{"id":19871,"date":"2026-05-23T05:00:32","date_gmt":"2026-05-23T04:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19871"},"modified":"2026-05-22T21:02:19","modified_gmt":"2026-05-22T20:02:19","slug":"para-destruir-el-capitalismo-hay-que-entender-como-empezo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19871","title":{"rendered":"Para destruir el capitalismo, hay que entender c\u00f3mo empez\u00f3"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-82874 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-historia category-homecentro category-inglaterra category-resena category-teoria tag-capitalismo tag-feudalismo tag-historia tag-marxismo tag-tecnofeudalismo tag-teoria entry\">\n<article class=\"normal\">\n<div class=\"post-header\">\n<p class=\"post-excerpt\"><strong>Si de lo que se trata es de derribar el sistema, primero hay que descifrar c\u00f3mo naci\u00f3. El debate sobre la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo no es un fetiche acad\u00e9mico: es la clave te\u00f3rica para comprender (y combatir) las complejidades de nuestro presente.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div class=\"post-content\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El art\u00edculo que sigue es una rese\u00f1a de <em>Mother of Capital: How Rent Gave Birth to Modernity<\/em>, de Matthew Costa (Pluto Press, 2025).<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Mother-of-capital.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-19872\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Mother-of-capital.jpg\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Mother-of-capital.jpg 648w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Mother-of-capital-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 194px) 100vw, 194px\" \/><\/a>\u00bfC\u00f3mo dio origen el mundo medieval a nuestro sistema moderno de acumulaci\u00f3n capitalista basado en la competencia? El nuevo libro de Matthew Costa, historiador marxista y alto funcionario del Ministerio de Hacienda de Nueva Gales del Sur, ofrece una respuesta convincente y sintetiza una amplia bibliograf\u00eda sobre el tema. <em>Mother of Capital: How Rent Gave Birth to Modernity<\/em> ofrece un relato cautivador de la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo, un tema que ha sido objeto de debate entre historiadores y economistas durante siglos.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El debate sobre la transici\u00f3n<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>Costa se posiciona firmemente en el bando del historiador econ\u00f3mico Robert Brenner, quien hace cincuenta a\u00f1os inici\u00f3 lo que se conoci\u00f3 como el Debate Brenner con su ensayo en la revista <em>Past &amp; Present<\/em> \u00abEstructura de clases agraria y desarrollo econ\u00f3mico en la Europa preindustrial\u00bb. Con ese art\u00edculo el joven Brenner se convirti\u00f3 en una espina clavada para varios acad\u00e9micos, a cuyas teor\u00edas rivales apunt\u00f3 deliberadamente al argumentar, de manera controvertida, que el capitalismo se origin\u00f3 en el campo ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>A partir de un sistema feudal de extracci\u00f3n coercitiva del excedente econ\u00f3mico de los campesinos por parte de los nobles y la corona, surgi\u00f3 una nueva clase de arrendatarios. Esta nueva clase protocapitalista compet\u00eda entre s\u00ed para pagar rentas a los terratenientes, invirtiendo para aumentar la productividad de la agricultura. <em>Mother of Capital<\/em> profundiza y populariza este debate de larga data.