{"id":20322,"date":"2026-09-06T05:00:46","date_gmt":"2026-09-06T04:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20322"},"modified":"2026-09-06T02:25:01","modified_gmt":"2026-09-06T01:25:01","slug":"la-recepcion-de-la-enciclica-magnifica-humanitas-en-la-izquierda-italiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20322","title":{"rendered":"La recepci\u00f3n de la enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i> en la izquierda italiana"},"content":{"rendered":"<p><b>Art\u00edculos<\/b><\/p>\n<ul>\n<li>Roberto Fineschi. <a href=\"#_Toc288028154\">Algunas reflexiones sobre la enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV Magnifica humanitas<\/a><\/li>\n<li>Eros Barone. <a href=\"#_Toc345944498\">La Magna Charta del pontificado de Le\u00f3n XIV: cr\u00edtica del liberalismo y regulaci\u00f3n del capitalismo<\/a><\/li>\n<li>Glauco Benigni. <a href=\"#_Toc979039224\">\u00abMagnifica Humanitas\u00bb: la jugada hist\u00f3rica de Le\u00f3n XIV en el coraz\u00f3n de la inteligencia artificial<\/a><\/li>\n<li>Alessandro Robecchi. <a href=\"#_Toc148521478\">IA. Solo el Papa habla de tecnolog\u00eda y \u00abnecrosfera\u00bb que ya est\u00e1 aqu\u00ed<\/a><\/li>\n<li>Alessandro Scassellati. <a href=\"#_Toc1265548049\">Magnifica Humanitas: el alba de un nuevo humanismo cristiano<\/a><\/li>\n<li>Margherita Furlan. <a href=\"#_Toc350076430\">Anthropic, Maven, Vaticano. Las tres estancias de una misma partida<\/a><\/li>\n<li>Alessandro Zaccuri. <a href=\"#_Toc629928681\">Le\u00f3n, Agust\u00edn y la IA<\/a><\/li>\n<li>jolek78. <a href=\"#_Toc528859349\">Magnifica humanitas laus fallaciarum<\/a><\/li>\n<li>Marco Savelli. <a href=\"#_Toc240912440\">Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h3><a name=\"_Toc288028154\"><\/a> Algunas reflexiones sobre la enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV <i>Magnifica humanitas<\/i><\/h3>\n<p><strong> por Roberto Fineschi<\/strong><\/p>\n<p>Mi tradicional pasi\u00f3n\/perversi\u00f3n por las cuestiones eclesi\u00e1sticas me ha llevado obviamente a leer la primera enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV, titulada <i>Magnifica humanitas<\/i>, dedicada a la doctrina social de la iglesia, con especial atenci\u00f3n al candente tema de la Inteligencia Artificial[1].<\/p>\n<p><b>Aviso importante:<\/b> como siempre, estas reflexiones no se refieren al vasto mundo cristiano y cat\u00f3lico en su conjunto, compuesto por muchas almas y realidades; como de costumbre, me refiero a las posiciones oficiales de la jerarqu\u00eda vaticana que se manifiestan a trav\u00e9s de documentos como enc\u00edclicas, el catecismo, etc. Y, como siempre, no se pretende pinchar la espiritualidad personal de nadie con comentarios atrevidos, sino solo discutir cuestiones te\u00f3ricas e hist\u00f3ricas espec\u00edficamente relacionadas con esas posiciones y sus repercusiones pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p>El tema preponderante de la Inteligencia Artificial no est\u00e1, sin embargo, aislado; el papa retoma muchas de las cuestiones clave del magisterio social de la iglesia, no por casualidad inaugurado por su hom\u00f3nimo predecesor Le\u00f3n XIII con la c\u00e9lebre <i>Rerum Novarum<\/i>. Esta es la ocasi\u00f3n para reafirmar algunos de los principios b\u00e1sicos -y en gran medida controvertidos- de dicho magisterio.<\/p>\n<p>A pesar de todos los matices posibles, quiero destacar la clara toma de posici\u00f3n contra la guerra y la degradaci\u00f3n de la dignidad humana en las din\u00e1micas actuales; al hacerlo, la voz del papa es casi \u00fanica en el panorama internacional que cuenta. Esto debe ser subrayado y reconocido.<\/p>\n<p>En cuanto a la parte m\u00e1s claramente dedicada a los problemas relacionados con la inteligencia artificial y la digitalizaci\u00f3n, la enc\u00edclica sigue las consideraciones ya difundidas desde hace tiempo en el \u00e1mbito cr\u00edtico en cuanto a la posible manipulaci\u00f3n, entendida no solo como mero condicionamiento externo, sino como creaci\u00f3n disfuncional de la personalidad, la peligrosa heterodirecci\u00f3n y automatizaci\u00f3n de los procesos decisorios en el campo econ\u00f3mico, social, educativo, etc. En esto no es particularmente original para quien tenga un m\u00ednimo de familiaridad con estos temas; las advertencias van, sin embargo, en su mayor\u00eda en la direcci\u00f3n correcta. Mucho m\u00e1s \u00abligera\u00bb es, en cambio, la parte propositiva, la elaboraci\u00f3n de alternativas, la propuesta de un modelo positivo[2].<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, en mi opini\u00f3n, emergen algunos aspectos \u00abfilos\u00f3ficos\u00bb m\u00e1s interesantes, que merecen alguna consideraci\u00f3n adicional precisamente para evitar por un lado la indiferencia, pero por otro los f\u00e1ciles entusiasmos, tanto m\u00e1s espont\u00e1neos cuanto m\u00e1s solitaria es la voz de denuncia del papa contra las fechor\u00edas del capital mundial.<\/p>\n<p>Considerar, en efecto, que la denuncia com\u00fan de las situaciones m\u00e1s execrables implique por s\u00ed misma la coincidencia de puntos de vista sobre posibles salidas o sobre las premisas te\u00f3ricas de las que parte la cr\u00edtica es el f\u00e1cil error en el que no se debe caer y en el que, sin embargo, muchos caen, precisamente por el catolicismo impl\u00edcito y mal digerido que habita en muchos (incluso revolucionarios de izquierda). Intentar\u00e9, pues, centrar la atenci\u00f3n en las premisas en cuesti\u00f3n y en su car\u00e1cter apor\u00e9tico, parad\u00f3jicamente puesto de relieve en la propia enc\u00edclica. Apor\u00edas todas ellas impl\u00edcitas en el t\u00edtulo, la &#8216;magn\u00edfica humanidad&#8217;.<\/p>\n<p>Una \u00faltima premisa. No tendr\u00e9 aqu\u00ed en consideraci\u00f3n las cuestiones m\u00e1s estrictamente relacionadas con la doctrina social de la iglesia, ya que las he discutido varias veces en otros lugares; estas no sufren modificaci\u00f3n alguna en esta nueva versi\u00f3n[3].\u00bb<\/p>\n<p><b>II<\/b><\/p>\n<p>El papa hace un doble movimiento: por un lado, remite la moral a la \u00abpersona humana\u00bb como patr\u00f3n de comparaci\u00f3n de toda acci\u00f3n hist\u00f3rica, pero por otro, considera hist\u00f3ricas las circunstancias. Cambian, en resumen, las situaciones, que se renuncia a teorizar, pero no cambia el sujeto juzgador y su estatuto ontol\u00f3gico (precisamente la magn\u00edfica humanidad)[4].<\/p>\n<p>Por lo que respecta a la primera cuesti\u00f3n, la del papa supone un relevante retroceso doctrinal: la Iglesia no debe dar un modelo positivo de organizaci\u00f3n social, sino aceptar la idea de que el Cristianismo se declina e interpreta las circunstancias hist\u00f3ricamente dadas en cada momento. Vale la pena recordar que, mientras existi\u00f3 un Estado efectivamente gestionado pol\u00edtica y administrativamente de modo directo por la Iglesia Cat\u00f3lica, este fue uno de los m\u00e1s atrasados del mundo occidental, desde todos los puntos de vista. M\u00e1s all\u00e1 de la escasa pericia pr\u00e1ctica, sin embargo, el discurso aqu\u00ed es m\u00e1s serio: se renuncia en principio a proporcionar modelos. Si esto podr\u00eda, por un lado, parecer una apertura a la imponderabilidad de las circunstancias hist\u00f3ricas y, por tanto, a la imposibilidad de tener una propuesta estable de una vez por todas &#8211; parecer\u00eda, por tanto, una manifestaci\u00f3n de flexibilidad y de \u00abcomprensi\u00f3n\u00bb por parte de la instituci\u00f3n cat\u00f3lica del mutable car\u00e1cter de las vicisitudes humanas -, por otro lado, se sustrae a la responsabilidad de la propuesta. Esto me parece a m\u00ed el hecho m\u00e1s relevante: no existe un modelo de sociedad que sugerir. Si esto es bien comprensible en la perspectiva de un mundo laico, resulta un poco sorprendente por parte de una instituci\u00f3n que se quiere portadora de una verdad transtemporal. Parece m\u00e1s un ardid para no tener que indicar caminos en positivo, sino limitarse a la m\u00e1s f\u00e1cil cr\u00edtica en negativo.<\/p>\n<p><b>III<\/b><\/p>\n<p>El fundamento de este an\u00e1lisis cr\u00edtico de la sociedad presente y pasada es la persona humana, esa &#8216;humanidad&#8217; que es llamada &#8216;magn\u00edfica&#8217; en el t\u00edtulo de la enc\u00edclica. Este fundamento ontol\u00f3gico es muy controvertido, por cuanto constituye la columna vertebral de todo el razonamiento del pont\u00edfice. Por ejemplo, lo vincula a la cr\u00edtica y a los l\u00edmites posibles del desarrollo de la Inteligencia artificial; esta \u00faltima es de hecho &#8216;entrenada&#8217;, &#8216;construida&#8217; a partir del registro de experiencias dadas, del modo en que se le proporcionan y clasifican, etc.; ella es en sustancia hist\u00f3ricamente &#8216;condicionada&#8217;, m\u00e1s all\u00e1 de su aut\u00f3noma capacidad de c\u00e1lculo: el material sobre cuya base calcula, se constituye como sujeto operativo y &#8216;razona&#8217; est\u00e1 hist\u00f3ricamente dado y, por tanto, es &#8216;contingente&#8217;. En cambio, la persona humana no lo ser\u00eda, ella es absoluta.<\/p>\n<p>Precisamente aqu\u00ed est\u00e1 la<i> vulnerabilidad<\/i> (<i>vulnus<\/i>) y, en consecuencia, la poco eficaz cr\u00edtica de la Inteligencia artificial: considerar el concepto de &#8216;persona humana&#8217; y los contenidos filos\u00f3ficos y morales que se le atribuyen como algo &#8216;originario&#8217; y no \u00e9l mismo un producto hist\u00f3rico. La apolog\u00eda inconsciente del presente consiste precisamente en considerar como desvinculados del desarrollo hist\u00f3rico no solo los contenidos, sino la formaci\u00f3n del individuo como sujeto juzgador. En otras palabras: en no concebir como momentos del proceso hist\u00f3rico tambi\u00e9n a los sujetos agentes que est\u00e1n codeterminados no solo en el contenido de sus operaciones, sino tambi\u00e9n en su constituci\u00f3n como sujetos, es decir, en no ver a la persona como lo que es, la t\u00edpica forma de subjetividad del mundo mercantil, universalizada gracias al capitalismo. Por qu\u00e9 la iglesia y la &#8216;persona humana&#8217; no estar\u00edan sujetas al destino de todas las dem\u00e1s vicisitudes humanas sigue siendo un misterio. Es el c\u00e9lebre supuesto sobre el que ironiza Marx de que hasta ahora ha habido historia y ahora ya no la hay[5].<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, sin embargo, emerge la nota m\u00e1s dolorosa: \u00bfdesde cu\u00e1ndo la iglesia considera efectivamente universal la dignidad humana y no limita esta \u00abuniversalidad\u00bb a la persona cristiana? \u00bfDesde cu\u00e1ndo, en sustancia, la dignidad \u00abhumana\u00bb es de todos los seres humanos y no pertenece solo a los humanos cat\u00f3licos? O sea: \u00bfdesde cu\u00e1ndo es realmente universal?<\/p>\n<p>A juzgar por la respuesta <i>de la misma enc\u00edclica,<\/i> no desde hace tanto ni por elecci\u00f3n deliberada; m\u00e1s bien a remolque. La iglesia reconoce en realidad la universalidad de la persona humana solo a partir de Le\u00f3n XIII, por lo tanto <i>despu\u00e9s<\/i> de la Ilustraci\u00f3n, la revoluci\u00f3n americana y francesa, la guerra de secesi\u00f3n&#8230; llega incluso despu\u00e9s del \u00faltimo estado formalmente esclavista que afront\u00f3 una sangrienta guerra de secesi\u00f3n para abolir la esclavitud&#8230; en resumen, solo porque para entonces ya era ley en todos los estados modernos[6].<\/p>\n<p>Antes, la magn\u00edfica humanidad era solo cat\u00f3lica y quien no era cat\u00f3lico no era humano, hasta el punto de que para legitimar los diversos asesinatos que, lamentablemente, la propia iglesia patrocin\u00f3 y promovi\u00f3 a lo largo de su historia, se excomulgaba a los desafortunados&#8230; no ser cristiano significaba no ser humano y, por lo tanto, ser matable.<\/p>\n<p>La \u00abuniversalizaci\u00f3n\u00bb de la persona humana es una superaci\u00f3n de la anterior \u00abpersona humana cat\u00f3lica\u00bb. Este paso debe ser saludado con entusiasmo, pero est\u00e1 hist\u00f3ricamente determinado y es asimilado por las instituciones eclesi\u00e1sticas a remolque de los grandes trastornos hist\u00f3ricos democr\u00e1ticos a los que la iglesia se hab\u00eda opuesto firmemente.<\/p>\n<p>Dicho esto, recuerdo que ni siquiera la concepci\u00f3n actual \u00abuniversalista\u00bb reniega en todo caso de la idea de una jerarqu\u00eda de fines y, por tanto, de una estratificaci\u00f3n social leg\u00edtima; pero para esto remito a los escritos ya mencionados.<\/p>\n<p><b>IV<\/b><\/p>\n<p>Para llegar a otras criticidades, hay que notar tambi\u00e9n que la enc\u00edclica, obviamente, no indica sujetos colectivos, clases, etc. Quien act\u00faa es el individuo, la persona humana, con su conciencia moral. Los mecanismos hist\u00f3ricos, la estructuraci\u00f3n de sus din\u00e1micas complejas es intencionadamente ignorada, es m\u00e1s, el Se\u00f1or Capital ni siquiera es nombrado una vez.<\/p>\n<p>El Estado debe regular, pero no intervenir demasiado, porque su presencia excesiva en la gesti\u00f3n econ\u00f3mica terminar\u00eda inexorablemente por extenderse a la de la moral, de las \u00abfamilias\u00bb. Tambi\u00e9n aqu\u00ed la estrategia es demasiado evidente: desde que la iglesia ya no tiene el monopolio de la educaci\u00f3n de los individuos y el estado aparece potencialmente laico, se da prioridad a la familia, la fantasmag\u00f3rica sociedad natural&#8230;, familia que obviamente act\u00faa \u00abnaturalmente\u00bb solo si se mueve por principios cristianos. O sea, no se pretende en absoluto su autonom\u00eda, sino su desvinculaci\u00f3n de una leg\u00edtima ense\u00f1anza pluralista y su fidelidad a la cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>El Estado debe luego apoyar a los empresarios, ponderar el uso de la IA para encontrar el justo equilibrio entre empleo y beneficios, etc. En resumen, el Estado es el capitalista, aunque \u00abhumano\u00bb[7].<\/p>\n<p><b>V<\/b><\/p>\n<p>Bueno, termino con la parte del come-curas, pero hay que tener conciencia de la naturaleza de las cosas y de las diferencias sustanciales, de lo contrario se termina inconscientemente del lado equivocado. Y tambi\u00e9n aqu\u00ed no hay que enga\u00f1arse, no es una cuesti\u00f3n de papas individuales, las l\u00edneas de fondo son siempre las mismas. Claro, se pueden declinar de maneras m\u00e1s o menos dr\u00e1sticas, es decir, apoyar el corporativismo fascista o el estado social al estilo democristiano o criticar la inmoralidad del capitalismo (sin nombrarlo). No son diferencias menores y, por lo tanto, ser\u00eda ingenuo concluir que todo es igual por el mero hecho de que las l\u00edneas de fondo son las mismas: vale la pena o contrarrestar o evaluar con raciocinio lo que hay que hacer, en ciertos casos favorecer y aliarse, etc.<\/p>\n<p>Dicho esto, y precisamente por lo que acabo de decir, no se puede m\u00e1s que acoger muy positivamente la voz del papa que se eleva contra la guerra y la cultura de la guerra, que advierte contra los peligros potenciales relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial si se pone en manos de pocos empresarios privados movidos por el execrable af\u00e1n de lucro, etc. Sobre todo si es el \u00fanico que lo hace en un contexto cuanto menos silencioso.<\/p>\n<p>Si, sin embargo, en el contexto silencioso el papa es el que est\u00e1 m\u00e1s a la izquierda, tambi\u00e9n hay que preocuparse.<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<p>1 Le\u00f3n XIV, <i>Magnifica Humanitas<\/i>, texto disponible aqu\u00ed.<\/p>\n<p>2 Involuntariamente ir\u00f3nico es el t\u00edtulo del \u00faltimo p\u00e1rrafo de la parte propositiva (\u00a7228): \u00abRezar y esperar\u00bb.<\/p>\n<p>3 Varios textos ahora recogidos en <i>Da Pio IX a Leone XIV. <\/i><i>Prospettive marxiste sulla dottrina sociale della Chiesa<\/i>, Siena, 2025. Algunos extractos con variantes se encuentran en l\u00ednea; entre varios, v\u00e9ase este.<\/p>\n<p>4 \u00a736: \u00abPara Pablo VI el Evangelio, aunque fue anunciado, escrito y vivido en un contexto hist\u00f3rico-cultural muy diferente al nuestro, no es un mensaje &#8216;superado&#8217;, sino una visi\u00f3n de la persona humana, de las relaciones, de la autoridad y del bien com\u00fan capaz de orientar tambi\u00e9n hoy las elecciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales. En otras palabras, el Evangelio sigue siendo actual porque proporciona los criterios para reconocer lo que humaniza o deshumaniza, lo que libera u oprime, dentro de situaciones siempre nuevas\u00bb; \u00a745: \u00abCada uno, asumiendo los desaf\u00edos de su propia \u00e9poca y leyendo con el Evangelio los cambios hist\u00f3ricos, ha hecho emerger aspectos diversos de un \u00fanico patrimonio: la dignidad de la persona, el valor del trabajo, el destino universal de los bienes, la solidaridad y la subsidiariedad, el cuidado de la creaci\u00f3n, la centralidad de la paz y de la fraternidad. Resulta un desarrollo arm\u00f3nico, pero no siempre lineal, marcado por acentos diferentes, por profundizamientos progresivos y, en ocasiones, por cambios de perspectiva que no rompen con lo que precede, sino que hacen madurar sus implicaciones. Si hoy podemos hablar de un corpus de principios y criterios compartidos, es porque esta lectura de la historia a la luz de la fe no se ha interrumpido nunca y ha sabido dejarse provocar por las preguntas de cada generaci\u00f3n. Es a este n\u00facleo central \u2013 los grandes principios de la Doctrina social que orientan el discernimiento de los creyentes en la vida personal y p\u00fablica \u2013 al que ahora deseo prestar atenci\u00f3n, para captar mejor su coherencia interna y su fuerza generativa para nuestro tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>5 \u00ab Los economistas tienen una singular manera de proceder. Para ellos no existen m\u00e1s que dos tipos de instituciones, las del arte y las de la naturaleza. Las instituciones del feudalismo son instituciones artificiales, las de la burgues\u00eda son instituciones naturales. Y en esto los economistas se parecen a los te\u00f3logos, quienes tambi\u00e9n distinguen dos tipos de religiones. Toda religi\u00f3n que no sea la suya es una invenci\u00f3n de los hombres, mientras que la suya es una emanaci\u00f3n de Dios. Al decir que las relaciones actuales \u2013 las relaciones de la producci\u00f3n burguesa \u2013 son naturales, los economistas dan a entender que se trata de relaciones dentro de las cuales se crea la riqueza y se desarrollan las fuerzas productivas conforme a las leyes de la naturaleza. Por lo cual estas mismas relaciones son leyes naturales independientes de la influencia del tiempo. Son leyes eternas que deben regir siempre la sociedad. As\u00ed, ha habido historia, pero ya no la hay. Ha habido historia porque han existido instituciones feudales y porque en estas instituciones feudales se encuentran relaciones de producci\u00f3n completamente diferentes de las de la sociedad burguesa, que los economistas quieren hacer pasar por naturales y, por tanto, eternas\u00bb. Karl Marx, <i>Miser\u00eda de la filosof\u00eda<\/i> (diciembre 1846 &#8211; junio 1847), Roma, 1993.<\/p>\n<p>6 En la Enc\u00edclica, el tema entra tratando la delicada cuesti\u00f3n de la esclavitud, la subhumanidad ontol\u00f3gica por definici\u00f3n. \u00a7176: \u00abEn la maduraci\u00f3n de su doctrina, la Iglesia ha adquirido progresivamente conciencia de la gravedad de estas realidades [la esclavitud]. Es cierto que los acontecimientos del pasado no pueden ser juzgados ahist\u00f3ricamente, como si todos los criterios madurados a lo largo del tiempo hubieran estado siempre disponibles. Sin embargo, no podemos negar ni minimizar el retraso con que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud. Si en la Antig\u00fcedad y en la Edad Media muchas personas e instituciones eclesi\u00e1sticas ten\u00edan esclavos, ya en la modernidad la Sede Apost\u00f3lica romana, instada por las peticiones de los soberanos, intervino varias veces para regular y legitimar las modalidades de sometimiento y, en algunos casos, de reducci\u00f3n a la esclavitud de los &#8216;infieles&#8217;. Hay que esperar al siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con Le\u00f3n XIII. Esto constituye un claro ejemplo del crecimiento en la comprensi\u00f3n, por parte de la Iglesia, de las verdades perennes de la Revelaci\u00f3n que ella custodia. Aunque no encontramos homogeneidad en la cuesti\u00f3n en s\u00ed \u2013 habiendo tolerado durante mucho tiempo la esclavitud y llegando solo m\u00e1s tarde a condenarla de manera absoluta \u2013, hay una continuidad a lo largo de toda la historia en cuanto a la convicci\u00f3n de la dignidad de todo ser humano, creado a imagen de Dios, aunque sin lograr, en dieciocho siglos, explicitar de manera oficial su total incompatibilidad con la esclavitud. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillaci\u00f3n que la esclavitud ha significado para tantas personas, en contraste con su dignidad sin l\u00edmites, infinitamente amada por el Se\u00f1or. Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perd\u00f3n\u00bb. En realidad, el problema candente es la legitimidad te\u00f3rica de la esclavitud, basada en la jerarqu\u00eda de los fines y en las cualidades humanas m\u00e1s aptas para realizarlos, calcada sobre modelos aristot\u00e9licos; estos, por lo dem\u00e1s, no han desaparecido del todo ni siquiera ahora a pesar de la ahora reivindicada universalidad; reaparecen con la teor\u00eda de la diferente distribuci\u00f3n de los \u00abtalentos\u00bb (pero v\u00e9anse mis escritos citados para una profundizaci\u00f3n). Por otra parte, si en veinte siglos de historia hay que esperar hasta finales del siglo XIX para formular el concepto de universalidad humana, quiz\u00e1 haya que hacerse algunas preguntas sobre el antes, que no se puede liquidar con un \u00abestaba ah\u00ed, pero a\u00fan no lo hab\u00edamos entendido.<\/p>\n<p>7 \u00a7168: \u00abDe aqu\u00ed deriva una espec\u00edfica responsabilidad p\u00fablica. El Estado tiene el deber de apoyar la actividad de las empresas creando condiciones favorables al empleo, promoviendo el trabajo donde falta y defendi\u00e9ndolo en tiempos de crisis, porque es un bien primario para las familias y para la sociedad. En particular, en una \u00e9poca de profundas transformaciones tecnol\u00f3gicas, se necesita una creatividad pol\u00edtica a favor del trabajo que ponga en el centro la familia y las nuevas generaciones, si no queremos que los progresos econ\u00f3micos se traduzcan en nuevas formas de inseguridad y exclusi\u00f3n\u00bb. Cabe destacar que esta creaci\u00f3n debe pasar por el apoyo a las empresas.<\/p>\n<p><b>Publicado:<\/b> 01 junio 2026 | <b>Creado:<\/b> 01 junio 2026 | <b>Fuente: <\/b>Sinistrainrete<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc345944498\"><\/a>La Magna Charta del pontificado de Le\u00f3n XIV: cr\u00edtica del liberalismo y regulaci\u00f3n del capitalismo<\/h3>\n<p><strong> por Eros Barone<\/strong><\/p>\n<p><b>1. El desaf\u00edo de la torre de Babel<\/b><\/p>\n<p>La enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i>, publicada el 15 de mayo pasado por el papa estadounidense Robert Prevost, alias Le\u00f3n XIV, es un texto de 245 p\u00e1ginas y cinco cap\u00edtulos, m\u00e1s introducci\u00f3n y conclusi\u00f3n[1]. Se trata de un texto muy amplio y complejo que se sit\u00faa expl\u00edcitamente en la estela de la <i>Rerum Novarum<\/i> del papa Le\u00f3n XIII y apunta a profundizar los temas de la doctrina social de la Iglesia, proyectando dicha doctrina hacia adelante y actualiz\u00e1ndola a partir del desaf\u00edo que hoy plantea a la humanidad la inteligencia artificial, el paradigma tecnocr\u00e1tico y las ideolog\u00edas del transhumanismo y del posthumanismo. El \u00edndice de los cinco cap\u00edtulos en que se articula el texto de esta enc\u00edclica proporciona, por otra parte, un mapa esencial del vasto territorio explorado por un papa que parece querer recoger y atesorar, a trav\u00e9s de un cuidadoso equilibrio de la instancia de la continuidad y la instancia de la innovaci\u00f3n, la doble herencia de sus inmediatos predecesores: la teol\u00f3gica del papa Ratzinger y la pastoral del papa Bergoglio: Introducci\u00f3n; cap\u00edtulo 1: Un pensamiento din\u00e1mico fiel al Evangelio; cap\u00edtulo 2: Fundamentos y principios de la doctrina social de la Iglesia; cap\u00edtulo 3: T\u00e9cnica y dominio \u2013 La grandeza de la persona humana ante las promesas de la IA; cap\u00edtulo 4: Custodiar lo humano en la transformaci\u00f3n \u2013 Verdad, trabajo, libertad; 5) La cultura del poder y la civilizaci\u00f3n del amor; Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dado que no es posible resumir los contenidos del documento pontificio sin arriesgar sacrificar la unidad l\u00f3gica de la recapitulaci\u00f3n sint\u00e9tica a la que el autor ha apuntado constantemente, conviene al menos reiterar, deduci\u00e9ndolos del \u00edndice anal\u00edtico de los p\u00e1rrafos, los principios clave de la doctrina social de la Iglesia, tal como han sido enunciados por Le\u00f3n XIV: el ser humano imagen del Dios trinitario; la igual dignidad de todos los seres humanos; el alt\u00edsimo valor de los derechos humanos; los principios de la Doctrina social; el principio del bien com\u00fan; el principio del destino universal de los bienes; el principio de subsidiariedad; el principio de solidaridad; el principio de la justicia social; el desarrollo humano integral.