{"id":19682,"date":"2026-04-24T05:00:51","date_gmt":"2026-04-24T04:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19682"},"modified":"2026-04-24T00:44:25","modified_gmt":"2026-04-23T23:44:25","slug":"los-tres-principios-de-la-politica-ecosocialista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19682","title":{"rendered":"Los tres principios de la pol\u00edtica ecosocialista"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv4087313491gmail-ydp49f7bd31pasted-link\">\n<p>Rem\u00f3ntese a septiembre de 2019. Seis millones de personas se movilizaron en todo el mundo en una oleada de protestas por el clima que dur\u00f3 una semana. Desde Angola hasta Cuba, pasando por Alemania, la India, Nigeria, Pakist\u00e1n e incluso la Ant\u00e1rtida, la gente abandon\u00f3 las aulas o sus puestos de trabajo y sali\u00f3 a las calles y plazas. Yo fui uno de ellos. En un claro d\u00eda oto\u00f1al, nuestro contingente de cientos de trabajadores y estudiantes march\u00f3 desde Oxford Road, en M\u00e1nchester, para unirse a otros miles en St. Peter\u2019s Square, el lugar de la Masacre de Peterloo y ahora una plaza urbana as\u00e9ptica. Desde all\u00ed, marchamos por las calles de las zonas gentrificadas de M\u00e1nchester, el Northern Quarter y Ancoats, que Engels describi\u00f3 en su d\u00eda como \u00abel infierno en la tierra\u00bb.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Nuestro recorrido, acordado previamente por los organizadores del evento y la polic\u00eda de M\u00e1nchester, no pretend\u00eda ser un recorrido por el pasado radical de M\u00e1nchester. En cambio, nos llev\u00f3 cruzando, en lugar de bordeando, las principales v\u00edas de M\u00e1nchester y, finalmente, a un aparcamiento vallado para su promoci\u00f3n privada como apartamentos de lujo. En otras palabras, march\u00e1bamos hacia un corral. A medida que nos acerc\u00e1bamos, empezaron a surgir planes para negarnos a entrar en el aparcamiento. \u00bfPor qu\u00e9 no retener el tr\u00e1fico un poco m\u00e1s? \u00bfPor qu\u00e9 no arriesgarnos a ser detenidos y hacer una verdadera demostraci\u00f3n de fuerza? Otros no estaban de acuerdo. Ya est\u00e1bamos haciendo una demostraci\u00f3n al marchar por M\u00e1nchester. M\u00e1s trastornos solo irritar\u00edan a los usuarios de la v\u00eda p\u00fablica y causar\u00edan problemas a los organizadores del evento. Era imposible llegar a un acuerdo. Algunos bloquearon las carreteras. Otros entraron en el aparcamiento para escuchar los discursos entusiastas de los ponentes invitados. Muchos m\u00e1s se dispersaron, la energ\u00eda del momento se perdi\u00f3 y, en retrospectiva, nunca volvi\u00f3.<\/p>\n<p>Pocos meses despu\u00e9s, la COVID-19 oblig\u00f3 a Gran Breta\u00f1a y a gran parte del mundo a entrar en confinamiento. Por muy confuso que fuera nuestro evento desde el punto de vista pol\u00edtico y estrat\u00e9gico, result\u00f3 ser un punto nodal en un d\u00eda que podr\u00eda decirse que marc\u00f3 el apogeo del movimiento clim\u00e1tico mundial. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, est\u00e1 claro que este tipo de lucha clim\u00e1tica \u2014una lucha por el clima en abstracto, que pide al Estado que act\u00fae en nuestro nombre\u2014 ha muerto. Es igualmente claro que esto no es algo malo. Gran parte de la energ\u00eda del movimiento clim\u00e1tico se canaliz\u00f3, con raz\u00f3n, hacia acciones de solidaridad con Palestina, que sufr\u00eda toda la fuerza de la incursi\u00f3n sionista y el genocidio. Esta lucha ha radicalizado a generaciones de activistas, obligando a establecer conexiones entre el capitalismo, el imperialismo, el racismo y la ecolog\u00eda de formas que ninguna pel\u00edcula, libro o conferencia jam\u00e1s podr\u00eda lograr.