{"id":204,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=204"},"modified":"2020-02-29T12:30:15","modified_gmt":"2020-02-29T11:30:15","slug":"la-lucha-por-la-hegemonia-en-el-frente-intelectual-la-practica-politica-de-manuel-sacristan-luzon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=204","title":{"rendered":"La lucha por la hegemon\u00eda en el frente intelectual: la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEl pecado del intelectual es echar un velo sobre la realidad\u201d<\/p>\n<p>M.S.L.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de esta ponencia es facilitar una primera aproximaci\u00f3n a la obra de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n para un posible\u00a0 lector novel, imbuido, como Sacrist\u00e1n, de inquietud moral revolucionaria. Toda introducci\u00f3n esclarecedora\u00a0 a la obra\u00a0 de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n debe comenzar refiri\u00e9ndose a su compromiso pol\u00edtico como comunista. Manuel Sacrist\u00e1n se organiz\u00f3 \u2013es el t\u00e9rmino apropiado- en el Partido Comunista en Catalu\u00f1a, el PSUC, en 1956, y fue hasta el final de su vida un Comunista y un marxista.<\/p>\n<p>Como podemos leer en la pen\u00faltima conferencia que pronunci\u00f3, sobre Lukacs, menos de 4 meses antes de su muerte,\u00a0 al final de su vida segu\u00eda reiter\u00e1ndose en sus principios y reconoci\u00e9ndose p\u00fablicamente comunista y marxista, aunque matizaba la primera palabra, y se dec\u00eda \u201ccomunista de izquierdas\u201d<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\"> [1] <\/a>.<\/p>\n<p>Es necesario resumir\u00a0 -hoy como siempre, por lo dem\u00e1s- lo que significa ser comunista. M\u00e1s si se tiene la pretensi\u00f3n de que el texto sirva como aproximaci\u00f3n hermen\u00e9utica a la obra de Sacrist\u00e1n por parte de las generaciones j\u00f3venes actuales. El comunismo es una corriente de la tradici\u00f3n de la democracia que se caracteriza por considerar que la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y la dominaci\u00f3n humanas s\u00f3lo pueden ser resueltas mediante la lucha de clases y la transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad. Esta ruptura con el orden pol\u00edtico y econ\u00f3mico capitalista tiene como objetivo la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y cambio, que deben convertirse en propiedad de la comunidad, es decir, en propiedad o cosa p\u00fablica. En este proceso de lucha, el Estado debe comenzar a ser reabsorbido por la Sociedad Civil, pues se fundamenta en la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica, burocr\u00e1tica de la actividad entre los hombres \u2013mandar\/obedecer-\u00a0 y reproduce la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas ideas eran compartidas por Manuel Sacrist\u00e1n. Consiguientemente, Sacrist\u00e1n <strong>milit\u00f3<\/strong>, como ya he escrito en un <strong>partido<\/strong> comunista \u2013el PSUC-. Conviene aclarar estas dos palabras subrayadas. Un partido comunista, tal como lo entend\u00eda Sacrist\u00e1n, no es una organizaci\u00f3n formada por profesionales de la pol\u00edtica que elaboran programas electorales y ejecutan su actividad pol\u00edtica desde las instituciones del Estado, a modo de ingenier\u00eda social, usando de los recursos financieros y humanos puestos a su alcance por el propio Estado. Este tipo de actividad pol\u00edtica, basada en la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica del trabajo, aun cuando se impulse en nombre de ideales emancipatorios, se hace siempre por cuenta y a beneficio del capital, y no es sino un ejercicio de lo que Gramsci denomin\u00f3 Revoluci\u00f3n Pasiva: El Estado atiende a la resoluci\u00f3n de aquellas necesidades m\u00e1s exacerbadamente sentidas por los explotados a condici\u00f3n de que estos renuncien a su condici\u00f3n de ciudadanos y permanezcan desorganizados y pol\u00edticamente inactivos, en lugar de ejercer su soberan\u00eda y constituirse en poder organizado.