{"id":2008,"date":"2012-09-21T00:00:00","date_gmt":"2012-09-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2008"},"modified":"2020-02-20T12:42:49","modified_gmt":"2020-02-20T11:42:49","slug":"sujeto-y-cultura-en-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2008","title":{"rendered":"Sujeto y Cultura en Gramsci"},"content":{"rendered":"<p>La izquierda, la europea al menos, debe reconsiderar su forma de hacer pol\u00edtica en general: tanto su cultura pol\u00edtica, como el sentido que tiene la propia cultura\/civilizaci\u00f3n en su concepci\u00f3n de la pol\u00edtica. Dentro de este proyecto de revisi\u00f3n un punto a discutir es el papel que la ciencia social debe tener en la elaboraci\u00f3n de una nueva cultura pol\u00edtica y en la orientaci\u00f3n de la praxis concreta. Recibimos el otro d\u00eda el env\u00edo de una interesante nota de Gramsci en la que el comunista sardo reflexionaba cr\u00edticamente sobre el papel de la ciencia en la actividad pol\u00edtica El enfoque de esta nota es muy importante. No lo es menos el calado de la disidencia que plantea, con sus cr\u00edticas, con sus objeciones, con su car\u00e1cter marcadamente pol\u00e9mico, respecto a las interpretaciones convencionales sobre el uso de las ciencias y del saber teor\u00e9tico en general, en pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Antes reproduzco aqu\u00ed el texto de Gramsci enviado, en la misma edici\u00f3n en que se nos envi\u00f3:<\/p>\n<p>&#8216;El error en el que se cae frecuentemente en el an\u00e1lisis hist\u00f3rico-pol\u00edtico consiste en no saber encontrar la relaci\u00f3n justa entre lo org\u00e1nico y lo ocasional. Se llega as\u00ed a exponer como inmediatamente activas causas que operan en cambio de una manera mediata, o por el contrario a afirmar que las causas inmediatas son las \u00fanicas eficientes. En un caso se tiene un exceso de &#8216;economismo&#8217; o de doctrinarismo pedante; en el otro, un exceso de &#8216;ideologismo&#8217;; en un caso se sobrestiman las causas mec\u00e1nicas, en el otro se exalta el elemento voluntarista e individual. La distinci\u00f3n entre &#8216;movimientos&#8217; y hechos org\u00e1nicos y de &#8216;coyuntura&#8217;, u ocasionales, debe ser aplicada a todas las situaciones, no s\u00f3lo a aquellas en donde se verifica un desarrollo regresivo o de crisis aguda, sino tambi\u00e9n a aquellas en donde se verifica un desarrollo progresivo, o de prosperidad, y a aquellas en donde tiene lugar un estancamiento de las fuerzas productivas. El nexo dial\u00e9ctico entre los dos \u00f3rdenes de movimiento y, en consecuencia, de <strong>investigaci\u00f3n<\/strong>, es dif\u00edcilmente establecido con exactitud; y si el error es grave en la historiograf\u00eda, es a\u00fan m\u00e1s grave en <strong>el arte pol\u00edtico<\/strong>, cuando no se trata de reconstruir la historia pasada sino de<strong> construir<\/strong> la presente y la futura.&#8217;<\/p>\n<p>Antonio Gramsci, &#8216;An\u00e1lisis de las situaciones. Relaciones de fuerzas&#8217;, en: &#8216;Notas sobre Maquiavelo, sobre la pol\u00edtica y sobre el Estado moderno&#8217;, Buenos Aires, Nueva Visi\u00f3n, 2003, pag 54<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a> [Los dos destacados en negritas son m\u00edos; JMA]<\/p>\n<p>La \u201cinvestigaci\u00f3n\u201d cient\u00edfica debe servir al \u201carte pol\u00edtico\u201d \u2013pol\u00edtica entendida como \u201carte\u201d, no como \u201cciencia\u201d ni \u201ct\u00e9cnica\u201d- en su tarea de \u201cconstruir\u201d, esto es, producir o crear, y hacer operativos elementos hist\u00f3rico sociales hasta ahora inexistentes\u2026<\/p>\n<p>Para evitar una interpretaci\u00f3n desde el modelo habitual, cientifista, positivista, de este texto, trato de contextualizar las ideas de Gramsci dentro de su filosofar. La divergencia de Gramsci en relaci\u00f3n con el uso de la ciencia y la teor\u00eda, propio de las corrientes mayoritarias de la izquierda es de dos tipos fundamentalmente. El primero es sobre el uso posible de ese saber. El segundo sobre los agentes activos que deben protagonizar el uso del saber.<\/p>\n<p>Para comprender cu\u00e1l es el uso posible de la ciencia social para Gramsci debemos integrar su sentido dentro de la concepci\u00f3n que Gramsci tiene de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Pero comencemos resumiendo antes cu\u00e1l es el papel asignado a la ciencia en la concepci\u00f3n est\u00e1ndar de la izquierda. El estudio cient\u00edfico de la realidad social, de la econom\u00eda, la correlaci\u00f3n de fuerzas o la coyuntura pol\u00edtica es considerado un instrumento que permite a una fuerza pol\u00edtica elucidar y prescribir cu\u00e1l ha de ser la estrategia pol\u00edtica a seguir.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n resumida puede enunciarse de diferentes formas: en la realidad dada hay tales fuerzas sociales y econ\u00f3micas, tales organizaciones entre las cuales dispongo de tales recursos y el enemigo dispone de cuales&#8230;qu\u00e9 hacer. O: la crisis les ha descompuesto a los enemigos sus recursos, la realidad hist\u00f3rico econ\u00f3mica me ha puesto en la mano estos recursos, qu\u00e9 hacer&#8230;. Estas formas de entender la acci\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda, de entender la intervenci\u00f3n en la din\u00e1mica rectificadora de la sociedad, las transformaciones sociales, o las revoluciones, parten de una premisa ideol\u00f3gica no compartida por Gramsci que es el optimismo progresista.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de una l\u00ednea pol\u00edtica de izquierdas como estrategia por la ciencia es plausible tan solo si se considera que el orden nuevo, el \u201cfuturo\u201d, o al menos las condiciones de posibilidad para el desarrollo de esa pol\u00edtica progresista, est\u00e1n ya inmediatamente dadas, o que la finalidad propuesta est\u00e1 ya incoada, en el seno de la realidad social. Solo as\u00ed la explicaci\u00f3n cient\u00edfica desarrollada por las ciencias puede servirnos como prognosis y sobre todo, tal como se postula en esa versi\u00f3n, como prescripci\u00f3n de directrices para la praxis pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El trabajo intelectual para Gramsci es, por el contrario, un estudiar y saber a qu\u00e9 atenerse respecto de la realidad presente para poder fundar un sujeto social que se enfrente con el orden existente: en primer lugar, para ponerse a fundarlo. Porque el sujeto social, nuevo, posible, el bloque hist\u00f3rico, que debe ser creado, \u201ctodav\u00eda\u201d no existe, tan solo existen los explotados desorganizados e imbuidos de la cultura existente pero en cuya consciencia s\u00f3lo se abre paso, junto con otras ideas, la experiencia negativa respecto a lo existente: El sujeto colectivo, el bloque social antag\u00f3nico solo existe \u201cen potencia\u201d, -dynameis-, esto es, como posibilidad, en un mundo que admite, no infinitas, pero s\u00ed indefinidas alternativas posibles \u2013o, como lo dice Hegel, al recoger esa tradici\u00f3n de pensamiento y traducirla a su lengua, esa posibilidad de algo, s\u00f3lo existe \u201cen si\u201d-. Y as\u00ed, cuando, por ejemplo, parece que la crisis azota la sociedad capitalista poni\u00e9ndola en disgregaci\u00f3n: \u201c\u2026en el temblor del Estado se vislumbraba de inmediato una robusta estructura de la sociedad civil. El Estado era solo una trinchera avanzada, detr\u00e1s de la cual se extend\u00eda una robusta cadena de fortificaciones y casamatas\u2026\u201d (Q. 7 &amp;16).<\/p>\n<p>Estas fortificaciones sustentan el s\u00f3lido sujeto social organizado por el enemigo, sujeto social constituido por una cultura material de vida, que es producida y reproducida capilarmente por estas trincheras y casamatas organizativas. Cultura, ethos, que es la que nos ense\u00f1a a vivir la vida, y que es lo que cimenta la hegemon\u00eda de la clase dominante.<\/p>\n<p>El que cre\u00edamos que era nuestro momento, los sectores sociales que pens\u00e1bamos ser nuestros como consecuencia de la crisis social, no lo son, porque nuestra sociedad no es \u201cgelatinosa\u201d, sino que est\u00e1 construida, organizada culturalmente: la cultura creada est\u00e1, sigue, organizada; la cultura vigente sigue siendo la burguesa. La cultura material de vida que organiza \u201chacia adentro\u201d la sociedad, esto es, el Estado entendido como el producto de una praxis generada desde el colosal tejido organizado que la teor\u00eda del Estado liberal ignora, al limitarlo a los aparatos administrativos y no al todo organizado que crea la eticidad \u2013la cultura- , esa cultura, sigue siendo la creada por el orden burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Las expectativas de vida de nuestro vivir cotidiano en su capilaridad son las que generan el \u201cdestino\u201d o din\u00e1mica general de nuestro orden social, est\u00e1n en relaci\u00f3n directa con el mismo, con la din\u00e1mica cultural general; \u00e9ste, el \u201cdestino\u201d, no es un fatum natural inamovible, pero se reproduce en nuestro vivir, porque se reproduce como consecuencia, precisamente, de la praxis de vida cotidiana que organiza nuestro vivir; sujeto y objeto son autoid\u00e9nticos: autoidentidad sujeto objeto \u2013\u2026Hegel: la raz\u00f3n es toda realidad, tal como afirma, por ejemplo en <strong>La Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/strong>; m\u00e1s adelante explicar\u00e9 sucintamente la idea-.