{"id":19734,"date":"2026-05-02T05:00:05","date_gmt":"2026-05-02T04:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19734"},"modified":"2026-05-02T02:15:40","modified_gmt":"2026-05-02T01:15:40","slug":"manuel-sacristan-en-la-filosofia-y-en-la-universidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19734","title":{"rendered":"Manuel Sacrist\u00e1n en la filosof\u00eda y en la universidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Leer en serio, aut\u00e9ntico leer, es referir las palabras patentes a ese<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">todo latente dentro del cual quedan precisadas y con ello entendidas.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">Jos\u00e9 Ortega y Gasset, <i>Comentario al banquete de Plat\u00f3n<\/i><\/span><\/p>\n<p><b>Una placa<\/b><\/p>\n<p>Hace una veintena de a\u00f1os se coloc\u00f3 una placa enfrente del edificio de la Avenida Diagonal donde residi\u00f3 Manuel Sacrist\u00e1n. Hubo una ceremonia para celebrarlo. Se alz\u00f3 un peque\u00f1o estrado. En la placa estaba escrito: \u00abManuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (Madrid 1925-Barcelona, 1985). Pensador marxista, l\u00f3gico y metod\u00f3logo de la ciencia, profesor y traductor. Vivi\u00f3 en la casa de la Avd. Diagonal 527. Barcelona Ciencia, 2007. Ayuntamiento de Barcelona\u00bb.<\/p>\n<p>Ya no est\u00e1. Desapareci\u00f3 hace un par de a\u00f1os sin que haya noticia de que vayan a reponerla. En 2024 se me ocurri\u00f3 escribir al Ayuntamiento preguntando por ella. Nadie me respondi\u00f3. No es que tuviera demasiado inter\u00e9s. Fui educado durante el franquismo y tiendo a desconfiar de los homenajes oficiales. Aun as\u00ed, no deja de parecerme de mal gusto esto de las placas de quita y pon.<\/p>\n<p>Por otro lado, esta en concreto nunca me convenci\u00f3. Bien est\u00e1 lo de pensador marxista, profesor y traductor. Incluso lo de l\u00f3gico y metod\u00f3logo. Lo que ocurre es que estamos hablando de Manuel Sacrist\u00e1n. Un enemigo declarado del especialismo. Y que en ning\u00fan momento aparezca la palabra \u00abfil\u00f3sofo\u00bb me resultaba extra\u00f1o. No es que tenga yo nada contra la ciencia, la empresa sagrada de la raz\u00f3n. Pero referirse a ella dos veces mientras el t\u00e9rmino \u00abfilosof\u00eda\u00bb brilla por su ausencia\u2026 No s\u00e9. Se dir\u00eda que es al profesor que propuso suprimir el grado de Filosof\u00eda en la Universidad a quien hab\u00eda decidido homenajear aquel pedazo de metal.<b> <\/b><\/p>\n<p><b>Filosof\u00eda y Universidad<\/b><\/p>\n<p>No habr\u00eda estado de m\u00e1s que la placa hubiera usado la palabra \u00abfil\u00f3sofo\u00bb. Tal cual. No recordamos a Kant como un \u00abdeduct\u00f3logo transcendental\u00bb de las categor\u00edas. Nos basta la palabra \u00abfil\u00f3sofo\u00bb para referirnos a \u00e9l. Y en el caso de Sacrist\u00e1n pasa lo mismo. Si resultara preciso a\u00f1adir alg\u00fan adjetivo, a m\u00ed me parece que el de \u00abuniversitario\u00bb encaja especialmente bien.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 lo har\u00eda? \u00bfNo parecer\u00eda, simplemente, redundante? Es cierto que hay diversas razones por las que alguien pueda ser considerado fil\u00f3sofo. Han ido cambiando a lo largo del tiempo. Actualmente y en ciertos ambientes de Barcelona, haber sido invitado a tomar la palabra en el Centre de Cultura Contempor\u00e0nia constituye un t\u00edtulo m\u00e1s que suficiente. De todas formas, y desde hace mucho tiempo, pasa por una buena raz\u00f3n la vinculaci\u00f3n con determinados organismos. En este sentido, la Universidad constituye