{"id":19877,"date":"2026-05-24T05:00:27","date_gmt":"2026-05-24T04:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19877"},"modified":"2026-05-24T00:52:35","modified_gmt":"2026-05-23T23:52:35","slug":"geopolitica-antropologia-y-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19877","title":{"rendered":"Geopol\u00edtica, antropolog\u00eda y religi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Rese\u00f1a de Emmanuel Todd, <i>La derrota de Occidente<\/i>, Madrid: A Fondo-Akal, 2024, 297 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Weissdorn)<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/la-derrota-de-occidente.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-19878\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/la-derrota-de-occidente.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" \/><\/a>El ensayo de Emmanuel Todd [ET] est\u00e1 escrito con la colaboraci\u00f3n de Baptiste Touverey, \u00a1cuyo nombre figura solo en el interior del libro (y en letra m\u00e1s peque\u00f1a), no en la portada!<\/p>\n<p>Tras sendas citas de Raymond Aron y Martin Lutero, <i>La derrota de Occidente<\/i> [LADEOC] abre con 10 sorpresas relacionadas con la guerra en Ucrania. Tambi\u00e9n esta rese\u00f1a (con cinco en este caso, no relacionadas directamente con la guerra; los \u00e9nfasis son m\u00edos): 1\u00aa. Mirada idealizada sobre el pasado USA: \u00abEntre 1945 y 1965, Estados Unidos estuvo gobernado por una \u00e9lite homog\u00e9nea, coherente, unida por lazos personales; conserv\u00f3 los aspectos buenos del protestantismo y supo controlar los malos; se someti\u00f3, como el resto de la pobaci\u00f3n, a un c\u00f3digo moral com\u00fan; <i>acept\u00f3 el servicio militar; llev\u00f3 a cabo una pol\u00edtica exterior responsable basada en la defensa de la libertad,<\/i> excepto, hay que recordarlo, en Am\u00e9rica Latina, el patio trasero de Estados Unidos,<i> donde pod\u00edan dar salida a los malos instintos que est\u00e1n presentes sin remisi\u00f3n en el ser humano<\/i>.\u00bb (233, los \u00e9nfasis son m\u00edos). 2. Un esquema de explicaci\u00f3n: \u00abEl sistema norcoreano representa la transformaci\u00f3n d<i>e un totalitarismo comunista est\u00e1ndar en un totalitarismo de corte \u00e9tnico dirigido por un linaje familiar.<\/i> <i>La familia jer\u00e1rquica coreana, <\/i>que fomenta la continuidad del linaje y una percepci\u00f3n \u00e9tnica del pueblo (la desigualdad de los hermanos deviene desigualdad de las personas y de los pueblos), puede explicar este cambio.\u00bb (242). 3. Dos sorprendentes agradecimientos a Peter Thiel (PayPal, Palantir). El segundo de ellos: \u00abAgradezco de nuevo a Peter Thiel que me informara sobre este hecho y sobre el art\u00edculo.\u00bb (231, nota). El hecho y el art\u00edculo: \u00abUn sorprendente art\u00edculo de la revista en l\u00ednea<i> Tablet<\/i> (una revista jud\u00eda) muestra hasta qu\u00e9 punto la tendencia actual es hacia la diluci\u00f3n de la centralidad jud\u00eda en Estados Unidos.\u00bb (231) 4. Una no-racional filosof\u00eda de la historia: \u00abNuestros gobiernos est\u00e1n tomando decisiones, peor su visi\u00f3n del equilibrio de poder mundial -militar, econ\u00f3mico, ideol\u00f3gico- y de c\u00f3mo est\u00e1 evolucionando es\u2026 fantasiosa. Su no-conciencia y la consiguiente ausencia de un proyecto real justifican un enfoque cronol\u00f3gico: es examinando las decisiones concretas de los actores, en una secuencia hist\u00f3rica que no han sabido gestionar, c\u00f3mo podemos entender la inexorable y absurda marcha hacia la guerra a la que hemos asistido. La existencia de un componente nihilista en Estados Unidos y de otro en Ucrania, de distinta naturaleza, <i>excluye a priori una interpretaci\u00f3n racional de la Historia. Nuestro \u00fanico consuelo ser\u00e1 ver c\u00f3mo la fusi\u00f3n de los dos nihilismos, el estadounidense y el ucraniano, conduce a una derrota, revancha \u00faltima de la raz\u00f3n en la Historia<\/i>.\u00bb (267-268). 