe Marxisme et la pens\u00e9e fran\u00e7aise\u00bb en <em>France Observateur<\/em> y <em>Les Temps Modernes<\/em>, en el que condenaba abiertamente la pobreza te\u00f3rica del dogmatismo estalinista. Su reaparici\u00f3n en sus p\u00e1ginas supuso, por tanto, un cambio tanto personal como institucional, que reflejaba los cambios que se estaban produciendo en el PCF a ra\u00edz de las crisis pol\u00edticas y te\u00f3ricas de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p>La entrevista se inscribe en el contexto del acercamiento parcial de Lefebvre al PCF tras un largo periodo de distanciamiento. Expulsado del partido en 1958 y marginado durante gran parte de las dos d\u00e9cadas siguientes, Lefebvre sigui\u00f3 siendo uno de los pensadores marxistas m\u00e1s prol\u00edficos e inventivos de Francia. A finales de la d\u00e9cada de 1970, consideraba que la coyuntura hab\u00eda entrado en una nueva fase. El agotamiento del gaullismo, la crisis estructural del capitalismo de posguerra y el estancamiento tanto de la socialdemocracia como del sectarismo de extrema izquierda reabrieron la cuesti\u00f3n de la estrategia comunista en Europa occidental. Tras veinte a\u00f1os de separaci\u00f3n, Lefebvre escribi\u00f3 en<em> L\u2019Humanit\u00e9<\/em> en marzo de 1978 un llamamiento a los votantes para que apoyaran al PCF en las elecciones legislativas. Como muestra la entrevista, este renovado compromiso con el PCF no era ni nost\u00e1lgico ni oportunista, sino que se basaba en su convicci\u00f3n de que el marxismo requer\u00eda una renegociaci\u00f3n te\u00f3rica continua si quer\u00eda seguir siendo capaz de comprender la realidad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Este momento de acercamiento ha sido pasado por alto en las contextualizaciones angl\u00f3fonas de la vida y obra de Lefebvre. En la d\u00e9cada de 1990, su recepci\u00f3n en el mundo angl\u00f3fono se centr\u00f3 en gran medida en sus cr\u00edticas a la vida cotidiana, el urbanismo, la sociolog\u00eda rural y su teor\u00eda espacial. Defendido por su heterodoxia, su compromiso continuo con las experiencias hist\u00f3ricas de la pol\u00edtica marxista y la estrategia comunista fue notablemente minimizado. Como resultado, Lefebvre fue presentado con frecuencia como un precursor de la teor\u00eda cultural o la geograf\u00eda radical, alejado de las cuestiones organizativas y estrat\u00e9gicas que le siguieron preocupando en las \u00faltimas d\u00e9cadas de su vida. La presente entrevista complica ese panorama. Muestra a Lefebvre no como un pensador que hab\u00eda abandonado el marxismo o la pol\u00edtica de partido, sino como alguien que buscaba, aunque con cautela, volver a comprometerse con ellos en condiciones hist\u00f3ricamente alteradas.<\/p>\n<p>La entrevista tambi\u00e9n da testimonio de una reconfiguraci\u00f3n de la teor\u00eda marxista que se estaba produciendo a finales de la d\u00e9cada de 1970. A lo largo de la d\u00e9cada de 1960, Lefebvre se hab\u00eda posicionado (a menudo de forma pol\u00e9mica) en contra de la corriente althusseriana, que hab\u00eda ganado protagonismo en la vida intelectual de la izquierda francesa. Pero, en ese momento, con el declive del althusserismo, afirm\u00f3 repetidamente que la marcada divisi\u00f3n entre lo que \u00e9l llamaba la tendencia cr\u00edtica en Marx (preocupada por la exposici\u00f3n de categor\u00edas fijas a los procesos hist\u00f3ricos) y la tendencia epistemol\u00f3gica (preocupada por los conceptos cient\u00edficos, las estructuras y los modos de producci\u00f3n) hab\u00eda perdido su justificaci\u00f3n. No se trataba de bandos opuestos, sino de momentos complementarios del pensamiento de Marx, especialmente a la luz de la contrarrevoluci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica emergente. En una carta escrita a Althusser en junio de 1978, Lefebvre afirmaba sus esperanzas precisamente en esta reconciliaci\u00f3n de tendencias dentro del marxismo franc\u00e9s. Esta insistencia en la unidad te\u00f3rica funcion\u00f3 como una apertura al di\u00e1logo con la corriente althusseriana, incluso cuando Lefebvre mantuvo su resistencia al teoreticismo y a la abstracci\u00f3n alejada de la pr\u00e1ctica social. La entrevista refleja este cambio de tono: menos una pol\u00e9mica que un intento de situar las diferencias te\u00f3ricas dentro de un horizonte marxista compartido frente a las crecientes fuerzas reaccionarias.<\/p>\n<p>Pol\u00edticamente, la entrevista debe leerse a ra\u00edz del fracaso de la Uni\u00f3n de la Izquierda y su Programa Com\u00fan de Gobierno. Lefebvre hab\u00eda ofrecido a la alianza su apoyo cauteloso, consider\u00e1ndola una posibilidad, aunque fr\u00e1gil, para la transici\u00f3n socialista liderada por las luchas de <i>autogesti\u00f3n <\/i>de base. Al mismo tiempo, segu\u00eda siendo profundamente esc\u00e9ptico respecto a una estrategia electoral que corr\u00eda el riesgo de reducir el socialismo a la gesti\u00f3n estatal y la administraci\u00f3n reformista. El colapso de la Uni\u00f3n de la Izquierda que condujo a las elecciones legislativas de 1978 confirm\u00f3 muchas de sus preocupaciones, reforzando su convicci\u00f3n de que un proyecto electoral no pod\u00eda sustituir a la transformaci\u00f3n de las relaciones sociales desde abajo. Sin embargo, este fracaso no llev\u00f3 a Lefebvre a retirarse del compromiso pol\u00edtico. Por el contrario, agudiz\u00f3 su insistencia en la estrategia como un problema marxista central: c\u00f3mo pensar la reforma y la ruptura juntas, c\u00f3mo relacionar los partidos con los movimientos sociales y c\u00f3mo evitar que el Estado se convirtiera en el horizonte de la pol\u00edtica socialista.<\/p>\n<p>Las reflexiones de Lefebvre al respecto reafirman tambi\u00e9n su compromiso de larga data con la <i>autogesti\u00f3n<\/i> como horizonte estrat\u00e9gico y te\u00f3rico. Para Lefebvre, la autogesti\u00f3n no era ni una reforma tecnocr\u00e1tica ni un complemento ret\u00f3rico del poder estatal, sino un proceso profundamente dial\u00e9ctico que atravesaba diversas mediaciones: la producci\u00f3n, la vida cotidiana y el espacio mismo. Al mismo tiempo, se mantuvo abiertamente cr\u00edtico con el experimento yugoslavo, que, en ese momento, consideraba que hab\u00eda institucionalizado la autogesti\u00f3n de una manera que, en \u00faltima instancia, reproduc\u00eda las jerarqu\u00edas estatales y el control burocr\u00e1tico. Esta postura cr\u00edtica subraya la negativa de Lefebvre a tratar la <i>autogesti\u00f3n<\/i> como un modelo que se puede exportar, en lugar de como un problema que hay que replantearse continuamente en relaci\u00f3n con las condiciones hist\u00f3ricas concretas.<\/p>\n<p>En este sentido, la entrevista ocupa un lugar importante dentro de los esfuerzos archiv\u00edsticos contempor\u00e1neos (como los realizados por la revista <a href=\"https:\/\/viewpointmag.com\/2017\/12\/18\/the-crisis-of-marxism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Viewpoint<\/i><\/a>) para trazar las coordenadas te\u00f3ricas de la \u00abcrisis del marxismo\u00bb de finales de la d\u00e9cada de 1970. La singularidad de la posici\u00f3n de Lefebvre en este debate era un testimonio vivo del hecho de que esta crisis no surgi\u00f3 de repente tras los acontecimientos de 1968 o las derrotas electorales de la d\u00e9cada. Para los marxistas de su generaci\u00f3n, su origen se remontaba al menos a 1956, lo que supuso el inicio de un largo lapso entre el dilema pol\u00edtico y la reelaboraci\u00f3n te\u00f3rica. Tras haber vivido y teorizado m\u00faltiples crisis del marxismo a lo largo del siglo XX, sin dejar de comprometerse con su integridad, Lefebvre rompi\u00f3 con el pesimismo imperante en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>La entrevista tambi\u00e9n es inseparable de la trayectoria te\u00f3rica iniciada por La producci\u00f3n del espacio y desarrollada a lo largo de la obra posterior de Lefebvre. A partir de principios de la d\u00e9cada de 1970, Lefebvre enmarc\u00f3 cada vez m\u00e1s la pol\u00edtica en t\u00e9rminos espaciales y estrat\u00e9gicos, analizando las mediaciones simult\u00e1neas e interconectadas en la reproducci\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas y el campo virtual de posibles intervenciones que esto generaba. Las consideraciones estrat\u00e9gicas articuladas aqu\u00ed \u2014relativas a la sociedad civil, la <i>autogesti\u00f3n<\/i>, lo posible y la paciencia revolucionaria\u2014 pertenecen a este proyecto m\u00e1s amplio. Revelan c\u00f3mo Lefebvre desarroll\u00f3 una concepci\u00f3n de la estrategia que es a la vez te\u00f3rica y pr\u00e1ctica, atenta a los terrenos desiguales de la lucha a trav\u00e9s del espacio y el tiempo, precisamente en un momento en que el marxismo occidental era condenado por haber abandonado la cuesti\u00f3n de la estrategia.