{"id":19699,"date":"2026-04-28T05:00:01","date_gmt":"2026-04-28T04:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19699"},"modified":"2026-04-28T01:12:58","modified_gmt":"2026-04-28T00:12:58","slug":"por-la-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19699","title":{"rendered":"Por la filosof\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Festividad de la facultad de Filosof\u00eda, 17 de abril de 2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abNuestro verdaderamente s\u00f3lo tenemos la energ\u00eda, la fuerza y la voluntad. Si yo enumerara cuanto debo a mis grandes antecesores y a mis contempor\u00e1neos, quedar\u00eda muy poco que anotar en mi cuenta\u00bb<br \/>\nGoethe, <i>Conversaciones con Eckermann<\/i><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Respetadas autoridades, queridos amigos, estimados compa\u00f1eros, se\u00f1oras y se\u00f1ores.<\/p>\n<p>En primer lugar deseo testimoniar mi profundo agradecimiento a la Facultad de Filosof\u00eda por su amable invitaci\u00f3n a pronunciar esta lecci\u00f3n en el marco de la Fiesta de la Facultad de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de esta lecci\u00f3n, <i>Por la Filosofia<\/i>, alude a los dos objetivos de la misma. En primer lugar expresar mi sincera gratitud a la filosof\u00eda gracias a la cual he conseguido todo lo que soy; en segundo lugar, enunciar un protr\u00e9ctico en la estela de Arist\u00f3teles, J\u00e1mblico y Boecio bajo la forma de un alegato en favor de la filosof\u00eda que exhorte e impulse al cultivo de la misma en sus tres aspectos principales: como actividad profesional, como norma de vida y como compromiso \u00e9tico y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En primer lugar, el agradecimiento. En un momento en que se expande a todos los niveles el credo neoliberal que concibe a los individuos como absolutamente independientes, encerrados en s\u00ed mismos y autosuficientes, es decir como idiotas en el sentido griego original de encerrados en lo propio sin conexi\u00f3n con el exterior, hay que insistir continuamente en el hecho evidente de que cada individuo solo es lo que es gracias a un entramado social y cultural que le ha permitido desarrollar sus aptitudes, aptitudes que tampoco son suyas propiamente ya que son el resultado de la combinaci\u00f3n de los genes de sus progenitores. Nuestros padres, nuestros profesores, nuestros amigos, as\u00ed como la sociedad en su conjunto en la que hemos nacido han aportado de forma decisiva su contribuci\u00f3n a nuestro surgimiento y desarrollo. La educaci\u00f3n en el sentido de sacar al exterior nuestras capacidades y la formaci\u00f3n en el sentido de la configuraci\u00f3n y modelaci\u00f3n de dichas capacidades son los elementos de la <em>paideia<\/em> entendida como el proceso colectivo social y cultural por el que un cachorro humano se convierte en individuo gracias a la adquisici\u00f3n del lenguaje y de la cultura a trav\u00e9s del amor y de la amistad, de Eros y filia, sin las que no hay educaci\u00f3n posible y que configuran la vitalidad del joven, del <i>pais <\/i>griego o del <i>puer<\/i> latino, como energ\u00eda productiva sin reprimirla. La educaci\u00f3n filos\u00f3fica del joven, ya desde el Poema de Parm\u00e9nides, ha de consistir en ense\u00f1arle el camino de la verdad y el de las opiniones de los hombres para no confundirlos. La sociedad en su conjunto va mostrando al individuo naciente un conjunto de posibilidades entre las que dicho individuo va conformando su personalidad. Como nos recuerda Deleuze, la subjetividad es el producto de un proceso de subjetivaci\u00f3n en el que el exterior configura el interior hasta el punto de que se puede decir que la subjetividad es el interior del exterior, \u00able dedans du dehors\u00bb, la interiorizaci\u00f3n e invaginaci\u00f3n del exterior que produce lo interior como una vacuola del exterior.