la opci\u00f3n m\u00e1s obvia. Y Manuel Sacrist\u00e1n se licenci\u00f3 y doctor\u00f3 all\u00ed. Fue parte integrante de lo que \u00e9l mismo denomin\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n \u00abla filosof\u00eda licenciada\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que ocurre es que tenemos demasiado naturalizado este v\u00ednculo entre filosof\u00eda y Universidad. Nos parece obvio que existen fil\u00f3sofos porque hay una Facultad de Filosof\u00eda. Ya hab\u00eda una en la Edad Media. Gente que se sacaba entonces su PhD como se lo sacan hoy los investigadores predoctorales contratados.<\/p>\n<p>Esto, dicho as\u00ed, no resulta del todo cierto. La Facultad de Filosof\u00eda medieval era algo completamente diferente de la que ahora lleva su mismo nombre. Acaso pueda ser considerada su predecesora, pero lo mismo que lo es de las facultades de Qu\u00edmica o Matem\u00e1ticas. La Universidad no ha sido siempre la misma y, por ello, tampoco ha sido el mismo el lugar que ha ocupado en ella la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Tendemos a olvidar esto. Especialmente si vivimos de y dentro de la instituci\u00f3n. Pasamos por alto que la Universidad ha experimentado cambios profundos a lo largo de su historia. En algunos momentos ha estado incluso a punto, muy merecidamente, de desaparecer. La Convenci\u00f3n francesa la suprimi\u00f3 de un plumazo en 1793. Menos de un siglo despu\u00e9s hizo lo mismo al otro lado del Atl\u00e1ntico Benito Ju\u00e1rez. Y la filosof\u00eda estuvo a veces a favor y a veces en contra de la Universidad. En unas ocasiones dentro y en otras fuera. Pensemos en Spinoza. No es nada obvio que un fil\u00f3sofo haya de ser universitario.<\/p>\n<p><b>Tres tipos de Universidad <\/b><\/p>\n<p>A grandes rasgos, podemos distinguir tres tipos en la larga historia de la instituci\u00f3n universitaria. En cada uno de ellos tiene la \u00abfilosof\u00eda\u00bb un lugar diferente. Muy diferente en realidad.<\/p>\n<p>En primer tipo de Universidad se corresponde con lo que se ha denominado \u00abUniversidad cl\u00e1sica\u00bb. Se corresponde con la Universidad del Antiguo R\u00e9gimen, la llamada despectivamente \u201cUniversidad g\u00f3tica\u201d, la cual, fundada en la Edad Media, sobrevivi\u00f3 m\u00e1s o menos intacta hasta el siglo XVIII.<\/p>\n<p>El segundo tipo de Universidad apareci\u00f3 cuando la instituci\u00f3n pas\u00f3 a convertirse, en casi todos sitios, en un \u00f3rgano estatal o paraestatal. Esta Universidad del Estado t\u00edpica del siglo XIX, m\u00e1s \u00abhumboldtiana\u00bb e investigadora o m\u00e1s \u00abnapole\u00f3nica\u00bb y docente seg\u00fan los tiempos y lugares, es aquella por la que todav\u00eda hemos pasado muchos de nosotros y la que, en mejor o peor condici\u00f3n, a\u00fan tenemos delante.<\/p>\n<p>El tercer tipo es el de la Universidad global. Cuenta con apenas unas pocas d\u00e9cadas a sus espaldas, pero se encuentra ya bastante consolidado a todo alrededor del mundo. Es el tipo asociado al predominio de las universidades privadas y anglohablantes que ocupan un alto lugar en los r\u00e1nquines y que se sienten capaces, por ello, de asegurar un buen futuro profesional a sus alumnos.