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo \u00abEstructura de clases agraria\u00bb, Brenner descartaba el \u00abmalthusianismo secular\u00bb de aquellos pensadores que explicaban el surgimiento del capitalismo apelando a lo que \u00e9l denomin\u00f3 el modelo demogr\u00e1fico. Seg\u00fan estos historiadores, el crecimiento poblacional generaba mano de obra barata que pod\u00eda ser f\u00e1cilmente sometida durante el per\u00edodo feudal. Cuando la Peste Negra a mediados del siglo XIV revirti\u00f3 la tendencia demogr\u00e1fica, la posici\u00f3n de los campesinos se fortaleci\u00f3 y les permiti\u00f3 negociar una mayor compensaci\u00f3n con sus se\u00f1ores. Este cambio dio lugar a una disminuci\u00f3n de las ganancias agr\u00edcolas de los se\u00f1ores y a mayores ingresos para los campesinos.<\/p>\n<p>Los campesinos entonces comenzaron a ejercer su nueva influencia sobre sus se\u00f1ores, abandonando un se\u00f1or\u00edo para obtener mejores salarios en otro, desmantelando as\u00ed el sistema de jurisdicciones locales se\u00f1oriales que cada vez fracasaban m\u00e1s a la hora de hacer cumplir las leyes consuetudinarias dise\u00f1adas para mantener a los campesinos atados a la tierra. Esto empoder\u00f3 a una nueva clase de trabajadores asalariados movilizados, cuyo surgimiento llev\u00f3 a los se\u00f1ores feudales a imponer los cercamientos, sentando las bases para una serie de revueltas condenadas al fracaso por parte de la clase campesina.<\/p>\n<p>Brenner tambi\u00e9n descart\u00f3 el \u00abmodelo de comercializaci\u00f3n\u00bb defendido por primera vez por Adam Smith. Seg\u00fan el autor de <em>La riqueza de las naciones<\/em>, el crecimiento constante del comercio y los intercambios super\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n decisivo en la Edad Moderna, dando lugar al capitalismo al desatar fuerzas ya latentes en la sociedad.<\/p>\n<p>En contra de estas dos visiones, Brenner argument\u00f3 que el capitalismo surgi\u00f3 como consecuencia de la lucha de clases entre los campesinos y sus se\u00f1ores. Las ganancias producidas por el intercambio, las transformaciones demogr\u00e1ficas y la Peste Negra exist\u00edan dentro de un conjunto de relaciones sociales definidas por el poder relativo de una clase sobre otra. \u00abEn mi opini\u00f3n\u00bb, escribi\u00f3 Brenner, \u00abfue la aparici\u00f3n de la estructura cl\u00e1sica de terratenientes, capitalistas, arrendatarios y trabajadores asalariados lo que hizo posible la transformaci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola en Inglaterra, y esto, a su vez, fue la clave del desarrollo econ\u00f3mico general excepcionalmente exitoso de Inglaterra\u00bb.<\/p>\n<p>Costa sostiene que lo que impulsa el cambio trascendental del feudalismo al capitalismo es la din\u00e1mica interna de las \u00abrelaciones de propiedad social\u00bb inglesas. \u00abNada lo explica m\u00e1s que eso\u00bb, afirma Costa con audacia. La comercializaci\u00f3n, la mercantilizaci\u00f3n, el trabajo asalariado e incluso la Reforma y la historia revolucionaria inglesa surgen de un cambio en el equilibrio interno de las relaciones de propiedad social. No es que estas relaciones determinen el capitalismo, sino que su interacci\u00f3n con la constelaci\u00f3n de poder en la Inglaterra medieval simplemente dio lugar al capitalismo.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfUna historia inglesa?<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>La contingencia radical del capitalismo es, por lo tanto, un tema central del libro de Costa, aunque ni \u00e9l ni Brenner son los \u00fanicos autores que insisten en sus or\u00edgenes ingleses. Por ejemplo, en <em>Origins of English Individualism<\/em>, Alan Macfarlane afirm\u00f3 que la cultura de la Inglaterra medieval era profundamente hostil al feudalismo \u2014un t\u00e9rmino que solo se generaliz\u00f3 en el siglo XIX\u2014 incluso antes de que fuera capitalista.