<\/p>\n<p>En mi caso fueron mis padres y mi familia, junto con las instituciones p\u00fablicas como el Instituto y la Universidad, los que permitieron e impulsaron mi proyecci\u00f3n hacia el estudio. Los profesores modelaron y modularon esos impulsos iniciales d\u00e1ndoles formas cada vez m\u00e1s definidas. Los compa\u00f1eros y los amigos mediante la ilustraci\u00f3n mutua e informal que es la base de la amistad enriquecieron y a\u00fan lo siguen haciendo el caudal te\u00f3rico del que me alimentaba. Integrado ya en la Universidad la vida acad\u00e9mica de docencia e investigaci\u00f3n me permiti\u00f3 desarrollar mis intereses te\u00f3ricos de forma completamente libre favoreciendo el proceso de formaci\u00f3n continua a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n en congresos, debates y la lectura mutua de nuestros escritos. Como confesaba Goethe en la cita de arriba todo lo que somos se lo debemos a nuestros antecesores y nuestros contempor\u00e1neos. Dado que no hay teor\u00eda sin transferencia, es fundamental la figura del maestro en tanto que \u00absujeto supuesto saber\u00bb que permite insertar el pensamiento en el eje del deseo. Lo m\u00e1s marcado de cada car\u00e1cter se desarrolla por s\u00ed mismo, pero las tendencias menos fuertes necesitan la educaci\u00f3n para fortalecerlas, como le recordaba Goethe a Eckermann. En este fortalecimiento tiene un papel fundamental el contacto con los cl\u00e1sicos, aquellos autores y obras del pasado que todav\u00eda nos tienen algo que decir. Autores que traspasan su esp\u00edritu subjetivo y el esp\u00edritu objetivo de su \u00e9poca y su cultura para elevarse al esp\u00edritu absoluto , universal, que resuena en cada \u00e9poca aunque sea modulado de forma distinta. De igual manera los amigos y compa\u00f1eros han contribuido de manera determinante a mi formaci\u00f3n permitiendo esa feliz conjunci\u00f3n que tanto alaba Jarauta entre las ideas y la amistad como la base de las instituciones educativas.<\/p>\n<p>En segundo lugar la exhortaci\u00f3n a la filosof\u00eda en un momento como el nuestro en el que retomando el dicho de Hamlet: \u00abEl tiempo est\u00e1 fuera de los goznes\u00bb, desquiciado, fuera del quicio. Un tiempo de crisis sin cat\u00e1strofe, en el sentido de surgimiento de una nueva forma, previsible. Un tiempo de transici\u00f3n, interparadigm\u00e1tico, como dice Sousa Santos, en el que las creencias se resquebrajan y no surgen ideas nuevas que las reconstruyan. Tiempo en el que lo viejo se resiste a morir y lo nuevo, aparte de ser muy complejo, variopinto y contradictorio, no acaba de consolidarse. En este contexto tan acelerado y multifac\u00e9tico apostar por la filosof\u00eda es esencial. M\u00e1s que nunca hay que defender la filosof\u00eda, y al conjunto de las humanidades, como un \u00e1mbito de reflexi\u00f3n y de detenci\u00f3n del flujo acelerado de los acontecimientos. Nuestra \u00e9poca tardomoderna se define por un lado por una fluidez, una liquidez total que disuelve todo lo s\u00f3lido en la estela del manifiesto marxiano, y por otro por una aceleraci\u00f3n que ampl\u00eda de forma desmesurada el horizonte de expectativas impidi\u00e9ndole conectarse con el espacio de experiencias. Ya Walter Benjamin tras la Gran Guerra expuso la incapacidad creciente de los individuos para integrar el c\u00famulo de vivencias que recib\u00edan en los marcos de su experiencia previa, impidiendo la utilizaci\u00f3n del pasado acumulado para el presente vivido y la previsi\u00f3n del futuro.