<\/p>\n<p>Una vez aprendidas estas lecciones, la pol\u00edtica medioambiental en el n\u00facleo imperial nunca podr\u00e1 volver a ser la misma. Debe ser m\u00e1s audaz, m\u00e1s perspicaz ante la represi\u00f3n estatal y estar m\u00e1s en sinton\u00eda con la experiencia vivida del colapso clim\u00e1tico, tanto en casa, en el n\u00facleo imperial, como en las periferias globales. Y debe centrarse con determinaci\u00f3n en los factores comunes que impulsan el colapso clim\u00e1tico y el genocidio sionista: el propio sistema mundial capitalista. La pol\u00edtica clim\u00e1tica, en otras palabras, debe ser ecosocialista.<\/p>\n<p>La configuraci\u00f3n, la forma y los principios rectores de este ecosocialismo renovado apenas est\u00e1n surgiendo ahora en las conversaciones entre activistas clim\u00e1ticos, anticapitalistas y antiimperialistas. En \u00faltima instancia, se determinar\u00e1n en las luchas que est\u00e1n por venir. Aqu\u00ed, sin embargo, presento tres que considero tan evidentes como indispensables.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1. El ecosocialismo es una pol\u00edtica revolucionaria, as\u00ed que act\u00fae como si la revoluci\u00f3n ya hubiera comenzado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El mundo humano y no humano se ve acosado por una serie en cascada de crisis sociales, econ\u00f3micas y ecol\u00f3gicas que requieren una intervenci\u00f3n urgente y radical. Durante d\u00e9cadas, los cient\u00edficos clim\u00e1ticos han estado dando la voz de alarma sobre la gravedad de la situaci\u00f3n, sin ning\u00fan resultado. El a\u00f1o pasado, el peri\u00f3dico <i>The Guardian<\/i> entrevist\u00f3 a 380 destacados cient\u00edficos clim\u00e1ticos y les pregunt\u00f3 qu\u00e9 opinaban sobre el futuro.<sup>2<\/sup> La cient\u00edfica mexicana Ruth Cerezo-Mota respondi\u00f3 de la siguiente manera: \u00abA veces es casi imposible no sentirse desesperanzada y abatida. Tras todas las inundaciones, incendios y sequ\u00edas de los \u00faltimos tres a\u00f1os en todo el mundo, todos ellos relacionados con el cambio clim\u00e1tico, y tras la furia del hurac\u00e1n Otis en M\u00e9xico, mi pa\u00eds, realmente pens\u00e9 que los gobiernos estaban dispuestos a escuchar a la ciencia, a actuar en el mejor inter\u00e9s de la gente\u00bb.<\/p>\n<p>Esta es una forma de pensar habitual entre la comunidad cient\u00edfica clim\u00e1tica. Es una forma de pensar ilusoria. La idea de que los gobiernos \u00abescuchar\u00e1n a la ciencia\u00bb \u2014un eslogan que, por cierto, utiliza Extinction Rebellion y que utilizaba la m\u00e1s joven e ingenua Greta Thunberg\u2014 parte del supuesto de que la pol\u00edtica se desarrolla en el \u00e1mbito de las ideas. Supone que, si logramos acumular suficientes pruebas y si somos capaces de hacer o\u00edr esas pruebas con la suficiente fuerza ante el poder, este actuar\u00e1 y lo har\u00e1 de la manera que nosotros queremos.<\/p>\n<p>La creencia de que los l\u00edderes mundiales \u00abescuchar\u00e1n a la ciencia\u00bb es ilusoria, no porque los l\u00edderes mundiales no escuchen, sino porque <i>s\u00ed <\/i>est\u00e1n escuchando y lo que est\u00e1n haciendo en respuesta no solo es insuficiente, sino perjudicial. Con la excepci\u00f3n de la administraci\u00f3n Trump, el n\u00facleo imperial <i>s\u00ed <\/i>est\u00e1 actuando ante la crisis clim\u00e1tica, y su respuesta son m\u00e1s soluciones basadas en el mercado y la militarizaci\u00f3n. No importa cu\u00e1n refinados lleguen a ser nuestros modelos clim\u00e1ticos, cu\u00e1n precisamente podamos predecir cu\u00e1ndo y d\u00f3nde golpear\u00e1 el pr\u00f3ximo desastre, cu\u00e1nta gente podamos sacar a las calles para pedir amablemente una acci\u00f3n r\u00e1pida. Ninguna cantidad de pruebas detalladas, y ninguna cantidad de argumentaci\u00f3n contundente, les har\u00e1 cambiar de rumbo.