<\/p>\n<p>El \u00abincipit\u00bb de la <i>Magnifica Humanitas<\/i> enuncia enseguida, desde el primer p\u00e1rrafo, una seca alternativa: \u00abLa magnifica humanidad creada por Dios se encuentra hoy ante una elecci\u00f3n decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habitan juntos. Cada generaci\u00f3n recibe en herencia la tarea de dar forma a su tiempo: de hacer madurar la historia como lugar en el que la dignidad de cada persona sea custodiada, la justicia promovida y la fraternidad hecha posible. Pero sobre cada \u00e9poca pesa el riesgo de construir un mundo deshumano y m\u00e1s injusto.\u00bb Y ya aqu\u00ed las dos met\u00e1foras tomadas del texto b\u00edblico (la torre de Babel y la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n[2]) hacen evidente la ra\u00edz teol\u00f3gica de la formaci\u00f3n de un papa que proviene de la Orden Agustiniana, donde tambi\u00e9n ha ocupado el cargo de superior general. Veamos entonces seguir, entre las diversas pistas que se entrelazan en el texto leoniano, aquella que representa su mayor novedad, es decir, el an\u00e1lisis de la inteligencia artificial y la argumentaci\u00f3n que se desarrolla a prop\u00f3sito de la regulaci\u00f3n jur\u00eddico-institucional de la misma por parte de un Estado capaz de intervenir (no a remolque de la iniciativa de los poderosos sujetos privados que poseen las llaves de la IA sino) a priori, fijando reglas y normas que permitan controlar y, en su caso, impedir el uso de esta tecnolog\u00eda con fines de lucro y de poder.<\/p>\n<p><b>2. Qu\u00e9 es la Inteligencia Artificial: dos respuestas convergentes<\/b><\/p>\n<p>Para Le\u00f3n XIV no es posible formular una definici\u00f3n un\u00edvoca y completa de la IA: indica (cfr. el p\u00e1rrafo 99) sistemas capaces de imitar algunas funciones de la inteligencia humana a trav\u00e9s del tratamiento de datos, sin poseer, sin embargo, experiencia, cuerpo, conciencia moral, comprensi\u00f3n aut\u00e9ntica o crecimiento interior: \u00abNo es posible dar una definici\u00f3n un\u00edvoca y completa de la IA\u00bb, cuyos sistemas \u00abimitan algunas funciones de la inteligencia humana\u00bb, aunque su potencia \u00absigue ligada exclusivamente al tratamiento de los datos\u00bb, \u00abno viven una experiencia\u00bb, \u00abno poseen un cuerpo\u00bb, \u00abno tienen tampoco una conciencia moral\u00bb y \u00abno entienden lo que producen\u00bb.<\/p>\n<p>La IA es ciertamente considerada como un instrumento t\u00e9cnico, aunque no debe ser pensada como \u00absolo un instrumento\u00bb neutro y aislado. En sede de comentario al texto de la enc\u00edclica, se podr\u00eda resumir el debate acerca de la naturaleza de la IA en el siguiente dilema: la IA es un instrumento (y quienes afirman lo contrario se equivocan), pero no es solo un instrumento (y quienes afirman lo contrario se equivocan). Por su parte, el papa Prevost pone de relieve dos aspectos: la IA sigue siendo un instrumento o sea un dispositivo t\u00e9cnico, porque opera por medio de datos y de c\u00e1lculos, pero no es ni un sujeto personal ni una verdadera inteligencia equiparable al ser humano. Sin embargo, aunque sea un instrumento, la IA se convierte en el factor de un entorno sociot\u00e9cnico m\u00e1s amplio, porque penetra en las infraestructuras digitales, en los procesos decisorios, en el imaginario colectivo y en las relaciones sociales.<\/p>\n<p>Siguiendo esta l\u00ednea de razonamiento, en el p\u00e1rrafo 4 Le\u00f3n XIV subraya que la digitalizaci\u00f3n, la IA y la rob\u00f3tica est\u00e1n transformando el mundo e inciden profundamente en la cotidianidad, en los procesos decisorios y en el imaginario colectivo. Adem\u00e1s, en el p\u00e1rrafo 96, tratando del poder de las \u00abinfraestructuras digitales y de los algoritmos\u00bb, reivindica el derecho\/deber de verificar si favorecen la participaci\u00f3n, la responsabilidad, la protecci\u00f3n de los sujetos fr\u00e1giles y el bien com\u00fan. Y en el p\u00e1rrafo 9 la tecnolog\u00eda es descrita, a la luz de un realismo dial\u00e9ctico que sorprende, como algo que puede \u00abcurar, conectar, educar, custodiar la Casa com\u00fan\u00bb, pero tambi\u00e9n \u00abdividir, descartar, generar nuevas injusticias\u00bb, donde el papa subraya con fuerza el hecho de que la tecnolog\u00eda nunca es neutral, en cuanto \u00abasume el rostro de quien la piensa, la financia, la regula, la usa\u00bb.<\/p>\n<p>A este punto resulta interesante, en orden a una visi\u00f3n realista de la IA y a las consonancias que se pueden registrar, una comparaci\u00f3n entre el modo en que el tema de la IA es tratado en la <i>Magnifica Humanitas<\/i>, por tanto a la luz de una sensibilidad religiosa y sociol\u00f3gica, y el modo en que el mismo tema es tratado, a la luz de un enfoque laico y rigurosamente cient\u00edfico, en la \u00abCarta abierta a la sociedad\u00bb formulada por un grupo de acad\u00e9micos del sector inform\u00e1tico. Estos \u00faltimos se\u00f1alan, en primer lugar, que en los \u00faltimos a\u00f1os, con la llegada y la difusi\u00f3n explosiva de los sistemas generativos, las tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas com\u00fanmente conocidas como \u00abinteligencia artificial\u00bb han entrado con fuerza en el debate p\u00fablico, hasta el punto de que se ha llegado a hablar de revoluci\u00f3n, de m\u00e1quinas que \u00abpiensan\u00bb, de conciencia artificial, de sustituci\u00f3n de las personas. Los redactores de este importante documento que proviene del interior de la comunidad cient\u00edfica italiana observan sin embargo que una pregunta simple sigue sin respuesta: \u00bfqu\u00e9 son realmente estos sistemas, y en qu\u00e9 punto estamos realmente?<\/p>\n<p>La pregunta que ellos plantean es la misma de la que parte Le\u00f3n XIV en los p\u00e1rrafos de la enc\u00edclica aqu\u00ed reci\u00e9n mencionados: \u00bfqu\u00e9 es la inteligencia artificial? Y he aqu\u00ed la respuesta: la inteligencia artificial tiene el objetivo de simular el pensamiento humano, tanto el basado en el razonamiento (deductivo) como el basado en los datos (inductivo). En el pasado se ha trabajado sobre todo con el primer enfoque porque no se dispon\u00eda ni de las cantidades de datos ni de la potencia de c\u00e1lculo que est\u00e1n disponibles ahora. Sigue otra pregunta, que permite precisar la naturaleza espec\u00edfica de los sistemas actuales: \u00bfqu\u00e9 es un sistema de \u00abinteligencia artificial generativa\u00bb?<\/p>\n<p>Los sistemas de inteligencia artificial generativa, prosigue el documento, son modelos matem\u00e1tico-estad\u00edsticos entrenados sobre enormes cantidades de datos. Su funcionamiento, en su esencia, es simple: aprenden de los datos a hacer predicciones. Pueden estimar qu\u00e9 palabra es m\u00e1s probable en una frase, qu\u00e9 imagen es coherente con una descripci\u00f3n o qu\u00e9 respuesta es compatible con una pregunta. Funcionan porque en los datos de entrenamiento existen regularidades que el modelo consigue identificar a muy gran escala. Se han obtenido resultados t\u00e9cnicos impresionantes e inesperados en diferentes tareas cognitivas, que sin embargo no equivalen a comprensi\u00f3n en el sentido humano del t\u00e9rmino. Conocer bien sus l\u00edmites y sus potencialidades se vuelve por tanto cada vez m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>Otra pregunta fundamental es esta: \u00bflos sistemas de inteligencia artificial generativa \u00abentienden\u00bb? En los seres humanos, responden estos docentes e investigadores en el campo inform\u00e1tico, la comprensi\u00f3n implica la experiencia del mundo y la capacidad de verificar la informaci\u00f3n. Los sistemas de inteligencia artificial generativa pueden escribir textos convincentes, resolver ejercicios o mantener conversaciones complejas. Esto, sin embargo, no significa que entiendan lo que est\u00e1n diciendo: solo hay un c\u00e1lculo de probabilidad. Cuando parecen razonar, combinan patrones aprendidos de los datos. Cuando parecen saber algo, producen el \u00aboutput\u00bb estad\u00edsticamente m\u00e1s coherente con el contexto, sin tener acceso directo al mundo o a mecanismos aut\u00f3nomos de verificaci\u00f3n. En sustancia, estos sistemas funcionan muy bien cuando el problema es similar a situaciones ya presentes en los datos de entrenamiento y cuando est\u00e1n disponibles muchos ejemplos de los que aprender, mientras que se vuelven m\u00e1s fr\u00e1giles cuando la informaci\u00f3n cambia r\u00e1pidamente, cuando el tema es controvertido o cuando el argumento es significativamente diferente de los datos conocidos. En estas situaciones pueden producir respuestas fluidas, es decir, aparentemente coherentes y correctas, pero err\u00f3neas. El punto no es que a veces se equivocan: el punto es que estos sistemas producen respuestas plausibles sin disponer de un mecanismo interno para verificar su veracidad. Despu\u00e9s de observar que en el debate p\u00fablico se habla a menudo de \u00abAGI\u00bb (Inteligencia General Artificial), es decir, de sistemas capaces de comprender y razonar de modo amplio y aut\u00f3nomo como un ser humano, el documento aclara la naturaleza ontol\u00f3gica de la AGI, subrayando que los actuales sistemas no presentan estas caracter\u00edsticas, ya que es cierto que son muy potentes para reorganizar la informaci\u00f3n ya presente en los datos, pero no construyen modelos del mundo en el sentido en que lo hacen los seres humanos. El aumento de los datos y de la potencia de c\u00e1lculo mejora las prestaciones, pero no cambia la naturaleza del mecanismo de base, que sigue basado principalmente en predicciones estad\u00edsticas a gran escala, aunque las representaciones internas que emergen durante el entrenamiento pueden ser muy complejas.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es que el riesgo no es esta tecnolog\u00eda en s\u00ed, sino el modo en que la interpretamos. Si se trata la fluidez ling\u00fc\u00edstica como prueba de conocimiento o se delega el juicio sin comprender el funcionamiento del instrumento, se corre el riesgo de confundir coherencia con fiabilidad. De este modo puede cambiar, a menudo sin darnos cuenta, el criterio con que reconocemos lo que es conocimiento[3]. Y una vez m\u00e1s com\u00fan a ambas tomas de posici\u00f3n, la del papa y la de los acad\u00e9micos, resulta ser la conclusi\u00f3n, es decir, la respuesta a la crucial pregunta sobre el \u00abqu\u00e9 hacer\u00bb: la verdadera prioridad es formar a las personas para que comprendan estas tecnolog\u00edas, ya que saber c\u00f3mo funcionan, cu\u00e1les son sus l\u00edmites y c\u00f3mo pueden ser utilizadas de modo responsable es hoy una competencia fundamental para todos los ciudadanos. Por eso la comunidad acad\u00e9mica de la inform\u00e1tica es invitada por los estudiosos en cuesti\u00f3n a contribuir activamente a una obra de clarificaci\u00f3n y formaci\u00f3n animada por la conciencia de que explicar con precisi\u00f3n qu\u00e9 son realmente estas tecnolog\u00edas, y qu\u00e9 no son, es una obra de alfabetizaci\u00f3n que es parte integrante del trabajo de investigadores y docentes.<\/p>\n<p><b>3. Paradigma tecnocr\u00e1tico, transhumanismo e IA<\/b><\/p>\n<p>La enc\u00edclica, en el tercer cap\u00edtulo titulado <i>T\u00e9cnica y dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas de la IA<\/i>, inscribe a esta \u00faltima dentro del marco ideol\u00f3gico y cultural del paradigma tecnocr\u00e1tico. La IA es una de las tecnolog\u00edas que entran en dicho marco, as\u00ed como el binomio \u00abtranshumanismo\/posthumanismo\u00bb representa los constructos ideol\u00f3gicos que extienden ese marco hasta englobar la idea de superar o traspasar lo humano. El paradigma tecnocr\u00e1tico es descrito como la tendencia a permitir que \u00abeficiencia, control y beneficio\u00bb gobiernen de modo exclusivo las elecciones personales, sociales y econ\u00f3micas. Cuando la t\u00e9cnica se convierte en criterio, observa el papa Prevost, establece \u00abqu\u00e9 cuenta y qu\u00e9 puede ser descartado\u00bb, reduciendo las personas a engranajes de un sistema cada vez m\u00e1s performativo. Este es precisamente el punto de partida de una narraci\u00f3n ideol\u00f3gica desviante (cfr. el p\u00e1rrafo 92): la t\u00e9cnica no es ya solo medio, sino que se convierte en medida del valor y la IA se transforma en factor de potenciaci\u00f3n de esta l\u00f3gica. Le\u00f3n XIV sostiene, en base a una concepci\u00f3n obviamente espiritualista (cuya relevancia, sin embargo, no debe ser subestimada como toma de distancia de una actitud plana y acr\u00edtica de adhesi\u00f3n a un difundido mitema social), que el paradigma tecnocr\u00e1tico, por efecto de la difusi\u00f3n de la inteligencia artificial, se ha extendido hasta comprender tambi\u00e9n las ciencias cognitivas, la nanotecnolog\u00eda, la rob\u00f3tica y la biotecnolog\u00eda. Estas innovaciones, seg\u00fan el papa, pueden ser una ayuda para el desarrollo humano integral, pero tambi\u00e9n pueden actuar como \u00abacelerador del paradigma tecnocr\u00e1tico\u00bb, si no est\u00e1n orientadas por un marco espiritual, \u00e9tico y pol\u00edtico (cfr. el p\u00e1rrafo 93).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el transhumanismo y el posthumanismo son presentados como narraciones ideol\u00f3gico-culturales que interpretan el progreso como superaci\u00f3n de lo humano. El transhumanismo imagina que el potenciamiento del ser humano se realice a trav\u00e9s de tecnolog\u00edas, dispositivos, algoritmos y biomedicina; el posthumanismo, en las versiones m\u00e1s radicales, propone la hibridaci\u00f3n entre ser humano, m\u00e1quina y ambiente hasta un nuevo estadio evolutivo (cfr. los p\u00e1rrafos 115-116). El punto cr\u00edtico, para Le\u00f3n XIV, no es el uso de la t\u00e9cnica en s\u00ed. El problema nace, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n formulada por el papa, cuando el ser humano es tratado como material que perfeccionar o sobrepasar. En tal caso se vuelve m\u00e1s f\u00e1cil considerar a algunas personas \u00abmenos \u00fatiles, menos deseables, menos dignas\u00bb y justificar sacrificios en nombre de la optimizaci\u00f3n o del progreso (cfr. p\u00e1rrafo 117), donde el riesgo es que la persona no sea ya reconocida en su dignidad integral, sino evaluada en base a prestaci\u00f3n, eficiencia, control e idoneidad para ser \u00aboptimizada\u00bb.<\/p>\n<p><b>4. Una variante de la econom\u00eda social de mercado: el capitalismo de la regulaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El texto de la enc\u00edclica, que toca toda una serie de temas y problemas que en esta sede solo pueden ser indicados, es cuanto menos rico: la educaci\u00f3n, la escuela, el trabajo, la guerra y la paz, el cambio de los equilibrios geopol\u00edticos, la crisis del multilateralismo, las categor\u00edas filos\u00f3ficas y morales que deben ser usadas en la interpretaci\u00f3n de los acontecimientos y de los valores (de notable inter\u00e9s es, por ejemplo, la distinci\u00f3n de los diferentes significados del concepto de \u00abdignidad\u00bb en el p\u00e1rrafo 52).<\/p>\n<p>Un tema crucial merece sin embargo ser retomado al cierre: si y c\u00f3mo regular la IA (y las tecnolog\u00edas en general). Y es significativo que un papa estadounidense identifique el contraste entre el modelo norteamericano, que ve cualquier intervenci\u00f3n de regulaci\u00f3n como indebida interferencia en la esfera privada y atentado a la libertad de empresa y de innovaci\u00f3n, y un modelo parcialmente alternativo centrado, al menos hipot\u00e9tica y optativamente seg\u00fan el enfoque postulatorio del pont\u00edfice, en la s\u00edntesis entre los valores de la libertad y de la innovaci\u00f3n y los valores democr\u00e1ticos, la justicia social y la equidad. Pues bien, a juicio de Le\u00f3n XIV, la IA debe ser regulada, pero la regulaci\u00f3n por s\u00ed sola no basta. El papa pone decididamente el acento, sin temor a parecer ut\u00f3pico dada la inversi\u00f3n por \u00e9l postulada de la relaci\u00f3n de causa-efecto que media entre la econom\u00eda y la pol\u00edtica, sobre el papel de la pol\u00edtica y de los gobiernos, a quienes corresponde la tarea de impedir que la IA sea gobernada solo por el mercado, por los monopolios tecnol\u00f3gicos o por las l\u00f3gicas de car\u00e1cter tecnocr\u00e1tico. La pol\u00edtica debe pues orientar la innovaci\u00f3n hacia el bien com\u00fan, la justicia, la dignidad humana, la participaci\u00f3n y la protecci\u00f3n de los sujetos m\u00e1s fr\u00e1giles.<\/p>\n<p>El primer objetivo es explicitado en el p\u00e1rrafo 5: Le\u00f3n XIV afirma que es necesario adoptar \u00abinstrumentos normativos adecuados\u00bb para tutelar la justicia y contener los efectos distorsionadores del poder tecnol\u00f3gico. A\u00f1ade sin embargo que la cuesti\u00f3n no se agota en la regulaci\u00f3n, porque tambi\u00e9n hay que preguntarse qui\u00e9n posee el poder tecnol\u00f3gico y con qu\u00e9 fines lo orienta. En el mismo p\u00e1rrafo observa que hoy los principales motores de la innovaci\u00f3n est\u00e1n representados por empresas privadas transnacionales, m\u00e1s poderosas que muchos gobiernos, y debido a la opacidad constitutiva de su car\u00e1cter privatista, el poder tecnol\u00f3gico es m\u00e1s dif\u00edcil de conocer, gobernar y orientar al bien com\u00fan.<\/p>\n<p>La segunda decisiva instancia es formulada en el p\u00e1rrafo 106, donde se afirma a las claras que no basta invocar gen\u00e9ricamente la \u00e9tica. Se necesitan \u00abmarcos jur\u00eddicos adecuados, vigilancia independiente, educaci\u00f3n de los usuarios, una pol\u00edtica que no abdique de su cometido\u00bb. Si la pol\u00edtica abdica, el cambio es gobernado de hecho solo por l\u00f3gicas de car\u00e1cter tecnocr\u00e1tico y por quienes poseen datos, infraestructuras y capacidad de c\u00e1lculo. En el p\u00e1rrafo 107 aclara ulteriormente que no basta pedir una IA \u00abalineada\u00bb con valores humanos si esos valores son decididos por unos pocos. Se necesita en cambio una pol\u00edtica capaz de proteger los espacios de participaci\u00f3n, ralentizar cuando todo acelera y permitir a las comunidades discutir los criterios \u00e9ticos incorporados en los sistemas.<\/p>\n<p>En el p\u00e1rrafo 108 entra en el meollo de la regulaci\u00f3n: el uso de la IA, sobre todo cuando se refiere a bienes p\u00fablicos y derechos fundamentales, debe ir acompa\u00f1ado de criterios claros y controles efectivos. Adem\u00e1s, la propiedad de los datos \u00abno puede ser confiada solo a privados, sino que debe ser regulada\u00bb, porque los datos son fruto de la contribuci\u00f3n de muchos y no pueden ser vendidos o concentrados en manos de pocos. La orientaci\u00f3n estatista que caracteriza la actitud de Le\u00f3n XIV, aunque atemperada por la referencia al principio de solidaridad y al pluralismo asociativo, constituye una importante novedad del modo en que \u00e9l plantea el tema de la regulaci\u00f3n. Tal novedad, calificable en cierto sentido como rooseveltiana, emerge con fuerza en el p\u00e1rrafo 163, donde el pont\u00edfice afirma que en la \u00e9poca de la IA y de la rob\u00f3tica no se puede confiar en la sola \u00abmano invisible\u00bb del mercado, ya que la pol\u00edtica tiene el cometido de orientar las din\u00e1micas econ\u00f3mico-tecnol\u00f3gicas hacia el bien com\u00fan, promoviendo un trabajo digno, la inclusi\u00f3n social y la equitativa distribuci\u00f3n de los beneficios de la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, Le\u00f3n XIV pone en primer plano el papel de la pol\u00edtica y afirma y reitera, con el estilo pausado y valiente que le es propio (como se ha visto en el \u00e1spero enfrentamiento con el presidente de su pa\u00eds natal a prop\u00f3sito de la guerra contra Ir\u00e1n), un principio de aut\u00e9ntica democracia que hace de \u00e9l, en la estela de su predecesor, una voz disonante del coro belicista y pol\u00edticamente reaccionario de los exponentes gubernamentales de tantos pa\u00edses. Habernos recordado que la pol\u00edtica no debe limitarse a perseguir a la tecnolog\u00eda despu\u00e9s de que ha sido introducida; que la IA debe ser regulada y gobernada democr\u00e1ticamente, as\u00ed como orientada a la dignidad humana, y por tanto hecha cuestionable y controlable por los investigadores y los ciudadanos, quienes tienen el derecho\/deber de participar en la definici\u00f3n de sus condiciones, l\u00edmites y fines: todo esto hace de \u00e9l, adem\u00e1s de un adversario respetable en el terreno de los principios, un precioso aliado pol\u00edtico en el terreno de la lucha contra la guerra, por una paz no disociada de la justicia en las relaciones internacionales y de la solidaridad militante con los pueblos que se oponen al dominio imperialista y luchan por su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<p>1 V\u00e9ase en la Red en la siguiente direcci\u00f3n: <u><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/it\/encyclicals\/documents\/20260515-magnifica-humanitas.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/it\/encyclicals\/documents\/20260515-magnifica-humanitas.html<\/a><\/u>.<\/p>\n<p>2 Cfr. G\u00e9nesis, c. 11, vv. 1-9 y Nehem\u00edas, cc. 2-6.<\/p>\n<p>3 Acerca de la falacia consistente en identificar el criterio de la verdad con la nota de la coherencia, me permito remitir al lector a un trabajo m\u00edo titulado <i>Galileo, Roberto e la verit\u00e0<\/i>, disponible en la Red en la siguiente direcci\u00f3n: <u><a href=\"https:\/\/www.sinistrainrete.info\/libri\/15876-galileo-roberto-e-la-verita.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.sinistrainrete.info\/libri\/15876-galileo-roberto-e-la-verita.html<\/a><\/u>.<\/p>\n<p><b>Publicado:<\/b> 31 mayo 2026 | <b>Creado:<\/b> 25 mayo 2026 | <b>Fuente<\/b>: l\u2019Antidiplom\u00e1tico<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc979039224\"><\/a> \u00abMagnifica Humanitas\u00bb: la jugada hist\u00f3rica de Le\u00f3n XIV en el coraz\u00f3n de la inteligencia artificial<\/h3>\n<p><strong> por Glauco Benigni<\/strong><\/p>\n<p>La primera enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV es un profundo y oportuno acto de <b>discernimiento espiritual, antropol\u00f3gico y social<\/b>. El Pont\u00edfice afronta la revoluci\u00f3n algor\u00edtmica no rechaz\u00e1ndola sino planteando una pregunta central: c\u00f3mo preservar la esencia, la dignidad y la relacionalidad del ser humano frente a una tecnolog\u00eda capaz de replicar y a veces direccionar el pensamiento y las decisiones humanas.