<\/p>\n<p>Es importante notar que, a pesar de mantener rasgos y motivos comunes, grandes diferencias separan a estos tres tipos de Universidad. Afectan estas a la naturaleza, la forma de gobierno y las funciones de la instituci\u00f3n, y se manifiestan tambi\u00e9n en otros rasgos menos profundos, aunque bien significativos. En la lengua que utilizan para sus ense\u00f1anzas, por ejemplo. Pues la Universidad cl\u00e1sica hablaba en lat\u00edn; la estatal en las diversas lenguas nacionales; y la Universidad global ha optado decididamente por el ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Las diferencias entre los tres tipos de Universidad se manifiestan asimismo en los distintos conocimientos que albergan y en la organizaci\u00f3n y jerarqu\u00eda que disponen para ellos. En la Universidad cl\u00e1sica, la Facultad de Teolog\u00eda ocupaba el lugar que tiene en una iglesia la c\u00fapula central. En la estatal, la Facultad de Derecho, en la cual se ense\u00f1aba el ordenamiento jur\u00eddico nacional, result\u00f3 tan imprescindible que fue la \u00fanica que estuvo presente en todas las sedes universitarias. En la global han sido los estudios de Administraci\u00f3n y Direcci\u00f3n de Empresas los que han tomado ese lugar de grado m\u00e1s plurivalente y demandado.<\/p>\n<p><b>Tres tipos de \u00abfilosof\u00eda\u00bb <\/b><\/p>\n<p>No hubo, claro est\u00e1, ense\u00f1anzas de ADE en la Universidad cl\u00e1sica. S\u00ed que hubo, en los tres tipos de Universidad, algo m\u00e1s o menos llamado Facultad de Filosof\u00eda. Ahora bien, cabe observar que aquello a lo que se denomin\u00f3 \u00abFilosof\u00eda\u00bb fue algo muy diferente en cada uno de ellos.<\/p>\n<p>En la Universidad cl\u00e1sica hubo \u00abFilosof\u00eda\u00bb porque en ella este t\u00e9rmino y el de \u00abCiencia\u00bb denotaban b\u00e1sicamente lo mismo.<\/p>\n<p>En la Universidad estatal tuvo lugar una reorganizaci\u00f3n de la veterana Facultad de Filosof\u00eda que dio entrada en ella a muchas ciencias nuevas y, junto con ellas, a una nueva versi\u00f3n de la filosof\u00eda. Era esta \u00faltima la de una actividad que se sent\u00eda capaz de organizar todos los conocimientos y dirigir las conductas y que reclamaba en consecuencia para s\u00ed el puesto de mando que el hundimiento de la Facultad de Teolog\u00eda acababa de dejar vacante. Los nombres de Kant, Hegel, o Humboldt son en los que ha de pensar el lector a fin de entender el fen\u00f3meno al que estamos aludiendo.<\/p>\n<p>En la Universidad actual, ya sea la global que nace en la que acaban de enrolar a la infanta Sof\u00eda, ya sea la estatal que muere y que torpemente la imita, la filosof\u00eda ha dejado de aspirar a aquel imperio de anta\u00f1o. Bien lo vemos cada d\u00eda. A lo que hoy llamamos \u00abfilosof\u00eda\u00bb es a una especie de alta teor\u00eda de disciplinas como la Politolog\u00eda, las Relaciones Internacionales o incluso el Management. Un saber modesto en el fondo y argumentista en la forma que vive ajeno a cualquier idea de organizaci\u00f3n del resto de los saberes. Una actividad al\u00e9rgica a las ideas de s\u00edntesis y de singularidad cuyos practicantes asumen el papel de meros especialistas iguales en esto a cualesquiera otros.<\/p>\n<p><b>Filosof\u00eda y Universidad en Espa\u00f1a<\/b><\/p>\n<p>Lo que nos interesa aqu\u00ed, no nos hemos olvidado, es Manuel Sacrist\u00e1n. Lo que ocurre es que interesaba precisar que, cuando lo calificamos de \u00abfil\u00f3sofo universitario\u00bb, la Universidad a la que nos referimos no era la cl\u00e1sica, al igual que tampoco, y propiamente, la global o semiglobalizada que existe ahora. Era la Universidad estatal. M\u00e1s en concreto, la presente en Espa\u00f1a a mediados del siglo XX.