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito que para Gramsci tiene el estudio cient\u00edfico de la realidad social, como si la sociedad fuera, metodol\u00f3gicamente tan solo, un objeto de conocimiento ajeno a nosotros mismos, como si la sociedad no fu\u00e9ramos las personas, y la cultura no fuera el resultado de nuestra praxis capilar, no se corresponde pues con el prop\u00f3sito del estudio de situaci\u00f3n o coyuntura de un Estado Mayor dispuesto a dirigir el lanzamiento de una ofensiva general con los recursos disponibles.<\/p>\n<p>La lucha para Gramsci consiste precisamente en el esfuerzo pr\u00e1ctico, organizativo cultural, por crear un sujeto social mayoritario, precisamente el \u201cinstrumento\u201d o medio de lucha ahora inexistente, y en crearlo mediante la articulaci\u00f3n de una cultura de masas nueva, la cual en la medida que existe no solo crea o produce el \u201cinstrumento\u201d; crea inherentemente el nuevo orden: es instrumento y fin a la vez \u2013sujeto y objeto id\u00e9nticos, para recordar la jerga que inspira estas cosas-. El \u201crecurso\u201d, para Gramsci a\u00fan no existe, y al no existir el recurso, al desconocer cu\u00e1l ser\u00e1 su entidad, sus capacidades, tampoco podemos conocer sus fines, sus logros.<\/p>\n<p>En consecuencia, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica que propone Gramsci, mediante el uso de las ciencias, esto es, de la raz\u00f3n como intelectum, que trata de desentra\u00f1ar intelectualmente el objeto social, est\u00e1 al servicio del uso de la raz\u00f3n como Voluntad, en el sentido de Rosusseau, una Voluntad General \u2013Volont\u00e9 G\u00e9n\u00e9ral- capaz de crear, de generar praxis; una raz\u00f3n creadora, raz\u00f3n pr\u00e1ctica, que construye, produce, estatuye un orden, un Estado. Pero que no solo construye un Estado como Constituci\u00f3n y aparatos pol\u00edtico administrativos \u2013Rousseau-, sino que construye un orden, un Estado como Ethos, como cultura material de vida, como cultura civilizaci\u00f3n, como esp\u00edritu objetivo, como usos y costumbres, como reforma de las mores \u2013riforma morale e intelettuale- como Ordine Nuovo. Precisamente, como sabemos, Jean Hyppolite<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a> nos llama la atenci\u00f3n sobre la influencia de la idea de Volont\u00e9, de Rousseau, sobre Hegel, en la Fenomenolog\u00eda, etc, justamente a la hora de elaborar su idea de Voluntad creadora.<\/p>\n<p>Esa concepci\u00f3n, la de la filosof\u00eda de la praxis, entiende la pol\u00edtica como un hacer cultural. Es un saber \u2013segundo- que interpela a la consciencia de la subjetividad de cada individuo subalterno, cuya experiencia le muestra la situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n en la que se encuentra. La interpelaci\u00f3n es una invitaci\u00f3n a coparticipar en la creaci\u00f3n de la nueva cultura material de vida, desde la vida cotidiana de cada sujeto individual y para la transformaci\u00f3n de la misma. Para lo que se necesita la creaci\u00f3n de cientos de miles de peque\u00f1as microestructuras organizativas operantes dentro de la propia vida cotidiana, que posibiliten a millones ir ejerciendo el uso creativo de su raz\u00f3n creadora, de su esp\u00edritu creador, de la creatividad inherente al ser humano, esto es, de su Voluntad que vaya siendo as\u00ed una y la misma con la de los dem\u00e1s hasta constituir la Volont\u00e9 General, la voluntad del Soberano. Se trata de crear por tanto a la vez el ethos nuevo y sus bases organizativas, y de modificar, en la medida en que sea posible, las que est\u00e9 a nuestro alcance modificar, aquellas que existen porque nuestro vivir, directamente las pone en acci\u00f3n y cuya praxis y modelo organizativo puede ser transformado por nuestra lucha.<\/p>\n<p>Estas son las trincheras y casamatas correspondientes al nuevo ethos, al nuevo vivir libre Esas dos creaciones generadas por nuestra praxis, son las que van creando la materialidad de un nuevo sujeto hist\u00f3rico, capaz de ejercer voluntad colectiva; de un nuevo bloque social hist\u00f3rico, el portador de una nueva cultura civilizaci\u00f3n, de nuevas formas de vida. Son la hegemon\u00eda social nueva.<\/p>\n<p>No se pueden aportar muchas experiencias hist\u00f3ricas reales que hayan tratado de inspirar en las clases subalternas el deseo de crear nueva cultura de vida. Pero ah\u00ed est\u00e1 el proyecto de Popolo Comunista, de cultura popular democr\u00e1tica, que el PC italiano sostuvo como praxis mientras su dirigente fue Palmiro Togliatti.Praxis mediante la cual ese bloque social impon\u00eda su impronta a la sociedad italiana. \u00c9sta l\u00ednea fue abandonada a su muerte, porque, en realidad no se llegaba a comprender, y no se compart\u00eda en consecuencia su forma de entender la pol\u00edtica como praxis cultural. No era compartido ni por los movimentistas que \u201cvolebant la luna\u201d, porque no est\u00e1 en sus escritos la noci\u00f3n de incorporar los movimientos a la creaci\u00f3n de una nueva cultura civil de cotidiana de vida, a partir de sus nuevas necesidades, en el entendimiento de que eso es ya estar creando un nuevo Estado o eticidad. Tampoco desde luego por quienes interpretaban la pol\u00edtica elaborada por Gramsci de ocupaci\u00f3n de trincheras y casamatas como una ocupaci\u00f3n, por parte de cuadros profesionales del partido, de las instituciones de la administraci\u00f3n del estado y como un pacto, de direcci\u00f3n a direcci\u00f3n, con la democracia cristiana.<\/p>\n<p>Es ilustrativo que en las memorias y textos de an\u00e1lisis de los cr\u00edticos se insista recurrentemente en que la crisis pol\u00edtica del PCI se debi\u00f3 a la falta de an\u00e1lisis econ\u00f3mico de la situaci\u00f3n que permitiese elaborar l\u00edneas de intervenci\u00f3n econ\u00f3mica desde la administraci\u00f3n del Estado. Incluso el extraordinario, \u00faltimo libro de Lucio Magri<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a>, que es de un fuste por completo diverso, oscila entre principios diversos. El libro finaliza con una firme declaraci\u00f3n en la cual queda expuesto que la necesidad fundamental, la que justifica y hace imprescindible un partido de nuevo tipo, \u201corg\u00e1nico\u201d, es impulsar la consciencia en el seno de los movimientos de masas de que la lucha de los movimientos no puede limitarse a la protesta, sino que debe proponerse la creaci\u00f3n de un nuevo orden. Magri se\u00f1ala all\u00ed la carencia de esta iniciativa de creaci\u00f3n de un orden nuevo, en positivo, como la causa del fracaso de la lucha de los movimientos de los a\u00f1os 60 y 70. Sin embargo, en el desarrollo del libro, en varias ocasiones achaca el fracaso del PCI a la carencia de estudios cient\u00edficos que le permitiesen comprender la situaci\u00f3n econ\u00f3mica entrante, mejor que la propia burgues\u00eda, de forma que el an\u00e1lisis permitiese adelantar cu\u00e1les iban a ser las estrategias futuras que la burgues\u00eda iba a emprender. Zeit Geist\u2026<\/p>\n<p>Togliatti, junto con Gramsci fueron los dos \u00fanicos hegelo marxistas que llegaron a tener poder pol\u00edtico real en el movimiento obrero<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo que llevamos resumido, en esta interpretaci\u00f3n praxeol\u00f3gica y cultural de la pol\u00edtica y del Estado, el sujeto o bloque social deja de ser un instrumento o medio para lograr un fin a\u00fan no conocido. Si el movimiento democr\u00e1tico organizador del sujeto se afianza y desarrolla en la medida en que se desarrolla una nueva cultura de vida, una nueva praxis, esa cultura de vida, a partir de cierto momento se convierte en la hegem\u00f3nica, es la cultura dominante, pasa a articular la nueva eticidad o Estado. Es nuevamente la idea de autoidentidad sujeto objeto.<\/p>\n<p>Deseo a\u00fan desarrollar m\u00e1s este asunto. Pero llegados aqu\u00ed, conviene explicar antes, al menos en resumen, cu\u00e1l es la otra diferencia sobre el uso de las ciencias y del saber teor\u00e9tico en general, que caracteriza a la concepci\u00f3n de Gramsci en relaci\u00f3n con la convencional de la izquierda, si bien puede hab\u00e9rsela conjeturado ya f\u00e1cilmente en lo que llevo explicado.<\/p>\n<p>Esta segunda diferencia, puede verse documentada en los textos de Gramsci en los que reflexiona sobre las caracter\u00edsticas adecuadas de una prensa \u2013revistas, peri\u00f3dicos, libros- \u201corg\u00e1nica\u201d o \u00fatil para el desarrollo de la deliberaci\u00f3n sobre la praxis y \u00fatil por consiguiente para la construcci\u00f3n de la nueva praxis cultural que organiza al nuevo sujeto bloque social. Tambi\u00e9n podemos encontrarla en los m\u00faltiples textos en los que Gramsci reflexiona sobre manuales de marxismo. Y en aquellos otros en los que reflexiona sobre la Reforma luterana \u2013patr\u00f3n de referencia que hay detr\u00e1s de su uso de la palabra \u201cRiforma\u201d-, en contraste con el catolicismo y con el humanismo renacentista. El registro en el que documentar su posici\u00f3n es pues abundante.