{"id":20390,"date":"2026-09-17T05:00:56","date_gmt":"2026-09-17T04:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20390"},"modified":"2026-09-17T00:57:19","modified_gmt":"2026-09-16T23:57:19","slug":"el-nuevo-militarismo-aleman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20390","title":{"rendered":"El nuevo militarismo alem\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Dos art\u00edculos de intelectuales alemanes cr\u00edticos con la deriva militarista en la que se encuentra el r\u00e9gimen alem\u00e1n actual.<\/strong><\/p>\n<div class=\"yiv9923277858gmail-ydp40c2b88cyahoo-style-wrap\">\n<div id=\"yiv9923277858gmail-ydp40c2b88cyiv8503466278\">\n<div>\n<div class=\"yiv9923277858gmail-ydp40c2b88cyiv8503466278yahoo-style-wrap\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<h3>\u00a1S\u00ed, podemos! \u00bfO acaso no?<\/h3>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es el Mois\u00e9s que guiar\u00e1 a Europa? El candidato de Marsh es Alemania. No es lo ideal, Marsh lo sabe, pero parece decir que es mejor que nada.<\/p>\n<p>Por Wolfgang Streeck \u2022 29 de agosto de 2026<\/p>\n<p><b><strong><em>Can Europe Survive? The Story of a Continent in a Fractured World<\/em><\/strong>, de David Marsh, Yale University Press, 515 p\u00e1gs., 25 \u00a3, ISBN: \u200e978 0300273007.<\/b><\/p>\n<p>Este es un libro que viene armado hasta los dientes. Su autor, un antiguo editor para Europa del <i>Financial Times<\/i>, ha reunido treinta y seis recomendaciones para una introducci\u00f3n de cinco p\u00e1ginas: diez de banqueros centrales, tanto actuales como antiguos, y el resto de embajadores y antiguos embajadores, as\u00ed como todo tipo de \u00abresponsables globales\u00bb de lo que sea, investigadores principales y asesores; la procesi\u00f3n la encabeza Gordon Brown en la portada (\u00abUn privilegio leerlo\u00bb), seguido, seg\u00fan el protocolo, por Lord David Owen. Por si fuera poco, el pr\u00f3logo corre a cargo de Joachim Nagel, presidente del Deutsche Bundesbank y, quiz\u00e1 pronto, de algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>David Marsh entrevist\u00f3 a la asombrosa cifra de 167 personas, cuya lista figura al final del libro con sus credenciales descritas con minucioso detalle, a lo largo de dos a\u00f1os, desde mediados de 2023 hasta mediados de 2025. La mayor\u00eda de ellos, uno se siente tentado a decir, proceden de la anglosfera, pero, al fin y al cabo, es ah\u00ed donde suceden las cosas. A\u00fan mayor es la proporci\u00f3n de quienes provienen del \u00abmundo de las finanzas\u00bb: finanzas privadas, semip\u00fablicas, p\u00fablicas, semip\u00fablicas, nacionales e internacionales. Treinta son de Alemania, ninguno de Rusia; volver\u00e9 sobre esto m\u00e1s adelante. A algunos se les entrevist\u00f3 m\u00e1s de una vez, sobre todo en su lugar de residencia, pero a veces, si era inevitable, por videoconferencia. Los soci\u00f3logos y polit\u00f3logos, que en sus humildes \u00abproyectos\u00bb intentan dar sentido y extraer algo parecido a una \u00abteor\u00eda\u00bb a partir de un m\u00e1ximo de cincuenta \u00abentrevistas a expertos\u00bb, solo pueden expresar su admiraci\u00f3n o abstenerse de hacerlo por pura envidia.<\/p>\n<p>La gente de Marsh es la gente que se supone que est\u00e1 al tanto de todo, lo que, en el lenguaje de la metodolog\u00eda de las ciencias sociales, los convierte en informantes m\u00e1s que en encuestados, lo que da a los investigadores licencia para dar por sentado que lo que ellos les cuentan es tal cual, lo que har\u00eda prescindibles los esfuerzos especiales por dar sentido a la informaci\u00f3n. De hecho, el libro parece, en algunas partes, una vasta recopilaci\u00f3n de citas de los ricos y poderosos, las celebridades de las finanzas y su pol\u00edtica \u2014citas que Marsh, obviamente, considera que merecen ser tomadas al pie de la letra, ya que la fuente garantiza la verdad\u2014. El hecho de que todos sus informantes est\u00e9n b\u00e1sicamente de acuerdo entre s\u00ed \u2014en que \u00abEuropa\u00bb se va al garete a menos que se haga algo y subito; en que \u00abtenemos\u00bb que volver a un crecimiento econ\u00f3mico \u00absano\u00bb sin dejar de proteger el medio ambiente; en que \u00abtenemos\u00bb que ponernos al d\u00eda en materia de competitividad en general y de inteligencia artificial en particular\u2014 no le preocupa a Marsh; lo toma como confirmaci\u00f3n de que, a la hora de conocer la enfermedad de Europa y el remedio que necesita para sobrevivir, no hay alternativa a lo que le dicen sus amigos.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 es este un mal libro? Al igual que se basa en la \u00abprueba por prominencia\u00bb, dando por sentado con gratitud lo que sus entrevistados le conf\u00edan como hechos, Marsh nunca cuestiona las premisas que subyacen a su visi\u00f3n del mundo real, ni las acciones y proyectos que derivan de ella. Extraer los supuestos ocultos y examinar su validez y las funciones que desempe\u00f1an para quienes los suscriben es, por supuesto, la esencia no solo de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica cr\u00edtica, sino tambi\u00e9n del periodismo cr\u00edtico. Marsh opta por una especie de diplomacia period\u00edstica, libre de cualquier intenci\u00f3n subversiva, que paga por el acceso a la \u00e9lite, no solo adoptando su visi\u00f3n del mundo, sino asumiendo la responsabilidad de convertirla en la del p\u00fablico lector.<\/p>\n<p>Al profundizar en el voluminoso libro de Marsh sobre lo que \u00abnosotros\u00bb debemos hacer para que \u00abEuropa\u00bb \u00absobreviva\u00bb, quienes se encuentran fuera del c\u00edrculo se preguntan desconcertados qui\u00e9nes son ese \u00abnosotros\u00bb (\u00bfsolo la comunidad bancaria o tambi\u00e9n la de los bancos de alimentos, mucho m\u00e1s numerosa pero min\u00fascula en t\u00e9rminos de poder de compra econ\u00f3mico y pol\u00edtico?); si \u00abEuropa\u00bb es m\u00e1s amplia que Europa Occidental (\u00bfno deber\u00eda estar incluida Rusia si, por ejemplo, lo est\u00e1 Ucrania, o Ruman\u00eda y Bulgaria, o el Reino Unido tras el Brexit?); qu\u00e9 significar\u00eda la \u00absupervivencia\u00bb (y la \u00abno supervivencia\u00bb, es decir, la muerte) para un conjunto de sociedades y Estados tan diversos como los que se encuentran en \u00abEuropa\u00bb, incluso excluyendo a Rusia y sus aliados; y qu\u00e9 es lo que \u00abEuropa\u00bb \u00abnecesitar\u00e1\u00bb para prosperar en un mundo que avanza hacia un nuevo orden. Al leer a Marsh, uno vuelve a aprender que un establishment es, ante todo, una comunidad de supuestos, de verdades compartidas que quienes pertenecen a \u00e9l comprenden sin m\u00e1s. \u00abNosotros\u00bb somos aquellos que podemos leer a Marsh sin plantearnos preguntas innecesarias, que no encontramos en documentos como el \u00faltimo \u00abinforme Draghi\u00bb nada que requiera una explicaci\u00f3n m\u00e1s detallada o que justifique una reflexi\u00f3n sobre alternativas. \u00abEuropa\u00bb es lo que no es Rusia, todo lo que se encuentra al oeste de la frontera occidental de Rusia; \u00absobrevivir\u00e1\u00bb si, y solo si, se convierte en una superpotencia econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica y militar que rivalice con Estados Unidos y China, con un liderazgo centralizado y un ej\u00e9rcito curtido en mil batallas; y para ello lo que necesita por encima de todo es crecimiento econ\u00f3mico, una productividad en constante aumento, liderazgo tecnol\u00f3gico, un gran ej\u00e9rcito y unidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Esa supervivencia, seg\u00fan Marsh y sus informantes, est\u00e1 ahora en peligro y solo puede garantizarse, en tiempos cr\u00edticos con resultados inciertos, bajo la direcci\u00f3n probada del sector financiero y sus aliados pol\u00edticos con su eterno lema, TINA: \u00abNo hay alternativa\u00bb (There Is No Alternative). Uno puede fracasar al intentar llegar hasta all\u00ed, pero no hay nada m\u00e1s por lo que luchar. Un amigo franc\u00e9s, que no desconoce ese sentido de la \u00abeuropeidad\u00bb de Marsh, basado en el Estado de poder, invoc\u00f3 una vez en una conversaci\u00f3n el sombr\u00edo destino de Venecia tras el desplazamiento del comercio mundial hacia el Atl\u00e1ntico, que convirti\u00f3 a la Seren\u00edsima en un \u00abrinc\u00f3n perdido de la historia\u00bb. \u00bfY qu\u00e9 hay\u2014, le pregunt\u00e9\u2014, de Tiziano, Giorgione, Tintoretto, Veronese, sobre todo Vivaldi, sin olvidar a Casanova: \u00a1Venus, no Marte! \u2014y los chinos acuden en masa a entregar sus d\u00f3lares ganados con esfuerzo, \u00a1qu\u00e9 lugar tan maravilloso puede ser un rinc\u00f3n olvidado!<\/p>\n<p>Leer <i>\u00bfPodr\u00e1 sobrevivir Europa?<\/i> es toda una aventura. En 351 p\u00e1ginas encontramos aproximadamente 1.800 pasajes citados y declaraciones atribuidas, m\u00e1s de cinco por p\u00e1gina, sin contar las notas al pie, en su mayor\u00eda citando a la alta \u00e9lite de las finanzas y la pol\u00edtica internacionales, y relatando a los lectores los peque\u00f1os detalles de grandes momentos, como la cara que puso Helmut Kohl cuando George Bush permiti\u00f3 la reunificaci\u00f3n alemana, o lo que Winston Churchill le dijo a Harry Truman, o Mao Zedong a Helmut Schmidt. Hay cap\u00edtulos muy animados sobre c\u00f3mo Vladimir Putin ech\u00f3 a perder el ambiente entre Rusia y \u00abOccidente\u00bb, sobre la reunificaci\u00f3n alemana, el declive y la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y \u00abel problema con Gran Breta\u00f1a\u00bb y sus pol\u00edticos chiflados. Bastante divertido en ocasiones, pero siempre ce\u00f1ido a la actualidad, el libro est\u00e1 ricamente adornado por los juicios siempre acertados de Marsh, basados en su convicci\u00f3n de que, con la ayuda de sus entrevistados, casi hab\u00eda estado presente en la sala cuando ocurri\u00f3, fuera lo que fuera. Tambi\u00e9n aprendemos sobre esa extra\u00f1a bestia, \u00abPutin\u00bb, con \u00abm\u00faltiples personalidades oscilantes\u00bb. Alternativamente seductor, lament\u00e1ndose o reprendiendo, este camale\u00f3n pol\u00edtico deliberado, con ojos de asesino, capaz de pasar de ser un alma sensible a un hueso duro de roer en un abrir y cerrar de ojos\u00bb, que presenta una \u00abmezcla de personalidad entre tecnocracia, tenacidad y matoner\u00eda\u00bb. Le\u00eddo por el reconocido psic\u00f3logo John McCain en 2008: \u00abMir\u00e9 a los ojos del se\u00f1or Putin y vi tres letras: una K, una G y una B\u00bb. \u00abOjos muy fr\u00edos, peque\u00f1os y de cerdito\u00bb, seg\u00fan un embajador brit\u00e1nico, que mostraban \u00abhomofobia en cierto modo, aunque no antisemitismo\u2026 una inteligencia astuta, llena de sospecha y rencor\u2026\u00bb