<\/p>\n<p>Es obvio que la asunci\u00f3n de aquella misi\u00f3n totalizadora, especial y no especializada, pr\u00e1ctica y te\u00f3rica a la vez por parte de la filosof\u00eda de la Universidad estatal fue muy diferente seg\u00fan los tiempos y pa\u00edses. En Espa\u00f1a avanz\u00f3 lentamente a lo largo del siglo XIX. Personajes como Juli\u00e1n Sanz del R\u00edo y Francisco Llorens y Barba, catedr\u00e1ticos de Historia de la Filosof\u00eda en las universidades de Madrid y Barcelona a mediados de siglo, representan muy bien las primeras fases de su introducci\u00f3n. Objeto los dos de numerosas burlas acerca de lo estrafalario de sus doctrinas, lo que les unifica es una voluntad com\u00fan de superar lo meramente oficial y fantasmal para poder ejercer como fil\u00f3sofos. Su intenci\u00f3n fue continuada por Francisco Giner de los R\u00edos, disc\u00edpulo de ambos.<\/p>\n<p>Gracias a personas como ellas a principios del siglo XX comenz\u00f3 a notarse que la Universidad ya no era aquella cosa sin alma de cien a\u00f1os atr\u00e1s. En 1900 se cre\u00f3 el Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica como consecuencia directa del desastre de la guerra con los Estados Unidos. En 1907 se fund\u00f3 la Junta para Ampliaci\u00f3n de Estudios e Investigaciones Cient\u00edficas. La creaci\u00f3n en 1910 de la Residencia de Estudiantes y de las secciones de Filosof\u00eda en las universidades de Madrid y Barcelona son otros hitos de este proceso de cambios.<\/p>\n<p>Como resultado de ellos se instal\u00f3 definitivamente en la Universidad estatal el tipo de fil\u00f3sofo del que venimos hablando. Hacia 1915 ocupaba ya las c\u00e1tedras reci\u00e9n creadas en las secciones. Jos\u00e9 Ortega y Gasset y Manuel Garc\u00eda Morente en Madrid, o Tom\u00e0s Carreras i Artau y Jaume Serra H\u00fanter en Barcelona, son sus representantes m\u00e1s propios. Son una nueva clase de profesor al que no le resultaba extra\u00f1a la actitud pedag\u00f3gica, pues sent\u00eda como suyo el proyecto de extender la luz a fin de regenerar a la naci\u00f3n. De salvar el pa\u00eds a trav\u00e9s de la palabra.<\/p>\n<p>Es bien sabido que durante la \u00e9poca de la Segunda Rep\u00fablica alcanz\u00f3 su c\u00e9nit el proceso del que estamos hablando. Las Facultades de Filosof\u00eda y Letras de Madrid y Barcelona, las \u00fanicas que contaban con secciones de Filosof\u00eda, aprobaron planes de estudios especiales que les sirvieron para dotarse de un orgullo renovado y especial. Dirigidas ambas por decanos procedentes de las secciones de Filosof\u00eda \u2014\u00ad\u00ad\u00adGarc\u00eda Morente en la capital y Serra H\u00fanter, y a continuaci\u00f3n Joaquim Xirau, en Barcelona\u2014, alcanzaron un esplendor legendario que ha sido luego muy a menudo rememorado. La continuidad generacional ven\u00eda se\u00f1alada adem\u00e1s por nombres como los de Zubiri, Gaos, Xirau, junto a los de Zambrano, Nicol, Garc\u00eda Bacca, Mind\u00e1n, Mar\u00edas, Ferrater Mora o Calsamiglia. Todo parec\u00eda avanzar correctamente.<\/p>\n<p><b>Manuel Sacrist\u00e1n en la Universidad<\/b><\/p>\n<p>Son bien conocidos los cambios tan grandes que la Universidad y la filosof\u00eda experimentaron tras la Guerra civil. Hasta siete exrectores de universidades espa\u00f1olas se encontraron en M\u00e9xico en aquellos momentos. De entre ellos, dos provenientes de la secci\u00f3n de Filosof\u00eda, Jos\u00e9 Gaos y Jaume Serra H\u00fanter.