<\/p>\n<p>Su valoraci\u00f3n de la Reforma protestante sigue la que Hegel hab\u00eda elaborado<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a>. Gramsci conoce tambi\u00e9n las conclusiones que, siguiendo este mismo magisterio de Hegel, hab\u00eda extra\u00eddo Max Weber. Gramsci est\u00e1 de acuerdo con que el Renacimiento alcanz\u00f3 niveles intelectuales extraordinarios. Mientras que la Reforma, con la declaraci\u00f3n de que todo hombre es sacerdote, de que no exist\u00eda ninguna autoridad que controlara, interpretara, administrara y aplicara el saber, y con la exigencia de autoformaci\u00f3n, de libre examen, de lectura los textos sagrados por parte de cada individuo, no pudo de entrada elevar a las masas a las alturas del conocimiento de los humanistas. Pero la democratizaci\u00f3n del saber, el hecho hist\u00f3rico de arrancarlo de las manos y del monopolio de un grupo especializado de intelectuales dirigentes, produjo a la larga unas consecuencias irreversibles, de car\u00e1cter hist\u00f3rico. Porque ese saber, en la medida en que era apropiado por cada individuo en la medida en que era utilizado en su reflexi\u00f3n y orientaba su praxis de vida, es el que cambi\u00f3 la historia. E incluso produjo posteriormente la nueva cima del pensamiento, el Idealismo Alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Esos saberes democratizados, los que guiaban a los calvinistas, sus ideas sobre la predestinaci\u00f3n, su esfuerzo en el trabajo, transformaron el mundo capilarmente. Solamente el saber que pasa a ser dominado por las masas puede ser instrumento al servicio de una creatividad que genere un mundo nuevo, una civilizaci\u00f3n nueva.<\/p>\n<p>Por ello Gramsci piensa que las revistas y dem\u00e1s instrumentos intelectuales, los temas que toquen, el nivel que adopten \u2013por ejemplo, en el Cuaderno 8, apartado &amp;57, sobre \u201cRiviste-tipo\u201d, etc- deben estar en relaci\u00f3n con los problemas concretos, pr\u00e1xicos, y con el nivel, y las preocupaciones, los debates del sujeto social organizado, en el grado real en que este se encuentre.<\/p>\n<p>El saber no es un medio a la luz del cual, orient\u00e1ndose en \u00e9l, una elite intelectual cultivada, los cuadros pol\u00edticos, los cl\u00e9rigos, los sabios, mediante la pedagog\u00eda, puede dirigir al movimiento social, sino que, por el contrario, la relaci\u00f3n queda dibujada en sentido contrario; al igual que el soberano del mundo presente, la burgues\u00eda, est\u00e1 dotada de instrumentos intelectuales org\u00e1nicos, que la informan y la dotan de saberes, para que pueda deliberar y decidir, as\u00ed mismo, el soberano del mundo que queremos crear, las clases subalternas, que han de ser \u201cfundadores de Estados\u201d- Cuaderno 3-, deben tener a su servicio, instrumentos intelectuales que vayan proporcionando los saberes que el mismo soberano pondr\u00e1 en relaci\u00f3n con la praxis creativa de una nueva cultura en ciernes. Esto es, con la praxis creativa de s\u00ed mismo como sujeto bloque y como orden nuevo, como nueva sociedad: como sujeto y como objeto \u2013\u201cid\u00e9nticos\u201d-.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n sobre la Reforma, y sobre las diferencias entre protestantes, cat\u00f3licos y renacentistas, de raigambre hegeliana, hace que el pensamiento de Gramsci se \u201canticipe\u201d, esto es, disponga de una cr\u00edtica contra las teor\u00edas pol\u00edticas basadas en el papel dirigente de las elites intelectuales.<\/p>\n<p>Gramsci critica toda tentativa de tratar de encontrar atajos poniendo al movimiento bajo la direcci\u00f3n pol\u00edtica de intelectuales profesionales \u2013es que tambi\u00e9n conoce a los autores que han trabajado sobre las teor\u00edas de elites, Mosca, Pareto, Michels, el libro de Benda, sobre la \u201crebeli\u00f3n de los cl\u00e9rigos\u201d- y de confundir nivel te\u00f3rico y praxis creativa Cr\u00edtica que Gramsci desarrolla a la par que contra toda autocomplacencia en la ignorancia. Esta cr\u00edtica del partido como vanguardia de cuadros, dotado de una \u201cconsciencia externa\u201d que manda seg\u00fan una divisi\u00f3n del trabajo entre dirigentes y dirigidos, no debe ser confundida con el olvido, con el desprecio del trabajo intelectual.<\/p>\n<p>Por el contrario Gramsci considera que el comienzo del nuevo sujeto se inicia con la afirmaci\u00f3n de un nuevo pensamiento org\u00e1nico, esto es, con el desarrollo de instancias diferenciadas que elaboren ideolog\u00eda, cr\u00edtica, saberes, filosofar, escriban revistas\u2026 pero la eficacia de este saber solo existe si inspira praxis, si anima a la praxis a los subalternos, si les sirve para sentirse sujeto aut\u00f3nomo: si se lo apropian las clases subalternas y es convertido por ellas en instrumento de reflexi\u00f3n para orientar su creatividad. El protagonismo est\u00e1 democr\u00e1ticamente en el seno del sujeto social y \u00e9ste se apropia y utiliza creativamente las ideas como luz de su creatividad pr\u00e1ctica. El saber ha de ser instrumento del esp\u00edritu creador, pero \u00e9ste es inmanente al ser humano, no lo trasciende, ni como religi\u00f3n, ni como ciencia, ni como Comit\u00e9.<\/p>\n<p>Y ya casi he vuelto de nuevo al momento en que hab\u00eda dejado provisionalmente el punto anterior.<\/p>\n<p>Resumiendo, el fin al que sirve el saber es la creaci\u00f3n de un sujeto social en desarrollo cuyas capacidades nuevas emergentes, no son a priori pronosticables por el uso actual de la ciencia, porque la historicidad, caracter\u00edstica de nuestra especie, es impronosticable en su devenir.<\/p>\n<p>El objetivo es pues orientar a la luz que nos proporciona las ciencias sociales la organizaci\u00f3n de la libre creatividad de las masas, de una enorme deliberaci\u00f3n masiva, de una enorme y capilar praxis, democr\u00e1ticas, que creen ambas, de inmediato, formas de vivir, pero esas formas de vivir, esa praxis concreta es un proceso a realizar, todav\u00eda no hecho.<\/p>\n<p>Praxis cultural y organizaciones capilares que la posibilitan son un proceso consecuencia de la creatividad humana que va deliberando y poniendo, ella misma, en proceso, desde su experiencia, los propios fines y objetivos \u2013praxis- cuyos resultados no son gobernables por un estado mayor, ni pronosticables, ni prescriptibles por las ciencias a t\u00edtulo de ingenier\u00eda social: De lo que no existe, desde la ciencia, nada se puede decir \u2013condicionales contraf\u00e1cticos-.<\/p>\n<p>Toda alternativa de futuro, creada por las fuerzas sociales humanas, crear\u00e1 soluciones y alternativas que se objetivar\u00e1n como mundo social, como cultura, a partir de la realidad concreta existente, en un Transformar Preservando que es caracter\u00edstica del proceso hist\u00f3rico de la humanidad, al menos hasta la fecha, y que Hegel denominaba \u201cAufhebung\u201d. Por el contrario, ser\u00e1n las pr\u00e1cticas culturales y pol\u00edticas concretas, la pol\u00edtica in actu del movimiento organizado, las capacidades de cada bloque social organizado concretamente aqu\u00ed y all\u00ed, ser\u00e1 la praxis creadora consciente en proceso la que lo decida.<\/p>\n<p>Como explic\u00f3 un viejo comunista hace casi 50 a\u00f1os, la misma ley f\u00edsica de la palanca permite construir gatos y gr\u00faas; de no ser as\u00ed estar\u00edamos postulando para el futuro posible de toda la humanidad una sola y la misma cultura material organizada de vida. \u201cEl ser se dice de muchas maneras\u201d, tal como afirmaba Arist\u00f3teles. Se dice y se hace.<\/p>\n<p>Dentro de la deliberaci\u00f3n que oriente la praxis del sujeto social emergente, los comunistas, los individuos que trabajamos en la transmisi\u00f3n de un legado cultural, de una experiencia hist\u00f3rica de lucha, y que continuamos las tradici\u00f3n comunista, como parte integrante del sujeto, debemos insistir en la fundamental importancia de la superaci\u00f3n del capitalismo, en la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y cambio. Pero c\u00f3mo se resuelva esto, queda a la lucha, a las soluciones culturales nuevas creadas. \u201cExpropiar al expropiador\u201d y \u201cpropiedad social\u201d es la f\u00f3rmula abierta que elabora Marx en el mismo <strong>El Capital<\/strong> \u2013en el capitalismo se trataba \u201cLa conversi\u00f3n (.) de la propiedad capitalista (.) en propiedad social. (.) se trataba de la expropiaci\u00f3n de la masa popular por pocos usurpadores; [en el presente se trata] (.) de la expropiaci\u00f3n de los pocos usurpadores por la masa del pueblo\u201d \u2013l\u00edneas finales del cap\u00edtulo XXlV, sobre \u201cLa llamada acumulaci\u00f3n originaria\u201d- .<\/p>\n<p>Recordemos aqu\u00ed que se trata de reabsorber tambi\u00e9n en la sociedad civil democr\u00e1ticamente organizada, esto es, en el tejido social y cultural que se cree en continuidad\/ cambio con las culturas de vida hist\u00f3ricas, la actividad productiva socialmente organizada. Para argumentar mejor el problema y su posible soluci\u00f3n \u201chegelo marxista\u201d, gramsciana, desde el ethos nuevo, me permito someter a nuestra consideraci\u00f3n la elaboraci\u00f3n intelectual del que es el mayor economista del siglo XX \u2013aunque no un tecn\u00f3logo, de la econom\u00eda-.<\/p>\n<p>Karl Polany, creador de la econom\u00eda sustantiva y de la antropolog\u00eda econ\u00f3mica. Polany explica<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a> que el capitalismo es una anomal\u00eda hist\u00f3rica por su excepcionalidad en comparaci\u00f3n con el resto de las econom\u00edas humanas; es la consecuencia del \u00fanico, gran experimento intelectual consciente de la historia dirigido a transformar ingenierilmente las relaciones sociales y econ\u00f3micas que ha padecido la humanidad, una manipulaci\u00f3n ingenieril sobre el mundo existente, dirigida por economistas, intelectuales org\u00e1nicos del gran capitalismo , que desde finales del siglo XVlll, elaboraron en los papeles y llevaron a la pr\u00e1ctica, mediante el uso masivo de la m\u00e1s brutal y sistem\u00e1tica violencia del Estado, un experimento social consistente en desempotrar de las culturas materiales, normativas, existentes, la actividad de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de los bienes materiales. Inventaron para ello la instituci\u00f3n del mercado desregulado \u2013\u201cautorregulado\u201d- inexistente, e inventaron adem\u00e1s la idea de que sin mercado desregulado no existe ni comercio ni intercambio.