{"id":19815,"date":"2026-05-14T05:00:49","date_gmt":"2026-05-14T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19815"},"modified":"2026-05-14T00:24:29","modified_gmt":"2026-05-13T23:24:29","slug":"tras-las-huellas-de-gramsci-de-chicago-a-turin-al-descubrimiento-de-los-lugares-de-la-hegemonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19815","title":{"rendered":"Tras las huellas de Gramsci: de Chicago a Tur\u00edn, al descubrimiento de los lugares de la hegemon\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p>Como viejo adepto de Antonio Gramsci \u2014de quien hice m\u00edo el lema, tomado de Romain Rolland: \u00abpesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad\u00bb\u2014, y cuyas obras a\u00fan no he agotado de leer despu\u00e9s de 50 a\u00f1os, no pude resistir la tentaci\u00f3n de traducir los dos textos que siguen. Son obra de un joven doctorando de Chicago, Marshall Pierce, que lleva un diario de su investigaci\u00f3n, la cual lo ha llevado de Chicago a Tur\u00edn, pasando por Par\u00eds. Desde ese Chicago que, antes de ser la ciudad de Al Capone, fue la de los anarquistas de Haymarket y los wobblies de la IWW, hasta el Tur\u00edn que fue el de los consejos obreros de hace m\u00e1s de un siglo, pasando por el Par\u00eds de la Comuna, este camino parece casi natural. Marshall se pregunta por el sentido del concepto m\u00e1s citado, menos conocido y m\u00e1s manido de Gramsci: la hegemon\u00eda (cultural). Recuperada por los pensadores estrella de la Nueva Derecha francesa (Alain de Benoist a la cabeza), esta \u201cpalabrota\u201d, como dicen en Marsella, se convirti\u00f3 en un clich\u00e9 medi\u00e1tico tras su uso por parte de Sarkozy, a sugerencia del escritor y columnista Patrick Buisson, durante la campa\u00f1a electoral de 2007*, seguido dos semanas m\u00e1s tarde por Jean-Marie Le Pen**. Nueve a\u00f1os despu\u00e9s, el candidato Macron lanzar\u00e1 su \u201cmovimiento con veleidades hegem\u00f3nicas\u201d En Marche en nombre del \u00aboptimismo de la voluntad\u00bb.<\/p>\n<p>La vulgata medi\u00e1tica contempor\u00e1nea querr\u00eda ver en las diatribas de Trump en su mal llamada Truth (A)Social, signos indudables de una hegemon\u00eda cultural, lo que denota una ignorancia total del enfoque gramsciano, en cuya profundidad los bocazas pol\u00edtico-medi\u00e1ticos nunca se han molestado en sumergirse, so pena de ahogarse. Lejos del ruido de los teclados, Marshall Pierce se ha embarcado en un viaje a las fuentes del pensamiento gramsciano y de la pr\u00e1ctica obrera, in situ. As\u00ed, ha comenzado a cartografiar los lugares de la hegemon\u00eda cultural, que no se refiere \u00fanicamente al \u00e1mbito discursivo, sino que se inscribe en la materialidad de las pr\u00e1cticas sociales. \u00a1Que disfruten la lectura! &#8211;<em><strong>FG, Tlaxcala<\/strong><\/em><\/p>\n<p>* \u00abEn el fondo, hice m\u00eda la an\u00e1lisis de Gramsci: el poder se gana con las ideas\u00bb. Sarkozy, <em>Le Figaro<\/em>, 17 de abril de 2007<\/p>\n<p>** \u00abFue el escritor comunista Antonio Gramsci quien escribi\u00f3: las victorias ideol\u00f3gicas preceden a las victorias electorales\u00bb. Jean-Marie Le Pen, 1 de mayo de 2007<\/p>\n<p><span data-state=\"closed\"><a class=\"pencraft pc-reset decoration-hover-underline-ClDVRM reset-IxiVJZ\" href=\"https:\/\/substack.com\/@faustotounsi\">Fausto Giudice<\/a><\/span><\/p>\n<\/div>\n<h2 class=\"header-anchor-post\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>La ubicaci\u00f3n de la hegemon\u00eda<\/strong><\/span><\/h2>\n<h3 class=\"header-anchor-post\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>Cartografiando una ciudad obrera: Tur\u00edn, 1919\u20131922<\/strong><\/em><\/span><\/h3>\n<p>Habr\u00e1n notado que he estado mayormente inactivo en Substack durante el \u00faltimo mes. Eso es porque actualmente estoy en Italia realizando investigaci\u00f3n de archivo para mi tesis doctoral, lo que ha estado ocupando la mayor parte de mi tiempo. Durante los \u00faltimos d\u00edas, he estado en la Fondazione Istituto Piemontese Antonio Gramsci en Tur\u00edn, leyendo los papeles de obreros y militantes de base que estuvieron al frente del socialismo italiano en los a\u00f1os anteriores al ascenso del fascismo.<\/p>\n<p>Este tipo de material \u2013 cartas personales, memorandos laborales, documentos sindicales \u2013 permite ver un movimiento desde adentro: como algo construido d\u00eda a d\u00eda por gente com\u00fan. Y el movimiento socialista de este per\u00edodo merece ser revisado, ya que plante\u00f3 en t\u00e9rminos inusualmente concretos una pregunta que todav\u00eda confronta a la izquierda: \u00bfc\u00f3mo puede la gente com\u00fan organizarse en una fuerza capaz de transformar la sociedad?<\/p>\n<p>Esta publicaci\u00f3n no pretende ser un <em>pr\u00e9cis<\/em> de mi investigaci\u00f3n doctoral, pero unas breves palabras sobre el proyecto m\u00e1s amplio ayudar\u00e1n a contextualizar lo que estoy haciendo aqu\u00ed en Tur\u00edn.<\/p>\n<p>Mi tesis se centra en el trabajo temprano de Antonio Gramsci \u2013 el joven periodista y organizador, a\u00fan no el \u201cte\u00f3rico\u201d can\u00f3nico \u2013 como parte de un esfuerzo m\u00e1s general para pensar la relaci\u00f3n entre hegemon\u00eda, pr\u00e1ctica pol\u00edtica y forma organizativa.<sup>1<\/sup><br \/>\nSostengo que la construcci\u00f3n de la hegemon\u00eda no ocurre estrictamente \u2013 o incluso principalmente \u2013 a nivel del discurso, sino que depende de c\u00f3mo se organizan las relaciones sociales a trav\u00e9s de espacios concretos y en las pr\u00e1cticas cotidianas. Este argumento tiene implicaciones tanto te\u00f3ricas como pr\u00e1cticas: construir hegemon\u00eda no es, o no solo, cambiar la forma en que la gente piensa, sino estructurar el espacio social para fomentar las aptitudes, inclinaciones y relaciones que hacen que una clase subalterna sea capaz de autonom\u00eda y autogobierno.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>En apariencia, es una afirmaci\u00f3n bastante abstracta. Pero mi m\u00e9todo de demostraci\u00f3n es hist\u00f3rico. La tesis se dirige al movimiento socialista en el que Gramsci se form\u00f3 como organizador a finales de la d\u00e9cada de 1910, con un enfoque particular en los consejos obreros turineses: instituciones de autogobierno proletario que Gramsci y sus aliados defendieron en los a\u00f1os que se conocieron como el \u201cBiennio Rosso\u201d, <strong><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Biennio_rosso\">el bienio rojo de 1919 y 1920<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p>El crisol de los consejos turineses, sostengo \u2013 desde su ascenso en 1919 hasta su colapso en 1921 y el ascenso del fascismo en 1922 \u2013 dramatiza el proceso a trav\u00e9s del cual un proyecto hegem\u00f3nico incipiente puede ser construido, consolidado y r\u00e1pidamente deshecho.<sup>3<\/sup><\/p>\n<figure id=\"attachment_19824\" aria-describedby=\"caption-attachment-19824\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce1.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19824\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce1.webp\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce1.webp 454w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce1-300x169.