<\/p>\n<p>El regreso de Lefebvre a <i>La Nouvelle Critique<\/i> representa, por tanto, algo m\u00e1s que una reconciliaci\u00f3n simb\u00f3lica. Marca un momento en el que el marxismo fue sometido a un renovado desarrollo cr\u00edtico por parte de un pensador que, tras haber vivido sus numerosas crisis, segu\u00eda convencido de su necesidad y de la necesidad de rehacerlo continuamente en relaci\u00f3n con la historia.<\/p>\n<p>Esta traducci\u00f3n est\u00e1 dedicada a Asad Haider.<\/p>\n<p><strong>Traducido (al ingl\u00e9s, de donde hemos tomado el texto) por Roberto Mozzachiodi.<\/strong><\/p>\n<h4>Entrevista realizada por Bruno Bernard en <i>La Nouvelle Critique<\/i>, junio de 1979, n.\u00ba 125<\/h4>\n<p>Bruno Bernard: El siguiente texto apenas requiere una presentaci\u00f3n de Henri Lefebvre. Sin embargo, precisamente porque, m\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s, acept\u00f3 responder a las preguntas de La Nouvelle Critique, en cuyo consejo editorial particip\u00f3 en su d\u00eda, queremos expresar nuestro especial placer por darle la bienvenida de nuevo a las p\u00e1ginas de nuestra revista.<\/p>\n<p>Cabe recordar tambi\u00e9n que, si bien Henri Lefebvre es ampliamente conocido como uno de los principales intelectuales comunistas de los a\u00f1os posteriores a la Liberaci\u00f3n y como uno de los principales te\u00f3ricos de la vida cotidiana y el Estado en los a\u00f1os sesenta y setenta, es menos conocido que, mucho antes, junto con Georges Friedman, Norbert Guterman, Pierre Morhange y Georges Politzer, fue uno de los pioneros que introdujo el marxismo en el campo de la filosof\u00eda en Francia, alrededor de 1925-1930.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda comenzar destacando la importancia de su contribuci\u00f3n a <i>La Nouvelle Critique <\/i>hoy, en 1979. Me parece que se\u00f1ala algo que ha cambiado en los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente dentro del Partido Comunista Franc\u00e9s. Se rompe as\u00ed un silencio, un silencio de m\u00e1s de veinte a\u00f1os en esta revista, a cuyo consejo editorial usted perteneci\u00f3 en su d\u00eda, y un silencio que a menudo ha rodeado su rica, compleja y productiva obra durante este periodo.<\/p>\n<p>Reabrimos as\u00ed un debate que comenz\u00f3 en <i>L\u2019Humanit\u00e9<\/i> en 1977. No ser\u00e1 posible abordar todos los temas y cuestiones que est\u00e1n en juego hoy en d\u00eda, pero al tratar de definir la situaci\u00f3n te\u00f3rica actual, intentaremos abordar algunas de las cuestiones esenciales.<\/p>\n<p>Henri Lefebvre: Para m\u00ed tambi\u00e9n, su visita aqu\u00ed, a mi casa, como representante de <i>La Nouvelle Critique<\/i>, es un momento importante, y espero que podamos llevar a cabo este debate hasta el final, y con toda la seriedad que merece.<\/p>\n<p>Para m\u00ed, supone una forma de restaurar la unidad de una vida que, de otro modo, podr\u00eda parecer fragmentada. Esto no se debe solo a que haya habido profundos desacuerdos entre el Partido Comunista y mi propia investigaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n a que, durante un largo periodo, entre 1958 y 1972,<\/p>\n<p>estuve muy alejado del Partido. Para algunos de mis amigos, el acercamiento que tuvo lugar el a\u00f1o pasado puede haber parecido, por lo tanto, hip\u00f3crita. Yo no lo creo as\u00ed. Al contrario, creo que lo que he perseguido obstinadamente durante todo este tiempo es algo muy sencillo: la perpetua <i>aggiornamento<\/i> del marxismo y del pensamiento marxista. A pesar de todas las dificultades, en un mundo cada vez m\u00e1s complejo, un mundo que en muchos aspectos parece contradecir \u2014s\u00ed, contradecir\u2014 el pensamiento marxista, me esfuerzo por hacer que sea capaz de comprender, en todos sus contornos y giros, este mundo moderno tan complejo y esquivo. Y creo que esta es la unidad que se puede ver a trav\u00e9s de una obra que en s\u00ed misma puede parecer fragmentada.<\/p>\n<p>BB: Creo que hoy tendremos la oportunidad de comprender mejor la continuidad, pero tambi\u00e9n la discontinuidad subjetiva y objetiva de este per\u00edodo, y de su trabajo durante el mismo, en las preguntas que abordaremos. Creo que es importante destacar lo que acaba de se\u00f1alar: hoy en d\u00eda, cuando muchos, abandonando y quemando lo que antes adoraban, convierten al marxismo en la fuente de los males de nuestro tiempo y lo condenan por ser incapaz de dar cuenta de nuestra realidad, usted insiste, por el contrario, en mostrar c\u00f3mo el marxismo, siempre que se le d\u00e9 un pleno desarrollo creativo, es la \u00fanica arma que nos permite comprender la modernidad en toda su complejidad.<\/p>\n<p>HL: Esta preocupaci\u00f3n se remonta a los inicios de mi investigaci\u00f3n. Hace mucho tiempo, antes de la Segunda Guerra Mundial, escrib\u00ed (junto con mi amigo y colaborador Norbert Guterman) un libro titulado La Conscience mystifi\u00e9e. Este libro representa un cierto hito, y he aqu\u00ed por qu\u00e9: ninguna conciencia, ya sea la conciencia obrera o proletaria, contiene en s\u00ed misma, por vocaci\u00f3n o esencia, el criterio de la verdad o la veracidad. Esta era la tesis fundamental de La Conscience mystifi\u00e9e. Por lo tanto, se opon\u00eda a las tesis oficiales de la Internacional Comunista de la \u00e9poca, que consideraba el fascismo, por ejemplo, como un simple epifen\u00f3meno, un fen\u00f3meno casi insignificante del que la clase obrera se deshar\u00eda, una buena ma\u00f1ana, con un encogimiento de hombros. Esta tesis me parec\u00eda terriblemente err\u00f3nea (hab\u00eda hecho varios viajes a Alemania), ya que se alejaba del objetivo de una manera extremadamente peligrosa. Pero el libro tambi\u00e9n se opon\u00eda a la tesis de Lukacs de que existe una conciencia hist\u00f3rica que se est\u00e1 formando, que culmina en la clase obrera o en sus representantes te\u00f3ricos, y que posee la verdad y la totalidad. Nuestra tesis era que la conciencia est\u00e1 envuelta en contradicciones y luchas, que se debilita, gana, pierde, se aliena y se reconquista. Y que, en ocasiones, puede ceder bajo la presi\u00f3n tanto de las ideolog\u00edas como de la violencia y aceptar las peores formas de mistificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, se libr\u00f3 una lucha contra el fascismo, un esfuerzo por comprender el origen de su fuerza, el n\u00facleo, la fuerza motriz detr\u00e1s de sus acciones. Durante mis viajes a Alemania, me impresion\u00f3 el poder del hitlerismo y la conmoci\u00f3n emocional y pol\u00edtica que produc\u00eda. Esto me perturb\u00f3 profundamente. Por lo tanto, el libro ya lleva la marca de un intento de comprender al enemigo, no a trav\u00e9s de f\u00f3rmulas prefabricadas, sino captando el n\u00facleo de su fuerza e identificando, en la medida de lo posible, sus puntos vulnerables, es decir, sus puntos de ataque.<\/p>\n<p>BB: Creo que el valor del recordatorio que acaba de ofrecer radica en que establece inmediatamente una necesidad: la necesidad de la teor\u00eda. Esta necesidad disipa tanto la ilusi\u00f3n del objetivismo, que niega cualquier eficacia a la conciencia, como la ilusi\u00f3n de una conciencia espont\u00e1neamente verdadera, que pretende prescindir de los rodeos y el trabajo te\u00f3ricos. Pero esto plantea inmediatamente una pregunta sobre la naturaleza de ese trabajo te\u00f3rico: \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa la filosof\u00eda en \u00e9l? \u00bfCu\u00e1l es el papel del fil\u00f3sofo? Desde <i>La Somme et le Reste<\/i> en 1958, al menos a nivel expl\u00edcito, usted ha cuestionado continuamente su propio estatus como fil\u00f3sofo y, m\u00e1s ampliamente, el estatus de la filosof\u00eda en s\u00ed. En un momento dado, incluso se sinti\u00f3 tentado de adoptar la tesis de la \u00abmuerte de la filosof\u00eda\u00bb, creyendo que Marx hab\u00eda puesto fin a la historia de la filosof\u00eda. M\u00e1s tarde, en un esfuerzo por reflexionar dial\u00e9cticamente sobre esta superaci\u00f3n, propuso la idea de una \u00abmetafilosof\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo debemos entender la relaci\u00f3n entre la teor\u00eda y la filosof\u00eda, y su propia relaci\u00f3n con la filosof\u00eda?<\/p>\n<p>HL: La filosof\u00eda no es inocente; no es dif\u00edcil demostrarlo. Su relaci\u00f3n con el conocimiento y el poder no siempre es clara. Sin embargo, no podemos simplemente tirarla por la borda y enviarla al basurero de la historia. La idea de superar la filosof\u00eda, que comenzar\u00eda con la negaci\u00f3n de la filosof\u00eda (es decir, que no ser\u00eda lo que Marx ni Hegel entend\u00edan por superaci\u00f3n), esta terminaci\u00f3n de la filosof\u00eda tiene graves consecuencias, no solo en el ejercicio del pensamiento, sino tambi\u00e9n en su propio contenido.