<\/p>\n<p>Los bienes productivos y sus productos quedaron en manos privadas, y crearon para ello tres mercados desregulados distintos, el del trabajo, el de la tierra y sus productos y el del dinero o finanzas. Este invento monstruoso, el Frankenstein de la contemporaneidad, trajo el caos a la econom\u00eda y, a la totalidad de la vida humana al sembrar el desorden en las culturas materiales de vida.<\/p>\n<p>Polany recuerda con insistencia que no fue el desarrollo tecnol\u00f3gico sino la teor\u00eda social de los economistas \u2013como proyecto de lucha de clases de una de las clases sociales, impuesto desde su control del Estado, a\u00f1adir\u00eda yo- la que produjo el cataclismo social. Este an\u00e1lisis extraordinario por la luz que arroja, sobre la necesidad de que la lucha sea cultural y por la reorganizaci\u00f3n de un nuevo ethos integrador, es continuaci\u00f3n del magn\u00edfico cap\u00edtulo de Marx en el primer tomo del Capital, el pen\u00faltimo, \u201cLa llamada acumulaci\u00f3n Originaria\u201d. O de sus agudas p\u00e1ginas sobre la lucha del capital por destruir el control que la antigua t\u00e9cnica todav\u00eda otorgaba a los trabajadores sobre el proceso de trabajo \u2013\u201cDe la subsunci\u00f3n formal a la subsunci\u00f3n real del trabajo al capital\u201d &#8211; etc; Es importante registrar que el desarrollo m\u00e1s potente y sugestivo de las ideas de Marx no es obra de una autor economista marxista sensu strictu, s\u00ed de un gran admirador de la obra de Marx.<\/p>\n<p>Creo que el potente y luminoso an\u00e1lisis de Polany arroja luz sobre el camino de futuro. Este no consiste en que nuevamente, los economistas, los cient\u00edficos sociales nos digan c\u00f3mo dirigir una econom\u00eda al margen del control de la sociedad civil que trabaja y produce, sino de que las nuevas culturas en ciernes que crean una nueva sociedad civil democr\u00e1tica, un nuevo sujeto bloque, articulen mediaciones, a comenzar por las instancias capilares de control democr\u00e1tico de la actividad desde la vida cotidiana, para la reabsorci\u00f3n democr\u00e1ticamente dirigida de la praxis econ\u00f3mica dentro de las culturas de vida.<\/p>\n<p>Todo ello por hacer, por decidir, por deliberar\u2026Si esa deliberaci\u00f3n llega a darse, ser\u00e1 la de ese sujeto bloque en su reflexi\u00f3n a partir de su hacer inmediato y su inmediata creaci\u00f3n de cultura material de vida emergente. \u00c9l ser\u00e1 el que vaya deliberando en consecuencia, sobre fines a proponerse; los mismos fines deber\u00e1n ser fruto de su propio hacerse auto &#8211; nomos, de sus propias capacidades nuevas pr\u00e1cticas, y de su reflexi\u00f3n sobre las mismas: nada puede ser heter\u00f3nomamente puesto. Sabemos a d\u00f3nde llevan las mejores ideas impuestas heter\u00f3nomamente, a la disoluci\u00f3n de los sujetos sociales creados, a la liquidaci\u00f3n de la praxis democr\u00e1tica protagonizada por los subalternos, y a la clonaci\u00f3n de elites de poder.<\/p>\n<p>Creo, para terminar con esto, que este es el esp\u00edritu del propio Marx, quien elabor\u00f3 un pensamiento econ\u00f3mico como cr\u00edtica \u2013cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica- y no como prescripci\u00f3n de pautas t\u00e9cnicas para dirigir la econom\u00eda desde instancias centralizadas en manos de t\u00e9cnicos. La econom\u00eda marxista, sin embargo, tanto la que \u201cfue\u201d, la del este, como gran parte de la actual que a\u00fan existe, indiferenciable del keynesianismo de izquierdas, despu\u00e9s de formalizar las ideas de Marx, a menudo fatigando el concepto, -sobre el valor trabajo, sobre la teor\u00eda de la crisis- no sabe devolver el saber al ciudadano, sino que elabora t\u00e9cnicas de intervenci\u00f3n a partir de la civilizaci\u00f3n existente, internas a la misma, y desde el protagonismo institucional de los t\u00e9cnicos economistas.<\/p>\n<p>Todo esto est\u00e1 muy alejado de Gramsci, desde luego, y de la constelaci\u00f3n de problemas que ocupan su reflexi\u00f3n. Dejo en consecuencia ahora este asunto y vuelvo sobre el pensamiento de Gramsci, en el que se encuentra todo lo se\u00f1alado: la necesidad de crear la nueva, propia, autonom\u00eda subjetiva, a base de organizar nuevas trincheras y casamatas organizativas, nuevas organizaciones capilares. Estructuras organizadoras, que permitan a los individuos organizados generar su propia praxis estable, deliberar sobre alternativas a partir de la propia experiencia de lucha enriquecida por el saber, y crear as\u00ed, -y \u201cobjetivar\u201d as\u00ed- , colectivamente, la nueva cultura pr\u00e1xica de vida, de forma que se frag\u00fce un nuevo Sujeto social o Bloque social. Esto es, la hegemon\u00eda como reforma de las mores, como ethos nuevo, en el proceso de convertirse en el nuevo Objeto social, en el proceso en el que el Sujeto social y la cultura que lo cimenta, se conviertan en la totalidad de la sociedad, en el nuevo estado, ethos u orden. El sujeto logra integrar a la totalidad social y es id\u00e9ntico la sociedad como objeto. El sujeto social el bloque hist\u00f3rico no es un instrumento de lucha pol\u00edtica que deja de tener papel y sentido una vez que unas elites pol\u00edticas acceden a las instancias de poder. Vale por ello retener la \u201chegelianada\u201d conceptual, aclarando lo que expresa: la autoidentidad sujeto objeto. Lucha por la creaci\u00f3n de una nueva cultura.<\/p>\n<p>En esta teor\u00eda, fruto del filosofar sobre las experiencias hist\u00f3ricas se abre paso tambi\u00e9n una teor\u00eda del Estado; no al uso de las que se denomina as\u00ed, y que proponen c\u00e1maras, circunscripciones, leyes, constituciones, sino como proceso, como l\u00ednea para hacer: Esas instancias que posibilitan la autoconsciencia sobre la propia praxis, que permiten la deliberaci\u00f3n com\u00fan sobre la misma, desde el interior de la propia praxis capilar, y que posibilitan la comunicaci\u00f3n y deliberaci\u00f3n com\u00fan con otras instancias organizativas semejantes y la elaboraci\u00f3n de nuevas instancias democr\u00e1ticas de coordinaci\u00f3n, son, precisamente por ser instancias que organizan la autoconsciencia social que controla y dirige praxis, el nuevo Estado en ciernes, en tanto que el Estado es la autoconsciencia de la comunidad social y de su praxis.<\/p>\n<p>Un Estado que se organiza de un modo diverso, evitando su separaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n al margen de la sociedad civil, al margen de las culturas de vida, de los usos. Un Estado que evita la divisi\u00f3n del trabajo, la tecnificaci\u00f3n de la gesti\u00f3n pol\u00edtica en manos de profesionales, al menos en un grado posible desconocido en la modernidad. Instancias estatales nuevas, que surgen ya \u201creabsorbidas\u201d dentro de la sociedad civil, y que no aplazan la realizaci\u00f3n de este fin al futuro. Un Estado, un entramado estatal que trabaja por la creaci\u00f3n de un ethos cultural democr\u00e1tico, que es organizaci\u00f3n que permite generar esa nueve cultura a las praxis colectiva. Un Estado cuya reabsorci\u00f3n en la sociedad civil permite crear instrumentos de control consciente en las instancias e instituciones productivas \u2013 en la \u201ceconom\u00eda\u201d- por parte de productores y consumidores, reabsorbiendo as\u00ed tambi\u00e9n en la sociedad civil el trabajo y la distribuci\u00f3n. Pues solo si \u201cla consciencia pol\u00edtica se mete en la vida cotidiana y se organiza capilarmente, tambi\u00e9n, dentro de cada c\u00e9lula de trabajo y de distribuci\u00f3n, podremos considerar a la vez reabsorbidos en la sociedad civil Estado y econom\u00eda, esferas desencajadas de la misma a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>La forma en la que cuaje esa voluntad de reabsorci\u00f3n del Estado en la sociedad civil, como medio para lograr que todas las esferas y \u00e1mbitos de la vida social sean controlables por la comunidad social, esto es, para radicalizar su papel de direcci\u00f3n consciente del nuevo orden tampoco es elucidable por adelantado, desde luego. Pero la voluntad de impulsar esto, de recordar las graves consecuencias que tiene lo contrario, de animar a que se trabaje en esta l\u00ednea s\u00ed debe ser desarrollada. Porque la democracia, la democracia real, la autodeterminaci\u00f3n real de los subalternos, tal como ejemplifica la polis cl\u00e1sica, no admiten que el instrumento pol\u00edtico se mantenga al margen de la praxis cotidiana de los ciudadanos ni que la econom\u00eda sea dominada por una clase.