5. Un (inexorable y personal) escenario de futuro: \u00abPersonalmente, estoy convencido de que los esfuerzos de Estados Unidos por alejar Alemania de Rusia -una de sus obsesiones estrat\u00e9gicas desde 1990- acabar\u00e1n fracasando. En el mapa de Europa destacan dos grandes fuerzas: Alemania y Rusia. Su misma tasa de fecundidad -1,5 hijos por mujer- las modera y las acerca. Ya no pueden hacerse la guerra; su especializaci\u00f3n econ\u00f3mica las hace complementarias. Tarde o temprano, colaborar\u00e1n. La derrota estadounidense-ucraniana allanar\u00e1 el camino para su acercamiento. <i>Estados Unidos no podr\u00e9 frenar indefinidamente la fuerza gravitatoria, por as\u00ed decir, que atrae Alemania y Rusia<\/i>.\u00bb (pp. 269-270).<\/p>\n<p>Hay m\u00e1s sorpresas. No alargamos la lista.<\/p>\n<p>El punto de vista, la perspectiva del autor: \u00abEmpecemos por definir Occidente en serio, es decir, descartando los t\u00f3picos que lo asocian exclusivamente a la democracia liberal\u00bb. Emmanuel Todd [ET] hablar\u00e1 de econom\u00eda, \u00abya que la crisis de Occidente se manifiesta en la guerra por por unas graves carencias industriales\u00bb, pero tambi\u00e9n de estructuras familiares. Sobre todo, as\u00ed lo se\u00f1ala con \u00e9nfasis, \u00abvoy a dar una importancia crucial a la religi\u00f3n\u00bb. En el origen y en el centro del desarrollo occidental no encontramos el mercado, la industria y la tecnolog\u00eda, nos recuerda ET, \u00absino\u2026 una religi\u00f3n particular, el protestantismo\u00bb. Se comporta as\u00ed, admite ET, \u00abcomo un buen alumno de Max Weber, que situ\u00f3 la religi\u00f3n de Lutero y Calvino en el origen de lo que en su momento pareci\u00f3 ser la superioridad de Occidente\u00bb. Pero m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <i>La \u00e9tica protestante y el esp\u00edritu del capitalismo<\/i>, \u00abpodemos ir m\u00e1s all\u00e1 de Weber de una manera nueva. Si, como \u00e9l afirma, el protestantismo fue realmente la matriz del despegue de Occidente, su muerte es hoy la causa de su desintegraci\u00f3n y, de un modo m\u00e1s prosaico, de su derrota.\u00bb (108). ET incluye, pues, la larga duraci\u00f3n de la historia religiosa en su an\u00e1lisis geopol\u00edtico inmediato. Se trata de un ejercicio dif\u00edcil, admite, pero, en su opini\u00f3n, \u00abindispensable si queremos hacer previsiones con cierto grado de credibilidad y eficacia.\u00bb<\/p>\n<p>Una de sus afirmaciones (algo rotunda esta vez): \u00abLo que Putin, un profesional de las relaciones internacionales, intuye en su expresi\u00f3n \u201cimperio de la mentira\u201d, pero sin llegar a definirlo del todo, y lo que Mearsheimer, un te\u00f3rico de las relaciones internacionales, se niega rotundamente a ver, es <i>una verdad muy simple<\/i>: en Occidente, el Estado-Naci\u00f3n ya no existe\u00bb (18). \u00bfVerdad muy simple?<\/p>\n<p>Una ilustraci\u00f3n de la singular perspectiva cr\u00edtica de ET: \u00abNo ignoro que la noci\u00f3n de <i>deep state <\/i>(Estado profundo), cuyo adeptos buscan \u00f3rganos de gobierno secretos en las profundidades del aparato estatal, es extremadamente popular. Yo no pertenezco a esa escuela. Al contrario, propongo fundar una \u201cescuela del Estado superficial\u201d\u00a0(\u00bfel <i>shallow state<\/i>?). Los aparatos estatales existen en Estados Unidos, donde el Ej\u00e9rcito, la Marina, la Air Force, la CIA y la NSA son m\u00e1quinas gigantescas y fr\u00edas. Pero est\u00e1n pobladas por individuos que, en su mayor\u00eda, respetan el principio jer\u00e1rquico. Estos monstruos burocr\u00e1ticos est\u00e1n montados por la peque\u00f1a banda de semi-intelectuales que viven en el Blob, una subaldea de Washington.