<\/p>\n<p>Por ejemplo, es imposible formular el concepto de verdad sin recurrir a la filosof\u00eda. Soy muy consciente de que los fil\u00f3sofos no han trabajado de forma aislada en la cuesti\u00f3n de la verdad, sino que se han basado en el conocimiento cient\u00edfico. Sin embargo, es entre los grandes fil\u00f3sofos (Spinoza, Leibniz y Kant) donde encontramos tanto la elaboraci\u00f3n m\u00e1s profunda del concepto de verdad como las cuestiones m\u00e1s dif\u00edciles al respecto. Si dejan de lado la filosof\u00eda por completo, \u00bfqu\u00e9 queda del concepto de verdad? Parece que est\u00e1n dejando el campo abierto, allanando el camino para la mistificaci\u00f3n y la mentira, si ignoran la inmensa investigaci\u00f3n de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, sus escr\u00fapulos y sus reflexiones constantemente renovadas. El concepto de verdad es peligroso, por un lado, porque permite el dogmatismo: no deben olvidar que el estalinismo se presentaba como una doctrina verdadera, absolutamente verdadera, pol\u00edticamente verdadera. La pol\u00edtica, aqu\u00ed, toma el relevo de la filosof\u00eda, que ha quedado relegada al limbo. Pero, al mismo tiempo, si socavamos la verdad, no hay salvaguardias, ni barreras contra la mentira y la manipulaci\u00f3n. Creo que este es uno de los problemas clave de nuestro tiempo. Hay momentos en los que se preguntan: \u00bfsigue existiendo un criterio para la verdad? \u00bfNo est\u00e1 el campo abierto a la mistificaci\u00f3n? M\u00e1s a\u00fan hoy, cuando la noci\u00f3n de informaci\u00f3n est\u00e1 empezando a disolver la verdad y el conocimiento se est\u00e1 alineando con la informaci\u00f3n. Las consecuencias de esto son tan graves que apenas pueden imaginarlas.<\/p>\n<p>Por un lado, el empirismo echa por la borda toda la filosof\u00eda, y tambi\u00e9n el positivismo, que es precisamente lo que digo que debemos evitar. Por otro lado, no se trata de continuar la filosof\u00eda en el sentido de buscar desarrollar otro sistema filos\u00f3fico m\u00e1s con sus propias problem\u00e1ticas, temas y categor\u00edas. Es algo completamente diferente, que yo llamo metafilosof\u00eda. Perm\u00edtanme explicarlo brevemente. Se trata de ampliar la filosof\u00eda utilizando sus conceptos para an\u00e1lisis y fines para los que no fueron concebidos por los propios fil\u00f3sofos. Se trata de considerar la filosof\u00eda en su conjunto, la filosof\u00eda cl\u00e1sica en su movimiento total, y mostrar que constituye un lenguaje, que tiene las propiedades, cualidades y dimensiones de un lenguaje. Y este lenguaje debe utilizarse para alcanzar objetivos que ya no son los de los fil\u00f3sofos.<\/p>\n<p>Podr\u00eda poner un ejemplo de la realidad pr\u00e1ctica, social y pol\u00edtica, para cuyo estudio la filosof\u00eda, con su lenguaje y sus conceptos, es necesaria pero no suficiente: los problemas del espacio. Pero eso llevar\u00eda demasiado tiempo.<\/p>\n<p>BB: Quiz\u00e1s ahora podamos pasar a ese gran per\u00edodo de agitaci\u00f3n, tanto en t\u00e9rminos de realidad hist\u00f3rica como en t\u00e9rminos de la historia del marxismo y del pensamiento contempor\u00e1neo en su conjunto, que sigui\u00f3 a la muerte de Stalin. Me refiero al largo y doloroso proceso de desestalinizaci\u00f3n. En un libro escrito en 1957,<i> Les Probl\u00e8mes actuels du marxisme<\/i>, que caus\u00f3 una considerable controversia, usted ofreci\u00f3 un diagn\u00f3stico: el marxismo estaba en crisis. Esta afirmaci\u00f3n iba acompa\u00f1ada de una segunda tesis, m\u00e1s general, seg\u00fan la cual la filosof\u00eda misma tambi\u00e9n estaba en crisis. \u00bfCu\u00e1l fue la reacci\u00f3n en ese momento? Hay que decirlo aqu\u00ed, con calma y sin pol\u00e9mica: la reacci\u00f3n fue de negaci\u00f3n absoluta. Esto qued\u00f3 patente, entre otros ejemplos, en un art\u00edculo de Roger Garaudy en Les Cahiers du communisme, que pretend\u00eda demostrar, mediante una l\u00f3gica de A+B, que hablar de crisis del marxismo no era m\u00e1s que una confesi\u00f3n de haber abandonado los principios marxistas.<\/p>\n<p>Hoy, m\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s, se ha convertido en algo habitual, incluso entre los te\u00f3ricos comunistas, hablar de una crisis del marxismo. La verdadera pregunta ahora es c\u00f3mo caracterizar esa crisis y qu\u00e9 conclusiones se deben extraer de ella. \u00bfSignifica esto, entonces, que simplemente ten\u00eda raz\u00f3n veinte a\u00f1os antes de tiempo? O, m\u00e1s en serio, \u00bfhasta qu\u00e9 punto cree que se trata de la misma crisis, teniendo en cuenta todo lo que ha ocurrido desde 1958 y la historia que se ha desarrollado entretanto?<\/p>\n<p>HL: La autosatisfacci\u00f3n, la satisfacci\u00f3n de haber tenido raz\u00f3n, no tiene ning\u00fan sentido y no me aporta nada. Creo que hoy en d\u00eda se reconoce ampliamente la situaci\u00f3n que comenz\u00f3 a surgir hace veinte a\u00f1os y que se remonta incluso m\u00e1s atr\u00e1s. Pero tambi\u00e9n hay elementos nuevos. Creo que esto viene de lejos; creo que la crisis es tambi\u00e9n una crisis en la relaci\u00f3n entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. El problema que se plantea a menudo, el de los intelectuales y su estatus, enmascara un problema m\u00e1s profundo: el de su relaci\u00f3n y contribuci\u00f3n a la teor\u00eda, y el problema de la relaci\u00f3n entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Me pregunto si la divergencia entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica no se remonta mucho m\u00e1s atr\u00e1s. \u00bfNo era ya evidente la brecha en <i>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/i> de Lenin? Lenin llega al poder justo despu\u00e9s de escribir que el Estado debe comenzar a desaparecer inmediatamente. Esas palabras han quedado grabadas en mi mente, ya que fue mientras las le\u00eda cuando me un\u00ed al Partido. Sin embargo, casi de inmediato, Lenin tom\u00f3 medidas cuyas consecuencias no pod\u00eda prever, medidas que, en \u00faltima instancia, contribuir\u00edan a la consolidaci\u00f3n del Estado, culminando en la era estalinista.<\/p>\n<p>BB: La pregunta que surge es precisamente esta: esta separaci\u00f3n entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica tiene claramente causas objetivas (es decir, es el resultado de contradicciones internas en la pr\u00e1ctica), pero \u00bfno tiene tambi\u00e9n causas te\u00f3ricas? \u00bfNo hay contradicciones internas en la teor\u00eda que est\u00e1n en juego aqu\u00ed?<\/p>\n<p>HL: La idea de una crisis del marxismo no es sorprendente. \u00bfPor qu\u00e9 solo el marxismo iba a escapar a las crisis cuando todo a su alrededor est\u00e1 en crisis en mayor o menor medida? \u00bfPor qu\u00e9 iba el marxismo a escapar al destino com\u00fan del mundo moderno?<\/p>\n<p>Pero la palabra \u00abcrisis\u00bb puede entenderse en sentidos muy diferentes cuando se trata del marxismo. Puede entenderse de forma maliciosa: el marxismo ha fracasado, el marxismo ha provocado desastres. Pero tambi\u00e9n puede entenderse en un sentido favorable: por ejemplo, se puede decir que el marxismo se desarrolla a trav\u00e9s de contradicciones, a trav\u00e9s de sus propias contradicciones, que esa es su forma de evolucionar. Se desarrolla seg\u00fan las leyes del desarrollo que el propio Marx formul\u00f3 y que nadie, salvo unos pocos dogm\u00e1ticos, ha dicho nunca que fueran siempre agradables o mec\u00e1nicamente favorables.<\/p>\n<p>BB: Podr\u00edamos entonces tomar el t\u00e9rmino crisis en su sentido pleno: una situaci\u00f3n en la que lo nuevo debe surgir (una necesidad que surge de la propia pr\u00e1ctica) pero no puede surgir; y es precisamente esta contradicci\u00f3n la que constituye un estado de crisis. Partiendo de esto, me gustar\u00eda hacer la siguiente pregunta: \u00bfcu\u00e1l es la contradicci\u00f3n motriz que hoy en d\u00eda hace necesario este avance en la teor\u00eda marxista? \u00bfHacia d\u00f3nde tiende esta contradicci\u00f3n en su desarrollo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HL: \u00bfEstamos seguros de que existe realmente <i>una <\/i>contradicci\u00f3n, una contradicci\u00f3n central, una contradicci\u00f3n impulsora? Con algunos amigos, estamos tratando de hacer una especie de lista de los problemas que siguen sin resolverse. Debo admitir que son extremadamente numerosos y dif\u00edciles de analizar.<\/p>\n<p>BB: Hay dificultades y contradicciones, algunas de las cuales tienen claramente ra\u00edces profundas y que llevamos consigo desde hace mucho tiempo. La pregunta ahora es: \u00bfqu\u00e9 hay de nuevo, qu\u00e9 ha surgido que ya no podemos ignorar, que crea una especie de consenso en torno a la necesidad de avanzar y producir teor\u00eda como marxistas, afrontando estas cuestiones en profundidad? Pero, en este sentido, \u00bfno podr\u00edan ver la crisis del marxismo desde una perspectiva positiva? \u00bfNo podr\u00edan decir que es la perspectiva de posibles cambios democr\u00e1ticos en Europa \u2014especialmente en Italia, pero tambi\u00e9n en Francia\u2014 lo que ha dejado claro que necesitamos la teor\u00eda no solo para escribir textos o justificar a otros, sino para comprender la realidad y equiparnos para transformarla?