<\/p>\n<p>En este contexto hist\u00f3rico la filosof\u00eda a la vez no es \u00fatil y, sin embargo, es cada vez m\u00e1s necesaria. La filosof\u00eda tiene que justificarse al contrario que las dem\u00e1s disciplinas, como ya vio Kant. El joven Ortega opuso en<i> El Espectado<\/i>r a un siglo XIX entendido como el siglo moderno por excelencia dominado por la utilidad y el pragmatismo un siglo XX que ten\u00eda que sustituir la \u00abcultura de medios\u00bb decimon\u00f3nica por una nueva \u00abcultura de las postrimer\u00edas\u00bb, es decir de las preguntas \u00faltimas y esenciales. La filosof\u00eda es para-d\u00f3jica se opone a la doxa, a la opini\u00f3n dominante, no la sigue sino que la pone en cuesti\u00f3n. La filosof\u00eda m\u00e1s que un conjunto de respuestas es un c\u00famulo de preguntas. Como nos recuerda Jarauta en la estela de Agust\u00edn de Hipona y Mar\u00eda Zambrano, \u00abNos interrogantes\u00bb, somos nuestras preguntas y cuando no tenemos ya nada que preguntar nos hemos convertido en ep\u00edgonos, en hombres p\u00f3stumos, en \u00abherederos sin testamento\u00bb que han recibido un c\u00famulo de saberes pero no las indicaciones precisas para su uso. La filosof\u00eda pretende \u00abescuchar el rumor del tiempo\u00bb, como dec\u00eda de la poes\u00eda Ajmatova, y elevar el presente al nivel del concepto como dec\u00eda Hegel. Vivimos en el tiempo, habitamos en el tiempo: \u00abTemplum tempus\u00bb y se trata de interrogar dicho tiempo. En ese sentido la filosof\u00eda es m\u00e1s problem\u00e1tica que teorem\u00e1tica, es decir plantea problemas, preguntas, cuestiones m\u00e1s que proporciona soluciones mediante la deducci\u00f3n teorem\u00e1tica de unos fundamentos seguros. La filosof\u00eda parte de la admiraci\u00f3n ante las cosas, ante la presencia de las cosas, parte de la maravilla de los entes, y a partir de esta admiraci\u00f3n y esa maravilla iniciales se pregunta por lo que los entes son, por el ser del ente, por la esencia. Esta pregunta por la cosa se distingue de las diversas formas en que nos referimos a la cosa, de las diversos aspectos que conocemos de la cosa. Esta pregunta por la cosa en s\u00ed misma considerada solo indica la esencia de la cosa pero no la representa, no la conoce. La cosa en cuanto tal resiste a la representaci\u00f3n de la misma, no se agota en dicha representaci\u00f3n, como afirma el idealismo. La ontolog\u00eda no se reduce a la epistemolog\u00eda, la cosa no se reduce al conocimiento de la cosa sino que es su presupuesto ineliminable pero tambi\u00e9n impredicable, inagotable ante cualquier predicaci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de las diversas predicaciones del ente se encuentra la cosa misma como l\u00edmite \u00faltimo, pensable a trav\u00e9s de la raz\u00f3n pero no cognoscible a trav\u00e9s de las categor\u00edas del entendimiento, la cosa como apor\u00eda, sin camino que lleve a ella<\/p>\n<p>La filosof\u00eda ya en Her\u00e1clito requiere la historia en sentido etimol\u00f3gico en tanto que investigaci\u00f3n, experiencia y conocimiento de muchas cosas pero necesita algo m\u00e1s, la conexi\u00f3n de las cosas entre s\u00ed, es decir el logos como la puesta en relaci\u00f3n de unas cosas con otras, lo que permite ver de forma evidente, claramente, dichas cosas, captar su sentido. El logos confiere una unidad evidente a la multiplicidad de las cosas aportadas por la historia, por la investigaci\u00f3n y experiencia de dichas cosas. La filosof\u00eda parte de la curiosidad por las cosas, de la historia, pero va m\u00e1s all\u00e1 buscando la evidencia de las conexiones y relaciones entre dichas cosas, el logos que las une. La filosof\u00eda, seg\u00fan nos dice Cacciari, es filia, amistad, amor por la evidencia l\u00f3gica, racional, por la claridad de las cosas en sus mutuas relaciones.