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19824\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Fascistas queman documentos frente a la C\u00e1mara de Trabajo de Tur\u00edn en diciembre de 1922<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"captioned-image-container\"><\/div>\n<h2 class=\"header-anchor-post\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Educaci\u00f3n pol\u00edtica \u201cdesde abajo\u201d<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>La investigaci\u00f3n de archivo que he estado haciendo en Tur\u00edn se conecta con un cap\u00edtulo que estoy escribiendo sobre las dimensiones pedag\u00f3gicas de los consejos obreros. En sus <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em>, Gramsci argument\u00f3 que \u201ctoda relaci\u00f3n de hegemon\u00eda es necesariamente una relaci\u00f3n pedag\u00f3gica\u201d \u2013 una frase que los estudiosos de la teor\u00eda gramsciana de la hegemon\u00eda citan habitualmente.<sup>4<\/sup><br \/>\nSin embargo, aunque parezca sencilla, esta evocadora afirmaci\u00f3n sigue siendo esquiva mientras la expresi\u00f3n \u201crelaci\u00f3n pedag\u00f3gica\u201d no est\u00e9 definida. \u00bfQu\u00e9 era exactamente una \u201crelaci\u00f3n pedag\u00f3gica\u201d para Gramsci?<\/p>\n<p>Mi hip\u00f3tesis de trabajo es que los consejos obreros turineses de 1919-1921 fueron sitios experimentales en los que se elabor\u00f3 una comprensi\u00f3n distintivamente gramsciana de la pedagog\u00eda. Si esto es as\u00ed, entonces los consejos obreros arrojar\u00edan luz sobre la comprensi\u00f3n gramsciana de la hegemon\u00eda como tal.<\/p>\n<p>Esto, sin embargo, es solo una hip\u00f3tesis. Y aqu\u00ed es donde entra en juego la investigaci\u00f3n de archivo.<\/p>\n<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p><strong>Construir hegemon\u00eda no es \u2013 o no solo \u2013 cambiar la forma en que la gente piensa, sino cultivar las aptitudes, inclinaciones y relaciones que hacen que una clase sea capaz de liderazgo, autonom\u00eda y autogobierno.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>De hecho, la mayor\u00eda de los acad\u00e9micos estar\u00edan de acuerdo en que Gramsci y sus interlocutores en el movimiento socialista turin\u00e9s entend\u00edan los consejos obreros como espacios educativos. Despu\u00e9s de todo, el propio Gramsci hizo este punto repetidamente a lo largo de 1919 y 1920. En uno de sus art\u00edculos m\u00e1s conocidos del per\u00edodo, Gramsci salud\u00f3 a los incipientes consejos obreros como \u201cmagn\u00edficas escuelas de experiencia pol\u00edtica y administrativa\u201d. Y sin embargo, a pesar del amplio consenso de que los consejos obreros desempe\u00f1aban una funci\u00f3n pedag\u00f3gica, he descubierto muy pocas fuentes que detallen <em>c\u00f3mo<\/em> lo hac\u00edan.<\/p>\n<p>Al consultar los archivos, entonces, mi objetivo es aclarar <em>c\u00f3mo era exactamente la educaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em> en el contexto de los consejos obreros. \u00bfQu\u00e9 pr\u00e1cticas concretas facilitaban la educaci\u00f3n de los trabajadores? \u00bfCu\u00e1l era la forma de la \u201crelaci\u00f3n pedag\u00f3gica\u201d encarnada en los consejos? \u00bfY c\u00f3mo estaba estructurada esa relaci\u00f3n para inclinarse hacia una pol\u00edtica de emancipaci\u00f3n social, o lo que los militantes del movimiento obrero turin\u00e9s llamaban \u201cautonom\u00eda popular\u201d?<\/p>\n<p>En consonancia con el impulso de la tesis, hay un argumento m\u00e1s amplio sobre la hegemon\u00eda en juego: en lugar de tratar la hegemon\u00eda como un fen\u00f3meno puramente ideol\u00f3gico o discursivo, mi objetivo en el cap\u00edtulo es subrayar c\u00f3mo la hegemon\u00eda se forja a trav\u00e9s de instituciones que <em>cultivan capacidades pol\u00edticas<\/em> \u2013 juicio, liderazgo y habilidades organizativas \u2013 entre los miembros de una clase (potencialmente) ascendente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19823\" aria-describedby=\"caption-attachment-19823\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce2.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19823\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce2.webp\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce2.webp 454w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce2-300x215.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19823\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tarjeta de membres\u00eda de un C\u00edrculo de Educaci\u00f3n Socialista gestionado por trabajadores (1920)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"captioned-image-container\"><\/div>\n<p>Hasta ahora, no he encontrado documentos decisivos en los archivos. Pero esto no es tan sorprendente, dado que la mayor parte de lo que estoy haciendo en este momento es fotografiar materiales: desde folletos de registro sindical y archivos organizativos hasta cartas y memorias manuscritas que reflexionan sobre el movimiento de consejos, que muchos participantes escribieron en la d\u00e9cada de 1950. Realmente examinar este material llevar\u00e1 bastante tiempo.<\/p>\n<p>Por lo que he hojeado hasta ahora, sin embargo, una cosa ya ha quedado clara: el propio Gramsci no era ni un observador externo ni un \u201cte\u00f3rico\u201d distante del movimiento obrero \u2013 y mucho menos se consideraba a s\u00ed mismo un \u201cmaestro\u201d con los trabajadores como \u201calumnos\u201d. Como record\u00f3 Giovanni Parodi \u2013 un metal\u00fargico de FIAT durante el Biennio Rosso que m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en <em>partigiano<\/em> y, despu\u00e9s de la ca\u00edda del fascismo, Secretario General de la Federaci\u00f3n Italiana de Metal\u00fargicos (FIOM) \u2013 en una memoria mecanografiada fechada en 1956:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Gramsci pasaba muchas horas entre nosotros los trabajadores, nos hac\u00eda preguntas, escuchaba nuestras preocupaciones, buscaba comprender nuestras aspiraciones y lo que pens\u00e1bamos sobre eventos particulares. Una de sus caracter\u00edsticas consist\u00eda en su gran modestia \u2013 no solo en la vida privada y personal, sino sobre todo en la esfera intelectual. Con quienquiera que hablara, nunca mostraba ninguna ostentaci\u00f3n de alguien que sabe muchas cosas. Su costumbre era escuchar con calma y paciencia, sin interrumpir, y con gran atenci\u00f3n. Sol\u00eda decir: \u201cTengo mucho que aprender de los trabajadores\u201d. Cada vez que encontraba en [el peri\u00f3dico de Gramsci] L\u2019Ordine Nuovo algo que correspond\u00eda al pensamiento y las aspiraciones de los trabajadores, Gramsci respond\u00eda: \u201cFuiste t\u00fa quien me proporcionaste la materia prima\u201d. Nunca se neg\u00f3 a hablar o escuchar a los trabajadores, fueran quienes fueran y cualquiera que fuera el tema que plantearan. Gramsci era la verdadera figura de un intelectual que, habiendo vivido la vida de la clase trabajadora \u2013 sus luchas, su miseria econ\u00f3mica, su posici\u00f3n social \u2013 se hab\u00eda, en el sentido m\u00e1s pleno de la palabra, proletarizado.