{"id":20000,"date":"2026-06-22T05:00:09","date_gmt":"2026-06-22T04:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20000"},"modified":"2026-06-22T01:55:51","modified_gmt":"2026-06-22T00:55:51","slug":"quien-fue-juan-de-mariana-en-busca-de-un-pensador-politico-europeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20000","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n fue Juan de Mariana? En busca de un pensador pol\u00edtico europeo"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n fue Juan de Mariana? \u00bfCu\u00e1l es el legado de este jesuita y pensador pol\u00edtico europeo? Las respuestas a estas preguntas dependen principalmente de a qui\u00e9n se interpele<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>El jesuita, ya lo sabemos, fue un hombre dotado de gran inteligencia y coraje, y que atrajo considerable pol\u00e9mica. As\u00ed pues, no nos puede sorprender que diferentes personas, en diferentes momentos, hayan contestado de diferentes formas.<\/p>\n<p>En esta ponencia propondr\u00e9 una respuesta. Voy a hablar de la recepci\u00f3n de Juan de Mariana como pensador pol\u00edtico en Europa, fuera de Espa\u00f1a, c\u00f3mo se le interpret\u00f3, c\u00f3mo, a menudo, se le confundi\u00f3 y c\u00f3mo, a veces, se le tergivers\u00f3. De la misma manera que el dominico Bartolom\u00e9 de las Casas, Mariana se convirti\u00f3 en parte de la <i>leyenda negra<\/i><sup>3<\/sup>. Como Las Casas, Mariana se hubiera escandalizado de ver c\u00f3mo se usaron sus palabras. Hablar\u00e9 tambi\u00e9n de lo que pienso que el padre Mariana quer\u00eda decir y de por qu\u00e9 nosotros, hoy, en Europa, tendr\u00edamos que escucharle y tomar muy en serio sus palabras. Empecemos, pues, con la <i>leyenda negra<\/i> de Juan de Mariana.<\/p>\n<p>Examinemos la reputaci\u00f3n de Mariana entre sus contempor\u00e1neos. D\u00e9jenme que les lleve a Londres, Inglaterra. Corre el a\u00f1o de 1649, estamos a 30 de enero, un martes. Son las dos. El verdugo decapita de un solo golpe a Carlos I Estuardo, Rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda. El rey, acusado de alta traici\u00f3n, ha sido llevado a juicio por el Parlamento. Se le ha sentenciado a muerte unos pocos d\u00edas antes. Cuando cay\u00f3 su cabeza, un testigo \u2013el cl\u00e9rigo ingl\u00e9s inconformista Philip Henry\u2013 nos dice que la multitud exhal\u00f3 \u00abun quejido de dolor como no se hab\u00eda o\u00eddo jam\u00e1s antes, ni se oir\u00eda despu\u00e9s\u00bb<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>El juicio, sentencia y ejecuci\u00f3n de Carlos marca un punto de inflexi\u00f3n en la historia inglesa y europea. Que un monarca leg\u00edtimo fuera llevado a juicio, sentenciado y ejecutado por sus s\u00fabditos envi\u00f3 se\u00f1ales de alarma a una Europa dominada por monarqu\u00edas. Diplom\u00e1ticos extranjeros pidieron explicaciones a Oliver Cromwell, l\u00edder del Parlamento. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no se le ha envenenado?\u00bb, le pregunt\u00f3 el embajador sueco a Cromwell. El futuro <i>Lord Protector<\/i> confes\u00f3 que hab\u00eda encontrado dif\u00edcil justificar el asesinato de un rey, hab\u00eda tenido que pens\u00e1rselo mucho, se hab\u00eda visto obligado a consultar obras de eruditos. Finalmente, hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que la soberan\u00eda estaba en el pueblo y que el pueblo pod\u00eda deponer o, incluso, matar a un rey que se hab\u00eda convertido en un tirano. Lo sab\u00eda de buena tinta, afirm\u00f3 Cromwell. Lo hab\u00eda tomado de la obra del te\u00f3logo escoc\u00e9s George Buchanan y del jesuita espa\u00f1ol Juan de Mariana<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>No sabemos a ciencia cierta si Cromwell dijo esas palabras, ni si lleg\u00f3 a leer a Mariana en alg\u00fan momento. La fuente de este testimonio es Gilbert Burnet, Obispo de Salisbury, historiador de las\u00a0Guerras Civiles inglesas y un europeo cultivado. Es un hombre bien informado y un tanto dado a\u00a0la ch\u00e1chara, pero realmente no importa. Lo que importa es que a Mariana se le hizo responsable de la muerte de un rey. Y no por primera vez. Hacia la segunda mitad del S. XVII, este combativo jesuita de Talavera de la Reina, se hab\u00eda granjeado la reputaci\u00f3n de ser una de las figuras que estaba a favor de la soberan\u00eda popular y el regicidio: al padre Juan de Mariana se le consideraba como declarado enemigo del derecho divino de los monarcas. \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a ocurrir\u00a0esto?