<\/p>\n<p>Un partido comunista es una organizaci\u00f3n voluntaria de individuos no profesionalizados en la pol\u00edtica que deciden actuar directamente en la Sociedad Civil. Su objetivo es lograr la incorporaci\u00f3n a la acci\u00f3n pol\u00edtica estable y microfundamentada de todos los individuos explotados, para imponer, mediante la lucha, el poder colectivo democr\u00e1tico, real y estable, en la sociedad, y constituir as\u00ed un nuevo poder pol\u00edtico o soberan\u00eda popular: esto es, un poder pol\u00edtico de nuevo tipo. En consecuencia, la militancia es un acto de ciudadan\u00eda, mediante el que el individuo rechaza delegar sus derechos pol\u00edticos y trata de constituirse en verdadero soberano de su sociedad. Los objetivos inmediatos que debe tratar de proponer el comunista a los dem\u00e1s asalariados y dominados, seg\u00fan Sacrist\u00e1n, hab\u00edan de ser elaborados en concreto y deb\u00edan tener un claro car\u00e1cter \u201cantijer\u00e1rquico\u201d \u2013por decirlo con una palabra grata a Sacrist\u00e1n, que \u00e9l recoge de los cl\u00e1sicos-: es decir, en contraposici\u00f3n con la desactivaci\u00f3n que promueve la pol\u00edtica institucional, deb\u00edan ser objetivos que exigiesen en una u otra medida el aumento del poder y del protagonismo permanente de los individuos sobre su propia actividad; deb\u00edan incitar a la ciudadan\u00eda subalterna a la actividad protagon\u00edstica sostenida, y eliminar, en consecuencia,\u00a0 las jerarqu\u00edas de mando basadas en criterios no funcionales al proceso de trabajo -por tanto, a igual trabajo, igual poder de mando e igual salario- , pues su criterio de organizaci\u00f3n obedece a la intenci\u00f3n de someter a los asalariados al poder de la clase dominante. Volver\u00e9 sobre todo esto.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n desempe\u00f1\u00f3 cargos de responsabilidad en el partido, en el Comit\u00e9 Central y en el Comit\u00e9 Ejecutivo, pero nunca acept\u00f3 profesionalizarse como pol\u00edtico. Su tarea primordial, tanto cuando estuvo en la direcci\u00f3n como durante toda su vida militante, se desarroll\u00f3 en el \u00e1mbito social de los trabajadores intelectualmente cualificados, particularmente, los docentes, porque es el mundo con el que \u00e9l se relacionaba naturalmente durante el ejercicio de su actividad laboral como profesor de la universidad \u2013el \u201cFrente Intelectual\u201d-, y tambi\u00e9n luego, como traductor, y la militancia pol\u00edtica de un comunista no es algo separado de su vida cotidiana.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n abandon\u00f3 el PSUC hacia finales de los a\u00f1os 70, tiempo despu\u00e9s de que la direcci\u00f3n reformista cambiara la estructura que organizaba a la militancia para la pr\u00e1ctica pol\u00edtica directa, y acabara as\u00ed con la posibilidad de ejercer militancia activa de forma org\u00e1nica; el partido pasaba a ser una organizaci\u00f3n profesional, separada de la Sociedad Civil,\u00a0 orientada hacia la actividad pol\u00edtica en las instituciones. En puridad, por lo tanto, no se puede decir de Manuel Sacrist\u00e1n que abandonara la militancia, sino que, tan s\u00f3lo, se \u201cdesafili\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>En cuanto al marxismo de Manuel Sacrist\u00e1n, en el que inspiraba su propio pensamiento creativo, pol\u00edtico: Sacrist\u00e1n conoc\u00eda de forma exhaustiva\u00a0 el pensamiento que se autodenomina marxista. Hab\u00eda traducido al castellano a m\u00faltiples pensadores marxistas, incluso. Pero los cl\u00e1sicos del pensamiento revolucionario no eran para Sacrist\u00e1n venerables santos de palo, cuya obra debiera ser objeto de erudici\u00f3n reverente, sino pensadores que recog\u00edan la experiencia de la pr\u00e1ctica revolucionaria hist\u00f3rica y que deb\u00edan ser le\u00eddos en funci\u00f3n de la propia pr\u00e1ctica revolucionaria presente, para inspirar nuevo pensamiento pol\u00edtico.<\/p>\n<p>A la hora de fundamentar su propio pensamiento pol\u00edtico hay algunos revolucionarios cuya obra influye de forma muy destacada en Sacrist\u00e1n: Carlos Marx, Engels y Lenin, Antonio Gramsci, y Georg\u00a0 Lukacs.<\/p>\n<p>De Carlos Marx, al que Sacrist\u00e1n conoc\u00eda como pocos entre nosotros, recoge en particular su concepci\u00f3n de la lucha de clases, y su estudio de la sociedad capitalista: la teor\u00eda de la explotaci\u00f3n capitalista en la producci\u00f3n, mediante la divisi\u00f3n social del trabajo y la relaci\u00f3n salarial. Su potente teor\u00eda sobre la divisi\u00f3n del trabajo, tanto la t\u00e9cnica como la social, a la\u00a0 que Sacrist\u00e1n denomina \u201csustancial\u201d u originaria\u00a0 del periodo manufacturero capitalista, esto es, \u201cjer\u00e1rquica\u201d. La divisi\u00f3n jer\u00e1rquica o social del trabajo es aquella mediante la cual\u00a0 la clase dominante se perpet\u00faa detentando el monopolio sobre los cargos sociales dirigentes de la sociedad y para ello monopoliza los saberes imprescindibles para la reproducci\u00f3n de la sociedad y la vida. Y la teor\u00eda de la plusval\u00eda relativa, que explica la introducci\u00f3n de la ciencia como factor productivo directo e inmediato, masivo, lo cual ocasiona la reducci\u00f3n de la jornada laboral \u2013y el paro estructural-, y en consecuencia, la disposici\u00f3n de tiempo libre de forma masiva por parte de