{"id":19471,"date":"2026-03-17T05:00:28","date_gmt":"2026-03-17T04:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19471"},"modified":"2026-03-17T01:12:01","modified_gmt":"2026-03-17T00:12:01","slug":"japon-un-paso-por-delante-en-el-declive-en-el-capitalismo-tardio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19471","title":{"rendered":"Jap\u00f3n, un paso por delante en el declive en el capitalismo tard\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><strong> Jap\u00f3n no es un caso peculiar o at\u00edpico, es, simplemente, una sociedad que comenz\u00f3 su declive capitalista antes. Y ese declive parece surreal. <\/strong><\/p>\n<p>Uno de los incidentes m\u00e1s extra\u00f1os y traum\u00e1ticos de la <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/culturas\/mas-alla-del-cliche-la-otra-cara-de-japon\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cultura pop japonesa<\/a> fue cuando la integrante del grupo de m\u00fasica AKB48 Minami Minegishi se afeit\u00f3 p\u00fablicamente la cabeza como penitencia por haber roto una norma de la banda. <em>\u00bfEl crimen? <\/em>Tener un novio a los veintitantos.<\/p>\n<p>Los rituales de humillaci\u00f3n p\u00fablica son un castigo t\u00edpico en la industria &#8216;Idol&#8217; japonesa. Muchas aspirantes a estrellas del pop son brutalmente ridiculizadas por lo que no son m\u00e1s que comportamientos de una mujer adulta normal. La humillaci\u00f3n de Minegishi simplemente ha sido el primer incidente que ha sido lo suficientemente chocante para que Occidente informase de \u00e9l. La maquinaria de la industria de \u00eddolos fue expuesta, as\u00ed, al mundo en toda su crudeza: su organizaci\u00f3n en torno a la pureza sexual forzada, la exigencia parasocial y el fetichismo infantilizador hacia la mujer.<\/p>\n<p>La noticia fue presentada como una peculiaridad japonesa: Jap\u00f3n como poseedor de una cultura centrada en una grave y rigurosa disciplina en la que la crueldad es aceptada, el resultado del sentido com\u00fan por haber roto las normas. Pero esto no es m\u00e1s que un pensamiento existencialista que exotiza la disfunci\u00f3n simplemente por ser extranjera.<\/p>\n<p>M\u00e1s que la cultura, creo que esta \u00abrareza\u00bb puede atribuirse mejor al hecho de que Jap\u00f3n fue una de las primeras naciones en adentrarse en el declive del capitalismo tard\u00edo. El estancamiento cultural que ahora vemos en los Estados Unidos fue anticipado d\u00e9cadas atr\u00e1s por Jap\u00f3n. EEUU vive ahora bajo la misma precariedad estructural y presi\u00f3n econ\u00f3mica que produjeron la \u00abextra\u00f1eza\u00bb de Jap\u00f3n en las percepciones occidentales.<\/p>\n<p><strong>El motor econ\u00f3mico: el capitalismo tard\u00edo<\/strong><\/p>\n<p>La econom\u00eda japonesa qued\u00f3 arrasada por la Segunda Guerra Mundial. Sus principales ciudades fueron destruidas con bombas incendiarias, la poblaci\u00f3n qued\u00f3 traumatizada, la escasez de alimentos azot\u00f3 al pa\u00eds. Los <em>zaibatsu<\/em> (conglomerados industriales) anteriores al conflicto fueron desmantelados por las autoridades de ocupaci\u00f3n estadounidenses para debilitar al militarismo. Jap\u00f3n estaba al borde de la hambruna.<\/p>\n<p>Tras la guerra, EEUU supervis\u00f3 las profundas reformas econ\u00f3micas, pol\u00edticas e institucionales para reconstruir Jap\u00f3n y transformarlo en una naci\u00f3n capitalista liberal. Se redistribuy\u00f3 la tierra a los agricultores, se legalizaron los sindicatos, se quebr\u00f3 el monopolio del poder y el Plan Dodge (1949) estabiliz\u00f3 la divisa.