Y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda aprender y decir mucho m\u00e1s sobre el libro de Marsh, y otros ya lo han hecho extensamente. Pero para este cr\u00edtico, todo depende de lo que los soci\u00f3logos llamar\u00edan el problema de agencia de Marsh, y de la Europa de Marsh. \u00bfQui\u00e9n es el Mois\u00e9s que guiar\u00e1 a Europa, un variopinto grupo de Estados-naci\u00f3n \u00aboccidentales\u00bb y no tan occidentales al borde del abismo, enfrentados a Rusia como un \u00abenemigo existencial\u00bb al estilo de Carl Schmitt, hacia el glorioso futuro que Marsh, a pesar de todo, desea para ella y para \u00abnosotros\u00bb? Europa, para estar a la altura de la lista de tareas de Draghi, necesita liderazgo, pero Marsh y sus informantes han visto lo suficiente como para saber que la UE no puede proporcionarlo y nunca lo har\u00e1. No hay esperanza de que el gran superestado supranacional que compita en pie de igualdad con EE. UU. y China surja del tipo de \u00abintegraci\u00f3n europea\u00bb para la que la UE pudo haber sido creada en su d\u00eda, pero que no ha logrado llevar a cabo. Mientras Marsh analiza qui\u00e9n querr\u00eda y podr\u00eda fijarse como objetivo garantizar lo que Europa necesita, acaba conform\u00e1ndose con una segunda opci\u00f3n: una alianza de Estados-naci\u00f3n agrupados en torno a uno de su misma clase. T\u00e9cnicamente un imperio, para el consumo p\u00fablico un superestado democr\u00e1tico emergente, mantenido unido por un Estado-naci\u00f3n hegem\u00f3nico en su centro, Europa se ver\u00eda alineada tras un inter\u00e9s colectivo, definido en su nombre y, si fuera necesario, impuesto por su Estado-l\u00edder.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n, entonces, va a ser ese Estado, que debe disponer de medios ideol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y, tal vez, coercitivos superiores, actuando a veces a trav\u00e9s de la burocracia supranacional \u2014que hace las veces de poder judicial\u2014 de la UE, vestigio de la \u00abintegraci\u00f3n europea\u00bb, y otras veces sin ella? El candidato de Marsh \u2014mientras Estados Unidos se dirige hacia nuevos escenarios\u2014 no es Francia y, desde luego, tampoco el venerable \u00abt\u00e1ndem\u00bb franco-alem\u00e1n, sino Alemania. No es lo ideal, lo sabe Marsh, pero es mejor que nada, parece decir, si lo que se necesita es una Europa como tercera potencia \u00abestrat\u00e9gicamente soberana\u00bb que compita con \u00e9xito con EE. UU. y China. \u00bf\u00abEuropa\u00bb sobreviviendo como una Europa alemana sin amarras transatl\u00e1nticas, abandonada a su suerte por su eterno mecenas, Estados Unidos? \u00bfHasta qu\u00e9 punto se puede llegar a la desesperaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed donde nos acercamos al n\u00facleo duro de la visi\u00f3n del mundo de Marsh y sus amigos. Aunque Alemania es m\u00e1s grande que Francia, dif\u00edcilmente es lo suficientemente grande como para convertir a \u00abEuropa\u00bb en lo que antes de 1945 los imperialistas alemanes llamaban una \u00abzona de influencia\u00bb alemana (<i>Einflusszone<\/i>). Uno se pregunta por qu\u00e9 Marsh, antiguo corresponsal del FT en Berl\u00edn, no deber\u00eda saber esto. Es cierto que Friedrich Merz, a diferencia de sus predecesores, a veces reivindica un \u00abpapel de liderazgo\u00bb para Alemania en la UE y, tal vez, m\u00e1s all\u00e1. Pero Merz reivindica muchas cosas a lo largo del d\u00eda. Quiz\u00e1 tampoco sea consciente de que una ret\u00f3rica de este tipo dar\u00e1 lugar a llamamientos para que Alemania demuestre que no solo ser\u00e1 una potencia hegem\u00f3nica, sino tambi\u00e9n benevolente. Mantener unido y a raya a un imperio es exigente en t\u00e9rminos morales, econ\u00f3micos y militares: hay que mantener contentos a los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles con todo tipo de subvenciones; hay que evitar que los pa\u00edses de la periferia den bandazos pol\u00edticos, al estilo de Orb\u00e1n, si es necesario, instalando bases militares en su territorio; y hay que ganarse a las clases pol\u00edticas locales \u2014si no a las mayor\u00edas electorales\u2014 e integrarlas en los \u00abvalores\u00bb pol\u00edtico-culturales que, presumiblemente, defienden el imperio y su centro. Todo esto resulta mucho m\u00e1s costoso que antes de la unificaci\u00f3n de 1990, cuando Alemania, que ya era el mayor Estado miembro de la UE, actuaba, a ojos de un sector cada vez mayor de la opini\u00f3n p\u00fablica alemana, como el tesorero m\u00e1s o menos voluntario de Europa.<\/p>\n<p>Entre las costosas expectativas que Alemania, como potencia hegem\u00f3nica de un sistema estatal de Europa Occidental, tendr\u00eda que cumplir, se encontrar\u00eda una aplicaci\u00f3n ejemplar del presupuesto de defensa del 3,5 al 5 por ciento. \u00abEuropa\u00bb se lo ha prometido no solo a Estados Unidos, sino tambi\u00e9n a s\u00ed misma, por lo que Alemania puede desplegar m\u00e1s divisiones de infanter\u00eda en Europa del Este, como la brigada de 5.000 efectivos que ya tiene estacionada en Lituania, cuyo coste, una vez completada, se estima en 1.000 millones de euros al a\u00f1o. Adem\u00e1s, una potencia hegem\u00f3nica alemana en Europa tendr\u00e1 que estabilizar las econom\u00edas de los Estados perif\u00e9ricos para evitar que caigan en manos de fuerzas \u00abantieuropeas\u00bb. Tambi\u00e9n tendr\u00e1 que respaldar, sea cual sea la forma, la deuda p\u00fablica galopante de pa\u00edses como Francia e Italia. La hegemon\u00eda imperial, sin embargo, no puede ser, por razones internas, una empresa deficitaria para siempre; en alg\u00fan momento, una potencia hegem\u00f3nica tendr\u00e1 que, al igual que Estados Unidos hoy en d\u00eda, reclamar sus gastos para que los beneficios equilibren los costes, y tal vez incluso los superen, a fin de que la hegemon\u00eda resulte aceptable para sus ciudadanos. \u00bfPodr\u00e1 alguna vez una Alemania hegem\u00f3nica aumentar las cuotas que cobra a sus protegidos \u2014su renta imperial, sea cual sea su forma\u2014 de modo que igualen o superen esos gastos?<\/p>\n<p>A esto hay que a\u00f1adir que Alemania no es una potencia nuclear. En la Europa de Marsh hay dos potencias de este tipo: Francia y el Reino Unido. Francia ha intentado, desde la d\u00e9cada de 1960, que Alemania le reembolse una parte de los costes de su arsenal nuclear, alegando que este protege no solo a Francia, sino tambi\u00e9n a Alemania. Pero Francia nunca estuvo dispuesta a permitir que Alemania tuviera voz y voto sobre cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y con qu\u00e9 fin se utilizar\u00edan las armas nucleares francesas, raz\u00f3n por la cual Alemania nunca acept\u00f3 compartir los costes. La fuerza nuclear del Reino Unido est\u00e1 profundamente entrelazada con la de Estados Unidos. Tambi\u00e9n se dice que adolece de una grave falta de financiaci\u00f3n y que necesita urgentemente una modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, para lo cual el Reino Unido depende, una vez m\u00e1s, de EE. UU. Recientemente, Francia y el Reino Unido, en una especie de esp\u00edritu \u00abmarshiano\u00bb, sugirieron proporcionar conjuntamente un paraguas nuclear a Alemania y a \u00abEuropa\u00bb en su conjunto, al margen de la UE y la OTAN. Esto significar\u00eda que Alemania \u2014cuyo ej\u00e9rcito convencional estar\u00eda en primera l\u00ednea de fuego en una guerra con Rusia, muy probablemente en los pa\u00edses b\u00e1lticos\u2014 depender\u00eda de la protecci\u00f3n de otros dos pa\u00edses en el tipo de guerra terrestre para la que \u00abEuropa\u00bb, sea cual sea su configuraci\u00f3n, afirma hoy tener que estar preparada en menos de cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por un lado, aunque Alemania no es una potencia nuclear, no carece por completo de armas nucleares; solo que estas no son alemanas ni europeas, sino estadounidenses. Como legado de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos tiene aproximadamente 40 000 soldados estacionados en Alemania, adem\u00e1s de 25 000 familiares y 17 000 empleados civiles, m\u00e1s que en cualquier otro lugar del mundo, excepto en Okinawa (Jap\u00f3n). Repartidas por toda Alemania, Estados Unidos mantiene 181 bases militares, siendo las m\u00e1s grandes Ramstein, en Renania-Palatinado, y Grafenw\u00f6hr, en Baviera. Ramstein fue el cuartel general operativo de EE. UU. en la \u00abguerra contra el terrorismo\u00bb, desde donde, entre otras cosas, se coordinaron los vuelos de traslado de prisioneros a Guant\u00e1namo (\u00abentregas extraordinarias\u00bb). Sigue siendo el puesto de mando de las intervenciones estadounidenses en Oriente Medio, incluido el bombardeo de Ir\u00e1n. Y, por si fuera poco, las bases estadounidenses en Alemania albergan un n\u00famero desconocido de ojivas nucleares, algunas de ellas reservadas para que la Fuerza A\u00e9rea alemana las lance sobre objetivos especificados por EE. UU. en Rusia utilizando cazabombarderos certificados por EE. UU., bajo los auspicios de lo que se denomina \u00abparticipaci\u00f3n nuclear\u00bb como compensaci\u00f3n, al parecer, por el hecho de que Alemania, junto con Jap\u00f3n, firmara el Tratado de No Proliferaci\u00f3n Nuclear de 1968.<\/p>\n<p>Pero \u00bfno ha anunciado EE. UU. en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n que se retirar\u00e1 de la OTAN y de Europa para poder \u00abhacer grande de nuevo a Am\u00e9rica\u00bb en su propio territorio? He aqu\u00ed el otro elefante en la habitaci\u00f3n que Marsh pasa por alto: el poder limitado del Gobierno de EE. UU. sobre su \u00abEstado profundo\u00bb, su \u00abcomplejo militar-industrial\u00bb. Si Trump, o cualquier otro presidente, ordenara al ej\u00e9rcito estadounidense que regresara a casa, en particular desde Alemania o Jap\u00f3n, los jefes de Estado Mayor, como m\u00ednimo, se mantendr\u00edan al margen y esperar\u00edan a las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales. Pero, de hecho, no habr\u00e1 necesidad de insubordinaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9, si la intenci\u00f3n fuera no intervencionista, Trump y su \u00abDepartamento de Guerra\u00bb habr\u00edan pedido recientemente al Congreso que aumentara el gigantesco y llamado presupuesto de defensa de la incre\u00edble cifra de 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares en 2026 a 1,5 billones de d\u00f3lares en 2027?