{"id":19509,"date":"2026-03-24T05:00:43","date_gmt":"2026-03-24T04:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19509"},"modified":"2026-03-24T01:02:16","modified_gmt":"2026-03-24T00:02:16","slug":"el-marxismo-aun-puede-cambiar-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19509","title":{"rendered":"El marxismo a\u00fan puede cambiar el mundo"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv6900729094gmail-ydp9830985bpasted-link\">\n<p>En noviembre de 2008, en pleno apogeo de la crisis financiera mundial, la reina Isabel visit\u00f3 la London School of Economics. Durante esta visita, pregunt\u00f3 a los economistas all\u00ed reunidos por qu\u00e9 no hab\u00edan previsto la crisis financiera. Al no tener respuestas inmediatas, los economistas se consultaron entre s\u00ed y organizaron seminarios. Seis meses despu\u00e9s, enviaron una carta colectiva a Su Majestad explicando que una mezcla de arrogancia y de incapacidad para hacer frente a los riesgos sist\u00e9micos era la causa de sus fallos. Descuidar los riesgos sist\u00e9micos parece especialmente grave. La mayor\u00eda de nosotros no elegir\u00eda subir a un avi\u00f3n que no hubiera sido revisado en busca de riesgos sist\u00e9micos.<\/p>\n<p>Mi nuevo libro,<i> The Story of Capital<\/i>, pretende analizar las disfunciones internas y los riesgos sist\u00e9micos del modo de producci\u00f3n del capital, pero lo hace con la ayuda de herramientas te\u00f3ricas bastante especiales extra\u00eddas de la obra de Marx sobre la econom\u00eda pol\u00edtica del capital. Aunque Marx proclam\u00f3 la famosa frase de que nuestro objetivo no debe ser comprender el mundo, sino cambiarlo, dedic\u00f3 una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo a comprender aquello que pretend\u00eda cambiar. De hecho, su pr\u00e1ctica sugiere que consideraba vital comprender el capital para poder cambiarlo.<\/p>\n<p>\u00abEs necesario el desarrollo exacto del concepto de capital\u00bb, escribi\u00f3 en los <i>Grundrisse<\/i> (fuente de todas las citas a partir de ahora), \u00abpuesto que es el concepto fundamental de la econom\u00eda moderna, al igual que el capital mismo\u2026 es el fundamento de la sociedad burguesa. La formulaci\u00f3n precisa de los presupuestos de la relaci\u00f3n [capitalista] debe poner de manifiesto todas las contradicciones de la producci\u00f3n burguesa, as\u00ed como el l\u00edmite en el que esta se traspasa a s\u00ed misma\u00bb. Obs\u00e9rvese aqu\u00ed la referencia de Marx al t\u00e9rmino \u00abcontradicci\u00f3n\u00bb. Sostiene que \u00abel capital contiene contradicciones\u00bb y que nuestro prop\u00f3sito \u00abes desarrollarlas plenamente\u00bb. La contradicci\u00f3n no es un t\u00e9rmino que se encuentre en los manuales neocl\u00e1sicos, ricardianos o incluso keynesianos. Pero es un t\u00e9rmino fundamental para la concepci\u00f3n del capital de Marx. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 es tan importante?<\/p>\n<p>La econom\u00eda pol\u00edtica burguesa de cualquier tipo se divide en microeconom\u00eda (la teor\u00eda de la empresa) y macroeconom\u00eda (la teor\u00eda de las econom\u00edas nacionales y globales). A pesar de numerosos intentos, ha resultado imposible derivar principios macroecon\u00f3micos de la teor\u00eda microecon\u00f3mica o viceversa. Para Marx, sin embargo, esta contradicci\u00f3n constituye la base para la construcci\u00f3n de la teor\u00eda, m\u00e1s que una barrera para la comprensi\u00f3n. Los capitalistas individuales, impulsados por las leyes coercitivas de la competencia, adoptan tecnolog\u00edas que aumentan la productividad de la mano de obra que emplean.<\/p>\n<p>Pero en la teor\u00eda de Marx, el trabajo es la fuente de todo valor. El aumento de la productividad laboral reduce el n\u00famero de trabajadores necesarios. Se produce menos valor. El resultado, si el resto de factores se mantienen constantes, es una crisis de ca\u00edda de la rentabilidad. Esta visi\u00f3n te\u00f3rica surge de la contradicci\u00f3n entre los requisitos macro y micro. Dicho de otro modo, los capitalistas individuales que trabajan para maximizar la tasa de rendimiento de su capital producen un resultado agregado que resulta cada vez menos favorable para la acumulaci\u00f3n de capital. Entonces surge el problema: \u00bfqui\u00e9n va a salvar al capital del comportamiento racional pero destructivo de los capitalistas individuales, disciplinados por las leyes coercitivas de la competencia del libre mercado?