\u00bb (237)<\/p>\n<p>Una de las muchas consideraciones de LADEOC que pueden causar perplejidad al lector: \u00abUn pa\u00eds con una tasa de mortalidad infantil inferior a Estados Unidos no puede ser m\u00e1s corrupto. La mortalidad infantil, al reflejar el estado profundo de una sociedad, es en s\u00ed misma un mejor indicar de la corrupci\u00f3n real que otros indicadores elaborados seg\u00fan qui\u00e9n sabe qu\u00e9 criterios. Es m\u00e1s, los pa\u00edses con menor mortalidad infantil son los que podemos comprobar que son tambi\u00e9n los menos corruptos: los pa\u00edses escandinavos y Jap\u00f3n. Vemos, pues, que, en la parte alta de la clasificaci\u00f3n, los indicadores de mortalidad infantil y de corrupci\u00f3n est\u00e1n correlacionados.\u00bb (31)<\/p>\n<p>De manera m\u00e1s ordenada. LADEOC es un ensayo de geopol\u00edtica, un muy comentado ensayo de Emmanuel Todd (con la colaboraci\u00f3n, recordemos, de Baptiste Touverey) que merece atenta lectura y relectura, m\u00e1s all\u00e1 de acuerdos, desacuerdos y matices:<\/p>\n<p>Por su sensatez: \u00abTodos los indicadores econ\u00f3micos utilizados hasta ahora se refieren a la producci\u00f3n de bienes o mercanc\u00edas. Si queremos evaluar en profundidad el potencial de una econom\u00eda, tenemos que remontarnos a los productores, a las personas que fabrican las cosas. Porque una econom\u00eda es ante todo un conjunto de hombres y mujeres que se han formado y han adquirido una serie de competencias.\u00bb, 219; \u00abDescendamos a las profundidades sociol\u00f3gicas de la poblaci\u00f3n activa, ya que, mejor y m\u00e1s que el PIB, una econom\u00eda es una poblaci\u00f3n que trabaja, con sus diferentes niveles de formaci\u00f3n y sus distintas competencias. Lo que distingue fundamentalmente a la econom\u00eda rusa de la estadounidense es, entre las personas con estudios superiores, la proporci\u00f3n mucho mayor que opta por estudiar ingenier\u00eda; en 2020, el 23,4%, frente al 7,2% de Estados Unidos\u00bb, 39.<\/p>\n<p>Por su (duro en ocasiones) sentido del humor: \u00abLo ir\u00f3nico de que estas dos hambrunas fueron provocadas o sublimadas por ideolog\u00edas de sentido opuesto: un colectivismo estatal delirante en el caso de Ucrania y un liberalismo moralista que rechazaba la intervenci\u00f3n del Estado en el de Irlanda. Pero seamos justos: una vez m\u00e1s <i>debemos admitir la superidad del liberalismo, que mat\u00f3 con m\u00e1s eficacia<\/i> en Irlanda que el colectivismo en Ucrania. La gran hambruna irlandesa se cobr\u00f3 un mill\u00f3n de v\u00edctimas de una poblaci\u00f3n de 8,5 millones, es decir, el 12% de la misma. La gran hambruna ucraniana supuso 2,6 millones de v\u00edctimas de una poblaci\u00f3n de 31 millones, es decir, el 8,5%\u00bb, 63; \u00abHoy sigo convencido de que Alemania, durante un tiempo trastornada por la interrupci\u00f3n de su suministro de gas ruso, saldr\u00e1 adelante. Y desde que el diario brit\u00e1nico <i>The Economist<\/i>, que siempre se equivoca, la present\u00f3 una vez m\u00e1s (el 17 de agosto de 2023) como el enfermo de Europa, estoy seguro de ello\u00bb, 276.<\/p>\n<p>Incluso a pesar de alguna generalizaci\u00f3n apresurada: \u00abLos economistas no se contentaron con ignorar este fen\u00f3meno; en su prisa por demostrar que todo era para bien en el mejor de los mundos posible (y sobre todo en el suyo, generalmente el de las universidades y los <i>think thank<\/i> empresariales), urdieron una absurda interpretaci\u00f3n de los salarios m\u00e1s altos de los que disfrutaban, en general, las personas con estudios superiores (en comparaci\u00f3n con quienes no tienen m\u00e1s que estudios de secundaria, <i>que suele ser trumpistas<\/i>)\u00bb, p. 220.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n por los magn\u00edficos sarcasmos de ET. Dos ejemplos: 1. \u00abConociendo personalmente a muchos periodistas de <i>Le Monde, L\u2019Express, Le Point<\/i>, las radios p\u00fablicas francesas y otros medios, creo que la hip\u00f3tesis de una falta de competencia en materia demogr\u00e1fica y militar es m\u00e1s plausible que la de un encubrimiento consciente. Menciono esta posibilidad por cortes\u00eda.\u00bb p. 51, n. 26. 2. \u00abAdmito, sin embargo, que mi modelo [el que desarrolla en el primer cap\u00edtulo del libro] tiene un punto d\u00e9bil a los ojos de Occidente: supone que Vladimir Putin es inteligente\u00bb, 54.