{"id":19593,"date":"2026-04-11T05:00:23","date_gmt":"2026-04-11T04:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19593"},"modified":"2026-04-11T01:36:32","modified_gmt":"2026-04-11T00:36:32","slug":"romper-el-dominio-como-china-esta-haciendo-anicos-la-hegemonia-tecnologica-de-ee-uu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19593","title":{"rendered":"Romper el dominio: c\u00f3mo China est\u00e1 haciendo a\u00f1icos la hegemon\u00eda tecnol\u00f3gica de EE. UU."},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><strong>Los r\u00e1pidos avances tecnol\u00f3gicos de China ofrecen esperanza al Sur Global para romper el dominio y la dependencia impuestos por Occidente.<\/strong><\/p>\n<h3>1. Imperialismo, tecnolog\u00eda y la crisis del monopolio<\/h3>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo, el poder imperial no se ha basado \u00fanicamente en la fuerza militar o el dominio financiero, sino en el control monopol\u00edstico de los medios de producci\u00f3n m\u00e1s avanzados. Desde la revoluci\u00f3n industrial hasta la era de las plataformas digitales, los sucesivos n\u00facleos imperiales han asegurado su dominio global capturando las fronteras tecnol\u00f3gicas, extrayendo rentas de monopolio y utilizando dichas rentas para financiar un mayor liderazgo tecnol\u00f3gico. Este ciclo gener\u00f3 lo que parec\u00eda ser una jerarqu\u00eda autorreproductiva: el n\u00facleo imperial monopolizaba la tecnolog\u00eda y el capital, la periferia suministraba mano de obra y recursos, y el intercambio desigual transfer\u00eda valor hacia arriba, incluso en ausencia de un dominio colonial formal. El patr\u00f3n qued\u00f3 codificado en las teor\u00edas de la ventaja comparativa y las etapas de desarrollo, y se institucionaliz\u00f3 a trav\u00e9s de la ortodoxia del Banco Mundial y el ajuste estructural del FMI.<\/p>\n<p>El auge de China ha puesto a prueba ese sistema. La creciente campa\u00f1a de controles a la exportaci\u00f3n, sanciones y embargo tecnol\u00f3gico de Estados Unidos contra China se describe ampliamente como una \u00abcompetencia entre grandes potencias\u00bb. Tales marcos ocultan lo que realmente est\u00e1 en juego. No se trata simplemente de una rivalidad entre dos naciones, sino de un enfrentamiento entre dos l\u00f3gicas de desarrollo tecnol\u00f3gico fundamentalmente diferentes: una arraigada en el monopolio y la extracci\u00f3n de rentas, la otra en la producci\u00f3n, la escala y la difusi\u00f3n. Lo que est\u00e1 en juego no es solo la primac\u00eda de Estados Unidos, sino la viabilidad del monopolio tecnol\u00f3gico como fundamento del imperialismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Lenin identific\u00f3 el imperialismo como la etapa monopolista del capitalismo. Samir Amin especific\u00f3 cinco controles que reproducen este sistema: el control de la tecnolog\u00eda, los recursos naturales, las finanzas, las comunicaciones y la fuerza militar. Estos mecanismos funcionan conjuntamente, pero el control de la tecnolog\u00eda es fundamental y permite el dominio en todos los dem\u00e1s \u00e1mbitos. Los reg\u00edmenes de propiedad intelectual, el control de los est\u00e1ndares, el dominio de las plataformas y el control de los puntos cr\u00edticos permiten a las empresas con sede en el n\u00facleo imperial obtener rentas que superan con creces lo que permitir\u00eda una producci\u00f3n competitiva. Cada a\u00f1o fluyen m\u00e1s de un bill\u00f3n de d\u00f3lares en pagos transfronterizos por propiedad intelectual, en su gran mayor\u00eda hacia el n\u00facleo capitalista avanzado. Estas rentas financian la financiarizaci\u00f3n, el poder militar y la pr\u00f3xima ola de innovaci\u00f3n, sosteniendo el ciclo imperial.<\/p>\n<p>Esta estructura de monopolio se sustenta en una divisi\u00f3n internacional del trabajo espec\u00edfica. La producci\u00f3n de bajo margen, intensiva en energ\u00eda, perjudicial para el medio ambiente y con gran intensidad de mano de obra se fue externalizando progresivamente al Sur Global, mientras que el n\u00facleo conservaba el dise\u00f1o, la marca, las finanzas y la propiedad intelectual. Con el tiempo, esto gener\u00f3 econom\u00edas altamente financiarizadas en el n\u00facleo, cada vez m\u00e1s alejadas de la producci\u00f3n propiamente dicha. Las recompras de acciones, la inflaci\u00f3n de activos y la extracci\u00f3n de rentas desplazaron la inversi\u00f3n en capacidad productiva. El resultado no fue solo la desindustrializaci\u00f3n, sino la erosi\u00f3n del capital humano, el conocimiento de los procesos y los ecosistemas industriales necesarios para mantener el liderazgo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Este monopolio tecnol\u00f3gico se enfrenta ahora a una disrupci\u00f3n. El liderazgo estadounidense en tecnolog\u00edas cr\u00edticas se ha erosionado dr\u00e1sticamente, pasando de 60 de 64 \u00e1reas (2003-2007) a solo 7 (2019-2023), mientras que China pas\u00f3 de 3 a 57 en el mismo periodo. Esto marca el primer avance sistem\u00e1tico del Sur Global frente al monopolio tecnol\u00f3gico imperialista. Durante d\u00e9cadas, el ascenso de China fue tolerado, e incluso bienvenido, siempre y cuando se mantuviera confinado a la fabricaci\u00f3n sin control sobre los cuellos de botella tecnol\u00f3gicos de alto valor. Ese equilibrio se derrumb\u00f3 cuando China comenz\u00f3 a reducir la brecha entre la adopci\u00f3n y el dominio, no replicando las estrategias de monopolio occidentales, sino socav\u00e1ndolas.<\/p>\n<p>La estrategia de desarrollo de China se ha centrado en la producci\u00f3n, no en la extracci\u00f3n de rentas. A trav\u00e9s de horizontes de planificaci\u00f3n a largo plazo, la coordinaci\u00f3n estatal, la educaci\u00f3n t\u00e9cnica masiva y la asignaci\u00f3n disciplinada de capital, China ha construido sistem\u00e1ticamente ecosistemas industriales completos en m\u00faltiples sectores avanzados de forma simult\u00e1nea. Es fundamental que el Estado socialista haya impedido que el capital nacional se consolide en formas monopol\u00edsticas capaces de extraer superganancias sostenidas. Las empresas se ven obligadas a competir en materia de costes, calidad e innovaci\u00f3n de procesos, en lugar de depender de las rentas de la propiedad intelectual. Como resultado, China ha transformado repetidamente tecnolog\u00edas que el n\u00facleo imperial consideraba monopolios generadores de rentas en productos b\u00e1sicos competitivos y de bajo coste. Al hacerlo, ha atacado los cimientos materiales del propio poder imperial.<\/p>\n<p>La respuesta de EE. UU. a este desaf\u00edo ha sido convertir la interdependencia en un arma. Los controles a la exportaci\u00f3n de semiconductores, las restricciones a los equipos de fabricaci\u00f3n avanzada, las prohibiciones de los chips de IA y la presi\u00f3n sobre los aliados para que se alineen se basan todos en una \u00fanica premisa: que el control sobre los cuellos de botella tecnol\u00f3gicos puede detener de forma permanente el desarrollo en otros lugares.<\/p>\n<p>Esa suposici\u00f3n es falsa porque la tecnolog\u00eda no es una mercanc\u00eda est\u00e1tica. Es una fuerza productiva integrada en procesos materiales, competencias y sistemas industriales. Cuando existe suficiente capacidad productiva, la restricci\u00f3n no paraliza el desarrollo. M\u00e1s bien, impulsa la sustituci\u00f3n, el aprendizaje y la innovaci\u00f3n aut\u00f3ctona. Cuando desaparece la opci\u00f3n de comprar, la opci\u00f3n de fabricar se vuelve inevitable.<\/p>\n<p>Este n\u00famero de <a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/asia\/publications\/ticaa\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Tricontinental Interventions: Conjunctural Analysis from Asia<\/i><\/a> examina c\u00f3mo se desarrolla esta din\u00e1mica entre el monopolio tecnol\u00f3gico estadounidense y la productividad china en sectores clave que definen la producci\u00f3n moderna: semiconductores, inteligencia artificial y rob\u00f3tica, sistemas energ\u00e9ticos, minerales cr\u00edticos, cadenas de suministro industriales y la base militar-industrial. Comenzamos por el sector que Estados Unidos consideraba su basti\u00f3n m\u00e1s seguro: los semiconductores.<\/p>\n<h3>2. El campo de batalla de los semiconductores<\/h3>\n<p>El 17 de diciembre de 2025, Reuters inform\u00f3 de lo que Washington hab\u00eda pasado a\u00f1os tratando de evitar. A principios de a\u00f1o, cient\u00edficos chinos presentaron un prototipo funcional de una m\u00e1quina de litograf\u00eda de ultravioleta extremo (EUV), capaz de generar luz con una longitud de onda de 13,5 nan\u00f3metros (nm), la base indispensable para la fabricaci\u00f3n avanzada de semiconductores. Clasificado como de seguridad nacional, el proyecto se describe como el \u00abProyecto Manhattan\u00bb de China, lo que refleja su importancia estrat\u00e9gica. Aunque a\u00fan no produce chips funcionales, su mera existencia echa por tierra el eje central de la estrategia de contenci\u00f3n de EE. UU.: que negar a China el acceso a la EUV detendr\u00eda de forma permanente su desarrollo de semiconductores.