<\/p>\n<p>Cerezo-Mota tambi\u00e9n repite otra idea com\u00fan: si la crisis se vuelve <i>lo suficientemente grave, <\/i>entonces seguramente el p\u00fablico despertar\u00e1 y actuar\u00e1. Menciona el hurac\u00e1n Otis. Otis fue el primer hurac\u00e1n en tocar tierra con una intensidad de 5. A la 1:45 de la madrugada, hora local, del 25 de octubre de 2023, Otis azot\u00f3 la ciudad costera mexicana de Acapulco a unos 265 km\/h, destrozando casas, lanzando coches por los aires y cortando el suministro el\u00e9ctrico y de agua potable. Las fuertes lluvias provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra que devastaron las costas, las monta\u00f1as y las riberas de la regi\u00f3n. Otis no solo fue el hurac\u00e1n m\u00e1s destructivo de la historia de M\u00e9xico, sino que ha aumentado la vulnerabilidad a largo plazo de la regi\u00f3n ante incendios forestales, inundaciones y deslizamientos de tierra. Pero fuera de la regi\u00f3n afectada, \u00bfqui\u00e9n recuerda el hurac\u00e1n Otis? \u00bfQui\u00e9n oye hablar de \u00e9l entre los pol\u00edticos del mundo? O, m\u00e1s recientemente y m\u00e1s cerca de casa, \u00bfqui\u00e9n oye hablar mucho de c\u00f3mo la ola de calor que azot\u00f3 Europa a finales de junio de este a\u00f1o mat\u00f3 a 2300 personas en 12 grandes ciudades?<\/p>\n<p>Lamentablemente, la idea de que si las cosas se ponen lo suficientemente mal, entonces la gente actuar\u00e1, es err\u00f3nea. Tras la COVID-19, sabemos que ni siquiera una crisis mundial har\u00e1 necesariamente que la gente act\u00fae como nos gustar\u00eda que lo hiciera. La COVID es un ejemplo importante porque es tanto una crisis sanitaria mundial en curso como una <i>crisis ecol\u00f3gica<\/i> desencadenada por el impulso del capital hacia la urbanizaci\u00f3n y la consiguiente destrucci\u00f3n de los h\u00e1bitats forestales. Una vez m\u00e1s, el error es pensar que la gente <i>no <\/i>est\u00e1 actuando. La inc\u00f3moda verdad es que todo el mundo, en este momento, est\u00e1 actuando tal y como lo har\u00eda si nos encontr\u00e1ramos en medio no de una, sino de varias emergencias hist\u00f3ricas de alcance mundial. La crisis clim\u00e1tica, el colapso ecol\u00f3gico, el genocidio y la construcci\u00f3n de un orden posliberal profundamente racista y protofascista en el n\u00facleo imperial.<\/p>\n<p>La gente act\u00faa como act\u00faa \u2014lo cual, en general, consiste en seguir con sus vidas normales\u2014 no porque no le importe. A muchos les importa profundamente. Tan profundamente, de hecho, que no soportan ver las im\u00e1genes que llegan de Palestina ni pensar demasiado en el mundo que estamos dejando a las generaciones futuras. El problema es que la mayor\u00eda de nosotros, y especialmente la clase trabajadora, que debe estar al frente de una pol\u00edtica revolucionaria, no disponemos de canales de acci\u00f3n que nos permitan actuar de otra manera. Estamos sobrecargados por el trabajo y por las responsabilidades del cuidado. Agotados y necesitados de un descanso que nunca llega, porque tan pronto como conseguimos controlar la situaci\u00f3n, nos golpea la siguiente crisis personal o global.<\/p>\n<p>Esto, apostar\u00eda, incluye a muchos socialistas. Los socialistas saben que solo mediante una planificaci\u00f3n social y econ\u00f3mica cuidadosa podremos sanar los mundos humano y no humano que han sido degradados, explotados y destruidos por el capital durante m\u00e1s de 500 a\u00f1os. Y que solo abandonando la idea de la \u00abseguridad nacional\u00bb en favor de un internacionalismo genuino podremos actuar a la escala necesaria para hacer frente a lo que es una crisis planetaria. Tambi\u00e9n sabemos que nada de esto es posible mediante reformas. Requiere una revoluci\u00f3n comunista. Pero \u00bfqui\u00e9n tiene tiempo para eso? \u00bfQui\u00e9n tiene la capacidad de organizarse m\u00e1s de lo que ya lo hace?