<\/p>\n<p>Las relaciones sociales y los acuerdos legales t\u00edpicamente asociados con el feudalismo, como los matrimonios concertados, el mantenimiento del terru\u00f1o familiar en manos de una sola familia y la tendencia a trabajar donde se hab\u00eda nacido, estaban, seg\u00fan Macfarlane, notablemente ausentes en gran parte de Inglaterra durante el apogeo de la \u00e9poca medieval. Los ingleses, argument\u00f3, son una naci\u00f3n de artesanos altamente m\u00f3vil, atomizada e individualista, cuya cultura proporcion\u00f3 los requisitos previos \u00fanicos para dar lugar al capitalismo y a la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>Hay algo sospechosamente teleol\u00f3gico en estos argumentos, que guardan un gran parecido con la tesis de la comercializaci\u00f3n planteada por primera vez por Smith, quien insisti\u00f3 en que el \u00abtr\u00e1fico, el trueque y el intercambio\u00bb eran caracter\u00edsticas \u00abimposibles de erradicar\u00bb de las relaciones sociales humanas. Costa, por el contrario, sostiene que si bien el capitalismo se gest\u00f3 efectivamente en el laboratorio de las relaciones sociales de la Inglaterra medieval (y se globalizar\u00eda a trav\u00e9s del comercio y el colonialismo), esto no fue determinado por \u00abcostumbres culturales\u00bb, sino que fue un efecto contingente de las relaciones de poder.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La formaci\u00f3n de la clase campesina inglesa<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>En la Inglaterra feudal la renta se recaudaba a trav\u00e9s de un sistema tributario, por el cual los se\u00f1ores recib\u00edan dinero de los arrendatarios en forma de efectivo o \u00aben especie\u00bb (una parte de las cosechas o una proporci\u00f3n de cabezas de ganado) en los momentos de cosecha pero tambi\u00e9n cuando los campesinos se casaban, mor\u00edan, se convert\u00edan en sacerdotes o incluso ten\u00edan hijos fuera del matrimonio. Este sistema de recaudaci\u00f3n a trav\u00e9s de la renta se manten\u00eda mediante una mezcla de costumbre y ley, adjudicado a trav\u00e9s de tribunales se\u00f1oriales y, cuando era necesario, mediante la fuerza.<\/p>\n<p>Los se\u00f1ores canalizaban dinero y servicio de caballer\u00eda hacia la corona, pero controlaban cada vez m\u00e1s el poder de esta \u00faltima a trav\u00e9s del Parlamento para proteger sus propios intereses locales. Colectivamente, los barones y la peque\u00f1a nobleza (arrendatarios ricos) utilizaron el Parlamento para introducir impuestos generales que sustituyeran una gran proporci\u00f3n de las rentas que pagaban a la corona. Se hicieron excepciones para sus propias propiedades, lo que hizo recaer la carga fiscal sobre la poblaci\u00f3n campesina.<\/p>\n<p>El surgimiento de este equilibrio \u00abfederalizado\u00bb entre la corona y los se\u00f1ores es un tema central del libro de Costa. En Inglaterra, la corona era lo suficientemente fuerte como para resolver disputas territoriales entre los se\u00f1ores, pero no lo suficiente como para convertirlos en meros instrumentos de su poder. \u00abEl poder centr\u00edfugo de los se\u00f1ores locales manten\u00eda a raya al poder centr\u00edpeto de la Corona\u00bb, escribe Costa. \u00abFormando un \u201cmecanismo homeost\u00e1tico\u201d en el que ni el poder local ni el central alcanzaban la supremac\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la Peste Negra, el campesinado se transform\u00f3 en una fuerza de trabajo m\u00f3vil que amenazaba el modelo extractivo que defin\u00eda el se\u00f1or\u00edo ingl\u00e9s. Al principio, los se\u00f1ores, con el apoyo de una corona ambivalente que tem\u00eda la guerra civil, intentaron simplemente coaccionar a los campesinos aplastando varias revueltas a finales del siglo XIV. Tambi\u00e9n aprobaron nueva legislaci\u00f3n consuetudinaria punitiva a trav\u00e9s de los tribunales se\u00f1oriales que durante generaciones hab\u00edan reproducido el sistema feudal. Nada de esto funcion\u00f3: la Peste Negra, que hab\u00eda diezmado a la poblaci\u00f3n, cre\u00f3 grandes disparidades entre lo que un campesino pod\u00eda ganar de un se\u00f1or\u00edo a otro.