<\/p>\n<p>Luego estall\u00f3 la Guerra de Corea en 1950 y Jap\u00f3n se convirti\u00f3 en el centro de producci\u00f3n clientelista favorecido por los estadounidenses. Esta inyecci\u00f3n de demanda fue el pistoletazo de salida del resurgir industrial de Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde este per\u00edodo hasta bien entrados los setenta, Jap\u00f3n mantuvo un crecimiento sostenido de dos d\u00edgitos de su PIB durante pr\u00e1cticamente dos d\u00e9cadas y, cuando llegaron los ochenta, Jap\u00f3n se hab\u00eda convertido en la segunda econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>El r\u00e1pido crecimiento y la desregulaci\u00f3n condujeron a una descomunal especulaci\u00f3n en el mercado de valores y el yen se apreci\u00f3 considerablemente. El \u00edndice Nikkei se multiplic\u00f3 por cinco y los valores inmobiliarios se dispararon. Los hogares contrataron cr\u00e9ditos agresivamente para financiar activos inflados. El pa\u00eds creci\u00f3 y se acomod\u00f3 en una sensaci\u00f3n de invencibilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En 1991 el Banco de Jap\u00f3n endureci\u00f3 su pol\u00edtica monetaria, enfri\u00f3 la especulaci\u00f3n y precipit\u00f3 un gigantesco <em>crash<\/em> burs\u00e1til. Los valores en bolsa se desplomaron m\u00e1s del 80% y los bancos se descubrieron en posesi\u00f3n de pr\u00e9stamos incobrables. Este acontecimiento marc\u00f3 el comienzo de la D\u00e9cada Perdida, un per\u00edodo de incre\u00edble estancamiento que habr\u00eda de llamarse mejor Las D\u00e9cadas Perdidas, ya que persigue al pa\u00eds hasta el d\u00eda de hoy. Los salarios tocaron techo en el 97, el yen se depreci\u00f3 y el consumo de los hogares se estanc\u00f3.<\/p>\n<p>La \u00abD\u00e9cada Perdida\u00bb de EEUU comenz\u00f3 con la crisis inmobiliaria de 2008, en la que las hipotecas <em>subprime<\/em> y la financializaci\u00f3n depredadora de la deuda privada licu\u00f3 al sistema financiero por completo.<\/p>\n<p>Mientras la respuesta japonesa a la crisis financiera fue lenta y fragmentaria, los estadounidenses inundaron la econom\u00eda agresivamente con liquidez. Rescates financieros, el Programa de Alivio de Activos Problem\u00e1ticos (TARP), expansi\u00f3n cuantitativa (<em>quantiative easing<\/em>, QE), tasas de inter\u00e9s del cero por ciento, y la recapitalizaci\u00f3n forzada de los bancos ayudaron a que Wall Street se recuperase, pero no el estadounidense de a pie. La inflaci\u00f3n de los activos benefici\u00f3 a los ricos y al resto del mundo se lo dej\u00f3 con una incre\u00edble desigualdad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En Jap\u00f3n, tras 1991, el empleo \u00abirregular\u00bb devino algo corriente. Los trabajadores a media jornada y los trabajadores temporales quedaron atrapados en ciclos de empleos de bajos salarios y poca seguridad, sin prestaciones sociales. En EEUU hemos visto el auge de la econom\u00eda de plataforma (<em>gig economy<\/em>), los contratos de cero horas y la dependencia entre los adultos de trabajos ocasionales, temporales, a media jornada y sin prestaciones sociales, para ir tirando. Los trabajos estables de clase media se convirtieron en un lujo, accesibles, con suerte, con una cara titulaci\u00f3n universitaria.<\/p>\n<p>Las consecuencias sociales que ha causado han sido significativas.<\/p>\n<p><strong>Consecuencia social 1: &#8216;trabajos negros&#8217;<\/strong><\/p>\n<p>El japon\u00e9s tiene un t\u00e9rmino para este tipo de empleos: <em>black kigyo<\/em>, o &#8216;trabajo negro&#8217;. Estos empleos imponen a los trabajadores cuantiosas horas extras, trabajo no remunerado camuflado como \u00abservicio fuera de horario\u00bb, vigilancia y cuotas. Los trabajadores internalizan esta obediencia y el abuso laboral porque la alternativa es el desempleo y el estigma social. Las \u00abempresas negras\u00bb comprenden una parte significativa de los puestos de trabajo disponibles a quienes acceden al mercado laboral, alterando dr\u00e1sticamente las normas de trabajo para los j\u00f3venes adultos.