{"id":1946,"date":"2012-07-05T00:00:00","date_gmt":"2012-07-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1946"},"modified":"2020-02-20T18:01:10","modified_gmt":"2020-02-20T17:01:10","slug":"para-salvar-el-momento-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1946","title":{"rendered":"Para salvar el momento presente"},"content":{"rendered":"<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Lo distinto de la tiran\u00eda global de hoy es que no tiene rostro. No es el F\u00fchrer, ni Stalin ni un Cort\u00e9s. Sus maniobras var\u00edan seg\u00fan cada continente y sus maneras se modifican de acuerdo a la historia local, pero su tendencia panor\u00e1mica es la misma: una circularidad.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La divisi\u00f3n entre los pobres y los relativamente ricos se convierte en un abismo. Las restricciones y las recomendaciones tradicionales se vuelven a\u00f1icos. El consumismo consume todo cuestionamiento. El pasado se vuelve obsoleto. En consecuencia la gente pierde su individualidad, su sentido de identidad y entonces se afianza y busca un enemigo para poder definirse a s\u00ed misma. El enemigo \u2013no importa la denominaci\u00f3n religiosa o \u00e9tnica\u2013 se encuentra siempre tambi\u00e9n entre los pobres. Aqu\u00ed es donde el c\u00edrculo es vicioso.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En lo econ\u00f3mico, junto con la riqueza el sistema produce m\u00e1s y m\u00e1s pobreza, m\u00e1s y m\u00e1s familias sin techo, mientras que simult\u00e1neamente promueve en lo pol\u00edtico ideolog\u00edas que articulan y justifican la exclusi\u00f3n y la eventual eliminaci\u00f3n de las hordas de los nuevos pobres. Es este nuevo c\u00edrculo pol\u00edtico-econ\u00f3mico lo que hoy alienta la constante capacidad humana para infligir crueldades que arrasan la imaginaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cAnoche llam\u00f3 una amiga desde Vadodara. Llorando. Le tom\u00f3 15 minutos poderme decir lo que le pasaba. No era muy complicado. Era s\u00f3lo que una amiga de ella, Sayeeda, hab\u00eda sido atrapada por una muchedumbre. Era s\u00f3lo que le hab\u00edan abierto el vientre y se lo hab\u00edan retacado con trapos ardientes. Era s\u00f3lo que tras su muerte alguien le marc\u00f3 en la frente un OM (la firma sagrada de los hind\u00faes)\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00c9stas fueron las palabras de Arundhati Roy para describir la masacre de miles de musulmanes a manos de fan\u00e1ticos hind\u00faes en Gujarat, durante la primavera de 2002.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Escribimos, confes\u00f3 alguna vez, en los resquicios de muros que alguna vez tuvieron ventanas. Y la gente que todav\u00eda tiene ventanas, a veces no puede entender.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Vayamos al lugar de los hechos, observemos, investiguemos, informemos, rescribamos, escribamos una versi\u00f3n final; se publica, mucha gente la lee \u2013aunque uno nunca sepa qu\u00e9 es lo ancho o lo angosto\u2013, nos volvemos escritores controversiales, con frecuencia amenazados, pero tambi\u00e9n apoyados, que escribimos de la suerte de millones de personas, mujeres, hombres, ni\u00f1os; se nos acusa de arrogancia, seguimos escribiendo, develamos y detallamos m\u00e1s proyectos de los poderosos que conducen a tragedias m\u00e1s inmensas y evitables; hacemos notas, cruzamos y recruzamos el continente, somos testigos de la desesperaci\u00f3n evidente, continuamos publicando, debaten con nosotros una y otra y otra vez, mes tras mes, y los meses se convierten en a\u00f1os. Pienso en ti, Arundhati. Y no obstante lo que advertimos y contra lo que protestamos sigue incesante sin que nadie le ponga freno. Contin\u00faa irresistible. Contin\u00faa como si estuviera envuelto por un silencio permisivo nunca roto. Contin\u00faa como si nadie nunca hubiera escrito una sola palabra. Entonces nos preguntamos: \u00bfcuentan las palabras?, y alguna vez puede regresarnos una respuesta como \u00e9sta: las palabras aqu\u00ed son como las piedras que les ponen a los prisioneros amarrados antes de ser arrojados a un r\u00edo.