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Relatos similares de la actitud modesta y solidaria de Gramsci son numerosos en el volumen <em>Gramsci Vivo<\/em> (Feltrinelli, 2010), que recoge testimonios de trabajadores turineses que lucharon junto a \u00e9l en la d\u00e9cada de 1910. Sin embargo, por conmovedoras que sean estas reflexiones, hacen poco por aclarar las din\u00e1micas pedag\u00f3gicas concretas de los consejos obreros turineses \u2013 que es lo que finalmente busco.<\/p>\n<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p><strong>La violencia del fascismo consisti\u00f3 no solo en el desmembramiento f\u00edsico del movimiento obrero, sino tambi\u00e9n en el intento de desarmarlo de su memoria e historia.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>Si bien m\u00e1s investigaciones en los archivos ciertamente podr\u00edan revelar material para este fin, tambi\u00e9n es posible que no encuentre nada. Muchos de los documentos asociados con el movimiento obrero del Biennio Rosso fueron destruidos por los fascistas durante la <strong><a href=\"https:\/\/it.wikipedia.org\/wiki\/Strage_di_Torino_(1922)\">Masacre de Tur\u00edn<\/a><\/strong> de diciembre de 1922 \u2013 cuando la C\u00e1mara de Trabajo y la secci\u00f3n local del Partido Socialista fueron saqueadas e incendiadas. Por s\u00ed solo, eso es un poderoso recordatorio: la violencia del fascismo consisti\u00f3 no solo en el desmembramiento f\u00edsico del movimiento obrero, sino tambi\u00e9n en el intento de desarmarlo de su memoria e historia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19822\" aria-describedby=\"caption-attachment-19822\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce3.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19822\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce3.webp\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"564\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce3.webp 454w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce3-241x300.webp 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19822\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Memoria de Giovanni Parodi de 1956 sobre Gramsci [Fipag \/ Parodi \/ b. 1 \/ fascc. 4]<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"captioned-image-container\"><\/div>\n<h2 class=\"header-anchor-post\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Infraestructuras asociativas<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>Junto al trabajo de archivo, he pasado mucho tiempo caminando por las calles de Tur\u00edn, tratando de reconstruir la ecolog\u00eda organizativa \u2013 y el paisaje f\u00edsico \u2013 del movimiento socialista durante este per\u00edodo. Ese paisaje importa, porque uno de los movimientos centrales de mi tesis es poner en primer plano las dimensiones espaciales y corporizadas de la vida pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Lo que se est\u00e1 volviendo claro, mientras deambulo por las calles de Tur\u00edn, es lo estrecho que estaba el tejido asociativo del movimiento obrero aqu\u00ed. Ese movimiento gravitaba en torno a una serie de instituciones centrales: la C\u00e1mara de Trabajo local, la Alianza Cooperativa Turinesa (ACT), los principales sindicatos como la Federaci\u00f3n Italiana de Metal\u00fargicos (FIOM) y, por supuesto, la secci\u00f3n local del Partido Socialista Italiano (PSI). Entre estos \u00f3rganos formales corr\u00eda un amplio tejido conectivo, que inclu\u00eda la prensa socialista \u2013 el diario del PSI <em>Avanti!<\/em> y la revista semanal <em>L\u2019Ordine Nuovo<\/em>, fundada por Gramsci en 1919 \u2013 y una red de <em>circoli<\/em> (c\u00edrculos) gestionados por trabajadores, a menudo organizados en torno a la lectura, la discusi\u00f3n y la educaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Si bien el material de fuentes secundarias ya me hab\u00eda familiarizado con cada uno de estos nodos antes de mi llegada a Tur\u00edn, no fue hasta que comenc\u00e9 a buscar direcciones en los archivos y a salir a pie para localizarlas que me di cuenta de lo profundamente interconectadas que estaban estas instituciones. De hecho, muchas de ellas no solo estaban funcionalmente vinculadas, sino f\u00edsicamente pr\u00f3ximas, a menudo compartiendo los mismos edificios u ocupando direcciones vecinas en la misma manzana.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19821\" aria-describedby=\"caption-attachment-19821\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce4.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19821\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce4.webp\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce4.webp 454w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce4-300x225.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19821\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El edificio en la esquina de Via Micca y Via XX Settembre albergaba una farmacia cooperativa de la ACT desde 1907<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"captioned-image-container\"><\/div>\n<p>A medida que empiezo a reconstruir el paisaje, dos direcciones surgen como particularmente significativas.<\/p>\n<p>Una era Corso Siccardi 12. Este edificio albergaba no solo la C\u00e1mara de Trabajo y la Alianza Cooperativa Turinesa (ACT), sino tambi\u00e9n la secci\u00f3n local del PSI; parece, adem\u00e1s, que fue el sitio donde se imprim\u00eda <em>L\u2019Ordine Nuovo<\/em> \u2013 y, presumiblemente, <em>Avanti!<\/em>. La concentraci\u00f3n de actividad socialista en esta direcci\u00f3n la convirti\u00f3 en un objetivo importante de la violencia fascista, y en diciembre de 1922 fue casi totalmente destruido por un ataque fascista.<\/p>\n<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p><strong>En los a\u00f1os posteriores a la Primera Guerra Mundial, Tur\u00edn fue el hogar de un ambiente obrero en el que una parte significativa del proletariado fabril se hab\u00eda organizado activamente en l\u00edneas socialistas y comunistas.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>A poco m\u00e1s de un kil\u00f3metro de distancia, Corso Siccardi 12 encontraba su complemento en Via dell\u2019Arcivescovado 3, en la esquina con Via XX Settembre. Esta era la oficina conjunta tanto de <em>Avanti!<\/em> como de <em>L\u2019Ordine Nuovo<\/em> \u2013 y, como dejan claro muchas memorias en <em>Gramsci Vivo<\/em>, el edificio era mucho m\u00e1s que un simple espacio de trabajo. Era m\u00e1s bien un lugar de encuentro crucial para trabajadores y militantes, que entraban y sal\u00edan constantemente de las oficinas de <em>L\u2019Ordine Nuovo<\/em>. Y con el ascenso de la violencia fascista en 1921, el edificio se convirti\u00f3 en una especie de b\u00fanker fortificado para los socialistas de la ciudad. Vincenzo Bianco, un obrero fundidor, record\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La puerta en Via XX Settembre era peque\u00f1a, y adem\u00e1s la hab\u00edamos bloqueado con una caja de madera llena de piedras. Los que necesitaban entrar se ve\u00edan obligados a pasar uno a la vez; dos personas lado a lado no pod\u00edan pasar. Para protegernos de posibles ataques desde los tejados \u2013 por dif\u00edciles que hubieran sido \u2013 hab\u00edamos construido una peque\u00f1a torreta en la que se instal\u00f3 una ametralladora. Ten\u00edamos rifles y pistolas, y todos \u00e9ramos voluntarios \u2013 trabajadores que hab\u00edan sido despedidos de las f\u00e1bricas, y algunos, como yo, con \u00f3rdenes de arresto pendientes y por lo tanto buscados por la polic\u00eda. Pero todos est\u00e1bamos decididos a defender nuestro peri\u00f3dico [L\u2019Ordine Nuovo]. Las armas se manten\u00edan escondidas en un lugar muy cercano, al alcance de la mano. Por las noches, los turnos de guardia tambi\u00e9n los realizaban voluntarios externos que ven\u00edan de las f\u00e1bricas.