<\/p>\n<p>En el lugar de la Universidad anterior, las autoridades decidieron poner una tan hispana, conservadora y napole\u00f3nica que parec\u00eda como sacada de las abdicaciones de Bayona. En ella, tanto la pretensi\u00f3n directora de la filosof\u00eda como la continuidad con lo anterior se vieron dr\u00e1sticamente reprimidos. Para asegurarse de que esto fuera as\u00ed, se puso a la disciplina bajo la custodia de padres dominicos que, l\u00f3gicamente, sent\u00edan mucha mayor querencia por los claustros de los conventos que por los de las universidades. Se intent\u00f3 asimismo que de la pura reacci\u00f3n naciese una filosof\u00eda, y hasta se abri\u00f3 una secci\u00f3n en Murcia, a fin de que la filosof\u00eda no fuera solo cosa de las grandes capitales. Pero lo que se logr\u00f3 con todo ello fue que, a finales de 1955, cuando la dictadura entr\u00f3 en la ONU de los derechos y Ortega muri\u00f3 el primer d\u00eda de curso, lejos de su Universidad, la juventud se pusiera en pie para exigir aut\u00e9nticos maestros, ense\u00f1anzas verdaderas, direcci\u00f3n de las conductas. Se hizo entonces evidente que no se estaba yendo a ninguna parte. Y a partir de entonces nada fue igual en la Universidad y la filosof\u00eda espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>Cumpl\u00eda Sacrist\u00e1n treinta a\u00f1os aquel 1955. Ya estaba m\u00e1s que claro que hab\u00eda optado por dedicarse a la Universidad. No mediante el procedimiento de expresar simpat\u00edas hacia el tipo de filosof\u00eda dominante. Nada de eso. Desde bien joven hab\u00eda querido marcar distancias con aquella especie de ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha insistido mucho en la condici\u00f3n falangista del joven Sacrist\u00e1n. Es cierto que milit\u00f3 en el Frente de Juventudes, y que perteneci\u00f3 al Sindicato Espa\u00f1ol Universitario (SEU). Pero en la primera organizaci\u00f3n lo hizo de adolescente, y la pertenencia a la segunda era, simplemente, obligatoria para todos los estudiantes. Sacrist\u00e1n ni siquiera lleg\u00f3 a ingresar en el partido \u00fanico, pues cuando alcanz\u00f3 la mayor\u00eda de edad y pudo hacerlo se hallaba ya muy lejos de ciertos ideales. Mucho m\u00e1s duradera en \u00e9l fue la conciencia del contraste entre aquello que la Universidad hab\u00eda sido y aquello en lo que se hab\u00eda convertido. La filosof\u00eda tiranizada de la posguerra era uno de los mejores sitios para advertir la magnitud de la tragedia. Y lo caracter\u00edstico de Sacrist\u00e1n fue no tanto darse cuenta de ella, sino sentir que no pod\u00eda dejar de elevar su voz para protestar ante la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se guardan m\u00faltiples testimonios de ello. En marzo de 1947, \u00e9l y Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n escribieron un editorial en la revista<i>Qvadrante<\/i> en el que se quejaban porque a un congreso de filosof\u00eda celebrado en Italia no se hubiera enviado a Ortega, y s\u00ed, en cambio, a gente como Calvo Serer y los padres Ram\u00edrez y Ce\u00f1al. Garc\u00eda Borr\u00f3n ha rememorado m\u00e1s adelante la aspiraci\u00f3n que ten\u00edan aquellos j\u00f3venes de seguir un tipo de vida basado en el \u00abenfrentamiento reflexivo con la realidad y la vida como un todo (al modo de Plat\u00f3n, Kant, Unamuno y Ortega, principales pensadores de nuestra juventud com\u00fan)\u00bb. Incluso ha evocado a Sacrist\u00e1n paseando junto con \u00e9l por las calles de Barcelona, ambos \u00abdescorazonados en cuanto a lo que de aquella Espa\u00f1a pod\u00edamos esperar\u00bb, y dici\u00e9ndole muy en serio que era preciso \u00abmontar una instituci\u00f3n libre de ense\u00f1anza a nuestra medida\u00bb.<\/p>\n<p>Se traspasa en los textos sacristanianos de<i>Qvadrante<\/i> y de<i>Laye<\/i> una vinculaci\u00f3n con un pasado que puede retrotraerse a Ortega, aunque tambi\u00e9n a gentes como Joaqu\u00edn Carreras Artau o Francesc Mirabent, profesores suyos en Barcelona. A trav\u00e9s de ellos incluso se transparenta la figura del antiguo catedr\u00e1tico de Historia de la Filosof\u00eda de Barcelona, Jaume Serra H\u00fanter, muerto en M\u00e9xico en 1943. Es bien conocido que Sacrist\u00e1n redact\u00f3 la actualizaci\u00f3n del art\u00edculo \u00abFilosof\u00eda\u00bb para el suplemento de 1957-58 de la Enciclopedia Espasa. Lo es menos que el redactor anterior de muchos de los art\u00edculos filos\u00f3ficos de aquella enciclopedia hab\u00eda sido, precisamente, Serra H\u00fanter.