<\/p>\n<p>Un sistema estatal de Europa Occidental liderado por Alemania como potencia regional seguir\u00eda estando dominado por EE. UU. a trav\u00e9s de su dominio sobre Alemania. En lugar de apostar por la \u00absoberan\u00eda estrat\u00e9gica\u00bb al retirarse del tratado de no proliferaci\u00f3n, Alemania, bajo el mandato de Scholz, ha acordado comprar treinta y cinco cazabombarderos estadounidenses F-35 a un precio que determinar\u00e1 unilateralmente el Gobierno de EE. UU. en el momento de la entrega. Su finalidad es sustituir al Eurofighter, supuestamente \u00abobsoleto\u00bb, autorizado por EE. UU. para transportar ojivas nucleares estadounidenses. EE. UU. anunci\u00f3 en 2024 que, a partir de 2026, comenzar\u00eda a desplegar misiles Tomahawk de largo alcance y de base terrestre en Alemania de forma bilateral, eludiendo a la OTAN. Entre ellos se incluir\u00edan misiles hipers\u00f3nicos capaces de alcanzar Mosc\u00fa en cuesti\u00f3n de minutos, equipados con ojivas convencionales, aunque, cabe suponer, susceptibles de ser reacondicionados para llevar ojivas nucleares. Se trata casi como un secreto de Estado si el despliegue fue solicitado por los alemanes o si Biden se lo present\u00f3 a Scholz como un hecho consumado, no negociable, del que solo se le informaba. En cualquier caso, la cuesti\u00f3n dice mucho sobre las perspectivas de \u00abautonom\u00eda estrat\u00e9gica\u00bb de Alemania. Al igual que el hecho de que la cancelaci\u00f3n sin previo aviso del despliegue por parte de Trump hiciera que el ministro de Defensa alem\u00e1n suplicara a EE. UU. que le permitiera comprar los Tomahawk e instalarlos en Alemania a cargo del presupuesto alem\u00e1n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa todo esto para la \u00absupervivencia\u00bb de una \u00abEuropa\u00bb aut\u00f3noma de la que habla Marsh? Como plataforma militar fuertemente armada de EE. UU., Alemania seguir\u00e1 dependiendo de la protecci\u00f3n estadounidense. En consecuencia, no podr\u00e1 buscar un acercamiento con Rusia, ni por s\u00ed misma ni en nombre de Europa Occidental en su conjunto. En lugar de abandonar Europa, EE. UU. seguir\u00e1 dominando su sistema estatal, si bien de forma menos directa que en el pasado, sino indirectamente a trav\u00e9s de Alemania, con el Reino Unido actuando como guardi\u00e1n regional de los intereses geopol\u00edticos m\u00e1s amplios de EE. UU. Tampoco es probable que Estados Unidos se oponga a que el Reino Unido, siguiendo la tradici\u00f3n de Boris Johnson, haga todo lo posible por persuadir a la oligarqu\u00eda gobernante ucraniana de que no se rinda en la guerra con Rusia, con Alemania como principal proveedor de dinero en un primer momento y, despu\u00e9s, quiz\u00e1s, de efectivos. Como efecto secundario positivo, convertir la frontera occidental de Rusia en un \u00abTel\u00f3n de Acero 2.0\u00bb acabar\u00e1 con la vieja pesadilla angloamericana de un orden regional euroasi\u00e1tico basado en la coexistencia pac\u00edfica entre sus dos grandes potencias, Rusia y Alemania, lo que podr\u00eda dar lugar a la \u00abcasa europea com\u00fan\u00bb de Gorbachov o a la \u00abEuropa desde Lisboa hasta Vladivostok\u00bb de Yeltsin y Putin.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a medida que la guerra se prolongue, la industria armament\u00edstica estadounidense disfrutar\u00e1 de un mercado pr\u00e1cticamente cautivo en Europa, superando a los franceses, en cooperaci\u00f3n con los fabricantes de armas alemanes que invierten en Ucrania y est\u00e1n creando una industria armament\u00edstica con multimillonarios locales. Al obligar a Alemania a mantener la presi\u00f3n sobre Rusia, prometiendo a los nacionalistas ucranianos una victoria, adem\u00e1s de la adhesi\u00f3n a la UE y una indemnizaci\u00f3n por los da\u00f1os sufridos al luchar por los \u00abvalores\u00bb occidentales, EE. UU. obligar\u00e1 a China a desviar recursos militares y de otro tipo hacia sus fronteras euroasi\u00e1ticas para proteger a Rusia de una derrota que ni siquiera ella puede evitar. \u00bfPor qu\u00e9 iba EE. UU. a marcharse de un lugar tan paradis\u00edaco como este?<\/p>\n<p>Siendo realistas, el escenario de Marsh de una supervivencia europea bajo el liderazgo alem\u00e1n es, en realidad, un liderazgo alem\u00e1n bajo el liderazgo estadounidense, con la Casa Blanca como comandante en jefe, el Reino Unido como primer teniente y Alemania como sargento local donde se derrama la sangre. Esto no parece del todo nuevo y, de hecho, Marsh no acaba de apostar mucho por que \u00abEuropa\u00bb mejore pronto, ni siquiera con el competente asesoramiento de las figuras destacadas de las finanzas internacionales que han le\u00eddo \u2014o, en cualquier caso, respaldado\u2014 su libro: \u00abLos \u00faltimos a\u00f1os han sido dif\u00edciles para Europa\u00bb, escribe Marsh, \u00abantes de que las cosas mejoren, los europeos deber\u00edan prepararse para lo peor\u00bb.<\/p>\n<p>Como no pod\u00eda ser de otra manera, entre los temas centrales del libro se encuentra el de la \u00abresiliencia\u00bb, un concepto que apenas se conoc\u00eda hace unos a\u00f1os, pero que ahora es de uso com\u00fan, el principal eufemismo de la era de la policrisis. Google Ngram nos indica que su popularidad en los libros en lengua inglesa, tras d\u00e9cadas de discreta existencia en la periferia ling\u00fc\u00edstica, se dispar\u00f3 entre 2005 y 2020. En Alemania, donde la palabra tuvo que importarse del ingl\u00e9s, apareci\u00f3 por primera vez, casi sin que se notara, a principios de siglo; tras un breve pico a ra\u00edz de la crisis financiera, inici\u00f3 una fuerte subida en 2013, incluso m\u00e1s pronunciada que en la anglosfera, una subida que parece continuar. Gracias a ChatGPT sabemos que \u00abresiliencia\u00bb significa \u00abla capacidad de recuperarse, adaptarse o reponerse tras una dificultad, estr\u00e9s, conmoci\u00f3n o cambio\u00bb. Tras haber migrado de la ciencia de los materiales a la ciencia de las personas, su significado fundamental se resume en \u00abno evitar los problemas, sino recuperarse bien de ellos\u00bb en un mundo \u2014uno se ve tentado a a\u00f1adir\u2014 en el que el problema no son los problemas, sino recuperarse de ellos. Los pol\u00edticos y otros \u00abfabricantes de consenso\u00bb sol\u00edan prometer crecimiento, prosperidad, estabilidad y paz, pero ahora, en la era de la crisis perpetua, se limitan sabiamente a exigir la resiliencia como la virtud suprema de los individuos y las sociedades: una revoluci\u00f3n de expectativas reducidas iniciada desde arriba por aquellos a quienes se les han agotado las mejores ofertas. Y una que puede funcionar, al menos por el momento. Recientemente, en la televisi\u00f3n alemana, un hombre mostr\u00f3 a un periodista su s\u00f3tano, repleto de botellas de aceite de oliva y paquetes de espaguetis. Era suficiente, dijo, para cocinar pasta con aceite durante semanas, sin necesidad de agua potencialmente contaminada, y una contribuci\u00f3n \u2014dijo el hombre con orgullo\u2014 a la <i>resilienz<\/i> en los tiempos adversos que ve\u00eda venir. Votar para destituir a Merz \u2014o, si fuera posible, lo cual no lo es, a von der Leyen\u2014 no le parec\u00eda una alternativa, y, de hecho, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda serlo? \u00ab\u00bfPodr\u00e1 sobrevivir Europa?\u00bb. Con ciudadanos como \u00e9l, al menos caer\u00e1 por todo lo alto.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Dublin Review of Books<\/em>, From Issue 162 Autumn 2026 (<a href=\"https:\/\/drb.ie\/article\/yes-we-can-or-can-we\/\">https:\/\/drb.ie\/article\/yes-we-can-or-can-we\/<\/a>)<\/p>\n<div class=\"yiv9919033868gmail-ydpd0ae9f6ayahoo-style-wrap\">\n<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv9919033868gmail-ydp51bd8b0apasted-link\">\n<h3>El nuevo militarismo alem\u00e1n<\/h3>\n<ul>\n<li>Tarik Cyril Amar<\/li>\n<li>7 de septiembre de 2026<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es el verano de 1943. Tras la catastr\u00f3fica derrota en la batalla de Stalingrado, las legiones de la Alemania nazi se retiran ante el Ej\u00e9rcito Rojo. Ese es el tel\u00f3n de fondo de la pel\u00edcula \u00abDer Tiger\u00bb (t\u00edtulo en ingl\u00e9s: \u00abThe Tank\u00bb), producida por Alemania y <a href=\"https:\/\/www.aboutamazon.de\/news\/entertainment\/der-tiger-amazon-original-startet-im-kino\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Amazon<\/a>. Aunque se presenta oficialmente como una pel\u00edcula antib\u00e9lica, \u00abThe Tank\u00bb es todo lo contrario. Sin embargo, el hecho de que en realidad trate sobre cinco hombres duros en una solitaria misi\u00f3n de comando es irrelevante.<\/p>\n<p>Y es que, al igual que \u00abThe Tank\u00bb, la mayor\u00eda de las llamadas pel\u00edculas \u00abantiguerra\u00bb son, en realidad, pel\u00edculas de guerra, que fascinan a su p\u00fablico \u2014primates Homo sapiens\u2014 con la acci\u00f3n, el suspense y el drama de los combates, al tiempo que invitan a identificarse con al menos algunos de los que participan en ellos, ya sean presentados como h\u00e9roes o como antih\u00e9roes. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en las pel\u00edculas estadounidenses \u00abPlatoon\u00bb y \u00abFull Metal Jacket\u00bb (ambas ambientadas en Vietnam) o en la rusa \u00abLa 9.\u00aa Compa\u00f1\u00eda\u00bb (ambientada en Afganist\u00e1n). De hecho, resulta dif\u00edcil pensar en alguna pel\u00edcula genuinamente y sistem\u00e1ticamente <i>anti<\/i>guerra. Dos que probablemente cumplan esos requisitos son la estadounidense \u00abSenderos de gloria\u00bb (la Primera Guerra Mundial en lo que los alemanes llamaban el Frente Occidental) y la sovi\u00e9tica \u00abVen y ve\u00bb (la Segunda Guerra Mundial en lo que la siguiente generaci\u00f3n de alemanes denomin\u00f3 el Frente Oriental).<\/p>\n<p>\u00abThe Tank\u00bb cuenta sin duda con h\u00e9roes, y estos forman una cl\u00e1sica \u00abbanda de hermanos\u00bb, al estilo de Hollywood. Est\u00e1 el valiente estoico (el comandante), con sangre fr\u00eda pero con un lado humano, incluso abnegado, reservado para sus hombres; el intelectual y \u2014moderado\u2014 esc\u00e9ptico (en la vida civil, un profesor de lat\u00edn con gafas de eterno estudiante); el proletario urbano (el conductor malhablado, que no habla con acento neoyorquino, sino en la versi\u00f3n popular berlinesa del alem\u00e1n), el hombre del campo (aunque no de Kentucky ni de Alabama, sino de la regi\u00f3n austriaca de Wachau y sus vi\u00f1edos) y, por supuesto, el joven, inocente, asustado, pero que, en \u00faltima instancia, est\u00e1 a la altura de una tarea propia de un hombre \u2014alem\u00e1n\u2014 (desactivar una mina antitanque con trampa explosiva).