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>Desde las oficinas del peri\u00f3dico en Via dell\u2019Arcivescovado 3, solo hab\u00eda un corto paseo hasta la residencia de Gramsci en Via San Massimo, adyacente a lo que hoy es la Piazza Carlina.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19820\" aria-describedby=\"caption-attachment-19820\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-pierce5.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19820\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-pierce5.webp\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-pierce5.webp 454w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-pierce5-300x243.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19820\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El edificio en Via dell\u2019Arcivescovado 3 albergaba las oficinas de L\u2019Ordine Nuovo en 1919<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"captioned-image-container\"><\/div>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de estos sitios m\u00e1s conocidos, mi trabajo de archivo ha revelado una serie de instituciones que a\u00f1aden densidad al mapa de la vida social de la clase trabajadora en este per\u00edodo.<\/p>\n<p>En Via Micca 2, por ejemplo, la Alianza Cooperativa Turinesa (ACT) operaba una farmacia desde al menos 1907; y en Corso Stupinigi 9 \u2013 hoy, aproximadamente la misma direcci\u00f3n en Corso Turati \u2013 la Tipografia Cooperativa, cercana a la ACT, imprim\u00eda documentos para la FIOM y otras instituciones obreras. Finalmente, encontr\u00e9 evidencia de dos organizaciones que no hab\u00eda encontrado antes \u2013 la Associazione Generale degli Operai (AGdO) y la Federazione Circoli Educativi Socialisti (FCES) \u2013 que operaban ambas desde Corso Siccardi 12, la misma direcci\u00f3n que la C\u00e1mara de Trabajo y la ACT.<\/p>\n<p>A\u00f1adan a estos los veintiocho c\u00edrculos socialistas gestionados por trabajadores enumerados en una tarjeta de membres\u00eda de la FCES de 1920, y lo que emerge no es solo un paisaje institucional <em>denso<\/em>, sino profundamente <em>politizado<\/em>. En los a\u00f1os posteriores a la Primera Guerra Mundial, Tur\u00edn fue el hogar de un ambiente obrero en el que una parte significativa del proletariado fabril se hab\u00eda organizado activamente en l\u00edneas socialistas y comunistas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19819\" aria-describedby=\"caption-attachment-19819\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce6.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19819\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce6.webp\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce6.webp 454w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce6-300x214.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-19819\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tarjeta de membres\u00eda de la Federazione Circoli Educativi Socialisti (1920), que enumera los \u201cc\u00edrculos\u201d socialistas gestionados por trabajadores de Tur\u00edn<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"captioned-image-container\"><\/div>\n<p>Estar\u00e9 en Tur\u00edn otra semana, lo que significa que todav\u00eda hay tiempo para algunas visitas m\u00e1s a los archivos, y para algunos paseos m\u00e1s largos trazando los contornos del mundo medio desaparecido que he estado tratando de reconstruir.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana es Primero de Mayo \u2013 una festividad de cu\u00f1o socialista que Tur\u00edn sin duda celebrar\u00e1 con pompa y circunstancia \u2013 y un recordatorio de que la izquierda turinesa no es simplemente una reliquia del pasado. Algunos de los mismos edificios que una vez albergaron imprentas socialistas o instituciones cooperativas ahora llevan un conjunto diferente de inscripciones: grafitis \u201cFree Gaza\u201d, o el omnipresente \u201cMeloni Merda\u201d. Estas pintadas son como capas arqueol\u00f3gicas en las superficies de un paisaje pol\u00edtico mucho m\u00e1s antiguo. Lo sorprendente, cuanto m\u00e1s tiempo permanezco aqu\u00ed, es cu\u00e1nto de la infraestructura del Biennio Rosso ha desaparecido, y sin embargo cu\u00e1n legible sigue siendo su huella una vez que sabes d\u00f3nde mirar.<\/p>\n<p>La historia de la izquierda rara vez ofrece lecciones prefabricadas para el presente. Pero examinar esa historia puede agudizar nuestra comprensi\u00f3n de los problemas contempor\u00e1neos. Si la hegemon\u00eda es algo que debe organizarse en la textura de la vida cotidiana, entonces la cuesti\u00f3n no es solo qu\u00e9 piensa la gente, sino qu\u00e9 tipo de espacios, pr\u00e1cticas e instituciones hacen que esos pensamientos sean colectivamente realizables y pol\u00edticamente duraderos. Esa, al menos, es la pregunta que llevar\u00e9 conmigo cuando regrese a Chicago.<\/p>\n<p class=\"header-anchor-post\"><strong>NdA<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup>&#8211; Para otra discusi\u00f3n sobre la hegemon\u00eda, echa un vistazo al art\u00edculo debajo. Todav\u00eda tengo que escribir la continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup><strong> &#8211; <\/strong>Este enfoque se opone a una tendencia \u2013 especialmente asociada con Ernesto Laclau y Chantal Mouffe \u2013 a tratar la hegemon\u00eda como un proceso principalmente discursivo. Sin negar la importancia del discurso, sostengo que volver al joven Gramsci saca a la luz c\u00f3mo la construcci\u00f3n de la hegemon\u00eda depende de densas redes de interacci\u00f3n cara a cara, incrustadas en las rutinas de la vida cotidiana y apoyadas por una infraestructura f\u00edsica muy real.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup><strong> &#8211; <\/strong>Esto significa que, a diferencia de la mayor parte de la investigaci\u00f3n contempor\u00e1nea sobre los consejos obreros, considero estas instituciones ni como un modelo replicable para la organizaci\u00f3n emancipatoria ni como un simple avatar del fracaso. En el contexto de mi proyecto, los consejos obreros se convierten en un prisma para desempacar las exigencias, tensiones y l\u00edmites de la pol\u00edtica hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup><strong> &#8211; <\/strong>V\u00e9ase Gramsci, <em>Quaderni<\/em> 10II, \u00a744. <em>Selections from the Prison Notebooks<\/em>, p. 350.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup><strong> &#8211; <\/strong>Fondazione Istituto Piemontese Antonio Gramsci. Fipag \/ Parodi \/ b. 1 \/ fasc. 4.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup><strong> &#8211; <\/strong>V\u00e9ase <em>Gramsci Vivo<\/em>, p. 33.