<\/p>\n<p>Desde una perspectiva ecosocialista, esta es una l\u00ednea de cuestionamiento err\u00f3nea. El ecosocialismo no es una pol\u00edtica subjetivista. No afirma que el objetivo sea convertir a todo el mundo en un ecosocialista afiliado, por muy bonito que pudiera ser. No afirma que la revoluci\u00f3n tendr\u00e1 lugar en una fecha concreta en un futuro lejano. En cambio, el ecosocialismo reconoce que, en cierto sentido, la revoluci\u00f3n ya ha comenzado en forma de luchas globales de la clase trabajadora y el campesinado para liberarnos del yugo del capital sobre nuestra reproducci\u00f3n colectiva, de modo que podamos vivir libremente y prosperar juntos. La gente <i>est\u00e1 <\/i>luchando porque <i>debe<\/i> hacerlo.<\/p>\n<p>Esta fuerza revolucionaria ya activa, este movimiento real que podr\u00eda abolir el estado actual de las cosas, solo cobrar\u00e1 impulso y evitar\u00e1 la derrota si aquellos de nosotros que <i>somos <\/i>ecosocialistas de pleno derecho logramos sacudirnos el cinismo que a veces se cuela en nuestras filas, y si somos capaces de ajustar nuestras estrategias pol\u00edticas al nivel adecuado para las condiciones actuales de lucha y los niveles de conciencia de clase.<\/p>\n<p>Esto es importante porque, para que la revoluci\u00f3n tenga \u00e9xito, debe ser una revoluci\u00f3n <i>popular<\/i>, lo que significa que debe atraer y empoderar a la gran mayor\u00eda. Las masas deben poder ver las im\u00e1genes del \u00faltimo hurac\u00e1n que toca tierra a miles de kil\u00f3metros de distancia o del \u00faltimo cad\u00e1ver palestino calumniado entre los escombros de su hogar familiar por una bomba de peque\u00f1o di\u00e1metro GBU-39 y saber que hay algo que pueden hacer al respecto. Y, lo que es crucial, debe atraer a aquellos sectores de la clase trabajadora tentados por las falsas soluciones reaccionarias a los problemas del mundo que propugna la extrema derecha. Lo cual nos lleva al segundo principio del ecosocialismo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2. Nunca separar el ecologismo de las cuestiones sociales<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 piensa cuando oye la palabra \u00abmedio ambiente\u00bb? Quiz\u00e1s en un paisaje verde lleno de \u00e1rboles, campos y fauna silvestre. Quiz\u00e1s en un oc\u00e9ano. La mayor\u00eda de la gente no piensa en centros urbanos, barrios perif\u00e9ricos, urbanizaciones, alcantarillas, aeropuertos y astilleros.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1970, el radical negro Nathan Hare escribi\u00f3 un breve ensayo titulado \u00abEcolog\u00eda negra\u00bb.<sup>3<\/sup> En \u00e9l, estableci\u00f3 una distinci\u00f3n entre lo que denomin\u00f3 ecolog\u00eda blanca y ecolog\u00eda negra. La ecolog\u00eda blanca se refer\u00eda a vistas id\u00edlicas de \u00e1rboles, campos y fauna silvestre retozando. Un paisaje extra\u00f1amente desprovisto de personas. La ecolog\u00eda negra se refer\u00eda al gueto urbano. Una geograf\u00eda abarrotada de personas obligadas a vivir en condiciones inh\u00f3spitas por propietarios especuladores, la segregaci\u00f3n racial formal e informal y la gentrificaci\u00f3n. La ecolog\u00eda negra es la casa infestada de hormigas. Es el moho que coloniza los pulmones de las personas, asfixi\u00e1ndolas por problemas de humedad que los propietarios se niegan a solucionar. Es el ni\u00f1o que nace con dificultades de aprendizaje debido a los altos niveles atmosf\u00e9ricos de \u00f3xido de nitr\u00f3geno en entornos urbanos densos.<\/p>\n<p>La idea de Hare era que el \u00abmovimiento ecologista\u00bb que hab\u00eda florecido tras la publicaci\u00f3n de <i>Primavera silenciosa<\/i>, de Rachel Carson, en 1962, hab\u00eda cometido el error de separar el ecologismo del lugar donde las personas viven, trabajan y mueren. Hab\u00eda separado las cuestiones medioambientales del poder, la raza, el g\u00e9nero y la clase.<\/p>\n<p>Vale la pena repetir las cr\u00edticas de Hare porque parte del movimiento ecologista, y de hecho algunos ecosocialistas, a\u00fan no han aprendido las lecciones que \u00e9l esperaba ense\u00f1ar. El ecologismo no es una \u00abcuesti\u00f3n\u00bb aislada que a\u00f1adir a una larga lista de \u00abcuestiones\u00bb aisladas por las que luchamos. La justicia no es matem\u00e1tica. No la alcanzamos sumando la justicia clim\u00e1tica a la justicia antirracista, a la justicia feminista, a la justicia para las personas con discapacidad, y as\u00ed sucesivamente. En cambio, debemos reconocer que las cuestiones ecol\u00f3gicas <i>ya <\/i>forman parte de cada una de las luchas.