los explotados y de sus hijos, y da cuenta tambi\u00e9n de la necesidad que tiene el capital de disponer masivamente de fuerza de trabajo cualificada con conocimientos superiores. El inter\u00e9s de Sacrist\u00e1n se centra en aquellos elementos del an\u00e1lisis de Marx que permiten comprender los cambios en la composici\u00f3n del capital por ser los que explican los cambios sociales producidos entre las clase subalternas: la transformaci\u00f3n del trabajo asalariado, el aumento de los trabajadores intelectuales asalariados, la evoluci\u00f3n del tipo de trabajador manual existente \u2013p.e. el Taylor fordista- , etc. Las teor\u00edas, en suma, que permiten el an\u00e1lisis microfundamentado, capilar, de los cambios sociales, m\u00e1s que las teor\u00edas globales sobre la expansi\u00f3n mundial del capitalismo, etc. El prop\u00f3sito de Sacrist\u00e1n era la elaboraci\u00f3n de una pol\u00edtica de masas aqu\u00ed y ahora, y ello precisaba del an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n la antropolog\u00eda marxista: la plasticidad y car\u00e1cter social e hist\u00f3rico del ser humano, y su individualizaci\u00f3n y singularizaci\u00f3n precisamente como resultado de su socializaci\u00f3n en la colectividad, es decir, de las posibilidades para la libertad de cada individuo que abre el desarrollo de las fuerzas sociales productivas, y de las nuevas exigencias de las que los individuos son portadores como resultado de su moldeo por el desarrollo social y material impuesto por el capitalismo.<\/p>\n<p>Estas ideas de Marx permiten analizar y explicar en concreto\u00a0 los fen\u00f3menos sociales contempor\u00e1neos de las sociedades capitalistas actuales, y la evoluci\u00f3n de los segmentos sociales dedicados al trabajo intelectual asalariado, en los que Sacrist\u00e1n militaba, los cuales crec\u00edan imparablemente.<\/p>\n<p>He citado en segundo lugar, en la lista de influencias, los nombres unidos de Engels y Lenin, porque ambos revolucionarios influyen en Sacrist\u00e1n en relaci\u00f3n con el mismo asunto: el antiestatismo de Manuel Sacrist\u00e1n. El antiestatismo de cu\u00f1o pol\u00edtico, no anarquista, ha sido una de las caracter\u00edsticas de la tradici\u00f3n de la democracia revolucionaria y, en consecuencia se documenta f\u00e1cil y reiteradamente tambi\u00e9n en la obra\u00a0 Marx. Basta para ello acudir al s\u00f3lido resumen de ideas y selecci\u00f3n de citas que elabora Lenin en su obra <strong>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/strong>. Pero el debate sobre este tema adquiere una particular importancia durante el \u00faltimo cuarto del siglo XlX y a comienzos del XX en el seno de la socialdemocracia, a consecuencia del estatismo de esta corriente pol\u00edtica: una enormidad intelectual para la tradici\u00f3n hist\u00f3rica de la democracia revolucionaria. Por ello ser\u00eda Engels, debido a su longevidad, y Lenin quienes trataron el asunto con m\u00e1s reiteraci\u00f3n. En resumen, las ideas de estos revolucionarios que Manuel sacrist\u00e1n\u00a0 adopta son: que el Estado burocr\u00e1tico es una maquinaria que oprime y esclaviza pues es un instrumento para someter al poder jer\u00e1rquico de la clase dominante a las clases subalternas, y all\u00ed donde existe perpet\u00faa y reproduce el poder y la dominaci\u00f3n de unos seres humanos sobre otros. Que los or\u00edgenes hist\u00f3ricos del Estado burocr\u00e1tico est\u00e1n en el estado feudal absolutista. Que no puede ser un medio para la liberaci\u00f3n contra la explotaci\u00f3n, y que, en consecuencia el Estado debe ser destruido por la revoluci\u00f3n. En la lucha revolucionaria, los explotados deber\u00e1n organizar un poder pol\u00edtico de nuevo tipo democr\u00e1tico y no burocr\u00e1tico ni delegativo, un ya- no- estado: \u201cdestruir de golpe la vieja maquina burocr\u00e1tica y comenzar acto seguido a construir otra nueva, que permita ir reduciendo gradualmente a la nada toda burocracia (.) desterrar la <strong>administraci\u00f3n jer\u00e1rquica<\/strong> y reducirlo todo a una organizaci\u00f3n de los proletarios (como clase dominante) que toma a su servicio, en nombre de toda la sociedad a \u201cobreros, inspectores y contables\u201d<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\"> [2] <\/a>, para decirlo con una cita que recoge esa palabra reiteradamente repetida por Sacrist\u00e1n cuando se fija como objetivo pol\u00edtico la lucha por la liquidaci\u00f3n de la divisi\u00f3n <strong>jer\u00e1rquica <\/strong>del trabajo dentro del aparato docente y de la universidad. Los procedimientos de lucha que adopta Sacrist\u00e1n, sin embargo no proceden de estos dos revolucionarios, pues Sacrist\u00e1n propondr\u00e1, como se ver\u00e1, la lucha para ir diluyendo ya desde el momento presente, antes de la revoluci\u00f3n, y desde la sociedad civil, el orden jer\u00e1rquico existente.