<\/p>\n<p>Todo tipo de disciplinas de investigaci\u00f3n (como la econom\u00eda) e institutos de pol\u00edticas (como el Instituto de Asuntos Econ\u00f3micos y el Fondo Monetario Internacional) se han creado para encontrar respuestas a estas preguntas. Los problemas tienen soluciones. Las contradicciones no. Son puntos de tensi\u00f3n permanentes que solo pueden gestionarse dentro del sistema en el que est\u00e1n incrustadas. Solo desaparecen cuando el sistema en su conjunto desaparece. Yo, por ejemplo, gestiono constantemente las contradicciones entre las exigencias de mi vida profesional y mis deseos y responsabilidades personales. La mayor parte del tiempo, la contradicci\u00f3n permanece latente y inactiva, pero si mi universidad es tomada por autoritarios (como ocurri\u00f3 con la Universidad de Europa Central en Hungr\u00eda), entonces esta contradicci\u00f3n se convierte en el epicentro de una crisis personal.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el problema para el economista pol\u00edtico consiste en identificar y situar las contradicciones primarias del capital (por ejemplo, la relaci\u00f3n controvertida entre el capital y el trabajo) y describir sus leyes de movimiento. A medida que el sistema de intercambio de mercado se generaliza y sistematiza, los participantes adquieren (de nuevo los <i>Grundrisse<\/i>) \u00ab<i>objetivas<\/i> relaciones de dependencia\u2026 en ant\u00edtesis a las de dependencia <i>personal<\/i>\u00bb que prevalec\u00edan anteriormente. \u00abLos individuos est\u00e1n ahora gobernados por <i>abstracciones<\/i>, mientras que antes depend\u00edan unos de otros. La abstracci\u00f3n, o idea, sin embargo, no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n te\u00f3rica de aquellas relaciones materiales que son su se\u00f1or y amo\u00bb.<\/p>\n<p>Las ideas dominantes son las de la clase dominante y las asociadas al poder estatal dominante (hasta hace poco, los EE. UU.). Estas \u00abrelaciones solo pueden expresarse, por supuesto, en ideas, y as\u00ed los fil\u00f3sofos han determinado que el reinado de las ideas es la peculiaridad de la nueva era y han identificado la creaci\u00f3n de la individualidad libre con el derrocamiento ideol\u00f3gico de este reinado. Este error se cometi\u00f3 con mayor facilidad, desde el punto de vista ideol\u00f3gico, ya que este reinado\u2026 se presenta en la conciencia de los individuos como el reinado de las ideas, y porque la creencia en la permanencia de estas ideas, es decir, de estas relaciones objetivas de dependencia, es, por supuesto, consolidada, alimentada e inculcada por las clases dominantes por todos los medios a su alcance\u00bb.<\/p>\n<p>Esto, por supuesto, fue exactamente lo que Hayek, Milton Friedman, Keith Joseph, el Instituto de Asuntos Econ\u00f3micos y Margaret Thatcher organizaron y llevaron a cabo con tanta maestr\u00eda en el giro hacia el neoliberalismo de la d\u00e9cada de 1980. \u00abNo hay alternativa\u00bb \u2014Tina\u2014, declar\u00f3 Thatcher, y muchos aceptaron este eslogan como verdad absoluta. De este modo, las ideas se convierten en una \u00abfuerza material\u00bb en la historia de la humanidad. Es en el \u00e1mbito ideol\u00f3gico donde tomamos conciencia de estas ideas dominantes y las combatimos a trav\u00e9s de luchas ideol\u00f3gicas. En la d\u00e9cada de 1980, florecieron los think tanks neoliberales reci\u00e9n financiados, los keynesianos quedaron marginados, la facci\u00f3n multimillonaria inici\u00f3 su ascenso, las instituciones de la clase trabajadora fracasaron y Marx fue ridiculizado hasta desaparecer.<\/p>\n<p><i>La historia del capital<\/i> es el \u00faltimo (y tal vez el \u00faltimo) de una serie de libros a los que me refiero en retrospectiva como \u00abel Proyecto Marx\u00bb. Digo \u00aben retrospectiva\u00bb porque hasta hace poco no ten\u00eda ni idea de que se estuviera gestando un proyecto de este tipo. \u00bfEn qu\u00e9 consist\u00eda, pues, este \u00abProyecto Marx\u00bb? Hac\u00eda tiempo que era obvio que Marx no se comprend\u00eda bien, y mucho menos se aceptaba activamente, y que se necesitaba mucho trabajo para hacer su obra m\u00e1s accesible. Esto no se deb\u00eda solo a la ignorancia generalizada basada en la evasi\u00f3n y las distorsiones de la derecha, sino tambi\u00e9n a algunas de las presentaciones m\u00e1s dogm\u00e1ticas por parte de la izquierda sectaria.<\/p>\n<p>El marxismo acad\u00e9mico, por su parte, parec\u00eda en su mayor parte empe\u00f1ado en complicar a\u00fan m\u00e1s el pensamiento de Marx de lo que ya era. Yo hab\u00eda contribuido en cierta medida a ello al escribir <i>Limits to Capital<\/i> (una obra que, en el momento de su publicaci\u00f3n \u20141982\u2014, fue descrita por un cr\u00edtico como \u00abotro hito para la geograf\u00eda y otra losa alrededor del cuello de los estudiantes de posgrado\u00bb). Claramente hab\u00eda un espacio en el que pod\u00eda aprovechar la experiencia de impartir el volumen I de <i>El Capital<\/i> de Marx al menos una vez al a\u00f1o desde 1971 y darle un buen uso. En algunos a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1970 lo hab\u00eda impartido tres o m\u00e1s veces, tanto dentro como fuera del campus (cuando lo impart\u00eda en la universidad, siempre lo hac\u00eda adem\u00e1s de mi carga lectiva contractual, \u00a1para que nadie pudiera alegar que descuidaba mis obligaciones acad\u00e9micas en favor de la pol\u00edtica!).