{"id":19940,"date":"2026-06-05T05:00:44","date_gmt":"2026-06-05T04:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19940"},"modified":"2026-06-05T00:59:50","modified_gmt":"2026-06-04T23:59:50","slug":"no-es-cuestion-de-destino-okinawa-bajo-el-dominio-estadounidense-japones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19940","title":{"rendered":"No es cuesti\u00f3n de destino: Okinawa bajo el dominio estadounidense-japon\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><strong>Uno de cada tres habitantes de Okinawa muri\u00f3 en la batalla de Okinawa; d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, las bases militares estadounidenses siguen supurando como una herida abierta, trayendo consigo delincuencia y contaminaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Hace setenta y nueve a\u00f1os, el 10 de octubre de 1944, el ej\u00e9rcito estadounidense lanz\u00f3 el bombardeo a\u00e9reo del 10\/10, preludio de la batalla de Okinawa (1945).<\/p>\n<p>Seg\u00fan un art\u00edculo publicado en el peri\u00f3dico japon\u00e9s <i>Ryukyu Shinpo<\/i>, el autor Hino Ashihei, ganador del Premio Akutagawa, relat\u00f3 c\u00f3mo se sinti\u00f3 al visitar Okinawa medio mes antes del ataque a\u00e9reo. Se qued\u00f3 at\u00f3nito al descubrir que Naha, la capital de la prefectura de Okinawa, se hab\u00eda transformado de la \u00abtierra de la poes\u00eda y lo pintoresco, la isla de los sue\u00f1os\u00bb en un lugar de \u00abun alboroto ruidoso, \u00e1spero y polvoriento\u00bb. Al enterarse de la noticia del bombardeo a\u00e9reo de vuelta en Tokio, escribi\u00f3: \u00abEscuch\u00e9 la noticia con una ardiente sensaci\u00f3n de dolor, sintiendo la enorme sombra de la guerra acerc\u00e1ndose a las puertas de la patria\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que estas palabras evocan de manera tan ominosa podr\u00eda decirse tambi\u00e9n de la Okinawa actual, fortificada ante una \u00abcontingencia de Taiw\u00e1n\u00bb, con un futuro determinado por la presencia militar estadounidense. Teniendo en cuenta su historia antes y despu\u00e9s de la guerra, Hino describi\u00f3 Okinawa como \u00abuna isla de destino tr\u00e1gico\u00bb.<\/p>\n<p>El \u00abdestino\u00bb se define en el Cambridge English Dictionary como \u00abun poder que causa y controla todos los acontecimientos, de modo que no se puede cambiar ni controlar la forma en que suceder\u00e1n las cosas\u00bb, mientras que el Oxford English Dictionary lo describe como \u00abun destino ineludible e inalterable\u00bb . Aunque creo que Hino utiliz\u00f3 la palabra como una expresi\u00f3n literaria compasiva, me pregunto: \u00ab\u00bfEs el sufrimiento que se observa en la historia de Okinawa el triste destino de quienes hemos nacido aqu\u00ed? \u00bfQui\u00e9n convierte a Okinawa en una isla de destino tr\u00e1gico?\u00bb.<\/p>\n<p>Este ensayo pretende responder a esas preguntas examinando el sufrimiento de Okinawa tanto en el pasado como en el presente.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La batalla de Okinawa y la ocupaci\u00f3n militar estadounidense<\/strong><\/span><\/h2>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Antes del Tratado de Paz de San Francisco<\/em><\/span><\/h3>\n<p>Okinawa fue el \u00fanico lugar de Jap\u00f3n donde se libr\u00f3 una guerra terrestre en el teatro de operaciones del Pac\u00edfico de la Segunda Guerra Mundial; la batalla de Okinawa fue tan brutal que cambi\u00f3 por completo el paisaje de la isla. Okinawa fue el escenario de la batalla final entre el ej\u00e9rcito japon\u00e9s y las fuerzas estadounidenses, que contaban con la ventaja de las armas de largo alcance instaladas en las lanchas artilladas. La batalla pas\u00f3 a conocerse como el \u00abTif\u00f3n de Hierro\u00bb debido al aluvi\u00f3n de balas y bombas, que fueron tan implacables como el viento y la lluvia. La batalla se sald\u00f3 con 200 656 muertos: 28 228 soldados de Okinawa, 65 908 soldados japoneses, 94 754 civiles de Okinawa y 12 520 soldados estadounidenses.<sup>1<\/sup> Se dice que uno de cada cuatro habitantes de Okinawa muri\u00f3 en la guerra. Sin embargo, si incluimos a los habitantes de Okinawa que fallecieron por causas relacionadas con la guerra, como la malaria y el hambre, el n\u00famero de v\u00edctimas mortales asciende a uno de cada tres.<sup>2<\/sup> El educador estadounidense John Tyler Caldwell, que sirvi\u00f3 como oficial de la Armada de los Estados Unidos en la batalla de Okinawa, escribi\u00f3: \u00abEn la planificaci\u00f3n de la D\u00e9cima Armada para la operaci\u00f3n contra Okinawa, se parti\u00f3 de la base de una poblaci\u00f3n civil de 300 000 personas. Al concluir los combates en Okinawa, se estim\u00f3 que los civiles bajo el gobierno militar ascend\u00edan a aproximadamente 196 000\u00bb.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Tr\u00e1gicamente, los habitantes de Okinawa tuvieron que sufrir la brutalidad del ej\u00e9rcito japon\u00e9s, del que cre\u00edan que ellos ser\u00edan protegidos durante la batalla. De hecho, tuvieron que huir de dos enemigos: los soldados estadounidenses y los soldados japoneses, de quienes a veces se dec\u00eda que eran m\u00e1s crueles que los primeros. Algunos habitantes de Okinawa se vieron obligados a huir de las cuevas en las que se escond\u00edan, y algunos beb\u00e9s fueron asesinados o asfixiados cuando lloraban.<sup>4<\/sup> Otros fueron asesinados como esp\u00edas por hablar dialectos locales, y muchos fueron despojados de sus alimentos por los soldados japoneses. <sup>5<\/sup> Los habitantes de Okinawa descubrieron que el ej\u00e9rcito japon\u00e9s no estaba all\u00ed para proteger a la poblaci\u00f3n.<sup>6<\/sup> Shunichi Miyagi escribi\u00f3 que sus padres le contaron que, tras la guerra, los habitantes de Okinawa odiaban a los japoneses del continente m\u00e1s que a los soldados estadounidenses, ya que los soldados japoneses hab\u00edan tratado a la poblaci\u00f3n local de forma tan brutal. Por el contrario, dado que se les hab\u00eda informado de que los soldados estadounidenses eran crueles, los habitantes de Okinawa se sorprendieron y se mostraron agradecidos cuando los soldados estadounidenses proporcionaron inicialmente comida, refugio e incluso atenci\u00f3n m\u00e9dica a los rendidos de Okinawa.