<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que la respuesta puede encontrarse en su mayor obra de teor\u00eda pol\u00edtica, su\u00a0famoso espejo para pr\u00edncipes, <i>De rege et regis institutione libri III<\/i>, publicado en Toledo en 1599<sup>6<\/sup>. A los que acusaban a Mariana del asesinato de pr\u00edncipes les bastaba apuntar a unas l\u00edneas en el cap\u00edtulo 6 del Libro I de <i>De rege<\/i> (el cap\u00edtulo \u00ab<i>An tyrannum opprimere fas sit<\/i>\u00bb). Ah\u00ed, Mariana parece elogiar al asesino de Enrique III de Francia \u2013el ingenuo Jacques Cl\u00e9ment\u2013 como\u00a0la \u00abgloria eterna de Francia\u00bb.<sup>7<\/sup> Peor, incluso parece apoyar el derecho del individuo a matar a un\u00a0pr\u00edncipe que haya abusado de su poder para convertirse en un tirano. Para colmo, Mariana parece\u00a0basar este derecho del individuo en una teor\u00eda radical de la soberan\u00eda popular. Asegura a sus\u00a0lectores que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00ab(\u2026) no hay duda de que el poder real est\u00e1 fundado en la <i>respublica <\/i>que puede hacer comparecer<i> <\/i>al rey ante la ley en circunstancias espec\u00edficas y, si fuera necesario, incluso desposeerlo de su principado\u00bb<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p><i>Politiques<\/i> cat\u00f3licos y calvinistas en Francia inmediatamente se manifestaron en contra de lo que\u00a0llamaban \u00ablas perniciosas doctrinas\u00bb de Mariana<sup>9<\/sup>. Leyeron <i>De rege<\/i> como una forma particularmente maliciosa de propaganda jesuita y espa\u00f1ola. Lo interpretaron como un intento de aumentar las divisiones en Francia y alimentar as\u00ed la tendencia francesa a la autodestrucci\u00f3n. Se declara a Mariana como el hermano intelectual de los llamados <i>monarchomachi<\/i>, el grupo de escritores cat\u00f3licos franceses que constitu\u00edan el pilar ideol\u00f3gico de la Liga Cat\u00f3lica apoyada por Espa\u00f1a, a la que pertenec\u00edan autores y pol\u00edticos como Jean Boucher o William Reynolds, que\u00a0cre\u00edan que la autoridad suprema e inalienable descansaba en el <i>populus <\/i>concebido<i> <\/i>como una\u00a0entidad total.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del asesinato de Enrique IV de Francia en mayo de 1610, <i>De rege<\/i>, y Mariana fueron considerados directamente responsables del finalmente fructuoso atentado contra la vida del \u00abbuen rey Enrique\u00bb<sup>10<\/sup>. En el interrogatorio, preguntaron al asesino, Fran\u00e7ois Ravaillac, si conoc\u00eda el libro de Mariana, <i>De rege<\/i>. Ravaillac lo neg\u00f3, incluso tras haber sido torturado.<\/p>\n<p>A pesar de todo, el libro fue quemado por el verdugo de Par\u00eds a petici\u00f3n de la Sorbonne y por orden del <i>parlement<\/i> de Par\u00eds. Francia, en la primera mitad del siglo XVII vio un crecimiento de la literatura anti-papista y \u2018anti-Marianiste\u2019 que vinculaba el c\u00f3digo can\u00f3nico, el papado y la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas con el pecado de regicidio. Mariana se convirti\u00f3 en el objetivo de la propaganda anti-jesuita casi tanto como su antiguo alumno, el cardenal Bellarmine o el confesor de Enrique IV, el padre Pierre Coton. Este \u00faltimo, desmoralizado ante el da\u00f1o sufrido por los jesuitas en Francia, lo achac\u00f3 a la \u00abtosca pluma\u00bb de su compa\u00f1ero jesuita, Juan de Mariana.<\/p>\n<p>El Superior General de los Jesuitas, Claudio Acquaviva, trat\u00f3 denodadamente de erradicar el abuso contra la Compa\u00f1\u00eda, orden\u00f3 a los jesuitas que no escribieran en defensa de <i>De rege<\/i>, pensando quiz\u00e1 que al no dar p\u00e1bulo a la pol\u00e9mica, \u00e9sta terminar\u00eda call\u00e1ndose. Pero si eso era lo que esperaba, mucho se equivoc\u00f3. Mariana se convirti\u00f3 en el principal blanco de la pol\u00e9mica antijesuita y un aut\u00e9ntico lastre para el pensamiento pol\u00edtico cat\u00f3lico de comienzos de la Era Moderna. Se unieron dos poderosas <i>leyendas negras<\/i>: la antijesuita y la antiespa\u00f1ola.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo en Francia sino en toda Europa, tanto en los territorios cat\u00f3licos como en los reformados, el tratado se convirti\u00f3 en evidencia fehaciente de las doctrinas subversivas, regicidas, diseminadas por la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. En Inglaterra, <i>De rege<\/i> qued\u00f3 enredado en la paranoia anticat\u00f3lica de la Conspiraci\u00f3n de la P\u00f3lvora de 1605. El rey Jacobo I expres\u00f3 su sentir claramente. Dirigi\u00e9ndose al Parlamento en 1616, el rey denunci\u00f3 a Mariana como papista y enemigo del derecho divino de los reyes. Formul\u00f3 una pregunta ret\u00f3rica al Parlamento:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00abSi el Papa ni le gusta, ni aprueba la pr\u00e1ctica de matar a reyes, \u00bfpor qu\u00e9 no ha censurado con severidad el libro de Mariana, el jesuita? [Este libro] apoya, incluso, elogia el parricidio. Su Santidad ha tenido a bien censurar y suprimir otros libros de Mariana, \u00bfpor qu\u00e9 no <i>De rege<\/i>?