<\/p>\n<p>Los an\u00e1logos estadounidenses son ahora tambi\u00e9n visibles. El pasado mes de noviembre el sector privado perdi\u00f3 32.000 puestos de empleo. La burbuja de trabajo de cuello blanco de la pandemia ha pinchado, y lo ha hecho con fuerza. La contrataci\u00f3n se ha desplomado para los licenciados en 2026 a medida que los despidos aumentan y la IA asume los trabajos de cuello blanco m\u00e1s rutinarios. El trabajador estadounidense se ve empujado a la explotaci\u00f3n de la econom\u00eda de plataforma y a condiciones laborales que violan la dignidad humana. Incluso las industrias que eran vistas como relativamente estables \u2013la sanidad y la educaci\u00f3n\u2013 est\u00e1n experimentando un destacado <em>burnout<\/em> entre sus trabajadores.<\/p>\n<p>Se ha normalizado el exceso de trabajo. <em>Karoshi<\/em> (\u00abmuerte por sobretrabajo\u00bb) se convirti\u00f3 en una causa de muerte reconocida en los ochenta e incluye ataques al coraz\u00f3n, embolias y suicidios vinculados a los abusos en el puesto de trabajo y la mala calidad de vida. Si visit\u00e1is Jap\u00f3n ver\u00e9is signos de este absurdo normalizado: <em>salarymen<\/em> tendidos en todo tipo de lugares p\u00fablicos, <em>konbini<\/em> (tiendas de conveniencia) que venden duchas-en-lata y personas que obtienen la mayor\u00eda de sus calor\u00edas en m\u00e1quinas de autoservicio y <em>kissaten<\/em> (cafeter\u00edas) en las estaciones de metro.<\/p>\n<p>El estadounidense medio, que no est\u00e1 familiarizado con las normas sociales o la historia cultural de Jap\u00f3n, acostumbra a pensar que todo esto es alg\u00fan tipo de reflejo de los valores japoneses premodernos o de tradiciones de suicidio ritual. No lo es. El fen\u00f3meno de karoshi encuentra paralelismos directos con las emergentes tendencias en EEUU de muertes por burnout y el desplome de la salud mental. Amazon, por ejemplo, hubo de disculparse p\u00fablicamente por denegar a los conductores de sus furgonetas de reparto el derecho a ir al ba\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Consecuencia social 2: atomizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Jap\u00f3n tiene una tasa incre\u00edblemente alta de hogares en los que solo vive una persona: un 34%. Los v\u00ednculos generacionales se desintegran a un ritmo alarmante.<\/p>\n<p>No existen terceros espacios. El trabajo domina la vida social. Las amistades son dif\u00edciles de mantener para muchos y la socializaci\u00f3n est\u00e1 vinculada con frecuencia al trabajo. Se estima que 1,5 millones de japoneses han elegido retraerse por completo de la sociedad, un fen\u00f3meno conocido como <em>hikkikomori<\/em>, y viven como reclusos en sus hogares, que rara vez abandonan.<\/p>\n<p>Los Estados Unidos experimentan algo parecido. Hay un sinf\u00edn de art\u00edculos de opini\u00f3n sobre la epidemia de soledad en EEUU. La cifra de estadounidenses sin amigos se estima entre un 8% y un 12%. El Survey Center on American Life (Centro de Encuestas sobre la Vida Estadounidense) recoge que la cantidad de tiempo que el estadounidense medio pasa con sus amigos se ha desplomado a la mitad en comparaci\u00f3n con los datos de hace una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la tasa de natalidad de Jap\u00f3n ha permanecido por debajo de la tasa de reemplazo. El matrimonio es econ\u00f3micamente prohibitivo. Las expectativas de trabajo por g\u00e9nero (y la presi\u00f3n del doble salario) fuerzan a las mujeres a abandonar por completo las perspectivas de tener hijos, y los hombres lo hacen debido a la precariedad econ\u00f3mica. El matrimonio y los hijos se han convertido en s\u00edmbolos de estatus que la mayor\u00eda de adultos j\u00f3venes no puede conseguir.