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, ese sentimiento de amistad no dur\u00f3 mucho. La ocupaci\u00f3n estadounidense acababa de comenzar, y la gente no se daba cuenta de lo duras y severas que iban a ser las condiciones. El periodista estadounidense Frank Gibney quiz\u00e1 ya lo intu\u00eda cuando escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aunque los clasific\u00f3 como \u00abun pueblo liberado\u00bb, Estados Unidos ha tratado en ocasiones a los habitantes de Okinawa con menos generosidad durante la ocupaci\u00f3n que los propios japoneses. La batalla de Okinawa destroz\u00f3 por completo la sencilla econom\u00eda agr\u00edcola y pesquera de las islas: en cuesti\u00f3n de minutos, las excavadoras estadounidenses arrasaron los campos en terrazas que los habitantes de Okinawa hab\u00edan construido con esmero durante m\u00e1s de un siglo.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>El periodista de Okinawa Ikemiyagushiku Syuui tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que \u00aba ellos [los habitantes de Okinawa] les gustan los estadounidenses y desean abiertamente que su isla se convierta en un territorio dependiente de Estados Unidos\u00bb:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Durante unos a\u00f1os tras la guerra, sin duda hubo muchos que deseaban pertenecer a Estados Unidos debido al resentimiento contra el ej\u00e9rcito japon\u00e9s y a la antipat\u00eda acumulada hacia los oficiales japoneses desde la era Meiji\u2026 Sin embargo, los \u00abcomandantes laxos e ineficaces\u00bb y el \u00abcolapso de la disciplina militar estadounidense\u00bb, tal y como describi\u00f3 Gibney, hicieron que Estados Unidos perdiera el apoyo del pueblo de Okinawa con el paso del tiempo.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Antes de que entrara en vigor el Tratado de Paz de San Francisco, los soldados estadounidenses se vieron involucrados en una serie de actividades delictivas y accidentes, desde la expropiaci\u00f3n de terrenos para bases militares estadounidenses hasta lesiones f\u00edsicas y graves menoscabos del bienestar. El activista de derechos humanos de Okinawa, Fukuchi Hiroaki, se\u00f1ala que se registraron 229 actos ilegales en 1948 y 205 en 1947. Coment\u00f3 los delitos del ej\u00e9rcito estadounidense de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los accidentes causados por el personal militar estadounidense eran muy frecuentes en aquella \u00e9poca, y el n\u00famero debe de ser enorme. Sin embargo, la mayor\u00eda de ellos no quedaron registrados porque rara vez se llevaron a cabo investigaciones policiales entre 1945 y 1951. Era habitual que no se procediera ni a la detenci\u00f3n ni a la investigaci\u00f3n de los delincuentes. Por lo tanto, tampoco hubo indemnizaci\u00f3n. Las muertes y lesiones causadas por veh\u00edculos militares estadounidenses no se incluyeron, ni siquiera en los casos penales de la \u00e9poca.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>Las violaciones de mujeres de Okinawa por parte del personal militar estadounidense eran frecuentes. Es probable que las violaciones fueran mucho m\u00e1s comunes que cualquier otro delito. Sin embargo, ni el ej\u00e9rcito estadounidense ni las v\u00edctimas quer\u00edan que se registraran estos casos. Un informe del Gobierno Militar de EE. UU. afirma que algunos soldados causaron lesiones a la poblaci\u00f3n local nada m\u00e1s desembarcar, y que muchas de estas lesiones constitu\u00edan delitos sexuales.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>El Memor\u00e1ndum n.\u00ba 187 (3 de junio de 1947) de la Oficina del Gobernador de la Administraci\u00f3n Civil de Okinawa afirma: \u00abRecientemente se han producido frecuentes allanamientos por parte de militares filipinos en los asentamientos civiles cercanos a los lugares donde est\u00e1n acuartelados o [donde] realizan maniobras, lo que ha provocado un miedo mortal entre los habitantes de Okinawa\u00bb\u2026 \u00abAhora los habitantes de Okinawa, presa del p\u00e1nico, temen incluso dedicarse a la agricultura, lo que ha dado lugar a una disminuci\u00f3n de las cosechas, que son la fuente m\u00e1s \u00fatil para compensar la escasez de alimentos importados\u00bb. <sup>12<\/sup> Ikemiyagushiku explica que, debido al aumento del n\u00famero de quejas contra los soldados estadounidenses, algunas unidades fueron enviadas de vuelta a EE. UU. y sustituidas por unidades filipinas. Ikemiyagushiku informa de que \u00abse envi\u00f3 a j\u00f3venes filipinos a Okinawa para ocupar el lugar de los soldados estadounidenses que regresaron a casa tras el fin de la guerra de Okinawa. Estos dirigieron hacia el pueblo de Okinawa el resentimiento causado por las atrocidades cometidas por el ej\u00e9rcito japon\u00e9s en Filipinas\u00bb.<sup>13<\/sup>\u3000Sin embargo, para los habitantes de Okinawa que sufrieron y sobrevivieron a las atrocidades de los soldados japoneses durante la guerra, sin duda resultaba injusto que los soldados filipinos se vengaran de ellos a causa de las atrocidades cometidas por el ej\u00e9rcito japon\u00e9s en Filipinas. Como muestra el informe, el cambio de personal no resolvi\u00f3 los problemas de delincuencia y violencia, y empeor\u00f3 la situaci\u00f3n de los okinawenses. As\u00ed, adem\u00e1s de la extrema pobreza, los okinawenses se enfrentaban al miedo diario en una sociedad desordenada. Como entorno educativo para los ni\u00f1os, se trataba de una situaci\u00f3n grave.