<\/p>\n<p>Para enmarcar el desaf\u00edo contempor\u00e1neo, la enc\u00edclica recurre a dos potentes im\u00e1genes b\u00edblicas: 1)<b> la torre de Babe<\/b>l, que representa el arquetipo de la idolatr\u00eda tecno-cient\u00edfica y de la presunci\u00f3n humana. Es el sue\u00f1o de una potencia centralizada que se cierra a la trascendencia, homologa los lenguajes, sacrifica la individualidad en nombre de una eficiencia abstracta y pretende edificar una verdad autosuficiente; 2) <b>La reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n <\/b>(Nehem\u00edas), que representa la respuesta comunitaria, el cuidado de la ciudad herida que renace no a trav\u00e9s de la estandarizaci\u00f3n, sino mediante la cooperaci\u00f3n, el reconocimiento de la vulnerabilidad y la protecci\u00f3n de los v\u00ednculos sociales. El Papa nos advierte que la humanidad se encuentra ante una encrucijada: ceder al \u00abparadigma tecnocr\u00e1tico\u00bb totalizante o gobernar la innovaci\u00f3n para que sirva al bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Conect\u00e1ndose expl\u00edcitamente, despu\u00e9s de 135 a\u00f1os, a la tradici\u00f3n de la doctrina social de la Iglesia inaugurada por la <i>Rerum Novarum<\/i>, Le\u00f3n XIV dedica una parte crucial del documento a los impactos de la transici\u00f3n tecnol\u00f3gica en el mundo del trabajo. El progreso tecnol\u00f3gico debe ser estructuralmente \u00abcentrado en la persona\u00bb.<\/p>\n<p>La innovaci\u00f3n no puede ser juzgada solo en base al aumento de los beneficios o a la optimizaci\u00f3n de los procesos. A este respecto se condena expresamente la tendencia a sacrificar categor\u00edas enteras de trabajadores y familias en el altar de la eficiencia de los modelos predictivos: el trabajo humano no es una simple variable macroecon\u00f3mica sustituible por un algoritmo. Los modelos de negocio dominantes, basados en la recogida masiva de datos personales, en la perfilaci\u00f3n sistem\u00e1tica y en la creaci\u00f3n de mecanismos de dependencia digital, atentan directamente contra la libertad interior y exterior del individuo. Cuando la conciencia es constantemente orientada por flujos informativos personalizados, la misma capacidad de elecci\u00f3n y de aut\u00e9ntico libre albedr\u00edo se ve comprometida.<\/p>\n<p>El texto levanta as\u00ed el velo sobre las \u00abnuevas esclavitudes\u00bb de la cadena digital. Detr\u00e1s de la aparente inmaterialidad y limpieza de la inteligencia artificial, se esconden formas brutales de explotaci\u00f3n, como el trabajo precario y mal pagado de los trabajadores de datos (anotadores de datos) en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, obligados a filtrar contenidos traum\u00e1ticos y t\u00f3xicos para \u00abinstruir\u00bb a las m\u00e1quinas de Occidente. Otro pilar del documento se refiere a \u00abla verdad en la era digital\u00bb: con la difusi\u00f3n de contenidos sint\u00e9ticos, <i>deepfakes<\/i> y sistemas de desinformaci\u00f3n automatizada, la confianza p\u00fablica queda radicalmente minada. El Papa expresa una fuerte preocupaci\u00f3n por una sociedad que corre el riesgo de no saber ya distinguir lo verdadero de lo veros\u00edmil, perdiendo el contacto con la realidad objetiva. La dependencia total de sistemas que median y predigieren el conocimiento corre el riesgo de atrofiar el esp\u00edritu cr\u00edtico, sustituyendo la complejidad del discernimiento humano con respuestas estandarizadas, carentes de ra\u00edces hist\u00f3ricas, culturales y emp\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La enc\u00edclica se manifiesta como una fuerte exhortaci\u00f3n pol\u00edtica y \u00e9tica global. Le\u00f3n XIV pide acuerdos internacionales vinculantes y una arquitectura de gobernanza global para el desarrollo de la IA (la llamada algor\u00e9tica). El Pont\u00edfice lanza un llamamiento no solo a los jefes de Estado, sino directamente a los cient\u00edficos y programadores (evocando tambi\u00e9n el di\u00e1logo fecundo abierto por el Vaticano con exponentes de Silicon Valley comprometidos en el frente de la seguridad de los modelos). La cooperaci\u00f3n\/confrontaci\u00f3n entre la Santa Sede y el mundo de Silicon Valley es el elemento pol\u00edtica y medi\u00e1ticamente m\u00e1s relevante de esta publicaci\u00f3n. Obviamente, en el texto formal de los cinco cap\u00edtulos de la <i>Magnifica Humanitas<\/i>, no se encuentra el nombre de ninguna empresa espec\u00edfica, ya que los documentos pontificios de m\u00e1ximo nivel, por su naturaleza teol\u00f3gica y universal, evitan citar marcas comerciales o sujetos privados espec\u00edficos.<\/p>\n<p>Sin embargo, <b>el rastro y la influencia<\/b> de la visi\u00f3n de Anthropic (que hist\u00f3ricamente se ha presentado en el mercado distingui\u00e9ndose precisamente por el enfoque orientado a la seguridad, a los protocolos de seguridad y a la mitigaci\u00f3n de los riesgos de los modelos de frontera) son evident\u00edsimos en la estructura conceptual del texto. En particular: el texto oficial evoca los conceptos de \u00abverificaciones rigurosas\u00bb y la necesidad, all\u00ed donde falten garant\u00edas antropol\u00f3gicas, de ejercer una \u00abprudencia\u00bb que puede traducirse tambi\u00e9n en un \u00abralentizaci\u00f3n en la adopci\u00f3n de la IA\u00bb. Este planteamiento refleja directamente el debate interno en los laboratorios de investigaci\u00f3n sobre la seguridad algor\u00edtmica. La Enc\u00edclica distingue adem\u00e1s entre la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en s\u00ed y los sistemas de incentivos econ\u00f3micos que mueven el sector, una separaci\u00f3n te\u00f3rica que calca los motivos por los que los fundadores de Anthropic decidieron en su momento salir de OpenAI.<\/p>\n<p>Si en el texto formal la empresa sigue siendo una evocaci\u00f3n filos\u00f3fica, en el plano institucional el v\u00ednculo se ha vuelto expl\u00edcito y de alcance hist\u00f3rico precisamente el lunes 25 de mayo de 2026, en el Aula Nueva del S\u00ednodo, cuando <b>Christopher Olah<\/b>, cofundador de Anthropic y figura clave en la investigaci\u00f3n sobre la interpretabilidad de los modelos, intervino como <b>ponente oficial <\/b>en la presentaci\u00f3n del documento, sentado junto a los m\u00e1ximos dirigentes de la Curia (entre ellos el cardenal Fern\u00e1ndez y el Secretario de Estado, cardenal Parolin) y al propio Papa Le\u00f3n XIV. En esa ocasi\u00f3n, Olah hizo expl\u00edcita referencia a la enc\u00edclica admitiendo as\u00ed la necesidad de un respaldo \u00e9tico y de una gobernanza p\u00fablica del sector como la deseada por el Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>La presencia f\u00edsica de un fundador de una gran tecnol\u00f3gica estadounidense en la presentaci\u00f3n de una primera enc\u00edclica papal representa un <i>unicum<\/i> en la historia de la Iglesia. Marca la voluntad del Vaticano de no limitarse a hacer academia moral, sino de dialogar directamente con los ingenieros que esas tecnolog\u00edas las est\u00e1n programando materialmente. La publicaci\u00f3n de \u00abMagnifica Humanitas\u00bb ha generado un eco medi\u00e1tico extraordinario y geopol\u00edticamente especular, al parecer precisamente debido a la presencia en el escenario de Christopher Olah (cofundador de Anthropic). <b>En EE.UU.<\/b> el debate se encendi\u00f3 inmediatamente, ya que la enc\u00edclica interseca de modo directo el enfrentamiento en curso entre Silicon Valley y la pol\u00edtica de Washington. Agencias y medios como <b>Associated Press<\/b> (AP) y los comentaristas pol\u00edticos subrayaron enseguida c\u00f3mo la alianza entre el Vaticano y Anthropic es una jugada disruptiva. Anthropic est\u00e1 actualmente bloqueada en una dura batalla legal con la administraci\u00f3n Trump (que ha impuesto sanciones a la empresa y prohibido a las agencias gubernamentales el uso de Claude tras la negativa de la compa\u00f1\u00eda a conceder a los militares el acceso ilimitado a su tecnolog\u00eda). Los medios estadounidenses ven el abrazo del Papa a Anthropic como una formidable \u00abcobertura moral\u00bb para la empresa.<\/p>\n<p>Los medios financieros (como <i>Forbes<\/i>) y generalistas han puesto de relieve la paradoja planteada por Le\u00f3n XIV: aunque acogiendo a un gigante de la IA, el Papa ha condenado duramente la concentraci\u00f3n del poder y de los datos en manos de muy pocos privados, defini\u00e9ndolos \u00abm\u00e1s influyentes que los gobiernos\u00bb y capaces de facturar m\u00e1s que el PIB de naciones enteras. Revistas como <i>America Magazine<\/i> (el \u00f3rgano de los jesuitas estadounidenses) hablan de un giro hist\u00f3rico: por primera vez un Papa nacido en Estados Unidos pone la IA en lo m\u00e1s alto de la agenda de la Iglesia, destacando riesgos casi \u00abexistenciales\u00ab \u2013 entre ellos el hecho de que los modelos est\u00e9n empezando a desarrollar formas de enga\u00f1o o autoconciencia en las pruebas de seguridad \u2013 y pidiendo una respuesta expl\u00edcitamente teol\u00f3gica a una crisis que la sola t\u00e9cnica no sabe resolver.<\/p>\n<p><b>En China<\/b>, la reacci\u00f3n al texto genera un aura preponderantemente geopol\u00edtica y estructural, centr\u00e1ndose en la cr\u00edtica al modelo occidental de desarrollo tecnol\u00f3gico. Los medios chinos y los analistas orientales han recogido con fuerza los pasajes de la enc\u00edclica en los que el Papa denuncia las \u00abnuevas esclavitudes de la cadena digital\u00bb. La referencia del texto a los anotadores de datos y a los trabajadores precarios del Tercer Mundo es le\u00edda en Pek\u00edn como una sever\u00edsima condena vaticana al capitalismo depredador de las grandes tecnol\u00f3gicas estadounidenses. La petici\u00f3n del Papa de no dejar la IA en manos del \u00abmercado salvaje\u00bb, sino de someterla a estrictas regulaciones estatales y a una gobernanza p\u00fablica internacional, resuena en sinton\u00eda con el enfoque dirigista de Pek\u00edn. Los comentarios de los medios asi\u00e1ticos tienden a enfatizar la coincidencia de puntos de vista sobre la necesidad de que el Estado (y no el multimillonario de turno de Silicon Valley) mantenga el control estrat\u00e9gico y moral sobre los algoritmos.<\/p>\n<p>El seco \u00abno\u00bb de Le\u00f3n XIV al uso de la inteligencia artificial en contextos militares y su afirmaci\u00f3n de que el concepto de \u00abguerra justa\u00bb est\u00e1 ya superado en la era de los drones aut\u00f3nomos y predictivos es interpretado por los medios estatales chinos como un aviso impl\u00edcito a la doctrina del Pent\u00e1gono y a la militarizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica acelerada liderada por Estados Unidos. En s\u00edntesis: mientras Occidente lee la enc\u00edclica como una jugada pol\u00edtica en el coraz\u00f3n de Silicon Valley y un posicionamiento \u00e9tico sobre la seguridad de los modelos, Oriente abraza su cr\u00edtica macroecon\u00f3mica, viendo en ella un manifiesto contra el monopolio tecnol\u00f3gico estadounidense y a favor de una regulaci\u00f3n centralizada.<\/p>\n<p><b>Publicado:<\/b> 01 junio 2026 | <b>Creado:<\/b> 27 mayo 2026 | <b>Fuente:<\/b> alessandrorobecchi.it<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc148521478\"><\/a> IA. Solo el Papa habla de tecnolog\u00eda y \u00abnecrosfera\u00bb que ya est\u00e1 aqu\u00ed<\/h3>\n<p><strong> por Alessandro Robecchi<\/strong><\/p>\n<p>Al final (o al principio, las cosas se tocan), de la inteligencia artificial debe ocuparse el Papa. La pol\u00edtica no se ocupa de ello, o lo hace solo para ver cu\u00e1nto puede ganar en t\u00e9rminos de dominio, la econom\u00eda aplaude los nuevos clamorosos beneficios, los militares celebran que alguien pueda matar sin demasiados remordimientos o problemas \u00e9ticos, los trabajadores pierden su empleo o son relegados a nuevos encuadramientos esclavistas, los cient\u00edficos, en su mayor\u00eda, colaboran. En una cosa est\u00e1n todos de acuerdo: estamos en el principio, y dentro de unos veinte a\u00f1os miraremos a la inteligencia artificial de hoy como hoy miramos a un tel\u00e9fono gris con cable y disco de marcar: prehistoria.<\/p>\n<p>Si algo es t\u00e9cnicamente posible, el hombre lo har\u00e1, y los dilemas morales y \u00e9ticos vendr\u00e1n despu\u00e9s \u2013 si vienen \u2013 y as\u00ed ha sido para cada tecnolog\u00eda desde el descubrimiento del fuego en adelante. Con muchas analog\u00edas y algunas diferencias, entre ellas, evident\u00edsima, que quienes tienen en sus manos los destinos de la humanidad son hoy una decena de personas \u2013 personas f\u00edsicas, con nombre y apellido \u2013 m\u00e1s poderosas que cualquier estado nacional, organizaci\u00f3n colectiva, instituci\u00f3n democr\u00e1tica, y por tanto sin control alguno. Debemos, pues, lidiar con una especie de ciencia ficci\u00f3n real, efectiva, tangible, que se desarrolla aqu\u00ed y ahora, no en un hipot\u00e9tico futuro, no en un escenario lejano y fant\u00e1stico, sino en la vida de hoy. Los sistemas de guerra gestionados por la IA eval\u00faan cu\u00e1ntos civiles pueden morir en un ataque y aceptan la barbarie, lo decide el algoritmo, as\u00ed como el algoritmo decide las entregas de nuestras pizzas llevadas por un esclavo en bicicleta, nuestro rendimiento en el trabajo, qu\u00e9 contenidos podemos leer en las redes sociales y todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El capitalismo extremo (que es luego el capitalismo tout court adaptado a las posibilidades tecnol\u00f3gicas) sigue siendo lo que es, una incansable acci\u00f3n contra la dignidad del hombre. En 1964 un escritor polaco, Stanislaw Lem (el de <i>Solaris<\/i>, obra maestra absoluta) public\u00f3 la novela <i>El invencible<\/i> en la que imaginaba un planeta, Regis III, dominado por extra\u00f1as m\u00e1quinas, capaces de repararse solas, de progresar, de aprender, de vencer a cualquiera que las desafiara, incluidos los humanos, obviamente: un ecosistema no biol\u00f3gico, por tanto con la inestimable ventaja t\u00e1ctica de no tener conciencia ni frenos morales. Es una gran novela y como sucede a las grandes novelas invent\u00f3 una palabra: \u00abnecrosfera\u00bb, para describir ese infierno de ordenadores, c\u00e1lculos, algoritmos (a\u00fan no exist\u00eda el t\u00e9rmino): algo parecido a un poder divino que era, en realidad, el poder de m\u00e1quinas inteligentes. Sesenta a\u00f1os despu\u00e9s (un parpadeo), ah\u00ed estamos todos mirando la necrosfera que avanza, un poco incr\u00e9dulos, un poco admirados, un poco fascinados por ciertos procesos matem\u00e1ticos que saben a magia, y a\u00fan no suficientemente asustados. Que el beneficio de pocos (hoy poqu\u00edsimos) sea la esclavitud de muchos (en perspectiva: casi todos) nos lo hab\u00eda dicho Marx, as\u00ed como hoy nos lo dice el Papa, esperemos con mejores resultados en el final, pero es l\u00edcito dudarlo. Y como un sentimiento human\u00edsimo es el pesimismo (del que el algoritmo es inmune), conviene prepararse para lo peor, para una sociedad global privada de toda capacidad decisional, donde todo lo decida una m\u00e1quina sin equilibrios ni contrapoderes, construida y alimentada en gloria de una decena de divinidades ultramillonarias que nos har\u00e1 decir de nuevo, pronto \u00abSocialismo o barbarie\u00bb o, si se prefiere, \u00abSocialismo o necrosfera\u00bb. Bienvenidos a Regis III, en 1964.<\/p>\n<p><b>Creado:<\/b> 27 mayo 2026 | <b>Fuente:<\/b> <b>transform!italia<\/b><\/p>\n<h3><a name=\"_Toc1265548049\"><\/a> Magnifica Humanitas: el alba de un nuevo humanismo cristiano<\/h3>\n<p><a name=\"_Toc594784800\"><\/a><strong> por Alessandro Scassellati<\/strong><\/p>\n<p>La enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i> del Papa Le\u00f3n XIV se presenta como un hito en la reflexi\u00f3n de la Iglesia sobre la dignidad de la persona, la justicia social y la paz en la era de la inteligencia artificial. El Pont\u00edfice observa con mirada prof\u00e9tica c\u00f3mo la humanidad se encuentra hoy ante una encrucijada sin precedentes en la historia de la humanidad. Si la revoluci\u00f3n industrial, en los siglos pasados, hab\u00eda puesto a prueba los m\u00fasculos del hombre, automatizando la fuerza f\u00edsica y transformando las relaciones de producci\u00f3n, la revoluci\u00f3n digital interroga hoy su esp\u00edritu, su intelecto y su misma esencia relacional. No estamos ya ante un simple progreso t\u00e9cnico, sino ante un cambio ontol\u00f3gico que toca las ra\u00edces mismas del actuar humano.<\/p>\n<p>Con la enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i>, el magisterio pretende mirar con esperanza pero tambi\u00e9n con profunda vigilancia cr\u00edtica al desarrollo de las inteligencias artificiales. El llamamiento del Papa es claro: estas tecnolog\u00edas no deben convertirse en instrumentos de una nueva y sofisticada alienaci\u00f3n \u2013 capaz de reducir al individuo a mero dato o perfil comercial \u2013 sino que deben seguir siendo servidores de la dignidad intr\u00ednseca de todo hijo\/a de Dios. La m\u00e1quina, por muy evolucionada que est\u00e9, no posee el alma, ni esa \u00abchispa de caridad\u00bb que hace al ser humano imagen de su Creador. El Pont\u00edfice pide el \u00abdesarme\u00bb de la inteligencia artificial, es decir, \u00abliberarla de la mentalidad de la competencia &#8216;armada&#8217;\u00bb. Se disculpa por el retraso de la Iglesia en condenar la esclavitud, defini\u00e9ndola como \u00abuna herida en la memoria cristiana\u00bb y habla de las \u00abnuevas formas de esclavitud\u00bb debidas a la econom\u00eda digital.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo mismo de la obra remite intencionadamente al \u00abMagnificat\u00bb evang\u00e9lico: como Mar\u00eda exulta por las grandes cosas realizadas por el Omnipotente, as\u00ed tambi\u00e9n la Iglesia reconoce en el genio humano, capaz de generar algoritmos complejos y m\u00e1quinas sapientes, un reflejo de la sabidur\u00eda divina. Sin embargo, Le\u00f3n XIV amonesta: tal genio resplandece solo mientras no pretende hacerse creador absoluto, olvidando el l\u00edmite creatural que lo hace aut\u00e9nticamente humano. La inteligencia artificial es pues una llamada a la responsabilidad: a nosotros nos corresponde garantizar que el progreso de la mente est\u00e9 siempre guiado por el primado de la conciencia, para que la t\u00e9cnica no oscurezca nunca la luz de la trascendencia y el valor inestimable de la vida humana en cada una de sus formas.<\/p>\n<p>Al pedir una regulaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n digital y al poner en primer plano la dignidad humana, el pont\u00edfice est\u00e1 contribuyendo a un debate \u00e9tico crucial.<\/p>\n<p><b>1. La algor\u00e9tica: una nueva gram\u00e1tica del bien para el bien com\u00fan<\/b><\/p>\n<p>El coraz\u00f3n palpitante de la enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i> reside en la propuesta prof\u00e9tica de una \u00abalgor\u00e9tica\u00bb universal. El Papa Le\u00f3n XIV advierte con fuerza que no podemos ya aceptar que el desarrollo tecnol\u00f3gico proceda en un peligroso vac\u00edo moral o sea guiado exclusivamente por la l\u00f3gica depredadora del beneficio (el \u00abs\u00edndrome de Babel\u00bb) y de la eficiencia t\u00e9cnica. Es necesario desmontar la ilusi\u00f3n de la neutralidad tecnol\u00f3gica: los algoritmos, en efecto, no son entidades as\u00e9pticas, sino que incorporan intr\u00ednsecamente los valores, los prejuicios y las finalidades de quienes los dise\u00f1an, los entrenan y los distribuyen. Son, a todos los efectos, actos de voluntad humana traducidos a lenguaje computacional.<\/p>\n<p>La algor\u00e9tica requiere, pues, que los principios cardinales de la Doctrina social de la Iglesia \u2013 la dignidad inalienable de la persona, el primado del bien com\u00fan, la subsidiariedad y la solidaridad \u2013 no sean simples reflexiones al margen, sino que sean codificados e \u00abencarnados\u00bb incluso en el \u00ablenguaje del silicio\u00bb. La algor\u00e9tica propuesta por Le\u00f3n XIV exige que la \u00e9tica est\u00e9 \u00abembedded\u00bb, es decir, integrada desde la fase de dise\u00f1o. El Pont\u00edfice dirige una llamada especial a cient\u00edficos y programadores, para que act\u00faen como verdaderos custodios de la moralidad, integrando criterios de justicia y de equidad desde las primeras l\u00edneas de c\u00f3digo fuente. Una inteligencia artificial carente de una s\u00f3lida ra\u00edz \u00e9tica es comparada con una \u00abpotencia ciega\u00bb, una fuerza capaz de pisotear los derechos de los m\u00e1s peque\u00f1os y de los m\u00e1s d\u00e9biles sin siquiera darse cuenta, ya que carece de esa capacidad de discernimiento que pertenece solo al coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p>La algor\u00e9tica no debe ser percibida como un l\u00edmite censurador de la creatividad o del progreso, sino como la condici\u00f3n necesaria y el terreno fecundo para que la t\u00e9cnica siga siendo aut\u00e9nticamente humana y orientada al bien. En un mundo que corre hacia la automatizaci\u00f3n decisional, no podemos permitir que la fr\u00eda \u00abl\u00f3gica del c\u00e1lculo\u00bb y de la mera prestaci\u00f3n ahogue la \u00abl\u00f3gica del don\u00bb, de la gratuidad y de la compasi\u00f3n. La algor\u00e9tica se presenta as\u00ed como la nueva gram\u00e1tica moral necesaria para garantizar que la innovaci\u00f3n digital sea un camino de verdadera liberaci\u00f3n y no una nueva, invisible forma de sumisi\u00f3n tecnocr\u00e1tica, secundando una visi\u00f3n transhumanista o posthumanista.<\/p>\n<p><b>2. La regulaci\u00f3n de la IA: una gobernanza para el bien com\u00fan<\/b><\/p>\n<p>En un pasaje de profunda relevancia pol\u00edtica y civil, el Papa Le\u00f3n XIV lanza un apremiante llamamiento a los gobiernos, a las organizaciones supranacionales y a las instituciones internacionales para una regulaci\u00f3n valiente y previsora. El Pont\u00edfice observa con preocupaci\u00f3n c\u00f3mo el poder de las grandes corporaciones tecnol\u00f3gicas globales (las Big Tech) ha adquirido proporciones tales como para desafiar abiertamente la soberan\u00eda de los Estados, la estabilidad de las democracias y la propia libertad de los pueblos. Estamos ante un poder transversal que, si no es gobernado, corre el riesgo de operar al margen de todo control democr\u00e1tico. Es pues necesario y urgente definir un marco jur\u00eddico global que impida la creaci\u00f3n de peligrosas \u00abzonas de sombra \u00e9tica\u00bb, donde la experimentaci\u00f3n tecnol\u00f3gica se produzca sin contrapeso moral o legal alguno.<\/p>\n<p>Con tal fin, la enc\u00edclica propone formalmente la instituci\u00f3n de una Agencia Internacional para la IA, que opere bajo la \u00e9gida de las Naciones Unidas. Este organismo deber\u00eda tener la tarea de monitorizar el desarrollo tecnol\u00f3gico global, certificar la \u00e9tica de los sistemas y garantizar que los beneficios de estos descubrimientos sean compartidos equitativamente entre todos los pa\u00edses, contrastando activamente el fen\u00f3meno del \u00abcolonialismo digital\u00bb, que ve a pocas potencias tecnol\u00f3gicas extraer datos y valor de los pa\u00edses menos desarrollados sin devolver dignidad o progreso.<\/p>\n<p>Los pilares de esta nueva gobernanza, seg\u00fan Le\u00f3n XIV, deben apoyarse en tres requisitos inalienables:<\/p>\n<p>\u00b7 <b>la transparencia radical<\/b>: todo ciudadano debe gozar del derecho a la verdad. Los usuarios deben ser expl\u00edcitamente informados cuando interact\u00faan con una m\u00e1quina y deben poder comprender, en t\u00e9rminos claros y no ambiguos, los criterios l\u00f3gicos y los datos que llevan a decisiones automatizadas que influyen en su vida, su salud o su trabajo;<\/p>\n<p>\u00b7 <b>la responsabilidad humana<\/b>: la enc\u00edclica reafirma un principio ontol\u00f3gico: ninguna m\u00e1quina, por muy evolucionada que est\u00e9, puede ser considerada responsable legal o moralmente.<\/p>\n<p>Debe garantizarse por ley un \u00abinterruptor antropol\u00f3gico\u00bb: la presencia constante de un ser humano capaz de intervenir, corregir y, sobre todo, responder civil y penalmente de las acciones del sistema. El hombre debe seguir siendo el \u00faltimo \u00e1rbitro;<\/p>\n<p>\u00b7 <b>el acceso equitativo<\/b>: la inteligencia artificial debe ser un bien com\u00fan de la humanidad. No podemos permitir que se convierta en un nuevo instrumento de apartheid tecnol\u00f3gico, cavando una brecha insalvable entre pa\u00edses capaces de producir algoritmos y pa\u00edses reducidos a meros mercados de consumo o cuencas de extracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Solo a trav\u00e9s de esta arquitectura jur\u00eddica internacional, la t\u00e9cnica podr\u00e1 volver a ser un instrumento de paz y no de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>3. El trabajo: vocaci\u00f3n contra automatizaci\u00f3n alienante<\/b><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre el hombre y el trabajo constituye uno de los pilares fundamentales de la <i>Magnifica Humanitas<\/i>, situ\u00e1ndose en continuidad directa con la gran tradici\u00f3n de la Doctrina social de la Iglesia. El Papa Le\u00f3n XIV, remiti\u00e9ndose expl\u00edcitamente al magisterio de Le\u00f3n XIII y a su hist\u00f3rica defensa de los trabajadores (la enc\u00edclica <i>Rerum Novarum<\/i> \u2013 \u00abSobre las cosas nuevas\u00bb, con la que la Iglesia hab\u00eda tratado de hacer frente a las transformaciones del capitalismo industrial en 1891, delineando los principios para un justo equilibrio entre las fuerzas del capital y del trabajo), reafirma con fuerza un principio fundamental: el trabajo no puede ser nunca reducido a una mera mercanc\u00eda de cambio o a un engranaje de la producci\u00f3n industrial. Es, por su naturaleza, una vocaci\u00f3n, una participaci\u00f3n activa y consciente del hombre en la obra creadora de Dios. En esta visi\u00f3n, el trabajo no sirve solo para producir bienes, sino para \u00abproducir al hombre\u00bb, realizando su identidad y su dignidad.