<\/p>\n<p>A veces esto es obvio. Luchar por la rehabilitaci\u00f3n del parque inmobiliario antiguo, por ejemplo, es bueno para el medio ambiente porque reduce la cantidad de energ\u00eda que necesitamos para calentar nuestros hogares, y es bueno para los trabajadores porque un menor consumo de energ\u00eda significa facturas m\u00e1s baratas. Pero las conexiones no siempre son tan claras. El ecosocialismo es una pol\u00edtica que no solo es experta en <i>decir <\/i>que toda lucha de clases es una lucha ecol\u00f3gica, y toda lucha antirracista una lucha ecol\u00f3gica. Es una pol\u00edtica altamente capacitada para integrar estos elementos en una sola lucha de una manera convincente y popular.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda es m\u00e1s importante que nunca desarrollar esta capacidad. La derecha ha construido, lamentablemente, una forma extremadamente peligrosa de populismo de los combustibles f\u00f3siles basada en la idea de que las cuestiones medioambientales son demasiado caras. Seg\u00fan ellos, a los trabajadores del n\u00facleo imperial se les est\u00e1 pidiendo que paguen la factura de una transici\u00f3n energ\u00e9tica que no pueden permitirse, y todo ello debido al sensacionalismo en torno a la gravedad de la crisis clim\u00e1tica. Esta narrativa ha tenido tanto \u00e9xito que gran parte de la opini\u00f3n p\u00fablica europea la ha asimilado por completo. Un estudio reciente, por ejemplo, revel\u00f3 que la poblaci\u00f3n brit\u00e1nica sobreestima el coste del \u00abNet Zero\u00bb en un impactante 14 000 %.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Una pol\u00edtica ecosocialista no intenta educar al p\u00fablico sobre los verdaderos costes del \u00abNet Zero\u00bb. En parte porque el \u00abNet Zero\u00bb existe para permitir una mayor combusti\u00f3n de combustibles f\u00f3siles y no para descarbonizar la econom\u00eda global, pero principalmente porque una pol\u00edtica ecosocialista sabe que no se mueve a la gente con argumentos, sino <i>demostrando en la pr\u00e1ctica<\/i> que un presente y un futuro ecosocialistas significan una mejor calidad de vida para ellos y sus seres queridos.<\/p>\n<p>Como dice Am\u00edlcar Cabral: \u00abTenga siempre presente que el pueblo no lucha por ideas, por las cosas que hay en la cabeza de alguien. Lucha para obtener beneficios materiales, para vivir mejor y en paz, para ver c\u00f3mo avanza su vida, para garantizar el futuro de sus hijos\u00bb.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3. El antiimperialismo no es un extra opcional<\/strong><\/span><\/p>\n<p>No hace tanto tiempo que hablar de imperialismo entre la izquierda occidental era una preocupaci\u00f3n exclusiva de los grupos marxistas tradicionales influenciados por Lenin. Hoy, a ra\u00edz del genocidio en curso en Palestina por parte de Israel y sus aliados estadounidenses y europeos, la palabra \u00abimperialismo\u00bb est\u00e1 en boca de todos. Y, sin embargo, es justo decir que no existe un consenso s\u00f3lido sobre qu\u00e9 es el imperialismo. \u00bfSe trata de la pol\u00edtica exterior de EE. UU., sus aliados y sus representantes regionales? \u00bfSe da cuando se ejerce violencia extraecon\u00f3mica contra un pueblo? \u00bfSe manifiesta en la fuga de valor desde la periferia del sistema mundial hacia el centro? \u00bfEs Rusia imperialista? \u00bfLo es China?