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n matriz de que Estado es el conjunto de organismos e instancias que organiza el ethos, no solamente el nivel legislativo pol\u00edtico administrativo, y que debajo de toda constituci\u00f3n escrita cada sociedad tiene otra, el ethos, que la organiza, es la que abre en Gramsci la reflexi\u00f3n sobre el Estado como suma del Estado m\u00e1s la sociedad civil<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a>. Es la que le permite elaborar la noci\u00f3n de hegemon\u00eda como lucha en las trincheras y casamatas, por un nuevo ethos que es el nuevo orden estatal. Y es la que le permite elaborar la idea de reabsorci\u00f3n del Estado en la sociedad civil y apuntar hacia la \u201csociedad regulada\u201d, como un fin a proponerse, a\u00fan sin tenerlo definido. Es el filosofar que permite concebir c\u00f3mo se puede radicalizar la democracia, introduci\u00e9ndola en las ra\u00edces productivas y reproductivas de la sociedad. Es una noci\u00f3n filos\u00f3fica a cuya luz la democracia adquiere nuevos relumbres, crece en prop\u00f3sitos. Es un filosofar que \u201cpropone soluciones que exigen tareas\u201d por decirlo con la frase de Brecht; soluciones propuestas a la raz\u00f3n que generan entusiasmo, y desarrollan en nosotros nuevas energ\u00edas psicof\u00edsicas que no cre\u00edamos existentes, y nos empujan a la creatividad. Esta noci\u00f3n de Estado, tan directamente emparentada con la polis griega, es otra deuda con Hegel, que es quien elabora el aggiornamento de ideas cl\u00e1sicas para la contemporaneidad gracias a su capacidad de comprender el nuevo mundo emergente y aferrar sus l\u00edneas matriciales. Gracias a ello el concepto de democracia vuelve a adquirir una hondura y una fuerza extraordinarias, y vuelve a serle restituida a la pol\u00edtica la dignidad que merece. Vemos que estas ideas que han sido criticadas muy a menudo como especulaci\u00f3n, en realidad resultaban desbordantes por sus consecuencias, vistas a la luz de otras lecturas filos\u00f3ficas. Propon\u00edan acciones \u201cdesmesuradas\u201d e intolerables para las elites que dominaban el pensamiento<\/p>\n<p>Esta idea, la de la democracia, es puesta nuevamente como fin en agenda para el momento por la consciencia subjetiva de la Contemporaneidad, que amanece con la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>Para seguir con el esquema de Hegel, que ofrece rendimientos intelectuales muy interesantes, diremos que la cosnciencia humana descubre durante la Modernidad, trabajosamente, que el mundo es fruto de su praxis. En la Contemporaneidad, cuyo nacimiento es la Revoluci\u00f3n Francesa, la consciencia hace la experiencia y descubre que la \u00fanica manera que tiene la subjetividad de apropiarse de su propia obra es comprendiendo que esto solo le es posible mediante el reconocimiento de otro yo en toda otra subjetividad y formando en consecuencia una comunidad deliberante.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu creador, que gu\u00eda la praxis y produce la cultura material de vida, es consecuencia de la comunidad social integrada por la totalidad de subjetividades, y no puede ser gobernado por los individuos aislados, ni aunque est\u00e9n dotados de conocimientos especiales, sino por una instancia que los organice como deliberantes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Hegel, \u00e9ste es el pensamiento verdadero tradicionalmente guardado en la religi\u00f3n \u2013religio y communitas- , que comprend\u00eda que el ser humano es comunidad, pero que enajenaba de inmediato esta idea, no s\u00f3lo proyectando la idea de fuerza creadora en un ser superior, sino constituyendo una comunidad, pero poni\u00e9ndola al margen y en paralelo de la comunidad social humana que produce el mundo \u2013la iglesia como comunidad paralela, aunque empe\u00f1ada en dirigir el ethos de la sociedad humana-.<\/p>\n<p>Vale la pena resumir un poco m\u00e1s las ideas de Hegel al respecto, porque son recogidas por los marxistas de tradici\u00f3n hegeliana e inspiran buenas praxis pol\u00edticas. Hegel considera que es una equivocaci\u00f3n considerar que la religi\u00f3n es irracional; porque de ser irracional \u00bfqu\u00e9 es? La religi\u00f3n es, como todo, un producto de la raz\u00f3n humana y por ello precisamente es una realidad cismundana, no trascendente, sino inmanente a la historia humana, dado que es pensamiento humano. Tampoco es un enga\u00f1o urdido por vividores para obnubilar la consciencia de los sencillos. La religi\u00f3n, al igual que la Ilustraci\u00f3n, es saber que surge de la \u201csustancia humana\u201d, esto es, consciencia social surgida de la experiencia de vida de un ser social, de una sociedad\/cultura hist\u00f3rica. Es consecuencia de la experiencia de las subjetividades originarias de las culturas neol\u00edticas, existe como consecuencia de la historicidad humana, dir\u00edamos nosotros.<\/p>\n<p>Y como todo saber que es org\u00e1nico de la experiencia social humana, guarda una verdad. La Ilustraci\u00f3n guarda la verdad \u2013la certeza- de que el mundo es producto de nuestra praxis, y va des naturalizando el mundo. La religi\u00f3n alberga, de forma enajenada, a su vez, una verdad, la verdad de la religio, esto es del religamiento o comunidad de la humanidad, que es lo que constituye o genera su capacidad creadora de cultura. La reapropiaci\u00f3n superadora por parte de la raz\u00f3n contempor\u00e1nea de este saber, la toma de consciencia por parte de la subjetividad actual de su n\u00facleo es lo que establece la posibilidad de la nueva sociedad. Esto es la comprensi\u00f3n desmitificada de que la realidad social cultural es producto nuestro, pero de la totalidad de individualidades a la vez: la Volont\u00e9 General del Soberano.<\/p>\n<p>En consecuencia la liberaci\u00f3n no se logra de \u00e9sta o aqu\u00e9lla forma decidida por la individualidad, armada con la ciencia o con otros saberes privilegiados. La cr\u00edtica a estas formas de plantearse la transformaci\u00f3n social est\u00e1 desarrollada por Hegel en el cap\u00edtulo 5 de la <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong>, en el que se hace un repaso de las diversas \u201cfiguras de consciencia\u201d de la Modernidad, esto es, las formas de consciencia de las diversas subjetividades hist\u00f3ricas que han existido en la Modernidad, hasta la Revoluci\u00f3n Francesa, seg\u00fan Hegel. Varias entre ellas est\u00e1n empe\u00f1adas en redimir el mundo a trav\u00e9s de sus propias obras porque se creen dotadas de los saberes adecuados que les permitir\u00edan incidir en la transformaci\u00f3n de la sociedad \u2013la figura de conciencia virtuosa, o tercera de las mismas, y las siguientes, la productora de saberes que transforman el mundo, propia de los profesionales, y la legisladora que elabora leyes para cambiar el mundo; la \u00faltima, la consciencia observadora, es quiz\u00e1 la excepci\u00f3n, pues suspende este tipo de intento de hacer ante la constancia de los fracasos de las anteriores &#8211;<\/p>\n<p>En este trabajo intelectual de Hegel en el que se contrasta Ilustraci\u00f3n y religi\u00f3n \u2013 cap\u00edtulo 6 de la Fenomenolog\u00eda- estamos ante la primera reflexi\u00f3n filos\u00f3fica de la historia que plantea conscientemente la apertura de la comunicaci\u00f3n hermen\u00e9utica entre formas de consciencia humanas procedentes de culturas, -o, como en este caso, de periodos culturales- diversas, y en la que no se niega la verdad pose\u00edda por cada una de ellas, ni se deja caer el debate en el relativismo. En esta filosof\u00eda se abandona el iusnaturalismo, que establec\u00eda el universalismo desde un patr\u00f3n fijo, pero se abre de inmediato, conscientemente, desde la idea de historicidad de la humanidad, otra forma de establecer la relaci\u00f3n, a base de una hermen\u00e9utica entre consciencias todas las cuales son resultado de una experiencia hist\u00f3rica real en un ser social cultural real, y poseen saber. Aqu\u00ed, la Ilustraci\u00f3n y la religi\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a>. Desde luego, antes de que se escribiera este filosofar, y tal como nos lo explica Albert Mathiez, la propia Revoluci\u00f3n Francesa hab\u00eda tratado de elaborar pr\u00e1cticamente su propia hermen\u00e9utica entre ideario revolucionario y religi\u00f3n popular para salvar la Revoluci\u00f3n. La Iglesia galicana, etc. El mejor filosofar es siempre producto de la experiencia hist\u00f3rica reflexionada.<\/p>\n<p>Esta forma de interpretar la religi\u00f3n, es la que se encuentra en todo el inmanentismo filos\u00f3fico del hegelo marxismo, por ejemplo, en los trabajos admirables de Ernst Bloch sobre Tom\u00e1s M\u00fcnzer el te\u00f3logo de la izquierda luterana. Es tambi\u00e9n el hilo heur\u00edstico que le permite rescatar y dialogar con el iusnaturalismo, como tradici\u00f3n que organiza el saber a partir de una experiencia, en un libro extraordinario.<\/p>\n<p>Se puede ver esta forma de aproximarse a la religi\u00f3n, desde el inmanentismo filos\u00f3fico, sabi\u00e9ndose ante creaciones intelectuales humanas a estudiar, en la obra de Gramsci \u2013lazzaretistas, etc-, porque tambi\u00e9n para Gramsci todo pensamiento humano consecuencia de un ser social hist\u00f3rico del ser humano alberga experiencia humana, saber humano.<\/p>\n<p>Este hilo de reflexi\u00f3n ayuda a la conexi\u00f3n entre la consciencia subjetiva de la contemporaneidad con todas las culturas, pues posibilita su des europeizaci\u00f3n particularista sin renunciar por ello al legado de aquellas experiencias que s\u00ed se dieron en suelo europeo y que aportan saber universal en pie de igualdad con el guardado por otras. Posibilita la creaci\u00f3n cultural nueva, la organizaci\u00f3n de todas las consciencias culturalmente construidas en el bloque social a forjar. Esta es la forma de incorporar estas riquezas a otra cultura, siempre desde dentro de la misma, de modificar una y otra.