<\/p>\n<p>Apenas podemos sino esbozar aqu\u00ed el esp\u00edritu y la voluntad de continuidad que pueden apreciarse en el estudiante Sacrist\u00e1n en relaci\u00f3n con los asuntos universitarios. El paso a la oposici\u00f3n abierta contra la dictadura del joven profesor se entiende bien en conexi\u00f3n con ellos. Sacrist\u00e1n, como es bien sabido, ingres\u00f3 en el Partido Comunista de Espa\u00f1a en marzo de 1956. Lo hizo viajando a Par\u00eds desde Alemania, donde se encontraba en aquellos momentos. Si la fecha no es del todo evidente desde el punto de vista de la formaci\u00f3n marxista del nuevo militante, acerca de cuyo calendario hay muchas dudas, resulta de lo m\u00e1s significativa contemplada desde el lado universitario. Pues ese mismo mes de marzo lleg\u00f3 a su momento \u00e1lgido el descontento en la Universidad de Madrid iniciado tras la muerte de Ortega. Y hab\u00eda miles de firmas de protesta. La Universidad cerrada. Alumnos en prisi\u00f3n. El gobierno hab\u00eda proclamado el estado de excepci\u00f3n, dos ministros hab\u00edan sido cesados, y gente tan pr\u00f3xima a Sacrist\u00e1n como Javier Pradera, Miguel S\u00e1nchez-Mazas o Javier Muguerza estaban moviliz\u00e1ndose al igual que \u00e9l.<\/p>\n<p>La intensa dedicaci\u00f3n posterior a los asuntos universitarios contin\u00faa este episodio inicial. Nada m\u00e1s regresar a Espa\u00f1a, y como es bien sabido, se volc\u00f3 Sacrist\u00e1n en articular la oposici\u00f3n a la dictadura, en especial dentro de la Universidad. En 1957 redact\u00f3 una carta que los alumnos dirigen al nuevo ministro de Educaci\u00f3n para explicarle el abec\u00e9 de cualquier cuesti\u00f3n universitaria. Que la libertad de la ciencia, la de la Universidad y la de la naci\u00f3n se encuentran inextricablemente unidas.<\/p>\n<p><b>Manuel Sacrist\u00e1n por la Universidad<\/b><\/p>\n<p>Se ha insistido mucho en hablar de la \u00abcaputxinada\u00bb en el contexto de la importancia que fueron adquiriendo los progresistas cristianos en la lucha contra la dictadura. No digo que no. No debe ello llevarnos a olvidar lo estrechamente relacionadas que est\u00e1n las actuaciones universitarias como esa con Sacrist\u00e1n. De hecho, encontraron estas precisamente un punto \u00e1lgido en aquel a\u00f1o de 1966.<\/p>\n<p>Durante el curso anterior hab\u00eda tenido lugar la expulsi\u00f3n de algunos catedr\u00e1ticos de la Universidad de Madrid. La necesidad de reaccionar ante ello puso en jaque al honor combativo de la Universidad. Que este finalmente se salvara tuvo mucho que ver con la constituci\u00f3n p\u00fablica y solemne, en marzo, del Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona. Sacrist\u00e1n hab\u00eda sido, \u00e9l tambi\u00e9n, separado de su condici\u00f3n de profesor a comienzos de ese curso. No le impidi\u00f3 esto cuidarse de que los j\u00f3venes convirtieran la lucha contra el SEU en verdadera protesta democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>En la reuni\u00f3n en el convento de los capuchinos de Sarri\u00e1 para la constituci\u00f3n p\u00fablica del nuevo sindicato se aprob\u00f3 un documento titulado \u00abManifiesto por una universidad democr\u00e1tica\u00bb que es totalmente de su mano. Se trata de una