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda presenta tres aspectos principales. Por un lado el aspecto t\u00e9cnico, profesional, que hace de ella una disciplina acad\u00e9mica. En este sentido se trata de ser lo m\u00e1s acad\u00e9mico que sea posible mediante el dominio de los idiomas en que se ha expresado la filosof\u00eda y el conocimiento de las tem\u00e1ticas que la constituyen como disciplina. La especificidad de la filosof\u00eda respecto a otras disciplinas especialmente las cient\u00edficas residen en su pretensi\u00f3n de universalidad y de sistematismo. No se trata de erigir en la actualidad un sistema cerrado y global como el hegeliano, pero sin una pretensi\u00f3n sistem\u00e1tica la filosof\u00eda cae en la insignificancia o en el ensayismo subjetivista. No es posible ya un sistema cerrado, igual que no es posible ya una idea cerrada de totalidad , pero sin una tensi\u00f3n y un impulso hacia la totalidad y el sistema la filosof\u00eda queda en el diletantismo o se disuelve en las ciencias humanas. La filosof\u00eda no es un especialismo m\u00e1s sino que pretende conectar los distintos especialismos y reflexionar sobre los mismos abri\u00e9ndolos unos a otros. La filosof\u00eda ha de estar en contacto permanente con las ciencias pero no se reduce a ellas, porque los problemas cient\u00edficos son concretos y espec\u00edficos, mientras que las preguntas filos\u00f3ficas se centran en el origen o en el fin, precisamente los aspectos que las ciencias por definici\u00f3n no pueden tratar. Las ecuaciones cient\u00edficas suelen presentar problemas en el cero y en el infinito quedando indefinidas o divergentes. La filosof\u00eda, discurso sobre el origen y la raz\u00f3n de las cosas, ha de presentarse hoy como una teor\u00eda de la contingencia, abierta al azar y la indeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la filosof\u00eda, frente a lo que muchos en la actualidad opinan, no puede quedarse en una mera profesi\u00f3n autocentrada y reducida a mera t\u00e9cnica. La filosof\u00eda tiene una dimensi\u00f3n existencial, de forma de vida buena, y una dimensi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica como compromiso con la sociedad a trav\u00e9s de la cr\u00edtica de la doxa vigente mediante la introducci\u00f3n de la para-doxa, de la paradoja que rompe con el positivismo reinante y nos incita a pensar y con el esfuerzo por construir una sociedad justa. Como dec\u00eda el presidente Mao hay que ser rojos y expertos, es decir buenos t\u00e9cnicos pero tambi\u00e9n sujetos \u00e9ticos y pol\u00edticos preocupados por los dem\u00e1s, de manera tal que el compromiso no vaya en detrimento de la profesionalidad ni esta sirva como pretexto para eludir el necesario empe\u00f1o que el fil\u00f3sofo en tanto que intelectual tiene que poner en elevar el nivel de la discusi\u00f3n pol\u00edtica en b\u00fasqueda de la verdad y la veracidad evitando la deformaci\u00f3n de la realidad a trav\u00e9s de las medias verdades que ocultan m\u00e1s que muestran la realidad. En este sentido pienso que el pecado que seg\u00fan la biblia nunca se perdona, el pecado contra el esp\u00edritu, es el pecado que cometen los intelectuales que a sabiendas mienten o tergiversan la realidad con fines partidistas, de los cuales tenemos sobrados ejemplos en nuestro panorama actual.<\/p>\n<p>De igual manera, la filosof\u00eda desde su origen ha desempe\u00f1ado un papel como gu\u00eda de una vida buena, como soteriolog\u00eda, es decir, como un saber de salvaci\u00f3n laica, como una ayuda para encontrar un sentido a la vida. La filosof\u00eda es un radical acto de liberaci\u00f3n: liberaci\u00f3n de las convenciones, de los prejuicios, de la autoridad. Es, como dec\u00eda Bacon, la cr\u00edtica de los \u00eddolos que dominan la sociedad y frente a los que hay que desplegar un sano escepticismo que ponga de relieve la provisionalidad y revisabilidad continua de la realidad actual. La filosof\u00eda