<\/p>\n<p>Estados Unidos consideraba las capacidades de litograf\u00eda EUV de ASML Holding \u2014una empresa neerlandesa que domina la producci\u00f3n de m\u00e1quinas de litograf\u00eda\u2014 como el punto de estrangulamiento definitivo. Los chips m\u00e1s avanzados, fabricados a 7 nm y por debajo, requieren m\u00e1quinas de litograf\u00eda EUV. Estos dispositivos representan la c\u00faspide de la fabricaci\u00f3n de precisi\u00f3n. Cada m\u00e1quina contiene m\u00e1s de 100 000 componentes. Solo una empresa en el mundo hab\u00eda dominado esta tecnolog\u00eda: ASML, de los Pa\u00edses Bajos. La pol\u00edtica estadounidense se basaba en la creencia de que, sin la capacidad EUV, China no podr\u00eda producir chips por debajo de los 7 nm, lo que condenar\u00eda a la fabricaci\u00f3n china de semiconductores a un retraso tecnol\u00f3gico permanente.<\/p>\n<p><strong><i>El asedio<\/i><\/strong><\/p>\n<p>La apertura oficial de la guerra de los chips tuvo lugar el 7 de octubre de 2022, cuando la Oficina de Industria y Seguridad de EE. UU. anunci\u00f3 los controles de exportaci\u00f3n de semiconductores m\u00e1s exhaustivos en d\u00e9cadas. Las regulaciones se centraban en tres \u00abpuntos de estrangulamiento\u00bb: los chips inform\u00e1ticos avanzados necesarios para la IA y los tel\u00e9fonos inteligentes, las m\u00e1quinas de litograf\u00eda utilizadas para fabricar chips y el software de automatizaci\u00f3n del dise\u00f1o electr\u00f3nico (EDA) necesario para dise\u00f1arlos. El asesor de Seguridad Nacional de EE. UU., Jake Sullivan, describi\u00f3 esto como la estrategia del \u00abpatio peque\u00f1o, valla alta\u00bb, prometiendo restricciones espec\u00edficas al tiempo que se preservaban los v\u00ednculos comerciales m\u00e1s amplios.<\/p>\n<p>El asedio de los semiconductores no surgi\u00f3 de forma repentina. Evolucion\u00f3 a trav\u00e9s de un ciclo de escalada. Las bases se sentaron durante la campa\u00f1a contra Huawei llevada a cabo por la primera administraci\u00f3n del presidente Donald Trump. Los primeros disparos se produjeron en 2018, cuando la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, fue detenida en Canad\u00e1 a petici\u00f3n de Estados Unidos. En 2019, Huawei fue incluida en la Lista de Entidades, lo que le cort\u00f3 el acceso a la tecnolog\u00eda estadounidense. A lo largo de 2021, la administraci\u00f3n del presidente Joe Biden ampli\u00f3 estas restricciones para abarcar a cientos de empresas chinas.<\/p>\n<p>Los semiconductores modernos son quiz\u00e1s los objetos fabricados m\u00e1s complejos de la historia de la humanidad. Los chips m\u00e1s avanzados contienen miles de millones de transistores grabados a escalas que se miden en nan\u00f3metros, milmillon\u00e9simas de metro, utilizando m\u00e1quinas que cuestan cientos de millones de d\u00f3lares y requieren d\u00e9cadas de experiencia acumulada para su manejo. Toda la cadena de suministro depende de un pu\u00f1ado de empresas: ASML en los Pa\u00edses Bajos para las m\u00e1quinas de litograf\u00eda EUV, TSMC en Taiw\u00e1n para los servicios de fundici\u00f3n m\u00e1s avanzados, y un peque\u00f1o grupo de empresas estadounidenses, japonesas y europeas para el software de dise\u00f1o y los equipos de fabricaci\u00f3n. Estados Unidos cre\u00eda que controlar estos puntos de estrangulamiento podr\u00eda detener de forma permanente el desarrollo de semiconductores chinos a un nivel de dos o tres generaciones tecnol\u00f3gicas por detr\u00e1s de la vanguardia.<\/p>\n<p>Sin embargo, a los pocos meses de las restricciones, el \u00abpeque\u00f1o recinto\u00bb comenz\u00f3 a expandirse. Los controles, que inicialmente se centraban en los chips avanzados de IA, se ampliaron a los equipos de fabricaci\u00f3n, los acuerdos de mantenimiento, las reexportaciones de terceros pa\u00edses e incluso el movimiento de personal t\u00e9cnico. La valla sigui\u00f3 elev\u00e1ndose. El recinto sigui\u00f3 creciendo.<\/p>\n<p>En el plazo de dos a\u00f1os, m\u00e1s de setecientas entidades chinas se a\u00f1adir\u00edan a la Lista de Entidades. La Norma de Productos de Origen Extranjero se ampli\u00f3 para garantizar que los chips fabricados en cualquier parte del mundo utilizando tecnolog\u00eda estadounidense no pudieran venderse a empresas chinas sujetas a restricciones. Se presion\u00f3 a las naciones aliadas para que se alinearan: los Pa\u00edses Bajos restringieron las ventas de ASML, Jap\u00f3n limit\u00f3 las exportaciones de equipos de fabricaci\u00f3n de semiconductores y los gigantes surcoreanos de los chips se vieron atrapados entre su mayor cliente y su garante de seguridad.<\/p>\n<p>El asedio del silicio representa el aparato de guerra econ\u00f3mica en tiempos de paz m\u00e1s ambicioso de la historia moderna. Su alcance supera las restricciones impuestas a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica por el Comit\u00e9 de Coordinaci\u00f3n de Controles Multilaterales de Exportaci\u00f3n de la era de la Guerra Fr\u00eda, va m\u00e1s all\u00e1 de los reg\u00edmenes de sanciones impuestos a Ir\u00e1n o a la Rep\u00fablica Popular Democr\u00e1tica de Corea, y no se dirige contra una econom\u00eda aislada, sino contra la segunda econom\u00eda m\u00e1s grande del mundo y la mayor base manufacturera. La expectativa era clara: los costes recaer\u00edan sobre China.<\/p>\n<p><strong><i>La ruptura<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El 29 de agosto de 2023, Huawei lanz\u00f3 discretamente el smartphone Mate 60 Pro. No hubo fanfarria, ni rueda de prensa, ni presentaci\u00f3n inaugural. El momento fue deliberado: la secretaria de Comercio de EE. UU., Gina Raimondo, se encontraba en Pek\u00edn ese mismo d\u00eda, reunida con funcionarios chinos para discutir las restricciones sobre semiconductores que su departamento hab\u00eda impuesto el a\u00f1o anterior. El lanzamiento fue un mensaje transmitido no con palabras, sino a trav\u00e9s del silicio.<\/p>\n<p>El procesador del tel\u00e9fono, el Kirin 9000s, fue fabricado por la empresa china Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC) utilizando un proceso de 7 nm. Se supon\u00eda que esto no era posible. Se esperaba que SMIC se quedara estancada en los 14 nm, al carecer del equipo de litograf\u00eda EUV y del software EDA necesarios para avanzar m\u00e1s. Sin embargo, ah\u00ed estaba, grabado en silicio, funcionando en el interior de millones de tel\u00e9fonos inteligentes: la prueba de que los ingenieros chinos hab\u00edan encontrado una soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Mate 60 Pro solo revel\u00f3 la superficie de un cambio m\u00e1s profundo. Detr\u00e1s de \u00e9l se escond\u00eda la r\u00e1pida construcci\u00f3n de todo el ecosistema nacional de semiconductores. La fabricaci\u00f3n de semiconductores requiere docenas de m\u00e1quinas especializadas: sistemas de litograf\u00eda que proyectan patrones, grabadoras que tallan esos patrones en el silicio, sistemas de deposici\u00f3n que a\u00f1aden capas de material, sistemas de inspecci\u00f3n que detectan defectos y sistemas de prueba que verifican la funcionalidad. Los controles de exportaci\u00f3n obligaron a las fundiciones chinas a sustituir los equipos extranjeros de empresas estadounidenses como Applied Materials, Lam Research y KLA, junto con proveedores japoneses y europeos, por alternativas nacionales. Empresas como Naura, Advanced Micro-Fabrication Equipment (AMEC) y SiCarrier se expandieron r\u00e1pidamente, respaldadas por el apoyo estatal. A principios de 2025, Naura y AMEC registraron un crecimiento de ingresos del 30 % y el 44 %, respectivamente. SiCarrier present\u00f3 m\u00e1s de 30 herramientas que abarcaban casi todo el proceso de fabricaci\u00f3n. El informe sobre el prototipo funcional de EUV se convirti\u00f3 en la culminaci\u00f3n simb\u00f3lica de esta trayectoria.<\/p>\n<p>El razonamiento que hab\u00eda sustentado d\u00e9cadas de adquisici\u00f3n de tecnolog\u00eda china \u2014que resultaba m\u00e1s barato y r\u00e1pido comprar que fabricar\u2014 hab\u00eda sido eliminado por la pol\u00edtica estadounidense. Cuando desapareci\u00f3 la opci\u00f3n de comprar, la opci\u00f3n de fabricar pas\u00f3 a ser no solo viable, sino necesaria.<\/p>\n<p>El programa de inversi\u00f3n en semiconductores de China, ya considerable tras dos fases anteriores del \u00abGran Fondo\u00bb que sumaban m\u00e1s de 50 000 millones de d\u00f3lares desde 2014, se intensific\u00f3 dr\u00e1sticamente. En mayo de 2024, Pek\u00edn puso en marcha el Gran Fondo III con 47 500 millones de d\u00f3lares, la mayor asignaci\u00f3n \u00fanica de la historia. Los gobiernos provinciales siguieron su ejemplo y las universidades ampliaron los programas de ingenier\u00eda de semiconductores. Miles de ingenieros que podr\u00edan haberse incorporado a empresas extranjeras fueron reclutados para el proyecto nacional de autosuficiencia tecnol\u00f3gica. La magnitud de la movilizaci\u00f3n fue asombrosa.