\u00bb<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>El rey no estaba en lo cierto. La Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola y romana nunca prohibi\u00f3 ninguno de los libros de Mariana. Aunque lo encarcelaron por el libro en el que se mostraba contrario a la manipulaci\u00f3n monetaria.<\/p>\n<p>En 1699, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Gloriosa, el traductor ingl\u00e9s de la <i>Historia de Espa\u00f1a <\/i>de Juan de Mariana, el hispan\u00f3filo Capit\u00e1n John Stevens, esperaba incrementar sus ventas gracias a la bien establecida mala reputaci\u00f3n de Mariana. Seg\u00fan Stevens:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00abLo que ha levantado m\u00e1s ampollas en el mundo, y particularmente en Inglaterra, es su libro <i>De rege et regis institutione<\/i>. Desde hace algunos a\u00f1os, todo hijo de vecino sabe, por lo menos, el t\u00edtulo de su obra y se citan con frecuencia las traidoras doctrinas de Mariana\u00bb<sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Por su puesto, Stevens declara:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00abSe habla mucho de este libro, pero realmente muy pocos lo conocen de primera mano. Es dif\u00edcil de conseguir. Puede que una de las razones sea porque contiene tantas malas y traidoras doctrinas. No cabe ninguna duda que muchos gobiernos mon\u00e1rquicos han tratado de eliminarlo.\u00bb<\/p>\n<p>Stevens quer\u00eda vender su traducci\u00f3n de la <i>Historia de Espa\u00f1a<\/i> de Mariana. Nada mejor para ello que tratar de reconciliar al lector ingl\u00e9s con este traidor jesuita. Con este prop\u00f3sito ide\u00f3 una narrativa de crimen, castigo y redenci\u00f3n. Mariana, dice el Capit\u00e1n, pag\u00f3 por su traici\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00abFue encarcelado por orden papal por m\u00e1s de veinte a\u00f1os. \u00danicamente lo liber\u00f3 la muerte. S\u00f3lo menciono este libro [<i>De rege<\/i>] porque durante su encarcelaci\u00f3n Mariana se redimi\u00f3 escribiendo su <i>Historia de Espa\u00f1a<\/i>, que ahora presento al mundo en ingl\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n dice que las \u00abnoticias falsas\u00bb son algo nuevo? Sin embargo, a finales del siglo XVII la teor\u00eda pol\u00edtica y el escenario pol\u00edtico europeo estaban cambiando. En 1697, Pierre Bayle, incluy\u00f3 un art\u00edculo de Mariana en su famoso <i>Diccionnaire historique et critique<\/i>. Bayle concluye su escrito diciendo: \u00abno hay nada mas sedicioso, ni que ofrezca m\u00e1s posibilidades de exponer los tronos a revoluciones e, incluso, exponer la vida del mismo pr\u00edncipe al da\u00f1o de los asesinos que este libro [<i>De rege<\/i>]\u00bb<sup>13<\/sup>. El art\u00edculo de Bayle entroniza a Mariana en el pante\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Francesa. Pronto, ser\u00eda uno de los iconos menores del liberalismo pol\u00edtico. El esc\u00e1ndalo se transform\u00f3 en aplauso. El historiador constitucionalista ingl\u00e9s, John Neville Figgis capta esta transformaci\u00f3n perfectamente. Seg\u00fan Figgis, <i>De rege<\/i> forma parte integral de la \u00abembriolog\u00eda de la pol\u00edtica moderna\u00bb. Seg\u00fan Figgis \u00abMariana plant\u00f3, Althusius reg\u00f3 y Robespierre cosech\u00f3\u00bb<sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Los acontecimientos de la primera parte del siglo XX confirman esta lectura del <i>De rege<\/i>. En los a\u00f1os sesenta, Guenter Lewy public\u00f3 su estudio sobre el pensamiento pol\u00edtico de Juan de Mariana. La experiencia del totalitarismo europeo y el Holocausto aparecen de forma prominente en su libro. Seg\u00fan Lewy, Mariana concibi\u00f3 \u00abpara Espa\u00f1a el mismo rejuvenecimiento de las ideas y pr\u00e1cticas constitucionales medievales que John Locke [concebir\u00eda] cien a\u00f1os despu\u00e9s en Inglaterra\u00bb<sup>15<\/sup>. Los historiadores espa\u00f1oles tambi\u00e9n apreciaron el potencial radical y democr\u00e1tico de los escritos de Mariana. El Profesor Luis Abell\u00e1n, en el segundo volumen de su historia cr\u00edtica del pensamiento espa\u00f1ol de 1979, encontr\u00f3 en <i>De rege<\/i> el prototipo de contrato social que m\u00e1s tarde desarrollar\u00edan Hobbes y Rousseau<sup>16<\/sup>.<\/p>\n<p>Estas diferentes interpretaciones sobre el libro coinciden en considerarlo como un significativo paso adelante en el arduo y largo camino hacia la democracia parlamentaria moderna. Sigue siendo el hermano espa\u00f1ol de los <i>monarchomachi.