<\/p>\n<p>Al final de la pel\u00edcula (alerta de spoiler), es cierto que la historia, fant\u00e1sticamente inveros\u00edmil, de los hombres del tanque que se dirigen hacia su propio \u00abcoraz\u00f3n de las tinieblas\u00bb en el \u00abOstfront\u00bb tiene un giro previsible: \u00abEl tanque\u00bb es en realidad una \u00abSchauergeschichte\u00bb, un relato de terror sublime, una especie de \u00abErlk\u00f6nig con tanques\u00bb o \u00abSleepy Hollow y los nazis\u00bb. La extra\u00f1a misi\u00f3n especial de la tripulaci\u00f3n, desde el punto de vista militar, resulta no ser real, sino una experiencia cercana a la muerte o una visi\u00f3n \u2014piense en \u00abLa escalera de Jacob\u00bb<\/p>\n<p>(1990)\u2014 que enfrenta al comandante a su responsabilidad por haber dejado morir quemadas a mujeres y ni\u00f1os en Stalingrado. La zona gris que atraviesa el \u00abTiger\u00bb para rescatar a un misterioso y inexplicablemente importante oficial alem\u00e1n atrincherado en un b\u00fanker remoto \u2014piense en el coronel Kurtz de \u00abApocalypse Now\u00bb (1979)\u2014 se convierte en el equivalente al purgatorio o al camino al infierno.<\/p>\n<p>\u00a1El horror, el horror!: El p\u00fablico ha estado viendo, en esencia, a fantasmas virtuales que se confunden a s\u00ed mismos con los vivos \u2014piense en \u00abEl sexto sentido\u00bb (1999) y tambi\u00e9n en la pel\u00edcula rusa \u00abEl tigre blanco\u00bb (2012), otra espeluznante historia de tanques de la Segunda Guerra Mundial que seguramente inspir\u00f3 \u00abEl tanque\u00bb, pero que, como era de esperar, nunca se menciona.<\/p>\n<p>Sin embargo, antes de estas revelaciones (y a pesar de ellas), los hombres del tanque resultan estereot\u00edpicamente atractivos, con un aire machista ya muy manido, lo que despierta nuestra simpat\u00eda. Adem\u00e1s, por supuesto, resultan servir a la Alemania nazi o, como no dejan de repetir, al \u00abReich\u00bb. De hecho, los tripulantes del tanque no son meros miembros del ej\u00e9rcito regular alem\u00e1n, la Wehrmacht, sino de las Waffen-SS, con sus emblemas de calaveras y huesos cruzados incluidos.<\/p>\n<p>A pesar de su forma especialmente llamativa, este recurso argumental no tiene nada de especial. En la d\u00e9cada de 1980, la pel\u00edcula de gran \u00e9xito \u00abDas Boot\u00bb, por ejemplo, que trata sobre un submarino alem\u00e1n de la Segunda Guerra Mundial que hunde buques mercantes y mata a sus marineros mientras lucha contra los brit\u00e1nicos en el Atl\u00e1ntico, ofrec\u00eda la misma combinaci\u00f3n ingenua pero eficaz de identificaci\u00f3n con los soldados alemanes y una trama que se\u00f1alaba cierta distancia purificadora respecto al r\u00e9gimen por el que realmente luchaban: s\u00ed, estrictamente hablando son fascistas que queman y ahogan a antifascistas literales, pero aun as\u00ed se les puede animar. En \u00abDas Boot\u00bb, al igual que en \u00abThe Tank\u00bb, el efecto se ve reforzado por el hecho de que todos, o casi todos, mueren al final, lo que a\u00f1ade la compasi\u00f3n que pueden inspirar los espect\u00e1culos de futilidad entre los valientes.<\/p>\n<p>Encontrar formas de presentar a los soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial como h\u00e9roes y v\u00edctimas, al tiempo que, con destreza, o no tanto, disimular su lealtad a un Estado monstruoso que libraba a menudo una guerra genocida ha sido una habilidad especial del cine alem\u00e1n (occidental) de la posguerra y ha tenido \u00e9xito entre un amplio p\u00fablico nacional. No tanto Rainer-Maria Fassbinder, por as\u00ed decirlo, sino el kitsch muy popular de <a href=\"https:\/\/youtu.be\/xgmbxL33Th8?si=Uf_txrHNy83cIKjQ\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">la trilog\u00eda \u00ab08\/15\u00bb de Peter May<\/a>, por ejemplo.<\/p>\n<p>El cine de la antigua Alemania Oriental, por cierto, ten\u00eda sus propias formas \u2014diferentes, complicadas y a la vez casi conmovedoramente transparentes\u2014 de vestir a v\u00edctimas e incluso a h\u00e9roes con uniformes alemanes de la Segunda Guerra Mundial, como en la miniserie \u00ab<a href=\"https:\/\/www.imdb.com\/title\/tt0386484\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Geheimkommando<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que hace que \u00abEl tanque\u00bb resulte interesante y sea un signo de los tiempos no es solo que invite a sus espectadores a identificarse con soldados alemanes que luchan contra los sovi\u00e9ticos \u2014a quienes sin duda se interpretar\u00e1 como rusos\u2014 y en defensa del nazismo, sino que la pel\u00edcula ha coincidido con el auge de un nuevo militarismo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Este nuevo militarismo es un fen\u00f3meno que va m\u00e1s all\u00e1 del hecho de un rearme masivo impulsado por la deuda, por muy inquietante que resulte: para finales de la d\u00e9cada, Berl\u00edn tiene previsto contar con un presupuesto de defensa <a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/4b7c00f6-7b32-416b-a06d-485473068058?syn-25a6b1a6=1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">del tama\u00f1o de los de Francia y Gran Breta\u00f1a juntos<\/a> y endeudarse hasta la asfixia para financiarlo. La mitad del presupuesto estatal se destinar\u00e1 al ej\u00e9rcito, mientras que los alemanes se ven abrumados por una austeridad cada vez mayor, que ya incluye una despiadada <a href=\"https:\/\/www.merkur.de\/wirtschaft\/messer-merz-nennt-rentenreform-gesamtkunstwerk-spd-schaerft-schon-die-zr-94366332.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00abreforma\u00bb de las pensiones<\/a>, que, en realidad, supone su demolici\u00f3n. Una pol\u00edtica que generar\u00e1 masas de alemanes muy desfavorecidos, pero tambi\u00e9n muy bien armados: \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda salir mal?<\/p>\n<p><strong>\u00abUna de las patolog\u00edas m\u00e1s peligrosas de nuestro tiempo\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Los fabricantes tradicionales de armamento \u2014no solo en Alemania, sino en toda Europa\u2014 ya han experimentado <a href=\"https:\/\/www.handelsblatt.com\/finanzen\/anlagestrategie\/trends\/geldanlage-crash-der-ruestungsaktien-die-gruende-und-die-aussichten\/100238727.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">un repunte burs\u00e1til exorbitante<\/a>. La situaci\u00f3n se ha normalizado, pero los analistas consideran plausible que el estallido de esa burbuja no sea m\u00e1s que el inicio de una fase sostenida de crecimiento m\u00e1s lento, pero constante. Las nuevas empresas con ese aire de \u00abstart-up\u00bb de moda han tenido su propia burbuja. El fabricante alem\u00e1n de IA y drones para el campo de batalla Helsing, por ejemplo, que pretende emular a las empresas estadounidenses Palantir y Anduril, ha registrado recientemente <a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/958e8dd4-52b1-425b-9e05-5d20bde416f8?syn-25a6b1a6=1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">valoraciones que algunos analistas califican de descabelladas<\/a> y comparables a la burbuja de las puntocom.<\/p>\n<p>Sin embargo, el militarismo moderno nunca ha sido simplemente una prioridad de gasto gravemente err\u00f3nea. Por el contrario, se trata de una condici\u00f3n social y cultural generalizada. Uno de sus primeros cr\u00edticos, <a href=\"https:\/\/www.deutsche-biographie.de\/gnd121439453.html#adbcontent\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">el jesuita alem\u00e1n del siglo XIX Annuarius Osseg (Georg Michael Pachtler)<\/a>, se\u00f1al\u00f3 en 1876 que el militarismo \u2014 \u00abuna de las patolog\u00edas m\u00e1s peligrosas de nuestro tiempo\u00bb \u2014 era un s\u00edndrome complejo que fusionaba la movilizaci\u00f3n militar, los costosos armamentos, el constante alarmismo sobre la guerra y una profunda transformaci\u00f3n: \u00abPoco a poco\u00bb, observ\u00f3 Osseg con clarividencia, \u00abel centro de gravedad de toda la vida social de las naciones se desplaza y se orienta hacia la guerra [y] los medios de destrucci\u00f3n. \u00bb Una \u00abatm\u00f3sfera pol\u00edtica que apesta a humo de p\u00f3lvora\u00bb y moldeada por incesantes intentos de preparar a la poblaci\u00f3n para la guerra era el pen\u00faltimo resultado en tiempos de paz. La guerra catastr\u00f3fica, predijo acertadamente, ser\u00eda el desenlace final.<\/p>\n<p>En este sentido, a pesar de la historia relativamente breve del concepto moderno de militarismo (no del fen\u00f3meno en s\u00ed mismo) \u2014a\u00fan no han transcurrido doscientos a\u00f1os\u2014 y de la habitual tendencia acad\u00e9mica a buscarle tres pies al gato, no resulta dif\u00edcil establecer una delimitaci\u00f3n v\u00e1lida: un Estado y una sociedad con un ej\u00e9rcito considerable y\/o un sistema integral de movilizaci\u00f3n masiva de reservas, por ejemplo, <i>no<\/i> son necesariamente militaristas; un Estado y una sociedad que, desde el punto de vista psicol\u00f3gico, pol\u00edtica y econ\u00f3micamente movilizados en torno a la creencia de una guerra pr\u00e1cticamente inminente y que convierten a las fuerzas armadas en el centro de la inversi\u00f3n, la atenci\u00f3n, el prop\u00f3sito y la identificaci\u00f3n, sin duda lo son.<\/p>\n<p>Y as\u00ed es Alemania ahora, de nuevo. O, al menos, esa es la implacable estrategia de sus actuales \u00e9lites pol\u00edticas, medi\u00e1ticas y culturales, una estrategia que se est\u00e1 desarrollando no solo en t\u00e9rminos presupuestarios, sino tambi\u00e9n culturales y psicol\u00f3gicos. Pero, \u00bfha encontrado apoyo p\u00fablico? Seg\u00fan una encuesta realizada hace un a\u00f1o<a href=\"https:\/\/www.n-tv.de\/ticker\/Umfrage-Zwei-Drittel-der-Deutschen-befuerworten-hoehere-Verteidigungsausgaben-bis-2032-article25943982.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">, el 67 % de los encuestados se mostraba a favor de que Alemania duplicara su gasto en defensa para 2032<\/a>; solo el 30 % se opon\u00eda.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el \u00abnuevo militarismo\u00bb tambi\u00e9n se est\u00e1 encontrando con cierta resistencia abierta y una reticencia generalizada. El Gobierno alem\u00e1n ha logrado, por ejemplo, introducir una <a href=\"https:\/\/www.rbb24.de\/politik\/beitrag\/2025\/12\/bundestag-wehrdienst-reform-bundeswehr-musterung-beschluss.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">nueva versi\u00f3n del servicio militar<\/a>, que a\u00fan no es obligatorio, pero que cuenta con un registro exhaustivo y la opci\u00f3n expl\u00edcita de imponer la obligatoriedad en el futuro.