<\/p>\n<p>El marxismo, el hegelo marxismo, Gramsci, Mari\u00e1tegui, Bloch,\u2026 sirven de ejemplo, son filosofares particularmente receptivos y abiertos a la elaboraci\u00f3n hist\u00f3rica social cultural, a abrir nuevas praxis desde las culturas de vida, a conectar con la subjetividad de cada cultura, a poner en valor la riqueza de cada cultura, a incorporarla al bagaje universal, viceversa, de incorporarle el bagaje que le permite ser una cultura en el mundo de la contemporaneidad.<\/p>\n<p>Es otra deuda que la izquierda tiene, -junto a la contra\u00edda con otros peque\u00f1os grupos, tambi\u00e9n excepcionales- con el filosofar marxista hegeliano, que elabora estas sendas luego transitadas por la antropolog\u00eda cultural, a la que tan atento estuvo Marx<\/p>\n<p>En resumen, todo esto, este proyecto de crear un nuevo sujeto, y un nuevo ethos es consecuencia de la dial\u00e9ctica negativa de la subjetividad creadora, que ha llegado a comprender que la civilizaci\u00f3n no es una cosa al margen de s\u00ed misma, sino que eso que se le ofrece como cultura civilizaci\u00f3n \u2013esp\u00edritu objetivo- es fruto de su raz\u00f3n, entendida \u00e9sta como raz\u00f3n &#8211; voluntad, vale decir, como raz\u00f3n pr\u00e1ctica, esto es, como Volont\u00e9 General creativa. De ah\u00ed que todo lo que exista en la cultura\/civilizaci\u00f3n sea fruto de la raz\u00f3n creadora, de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica: y en este sentido se explica cierta frase, no de Gramsci, pero s\u00ed de Hegel: todo lo real es racional\u2026 racional por ser fruto hist\u00f3rico de la raz\u00f3n creadora, de la praxis creadora; fruto de la praxis creadora desde siempre, aunque la humanidad lo ignorara: \u201cno lo saben, pero lo hacen\u201d, es aforismo de Marx.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n obtiene aqu\u00ed, en consecuencia, su sentido explicativo la otra idea, la de que el objeto que tenemos enfrente, como civilizaci\u00f3n, no es sino la objetivaci\u00f3n de la praxis colectiva del sujeto colectivo: la auto identidad del sujeto y del objeto, de donde el nuevo sujeto bloque con sus praxis va construyendo el objeto nuevo que saca de s\u00ed\u2026 <strong>La Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong> de Hegel entendida seg\u00fan la lectura de Marx, tal como nos recuerda expl\u00edcitamente Bloch, en su larga entrevista de Ed Antrop\u00f3s, o nos muestran en la pr\u00e1ctica con su obra Korsch y Lukacs.<\/p>\n<p>A pesar de la radical inflexi\u00f3n que el hegelomarxismo impone en el debate sobre la praxis democr\u00e1tica de la izquierda, a pesar de la dr\u00e1stica modificaci\u00f3n de lo que Gramsci entiende por partido, que le exige elaborar para mencionarlo, un nuevo nombre, Intelectual Colectivo, Intelectual org\u00e1nico, Gramsci no abandon\u00f3 la idea de su necesidad, esto es, de la necesidad de una instancia que recogiese el saber y la experiencia hist\u00f3rica, y los pusiese al servicio \u2013los entregase, los restituyese, los devolviese; no que los utilizase en nombre de nadie- de la nueva experiencia de la consciencia pr\u00e1xica de las clases subalternas. Que proporcionase elementos para que la propia consciencia pr\u00e1xica pueda reflexionarse a s\u00ed misma, pueda utilizar su propio saber sobre s\u00ed misma \u2013su \u201cciencia de la experiencia de la consciencia\u201d, por decirlo con el c\u00e9lebre subt\u00edtulo de Hegel- y pueda absorber desde esa auto consciencia emergente esos saberes en su praxis. En primer lugar el saber hist\u00f3rico: la consciencia de lo acaecido, que es lo que mejor \u201cpronostica\u201d la raz\u00f3n humana<\/p>\n<p>Filosofar sobre la consciencia hist\u00f3ricamente construida, de la subjetividad, como consecuencia de su propia praxis, para decirlo gramscianamente. Una palabra al respecto. Estamos ante un principio axiol\u00f3gico de nuestro filosofar, tan fundante y no corroborable como el opuesto que niega la existencia de la subjetividad, tan indemostrable a priori como la afirmaci\u00f3n de la existencia de Dios, o de su inexistencia. No m\u00e1s. Pero s\u00ed tenemos sobre nuestros lomos suficiente experiencia al respecto. Sabemos tambi\u00e9n qu\u00e9 cat\u00e1strofes, cuanta inanidad, cuanta iniquidad se abre paso en las filosof\u00edas opuestas, las que niegan la existencia de la subjetividad construida culturalmente, las que niegan la consciencia social: los resultados son \u201cesto\u201d; este mundo pol\u00edtico actual de ahora, que no es deudor del \u201cEste\u201d, sino de la antropolog\u00eda positivista liberal ahist\u00f3rica, el individualismo metodol\u00f3gico y el funcionalismo estructuralista, que se han elaborado en pugna entre ellas pero siempre propugnando el antihistoricismo, la inexistencia del sujeto, y la teor\u00eda fuerte y las elites como gu\u00edas de la humanidad.<\/p>\n<p>Entre el saber que las experiencias de pasado proporciona, que nuestra experiencia de derrota y nuestro saber hist\u00f3rico nos entregan, est\u00e1 la idea de que se debe entablar conscientemente la lucha por la creaci\u00f3n de un nuevo ethos cultural \u2013civilizaci\u00f3n y Estado-, que eso es imprescindible, que la propia emergencia del sujeto depende de la creaci\u00f3n de esa nueva cultura, ya, si es que pretendemos luchar por un orden nuevo.<\/p>\n<p>El saber no nos permite conocer qu\u00e9 ser\u00e1 del futuro, ni, de haberlo, c\u00f3mo ser\u00e1 el nuevo sujeto social, y en consecuencia, c\u00f3mo ser\u00e1 la consciencia social que ir\u00e1 siendo elaborada a la luz de la experiencia emergente; ni podemos aventurar c\u00f3mo ser\u00e1 el proceso \u2013la tentaci\u00f3n de unir el d\u00eda con el siglo proponiendo una estrategia-.<\/p>\n<p>El intelectual org\u00e1nico se define por su \u201cdocta ignorancia\u201d fruto de su consciencia de la historicidad humana, por \u201ceste saber no sabiendo\u201d, tal como lo define nuestro cl\u00e1sico. No podemos saber c\u00f3mo ser\u00e1, si llegamos a tener \u00e9xito, pero s\u00ed se debe insistir que ese debe ser el fin de la lucha, de la deliberaci\u00f3n, del esfuerzo com\u00fan, no la mera protesta. Se debe argumentar sobre las razones que explican el por qu\u00e9 de su imprescindibilidad, argumentar y apoyar toda iniciativa organizativa que lo impulse, animar a la creaci\u00f3n del sujeto bloque social.<\/p>\n<p>Estas ideas, la necesidad de movilizarnos para crear un nuevo ethos, que no podemos prever, con fuerzas que son imprevisibles porque son a crear, a organizar, son la raz\u00f3n de ser que nos justifica como intelectual org\u00e1nico imprescindible, dado que la consciencia no autorreflexionada a la luz de la historiograf\u00eda, y de una experiencia guardada por una memoria colectiva, suele no salir del estado de protesta, tal como ocurri\u00f3 con los movimientos de los a\u00f1os 60 y tal como nos recuerda Lucio Magri en su \u00faltimo libro. Un intelectual que extrae conclusiones de las derrotas pasadas, que es lo \u00fanico que s\u00ed puede pronosticar, y ofrece sus conclusiones a \u201clos por nacer\u201d. Un intelectual org\u00e1nico definido no a priori, seg\u00fan \u00e9stas o aqu\u00e9llas siglas, seg\u00fan se acoja o no a las 21 condiciones, etc. Sino como el nombre del conjunto de personas cuya experiencia y cuya raz\u00f3n nos hace comprender que no basta con la protesta, y que hay que apostar por la praxis que produce un nuevo orden, que los subalternos tenemos que dotarnos de las capacidades que nos permitan ser \u201cfundadores de estados\u201d, que el comunismo no es en consecuencia sino \u201cel movimiento real que anula y supera el estado de cosas actual\u201d y cualquiera que asuma esta idea es uno de nuestra comunidad; somos miembros de la suya.<\/p>\n<p><strong>Postdata<\/strong> Dos apostillas sobre sendas frases de Gramsci cuya interpretaci\u00f3n habitual creo incorrecta, y una tercera sobre el marxismo<\/p>\n<p>A menudo en los estudios sobre Gramsci se cita una frase que el comunista sardo tom\u00f3 de Romain Rolland para adoptarla como divisa, \u201cPesimismo de la Inteligencia, Optimismo de la Voluntad\u201d \u2013pag 1131-<\/p>\n<p>La frase en cuesti\u00f3n, sin embargo ha sido interpretada muy a menudo de forma ambigua, y como si Gramsci fuese un fil\u00f3sofo estoico, como si \u00e9l, al igual que Marco Aurelio o Ep\u00edcteto, se creyese que la justicia del mundo presente fuese posible y dependiese simplemente del obrar moral firme de las individualidades virtuosas que asumieran libremente la \u00edmproba tarea como deber personal. Por el contrario, Gramsci recoge en esta frase su idea de la dial\u00e9ctica negativa, de la utilizaci\u00f3n de la volont\u00e9 general para crear mediante la pr\u00e1ctica un nuevo sujeto social, para fraguar una nueva hegemon\u00eda cultural, para crear en ciernes un nuevo orden. Tarea para la cual hay que partir de las malas noticias bien aferradas de nuestro presente, tarea que requiere conocimiento, saber a qu\u00e9 atenerse, uso de las ciencias. Pero no est\u00e1 en las ciencias la capacidad de inspirar, casi como prescripci\u00f3n, el proyecto, el objetivo, el fin etc. del proceso. No hay condiciones en el presente para enmendar la cosa a base de voluntad individual, entendida como acci\u00f3n voluntariosa. A partir de la situaci\u00f3n que, tal cual es, no tiene soluci\u00f3n, se debe comenzar un trabajo de creaci\u00f3n de un mundo nuevo, la tarea de la volont\u00e9.