<\/i><\/p>\n<p>Gradualmente, los estudiosos han ido aceptando la consideraci\u00f3n de que constituye m\u00e1s este tratado que una teor\u00eda constitucional radical. El profesor Luis S\u00e1nchez Agesta \u2013que nos proporcion\u00f3 la edici\u00f3n cr\u00edtica en espa\u00f1ol de <i>De rege<\/i>\u2013 es un ejemplo. S\u00e1nchez Agesta llama a Mariana \u00abun humanista precursor del constitucionalismo\u00bb<sup>17<\/sup>. Se concentra en caracter\u00edsticas espec\u00edficas de Mariana que lo diferencian de sus contempor\u00e1neos escol\u00e1sticos neo-tomistas. S\u00e1nchez Agesta coincide con Gerhard Oestreich en subrayar algunos de los temas neo-estoicos que se prestan a comparaci\u00f3n con el trabajo de Justo Lipsio<sup>18<\/sup>.<\/p>\n<p>Tentativamente, historiadores del pensamiento pol\u00edtico angl\u00f3fonos tambi\u00e9n conectaron a Mariana con el debate sobre la raz\u00f3n de estado. Quentin Skinner se\u00f1ala las actitudes antimaquiav\u00e9licas y antitacitistas de <i>De rege<\/i><sup>19<\/sup>. Richard Tuck, otro de los miembros de la Escuela de Cambridge, subraya \u00abel lenguaje inusual y claramente imperialista-tacitista del jesuita y su conceptualizaci\u00f3n de la pol\u00edtica\u00bb<sup>20<\/sup>.<\/p>\n<p>Skinner y Tuck est\u00e1n en lo cierto al identificar tanto los temas tacitistas como los antitacitista en <i>De rege<\/i>. Igualmente y por los mismos motivos, Joan Pau Rubi\u00e9s admira a Mariana como un cr\u00edtico valiente de la pol\u00edtica de los Habsburgos a finales del S.XVI en Espa\u00f1a<sup>21<\/sup>. Como el en\u00e9rgico Mateo Lis\u00f3n de Bedma, <i>procurador<\/i> por Granada, Mariana invoca algunos de los ideales de la terminolog\u00eda del republicanismo cl\u00e1sico y el contractualismo medieval.<\/p>\n<p>Este choque de \u00e1ngulos interpretativos no es f\u00e1cil de reconciliar: constitucionalista escol\u00e1stico, tacitista, antitacitista\u2026 El enigma contin\u00faa. Por otra parte, el hecho que <i>De rege<\/i> inspire todas estas interpretaciones nos ofrece una pista sobre las intenciones del autor.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00bfQui\u00e9n era Juan de Mariana? \u00bfCu\u00e1l es el legado de este jesuita y pensador pol\u00edtico europeo?\u00bb \u00bfMerec\u00eda su reputaci\u00f3n como <i>monarchomach<\/i> y como defensor temprano de la soberan\u00eda popular? Volvamos a <i>De rege et regis institutione<\/i> y al mismo Mariana.<\/p>\n<p><i>De rege<\/i> se escribi\u00f3 en el g\u00e9nero de espejo para pr\u00edncipes \u2013es decir, es un tratado que describe el comportamiento ideal de un pr\u00edncipe. Mariana establece claramente su prop\u00f3sito. Escribi\u00f3 el tratado para recordar al joven pr\u00edncipe, Felipe III, los principios del \u00abbuen gobierno\u00bb. As\u00ed lo se\u00f1ala, por ejemplo en el prefacio de su <i>Historia general de Espa\u00f1a<\/i> publicada en 1601. Hay datos que sugieren que Garc\u00eda de Loaysa \u2013quien fue tutor de Felipe III, arzobispo de Toledo y benefactor del mismo Mariana\u2013 us\u00f3 un borrador de <i>De rege<\/i> para la educaci\u00f3n del pr\u00edncipe Felipe<sup>22<\/sup>. Posiblemente el rey Felipe III no querr\u00eda que se lo recordaran, y mucho menos que lo hiciera Garc\u00eda de Loaysa \u2013teniendo en cuenta que su Loaysa fue una de las primeras v\u00edctimas de la purga del Duque de Lerma tras la ascensi\u00f3n de Felipe al trono.<\/p>\n<p>Mariana escribi\u00f3 <i>De rege<\/i> como un di\u00e1logo. Se concibi\u00f3 como una conversaci\u00f3n sobre los fundamentos del buen gobierno. Es una conversaci\u00f3n sobre el pasado, sobre las lecciones del pasado y c\u00f3mo \u00e9stas dan forma al futuro de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola. Es un tratado sobre lo que tiene que cambiar y lo que no tendr\u00eda que cambiar.<\/p>\n<p>El padre Mariana fue un observador de la pol\u00edtica y las guerras de su tiempo. Fue testigo de la Noche de San Bartolom\u00e9 en agosto de 1572, que calific\u00f3, estremecido al recordarlo, en <i>De rege <\/i>como \u00abeste espect\u00e1culo miserable\u00bb. Analiz\u00f3 la pol\u00edtica contempor\u00e1nea con ojo de historiador y maestro y esto es importante. Aunque Mariana domina el pensamiento escol\u00e1stico legal, <i>De rege <\/i>no es un tratado <i>De iure<\/i>. No es un tratado legal ni constitucional. <i>De rege<\/i> se escribi\u00f3 para ofrecer a un joven y piadoso pr\u00edncipe sus consejeros reflexiones sobre la realidad y la pr\u00e1ctica del buen gobierno.