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de la cobertura de los medios de comunicaci\u00f3n dominantes, que se ha mostrado mon\u00f3tona en su apoyo, la pol\u00edtica se ha topado con una paradoja reveladora: al igual que ocurre con el gasto masivo en m\u00e1s armamento, las encuestas han mostrado <a href=\"https:\/\/www.mdr.de\/nachrichten\/deutschland\/politik\/wehrdienst-wehrpflicht-musterung-mdrfragt-ergebnis-104.html#Zwei\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">que una mayor\u00eda (el 58 %) de los alemanes se muestra, en principio, a favor del servicio militar<\/a>. Al mismo tiempo, tambi\u00e9n han revelado que una mayor\u00eda a\u00fan mayor declara abiertamente que <a href=\"https:\/\/www.berliner-zeitung.de\/news\/us-repraesentantenhaus-eu-hat-sich-in-acht-europawahlen-eingemischt-li.10017529\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">ellos mismos <i>no<\/i> luchar\u00edan, ni siquiera para defender a Alemania de un ataque<\/a>. Solo una minor\u00eda est\u00e1 dispuesta a hacerlo: un 16 % de forma incondicional y otro 22 % con reservas. A\u00fan m\u00e1s desconcertante desde la perspectiva del Gobierno debe de ser el hecho de que quienes tienen la edad suficiente para convertirse en tropas de combate efectivas \u2014mujeres y hombres\u2014 rechazan en su mayor\u00eda el servicio militar (<a href=\"https:\/\/www.mdr.de\/nachrichten\/deutschland\/politik\/wehrdienst-wehrpflicht-musterung-mdrfragt-ergebnis-104.html#Zwei\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">el 65 % de los que tienen entre 16 y 29 a\u00f1os<\/a>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El nuevo sistema del ej\u00e9rcito alem\u00e1n de registro obligatorio para los j\u00f3venes varones tambi\u00e9n est\u00e1 arrojando resultados dispares. En teor\u00eda, todos los varones de 18 a\u00f1os deben ahora rellenar un cuestionario sobre su aptitud f\u00edsica y su disposici\u00f3n a alistarse en el ej\u00e9rcito (las mujeres tambi\u00e9n reciben el cuestionario, pero no tienen la obligaci\u00f3n legal de responderlo). Sin embargo, a pesar de que el incumplimiento puede acarrear una multa considerable, inicialmente <a href=\"https:\/\/taz.de\/18-Jaehrige-beantworten-Briefe-nicht\/!6177053\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">el 28 % de los destinatarios no respondi\u00f3<\/a>. Esa cifra se redujo posteriormente \u2014presumiblemente debido a la presi\u00f3n, incluidas dichas multas\u2014 <a href=\"https:\/\/www.zeit.de\/politik\/deutschland\/2026-06\/wehrerfassung-bundeswehr-fragebogen-wehrdienst-freiwillige\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">al 4 % (entre las mujeres, el 96 % <i>no<\/i> respondi\u00f3), pero tan solo el 20 %<\/a> de los j\u00f3venes varones manifestaron inter\u00e9s en servir en el ej\u00e9rcito, lo cual no equivale a alistarse voluntariamente. De hecho, de los casi 300 000 cuestionarios dise\u00f1ados tambi\u00e9n para atraer a voluntarios, <a href=\"https:\/\/www.zeit.de\/politik\/deutschland\/2026-06\/wehrerfassung-bundeswehr-fragebogen-wehrdienst-freiwillige\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">solo 530 destinatarios<\/a> mordieron el anzuelo. En respuesta a ello, los dirigentes alemanes han se\u00f1alado que, si las cifras siguen siendo bajas, <a href=\"https:\/\/www.zeit.de\/politik\/deutschland\/2026-06\/wehrerfassung-bundeswehr-fragebogen-wehrdienst-freiwillige\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">pasar\u00e1n al servicio militar obligatorio en el plazo de un a\u00f1o<\/a>. En esencia, su pol\u00edtica, medio admitida, es sencilla: por favor, al\u00edstese por su propia voluntad; y si no lo hace, le obligaremos.<\/p>\n<p>Sin embargo, los alemanes siguen teniendo derecho a la objeci\u00f3n de conciencia. Incluso ahora, el n\u00famero de objetores ha, seg\u00fan la revista Spiegel \u2014una publicaci\u00f3n alemana de gran tirada y mayoritariamente alineada con el establishment\u2014, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.spiegel.de\/politik\/deutschland\/bundeswehr-zahl-der-kriegsdienstverweigerer-schnellt-nach-oben-a-a7386a60-ecad-4221-bdbd-043780e9029b\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">aumentado considerablemente.<\/a> \u00bb Mientras tanto, ya est\u00e1 quedando claro que es poco probable que se alcancen los ambiciosos objetivos de crecimiento del Ministerio de Defensa para la Bundeswehr en un futuro pr\u00f3ximo sin recurrir a la coacci\u00f3n. Por lo tanto, si persisten las pol\u00edticas actuales, pronto se impondr\u00e1 el servicio militar obligatorio y la objeci\u00f3n de conciencia se generalizar\u00e1. C\u00f3mo responder\u00e1n los nuevos militaristas alemanes es una inc\u00f3gnita.<\/p>\n<p>El principio de \u00abcoacci\u00f3n voluntaria\u00bb se aplica tambi\u00e9n dentro del ej\u00e9rcito. Alemania est\u00e1 creando una brigada de tanques de unos 5.000 efectivos en Lituania. Acompa\u00f1ada de gran expectaci\u00f3n, se trata de la primera unidad de combate importante de la Bundeswehr estacionada de forma permanente en el extranjero, un proyecto de prestigio destinado a representar la pretensi\u00f3n de Berl\u00edn de proteger el denominado \u00abflanco oriental\u00bb de la OTAN, que resulta ser id\u00e9ntico a lo que las generaciones anteriores de alemanes sol\u00edan considerar su patio trasero natural en Europa del Este. Y, si arde en llamas, con lo que a\u00fan se recuerda como el \u00abOstfront\u00bb. Hasta hace poco, el Ministerio de Defensa segu\u00eda negando que se destinara a soldados a Lituania en contra de su voluntad. Sin embargo, est\u00e1 claro que el entusiasmo ha sido escaso entre las filas, y el Ministerio reconoce ahora que, si fuera necesario, las \u00f3rdenes de marcha ser\u00edan precisamente eso: \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>Los \u00e9xitos de ventas alemanes tambi\u00e9n cuentan una historia ambigua: Existe un g\u00e9nero floreciente, sensacionalista y a la vez mon\u00f3tono de ficci\u00f3n pol\u00edtica especulativa del tipo \u00ab\u00a1Rusia ataca!\u00bb, a menudo escrita en el popular estilo de \u00abescenario\u00bb (piense en Tom Clancy, pero con credenciales convencionales y abundante jerga de los \u00abthink tanks\u00bb de \u00abseguridad\u00bb). Sus autores, como el acad\u00e9mico del Ej\u00e9rcito alem\u00e1n Carlo Masala o la \u00abfuturista\u00bb de la OTAN Florence Gaub, presumiblemente les va bien en t\u00e9rminos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Sin embargo, la obra de Ole Nymoen <i>Por qu\u00e9 nunca luchar\u00eda por mi pa\u00eds: en contra de la aptitud para la guerra como virtud nacional<\/i> (<i>Warum ich niemals f\u00fcr mein Land k\u00e4mpfen w\u00fcrde \u2013 Gegen die Kriegst\u00fcchtigkeit<\/i>) tambi\u00e9n ha sido un gran \u00e9xito. Y mientras que Nymoen, nacido en 1998, ha defendido la idea de decir simplemente \u00abno\u00bb al nuevo militarismo, otros autores de mayor edad \u2014algunos con una trayectoria impresionante en el \u00e1mbito militar y pol\u00edtico, como los exgenerales Harald Kujat y Erich Vad y el veterano estadista Klaus von Dohnanyi \u2014han logrado resonancia p\u00fablica con <a href=\"https:\/\/westendverlag.de\/Krieg-oder-Frieden-Deutschland-vor-der-Entscheidung\/2332\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">llamamientos a volver a una pol\u00edtica exterior prudente<\/a> y <a href=\"https:\/\/westendverlag.de\/Ernstfall-fuer-Deutschland\/2227\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">advertencias sobre la devastaci\u00f3n<\/a> que provocar\u00eda una guerra abierta y directa con Rusia.<\/p>\n<p><b>Un cruce de caminos<\/b><\/p>\n<p>Aunque todav\u00eda resulte dif\u00edcil de hacer aceptar entre muchos j\u00f3venes alemanes y a\u00fan no sea capaz de acallar toda la oposici\u00f3n, desde un punto de vista hist\u00f3rico, no hace falta explicar por qu\u00e9 el militarismo alem\u00e1n es algo que hay que tomarse muy en serio si se detecta. Sin embargo, la historia \u2014aplicada de forma insensata (como en el caso de los publicistas belicosos para quienes siempre es 1938\/1939 en alg\u00fan lugar donde Occidente quiere luchar y provocar un cambio de r\u00e9gimen)\u2014 puede inducir a error. Y as\u00ed ocurrir\u00eda tambi\u00e9n en este caso.<\/p>\n<p>Y es que el nuevo militarismo alem\u00e1n es precisamente eso: nuevo. Tiene una historia, obviamente, y partes importantes de esa historia son las que cabr\u00eda esperar, incluida, por ejemplo, la Prusia del \u00abrey soldado\u00bb Federico Guillermo I, quien en realidad luch\u00f3 poco, pero fue un padre traum\u00e1tico para el aspirante a rey fil\u00f3sofo Federico II \u00abel Grande\u00bb, que no pod\u00eda dejar de luchar.<\/p>\n<p>Pero incluso cuando se le han eliminado debidamente los cultos a la personalidad, se ha enriquecido con las numerosas historias alemanas m\u00e1s all\u00e1 de Prusia \u2014que van m\u00e1s all\u00e1 de reyes y emperadores, nobles y burgueses ambiciosos\u2014 y, por supuesto, se ha prestado la debida atenci\u00f3n a lo mal que acab\u00f3 todo \u2014no una, sino dos veces (\u00bfy sumando?) \u2014, esa historia tradicional de la formaci\u00f3n y la autodestrucci\u00f3n del militarismo alem\u00e1n entre, aproximadamente, 1701 y 1945, por s\u00ed sola, ser\u00eda una gu\u00eda p\u00e9sima para comprender el presente o adivinar el futuro.<\/p>\n<p>Y es que el nuevo militarismo alem\u00e1n ha surgido de la convergencia de dos trayectorias pol\u00edticas y culturales que parec\u00edan \u2014o se interpretaban como\u2014 mutuamente excluyentes: por un lado, una historia sombr\u00eda, aunque banal, de intolerancia convertida en arma, conformismo nacionalista y agresi\u00f3n devastadora que sirvi\u00f3 de s\u00f3lida viga portante en el l\u00fagubre edificio de identidad nacional transformado en Frankenstein conocido como el \u00abcamino especial\u00bb de Alemania: el \u00ab Sonderweg\u00bb, que sustentaba la peculiar forma de excepcionalismo oscuro de la Alemania (Occidental) de la posguerra.<\/p>\n<p>Y, por otro lado, una historia igualmente manida de redenci\u00f3n de ese \u00abSonderweg\u00bb, el camino hacia la perdici\u00f3n o, para ser precisos, la cat\u00e1strofe nacional total que era su destino. Este ha sido el \u00abLargo camino hacia Occidente\u00bb (\u00abDer lange Weg nach Westen\u00bb) primero de la Alemania Occidental y luego de la Alemania unificada tras 1990 . Se trata, en esencia, de otro camino m\u00e1s: una historia intelectualmente derivativa, aunque resonantemente melodram\u00e1tica, del pueblo alem\u00e1n vagando por un desierto de nacionalismo tard\u00edo y modernidad fallida, pero finalmente redimido en una tierra perdonada de democracia, mercados y hegemon\u00eda cultural liberal obligatoria, ya sea de la variedad del mercado \u00ablibre\u00bb o de la \u00absocialdem\u00f3crata\u00bb. Piense en ello como una variante especialmente ins\u00edpida e insegura del liberalismo dominante de Jean-Claude Mich\u00e9a, refractada a trav\u00e9s de la derrota total, la verg\u00fcenza enga\u00f1osa y el af\u00e1n por superarse.