<\/p>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<h2 class=\"header-anchor-post\"><strong>Hegemon\u00eda despu\u00e9s de la hegemon\u00eda (1)<\/strong><\/h2>\n<h3 class=\"header-anchor-post\"><em><strong>Coerci\u00f3n, consentimiento y \u201ccoerci\u00f3n muda\u201d<\/strong><\/em><\/h3>\n<p>En su libro de 2017 <em>The H-Word [La palabra H, esp. 2020]<\/em>, Perry Anderson observa que \u201cpocos t\u00e9rminos son tan conspicuos en la literatura pol\u00edtica contempor\u00e1nea, t\u00e9cnica o pol\u00e9mica, como hegemon\u00eda\u201d. Y sin embargo, como con la mayor\u00eda de las extensiones conceptuales, la difusi\u00f3n de la hegemon\u00eda no ha estado acompa\u00f1ada de claridad: \u201ca trav\u00e9s de dos milenios\u201d, sostiene Anderson, \u201cel t\u00e9rmino ha alterado su uso y desplazado su terreno muchas veces\u201d, dej\u00e1ndolo \u201cperseguido por la ambig\u00fcedad\u201d.<sup>1<\/sup><\/p>\n<div class=\"captioned-image-container\">\n<figure><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce7.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19818\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce7.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce7.webp 407w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce7-230x300.webp 230w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption class=\"image-caption\"><strong><a href=\"https:\/\/glocalworkshop.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/la-palabra-h.pdf\">Derscargar PDF<\/a><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>Tanto en su \u201cconspicuidad\u201d como en su espectral \u201cambig\u00fcedad\u201d, la suerte de la hegemon\u00eda parece reflejar la de su m\u00e1s querido te\u00f3rico moderno \u2013 Antonio Gramsci \u2013 cuyo prominente lugar en la teor\u00eda social y pol\u00edtica no va acompa\u00f1ado del tipo de consideraci\u00f3n cuidadosa que un estatus can\u00f3nico suele exigir. Como Anderson ya hab\u00eda notado en la d\u00e9cada de 1970, la recepci\u00f3n de Gramsci \u201cno fue acompa\u00f1ada por una profundidad de investigaci\u00f3n correspondiente en su obra\u201d, por lo que los escritos de Gramsci han sido \u201c<strong><a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2023\/01\/michael-denning-antonio-gramsci-prison-notebooks-theory-hegemony-class-organizing\">quiz\u00e1s m\u00e1s referenciados que realmente le\u00eddos<\/a><\/strong>\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19817\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8-734x1024.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8-734x1024.webp 734w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8-215x300.webp 215w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8-768x1072.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8-1101x1536.webp 1101w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8-1320x1842.webp 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce8.webp 1456w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, Peter Thomas (2011) pod\u00eda lamentar el mismo problema: la \u201creputaci\u00f3n\u201d de Gramsci \u201cno ha asegurado necesariamente <em>reconocimiento<\/em>\u201d, o un \u201can\u00e1lisis textual cercano y evaluaci\u00f3n de su pensamiento\u201d.<sup>3<\/sup><br \/>\nAs\u00ed, el \u201c<strong><a href=\"https:\/\/www.theideasletter.org\/essay\/beyond-arendt-and-gramsci\/\">enigm\u00e1tico marxista sardo<\/a><\/strong>\u201d comparte el destino de su \u201cconcepto insignia\u201d \u2013 hegemon\u00eda \u2013 cuya proliferaci\u00f3n parece vinculada a la imprecisi\u00f3n. Como dijo Anderson de Gramsci: \u201cel precio de una admiraci\u00f3n tan ecum\u00e9nica es necesariamente la ambig\u00fcedad\u201d.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Mi objetivo aqu\u00ed no es tanto disipar esta ambig\u00fcedad como desempaquetar un importante desacuerdo entre Perry Anderson y Peter Thomas sobre el significado de la hegemon\u00eda \u2013 un desacuerdo que considero tanto dif\u00edcil como esclarecedor. Al hacerlo, no pretendo \u201cresolver\u201d el significado de la hegemon\u00eda; eso no ser\u00eda ni posible ni deseable. Mi objetivo es simplemente pensar a trav\u00e9s de las complejidades de una categor\u00eda cuya ubicuidad la ha hecho tanto poderosa como dif\u00edcil de manejar, indispensable e imprecisa, y luego considerar c\u00f3mo los debates recientes en torno a la \u201cdominaci\u00f3n impersonal\u201d y la \u201ccoerci\u00f3n muda\u201d bajo el capitalismo se relacionan o chocan con el concepto de \u201cpol\u00edtica hegem\u00f3nica\u201d.<\/p>\n<p>En esta primera entrega, reconstruir\u00e9 la visi\u00f3n de Anderson con miras a algunas de sus fallas \u2013 as\u00ed como a sus fortalezas. En mi pr\u00f3xima publicaci\u00f3n, expondr\u00e9 la cr\u00edtica de Thomas, evaluar\u00e9 los puntos finos del desacuerdo y enmarcar\u00e9 c\u00f3mo estoy pensando todo esto en relaci\u00f3n con trabajos m\u00e1s recientes sobre la teor\u00eda marxista estructural.<\/p>\n<div class=\"captioned-image-container\">\n<figure><figcaption class=\"image-caption\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce9.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19816\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce9.webp\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce9.webp 472w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Gramsci-Pierce9-189x300.webp 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/glocalworkshop.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/las-antinomias-de-antonio-gramsci-1.pdf\">Descargar PDF<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<h3 class=\"header-anchor-post\"><strong>Hegemon\u00eda y sus \u201cantinomias\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>Un buen punto de partida es el ensayo cl\u00e1sico de Perry Anderson, <em><strong><a href=\"https:\/\/glocalworkshop.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/las-antinomias-de-antonio-gramsci-1.pdfRTFrCloLFJTGppyqEN\">Las antinomias de Antonio Gramsci<\/a><\/strong><\/em> (orig. 1976, esp. Barcelona, 1981), un texto que index\u00f3 y estructur\u00f3 la recepci\u00f3n de Gramsci en la Nueva Izquierda angl\u00f3fona. Junto al trabajo formativo de Louis Althusser, las <em>Antinomias<\/em> de Anderson proporcionaron una plantilla para lo que Thomas llama \u201cla \u2018imagen general de Gramsci\u2019 que finalmente prevalecer\u00eda en la academia y la \u2018cultura intelectual\u2019 m\u00e1s amplia\u201d.<strong><a href=\"https:\/\/marshallpierce.substack.com\/p\/hegemony-after-hegemony-pt-1?r=4dn0ze&amp;utm_campaign=post&amp;utm_medium=web&amp;triedRedirect=true#footnote-5\">5<\/a><\/strong><br \/>\nAs\u00ed, si operamos con una comprensi\u00f3n t\u00e1cita de lo que significa la hegemon\u00eda en la teor\u00eda social, esta comprensi\u00f3n es probablemente algo as\u00ed como la de Anderson.<\/p>\n<p>El movimiento general en el argumento de Anderson es interpretar la hegemon\u00eda como una categor\u00eda \u201cgen\u00e9rica\u201d del poder pol\u00edtico. Esto significa que nombra un conjunto de posibilidades o estrategias que cualquier grupo social puede, en principio, perseguir. La hegemon\u00eda es en este sentido an\u00e1loga a otras categor\u00edas, como \u201cdominaci\u00f3n\u201d: mientras que un grupo social puede tener un monopolio relativo sobre la dominaci\u00f3n en cualquier instancia dada, nada <em>en principio<\/em> impide que los roles se inviertan. As\u00ed como cualquier grupo social puede, <em>en principio<\/em>, dominar a otro, cualquier grupo social puede, en principio, perseguir la hegemon\u00eda. Dominaci\u00f3n y hegemon\u00eda son en este sentido an\u00e1logas.