<\/p>\n<p>El sistema feudal se hab\u00eda basado en la solidaridad entre los se\u00f1ores y en el empobrecimiento generalizado de sus campesinos, pero la Peste Negra supuso un <em>shock<\/em> econ\u00f3mico tanto para la oferta de mano de obra como para los ingresos. En respuesta a esta nueva realidad, los se\u00f1ores innovaron para salir de este problema y sobrevivir. El nuevo juego consist\u00eda en la competencia por los recursos y, de manera lenta pero segura, en dejar de lado a la corona y convertirse ellos mismos en el futuro Estado brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Los se\u00f1ores ingleses comenzaron entonces a arrendar sus tierras a una nueva clase de peque\u00f1os propietarios rurales que se caracterizaba por su movilidad, su esp\u00edritu competitivo y sus conocimientos de contabilidad. Esto permiti\u00f3 a los se\u00f1ores acumular capital mediante el cultivo de productos comerciales destinados al mercado. La mercantilizaci\u00f3n de la tierra iba en contra de los intereses de la corona, que tem\u00eda que los cercamientos provocaran una reacci\u00f3n violenta que desencadenara una guerra civil.<\/p>\n<p>Solo en la Inglaterra medieval, tras la Peste Negra, sostiene Costa, existi\u00f3 ese equilibrio particular entre el poder se\u00f1orial y el mon\u00e1rquico que impidi\u00f3 que el feudalismo derivara en absolutismo, como ocurri\u00f3 en el resto del continente europeo (aunque este \u00faltimo proceso queda notablemente sin examinar en <em>Mother of Capital<\/em>). \u00abLos se\u00f1ores ingleses perdieron el control sobre los cuerpos de los campesinos\u00bb, escribe Costa. \u00abPero, a diferencia de los se\u00f1ores continentales, con el fuerte respaldo de la Corona, los se\u00f1ores de Inglaterra conservaron el control de la tierra en un grado \u00fanico\u00bb.<\/p>\n<p>Los campesinos, que antes eran la fuente de la riqueza de los se\u00f1ores, se convirtieron en una carga. Con el ascenso de la nueva clase protocapitalista de productores comerciales, los se\u00f1ores decidieron expulsar a los campesinos de la tierra mediante el cercamiento.<\/p>\n<p>El n\u00facleo del argumento de Costa es que la relaci\u00f3n de renta tributaria se transform\u00f3 en una de arrendamiento competitivo. La renta sigui\u00f3 siendo central; fue su transformaci\u00f3n de dinero extra\u00eddo del trabajo campesino a dinero extra\u00eddo de la tierra administrada por peque\u00f1os propietarios laboriosos lo que dio origen al capitalismo. Un proceso, por supuesto, en absoluto exento de sufrimientos. El colapso de los ingresos por rentas causado por la Peste Negra amenaz\u00f3 el sistema tributario y, por tanto, a la propia nobleza.<\/p>\n<p>Si bien las revueltas campesinas del siglo XIV fueron sofocadas por la corona y los se\u00f1ores, estos \u00faltimos se volver\u00edan lentamente contra la primera, lo que condujo a la Guerra Civil Inglesa y a la Revoluci\u00f3n Gloriosa en el siglo XVII, que fueron en la pr\u00e1ctica un enfrentamiento final. Solo entonces se domesticar\u00eda a la corona y surgir\u00eda una clase capitalista inglesa modernizadora.<\/p>\n<p>Los se\u00f1ores se transformaron en la aristocracia que se benefici\u00f3 de la riqueza de esta nueva clase capitalista. Mientras que Francia respondi\u00f3 a la Peste Negra con una monarqu\u00eda absoluta que vio aumentar los rendimientos agr\u00edcolas en un 20% entre 1600 y 1800, Inglaterra dio origen al capitalismo, que duplic\u00f3 su productividad durante el mismo per\u00edodo.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfY la agencia?<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>Quiz\u00e1s resulte sorprendente, pero la historia de Costa asigna poca agencia a las personas o incluso a las clases. \u00abCambiar el mundo no es solo una cuesti\u00f3n de fuerza de voluntad\u00bb, escribe. Analiza varios intentos de revertir el curso de la historia, como la Rebeli\u00f3n de Kett contra los cercamientos en 1549 y <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2026\/05\/el-capitalismo-se-construyo-sobre-las-ruinas-de-los-comunes\/\">los <em>levellers<\/em> y los <em>diggers<\/em><\/a> de la guerra civil un siglo despu\u00e9s, pero considera estos eventos como esfuerzos fallidos por resistir la expansi\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas.<\/p>\n<p>Esto va en contra de las ideas de historiadores como <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2022\/05\/los-marxistas-y-la-edad-media\/\">Rodney Hilton<\/a>, quien enfatiz\u00f3 el papel de la resistencia campesina en el siglo XIV para superar el feudalismo. Pero Costa, al igual que Hilton, tambi\u00e9n critica la noci\u00f3n de que la historia era simplemente mec\u00e1nica y estaba determinada por completo por la estructura. En cambio, defiende la visi\u00f3n dial\u00e9ctica de que ni la agencia ni las estructuras dan forma al mundo, sino que se dan forma entre s\u00ed para dar forma al mundo (aunque sus cr\u00edticos podr\u00edan, no sin raz\u00f3n, ver esto como un intento de quedarse con lo mejor de ambos mundos).<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda religiosa, que seg\u00fan Costa proporcion\u00f3 al feudalismo su justificaci\u00f3n moral, recibe un tratamiento breve pero interesante en <em>Mother of Capital<\/em>. La jerarqu\u00eda feudal era bendecida por Dios y reflejaba la jerarqu\u00eda celestial de la Hueste de las Huestes, desde los \u00e1ngeles, los santos y los sacerdotes hasta los laicos. La renta era tab\u00fa si no se ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que se pagaba por algo de \u00abvalor real\u00bb. En teolog\u00eda, la obediencia a los superiores espirituales sosten\u00eda la existencia misma, pero este sistema sagrado se traslad\u00f3 en la \u00e9poca medieval a las relaciones sociales seculares. La teolog\u00eda del feudalismo ve\u00eda la renta como un pacto entre el se\u00f1or y sus campesinos y, aunque no siempre se entend\u00eda conscientemente en estos t\u00e9rminos, la ideolog\u00eda fue lo suficientemente fuerte como para preservar el sistema durante siglos.<\/p>\n<p>Analizando el poema rom\u00e1ntico del siglo XIII <em>King Horn<\/em>, Costa observa que las ideas morales sobre la importancia de la renta tambi\u00e9n dieron forma a nociones seculares como la caballer\u00eda. En estos relatos, la renta no se entiende como una carga, sino, parad\u00f3jicamente, como un honor otorgado por un se\u00f1or:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El rey ofrece a su hija en matrimonio a Horn, un prometedor caballero. Horn rechaza la oferta del rey alegando que no es digno de ella. En su lugar, propone que, tras completar siete a\u00f1os de servicio al rey, podr\u00eda ganarse la mano de la princesa como renta. La historia muestra c\u00f3mo las costumbres de la clase dominante rechazaban la idea de la renta como un beneficio no ganado o unilateral.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tecnofeudalismo<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>El libro de Costa tambi\u00e9n aborda los debates contempor\u00e1neos sobre lo que se ha dado en llamar \u00abtecnofeudalismo\u00bb. Los <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/07\/el-auge-del-tecnofeudalismo\/\">te\u00f3ricos del tecnofeudalismo<\/a> sostienen que estamos presenciando el surgimiento de un nuevo modo de producci\u00f3n tecnofeudal que est\u00e1 reemplazando al capitalismo. Pensadores como Jodi Dean, Yanis Varoufakis, Joel Kotkin y C\u00e9dric Durand afirman que los capitalistas de plataformas como Uber y Spotify son se\u00f1ores feudales globalizados, y los conductores y artistas, sus campesinos. Su nuevo t\u00e9rmino ofrece una met\u00e1fora llamativa para describir las condiciones econ\u00f3micas actuales, caracterizadas por un exceso de b\u00fasqueda de rentas, acumulaci\u00f3n de capital improductiva y el aumento del trabajo informal.