<\/p>\n<p>Tanto en la OTAN como en la UE, esta Alemania \u2014la s\u00edntesis del \u00abSonderweg\u00bb y el \u00abLanger Weg\u00bb\u2014 se caracteriza, sobre todo, no por la culpa y el remordimiento, como a menudo se supone. En realidad, su expresi\u00f3n m\u00e1s emblem\u00e1tica es un imponente y grandilocuente Monumento al Holocausto en el coraz\u00f3n de Berl\u00edn que delata un orgullo perverso por la forma nacional y caracter\u00edstica de \u00absuperar el pasado\u00bb (Vergangenheitsbew\u00e4ltigung) como autores de un genocidio. Dado que este laberinto de hormig\u00f3n antracita de dise\u00f1o \u2014con aristas afiladas, superficie extremadamente lisa y aspecto muy elegante\u2014, que transmite el mensaje de \u00abmi verg\u00fcenza es mayor que la suya\u00bb, no ha supuesto, en el mejor de los casos, ning\u00fan cambio en el obstinado apoyo de Berl\u00edn a Israel \u2014a pesar de su genocidio\u2014, ahora sabemos emp\u00edricamente que no puede haber sido una verdadera contrici\u00f3n.<\/p>\n<p>En una Alemania posterior a la unificaci\u00f3n de 1990, cuya cultura dominante \u2014pol\u00edtica y de otro tipo\u2014 sigue estando profundamente arraigada en la antigua Alemania Occidental, es esta quimera inesperada \u2014aunque quiz\u00e1, en retrospectiva, previsible\u2014 del \u00abSonderweg-Langer-Weg\u00bb la que est\u00e1 configurando ahora \u2014a gran velocidad, impulsada por una urgencia obsesiva y ansiosa, como para alcanzar una vez m\u00e1s un destino nacional\u2014 su propia variante de militarismo: arraigada en m\u00e1s de un pasado, transformada por una complicidad hegeliana de aparentes opuestos y, por lo tanto, nueva.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la pol\u00edtica presupuestaria del Estado, el patr\u00f3n caracter\u00edstico del Nuevo Militarismo es f\u00e1cil de detectar: gastar generosamente en el ej\u00e9rcito incluso cuando la econom\u00eda se encuentra sumida en una larga y <a href=\"https:\/\/www.intereconomics.eu\/contents\/year\/2025\/number\/1\/article\/the-current-economic-situation-in-germany-in-the-context-of-previous-crises.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">crisis macroecon\u00f3mica de una gravedad sin precedentes<\/a>, que probablemente ya est\u00e9 provocando un declive irreversible. Endudarse de forma exorbitante \u2014y, desde principios de 2025, expl\u00edcitamente de forma potencialmente ilimitada\u2014 para adquirir armamento en tiempos de paz es una cosa. Hacerlo cuando se ha quedado sin mantequilla es, sin embargo, otra muy distinta.<\/p>\n<p>Con el fin de generar consenso en torno a este peor de los mundos \u2014una deuda p\u00fablica ruinosa combinada con una austeridad cruel\u2014, la <a href=\"https:\/\/www.kielinstitut.de\/de\/publikationen\/kiel-focus\/aufruesten-fuer-den-wohlstand\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">propaganda experta promete un keynesianismo militarizado<\/a>: se supone que la fabricaci\u00f3n de veh\u00edculos militares, por ejemplo, compensar\u00e1 la <a href=\"https:\/\/www.dw.com\/en\/german-car-industry-sheds-51500-jobs-in-a-year\/a-73768859\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">crisis sin precedentes y devastadora a nivel nacional de la industria automovil\u00edstica alemana<\/a>; desarrollar drones letales para ayudar a Alemania a abandonar por fin su vergonzosa cultura del fax y adoptar ampliamente la tecnolog\u00eda del siglo XXI: la ministra de Econom\u00eda, Katherina Reiche, ha promocionado esta oleada de gasto en armamento como <a href=\"https:\/\/www.welt.de\/wirtschaft\/article69f0bd8b622ae392e46e1b6c\/katherina-reiches-ki-wette-mit-ruestungs-milliarden-soll-der-deutsche-rueckstand-aufgeholt-werden.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">una forma de fomentar la inteligencia artificial<\/a>, una idea que a cualquier persona sensata le resultar\u00eda aterradora en m\u00e1s de un sentido. En un tono m\u00e1s popular, Carlo Masala, el omnipresente acad\u00e9mico del Ej\u00e9rcito, ha especulado de forma inveros\u00edmil sobre el auge del armamento como un \u00ab<a href=\"https:\/\/ostdeutscheallgemeine.com\/article\/wie-der-westen-die-ruestung-dominiert-und-der-osten-die-zeche-bezahlt-10017543\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">motor de empleo.<\/a>\u00bb<\/p>\n<p>Estas promesas ignoran las diferencias, emp\u00edricamente fundamentadas, entre los efectos multiplicadores macroecon\u00f3micos: sustanciales cuando, por ejemplo, se trata del gasto en educaci\u00f3n, y casi inexistentes en el caso de las armas. Como otra se\u00f1al de hasta d\u00f3nde est\u00e1n dispuestos a llegar ahora algunos alemanes \u2014incluidos los expertos de los think tanks\u2014 a la hora de abandonar la realidad, este tipo de argumentos resultan inquietantes.<\/p>\n<p><strong>La transformaci\u00f3n del frente interno<\/strong><\/p>\n<p>El nuevo militarismo cobra realmente importancia en el \u00e1mbito de la ideolog\u00eda y la transformaci\u00f3n cultural. Durante a\u00f1os, la clase pol\u00edtica alemana y sus fieles medios de comunicaci\u00f3n se han dedicado a una campa\u00f1a para cambiar la percepci\u00f3n p\u00fablica de la fuerza militar, las necesidades pol\u00edticas y los intereses nacionales con el fin de generar esa \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb que Nymoen ha rechazado abiertamente.<\/p>\n<p>Antes de la \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb, el l\u00e9xico alem\u00e1n de la posguerra ya contaba, por supuesto, con un t\u00e9rmino para designar la capacidad de defender el pa\u00eds: \u00abVerteidigungsf\u00e4higkeit\u00bb. Uno de los mensajes de la \u00abZeitenwende\u00bb (que significa \u00abgran punto de inflexi\u00f3n\u00bb) es que ese lenguaje sobrio y adecuado ya no se considera lo suficientemente contundente. De hecho, el general Carsten Breuer, el oficial de mayor rango del ej\u00e9rcito alem\u00e1n, ha sido expl\u00edcito: \u00ab \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.spiegel.de\/politik\/deutschland\/carsten-breuer-general-inspekteur-der-bundeswehr-in-fuenf-jahren-muessen-wir-kriegstuechtig-sein-a-be252f67-1039-43c7-bd92-518e1be958d2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">ha explicado<\/a> en *Spiegel*, la revista de noticias m\u00e1s importante y conformista de Alemania, significa mucho m\u00e1s que \u00abVerteidigungsf\u00e4higkeit\u00bb, a saber, una \u00abtransformaci\u00f3n de la mentalidad\u00bb y un \u00abcambio de mentalidad\u00bb no solo dentro de las Fuerzas Armadas, sino en la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb supuso, en realidad, un resurgimiento y, probablemente de forma deliberada, una provocaci\u00f3n destinada a desplazar la \u00abventana de Overton\u00bb, que tuvo \u00e9xito. Tal y como se\u00f1alaron una minor\u00eda de cr\u00edticos marginados, que no lograron causar impacto, <a href=\"https:\/\/gewerkschaftliche-linke-berlin.de\/kriegstuechtig-wie-nur-je-von-zeitenwende-kriegstuechtigkeit-und-heimatschutz\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">el archinazi Joseph Goebbels<\/a> abog\u00f3 repetidamente por la \u00ab Kriegst\u00fcchtigkeit\u00bb durante la Segunda Guerra Mundial, refiri\u00e9ndose en ocasiones a la capacidad material para librar una guerra, pero con mayor frecuencia al compromiso psicol\u00f3gico de luchar y resistir tanto entre los alemanes como entre los aliados nazis (en su diario, la \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb de Italia recibi\u00f3, en efecto, un suspenso, y la de Jap\u00f3n, un condescendiente notable+) . Como era de esperar, la \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb, tambi\u00e9n para el jefe de propaganda de la Alemania nazi, era una cuesti\u00f3n de actitud.<\/p>\n<p>Incluso fuera de su contexto nazi, el t\u00e9rmino resulta dif\u00edcil de traducir. Piense en su componente \u00abT\u00fcchtigkeit\u00bb como una expresi\u00f3n de virtud, pero no principalmente en nuestro sentido contempor\u00e1neo \u2014esencialmente moral\u2014, sino en el registro de la \u00abvirt\u00f9\u00bb renacentista de Maquiavelo; es decir, una capacidad meritoria que asegura el poder y que puede cultivarse o descuidarse. Si se fomenta, se convierte en competencia, y en el caso del uso alem\u00e1n contempor\u00e1neo de \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb, esa competencia es, ante todo, nacional. Los individuos deben aportar su contribuci\u00f3n patri\u00f3tica, pero se supone que el resultado debe ser tan colectivo como la propia guerra del Estado-naci\u00f3n moderno.<\/p>\n<p>Esta competencia b\u00e9lica como virtud nacional ha constituido el n\u00facleo de un complejo ramificado, bien financiado y omnipresente de divulgaci\u00f3n militar y relaciones p\u00fablicas. <a href=\"https:\/\/www.berliner-zeitung.de\/article\/nato-bericht-cognitive-warfare-mentale-kriegsfuehrung-manipulation-resilienz-kritik-10018268\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">En sinton\u00eda con el concepto de la OTAN y la estrategia de facto de la \u00abguerra cognitiva\u00bb,<\/a> Alemania ha sido objeto de incesantes campa\u00f1as publicitarias y sesiones de propaganda en colegios, en eventos deportivos y convenciones de videojuegos, as\u00ed como de art\u00edculos y reportajes televisivos intrusivamente parciales sobre voluntarios que encuentran un prop\u00f3sito en el entrenamiento militar (ya sea a tiempo completo o despu\u00e9s del trabajo). En algunos casos, los estudiantes de secundaria que se han atrevido a resistirse abiertamente a esta campa\u00f1a de militarizaci\u00f3n se han enfrentado a t\u00e1cticas de calumniaci\u00f3n por parte de los medios de comunicaci\u00f3n dominantes, que los describen como instrumentos de peligrosos \u00ab<a href=\"https:\/\/www.br.de\/nachrichten\/bayern\/schulstreik-gegen-wehrpflicht-verfassungsfeinde-mobilisieren,VIvqLdU\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">extremistas de izquierda<\/a>\u00bb, as\u00ed como a intimidaciones no solo en sus centros educativos, sino tambi\u00e9n por parte de <a href=\"https:\/\/www.berliner-zeitung.de\/article\/schulstreik-gegen-wehrpflicht-schueler-berichten-von-bedrohung-durch-bka-und-verfassungsschutz-10034893\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">representantes del servicio de inteligencia nacional<\/a>.<\/p>\n<p>La \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb no pretende ser meramente colectiva. Est\u00e1 dise\u00f1ada para ser integral y omnipresente: una vez m\u00e1s, al igual que ocurre con la \u00abguerra cognitiva\u00bb en general, tambi\u00e9n en Alemania toda la sociedad es objeto de <a href=\"https:\/\/www.berliner-zeitung.de\/article\/nato-bericht-cognitive-warfare-mentale-kriegsfuehrung-manipulation-resilienz-kritik-10018268\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">operaciones que moldean el esp\u00edritu de la \u00e9poca, eufem\u00edsticamente denominadas \u00abmedidas defensivas para fomentar la \u201cresiliencia\u201d\u00bb<\/a> frente a un ataque hostil (es decir, ruso). En realidad, el objetivo principal de este enfoque agresivo es el frente interno.