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n china de semiconductores de nodo maduro \u2014chips de 28 nm y superiores\u2014 se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente, alcanzando el 31 % de la capacidad mundial a finales de 2024. Aunque no se trataba de chips de vanguardia, representaban la mayor parte de la demanda y las aplicaciones de semiconductores: sistemas de automoci\u00f3n, controles industriales, electr\u00f3nica de consumo e infraestructura de telecomunicaciones. Esta estrategia se ajusta al modelo de fabricaci\u00f3n m\u00e1s amplio de China: consolidar el dominio donde la escala y el coste son m\u00e1s importantes, en lugar de perseguir rentas de monopolio en la vanguardia.<\/p>\n<p>Las consecuencias econ\u00f3micas para la industria estadounidense se agravaron r\u00e1pidamente. Para 2024, la Fundaci\u00f3n para la Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n y la Innovaci\u00f3n (ITIF) estim\u00f3 unas p\u00e9rdidas de ingresos anuales de 77 000 millones de d\u00f3lares para las empresas de semiconductores estadounidenses procedentes del mercado chino. La C\u00e1mara de Comercio de EE. UU. pronostic\u00f3 p\u00e9rdidas por valor de 83 000 millones de d\u00f3lares y 124 000 puestos de trabajo en riesgo. La reducci\u00f3n de los ingresos se tradujo directamente en una reducci\u00f3n de la investigaci\u00f3n y el desarrollo. La ITIF advirti\u00f3 de que una desconexi\u00f3n total recortar\u00eda la inversi\u00f3n estadounidense en investigaci\u00f3n y desarrollo de semiconductores en un 24 %, lo que supone aproximadamente 14 000 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o. En un sector de vanguardia en el que el liderazgo tecnol\u00f3gico depende de una enorme inversi\u00f3n continua, Estados Unidos estaba optando por privarse a s\u00ed mismo de fondos.<\/p>\n<p><strong><i>El colapso de la contenci\u00f3n<\/i><\/strong><\/p>\n<p>A principios de 2025, la Administraci\u00f3n Trump impuso una prohibici\u00f3n casi total de las ventas de chips de IA de Nvidia a China, incluido el H20, un chip deliberadamente degradado dise\u00f1ado para cumplir con las restricciones anteriores sobre el H100 y el H200 impuestas por la Administraci\u00f3n Biden. El objetivo era cerrar todas las lagunas legales restantes. Las acciones de Nvidia cayeron en picado, ya que China representaba aproximadamente el 13 % de sus ingresos. A mediados de a\u00f1o, la empresa hab\u00eda amortizado 4.500 millones de d\u00f3lares en existencias de H20 sin vender. Los compradores chinos recurrieron cada vez m\u00e1s a los chips Ascend de Huawei, mientras que el director ejecutivo de NVIDIA, Jensen Huang, presionaba desesperadamente para obtener un respiro.<\/p>\n<p>El 29 de septiembre de 2025, la Oficina de Industria y Seguridad aplic\u00f3 la \u00abRegla del 50 % de filiales\u00bb, en un ataque directo a China, ampliando los controles de exportaci\u00f3n a cualquier entidad extranjera participada mayoritariamente por empresas incluidas en la lista negra. La norma afect\u00f3 a m\u00e1s de 20 000 empresas en todo el mundo. Al d\u00eda siguiente, el Gobierno neerland\u00e9s invoc\u00f3 una ley de la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda para tomar el control de Nexperia, cuya matriz china, Wingtech, hab\u00eda sido incluida en la Lista de Entidades meses antes. La respuesta de China fue inmediata. Se bloque\u00f3 la exportaci\u00f3n de componentes de las operaciones de Nexperia en China, responsables del 80 % de su producci\u00f3n mundial. Las cadenas de suministro europeas se vieron paralizadas y los fabricantes de autom\u00f3viles advirtieron de una escasez cr\u00edtica. Casi la mitad de los fabricantes de autom\u00f3viles europeos, la mayor\u00eda de los productores de dispositivos m\u00e9dicos y gran parte de la industria de defensa se enfrentaron a interrupciones. Volkswagen, BMW y Stellantis anunciaron paros en la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 9 de octubre, Pek\u00edn tom\u00f3 represalias contra la propia \u00abregla del 50 % para las filiales\u00bb. El Ministerio de Comercio impuso controles a la exportaci\u00f3n de elementos de tierras raras, materiales esenciales para chips, motores y sistemas de armamento. China controla aproximadamente el 70 % de la extracci\u00f3n mundial de tierras raras y el 90 % de su procesamiento. Las restricciones inclu\u00edan disposiciones extraterritoriales y una versi\u00f3n china de la \u00abregla del 50 %\u00bb. Los precios se dispararon y las cadenas de suministro mundiales se paralizaron. Los contratistas de defensa de EE. UU. y Europa se enfrentaron a escaseces. Tres semanas m\u00e1s tarde, en una reuni\u00f3n bilateral entre Trump y el presidente chino Xi Jinping, EE. UU. capitul\u00f3. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunci\u00f3 una suspensi\u00f3n de un a\u00f1o de la \u00abregla del 50 % para filiales\u00bb a cambio de una suspensi\u00f3n paralela de los controles chinos sobre las tierras raras. El imperio hab\u00eda descubierto que los puntos de estrangulamiento cortaban en ambos sentidos.<\/p>\n<p>El 8 de diciembre de 2025, EE. UU. aprob\u00f3 las ventas de Nvidia H200 a China, que hab\u00edan sido restringidas previamente por la administraci\u00f3n Biden. Las empresas chinas realizaron pedidos que superaban los dos millones de chips para 2026. Nvidia se apresur\u00f3 a ampliar la producci\u00f3n. Sin embargo, Pek\u00edn volvi\u00f3 a actuar: la Administraci\u00f3n del Ciberespacio restringi\u00f3 el uso del H200 en los centros de datos respaldados por el Estado y los orient\u00f3 hacia chips nacionales. Al mismo tiempo, China formaliz\u00f3 una normativa que exig\u00eda que las nuevas f\u00e1bricas de semiconductores utilizaran al menos un 50 % de equipos de fabricaci\u00f3n nacional, lo que oblig\u00f3 a una transformaci\u00f3n estructural para alejarse de la dependencia de EE. UU.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n era inconfundible. La represalia de China ante las restricciones estadounidenses comenzaba a perjudicar gravemente a EE. UU., oblig\u00e1ndolo a capitular, mientras que la propia China se mostraba cada vez m\u00e1s segura de su capacidad para cortar los lazos de dependencia con EE. UU.<\/p>\n<p><strong><i>El fin de las ilusiones<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El asedio de los semiconductores pone de manifiesto un malentendido m\u00e1s profundo. El liderazgo tecnol\u00f3gico no se mantiene acaparando artefactos. La tecnolog\u00eda es una fuerza productiva. Su valor reside en la aplicaci\u00f3n, no en la escasez. Una sociedad con profundidad industrial, capacidad cient\u00edfica y coordinaci\u00f3n organizativa puede reproducir la mayor\u00eda de las tecnolog\u00edas cuando se ve obligada a hacerlo. La restricci\u00f3n proporciona esa obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se supon\u00eda que los semiconductores iban a ser el estrangulamiento inquebrantable. En cambio, se convirtieron en la primera demostraci\u00f3n clara de que la l\u00f3gica del monopolio fracasa cuando se enfrenta a una producci\u00f3n organizada a gran escala. La lecci\u00f3n resuena mucho m\u00e1s all\u00e1 del silicio y marc\u00f3 la pauta de lo que sigui\u00f3 en inteligencia artificial, energ\u00eda, materiales y guerra.<\/p>\n<h3>3. Inteligencia incorporada frente a la b\u00fasqueda de rentas algor\u00edtmica<\/h3>\n<p>El 20 de enero de 2025, una peque\u00f1a startup china de IA llamada DeepSeek conmocion\u00f3 a Silicon Valley al lanzar un modelo de IA que igualaba a los modelos estadounidenses m\u00e1s avanzados creados por Google, OpenAI y Anthropic \u2014sistemas que hab\u00edan requerido decenas de miles de millones de d\u00f3lares y los chips m\u00e1s avanzados\u2014.<\/p>\n<p>DeepSeek logr\u00f3 esta haza\u00f1a utilizando chips Nvidia H800, versiones deliberadamente limitadas que el Gobierno de EE. UU. hab\u00eda prohibido exportar a China. El resultado fue un modelo cuyo entrenamiento y funcionamiento costaban una fracci\u00f3n del precio, y que lograba resultados comparables con un hardware inferior. A\u00fan m\u00e1s impactante: la empresa lo lanz\u00f3 como c\u00f3digo abierto, con precios de la interfaz de programaci\u00f3n de aplicaciones (API) varias \u00f3rdenes de magnitud m\u00e1s baratos que los de OpenAI. En cuesti\u00f3n de d\u00edas, las acciones de Nvidia comenzaron a desplomarse, lo que supuso una p\u00e9rdida de 600 000 millones de d\u00f3lares en capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til el 27 de enero, la mayor p\u00e9rdida en un solo d\u00eda en la historia del mercado de valores.<\/p>\n<p>Este fue el resultado previsible de los controles de exportaci\u00f3n de EE. UU. Al verse privados del acceso a chips de \u00faltima generaci\u00f3n, los ingenieros de DeepSeek se vieron obligados a innovar en eficiencia, en contraposici\u00f3n a las t\u00e1cticas de fuerza bruta utilizadas por los laboratorios de IA estadounidenses. La estrategia de contenci\u00f3n hab\u00eda producido lo contrario: innovaci\u00f3n acelerada bajo restricciones.