{"id":19989,"date":"2026-06-19T05:00:33","date_gmt":"2026-06-19T04:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19989"},"modified":"2026-06-19T00:43:09","modified_gmt":"2026-06-18T23:43:09","slug":"sus-guerras-simplemente-no-merecen-la-pena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19989","title":{"rendered":"Sus guerras simplemente no merecen la pena"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><b>El Partido de los Trabajadores de B\u00e9lgica es la fuerza emergente m\u00e1s poderosa de la izquierda radical europea. Su secretario general, Peter Mertens, escribe para <cite>Jacobin<\/cite> sobre la lucha de su partido contra los planes de rearme de la UE.<\/b><\/p>\n<p>Este pr\u00f3ximo domingo, saldremos a las calles de Bruselas. No por una cuesti\u00f3n menor, sino por una elecci\u00f3n fundamental: \u00abBienestar, no guerra\u00bb. Porque hoy en d\u00eda Europa parece decidida a rearmarse masivamente, lo que la hace parecerse cada vez m\u00e1s a los Estados Unidos militarizados de Donald Trump.<\/p>\n<p>A la clase dirigente europea nada le gusta m\u00e1s que separar la justicia social y la paz, como si la econom\u00eda de guerra fuera una cuesti\u00f3n de pol\u00edtica exterior muy alejada de temas como qu\u00e9 llenamos en las fiambreras de nuestros hijos, c\u00f3mo pagaremos nuestras facturas del hospital o la edad de jubilaci\u00f3n. Esa, en cualquier caso, es la mentira que quieren hacernos creer.<\/p>\n<p>La verdad es m\u00e1s sencilla. Los mismos gobiernos que afirman que no hay dinero para nuestra seguridad social de repente encuentran miles de millones para armas. Los mismos l\u00edderes pol\u00edticos que quieren que la gente trabaje m\u00e1s tiempo extienden la alfombra roja a Lockheed Martin, Rheinmetall y otros traficantes de armas. Los mismos ministros que recortan el gasto en enfermos, desempleados y jubilados firman cheques en blanco para la econom\u00eda de guerra.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Arcas vac\u00edas, salvo cuando se trata de armas<\/span><\/h2>\n<p>Por supuesto, ambas luchas est\u00e1n interrelacionadas. El ministro de Defensa belga, Theo Francken, ni siquiera oculta sus intenciones de financiar la militarizaci\u00f3n recortando la seguridad social y los servicios p\u00fablicos. Cualquiera que defienda pensiones dignas, una educaci\u00f3n asequible, una sanidad s\u00f3lida o unos servicios p\u00fablicos fiables chocar\u00e1 inevitablemente con la fiebre b\u00e9lica que quiere desviar los fondos p\u00fablicos hacia pedidos militares exorbitantemente caros.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os se nos ha dicho que las arcas est\u00e1n vac\u00edas. No hay dinero para m\u00e1s personal sanitario, ni para una energ\u00eda asequible, ni para eliminar las listas de espera, ni para reforzar las pensiones. No hay dinero para escuelas en las que no llueva dentro, para trenes que circulen puntuales o para salarios que se mantengan al d\u00eda con la inflaci\u00f3n. Pero en cuanto se plantea la militarizaci\u00f3n, el tono cambia. De repente, las arcas no est\u00e1n vac\u00edas, y endeudarse ya no es una imprudencia, sino un acto de valent\u00eda. Mil millones de euros no son ning\u00fan problema, 10 000 millones de euros no son un tab\u00fa, y 30 000 millones de euros son solo el principio.<\/p>\n<p>En B\u00e9lgica, el presupuesto militar se ha disparado en tan solo unos a\u00f1os. Mientras que casi todos los departamentos se ven obligados a realizar recortes, el gabinete de guerra recibe una financiaci\u00f3n masiva. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, se destinar\u00e1n decenas de miles de millones de euros a aviones de combate, fragatas, misiles y veh\u00edculos blindados. Mientras tanto, se espera que la poblaci\u00f3n haga sacrificios: la nueva penalizaci\u00f3n en las pensiones para quienes tienen una trayectoria laboral considerada demasiado corta obliga a la gente a trabajar cada vez m\u00e1s; se acosa a los enfermos de larga duraci\u00f3n; se sanciona a los desempleados; los pacientes pagan m\u00e1s por los medicamentos; y se ataca la indexaci\u00f3n autom\u00e1tica de los salarios y las bonificaciones. Esta es la l\u00f3gica presupuestaria de la econom\u00eda de guerra.<\/p>\n<p>Dicen: la seguridad tiene un precio. Es cierto. Pero la pregunta es: \u00bfqu\u00e9 tipo de seguridad, para qui\u00e9n y qui\u00e9n paga? \u00bfEst\u00e1 m\u00e1s segura una madre soltera cuando su factura de la luz se vuelve inasequible, pero se encarga una nueva fragata? \u00bfEst\u00e1 m\u00e1s seguro un obrero de la construcci\u00f3n cuando tiene que trabajar hasta los sesenta y siete o setenta a\u00f1os mientras el Gobierno gasta miles de millones en armas ofensivas? \u00bfEst\u00e1 m\u00e1s segura una enfermera cuando su planta sigue sin personal suficiente mientras se preparan los hospitales para escenarios de guerra?<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Guerra en el extranjero, militarizaci\u00f3n en casa<\/span><\/h2>\n<p>La fiebre b\u00e9lica no hace que la sociedad sea m\u00e1s segura, sino todo lo contrario. Se avivan el miedo y el p\u00e1nico para impulsar el rearme y preparar a una nueva generaci\u00f3n para la guerra. La militarizaci\u00f3n se est\u00e1 infiltrando en la sociedad: en las escuelas, las universidades, los hospitales, los medios de comunicaci\u00f3n y los salones. A los j\u00f3venes se les trata como futuros soldados. Las campa\u00f1as militares prometen disciplina, aventura y un sueldo, mientras guardan silencio sobre la brutalidad de la guerra y la muerte. La investigaci\u00f3n universitaria se orienta cada vez m\u00e1s hacia la industria militar. A los hospitales se les presentan planes en los que la l\u00f3gica de la atenci\u00f3n sanitaria queda subordinada a escenarios de emergencia militar. La l\u00ednea entre lo civil y lo militar se est\u00e1 difuminando.<\/p>\n<p>Esto es peligroso. Una sociedad que se prepara para la guerra cambia desde dentro. Se acostumbra a las \u00f3rdenes, desconf\u00eda de la cr\u00edtica y aplaude al ritmo del tambor de guerra. A los pacifistas se les tacha de ingenuos, a los sindicalistas de irresponsables y a los partidos de la oposici\u00f3n de aliados del enemigo. La militarizaci\u00f3n en el extranjero siempre va de la mano de la militarizaci\u00f3n en el pa\u00eds: con la creaci\u00f3n de un enemigo interno, la restricci\u00f3n del espacio democr\u00e1tico y la normalizaci\u00f3n de los reflejos autoritarios.<\/p>\n<p>Rechazamos este chantaje. Rechazamos el desmantelamiento de las pensiones, la seguridad social y los derechos democr\u00e1ticos que se han construido a lo largo de m\u00e1s de un siglo de lucha obrera. Nos negamos a aceptar que los j\u00f3venes sean carne de ca\u00f1\u00f3n y los mayores, partidas presupuestarias. Rechazamos un futuro que consista en m\u00e1s armas y m\u00e1s guerra, pagadas con jornadas laborales m\u00e1s largas, menos asistencia sanitaria y facturas m\u00e1s elevadas.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Europa se est\u00e1 armando para su propia ruina<\/span><\/h2>\n<p>Es ingenuo pensar que una Europa militarizada, tensa y sobrearmada nos acercar\u00e1 a la paz. Europa se est\u00e1 armando para su propia ruina: no para construir defensa, sino principalmente para intervenir en el extranjero. Las fragatas para el Mar Rojo, los veh\u00edculos blindados para el Sahel y la presencia militar europea en torno a las rutas de los recursos tienen poco que ver con la defensa nacional y todo que ver con los intereses de las grandes corporaciones.