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de Frank Gibney \u00abForgotten Island\u00bb (La isla olvidada), publicado en The <i>Times<\/i>, es bien conocido entre los estudiosos que han investigado la Okinawa ocupada; sin embargo, \u00e9l no fue el primero en utilizar el t\u00e9rmino \u00abisla olvidada\u00bb. Anteriormente, en un art\u00edculo titulado \u00abOkinawa: Forgotten Island\u00bb (1947), el <i>Lodi News-Sentinel<\/i>, con sede en California (EE. UU.), ya se hab\u00eda referido a Okinawa con el mismo t\u00e9rmino y hab\u00eda expresado su preocupaci\u00f3n por la falta de claridad en torno al estatus de la isla. Aunque el art\u00edculo de Gibney ha sido mencionado a menudo por los investigadores, nadie ha considerado a\u00fan el art\u00edculo del <i>Lodi News-Sentinel<\/i> como una fuente para comprender la ca\u00f3tica situaci\u00f3n de Okinawa. El redactor del <i>Lodi<\/i> <i>News-Sentinel<\/i>, tras describir gran parte del sur de Okinawa (que a\u00fan presentaba el aspecto de un campo de batalla) y el otrora pr\u00f3spero puerto de Naha (que no era m\u00e1s que un mont\u00f3n de ruinas dos a\u00f1os despu\u00e9s de la conquista de la isla por parte de EE. UU.), coment\u00f3 que Okinawa era un s\u00edmbolo de la indecisi\u00f3n por parte de EE. UU. a la hora de definir los detalles de su pol\u00edtica en el Lejano Oriente. Un destacado ciudadano estadounidense en Okinawa le dijo al corresponsal: \u00abCuando alg\u00fan alto mando de Washington pasa por aqu\u00ed de camino a Tokio o Shangh\u00e1i, es probable que est\u00e9 de acuerdo en que Okinawa reviste una importancia estrat\u00e9gica vital para Estados Unidos, pero, por lo que hemos podido averiguar, no hace nada al respecto\u00bb.<sup>14<\/sup> El siguiente pasaje del art\u00edculo, titulado \u00abIsla sin reconstruir dos a\u00f1os despu\u00e9s de la conquista por parte de EE. UU.\u00bb, explica por qu\u00e9 Okinawa fue una de las islas olvidadas del periodo de posguerra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los mandos militares estadounidenses no se muestran dispuestos a hacer declaraciones para su publicaci\u00f3n, pero es obvio que esperan desesperadamente una pronta aclaraci\u00f3n del estatus de la isla y el anuncio de un programa estadounidense a largo plazo. Los comandantes locales est\u00e1n haciendo lo que pueden, pero es poco debido a la falta de fondos y de autorizaci\u00f3n. Los lugares mejor conservados de la isla, por lo que pudo ver este corresponsal en una visita apresurada, son los cinco grandes cementerios militares en los que est\u00e1n enterrados los ca\u00eddos en la guerra.<\/p>\n<p>En estas palabras, la irritaci\u00f3n y la ira del personal militar estadounidense hacia el Gobierno de los Estados Unidos, que carec\u00eda de una pol\u00edtica para la isla, son evidentes. Una de las principales causas del caos fue, como describi\u00f3 un redactor del <i>News-Sentinel<\/i>, la \u00abindecisi\u00f3n de los Estados Unidos a la hora de definir los detalles de su pol\u00edtica para el Lejano Oriente\u00bb. Los oficiales del Gobierno Militar de EE. UU. en Okinawa compart\u00edan la opini\u00f3n de que la jurisdicci\u00f3n territorial de Okinawa no se determin\u00f3 hasta despu\u00e9s de la entrada en vigor del tratado de paz. Prueba de ello se encuentra en el acta de la reuni\u00f3n de los l\u00edderes de las doce principales comunidades de Okinawa, celebrada bajo la presidencia del Gobierno Militar de EE. UU. el 23 de octubre de 1945. En respuesta a una pregunta sobre si iban a establecer una organizaci\u00f3n central a partir del jefe del campamento de Taira, en la parte norte de Okinawa, un oficial del Gobierno Militar de los Estados Unidos respondi\u00f3: \u00abPor el momento, no habr\u00e1 organizaci\u00f3n central. Eso vendr\u00e1 despu\u00e9s de que se decida el estatus pol\u00edtico de Okinawa en la Conferencia de Paz. No podemos establecer el gobierno; sin embargo, puede existir un Gobierno Militar\u00bb.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p>Como se ha mencionado, la expresi\u00f3n \u00abisla olvidada\u00bb tambi\u00e9n fue utilizada en el art\u00edculo de la revista semanal <i>Time<\/i> de 1949, escrito por Frank Gibney. \u00c9l la describi\u00f3 de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Durante los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, la pobre Okinawa, azotada por los tifones, ha pendido\u00a0de lo que los amargados militares llaman \u00abel final de la l\u00ednea log\u00edstica\u00bb, y\u00a0algunos de sus comandantes han sido negligentes e ineficaces. M\u00e1s de\u00a015 000 soldados estadounidenses, cuya moral y disciplina probablemente han sido\u00a0peores que las de cualquier otra fuerza estadounidense en el mundo, han vigilado a 600 000\u00a0nativos que viven en una pobreza desesperada.<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 que Okinawa era un vertedero para los inadaptados del ej\u00e9rcito y los rechazados de puestos m\u00e1s c\u00f3modos, citando como ejemplo el n\u00famero de delitos cometidos por soldados estadounidenses en los \u00faltimos seis meses (29 asesinatos, 18 violaciones, 16 robos y 33 agresiones).<\/p>\n<p>El inestable estatus pol\u00edtico de Okinawa qued\u00f3 determinado por el art\u00edculo 3 del Tratado de Paz de San Francisco, firmado en 1951. El art\u00edculo 3 se estableci\u00f3 sobre la base de que \u00abJap\u00f3n acepta cualquier propuesta de Estados Unidos ante las Naciones Unidas para someter a Okinawa a un r\u00e9gimen de administraci\u00f3n fiduciaria con Estados Unidos como \u00fanica autoridad administradora\u00bb, lo que significa que el destino de Okinawa fue decidido por los Gobiernos japon\u00e9s y estadounidense. La fecha de la firma del tratado (28 de abril) fue un d\u00eda de independencia para Jap\u00f3n, que marcaba su liberaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n del Comandante Supremo de las Potencias Aliadas. Sin embargo, para Okinawa se convirti\u00f3 en un d\u00eda de humillaci\u00f3n, ya que qued\u00f3 bajo ocupaci\u00f3n militar estadounidense. En el proceso que condujo a la decisi\u00f3n del Tratado de Paz de San Francisco, el denominado \u00abMensaje del Emperador\u00bb \u2014en el que el Emperador recomendaba que \u00abEstados Unidos adquiriera derechos a largo plazo sobre las bases militares estadounidenses en las islas Ryukyu en el marco de los tratados entre Jap\u00f3n y Estados Unidos tras la conclusi\u00f3n del Tratado de Paz de San Francisco\u2014 desempe\u00f1\u00f3 un papel significativo\u00bb. El Mensaje del Emperador fue uno de los medios para resolver las diferencias de opini\u00f3n entre el Estado Mayor Conjunto (JCS) y el Departamento de Estado en relaci\u00f3n con la disposici\u00f3n de las islas Ryukyu.