<\/p>\n<p><strong><i>Visiones contrapuestas de la IA<\/i><\/strong><\/p>\n<p>La narrativa dominante en EE. UU. se centra en la b\u00fasqueda de la Inteligencia Artificial General (AGI) o inteligencia similar a la humana: el llamado \u00abSanto Grial\u00bb de la IA. La creencia era que el simple hecho de aumentar el tama\u00f1o de los modelos desbloquear\u00eda nuevas capacidades emergentes y proporcionar\u00eda una ventaja global decisiva. Este enfoque encajaba perfectamente con la l\u00f3gica del capital riesgo: recaudar miles de millones, afianzar a los pioneros y obtener rentas de monopolio a trav\u00e9s de monopolios de plataforma y modelos propietarios. Centrarse en la especulaci\u00f3n, no en la implementaci\u00f3n.<\/p>\n<p>China ha tomado un camino diferente. Sus empresas se han centrado en la eficiencia de la ingenier\u00eda, el desarrollo de c\u00f3digo abierto y la disciplina de costes. DeepSeek demostr\u00f3 que se pueden construir modelos de alto rendimiento sin un gasto de capital masivo. Se hizo hincapi\u00e9 en la distribuci\u00f3n y la integraci\u00f3n, produciendo modelos competitivos a precios radicalmente m\u00e1s bajos, lo que los hizo atractivos en todo el Sur Global e incluso entre las startups occidentales de IA.<\/p>\n<p>Un socio de la destacada firma de capital riesgo Andreessen Horowitz admiti\u00f3 p\u00fablicamente que casi el 80 % de las startups de IA que solicitaban financiaci\u00f3n funcionaban con modelos chinos de c\u00f3digo abierto. Si esta tendencia contin\u00faa, China se convertir\u00e1 en el proveedor por defecto de la infraestructura global de IA, mientras que las empresas estadounidenses seguir\u00e1n agobiadas por estructuras de deuda que asumen precios de monopolio en mercados que quiz\u00e1 ya no dominen.<\/p>\n<p>En EE. UU., vaciado por d\u00e9cadas de desindustrializaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n, la IA se ha canalizado en gran medida hacia la creaci\u00f3n de contenidos, la publicidad, el bloqueo de plataformas y la automatizaci\u00f3n de trabajos de oficina \u2014algoritmos que escriben, recomiendan y negocian\u2014. La IA satisface el apetito de beneficio del capital sin producci\u00f3n. Sin embargo, en China, la IA est\u00e1 integrada directamente en la base material de la producci\u00f3n. Las f\u00e1bricas zumban con \u00abinteligencia incorporada\u00bb, robots guiados por sensores y algoritmos que sueldan, montan y empaquetan con precisi\u00f3n. Esta aplicaci\u00f3n no es la automatizaci\u00f3n del trabajo de oficina, sino la transformaci\u00f3n de la propia fabricaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><i>Rob\u00f3tica e inteligencia incorporada<\/i><\/strong><\/p>\n<p>En la \u00abf\u00e1brica oscura\u00bb de Xiaomi en Pek\u00edn, el futuro de la fabricaci\u00f3n ya ha llegado. La planta de producci\u00f3n est\u00e1 en silencio, salvo por el zumbido de la maquinaria. No hay voces, ni pasos, ni cambios de turno. Las luces est\u00e1n apagadas; no hay necesidad de iluminaci\u00f3n cuando no hay ojos humanos observando. En la oscuridad, los brazos rob\u00f3ticos se mueven con una precisi\u00f3n sobrehumana, montando componentes, comprobando conexiones y empaquetando productos terminados. Cada tres segundos sale un smartphone, las veinticuatro horas del d\u00eda, los siete d\u00edas de la semana.<\/p>\n<p>Inaugurada en 2023, la planta de 81 000 metros cuadrados produce diez millones de dispositivos insignia al a\u00f1o. El sistema autodiagnostica problemas, optimiza procesos y \u00abevoluciona por s\u00ed mismo\u00bb. Once l\u00edneas de producci\u00f3n funcionan de forma continua sin ninguna intervenci\u00f3n humana en la planta de producci\u00f3n. Esta f\u00e1brica no es una demostraci\u00f3n, sino una instalaci\u00f3n en funcionamiento que produce bienes a gran escala.<\/p>\n<p><strong><i>El auge de los robots<\/i><\/strong><\/p>\n<p>China hab\u00eda desplegado 2,027 millones de robots industriales en 2024, lo que representaba el 54 % de las instalaciones mundiales. La densidad de robots se dispar\u00f3 hasta alcanzar las 470 unidades por cada 10 000 trabajadores en 2024, superando a Alemania y Jap\u00f3n, pa\u00edses sin\u00f3nimos de la automatizaci\u00f3n industrial. Desde 2023, las f\u00e1bricas chinas han instalado m\u00e1s robots que el resto del mundo en su conjunto.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Estados Unidos se queda muy rezagado. A pesar de tener unos salarios en el sector manufacturero que se encuentran entre los m\u00e1s altos del mundo, Estados Unidos ocupa solo el d\u00e9cimo puesto en densidad de robots, aproximadamente un 49 % por debajo de lo que predecir\u00edan los niveles salariales. China ha construido m\u00e1s de 30 000 f\u00e1bricas inteligentes de nivel b\u00e1sico como parte de la digitalizaci\u00f3n industrial a escala nacional, junto con 1200 f\u00e1bricas inteligentes de nivel avanzado y 230 de nivel de excelencia. Iniciativas impulsadas por el Estado, como \u00abAI Plus\u00bb y \u00ab5G plus Industrial Internet\u00bb, integran la conectividad, los sensores y la automatizaci\u00f3n en todos los ecosistemas de fabricaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los robots industriales fijados a las plantas de las f\u00e1bricas, surge una nueva frontera: los robots humanoides para tareas de uso general. El humanoide G1 de Unitree lleg\u00f3 al mercado por aproximadamente 16 000 d\u00f3lares, una sexta parte del precio de ofertas occidentales comparables.<\/p>\n<p><strong><i>Ventajas acumulativas<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El resultado de estos avances es un modelo distintivo de modernizaci\u00f3n industrial socialista. En lugar de tratar la IA como un activo especulativo, China la utiliza como herramienta para mejorar las fuerzas productivas. Al reducir los costes, mejorar la calidad y aumentar la capacidad mediante la automatizaci\u00f3n, China se posiciona para superar a sus rivales a nivel mundial. La capacidad de iterar r\u00e1pidamente el desarrollo de productos, gracias a la proximidad de la capacidad de fabricaci\u00f3n y a los costes asequibles, representa una ventaja cr\u00edtica. Los sistemas rob\u00f3ticos fabrican cada vez m\u00e1s otros sistemas rob\u00f3ticos, generando un efecto de inercia en la producci\u00f3n que multiplica continuamente la ventaja.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica se asienta sobre una base material m\u00e1s profunda: la energ\u00eda. El entrenamiento de modelos, el funcionamiento de los centros de datos y la gesti\u00f3n de f\u00e1bricas automatizadas requieren una energ\u00eda abundante y fiable. Estados Unidos ya se enfrenta a limitaciones de la red el\u00e9ctrica y al aumento de los costes de la electricidad. La r\u00e1pida expansi\u00f3n de China en materia de generaci\u00f3n renovable y capacidad de la red el\u00e9ctrica la sit\u00faa en una posici\u00f3n mucho m\u00e1s s\u00f3lida para sostener un despliegue de IA con un alto consumo energ\u00e9tico. Esta base energ\u00e9tica, el fundamento material de la producci\u00f3n inteligente, es el tema del siguiente cap\u00edtulo.<\/p>\n<h3>4. Impulsar la producci\u00f3n en el siglo XXI<\/h3>\n<p>A finales de 2024, los centros de datos de los estados estadounidenses de Virginia, Texas y Oreg\u00f3n comenzaron a alcanzar los l\u00edmites de suministro el\u00e9ctrico. El operador regional de la red PJM Interconnection anunci\u00f3 un aumento de 9300 millones de d\u00f3lares en los costes de capacidad, lo que provoc\u00f3 una subida vertiginosa de los precios de la electricidad. Mientras tanto, China a\u00f1adi\u00f3 277 gigavatios de capacidad solar en un solo a\u00f1o, m\u00e1s que toda la capacidad solar acumulada construida por EE. UU. a lo largo de d\u00e9cadas. El contraste revela una asimetr\u00eda fundamental: mientras EE. UU. lucha por alimentar sus ambiciones en materia de IA, China ha transformado sistem\u00e1ticamente la energ\u00eda en una ventaja estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>La energ\u00eda no es simplemente un insumo para la producci\u00f3n. Es la base material sobre la que se asienta toda la tecnolog\u00eda avanzada. La IA, los centros de datos, las f\u00e1bricas de semiconductores y las f\u00e1bricas automatizadas dependen de una energ\u00eda abundante y asequible. El pa\u00eds que resuelva la ecuaci\u00f3n energ\u00e9tica obtendr\u00e1 ventajas acumulativas en la competencia tecnol\u00f3gica. Sin embargo, Estados Unidos y China han seguido caminos radicalmente diferentes: China a trav\u00e9s de una transformaci\u00f3n renovable coordinada por el Estado a una escala sin precedentes, y Estados Unidos a trav\u00e9s de mercados fragmentados paralizados por la financiarizaci\u00f3n y el bloqueo de los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p><strong><i>La revoluci\u00f3n renovable de China<\/i><\/strong><\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n renovable de China es sencillamente impresionante. M\u00e1s all\u00e1 de los 277 GW de capacidad solar a\u00f1adidos en 2024, sus 520 GW de capacidad e\u00f3lica superan a los de Europa y Estados Unidos juntos. En 2024, casi la mitad de sus exportaciones de tecnolog\u00eda limpia \u2014veh\u00edculos el\u00e9ctricos, bater\u00edas y paneles solares\u2014 se destinaban al Sur Global, y la inversi\u00f3n en tecnolog\u00eda limpia se hab\u00eda disparado hasta los 940 000 millones de d\u00f3lares, con las industrias verdes contribuyendo con una d\u00e9cima parte del PIB de China.