ha de ser realista en el sentido de preocupada por la realidad pero una realidad que no se agota en lo meramente actual, en lo presente inmediato, sino que tiene en cuenta las virtualidades, las potencias y latencias que viven en su seno y solo esperan una situaci\u00f3n propicia para desplegarse. La realidad no se limita a lo actual, a lo efectivo , sino que est\u00e1 pre\u00f1ada de virtualidades. Por eso la filosof\u00eda ha de estar abierta a la posibilidad, no la posibilidad meramente ideal, fantasm\u00e1tica, producto de los ensue\u00f1os subjetivos sino a la posibilidad real que se mueve ya en el seno de la actualidad para abrirse paso y transformarla y enriquecerla. La filosof\u00eda por ello ha de ser abierta , ha de vivirse como una aventura sometida al principio de proliferaci\u00f3n de las posibilidades. La filosof\u00eda ha de plantearse con la autoexigencia que se sit\u00faa en una dial\u00e9ctica entre la realizaci\u00f3n parcial de nuestros proyectos y la insatisfacci\u00f3n siempre permanente respecto de nuestros logros. La filosof\u00eda tiene como uno de sus objetivos enriquecer la vida personal, que no es meramente individual sino la relaci\u00f3n entre el yo y el nosotros en un horizonte de comunidad, como nos recordaba Husserl.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda ha de moverse entre los dos polos que describi\u00f3 Ortega como ensimismamiento y alteraci\u00f3n; entre la dispersi\u00f3n en las cosas del mundo y el recogimiento interior para poder pensar con tranquilidad sobre dicho exterior y actuar sobre \u00e9l de forma eficaz. El problema es que hoy padecemos un exceso de ensimismamiento y un d\u00e9ficit de apertura al exterior, de atenci\u00f3n a lo otro y al otro. La inseguridad creciente ligada a los grandes fen\u00f3menos de la globalizaci\u00f3n que entra\u00f1an una exposici\u00f3n sin defensas frente al exterior est\u00e1 llevando a individuos y grupos a refugiarse en lo local, en la patria chica, en el terru\u00f1o, el <i>Strapaese<\/i> que dec\u00eda Gramsci, las tradiciones, lo vern\u00e1culo, lo nuestro, olvidando que la vida humana es drama, riesgo permanente, exposici\u00f3n a la circunstancia, en palabras de Ortega. Nos replegamos en lo conocido y habitual y privilegiamos la seguridad sobre la libertad, olvidando que es precisamente la afirmaci\u00f3n de la libertad lo que nos hace humanos. Las tendencias iliberales que actualmente recorren el mundo se basan en ese anhelo de seguridad por encima de todo que se ve continuamente amenazada por el otro, sea la mujer, el emigrante, el transexual o cualquiera que se aparte de la media estad\u00edstica en el grupo de referencia. Ese cierre en banda en torno a las tradiciones es lo m\u00e1s opuesto a la filosof\u00eda que pueda darse y es misi\u00f3n de esta recuperar su proyecto fundador de sustituir el mito por el logos , las im\u00e1genes y figuras por los conceptos y los fines transmundanos por el sentido de la tierra como base de la vida tanto individual como colectiva. La afirmaci\u00f3n y defensa de la identidad, de la propia identidad , como objetivo \u00faltimo es el reconocimiento de la profunda inseguridad que se padece. Ya Michelet gritaba \u00abmi yo, que me arrebatan mi yo\u00bb para expresar la angustia ante los cambios hist\u00f3ricos profundos y acelerados de su \u00e9poca, multiplicados de manera exponencial en la nuestra. Pero el problema es que no hay una identidad fija y segura que defender ni en la que refugiarse. El ser humano es por esencia mestizo, hibrido, m\u00faltiple. No hay razas puras ni aut\u00f3ctonas. Todos somos mezclas m\u00e1s o menos variopintas. El mito de la autocton\u00eda es eso, un mito. Todos somos el producto de cruces m\u00faltiples, gen\u00e9ticos y culturales. Por ello toda afirmaci\u00f3n radical de