<\/p>\n<p>La tasa de natalidad en EEUU ha alcanzado m\u00ednimos hist\u00f3ricos. La gente se casa m\u00e1s tarde e incluso entonces la suma de dos salarios no alcanza para sostener econ\u00f3micamente un hijo. La progresi\u00f3n t\u00edpica de matrimonio, vivienda e hijos se ha atascado en el primer paso. La vivienda requiere dos salarios s\u00f3lo para acceder a ella, la deuda estudiantil hace que sea arriesgado compartir finanzas y los costes de la sanidad ascienden con el n\u00famero de personas dependientes. Los hijos son, econ\u00f3micamente hablando, una p\u00e9rdida neta. \u00bfAcabas de tener un hijo? Entonces tienes que pagar la factura de los cuidados, la educaci\u00f3n, la sanidad, el tiempo de trabajo perdido y la vivienda. Los padres no reciben ning\u00fan apoyo del Estado, tampoco cuidados, e insignificantes protecciones laborales. La consecuencia racional es que la gente escoge no reproducirse o expandir una familia.<\/p>\n<p><strong>Consecuencia social 3: el auge de las tiendas de conveniencia<\/strong><\/p>\n<p>Antes he mencionado los <em>konbini<\/em>, que son filtrados por una visi\u00f3n rom\u00e1ntica en los reportajes de viajes como un objeto cultural del tipo \u00ab<em>wow, Jap\u00f3n es tan cool<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Las cultura de las tiendas de conveniencia no es una forma de ocio. Es un sustituto para la vida dom\u00e9stica en una sociedad en la que la gente carece del tiempo para cocinar, descansar o socializar. EEUU tiene sus equivalentes \u2014Sweetgreen, Chipotle, Uber Eats, Amazon Fresh\u2014 todos los cuales reflejan el mismo desplazamiento hacia la externalizaci\u00f3n de funciones dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p>Incluso estos lugares para una pasajera comida laboral est\u00e1n acusando un declive de mercado. Los consumidores de la Gen Z ni siquiera pueden permitirse un <em>bowl<\/em> de Chipotle. Salir a tomar algo no tiene ning\u00fan sentido a menos que tengas un paladar acostumbrado por completo a Sysco, el distribuidor alimentario que domina la industria de la restauraci\u00f3n. Los negocios locales luchan por mantenerse a flote a medida que la poblaci\u00f3n pierde los ingresos disponibles para salir, y los que quedan abiertos se limitan a poner en el microondas lo que sea que les deje el cami\u00f3n de reparto de Sysco.<\/p>\n<p>La gente escoge estas opciones porque carece del tiempo y los recursos para cocinar con regularidad. El mercado les proporciona en su lugar plataformas de comida a domicilio y platos precocinados.<\/p>\n<p>En 2022, los estadounidenses ten\u00edan una media de 8,2 comidas a la semana preparadas en casa. Visto as\u00ed no suena mal, pero imag\u00ednese el lector dici\u00e9ndole esto a sus abuelos. Imag\u00ednese explic\u00e1ndoles que esto sucede porque la gente no tiene tiempo. Personalmente, los m\u00edos se quedar\u00edan asombrados. Y hay algo que me genera curiosidad, \u00bfcu\u00e1ntas de estas comidas est\u00e1n<\/p>\n<p>Desde luego, la supervivencia se ha vuelto algo aproblem\u00e1tico. Todos los inconvientes log\u00edsticos han desaparecido. \u00bfPero nos permite tener m\u00e1s tiempo de ocio o es un parche para una sociedad que ha perdido su tiempo personal?