<\/p>\n<p>El sistema de planificaci\u00f3n socialista de China identific\u00f3 las energ\u00edas renovables como industrias estrat\u00e9gicas, destin\u00f3 subvenciones masivas y financiaci\u00f3n barata, absorbi\u00f3 los fracasos iniciales y ampli\u00f3 los \u00e9xitos. Las empresas estatales, los bancos p\u00fablicos, las reformas de la red el\u00e9ctrica y la pol\u00edtica industrial permitieron la coordinaci\u00f3n a escala nacional. El resultado no es solo velocidad, sino coherencia: las f\u00e1bricas, las redes el\u00e9ctricas, la investigaci\u00f3n y las cadenas de suministro se desarrollaron conjuntamente. Se ha fomentado todo un ecosistema de empresas: BYD en veh\u00edculos el\u00e9ctricos, CATL en bater\u00edas, Goldwind en aerogeneradores y Longi en paneles solares. El resultado es hist\u00f3rico: las empresas chinas producen el 97 % de las obleas solares, el 85 % de las c\u00e9lulas solares y el 80 % de los paneles acabados a nivel mundial. Este dominio se extiende al 80 % de las bater\u00edas y al 70 % de los veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Sus paneles solares cuestan menos de la mitad que los paneles estadounidenses o europeos debido a la escala masiva, la integraci\u00f3n vertical y los menores costes de insumos. China no solo lidera ahora, sino que domina todos los \u00e1mbitos de la energ\u00eda limpia.<\/p>\n<p>La Corporaci\u00f3n Estatal de Redes de China invirti\u00f3 84 000 millones de d\u00f3lares en infraestructura de red en 2024. Se han construido 42 proyectos de ultraalta tensi\u00f3n, lo que permite el transporte de electricidad a larga distancia desde las regiones occidentales, ricas en energ\u00edas renovables, hasta los centros costeros. Los m\u00e1rgenes de reserva de la red, del 80-100 %, consideran el exceso de capacidad como una redundancia esencial. La integraci\u00f3n de 1.889 GW de capacidad renovable requiere coordinar la generaci\u00f3n, el transporte, el almacenamiento y la gesti\u00f3n de la red \u2014una transformaci\u00f3n que solo es posible mediante la coordinaci\u00f3n estatal. China construye reactores nucleares en 6,4 a\u00f1os gracias a dise\u00f1os estandarizados y a una construcci\u00f3n continua que mantiene la experiencia de la mano de obra, en comparaci\u00f3n con las d\u00e9cadas desperdiciadas en proyectos nucleares fragmentados en EE. UU. Incluso en la investigaci\u00f3n de la energ\u00eda de fusi\u00f3n a largo plazo, China se ha posicionado por delante de EE. UU., destinando m\u00e1s de 2000 millones de d\u00f3lares en 2025, frente a los aproximadamente 800 millones de d\u00f3lares de financiaci\u00f3n federal estadounidense.<\/p>\n<p><strong><i>Financiarizaci\u00f3n, fragmentaci\u00f3n y dependencia de los combustibles f\u00f3siles<\/i><\/strong><\/p>\n<p>La pol\u00edtica energ\u00e9tica de EE. UU. sigue sumida en los intereses de los combustibles f\u00f3siles. La industria del petr\u00f3leo y el gas gast\u00f3 m\u00e1s de 124 millones de d\u00f3lares en lobbying federal solo en 2023, y los comit\u00e9s de acci\u00f3n pol\u00edtica distribuyeron otros 32 millones de d\u00f3lares a legisladores afines. Incluso las pol\u00edticas de energ\u00eda limpia, por modestas que sean, provocan una reacci\u00f3n inmediata por parte de las empresas de combustibles f\u00f3siles, los lobbies del sector automovil\u00edstico y los pol\u00edticos que dependen de sus contribuciones a las campa\u00f1as. El resultado es una incoherencia pol\u00edtica: las subvenciones a las energ\u00edas renovables se ven socavadas por continuas exenciones fiscales a los combustibles f\u00f3siles, la modernizaci\u00f3n de la red el\u00e9ctrica se estanca por la captura regulatoria, e incluso los compromisos clim\u00e1ticos m\u00e1s modestos se abandonan cuando cambian los vientos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La crisis de la red el\u00e9ctrica estadounidense tiene m\u00faltiples dimensiones. La infraestructura f\u00edsica est\u00e1 envejeciendo: m\u00e1s del 70 % de las l\u00edneas de transmisi\u00f3n tienen m\u00e1s de 25 a\u00f1os, y muchas siguen funcionando tras m\u00e1s de 50 a\u00f1os. M\u00e1s de 3000 empresas de servicios p\u00fablicos que operan bajo 50 reg\u00edmenes reguladores estatales sin una autoridad central de coordinaci\u00f3n provocan una par\u00e1lisis en todo el sistema. Cada empresa de servicios p\u00fablicos optimiza sus propios beneficios en lugar de facilitar la transformaci\u00f3n del sistema.<\/p>\n<p>En 2022, las empresas de servicios p\u00fablicos propiedad de inversores distribuyeron el 86 % de los beneficios directamente a los accionistas, con una media de 25 000 millones de d\u00f3lares anuales, a pesar del envejecimiento de las infraestructuras y la intensificaci\u00f3n de los riesgos clim\u00e1ticos. Entre 2020 y 2023, las cinco principales empresas de servicios p\u00fablicos de EE. UU. gastaron 43 000 millones de d\u00f3lares en recompras de acciones y dividendos, al tiempo que aplazaban mejoras cr\u00edticas de la red el\u00e9ctrica. Esto es la financiarizaci\u00f3n en su forma m\u00e1s pura: extraer valor en lugar de desarrollar capacidad, dando prioridad a los beneficios de los accionistas frente a la inversi\u00f3n en infraestructuras que no genera beneficios inmediatos.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Schneider Electric prev\u00e9 que, para 2033, la demanda de electricidad en EE. UU. superar\u00e1 la oferta disponible en 175 GW, lo que equivale aproximadamente a la producci\u00f3n de 175 grandes centrales el\u00e9ctricas. Este d\u00e9ficit amenaza no solo el crecimiento econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n las ambiciones tecnol\u00f3gicas de las que depende la estrategia estadounidense. La crisis de la red el\u00e9ctrica es tambi\u00e9n una crisis de la IA.<\/p>\n<p><strong><i>Energ\u00eda y poder imperial<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El control imperial ha funcionado hist\u00f3ricamente a trav\u00e9s de la escasez energ\u00e9tica: restringiendo el acceso a los hidrocarburos, controlando las rutas mar\u00edtimas y manipulando los precios. Estados Unidos se enfrenta a una contradicci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda: el control imperial requiere escasez energ\u00e9tica, pero los compromisos clim\u00e1ticos y el desarrollo tecnol\u00f3gico requieren abundancia. La relocalizaci\u00f3n de la fabricaci\u00f3n de energ\u00edas renovables, al tiempo que se mantiene la competitividad en los costes, resulta econ\u00f3micamente imposible sin una coordinaci\u00f3n estatal a escala china. Cada mecanismo que preserva el control basado en la escasez contradice los requisitos de abundancia. La elecci\u00f3n imposible es entre mantener un monopolio energ\u00e9tico o permitir el desarrollo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Para el Sur Global, las energ\u00edas renovables ofrecen soberan\u00eda energ\u00e9tica. Los equipos chinos con descuentos del 20-40 % permiten transiciones que antes resultaban prohibitivas con los precios de monopolio occidentales. Existe una posibilidad real de independencia energ\u00e9tica en lugar de una dependencia permanente de los combustibles f\u00f3siles mediada por las cadenas de suministro imperiales.<\/p>\n<p>La energ\u00eda funciona como un microcosmos de una competencia m\u00e1s amplia. El pa\u00eds que resuelva la abundancia energ\u00e9tica, haci\u00e9ndola barata, accesible y escalable, obtiene una base para todo el desarrollo tecnol\u00f3gico. En ese sentido, China ha establecido una ventaja estrat\u00e9gica que Estados Unidos, a falta de una transformaci\u00f3n sist\u00e9mica, no puede superar.<\/p>\n<p>Sin embargo, la abundancia energ\u00e9tica no es un fen\u00f3meno aislado. Los paneles solares, las turbinas e\u00f3licas, las bater\u00edas, los motores el\u00e9ctricos y la infraestructura de la red el\u00e9ctrica dependen de grandes cantidades de materiales procesados, desde el litio y el cobalto hasta los elementos de tierras raras y los imanes avanzados. El control sobre los sistemas energ\u00e9ticos depende del control sobre los insumos materiales que los hacen posibles. Es aqu\u00ed, en las capas ocultas de los minerales, el procesamiento y el refinado, donde surge el siguiente punto cr\u00edtico de estrangulamiento, y donde la ventaja de China resulta a\u00fan m\u00e1s trascendental. Esa base material es el tema del siguiente cap\u00edtulo.