<\/p>\n<p>Mariana no afronta los asuntos fundamentales de cara. Sus respuestas son menos claras de lo que normalmente se cree. Mariana no usa n\u00edtidas definiciones legales. D\u00e9jenme que les explique por qu\u00e9 creo yo que es as\u00ed. Examinemos brevemente su discusi\u00f3n sobre una pregunta fundamental en el discurso de soberan\u00eda de comienzos de la Edad Moderna \u2013su discusi\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n de si el poder del pr\u00edncipe emana del pueblo.<\/p>\n<p>El padre Mariana contesta afirmativamente que \u00abel poder del pr\u00edncipe emana del pueblo\u00bb:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00ab(\u2026) el cuerpo pol\u00edtico no querr\u00eda renunciar por completo a su autoridad, ni transferirla [al pr\u00edncipe] sin excepciones, sin consejo, sin raz\u00f3n\u00bb<sup>23<\/sup>.<\/p>\n<p>Esta respuesta representa el potencial radical de lo que ahora llamamos constitucionalismo escol\u00e1stico o contractualismo. Dicho esto, Mariana se apresura a a\u00f1adir que esta transferencia es improbable, pero no es imposible.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00abNadie puede negar que el cuerpo pol\u00edtico puede conferir al pr\u00edncipe la autoridad suprema y m\u00e1xima sin ninguna limitaci\u00f3n\u00bb<sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p>Entonces, un cuerpo pol\u00edtico es libre de transferir el poder supremo y la autoridad al pr\u00edncipe sin ninguna restricci\u00f3n. De hecho, la historia proporciona muchos ejemplos. Hay algunos incluso en Espa\u00f1a, dice el padre Mariana, que cree que es el caso y que tendr\u00eda que ser el caso. \u00bfC\u00f3mo resolver este aparente dilema? Esta es la respuesta de Mariana:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00absi insiste en preguntar (\u2026) si el cuerpo pol\u00edtico puede o no transferir completa e ilimitada autoridad al pr\u00edncipe (\u2026) en verdad, no discutir\u00eda mucho el asunto, ni me importar\u00eda mucho c\u00f3mo se decidiera, con tal de que se acepte que el cuerpo pol\u00edtico actuar\u00eda de forma imprudente si entregara este poder [ y ] el pr\u00edncipe ser\u00eda temerario si lo aceptara. Har\u00eda de sus s\u00fabditos esclavos en lugar de hombres libres, y el principado (\u2026) degenerar\u00eda en tiran\u00eda\u00bb<sup>25<\/sup>.<\/p>\n<p>El estudio de la historia ha llevado a Mariana al punto en el que se niega a discutir los or\u00edgenes de la soberan\u00eda en t\u00e9rminos jur\u00eddicos o constitucionales. No est\u00e1 interesado en localizar la <i>suprema potestas<\/i> en el pr\u00edncipe o en el pueblo. No le interesa lo que \u00e9l considera sofister\u00eda legal-constitucional.<\/p>\n<p>Lo que le importa al padre Mariana es: si un pr\u00edncipe es \u00abenga\u00f1ado por la apariencia de un poder m\u00e1s grande (\u2026), no se dar\u00e1 cuenta que el poder s\u00f3lo est\u00e1 seguro si establece un l\u00edmite en su propia fuerza\u00bb<sup>26<\/sup>. Los principios tradicionales del pensamiento escol\u00e1stico legal-constitucional \u2013<i>quod omnes tangit<\/i>; <i>ab omnibus approbari <\/i>o<i> rex maior singulis, minor universis<\/i>; <i>princeps legibus solutus<\/i>\u2013 se examinan, sopesan y aplican como principios de prudencia pol\u00edtica m\u00e1s que principios legales. Est\u00e1n inmersos en un conjunto de directrices que recuerdan a Felipe III que \u00abla fuerza no es tan f\u00e1cil de aplicar a las mentes como a los cuerpos de los s\u00fabditos\u00bb y que la \u00ab<i>respublica<\/i> se mantiene unida mediante el premio y el castigo, el miedo y la esperanza\u00bb. El pr\u00edncipe depende completamente de sus s\u00fabditos porque su buena voluntad es la \u00fanica fuente real de su poder fiscal, pol\u00edtico y militar.<\/p>\n<p>El modelo de conducta para Mariana es el rey espartano Theopompus, que se dio cuenta de que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00ablos pr\u00edncipes, poniendo coto a su fortuna, se gobiernan a s\u00ed mismos y gobiernan la fortuna y a sus s\u00fabditos m\u00e1s f\u00e1cilmente\u00bb<sup>27<\/sup>.<\/p>\n<p><i>De rege<\/i> mueve el debate pol\u00edtico contempor\u00e1neo del legalismo escol\u00e1stico a la raz\u00f3n de estado.<\/p>\n<p>El estilo y voz recuerda al de Lipsio y \u00c1lamos de Barrientos m\u00e1s que al de Vitoria o Su\u00e1rez<sup>28<\/sup>. Es mucho, much\u00edsimo, lo que depende de la prudencia y madurez del pr\u00edncipe.<\/p>\n<p>Que no quede la menor duda, el historiador Juan de Mariana es mordaz en lo que se refiere a la cordura del pueblo. No es ning\u00fan amigo de las Cortes de Castilla.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"justify\">\u00abEn el cuerpo pol\u00edtico el n\u00famero de personas deshonestas sobrepasa con mucho al de las honestas. Si el poder gobernante est\u00e1 en manos de m\u00e1s de uno, las <i>sanior pars<\/i> siempre sucumbir\u00e1n ante las <i>peior pars<\/i>. Los votos no ser\u00e1n sopesados sino contados. Siempre ha sido as\u00ed\u00bb<sup>29<\/sup>.