<\/p>\n<p>Antrop\u00f3logo, historiador y ensayista, autor de <i>La chute finale<\/i> (1976), libro (no le\u00eddo por m\u00ed) que, seg\u00fan se apunta en la solapa interior del libro, anunciaba el hundimiento del sistema sovi\u00e9tico (autor tambi\u00e9n de <i>Despu\u00e9s del imperio <\/i>y de<i> Despu\u00e9s de la democracia<\/i>, publicados ambos por Akal), ET ha estructurado <i>LADEOC<\/i> en una introducci\u00f3n (\u00abLas diez sorpresas de la guerra\u00bb), once cap\u00edtulos, conclusi\u00f3n, postcriptum y un \u00edndice de mapas, tablas y gr\u00e1ficos. Falta un \u00edndice onom\u00e1stico, que en esta ocasi\u00f3n se echa en falta.<\/p>\n<p>Los cap\u00edtulos: I. La estabilidad rusa. II. El enigma ucraniano. III. Rusofobia posmoderna en Europa del Este. IV. \u00bfQu\u00e9 es Occidente? V. El suicidio asistido de Europa. VI. En Gran Breta\u00f1a: hacia la naci\u00f3n cero (<i>Croule Britannia<\/i>). VII. Escandinavia: del feminismo al belicismo. VIII. La verdadera naturaleza de Estados Unidos: oligarqu\u00eda y nihilismo. (Entre los mejores del ensayo, junto con el X). IX. La econom\u00eda estadounidense se desinfla. X. La Banda de Washington. XI. Por qu\u00e9 el mundo eligi\u00f3 Rusia. Conclusi\u00f3n: \u00abC\u00f3mo Estados Unidos ha ca\u00eddo en la trampa ucraniana: 1990-2022\u00bb (Cierra con estas palabras: \u00abSin embargo, el estado sociol\u00f3gico cero de Estados Unidos nos impide hacer cualquier predicci\u00f3n razonable sobre las decisiones \u00faltimas que tomar\u00e1n sus dirigentes. No olvidemos que el nihilismo hace posible cualquier cosa, absolutamente cualquiera.\u00bb, 289). Postscriptum: \u00abNihilismo estadounidense: la prueba de Gaza; con curiosos abandonos: \u00abSi queremos anticipar las decisiones estrat\u00e9gica de Estados Unidos, debemos, pues, abandonar urgentemente el axioma de la racionalidad. Estados Unidos no busca ganancias evaluando costes. En el pueblo de Washington, en el pa\u00eds de los tiroteos masivos, en la hora de la religi\u00f3n cero, la pulsi\u00f3n primera es una necesidad de violencia\u00bb, 293.<\/p>\n<p>El VII, \u00abEscandinavia: del feminismo al belicismo\u00bb es, en mi opini\u00f3n, el m\u00e1s flojo e innecesario del libro. Especial relevancia tiene el apartado de conclusiones: \u00abLas decisiones de Washington han dejado ser morales o racionales. As\u00ed que no otorgar\u00e9 a este Estados Unidos, que ya no sabe qui\u00e9n es ni ad\u00f3nde va, la imagen paranoica cl\u00e1sica de un sistema manipulador eficaz\u00bb.<\/p>\n<p>Reparen en la categor\u00eda \u00abBlob\u00bb, que ET toma de Ben Rhodes, un antiguo asesor de Obama, para referirse al microcosmos que est\u00e1 a cargo de la pol\u00edtica exterior usamericana.<\/p>\n<p>No hay, por otra parte, referencias al sindicato Epstein, a pesar de que el original franc\u00e9s de Ediciones Gallimard es de 2024 (el libro est\u00e1 fechado el 10 de septiembre de 2023).<\/p>\n<p>ET abre el libro con el discurso de Putin de 24 de febrero de 2022 (\u00abmuy bien construido y muy sereno, aunque delatara cierta emoci\u00f3n\u00bb), y se\u00f1ala que \u00abcomo la mayor\u00eda de las guerras, especialmente las mundiales, esta no ha salido seg\u00fan lo previsto; nos ha deparado muchas sorpresas\u00bb, y enumera, como se ha se\u00f1alado, diez de esas sorpresas, las principales. La primera, por ejemplo, fue la irrupci\u00f3n de la guerra en Europa, \u00abun acontecimiento incre\u00edble en un continente que se cre\u00eda instalado en la paz perpetua\u00bb. La novena es la soledad ideol\u00f3gica de Occidente y su ignorancia de su propio aislamiento. \u00abAcostumbrados a establecer los valores que el mundo debe suscribir, los pa\u00edses occidentales esperaban sincera, est\u00fapidamente, que todo el planeta compartir\u00eda su indignaci\u00f3n ante Rusia\u00bb. La cuarta ha sido la resistencia econ\u00f3mica de Rusia y la quinta el desmoronamiento de toda voluntad europea aut\u00f3noma. \u00abEn el conjunto del continente, el eje Par\u00eds-Berl\u00edn ha sido sustituido por un eje Londres-Varsovia-Kiev dirigido desde Washington. Esta evanescencia de Europa como actor geopol\u00edtico aut\u00f3nomo resulta desconcertante cuando recordamos que, hace apenas veinte a\u00f1os, la oposici\u00f3n conjunta de Alemania y Francia a la guerra de Iraq dio lugar a conferencias de prensa conjuntas del canciller Schr\u00f6der , el presidente Chirac y el presidente Putin.