<\/p>\n<p><strong>Consecuencia social 4: unos medios hipersexualizados y paraf\u00edlicos en una sociedad sin sexo<\/strong><\/p>\n<p>La actividad sexual ha declinado espectacularmente. Sospecho que no hay nada controvertido en decir que la intimidad sexual es una necesidad humana normal y un elemento de una vida feliz.<\/p>\n<p>Jap\u00f3n es una sociedad sin sexo. Como se\u00f1alaba <a href=\"https:\/\/toyokeizai.net\/articles\/-\/56360?display=b\">el art\u00edculo que llevaba esa frase por t\u00edtulo<\/a>, \u00abJap\u00f3n tiene la menor frecuencia sexual en el mundo y es el \u00fanico pa\u00eds donde el porcentaje de gente que no est\u00e1 feliz con su vida sexual es mayor que el de quienes lo est\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p>En el informe arriba citado, la ausencia de vida sexual se define por tener sexo menos de una vez al mes. Un 19% de los encuestados con pareja en los treinta se adscribieron a esta definici\u00f3n. Casi la mitad de los <em>millenials<\/em> japoneses (18-34) eran v\u00edrgenes en 2016.<\/p>\n<p>Llamadme promiscua, si quer\u00e9is, pero siempre he visto el sexo como un comportamiento prosocial normativo. Si hay personas interesadas en tener sexo pero son incapaces de tenerlo, ello t\u00edpicamente indica un importante d\u00e9ficit social. Se pierden hitos relacionales y vitales normales. Casi uno de cada tres estadounidenses asegur\u00f3 no haber tenido actividad sexual en 2020. La Gen Z tiene miedo de tener sexo. Un 24% de los estadounidenses de entre 18 y 29 a\u00f1os afirma no haber tenido sexo en un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Para encontrar pareja han de darse unos cuantos factores: ingresos disponibles, un horario estable y privacidad. Las condiciones del capitalismo tard\u00edo producen horarios laborales irregulares, costes elevados de la vivienda en relaci\u00f3n a los salarios y que mucha gente haya de vivir con sus padres o compa\u00f1eros de piso hasta bien entrada la mediana edad. Una relaci\u00f3n, o incluso sexo casual, se convierte, en su log\u00edstica, en desgaste.<\/p>\n<p>La parasociabilidad se convierte en una v\u00e1lvula de presi\u00f3n para las necesidades de intimidad insatisfechas. Los \u00eddolos musicales funcionan como suced\u00e1neos emocionales en una sociedad en la que la intimidad entre adultos no solamente es dif\u00edcil de conseguir, sino estructuralmente inacessible. Estas mujeres monas, engalanadas con volantes, no son como las estrellas del pop estadounidenses que buscan apelar a una base de seguidores femenina adolescente. Sus <em>groupies<\/em> son m\u00e1s bien hombres de edad m\u00e1s avanzada que se atrincheran en una obsesi\u00f3n parasocial con cantantes j\u00f3venes, a menudo menores de edad. La norma de \u00abno tener citas\u00bb que estos grupos y sus sellos musicales obliga a cumplir a sus cantantes tiene como objetivo mantener la ilusi\u00f3n de disponibilidad y pureza sexual a hombres solitarios.<\/p>\n<p>Tradicionalmente las celebridades exist\u00edan detr\u00e1s de una barrera. La participaci\u00f3n de los <em>fans<\/em> se limitaba a comunicados de prensa, entrevistas en revistas y actuaciones ensayadas. Hab\u00eda un flujo limitado de informaci\u00f3n personal al p\u00fablico. La cultura &#8216;Idol&#8217; rompe ese l\u00edmite y, francamente, la cultura de los <em>influencer<\/em> en Estados Unidos tambi\u00e9n lo hace. Los seguidores ahora pueden acceder a un torrente continuo y sin filtrar de contenido personal en el que la celebridad es a la fuerza un personaje ficticio en su vida cotidiana.