petici\u00f3n a favor de que la Universidad deje de ser \u00abun aparato oprimido que oprime a su vez a las consciencias\u00bb y que exige su conversi\u00f3n en una instituci\u00f3n verdaderamente educativa, capaz de \u00abtomar en sus manos la causa de la libertad de la cultura e insertarla en el amplio horizonte de la lucha por la libertad en la Sociedad espa\u00f1ola\u00bb. La petici\u00f3n destaca por la sentida reivindicaci\u00f3n de la continuidad. En muchos de sus pasajes, al igual que en la propia actitud que hab\u00eda tomado su autor, se reconoce la misi\u00f3n directora que la filosof\u00eda hab\u00eda querido desempe\u00f1ar en la Universidad de antes de la Guerra.<\/p>\n<p><a name=\"_Hlk219661440\"><\/a> Alguien como el nacionalista catal\u00e1n Raimon Gal\u00ed fue capaz de reconocer a su manera la naturaleza del poder y del peligro que Sacrist\u00e1n representaba. En sus memorias se refiere a las universidades catalanas del franquismo como \u00abgobernadas\u00bb por personas como \u00e9l. Profesores marxistas \u00abde val\u00eda\u00bb, s\u00ed, pero que \u00abdurante un conjunto de generaciones permitieron triturar nuestra memoria hist\u00f3rica e impidieron a la juventud catalana ver y juzgar rectamente su pasado\u00bb.<\/p>\n<p>Curioso uso de las palabras. Unas universidades \u00abgobernadas\u00bb por quien ni siquiera es profesor permanente en ellas. Pero el que habla sabe describir a alguien para el cual la p\u00e9rdida de su puesto de trabajo no influy\u00f3 para nada en la p\u00e9rdida de su compromiso con la instituci\u00f3n. Dur\u00f3 este, de hecho, hasta el final de su vida.<\/p>\n<p><b>El lugar de la filosof\u00eda en la Universidad<\/b><\/p>\n<p>Dijimos al principio que ech\u00e1bamos de menos alguna referencia a la filosof\u00eda en aquella placa de la avenida Diagonal. Ello no solo porque consideramos a Sacrist\u00e1n un fil\u00f3sofo y alguien a reivindicar en tanto que tal. Tambi\u00e9n porque estamos convencidos de que la funci\u00f3n que quiso desempe\u00f1ar en el mundo, aquella forma suya de mantener ligadas la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, y sin perjuicio de que puedan serle encontrados otros antecedentes, encuentra unos bien claros en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica que lleg\u00f3 viva hasta \u00e9l. Aquella tradici\u00f3n que se remonta a Plat\u00f3n y a Kant, pero que incluye tambi\u00e9n a Giner y a Ortega.<\/p>\n<p>Se ha tendido a pasar esto por alto. Por este camino, se ha llegado a entender el famoso op\u00fasculo<i>Sobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores<\/i> como una invitaci\u00f3n a que la filosof\u00eda emprendiera la retirada ante el s\u00f3lido avance de las ciencias. Es una muy mala comprensi\u00f3n de este texto de Sacrist\u00e1n. Nada hay en \u00e9l del prop\u00f3sito de relegar a la filosof\u00eda a un espacio menos importante, como de segundo grado. Al contrario, en lo que insiste el escrito es en la tesis de que la filosof\u00eda no tiene sentido como una especialidad m\u00e1s en el seno de la Universidad. Lo que condena, en consecuencia, no es la filosof\u00eda universitaria, sino la reducci\u00f3n que de ella hab\u00eda tenido lugar tras la Guerra civil. Frente a aquel tratamiento que empeque\u00f1ec\u00eda y especializaba, reivindica una actividad libre y aut\u00f3noma que aspira a organizar los conocimientos y a dirigir las conductas. \u00abTeor\u00eda y Pr\u00e1ctica, no; la pr\u00e1ctica es pr\u00e1ctica de la teor\u00eda\u2026 la teor\u00eda es teor\u00eda de la pr\u00e1ctica\u00bb, asegura Fernando de los R\u00edos que ense\u00f1aba Giner. Pues eso.