\u00bb<\/p>\n<p>La d\u00e9cima y \u00faltima sorpresa est\u00e1 en v\u00edas de materializarse, se\u00f1ala ET, es la derrota de Occidente, su tesis central. \u00abTal afirmaci\u00f3n puede resultar sorprendente cuando la guerra no ha terminado. Pero esta derrota es una certeza porque Occidente se est\u00e1 destruyendo a s\u00ed mismo m\u00e1s que por un ataque de Rusia.\u00bb Para ET ninguna crisis rusa desestabiliza el equilibro mundial. \u00ab<i>Es una crisis occidental, y m\u00e1s concretamente una crisis terminal estadounidense, la que pone el peligro el equilibrio del planet<\/i>a. Sus ondas m\u00e1s perif\u00e9ricas se han topado con un rompeolas ruso, un Estado-naci\u00f3n cl\u00e1sico y conservador.\u00bb [la cursiva es m\u00eda].<\/p>\n<p>Para abrir su apetito lector, seguramente ya muy abierto, unas consideraciones complementarias que pueden obviar:<\/p>\n<p>1. Para ET no podemos sino admirar el coraje intelectual y social del profesor John Mearsheimer, sin embargo, en su opini\u00f3n, su interpretaci\u00f3n, que es clara, tiene un fallo importante: \u00absolo nos permite entender el comportamiento de los rusos\u00bb. Al igual que los ex\u00e9getas televisivos no ven en la actitud de Putin m\u00e1s que locura asesina, \u00abMearsheimer no ve en las acciones de la OTAN\u2026 m\u00e1s que irracionalidad e irresponsabilidad\u00bb. ET est\u00e1 de acuerdo con \u00e9l, pero, en su opini\u00f3n, es un poco miope esa mirada. \u00abTodav\u00eda tenemos que explicar esta irracionalidad occidental. Y lo que es m\u00e1s grave, no ha comprendido que la actuaci\u00f3n militar de Ucrania ha conducido, parad\u00f3jicamente, a una trampa a Estados Unidos que ahora tiene tambi\u00e9n un problema de supervivencia, mucho m\u00e1s all\u00e1 de posibles ganancias marginales, una situaci\u00f3n peligrosa que le ha llevado a reinvertir constantemente en la guerra.\u00bb (16).<\/p>\n<p>2. En este libro, se\u00f1ala ET, se conversar\u00e1n los elementos de la geopol\u00edtica cl\u00e1sica: nivel de vida, fuerza del d\u00f3lar, mecanismos de explotaci\u00f3n, relaciones objetivas de poder militar, un universo m\u00e1s o menos racional en apariencia (\u00abLa cuesti\u00f3n del nivel de vida estadounidense y del riesgo que correr\u00eda en caso de colapso sist\u00e9mico estar\u00e1 muy resente\u00bb). Pero ET, as\u00ed lo se\u00f1ala, abandona \u00abla hip\u00f3tesis exclusiva de una raz\u00f3n razonable y propondr\u00e9 una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la geopol\u00edtica y de la historia, que integre mejor lo que hay de absolutamente irracional en el hombre, en particular sus necesidades espirituales.\u00bb (24). Por ello, a\u00f1ade, tratar\u00e1 tambi\u00e9n de la matriz religiosa de las sociedades, de las soluciones que los seres humanos han \u00abintentando encontrar al misterio de su condici\u00f3n y a su naturaleza dif\u00edcil de aceptar, y de las tribulaciones que puede causar la desintegraci\u00f3n terminal de la matriz religiosa cristiana en Occidente, en particular de la variante protestante. No todo sobre sus efectos se presentar\u00e1 como negativo, y este libro no es radicalmente pesimista. Pero vemos el surgimiento de un \u201cnihilismo\u201d que nos ocupar\u00e1 mucho. Lo que llamar\u00e9 el \u201cestado religioso cero\u201d\u00a0producir\u00e1 en algunos casos, los peores, una definici\u00f3n del vac\u00edo.