<\/p>\n<p>De Antonio Gramsci \u00a0se inspira en la idea de que el marxismo es una praxeolog\u00eda o \u201cfilosofar de la praxis\u201d, en el que, en expresi\u00f3n del mismo Manuel Sacrist\u00e1n,\u00a0 el sustantivo \u201cpraxis\u201d es sint\u00e1cticamente \u201cun genitivo subjetivo, no un genitivo objetivo\u201d; esto es, un filosofar en el que no se trata de elaborar una teor\u00eda \u201cde pizarra\u201d sobre la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, sino que son los mismos agentes de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica desarrollada, los que, a partir de su experiencia, que es saber sustantivo, y de su nuevo grado de organizaci\u00f3n \u2013poder- filosofan sobre su actividad con el fin de extraer todas las conclusiones posibles para la propia pr\u00e1ctica pol\u00edtica futura: lo que propone Gramsci no es una filosof\u00eda que trata sobre el objeto de la praxis, sino la praxis que se auto reflexiona. Y esta idea fecunda es asumida por Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n asume Sacrist\u00e1n la reflexi\u00f3n de Gramsci sobre los instrumentos de cohesi\u00f3n social que desarrolla el enemigo desde la <strong>Sociedad Civil<\/strong>, o conjunto de instituciones no estatales o no directamente estatales, cuyas funciones para la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida son controladas por agentes proburgueses. La necesariedad de las funciones ejercidas por estas instituciones y su eficiencia\u00a0 refuerza el prestigio y el consenso en torno a la sociedad existente y otorga la direcci\u00f3n moral de la sociedad o <strong>hegemon\u00eda <\/strong>a la burgues\u00eda. As\u00ed como la idea de que es condici\u00f3n previa indispensable para estar en situaci\u00f3n de ruptura revolucionaria que se haya producido una reforma moral entre las masas subalternas que las haya hecho <strong>intelectualmente y moralmente aut\u00f3nomas<\/strong> respecto de la hegemon\u00eda de la clase dominante. Y tambi\u00e9n el proyecto de lograr poner de acuerdo a la mayor\u00eda de las clases subalternas en contra del capitalismo mediante una alianza cultural y program\u00e1tica que permitiese construir un nuevo <strong>Bloque hist\u00f3rico<\/strong> antag\u00f3nico, o bloque popular democr\u00e1tico, que sea capaz de imponer una ruptura revolucionaria e instaurar una nueva sociedad en transici\u00f3n hacia el socialismo. Esta idea de la constituci\u00f3n de una alianza\u00a0 del <strong>pueblo<\/strong> -obreros, campesinos, peque\u00f1a burgues\u00eda- procede de la tradici\u00f3n de la democracia revolucionaria moderna, desde su fundaci\u00f3n por Robespierre, y llega a Gramsci a trav\u00e9s de Lenin.<\/p>\n<p>Adopt\u00f3 de Gramsci tambi\u00e9n la idea de que el Estado no s\u00f3lo \u00a0es el conjunto de aparatos burocr\u00e1ticos ejecutivos que dependen del gobierno, sino\u00a0 la suma de la Sociedad Pol\u00edtica m\u00e1s la Sociedad Civil.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n asumi\u00f3 tambi\u00e9n la teor\u00eda gramsciana del partido como <strong>intelectual org\u00e1nico<\/strong> del movimiento de masas organizado en lucha contra el capitalismo; esto es, como organizaci\u00f3n inseparable de los movimientos de masas que constituyen, en ciernes, el Bloque hist\u00f3rico revolucionario, pues sus militantes trabajan en el seno de ellos. El partido es el sistema nervioso de esa anatom\u00eda en desarrollo, por usar un s\u00edmil que d\u00e9 fuerza visual a la absoluta inseparabilidad de partido y movimientos de masas. El intelectual colectivo debe adecuarse al movimiento real, asegurar establemente la acumulaci\u00f3n de experiencias, y su elaboraci\u00f3n y devoluci\u00f3n como inspiraci\u00f3n dirigente, y debe promover la apertura y el desarrollo del movimiento con la incorporaci\u00f3n de nuevos segmentos sociales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el propio Gramsci, a partir de estos elementos heur\u00edsticos se abre la\u00a0 reflexi\u00f3n pol\u00edtica concreta, que debe ser elaborada de forma pormenorizada y emp\u00edrica, sector social a sector social, teniendo en cuenta, permanentemente, la propia experiencia de la lucha de todos los militantes, que deben participar en el proceso p\u00fablico de deliberaci\u00f3n. Se trata elaborar propuestas concretas de\u00a0 lucha, de car\u00e1cter democr\u00e1tico, que puedan ser impulsadas capilarmente, de forma directa, cara a cara,\u00a0 por cada militante en su \u00e1mbito de militancia, que recojan y expresen las aspiraciones de las masas, que sean sensatas y aplicables e inviten a los explotados no comunistas a la movilizaci\u00f3n y a la organizaci\u00f3n permanente, y que recojan ya, aunque sea conativamente, elementos que apunten hacia la sociedad socialista.