<\/p>\n<p>La analog\u00eda, sin embargo, se detiene ah\u00ed. Para Anderson, la hegemon\u00eda se define crucialmente como la \u201cant\u00edtesis\u201d de la dominaci\u00f3n \u2013 una de una serie de \u201coposiciones\u201d o \u201cantinomias\u201d derivadas del relato de Gramsci de la pol\u00edtica moderna. A trav\u00e9s de estas oposiciones, la hegemon\u00eda emerge como una categor\u00eda inteligible por s\u00ed misma: emerge como una \u201cmodalidad de gobierno\u201d basada en el \u201cconsentimiento\u201d \u2013 en lugar de la coerci\u00f3n; es un ejercicio de poder que tiende a desarrollarse dentro de la \u201csociedad civil\u201d \u2013 en lugar de a trav\u00e9s del \u201cEstado\u201d; y, debido a que Gramsci cre\u00eda que la \u201csociedad civil\u201d era particularmente robusta en las democracias burguesas de Europa occidental, la pol\u00edtica hegem\u00f3nica es un fen\u00f3meno t\u00edpico de \u201cOccidente\u201d \u2013 en contraste con \u201cOriente\u201d. A trav\u00e9s de estas ant\u00edtesis (consentimiento\/coerci\u00f3n, sociedad civil\/Estado, Occidente\/Oriente), Anderson desarrolla un relato conceptualmente claro y anal\u00edticamente portable de la hegemon\u00eda.<sup>6<\/sup><\/p>\n<h3 class=\"header-anchor-post\"><strong>Consentimiento y liderazgo<\/strong><\/h3>\n<p>En primer lugar, la hegemon\u00eda nombra una forma de gobierno que opera principalmente a trav\u00e9s del consentimiento activo o pasivo de los grupos subalternos, en lugar de a trav\u00e9s de su represi\u00f3n abierta o el ejercicio de la fuerza coercitiva. La intuici\u00f3n aqu\u00ed es que la estabilidad de un orden social no puede ser explicada por el puro poder f\u00edsico o militar del grupo dominante: la aceptaci\u00f3n del gobierno por parte de los gobernados debe jugar alg\u00fan papel, y en la medida en que ese papel es descomunal, se puede decir que el grupo dominante es \u201chegem\u00f3nico\u201d. Es importante destacar que esto no significa que la coerci\u00f3n desaparezca, sino m\u00e1s bien que retrocede a un segundo plano: la fuerza sigue estando disponible, pero normalmente est\u00e1 subordinada a la persuasi\u00f3n, la integraci\u00f3n ideol\u00f3gica y el liderazgo moral. En este sentido, la hegemon\u00eda desplaza o eclipsa la violencia, pero no la erradica. Nombra un modo de poder pol\u00edtico que \u201cdescansa\u201d en la aceptaci\u00f3n, de modo que el poder se ejerce de manera oblicua, a trav\u00e9s del \u201cliderazgo\u201d en lugar del \u201cmando\u201d.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>El concepto de liderazgo es crucial aqu\u00ed, porque ayuda a distinguir la hegemon\u00eda de algo as\u00ed como lo que Noam Chomsky llamar\u00eda \u201cconsentimiento fabricado\u201d. Para Chomsky, los gobiernos supuestamente liberales o democr\u00e1ticos tienden a mantenerse a trav\u00e9s de la desinformaci\u00f3n, los medios capitalistas y la ideolog\u00eda jer\u00e1rquica, que subyugan o difunden eficazmente la contestaci\u00f3n u oposici\u00f3n interna. Esto puede estar relacionado con la hegemon\u00eda, pero para Anderson, no es lo mismo.<\/p>\n<p>Esto se debe a que, aunque la hegemon\u00eda es invocada para explicar la estabilidad del \u201cpoder de la clase dominante en las democracias burguesas\u201d,<sup>8 <\/sup>tambi\u00e9n est\u00e1 destinada a cubrir las relaciones entre grupos sociales que est\u00e1n <em>aliados<\/em>, no en conflicto. Para Gramsci, el ejemplo paradigm\u00e1tico es la relaci\u00f3n entre las clases trabajadoras urbanas y el liderazgo jacobino de la Revoluci\u00f3n Francesa en su fase m\u00e1s radical (1792-1793). En el relato de Gramsci, los jacobinos <em>lideraban<\/em> a las clases trabajadoras, y las clases trabajadoras <em>consent\u00edan<\/em> ese liderazgo, pero este no era precisamente un caso de consentimiento \u201cfabricado\u201d en el sentido de Chomsky. M\u00e1s bien, los jacobinos formaron una <em>genuina alianza<\/em> con las clases trabajadoras, y h\u00e1bilmente \u2013 pero <em>no falsamente<\/em> \u2013 articularon esta alianza en t\u00e9rminos de un proyecto com\u00fan: la lucha revolucionaria por la libertad, la igualdad y la fraternidad.<\/p>\n<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p><strong>La hegemon\u00eda cubre una serie de relaciones que mantienen unidas formas relativamente consensuales de cooperaci\u00f3n entre grupos sociales, siempre que esos grupos puedan distinguirse m\u00e1s o menos claramente como \u201cl\u00edderes\u201d y \u201cseguidores\u201d.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>La interpretaci\u00f3n por Gramsci de estos eventos est\u00e1 conectada a una comprensi\u00f3n t\u00e1cita \u2013 aproximadamente marxiana \u2013 de los intereses. Llama a los intereses de cualquier grupo dado intereses \u201cecon\u00f3mico-corporativos\u201d, y en este sentido, los intereses \u201cecon\u00f3mico-corporativos\u201d del liderazgo jacobino y los de las clases trabajadoras urbanas no eran los mismos: el Club Jacobino estaba compuesto principalmente por profesionales educados y propietarios de tierras.<\/p>\n<p>Lo que fue notable en el contexto revolucionario franc\u00e9s, para Gramsci, fue la forma en que la hegemon\u00eda de los jacobinos emergi\u00f3 mientras aflojaban su apego a toda la gama de sus intereses \u201cecon\u00f3mico-corporativos\u201d, construyendo una agenda que reflejaba y absorb\u00eda algunos de los intereses \u201cecon\u00f3mico-corporativos\u201d de las clases trabajadoras urbanas. Una vez establecida esta alianza entre clases, sugiere, la Revoluci\u00f3n pas\u00f3 de una etapa \u201cecon\u00f3mico-corporativa\u201d \u2013 la lucha de un grupo de \u00e9lites relativas dentro del Tercer Estado \u2013 a una etapa \u201chegem\u00f3nica\u201d, articulada como la lucha de la \u201cnaci\u00f3n\u201d en su conjunto.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, la hegemon\u00eda cubre una serie de relaciones que mantienen unidas formas relativamente consensuales de cooperaci\u00f3n entre grupos sociales, siempre que esos grupos puedan distinguirse m\u00e1s o menos claramente como \u201cl\u00edderes\u201d y \u201cseguidores\u201d. Como veremos, la cr\u00edtica de Thomas a Anderson saca a la luz la curiosa forma en que Gramsci parece menos interesado de lo que esperar\u00edamos en distinguir las relaciones hegem\u00f3nicas \u201cbuenas\u201d (el liderazgo del partido jacobino, o el liderazgo del proletariado ruso durante la Revoluci\u00f3n de Octubre) de las relaciones \u201cmalas\u201d (las que estabilizan las relaciones sociales capitalistas bajo la democracia burguesa).<sup>9<\/sup><\/p>\n<h3 class=\"header-anchor-post\"><strong>Sociedad civil y cultura<\/strong><\/h3>\n<p>Anderson subraya que construir y mantener la hegemon\u00eda tiene mucho que ver con la presencia de lo que los soci\u00f3logos llaman \u201cinstituciones intermedias\u201d. En la Revoluci\u00f3n Francesa, estas instituciones inclu\u00edan la prensa, as\u00ed como el enorme n\u00famero de clubes pol\u00edticos, reuniones regulares y asambleas improvisadas en las que circulaban tanto las clases trabajadoras urbanas como el liderazgo jacobino. En contextos no revolucionarios, incluyen la densa red de instituciones m\u00e1s o menos formales \u2013 la prensa, los partidos pol\u00edticos, las escuelas e iglesias, los sindicatos, las asociaciones culturales y las organizaciones privadas \u2013 que se interponen entre los individuos y \u201cel aparato estatal\u201d.