<\/p>\n<p>Esto nos lleva de nuevo a la cuesti\u00f3n del tiranicidio, Enrique III, y la cuesti\u00f3n del legado de Mariana<sup>30<\/sup>. Otra vez, la voz es m\u00e1s la del historiador que la del jurista.<\/p>\n<p>Enrique III traicion\u00f3 a su pueblo y por eso perdi\u00f3 su confianza. Fingi\u00f3 lealtad y rompi\u00f3 promesas hasta que nadie se fi\u00f3 m\u00e1s de \u00e9l. Viol\u00f3 constantemente la ley natural y las leyes de Francia. Ni se le juzg\u00f3, ni se le sentenci\u00f3: era demasiado poderoso para esto. Fue asesinado porque hab\u00eda olvidado que no se puede gobernar las mentes y los corazones de sus s\u00fabditos.<\/p>\n<p>Mucho de lo que Mariana tiene que decir sobre el tema del tiranicidio se hace eco de los libros de texto de teolog\u00eda y derecho. Por ejemplo, comparte con la tradici\u00f3n teol\u00f3gica cat\u00f3lica que cualquier s\u00fabdito puede matar a un usurpador o \u00abtirano sin t\u00edtulo\u00bb. Afirma que <i>in extremis <\/i>si un pr\u00edncipe abusa violentamente de sus s\u00fabditos, si no escucha sus ruegos, si consistente y continuamente act\u00faa de forma tir\u00e1nica, entra en vigor la ley natural del instinto de preservaci\u00f3n. En este momento, el cuerpo pol\u00edtico puede decidir declarar al pr\u00edncipe \u00abhostis publicus\u00bb (un principio del <i>ius civilis<\/i>), y cualquier individuo puede matar al pr\u00edncipe. Esto enfureci\u00f3 a los defensores de la autoridad mon\u00e1rquica absoluta. Sin embargo, la discusi\u00f3n no es un debate en toda la extensi\u00f3n de la palabra sobre teor\u00eda de la soberan\u00eda popular. Lo que hace el padre Mariana, es articular audazmente ideas que siguen siendo parte del debate teol\u00f3gico-jur\u00eddico dominante en el siglo XVI.<\/p>\n<p>Sus observaciones sobre las razones que llevaron a Jacques Clement a matar a su rey son parte de la narrativa del declive moral y pol\u00edtico de Enrique III. Mariana deja claro que su narraci\u00f3n de la vida y muerte de Enrique III sirve como lecci\u00f3n de historia para advertir a los pr\u00edncipes. Mariana afirma que no tiene ninguna intenci\u00f3n de instigar el regicidio. \u00bfTendr\u00edamos que aceptar su palabra?<\/p>\n<p>Enrique III es un ejemplo de gobernante que provoc\u00f3 a sus s\u00fabditos hasta un punto en el que no lo pudieron soportar m\u00e1s. Las leyes no proteg\u00edan al pueblo de Francia. Las leyes nunca lo hacen, Mariana declara. La mayor\u00eda de las leyes, afirma, son producto de la <i>fortuna<\/i> y no fruto de la sabidur\u00eda o de la raz\u00f3n natural. Generalmente, las leyes son el producto de \u00abun repentino capricho y de la temeridad del <i>populus<\/i>\u00bb<sup>31<\/sup>.<\/p>\n<p>El asesinato de Enrique III no es un problema de soberan\u00eda o si \u00e9sta se apoya en el pueblo o el rey. A su muerte, Enrique III hab\u00eda perdido completamente la confianza de la mayor\u00eda de sus s\u00fabditos tanto cat\u00f3licos como reformados. Hab\u00eda dejado de escuchar, no se consideraba sujeto a la ley o la prudencia. Enrique III fue asesinado porque hab\u00eda llegado a parecerse a uno de los \u00abmonstruos antinaturales de la antig\u00fcedad\u00bb como Ner\u00f3n o Cal\u00edgula.<\/p>\n<p>El padre Mariana ni escrib\u00eda para el rey de Francia, ni para los franceses, ni tampoco, para los ingleses. En Francia, Inglaterra y en otros lugares de Europa, <i>De rege<\/i> se le\u00eda como la obra de un espa\u00f1ol, un jesuita: el enemigo. El prejuicio no contribuye a la apertura de esp\u00edritu o a la interpretaci\u00f3n inteligente.<\/p>\n<p>Mariana escrib\u00eda para Espa\u00f1a y la monarqu\u00eda espa\u00f1ola, para una Espa\u00f1a con una historia rica y compleja, para una monarqu\u00eda formada de diferentes tradiciones pol\u00edticas y diferentes culturas.<\/p>\n<p>Escrib\u00eda porque quer\u00eda una reforma. Cada uno de los tres vol\u00famenes de <i>De rege<\/i> termina con un cap\u00edtulo \u00absobre la religi\u00f3n\u00bb<sup>32<\/sup>. En estos cap\u00edtulos perfila su convicci\u00f3n de que la religi\u00f3n es el <i>vinculum societatis<\/i>, el lazo que mantiene la unidad de la sociedad, de cualquier sociedad. Exige que la corte en Madrid se convierta en una \u00abiglesia m\u00e1s santa\u00bb<sup>33<\/sup>. Considera que los obispos de Castilla deber\u00edan adoptar un papel de liderazgo en el gobierno laico. Sus ideas sobre los privilegios del clero, incluyendo los tributarios, y el papel de los cl\u00e9rigos en el gobierno de la monarqu\u00eda no gozaban de mucha aceptaci\u00f3n con Lerma o Felipe III, ni mucho menos hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Pero