<sup>16<\/sup><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, para respaldar al JCS y a otros en sus negociaciones con el Departamento de Estado, la Agencia Central de Inteligencia argument\u00f3 que las islas Ryukyu, en particular Okinawa, eran estrat\u00e9gicamente ventajosas para el control y la vigilancia de la actividad mar\u00edtima de China y Corea del Norte, as\u00ed como para una amplia vigilancia a\u00e9rea. Esto demuestra c\u00f3mo las agencias de inteligencia ejercieron influencia sobre la toma de decisiones pol\u00edticas.<sup>17<\/sup> Posteriormente, el ej\u00e9rcito estadounidense lanz\u00f3 una campa\u00f1a a gran escala de expropiaci\u00f3n coercitiva utilizando excavadoras y bayonetas; la construcci\u00f3n de bases militares prosigui\u00f3 a pesar de la resistencia de los habitantes de Okinawa.<\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Tras el Tratado de Paz de San Francisco<\/em><\/span><\/h3>\n<p>Tras la firma del Tratado de Paz de San Francisco, una situaci\u00f3n similar al dominio colonial \u2014en la que se daba prioridad a las bases militares estadounidenses al amparo de la extraterritorialidad y se ignoraban los derechos humanos fundamentales\u2014 persisti\u00f3 durante 27 a\u00f1os en Okinawa hasta la reversi\u00f3n de 1971. Para el autor, que naci\u00f3 en la Okinawa ocupada por el ej\u00e9rcito estadounidense en 1953, un a\u00f1o despu\u00e9s de la entrada en vigor del Tratado de Paz de San Francisco, las vallas de alambre de p\u00faas que rodeaban las bases eran una imagen familiar. Los accidentes, los incidentes, la contaminaci\u00f3n ac\u00fastica y la contaminaci\u00f3n ambiental causados por la presencia de las bases eran problemas cotidianos. Tras el Tratado de Paz de San Francisco de 1952, Estados Unidos cometi\u00f3 una serie de delitos sist\u00e9micos y fallos administrativos, que abarcan desde el tr\u00e1gico asesinato en 1955 de Yumiko-chan, de cinco a\u00f1os, hasta el accidente a\u00e9reo de la escuela primaria Miyamori en 1959.<\/p>\n<p>El autor recuerda delitos que eran habituales, como atracos a taxis, el asesinato o las lesiones a conductores y las violaciones cometidas por soldados estadounidenses. Dado el gran n\u00famero de incidentes y accidentes, as\u00ed como la absoluci\u00f3n de los soldados estadounidenses, puede afirmarse que el estado de caos que prevaleci\u00f3 durante los primeros a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n militar estadounidense, antes del tratado de paz, continu\u00f3 incluso despu\u00e9s de la firma del tratado. Fue esta situaci\u00f3n la que condujo al levantamiento de 1970 en la ciudad de Koza. Se produjo un accidente en el que un coche conducido por un soldado estadounidense atropell\u00f3 a un residente; cuando la polic\u00eda militar estadounidense realiz\u00f3 disparos de advertencia contra los ciudadanos que protestaban, la multitud enfurecida incendi\u00f3 m\u00e1s de 80 veh\u00edculos militares. Aunque se trat\u00f3 de un estallido espont\u00e1neo de ira contra el r\u00e9gimen discriminatorio que hab\u00edan soportado, ning\u00fan ciudadano estadounidense result\u00f3 muerto ni herido, y la multitud no incendi\u00f3 los veh\u00edculos de los afroamericanos, quienes eran a su vez v\u00edctimas de la discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En medio de graves violaciones de los derechos humanos, fueron los docentes de Okinawa quienes lideraron el movimiento a favor de la reversi\u00f3n, impulsados por un fuerte deseo de reconstruir la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os. En abril de 1952, la Federaci\u00f3n de Educaci\u00f3n de Okinawa se reorganiz\u00f3 en la Asociaci\u00f3n de Maestros de Okinawa, con Chobyo Yara como presidente, Seitoku Shinzato como secretario general y Shinei Kyan como vicesecretario general. Entre sus principales actividades figuraban la formaci\u00f3n y el funcionamiento del Comit\u00e9 para la Promoci\u00f3n de la Reapertura de las Escuelas Da\u00f1adas por la Guerra en Okinawa (1952), la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de Okinawa para la Protecci\u00f3n de la Infancia (1953), la promoci\u00f3n del movimiento a favor de la reversi\u00f3n a Jap\u00f3n (1953), la celebraci\u00f3n de conferencias de investigaci\u00f3n educativa (1955) y la construcci\u00f3n del centro de ayuda mutua Yashio-so (1960). Se describe a la Asociaci\u00f3n de Profesores como una entidad que \u00absiempre ha desempe\u00f1ado un papel central en los movimientos de masas que abordan cuestiones derivadas de la situaci\u00f3n \u00fanica de Okinawa al estar bajo dominio extranjero, como la campa\u00f1a para eliminar las bases militares y la lucha en toda la isla para proteger la tierra\u00bb.<sup>18<\/sup><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Okinawa tras la reversi\u00f3n a Jap\u00f3n<\/strong><\/span><\/h2>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Problemas derivados de la presencia de bases militares<\/em><\/span><\/h3>\n<p>La esperanza de que Okinawa se convirtiera en una isla pac\u00edfica y libre de bases militares tras la reversi\u00f3n no se ha hecho realidad. En la actualidad, el 70 % de las instalaciones militares estadounidenses en Jap\u00f3n se concentran en Okinawa, que representa solo el 0,6 % de la superficie total de Jap\u00f3n. En respuesta a los argumentos de que esta carga excesiva de bases militares es injusta, ocasionalmente se escuchan opiniones procedentes del continente que afirman que \u00abdado que las bases estaban originalmente en Okinawa, Okinawa deber\u00eda soportar la carga\u00bb. Sin embargo, en 1953, el 89 % de las tropas estadounidenses estaba estacionado en el Jap\u00f3n continental, y solo el 11 % en Okinawa.<sup>19<\/sup> En 1959, la proporci\u00f3n pas\u00f3 a ser del 61,8 % en el Jap\u00f3n continental y del 38,2 % en Okinawa. Fue el resultado de los movimientos contra las bases militares en las prefecturas que contaban con bases militares estadounidenses, y las tropas estadounidenses estacionadas en todo el territorio continental de Jap\u00f3n fueron trasladadas continuamente a Okinawa. Esta tendencia continu\u00f3 aumentando despu\u00e9s de 1959, y en el momento de la reversi\u00f3n en 1972, las cifras se situaban en un 46 % para el territorio continental de Jap\u00f3n y un 54 % para Okinawa. Aunque Okinawa hab\u00eda so\u00f1ado con convertirse en una isla pac\u00edfica sin bases tras la reversi\u00f3n, el n\u00famero de instalaciones sigui\u00f3 aumentando incluso despu\u00e9s de este acontecimiento, y se ha mantenido la situaci\u00f3n actual de un 30 % para el Jap\u00f3n continental y un 70 % para Okinawa. Si se calcula esta proporci\u00f3n como densidad (bases divididas por territorio), las bases militares estadounidenses se concentran en Okinawa con una densidad 386 veces superior a la del resto de Jap\u00f3n.