\u00bb (24)<\/p>\n<p>3. Una sorpresa m\u00e1s: dando cuenta de su concepto de nihilismo, ET observa \u00abDado mi car\u00e1cter cient\u00edfico, me resulta muy dif\u00edcil distinguir entre las dos parejas que forman el bien y el mal, <i>lo verdadero y lo falso; a mis ojos, estos binomios conceptuales se confunden<\/i>.\u00bb<\/p>\n<p>4. Una de las conjeturas-predicciones del autor: \u00abLa \u00faltima paradoja es que tenemos que admitir que la guerra, la experiencia de la violencia y el sufrimiento, el reino de la insensatez y el error, es tambi\u00e9n una prueba de realidad\u00bb. La guerra, constata ET, nos lleva al otro lado del espejo, \u00aba un mundo en el que la ideolog\u00eda, los enga\u00f1os estad\u00edsticos, la conculcaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y las mentiras del Estado, por no mencionar los delirios de los te\u00f3ricos de la conspiraci\u00f3n, est\u00e1n perdiendo gradualmente su poder\u00bb. De ello, concluye, emerger\u00e1 una verdad simple: \u00abla crisis occidental es el motor de la historia que estamos viviendo. Algunos ya lo sab\u00edan. Cuando la guerra termine, nadie podr\u00e1 negarlo.\u00bb<\/p>\n<p>5. Otra de las sorpresas hist\u00f3rico-anal\u00edticas (recordemos que ET es antrop\u00f3logo) que podemos observar: \u00abEl comunismo no naci\u00f3 del fecundo cerebro de Lenin, antes de ser impuesto por una minor\u00eda activa; fue el resultado de la desintegraci\u00f3n de la familia campesina tradicional. La abolici\u00f3n de la servidumbre en 1861, la urbanizaci\u00f3n y la alfabetizaci\u00f3n liberaron al individuo de la asfixiante familia comunitaria. Pero el individuo liberado se encontr\u00f3 completamente desorientado; busc\u00f3 en el Partido, la econom\u00eda centralizada y el KGB sustitutos del poder paterno. <i>Se podr\u00eda decir que el KGB era, en cierto sentido, la instituci\u00f3n m\u00e1s cercana a la familia tradicional, pero que se ocupaba de la gente personalmente, hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle<\/i>.\u00bb (44).<\/p>\n<p>6. Para ET, \u00abEuropa se encuentra inmersa en una guerra profundamente contraria a sus intereses y autodestructiva, a pesar de que sus promotores llevan al menos treinta a\u00f1os vendi\u00e9ndonos una Uni\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda que, gracias al euro, iba a convertirse en una potencia aut\u00f3noma, un contrapeso a los gigantes que son China y Estados Unidos.\u00bb (125). Para ET, la UE ha desaparecido detr\u00e1s de la OTAN, m\u00e1s sumisa que nunca a los intereses y voluntad de Estados y Unidos. \u00abComo he dicho, el eje Berl\u00edn-Par\u00eds ha sido sustituido por unm eje Londres-Varsovia-Kiev dirigido desde Washington, reforzado por los pa\u00edses escandinavos y b\u00e1lticos, que se han convertido en sat\u00e9lites directos de la Casa Blanca o del Pent\u00e1gono.\u00bb<\/p>\n<p>7. M\u00e1s a\u00fan: una de las sorpresas de la guerra de Ucrania ha sido la aparici\u00f3n de un polo belicista protestante en el norte de Europa. \u00abLa guerra ha puesto de manifiesto que Noruega es un activo agente militar de Estados Unidos en Europa. Dinamarca est\u00e1, sin duda, a\u00fan m\u00e1s profundamente engranada en el dispositivo estadounidense. Finlandia y Suecia, por su parte, se unieron a la OTAN con cierta sensaci\u00f3n de urgencia.\u00bb (181). Pero, para ET, este belicismo es anterior a la guerra y, al igual que en el caso del Reino Unido, \u00abfue en gran medida el resultado de una din\u00e1mica social interna\u00bb.<\/p>\n<p>8. Otra sorpresa m\u00e1s: a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre el tema desde perspectivas historiogr\u00e1ficas s\u00f3lidas y cr\u00edticas, ET, sin mucha convicci\u00f3n y con matices, parece aceptar el tema del Holodomor: \u00abHoy se habla mucho del Holodomor, la \u201csecci\u00f3n\u201d\u00a0ucraniana de la gran hambruna sovi\u00e9tica que tambi\u00e9n devast\u00f3 Kazajist\u00e1n. Si se quiere, puede interpretarse como una agresi\u00f3n dirigida contra la naci\u00f3n campesina ucraniana por parte de Stalin (quer\u00eda acabar con los kul\u00e1ks, los campesinos supuestamente ricos), y es natural que este acontecimiento haya alimentado un resentimiento persistente. Del mismo modo, la gran hambruna irlandesa explica en gran medida la animadversi\u00f3n de los irlandeses hacia Inglaterra.