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Analic\u00e9moslo: toda profunda manifestaci\u00f3n pol\u00edtica es un llamado a una justicia ausente, y la acompa\u00f1a una esperanza de que en el futuro tal justicia quede establecida. Sin embargo, la esperanza no es la raz\u00f3n primera de que se efect\u00fae la manifestaci\u00f3n. La gente protesta porque no hacerlo es demasiado humillante, demasiado aplastante, demasiado letal. La gente protesta (monta una barricada, toma las armas, se va a la huelga de hambre, se toma de las manos para gritar o escribe) con el fin de salvar el momento presente, sin importar lo que traiga el futuro.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Protestar es negarnos a ser reducidos a cero y a que se nos imponga el silencio. Por tanto, en cada momento que alguien hace una protesta, por hacerla, se logra una peque\u00f1a victoria. El momento, aunque transcurra como cualquier otro momento, adquiere un cierto car\u00e1cter indeleble. Se va y sin embargo dej\u00f3 impresa su huella. Lo principal de una protesta no es que sea un sacrificio efectuado en pos de un futuro alternativo m\u00e1s justo. Lo principal es una redenci\u00f3n del presente \u2013algo que parecer\u00eda no tener consecuencias, es decir, una acci\u00f3n que parece inconsecuente [sin l\u00f3gica, desconectada del futuro, irrelevante]. El problema es c\u00f3mo vivir una y otra vez con la supuesta ausencia de consecuencias, con lo inconsecuente.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La cuesti\u00f3n aqu\u00ed, en realidad, replica Arundhati, es: \u00bfqu\u00e9 hemos hecho con la democracia, \u00bfen qu\u00e9 la convertimos?, \u00bfque ocurre con una democracia desgastada por completo cuando se le ha vaciado de contenido hasta hacerla hueca?, \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando cada de sus instituciones hizo met\u00e1stasis y form\u00f3 algo peligroso?; \u00bfqu\u00e9 ocurre ahora que la democracia y el libre comercio se han fundido en un solo organismo predatorio con una imaginaci\u00f3n tan constre\u00f1ida y flaca que gira casi en su totalidad alrededor de la idea de la maximizaci\u00f3n de las ganancias? \u00bfSer\u00e1 posible revertir este proceso? \u00bfPuede algo que ya mut\u00f3 regresar a ser lo que alguna vez fue?<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00bfC\u00f3mo vivir con lo inconsecuente? El adjetivo es temporal. Tal vez una respuesta posible y adecuada es que es espacial. Y entonces de lo que se trata es de acercarnos y acercarnos a aquello que se redime del presente (al interior de los corazones de quienes se niegan a aceptar la l\u00f3gica de ese presente). En ocasiones, un narrador puede lograr esto mismo.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En una historia la negativa de quienes protestan se vuelve un grito salvaje, la rabia, el humor, la iluminaci\u00f3n de las mujeres, hombres y ni\u00f1os. Las narraciones son otro modo de volver indeleble un momento, porque cuando las historias son escuchadas se interrumpe el flujo unilineal del tiempo y que algo no tenga consecuencias pierde totalmente su sentido.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Antes de ser asesinado en el Gulag, Osip Mandelstam dijo eso precisamente: Para Dante, el tiempo es el contenido de la historia que uno siente en un solo acto sincr\u00f3nico. Y de un modo inverso, el prop\u00f3sito de la historia es mantener junto el tiempo, para que todos seamos hermanos y compa\u00f1eros en la misma b\u00fasqueda y en la misma conquista del tiempo.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>Traducci\u00f3n: Ram\u00f3n Vera Herrera<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>* Texto de John Berger escrito como saludo a la celebraci\u00f3n de la Primera Audiencia General Introductoria del Tribunal Permanente de los Pueblos en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua, entre el 27 y el 29 de mayo<\/i><i> del 2012, publicado en el diario mexicano La jornada (<\/i><u><a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/\">http:\/\/www.jornada.unam.mx<\/a><\/u>.<i> Es un fragmento de <\/i>Bento\u2019s Sketchbook, Pantheon Books<i>, 2012, su libro m\u00e1s reciente<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Protestar es negarnos a ser reducidos a cero y a que se nos imponga el silencio. Por tanto, en cada momento que alguien hace una protesta, por hacerla, se logra una peque\u00f1a victoria. El momento, aunque transcurra como cualquier otro momento, adquiere un cierto car\u00e1cter indeleble. 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