<\/p>\n<p>El sistema &#8216;Idol&#8217; monetiza la privaci\u00f3n emocional: los eventos para estrechar la mano de la estrella, los gastos de fidelizaci\u00f3n y las exhibiciones de microintimidad como mercanc\u00eda. Los <em>influencers<\/em> reproducen este sistema a trav\u00e9s del <em>vlogging<\/em> diario, las preguntas y respuestas en <em>livestream<\/em>, los mensajes directos, los v\u00eddeos personalizados y los niveles de suscripci\u00f3n en Patreon. En los Estados Unidos a veces puedes incluso comprar el sexo de tus <em>influencers<\/em> favoritos a trav\u00e9s de sus cuentas en Onlyfans. La intimidad es por completo transaccional y el ser humano \u2013el cuerpo, la mente y su vida cotidiana\u2013 se convierten en productos de consumo.<\/p>\n<p>As\u00ed como los seguidores de la cultura &#8216;Idol&#8217; determinan cu\u00e1ndo sus estrellas pueden salir con alguien, casarse, divorciarse o tener relaciones \u00edntimas, los <em>influencers<\/em> experimentan lo mismo con una cadena de bajas o el acoso en redes tras anunciar que est\u00e1n en una relaci\u00f3n. El \u00eddolo japon\u00e9s no es admirado por su arte, su personalidad es el producto, y esa misma econom\u00eda se ha desarrollado en los Estados Unidos bajo una forma diferente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfValor predictivo?<\/strong><\/p>\n<p>Las condiciones de Jap\u00f3n proporcionan un mapa para saber a d\u00f3nde se dirige EEUU a menos de que se produzcan significativos cambios estructurales. Estamos viendo una cultura del sobretrabajo intensificada en un mercado laboral estancado, la intimidad parasocial convirti\u00e9ndose en un suced\u00e1neo de la conexi\u00f3n humana, y las tiendas de conveniencia reemplazando la vida dom\u00e9stica. Hay un lento desplome de las relaciones amorosas, un descenso de las tasas de fertilidad y un patr\u00f3n de j\u00f3venes adultos que abandonan la vida social por completo bajo la presi\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Jap\u00f3n no es un caso peculiar o at\u00edpico, es, simplemente, una sociedad que comenz\u00f3 su declive capitalista antes. Y ese declive parece surreal.<\/p>\n<p>En una sociedad funcional, los hitos b\u00e1sicos de una vida se incentivan. Uno quiere formar relaciones humanas, encontrar pareja, una casa, tener planes para el futuro. En el capitalismo tard\u00edo estos hitos se han convertido en un castigo, financiera y log\u00edsticamente imposibles. La estructura que los habr\u00eda de incentivar ha degenerado en un absurdo: lo que deber\u00eda ser recompensado es castigado, y lo que deber\u00eda ser desincentivado se ha vuelto adaptativo. Los comportamientos sociales malsanos parecen fruto de la inadaptaci\u00f3n o irracionales hasta que uno se detiene a ver la realidad material: no poseer nada, vivir en una c\u00e1psula y comer insectos es lo racional en una econom\u00eda irracional.<\/p>\n<div class=\"recuadro-generico\">\n<div class=\"recuadro-arriba\"><\/div>\n<div class=\"recuadro-dentro\">\n<div class=\"recuadro-titulo\">Drops in the ocean<\/div>\n<div class=\"recuadro-texto\">Elika Imanaga es la autora del blog <a href=\"https:\/\/oceandrops.substack.com\/p\/japan-is-what-late-stage-capitalist\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Drops in the ocean<\/a> en Substack.Traducido por \u00c0ngel Ferrero con permiso de la autora.<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p>Fuente: <em>El Salto diario<\/em>, 14 feb 2026 (<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/analisis\/japon-un-paso-delante-declive-capitalismo-tardio\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/analisis\/japon-un-paso-delante-declive-capitalismo-tardio<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jap\u00f3n no es un caso peculiar o at\u00edpico, es, simplemente, una sociedad que comenz\u00f3 su declive capitalista antes. 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