\u00bb (62).<\/p>\n<p>Lo apuntado en la nota 5 de la p. 63 parece confirmar esa falsa creencia de ET basada en un art\u00edculo de Vallim, Mesl\u00e9, Adamets y Pyrozhkov -\u00abhistoriadores cuya competencia est\u00e1 fuera de toda sospecha\u00bb, afirma- publicado en 2002.<\/p>\n<p>9. Su concepci\u00f3n del nihilismo: \u00abLa gen\u00e9tica nos dice que no se puede transformar a un hombre (cromosomas XY) en una mujer (cromosomas XX) y viceversa.\u00bb Pretender hacerlo es afirmar algo falso, un acto intelectual, se\u00f1ala, t\u00edpicamente nihilista. \u00abSi esta necesidad de afirmar lo falso, de rendirle culto y de imponerlo como verdad a la sociedad predomina en una categor\u00eda social (las clases medias m\u00e1s bien altas) y sus medios de comunicaci\u00f3n (<i>The New York Times, el Washington Post<\/i>), estamos ante una religi\u00f3n nihilista. Como investigador, repito, no me corresponde juzgar, pero s\u00ed hacer una correcta interpretaci\u00f3n sociol\u00f3gica de los hechos. Dada la amplia difusi\u00f3n de la cuesti\u00f3n transg\u00e9nero en Occidente, podemos considerar una vez m\u00e1s que una de las dimensiones del estado cero de la religi\u00f3n en Occidente es el nihilismo.\u00bb (p. 202).<\/p>\n<p>10. Una toma de posici\u00f3n poli\u00e9tica del autor, nada frecuente en el libro, que, esta vez s\u00ed, parece distinguir n\u00edtidamente entre el bien y el mal, entre la verdad y la falsedad: \u00abLos rusos hablan sin cesar de neonazis ucranianos. Las \u201cdemocracias occidentales\u201d\u00a0(a trav\u00e9s del silencio de sus dirigentes, periodistas y acad\u00e9micos) parece que consideran que lucir y enarbolar ense\u00f1as derivadas de las SS es algo inofensivo y compatible con sus ideales, probablemente sin evaluar la dejaci\u00f3n que delata ese silencio. <i>Como occidentales, nuestra actitud indiferente resulta inaceptable y dice algo terrible sobre nuestro estado moral y nuestra relaci\u00f3n cn la Shoah, aun cuando nos atiborremos de celebraciones conmemorativas<\/i>.\u00bb (82)<\/p>\n<p>11. Otra toma de posici\u00f3n de ET que tambi\u00e9n puede resultar sorprendente: \u00abUna de las grandes ilusiones de los a\u00f1os sesenta -entre la revoluci\u00f3n sexual angloamericana y el Mayo del 68 franc\u00e9s- fue la creencia de que el individuo ser\u00eda m\u00e1s grande que una vez liberado de lo colectivo (\u00a1mea culpa, mea maxima culpa!). Lo cierto es lo contrario. <i>El individuo solo puede ser grande en y por medio de una comunidad. Solo, est\u00e1 condenado por naturaleza a encogerse<\/i>. Ahora que nos hemos liberado en masa de las creencias metaf\u00edsicas, fundadoras y derivadas, comunistas, socialistas o nacionales, experimentamos el vac\u00edo y nos encogemos. Nos convertimos en una multitud de enanos mim\u00e9ticos que ya no se atreven a pensar por s\u00ed mismo, pero que, sin embargo, resultan ser tan intolerantes como los creyentes de anta\u00f1o.\u00bb (123)<\/p>\n<p>12. Sorprende que ET, un intelectual muy riguroso y documentado, no repare en el mal uso que en ocasiones hace del concepto comunismo. Un ejemplo (hay algunos m\u00e1s): \u00abOccidente parece haberse quedado anclado en alg\u00fan momento entre 1990 y 2000, entre la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y un breve instante de poder omn\u00edmodo. <i>Han pasado m\u00e1s de treinta a\u00f1os desde la ca\u00edda del comunismo<\/i> y est\u00e1 claro que para el resto del mundo, sobre todo desde la Gran Recesi\u00f3n de 2007-2008, ha dejado de ser un ganador digno de admiraci\u00f3n.