<\/p>\n<p>A partir de este momento, ya no se trata de debatir sin cesar la \u00abteor\u00eda marxista del Estado\u00bb, sino de abordar las cuestiones pr\u00e1cticas relativas al Estado: \u00bfqu\u00e9 significa concretamente transformar la realidad social? \u00bfQu\u00e9 implica la toma del poder estatal? \u00bfQu\u00e9 significa para ustedes la desaparici\u00f3n del Estado?<\/p>\n<p>Creo que fue desde la nueva perspectiva de un camino democr\u00e1tico hacia el socialismo, tal y como lo formul\u00f3 el XXII Congreso, que surgi\u00f3 una serie de cuestiones te\u00f3ricas, aunque a menudo de forma vaga, a veces confusa o precipitada. Y estas cuestiones se plantearon como cuestiones pr\u00e1cticas: como cuestiones del movimiento, de la lucha y de su futuro.<\/p>\n<p>HL: Estoy de acuerdo con esta conclusi\u00f3n. Pero me gustar\u00eda dar algunos pasos para llegar a ella. Primer punto: creo que no debemos dar marcha atr\u00e1s en la idea de un marxismo diversificado. Debemos aceptar la diversidad de corrientes dentro del marxismo. Cualquier otra postura ser\u00eda volver a un dogmatismo inaceptable. Me parece extremadamente dif\u00edcil ahora volver atr\u00e1s en la idea de que hay un marxismo chino, que se desarrolla de una determinada manera, y un marxismo sovi\u00e9tico, que se constituye de otra manera. Creo que debemos aceptar esta diversificaci\u00f3n. Lo que quiero combatir m\u00e1s concretamente es la idea, por ejemplo, de que Gramsci es el \u00fanico marxista de nuestro tiempo. Me parece extraordinariamente absurdo. Conozco bien la obra de Gramsci, he tenido la oportunidad de discutirla con Togliatti, por ejemplo, y estoy convencido de que hay un matiz italiano en el marxismo y que algunas de las ideas de Gramsci deben tenerse en cuenta. \u00a1Pero decir que Gramsci es <i>el<\/i> marxista de nuestro tiempo! Esta forma de pensar y plantear las cuestiones me parece absurda y devuelve al marxismo a una concepci\u00f3n monol\u00edtica que debe ser erradicada.<\/p>\n<p>Hay diferentes formas de marxismo. Incluso en Francia hay varias tendencias marxistas. Hubo un tiempo en que mantuve pol\u00e9micas bastante violentas con la tendencia althusseriana. Esta tendencia conceb\u00eda el marxismo en torno a un n\u00facleo epistemol\u00f3gico y era, en cierto modo, incompatible con mi tendencia cr\u00edtica y con mi esfuerzo, m\u00e1s o menos exitoso, por utilizar el marxismo y el pensamiento de Marx para comprender y captar lo que estaba sucediendo en la segunda mitad del siglo XX. La tendencia cr\u00edtica que yo representaba tuvo cierto impacto entre 1960 y 1968, y luego deriv\u00f3 hacia un hipercriticismo en el que predominaba la autodestrucci\u00f3n perpetua;<\/p>\n<p>ya no hab\u00eda ninguna posici\u00f3n que no se destruyera a s\u00ed misma. No tiene sentido volver a las discusiones de ese per\u00edodo. En cualquier caso, este hipercriticismo, que tom\u00f3 varios nombres, incluido el situacionismo, ha desaparecido ahora; es un fen\u00f3meno hist\u00f3rico. Por lo tanto, creo en la posibilidad de una uni\u00f3n, una reuni\u00f3n de tendencias: la tendencia que quiere hacer del marxismo una ciencia y la tendencia que quiere hacer del marxismo una cr\u00edtica de la realidad presente y actual. Creo que ya no hay oposiciones entre ellas y que el tiempo de las pol\u00e9micas ha terminado. Creo que algunos de los amigos de Althusser y el propio Althusser est\u00e1n de acuerdo en este punto.<\/p>\n<p>Si bien no debemos abandonar la diversificaci\u00f3n del marxismo, tampoco debemos asumir que ciertas contradicciones son irresolubles. Las contradicciones existen para ser resueltas, renovadas y, a veces, reaparecer en formas diferentes. Esto constituye un segundo paso hacia una respuesta.<\/p>\n<p>En tercer lugar, lo que me llama la atenci\u00f3n de la situaci\u00f3n actual es que, tanto en la teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica, a menudo somos incapaces incluso de nombrar las dificultades a las que nos enfrentamos. He escrito algunos textos, que quiz\u00e1 publique pronto, en los que planteo los problemas en los siguientes t\u00e9rminos: \u00bfun callej\u00f3n sin salida? \u00bfUn obst\u00e1culo? \u00bfAlgo m\u00e1s? \u00bfUn muro invisible? Las personas, el pensamiento y la acci\u00f3n se encuentran en un callej\u00f3n sin salida, debido a que las relaciones de dominaci\u00f3n son ahora m\u00e1s sutiles que en el pasado, menos obvias, menos visibles, pero siguen resisti\u00e9ndose a cualquier intento de avanzar. Es un obst\u00e1culo dif\u00edcil de superar. Esto, a su vez, crea una necesidad urgente de un nuevo instrumento: hay algo, como un callej\u00f3n sin salida o una barrera, que debe superarse tanto en la teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>BB: Entonces, \u00bfver\u00eda usted la crisis del marxismo, por un lado, y, por otro, el resurgimiento de todas las variedades posibles de oscurantismo, fatalismo y renuncia, como dos aspectos de la misma realidad? Una crisis que ya no es solo te\u00f3rica, sino tambi\u00e9n pr\u00e1ctica. Entonces, \u00bfc\u00f3mo podemos caracterizar este estado cr\u00edtico de la sociedad? Y, en consecuencia, \u00bfc\u00f3mo podemos caracterizar su reflejo, o su corolario te\u00f3rico?<\/p>\n<p>HL: Hay una invenci\u00f3n por hacer (no estoy muy seguro de c\u00f3mo) que est\u00e1 bloqueada, frustrada. Tiendo a atribuir esta barrera visible o invisible al Estado. Quiz\u00e1s me fascina el Estado, y esta fijaci\u00f3n se ha convertido en una obsesi\u00f3n. Me gustar\u00eda que alguien me demostrara que estoy equivocado. Me parece que la globalizaci\u00f3n del Estado y su terrible poder se ejercen de esta manera: bloqueando no solo la imaginaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la invenci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica. Pero, \u00bfc\u00f3mo podemos romper esta barrera, que es a la vez imaginaria y real, ficticia y pr\u00e1ctica? He propuesto y sigo proponiendo \u2014para dar un significado concreto a lo que usted ha dicho sobre la democracia, con lo que estoy de acuerdo\u2014 el desarrollo de una estrategia de <i>autogesti\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p>BB: Este t\u00e9rmino, y m\u00e1s all\u00e1 del t\u00e9rmino, la idea de <i>autogesti\u00f3n <\/i>como dimensi\u00f3n esencial del camino democr\u00e1tico hacia el socialismo formulado por el 22\u00ba Congreso, est\u00e1 adquiriendo un lugar cada vez m\u00e1s importante en los an\u00e1lisis y, poco a poco, en la pr\u00e1ctica del PCF.<\/p>\n<p>HL: Intentar\u00e9 dar una definici\u00f3n te\u00f3rica de <i>autogesti\u00f3n<\/i>: cuando un grupo, en el sentido amplio del t\u00e9rmino, es decir, los trabajadores de un lugar de trabajo, pero tambi\u00e9n los habitantes de un barrio o de una ciudad, cuando estas personas ya no aceptan pasivamente sus condiciones de existencia, cuando ya no permanecen pasivas ante las condiciones que se les imponen, cuando intentan dominarlas, controlarlas, se est\u00e1 produciendo un intento de <i>autogesti\u00f3n<\/i>. Y hay una marcha hacia la <i>autogesti\u00f3n<\/i>. En este sentido, y lo subrayo con fuerza, la <i>autogesti\u00f3n<\/i> no es un sistema legal: el error que cometieron los yugoslavos es que la <i>autogesti\u00f3n<\/i> no puede ser un sistema establecido, porque la <i>autogesti\u00f3n<\/i> es un camino, una lucha perpetua y que renace perpetuamente. Un intento de <i>autogesti\u00f3n<\/i> es algo esencial y fundamental, ya que es el control de las condiciones de vida.<\/p>\n<p>BB: Para vincular esta cuesti\u00f3n con la del Estado, \u00bfpodr\u00edamos decir que nuestra realidad, la crisis de nuestra realidad, tanto pr\u00e1ctica como te\u00f3rica, se caracteriza por una hip\u00f3stasis de la pol\u00edtica fuera y por encima de la sociedad? Esto da lugar a una p\u00e9rdida de visi\u00f3n de lo que constituye el objeto y el objetivo de la pol\u00edtica. En \u00faltima instancia, perdemos de vista el contenido mismo del poder y, en consecuencia, el objeto mismo de las luchas obreras y democr\u00e1ticas, es decir, la vida cotidiana, las relaciones sociales en su conjunto y no solo su expresi\u00f3n concentrada en las relaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Creo que, desde 1968, esta idea fundamental se ha ido haciendo cada vez m\u00e1s evidente: no hay otra teor\u00eda de la pol\u00edtica que la teor\u00eda de las relaciones sociales en su conjunto.<\/p>\n<p>La <i>autogesti\u00f3n<\/i> es precisamente la respuesta te\u00f3rica y pr\u00e1ctica a esta pregunta. La <i>autogesti\u00f3n<\/i> es una pr\u00e1ctica pol\u00edtica que no est\u00e1 separada de las relaciones sociales, sino que se encuentra dentro de ellas. Quiz\u00e1s por eso algunos de los que buscan la lucha de clases no la encuentran: no la buscan donde est\u00e1, es decir, no solo en los lugares de trabajo, sino en los barrios, en todas las luchas por el derecho a la diferencia.