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>Por lo tanto, a pesar de la reversi\u00f3n de Okinawa a Jap\u00f3n, han continuado los incidentes relacionados con el ej\u00e9rcito estadounidense, incluidos los asesinatos de mujeres locales (1982 y 2016), la agresi\u00f3n a una ni\u00f1a de primaria (1995), m\u00faltiples accidentes a\u00e9reos (2004, 2016, 2017) y varios incidentes peligrosos relacionados con la ca\u00edda de piezas de helic\u00f3pteros y Osprey cerca de escuelas y guarder\u00edas entre 2017 y 2021.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se han producido numerosos accidentes de tr\u00e1fico en los que se ha visto implicado personal militar estadounidense; esto significa que rara vez se abonan indemnizaciones, ya que la mayor\u00eda del personal no est\u00e1 asegurado. Los responsables militares estadounidenses afirman que, en virtud del art\u00edculo 9 del Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA) entre Jap\u00f3n y EE. UU., se les permite entrar y salir del pa\u00eds sin pasar por los tr\u00e1mites de inmigraci\u00f3n, lo que hace imposible verificar si realmente se han marchado. De los 1.130 incidentes y accidentes en los que se vieron implicados personal militar estadounidense y empleados civiles fuera del \u00e1mbito de sus funciones oficiales entre 2014 y 2018, solo en 73 casos las v\u00edctimas que no hab\u00edan recibido indemnizaci\u00f3n de los responsables presentaron reclamaciones por da\u00f1os y perjuicios contra los Estados Unidos en virtud del SOFA entre Jap\u00f3n y EE. UU. <sup>21<\/sup> El gran n\u00famero de casos en los que las v\u00edctimas simplemente aceptan su destino sugiere que la poblaci\u00f3n de Okinawa, que es hist\u00f3ricamente consciente de las realidades de la ocupaci\u00f3n militar estadounidense, ha sentido una sensaci\u00f3n de resignaci\u00f3n desde el principio.<\/p>\n<p>Aparte de los incidentes y accidentes que amenazan la vida cotidiana simplemente por la presencia de las bases, el rugido constante de los aviones militares estadounidenses, que ahora se extiende por toda la isla, y no solo por Kadena y Ginowan, constituye otra amenaza no solo para la salud f\u00edsica, sino tambi\u00e9n para la salud mental. Las recientes revelaciones sobre la contaminaci\u00f3n por \u00absustancias qu\u00edmicas eternas\u00bb \u2014sustancias per- y polifluoroalqu\u00edlicas o PFAS\u2014 en el agua potable de Chatan, Ginowan y Kin Town siguen amenazando la salud de la poblaci\u00f3n de Okinawa. Un profesor de secundaria, demandante en la cuarta demanda por contaminaci\u00f3n ac\u00fastica interpuesta por los residentes de los ocho municipios que rodean la base a\u00e9rea de Kadena, sostiene que esta situaci\u00f3n es extremadamente perjudicial para las perspectivas de futuro de los estudiantes y para sus entornos de vida y aprendizaje.<sup>22<\/sup> Lo que los residentes buscan a trav\u00e9s de la demanda por contaminaci\u00f3n ac\u00fastica es un entorno en el que puedan vivir y dormir en paz, pero este deseo sigue sin cumplirse, por mucho que lo expresen. En cuanto a los PFAS, un estudio de 2020 detect\u00f3 niveles de hasta 410 ng\/l en seis pozos de captaci\u00f3n de agua que abastecen a la ciudad de Kin , y se encontraron niveles que superaban el valor de referencia de 70 ng\/l en el agua del grifo suministrada a los residentes. Tambi\u00e9n ha salido a la luz que, mientras que el agua del grifo suministrada dentro de Camp Hansen es agua tratada procedente directamente de la Oficina Empresarial de la Prefectura de Okinawa, a los residentes de la localidad de Kin se les suministra agua del grifo que es una mezcla de agua subterr\u00e1nea contaminada con PFAS y agua tratada de la Oficina Empresarial, una situaci\u00f3n injusta.<sup>23<\/sup><\/p>\n<p>El trato preferencial que reciben los militares estadounidenses en las bases, en comparaci\u00f3n con los residentes locales, tambi\u00e9n es un problema. Aunque la contaminaci\u00f3n por PFAS en los alrededores de la base a\u00e9rea de Kadena es grave, el acceso a la base no est\u00e1 permitido en virtud del Acuerdo SOFA entre Jap\u00f3n y EE. UU. El ej\u00e9rcito estadounidense ha criticado al Gobierno de la Prefectura de Okinawa, que est\u00e1 investigando la contaminaci\u00f3n por PFAS utilizando la Ley de Libertad de Informaci\u00f3n de EE. UU., y a la Oficina de Defensa de Okinawa, que solicit\u00f3 informaci\u00f3n al ej\u00e9rcito estadounidense. El ej\u00e9rcito estadounidense prefiere que los debates tengan lugar en el seno del Comit\u00e9 Conjunto Jap\u00f3n-EE. UU., donde el contenido de las deliberaciones se mantiene confidencial y se reflejan con fuerza las opiniones del ej\u00e9rcito estadounidense.<sup>24<\/sup><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>El problema de Jap\u00f3n arraigado en Okinawa<\/em><\/span><\/h3>\n<p>Quienes tratan de justificar la excesiva carga que suponen las bases militares para Okinawa suelen esgrimir el argumento de que la ubicaci\u00f3n geopol\u00edtica de Okinawa es ventajosa desde el punto de vista militar. Masahide Ota se\u00f1ala que, si Corea del Norte supone una amenaza, el norte de Kyushu resulta m\u00e1s ventajoso desde una perspectiva geopol\u00edtica. Afirma: \u00abLa existencia de un n\u00famero excesivo de bases en Okinawa no se basa en ning\u00fan tipo de fatalismo geopol\u00edtico, sino que solo puede atribuirse a la pol\u00edtica deliberada de discriminaci\u00f3n del Gobierno\u00bb. <sup>25<\/sup> El 19 de septiembre de 2023, el gobernador Denny Tamaki apel\u00f3 al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza, afirmando: \u00abA pesar de la oposici\u00f3n de la ciudadan\u00eda manifestada en el refer\u00e9ndum prefectural, el Gobierno japon\u00e9s est\u00e1 impulsando por la fuerza el traslado de la base a\u00e9rea de Futenma del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos a Henoko, en la ciudad de Nago\u00bb. Sin embargo, el Gobierno nacional respondi\u00f3: \u00abEl estacionamiento de las fuerzas estadounidenses en Okinawa se basa en razones geopol\u00edticas y en las necesidades de seguridad de Jap\u00f3n, y no en una intenci\u00f3n discriminatoria. Nos tomamos muy en serio los resultados del refer\u00e9ndum prefectural y estamos trabajando para aliviar la carga que soporta Okinawa como una de nuestras principales prioridades\u00bb.