<sup>10<\/sup><br \/>\nEn cualquier caso, la hegemon\u00eda se configura como una forma de poder cuyos canales privilegiados pasan a trav\u00e9s de la \u201csociedad civil\u201d, en lugar de a trav\u00e9s del \u201cEstado\u201d.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>El pensamiento b\u00e1sico aqu\u00ed es que es sobre este terreno asociativo donde se organiza y estabiliza el consentimiento, a medida que los grupos sociales se unen a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas de educaci\u00f3n, edificaci\u00f3n moral y cultivo ideol\u00f3gico. En contraste con la \u201csociedad civil\u201d, el Estado propiamente dicho aparece como el sitio donde la coerci\u00f3n se concentra y codifica, en forma de ley, poder policial y fuerza militar. La hegemon\u00eda presupone, por tanto, una autonom\u00eda relativa de la sociedad civil con respecto al Estado: es solo donde la vida social no es absorbida inmediatamente por el \u201cmando\u201d pol\u00edtico que el \u201cliderazgo\u201d puede ejercerse a trav\u00e9s de la persuasi\u00f3n y la cooperaci\u00f3n en lugar de mediante la fuerza coercitiva.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias m\u00e1s importantes de esta perspectiva es que efect\u00faa un desplazamiento en el campo de la estrategia pol\u00edtica. Si el poder pol\u00edtico est\u00e1 en cierto sentido \u201cbasado en\u201d relaciones de consentimiento organizadas fuera del Estado,<sup>12 <\/sup>se deduce que este dominio de relaciones deber\u00eda ser el objetivo de las intervenciones de los grupos que buscan transformar el orden social o pol\u00edtico. En otras palabras, la \u201clucha de clases\u201d no debe apuntar solo a la toma del poder estatal, sino que tambi\u00e9n debe insertarse en una serie prolongada de intervenciones dentro de la sociedad civil \u2013 lo que Gramsci llam\u00f3 una \u201cguerra de posici\u00f3n\u201d \u2013 donde se forjan alianzas, se consolidan visiones del mundo y la autoridad se vuelve inteligible como sentido com\u00fan.<sup>13 <\/sup>Especialmente en contextos percibidos como no revolucionarios (por ejemplo, \u201cOccidente\u201d durante la mayor parte del siglo pasado), la \u201cguerra de posici\u00f3n\u201d se convierte en una estrategia a trav\u00e9s de la cual se puede construir gradualmente la \u201ccontrahegemon\u00eda\u201d.<\/p>\n<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p><strong>Para Anderson, la hegemon\u00eda es una forma \u201cgen\u00e9rica\u201d de poder pol\u00edtico basada en el consentimiento y anclada en las instituciones de la sociedad civil.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>En resumen, el ensayo de 1971 de Anderson desarrolla sistem\u00e1ticamente un relato de la hegemon\u00eda que, para muchos de nosotros, es al menos algo familiar. La hegemon\u00eda es una forma \u201cgen\u00e9rica\u201d de poder pol\u00edtico basada en el consentimiento y anclada en las instituciones de la sociedad civil.<\/p>\n<p>Esto implica, finalmente, que la hegemon\u00eda est\u00e1 profundamente vinculada a la \u201c<em>supremac\u00eda<\/em> cultural\u201d del grupo social \u201chegem\u00f3nico\u201d \u2013 de modo que lo que aparece como \u201csentido com\u00fan\u201d es ampliamente compatible con los intereses \u201cecon\u00f3mico-corporativos\u201d de este grupo. Desde esta perspectiva, los \u201cintelectuales\u201d en el sentido m\u00e1s amplio \u2013 no solo acad\u00e9micos, periodistas y personalidades de los medios, sino tambi\u00e9n l\u00edderes pol\u00edticos, culturales y religiosos \u2013 juegan un papel clave en la elaboraci\u00f3n y mantenimiento de la hegemon\u00eda. Como dice Anderson, los intelectuales \u201cmedian la hegemon\u00eda\u201d del grupo que representan sobre otros grupos sociales, \u201ca trav\u00e9s de los sistemas ideol\u00f3gicos de los cuales los intelectuales son los agentes organizadores\u201d.<sup>14<\/sup><\/p>\n<p>La imagen resultante de la pol\u00edtica privilegia la lucha ideol\u00f3gica en la \u201csociedad civil\u201d sobre el enfrentamiento abierto con el Estado. Para Anderson, entonces, Gramsci proporciona una base te\u00f3rica para las estrategias posteriores de gradualismo socialista, expresadas paradigm\u00e1ticamente en la ola de \u201ceurocomunismo\u201d reformista de la d\u00e9cada de 1970. A mediados de esa d\u00e9cada, el notable descubrimiento de Anderson fue haber encontrado en Gramsci tanto una anticipaci\u00f3n como un andamiaje autoritativo para la Nueva Izquierda postmarxista \u2013 que desplazar\u00eda la lucha revolucionaria con \u201cintervenciones\u201d de orden fundamentalmente \u201ccultural\u201d y \u201cdiscursivo\u201d.<\/p>\n<h3 class=\"header-anchor-post\"><strong>Revoluci\u00f3n despu\u00e9s de la hegemon\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>Como recordar\u00e1n aquellos familiarizados con el ensayo de Anderson, de ninguna manera refleja una celebraci\u00f3n de esta imagen de la pol\u00edtica. Por el contrario, Anderson trata el hecho de que Gramsci privilegie la lucha ideol\u00f3gica en la sociedad civil como un s\u00edntoma de una \u201cconfusi\u00f3n\u201d real sobre la naturaleza del \u201cpoder de la clase burguesa\u201d.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p>Por un lado, argumenta, la reducci\u00f3n de la estrategia revolucionaria a una \u201cguerra de posici\u00f3n\u201d corre el riesgo de disolver la pol\u00edtica revolucionaria en un programa de transformaci\u00f3n cultural y moral \u2013 finalmente desvincul\u00e1ndola del objetivo de una verdadera ruptura con las relaciones sociales capitalistas. (En la d\u00e9cada siguiente a la publicaci\u00f3n de las <em>Antinomias<\/em> de Anderson, esta preocupaci\u00f3n dar\u00eda frutos en el trabajo de Laclau y Mouffe). Por otro lado, Anderson argumenta que el riesgo m\u00e1s serio es que el marco de Gramsci permita que el n\u00facleo coercitivo del poder capitalista quede fuera de vista. Por densas que sean las redes de la sociedad civil, el Estado burgu\u00e9s sigue siendo, en \u00faltima instancia, un aparato armado de represi\u00f3n que no puede disolverse solo mediante la persuasi\u00f3n. Desde esta perspectiva, cualquier proyecto revolucionario debe contar con el car\u00e1cter necesariamente repentino y violento de las situaciones revolucionarias \u2013 en las que la velocidad, la audacia y la fragmentaci\u00f3n del aparato represivo del Estado se vuelven decisivas.<sup>16<\/sup><\/p>\n<div class=\"callout-block\" data-callout=\"true\">\n<p><strong>Por densas que sean las redes de la sociedad civil, el Estado burgu\u00e9s sigue siendo un aparato armado de represi\u00f3n que no puede disolverse solo mediante la persuasi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>La lectura de Gramsci por parte de Anderson \u2013 y su influyente relato de la hegemon\u00eda, en particular \u2013 act\u00faa en \u00faltima instancia como una pantalla sobre la cual puede proyectar su propio proyecto pol\u00edtico m\u00e1s transparentemente \u201crevolucionario\u201d: la \u201cguerra de posici\u00f3n\u201d nunca podr\u00e1 eclipsar por completo la \u201cguerra de maniobra\u201d, a menos que el horizonte de la revoluci\u00f3n sea definitivamente abandonado. Pero esto plantea una pregunta importante: \u00bfes el relato de Anderson de la hegemon\u00eda tan convincente como se ha asumido? Esta pregunta importa no solo desde la perspectiva relativamente trivial de la ex\u00e9gesis gramsciana \u2013 si Anderson acierta con Gramsci \u2013 sino porque un relato alternativo de la hegemon\u00eda podr\u00eda revelar posibilidades estrat\u00e9gicas que la lectura \u201cantin\u00f3mica\u201d de Anderson empuja fuera de la vista.