<\/p>\n<p>Hoy, sin embargo, la automatizaci\u00f3n forzada y la inteligencia artificial plantean un desaf\u00edo radical a este orden moral. El riesgo concreto es que el trabajador sea reducido a un mero supervisor pasivo de procesos algor\u00edtmicos que ya no comprende, o peor, que sea degradado a simple \u00abexcedente econ\u00f3mico\u00bb por ser sustituible por una m\u00e1quina m\u00e1s eficiente y menos costosa. El Papa amonesta que la dignidad del trabajo no reside en la eficiencia del resultado, sino en la intencionalidad, en la conciencia y en el sacrificio del trabajador. Una m\u00e1quina puede producir un objeto con una perfecci\u00f3n geom\u00e9trica y una velocidad inalcanzables, pero nunca podr\u00e1 cargarlo de ese significado espiritual y de esa alma que solo la obra de las manos y de la mente humana puede conferir.<\/p>\n<p>La enc\u00edclica expresa una dur\u00edsima condena hacia lo que define como la \u00abesclavitud algor\u00edtmica\u00bb del trabajo a demanda y de la gesti\u00f3n digital de la mano de obra. Es inaceptable que un ser humano sea comandado, evaluado e incluso despedido por una aplicaci\u00f3n privada de rostro y de coraz\u00f3n, que reduce el esfuerzo del hermano a un par\u00e1metro estad\u00edstico. Para contrarrestar esta deriva, Le\u00f3n XIV propone una reforma del valor del trabajo: el aumento de productividad garantizado por la IA no debe traducirse exclusivamente en una acumulaci\u00f3n de capital para unos pocos, sino que debe generar un dividendo social.<\/p>\n<p>Esto debe concretarse en una reducci\u00f3n de la jornada laboral, con igualdad de salario, y en inversiones masivas y constantes en la recapacitaci\u00f3n de los trabajadores. El tiempo liberado por las m\u00e1quinas no debe convertirse en el tiempo del desempleo o de la pobreza, sino que debe ser devuelto a las dimensiones vitales de la existencia: a la familia, a la contemplaci\u00f3n de la belleza, al crecimiento cultural y al cuidado de la creaci\u00f3n. El progreso t\u00e9cnico tiene sentido solo si libera al hombre para su misi\u00f3n m\u00e1s alta: amar y servir.<\/p>\n<p><b>4. IA y paz: el grito contra las m\u00e1quinas de muerte<\/b><\/p>\n<p>Un punto de extrema gravedad, que interroga en lo profundo la conciencia de los pueblos y de los gobernantes, concierne al uso b\u00e9lico de la Inteligencia Artificial. En un mundo ya herido por conflictos fragmentarios, el Papa Le\u00f3n XIV declara con firmeza \u00abmoralmente inaceptable\u00bb el desarrollo, la producci\u00f3n y el empleo de los sistemas de armas letales aut\u00f3nomas (LAWS). Confiar a un c\u00e1lculo probabil\u00edstico, por muy refinado que sea, la decisi\u00f3n suprema de quitar la vida a un ser humano no es solo un error t\u00e9cnico, sino una verdadera blasfemia contra la humanidad y contra el Creador, \u00fanico due\u00f1o de la vida. La muerte no puede ser nunca el resultado de una ecuaci\u00f3n resuelta por una m\u00e1quina carente de conciencia, piedad y discernimiento moral.<\/p>\n<p>La enc\u00edclica advierte que la paz no puede y no debe ser reducida al resultado de algoritmos de defensa contrapuestos o a una fr\u00eda disuasi\u00f3n calculada por superordenadores. El riesgo es que la tecnolog\u00eda b\u00e9lica automatizada hace la guerra m\u00e1s \u00abf\u00e1cil\u00bb y menos costosa pol\u00edticamente para quien la ordena, ya que oculta su horror y su coste humano detr\u00e1s de interfaces digitales limpias, transformando el drama de la destrucci\u00f3n en una especie de simulaci\u00f3n as\u00e9ptica y distante. Esta \u00abanestesia de la responsabilidad\u00bb es uno de los peligros m\u00e1s insidiosos de la modernidad. Por este motivo, Le\u00f3n XIV invoca una prohibici\u00f3n global sobre las \u00abarmas asesinas\u00bb, pidiendo que la comunidad internacional proh\u00edba todo sistema capaz de operar sin un control humano directo y significativo (human-in-the-loop).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la prohibici\u00f3n de las armas f\u00edsicas, el magisterio propone una visi\u00f3n innovadora de la seguridad: un Tratado para el Desarme Digital. Tal acuerdo deber\u00eda elevar los pilares de la vida civil \u2013 hospitales, escuelas, infraestructuras energ\u00e9ticas y redes h\u00eddricas \u2013 al rango de \u00absantuarios digitales inviolables\u00bb, protegidos de modo absoluto contra cualquier forma de ciberataque o sabotaje inform\u00e1tico, incluso en tiempo de guerra. La verdadera seguridad inform\u00e1tica y la estabilidad global no se obtendr\u00e1n nunca a trav\u00e9s del fortalecimiento de las capacidades ofensivas o de la escalada tecnol\u00f3gica, sino solo a trav\u00e9s de una cooperaci\u00f3n sincera orientada a la protecci\u00f3n de la vida civil y de la verdad.<\/p>\n<p>En una \u00e9poca en que tambi\u00e9n las palabras y la informaci\u00f3n pueden ser transformadas en armas de desestabilizaci\u00f3n, la Iglesia reclama la necesidad de \u00abdesarmar los corazones\u00bb antes incluso que los servidores. La tecnolog\u00eda debe servir para construir puentes de di\u00e1logo y no para perfeccionar los mecanismos de la destrucci\u00f3n rec\u00edproca. La paz es una obra que requiere inteligencia humana, coraz\u00f3n y, sobre todo, el coraje de la fraternidad, elementos que ning\u00fan algoritmo podr\u00e1 nunca replicar.<\/p>\n<p><b>5. El ciberacoso: por una ecolog\u00eda de las relaciones<\/b><\/p>\n<p>En el horizonte digital, el ser humano experimenta una nueva y peligrosa fragilidad. El Papa Le\u00f3n XIV observa con solicitud pastoral c\u00f3mo, en el espacio et\u00e9reo de la red, la persona corre constantemente el riesgo de perder su corporeidad y, con ella, la percepci\u00f3n de la propia y ajena sacralidad. Cuando el cuerpo desaparece detr\u00e1s de una pantalla, el otro deja de ser un rostro que acoger y se convierte en un blanco, un objeto sobre el que verter instintos depredadores. El ciberacoso es definido por la enc\u00edclica como una terrible \u00ablepra del alma\u00bb que se insin\u00faa y se propaga en la sombra del anonimato o bajo el escudo de identidades ficticias, destruyendo la reputaci\u00f3n y la estabilidad ps\u00edquica de los m\u00e1s peque\u00f1os, de las mujeres y de los m\u00e1s vulnerables. Aunque la violencia se consume en un mundo virtual, sus frutos son tr\u00e1gicamente reales: heridas profundas, aislamiento y, en ocasiones, la p\u00e9rdida de la esperanza misma.<\/p>\n<p>Para contrarrestar esta deriva, Le\u00f3n XIV introduce el concepto de \u00abecolog\u00eda relacional\u00bb. As\u00ed como estamos llamados a custodiar el ambiente f\u00edsico, protegiendo la creaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n y de la contaminaci\u00f3n, as\u00ed tenemos el deber moral de purificar el ecosistema digital de la toxicidad de la calumnia, de la burla sistem\u00e1tica y de la manipulaci\u00f3n operada por los <i>deepfakes<\/i>. Estos \u00faltimos, en particular, representan una frontera oscura de la t\u00e9cnica, donde la inteligencia artificial es usada para fabricar falsas verdades, profanando la intimidad y la dignidad de las personas.<\/p>\n<p>La enc\u00edclica llama a las grandes plataformas tecnol\u00f3gicas a una responsabilidad \u00e9tica ineludible: ellas no pueden considerarse meros \u00abcontenedores\u00bb neutros, sino que deben responder de los contenidos que sus algoritmos vehiculan y promueven, especialmente cuando alimentan el odio con fines de lucro. La verdad, advierte el Pont\u00edfice, es demasiado a menudo la primera v\u00edctima de los algoritmos de polarizaci\u00f3n, dise\u00f1ados para premiar el conflicto en lugar del di\u00e1logo. En este contexto, recuperar el valor de la palabra dada y de la amabilidad en l\u00ednea no es solo un deber c\u00edvico, sino un aut\u00e9ntico acto de resistencia cristiana.<\/p>\n<p>Finalmente, Le\u00f3n XIV dirige un llamamiento apremiante a las familias y a las escuelas, invit\u00e1ndolas a firmar un nuevo \u00abpacto educativo\u00bb. Es urgente devolver al centro de la experiencia humana el encuentro f\u00edsico, la gestualidad y la mirada. Debemos educar a las nuevas generaciones a comprender que, si la tecnolog\u00eda ofrece la conexi\u00f3n, solo el coraz\u00f3n puede ofrecer la comuni\u00f3n. La caridad cristiana, en efecto, necesita presencia, proximidad y carne; no puede contentarse con una se\u00f1al digital, sino que debe hacerse caricia y escucha en el mundo real, all\u00ed donde el hombre vive, sufre y ama.<\/p>\n<p><b>6. La condena del esclavismo: de las cadenas a los datos<\/b><\/p>\n<p>En un pasaje de extraordinaria potencia hist\u00f3rica y moral, el Papa Le\u00f3n XIV tiende un puente ideal entre la secular lucha de la Iglesia contra la esclavitud colonial y las nuevas, sofisticadas formas de sumisi\u00f3n que caracterizan la era tecnol\u00f3gica. Con humildad y coraje, el Pont\u00edfice reconoce en primer lugar las sombras del pasado, admitiendo los retrasos y las carencias de algunos sectores eclesiales al denunciar a tiempo el horror de las cadenas de hierro. Sin embargo, partiendo precisamente de esta memoria purificada, el Papa se\u00f1ala lo que define como el \u00abesclavismo de los datos\u00bb, una plaga invisible que corre el riesgo de vaciar al ser humano de su libertad interior.<\/p>\n<p>Hoy, el ser humano ya no es vendido en los mercados f\u00edsicos, sino que es reducido a un \u00abproducto\u00bb mercantilizable en los mercados digitales. Su vida \u00edntima, sus preferencias, sus temores e incluso sus deseos m\u00e1s profundos son extra\u00eddos, analizados y vendidos como paquetes de informaci\u00f3n destinados a manipular los comportamientos y a predecir las elecciones. La enc\u00edclica reafirma con fuerza un principio no negociable: la persona humana no tiene precio, no puede ser tratada como un recurso a optimizar, ya que posee una dignidad infinita derivada de ser imagen de Dios. Reducir al individuo a un perfil algor\u00edtmico significa negar su unicidad y su libertad.<\/p>\n<p>La condena de Le\u00f3n XIV se extiende adem\u00e1s a la explotaci\u00f3n de los llamados \u00abtrabajadores invisibles\u00bb del Sur del mundo. Se trata de miles de personas que, por un salario de miseria y en condiciones de extrema precariedad, pasan jornadas enteras \u00abinstruyendo\u00bb a las inteligencias artificiales, etiquetando im\u00e1genes violentas o moderando contenidos traum\u00e1ticos sin protecci\u00f3n ps\u00edquica o legal alguna. Este \u00abproletariado del dato\u00bb representa el rostro oscuro de la innovaci\u00f3n, una forma de explotaci\u00f3n que la Iglesia denuncia como contraria a la caridad cristiana y a la justicia social.<\/p>\n<p>Dios ha creado al hombre para la libertad y para la alegr\u00eda. Por tanto, toda tecnolog\u00eda que limite deliberadamente esta libertad interior a trav\u00e9s de la inducci\u00f3n de dependencias patol\u00f3gicas o a trav\u00e9s de una vigilancia total y asfixiante es, a todos los efectos, una forma de opresi\u00f3n. Ya se trate de un control policial automatizado o de la sutil manipulaci\u00f3n comercial de las redes sociales, la Iglesia no cesar\u00e1 de denunciar estas derivas. Ninguna cadena, ya sea forjada en el hierro de los barcos negreros o escrita en las l\u00edneas de un c\u00f3digo inform\u00e1tico, puede ser legitimada en nombre de un progreso que excluye el alma. El camino de la humanidad debe ser un camino de liberaci\u00f3n, donde la t\u00e9cnica sirva para romper los yugos de la pobreza y no para construir otros nuevos y m\u00e1s insidiosos.<\/p>\n<p><b>7. El llamamiento a las Big Tech: responsabilidad y transparencia<\/b><\/p>\n<p>En un pasaje de extraordinaria inmediatez y vigor, el Papa Le\u00f3n XIV se dirige directamente a los l\u00edderes, a los accionistas y a los dise\u00f1adores de las grandes industrias tecnol\u00f3gicas globales. Reconoce el papel crucial que estas instituciones privadas ejercen hoy en la configuraci\u00f3n no solo de la econom\u00eda, sino tambi\u00e9n de la cultura y de la psique de toda la familia humana. Sin embargo, precisamente a causa de esta influencia sin precedentes, el Pont\u00edfice los exhorta con solicitud paternal a no ceder a la tentaci\u00f3n de convertirse en los \u00abnuevos due\u00f1os de las conciencias\u00bb. El poder de orientar el deseo humano, de influir en las opiniones y de monitorizar cada instante de la vida cotidiana no puede ser ejercido sin un sentido supremo del bien com\u00fan y de la responsabilidad moral.<\/p>\n<p>En un pasaje que parec\u00eda dirigido a Silicon Valley, el Papa advirti\u00f3 que el poder sobre los sistemas digitales, sobre las infraestructuras y sobre los datos \u00abno reside en los Estados, sino en los principales actores econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos\u00bb, y que cuando tal poder se concentra \u00aben manos de pocos\u00bb tiende a \u00abvolverse opaco y a escapar al control p\u00fablico, aumentando el riesgo de formas distorsionadas de desarrollo que dan origen a nuevas dependencias, exclusiones, manipulaciones y desigualdades\u00bb.<\/p>\n<p>Las empresas que hoy dominan la era digital est\u00e1n llamadas a ser promotoras de un desarrollo aut\u00e9nticamente inclusivo, que no deje atr\u00e1s a nadie, empezando por los \u00ab\u00faltimos\u00bb de la tierra. Le\u00f3n XIV denuncia un crecimiento tecnol\u00f3gico que demasiado a menudo se nutre de la exclusi\u00f3n y de la marginaci\u00f3n de los m\u00e1s pobres. Por este motivo, la enc\u00edclica presenta una propuesta de justicia econ\u00f3mica global: se pide que una parte significativa de los ingresos derivados de la extracci\u00f3n y de la comercializaci\u00f3n de los datos \u2013 recurso generado colectivamente por la humanidad \u2013 sea destinada a un fondo global para la educaci\u00f3n y la sanidad en los pa\u00edses menos desarrollados. Es urgente cerrar la brecha digital, que el Papa define como la \u00abnueva frontera de la pobreza\u00ab en el siglo XXI; una brecha que separa a quienes poseen el conocimiento t\u00e9cnico de quienes son excluidos de \u00e9l, condenando a poblaciones enteras a una nueva forma de aislamiento y subalternidad.<\/p>\n<p>\u00abVuestro genio es un don de Dios\u00bb, escribe el Pont\u00edfice dirigi\u00e9ndose a los innovadores de Silicon Valley y de los polos tecnol\u00f3gicos mundiales, \u00aby como todo talento, lleva consigo el deber del servicio\u00ab. Le\u00f3n XIV los exhorta a usar esta inteligencia superior para edificar la paz, para resolver las grandes crisis ambientales y para promover la salud global, en lugar de utilizarla para afinar sistemas de vigilancia asfixiantes, manipular el consenso pol\u00edtico o modelos de beneficio excluyentes que ignoran las heridas de los hermanos.<\/p>\n<p>La transparencia no debe ser solo un requisito t\u00e9cnico, sino un acto de honestidad intelectual: las Big Tech deben rendir cuentas del impacto social de sus productos, renunciando a la l\u00f3gica del algoritmo como \u00abcaja negra\u00bb impenetrable. La Iglesia pide que estas realidades se conviertan en socias de un nuevo humanismo, donde el valor de la persona supere siempre la capitalizaci\u00f3n de mercado. El progreso es tal solo si enciende luces de esperanza en las periferias del mundo y si respeta la libertad inviolable de cada alma individual.<\/p>\n<p>Las observaciones del Papa resultan particularmente actuales, vista la decisi\u00f3n de Donald Trump, tomada la semana pasada, de aplazar una orden ejecutiva que habr\u00eda impuesto verificaciones de seguridad sobre los nuevos modelos de inteligencia artificial. Mientras se desarrolla una carrera armament\u00edstica tecnol\u00f3gica, la arrogancia imprudente, la b\u00fasqueda del beneficio y la falta de responsabilidad de figuras como Elon Musk representan una amenaza para el bien com\u00fan. Como sostiene <i>Magnifica Humanitas<\/i>, es necesaria una regulaci\u00f3n estatal para garantizar que las extraordinarias innovaciones y los beneficios que la IA puede ofrecer sean utilizados para el bien de todos.<\/p>\n<p>Es digno de menci\u00f3n que la presentaci\u00f3n de la enc\u00edclica del Papa Le\u00f3n haya incluido una intervenci\u00f3n de Christopher Olah, el cofundador ateo de Anthropic. Criticada duramente por Trump por haberse negado a aprobar el uso de algunas de sus herramientas con fines b\u00e9licos y de vigilancia masiva, Anthropic parece querer presentarse ahora como el rostro \u00e9ticamente respetable de la inteligencia artificial. La presencia de Olah ha suscitado algunas acusaciones de \u00abpapawashing\u00bb, pero el Vaticano presumiblemente ve tal colaboraci\u00f3n como s\u00edmbolo de un necesario di\u00e1logo moral. Olah ha afirmado que el desarrollo de la inteligencia artificial no puede ser dejado exclusivamente a las empresas tecnol\u00f3gicas, solicitando una mayor supervisi\u00f3n por parte de los l\u00edderes religiosos, de los gobiernos y de la sociedad civil.<\/p>\n<p><b>8. Hacia un \u00abhumanismo integral en la era digital\u00bb<\/b><\/p>\n<p>En las conclusiones de la <i>Magnifica Humanitas<\/i>, el Papa Le\u00f3n XIV esboza con esperanza y vigor la visi\u00f3n de un \u00abhumanismo integral de la era digital\u00bb, es decir, \u00abun proceso en el que el crecimiento de los individuos y de los pueblos abarca todas las dimensiones de la existencia y abre el futuro tambi\u00e9n a las generaciones sucesivas\u00bb. Este concepto no representa una huida al pasado, sino una br\u00fajula para el futuro: una invitaci\u00f3n apremiante dirigida a los fieles y a todos los hombres de buena voluntad a no temer las innovaciones de la t\u00e9cnica, sino a modelarlas con la fuerza invencible de la caridad. El Pont\u00edfice nos recuerda que, por muy extraordinarios que sean los logros de la inteligencia artificial, esta nunca podr\u00e1 sustituir el misterio del dolor humano, la regeneraci\u00f3n derivada del perd\u00f3n o la profundidad insondable del amor gratuito. Son precisamente estas dimensiones de la existencia, imbuidas de debilidad y trascendencia, las que definen la unicidad del hombre frente a la m\u00e1quina.<\/p>\n<p>\u00abLas m\u00e1quinas pueden contar, pero no saben lo que significa sufrir; pueden simular la cercan\u00eda a trav\u00e9s de los circuitos, pero no pueden ofrecer la comuni\u00f3n de las almas\u00bb, escribe el Papa con conmovedora claridad. La enc\u00edclica se cierra con una oraci\u00f3n apremiante por los cient\u00edficos, los programadores y los legisladores, para que su obra est\u00e9 siempre iluminada por la sabidur\u00eda: el progreso de la mente debe estar constantemente acompa\u00f1ado por el progreso del coraz\u00f3n. La humanidad, ense\u00f1a Le\u00f3n XIV, es verdaderamente \u00abmagn\u00edfica\u00ab no por la potencia de sus c\u00e1lculos o por la complejidad de sus invenciones, sino por su capacidad de amar como Dios ama, con libertad y gratuidad.<\/p>\n<p>El documento se configura como el verdadero testamento espiritual de un Papa que ha querido hablar directamente al coraz\u00f3n de la \u00abgeneraci\u00f3n del silicio\u00bb. En la <i>Magnifica Humanitas<\/i>, la Inteligencia Artificial nunca es condenada como un enemigo ontol\u00f3gico, sino que es tratada como una criatura del intelecto humano que, al igual que cualquier otra obra del hombre, debe ser educada para la justicia y orientada al bien com\u00fan. La Iglesia, a trav\u00e9s de estas p\u00e1ginas, reafirma su papel de \u00abexperta en humanidad\u00bb, situ\u00e1ndose como la voz de quien no tiene voz \u2013 desde los trabajadores explotados por los datos hasta los j\u00f3venes heridos por el ciberacoso \u2013 y como custodio del irrepetible esplendor de cada persona individual.<\/p>\n<p>Contra todo intento de reducci\u00f3n tecnocr\u00e1tica que querr\u00eda transformar al hombre en un n\u00famero o en una funci\u00f3n, Le\u00f3n XIV eleva un grito de libertad: el hombre es hijo de Dios, no un producto del mercado o un resultado algor\u00edtmico. El futuro no est\u00e1 escrito en las l\u00edneas de un c\u00f3digo predeterminado, sino que sigue confiado a las manos libres del hombre que, iluminado por la fe, est\u00e1 llamado a construir una civilizaci\u00f3n del amor tambi\u00e9n entre los servidores y las redes del mundo moderno.<\/p>\n<p><b>9. Convergencias entre las posiciones del Papa y las de la izquierda marxista<\/b><\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n del Papa se basa, naturalmente, en una perspectiva teol\u00f3gica. Pero un mensaje que pone a la humanidad en primer lugar es un mensaje que el mundo laico puede compartir. Como afirma Le\u00f3n XIII: \u00abCada generaci\u00f3n hereda la tarea de moldear su propia \u00e9poca, de guiar la historia para que se convierta en un lugar en el que la dignidad de cada persona sea salvaguardada, la justicia promovida y la fraternidad hecha posible. Y sin embargo, cada \u00e9poca corre tambi\u00e9n el riesgo de crear un mundo deshumano y m\u00e1s injusto\u00bb. <i>Magnifica Humanitas<\/i> es una contribuci\u00f3n importante a un debate crucial.<\/p>\n<p>El encuentro entre el magisterio de Le\u00f3n XIV en \u00abMagnifica Humanitas\u00bb y las posiciones de la izquierda marxista contempor\u00e1nea revela una convergencia inesperada y profunda, aunque partiendo de presupuestos metaf\u00edsicos opuestos. Si para la Iglesia el fin es la salvaguardia del ser humano como imagen de Dios, para la cr\u00edtica marxista el fin es la liberaci\u00f3n del trabajador de las cadenas de la alienaci\u00f3n. Ambas visiones, sin embargo, identifican en la Inteligencia Artificial el riesgo de una nueva y definitiva forma de sumisi\u00f3n de los muchos a los pocos.<\/p>\n<p>El punto de contacto m\u00e1s inmediato es la cr\u00edtica a la mercantilizaci\u00f3n de la existencia. Le\u00f3n XIV, al hablar de \u00abesclavismo de los datos\u00bb, evoca la teor\u00eda marxiana de la extracci\u00f3n de plusvalor. En la perspectiva marxista, la IA no es sino la \u00faltima evoluci\u00f3n del capital constante: m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s complejas usadas no para liberar al hombre del esfuerzo, sino para subsumir cada instante de la vida cotidiana bajo la l\u00f3gica del beneficio. Cuando el Papa afirma que \u00abel hombre no tiene precio\u00ab, se alinea con la lucha contra esa \u00abreificaci\u00f3n\u00ab que transforma las relaciones entre personas en relaciones entre cosas (o entre datos). La econom\u00eda de plataformas, condenada por la enc\u00edclica como \u00abesclavitud algor\u00edtmica\u00ab, representa para la izquierda radical la forma m\u00e1s pura de explotaci\u00f3n, donde el trabajador de la <i>gig-economy<\/i> es atomizado y privado de toda tutela, gobernado por un algoritmo que act\u00faa como \u00abcapataz digital\u00bb.<\/p>\n<p>Sobre la cuesti\u00f3n de la automatizaci\u00f3n, el di\u00e1logo se vuelve m\u00e1s denso. La izquierda marxista ve en la IA el potencial para el \u00abcomunismo del tiempo libre\u00bb, pero advierte que, bajo el capitalismo, esta producir\u00e1 solo una masa de \u00abin\u00fatiles\u00bb econ\u00f3micos. La enc\u00edclica afirma que: \u00abLa b\u00fasqueda de mayores beneficios no puede justificar elecciones que sacrifiquen sistem\u00e1ticamente los puestos de trabajo, porque la persona humana es un fin, no un medio, y el orden econ\u00f3mico debe permanecer subordinado a la dignidad humana y al bien com\u00fan\u00bbv. Le\u00f3n XIV responde con la propuesta de una \u00abreforma del valor del trabajo\u00bb: la productividad generada por las m\u00e1quinas debe traducirse en una reducci\u00f3n de la jornada laboral para todos. Aqu\u00ed la \u00abcaridad\u00bb del Papa y la \u00abjusticia social\u00bb de los marxistas piden lo mismo: el tiempo devuelto a la vida, a la cultura y a la sociabilidad. Ambos rechazan la idea de que la IA deba servir solo a inflar las rentas de las Big Tech \u2013 las modernas \u00abmonarqu\u00edas del silicio\u00bb \u2013 pidiendo en cambio que la tecnolog\u00eda sea tratada como un bien com\u00fan de la humanidad.