<\/p>\n<h3>5. Las tierras raras que Occidente olvid\u00f3<\/h3>\n<p>El 9 de octubre de 2025, Pek\u00edn despleg\u00f3 lo que los analistas reconocieron de inmediato como el arma m\u00e1s trascendental de China en la guerra comercial en escalada. El Ministerio de Comercio anunci\u00f3 controles de exportaci\u00f3n radicales sobre los elementos de tierras raras. Las empresas extranjeras necesitar\u00edan ahora autorizaciones especiales de Pek\u00edn para exportar cualquier producto que contuviera m\u00e1s del 0,1 % de tierras raras de origen chino, o fabricado en cualquier parte del mundo utilizando tecnolog\u00eda china de extracci\u00f3n, refinado o fabricaci\u00f3n de imanes. Este alcance extraterritorial supuso la primera aplicaci\u00f3n por parte de China de su propia \u00abRegla de Productos de Inversi\u00f3n Extranjera Directa\u00bb, devolviendo el arma de EE. UU. contra su creador. Las solicitudes con fines militares ser\u00edan rechazadas autom\u00e1ticamente.<\/p>\n<p>El presidente Trump amenaz\u00f3, en cuesti\u00f3n de horas, con imponer un arancel adicional del 100 % a todos los productos chinos y restringir las exportaciones de software cr\u00edtico. Tres semanas m\u00e1s tarde, en una reuni\u00f3n organizada a toda prisa en la Rep\u00fablica de Corea, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunci\u00f3 una suspensi\u00f3n de un a\u00f1o de la \u00abRegla del 50 % de filiales\u00bb de EE. UU. a cambio de una suspensi\u00f3n paralela de los controles de tierras raras de China: el imperio capitul\u00f3.<\/p>\n<p><strong><i>El punto de estrangulamiento definitivo<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00abtierras raras\u00bb es enga\u00f1oso. Estos 17 elementos \u201415 lant\u00e1nidos m\u00e1s el escandio y el itrio\u2014 no son especialmente raros en la corteza terrestre. El reto no radica en la extracci\u00f3n, sino en la separaci\u00f3n y el refinado, lo que requiere m\u00e1s de 50 etapas qu\u00edmicas que implican m\u00e1s de 2000 reacciones qu\u00edmicas para aislar elementos individuales con una pureza del 99,99 %. El proceso genera residuos t\u00f3xicos: lodos \u00e1cidos, subproductos radiactivos de torio y contaminaci\u00f3n por metales pesados.<\/p>\n<p>China tiene un monopolio casi mundial sobre el procesamiento de tierras raras y las cadenas de suministro posteriores que sustentan aplicaciones industriales y militares cr\u00edticas. Aunque posee aproximadamente la mitad de las reservas mundiales de tierras raras, controla cerca del 70 % de la extracci\u00f3n mundial de tierras raras, el 90 % de la separaci\u00f3n y el procesamiento, y casi el 100 % del procesamiento de tierras raras pesadas.<\/p>\n<p>Todas las turbinas e\u00f3licas dependen de imanes permanentes de neodimio-disprosio para su generador. China produce el 93 % de estos imanes. Los motores de los veh\u00edculos el\u00e9ctricos, las pantallas de los tel\u00e9fonos inteligentes, las unidades de disco duro y la rob\u00f3tica industrial: todos dependen de estas tierras raras de las que la mayor\u00eda de la gente nunca ha o\u00eddo hablar. Cada avi\u00f3n de combate F-35 contiene 417 kilogramos de elementos de tierras raras. Un destructor de la clase Arleigh Burke requiere 2,4 toneladas, mientras que un submarino nuclear de la clase Virginia requiere 4,2 toneladas. Los misiles Tomahawk, los sistemas de radar, los dispositivos de visi\u00f3n nocturna, los drones Predator y las municiones de precisi\u00f3n dependen todos de imanes y aleaciones de tierras raras. La base material de la guerra imperial avanzada pasa por las plantas de procesamiento chinas.<\/p>\n<p>La fabricaci\u00f3n avanzada de semiconductores requiere compuestos especializados de tierras raras. Estos mejoran el rendimiento de los transistores en nodos avanzados, pulen las obleas de silicio y albergan l\u00e1seres para equipos de litograf\u00eda. Estas aplicaciones consumen vol\u00famenes menores que los imanes, pero exigen una pureza extrema. Incluso las trazas de contaminantes destruyen la funcionalidad de los chips. La cuota de China en estas tierras raras pesadas especializadas es cercana al 100 %.<\/p>\n<p><strong><i>La contradicci\u00f3n que construy\u00f3 el imperialismo<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El dominio de China en las tierras raras no surgi\u00f3 por un accidente geol\u00f3gico, sino a trav\u00e9s de una estrategia industrial deliberada combinada con el abandono occidental. Durante las d\u00e9cadas de 1990 y 2000, las instalaciones de procesamiento de tierras raras de EE. UU. y Europa cerraron debido a los costes de cumplimiento de las normas medioambientales y a la l\u00f3gica neoliberal de deslocalizar las industrias hacia el Sur Global. La mina Mountain Pass en California, que en su d\u00eda fue el mayor productor mundial de tierras raras, ces\u00f3 sus operaciones en 2002. El capital occidental se repleg\u00f3 hacia el dise\u00f1o de alto margen, dejando la base industrial de \u00abgama baja\u00bb en manos de China.<\/p>\n<p>El Estado chino abraz\u00f3 lo que el capital occidental rechaz\u00f3. Mediante una inversi\u00f3n de capital paciente y una integraci\u00f3n sistem\u00e1tica de la cadena de suministro, China desarroll\u00f3 capacidad de procesamiento desde la extracci\u00f3n minera hasta la producci\u00f3n de aleaciones magn\u00e9ticas. Para 2024, China procesa tierras raras en vol\u00famenes y con un grado de pureza que las instalaciones occidentales no han igualado en d\u00e9cadas. Los intentos occidentales de reconstruir cadenas de suministro no chinas se enfrentar\u00e1n a a\u00f1os de desarrollo de capacidad, a miles de millones en inversiones necesarias y al desaf\u00edo fundamental de que la experiencia en procesamiento no se puede comprar.<\/p>\n<p>Las tierras raras no son meramente un cuello de botella fortuito; son un nodo dentro de una red de producci\u00f3n mucho m\u00e1s amplia. Es esta integraci\u00f3n sist\u00e9mica, que abarca desde las minas hasta las f\u00e1bricas y el montaje final, la que define el pr\u00f3ximo terreno de competencia.<\/p>\n<h3>6. Cadenas de suministro industriales: la base material del poder<\/h3>\n<p>En abril de 2025, BYD anunci\u00f3 una impresionante rebaja de precios. El veh\u00edculo el\u00e9ctrico Seagull, con una autonom\u00eda de hasta 252 millas, se vender\u00eda por solo 7.800 d\u00f3lares, aproximadamente una sexta parte del precio de los coches el\u00e9ctricos occidentales comparables. Para los fabricantes de autom\u00f3viles estadounidenses y europeos que luchan por producir veh\u00edculos el\u00e9ctricos de forma rentable incluso a 50.000 d\u00f3lares, el precio de BYD parec\u00eda imposible. Sin embargo, la empresa sigui\u00f3 siendo rentable, manteniendo un margen operativo del 6,4 % a pesar de recortar los precios hasta en un 34 % en 22 modelos. BYD no compite \u00fanicamente en precio: su modelo estrella presume de una recarga de 400 km en cinco minutos, en comparaci\u00f3n con los aproximadamente 100 km en condiciones similares del principal fabricante estadounidense de veh\u00edculos el\u00e9ctricos, Tesla.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n no radica \u00fanicamente en el arbitraje laboral o en las subvenciones estatales, sino en algo mucho m\u00e1s estructural: las cadenas de suministro completas. BYD controla o coordina todas las etapas principales de la producci\u00f3n, desde la extracci\u00f3n de litio y la qu\u00edmica de las bater\u00edas hasta la electr\u00f3nica de potencia, el montaje final y la log\u00edstica. Estas actividades se concentran geogr\u00e1ficamente, lo que permite realizar cambios de dise\u00f1o, coordinar a los proveedores y escalar la producci\u00f3n en semanas en lugar de a\u00f1os. Las reducciones de costes son acumulativas, sist\u00e9micas y dif\u00edciles de replicar.<\/p>\n<p>Esta integridad, la integraci\u00f3n de materias primas, bienes intermedios, herramientas especializadas, log\u00edstica, energ\u00eda y conocimientos acumulados en ecosistemas industriales completos, representa la ventaja competitiva m\u00e1s formidable de China. Supone la primera vez que un pa\u00eds del Sur Global domina la producci\u00f3n a nivel de sistema en m\u00faltiples sectores avanzados simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p><strong><i>Veh\u00edculos el\u00e9ctricos, bater\u00edas y materiales<\/i><\/strong><\/p>\n<p>Consideremos el \u00abnuevo tr\u00edo\u00bb de exportaciones que define ahora el auge industrial de China: veh\u00edculos el\u00e9ctricos, bater\u00edas de litio y paneles solares. En el \u00e1mbito de los veh\u00edculos el\u00e9ctricos, BYD vendi\u00f3 4,6 millones de veh\u00edculos en 2025, superando a Tesla tanto en unidades vendidas como en ingresos. El secreto de BYD reside en la \u00abintegraci\u00f3n vertical\u00bb : la empresa fabrica internamente aproximadamente el 75 % de los componentes de sus veh\u00edculos, frente a solo el 46 % del Model 3 de Tesla fabricado en China.