<\/p>\n<p>Se trata de cobalto, litio, uranio, gas, petr\u00f3leo y cadenas de suministro. Se trata del viejo reflejo colonial con un nuevo uniforme. Los nombres cambian y la tecnolog\u00eda evoluciona, pero las estructuras de poder siguen siendo reconocibles: Europa est\u00e1 construyendo un nuevo imperialismo liderado por un aparato militar alem\u00e1n en constante crecimiento.<\/p>\n<p>No se gana en seguridad intensificando las amenazas contra los dem\u00e1s. Esto conduce a un dilema de seguridad: lo que una parte denomina defensivo, la otra lo ve como ofensivo, y as\u00ed todos se arman a\u00fan m\u00e1s. El resultado es predecible: en lugar de seguridad, la situaci\u00f3n se vuelve m\u00e1s peligrosa. Lo que necesitamos es una seguridad com\u00fan, en la que la seguridad de unos no se consiga a costa de otros. Quienes desean la paz deben prepararse para ella. Esto implica diplomacia, desarme, cooperaci\u00f3n internacional, respeto por el derecho internacional y estructuras de seguridad en las que incluso los enemigos dialoguen entre s\u00ed. Esto no es ingenuidad: es el \u00fanico realismo que funciona. La gran mayor\u00eda de los conflictos terminan, en \u00faltima instancia, en la mesa de negociaciones.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Justicia social y paz: una misma lucha<\/span><\/h2>\n<p>El movimiento obrero no puede permanecer en silencio ante la militarizaci\u00f3n y la guerra. El movimiento por la paz no puede permanecer en silencio ante la justicia social. El bienestar va de la mano del rechazo a la guerra. Nuestra fuerza reside precisamente en conectar estas luchas: la enfermera que quiere m\u00e1s personal al lado de los pacientes, el profesor que quiere clases m\u00e1s reducidas, el trabajador que quiere una pensi\u00f3n digna, el joven que no quiere un futuro de guerra, el activista clim\u00e1tico que sabe que la militarizaci\u00f3n tambi\u00e9n significa destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica, el activista por la paz que exige diplomacia y el activista sindical que se niega a permitir que se saquee la seguridad social.<\/p>\n<p>Los movimientos feministas, antirracistas y de solidaridad internacional tambi\u00e9n forman parte del mismo movimiento. No solo caminan codo con codo, sino que se dan fuerza mutuamente. Y es que la econom\u00eda de guerra nos afecta a todos: desv\u00eda recursos de la sanidad, empuja a los j\u00f3venes hacia la militarizaci\u00f3n, amenaza los derechos democr\u00e1ticos, alimenta el racismo y las im\u00e1genes del \u00abenemigo interno\u00bb, acelera la crisis clim\u00e1tica y convierte a Europa en un bloque de poder que quiere \u00abasegurar\u00bb los intereses econ\u00f3micos de los grandes monopolios europeos en todo el mundo por medios militares.<\/p>\n<p>Los organizadores de la manifestaci\u00f3n de este domingo han logrado reunir una coalici\u00f3n \u00fanica y amplia. Los dos sindicatos m\u00e1s grandes del pa\u00eds, ABVV-FGTB (Federaci\u00f3n General del Trabajo) y ACV-CSC (Confederaci\u00f3n de Sindicatos Cristianos), han incluido la marcha en su plan de acci\u00f3n contra el gobierno antisocial \u00abArizona\u00bb (llamado as\u00ed por los colores de sus partidos). Entienden que la lucha por salarios dignos, servicios p\u00fablicos s\u00f3lidos y buenas pensiones est\u00e1 indisolublemente ligada a la resistencia contra el gabinete de guerra.