<\/p>\n<p class=\"header-anchor-post\"><strong>NdA<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup><strong>&#8211; <\/strong>Perry Anderson, <em>The H-Word<\/em>, vii, 180.<\/p>\n<p><sup>2 <\/sup><strong>&#8211;<\/strong>Perry Anderson, <em>The Antinomies of Antonio Gramsci<\/em>, 5.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup><strong>&#8211;<\/strong>Peter Thomas, <em>The Gramscian Moment<\/em>, xvii.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup><strong>&#8211;<\/strong>Anderson, <em>ibid.<\/em><\/p>\n<p><sup>5 <\/sup><strong>&#8211;<\/strong>Thomas, <em>ibid.<\/em>, xix.<\/p>\n<p><sup>6 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong>En lo que sigue, me centro en consentimiento\/coerci\u00f3n y sociedad civil\/Estado. Aunque interesante por s\u00ed misma y extremadamente importante para Gramsci desde la perspectiva de la estrategia revolucionaria, examinar la oposici\u00f3n Occidente\/Oriente abrir\u00eda una lata de gusanos innecesaria. Baste decir que, a todos los efectos pr\u00e1cticos, \u201cOriente\u201d en este contexto significaba: la Rusia prerrevolucionaria. El relato de Gramsci de la hegemon\u00eda debe leerse en el contexto de los debates entre los comunistas de Europa occidental sobre los resultados divergentes de la Revoluci\u00f3n de Octubre y los movimientos revolucionarios fallidos que barrieron Europa occidental entre 1917 y 1920.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup><strong>&#8211; <\/strong>Anderson, <em>ibid.<\/em>, 41, 21.<\/p>\n<p><sup>8 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 7.<\/p>\n<p><sup>9 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong>Por su parte, Anderson cuestiona la correspondencia estructural que Gramsci parece establecer entre el proletariado en la lucha contra el capitalismo y el liderazgo jacobino de esa revoluci\u00f3n \u201cburguesa\u201d arquet\u00edpica \u2013 la francesa: \u201ces importante recordar el conocido principio marxista de que la clase obrera bajo el capitalismo es intr\u00ednsecamente incapaz de ser la clase culturalmente dominante, porque est\u00e1 estructuralmente expropiada por su posici\u00f3n de clase de algunos de los medios esenciales de producci\u00f3n cultural \u2013 educaci\u00f3n, tradici\u00f3n, ocio \u2013 en contraste con la burgues\u00eda de la Ilustraci\u00f3n, que pod\u00eda generar su propia cultura superior dentro del marco del <em>Ancien R\u00e9gime<\/em>. &#8230; Mientras que la falta de correspondencia estructural entre las posiciones de la clase burguesa dentro de la sociedad feudal y la clase obrera dentro de la sociedad capitalista [no] se registre constantemente, el riesgo de un deslizamiento te\u00f3rico de uno a otro [est\u00e1] siempre potencialmente presente en el uso com\u00fan del t\u00e9rmino hegemon\u00eda por parte de [Gramsci]. La asimilaci\u00f3n m\u00e1s que ocasional de las revoluciones burguesas y proletarias en sus escritos sobre el jacobinismo demuestra que Gramsci no era inmune a esta confusi\u00f3n\u201d. <em>Ibid<\/em>. p. 46.<\/p>\n<p><sup>10 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 21-22.<\/p>\n<p><sup>11 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 34-35; cf., 10-12.<\/p>\n<p><sup>12 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 42.<\/p>\n<p><sup>13 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 11-13.<\/p>\n<p><sup>14 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 19, 21.<\/p>\n<p><sup>15 <\/sup><em>Ibi- d<\/em>., 76.<\/p>\n<p><sup>16 <\/sup><strong>&#8211; <\/strong><em>Ibid<\/em>., 75.<\/p>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<div class=\"captioned-image-container\">\n<figure>\n<div class=\"image2-inset\">\n<picture><source srcset=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!hCTr!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F72b68aa3-39f4-4799-8661-0dc8053edc1a_1167x1167.jpeg 424w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!hCTr!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F72b68aa3-39f4-4799-8661-0dc8053edc1a_1167x1167.jpeg 848w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!hCTr!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F72b68aa3-39f4-4799-8661-0dc8053edc1a_1167x1167.jpeg 1272w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!hCTr!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F72b68aa3-39f4-4799-8661-0dc8053edc1a_1167x1167.jpeg 1456w\" type=\"image\/webp\" sizes=\"100vw\" \/><\/picture>\n<div class=\"image-link-expand\">\n<div class=\"pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption class=\"image-caption\">Marshall Pierce es candidato a doctorado en Teor\u00eda Pol\u00edtica en la Universidad de Chicago. Su investigaci\u00f3n aborda el legado hist\u00f3rico y la resonancia contempor\u00e1nea de la democracia proletaria y plebeya, con \u00e9nfasis en la pol\u00edtica del trabajo, las din\u00e1micas de la composici\u00f3n de clase y las dial\u00e9cticas de la derrota y la reinvenci\u00f3n pol\u00edtica. El proyecto de tesis de Marshall examina el auge y la ca\u00edda de los consejos obreros revolucionarios en la Europa de principios del siglo XX. Esta investigaci\u00f3n reconstruye tanto la promesa como la derrota hist\u00f3rica de los esfuerzos por construir la \u201cdemocracia obrera\u201d: formas insurgentes de autogobierno que reclamaban autoridad sobre las condiciones de la vida econ\u00f3mica y pol\u00edtica. En 2024-2025, fue becario de intercambio en la \u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales (EHESS) en Par\u00eds.Fuente: Blog de Fausto Giudice, 9 de mayo de 2026 (<a href=\"https:\/\/faustotounsi.substack.com\/p\/tras-las-huellas-de-gramsci-de-chicago\">https:\/\/faustotounsi.substack.com\/p\/tras-las-huellas-de-gramsci-de-chicago<\/a>)<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Tlaxcala<\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como viejo adepto de Antonio Gramsci \u2014de quien hice m\u00edo el lema, tomado de Romain Rolland: \u00abpesimismo de la inteligencia,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19825,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1546],"tags":[],"class_list":["post-19815","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antonio-gramsci"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19815","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19815"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19815\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19827,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19815\/revisions\/19827"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19815"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19815"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19815"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}