<\/p>\n<p>De Georg Lukacs\u00a0 le interesa sobre todo la reflexi\u00f3n pol\u00edtica del \u00faltimo Lukacs, la que se abre paso en las conversaciones de 1967<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\"> [3] <\/a>, cuando, como se\u00f1ala el propio Sacrist\u00e1n, ya se hab\u00eda apropiado de la concepci\u00f3n pol\u00edtica de Antonio Gramsci. En especial, el an\u00e1lisis que hace Lukacs sobre la novedosa situaci\u00f3n registrada por \u00e9l, que consiste en la penetraci\u00f3n del capitalismo en la vida cotidiana de las clases populares subalternas. Tradicionalmente la industria capitalista\u00a0 hab\u00eda sido productora de bienes de equipo para la producci\u00f3n;\u00a0 pocos hab\u00edan sido los productos fabricados que tuviesen como fin el consumo inmediato: tejidos sin confeccionar, harina, az\u00facar, eran casi en exclusiva las \u00fanicas producciones fabricadas para el consumo directo de las masas. Tras la segunda guerra mundial, hab\u00eda surgido una nueva industria ligera, que aprovechando las nuevas tecnolog\u00edas, se dedic\u00f3 a la fabricaci\u00f3n de bienes de consumo de uso individual o familiar \u2013electrodom\u00e9sticos, gama blanca, autom\u00f3vil privado, etc., y luego, servicios para el ocio popular, como el \u201cturismo\u201d,\u00a0 etc- , cuyo uso transformaba radicalmente las formas de vida y moldeaba la cultura que organizaba la vida cotidiana de las clases subalternas. La cultura que hab\u00eda estructurado, hasta entonces, de forma aut\u00f3noma, la vida cotidiana de las clases subalternas, y cuya autonom\u00eda hab\u00eda sido condici\u00f3n de la existencia de una cultura de izquierdas, desaparec\u00eda. Esta inaudita penetraci\u00f3n del capitalismo en la vida cotidiana del individuo, con su capacidad de desautonomizarla y de supeditarla a sus necesidades de valorizaci\u00f3n de capital,\u00a0 impon\u00eda a la pol\u00edtica revolucionaria inspirada por Gramsci nuevas exigencias. Sacrist\u00e1n comprende que para una pol\u00edtica pr\u00e1ctica de cu\u00f1o gramsciano, que considera condici\u00f3n previa para la apertura de un proceso revolucionario la plena autonom\u00eda cultural, se hace imprescindible la creaci\u00f3n de una nueva cultura material aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Reflexionando sobre esta nueva situaci\u00f3n, Sacrist\u00e1n escribe: \u201cDesde los tiempos de Gramsci el Estado del capitalismo monopolista ha penetrado la Sociedad Civil a\u00fan m\u00e1s profundamente, lo que complica la perspectiva estrat\u00e9gica abierta por Gramsci, <strong>pero la hace a\u00fan m\u00e1s esencial\u201d<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\"> [4] <\/a>.<\/strong><\/p>\n<p>Esa concepci\u00f3n de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica basada en la inspiraci\u00f3n de la obra de Antonio Gramsci ser\u00e1 la\u00a0 que Sacrist\u00e1n sostenga durante toda su vida. Ciertamente Manuel sacrist\u00e1n sigui\u00f3 indagando sobre los nuevos problemas que el capitalismo industrialista originaba a la Humanidad. <strong>Los Informes del club de Roma<\/strong>, que alertaban sobre el peligro de destrucci\u00f3n de los equilibrios naturales que posibilitan la perpetuaci\u00f3n del ser humano en la biosfera, le pusieron sobre aviso y le hicieron comprender que en lo futuro el nuevo Bloque Hist\u00f3rico estar\u00eda integrado tambi\u00e9n por fuerzas sociales movilizadas por este grave peligro ocasionado por el capitalismo,\u00a0 y que el modelo civilizatorio alternativo futuro deb\u00eda ser repensado dr\u00e1sticamente a la luz de los datos revelados. Tambi\u00e9n la movilizaci\u00f3n de las mujeres en lucha por la libertad en torno al feminismo fue motivo de reflexi\u00f3n para \u00e9l, que comprendi\u00f3 que no existir\u00eda un Bloque hist\u00f3rico futuro posible sin la incorporaci\u00f3n del feminismo al mismo. Pero el proyecto pol\u00edtico base, la alianza de las clases subalternas y la construcci\u00f3n de un Bloque hist\u00f3rico, la lucha por la autonom\u00eda intelectual y moral, la paciencia militante y la revoluci\u00f3n socialista siguieron siendo v\u00e1lidas para \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>El dirigente pol\u00edtico del Frente intelectual<\/strong><\/p>\n<p>Los textos en los que Sacrist\u00e1n desarrolla su reflexi\u00f3n sobre la pr\u00e1ctica pol\u00edtica en el frente intelectual deben ser\u00a0 valorados de forma especial. Precisamente en ellos se despliega de forma emp\u00edrica