\u00bb (241)<\/p>\n<p>13. La guerra en Ucrania es el tema desarrollado a lo largo de las p\u00e1ginas del libro (finalizado el 30 de septiembre de 2023). El breve postscriptum (escrito probablemente a principios de noviembre) que cierra el ensayo (291-293) est\u00e1 dedicado al genocidio de Gaza. Dos de sus consideraciones centrales: 1. \u00abLa prensa occidental, que durante meses hab\u00eda estado alimentando la ilusi\u00f3n de una contraofensiva ucraniana victoriosa, se sinti\u00f3 indudablemente aliviada al tener que dirigir su atenci\u00f3n a esta nueva guerra\u00bb. 2. \u00abEn lo que respecta a Estados Unidos el concepto de nihilismo nos permite ir un paso m\u00e1s all\u00e1 en nuestra interpretaci\u00f3n: su compromiso irreflexivo e incondicional con Israel es un s\u00edntoma suicida\u00bb.<\/p>\n<p>14. Para ET nos encontramos ante dos mentalidades enfrentadas. \u00abPor un lado, el realismo estrat\u00e9gico de los Estados-naci\u00f3n y, por otro, la mentalidad posimperial, emanada de un imperio en desintegraci\u00f3n\u00bb (25). Ninguna de las dos tiene una visi\u00f3n completa de la realidad, ya que la primera no ha comprendido que Occidente ya no est\u00e1 formado por Estados-naci\u00f3n, que se ha convertido en otra cosa, y la segunda se ha vuelto impermeable a la idea de soberan\u00eda nacional\u00bb. Pero, para el antrop\u00f3logo franc\u00e9s, su comprensi\u00f3n de la realidad no es equivalente y la asimetr\u00eda juega a favor de Rusia.<\/p>\n<p>15. Poca presencia de la Rep\u00fablica Popular China en el ensayo. \u00bfSe puede pensar bien la derrota de Occidente sin la arista china?<\/p>\n<p>16. Las ONG son para ET OPNG: organizaciones pseudo no gubernamentales. En la mayor\u00eda de los casos, tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<p>(Finalizo entre par\u00e9ntesis con un innecesario buscar-tres-pies-al-gato del firmanente. ET busca una formulaci\u00f3n brillante, una buena met\u00e1fora para dar cuenta de la finalidad de su ensayo. La busca, la encuentra: \u00abEn este libro, propongo una interpretaci\u00f3n, por as\u00ed decir, poseuclidiana de la geopol\u00edtica mundial. No dar\u00e1 por sentado el axioma de un mundo de Estados-naci\u00f3n. Al contrario, partiendo de la hip\u00f3tesis de su desaparici\u00f3n en Occidente, har\u00e1 comprensible el comportamiento de los occidentales.\u00bb (p. 18). Para ello, para poder usar el poseuclidiana, nos habla antes de la geometr\u00eda eucl\u00eddea y de las no euclidianas. En estos t\u00e9rminos: \u00abLa caracter\u00edstica de un axioma, o postulado, es que de \u00e9l pueden deducirse teoremas, pero que \u00e9l mismo no puede demostrarse. Sin embargo, es tan plausible que puede darse por supuesto. Por ejemplo, <i>el quinto teorema de Euclides<\/i>: por un punto dado solo puede pasar una paralela a un recta dada. No es demostrable y las matem\u00e1ticas poseuclidianas, con Riemann y Lobachevsky, partieron de un axioma diferente. Pero, de todos modos, para el sentido com\u00fan, <i>el quinto teorema de Euclides<\/i> resulta muy convicente.\u00bb (17). Aunque ET parece hacer equivalentes las nociones de axioma y postulado (y no lo son), lo sorprendente es que, definiendo axioma como \u00e9l mismo lo define (correcta, a la manera tradicional), afirme a continuaci\u00f3n, \u00a1y en dos ocasiones!, que el axioma de las paralelas es un teorema, \u00a1el quinto teorema de Euclides! Y es obvio que no, que no lo es, que el 5\u00ba axioma no es un teorema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Emmanuel Todd, La derrota de Occidente, Madrid: A Fondo-Akal, 2024, 297 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Weissdorn) El ensayo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16490,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1548,1562],"tags":[],"class_list":["post-19877","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","category-sociologia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19877"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19877\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19879,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19877\/revisions\/19879"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}