<\/p>\n<p>De estos desacuerdos se deduce que existe desacuerdo sobre lo que significa luchar contra el imperialismo. La lucha para poner fin al genocidio en Gaza es obvia, pero tambi\u00e9n lo es que esto no acabar\u00e1 con el imperialismo. Si nuestro antiimperialismo ha de significar algo m\u00e1s que solidaridad con Palestina \u2014y debe hacerlo\u2014, entonces la pol\u00edtica ecosocialista actual debe ser mucho m\u00e1s clara sobre lo que implica una pol\u00edtica antiimperialista y lo que nos exige como individuos y colectivos con sede en el n\u00facleo imperial.<\/p>\n<p>En <i>Imperialismo: la fase superior del capitalismo<\/i>, Lenin advirti\u00f3 que muchos marxistas eran \u00abinternacionalistas de palabra y socialchovinistas de hecho\u00bb.<sup>6<\/sup> Se refer\u00eda a la decisi\u00f3n de los partidos comunistas europeos de apoyar los cr\u00e9ditos de guerra para sus gobiernos burgueses. Hoy en d\u00eda, el ecosocialismo debe comprender que muchos siguen siendo internacionalistas y antiimperialistas de palabra y socialchovinistas de hecho, pero de formas m\u00e1s sutiles.<\/p>\n<p>Crear sindicatos en el n\u00facleo para fabricar productos ecol\u00f3gicos que se vender\u00e1n al Sur Global con fines lucrativos, o a los que este solo pueda acceder mediante la compra de pr\u00e9stamos concedidos por bancos occidentales y organizaciones internacionales, es imperialista. Reintroducir la naturaleza en partes de nuestros paisajes para cumplir los objetivos de carbono \u2014lo cual, seg\u00fan los estudios, compensa la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica y las emisiones en el Sur Global\u2014 es imperialista.<sup>7<\/sup> Sugerir que no necesitamos reducir nuestro consumo global de energ\u00eda y materiales en el n\u00facleo imperialista como parte de una transici\u00f3n hacia un futuro ecosocialista es imperialista. Criticar el llamado proyecto de desarrollo \u00abextractivista\u00bb en Estados como Venezuela, o cuestionar las credenciales democr\u00e1ticas de pa\u00edses sancionados como Cuba, es imperialista. Estas cosas son imperialistas porque son socialchovinistas. Por desgracia, el socialchovinismo es demasiado com\u00fan entre algunos supuestos socialistas y entre los ecologistas del n\u00facleo imperial.<\/p>\n<p>Todo esto confirma lo que Lenin dijo que debe significar el internacionalismo para quienes se encuentran en el n\u00facleo imperial:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abel internacionalismo por parte de los opresores o de las \u201cgrandes\u201d naciones, como se les llama (aunque solo son grandes en su violencia, solo grandes como matones), debe consistir no solo en la observancia de la igualdad formal de las naciones, sino incluso en una desigualdad de la naci\u00f3n opresora, la gran naci\u00f3n, que debe compensar la desigualdad que se da en la pr\u00e1ctica real\u00bb.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa esto hoy en d\u00eda? Compensar la desigualdad que existe en la pr\u00e1ctica significa <i>desmantelar<\/i> el aparato del imperialismo en nuestro propio pa\u00eds, que es un aparato que nos explota a nosotros y a quienes se encuentran en la periferia de manera diferenciada. El imperialismo es la forma que adopta hoy el capitalismo global, y el capitalismo es un impedimento para nuestro florecimiento colectivo. Es lo que nos impide tener m\u00e1s tiempo libre, mejores condiciones laborales, paisajes con mayor biodiversidad, alimentos de buena calidad y ricos en nutrientes, y muchas otras cosas adem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00abEl enemigo principal\u00bb, como dijo Karl Liebknecht, \u00abest\u00e1 en casa\u00bb.<sup>9<\/sup> El ecosocialismo debe comprender esto de forma intuitiva y actuar en consecuencia, resistiendo la pol\u00edtica exterior imperialista, desarticulando la fabricaci\u00f3n de armas, desmantelando los sindicatos chovinistas, prestando ayuda material a las fuerzas antiimperialistas a nivel internacional y apoyando materialmente los movimientos por el desarrollo popular en el Sur Global, porque nuestras vidas, y las vidas de los trabajadores de todo el mundo, dependen de ello.