la concepci\u00f3n pr\u00e1ctico pol\u00edtica general que, como ya he escrito, Sacrist\u00e1n sostendr\u00e1 durante toda su vida, y resultan\u00a0 por tanto, iluminadores de actitudes y posicionamientos posteriores. Como marxista y gramsciano, Sacrist\u00e1n considera que la pol\u00edtica debe ser elaborada en concreto, para cada sector social determinado, desde los problemas y conflictos que se plantean al movimiento militante organizado en su interior\u00a0 y desde las particularidades sociales del segmento social en cuyo interior se trabaja pol\u00edticamente. Sacrist\u00e1n conoc\u00eda el sector intelectual porque\u00a0 militaba en el mismo, y por ello se sent\u00eda capacitado para emprender una tarea de orientaci\u00f3n pr\u00e1xica en concreto.<\/p>\n<p>Sus escritos, verdaderamente deslumbrantes, son textos cuya finalidad es orientar la pr\u00e1ctica militante de los comunistas,\u00a0 por eso \u00e9l les daba el nombre que reciben estos textos en nuestra tradici\u00f3n: materiales. El lector que recurra a la obra de Sacrist\u00e1n no debe olvidar esto cuando descubra sorprendido la \u201cexcesividad\u201d de esos escritos: del an\u00e1lisis inmediato de un asunto pol\u00edtico surgido en un sector social, a las ra\u00edces econ\u00f3mico sociales del mismo, generadas por el capitalismo, y a los proyectos pol\u00edticos org\u00e1nicos defendidos por la burgues\u00eda, desde sus necesidades, para ese sector social determinado; y de ah\u00ed a la reflexi\u00f3n sobre los segmentos sociales de ese sector en contradicci\u00f3n con los designios del capitalismo y las razones de esa confrontaci\u00f3n; a partir de ah\u00ed la reflexi\u00f3n sobre las posibles propuestas pol\u00edticas de objetivos de lucha de masas, plausibles desde la situaci\u00f3n dada y realizables,\u00a0 adem\u00e1s de potencialmente compartibles, por amplias mayor\u00edas, pero que apunten hacia el socialismo e introduzcan en la realidad elementos, aunque peque\u00f1os, reales de avance hacia esta meta.<\/p>\n<p>La mayor parte de los documentos que escribi\u00f3 Sacrist\u00e1n para ayudar la deliberaci\u00f3n pol\u00edtica entre los militantes del Frente Intelectual \u2013se\u00f1aladamente, los estudiantes y profesores de la universidad- fue elaborada tras su expulsi\u00f3n de la instituci\u00f3n, en 1964, por su condici\u00f3n de comunista, y a petici\u00f3n de los militantes del partido. La expulsi\u00f3n de la universidad, que lo oblig\u00f3 a ponerse de traductor y a cambiar su actividad como intelectual, no le separ\u00f3 de la lucha en este frente.<\/p>\n<p>La propuesta pol\u00edtica elaborada para la universidad en aquellos breves documentos, el m\u00e1s extenso de los cuales alcanza el medio centenar de p\u00e1ginas, revela a un pol\u00edtico pr\u00e1ctico verdaderamente genial; hay que recalcar esto, porque cuando, desde la direcci\u00f3n del partido, se\u00a0 fue a por \u00e9l, se\u00a0 hizo correr la difamaci\u00f3n de que era un idealista pol\u00edtico, falto de sentido pr\u00e1ctico y desconectado de la realidad. Ciertamente, \u00e9l nunca ocup\u00f3 un esca\u00f1o parlamentario ni una poltrona ministerial, si es a eso a lo que se llama \u201crealismo\u201d y sentido pol\u00edtico; por el contrario, permaneci\u00f3 siempre serenamente sentado en su esquina, contemplando con cu\u00e1nto azacaneo corr\u00edan, desaladas, las calles. Fueron sus detractores los que triunfaron, hay que reconocerlo, y dirigieron en consecuencia el proceso pol\u00edtico que finaliz\u00f3 con la aniquilaci\u00f3n de la fuerza comunista en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n comienza su reflexi\u00f3n sobre la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de los militantes universitarios analizando cu\u00e1l es el objetivo pol\u00edtico que tiene, para esta instituci\u00f3n de la Sociedad Civil \u2013para esta \u201ctrinchera\u201d de la Sociedad Civil, seg\u00fan el t\u00e9rmino gramsciano- el capitalismo burgu\u00e9s, y a qu\u00e9 necesidad pol\u00edtica obedece ese objetivo. Precisamente Antonio Gramsci, en su reflexi\u00f3n sobre el Risorgimento italiano del siglo XlX, mediante la que elabora subrepticiamente su an\u00e1lisis sobre la derrota del movimiento revolucionario italiano a manos del fascismo, durante los a\u00f1os veinte, repite una y otra vez que la derecha, -durante el Risorgimento, el Partido Moderado- pudo derrotar al Partido de Acci\u00f3n debido a que el Partido Moderado conoc\u00eda cu\u00e1les eran los proyectos del Partido de Acci\u00f3n, mientras que el Partido de Acci\u00f3n, y su dirigente m\u00e1ximo, Mazzini, era incapaz de saber\u00a0 a qu\u00e9 necesidades, problemas y objetivos obedec\u00eda el proyecto Moderado<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\"> [5] <\/a>.