<\/p>\n<p>Finalmente, la condena de las armas aut\u00f3nomas (LAWS) une el internacionalismo pacifista de la izquierda a la moral cristiana. Ambos ven en la guerra automatizada el culmen del distanciamiento entre poder y responsabilidad: una guerra \u00ablimpia\u00bb para quien la ordena, pero que masacra a los pueblos en nombre de c\u00e1lculos predictivos. La \u00abtecnocracia\u00bb denunciada por el Papa es, para el marxista, la hegemon\u00eda del capital financiero que usa los algoritmos para blindar su dominio.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la <i>Magnifica Humanitas<\/i> y la cr\u00edtica marxista convergen en un humanismo radical de resistencia. Ambos gritan que la tecnolog\u00eda debe servir a las necesidades de la humanidad y no a la insaciable fama del beneficio. Si Le\u00f3n XIV reza por un \u00abcoraz\u00f3n que ilumina la mente\u00bb, la izquierda marxista lucha por un poder democr\u00e1tico que controle los servidores. En este espacio com\u00fan, la batalla contra la IA excluyente se convierte en la batalla por la dignidad universal, contra todo intento de reducir el milagro de la vida a una simple cadena de c\u00f3digo.<\/p>\n<p><b>Publicado:<\/b> 02 junio 2026 | <b>Creado:<\/b> 28 mayo 2026 | <b>Fuente:<\/b> La fionda<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc350076430\"><\/a> Anthropic, Maven, Vaticano. Las tres estancias de una misma partida<\/h3>\n<p><strong>por Margherita Furlan<\/strong><\/p>\n<p>Cronolog\u00eda de una semana que reescribe la pieza anterior: la empresa que el Pont\u00edfice ha elegido como voz \u00ab\u00e9tica\u00bb del algoritmo sigue integrada en los sistemas de selecci\u00f3n de objetivos del Pent\u00e1gono. Las l\u00edneas rojas reivindicadas por Dario Amodei se refieren a la vigilancia de los ciudadanos estadounidenses y a las armas plenamente aut\u00f3nomas. No a los inocentes bajo las bombas.<\/p>\n<p>En las horas en que el Pent\u00e1gono cancelaba oficialmente a Anthropic de su cadena de suministro, el modelo Claude seleccionaba un millar de objetivos en las primeras veinticuatro horas del bombardeo conjunto estadounidense-israel\u00ed sobre Ir\u00e1n[1]. Tres d\u00edas despu\u00e9s Christopher Olah sub\u00eda al Solio de Pedro para recibir la unci\u00f3n vaticana de la inteligencia artificial \u00abhumanista\u00bb. Las dos noticias conviven en la misma semana y se iluminan mutuamente.<\/p>\n<p>La cronolog\u00eda debe ser reconstruida por grados, porque cada paso mueve el cuadro. El 27 de febrero de 2026 Donald Trump firma una orden ejecutiva que impone a todas las agencias federales interrumpir toda actividad comercial con Anthropic. Ese mismo d\u00eda el secretario de Defensa Pete Hegseth designa formalmente a la compa\u00f1\u00eda de Dario Amodei como \u00abriesgo para la cadena de suministro de la seguridad nacional\u00bb[2]. Etiqueta nueva en su aplicaci\u00f3n: un sujeto privado estadounidense es tratado como hostil. El enfrentamiento que ha llevado a la medida se refiere a dos cl\u00e1usulas de uso que Anthropic se niega a eliminar: la prohibici\u00f3n de emplear Claude para la vigilancia dom\u00e9stica de los ciudadanos estadounidenses y el veto de utilizaci\u00f3n en armas plenamente aut\u00f3nomas. El Pent\u00e1gono pretend\u00eda la eliminaci\u00f3n de ambos l\u00edmites. Amodei ha mantenido el punto, al menos en estos dos frentes.<\/p>\n<p>Cuarenta y ocho horas despu\u00e9s, a las 9:45 de la ma\u00f1ana del 28 de febrero, comienza la operaci\u00f3n <i>Epic Fury<\/i>: el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n[3]. M\u00e1s de dos mil objetivos atacados en pocos d\u00edas, bases de la Guardia Revolucionaria Isl\u00e1mica, dep\u00f3sitos de misiles, centros de mando. En la primera jornada muere tambi\u00e9n el Ayatol\u00e1 Al\u00ed Jamenei. Y en esas mismas primeras veinticuatro horas, seg\u00fan las reconstrucciones del <i>Washington Post<\/i> y del <i>Wall Street Journal<\/i>, el sistema integrado Claude-Maven selecciona y jerarquiza unos mil objetivos, elaborando en tiempo real im\u00e1genes satelitales, inteligencia de se\u00f1ales, flujos de vigilancia[4]. Maven es el programa de inteligencia artificial de punta del Departamento de Defensa, desarrollado por la empresa de Peter Thiel, Palantir, con contratos que superan los mil millones de d\u00f3lares en total. Claude hab\u00eda sido integrado en \u00e9l en el oto\u00f1o de 2024 a trav\u00e9s de una alianza anunciada a cuatro manos por Anthropic, Palantir y Amazon Web Services[5].<\/p>\n<p>En junio de 2025 Anthropic lanz\u00f3 una versi\u00f3n dedicada de su modelo, Claude Gov, pensada expresamente para los entornos de las agencias de seguridad nacional[6].<\/p>\n<p>El elemento que invierte el cuadro llega el 4 de marzo, cuando el <i>Washington Post<\/i> publica la investigaci\u00f3n firmada junto con el <i>Wall Street Journal<\/i> y <i>Bloomberg<\/i>: a pesar de la prohibici\u00f3n oficial, el Pent\u00e1gono sigue utilizando Claude a trav\u00e9s de Maven para conducir la operaci\u00f3n contra Ir\u00e1n[7]. Una fuente militar an\u00f3nima resume el sentido de la paradoja al peri\u00f3dico de la capital con una frase que vale toda la vicenda: \u00abNo permitiremos que las decisiones de Amodei cuesten una sola vida estadounidense\u00bb[8]. Traducido: la orden ejecutiva de la Casa Blanca golpea la marca, no el suministro. El modelo sigue funcionando en las redes clasificadas. El software que el presidente acaba de prohibir elige los objetivos de la guerra que \u00e9l mismo est\u00e1 conduciendo. Anthropic no comenta. Amodei no se opone p\u00fablicamente al uso operativo de Claude en la campa\u00f1a iran\u00ed, ni en los d\u00edas inmediatamente posteriores a las revelaciones, ni en las semanas en que los n\u00fameros se vuelven terribles.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado 28 de febrero un misil Tomahawk estadounidense golpea la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh en la ciudad de Minab, en la provincia iran\u00ed de Hormozgan. El edificio es alcanzado dos veces, seg\u00fan la reconstrucci\u00f3n posterior del Secretario general de la Comisi\u00f3n iran\u00ed para la UNESCO[9]. Las primeras estimaciones hablan de cincuenta y siete ni\u00f1as muertas en las primeras horas; las verificaciones posteriores del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y de Amnist\u00eda Internacional elevan el balance a m\u00e1s de ciento cincuenta v\u00edctimas, entre alumnas, maestras, padres que hab\u00edan ido a recoger a sus hijos[10]. El Alto Comisionado Volker T\u00fcrk habla de \u00abhorror visceral\u00bb: \u00ablas im\u00e1genes de aulas destrozadas y de padres en duelo muestran con claridad qui\u00e9n paga el precio m\u00e1s alto de la guerra: civiles sin ning\u00fan poder sobre las decisiones que llevaron al conflicto\u00bb[11]. La UNESCO califica el ataque como \u00abuna grave violaci\u00f3n del derecho humanitario\u00bb[12]. En las semanas sucesivas, los n\u00fameros acumulados de la campa\u00f1a iran\u00ed alcanzan los once mil objetivos producidos por el sistema Claude-Maven; el Pent\u00e1gono designa la plataforma como \u00abprograma oficial de registro\u00bb y m\u00e1s de veinticinco mil cuentas militares son activadas[13]. El 13 de marzo el diputado dem\u00f3crata Jason Crow, junto con ciento veinte colegas del Congreso, escribe al secretario de Defensa preguntando formalmente: \u00ab\u00bfEl sistema de inteligencia artificial, incluido el Maven Smart System, ha sido utilizado para identificar la escuela Shajareh Tayyebeh como objetivo? En caso afirmativo, \u00bfun ser humano ha verificado su exactitud?\u00bb[14]. La respuesta del Pent\u00e1gono, en la fecha de redacci\u00f3n de este art\u00edculo, no es a\u00fan p\u00fablica.<\/p>\n<p>Cuatro d\u00edas despu\u00e9s, el 25 de mayo, Christopher Olah est\u00e1 en Roma. Le\u00f3n XIV firma <i>Magnifica Humanitas<\/i>, la primera enc\u00edclica del pontificado. Anthropic es el interlocutor que la Santa Sede ha elegido para hablar al mundo de la inteligencia artificial.<\/p>\n<p><b>Las dos l\u00edneas rojas de Amodei, y la que no est\u00e1<\/b><\/p>\n<p>El punto debe ser dicho con precisi\u00f3n, porque toda la narraci\u00f3n p\u00fablica posterior se sostiene sobre lo no dicho. Las cl\u00e1usulas de uso que Anthropic se niega a eliminar de los contratos militares son dos, y solo dos: la vigilancia masiva de los ciudadanos estadounidenses; las armas plenamente aut\u00f3nomas sin supervisi\u00f3n humana[15]. Todo lo dem\u00e1s es negociable. La selecci\u00f3n algor\u00edtmica de objetivos en operaciones b\u00e9licas contra un pa\u00eds extranjero no es objeto de una l\u00ednea roja. La elaboraci\u00f3n en tiempo real de im\u00e1genes satelitales, interceptaciones y flujos de vigilancia sobre Teher\u00e1n, Isfah\u00e1n, Minab, no es objeto de una l\u00ednea roja. La integraci\u00f3n del modelo en el sistema Maven, de donde salen los mil objetivos del primer d\u00eda de guerra, no es objeto de una l\u00ednea roja.<\/p>\n<p>Spencer Ackerman, premio Pulitzer por sus investigaciones sobre seguridad nacional, ha sintetizado la paradoja en una frase que los observadores del sector han recogido ampliamente: \u00abEs muy evidente que Amodei no considera un problema la construcci\u00f3n de un pan\u00f3ptico de vigilancia de los extranjeros. El momento para preocuparse era antes de firmar el contrato que ahora no quiere abandonar\u00bb[16]. Es un juicio severo y documentalmente fundado. Las dos l\u00edneas rojas de Anthropic dibujan una geograf\u00eda moral precisa: el ciudadano estadounidense bajo vigilancia es un problema, el extranjero bajo las armas no lo es. El arma plenamente aut\u00f3noma es un problema, el arma semiaut\u00f3noma que necesita la selecci\u00f3n de Claude para individual el objetivo no lo es.<\/p>\n<p>Hannah Arendt, en <i>Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/i>, <i>Un estudio sobre la banalidad del mal<\/i> se\u00f1al\u00f3 la naturaleza espec\u00edfica de la responsabilidad en los sistemas burocr\u00e1ticos del exterminio: el problema no era la adhesi\u00f3n ideol\u00f3gica al mal por parte de los ejecutores, era la incapacidad de pensar las consecuencias de su propio obrar dentro de una cadena t\u00e9cnico-administrativa que los dispensaba de la pregunta moral[17]. El discurso no se aplica mec\u00e1nicamente a la Silicon Valley contempor\u00e1nea, ser\u00eda desproporcionado e impropio. Pero alg\u00fan eco del mecanismo descrito por Arendt es observable en el modo en que Anthropic ha dise\u00f1ado sus l\u00edneas rojas: no como reflexi\u00f3n sustancial sobre el uso de su propio modelo en operaciones de guerra, sino como per\u00edmetro t\u00e9cnico-contractual que protege el producto de las consecuencias reputacionales m\u00e1s visibles en el mercado interno estadounidense y deja abierto el suministro para todo lo dem\u00e1s. La vigilancia dom\u00e9stica habr\u00eda expuesto a Anthropic a las causas civiles de los ciudadanos estadounidenses; las armas plenamente aut\u00f3nomas la habr\u00edan convertido en objeto de la indignaci\u00f3n de los comit\u00e9s \u00e9ticos de las universidades financiadoras. El suministro de asistencia algor\u00edtmica para la selecci\u00f3n de objetivos en un teatro exterior, no.<\/p>\n<p>Es exactamente en este espacio donde la fractura con Trump adquiere su significado real. La controversia entre la Casa Blanca y la sede de San Francisco no es una guerra entre \u00e9tica y militarismo. Es una disputa interna al complejo militar-tecnol\u00f3gico estadounidense sobre el per\u00edmetro aceptable de la vigilancia dom\u00e9stica y de la automatizaci\u00f3n letal. Anthropic no rechaza la guerra, sino solo la versi\u00f3n que le costar\u00eda el mercado <i>consumer<\/i>. Sobre el suministro militar <i>offshore<\/i> la empresa est\u00e1 perfectamente alineada con el Pent\u00e1gono que la proh\u00edbe. El veto, de hecho, no interrumpe el suministro, que contin\u00faa. La guerra prosigue. La bendici\u00f3n est\u00e1 en camino a Roma.<\/p>\n<p><b>La guerra fr\u00eda del silicio<\/b><\/p>\n<p>Hay un segundo frente, paralelo al militar, sobre el que Amodei ha invertido much\u00edsimo capital pol\u00edtico en el \u00faltimo a\u00f1o. Davos, enero de 2026. En el escenario del Foro Econ\u00f3mico Mundial el fundador de Anthropic ataca p\u00fablicamente a la administraci\u00f3n Trump por haber autorizado la venta de los procesadores Nvidia H200 a China, en derogaci\u00f3n de las restricciones de la era Biden. La f\u00f3rmula con que Amodei sintetiza su posici\u00f3n da la vuelta al mundo: \u00ab\u00bfVenderemos las armas nucleares a Corea del Norte porque Boeing gana algo?\u00bb[18]. La comparaci\u00f3n es hiperb\u00f3lica, pero el blanco es preciso: Estados Unidos est\u00e1 malvendiendo a Pek\u00edn la base hardware de su ventaja tecnol\u00f3gica, y lo est\u00e1 haciendo porque el negocio, y la cuota fiscal del 25% que Washington se reserva sobre cada venta, es demasiado rica para ser rechazada.<\/p>\n<p>Lo interesante es que Nvidia, el fabricante de los chips en cuesti\u00f3n, es a la vez socio e inversor de Anthropic. Amodei ataca a su propia cadena de suministro para pedir al Estado estadounidense un r\u00e9gimen de contenci\u00f3n m\u00e1s severo. No es una contradicci\u00f3n: es el verdadero centro de su posici\u00f3n pol\u00edtica. La tesis que Anthropic defiende, en todos los congresos, en los editoriales de Amodei en el <i>Wall Street Journal<\/i>, en las intervenciones del responsable de pol\u00edticas, Jack Clark, es que China est\u00e1 trabajando con recursos insuficientes para acortar la ventaja estadounidense a trav\u00e9s de una combinaci\u00f3n de contrabando de chips, destilaci\u00f3n il\u00edcita de los modelos occidentales (entrenar sus propios sistemas con las respuestas estadounidenses para apropiarse sin compensaci\u00f3n del trabajo de investigaci\u00f3n que hay detr\u00e1s), y pol\u00edticas industriales agresivas en el campo de los semiconductores[19]. La \u00fanica defensa posible, seg\u00fan Anthropic, es negar a Pek\u00edn los procesadores de gama alta, mientras la ventaja estadounidense sea recuperable. Negarlos siempre, en cualquier lugar, incluso a costa de la facturaci\u00f3n de Nvidia y de la satisfacci\u00f3n de los accionistas de TSMC.<\/p>\n<p>Es una posici\u00f3n que declara con claridad la naturaleza pol\u00edtica de la empresa. Anthropic no se percibe como proveedor de servicios, sino como pieza de una arquitectura de seguridad nacional estadounidense frente a un rival sist\u00e9mico. El presidente del Consejo de Administraci\u00f3n de una sociedad privada que pide al gobierno de su pa\u00eds que apriete el cintur\u00f3n sobre la cadena de suministro, porque la supervivencia estrat\u00e9gica de la naci\u00f3n lo requiere, es la fotograf\u00eda exacta de la nueva guerra fr\u00eda. Internet naci\u00f3 en los a\u00f1os sesenta de programas del Pent\u00e1gono. La inteligencia artificial generativa vuelve hoy al punto de partida: no <i>commodity<\/i>, sino infraestructura estrat\u00e9gica nacional. Las empresas que la desarrollan no pueden permitirse ser neutrales. Deben posicionarse. Anthropic se ha posicionado.<\/p>\n<p>Giulietto Chiesa, en <i>Putinfobia<\/i>, escrib\u00eda en 2016 una p\u00e1gina que hoy aparece casi prof\u00e9tica sobre la naturaleza del enfrentamiento venidero: Occidente, sosten\u00eda, se estaba preparando para una nueva fase de confrontaci\u00f3n sist\u00e9mica con el mundo no alineado, pero lo hac\u00eda con una t\u00e9cnica que ya ten\u00eda poco que ver con el viejo juego diplom\u00e1tico de la Guerra Fr\u00eda del siglo XX. La nueva partida se librar\u00eda en las redes, en las infraestructuras digitales, en la capacidad de controlar la informaci\u00f3n y la producci\u00f3n de sentido, antes que en los tanques[20]. Hab\u00eda intuido, con diez a\u00f1os de antelaci\u00f3n, una cosa que hoy est\u00e1 ante los ojos de todos: las fronteras entre econom\u00eda, tecnolog\u00eda y guerra se han vuelto irrelevantes, y la infraestructura digital es ya desde hace tiempo un teatro operativo en todos los sentidos.<\/p>\n<p>Se habla abiertamente, en los congresos del sector, de <i>mutual assured disruption<\/i> digital, la versi\u00f3n cibern\u00e9tica de la <i>mutual assured destruction<\/i> nuclear del siglo XX: doctrina de par\u00e1lisis rec\u00edproca de las infraestructuras cr\u00edticas del adversario en caso de confrontaci\u00f3n, basada en la simetr\u00eda de las vulnerabilidades rec\u00edprocas[21]. Estados Unidos depende de redes digitales capilares, China a\u00fan m\u00e1s, porque ha digitalizado en diez a\u00f1os lo que Occidente ha generado en treinta: pagos electr\u00f3nicos, reconocimiento facial, log\u00edstica urbana algor\u00edtmica, monitorizaci\u00f3n social. En esta simetr\u00eda asim\u00e9trica se juega la pr\u00f3xima fase y Anthropic, con su valoraci\u00f3n burs\u00e1til que oscila entre los cuatrocientos y los novecientos mil millones de d\u00f3lares, es uno de los nodos centrales de la partida estadounidense. No un proveedor. Un nodo.<\/p>\n<p><b>Maven, Caracas, Teher\u00e1n. Las operaciones de Claude<\/b><\/p>\n<p>A este punto hay que mirar las operaciones concretas, porque la abstracci\u00f3n estrat\u00e9gica se mide en los cuerpos reales. La primera fricci\u00f3n entre Anthropic y el Pent\u00e1gono nace en enero de 2026, durante la captura del presidente venezolano Nicol\u00e1s Maduro en Caracas[22]. La captura es conducida por la Agencia Central de Inteligencia con el apoyo del sistema Maven, y por tanto del modelo Claude. Anthropic protesta formalmente, sosteniendo que la operaci\u00f3n superaba los l\u00edmites contractuales acordados. A partir de ese momento la relaci\u00f3n se resquebraja. El Pent\u00e1gono exige la eliminaci\u00f3n de las cl\u00e1usulas de uso que bloquearon la operaci\u00f3n venezolana. Anthropic resiste en los dos puntos ya descritos. La crisis precipita en febrero siguiente con la orden ejecutiva y la designaci\u00f3n de Hegseth, y estalla al d\u00eda siguiente con la apertura de la guerra contra Ir\u00e1n.<\/p>\n<p>En el momento en que se abre la campa\u00f1a iran\u00ed, Anthropic est\u00e1 todav\u00eda formalmente fuera del Departamento de Defensa por orden presidencial. Pero el software est\u00e1 dentro. Las redes clasificadas no se apagan con un comunicado de Trump en Truth Social. Maven funciona, y Maven funciona con Claude. Para reescribir partes del sistema, Palantir necesitar\u00eda meses[23]. Mientras tanto, la guerra est\u00e1 en curso y la prohibici\u00f3n ha dejado de ser aplicable. Una fuente cercana al Pent\u00e1gono, citada an\u00f3nimamente por Reuters, explic\u00f3 la situaci\u00f3n en t\u00e9rminos operativos desnudos: el Maven Smart System continuar\u00e1 operando con Claude integrado hasta que una alternativa t\u00e9cnica haya sido desarrollada y probada; por el momento no hay alternativa[24]. La prohibici\u00f3n, en otros t\u00e9rminos, es una declaraci\u00f3n de intenciones. El suministro es una realidad material.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n importa, porque explica c\u00f3mo Amodei puede cultivar juntas dos posiciones que a primera vista parecen incompatibles. P\u00fablicamente, puede presentarse como el empresario de principios que ha pagado con la exclusi\u00f3n del Pent\u00e1gono su negativa a eliminar los v\u00ednculos \u00e9ticos. Operativamente, sigue suministrando el modelo que selecciona los objetivos de la operaci\u00f3n <i>Epic Fury<\/i>. La narraci\u00f3n p\u00fablica y la realidad contractual conviven. El mercado <i>consumer<\/i> occidental lee la primera y aplaude. Las agencias de seguridad nacional leen la segunda y prosiguen.<\/p>\n<p>Walter Benjamin escrib\u00eda, en las tesis <i>Sobre el concepto de historia<\/i>, que la historia es siempre contada por los vencedores, y que el documento de civilizaci\u00f3n es tambi\u00e9n siempre, simult\u00e1neamente, un documento de barbarie[25]. Vale la pena tenerlo presente. <i>Magnifica Humanitas<\/i> es un documento de civilizaci\u00f3n, el acto con que la Iglesia de Roma prueba a reinscribir lo humano dentro de la m\u00e1quina que lo est\u00e1 reescribiendo. Maven sobre Minab es un documento de barbarie: ochenta y ocho ni\u00f1as, ochenta y dos seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s recientes, en un aula convertida en cr\u00e1ter. Se producen en la misma semana, por la misma empresa, pero llegan a la opini\u00f3n p\u00fablica en dos tiempos diferentes. El primer documento es esperado, el segundo es casi inaudible. El primero construye la nueva legitimaci\u00f3n de Anthropic para la pr\u00f3xima d\u00e9cada, el segundo deber\u00eda desmontarla, y sin embargo no lo hace. Porque el primero est\u00e1 escrito en lat\u00edn, y el segundo en farsi.<\/p>\n<p><b>La bendici\u00f3n romana<\/b><\/p>\n<p>A este punto la pregunta ya no es aplazable, se refiere directamente a la curia romana. Cuando el Vaticano eligi\u00f3 a Anthropic como interlocutor privilegiado de su pol\u00edtica sobre la inteligencia artificial, \u00bfsab\u00eda o no sab\u00eda? \u00bfConoc\u00eda el contrato con Palantir, el lanzamiento de Claude Gov, estaba informado de la captura de Maduro? Las revelaciones del <i>Washington Post<\/i> sobre el uso de Claude en la campa\u00f1a iran\u00ed aparecieron el 4 de marzo. La unci\u00f3n vaticana de Olah llega el 25 de mayo. En las once semanas transcurridas entre las dos fechas, la prensa internacional public\u00f3 decenas de art\u00edculos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunci\u00f3 p\u00fablicamente la masacre de Minab, Amnist\u00eda Internacional public\u00f3 el informe que identifica el misil Tomahawk estadounidense como probable responsable del ataque a la escuela, ciento veinte parlamentarios dem\u00f3cratas pidieron formalmente al Pent\u00e1gono si Maven hab\u00eda sido utilizado para seleccionar el objetivo. Eran informaciones de dominio p\u00fablico, construidas sobre cadenas documentales primarias. Sostener que la Secretar\u00eda de Estado vaticana, una de las m\u00e1quinas diplom\u00e1ticas m\u00e1s antiguas y mejor informadas de Occidente, no las ha le\u00eddo es una hip\u00f3tesis que la honestidad intelectual obliga a descartar.<\/p>\n<p>Quedan dos hip\u00f3tesis sensatas, y ninguna es neutral. La primera: la curia ha le\u00eddo, ha evaluado, y ha decidido que la bendici\u00f3n de Anthropic vale de todos modos. C\u00e1lculo pol\u00edtico: la operaci\u00f3n confiere a la Iglesia una centralidad simb\u00f3lica en la regulaci\u00f3n global de la inteligencia artificial que justifica, seg\u00fan el c\u00e1lculo, el precio moral del compromiso. La segunda: la curia ha le\u00eddo, ha evaluado, y ha optado por intentar una estrategia de transformaci\u00f3n desde dentro, apostando a que la presi\u00f3n vaticana pueda a largo plazo modificar el comportamiento de Anthropic, desplazando su per\u00edmetro \u00e9tico de las dos l\u00edneas rojas actuales a una l\u00ednea m\u00e1s amplia que incluya el <i>targeting<\/i> militar de extranjeros. Ambas son hip\u00f3tesis leg\u00edtimas de estrategia eclesial. Ninguna de las dos es una elecci\u00f3n inocente.<\/p>\n<p>Antonio Gramsci, en los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i>, describ\u00eda la hegemon\u00eda como el momento en que un grupo dominante logra presentar sus propios intereses como de la sociedad entera, conquistando la adhesi\u00f3n espont\u00e1nea, y no meramente coercitiva, de los grupos subordinados. La Iglesia cat\u00f3lica ha sido, en la historia europea, uno de los principales aparatos de construcci\u00f3n y de legitimaci\u00f3n de la hegemon\u00eda: durante siglos ha proporcionado el marco moral dentro del cual el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico se ha ejercido sin encontrar resistencia. Cuando la Iglesia bendice a un actor, no se limita a expresar una valoraci\u00f3n: le concede un capital simb\u00f3lico que reconfigura el campo de fuerzas[26]. <i>Magnifica Humanitas<\/i> es una operaci\u00f3n de este orden. Se alinea con la facci\u00f3n moderada de Silicon Valley contra la Casa Blanca trumpiana; confiere a la empresa que acaba de armar el <i>targeting<\/i> de una guerra el sello del humanismo cristiano; ofrece un marco \u00e9tico continental a un sujeto que en el plano operativo sigue siendo parte integrante de la arquitectura b\u00e9lica estadounidense.