<\/p>\n<p>Mi objetivo fue en todo momento simplificar y aclarar el argumento de Marx sin simplificarlo en exceso ni recurrir a simplificaciones. Intent\u00e9 no imponer ninguna lectura concreta de Marx, aunque, por supuesto, es imposible no basar la ense\u00f1anza en las propias interpretaciones (la m\u00eda es solo una de muchas lecturas plausibles). Quer\u00eda abrir una puerta al pensamiento de Marx para que los lectores pudieran atravesarla y crear sus propias interpretaciones al otro lado. Ese es el esp\u00edritu con el que tambi\u00e9n se elaboraron la serie de v\u00eddeos y los textos complementarios a <i>El Capital<\/i> y <i>Grundrisse<\/i> de Marx.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n sent\u00ed una necesidad apremiante de ilustrar la relevancia contempor\u00e1nea del pensamiento de Marx para la pol\u00edtica. Esto conllevaba la obligaci\u00f3n de identificar no solo lo que podr\u00edamos aprender de Marx, sino tambi\u00e9n lo que hab\u00eda dejado incompleto, lo que hab\u00eda dado por sentado o, simplemente (\u00a1Dios no lo quiera!), en lo que se hab\u00eda equivocado. Tambi\u00e9n implicaba reconocer qu\u00e9 aspectos de su pensamiento estaban obsoletos y cu\u00e1les no. La pregunta que me rondaba la cabeza era: \u00bfqu\u00e9 es lo que la lectura de Marx puede ense\u00f1arnos hoy en d\u00eda y qu\u00e9 debemos hacer por nosotros mismos para comprender el mundo que nos rodea?<\/p>\n<p>Me propuse ilustrar la utilidad del m\u00e9todo de Marx, as\u00ed como de sus teorizaciones concretas, poniendo en pr\u00e1ctica mi comprensi\u00f3n de ellas para analizar acontecimientos y cuestiones contempor\u00e1neas. Solo relativamente tarde me di cuenta de que estaba tendiendo un puente entre dos de las obras pol\u00edticas fundamentales de Marx. Entre los libros m\u00e1s recientes que forman parte de este \u00abProyecto Marx\u00bb se incluyen <i>Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo<\/i>, donde defino lo que podr\u00eda implicar el anticapitalismo y expongo razones racionales para convertirse en anticapitalista a la luz de la situaci\u00f3n actual; as\u00ed como <i>Marx, El capital y la locura de la raz\u00f3n econ\u00f3mica<\/i>, donde ofrezco una sistematizaci\u00f3n de la obra de Marx en un intento por explicar las crisis contempor\u00e1neas del capital. Cada uno de mis libros ha explorado un aspecto concreto del an\u00e1lisis de Marx en relaci\u00f3n con un tema o una situaci\u00f3n espec\u00edficos. Esperaba que el efecto acumulativo animara a otros a leer a Marx con atenci\u00f3n y con una mente abierta como puerta de entrada a esos estudios pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p><i>La historia del capital<\/i> es un paso m\u00e1s para contar la historia del capital de una manera que, espero, la gente pueda entender y utilizar tanto a nivel personal como pol\u00edtico. Colectivamente, podemos cambiar este mundo, aunque, como se\u00f1ala Marx, nunca sea en las condiciones que nosotros elijamos. Pero el an\u00e1lisis te\u00f3rico de esas condiciones es un paso previo fundamental para cambiarlas y, sobre esa base, ofrezco este texto en la b\u00fasqueda de construir una alternativa m\u00e1s humana y respetuosa con el medio ambiente.<\/p>\n<p><i>Este es un extracto editado de<\/i> La historia del capital.<br \/>\n<i>Publicado originalmente en: <\/i><a href=\"https:\/\/www.newstatesman.com\/ideas\/2026\/02\/marxism-can-still-change-the-world\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">New Statesman<\/a> el 26 de febrero de 2026<\/p>\n<p>Fuente: <em>MROnline<\/em>, 20 de marzo de 2026 (<a href=\"https:\/\/mronline.org\/2026\/03\/20\/marxism-can-still-change-the-world\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/mronline.org\/2026\/03\/20\/marxism-can-still-change-the-world\/<\/a>)<\/p>\n<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv6900729094gmail-ydp9830985bpasted-link\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En noviembre de 2008, en pleno apogeo de la crisis financiera mundial, la reina Isabel visit\u00f3 la London School of<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19510,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1552,1548],"tags":[],"class_list":["post-19509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19509"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19511,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19509\/revisions\/19511"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}