<\/p>\n<p>Sin duda, es desde esta perspectiva que podemos entender el resurgimiento o la aparici\u00f3n de conceptos, a menudo insuficientemente definidos o desarrollados, como el tejido social, la sociedad civil y el concepto espec\u00edficamente marxista de formaci\u00f3n econ\u00f3mica y social.<\/p>\n<p>HL: Lo que deduzco de lo que ha dicho es la observaci\u00f3n, no exenta de iron\u00eda, de que la pol\u00edtica ha proporcionado un nuevo absoluto. El absoluto teol\u00f3gico estaba en bastante mal estado, moribundo si no muerto; el absoluto filos\u00f3fico no estaba mucho mejor; y entonces, de repente, apareci\u00f3 el absoluto pol\u00edtico para sustituir a estas dos formas algo decr\u00e9pitas del absoluto. La pol\u00edtica se ha convertido en el absoluto moderno. El punto de conexi\u00f3n en este sentido es Hegel. Esta concepci\u00f3n del absoluto pol\u00edtico pas\u00f3 por Hegel y culmina en todo el mundo moderno.<\/p>\n<p>Esto nos lleva a un segundo punto, que tambi\u00e9n es importante: los fundadores del marxismo, los padres fundadores, como los llamamos ahora, parecen haber sido muy ingenuos. Cre\u00edan que el Estado se suicidar\u00eda, y Engels dijo que el acto final ser\u00eda desposeer a la burgues\u00eda y establecer la propiedad colectiva. Pero el Estado es como el ej\u00e9rcito: cuando tiene algo, no lo suelta tan f\u00e1cilmente. Este es el formidable peligro del Estado: el Estado no se suicida. Hay que combatirlo desde dentro y socavarlo desde la base. Probablemente este sea el significado de <i>autogesti\u00f3n<\/i>. Porque no puede sino haber una nueva contradicci\u00f3n entre la tendencia hacia la <i>autogesti\u00f3n<\/i> y la tendencia hacia el estatismo, entre la tendencia a convertir al Estado en un absoluto y la <i>autogesti\u00f3n <\/i>como medio pr\u00e1ctico de lucha. El inter\u00e9s de Yugoslavia no radica en que intentara establecer un sistema de <i>autogesti\u00f3n<\/i>, sino en que la <i>autogesti\u00f3n<\/i> all\u00ed parece revelar las contradicciones de un pa\u00eds y un Estado que se proclama socialista. Y estas contradicciones son innumerables. Estas palabras pueden hacer que me enemeste con ellos, pero no puedo evitarlo: tambi\u00e9n aqu\u00ed debemos decir la verdad social frente a la verdad pol\u00edtica. La idea de un Estado autogestionado es m\u00e1s que cuestionable; es profundamente contradictoria.<\/p>\n<p>BB: Pero \u00bfno podemos decir, al mismo tiempo, que esta contradicci\u00f3n es inevitable y que es esta contradicci\u00f3n la que define al Estado de transici\u00f3n? Por lo tanto, debemos considerar las condiciones para superarla de tal manera que no se reproduzca, lo que perpetuar\u00eda el Estado, sino que se desarrolle super\u00e1ndose a s\u00ed misma. En otras palabras, tenemos aqu\u00ed la contradicci\u00f3n entre la idea de <i>autogesti\u00f3n<\/i> y la desaparici\u00f3n del Estado, por un lado, y, por otro, la tendencia necesaria de todas las formas de relaciones sociales a reproducirse. Esta contradicci\u00f3n significa que el Estado de transici\u00f3n tiende a mantenerse, a reproducirse. Pero, \u00bfc\u00f3mo se puede evitar esto?<\/p>\n<p>HL: Se trata de una nueva contradicci\u00f3n que est\u00e1 surgiendo por todas partes. Y esto es lo que hay que sacar a la luz. Creo que una de las tareas del pensamiento marxista durante su renovaci\u00f3n es poner de relieve esta contradicci\u00f3n sin dejarse abrumar por la dificultad de la tarea, sin dejarse fascinar positiva o negativamente por el Estado. Ha habido momentos en los que me he dejado fascinar negativamente por el Estado, y cuando lo he encontrado tan poderoso que me he dicho a m\u00ed mismo que la contradicci\u00f3n nunca podr\u00eda salir a la luz. Pero creo que est\u00e1 saliendo a la luz de una forma u otra y que las nuevas contradicciones contin\u00faan su camino. La teor\u00eda que se est\u00e1 desarrollando es una que arrojar\u00e1 luz sobre estas nuevas contradicciones.<\/p>\n<p>Creo que es totalmente acertado decir que la <i>autogesti\u00f3n<\/i> se sit\u00faa en el \u00e1mbito de la sociedad civil: son las relaciones sociales el lugar, el lugar de nacimiento de la <i>autogesti\u00f3n<\/i>. No es ni la econom\u00eda ni la pol\u00edtica por separado.<\/p>\n<p>BB: Si est\u00e1 de acuerdo, podr\u00edamos profundizar un poco m\u00e1s en esta cuesti\u00f3n, ya que creo que es absolutamente esencial. Para ello, me gustar\u00eda primero echar le\u00f1a al fuego y luego remover el caldero planteando algunas preguntas. Usted ha hablado del \u00abmatiz\u00bb que desea aportar al marxismo, y me parece una expresi\u00f3n particularmente interesante sobre la que reflexionar. Pero, \u00bfc\u00f3mo se puede caracterizar? A riesgo de anticiparme a su respuesta, me parece que podr\u00eda definirse por un enfoque en lo social: por la idea de que las relaciones sociales son, en teor\u00eda, irreductibles a la econom\u00eda y la pol\u00edtica y, en la pr\u00e1ctica, deben defenderse y desarrollarse contra la explotaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n que esta produce, as\u00ed como contra el Estado y sus formas de opresi\u00f3n. Esta tesis recorre como un leitmotiv gran parte de sus obras: en la pr\u00e1ctica, en el primer volumen de <i>Cr\u00edtica de la vida cotidiana<\/i>, ya en 1945; en la teor\u00eda, en su libro de 1956 sobre Lenin, donde se pone de relieve el concepto de formaci\u00f3n econ\u00f3mica y social (frente a la oposici\u00f3n empobrecida y reductiva entre base y superestructura); y, pol\u00edtica y cr\u00edticamente, en 1957, cuando, en Les Probl\u00e8mes actuels du marxisme, caracteriz\u00f3 el marxismo estalinizado como la absorci\u00f3n de lo social por lo econ\u00f3mico y lo pol\u00edtico. M\u00e1s recientemente, en 1978, en sus entrevistas con Catherine R\u00e9gulier, volvi\u00f3 a este tema en relaci\u00f3n con las nuevas formas de lucha que estaban surgiendo: las reivindicaciones cualitativas centradas en el concepto de sociedad civil.<\/p>\n<p>HL: Creo que debemos insistir mucho en este punto. El concepto de sociedad civil se encuentra efectivamente en la obra de Gramsci, como \u00e9l mismo se\u00f1ala, pero, dentro del marxismo, sigue siendo en gran medida impl\u00edcito e insuficientemente desarrollado. Para Hegel, la sociedad civil es la sociedad burguesa; sin embargo, cuando habla de la sociedad burguesa, lo hace de una manera muy diferente a Marx, y de una manera que sigue siendo extremadamente rica y digna de una renovada atenci\u00f3n. La sociedad burguesa constituye la base de la sociedad civil en la medida en que es una sociedad gobernada por sus propios principios, que no derivan de la religi\u00f3n, de Dios o del poder pol\u00edtico de la monarqu\u00eda. Esta idea tiene sus ra\u00edces en el pensamiento franc\u00e9s del siglo XVIII. De hecho, Hegel desarrolla, a nivel te\u00f3rico y filos\u00f3fico, lo que se desarroll\u00f3 hist\u00f3ricamente en Francia durante el siglo XVIII, a trav\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Francesa y hasta principios del siglo XIX. Existe la sociedad civil porque existe la civilizaci\u00f3n y porque existe la civilidad: estos elementos son inseparables. Esto es muy dif\u00edcil de distinguir entre los pensadores del siglo XVIII. Hablan de una cierta forma de sociabilidad, que llaman civilidad, y de una sociedad civil que exige y obtendr\u00e1 sus derechos. Ya no se trata de derechos penales, y menos a\u00fan de derechos can\u00f3nicos o religiosos; son derechos civiles. Todas estas ideas surgen simult\u00e1neamente, y creo que merecen ser defendidas y reexaminadas met\u00f3dicamente, especialmente ante los ataques extremadamente duros que se dirigen actualmente al siglo XVIII franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Me llama la atenci\u00f3n, a este respecto, el \u00e9xito de Michel Foucault, que tiende a describir el siglo XVIII franc\u00e9s como poco m\u00e1s que una \u00e9poca de confinamiento y represi\u00f3n, el siglo en el que la represi\u00f3n se sistematiz\u00f3 y se inventaron nuevas formas de castigo. Sin embargo, fue precisamente en ese momento cuando las confesiones dejaron de considerarse pruebas, cuando las confesiones obtenidas bajo tortura dejaron de aceptarse como prueba y cuando se fue imponiendo gradualmente la idea de que era responsabilidad de la acusaci\u00f3n aportar pruebas y que toda persona era inocente hasta que se demostrara lo contrario. Una de las tragedias de la sociedad francesa es que fue esta sociedad la que estableci\u00f3 estos principios (quiz\u00e1s bajo la influencia inglesa), pero desde entonces ha permitido que se erosionen, hasta el punto de que hoy en d\u00eda todo el mundo es considerado culpable.<\/p>\n<p>BB: Todo esto se hizo bajo los auspicios del Estado&#8230;<\/p>\n<p>HL: S\u00ed, pero en contra del Estado mon\u00e1rquico centralizado, que manten\u00eda la idea de que solo \u00e9l pose\u00eda los principios de la existencia pol\u00edtica de la sociedad. Porque se defend\u00eda sobre esta base.