identidad est\u00e1 condenada al fracaso. Hay que convivir con el otro porque nosotros mismo somos otros, como afirm\u00f3 de forma genial Rimbaud al decir: \u00abJe est un autre\u00bb, \u00abYo es otro\u00bb, destacando la impersonalidad incluso de la primera persona: no yo soy, sino yo es, y lo que somos no es algo nuestro sino otro. Lo ajeno es la base de lo nuestro, las fuerzas exteriores hablan por nuestra boca. Por ello refugiarse en lo local para protegerse de lo global es in\u00fatil ya que incluso lo m\u00e1s local est\u00e1 preformado , constituido, a partir de y por la globalidad. Lo pr\u00edstino no existe ya, suponiendo que haya existido alguna vez. No hay mares del sur, ni oriente feliz, el desierto de lo real ocupa ya todo el globo. Como nos recordaba Marx retomando la f\u00e1bula de Esopo: \u00abHic Rodhus, hic salta\u00bb, \u00abAqu\u00ed est\u00e1 Rodas, aqu\u00ed hay que saltar\u00bb. Nuestra circunstancia est\u00e1 aqu\u00ed y no en ninguna otra parte. La filosof\u00eda es un universalismo bien temperado que tiene en cuenta las diferencias pero no se somete a ellas sino que las articula sin subsumirlas ni eliminarlas, como los pachtwork que combinan diferentes telas en una misma prenda formada cosiendo parches diversos.<\/p>\n<p>De igual manera la filosof\u00eda es por esencia logos, raz\u00f3n, pero una raz\u00f3n no racionalista, no objetivista, ni reduccionista, abierta a la sensibilidad y a los sentimientos, es una raz\u00f3n er\u00f3tica y est\u00e9tica, es decir que tiene en cuenta el deseo y la sensibilidad. La filosof\u00eda hoy se basa en una raz\u00f3n plural, m\u00faltiple y abierta; una raz\u00f3n m\u00e1s rizom\u00e1tica que arb\u00f3rea en el sentido de r\u00edgidamente jerarquizada; una raz\u00f3n como deriva, como viaje en el que cuenta m\u00e1s el trayecto que la llegada; una raz\u00f3n que m\u00e1s que seguir rutas prefijadas hace camino al andar; una raz\u00f3n abierta a los saberes locales y subalternos, a las necesidades vitales de sus usuarios; una raz\u00f3n democr\u00e1tica y generadora de autonom\u00eda; una raz\u00f3n que rechaza la idea de una totalidad cerrada y conclusa y que se abre solo a totalizaciones parciales d\u00e9biles, que surgen al lado de sus partes y no las anulan ni absorben; es una raz\u00f3n atenta a los fen\u00f3menos, que aspira a salvarlos y a no reducirlos de forma apresurada a esencias totalizadoras. En resumen, es una raz\u00f3n postmoderna pero en el sentido de transmoderna o de una modernidad tard\u00eda y reflexiva y no en el sentido de antimoderna. La raz\u00f3n actual es postmoderna no por ser antimoderna, reaccionaria frente a la modernidad, sino porque es consciente de las limitaciones y de los costes que conlleva la propia modernidad. La modernidad es innegociable, pero hay que entenderla no como prepotente sino como respetuosa con la diversidad y la diferencia. No se trata, pues, de saltar por detr\u00e1s de la modernidad, como defienden actualmente los integrismos de diversos pelajes que nos acechan: el islamista, el sionista, el evangelista, el cat\u00f3lico fundamentalista, etc. sino de hacer las cuentas con dicha modernidad llevando a la modernidad ante su propio tribunal, el tribunal de la raz\u00f3n, y hacer que se justifique y pague sus deudas; hacer que se tengan en cuenta sus costes y procurar superar sus limitaciones. De la crisis de la modernidad capitalista no se saldr\u00e1 destruyendo la modernidad sino separ\u00e1ndola del capitalismo y retomando sus ideales iniciales, postergados precisamente por su sumisi\u00f3n al capitalismo que ha privilegiado en su legado el pilar de la regulaci\u00f3n, el de la seguridad, frente al pilar de la liberaci\u00f3n. Ha privilegiado la raz\u00f3n tecnol\u00f3gica frente a la raz\u00f3n pr\u00e1ctica y la raz\u00f3n est\u00e9tica, sensible y sentimental. Ha privilegiado el mercado frente a la democracia y a la comunidad. Frente a estas sumisiones se trata de recuperar el legado ilustrado y revolucionario depur\u00e1ndolo de sus limitaciones y haci\u00e9ndolo converger con sus propios ideales, puestos entre par\u00e9ntesis por su sumisi\u00f3n al capitalismo. Y en esta recuperaci\u00f3n autocritica de la modernidad la filosof\u00eda ha de jugar un papel central.