<\/p>\n<p>No es \u00e9sta la \u00fanica frase de Gramsci en circulaci\u00f3n que se interpreta de forma extra\u00f1a; tambi\u00e9n ocurre con la expresi\u00f3n de Gramsci referida a su intento de elaborar una reflexi\u00f3n intelectual de fondo, desde la c\u00e1rcel, tarea a la que ir\u00f3nicamente se remite denomin\u00e1ndola F\u00fcr ewig o \u201cpara la eternidad\u201d. La misma frase, \u201c\u2026per la eternit\u00e0\u201d se encuentra justo en el final de una entrada del cuaderno 8 -&amp;57- sobre \u201cRiviste-tipo\u201d, y se puede comprender all\u00ed, a la luz de la reflexi\u00f3n abierta, cu\u00e1l es el justo sentido peyorativo que Gramsci le da. Esto es, cu\u00e1l es la raz\u00f3n del temor que le embarga a la hora de pensar en la ineficacia intelectual de un trabajo hecho desde la c\u00e1rcel y sobre la que se expresa ir\u00f3nicamente. Es el temor a producir en unas condiciones objetivas que le imponen la desconexi\u00f3n con el mundo existente, cosa que esteriliza toda elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica a todo trabajo intelectual que, con el fin de pasar a la posteridad, es elaborado sin relaci\u00f3n con las urgencias concretas del momento hist\u00f3rico, procede de Goethe y de Hegel, y en general del idealismo historicista alem\u00e1n: para estos pensadores de la praxis hist\u00f3rica tan solo la obra humana que trata de aferrar y actuar en concreto sobre su momento hist\u00f3rico para ponerse a transformarlo puede resultar \u00fatil, e incluso, por ello mismo, puede convertirse en un cl\u00e1sico. Esa es la condici\u00f3n imprescindible de su validez. Un trabajo intelectual forzosamente desconectado del mundo concreto y de las luchas concretas, de la historia concreta, como consecuencia del encarcelamiento, amenaza ser una obra que, por estar fuera de su tiempo, podr\u00eda resultar fallida por in\u00fatil \u2013por \u201cabstracta\u201d: el peccatum m\u00e1ximum frente a la historia que es \u201cconcreta\u201d, seg\u00fan el idealismo objetivo- para cualquier tiempo, tal como ocurre con las obras de muchos intelectuales. No es un problema de egolatr\u00eda del individuo, de narcisismo, de querer pasar a la posteridad o no; es un problema \u201contol\u00f3gico\u201d. A este estar fuera de la propia historia concreta por querer estar por delante de la historia y pronosticar el devenir, anunciarlo, Hegel la compara con los dislates del bar\u00f3n Munchausen que dec\u00eda haber podido sacarse a s\u00ed mismo del agua tirando con su mano de sus propios cabellos. Traigo esta frase de Gramsci, aqu\u00ed porque, bien entendida, sirve como cautela ante todo uso abstracto del saber fuerte, incluidas las ciencias, de su intento de sustituir la direcci\u00f3n que imprime a la historia tan solo la praxis, la raz\u00f3n creativa. Y tambi\u00e9n porque este texto, como en general todos los dedicados a la reflexi\u00f3n sobre revistas y peri\u00f3dicos, etc. propone un uso del saber como instrumento al servicio de las necesidades hist\u00f3ricas concretas del Soberano en su praxis creadora, esto es, al servicio de la volont\u00e9 general, soberano que no es precisamente el CC., el sindicato de profesionales de la pol\u00edtica, o el CSIC, sino las masas subalternas organizadas. Un papel an\u00e1logo al que desempe\u00f1an los instrumentos intelectuales de la clase dominante al servicio del protagonismo de la misma, no como instrumento de sustituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tercera apostilla. La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica tiene como fundamento axiol\u00f3gico la idea de la existencia de una Subjetividad hist\u00f3ricamente elaborada que se construye como consecuencia de la <strong>experiencia<\/strong> que la <strong>Consciencia<\/strong> registra y que es resultado de la praxis culturalmente, hist\u00f3ricamente, determinada. La teor\u00eda del <strong>Sujeto<\/strong> es su fundamento. Frente a esta <strong>metateor\u00eda<\/strong> se encuentran distintas metateor\u00edas que rechazan la existencia de una Subjetividad hist\u00f3rica. En los \u00faltimos decenios el grupo mayoritario de estas elaboraciones filos\u00f3ficas y metacient\u00edficas ha sido la denominada como Individualismo Metodol\u00f3gico. Y casi ha arrinconado a otras metateor\u00edas que rechazaban el Sujeto, tales como el estructural funcionalismo, o el propio positivismo que consideraba que la capacidad de orientar y ordenar el mundo estaba en el saber cient\u00edfico pose\u00eddo por las minor\u00edas, frente a cual el sentido com\u00fan deb\u00eda plegarse. En estas elaboraciones de teor\u00eda social, la Subjetividad, su pensar, la experiencia de su praxis, no existe, por ser tan solo percepciones de relaciones interpersonales a partir de intereses inmediatos, o por ser funciones, o por no tener potencia intelectual seria.<\/p>\n<p>En consecuencia, en todas estas tradiciones intelectuales, las elaboraciones generales de cambio social, las pr\u00e1cticas, etc son elaboraci\u00f3n a partir de las ciencias y saberes fuertes pose\u00eddos por elites. La izquierda casi en su totalidad ha asumido unas u otras de entre estas formas de pensar, despoj\u00e1ndose incluso de mezclas anteriores. En esto, en primer lugar no cabe sino congratularse. Se ha abandonado un concepto previo parad\u00f3jico: la noci\u00f3n de Conciencia Exterior, que es una contradicci\u00f3n l\u00f3gica. Un somero repaso sobre las palabras a partir del diccionario \u2013no hace falta rebozarse de saberes anal\u00edticos- muestra la imposibilidad de predicar el atributo de \u201cexterioridad\u201d al sustantivo \u201cConsciencia\u201d. \u00bfNos imaginamos qu\u00e9 hubiera dicho el bueno de Lutero, defensor del libre examen, ante esta mixtura?: \u00a1\u00a1\u00a1papismo, papismo, confesionario!!!<\/p>\n<p>Todas estas metateor\u00edas, la del Sujeto, la del Individualismo Metodol\u00f3gico, la estructural funcionalista o la positivista, se basan en axiolog\u00edas \u201csint\u00e9ticas\u201d. Y si tomamos como medida las ciencias \u2013esas reducciones anal\u00edticas del saber- son adem\u00e1s \u201ca priori\u201d, esto es, anteriores a las ciencias y sus saberes positivos. La teor\u00eda de la Subjetividad se autoexplica a s\u00ed misma como un \u201ca posteriori\u201d, o como m\u00ednimo como un \u201ca simult\u00e1neo\u201d de la experiencia consecuencia de la praxis hist\u00f3rico cultural, desde luego. Pero esto no tiene inter\u00e9s aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Estas metateor\u00edas inspiran pr\u00e1cticas pol\u00edticas y programas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Pero son, tal como se desprende de lo dicho, teor\u00edas metaf\u00edsicas, anteriores a las ciencias, hol\u00edsticas, sint\u00e9ticas. Predican caracter\u00edsticas del ser humano como totalidad. Son por tanto ontolog\u00edas humanas \u2013mire usted por d\u00f3nde, despu\u00e9s de tanto despotricar-. Sus pr\u00e1cticas pol\u00edticas son por completo divergentes. Y los proyectos de investigaci\u00f3n que inspiran son inconmensurables a menudo. Sus resultados, cuando poseen un objeto de investigaci\u00f3n com\u00fan, son opuestos, y adem\u00e1s est\u00e1n destinados a usos y finalidades por completo distintos, desde luego<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a>.<\/p>\n<p>Los filosofares fundados en las teor\u00edas del Sujeto fueron abandonados definitivamente en la pr\u00e1ctica por la izquierda tras la aplastante derrota de la Comuna de Paris. Las fuerzas emergentes, la socialdemocracia alemana se sumar\u00eda a las corrientes positivistas, cientifistas, basadas en la teor\u00eda de elites, que eran fuertemente defendidas por grup\u00fasculos, ya existentes antes, en el periodo de la AIT, y que Marx combat\u00eda.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a><\/p>\n<p>Esta ser\u00e1 la corriente que dirija la pol\u00edtica mayoritaria de las fuerzas de la izquierda, y las fuerzas progresistas, con algunas excepciones aisladas que acaban siendo engullidas.<\/p>\n<p>A se\u00f1alar como importante, la excepcionalidad de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica inspirada por Lenin durante la Revoluci\u00f3n Rusa; Lenin, un lector, casi extempor\u00e1neo, de la obra de Hegel durante su estancia en Suiza: echar a la papelera el documento elaborado por el CC \u2013tesis de abril- y asumir y considerarse ejecutor de las exigencias populares: repartir la tierra en lotes, como propiedad privada, entre las familias campesinas; firmar la paz con Alemania. La NEP. Poner la econom\u00eda al servicio de la pol\u00edtica para fundar un r\u00e9gimen popular, tal como nos explicara Lukacs, que \u201cestuvo all\u00ed\u201d y vivi\u00f3 para contarlo. Esta pol\u00edtica, incomprensible, sinsentido, desde la otra perspectiva, fue de inmediato puesta en crisis en un debate iniciado a los escasos meses de la muerte de Lenin \u2013El gran debate de 1924\/1926-, magno Concilio en el que todos los grandes padres conciliares de la iglesia estuvieron en contra de la minor\u00eda que defend\u00eda, bien o mal, la posici\u00f3n de continuidad<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a>, pero cada uno de ellos ofici\u00f3 las elaboraciones de sus respectivas ideas bajo el r\u00f3tulo de aportaci\u00f3n, contribuci\u00f3n, glosa y doctrina del \u201cMarxismo- Leninismo\u201d con la intenci\u00f3n de que pasasen a ser la base del nuevo credo de Nicea. Algunos comunistas comenzaban a llevar los zapatos rojos. Y de tafilete, como Su Santidad. Despu\u00e9s de todo tambi\u00e9n el Marxismo-leninismo es todopoderoso porque es Ciencia.