Mariana quer\u00eda algo m\u00e1s. No s\u00f3lo quer\u00eda reforma sino que tambi\u00e9n quer\u00eda que Felipe III se aferrara a algo que tem\u00eda estaba en peligro de perderse. Algo incre\u00edblemente importante para el mantenimiento de una monarqu\u00eda poli-c\u00e9ntrica: la confianza. La confianza entre el pr\u00edncipe y su pueblo. Sin esta confianza, una vez que el pr\u00edncipe ha perdido credibilidad, el Estado corre el riesgo de desintegraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El infame Niccol\u00f2 Maquiavelo acecha en las p\u00e1ginas de <i>De rege<\/i>. Maquiavelo escribi\u00f3 <i>Il principe <\/i>para aconsejar y adular a pr\u00edncipes. Mariana no adula, aconseja. A diferencia de Maquiavelo, Mariana es plenamente consciente de que la pol\u00edtica no funciona sin confianza.<\/p>\n<p>La voz de Mariana no es una voz de esperanza, es un realista fr\u00edo y, en cierto modo, es un pesimista. Sin embargo, nos ense\u00f1a algo muy importante. Este jesuita del Siglo de Oro ofrece ejemplos v\u00edvidos, sangrientos para recordarnos que la estabilidad pol\u00edtica es m\u00e1s un asunto de confianza y emoci\u00f3n que de leyes y armas, mucho m\u00e1s. Esto parece de sentido com\u00fan, incluso hoy en d\u00eda, no s\u00f3lo en Europa sino en cualquier otra parte. Ser\u00eda mejor que aprendi\u00e9ramos de nuevo a hablar de pol\u00edtica, a respetar las opiniones diferentes y a ganarnos la confianza de los dem\u00e1s. Este es quiz\u00e1 el m\u00e1s poderoso mensaje de Juan de Mariana para nuestro tiempo.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u200b\u200b1. Este es el texto ligeramente enmendado de la conferencia pronunciada en el Congreso Internacional de Filosof\u00eda La actualidad del padre Juan de Mariana, Talavera de la Reina, 22-24 de marzo de 2017. Estoy muy agradecido a Carmen Usategui, Universidad de Chester, por la traducci\u00f3n del texto. Aprovecho esta oportunidad para expresar mi m\u00e1s sincero agradecimiento a Juli\u00e1n Rodr\u00edguez Ortega, Ignacio Monar Garc\u00eda, Jos\u00e9 Luis Pozo Fajarn\u00e9s por la organizaci\u00f3n de una estimulante conferencia y su generosa hospitalidad.<\/p>\n<p>2. Para el debate sobre el pensamiento pol\u00edtico de Mariana durante la edad moderna y contempor\u00e1nea, v\u00e9ase Harald E. Braun, <em>Juan de Mariana and Early Modern Spanish Political Thought<\/em> (Ashgate: Aldershot, 2007), especialmente: \u00abIntroduction: Revisiting De rege\u00bb. Para la biograf\u00eda de Mariana, v\u00e9ase George Cirot, \u00abLa famille de Juan de Mariana\u00bb, <em>Bulletin Hispanique<\/em> 6 (1904), pp. 309-31; id. \u00abMariana jesuite: la jeunesse\u00bb, <em>Bulletin Hispanique<\/em> 38 (1936), pp. 295-352; F. Asensio SJ, \u00abEl profesorado de Juan de Mariana y su influjo en la vida del escritor\u00bb, <em>Hispania<\/em> 31 (1953), pp. 581-639.<\/p>\n<p>3. Una serie de enfoques cr\u00edticos: Mar\u00eda Jos\u00e9 Villaverde Rico \/ Francisco Castillo Urbano (dirs.), <em>La sombra de la leyenda negra<\/em> (Tecnos: Madrid, 2016); Yolanda Rodr\u00edguez P\u00e9rez \/ Antonio S\u00e1nchez Jim\u00e9nez \/ Harm Den Boer (dirs.), <em>Espa\u00f1a ante sus cr\u00edticos: las claves de la Leyenda Negra<\/em> (Iberoamericana \/ Vervuert: Madrid, 2015).<\/p>\n<p>4. Citada en Christopher Hibbert, <em>Charles I<\/em> (London: Weidenfeld &amp; Nicolson, 1968), p.280.<\/p>\n<p>5. Gilbert Burnet (1643-1715), Obispo de Salisbury, <em>History of my own Time<\/em> (Oxford: 1896), Vol.1, p.71.<\/p>\n<p>6. Para una discusi\u00f3n detallada del pensamiento pol\u00edtico y el lenguaje pol\u00edtico de De rege, v\u00e9ase Braun, Juan de Mariana; para el contexto intelectual y pol\u00edtico tambi\u00e9n Harro H\u00f6pfl, <em>Jesuit Political Thought. The Society of Jesus and the State, c.1540-1630<\/em> (Cambridge: CUP, 2004), passim; sobre el tema de tiranicidio ahora mismo Alexandra Merle, \u00abEl De Rege de Juan de Mariana (1599) y la cuestion del tiranicidio: un discurso de ruptura?\u00bb, <em>Critic\u00f3n<\/em> 120\/121 (2014), pp.89-102; Nicole Reinhardt, \u00abJuan de Mariana: Bibelexegese und Tyrannenmord\u00bb, Andreas Pe\u00e7ar \/ Kai Trampedach (dirs.), <em>Die Bibel als Politisches Argument. Voraussetzungen und Folgen biblischer Herrschaftslegitimation in der Vormoderne<\/em> (Munich: Oldenbourg, 2007), pp.273-94. Sobre la obra historiogr\u00e1fica de Mariana: George Cirot, <em>\u00c9tudes sur l\u2019historiographie espagnole: Mariana historien<\/em> (Biblioth\u00e8que de la Fondazion Thiers; Vol. 8) (Bordeaux: Feret et Fils,1904); y la breve e incisiva discusi\u00f3n en Richard L. Kagan, <em>Clio and the Crown. The Politics of History in Medieval and Early Modern Spain<\/em> (Baltimore: The Johns Hopkins University Press, 2009), pp.117-123. Por sus contribuciones a la ex\u00e9gesis b\u00edblica humanista: Domenico Ferraro, <em>Tradizione e ragione in Juan de Mariana: Filosofia e scienza nel Cinquecento e nel Seicento<\/em> (Milan: F. Angeli, 1982).