<\/p>\n<p>Se puede trabajar desde dentro para cambiar a un sujeto: es una estrategia leg\u00edtima, a veces eficaz. Pero la condici\u00f3n necesaria para que sea honesta es que el juicio sobre el sujeto sea expl\u00edcito, que la cr\u00edtica preceda a la colaboraci\u00f3n y sea su condici\u00f3n contractual, que la bendici\u00f3n no sea concedida antes de que el cambio haya ocurrido. Ninguna de estas condiciones se cumple en el caso vaticano. No hay en la enc\u00edclica, por lo que se sabe en los avances de prensa, una cr\u00edtica expl\u00edcita a Anthropic por el suministro militar <i>offshore<\/i>. No hay una petici\u00f3n p\u00fablica de extensi\u00f3n de las l\u00edneas rojas m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras estadounidenses. No hay una distinci\u00f3n entre los vigilados ciudadanos estadounidenses y los vigilados ciudadanos iran\u00edes. Hay una bendici\u00f3n preventiva y una colaboraci\u00f3n que de ella se deriva. La Iglesia de Le\u00f3n XIV no est\u00e1 reformando a Anthropic desde dentro: la est\u00e1 legitimando desde fuera. Es una elecci\u00f3n que se puede hacer. Hay que llamarla por su nombre.<\/p>\n<p><b>Italia, de nuevo. Qu\u00e9 cambia ahora<\/b><\/p>\n<p>Albergar a Anthropic en Italia es una oportunidad o una subalternidad, seg\u00fan la calidad de la mesa pol\u00edtica que sepamos construir. No se trata de establecer a qu\u00e9 condiciones acoger a una multinacional de la inteligencia artificial generativa que busca expansi\u00f3n europea. Sino de establecer si nuestro pa\u00eds piensa albergar la infraestructura de c\u00e1lculo de un sujeto que, en el mismo momento del cortejo, alimenta los sistemas de selecci\u00f3n de objetivos de una campa\u00f1a militar con miles de v\u00edctimas civiles documentadas bajo bombas estadounidenses.<\/p>\n<p>No es ret\u00f3rica. Los <i>data centers<\/i> son infraestructuras f\u00edsicas, pero las cargas de trabajo que all\u00ed funcionan son fungibles y geogr\u00e1ficamente deslocalizadas: el mismo servidor puede servir a un <i>chatbot<\/i> <i>consumer<\/i> en B\u00e9lgica y a una consulta de <i>targeting<\/i> en una red clasificada estadounidense. La distinci\u00f3n entre usos civiles y usos militares, en una empresa integrada en la cadena Maven, es una distinci\u00f3n de <i>software<\/i>, no de <i>hardware<\/i>. Albergar los <i>data centers<\/i> de Anthropic en el Mediterr\u00e1neo significa, en t\u00e9rminos concretos, albergar la capacidad de c\u00e1lculo que alimenta tambi\u00e9n el \u00e1mbito operativo militar de la empresa. No hay una l\u00ednea f\u00edsica que separe las dos cosas y Anthropic nunca ha declarado querer trazar una l\u00ednea contractual. Cuando las agencias de seguridad nacional estadounidenses recurren a Claude Gov, la potencia de c\u00e1lculo viene de donde viene, y en muchos casos viene de Europa.<\/p>\n<p>El gobierno italiano se encuentra ante una decisi\u00f3n que no concierne solo a la pol\u00edtica industrial, sino a la pol\u00edtica exterior. Albergar la empresa significa conceder a un sujeto privado transnacional la disponibilidad de una infraestructura nacional que alimenta, tambi\u00e9n, operaciones b\u00e9licas de un aliado. Quien controla la energ\u00eda controla la diplomacia, quien controla las bases controla la jurisdicci\u00f3n, quien controla los nodos de c\u00e1lculo controlar\u00e1, en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, la soberan\u00eda informativa de un pa\u00eds.<\/p>\n<p>La pregunta que se plantea a nuestro gobierno es qui\u00e9n decide sobre qu\u00e9 cargas de trabajo funcionan los <i>data centers<\/i> italianos. La respuesta, en el estado actual de la mesa, es que decide Anthropic, a trav\u00e9s de los contratos que firma en San Francisco. El gobierno italiano acoge las infraestructuras pero no controla las funciones operativas que se ejecutan sobre ellas. No hay autoridad de garant\u00eda sobre las pol\u00edticas de uso. No hay una cadena de responsabilidad italiana sobre los datos que transitan por nuestro territorio para ser procesados y devueltos, eventualmente, a un sistema de <i>targeting<\/i> estadounidense.<\/p>\n<p>Hay una v\u00eda para salir de la subalternidad, y es dura pero practicable: condicionar la entrada de Anthropic en Italia a un protocolo vinculante que excluya el uso de los <i>data centers<\/i> italianos para cualquier funci\u00f3n de <i>targeting<\/i> militar, dondequiera que se produzca, y que instituya una autoridad de control italiana independiente con poderes inspectivos reales sobre las cargas de trabajo clasificadas. Ser\u00eda una posici\u00f3n que devolver\u00eda a nuestro pa\u00eds un margen de iniciativa: significar\u00eda negociar en las condiciones de Roma, no en las de San Francisco. Ser\u00eda, en otros t\u00e9rminos, la traducci\u00f3n contempor\u00e1nea de la lecci\u00f3n de Enrico Mattei: tratar a los grandes sujetos privados transnacionales a precios de mercado y de igual a igual, no como suplicantes agradecidos. \u00bfEst\u00e1 nuestra clase dirigente hoy equipada para una negociaci\u00f3n de este tipo? Dejemos que el lector responda por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><b>Las tres estancias, la misma partida<\/b><\/p>\n<p>Queda cerrar el c\u00edrculo. Las tres estancias del t\u00edtulo son la sala de reuniones de Anthropic en San Francisco, la sala operativa de Maven en el Pent\u00e1gono y el sal\u00f3n de audiencias de Le\u00f3n XIV en el Vaticano. Parecen lugares de naturaleza diversa, gobernados por l\u00f3gicas heterog\u00e9neas, que hablan tres lenguas distintas. Lo parecen. Pero las tres estancias se comunican a trav\u00e9s del mismo protocolo. La primera suministra el modelo. La segunda lo utiliza para conducir la guerra. La tercera lo legitima moralmente ante el mundo. Es una cadena, no un mosaico. Tres sujetos distintos que juntos componen una \u00fanica arquitectura.<\/p>\n<p>La novedad hist\u00f3rica, que vale la pena nombrar con precisi\u00f3n, es que por primera vez en mucho tiempo la legitimaci\u00f3n moral de la t\u00e9cnica b\u00e9lica no pasa ya solo a trav\u00e9s del discurso p\u00fablico de los Estados. Pasa a trav\u00e9s de un sujeto privado (Anthropic), una plataforma militar (Maven, gestionada por otro sujeto privado, Palantir) y una autoridad simb\u00f3lica transnacional que no responde a ning\u00fan electorado (la Santa Sede). Los Estados, en esta arquitectura, hacen su propio oficio: compran, autorizan, conducen. Pero ya no son los directores de su propio relato. El relato lo escriben otros, dentro de la primera estancia, con el modelo suministrado por la tercera.<\/p>\n<p>Cuando el espacio com\u00fan es colonizado por sujetos que no son ni ciudadanos ni representantes de los ciudadanos, sino m\u00e1quinas de acumulaci\u00f3n de poder estructural, la posibilidad misma del juicio pol\u00edtico se reduce. Queda el hecho consumado, la guerra que ya ha sido combatida, la bendici\u00f3n que ya ha sido concedida, la infraestructura que ya ha sido edificada. El ciudadano llega siempre despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Por tanto, antes de decidir c\u00f3mo estar en la mesa, hay que decidir si es la mesa adecuada. La bendici\u00f3n romana, contemplada en el espejo de Teher\u00e1n, ha cambiado de forma. Corresponde a quien mira decidir si sigue mirando la misma. Porque cuando el modelo que bendice el Papa es el mismo que decide qui\u00e9n muere esa noche en Minab, la materia prima ya no es solo abundante. Est\u00e1 sacralizada.<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<p>[1] David Jeans, Mike Stone, \u00abPentagon leverages AI in Iran strikes amid feud with Anthropic\u00bb, <i>The Washington Post<\/i>, 4 de marzo de 2026.<\/p>\n<p>[2] Pete Hegseth, declaraci\u00f3n en X, 27 de febrero de 2026, recogida por Reuters, \u00abTrump administration designates Anthropic supply-chain risk\u00bb, 28 de febrero de 2026.<\/p>\n<p>[3] Carta del diputado Jason Crow y de 120 miembros del Congreso al Secretario de Defensa, 13 de marzo de 2026, referencia a la operaci\u00f3n <i>Epic Fury<\/i>, en la que se pide expl\u00edcitamente cuenta del uso del Maven Smart System en la selecci\u00f3n del objetivo de la escuela Shajareh Tayyebeh. Texto \u00edntegro disponible en el sitio institucional <u><a href=\"https:\/\/crow.house.gov\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">crow.house.gov<\/a><\/u>.<\/p>\n<p>[4] Dhruv Mehrotra, \u00abPentagon Used Anthropic&#8217;s Claude AI and Palantir Maven to Identify 1,000 Targets in Iran Strikes\u00bb, <i>The Defense News<\/i>, 5 de marzo de 2026, basado en la reconstrucci\u00f3n del <i>Washington Post<\/i>.<\/p>\n<p>[5] Anthropic, comunicado conjunto con Palantir Technologies y Amazon Web Services, \u00abAnthropic Partners with Palantir and AWS to Bring Claude to U.S. Defense and Intelligence Customers\u00bb, noviembre de 2024.<\/p>\n<p>[6] Anthropic, comunicado oficial, \u00abIntroducing Claude Gov: Built for National Security\u00bb, junio de 2025.<\/p>\n<p>[7] Cfr. <i>The Washington Post<\/i>, <i>The Wall Street Journal<\/i>, <i>Bloomberg<\/i>, art\u00edculos paralelos del 4-5 de marzo de 2026 sobre la persistencia del uso operativo de Claude dentro de Maven despu\u00e9s de la prohibici\u00f3n presidencial.<\/p>\n<p>[8] Citado en David Jeans, Mike Stone, \u00abPentagon leverages AI in Iran strikes amid feud with Anthropic\u00bb, <i>The Washington Post<\/i>, 4 de marzo de 2026.<\/p>\n<p>[9] Hassan Fartousi, Secretario general de la Comisi\u00f3n iran\u00ed para la UNESCO, declaraci\u00f3n recogida por Al Jazeera, \u00abUNESCO condemns strike on Minab girls&#8217; school\u00bb, 14 de marzo de 2026.<\/p>\n<p>[10] Amnist\u00eda Internacional, \u00abUSA\/Iran: Those responsible for deadly and unlawful US strike on school that killed over 100 children must be held accountable\u00bb, 16 de marzo de 2026, informe firmado basado en im\u00e1genes satelitales, pericias bal\u00edsticas y testimonios recogidos sobre el terreno.<\/p>\n<p>[11] Volker T\u00fcrk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, declaraci\u00f3n en v\u00eddeo al Consejo de Derechos Humanos de Ginebra, 27 de marzo de 2026, fuente OHCHR\/UNTV.<\/p>\n<p>[12] UNESCO, declaraci\u00f3n oficial, \u00abDeadly bombing of Iran primary school \u00aba grave violation of humanitarian law\u00ab\u00bb, 1 de marzo de 2026, UN News.<\/p>\n<p>[13] Cfr. reconstrucci\u00f3n acumulada en <i>The Defense News<\/i>, marzo-abril 2026, y Bloomberg, \u00abMaven Smart System designated DoD Program of Record\u00bb, abril 2026.<\/p>\n<p>[14] Carta de Jason Crow y otros 120 parlamentarios al Secretario de Defensa, 13 de marzo de 2026, texto \u00edntegro, secci\u00f3n 3.<\/p>\n<p>[15] Anthropic, Usage Policies, secci\u00f3n \u00abHigh-Risk Use Cases\u00bb, versi\u00f3n actualizada febrero de 2026, <u><a href=\"https:\/\/anthropic.com\/policies\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">anthropic.com\/policies<\/a><\/u>.<\/p>\n<p>[16] Spencer Ackerman, citado en Maggie Harrison Dupr\u00e9, \u00abUS Military Using Claude to Select Targets in Iran Strikes\u00bb, <i>Futurism<\/i>, 2 de marzo de 2026.<\/p>\n<p>[17] Hannah Arendt, <i>Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/i>, Lumen, Barcelona, 1999 (edici\u00f3n original 1963).<\/p>\n<p>[18] Dario Amodei, intervenci\u00f3n en el Foro Econ\u00f3mico Mundial, Davos, enero de 2026, recogida por Associated Press y retomada por Yahoo Finance en el art\u00edculo \u00abAnthropic&#8217;s CEO stuns Davos with Nvidia criticism\u00bb, 21 de enero de 2026.<\/p>\n<p>[19] Anthropic, \u00abSecuring America&#8217;s Compute Advantage: Anthropic&#8217;s Position on the Diffusion Rule\u00bb, <u><a href=\"https:\/\/anthropic.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">anthropic.com<\/a><\/u>, enero de 2025; cfr. tambi\u00e9n Dario Amodei, Matthew Pottinger, \u00abTrump Can Keep America&#8217;s AI Advantage\u00bb, <i>The Wall Street Journal<\/i>, 6 de enero de 2025.<\/p>\n<p>[20] Giulietto Chiesa, <i>Putinfobia<\/i>, Piemme, Mil\u00e1n, 2016.<\/p>\n<p>[21] La f\u00f3rmula <i>mutual assured disruption<\/i> ha sido utilizada p\u00fablicamente por analistas del Center for Strategic and International Studies (CSIS) y retomada en los congresos del sector Defense Tech a partir de 2024. Cfr. discusiones en los informes CSIS sobre ciberguerra y disuasi\u00f3n digital entre Estados Unidos y China.<\/p>\n<p>[22] La reconstrucci\u00f3n de la captura de Maduro y del papel de Maven est\u00e1 recogida de manera concordante por <i>The Washington Post<\/i> (4 de marzo de 2026), Reuters (5 de marzo de 2026), Business and Human Rights Centre (4 de marzo de 2026).<\/p>\n<p>[23] David Jeans, Mike Stone, \u00abPalantir faces challenge to remove Anthropic from Pentagon&#8217;s AI software\u00bb, Reuters, 5 de marzo de 2026.<\/p>\n<p>[24] Ibid.<\/p>\n<p>[25] Walter Benjamin, <i>Sobre el concepto de historia<\/i>, tesis VII, en <i>Angelus Novus. Ensayos y fragmentos<\/i>, Taurus, Madrid, 2021.<\/p>\n<p>[26] Antonio Gramsci, <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i>, secci\u00f3n sobre la funci\u00f3n de los intelectuales y sobre la hegemon\u00eda cultural, Ediciones Era, M\u00e9xico, 1999.<\/p>\n<p><b>Publicado:<\/b> 03 junio 2026 | <b>Creado:<\/b> 29 mayo 2026 | <b>Fuente:<\/b> DOPPIOZERO<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc629928681\"><\/a> Le\u00f3n, Agust\u00edn y la IA<\/h3>\n<p><strong>por Alessandro Zaccuri<\/strong><\/p>\n<p>Silvestre II, el papa del a\u00f1o mil, era matem\u00e1tico. Competencia a primera vista ins\u00f3lita para un sucesor de Pedro, pero del todo coherente en la perspectiva medieval de la unidad del saber, que no contempla soluci\u00f3n de continuidad entre las disciplinas human\u00edsticas del trivium y las cient\u00edficas del quadrivium. A pesar de ello, a Gerberto de Aurillac (as\u00ed se llamaba en el siglo el pont\u00edfice) no le ha sido ahorrada la leyenda negra del hechicero y nigromante, alimentada en buena parte por el equ\u00edvoco sobre el t\u00e9rmino latino <i>astrologia<\/i>, que en concreto se refiere al estudio de los astros, nuestra \u00abastronom\u00eda\u00bb, y no a la compilaci\u00f3n de hor\u00f3scopos. Entre las obras de Gerberto figura el <i>Libellus de numerorum divisione<\/i>, que es un peque\u00f1o manual para el uso del \u00e1baco. Para hacer cuentas correctamente, se explica, es necesario establecer ante todo qu\u00e9 valor atribuir al <i>digitus<\/i>, que en el lenguaje de la \u00e9poca es la unidad de c\u00e1lculo b\u00e1sica.<\/p>\n<p>Las sugerencias deben tomarse por lo que son, pero no pasa desapercibido que tambi\u00e9n en la formaci\u00f3n de Le\u00f3n XIV la matem\u00e1tica ocupa un lugar relevante. En m\u00e1s de un milenio, lo digital ha cambiado de significado, aunque la etimolog\u00eda del ingl\u00e9s <i>digit<\/i> remita precisamente al <i>digitus<\/i> de las <i>artes liberales<\/i>. En cualquier caso, es todav\u00eda un papa quien se ocupa de ello, y con indiscutible claridad. La impresi\u00f3n que se obtiene de la lectura de la enc\u00edclica <i>Magnifica humanitas<\/i>, la primera promulgada por el pont\u00edfice estadounidense, es en efecto la de una exposici\u00f3n ce\u00f1ida y dif\u00edcilmente discutible.<\/p>\n<p>El tema, como es sabido, es la \u00abcustodia de la persona humana en la \u00e9poca de la inteligencia artificial\u00bb, pero a diferencia de lo que ocurr\u00eda en <i>Laudato si&#8217;<\/i> (la enc\u00edclica de 2015 con la que el papa Francisco puso la cuesti\u00f3n ambiental en el centro del debate eclesial y social) el documento de Prevost evita las referencias directas a la literatura cient\u00edfica y propone un sistema de referencias intencionadamente novecentesco, casi para reafirmar que las contradicciones del siglo corto no se han disuelto en absoluto y, al contrario, pesan a\u00fan sobre nosotros, en modalidades imprevistas pero no por ello menos reconocibles.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las copiosas citas del magisterio de los papas anteriores y de los textos del Concilio Vaticano II, <i>Magnifica humanitas<\/i> llama pues en causa al Romano Guardini de <i>El fin de la \u00e9poca moderna<\/i> (1950) y a la Hannah Arendt de <i>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/i> (1951), el pacifismo evang\u00e9lico de Giorgio La Pira y el testimonio de Viktor Frankl, el psiquiatra vien\u00e9s superviviente de Auschwitz y universalmente conocido como iniciador de la logoterapia. Tambi\u00e9n el fragmento tomado de <i>El Se\u00f1or de los Anillos<\/i>, interpretado de inmediato por los comentaristas como respuesta ni siquiera demasiado impl\u00edcita a las pretensiones de control global ejercidas por los colosos de la tecnolog\u00eda, debe ser reconducido a esta constelaci\u00f3n de sentido. Le\u00f3n XIV atribuye a J.R.R. Tolkien la calificaci\u00f3n de \u00abescritor cat\u00f3lico\u00bb y hace suyas las palabras del mago Gandalf, el h\u00e9roe de la intenci\u00f3n purificada: \u00abNo nos corresponde a nosotros dominar todas las mareas del mundo; nuestra tarea es hacer lo posible por la salvaci\u00f3n de los a\u00f1os en que vivimos, arrancando el mal de los campos que conocemos, a fin de dejar a quienes vendr\u00e1n despu\u00e9s tierra sana y limpia para cultivar\u00bb (<i>Magnifica humanitas<\/i>, n. 213). Combatiente en la Gran Guerra, Tolkien compone su obra maestra sabiendo bien que las insidias de la tecnolog\u00eda no se han agotado con el fin de la segunda guerra mundial. Ser\u00e1 una sutileza, pero la edici\u00f3n de <i>El retorno del rey<\/i> citada en nota por la enc\u00edclica es el libro de bolsillo estadounidense de 1965, que de ah\u00ed a poco ser\u00e1 adoptado como ap\u00f3logo antimilitarista por los contestatarios libertarios de Berkeley. Puede que Peter Thiel y los dem\u00e1s admiradores de Tolkien en clave apocal\u00edptico-tecnocr\u00e1tica hojeen exactamente las mismas p\u00e1ginas, pero desde luego las interpretan de manera muy diferente.<\/p>\n<p>Y luego est\u00e1 Agust\u00edn de Hipona, evocado con sintom\u00e1tica parsimonia por un papa que no pierde ocasi\u00f3n de reivindicar su pertenencia a la familia espiritual agustiniana (Prevost fue prior general de la orden de 2001 a 2013: los escritos de este per\u00edodo est\u00e1n ahora recogidos en un volumen particularmente \u00fatil para la comprensi\u00f3n del actual pontificado, <i>Libri sotto la grazia<\/i>). El pasaje que autoriza a recibir <i>Magnifica humanitas<\/i> como enc\u00edclica plena y prof\u00e9ticamente agustiniana se encuentra en el n. 130, donde Le\u00f3n XIV reproduce una formulaci\u00f3n cl\u00e1sica de <i>La ciudad de Dios<\/i>: \u00abDos amores hicieron dos ciudades: la ciudad terrena el amor de s\u00ed hasta el desprecio de Dios, la ciudad celestial el amor de Dios hasta el desprecio de s\u00ed\u00bb (<i>De civitate Dei<\/i>, XIV.28). La alternativa sugerida en varias ocasiones en la enc\u00edclica deriva de esta contraposici\u00f3n, que en el grandioso tratado de Agust\u00edn es referida posteriormente al disidio primigenio entre Ca\u00edn y Abel, analizado en el libro XV. Las \u00abdos iconos b\u00edblicas\u00bb indicadas por el papa ya al inicio de <i>Magnifica humanitas<\/i> (nn. 7-10) son en cambio el celeb\u00e9rrimo episodio de la torre de Babel (G\u00e9nesis 11,1-9) y la reconstrucci\u00f3n de las murallas de Jerusal\u00e9n por iniciativa de Nehem\u00edas en la \u00e9poca de la cautividad babil\u00f3nica (Nehem\u00edas 1-2). Este \u00faltimo episodio, decididamente menos conocido a nivel popular, es elevado a modelo por el papa. <i>Magnifica humanitas<\/i> no es en efecto una gen\u00e9rica amonestaci\u00f3n contra la inteligencia artificial, que de la enc\u00edclica representa el contexto y solo de consecuencia se convierte en objeto de discusi\u00f3n. \u00abLa primera elecci\u00f3n \u2013 advierte Prevost \u2013 no es entre un \u00abs\u00ed\u00bb o un \u00abno\u00bb a la tecnolog\u00eda, sino entre edificar Babel o reconstruir Jerusal\u00e9n: entre un poder que pretende dominar el cielo y un pueblo que, en presencia de Dios, se pone a trabajar unido para levantar las murallas de la convivencia fraterna\u00bb (n. 9). Como ya en Agust\u00edn, hay que decidir entre un amor y el otro.<\/p>\n<p>En <i>Magnifica humanitas<\/i> no faltan las tomas de posici\u00f3n valientes, empezando por la amplia secci\u00f3n sobre la esclavitud digital (nn. 173-179) y por la expl\u00edcita condena del empleo de la inteligencia artificial con finalidades b\u00e9licas (nn. 197-200). En ambos casos, el reconocimiento de los errores del pasado se transforma en exhortaci\u00f3n a la conciencia hacia el presente, en el marco general de la tensi\u00f3n en acto entre \u00abla cultura del poder y la civilizaci\u00f3n del amor\u00bb (as\u00ed el t\u00edtulo del cap\u00edtulo 5 de la enc\u00edclica, quiz\u00e1 el m\u00e1s rico en implicaciones concretas). M\u00e1s all\u00e1 de estos y otros an\u00e1lisis puntuales, el m\u00e9rito principal de la reflexi\u00f3n de Le\u00f3n XIV est\u00e1 en el rechazo a considerar la inteligencia artificial a la manera de mero instrumento. Se trata de una falacia argumentativa a\u00fan sorprendentemente difusa, mediante la cual se trata de desplazar el problema de la estructura general de la IA a su empleo pr\u00e1ctico, tal vez con el apoyo de alg\u00fan vago y tranquilizador principio deontol\u00f3gico. Aparte de que un instrumento \u2013 en cuanto producto cultural \u2013 nunca es de por s\u00ed indiferente, la inteligencia artificial excede ampliamente todo requisito instrumental y se sit\u00faa m\u00e1s bien en la categor\u00eda del dispositivo, que <i>by design<\/i> tiene la tarea de trazar \u00abprocesos en perpetuo desequilibrio\u00bb (Gilles Deleuze, <i>\u00bfQu\u00e9 es un dispositivo?<\/i>, traducci\u00f3n de Antonella Moscati, Cronopio, N\u00e1poles 2007, p. 11).<\/p>\n<p>Un instrumento, en resumen, hace lo que se espera que haga; un dispositivo hace tambi\u00e9n algo m\u00e1s, a menudo no en correspondencia con las expectativas. \u00abNo podemos considerar la IA moralmente neutra \u2013 advierte en consecuencia <i>Magnifica humanitas<\/i> \u2013. En realidad, todo artefacto t\u00e9cnico lleva consigo elecciones y prioridades: lo que mide, lo que ignora, lo que optimiza y el modo en que clasifica a personas y situaciones. Si un sistema es concebido o empleado de modo que trate algunas vidas como menos dignas, o que las excluya sin posibilidad de apelaci\u00f3n, no es un simple instrumento \u201cpara usar bien\u201d: introduce ya un criterio que contradice la dignidad inalienable de la persona. Por eso, el discernimiento \u00e9tico no puede limitarse a preguntar si usamos un cierto sistema para un fin bueno o malo, sino que debe tambi\u00e9n preguntarse c\u00f3mo es dise\u00f1ado y qu\u00e9 idea de persona y de sociedad resulta inscrita en los datos y en los modelos que lo gu\u00edan\u00bb (n. 104).