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, este alegato por la filosof\u00eda la retoma como una indicaci\u00f3n para la vida buena, una vida moderada, sosegada, calmada ,en la l\u00ednea de las \u00e9ticas estoicas y epic\u00fareas, frente a toda hibris y desmesura, una vida pacificada con el medio ambiente y con los dem\u00e1s seres humanos, vistos como colaboradores esenciales y no como competidores despiadados; una vida serena basada en valores cualitativos y no meramente cuantitativos, igualitaria, democr\u00e1tica, solidaria.<\/p>\n<p>Una filosof\u00eda contemplada tambi\u00e9n como una exhortaci\u00f3n al compromiso \u00e9tico y pol\u00edtico con la conservaci\u00f3n del planeta, el respeto a todas las culturas en lo que tienen m\u00e1s universalizable; una filosof\u00eda comprometida, en esta \u00e9poca presidida por las fakenews, con la verdad, una verdad obtenida mediante el di\u00e1logo comunitario, igualitario, sin apelar a la fuerza o a la seducci\u00f3n, basado solo en las buenas razones. Desde sus or\u00edgenes griegos la filosof\u00eda es un agon, una competici\u00f3n dial\u00e9ctica que busca la verdad a trav\u00e9s del di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Esta apelaci\u00f3n a la filosof\u00eda no es producto del irenismo, ni del buenismo, ya que es consciente de las dificultades que dicha defensa de la filosof\u00eda entra\u00f1a porque a veces habr\u00e1 que luchar por conseguir las condiciones m\u00ednimas para la libertad como condici\u00f3n esencial de la filosof\u00eda; luchar contra las tradiciones opresoras, luchar contra la intoxicaci\u00f3n permanente por parte de los m\u00e1s poderosos; luchar contra la prepotencia en todos los \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>En resumen, un llamamiento a la filosof\u00eda como agradecimiento , como amistad por el saber, como un trabajo institucional que defender, como una norma de vida buena que seguir y como un compromiso \u00e9tico y pol\u00edtico que cumplir.<\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n<p>Enlace del acto en Canal Uned, minutos 7,05 a 30,13<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" id=\"pumukitiframe\" src=\"https:\/\/canal.uned.es\/iframe\/69e888482153fa8e14081e73\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p><span style=\"color: #467886;\"><u><a href=\"https:\/\/canal.uned.es\/video\/69e888482153fa8e14081e73\">https:\/\/canal.uned.es\/video\/69e888482153fa8e14081e73<\/a><\/u><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Imagen de portada:\u00a0La Filosofia mostrando la tierra.\u00a0Fachada Universidad de Valladolid<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Festividad de la facultad de Filosof\u00eda, 17 de abril de 2026 \u00abNuestro verdaderamente s\u00f3lo tenemos la energ\u00eda, la fuerza y<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19702,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-19699","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19699","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19699"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19699\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19706,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19699\/revisions\/19706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19702"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}