<\/p>\n<p><a name=\"_Hlk219388558\"><\/a> Muchos de los lectores del texto, inmersos en los tiempos positivistas y sociol\u00f3gicos que corr\u00edan, tomaran la obra como el anuncio de una inminente claudicaci\u00f3n de la filosof\u00eda. Colabor\u00f3 mucho a ello el que Gustavo Bueno escribiera una respuesta a Sacrist\u00e1n en \u00abdefensa\u00bb expresa de la filosof\u00eda. Bueno reconoc\u00eda en ella que las secciones, as\u00ed como los planes de estudios y \u00ablos profesores de Filosof\u00eda de postguerra\u00bb, eran los ejemplos \u00absiempre sobreentendidos\u00bb con los cuales, \u00aben el fondo, argumenta siempre Sacrist\u00e1n\u00bb, pero no tuvo pr\u00e1cticamente nada que decir sobre la Universidad, ni sobre las circunstancias espa\u00f1ola en la obra. Quiso tratar sobre el \u00abconcepto\u00bb, el \u00abpapel\u00bb, de la filosof\u00eda. No, al contrario que Sacrist\u00e1n, sobre su \u00ablugar\u00bb en la Universidad.<\/p>\n<p>Bueno estaba en su derecho de querer tratar aquello. Pero lo que consigui\u00f3 es que las referencias institucionales que eran imprescindibles y hac\u00edan inteligible la propuesta sacristaniana quedaran como invisibilizadas por su respuesta. Ello ha acabado resultando muy perjudicial para la correcta comprensi\u00f3n de Sacrist\u00e1n en tanto que fil\u00f3sofo universitario. Porque nunca perdi\u00f3 \u00e9l de vista la necesidad de un quehacer que, tomado en serio, impone concordancia entre conocimiento y acci\u00f3n, inseparabilidad de la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica, conciencia asimismo de que, puesto que la filosof\u00eda no est\u00e1 hecha para servir, si en alg\u00fan sitio no impera lo que debe hacer es marcharse.<\/p>\n<p><b>Observaci\u00f3n final <\/b><\/p>\n<p>Alguien podr\u00eda sentirse extra\u00f1ado de que no se haya mencionado el famoso escrito de Sacrist\u00e1n acerca de la Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo. La raz\u00f3n principal es que la Universidad de la que se ha tratado no es la instituci\u00f3n en tanto que objeto de la teor\u00eda, algo cuya naturaleza o fines puedan ser sometidos a an\u00e1lisis al modo en que se hace en el orteguiano<i>Misi\u00f3n de la Universidad<\/i>. De lo que se ha tratado aqu\u00ed es de un lugar concreto en relaci\u00f3n directa con la vida de la gente. Uno donde se pagan matr\u00edculas y n\u00f3minas. En el que se vive, del que se vive y en el que se entra y se sale. De donde te pueden echar, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de d\u00f3nde, y seg\u00fan el trato que se est\u00e9 concediendo a la filosof\u00eda, tambi\u00e9n puede uno elegir marcharse.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Este texto recoge algunas de las ideas que pronunci\u00f3 el autor en su participaci\u00f3n en el Simposi Trias dedicado a Manuel Sacrist\u00e1n que organiz\u00f3 la C\u00e1tedra Ferrater Mora en el Ateneu Barcelon\u00e8s los d\u00edas 26, 27 y 28 de noviembre de 2025, a\u00f1o del centenario de su nacimiento.<\/span><\/p>\n<p>Fuente: <i>El Viejo Topo<\/i>, n.\u00ba 459, abril de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer en serio, aut\u00e9ntico leer, es referir las palabras patentes a ese todo latente dentro del cual quedan precisadas y<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16128,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-19734","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19734"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19737,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19734\/revisions\/19737"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}