<\/p>\n<p>La idea de una sociedad civil era una idea revolucionaria. Tom\u00f3 forma institucional en el C\u00f3digo Civil, que, aunque fue formulado y promulgado bajo Napole\u00f3n, fue fundamentalmente un producto de la Revoluci\u00f3n. Esta idea de sociedad civil es, en mi opini\u00f3n, inseparable de la idea de las relaciones sociales \u2014es decir, las relaciones regidas por contratos\u2014 y de la idea de los derechos humanos. Estos derechos, que se han ido desarrollando durante casi dos siglos y que no pueden abandonarse sin graves consecuencias, son en s\u00ed mismos un elemento constitutivo de la sociedad civil.<\/p>\n<p>Soy muy consciente de todo lo que se puede decir sobre los l\u00edmites de los derechos humanos, pero no creo que podamos prescindir de ellos.<\/p>\n<p>BB: No solo no debemos renunciar a ellos, sino que tampoco debemos buscar su origen en las formas jur\u00eddicas del Estado ni en una concepci\u00f3n atemporal de la naturaleza humana, sino m\u00e1s bien en la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de las relaciones sociales tal y como se viven y se experimentan en su tendencia hacia la liberaci\u00f3n. En este sentido, est\u00e1n ligados al objeto mismo de la lucha por la emancipaci\u00f3n tal y como se desarrolla en la vida cotidiana. Creo que es sobre esta base que podemos pensar en los derechos humanos en t\u00e9rminos concretos y luego intentar un an\u00e1lisis que sea materialista sin ser reduccionista&#8230;<\/p>\n<p><i> <\/i>HL: Un an\u00e1lisis de la sociedad civil, de su desarrollo y luego de la forma en que se ve sofocada entre la pol\u00edtica y la econom\u00eda. Mi impresi\u00f3n es que en Estados Unidos esta supresi\u00f3n la lleva a cabo principalmente la esfera econ\u00f3mica, mientras que en los pa\u00edses socialistas la pol\u00edtica tiende igualmente a abrumar a la sociedad civil. La <i>autogesti\u00f3n<\/i>, por el contrario, se basa en las relaciones sociales y se extiende desde ah\u00ed a las esferas econ\u00f3mica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>BB: Por cierto, la relevancia del concepto de <i>autogesti\u00f3n<\/i> para las cuestiones contempor\u00e1neas radica precisamente en su capacidad para superar simult\u00e1neamente las esferas pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Pero pasemos ahora al aspecto m\u00e1s problem\u00e1tico de la cuesti\u00f3n. Si bien esta noci\u00f3n de autogesti\u00f3n est\u00e1 estrechamente relacionada con nuestra realidad actual y es fruct\u00edfera para la teor\u00eda marxista, en la medida en que le permite romper con una especie de involuci\u00f3n talm\u00fadica, no est\u00e1 exenta de dificultades. \u00bfNo corremos, de hecho, el riesgo de eludir el concepto fundamental de la teor\u00eda marxista \u2014la lucha de clases\u2014 en favor de una deriva a la vez funcionalista y libertaria? Sin embargo, es precisamente este eje el que nos permite, por un lado, captar la totalidad de las relaciones sociales y, por otro, comprender la articulaci\u00f3n de lo econ\u00f3mico y lo pol\u00edtico en relaci\u00f3n con lo social.<\/p>\n<p>HL: La lucha de clases no debe considerarse como algo fijo y definido de una vez por todas. Cambia y se transforma. Se diversifica y se enriquece. Hay muchos ejemplos de ello a escala internacional que son especialmente esclarecedores&#8230; Esto nos lleva a analizar estrategias que, por ejemplo, no siempre son sencillas: \u00bfqu\u00e9 estrategias se aplican a escala global y c\u00f3mo se relacionan con las clases? La lucha de clases se est\u00e1 diversificando, abarcando desde lo cotidiano hasta lo global. Creo que la lucha por la <i>autogesti\u00f3n<\/i> adquiere todas las caracter\u00edsticas de la lucha de clases y las lleva a un nuevo nivel de precisi\u00f3n, escala e intensidad. No suprime la realidad cuantitativa de la lucha de clases, pero han surgido nuevas demandas. No podemos ignorarlas. No creo que la organizaci\u00f3n del espacio, por ejemplo, sea algo ajeno a las clases y sus luchas. Aunque la clase obrera no siempre haya sido capaz de tenerlas en cuenta hasta ahora.<\/p>\n<p>BB: Una de las caracter\u00edsticas de los \u00faltimos a\u00f1os es precisamente que estas cuestiones tienden a tenerse en cuenta.<\/p>\n<p>HL: S\u00ed, y me alegro de ello. Pero, en toda su diversidad, la lucha de clases debe ser pensada y teorizada. Y no creo que hacer hincapi\u00e9 en la <i>autogesti\u00f3n<\/i> signifique olvidar otros aspectos. Centrarse \u00fanicamente en cuestiones cualitativas ser\u00eda un error tanto t\u00e1ctico como estrat\u00e9gico. La cuesti\u00f3n central es la de la estrategia.<\/p>\n<p>A nivel te\u00f3rico, hay que dar al concepto de estrategia el lugar que le corresponde. Ya tiene un siglo y medio de historia y se est\u00e1 desarrollando de forma muy cient\u00edfica. Me temo que tambi\u00e9n aqu\u00ed hay un cierto retraso en el pensamiento marxista. Se cre\u00eda que la lucha de clases constitu\u00eda una estrategia, cuando lo que se necesita es una estrategia para la lucha de clases.<\/p>\n<p>BB: Para responder a la pregunta: \u00bfqu\u00e9 es estrat\u00e9gico en la lucha de clases? Las cosas siguen siendo relativamente sencillas mientras nos mantengamos en el marco de la pol\u00edtica como expresi\u00f3n concentrada tanto de lo econ\u00f3mico como de lo social. Sin embargo, hoy en d\u00eda tenemos claro que la pol\u00edtica est\u00e1 totalmente invertida o reinvertida en toda la complejidad de las relaciones sociales.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la cuesti\u00f3n se complica singularmente: no hay un \u00fanico lugar donde se desarrolla todo, sino que todo se desarrolla en todas partes y en todo momento. Esto nos lleva necesariamente a considerar la teor\u00eda del momento de la decisi\u00f3n y la teor\u00eda del salto cualitativo de una manera m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p>HL: Es muy cierto que todo sucede en todas partes y en todo momento; esto es intr\u00ednseco al concepto mismo de estrategia. Al igual que todos los momentos de acci\u00f3n son interdependientes, un movimiento realizado en un punto puede tener repercusiones en otro punto infinitamente distante. Esto queda bien ilustrado por el juego de estrategia Go, que ahora est\u00e1 empezando a ganar un mayor reconocimiento.<\/p>\n<p>BB: \u00bfNo se derivan precisamente las dificultades encontradas al analizar el per\u00edodo posterior a marzo de 1978 del hecho de que estamos tratando de pensar en una nueva situaci\u00f3n en t\u00e9rminos antiguos? Hemos tratado de pensar en el per\u00edodo en t\u00e9rminos de plazos, como si todo fuera a decidirse en un solo d\u00eda y en una fecha decisiva. Pero lo que hoy nos damos cuenta es precisamente que nada se decide en un momento tan preciso, sino que todo se decidi\u00f3 en un proceso extremadamente complejo que se desarroll\u00f3 a lo largo de varios a\u00f1os (al menos desde 1974 hasta 1978). Por lo tanto, deben pensar en una estrategia que aborde toda la cuesti\u00f3n, en el espacio y en el tiempo. Centrarse en la <i>autogesti\u00f3n<\/i> es olvidar los dem\u00e1s aspectos. Del mismo modo, concentrarse \u00fanicamente en cuestiones cualitativas constituir\u00eda un error tanto t\u00e1ctico como estrat\u00e9gico, al igual que ser\u00eda un error centrarse exclusivamente en las demandas cuantitativas.<\/p>\n<p><i> <\/i>HL: Pero siempre deben pensar en el conjunto y en el panorama general sin descuidar nunca los an\u00e1lisis espec\u00edficos. En el marxismo, ha habido una tendencia a considerar lo global por separado, fuera de lo espec\u00edfico. Pero, fuera del marxismo, por el contrario, en los \u00faltimos a\u00f1os se ha observado una tendencia a producir an\u00e1lisis estrechamente espec\u00edficos, desvinculados de cualquier perspectiva global. Es esta separaci\u00f3n la que debe superarse en el pensamiento actual, devolviendo la prioridad a lo global, pero a lo global tomado de forma concreta. Este es el concepto mismo de estrategia: solo existe la estrategia de lo global y lo posible.<\/p>\n<p>BB: S\u00ed, pero, del mismo modo que debemos volver a una concepci\u00f3n dial\u00e9ctica de lo global, como una totalidad de contradicciones que siempre es concreta, tambi\u00e9n debemos conseguir devolver al pensamiento de lo posible al lugar que le corresponde. Todo parece suceder muy r\u00e1pidamente, como si el pensamiento marxista, contrariamente a lo que hizo Marx, hubiera relegado la categor\u00eda de lo posible a una categor\u00eda secundaria del movimiento del pensamiento.<\/p>\n<p>HL: &#8230; y como una categor\u00eda subordinada a lo real.