<\/p>\n<p>Por ello, los expertos de la OTAN y de los think tanks alemanes, los oficiales militares de alto rango y los l\u00edderes pol\u00edticos han venido subrayando que la preparaci\u00f3n, la resiliencia y la motivaci\u00f3n que intentan fomentar no est\u00e1n destinadas \u00fanicamente a las fuerzas armadas ni siquiera a los distintos servicios de emergencia y equipos de primera intervenci\u00f3n. Por el contrario, la campa\u00f1a de militarizaci\u00f3n a gran velocidad se presenta oficial e insistentemente como dirigida a toda la poblaci\u00f3n. Andr\u00e9 Bodemann, el general que lidera el desarrollo de un plan nacional integral para movilizar a Alemania como \u00abcentro neur\u00e1lgico\u00bb de una futura guerra abierta de la OTAN contra Rusia, <a href=\"https:\/\/www.spiegel.de\/politik\/deutschland\/bundeswehr-die-deutsche-kriegstuechtigkeit-im-realitaetscheck-a-bbd5a3a5-d82c-4f68-93c1-08bd1e3bf6b6\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">ha subrayado<\/a> que la tarea \u00abm\u00e1s urgente\u00bb es reconocer que esta movilizaci\u00f3n es un esfuerzo de \u00abtoda la sociedad\u00bb (en alem\u00e1n: \u00abgesamtgesellschaftlich\u00bb).<\/p>\n<p>La orgullosa admisi\u00f3n de Bodemann es representativa: el ideal militarista de manual que consiste en eliminar la distinci\u00f3n entre la vida civil en tiempos de paz y una preparaci\u00f3n para la guerra integral y que lo abarca todo es ahora una pol\u00edtica oficial en Alemania, que se reafirma constantemente \u2014aunque todav\u00eda se aplique de forma imperfecta\u2014. Y lo que se eufemiza como un enfoque \u00abde toda la sociedad\u00bb podr\u00eda calificarse f\u00e1cilmente de forma m\u00e1s sucinta y veraz: la clase dirigente alemana se ha propuesto no solo generar \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb, sino tambi\u00e9n hacerla total.<\/p>\n<p>Es este contexto el que revela el prop\u00f3sito de una nueva costumbre generalizada: A los pol\u00edticos alemanes \u2014<a href=\"https:\/\/www.zeit.de\/news\/2025-09\/29\/merz-wir-sind-nicht-mehr-im-frieden\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">incluido el canciller Friedrich Merz<\/a>\u2014 y a su s\u00e9quito de expertos y medios de comunicaci\u00f3n les encanta ahora afirmar que su pa\u00eds a\u00fan no est\u00e1 en guerra, pero que tampoco est\u00e1 ya en paz. Por supuesto, esto no tiene ning\u00fan sentido, ni en t\u00e9rminos f\u00e1cticos ni siquiera en t\u00e9rminos jur\u00eddicos formales (en los que, en esencia, puede existir tal situaci\u00f3n bajo la denominaci\u00f3n de \u00abestado de tensi\u00f3n\u00bb \u2014\u00abSpannungsfall\u00bb\u2014, que, sin embargo, <i>no<\/i> ha sido declarado).<\/p>\n<p>Pero, como parte de la transformaci\u00f3n mental que se ha erigido en pol\u00edtica oficial desde hace a\u00f1os, esta confusi\u00f3n orwelliana apunta directamente a la capacidad de la sociedad alemana para distinguir entre la guerra y la paz. Adiestrados y manipulados para creer que una \u00abKriegst\u00fcchtigkeit\u00bb permanente y generalizada es una condici\u00f3n para la supervivencia pol\u00edtica, si no nacional, sus miembros tambi\u00e9n est\u00e1n aprendiendo que la paz no puede defenderse ni ponerse en riesgo, ya que se ha perdido. Se trata de un mensaje absurdo, capaz de provocar el desquiciamiento: prep\u00e1rese para la guerra como si no tuviera nada que perder, o lo perder\u00e1 todo.<\/p>\n<p>Y de esta p\u00e9rdida se culpa, por supuesto, a Rusia. En el fondo, la determinaci\u00f3n que subyace a la campa\u00f1a de rearme material y mental conlleva dos corolarios: una visi\u00f3n dogm\u00e1tica y unilateral de Rusia y un caso autoinducido de visi\u00f3n de t\u00fanel en materia de pol\u00edtica exterior. Ambos se remontan de forma m\u00e1s evidente a 2022, el a\u00f1o de la denominada \u00abZeitenwende\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, tal y como han se\u00f1alado Ingar Solty y J\u00fcrgen Wagner, sectores influyentes de la clase dirigente alemana llevan trabajando en un giro hacia un modelo m\u00e1s agresivo de poder militar y pol\u00edtica exterior desde mucho antes incluso de 2014, cuando se agrav\u00f3 la crisis de Ucrania de finales de 2013.<a href=\"https:\/\/www.newglobalpolitics.org\/the-new-german-militarism\/#cite-footer-1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">1<\/a><\/p>\n<p>De hecho, algunas de las prioridades de gasto militar asociadas a la \u00abZeitenwende\u00bb ya se hab\u00edan establecido en 2021. Al mismo tiempo, febrero de 2022 marc\u00f3 una clara escalada, en particular en la esfera p\u00fablica. Desde el discurso sobre la \u00abZeitenwende\u00bb del ex canciller Olaf Scholz, pronunciado tres d\u00edas despu\u00e9s de la invasi\u00f3n rusa, y del r\u00e1pido establecimiento de un nuevo \u00abfondo especial\u00bb para el rearme, las \u00e9lites dominantes alemanas han avanzado casi al un\u00edsono, en un consenso pr\u00e1cticamente total \u2014y sumamente intolerante\u2014 de que lo que Alemania debe hacer no es solo restablecer un grado sustancial de poder militar, sino adquirir m\u00e1s que cualquier otro Estado de Europa, tal y como han declarado abiertamente el actual canciller Friedrich <a href=\"https:\/\/www.bundestag.de\/dokumente\/textarchiv\/2025\/kw20-de-regierungserklaerung-merz-1064956\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Merz<\/a> y el ministro de Defensa Boris <a href=\"https:\/\/www.zeit.de\/politik\/deutschland\/2026-04\/militaerstrategie-bundeswehr-vorstellung-boris-pistorius-gxe\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Pistorius<\/a>.<\/p>\n<p>Esta agenda recibi\u00f3 otro impulso masivo en marzo de 2025, cuando el sucesor de Scholz, Merz, despleg\u00f3 t\u00e1cticas que el <i>New York Times<\/i> ha eufemizado como \u00ab<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/09\/04\/opinion\/afd-germany-saxony-anhalt.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">democr\u00e1ticamente dudosas<\/a>\u00bb <a href=\"https:\/\/www.welt.de\/politik\/deutschland\/article255724698\/Abstimmung-Schuldenbremse-Bundestag-Verhoehnung-der-Waehler-der-Schlagabtausch-im-Protokoll.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">al volver a convocar a un parlamento ya sustituido por las elecciones<\/a> para modificar la Constituci\u00f3n y allanar el camino para, en la pr\u00e1ctica, un gasto ilimitado en armamento. Este acto inusualmente abierto de mala fe y brutal desaf\u00edo a la decencia se ha por cierto, se ha convertido en un importante impulso para el partido AfD, de nueva derecha\/extrema derecha.<\/p>\n<p>Por el momento, la ambici\u00f3n de construir el ej\u00e9rcito m\u00e1s poderoso de Europa se limita oficialmente al \u00e1mbito de las armas convencionales. Y es cierto que, en t\u00e9rminos jur\u00eddicos, la adquisici\u00f3n por parte de Alemania de sus propias armas nucleares se enfrentar\u00eda, como m\u00ednimo, al doble obst\u00e1culo del Tratado de No Proliferaci\u00f3n Nuclear de 1968 y del Tratado sobre la Soluci\u00f3n Definitiva con respecto a Alemania de 1990 (tambi\u00e9n conocido como el Tratado \u00abDos m\u00e1s Cuatro\u00bb). Sin embargo, descartar tal giro ser\u00eda prematuro y complaciente.<\/p>\n<p>Probablemente resulten especialmente relevantes en la pr\u00e1ctica las sugerencias hip\u00f3critas \u2014<a href=\"https:\/\/www.spiegel.de\/politik\/joschka-fischer-fordert-neue-atomwaffen-in-europa-a-d99f081d-b281-43c5-a167-a2c9ef2d1d83\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">planteadas, por ejemplo, por el exministro de Asuntos Exteriores neoconservador y verde Joschka Fischer<\/a>\u2014 de convertir dichas armas nucleares en \u00abeuropeas\u00bb. Al fin y al cabo, as\u00ed es exactamente como la Alemania Occidental de la posguerra y, posteriormente, la Alemania unificada tras la reunificaci\u00f3n, siempre han construido gran parte de su poder: por citar el t\u00edtulo de un libro que en su d\u00eda fue muy conocido, \u00aben nombre de Europa\u00bb: el juego de trileros entre Berl\u00edn y Bruselas es un truco transparente, aunque eficaz, que la diplomacia alemana a\u00fan sabe c\u00f3mo llevar a cabo.<\/p>\n<p>Ya sea con o sin futuras armas nucleares, el esp\u00edritu de la \u00abZeitenwende\u00bb, tal y como ha se\u00f1alado la polit\u00f3loga disidente Ulrike Gu\u00e9rot en su libro de 2025 <a href=\"https:\/\/westendverlag.de\/ZeitenWenden\/2220\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Zeitenwenden<\/i><\/a>, es una nueva versi\u00f3n del viejo s\u00edndrome thatcherista del TINA (No hay alternativa). Como si, cabr\u00eda a\u00f1adir, esta mentalidad nociva se hubiera instrumentalizado a\u00fan m\u00e1s, pasando de su impulso de guerra de clases en favor de la austeridad y el despojo masivo a incluir tambi\u00e9n una guerra literal a gran escala (como m\u00ednimo) europea.<\/p>\n<p><strong>El frente oriental \u2014una vez m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p>Al armar a Alemania \u2014y a Ucrania\u2014 hasta los topes y hasta la ruina, este fatalismo autoimpuesto se basa en una \u00fanica suposici\u00f3n dogm\u00e1tica: a saber, que esta pol\u00edtica es la \u00fanica respuesta posible \u2014tanto en la pr\u00e1ctica como moralmente\u2014 al ataque ruso contra Ucrania, mientras que este \u00faltimo no solo se condena, sino que, lo que es m\u00e1s importante, se malinterpreta deliberadamente como si no tuviera m\u00e1s motivos que la agresividad de Mosc\u00fa o incluso de Vlad\u00edmir Putin.<\/p>\n<p>Gran parte de los antecedentes de la guerra es objeto de una negaci\u00f3n intolerante, lo que dificulta considerar p\u00fablicamente o incluso recordar los hechos relacionados con la extralimitaci\u00f3n y el enga\u00f1o occidentales, incluidas las promesas incumplidas de no expansi\u00f3n de la OTAN de 1990 y 1993, la promesa que supuso la sentencia de muerte para Ucrania en Bucarest en 2008, y (como ahora se admite) el uso indebido deliberado del Acuerdo de Minsk II (la mejor v\u00eda de salida, respaldada por la ONU, que exist\u00eda tras la primavera de 2015) y su formato de aplicaci\u00f3n de Normand\u00eda como t\u00e1cticas dilatorias. Las advertencias y ofertas de negociaci\u00f3n rusas, por su parte, se caricaturizan como chantaje o guerra de informaci\u00f3n. Quienes disienten abiertamente de esta estricta ortodoxia son marginados.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no fue simplemente la guerra de Ucrania \u2014ni siquiera su escalada de 2022 como tal\u2014 lo que se utiliz\u00f3 para intensificar el \u00abnuevo militarismo\u00bb. M\u00e1s bien, el encuadre de las causas de la guerra result\u00f3 decisivo, ya que sent\u00f3 las bases para un segundo dogma de facto, impuesto tambi\u00e9n con intransigencia: a saber, que si Rusia o \u00abPutin\u00bb se impusieran en Ucrania, Mosc\u00fa atacar\u00eda a continuaci\u00f3n a otros pa\u00edses, como los Estados b\u00e1lticos, Polonia y tambi\u00e9n Alemania.