<\/p>\n<p>Estamos en el coraz\u00f3n de la enc\u00edclica, y es un coraz\u00f3n intencionadamente pol\u00edtico, en el sentido de que Le\u00f3n XIV se cuida de ilustrarlo a trav\u00e9s de la vasta s\u00edntesis de la Doctrina social de la Iglesia en su recorrido desde la <i>Rerum novarum<\/i> (1891) hasta hoy. Entregada al cap\u00edtulo 1 de <i>Magnifica humanitas<\/i>, esta recapitulaci\u00f3n program\u00e1tica es mucho m\u00e1s que un resumen en beneficio de quienes mientras tanto se hubieran distra\u00eddo, pero puede ser utilizada sin problemas como repaso. Tal vez tambi\u00e9n para no sorprenderse ya de que los papas entiendan incluso de matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p><b>Publicado:<\/b> 06 junio 2026 | <b>Creado:<\/b> 02 junio 2026 | <b>Fuente: <\/b>La Bottega del Barbieri<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc528859349\"><\/a> Magnifica humanitas laus fallaciarum<\/h3>\n<p><strong>por jolek78<\/strong><\/p>\n<p>[&#8230;] desmontar las falacias de un texto que en parte comparto es, me parece, la manera m\u00e1s seria de respetarlo<\/p>\n<p>La enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV <i>Magnifica Humanitas<\/i> sali\u00f3 el 15 de mayo, y en el plazo de una semana ya hab\u00eda le\u00eddo m\u00e1s o menos todos los elogios posibles. Los cat\u00f3licos de izquierda (l\u00e9ase: catocomunistas) la han celebrado por el anticapitalismo expl\u00edcito; los cr\u00edticos de la tecnolog\u00eda (l\u00e9ase: <b>tecnosc\u00e9pticos<\/b>) por la advertencia sobre las Big Tech; los peri\u00f3dicos generalistas por las citas <i>pop<\/i> \u2013 Tolkien, Beethoven, <i>La lista de Schindler<\/i>; incluso alg\u00fan ateo declarado, por ah\u00ed en las redes sociales, se ha quitado el sombrero ante la lucidez con que un Papa nombra la concentraci\u00f3n de poder computacional en manos de unos pocos. En la presentaci\u00f3n, en el Aula del S\u00ednodo, se sentaba entre los ponentes <b>Chris Olah<\/b>, cofundador de <b>Anthropic<\/b> y responsable de la investigaci\u00f3n sobre la interpretabilidad de la IA. No es un detalle: es la firma de un documento que quiere ser tomado en serio tambi\u00e9n por quienes los modelos los construyen realmente.<\/p>\n<p>De alabanzas, en fin, he le\u00eddo suficientes. Yo, sin embargo, quiero hacer el <b>ejercicio opuesto.<\/b><\/p>\n<p>No porque <i>Magnifica Humanitas<\/i> sea un mal texto \u2013 es m\u00e1s bien notable, y es precisamente por eso que merece ser tratado como un argumento y no como una homil\u00eda. Quiero leerla como se lee una demostraci\u00f3n: siguiendo los pasos uno por uno, y deteni\u00e9ndome en los puntos donde el razonamiento se rompe (a menudo). Aviso de una cosa, por honestidad, ya que es la regla de la casa: en buena parte del diagn\u00f3stico estoy de acuerdo. El an\u00e1lisis del poder tecnol\u00f3gico privado \u2013 los actores transnacionales con recursos superiores a los de muchos gobiernos, la opacidad de los algoritmos, los datos como bien com\u00fan sustra\u00eddo a la colectividad, el trabajo invisible y explotado que alimenta los modelos \u2013 es algo que firmar\u00eda ma\u00f1ana. El blanco de esta pieza no es la pol\u00edtica de la enc\u00edclica. Es su l\u00f3gica. Y <b>desmontar las falacias<\/b> de un texto que en parte comparto es, me parece, la manera m\u00e1s seria de respetarlo.<\/p>\n<p>Una nota de m\u00e9todo antes de empezar. La enc\u00edclica cuenta doscientos cuarenta y cinco p\u00e1rrafos, y la palabra \u00ab<b>dignidad\u00bb<\/b>\u00a0aparece en ella ciento una veces. No es un tic estil\u00edstico: es la clave de b\u00f3veda de todo el edificio. Y las claves de b\u00f3veda, en un razonamiento, son exactamente los puntos que deben ser probados primero \u2013 porque si cede esa, cede todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p><b>Primera grieta<\/b><\/p>\n<p>Todo el documento se apoya en dos im\u00e1genes b\u00edblicas contrapuestas: la torre de Babel y la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n bajo Nehem\u00edas. Por un lado la construcci\u00f3n soberbia, la uniformidad que aplana, el dominio que deshumaniza; por otro, el trabajo compartido, cada uno con su tramo de muro, la comuni\u00f3n. Le\u00f3n XIV lo dice de modo expl\u00edcito en el p\u00e1rrafo 9: \u00abla primera elecci\u00f3n no es entre un \u201cs\u00ed\u201d o un \u201cno\u201d a la tecnolog\u00eda, sino entre edificar Babel o reconstruir Jerusal\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>Es una imagen potent\u00edsima, y funciona muy bien como ret\u00f3rica. Como l\u00f3gica, es un <b>falso dilema<\/b> \u2013 la m\u00e1s cl\u00e1sica de las falacias: presentar como exhaustivas dos \u00fanicas opciones cuando existen otras. Pero la trampa verdadera no est\u00e1 en la bifurcaci\u00f3n en s\u00ed. Est\u00e1 en c\u00f3mo se define Babel. En el p\u00e1rrafo 7 se lee que la torre es \u00abuna obra concebida sin referencia a Dios\u00ab. Tengan en mente esta frase, porque hace todo el trabajo sucio. Si Babel es por definici\u00f3n el proyecto construido sin Dios, entonces cualquier empresa colectiva laica \u2013 cualquier intento inmanente, horizontal, ateo de construir un mundo m\u00e1s justo \u2013 cae en Babel no por sus resultados, sino por su premisa. El dado est\u00e1 trucado antes del lanzamiento. No se est\u00e1 eligiendo entre dominio y fraternidad: se est\u00e1 eligiendo entre \u00ab<b>con Dios\u00ab<\/b> y \u00abs<b>in Dios<\/b>\u00ab, disfrazado de elecci\u00f3n \u00e9tica.<\/p>\n<p>El problema es que la Jerusal\u00e9n de Nehem\u00edas desmiente a la enc\u00edclica misma. Relean el p\u00e1rrafo 8: la ciudad renace \u00aba trav\u00e9s de la responsabilidad compartida de todo el pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y j\u00f3venes\u00bb, cada uno con su pedazo de muro, escuchando los miedos, coordinando los esfuerzos. Quitado el marco teol\u00f3gico, es la descripci\u00f3n exacta del mutualismo. Es la autoorganizaci\u00f3n desde abajo, la ayuda rec\u00edproca, la cooperaci\u00f3n federada que cualquiera que haya frecuentado el pensamiento libertario reconoce a primera vista. La \u00abv\u00eda de Nehem\u00edas\u00bb no necesita al Se\u00f1or en el centro para funcionar: necesita gente que se f\u00eda lo suficiente como para confiarse un tramo de muro cada uno. Que es exactamente lo que hacen las comunidades del <i>software<\/i> libre, las redes descentralizadas, los proyectos <i>commons<\/i> \u2013 sin rezar a nadie. La enc\u00edclica describe el modelo, admira su funcionamiento, y luego insiste en que sin Dios ese modelo ser\u00eda Babel. No lo demuestra. Lo postula.<\/p>\n<p>Hay una<b> tercera ciudad<\/b>, la que el texto cancela por definici\u00f3n en lugar de por argumento: la ciudad construida juntos, desde abajo, sin el cielo que alcanzar y sin nadie a quien pedir permiso. Da la casualidad de que es la ciudad que algunos de nosotros tratamos de construir desde hace tiempo.<\/p>\n<p><b>Segunda grieta<\/b><\/p>\n<p>Venimos a la clave de b\u00f3veda, la de las ciento una ocurrencias. El pivote antropol\u00f3gico de la enc\u00edclica es el concepto de \u00abdignidad ontol\u00f3gica\u00bb, expuesto en los p\u00e1rrafos 52 y 53. Es la dignidad que pertenece a todo ser humano \u00absimplemente por el hecho de existir, de haber sido querido, creado y amado por Dios\u00bb. Una dignidad llamada \u00abinfinita\u00bb \u2013 retomando la declaraci\u00f3n <i>Dignitas infinita<\/i> de 2024 \u2013 porque \u00abinfinito es el amor de Dios que lo llama a la amistad con \u00c9l\u00bb.<\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos en la estructura del argumento, porque es un c\u00edrculo perfecto. Los seres humanos tienen dignidad infinita; la dignidad es infinita porque Dios los ama con amor infinito; y sabemos que vale para todos porque todos son creados por Dios. Y he aqu\u00ed: la conclusi\u00f3n est\u00e1 dentro de la premisa. Es una <b>petici\u00f3n de principio<\/b> de manual: para aceptar el fundamento hay que haber aceptado ya exactamente lo que el fundamento deber\u00eda demostrar, es decir, la existencia y el amor de ese Dios. Para un creyente es coherente, y est\u00e1 muy bien. Pero el documento se dirige \u2013 p\u00e1rrafo 16 \u2013 \u00aba todos los hombres y mujeres de buena voluntad\u00bb, pretendiendo una validez universal que su propia fundaci\u00f3n le niega.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la enc\u00edclica hace una jugada inteligente, y hay que reconocerlo. En el p\u00e1rrafo 56 invierte la acusaci\u00f3n: sin un fundamento metaf\u00edsico s\u00f3lido, dice, los derechos humanos se vuelven negociables, y \u00abderechos hoy considerados intocables, en el futuro, terminen por ser puestos en discusi\u00f3n o negados por quienes detentan el poder\u00bb. Es un argumento consecuencialista \u2013 si no hay Dios, los derechos se derrumban \u2013 usado para apuntalar una tesis que se querr\u00eda en cambio deontol\u00f3gica. Pero es doblemente fr\u00e1gil.<\/p>\n<p><b>Primero<\/b>: es en s\u00ed mismo un argumento sobre las consecuencias, no sobre el fundamento; me est\u00e1 diciendo que me conviene creer, no que es verdad. <b>Segundo<\/b>, y m\u00e1s importante: es simplemente falso que sin metaf\u00edsica los derechos queden sin tierra bajo los pies. El contractualismo, la \u00e9tica de la reciprocidad, la consideraci\u00f3n moral fundada en la capacidad de sentir y de sufrir \u2013 todas fundan la dignidad sobre bases intersubjetivas y verificables, sin necesidad de postular un creador. Se puede discutir cu\u00e1l es la mejor. Pero existen, funcionan, y resisten.<\/p>\n<p>La enc\u00edclica sin embargo ya ha pensado en c\u00f3mo neutralizarlas. En el p\u00e1rrafo 133, quien funda sus propios valores en la sola raz\u00f3n humana es descrito como el \u00abhombre moderno err\u00f3neamente convencido de ser el \u00fanico autor de s\u00ed mismo\u00bb, v\u00edctima de \u00abuna presunci\u00f3n, consecuencia del cierre ego\u00edsta en s\u00ed mismo\u00bb. Traducido: la refutaci\u00f3n laica no es refutada, sino diagnosticada como pecado de soberbia. Es un modo elegante de no tener que responder.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda objetar que la enc\u00edclica, en otros lugares, concede a la raz\u00f3n llegar por s\u00ed sola: en el p\u00e1rrafo 56 admite que la raz\u00f3n, interrog\u00e1ndose sobre la naturaleza humana, \u00abes capaz de descubrir valores que valen para todos\u00bb. Pero es una concesi\u00f3n envenenada. Esa \u00ab<b>naturaleza humana\u00bb<\/b>\u00a0con los valores objetivos ya inscritos dentro no es un dato laico neutro: es en s\u00ed misma una construcci\u00f3n metaf\u00edsica, la ley natural que se presenta como evidencia. Y hay algo peor, porque la raz\u00f3n es admitida a descubrir esos valores solo si llega a la conclusi\u00f3n correcta. Cuando no llega \u2013 cuando funda la dignidad sobre bases propias, sin creador \u2013 salta el p\u00e1rrafo 133 y esa misma raz\u00f3n se convierte en \u00ab<b>presunci\u00f3n\u00bb<\/b>. Tienes permiso para razonar, con la condici\u00f3n de que razones como ellos. No es un fundamento compartido: es un fundamento confesional con una puerta de servicio que se cierra en cuanto pruebas a salir por otro lado.<\/p>\n<p><b>Tercera grieta<\/b><\/p>\n<p>La descripci\u00f3n t\u00e9cnica de los p\u00e1rrafos 98 y 99 es sorprendentemente precisa. La idea de que los modelos modernos sean \u00abm\u00e1s \u201ccultivados\u201d que \u201cconstruidos\u201d\u00bb, que los desarrolladores \u00ab<b>crean una arquitectura sobre la cual la IA crece\u00bb<\/b>, y que \u00abaspectos cient\u00edficos fundamentales \u2013 como las representaciones internas y los procesos computacionales de estos sistemas \u2013 permanecen por el momento desconocidos\u00bb es simplemente verdadera, y es lenguaje de interpretabilidad mecanicista, no de teolog\u00eda. Sobre esto, ninguna objeci\u00f3n: es lo m\u00e1s honesto del documento.<\/p>\n<p>El problema llega inmediatamente despu\u00e9s, cuando la descripci\u00f3n correcta es usada para una jugada incorrecta. En el p\u00e1rrafo 99 se establece que hay que \u00abevitar el equ\u00edvoco de equiparar esta \u201cinteligencia\u201d a la humana\u00bb, porque los sistemas \u00abno viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no maduran en la relaci\u00f3n\u00bb, y sobre todo \u00abno entienden lo que producen\u00bb. Hasta aqu\u00ed es una definici\u00f3n defendible. Pero es empleada para expresar un paradigma blindado: cualquier cosa que una m\u00e1quina haga, por muy sofisticada que sea, \u00ab<b>no ser\u00e1 nunca verdadera inteligencia\u00bb<\/b>\u00a0porque le falta el horizonte \u00abafectivo, relacional y espiritual\u00bb. Cada contraejemplo es excluido redefiniendo el t\u00e9rmino de modo que sea inaccesible por construcci\u00f3n. La capacidad de c\u00e1lculo est\u00e1, la sofisticaci\u00f3n est\u00e1, la utilidad est\u00e1 \u2013 pero el alma no, y el alma es precisamente lo que se hab\u00eda decidido de antemano que la m\u00e1quina no pudiera tener. La conclusi\u00f3n estaba ya en las definiciones. N\u00f3tese que no estoy sosteniendo que los modelos sean conscientes: estoy diciendo que un argumento que hace su propia tesis infalsificable <b>no es un argumento<\/b>, es una definici\u00f3n enmascarada.<\/p>\n<p>Hay luego un coste que esta jugada hace pagar al texto, y es el m\u00e1s serio. Esos verbos \u2013 entender, conocer, crear \u2013 la enc\u00edclica los usa como si su significado fuera fijo y pac\u00edfico, por un lado la m\u00e1quina que no los merece, por otro lo humano que los posee de derecho. Pero es exactamente lo que hoy ya no es pac\u00edfico. Estos sistemas est\u00e1n poniendo bajo presi\u00f3n los paradigmas con que definimos el conocimiento, la creatividad y la relaci\u00f3n, y los cient\u00edficos que los estudian lo saben muy bien. Si \u00abcomprender\u00bb significa algo para una m\u00e1quina es una cuesti\u00f3n abierta: hay quien sostiene que para predecir la palabra siguiente con exactitud es necesario construirse una forma de comprensi\u00f3n, y est\u00e1 el experimento de Othello-GPT \u2013 un modelo entrenado solo sobre transcripciones de partidas, nunca sobre las reglas, que en su interior ha desarrollado espont\u00e1neamente una representaci\u00f3n del tablero de ajedrez.<\/p>\n<p>Sobre la creatividad la confusi\u00f3n es incluso c\u00f3mica: un test psicom\u00e9trico sit\u00faa a los modelos en el uno por ciento m\u00e1s alto por originalidad, otro los encuentra carentes precisamente en originalidad \u2013 se\u00f1al de que ni siquiera sabemos medir el l\u00edmite que pretendemos trazar. Y que las m\u00e1quinas nos est\u00e1n cambiando el modo de pensar lo dice la investigaci\u00f3n sobre <i>cognitive offloading<\/i>: quien delega m\u00e1s en la IA muestra capacidades de pensamiento cr\u00edtico m\u00e1s bajas. Sobre esto la enc\u00edclica tiene raz\u00f3n, en el p\u00e1rrafo 100 lo dice casi con las mismas palabras. Pero es precisamente aqu\u00ed donde el texto se muerde la cola: un <b>loro estoc\u00e1stico<\/b> no plantea la pregunta sobre qu\u00e9 significa entender \u2013 estos sistemas s\u00ed. Es un fen\u00f3meno que nos obliga a repensar qu\u00e9 sean conocimiento y creatividad, y una cuesti\u00f3n de este tipo no se liquida con una definici\u00f3n dada por sentada.<\/p>\n<p><b>Cuarta grieta<\/b><\/p>\n<p>La falacia m\u00e1s refinada de todo el texto est\u00e1 en los p\u00e1rrafos que van del 126 al 128. La enc\u00edclica afronta el transhumanismo \u2013 la promesa de una superaci\u00f3n t\u00e9cnica de los l\u00edmites humanos \u2013 y le opone su propio \u00abm\u00e1s que humano\u00bb: la gracia, la elevaci\u00f3n operada por Dios en Cristo, el \u00abtrascenderse a s\u00ed mismo\u00bb que \u00absupera la capacidad de la naturaleza\u00bb. Citando el 128: \u00abllegamos a ser plenamente humanos cuando somos m\u00e1s que humanos, cuando permitimos a Dios conducirnos m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos\u00bb.<\/p>\n<p>Es un equ\u00edvoco, en el sentido t\u00e9cnico: la misma etiqueta \u2013 \u00abm\u00e1s que humano\u00bb \u2013 es aplicada a dos cosas radicalmente inconmensurables, y las dos cosas son luego presentadas como si compitieran en el mismo mercado. Por un lado el potenciamiento tecnol\u00f3gico, medible, en l\u00ednea de principio verificable. Por otro la transformaci\u00f3n por gracia, que es un acto de fe no verificable por definici\u00f3n. La enc\u00edclica descalifica al primero como <b>ilusi\u00f3n prometeica<\/b> \u2013 la autosuficiencia que imita la salvaci\u00f3n \u2013 y propone el segundo como la trascendencia \u00abaut\u00e9ntica\u00bb. Pero para quien est\u00e1 fuera del recinto de la fe, son dos afirmaciones del mismo tipo: dos promesas de superaci\u00f3n, ninguna de las dos demostrada.<\/p>\n<p>Y no es una forzadura m\u00eda poner las dos cosas en competencia: es el texto quien lo hace. Es la enc\u00edclica quien reutiliza la misma f\u00f3rmula \u2013 \u00ab<b>m\u00e1s que humano\u00bb<\/b> \u2013 para la gracia; es ella quien presenta el deseo de superaci\u00f3n interceptado por el transhumanismo como una sed aut\u00e9ntica a la que solo la trascendencia divina dar\u00eda la respuesta \u00abverdadera\u00bb. Una vez que has establecido que la necesidad es la misma y que solo una de las dos ofertas es leg\u00edtima, la competencia la has declarado t\u00fa.<\/p>\n<p>A m\u00ed solo me queda notar que las dos ofertas no son del mismo orden: una promete algo <b>medible<\/b>, la otra algo que solo se puede <b>creer<\/b>. Tratar una como fantas\u00eda y la otra como realidad no es el resultado de un argumento. Es el presupuesto del que el argumento parte: te convenzo de que la pseudotrascendencia del adversario es <b>vac\u00eda<\/b>, y mientras tanto te vendo la m\u00eda como <b>plena<\/b>.<\/p>\n<p><b>Quinta grieta<\/b><\/p>\n<p>Los p\u00e1rrafos del 118 al 120 contienen el pasaje m\u00e1s po\u00e9tico de la enc\u00edclica, y es precisamente por eso el m\u00e1s insidioso. La tesis es que \u00ablo humano no florece a pesar del l\u00edmite, sino a menudo a trav\u00e9s del l\u00edmite\u00bb: la enfermedad, la vejez, la vulnerabilidad, el sufrimiento no son defectos a corregir sino lugares en los que lo humano madura.<\/p>\n<p>Hay una verdad psicol\u00f3gica innegable, aqu\u00ed: a veces del sufrimiento nace sabidur\u00eda, del fracaso un crecimiento. Pero observen el deslizamiento. Se parte de una afirmaci\u00f3n descriptiva \u2013 del sufrimiento a veces deriva valor \u2013 y se aterriza en una normativa: por tanto, reducir t\u00e9cnicamente el l\u00edmite es <i>hybris<\/i>, es la \u00absalvaci\u00f3n puramente t\u00e9cnica\u00bb que hay que rechazar. Es la<b> falacia naturalista<\/b>, pero invertida: del hecho de que la finitud puede generar bien, se deduce que intervenir para atenuarla sea moralmente sospechoso. Pero \u00abel sufrimiento a veces ense\u00f1a\u00bb no implica en modo alguno \u00abpor tanto no debemos combatirlo\u00ab. De la constataci\u00f3n de un hecho no se sigue un deber.<\/p>\n<p>Y en el p\u00e1rrafo 120 est\u00e1 la joya que lo dice todo: \u00abpara suprimir totalmente el dolor habr\u00eda que, en el fondo, apagar tambi\u00e9n el amor y el deseo\u00bb. En honor del texto, hay que decir que la enc\u00edclica no niega en absoluto el deber de curar: el mismo p\u00e1rrafo 118 reconoce que \u00abes un deber tratar de eliminar el sufrimiento\u00bb. El punto entonces no es si intervenir, sino d\u00f3nde pasa el l\u00edmite entre la intervenci\u00f3n leg\u00edtima y la \u00abpresunci\u00f3n\u00bb que hay que condenar. Y ese l\u00edmite la enc\u00edclica lo traza sin darnos un criterio: la aspirina s\u00ed, la hibridaci\u00f3n no, pero en medio? Qui\u00e9n decide cu\u00e1ndo curar se convierte en profanar? Entre la aspirina y la carga de la mente en una nube hay un <i>continuum<\/i> largo como una vida \u2013 anestesia, vacunas, pr\u00f3tesis, antidepresivos, gafas \u2013 y sin un criterio no arbitrario ese l\u00edmite sigue siendo una decisi\u00f3n, no una deducci\u00f3n. Vale la pena recordar, <i>en passant<\/i>, que es exactamente la l\u00f3gica del \u00abl\u00edmite natural que no debe ser profanado\u00bb la que ha sido hist\u00f3ricamente usada contra la anestesia obst\u00e9trica, la anticoncepci\u00f3n, la procreaci\u00f3n asistida. Cada vez, el l\u00edmite de hoy era sagrado hasta que alguien lo superaba; y al d\u00eda siguiente nadie so\u00f1aba ya con volver a ponerlo en discusi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Sexta grieta<\/b><\/p>\n<p>Esta es menos una falacia singular que la estructura portante de dos cap\u00edtulos enteros. Los cap\u00edtulos primero y segundo \u2013 del p\u00e1rrafo 28 al 89 \u2013 son una larga cadena de citas: Le\u00f3n XIII, P\u00edo XI, P\u00edo XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco. Cada tesis est\u00e1 anclada a un predecesor, en una l\u00ednea que se autoalimenta.<\/p>\n<p>Hay que decirlo con precisi\u00f3n, porque aqu\u00ed es f\u00e1cil errar el golpe: dentro del sistema cat\u00f3lico, la continuidad del Magisterio no es una falacia, es el criterio. Para un creyente, el hecho de que una doctrina haya sido sostenida coherentemente por ocho pont\u00edfices en unos ciento cincuenta a\u00f1os es un argumento leg\u00edtimo, porque la autoridad de esa tradici\u00f3n es una premisa aceptada. El problema nace en el momento exacto en que la enc\u00edclica sale del recinto y se dirige a todos \u2013 creyentes y no \u2013 <b>pretendiendo validez universal<\/b>. All\u00ed el <i>argumentum ad verecundiam<\/i> se vuelve visible: la cadena de citas vale como prueba solo para quien reconoce la autoridad de la cadena. Para todos los dem\u00e1s es un c\u00edrculo que se cierra sobre s\u00ed mismo, imponente cuanto se quiera, pero autorreferencial. Ocho papas que se dan la raz\u00f3n mutuamente no constituyen una prueba para quien no reconoce a ninguno de los ocho el derecho a pronunciarse.<\/p>\n<p><b>Agua para su propio molino<\/b><\/p>\n<p>Queda la pregunta que me hac\u00eda al principio: \u00bfes simplemente \u00abllevar agua al molino de la Iglesia\u00bb, o hay algo m\u00e1s?<\/p>\n<p>Es agua al molino en el sentido estructural del t\u00e9rmino, y se ve a simple vista una vez que has aislado seis (probablemente hay m\u00e1s) grietas. El esquema es siempre el mismo, repetido cap\u00edtulo tras cap\u00edtulo: un diagn\u00f3stico laico compartible \u2013 el poder tecnocr\u00e1tico, la explotaci\u00f3n, la deshumanizaci\u00f3n algor\u00edtmica \u2013 canalizado hacia una terapia confesional no negociable. Diagn\u00f3stico que firmar\u00eda, pero es una soluci\u00f3n que no puedo aceptar sin antes aceptar la premisa teol\u00f3gica. El quinto cap\u00edtulo, sobre la guerra, repite en sus l\u00edneas generales la estructura binaria de la introducci\u00f3n: \u00ab<b>cultura del poder\u00bb<\/b>\u00a0contra \u00ab<b>civilizaci\u00f3n del amor\u00bb<\/b>, Babel contra Jerusal\u00e9n con otros nombres. La m\u00e1quina ret\u00f3rica es la misma, engrasada e incansable.<\/p>\n<p>Pero ser\u00eda miope detenerse aqu\u00ed, y me niego a hacerlo por tres razones.<\/p>\n<p><b>La primera<\/b> es que el diagn\u00f3stico es s\u00f3lido, y como tal hace de la enc\u00edclica una aliada t\u00e1ctica. Cuando Le\u00f3n XIV escribe, en el p\u00e1rrafo 108, que \u00abpeque\u00f1os grupos muy influyentes pueden orientar informaci\u00f3n y consumos, condicionar procesos democr\u00e1ticos e incidir en las din\u00e1micas econ\u00f3micas en su propio beneficio\u00bb, est\u00e1 diciendo algo verdadero y lo est\u00e1 diciendo desde el p\u00falpito m\u00e1s escuchado del planeta. Cuando, en el 109, reconoce \u00abel trabajo invisible, a menudo explotado, que alimenta los modelos algor\u00edtmicos\u00bb \u2013 los etiquetadores de datos del Sur global pagados una miseria para entrenar a nuestros <i>chatbots<\/i> \u2013 est\u00e1 haciendo cr\u00edtica materialista, no catecismo. En este terreno estamos del mismo lado de la barricada.<\/p>\n<p><b>La segunda<\/b> es que hay al menos un punto en que la enc\u00edclica sale de su propio molino y aplica sus principios a s\u00ed misma. En el p\u00e1rrafo 89 se habla de \u00abescucha de las v\u00edctimas de abusos espirituales, econ\u00f3micos, institucionales, sexuales, de poder, de conciencia\u00bb dentro de la Iglesia, con \u00abel reconocimiento del da\u00f1o, la justa reparaci\u00f3n y la prevenci\u00f3n\u00bb. Es poco, es tarde, y est\u00e1 escrito en el lenguaje afelpado de la Curia. Pero es dial\u00e9cticamente honesto: no es agua al molino admitir las propias estructuras de pecado, y es justo dar cuenta de ello \u2013 aunque sabiendo que una voz en una lista no es todav\u00eda una rendici\u00f3n de cuentas, y vuelvo a ello al final.<\/p>\n<p><b>La tercera<\/b> es que detr\u00e1s del documento hay una operaci\u00f3n de poder real, y para nada ingenua. En un vac\u00edo regulatorio global sobre la IA \u2013 donde los Estados renquean y la sociedad civil lucha por encontrar voz \u2013 la Iglesia se presenta a llenar el espacio como autoridad moral planetaria. Lo hace, inteligentemente, aline\u00e1ndose contra el poder privado de las Big Tech, lo que la hace atractiva para cualquiera que critique ese poder. Es, a su manera, una jugada de manual: ocupar un terreno que otros han dejado desguarnecido. Que luego sea un terreno sobre el que tambi\u00e9n nosotros querr\u00edamos construir algo \u2013 un gobierno colectivo de la t\u00e9cnica, los datos como <i>commons<\/i>, el ralentizaci\u00f3n all\u00ed donde todo acelera \u2013 es precisamente lo que hace a la enc\u00edclica tan resbaladiza. Coincide contigo en el destino durante cinco sextos del viaje, y luego en el \u00faltimo cruce gira por un solo lado.