<\/p>\n<p>No obstante, estas justificaciones geopol\u00edticas ya han sido refutadas por las declaraciones realizadas en 2014 por el exministro de Defensa Gen Nakatani, quien afirm\u00f3: \u00abLa dispersi\u00f3n de las bases es posible si nos lo proponemos, pero existe una resistencia significativa fuera de la prefectura\u00bb. El exsecretario de Defensa de EE. UU. William J. Perry tambi\u00e9n ha declarado: \u00abCualquier lugar de Jap\u00f3n estar\u00eda bien, pero la parte japonesa se muestra extremadamente reacia a reubicar la base fuera de la prefectura\u00bb. La afirmaci\u00f3n de que el Gobierno japon\u00e9s se toma en serio los resultados del refer\u00e9ndum prefectural contradice su continua insistencia en forzar la construcci\u00f3n de una nueva base, ignorando el resultado del refer\u00e9ndum. La frase habitual del Gobierno japon\u00e9s de \u00abhacer del alivio de la carga de Okinawa una de nuestras principales prioridades\u00bb tambi\u00e9n contradice la realidad del aumento de la carga de las bases militares estadounidenses desde la reversi\u00f3n, as\u00ed como el reciente y r\u00e1pido incremento de los despliegues de las Fuerzas de Autodefensa y la expansi\u00f3n de las bases. La afirmaci\u00f3n de que la construcci\u00f3n de la nueva base \u00abpermitir\u00e1 la devoluci\u00f3n completa de la base a\u00e9rea de Futenma lo antes posible\u00bb tambi\u00e9n est\u00e1 en contradicci\u00f3n con las acciones del Gobierno: al a\u00f1adir ocho condiciones \u2014entre ellas, el uso militar de un aeropuerto civil\u2014 a los t\u00e9rminos de la devoluci\u00f3n, y al iniciar el desarrollo de infraestructuras en la base a\u00e9rea de Futenma, que se supon\u00eda que deb\u00eda ser devuelta. Cabe decir que el Gobierno japon\u00e9s, con su incoherencia entre palabras y hechos, sigue realizando declaraciones falsas para imponer los problemas de seguridad de Jap\u00f3n a Okinawa y convertir los problemas de Jap\u00f3n en problemas exclusivamente de Okinawa. Una cuesti\u00f3n clave en relaci\u00f3n con la nueva base de Henoko es que la Ley de Recurso Administrativo (1962) \u2014destinada a que los ciudadanos interpongan recursos contra decisiones administrativas o el ejercicio de la autoridad p\u00fablica\u2014 est\u00e1 siendo utilizada por el propio Gobierno japon\u00e9s, que es responsable de la administraci\u00f3n y del ejercicio de la autoridad p\u00fablica. Adem\u00e1s, el mayor problema radica en el estado de la pol\u00edtica japonesa, donde no se respeta la separaci\u00f3n de poderes, ya que el poder judicial permite el abuso ilegal del derecho administrativo.<\/p>\n<p>La primera y m\u00e1s importante cuesti\u00f3n para Okinawa en la actualidad se refiere al tema de una \u00abcontingencia de Taiw\u00e1n\u00bb: \u00bfdeber\u00eda Okinawa convertirse en un campo de batalla en caso de una crisis entre China continental y Taiw\u00e1n? \u00bfEs la \u00abcontingencia de Taiw\u00e1n\u00bb una contingencia japonesa? Las declaraciones del ex primer ministro Shinzo Abe reflejan la opini\u00f3n de que \u00abuna contingencia de Taiw\u00e1n es una contingencia japonesa\u00bb; sin embargo, dado que tanto Jap\u00f3n como Estados Unidos reconocen el principio de \u00abuna sola China\u00bb y admiten que Taiw\u00e1n es territorio chino, una contingencia de Taiw\u00e1n no puede constituir una contingencia japonesa. Es imposible caracterizar una guerra desencadenada por la injerencia en los asuntos internos como una guerra defensiva para Jap\u00f3n. A pesar de este hecho, sin ning\u00fan fundamento ni prueba, muchas personas invocan la \u00abamenaza china\u00bb \u2014alegando que China invadir\u00e1 Jap\u00f3n\u2014 para justificar la militarizaci\u00f3n de Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>La siguiente pregunta es: \u00bfpor qu\u00e9 el Gobierno japon\u00e9s pas\u00f3 de una postura puramente defensiva a otra que permite los ataques preventivos al aprobar los ataques contra bases enemigas, lo que supone una clara violaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n japonesa? Un grave problema subyacente es que, en caso de una \u00abcrisis de supervivencia nacional\u00bb, un ataque podr\u00eda ser autorizado por decisi\u00f3n exclusiva del primer ministro, sin pasar por la Dieta Nacional (el Parlamento de Jap\u00f3n). Esto podr\u00eda describirse como la versi\u00f3n japonesa de la Ley de Habilitaci\u00f3n nazi (1933). Hitler invoc\u00f3 los poderes de decreto de emergencia en virtud del art\u00edculo 48 de la Constituci\u00f3n de Weimar \u2014que hab\u00eda sido elogiada como una excelente constituci\u00f3n\u2014 para suspender derechos fundamentales como la libertad de expresi\u00f3n, de reuni\u00f3n y de asociaci\u00f3n. En marzo, el Reichstag aprob\u00f3 la Ley de Habilitaci\u00f3n. Esto estableci\u00f3 de hecho una dictadura por medios legales. El exviceprimer ministro japon\u00e9s Taro Aso hab\u00eda comentado al respecto en 2013: \u00abUn d\u00eda, la gente se dio cuenta de que la Constituci\u00f3n de Weimar hab\u00eda sido sustituida por la Constituci\u00f3n nazi. Cambi\u00f3 sin que nadie se diera cuenta. \u00bfPor qu\u00e9 no aprender de esa t\u00e1ctica?\u00bb. Es evidente que esto es lo que se est\u00e1 poniendo en pr\u00e1ctica en el Jap\u00f3n actual. Sin embargo, lo que distingue esto del r\u00e9gimen nazi es que Jap\u00f3n se encuentra en un estado de subordinaci\u00f3n: es Estados Unidos, y no Jap\u00f3n, quien determina qu\u00e9 constituye una \u00abcrisis de supervivencia nacional\u00bb.