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de las bater\u00edas, los fabricantes chinos CATL y BYD controlan conjuntamente el 55 % del mercado mundial. Las f\u00e1bricas chinas producen el 80 % de las celdas de bater\u00eda del mundo y, lo que es m\u00e1s importante, China domina el 98 % de la producci\u00f3n de c\u00e1todos de LFP que se utilizan en estas bater\u00edas. La bater\u00eda que cuesta 139 d\u00f3lares por kilovatio-hora en Europa cuesta solo 94 d\u00f3lares en China.<\/p>\n<p>La industria solar presenta quiz\u00e1s el panorama m\u00e1s desolador. Las empresas chinas controlan el 97 % de la producci\u00f3n mundial de obleas, el 85 % de la producci\u00f3n de c\u00e9lulas y el 80 % del montaje de m\u00f3dulos. Los paneles solares fabricados en China cuestan un 50 % menos que sus equivalentes europeos y estadounidenses.<\/p>\n<p><strong><i>Productos qu\u00edmicos, API y productos farmac\u00e9uticos<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El mismo patr\u00f3n se observa en los productos qu\u00edmicos y farmac\u00e9uticos. China produce m\u00e1s del 40 % de los intermedios qu\u00edmicos mundiales y aproximadamente el 80 % del suministro mundial de principios activos farmac\u00e9uticos gen\u00e9ricos (API). Este dominio no es casual. Al expandir la fabricaci\u00f3n de productos qu\u00edmicos, China ha preservado la base material de la que dependen los productos farmac\u00e9uticos, los pol\u00edmeros, los fertilizantes y los materiales avanzados.<\/p>\n<p><strong><i>Construcci\u00f3n naval, drones, robots y herramientas<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El dominio de China en la construcci\u00f3n naval subraya la misma l\u00f3gica. Los astilleros chinos representan ahora el 70 % de la producci\u00f3n mundial de buques en t\u00e9rminos de tonelaje, superando a EE. UU. en m\u00e1s de 200 veces. La construcci\u00f3n naval requiere acero, motores, electr\u00f3nica, coordinaci\u00f3n log\u00edstica y mano de obra cualificada. Una vez perdida, dicha capacidad no puede reconstituirse r\u00e1pidamente, independientemente de los presupuestos de defensa.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de los drones y la rob\u00f3tica, las empresas chinas se benefician de la proximidad a la fabricaci\u00f3n de productos electr\u00f3nicos, motores, sensores y herramientas de precisi\u00f3n. La empresa china DJI domina el mercado mundial de drones civiles con una cuota de mercado global del 70 %. Las empresas chinas de rob\u00f3tica controlan ahora el 40 % del mercado mundial de rob\u00f3tica y cuotas dominantes en robots colaborativos, robots de servicio y robots m\u00f3viles.<\/p>\n<p>Las propias herramientas de precisi\u00f3n \u2014m\u00e1quinas de control num\u00e9rico por ordenador (CNC), sensores industriales, rodamientos\u2014 constituyen otra capa cr\u00edtica. China es ahora el mayor productor mundial de m\u00e1quinas-herramienta, con alrededor de un tercio de la producci\u00f3n global, un sector que sustenta todas las dem\u00e1s actividades industriales. El dominio de las herramientas determina qui\u00e9n puede fabricar productos avanzados a gran escala. Tambi\u00e9n en este caso, la ventaja de China es sist\u00e9mica.<\/p>\n<p><strong><i>Respuesta imperialista al \u00absegundo choque chino\u00bb<\/i><\/strong><\/p>\n<p>La burgues\u00eda imperialista comprende lo que est\u00e1 en juego. Las repetidas advertencias de los expertos occidentales sobre el \u00abexceso de capacidad\u00bb revelan los intereses de clase en juego. <i>China ya representa el 30 % de la producci\u00f3n manufacturera mundial. No puede aumentar r\u00e1pidamente esa cuota sin provocar desplazamientos a escala global<\/i>. El desplazamiento que temen no es el de los trabajadores, sino el de los beneficios.<\/p>\n<p>La respuesta pol\u00edtica ha sido reveladora. EE. UU. impuso aranceles del 100 % a los veh\u00edculos el\u00e9ctricos chinos. La UE sigui\u00f3 sus pasos con aranceles que alcanzaron el 45,3 %. Los documentos pol\u00edticos invocan ahora expl\u00edcitamente el \u00absegundo choque chino\u00bb, advirtiendo de que, a diferencia del primer choque de principios de la d\u00e9cada de 2000, este amenaza con \u00abvaciar la industria manufacturera avanzada\u00bb en el n\u00facleo imperialista.<\/p>\n<p>Sin embargo, los aranceles no pueden resolver el problema fundamental. D\u00e9cadas de financiarizaci\u00f3n han vaciado los ecosistemas de proveedores y la mano de obra cualificada que la pol\u00edtica industrial china cultiv\u00f3 sistem\u00e1ticamente. El \u00abvolante industrial\u00bb \u2014la producci\u00f3n que impulsa la innovaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n que impulsa la producci\u00f3n\u2014 no tiene equivalente en el capitalismo financiarizado de Occidente, centrado en la recompra de acciones y la ingenier\u00eda financiera.<\/p>\n<p>La destreza industrial y el desarrollo tecnol\u00f3gico est\u00e1n dial\u00e9cticamente vinculados. La capacidad de China para romper los monopolios tecnol\u00f3gicos en semiconductores, hardware de IA y sistemas energ\u00e9ticos se basa en su profundidad industrial. La capacidad de producci\u00f3n permite la experimentaci\u00f3n, el aprendizaje y la sustituci\u00f3n cuando se niega el acceso.<\/p>\n<p>Esta base material da forma a la geopol\u00edtica, y no al rev\u00e9s. Las potencias imperiales no pueden desvincularse por completo porque no existen cadenas de suministro alternativas y estas no pueden reconstruirse en plazos razonables. La infraestructura, las competencias y los ecosistemas no pueden crearse mediante sanciones. En el \u00e1mbito militar-industrial, la capacidad de fabricaci\u00f3n se traduce directamente en poder estrat\u00e9gico. Es ah\u00ed donde nos dirigimos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>7. El complejo militar-industrial y la cuesti\u00f3n de la guerra<\/h3>\n<p>En julio de 2024, la Comisi\u00f3n bipartidista sobre la Estrategia de Defensa Nacional present\u00f3 su <a href=\"https:\/\/share.google\/2TCFIiDXxU8ET3fcU\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">informe<\/a> al Congreso. Entre las evaluaciones t\u00e9cnicas se ocultaba una sorprendente admisi\u00f3n: en un conflicto con China, Estados Unidos agotar\u00eda sus reservas de municiones en tan solo tres o cuatro semanas, y los misiles antibuque durar\u00edan solo unos d\u00edas. Mientras tanto, un solo astillero chino tiene m\u00e1s capacidad que todos los astilleros estadounidenses juntos. El informe conclu\u00eda con una franqueza sin precedentes: \u00abLa \u00faltima vez que Estados Unidos libr\u00f3 un conflicto global fue durante la Segunda Guerra Mundial, que termin\u00f3 hace casi 80 a\u00f1os. La \u00faltima vez que la naci\u00f3n estuvo preparada para una lucha de ese tipo fue durante la Guerra Fr\u00eda, que termin\u00f3 hace 35 a\u00f1os. Hoy en d\u00eda no est\u00e1 preparada\u00bb.<\/p>\n<p>El informe revel\u00f3 el vaciamiento fundamental de la capacidad militar-industrial de Estados Unidos, a pesar de gastar m\u00e1s en su ej\u00e9rcito que los diez pa\u00edses siguientes juntos. La guerra moderna es fundamentalmente industrial: consume material a un ritmo vertiginoso. Miles de proyectiles de artiller\u00eda al d\u00eda, cientos de drones destruidos cada semana y buques de guerra cuya sustituci\u00f3n requiere a\u00f1os. La capacidad industrial, y no los presupuestos militares, determina los resultados cuando las naciones se movilizan para un conflicto prolongado. Desde este punto de vista, Estados Unidos se enfrenta a su contradicci\u00f3n m\u00e1s peligrosa: un imperio construido sobre el dominio militar cuya base industrial se ha desmoronado bajo sus pies.<\/p>\n<p><strong><i>La pesadilla industrial del Pent\u00e1gono<\/i><\/strong><\/p>\n<p>Un informe filtrado de la Inteligencia Naval de EE. UU. revel\u00f3 que la capacidad de construcci\u00f3n naval de China supera a la de EE. UU. en 232 veces, 23 millones de toneladas frente a menos de 100 000. Un solo astillero chino, la Corporaci\u00f3n Estatal de Construcci\u00f3n Naval de China, construy\u00f3 m\u00e1s buques comerciales en 2024 que toda la industria estadounidense desde 1945. La Armada de los Estados Unidos lucha por mantener 290 buques, mientras que la Armada del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n opera m\u00e1s de 370 buques y a\u00f1ade entre 25 y 30 a su flota cada a\u00f1o.<\/p>\n<p>La crisis de municiones pone de manifiesto una podredumbre a\u00fan m\u00e1s profunda. La producci\u00f3n estadounidense de proyectiles de artiller\u00eda pas\u00f3 de 14 500 unidades al mes antes de 2022 a apenas 40 000 a mediados de 2025, lo que sigue estando un 60 % por debajo del objetivo. No existe producci\u00f3n nacional de TNT desde 1986. Todo el propulsor de artiller\u00eda procede de una \u00fanica planta canadiense. Los casquillos de cartuchos combustibles, esenciales para cada proyectil de 155 mm, se fabrican en una sola instalaci\u00f3n. Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de julio de 2025 revel\u00f3 que solo hab\u00eda una fundici\u00f3n en todo el pa\u00eds capaz de producir las grandes piezas de titanio fundido necesarias para los sistemas de armas.