<\/p>\n<p>El propio Gramsci sigui\u00f3 este consejo, y en los <strong>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/strong> sostiene una larga pol\u00e9mica con la obra del fil\u00f3sofo Benedetto Croce, al que interpreta en clave de intelectual org\u00e1nico de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n elige de entre los proyectos y pensadores org\u00e1nicos de la burgues\u00eda al m\u00e1s potente y agudo. El proyecto liberal burgu\u00e9s elaborado por Ortega y Gasset. \u00a0La raz\u00f3n es clara, el liberalismo posee conciencia de la fractura del mundo social\u00a0 moral en el que vive, y de los problemas y amenazas que esto comporta para su proyecto de dominaci\u00f3n pol\u00edtica; en consecuencia sabe que tiene la necesidad de desarrollar una estrategia de vertebraci\u00f3n social, esto es, de <strong>hegemon\u00eda<\/strong> sobre la Sociedad Civil, de forma que esta sea revertebrada \u2013\u201cEspa\u00f1a invertebrada\u201d-. Escribe Sacrist\u00e1n: \u201cLa actividad liberal contiene siempre y expl\u00edcitamente una aspiraci\u00f3n a componer la fragmentada vida moral de los individuos de la sociedad capitalista (.) \u201cHay que reconstruir con los pedazos dispersos \u2013disiecta membra- la unidad vital del hombre europeo\u201d dice [Ortega], por de pronto, llegando finalmente a la realidad social elemental, la vida del individuo. \u201c(.) \u00bfQui\u00e9n\u00a0 puede hacer esto sino\u00a0 la universidad?\u201d (.) Ortega llega por ese camino al tema de la hegemon\u00eda: es necesario, para reorganizar una sociedad de clases en fragmentaci\u00f3n, que una capa de individuos \u2013\u201cmuchos individuos\u201d- (.) dicte al resto de la poblaci\u00f3n valores y creencias concordes con las dominantes sociopol\u00edticas de la base social\u201d\u201d. Y sigue Sacrist\u00e1n con esta cita de\u00a0 Ortega: \u201c\u201d (.) en toda sociedad manda alguien (.) Y por mandar no entiendo tanto el ejercicio jur\u00eddico de una autoridad como la presi\u00f3n e influjo difusos sobre el cuerpo social. Hoy mandan en las sociedades europeas las clases burguesas, la mayor\u00eda de cuyos individuos es profesional. Importa, pues, mucho a aqu\u00e9llas que estos profesionales, a parte de su especial profesi\u00f3n, sean capaces de vivir e influir vitalmente (.) \u00c9sa es la tarea universitaria radical\u201d\u201d<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\"> [6] <\/a>.<\/p>\n<p>Ortega considera que, de las tres funciones desempe\u00f1adas hasta ahora por la universidad, a saber,\u00a0 el desarrollo de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la formaci\u00f3n profesional superior y la funci\u00f3n hegem\u00f3nica, las dos primeras pueden quedar, en el presente, en manos de las empresas capitalistas, y una vez desembarazada de ellas, la universidad debe entregarse a desarrollar la tarea de rearticulaci\u00f3n social dedic\u00e1ndose a elaborar y ense\u00f1ar una cultura que reafirme a los cuadros burgueses y los ayude a influir en la vida de las gentes. As\u00ed,\u00a0 seg\u00fan la cita de Ortega reproducida por Manuel Sacrist\u00e1n: \u201ces ineludible crear en la universidad la ense\u00f1anza de la cultura\u201d<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\"> [7] <\/a>.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n ahonda en el an\u00e1lisis sobre las causas del modelo de universidad propuesto por Ortega. La lucha de clases de los explotados, es, por un lado, una amenaza para el capitalismo; de otro, la misma desorganizaci\u00f3n de la vida social por el capitalismo amenaza las bases de reproducci\u00f3n del mismo. El capitalismo necesita salir al paso de esas amenazas, debe dar respuesta a las demandas principales de los explotados, y articular alternativas desde su propio proyecto: <strong>Hegemon\u00eda<\/strong>.<\/p>\n<p>La <strong>Universidad<\/strong> es el centro de creaci\u00f3n y producci\u00f3n de discurso hegem\u00f3nico y de cuadros adecuados para impulsarlo. La misi\u00f3n primordial de la misma debe ser la preparaci\u00f3n de cuadros que refuercen la divisi\u00f3n social del trabajo, propia del capitalismo, entre trabajo manual y trabajo intelectual, de forma que queden\u00a0 en manos de los capitalistas y sus agentes los cargos y funciones que garantizan la direcci\u00f3n social de las diversas instancias e instituciones\u00a0 de la Sociedad Civil,\u00a0 sin la que no se puede reproducir ese sistema productivo. Para lograr este fin de direcci\u00f3n moral o hegemon\u00eda, deben usar del prestigio y ascendiente que poseen en tanto que profesionales y t\u00e9cnicos: en tanto que poseedores de saberes indispensables para la vida. Por supuesto, el acceso a esos saberes reales, que poseen ascendiente\u00a0 debido a su eficacia material debe quedar restringido tambi\u00e9n. \u201c a lo largo de los siglos, los hombres entran en la divisi\u00f3n del trabajo\u00a0 y quedan encasillados en sus diversas ramas, no por consideraciones racionales, sino por su pertenencia a determinadas clases sociales\u201d<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\"> [8] <\/a>.