<\/p>\n<p>Durante la revisi\u00f3n del Tratado de Seguridad entre Jap\u00f3n y Estados Unidos en 1957, tanto el partido gobernante como la oposici\u00f3n se opusieron a incluir Okinawa en el \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n del tratado con el fin de preservar la seguridad de Jap\u00f3n y evitar verse arrastrado a la guerra. El partido gobernante se opuso a ello alegando que aplicar el \u00absistema de consulta previa\u00bb a Okinawa restringir\u00eda la introducci\u00f3n de armas nucleares.<sup>26<\/sup> La oposici\u00f3n se opuso por temor a verse arrastrada a una guerra con Estados Unidos. Esta separaci\u00f3n de Okinawa tambi\u00e9n se llev\u00f3 a cabo durante la reversi\u00f3n. En las etapas finales de las negociaciones de reversi\u00f3n, el Gobierno japon\u00e9s se opuso a la \u00abconsolidaci\u00f3n y reducci\u00f3n sustanciales de las bases\u00bb como condici\u00f3n para la reversi\u00f3n, argumentando que las fuerzas armadas estadounidenses en Okinawa contribu\u00edan a la paz y la seguridad del Lejano Oriente, incluido Jap\u00f3n.<sup>27<\/sup><\/p>\n<p>Okinawa est\u00e1 siendo tratada una vez m\u00e1s como un frente de guerra, tal y como lo fue durante la batalla de Okinawa. La Ley de Revisi\u00f3n y Regulaci\u00f3n del uso de Bienes Inmuebles en los Alrededores de Instalaciones Importantes y en las Islas Territoriales Remotas (2021) \u2014a menudo denominada \u00abLey de Preparaci\u00f3n para la Guerra\u00bb\u2014 est\u00e1 dirigida espec\u00edficamente a Okinawa. Una vez promulgada, es muy probable que d\u00e9 lugar a la suspensi\u00f3n de los derechos de propiedad de la poblaci\u00f3n de Okinawa, a violaciones de los derechos humanos y a la vulneraci\u00f3n de las libertades de pensamiento, de creencia, de reuni\u00f3n y de asociaci\u00f3n. El activista antib\u00e9lico y escritor Makoto Konishi sostiene que el objetivo principal de esta ley es la defensa de los estrechos \u2014es decir, la \u00abguerra insular\u00bb\u2014 y se\u00f1ala que su fin \u00faltimo es convertir las islas de Okinawa y Amami, que ya se est\u00e1n convirtiendo en un \u00abarchipi\u00e9lago de misiles\u00bb, en \u00abzonas fortificadas\u00bb . Afirma que esta ley, al igual que la Ley de Zonas Fortificadas de antes de la guerra (1899), est\u00e1 dise\u00f1ada para expulsar y evacuar a los residentes de las zonas objetivo y para vigilar y castigar a cualquier civil que \u00abse introduzca\u00bb en ellas.<sup>28<\/sup><\/p>\n<p>Mientras los habitantes de Okinawa hacen todo lo posible por evitar la guerra, las maniobras conjuntas entre Jap\u00f3n y EE. UU., basadas en el Plan Operativo Combinado entre Jap\u00f3n y EE. UU., se llevan a cabo cada a\u00f1o y han aumentado en magnitud. La fortificaci\u00f3n militar se est\u00e1 extendiendo ahora no solo a Okinawa, que ha sido designada como campo de batalla en virtud del Plan Operativo Conjunto entre Jap\u00f3n y EE. UU., sino tambi\u00e9n al oeste de Jap\u00f3n y a todo el pa\u00eds. En la isla de Yonaguni, la isla habitada m\u00e1s occidental de Jap\u00f3n, se reuni\u00f3 a los residentes para la cuarta sesi\u00f3n informativa sobre evacuaci\u00f3n del Gobierno japon\u00e9s. Ver a los residentes inclinando la cabeza con desesperaci\u00f3n, diciendo \u00abno queremos abandonar la isla\u00bb, no hace m\u00e1s que llenar los ojos de l\u00e1grimas.<sup>29<\/sup> Bajo el eufem\u00edstico nombre de Ley de Protecci\u00f3n Civil (2004), el Gobierno japon\u00e9s se est\u00e1 preparando sin descanso para la guerra de EE. UU. confiscando tierras, medios de subsistencia y cultura, y utilizando a los residentes como escudos humanos. Mientras tanto, los principales medios de comunicaci\u00f3n japoneses no informan sobre la crisis en Okinawa, y la mayor\u00eda de los japoneses la consideran un problema ajeno.<\/p>\n<p>Provocar una guerra entre Jap\u00f3n y China \u2014justificada por la prolongada guerra en Ucrania o una contingencia en Taiw\u00e1n\u2014 es un intento desesperado de Estados Unidos por asegurar su supervivencia como superpotencia. El periodista japon\u00e9s Takashi Okada se\u00f1ala que Estados Unidos est\u00e1 aplicando exactamente la misma pol\u00edtica hacia Taiw\u00e1n que la que aplic\u00f3 hacia Ucrania en los momentos previos a la intervenci\u00f3n rusa.<sup>30<\/sup><\/p>\n<p>Huelga decir que la historia del sufrimiento de Okinawa y las penurias a las que se enfrenta hoy al convertirse en un campo de batalla no son en absoluto una cuesti\u00f3n de \u00abdestino\u00bb. M\u00e1s bien, son las consecuencias directas de las decisiones pol\u00edticas de los Gobiernos de Estados Unidos y Jap\u00f3n. El pueblo de Okinawa y los habitantes de la regi\u00f3n continuar\u00e1n su acci\u00f3n colectiva y su resistencia por la paz de Okinawa y de la regi\u00f3n.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Notas<\/span><\/h2>\n<p><sup>1<\/sup> Okinawa-ken Seikatsu Fukushi-bu Engo-ka, <i>Okinawa no Engo no Ayumi<\/i> [La trayectoria de la asistencia social en Okinawa] (Naha: Okinawa-ken Seikatsu Fukushi-bu Engo-ka, 1996), 56.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> \u014cta Masahide, <i>Okinawa: Sens\u014d to Heiwa<\/i> (1982), 138\u201340; \u014cta, <i>S\u014dshi Okinawa-sen: Shashin Kiroku<\/i> [Historia exhaustiva de la batalla de Okinawa: un registro fotogr\u00e1fico] (Tokio: Iwanami Shoten, 1982), 219; Arashiro Toshiaki y Okinawa Rekishi Ky\u014diku Kenky\u016bkai, eds., <i>K\u014dt\u014d Gakk\u014d Ry\u016bky\u016b \/ Okinawa-shi<\/i> [Historia de Ry\u016bky\u016b \/ Okinawa para institutos], ed. rev. y ampl. (Naha: T\u014dy\u014d Kikaku, 2001), 229.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Documentos de James T. Watkins, <i>Kaidai, S\u014dmokuji<\/i> (Ryokurind\u014d, 1994), 42, Archivos de la Prefectura de Okinawa; Universidad de Stanford, Instituto de Investigaci\u00f3n Hoover (R3-1065).<\/p>\n<p><sup>4<\/sup>\u00abOkinawa-sen no sh\u014dgen\u00bb [Testimonio de un testigo ocular de la Guerra de Okinawa]. <i>Okinawa-sen no kioku<\/i> [Recuerdos de la batalla de Okinawa]. Archivado el 7 de diciembre de 2021. Wayback Machine, <a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20211207115012\/https:\/hb4.seikyou.ne.jp\/home\/okinawasennokioku\/okinawasennosyougen\/okinawasennosyougen.