<\/p>\n<p>La dependencia de Washington respecto a la misma naci\u00f3n a la que designa como adversaria agrava esta fragilidad. El 41 % de los sistemas de armas del Pent\u00e1gono dependen de semiconductores chinos. Cada caza F\/A-18 contiene 5000 semiconductores chinos; cada destructor, cerca de 6000. Cuando Lockheed Martin descubri\u00f3 imanes de origen chino en las cadenas de suministro del F-35, hubo que detener la producci\u00f3n. El director ejecutivo de Raytheon admiti\u00f3 p\u00fablicamente que la desconexi\u00f3n de China ser\u00eda \u00abimposible\u00bb dados los miles de proveedores chinos. El informe de defensa Govini 2025 concluy\u00f3 sin rodeos: \u00abLa base industrial de defensa de EE. UU. est\u00e1 peligrosamente mal preparada para las exigencias de la competencia entre grandes potencias\u00bb.<\/p>\n<p><strong><i>La capacidad militar-industrial integrada de China<\/i><\/strong><\/p>\n<p>La potencia militar de China no debe entenderse como algo separado de su dominio manufacturero, sino como algo que surge de \u00e9l. Los astilleros comerciales que construyen buques portacontenedores pueden fabricar destructores. Las f\u00e1bricas de drones que abastecen a los mercados mundiales fabrican sistemas militares a un coste que oscila entre una quinceava y una vig\u00e9sima parte del de sus equivalentes estadounidenses. Un dron de combate chino Wing Loong II cuesta entre 1 y 2 millones de d\u00f3lares; el comparable MQ-9 Reaper estadounidense cuesta entre 30 y 35 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La ventaja en la construcci\u00f3n naval ilustra este patr\u00f3n. Los 13 principales astilleros de China operan con un flujo de trabajo continuo, mano de obra cualificada que se mantiene en todos los proyectos y cadenas de suministro optimizadas para la rapidez. Los astilleros estadounidenses se enfrentan a pedidos espor\u00e1dicos, a la p\u00e9rdida de personal entre contratos y a redes de proveedores fragmentadas. China puede aumentar la producci\u00f3n; Estados Unidos no. Este no es un problema que el dinero pueda resolver, requiere una capacidad industrial que lleva d\u00e9cadas construir.<\/p>\n<p><strong><i>La ventana que se cierra y el peligro de la guerra<\/i><\/strong><\/p>\n<p>Llegamos aqu\u00ed al n\u00facleo dial\u00e9ctico de la crisis imperial. Los c\u00edrculos gobernantes de EE. UU. reconocen que esta brecha industrial no puede cerrarse mediante iniciativas de \u00abrepatriaci\u00f3n\u00bb que llevar\u00edan d\u00e9cadas. Esto crea lo que los estrategas denominan la psicolog\u00eda de la \u00abventana que se cierra\u00bb. El peligroso c\u00e1lculo de que actuar ahora, antes de que la brecha se ampl\u00ede a\u00fan m\u00e1s, representa la \u00fanica esperanza para preservar la hegemon\u00eda estadounidense. La respuesta de Washington revela desesperaci\u00f3n m\u00e1s que confianza. El peligro de guerra en nuestra era no surge \u00fanicamente de un error de c\u00e1lculo, sino de la colisi\u00f3n entre unas bases industriales en declive y un sistema imperial reacio a aceptar los l\u00edmites materiales. Una guerra de este tipo conlleva el riesgo de una escalada nuclear, que la RAND Corporation eval\u00faa como \u00absiempre un escenario plausible\u00bb, lo que amenaza a la propia civilizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<h3>8. Romper el dominio<\/h3>\n<p>El desarrollo de China no representa un desaf\u00edo epis\u00f3dico, sino una ruptura hist\u00f3rica. En los \u00e1mbitos de los semiconductores, la inteligencia artificial, los sistemas energ\u00e9ticos, los materiales y la fabricaci\u00f3n, las empresas chinas han demostrado que la producci\u00f3n avanzada puede dominarse, ampliarse y desplegarse sin precios de monopolio. Las tecnolog\u00edas que durante mucho tiempo se trataron como cuellos de botella para la extracci\u00f3n de rentas se han transformado en productos b\u00e1sicos. Cada una de estas transformaciones elimina un pilar del intercambio desigual. Cada reducci\u00f3n de costes reduce el espacio para el monopolio imperialista.<\/p>\n<p>Esta ruptura solo es comprensible en t\u00e9rminos sist\u00e9micos. Una empresa capitalista no puede invertir racionalmente miles de millones para construir industrias que solo reporten beneficios medios. El monopolio no es una distorsi\u00f3n del capitalismo, sino su condici\u00f3n de supervivencia en la frontera. Un Estado socialista, por el contrario, puede invertir para ampliar la capacidad productiva incluso cuando desaparecen las rentas monopol\u00edsticas. Lo que en la l\u00f3gica capitalista se presenta como \u00abexceso de capacidad\u00bb es, desde el punto de vista de la l\u00f3gica socialista, simplemente la capacidad suficiente para satisfacer las necesidades sociales a un coste asequible. Al impedir que el capital nacional se consolide en monopolios, el Estado socialista bloquea estructuralmente la transici\u00f3n a la etapa monopol\u00edstica del capitalismo y, con ello, la base material del imperialismo. El conflicto, por lo tanto, no es entre dos Estados-naci\u00f3n, sino entre dos principios organizativos de la producci\u00f3n: la escasez con fines de lucro frente a la abundancia para el desarrollo.<\/p>\n<p>La respuesta imperial ha sido predecible. Se desplegaron sanciones, controles de exportaci\u00f3n, aranceles y un cerco militar para detener este proceso, pero finalmente fracasaron. La denegaci\u00f3n de tecnolog\u00eda aceler\u00f3 la capacidad aut\u00f3ctona. Los aranceles redirigieron la producci\u00f3n en lugar de detenerla. La desconexi\u00f3n puso de manifiesto la dependencia en lugar de eliminarla. La coacci\u00f3n revel\u00f3 hasta qu\u00e9 punto los ecosistemas industriales, una vez desmantelados, no pueden reconstruirse a voluntad. El monopolio se defendi\u00f3 por la fuerza, pero la fuerza no pudo recrear los cimientos materiales que el monopolio requiere.<\/p>\n<p>Lo que surge de este colapso es la posibilidad de una ruptura con el imperialismo. Para el Sur Global, el acceso a tecnolog\u00eda e infraestructura asequibles ampl\u00eda el horizonte del desarrollo m\u00e1s all\u00e1 de la subordinaci\u00f3n permanente. Y lo que es m\u00e1s importante, la trayectoria de China demuestra emp\u00edricamente que la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica es posible. La ideolog\u00eda de la inevitabilidad, la insistencia en que no hay alternativa a la actual divisi\u00f3n global del trabajo, se ha hecho a\u00f1icos.<\/p>\n<p>Para el n\u00facleo imperial, la p\u00e9rdida del monopolio conlleva la erosi\u00f3n del excedente que sustentaba los compromisos sociales de la posguerra. A medida que el intercambio desigual se debilita, se intensifican el estancamiento, la desigualdad y la inestabilidad pol\u00edtica. Esta crisis no viene impuesta desde fuera. Es la consecuencia de un modelo de acumulaci\u00f3n que externaliz\u00f3 la producci\u00f3n mientras se aferraba a las rentas de monopolio.<\/p>\n<p>Esto no significa el fin del imperialismo, ni el fin del conflicto. El n\u00facleo imperial conserva un inmenso poder militar y financiero y no renunciar\u00e1 voluntariamente a su dominio. El peligro de guerra es real. Pero los cimientos del orden existente se est\u00e1n tambaleando a medida que las fuerzas productivas del Sur Global superan cada vez m\u00e1s los l\u00edmites impuestos por el capitalismo monopolista.<\/p>\n<p>El mundo multipolar no es una aspiraci\u00f3n futura. Es una condici\u00f3n presente. Por primera vez en quinientos a\u00f1os, la liberaci\u00f3n del Sur Global del orden dominado por Occidente, construido sobre el genocidio, la esclavitud y el saqueo, y posteriormente sostenido mediante el intercambio desigual, parece ser materialmente posible.<\/p>\n<p>Bappa Sinha es un tecn\u00f3logo veterano interesado en el impacto de la tecnolog\u00eda en la sociedad y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Fuente: Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social, <em>Bolet\u00edn Asi\u00e1tico TICAA<\/em> N\u00ba 10,\u00a0 27 de marzo de 2026 (<a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/asia\/breaking-the-stranglehold-how-china-is-shattering-us-technological-hegemony\/\">https:\/\/thetricontinental.org\/asia\/breaking-the-stranglehold-how-china-is-shattering-us-technological-hegemony\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los r\u00e1pidos avances tecnol\u00f3gicos de China ofrecen esperanza al Sur Global para romper el dominio y la dependencia impuestos por<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19594,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1769,44,2290],"tags":[],"class_list":["post-19593","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-china","category-economia","category-tecnologia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19593"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19593\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19596,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19593\/revisions\/19596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19594"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}