<\/p>\n<p>BB: \u00bfQu\u00e9 ha sido de lo posible? \u00a1El nombre dado a la incertidumbre, es decir, a algo del orden de la ignorancia! Se entend\u00eda que lo real solo proced\u00eda del modo de lo necesario, que la verdad del conocimiento solo proced\u00eda del modo del reconocimiento de lo necesario, en el conocimiento del determinismo. Aqu\u00ed encontramos un esquema spinozista: el conocimiento es el de la necesidad; la libertad es su contemplaci\u00f3n; y lo posible es, en teor\u00eda, solo el nombre dado a la falta de comprensi\u00f3n y, en la pr\u00e1ctica, el lugar del empirismo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, debemos revisar esta reflexi\u00f3n sobre lo posible, tratando de comprender c\u00f3mo la evoluci\u00f3n del pensamiento marxista pudo conducir a una forma de pensar que se cierra a la realidad, en la medida en que se imagina haberla comprendido de una vez por todas.<\/p>\n<p>HL: La noci\u00f3n de realidad, de lo real, ha adquirido un car\u00e1cter casi obsesivo. Por un lado, ha surgido una confianza que roza la certeza en nuestra comprensi\u00f3n de la realidad, como si pudiera ser capturada y retenida en las garras del conocimiento. Por otro lado, existe una ansiedad constante por no alejarse de la realidad, una ansiedad que, en \u00faltima instancia, resulta esterilizante. Lo que se necesita es una cr\u00edtica cient\u00edfica y filos\u00f3fica de esta noci\u00f3n de realidad. Esa cr\u00edtica ya se ha llevado a cabo en cierta medida dentro de la epistemolog\u00eda, pero ahora debe revisarse en relaci\u00f3n con el pensamiento marxista. Yo ir\u00eda a\u00fan m\u00e1s lejos: lo que se necesita es un cambio completo, una inversi\u00f3n del pensamiento marxista tal y como se ha constituido. Al fetichizar la realidad, el marxismo no solo se ha cerrado en s\u00ed mismo, sino que se ha paralizado; se ha degradado y, al hacerlo, ha llegado a parecerse a una forma burda de empirismo, sin poseer siquiera la precisi\u00f3n o la fidelidad a la realidad del empirismo. El resultado ha sido una profunda confusi\u00f3n. Por lo tanto, lo que se necesita es una inversi\u00f3n an\u00e1loga a la que Marx propuso en relaci\u00f3n con Hegel: la tarea de volver a poner en pie el pensamiento marxista.<\/p>\n<p>BB: \u00bfPueden reducirse el instrumento y la esencia de este cambio a la dial\u00e9ctica? Hemos empezado a dar por sentada la realidad, como algo completo, mientras que la dial\u00e9ctica marxista nos muestra que la realidad es abierta, algo que est\u00e1 en constante cambio.<\/p>\n<p>HL: Si la realidad es lo que decimos que es, entonces todo lo que tenemos que hacer es describirla, y eso es todo. Todo est\u00e1 completo. En cambio, si la realidad est\u00e1 en constante cambio, la posibilidad debe aparecer en cada momento. Y la posibilidad es parte de la realidad. Lo virtual es una categor\u00eda de pensamiento tan importante como lo real.<\/p>\n<p>BB: \u00bfNo podr\u00edamos encontrar una pista de esta deriva objetivista en el pensamiento marxista en un malentendido de la idea de necesidad hist\u00f3rica?<\/p>\n<p>HL: La idea de necesidad, de determinaci\u00f3n, ha sufrido una serie de vicisitudes y tambi\u00e9n ha sido fetichizada. Este fetichismo en el pensamiento marxista tambi\u00e9n ha servido de pretexto para atacarlo, de modo que esta forma de dogmatismo y su cr\u00edtica se han alimentado mutuamente en una especie de c\u00edrculo vicioso. El determinismo y la necesidad se identificaban con lo real: lo real era necesario. Y el conocimiento nunca fue otra cosa que el conocimiento de lo real, de lo necesario.<\/p>\n<p>BB: Incluso se explot\u00f3 esta f\u00f3rmula algo cuestionable de Hegel, seg\u00fan la cual la libertad es el conocimiento del determinismo. Es precisamente esta f\u00f3rmula la que hace que el marxismo pierda de vista el hecho de que no es solo teor\u00eda, sino tambi\u00e9n pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>HL: De este modo, se vuelve unidimensional y se aplana. Esto forma parte del dogmatismo. Debemos redescubrir el significado de lo virtual, de lo posible. Y la idea de que lo posible tambi\u00e9n se puede conocer, buscar, explorar. No hay pensamiento pol\u00edtico sin pensamiento de lo posible.<\/p>\n<p>BB: Lo posible se ha utilizado efectivamente como categor\u00eda del pensamiento pol\u00edtico. Pero se ha utilizado como una categor\u00eda que, en pol\u00edtica, correspond\u00eda emp\u00edricamente a lo que era el \u00abmecanismo\u00bb en la teor\u00eda de la historia. Por un lado, se dec\u00eda: todo es necesario. Y ca\u00edmos en el mecanismo, olvidando la teor\u00eda de las contradicciones. Por otro lado, ca\u00edmos en el subjetivismo m\u00e1s total a nivel pol\u00edtico, y lo posible degener\u00f3 en una herramienta del empirismo.<\/p>\n<p>HL: Es por esta fetichizaci\u00f3n de lo real que llegamos a esta visi\u00f3n tan plana de los plazos de los que habl\u00e1bamos. Fue un fracaso a la hora de explorar lo posible. Y hab\u00eda hombres de acci\u00f3n en el otro bando que sab\u00edan tener sentido de lo posible, de sus posibilidades. De este modo, la estrategia se reduce a la t\u00e1ctica, y la t\u00e1ctica a un c\u00e1lculo muy d\u00e9bil de las posibilidades a corto plazo. El pensamiento estrat\u00e9gico tiende a desaparecer.<\/p>\n<p>BB: \u00bfNo hay tambi\u00e9n una consideraci\u00f3n insuficiente del pensamiento de Marx sobre el tiempo? Podr\u00edamos retomar aqu\u00ed la reflexi\u00f3n de Labriola cuando se opon\u00eda a la idea de la predicci\u00f3n cronol\u00f3gica. \u00a1Como si el tiempo fuera cronol\u00f3gico! \u00a1Como si predecir lo posible significara dictar un calendario! Para Labriola, Marx no hace predicciones cronol\u00f3gicas, sino morfol\u00f3gicas. Lee la realidad como un sistema abierto que tiende a superarse a s\u00ed mismo. Lee lo posible en lo real. El futuro no debe predecirse como si estuviera inscrito en el presente, sino como l\u00edneas de direcci\u00f3n y desarrollo que podemos utilizar. Lo posible se refiere as\u00ed a la idea de poder, a la de pr\u00e1ctica e intervenci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>HL: &#8230; y a la de tendencia. Porque nunca ha habido otra ley que la tendencia. Reintegrar lo posible y lo virtual tambi\u00e9n significa reintroducir la idea de tendencia y suavizar dial\u00e9cticamente la idea de ley. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se ha producido una mecanizaci\u00f3n y evacuaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica basada en la idea de ley. Y esto se ha logrado alineando las leyes de la sociedad con las leyes de la naturaleza. Esto equivale a evacuar el tiempo: no el tiempo hist\u00f3rico, el tiempo pasado, sino el tiempo de las virtualidades y las posibilidades.<\/p>\n<p>Al restaurar lo virtual y lo posible, restauramos la noci\u00f3n de tendencia en toda su importancia, luego la del tiempo y luego la de la estrategia. Una estrategia anticipa y eval\u00faa diversas posibilidades, una multiplicidad de objetivos entre los que elegir.<\/p>\n<p>BB: Desde este punto de vista, ser\u00eda interesante seguir, a nivel de met\u00e1foras, el movimiento por el cual la noci\u00f3n de l\u00ednea ha tendido a sustituir a la de estrategia. El t\u00e9rmino l\u00ednea corresponde a la negaci\u00f3n de las posibilidades: se afirma haber agotado las virtualidades del presente en una posici\u00f3n infalible de lo que debe ser. La idea de estrategia, por el contrario, presupone que se opera en un campo de posibilidades ampliamente abierto.<\/p>\n<p>HL: La sustituci\u00f3n de la idea de estrategia por la met\u00e1fora de la l\u00ednea se remonta a la \u00e9poca estalinista. Y me parece un s\u00edntoma de esa \u00e9poca. Hay algo falsamente claro y falsamente actual en esta met\u00e1fora: la l\u00ednea est\u00e1 ah\u00ed, delante de nosotros, y se extiende hasta el horizonte. Est\u00e1 trazada de antemano.<\/p>\n<p>BB: Una l\u00ednea se sigue, una estrategia se construye y se inventa.<\/p>\n<p>HL: Eso es muy cierto, pero, pol\u00edticamente, \u00a1va muy lejos! Tenemos que rehabilitar la idea de estrategia en relaci\u00f3n con la noci\u00f3n de l\u00ednea y, sobre todo, con la noci\u00f3n de l\u00ednea correcta o verdadera. Este concepto combina los inconvenientes de una met\u00e1fora enga\u00f1osa con los de una concepci\u00f3n dogm\u00e1tica de la verdad, y ha causado un da\u00f1o considerable.<\/p>\n<p>Hablando con usted y recordando los textos pol\u00edticos de Marx, me llama la atenci\u00f3n el hecho de que son obras de estrategia: nunca da la impresi\u00f3n, v\u00e9ase por ejemplo El dieciocho brumario, de que el juego est\u00e9 ama\u00f1ado. Pero vemos acciones que tienen consecuencias&#8230;<\/p>\n<p>BB: De ah\u00ed la importancia que Marx y Lenin conced\u00edan al momento de la decisi\u00f3n y la iniciativa.<\/p>\n<p>HL: Es el momento de la decisi\u00f3n, el momento cr\u00edtico, lo m\u00e1s importante. Y siempre prevalecen aquellos que tienen una estrategia, por muy mal desarrollada que est\u00e9.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la reflexi\u00f3n sobre lo que es posible debe retomarse desde la base. Ha habido intentos pseudocient\u00edficos y tecnocr\u00e1ticos de futurolog\u00eda, pero han fracasado claramente. El <i>prospectivismo<\/i> no es realmente una forma de pensar sobre lo que es posible. Se limita a hacer proyecciones que no son m\u00e1s que una prolongaci\u00f3n de las tendencias actuales hacia el futuro.