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Resistencia en toda Europa<\/span><\/h2>\n<p>Pero la manifestaci\u00f3n del 14 de junio ser\u00e1 tambi\u00e9n una encrucijada de la resistencia europea. Desde Italia llega la experiencia de sindicatos y movimientos por la paz que han organizado importantes acciones en los \u00faltimos a\u00f1os contra la guerra, los env\u00edos de armas y la escalada militar. Estibadores, sindicalistas, activistas por la paz y movimientos sociales se han negado repetidamente a permitir que el Mediterr\u00e1neo se convierta en un corredor log\u00edstico para la guerra.<\/p>\n<p>Desde el Reino Unido llega la fuerza de un movimiento pacifista que, junto con sindicatos y organizaciones antirracistas, ha llevado a las calles a multitudes de personas contra la pol\u00edtica b\u00e9lica, contra el genocidio en Gaza y contra la complicidad de los gobiernos europeos.<\/p>\n<p>De Alemania llegan los j\u00f3venes que <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2026\/03\/germany-student-strikes-rearmament-conscription\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">abandonan sus aulas<\/a> para rechazar un futuro como carne de ca\u00f1\u00f3n. Sus huelgas escolares contra el servicio militar obligatorio y la militarizaci\u00f3n muestran a una generaci\u00f3n que se niega a aceptar que sus escuelas se deterioren mientras el Bundeswehr se anuncia por todas partes. La resistencia de los trabajadores sanitarios, m\u00e9dicos y personal hospitalario alemanes contra la militarizaci\u00f3n del sector sanitario es tambi\u00e9n una se\u00f1al importante: los hospitales deben curar a las personas, no transformarse en componentes de una infraestructura b\u00e9lica.<\/p>\n<p>Junto al mundo del trabajo, los j\u00f3venes est\u00e1n en las barricadas, codo con codo con el movimiento clim\u00e1tico, los movimientos de mujeres, las organizaciones antirracistas, ONG como Oxfam y 11.11.11, organizaciones por la paz y redes internacionales como Stop ReArm Europe. Es precisamente esta amplitud lo que hace que el 14 de junio sea tan importante. La manifestaci\u00f3n a\u00fana lo que se intenta dividir: la lucha social y la lucha por la paz, los sindicatos y la juventud, los activistas clim\u00e1ticos y los trabajadores sanitarios, los movimientos belgas y las redes europeas como los partidos y organizaciones de la izquierda europea.<\/p>\n<p>Este domingo, no solo saldremos a la calle contra la guerra, sino por la vida misma. \u00abBienestar, no guerra\u00bb no es solo un eslogan para un d\u00eda. Es una br\u00fajula que nos indica que nuestra sociedad no debe construirse en torno al miedo, la competencia y el armamento, sino en torno a la solidaridad, los derechos sociales y la paz. Nos dice que el motor del pa\u00eds no funciona gracias a los generales y los accionistas, sino gracias a las personas que trabajan, cuidan, aprenden, ense\u00f1an, transportan, curan y construyen.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Peter Mertens es soci\u00f3logo y secretario general del Partido de los Trabajadores de B\u00e9lgica (PVDA-PTB). Entre sus libros se encuentran <cite>Mutiny<\/cite> y el pr\u00f3ximo <cite>The Last Days of the Old Normal: Europe, Trump and Resistance<\/cite>.<\/span><\/p>\n<p>Fuente: Jacobin, 13 de junio de 2026 (<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2026\/06\/eu-militarism-rearmament-welfare-state\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/jacobin.com\/2026\/06\/eu-militarism-rearmament-welfare-state<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Partido de los Trabajadores de B\u00e9lgica es la fuerza emergente m\u00e1s poderosa de la izquierda radical europea. 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