<\/p>\n<p>Entre tanto, han pasado los decenios, y la suerte de la izquierda es la que es. La derrota sin paliativos. El agotamiento de una forma de hacer, de una cultura pol\u00edtica. Y es el mismo modelo el que inspira los diversos intentos de renovaci\u00f3n, al menos en Europa<\/p>\n<p>La colosal quiebra no es bien analizada. Cada vez que se comienza una reflexi\u00f3n al respecto y ante las consecuencias evidentes, en lugar de volverse sobre las propias bases intelectuales que han inspirado el quehacer pol\u00edtico, la elecci\u00f3n de los modelos organizativos, la prioridad a determinados objetivos, etc, esto es la teor\u00eda de la ciencia gu\u00eda, la teor\u00eda de los cuadros dirigentes como elite superior, etc., y de ponerlo en crisis, se recurre a la idea de \u201canomal\u00eda\u201d. Se la describe sin buscar sus causas, con las denominaciones al uso: \u201cel burocratismo\u201d, el \u201cestalinismo\u201d, y se pasa a rodear con un cintur\u00f3n protector la matriz intelectual o teor\u00eda base, con un celo que admirar\u00eda al propio Lakatos, sin plantearse si existe relaci\u00f3n entre unas formas de hacer basadas en la divisi\u00f3n del trabajo y el control de la actividad por elites de especialistas y las consecuencias obtenidas. Si la destrucci\u00f3n de las culturas populares, el abandono de la vida cotidiana como terreno privilegiado de trabajo pol\u00edtico, todo lo que, en fin ha posibilitado un crecimiento sin precedentes de la hegemon\u00eda cultural del capitalismo, no tiene que ver con la institucionalizaci\u00f3n y especializaci\u00f3n que la organizaci\u00f3n y la teor\u00eda asumidas imponen.<\/p>\n<p>Desde luego, dada la imposibilidad de refutaci\u00f3n entre filosofares tan alejados, todo puede seguir as\u00ed. Pero intuyo que comienza a haber cambios de sensibilidad en las subjetividades. Se oyen voces que reclaman la elaboraci\u00f3n de nuevas culturas de vida, de cambios de civilizaci\u00f3n para salir de la situaci\u00f3n l\u00edmite. Estudios cient\u00edficos \u2013Turiel, etc- se\u00f1alan el agotamiento de los recursos energ\u00e9ticos sobre los que se reproduce nuestra civilizaci\u00f3n. Una lucha por la transformaci\u00f3n de una civilizaci\u00f3n, de un modo de vivir, no se puede ejecutar desde esas formas t\u00e9cnicas de dirigir la pol\u00edtica. Conciernen a masas enormes y arraigan en la vida cotidiana de las mismas, en su ethos. Exige su protagonismo desde su sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>Yo creo que debemos emprender la reconstrucci\u00f3n de la izquierda desde estas otras bases intelectuales y ya. Se trata de tener estas ideas claras entre los que estemos de acuerdo al respecto, para poder trabajar sin sobresaltos ante las cr\u00edticas ajenas. En absoluto de elaborar ideas para polemizar y a\u00fan menos molestar a nadie; la lucha por el ethos se desarrolla en la vida cotidiana, no en los papeles o en la academia; y ponernos a lo nuestro, como ha hecho siempre toda Resistencia.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Antonio Gramsci <strong>Quaderni del Carcere<\/strong>, Einaudi Tascabili, Torino 2001, 4 tomos. Texto del Cuaderno 13 &amp; 17, pag 1580<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> A mi juicio, hay una buena traducci\u00f3n de la <strong>Fenomenolog\u00eda<\/strong> en castellano, en Ed Gredos. M. 2010 Biblioteca de Grandes Autores, tomo 1 de sus Obras Completas. Cotejada con la edici\u00f3n de Jean Hyppolite en franc\u00e9s Ed Aubier, Paris, 1977, dos tomos.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Jean Hyppolite, <strong>Genese et structure de la Ph\u00e9nom\u00e9nologie de l\u00b4esprit de Hegel<\/strong>, Ed Aubier, Paris, 1970, 2 tomos.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Lucio Magri, <strong>El sastre de Ulm<\/strong>, Ed Viejo Topo, Barcelona. Libro excelente.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Por hegelo marxismo me refiero a aquellas corrientes de la tradici\u00f3n marxista que tienen en cuenta la filiaci\u00f3n hegeliana de Marx, y que el marxismo, en consecuencia, no es una ciencia, en el sentido actual de la palabra, aunque tenga mucha investigaci\u00f3n cient\u00edfica incorporada, a t\u00edtulo de cr\u00edtica de teor\u00edas cient\u00edficas apolog\u00e9ticas del capitalismo (\u201cCr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, por ejemplo) y a t\u00edtulo de elaboraci\u00f3n de conocimiento de la sociedad, la actual y la hist\u00f3rica, para saber a qu\u00e9 atenernos en las luchas presentes. El marxismo es en consecuencia, una reflexi\u00f3n sobre la experiencia de la praxis humana \u2013filosofar- de liberaci\u00f3n social que tiene por objeto relanzar conscientemente la propia praxis, y que recurre tambi\u00e9n a los instrumentos cient\u00edficos para saber a qu\u00e9 atenerse. Gramsci es un buen ejemplo de praxeolog\u00eda y de rigor intelectual con ayuda de la ciencia. Hegel, Antonio Labriola, y tambi\u00e9n la obra de Croce, inspiran de una u otra forma la variante italiana de esta tradici\u00f3n marxista, praxeol\u00f3gica, a la que pertenecen nuestros autores.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Fue le\u00edda por Gramsci la obra de Hegel <strong>Vorlesungen \u00fcber die Geschichte der Philosophie<\/strong>, Berlin 1844, que consta con tal t\u00edtulo en el tomo 4 de los Quaderni. La obra puede ser consultada en castellano: <strong>Lecciones<\/strong> <strong>sobre la filosof\u00eda de la historia universal<\/strong>, Alianza Ed. Madrid. En esta obra se encuentra extensamente explicada la interrelaci\u00f3n que Hegel hace de la Reforma luterana, del catolicismo, etc , adem\u00e1s de otras muchas interesantes ideas sobre la Revoluci\u00f3n Francesa, la hegemon\u00eda, la poliarqu\u00eda que caracteriza al feudalismo, etc<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Karl Polany, <strong>La Gran Transformaci\u00f3n<\/strong>, Eds. La Piqueta, Madrid 1989. <strong>El Sustento del Hombre<\/strong>, Ed Mondadori, Barcelona 1994<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Gramsci ha le\u00eddo los <strong>Lineamenti di filosof\u00eda del diritto<\/strong>, Bari, 1913, tal como consta en el tomo 4 de los <strong>Quaderni. <\/strong>En castellano, <strong>Principios de la filosof\u00eda del derecho<\/strong>. Disponemos de la excelente traducci\u00f3n de Juan Luis Vermal en EDHASA y de la no menos excelente de Carlos D\u00edaz en Ed Prodhufi<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong>, cap\u00edtulo 6, apartado B, subapartado b, \u201cLa Ilustraci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Para poner un ejemplo, los estudios sobre el amor, su g\u00e9nesis hist\u00f3rica, sus bases antropol\u00f3gicas. Para el funcionalista Niklas Luhman, la pasi\u00f3n amorosa existe porque existen los escritores \u2013una manifiesta variante de la teor\u00eda de elites-. Otra alternativa explicativa para la aparici\u00f3n de la pasi\u00f3n amorosa, basada en la heur\u00edstica del Sujeto, compartida por Erick Auerbach, por De Sanctis, etc ser\u00eda, por ejemplo, considerar la aparici\u00f3n hist\u00f3rica de grupos de individuos que gracias a sus condiciones materiales de vida disponen de tiempo libre y de la necesidad de auto elegirse en sus opciones vitales, dado que no est\u00e1n obligados a asumir tareas predeterminadas impuestas por el parentesco, la comunidad o la escasez de recursos. La singularizaci\u00f3n de este tipo de subjetividad que se ve en la posibilidad de auto elegirse, busca luego ser comprendida y reconocida en su ser y, a la par, necesita y le erotizan personalidades singulares semejantes a la suya\u2026Tambi\u00e9n la escuela de las mentalidades ofrecer\u00eda explicaciones parecidas, desde su defensa de la Subjetividad en la historia. Desconozco si el individualismo metodol\u00f3gico, caro a la teor\u00eda econ\u00f3mica, ha elaborado teor\u00edas del amor; no quiero hacer chistes f\u00e1ciles.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Carlos Marx, \u201cCarta a Ludwig Kugelmann. 9 octubre de 1866\u201d. \u201cCarta a Friedrich Bolte. 23 de noviembre de 1871\u201d, etc<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> No solo la tradici\u00f3n comunista o la socialdem\u00f3crata se inspiraron estrictamente en las teor\u00edas cientifistas y elitistas. Tambi\u00e9n el anarquismo abraz\u00f3 tales pr\u00e1cticas. La colectivizaci\u00f3n forzada de la tierra durante la guerra civil espa\u00f1ola, por ejemplo. El liberalismo y el positivismo inspiraron tambi\u00e9n las fuerzas republicanas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p style='margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>La izquierda, la europea al menos, debe reconsiderar su forma de hacer pol\u00edtica en general: tanto su cultura pol\u00edtica, como el sentido que tiene la propia cultura\/civilizaci\u00f3n en su concepci\u00f3n de la pol\u00edtica. Dentro de este proyecto de revisi\u00f3n un punto a discutir es el papel que la ciencia social debe tener en la elaboraci\u00f3n de una nueva cultura pol\u00edtica y en la orientaci\u00f3n de la praxis concreta.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2009,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,15],"tags":[865],"class_list":["post-2008","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-antonio-gramsci"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2008"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2008\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}