<\/p>\n<p>Pero, en el lado marxista, hay una ambig\u00fcedad que hay que aclarar: en la l\u00ednea de pensamiento de Lukacs, ha surgido un concepto particular, el de la conciencia posible. Se trata de algo muy diferente de lo que podr\u00edamos llamar conciencia de lo posible. La conciencia de lo posible se despliega, se desarrolla, descubre y se convierte necesariamente en pensamiento estrat\u00e9gico. Mientras que la conciencia posible es solo una conciencia de lo real.<\/p>\n<p>BB: De hecho, no es m\u00e1s que la antigua distinci\u00f3n aristot\u00e9lica entre potencialidad y acto, seg\u00fan la cual no hay nada m\u00e1s posible en el acto que en la potencialidad. Si lo posible est\u00e1 presente en la realidad, no lo est\u00e1 en modo de inclusi\u00f3n, de simple repetici\u00f3n, sino que aporta algo, por lo que la realidad tiende a superarse a s\u00ed misma, lo que la convierte en el lugar posible para la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>HL: La apertura de lo real a algo distinto de s\u00ed mismo es el camino de la diferencia.<\/p>\n<p>BB: Hay m\u00e1s en la potencialidad que en el acto. Hay m\u00e1s en la manifestaci\u00f3n que en la esencia. O, m\u00e1s precisamente, la manifestaci\u00f3n tiende a desarrollar una nueva esencia.<\/p>\n<p>HL: Por lo tanto, estamos revisando el concepto abandonado desde cero, y esta es una tarea de gran alcance que debe desarrollarse.<\/p>\n<p>BB: Creo que aqu\u00ed debemos revisar la vieja cuesti\u00f3n de lo que ha sido desarrollado por el materialismo y lo que ha sido desarrollado por el idealismo.<\/p>\n<p>El materialismo, al ser una filosof\u00eda de la eficacia, se desarroll\u00f3 en torno a la categor\u00eda de la necesidad (v\u00e9ase Spinoza o Diderot). Sin embargo, a partir de este arraigo en el materialismo antiguo, hemos adoptado inconscientemente el \u00abmecanicismo\u00bb. Y, al hacerlo, hemos descartado la idea de lo posible. Hemos adoptado la teor\u00eda de Spinoza, seg\u00fan la cual lo posible es ficci\u00f3n, es decir, el nombre que se da a la ignorancia.<\/p>\n<p>Por otro lado, el idealismo (y particularmente en teolog\u00eda) buscaba pensar en lo posible, lo virtual, precisamente porque el idealismo no ten\u00eda este fetichismo de lo real. Se ha dicho que el lado activo del pensamiento fue visto por el idealismo; tambi\u00e9n cabe preguntarse si no tuvo el m\u00e9rito de ver el lado activo de la realidad. No es casualidad que los grandes pensadores de la idea de lo posible sean personas como Leibniz.<\/p>\n<p>HL: Pero es en el nivel de la realidad donde el pensamiento de lo posible encuentra su mayor obst\u00e1culo: la transici\u00f3n est\u00e1 congelada, capturada, inmovilizada por el Estado. Una de las funciones negativas del Estado en el mundo contempor\u00e1neo es precisamente este acto de captura, esta reificaci\u00f3n de la transici\u00f3n, si quiere. Como consecuencia, lo posible en s\u00ed mismo queda bloqueado.<\/p>\n<p>El estado actual, y esto es lo que hace que la situaci\u00f3n sea tan grave, operando tras la m\u00e1scara del neoliberalismo, tiende no solo a confundir el conocimiento con la informaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n lo posible con la informaci\u00f3n misma. Concedo la mayor importancia a esta hip\u00f3tesis sobre la informaci\u00f3n generada y difundida por el estado: funciona como un instrumento m\u00e1s para bloquear lo posible, tanto a nivel de su concepci\u00f3n como de su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de lo posible es, por tanto, dram\u00e1tica, incluso tr\u00e1gica. Nunca las posibilidades han sido tan vastas; sin embargo, al mismo tiempo nos enfrentamos a formidables fuerzas de bloqueo que impiden no solo su realizaci\u00f3n, sino incluso su propio pensamiento o imaginaci\u00f3n. El bloqueo llega tan lejos.<\/p>\n<p>BB: Esto pone de relieve la urgencia pr\u00e1ctica actual de desarrollar un pensamiento te\u00f3rico creativo capaz de ser un pensamiento de lo posible.<\/p>\n<p>Pero me gustar\u00eda hacerle una \u00faltima pregunta para concluir esta entrevista. A partir de <i>La Somme et le reste<\/i> en 1958, usted quiso reflexionar sobre la crisis del marxismo que surgi\u00f3 y fue engendrada por el per\u00edodo estalinista, as\u00ed como sobre la incapacidad en ese momento del movimiento comunista y de los te\u00f3ricos marxistas para abordarla en su ra\u00edz. Esto es lo que ahora llamamos \u00abel retraso de 56\u00bb. La recepci\u00f3n brutal e incondicional de este libro fue uno de los signos.<\/p>\n<p>Creo que es bueno que los fil\u00f3sofos comunistas reflexionen sobre ello. Usted mismo describi\u00f3 el per\u00edodo de reflexi\u00f3n que sigui\u00f3, de 1958 a 1972, como cr\u00edtica radical o hipercr\u00edtica. Hay algo aqu\u00ed que parece indicar un car\u00e1cter unilateral de este enfoque. \u00bfEs esta afirmaci\u00f3n, por tanto, de naturaleza autocr\u00edtica? O, m\u00e1s precisamente, \u00bfc\u00f3mo caracterizar\u00eda el per\u00edodo actual de su trabajo te\u00f3rico? \u00bfC\u00f3mo se est\u00e1 superando esta cr\u00edtica radical?<\/p>\n<p>HL: Me parece que debemos periodizar la era moderna y distinguir algunas fechas. 1956-58 es, sin duda, una de ellas. Para m\u00ed es una fecha importante porque es cuando dej\u00e9 el PCF. Pero tiene un significado mucho m\u00e1s amplio que este subjetivo. Durante varios a\u00f1os, y especialmente entre 1953 y 1958, se form\u00f3 una oposici\u00f3n antistalinista, con acontecimientos dram\u00e1ticos a escala internacional (sobre todo en Polonia y Budapest). En 1957-1958, esta oposici\u00f3n fue derrotada, tanto a nivel internacional como en Francia. En ese momento comenz\u00f3 otro per\u00edodo, en el que surgieron energ\u00edas al margen del movimiento comunista, fuera de \u00e9l: Fidel Castro, la Revoluci\u00f3n Cultural (con sus aspectos locos pero tambi\u00e9n estimulantes) y los movimientos estudiantiles. Fue una \u00e9poca de cr\u00edticas radicales y de \u00abprotesta\u00bb. Admito que me lanc\u00e9 a este camino con cierta rabia y frenes\u00ed. Sin duda, emit\u00ed juicios extremadamente duros sobre los partidos comunistas. Este periodo culmin\u00f3 en 1968. Hay mucho que decir sobre el a\u00f1o 1968, muchos aspectos del cual siguen sin estar claros. La cr\u00edtica al Estado en general, en nombre de Marx, result\u00f3 eficaz de formas inusuales. Pero, despu\u00e9s, vimos una proliferaci\u00f3n del pensamiento cr\u00edtico. Demasiado para mi gusto. Cada uno m\u00e1s inteligente que el anterior, no necesito nombrarlos. Pero, al final, todos tienen el mismo car\u00e1cter de destrucci\u00f3n y autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo la protesta a mi alrededor se fragmentaba, se divid\u00eda en peque\u00f1os grupos, se deshilachaba en doctrinas y sistemas que nunca parec\u00edan lo suficientemente destructivos. Pero destructivos en el vac\u00edo, destructivos de nada, destructivos de la vida. No era solo un pensamiento circular, sino un pensamiento suicida, nihilista. Y el nihilismo siempre ha sido un enemigo para m\u00ed. Eso es lo que me motiv\u00f3, en cierto momento, a distanciarme. Busqu\u00e9 otra direcci\u00f3n a partir de 1975.<\/p>\n<p>BB: \u00bfY ahora?<\/p>\n<p>HL: \u00bfAhora? Como usted sabe, hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o, despu\u00e9s de responder lo mejor que pude a la ofensiva de los \u00abnuevos fil\u00f3sofos\u00bb, pens\u00e9 que era en el lado del Partido Comunista donde hab\u00eda una apertura, en el lado del eurocomunismo, en el lado de los partidos comunistas latinos. Pens\u00e9 que all\u00ed hab\u00eda una oportunidad, nuevas posibilidades te\u00f3ricas y pol\u00edticas. Durante el \u00faltimo a\u00f1o, he estado temblando ante la idea de que estas posibilidades pudieran desaparecer sin haberse materializado. Creo que eso ser\u00eda intolerable e insoportable.<\/p>\n<p>BB: Creo que ahora nos corresponde a todos nosotros trabajar, por ejemplo a trav\u00e9s de esta entrevista, para garantizar que estas posibilidades se desarrollen y se materialicen.<\/p>\n<p>Fuente: Historical materialism https:\/\/www.historicalmaterialism.org\/a-line-is-followed-a-strategy-is-constructed-an-interview-with-henri-lefebvre-1979\/<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta entrevista con Henri Lefebvre fue realizada para la revista La Nouvelle Critique del Partido Comunista Franc\u00e9s (PCF) en 1979.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19453,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,26],"tags":[],"class_list":["post-19452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-historia-del-comunismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19452"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19455,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19452\/revisions\/19455"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}