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/web.archive.org\/web\/20211207115012\/https:\/\/hb4.seikyou.ne.jp\/home\/okinawasennokioku\/okinawasennosyougen\/okinawasennosyougen.html<\/a>.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Museo Memorial de la Paz de la Prefectura de Okinawa, <i>Testimonios de testigos presenciales de la guerra de Okinawa<\/i>, disco Blu-ray multiling\u00fce, 70 testigos.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Okinawa Times Sha (1971).<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> <i>Mainichi Shinbun<\/i>, 1969.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> Frank Gibney, \u00abOkinawa: Forgotten Island\u00bb, <i>Time<\/i>, 28 de noviembre de 1949, p. 27.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> Ikemiyagushiku Sh\u016bi, <i>Okinawa ni Ikite<\/i> [Vivir en Okinawa] (Tokio: Saimaru Shuppan-kai, 1970).<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Fukuchi Hiroaki, <i>Okinawa ni okeru Beigun no Hanzai<\/i> [Cr\u00edmenes del ej\u00e9rcito estadounidense en Okinawa] (Tokio: D\u014djidai-sha, 1995), 65.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> Arnold G. Fisch Jr., <i>Military Government in the Ryukyu Islands: 1945\u20131950<\/i> (Washington, D.C.: Centro de Historia Militar, Ej\u00e9rcito de los EE. UU., 1988).<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> Memor\u00e1ndum n.\u00ba 187, 3 de junio de 1947, en Gordon Warner, <i>The Okinawan Reversion Story: War, Peace, Occupation, Reversion, 1945\u20131972<\/i> (Shoseid\u014d, 1995), 59.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> Ikemiyagushiku, <i>Okinawa ni Ikite<\/i>, 270.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> \u00abOkinawa: Forgotten Island\u00bb. Lodi News-Sentinel (Lodi, CA), septiembre de 1947. Archivo de Google News, <a href=\"https:\/\/news.google.com\/newspapers?nid=dXBh7-90p_YC\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/news.google.com\/newspapers?nid=dXBh7-90p_YC<\/a>.<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Okinawa-ken Ky\u014diku Iinkai (1986), 119.<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> NARA, NND959297, OPA.059-01586-00049-001.<\/p>\n<p><sup>17<\/sup> NARA, NND755001, RG319, OPA, 0000003837, RG319.<\/p>\n<p><sup>18<\/sup> Okinawa Ky\u014diku Iinkai, <i>Okinawa\u2019s Post-war History<\/i> (Ch\u016b\u014d Shuppan, 1977).<\/p>\n<p><sup>19<\/sup> Sat\u014d Manabu y Yara Tomohiro, eds., <i>Okinawa no Kichi no Machigatta Uwasa: Kensh\u014d 34-ko no Gimon<\/i> [Rumores falsos sobre las bases de Okinawa: an\u00e1lisis de 34 preguntas], Iwanami Booklet n.\u00ba 962 (Tokio: Iwanami Shoten, 2017).<\/p>\n<p><sup>20<\/sup> Yae Y\u014dichir\u014d, <i>Kessai no Kotoba wa Nandodemo Yomigaeru: Yae Y\u014dichir\u014d Shish\u016b<\/i> [Las palabras de la deuda de sangre resurgir\u00e1n una y otra vez: Antolog\u00eda po\u00e9tica de Yae Y\u014dichir\u014d] (Tokio: Coal Sack-sha, 2020).<\/p>\n<p><sup>21<\/sup> <i>Mainichi Shinbun<\/i>, 13 de octubre de 2023.<\/p>\n<p><sup>22<\/sup> <i>Mainichi Shinbun<\/i>, 13 de octubre de 2023.<\/p>\n<p><sup>23<\/sup> Teruya Masashi, material de presentaci\u00f3n, \u00abSacred Waters Part II\u00bb, conferencia por Zoom, 15 de febrero de 2020.<\/p>\n<p><sup>24<\/sup> <i>Okinawa Times<\/i>, 13 de octubre de 2023.<\/p>\n<p><sup>25<\/sup> \u014cta Masahide, <i>Konna Okinawa ni Dare ga Shita<\/i> [\u00bfQui\u00e9n ha convertido Okinawa en esto?] (Tokio: D\u014djidai-sha, 2010).<\/p>\n<p><sup>26<\/sup> Nota del editor: El \u00absistema de consulta previa\u00bb exig\u00eda que EE. UU. obtuviera la aprobaci\u00f3n de Jap\u00f3n antes de realizar cambios importantes en el equipamiento (como la introducci\u00f3n de armas nucleares). Sin embargo, la exclusi\u00f3n de Okinawa en el tratado revisado cre\u00f3 una laguna jur\u00eddica que permiti\u00f3 a EE. UU. mantener una fuerza de disuasi\u00f3n nuclear en territorio de Okinawa.<\/p>\n<p><sup>27<\/sup> \u014cta, <i>Konna Okinawa ni Dare ga Shita<\/i>.<\/p>\n<p><sup>28<\/sup> Konishi Makoto, <i>Missile K\u014dgeki Kichi to Kasu Ry\u016bky\u016b Rett\u014d: Nichibei Ky\u014dd\u014d Sakusen-ka no Nansei Shift<\/i> [Las islas Ry\u016bky\u016b se est\u00e1n convirtiendo en bases de lanzamiento de misiles: el giro hacia el suroeste en el marco de las operaciones conjuntas entre Jap\u00f3n y EE. UU.] (Tokio: Shakai Hihy\u014dsha, 2021), 50.<\/p>\n<p><sup>29<\/sup> <i>Ry\u016bky\u016b Shinp\u014d<\/i>, 11 de octubre de 2023.<\/p>\n<p><sup>30<\/sup> Okada Takashi, <i>Business Insider<\/i>, 5 de julio de 2022.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Keiko Yonaha es una acad\u00e9mica y activista por la paz de Okinawa. Es copresidenta de No More Battle of Okinawa y Okinawa\u2019s Voice.<\/span><\/p>\n<div dir=\"ltr\">Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social, <em>TICAA<\/em> N.\u00ba 11, 22 de mayo de 2026 (<a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/asia\/not-a-matter-of-fate-okinawa-under-us-japanese-rule\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/thetricontinental.org\/asia\/not-a-matter-of-fate-okinawa-under-us-japanese-rule\/<\/a>)<br \/>\nFoto de portada: Fotograf\u00eda oficial editada del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos (USMC) en la que se ve a un marine contemplando Naha tras el bombardeo estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, Okinawa, 1945. Fuente: Archivos y Colecciones Especiales del Cuerpo de Marines (CC 2.0).<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de cada tres habitantes de Okinawa muri\u00f3 en la batalla de Okinawa; d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, las bases militares estadounidenses<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19941,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,2000],"tags":[],"class_list":["post-19940","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperio-imperialismo","category-japon"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19940"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19942,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19940\/revisions\/19942"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19941"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}