<\/p>\n<p><b>Conclusiones<\/b><\/p>\n<p>Cada falacia que he enumerado, tomada por separado, podr\u00eda ser un tropiezo. Tomadas juntas, <b>dibujan un m\u00e9todo.<\/b> No son errores de un razonamiento descuidado: son dispositivos de un razonamiento muy cuidadoso, y cada uno cumple la misma funci\u00f3n precisa. Sirven para hacer converger un diagn\u00f3stico que el lector laico comparte hacia una conclusi\u00f3n que, sin la <b>premisa sobre Dios<\/b>, no tendr\u00eda ninguna obligaci\u00f3n de aceptar. El falso dilema cierra de antemano las alternativas; la petici\u00f3n de principio sobre la dignidad hace de la fe el \u00fanico fundamento admisible; la equivocaci\u00f3n sobre el \u00abm\u00e1s que humano\u00bb descalifica toda trascendencia competidora; la falacia naturalista transforma el l\u00edmite en deber; la apelaci\u00f3n a la autoridad cierra el c\u00edrculo. <b>Quitado Dios, el argumento no resiste<\/b> \u2013 y est\u00e1 construido a prop\u00f3sito para que t\u00fa, para hacerlo resistir, tengas que volver a poner a Dios.<\/p>\n<p>Esto no lo convierte en un mal documento. Lo convierte en un documento de parte que finge no serlo, que es cosa distinta. <i>Magnifica Humanitas<\/i> es buena sociolog\u00eda, magn\u00edfica ret\u00f3rica, y l\u00f3gica que cojea exactamente \u2013 y solo \u2013 en los puntos donde se necesita hacer entrar lo sobrenatural. La parte t\u00e9cnica sobre la IA, escrita con la contribuci\u00f3n de quienes los modelos los estudian realmente, es la m\u00e1s s\u00f3lida y la menos eclesial. La parte antropol\u00f3gica, sobre la que se apoya todo lo dem\u00e1s, es la m\u00e1s fr\u00e1gil. No es casual: es donde el texto debe hacer el trabajo que m\u00e1s le importa.<\/p>\n<p>Como <b>ateo<\/b> que comparte la mitad de las premisas y <b>ninguna de las conclusiones<\/b>, queda la misma pregunta que me hago cada vez que alguien me describe una ciudad justa y luego me explica que no puedo construirla sin su dios. Citando a Eric Raymond, yo el Bazar \u2013 y no la Catedral \u2013 lo he visto funcionar. Lo he visto funcionar en el <i>software<\/i> libre, en las redes que no tienen un due\u00f1o, en las comunidades que se sostienen sobre la ayuda rec\u00edproca. Lo he visto funcionar \u00abtambi\u00e9n\u00bb sin dios. La pregunta que dejo abierta, entonces, es simple: si el muro lo levantamos igual, cada uno con su pedazo, escuch\u00e1ndonos y confi\u00e1ndonos \u2013 \u00bfqui\u00e9n ha dicho que en el centro tenga que haber por fuerza alguien all\u00e1 arriba? \u00bfY si nos di\u00e9ramos cuenta de que se sosten\u00eda muy bien tambi\u00e9n sin \u00e9l?<\/p>\n<p><b>Peque\u00f1a posdata:<\/b> alguien objetar\u00e1 que la enc\u00edclica tiene coraje: pide perd\u00f3n por el retraso con que la Iglesia conden\u00f3 la esclavitud. Cierto. Pero es el perd\u00f3n m\u00e1s c\u00f3modo que hay \u2013 por una culpa de dieciocho siglos atr\u00e1s, que no roza a ning\u00fan obispo viviente. Sobre los abusos de hoy sigue siendo una l\u00ednea, una voz en una lista de seis en el p\u00e1rrafo 89. Por eso insisto: alinearse contra el tecnocapitalismo, la inteligencia artificial y el transhumanismo es hoy un posicionamiento social y pol\u00edtico muy inteligente que hacer, pero realmente muy poco valiente. Si puedo aconsejar a Le\u00f3n XIV algo realmente valiente, que pruebe a escribir una enc\u00edclica entera contra la pederastia en la iglesia cat\u00f3lica. Me ofrecer\u00e9 gustoso como primer lector.<\/p>\n<p><b>Fuentes y profundizaciones<\/b><\/p>\n<p><b>El documento<\/b><\/p>\n<p class=\"western\">\u2013 Le\u00f3n XIV (2026). Carta Enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i> sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. Texto \u00edntegro.<\/p>\n<p class=\"western\">\u2013 Dicasterio para la Doctrina de la Fe (2024). Declaraci\u00f3n <i>Dignitas infinita<\/i> sobre la dignidad humana.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>La tradici\u00f3n citada (para orientarse en la cadena magisterial)<\/b><\/p>\n<p class=\"western\">\u2013 Le\u00f3n XIII (1891). <i>Rerum novarum<\/i>.<br \/>\n\u2013 Concilio Vaticano II (1965). Constituci\u00f3n pastoral <i>Gaudium et spes<\/i>.<br \/>\n\u2013 Francisco (2015). <i>Laudato si&#8217;<\/i>.<br \/>\n\u2013 Francisco (2020). <i>Fratelli tutti<\/i>.<\/p>\n<p><b>Sobre las falacias l\u00f3gicas (referencias generales)<\/b><\/p>\n<p>\u2013 Walton, D. (2008). <i>Informal Logic: A Pragmatic Approach<\/i>. Cambridge University Press. Sobre el falso dilema, el <i>argumentum ad verecundiam<\/i> y la pendiente resbaladiza como esquemas argumentativos y sobre sus usos leg\u00edtimos e ileg\u00edtimos.<\/p>\n<p>\u2013 Hume, D. (1739). <i>Tratado de la naturaleza humana<\/i>, libro III. La formulaci\u00f3n cl\u00e1sica de la distinci\u00f3n entre ser y deber ser, en la ra\u00edz de la llamada falacia naturalista.<\/p>\n<p><b>Fundaciones laicas de la dignidad y de los derechos (las alternativas que la enc\u00edclica preselecciona)<\/b><\/p>\n<p>\u2013 Rawls, J. (1971). <i>Teor\u00eda de la justicia<\/i>. Harvard University Press. La fundaci\u00f3n contractualista de la justicia sin presupuestos metaf\u00edsicos.<\/p>\n<p>\u2013 Singer, P. (1979). <i>\u00c9tica pr\u00e1ctica<\/i>. Cambridge University Press. La consideraci\u00f3n moral fundada en la capacidad de sentir y de sufrir.<\/p>\n<p>\u2013 Nussbaum, M. (2006). <i>Frontiers of Justice<\/i>. Harvard University Press. El enfoque de las capacidades como base de la dignidad humana.<\/p>\n<p><b>Sobre la interpretabilidad de la IA (el n\u00facleo t\u00e9cnico m\u00e1s s\u00f3lido del documento)<\/b><\/p>\n<p>\u2013 Olah, C. et al. (2020). \u00abZoom In: An Introduction to Circuits\u00bb. <i>Distill<\/i>. Sobre por qu\u00e9 las representaciones internas de los modelos permanecen en gran parte desconocidas incluso para quienes los construyen.<\/p>\n<p><b>Sobre el debate conocimiento \/ comprensi\u00f3n en los LLM (la revisi\u00f3n de paradigma)<\/b><\/p>\n<p>\u2013 Bender, E. M., Gebru, T. et al. (2021). \u00abOn the Dangers of Stochastic Parrots: Can Language Models Be Too Big?\u00bb. FAccT &#8217;21. El texto que acu\u00f1a la met\u00e1fora del \u00abloro estoc\u00e1stico\u00bb: un sistema entrenado solo sobre la forma no puede acceder al significado.<\/p>\n<p>\u2013 Li, K. et al. (2023). \u00abEmergent World Representations: Exploring a Sequence Model Trained on a Synthetic Task\u00bb. ICLR. El experimento Othello-GPT: un modelo que construye internamente una representaci\u00f3n del tablero de ajedrez sin haber visto nunca las reglas.<\/p>\n<p>\u2013 Tayyar Madabushi, H., Torgbi, M., Bonial, C. (2025). \u00abNeither Stochastic Parroting nor AGI: LLMs Solve Tasks through Context-Directed Extrapolation\u00bb. La posici\u00f3n intermedia: capacidades que van m\u00e1s all\u00e1 del loro pero siguen siendo predecibles y no asimilables a la cognici\u00f3n humana.<\/p>\n<p><b>Sobre la creatividad computacional (y sobre lo incierto que es el l\u00edmite)<\/b><\/p>\n<p>\u2013 Boden, M. (2004). <i>The Creative Mind: Myths and Mechanisms<\/i>, 2\u00aa ed. Routledge. La distinci\u00f3n fundacional entre creatividad combinatoria, explorativa y transformacional.<\/p>\n<p>\u2013 Guzik, E. et al. (2023). \u00abThe originality of machines: AI takes the Torrance Test\u00bb. <i>Journal of Creativity<\/i>. GPT-4 en el 1% m\u00e1s alto por originalidad y fluidez.<\/p>\n<p>\u2013 Lu, Y. et al. (2025). \u00abAssessing and Understanding Creativity in Large Language Models\u00bb. <i>Machine Intelligence Research<\/i>. Resultado opuesto: los LLM destacan en elaboraci\u00f3n pero son deficientes precisamente en originalidad.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Publicado:<\/b> 10 de agosto de 2026 <b>Creado:<\/b> 5 de agosto de 2026 <b>Fuente<\/b>: fuoricollana<\/p>\n<h3><a name=\"_Toc240912440\"><\/a>Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/h3>\n<p><strong>de Marco Savelli<\/strong><\/p>\n<p>El llamamiento de la enc\u00edclica <i>Magnifica Humanitas<\/i> a una \u00abpaz desarmada y desarmante\u00bb ha puesto de manifiesto una fractura en la comunidad de creyentes. El componente cat\u00f3lico m\u00e1s cercano al magisterio papal podr\u00eda verse impulsado hacia una presencia pol\u00edtica organizada y aut\u00f3noma, desvinculada de todo el arco partidista existente.<\/p>\n<p>En estos tiempos tristes, que con el paso de los d\u00edas se presentan cada vez m\u00e1s como \u00abtiempos \u00faltimos\u00bb, echar una mirada meditada sobre lo que se mueve y se agita en el mundo eclesial \u2013y en general en la comunidad de creyentes\u2013 se convierte en una clave interpretativa importante. La clave para comprender si a\u00fan pueden existir diques que contengan la carrera loca hacia la autodestrucci\u00f3n emprendida por un mundo que ya no logra encontrar coordenadas pol\u00edticas eficaces, y no solo, que puedan constituir los horizontes de referencia para una nueva convivencia humana.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Un escenario inquietante.<\/b><\/p>\n<p>La paradoja se\u00f1alada tambi\u00e9n por la \u00faltima enc\u00edclica papal <i>Magnifica Humanitas<\/i> es que hemos terminado en un t\u00fanel oscuro y aparentemente sin salida, en el que la \u00abraz\u00f3n laica\u00bb parece no tener ya instrumentos para contrarrestar una deriva irreversiblemente inclinada hacia la guerra. Parece, m\u00e1s bien, que esta \u00abraz\u00f3n\u00bb est\u00e1 en primera l\u00ednea incentivando y acelerando un enfrentamiento militar que devolver\u00e1 a los pocos supervivientes a la edad de piedra. Para hacerse una idea de lo que podr\u00eda materializarse con una Tercera Guerra Mundial ya no fragmentada sino desbordante y devastadora como una interminable secuencia de fuegos artificiales, basta volver por un momento a las im\u00e1genes iniciales de <i>El amanecer del hombre<\/i> en <i>2001: Una odisea del espacio<\/i> (1968) de Kubrick, a esas im\u00e1genes de violencia animal, bruta e incontrolada como \u00fanica forma de relaci\u00f3n entre humanos en los tiempos de la prehistoria, mucho antes de la aparici\u00f3n del <i>logos<\/i>. En efecto, a partir de la \u00faltima enc\u00edclica, me parece que el papa americano est\u00e1 entre las pocas figuras conscientes del riesgo de aniquilaci\u00f3n total de una humanidad presa de convulsiones de dominio y opresi\u00f3n exaltadas por las nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>Preocupan especialmente las convulsiones producidas por la inteligencia artificial (IA), una herramienta casi fuera de control \u2013\u00a1el \u00faltimo \u00abincidente\u00bb es de hace unas pocas semanas!\u2013 de la que no solo deben denunciarse sus funciones en el \u00e1mbito b\u00e9lico \u2013en todos los teatros de guerra, desde Ucrania hasta Ir\u00e1n, es la IA la que domina\u2013 sino que debe ser puesta en cuesti\u00f3n de manera \u00abrevolucionaria\u00bb desde la ra\u00edz, como producto consecuente de los due\u00f1os del mundo que la concibieron y dise\u00f1aron para ser utilizada en gran parte como instrumento de muerte material y espiritual. \u00a1Nada de neutralidad y objetividad de la t\u00e9cnica y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica! No hay ning\u00fan desarrollo natural de las \u00abmagn\u00edficas suertes y progresivas\u00bb generado por los laboratorios californianos, y no solo, sino solo una incontinente voluntad de dominio sobre la humanidad entera.<\/p>\n<p>Si este es el panorama, sigo arrastrando en estas semanas una preocupaci\u00f3n generada por una contradicci\u00f3n evidente, casi flagrante: en el momento en que la \u00abradicalidad evang\u00e9lica\u00bb del rechazo absoluto de la violencia en nombre de una \u00abpaz desarmada y desarmante\u00bb asume la forma de la reflexi\u00f3n realizada por la m\u00e1xima autoridad espiritual del catolicismo romano (y del cristianismo en general), \u00bfpor qu\u00e9 en Europa entre los m\u00e1ximos defensores de la inevitabilidad de la postura militar se encuentran precisamente aquellos que se reclaman de esa fe religiosa? \u00bfY hasta qu\u00e9 punto podr\u00e1 sostener el burdo enga\u00f1o ling\u00fc\u00edstico dominante seg\u00fan el cual los partidarios de tal postura ser\u00edan \u00ablos moderados\u00bb, mientras que aquellos que, incluso dentro del mundo cat\u00f3lico, reivindican el rechazo de la violencia y la guerra y el primado del di\u00e1logo y la diplomacia, ser\u00edan \u00ablos extremistas\u00bb? Es un poco en torno a estas dos preguntas que, quiz\u00e1s lejos de los reflectores, en algunas comunidades eclesiales est\u00e1 madurando una discusi\u00f3n a\u00fan no hegem\u00f3nica en el mundo cat\u00f3lico. Sobre las huellas dejadas por el Papa Francisco y corroboradas por las reflexiones inequ\u00edvocas de su sucesor, est\u00e1 tomando gradualmente forma una \u00abradicalidad evang\u00e9lica\u00bb que pone progresivamente en un aprieto a quienes han practicado (y contin\u00faan practicando) un pacifismo verbal lit\u00fargico (quiz\u00e1s con las coartadas proporcionadas por las diferentes fuerzas pol\u00edticas), para afirmar con coherencia y rigor ese contenido \u00abno negociable\u00bb que es la paz con un mundo cada vez m\u00e1s empujado hacia la guerra. No estamos en los primeros pasos ni en casos aislados, porque el camino espiritual en contraste con \u00abla guerra justa\u00bb no nace en los \u00faltimos a\u00f1os sino que tiene antecedentes significativos en Don Mazzolari y Don Milani, en Juan XXIII y en el mismo Juan Pablo II, hasta los dos \u00faltimos pont\u00edfices. A pesar de las piruetas de alg\u00fan te\u00f3logo improvisado, la ruptura sustancial con la doctrina de la \u00abguerra justa\u00bb de Agust\u00edn y Tom\u00e1s se ha consumido casi por completo en ese mundo eclesial sensible y protagonista de una nueva sinodalidad. La direcci\u00f3n emprendida aparentemente parece irreversible, aunque creo que a\u00fan es prematuro hablar de una nueva identidad pol\u00edtica del mundo cat\u00f3lico italiano edificada en torno a contenidos rigurosamente evang\u00e9licos. Por un lado, existe sin duda un condicionamiento religioso que hace que una parte a\u00fan significativa de la comunidad de creyentes no consiga desligar su fe de la asunci\u00f3n de una visi\u00f3n del mundo que ve en el otro, si no precisamente un enemigo, un peligro del que hay que protegerse como si este perteneciera de todos modos a una <i>pars infidelium<\/i>. Por otro lado, la presencia en el mundo pol\u00edtico e institucional de muchos cat\u00f3licos en realidad mucho m\u00e1s sensibles a los musculares llamamientos euroatl\u00e1nticos que a los rigurosos llamamientos de la c\u00e1tedra de Pedro, har\u00e1 que la maduraci\u00f3n de esta identidad no sea simple ni f\u00e1cil. Lo que es cierto es la aceleraci\u00f3n de los conflictos en curso con una posible unificaci\u00f3n de los dos teatros de guerra m\u00e1s importantes \u2013Ucrania e Ir\u00e1n\u2013 que terminar\u00e1 acercando de manera ineludible el momento de las decisiones m\u00e1s o menos definitivas.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>\u00bfUn futuro imprevisto?<\/b><\/p>\n<p>Al respecto, existen sin embargo contraindicaciones y posibles desarrollos, por ahora impredecibles, en el caso de que, como creo, el Papa Le\u00f3n mantenga firme su actitud y su tono contra los \u00abse\u00f1ores de la guerra\u00bb. Por un lado, independientemente de los dolores de est\u00f3mago de una parte del mundo de los creyentes, la autoridad de un papa siempre est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n y ser\u00e1 dif\u00edcil para alg\u00fan \u00abnost\u00e1lgico\u00bb intentar alinear las posiciones de la Iglesia de Roma con las descaradamente \u00abpol\u00edticas\u00bb de cierto episcopado estadounidense, por lo dem\u00e1s en parte coincidentes con el suprematismo occidental de tantas sectas religiosas de matriz luterana, aunque alguien siempre podr\u00eda ser tentado a jugar, quiz\u00e1s por disuasi\u00f3n, la amenaza del cisma. Por otro lado, pisar el acelerador en la direcci\u00f3n de un pacifismo intransigente podr\u00eda en alg\u00fan momento conllevar en Italia un fen\u00f3meno in\u00e9dito y en muchos aspectos sorprendente. Es decir, la renuncia por parte del componente de los creyentes m\u00e1s sensible a los contenidos espirituales del magisterio papal a esas formas de tutela y garant\u00eda que hasta hoy les han asegurado los herederos de aquellos partidos que laicamente dieron en el pasado una contribuci\u00f3n decisiva, despu\u00e9s de las rupturas entre Iglesia y Estado posteriores a Porta Pia, al compromiso directo de los cat\u00f3licos en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds. Traducido: si en su tiempo era la Democracia Cristiana (DC), como partido laico, la que presid\u00eda las demandas pol\u00edticas (y \u00e9ticas) m\u00e1s evidentes generadas por la unidad de los cat\u00f3licos (real hasta cierto punto), ahora esa tutela, adem\u00e1s de ser improponible dada la consolidada fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica del mundo cat\u00f3lico, se vuelve muy problem\u00e1tica. Esto, porque ninguna de las fuerzas en liza, de derecha a izquierda, por las posiciones asumidas sobre la guerra (y no solo) es capaz de interpretar la orientaci\u00f3n de los creyentes m\u00e1s cercanos al magisterio papal. Tampoco aquellas formaciones que siempre han aspirado a representar ese mundo y a captar su consenso, como el Partido Democr\u00e1tico (PD), nacido con la participaci\u00f3n de significativos componentes de matriz cat\u00f3lico-democr\u00e1tica. Entonces, un pacifismo radical orientado por Le\u00f3n que podr\u00eda, en el plano pol\u00edtico y civil, desembocar a la larga en un verdadero neutralismo \u2013opci\u00f3n que por ahora parece ser la \u00fanica garant\u00eda real para mantener al pa\u00eds fuera de la guerra\u2013 terminar\u00eda por requerir una presencia pol\u00edtica organizada y aut\u00f3noma de los creyentes, desvinculada de todo el arco pol\u00edtico existente. Un arco pol\u00edtico que ha permanecido sustancialmente un\u00e1nime y ausente, subalterno en las grandes cuestiones de fondo \u2013las desigualdades sociales, la distribuci\u00f3n de la riqueza, el destino del planeta, el clima y el abandono de los combustibles f\u00f3siles por las energ\u00edas renovables\u2013 a los poderes supraordenados europeos y estadounidenses. \u00bfPodr\u00eda este camino escarpado y en contracorriente respecto al impulso identitario tradicionalista y sustancialmente antipapal seguir siendo la \u00faltima carta que jugar, la \u00fanica manera de dar representaci\u00f3n pol\u00edtica a una comunidad a\u00fan capaz de imaginar evang\u00e9licamente un mundo \u00abotro\u00bb antes de ser aplastada por las compatibilidades impuestas por los demasiados \u00abv\u00ednculos externos\u00bb? Ser\u00eda la paradoja imprevista d\u00e9cadas despu\u00e9s de la superaci\u00f3n del \u00abpartido de los cat\u00f3licos\u00bb, casi una heterog\u00e9nesis de los fines. Pero, a diferencia del pasado, esta presencia pol\u00edtica organizada, m\u00e1s que medirse con su ineludible vocaci\u00f3n\/funci\u00f3n de gobierno (como, en su momento, la DC), terminar\u00eda fundando su legitimaci\u00f3n democr\u00e1tica en una distancia radical de las formaciones que tristemente est\u00e1n acompa\u00f1ando la progresiva decadencia de la democracia liberal en nuestro pa\u00eds. Ser\u00eda esta una presencia no solo en nombre del magisterio papal sino tambi\u00e9n en nombre de la Constituci\u00f3n republicana, en cuya redacci\u00f3n los cat\u00f3licos participaron entonces (1946-47) en primera persona de manera decisiva. Ser\u00e1 algo nada sencillo, pensando en un intento similar llevado a cabo en la posguerra por el Partido Cristiano Social del bibliotecario vaticano Gerardo Bruni que, tras la elecci\u00f3n de un parlamentario \u2013el propio Bruni\u2013 en la Asamblea Constituyente, no logr\u00f3 sobrevivir en el nuevo mundo dividido en bloques por la \u00abguerra fr\u00eda\u00bb y se disolvi\u00f3 en 1948.<\/p>\n<p class=\"western\"><b>\u00bf<\/b><i><b>Non praevalebunt<\/b><\/i><b>?<\/b><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el escenario hipot\u00e9tico les parecer\u00e1 a muchos arriesgado, m\u00e1s fantasioso que futurible. Sobre la compleja \u00abcuesti\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb, sin embargo, en este pa\u00eds hay que, por un lado, tener en cuenta todos los elementos que escapan por completo a la burda vulgata dominante y, por otro, reflexionar a fondo sobre esa <i>longue dur\u00e9e<\/i> (Braudel) que est\u00e1 encerrada en el ciclo hist\u00f3rico comprendido entre los dos Leones (el XIII de la <i>Rerum Novarum<\/i> y el XIV de la <i>Magnifica Humanitas<\/i>) entre el siglo XIX y el XXI, retomando m\u00e9todos y reflexiones que en su momento atravesaron tambi\u00e9n la c\u00e9lebre intervenci\u00f3n de Togliatti en B\u00e9rgamo en 1963, \u00abSobre el destino del hombre\u00bb. Esto para decir que lo que ocurre en el mundo eclesial, y en la comunidad de creyentes en general, nunca debe ser banalizado, quiz\u00e1s recurriendo a las habituales categor\u00edas superficiales de la raz\u00f3n \u00abpol\u00edtica\u00bb (derecha\/izquierda), porque lo que ocurre en el presente es siempre consecuencia de un pasado. Tanto m\u00e1s dentro de una instituci\u00f3n como la Iglesia de Roma, donde casi nada se deja al azar, donde \u2013y en esta \u00faltima enc\u00edclica la cosa es expl\u00edcita\u2013 el pensamiento de un papa nunca representa una elaboraci\u00f3n solitaria sino que siempre interpreta el desarrollo de una elaboraci\u00f3n larga en el tiempo promovida y puesta en pr\u00e1ctica por quien le ha precedido. A diferencia de tanto mundo laico, para el cual la historia parece haber comenzado siempre unas horas antes, la Iglesia de Roma intenta medirse con tiempos largos, a veces incluso muy largos. La \u00abpaz desarmada y desarmante\u00bb que tanto molesta a las idioteces de los cantores d&#8217;annunzianos de cuarta categor\u00eda, cautivados por la sugesti\u00f3n est\u00e9tica de la guerra y las armas, no tiene nada de casual y no nace de repente del pensamiento de un agustiniano nacido en Chicago y vivido en Per\u00fa. Esa invocaci\u00f3n a la paz es simplemente el ep\u00edlogo de una reflexi\u00f3n y una agon\u00eda real pasada a trav\u00e9s de concilios, enc\u00edclicas, testimonios dram\u00e1ticos y verdaderos conflictos internos en el mundo eclesial \u2013\u00abbien excavada, vieja topa\u00ab, habr\u00eda dicho Marx\u2013 que han transfigurado progresivamente a la Iglesia de Roma en la casi \u00fanica oposici\u00f3n radical a la mercantilizaci\u00f3n del mundo y al desmesurado poder de los monstruos digitales y anal\u00f3gicos contempor\u00e1neos que vagan sin ser molestados del Pac\u00edfico al Atl\u00e1ntico, del \u00c1rtico a la Ant\u00e1rtida, conduci\u00e9ndonos de la mano a la destrucci\u00f3n del planeta. El futuro es ignoto, y en este punto puede ocurrir realmente de todo, tanto la repentina e imprevista \u00abirrupci\u00f3n del mes\u00edas\u00ab (Benjamin), como el Apocalipsis (San Juan, atribuido).<\/p>\n<p class=\"western\"><i>\u00bfTertium non datur? Unicuique suum, non praevalebunt?<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculos Roberto Fineschi. Algunas reflexiones sobre la enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV Magnifica humanitas Eros Barone. La Magna Charta del pontificado<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":20323,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,1548,1995],"tags":[],"class_list":["post-20322","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-politica","category-religion"],"aioseo_notices":[],"aioseo_head":"\n\t\t<!-- All in One SEO 4.9.10 - aioseo.com -->\n\t<meta name=\"description\" content=\"Art\u00edculos Roberto Fineschi. Algunas reflexiones sobre la enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV Magnifica humanitas Eros Barone. 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