<\/p>\n<p>7. <em>De rege<\/em>, pp.68-69.<\/p>\n<p>8. <em>De rege<\/em>, p.72; v\u00e9ase tambi\u00e9n p.76, p.79, p.81.<\/p>\n<p>9. Buenos ejemplos son: Antoine Leclerc, <em>La defense des puissances de la terre<\/em>, (Paris: 1610); Michel Roussel, <em>Antimariana ou refutation des propositions de Mariana<\/em> (Paris, 1610).<\/p>\n<p>10. V\u00e9ase el an\u00e1lisis pertinente en Roland Mousnier, <em>L\u2019assassinat d\u2019Henri IV, 14 mai 1610<\/em> (Trente journ\u00e9es qui ont fait la France; 13) (Gallimard: Paris, 1964).<\/p>\n<p>11. Jaime I, rey de Inglaterra, <em>The Political Works of James I<\/em>, dir. Charles H. McIlwain (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1918), p.247.<\/p>\n<p>12. Juan de Mariana, <em>The General History of Spain \u2026 with a Continuation to the Death of King Philip III \u2026 to which are added two Supplements \u2026 bringing it down to the present Reign<\/em>, traducida Capt. John Stevens (Londres, 1699), prefacio.<\/p>\n<p>13. Pierre Bayle, <em>Dictionnaire historique et critique<\/em> (Rotterdam: Reinier Leers, 1697), Vol. 2, Art. \u00abMariana\u00bb, pp.561-571, pp.564-5.<\/p>\n<p>14. John N. Figgis, <em>Studies in Political Thought from Gerson to Grotius: 1414-1625<\/em> (Cambridge: CUP, 1907), p.34.<\/p>\n<p>15. Guenter Lewy, <em>Constitutionalism and Statecraft during the Golden Age of Spain, A Study of the Philosophy of Juan de Mariana, S.J.<\/em> (Geneva: Travaux d\u2019Humanisme et Renaissance, 1960), p.51.<\/p>\n<p>16. Luis Abell\u00e1n, <em>Historia Cr\u00edtica del Pensamiento Espa\u00f1ol<\/em> (Madrid: Espasa Calpe, 1979), Vol.2, p.586.<\/p>\n<p>17. Juan de Mariana, <em>La dignidad real y la educaci\u00f3n del rey<\/em>, dir. Luis S\u00e1nchez-Agesta (Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1981), \u00abIntroduction: El P. Juan de Mariana, un humanista precursor del constitucionalismo\u00bb, pp. xxii-xxiv.<\/p>\n<p>18. Gerhard Oestreich, <em>Antiker Geist und moderner Staat bei Justus Lipsius (1547-1606), Der Neustoizismus als politische Bewegung<\/em>, dir. Nicolette Mout, (Schriftenreihe der Historischen Kommission bei der Bayerischen Akademie der Wissenschaften; 38) (G\u00f6ttingen: Vandenhoeck und Ruprecht, 1989), pp.202-203.<\/p>\n<p>19. Quentin Skinner, <em>The Foundations of Modern Political Thought<\/em> (Cambridge: CUP, 1978), Vol.2, p.172.<\/p>\n<p>20. Richard Tuck, <em>Philosophy and Government 1572-1651<\/em> (Cambridge: CUP, 1993), pp.79-81.<\/p>\n<p>21. Joan-Pau Rubi\u00e9s, \u00abLa idea del gobierno mixto y su significado en la crisis de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica\u00bb, Historia Social 24 (1996), pp.57-81, pp.68-69.<\/p>\n<p>22. Braun, <em>Juan de Mariana<\/em>, p.4, nota 14.<\/p>\n<p>23. <em>De rege<\/em>, p.90.<\/p>\n<p>24. <em>De rege<\/em>, p.91.<\/p>\n<p>25. <em>De rege<\/em>, 94.<\/p>\n<p>26. <em>De rege, <\/em>95.<\/p>\n<p>27. <em>De rege<\/em>, 95.<\/p>\n<p>28. Ver las contribuciones en el volumen realizado por Salvador Rus Rufino et. al. (dirs.), <em>La r\u00e1zon de estado en la Espa\u00f1a moderna<\/em> (Valencia: Real Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds, 2000); y Xavier Gil, \u00abThe Forces of the King: The Generation that Read Botero in Spain\u00bb, Kimberly Lynn \/ Erin Kathleen Rowe (dirs.), <em>The Early Modern Hispanic World. Transnational and Interdisciplinary Approaches<\/em> (Cambridge: CUP, 2017), pp.268-90.<\/p>\n<p>29. <em>De rege<\/em>, 32.<\/p>\n<p>30. Para lo siguiente, v\u00e9ase Braun, <em>Juan de Mariana<\/em>, cap\u00edtulo 3, y especialmente pp.84-91.<\/p>\n<p>31. <em>De rege<\/em>, pp.87-88.<\/p>\n<p>32. Braun, <em>Juan de Mariana<\/em>, cap\u00edtulo 5.<\/p>\n<p>33. <em>De rege<\/em>, p.265.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n fue Juan de Mariana? \u00bfCu\u00e1l es el legado de este jesuita y pensador pol\u00edtico europeo? Las respuestas a estas<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19403,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1548,1995],"tags":[2291],"class_list":["post-20000","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-politica","category-religion","tag-quinto-centenario-de-la-escuela-de-salamanca"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20000"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20000\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20001,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20000\/revisions\/20001"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}