<\/p>\n<p><em>Este ensayo es una versi\u00f3n ligeramente editada de una charla que Kai Heron imparti\u00f3 en el campamento de verano de RISE en agosto de 2025.<\/em><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p class=\"\"><sup>1<\/sup>\u00a0Engels, Friedrich, and Tristram Hunt. 2009. <em>The Condition of the Working Class in England<\/em>. Edited by Victor Kiernan. Penguin Classics.<\/p>\n<p class=\"\"><sup>2<\/sup> Carrington, Damian, Damian Carrington Environment editor, Alessia Amitrano, et al. 2024. \u2018\u201cHopeless and Broken\u201d: Why the World\u2019s Top Climate Scientists Are in Despair\u2019. Environment. <em>The Guardian<\/em>, May 8. <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/environment\/ng-interactive\/2024\/may\/08\/hopeless-and-broken-why-the-worlds-top-climate-scientists-are-in-despair\">https:\/\/www.theguardian.com\/environment\/ng-interactive\/2024\/may\/08\/hopeless-and-broken-why-the-worlds-top-climate-scientists-are-in-despair<\/a><\/p>\n<p class=\"\"><sup>3<\/sup>\u00a0Hare, Nathan. 1970. \u2018Black Ecology\u2019. <em>The Black Scholar<\/em> 1 (6): 2\u20138.<\/p>\n<p class=\"\"><sup>4<\/sup>\u00a0Oliver, Craig. 2025. \u2018The Public Don\u2019t Understand Net Zero &#8211; It\u2019s Time for New Arguments\u2019. <em>City AM<\/em>, June 16. <a href=\"https:\/\/www.cityam.com\/the-public-dont-understand-net-zero-its-time-for-new-arguments\/\">https:\/\/www.cityam.com\/the-public-dont-understand-net-zero-its-time-for-new-arguments\/<\/a><\/p>\n<p class=\"\"><sup>5<\/sup>\u00a0Cabral, Amilcar. 1965. \u2018Tell No Lies, Claim No Easy Victories&#8230;\u2019 Marxists.Org. <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/subject\/africa\/cabral\/1965\/tnlcnev.htm\">https:\/\/www.marxists.org\/subject\/africa\/cabral\/1965\/tnlcnev.htm<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\"><sup>6<\/sup>\u00a0Lenin, Vladimir. 2010. <em>Imperialism: The Highest Stage of Capitalism<\/em>. Penguin Classics.<\/p>\n<p class=\"\"><sup>7<\/sup>\u00a0Balmford, Andrew, Thomas S. Ball, Ben Balmford, et al. 2025. \u2018Time to Fix the Biodiversity Leak\u2019. <em>Science<\/em> 387 (6735): 720\u201322. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1126\/science.adv8264\">https:\/\/doi.org\/10.1126\/science.adv8264<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\"><sup>8<\/sup>\u00a0Lenin, Vladimir. 1922. \u2018The Question of Nationalities or \u201cAutonomisation\u201d\u2019. Marxists.Org. <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/lenin\/works\/1922\/dec\/testamnt\/autonomy.htm\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/lenin\/works\/1922\/dec\/testamnt\/autonomy.htm<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\"><sup>9 <\/sup>Liebknecht:, Karl. 1915. \u2018The Main Enemy Is At Home!\u2019 Marxists.Org. https:\/\/www.marxists.org\/archive\/liebknecht-k\/works\/1915\/05\/main-enemy-home.htm.<\/p>\n<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv4087313491gmail-ydp49f7bd31pasted-link\">\n<p>Fuente: <em>Rupture<\/em>, 19 de febrero de 2026 (<a href=\"https:\/\/rupture.ie\/articles\/three-principles-of-ecosocialist-politics\">https:\/\/rupture.ie\/articles\/three-principles-of-ecosocialist-politics<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rem\u00f3ntese a septiembre de 2019. Seis millones de personas se movilizaron en todo el mundo en una oleada de protestas<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14251,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,1553],"tags":[],"class_list":["post-19682","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-socialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19682"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19682\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19684,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19682\/revisions\/19684"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}