<\/p>\n<p>Al presentar a Rusia como un pa\u00eds carente de intereses o preocupaciones racionalmente comprensibles que pudieran abordarse mediante el toma y daca de la diplomacia, y a sus dirigentes como personas motivadas por una crueldad y un delirio literalmente ilimitados \u2014\u00ab<a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/news\/magazine-26769481\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Putin quiere reconstruir el sistema sovi\u00e9tico<\/a>\u00bb, \u00ab<a href=\"https:\/\/thehill.com\/opinion\/national-security\/5519747-putins-brain-is-back-in-the-ussr\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Putin quiere reconstruir el estalinismo<\/a>\u00bb, \u00ab<a href=\"https:\/\/insidestory.org.au\/putins-parallel-universe\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Putin vive en otro mundo<\/a>\u00bb, \u00ab<a href=\"https:\/\/medium.com\/@alexbuzunov\/from-power-to-perdition-putins-19th-century-imperial-fantasy-and-today-s-reality-601b1251971b\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Putin est\u00e1 anclado en el siglo XIX<\/a>\u00bb, \u00ab<a href=\"https:\/\/thehill.com\/opinion\/national-security\/5519747-putins-brain-is-back-in-the-ussr\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Putin quiere reconstruir el Imperio ruso<\/a>\u00bb \u2014parec\u00eda deducirse que las opciones para responder al ataque se reduc\u00edan radicalmente a la sola fuerza militar.<\/p>\n<p>Ya sea por medio de terceros o mediante la disuasi\u00f3n: con <a href=\"https:\/\/www.berliner-zeitung.de\/article\/kriegshysterie-panikraum-kaufen-oder-lieber-russisch-lernen-2307912\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00ablos rusos a las puertas\u00bb<\/a>, en palabras de destacados pol\u00edticos alemanes (<a href=\"https:\/\/www.polskieradio.pl\/400\/7764\/artykul\/3470463,natochef-wer-nicht-mehr-f%C3%BCr-die-verteidigung-ausgeben-will-sollte-russisch-lernen\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">y de la OTAN<\/a>), la pol\u00edtica se ha simplificado hasta convertirse en una elecci\u00f3n muy sencilla, al m\u00e1s puro estilo de la Guerra Fr\u00eda: \u00abaprender a defendernos o aprender ruso\u00bb. \u00bb En la pr\u00e1ctica, la alternativa a \u00abaprender ruso\u00bb solo puede concebirse entonces como sumarse a una guerra por poder de Occidente contra Mosc\u00fa \u2014en la que Berl\u00edn ya ha tomado la iniciativa\u2014 y poner en marcha la mayor campa\u00f1a de rearme y movilizaci\u00f3n de la historia alemana desde la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Fantas\u00edas de venganza incluidas. Consideremos, por ejemplo, el caso de Roderich Kiesewetter, un parlamentario de alto rango del partido conservador mayoritario del canciller Friedrich Merz. Kiesewetter, antiguo oficial de Estado Mayor de la OTAN, es miembro de la comisi\u00f3n de pol\u00edtica exterior del Parlamento alem\u00e1n, adem\u00e1s de un destacado comentarista p\u00fablico. Su postura hacia Rusia siempre ha sido extremadamente belicista. Desde 2024, por ejemplo, ha defendido que \u00abla guerra debe llevarse a territorio ruso\u00bb y que Berl\u00edn deber\u00eda \u00abhacer todo lo posible para que Ucrania pueda destruir no solo las refiner\u00edas de petr\u00f3leo [rusas], sino tambi\u00e9n los ministerios [y] los puestos de mando\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque el extremismo de Kiesewetter se ha descartado en ocasiones, err\u00f3neamente, por no ser representativo, su receta \u2014salvo, por ahora, el bombardeo de los ministerios de Mosc\u00fa\u2014 describe con precisi\u00f3n la pol\u00edtica actual de Berl\u00edn. Es, sin duda, una figura t\u00edpica e influyente, aunque quiz\u00e1 especialmente franca y simplemente m\u00e1s r\u00e1pida que la media a la hora de extraer conclusiones terribles a partir de malas ideas. Y es Kiesewetter quien tambi\u00e9n ha hecho una declaraci\u00f3n psicol\u00f3gicamente intrigante: \u00abRusia\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.n-tv.de\/politik\/Russland-muss-verlieren-lernen-wie-Deutschland-1945-article23741918.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">ha declarado<\/a>, \u00abdebe aprender a perder como perdi\u00f3 Alemania en 1945\u00bb.<\/p>\n<p>Desear la derrota de Rusia, incluso su colapso y desmembramiento, no es, por desgracia, algo infrecuente en Occidente. De hecho, sin la idea de infligir a Mosc\u00fa un rev\u00e9s geopol\u00edtico devastador, la guerra de Ucrania o bien no habr\u00eda tenido lugar o bien habr\u00eda terminado r\u00e1pidamente. Sin embargo, es evidente que hay algo especial en que un alem\u00e1n fantasee con que Rusia sufra como lo hizo la Alemania nazi, sobre todo teniendo en cuenta que fue, por supuesto, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, con su n\u00facleo ruso, la que realiz\u00f3 la contribuci\u00f3n clave a la derrota total de aquella Alemania.<\/p>\n<p>Apenas una generaci\u00f3n despu\u00e9s de la reunificaci\u00f3n, Rusia se encuentra, una vez m\u00e1s, en el centro del \u00abnuevo militarismo\u00bb alem\u00e1n. O, para ser precisos, Alemania ha vuelto a imaginar a Rusia no solo como un \u00abOtro\u00bb definitorio y fundamentalmente hostil, sino como una caricatura extra\u00f1amente burda de un pa\u00eds, impulsado por la agresi\u00f3n por el mero hecho de agredir y fuera del alcance de la raz\u00f3n y la negociaci\u00f3n. En ese sentido, el \u00abnuevo militarismo\u00bb reproduce viejas y nefastas tradiciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, existen dos diferencias importantes: en primer lugar, un orgulloso sentimiento de haberse demostrado a s\u00ed misma como un miembro importante \u2014e incluso sobresaliente\u2014 de Occidente resulta esencial para el \u00abnuevo militarismo\u00bb alem\u00e1n. Esta escalada se produce al tiempo que una canciller alemana reivindica \u2014de forma realista o, lo que es mucho m\u00e1s probable, no\u2014 <a href=\"https:\/\/www.deutschlandfunk.de\/merz-bekraeftigt-anspruch-deutschlands-auf-fuehrungsrolle-110.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">un \u00abpapel de liderazgo\u00bb en Europa y la OTAN<\/a>. Las penurias, las humillaciones y las inquietudes del \u00ablargo camino hacia Occidente\u00bb, al parecer, est\u00e1n dando finalmente sus frutos.<\/p>\n<p>En retrospectiva, resulta que no fue la reunificaci\u00f3n de 1990 lo que marc\u00f3 la redenci\u00f3n plena de Alemania de los fracasos, las derrotas y los fantasmas que la persegu\u00edan del \u00abSonderweg\u00bb. En cambio, ha sido volver a enfrentarse a Rusia, pero esta vez no desde una posici\u00f3n de insularidad combinada con un sentido histri\u00f3nico e inseguro de singularidad cultural y misi\u00f3n, sino con el derecho, ganado a pulso, de representar \u2014quiz\u00e1 incluso de liderar de forma <i>ersatz<\/i>\u2014 no una aberraci\u00f3n nacional perniciosa, sino un Occidente imaginado como normativo y superior.<\/p>\n<p>Al final de la pel\u00edcula \u00abEl tanque\u00bb, el comandante finalmente despierta de su delirante viaje para salvar el \u00abReich\u00bb en una extra\u00f1a zona crepuscular entre la vida y la muerte, la realidad y la imaginaci\u00f3n, entre el frente y un destino fant\u00e1stico y condenado m\u00e1s al este, justo antes de estrellarse hacia un final que era inevitable desde el principio. El nuevo militarismo alem\u00e1n est\u00e1 enviando ahora a su pueblo a una extra\u00f1a zona gris, donde la paz ya se ha declarado perdida, la guerra es pr\u00e1cticamente inevitable y la competencia militar nacional vuelve a ser la soluci\u00f3n. Y todo ello para salvar esta vez no solo a Alemania, sino a Occidente y, sobre todo, a Alemania como Occidente. Las ilusiones van y vienen, pero el militarismo alem\u00e1n perdura.<\/p>\n<p>Tarik Cyril Amar (@TarikCyrilAmar) es un historiador alem\u00e1n que actualmente imparte clases en la Universidad Ko\u00e7, en Estambul, y autor de <i>La paradoja de Lviv ucraniana. Una ciudad fronteriza entre estalinistas, nazis y nacionalistas<\/i>.<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.newglobalpolitics.org\/the-new-german-militarism\/#cite-header-1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">1<\/a> Ingar Solty, <a href=\"https:\/\/www.vsa-verlag.de\/nc\/buecher\/detail\/artikel\/innere-zeitenwende\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Innere Zeitenwende<\/i><\/a> (2026); J\u00fcrgen Wagner en <a href=\"https:\/\/shop.papyrossa.de\/WebRoot\/Store23\/Shops\/26606d05-ee0e-4961-b7af-7c5ca222edb7\/MediaGallery\/Zusatzmaterial\/2025\/Bundeswehr_Grosse-Mobilisierung_IHV.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Die gro\u00dfe Mobilisierung<\/i><\/a> (2025).<\/p>\n<p>Fuente: <em>The New Paradigm<\/em>, 7 de septiembre de 2026 (<a href=\"https:\/\/www.newglobalpolitics.org\/the-new-german-militarism\/\">https:\/\/www.newglobalpolitics.org\/the-new-german-militarism\/<\/a>)<br \/>\nImagen de portada: BERL\u00cdN &#8211; ALEMANIA, 18 DE JULIO: Un tren llega a la estaci\u00f3n de metro de Alexanderplatz junto a anuncios de reclutamiento de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas alemanas) el 18 de julio de 2026 en Berl\u00edn, Alemania. La Bundeswehr est\u00e1 colocando anuncios en vallas publicitarias, pantallas digitales y, en algunos casos, en forma de rotulaci\u00f3n integral de trenes, en un esfuerzo por atraer a los j\u00f3venes que se desplazan diariamente al trabajo hacia el servicio militar. Como parte de sus compromisos con la OTAN, la Bundeswehr tiene como objetivo reclutar a otros 80 000 soldados en servicio activo, aumentando as\u00ed la dotaci\u00f3n de sus fuerzas armadas de unos 185 000 a 260 000 efectivos para 2035. (Foto de Craig Stennett\/Getty Images)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos art\u00edculos de intelectuales alemanes cr\u00edticos con la deriva militarista en la que se encuentra el r\u00e9gimen alem\u00e1n actual. \u00a1S\u00ed,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":20391,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1922,1899],"tags":[],"class_list":["post-20390","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alemania","category-militarismo"],"aioseo_notices":[],"aioseo_head":"\n\t\t<!-- All in One SEO 4.9.10 - aioseo.com -->\n\t<meta name=\"description\" content=\"Dos art\u00edculos de intelectuales alemanes cr\u00edticos con la deriva militarista en la que se encuentra el r\u00e9gimen alem\u00e1n actual. \u00a1S\u00ed, podemos! \u00bfO acaso no? \u00bfQui\u00e9n es el Mois\u00e9s que guiar\u00e1 a Europa? 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