<\/p>\n<p>Pero estas teor\u00edas, seg\u00fan Costa, tienen poco valor explicativo. No captan el punto de que la renta nunca desapareci\u00f3 realmente bajo el capitalismo; simplemente cambi\u00f3 su forma, pasando de la renta sobre el trabajo a la renta sobre la tierra. La extracci\u00f3n de rentas no solo es parte del capitalismo, es parte fundamental de la historia de sus or\u00edgenes. \u00abEsta nueva \u201craz\u00f3n tecnofeudal\u201d, al igual que el pensamiento econ\u00f3mico dominante, ve renta por todas partes en el capitalismo, pero parad\u00f3jicamente insiste en que la renta no es capitalista\u00bb, escribe Costa. \u00abConsidera que el capitalismo es explotador, pero carece de una \u201cexplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia de la acumulaci\u00f3n capitalista\u201d que incorpore tanto la \u201credistribuci\u00f3n como la explotaci\u00f3n\u201d, tanto la renta como la ganancia\u00bb.<\/p>\n<p>Si bien los fundamentos sobre los que Costa cuestiona el \u00abtecnofeudalismo\u00bb son un poco \u00e1ridos, su cr\u00edtica se suma al coro de ataques anteriores contra esta categor\u00eda bastante confusa. Obviamente, no se necesita el libro de Costa para observar que la renta y el latifundismo eran rampantes bajo el capitalismo, pero su enfoque en el per\u00edodo medieval ayudar\u00e1 a desenga\u00f1ar a los lectores de la noci\u00f3n de que estamos viviendo una secuela. Como ya han observado muchos <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2023\/04\/esto-sigue-siendo-capitalismo2\/\">otros comentaristas<\/a>, un conductor de Uber no es un campesino legalmente vinculado a un se\u00f1or, sino simplemente un trabajador precario obligado por las fuerzas del mercado capitalista a un contrato comercial desequilibrado con un jefe explotador.<\/p>\n<p>Si bien Costa logra ofrecer una explicaci\u00f3n hist\u00f3rica de la transici\u00f3n del modo de producci\u00f3n feudal al capitalista \u2014que los escritores de izquierda suelen esgrimir de manera superficial y confusa\u2014, sus propios argumentos se basan en algunas suposiciones no cuestionadas. Por ejemplo, su afirmaci\u00f3n de que las relaciones sociales, m\u00e1s que la Peste Negra, fueron la causa \u00faltima del surgimiento del capitalismo da por sentado un constructivismo social riguroso, es decir, la visi\u00f3n de que la realidad, incluidos los sistemas biol\u00f3gicos, est\u00e1 moldeada principalmente por las interacciones sociales.<\/p>\n<p>Pero la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo los marxistas deber\u00edan <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2026\/02\/como-entender-la-naturaleza-desde-una-perspectiva-marxista\/\">incorporar la naturaleza<\/a> a su visi\u00f3n del capitalismo dista mucho de ser sencilla. Quiz\u00e1 sea demasiado esperar de un historiador una defensa filos\u00f3fica de por qu\u00e9 la naturaleza puede subordinarse a lo social, pero no es injusto decir que su argumento central se basa en un conjunto de presuposiciones que dejan al lector con varias dudas al terminar la lectura.<\/p>\n<p>Dicho esto, el libro es un excelente an\u00e1lisis de un per\u00edodo de la historia que a menudo se descarta como arcaico o irrelevante. <em>Mother of Capital<\/em>, aunque abstracto, resulta atractivo sobre todo porque permite a los lectores ver que no hubo nada de \u00abinevitable\u00bb en el surgimiento del capitalismo y, por tanto, que no hay nada \u00abnecesario\u00bb ni \u00abnatural\u00bb en su existencia continuada.<\/p>\n<figure class=\"po-fr__endmark prt-x\"><\/figure>\n<section class=\"po-fr-sm prt-x\">\n<dl id=\"post-footer-share\" class=\"po-fr-sm__sharing\"><\/dl>\n<\/section>\n<\/div>\n<div class=\"post-author\">\n<div>\n<p>Arron Reza Merat fue corresponsal en Teher\u00e1n. Actualmente vive en Londres.<\/p>\n<div>Traducci\u00f3n: Florencia Oroz<\/div>\n<div class=\"post-traduccion\">Fuente: <em>Jacobinlat<\/em>, 20 de mayo de 2026 (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2026\/05\/para-destruir-el-capitalismo-hay-que-entender-como-empezo\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2026\/05\/para-destruir-el-capitalismo-hay-que-entender-como-empezo\/<\/a>)<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si de lo que se trata es de derribar el sistema, primero hay que descifrar c\u00f3mo naci\u00f3. 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