<\/p>\n<p>Por ello concluye: \u201cel problema de la divisi\u00f3n social y clasista del trabajo es la ra\u00edz del inter\u00e9s que tiene el tema de la universidad para la clase obrera en general y para el movimiento socialista en particular. (.) La principal funci\u00f3n de la universidad desde el punto de vista de la lucha de clases es tradicionalmente la producci\u00f3n de <strong>hegemon\u00eda<\/strong> mediante la formaci\u00f3n de una elite y la formulaci\u00f3n de criterios de cultura, comportamiento, distinci\u00f3n, prestigio, etc. \u201c<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"#_ftn9\"> [9] <\/a>.<\/p>\n<p>Pero Manuel Sacrist\u00e1n sabe que cuando una clase tiene que preocuparse de organizar su <strong>hegemon\u00eda<\/strong> es que su proyecto hist\u00f3rico se encuentra ya en discusi\u00f3n y\u00a0 existen ya condiciones para abolir, en parte fundamental como m\u00ednimo, su propia existencia como clase dominante: toda lucha hegem\u00f3nica, tambi\u00e9n la capitalista, es siempre y en todo lugar: optimismo de la voluntad, pesimismo de la raz\u00f3n<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"#_ftn10\"> [10] <\/a>.<\/p>\n<p>Tras elucidar cu\u00e1l es el proyecto burgu\u00e9s para la universidad y a qu\u00e9 motivos de fondo obedece, pasa entonces Manuel Sacrist\u00e1n a evaluar qu\u00e9 posibilidades pr\u00e1xicas se abren a la izquierda revolucionaria en ese \u00e1mbito de lucha de la Sociedad Civil. Sacrist\u00e1n\u00a0 registra un nuevo fen\u00f3meno que se produce en la universidad: la masificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n estudiantil. En primer lugar se\u00f1ala sus causas; es el propio desarrollo de la sociedad capitalista, con la aparici\u00f3n de la plusval\u00eda relativa, lo que ha liberado de la producci\u00f3n directa a amplias masas al acortar la jornada necesaria de trabajo.<\/p>\n<p>\u201cen la g\u00e9nesis de la nueva situaci\u00f3n universitaria [y de la] reivindicaci\u00f3n del derecho al conocimiento por parte de las clases trabajadoras y populares (.) la causa m\u00e1s b\u00e1sica\u00a0 [de la masificaci\u00f3n estudiantil en la universidad] est\u00e1 en la energ\u00eda productiva liberada por la gran industria, incluso en medio de cat\u00e1strofe. (.) en este caso la contradicci\u00f3n entre la productividad de la gran industria maquinista e incipientemente <strong>cibern\u00e9tica<\/strong> y la divisi\u00f3n del trabajo de tradici\u00f3n manufacturera.\u201d<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"#_ftn11\"> [11] <\/a>.<\/p>\n<p>Esta es la condici\u00f3n que ha posibilitado que los hijos de los asalariados, e incluso de los obreros manuales, hayan estado en condiciones de acceder masivamente a la universidad. La otra condici\u00f3n es el aprecio por el saber que se produc\u00eda entre amplios sectores de las clases subalternas, que les empuja, en cuanto se abre la posibilidad, a desear el acceso a la universidad. Por supuesto, el deseo de acceder a la universidad y el gusto por el estudio vienen acompa\u00f1ados, en bastantes casos, por un espejismo: la expectativa del ascenso social; pero eso se debe a que no tienen en cuenta las consecuencias de su masivo acceso a la universidad.<\/p>\n<p>\u201cla sociedad no absorbe los resultados de la explosi\u00f3n universitaria de un modo concorde con el sistema, sino empieza a \u201cdevaluar\u201d los t\u00edtulos universitarios. A la larga, si se generaliza ese fen\u00f3meno, acarrear\u00eda la p\u00e9rdida del \u201cvalor de cambio\u201d de los t\u00edtulos,<strong> y por tanto, de su completa p\u00e9rdida de valor en cuanto piezas de organizaci\u00f3n social capitalista<\/strong>\u201d. (.)\u00a0 la crisis (.) [de la universidad] ilumina la crisis de la funci\u00f3n social apoyada en ellas [en la ciencia y la formaci\u00f3n profesional]: la <strong>crisis de la producci\u00f3n de hegemon\u00eda. Pues lo radicalmente puesto en crisis es la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica del trabajo, a cuya interiorizaci\u00f3n sirve, con su creaci\u00f3n de prestigio social, el aparato hegemonizador, que es, tradicionalmente, la instituci\u00f3n universitaria\u201d<\/strong><a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"#_ftn12\"> [12] <\/a><\/p>\n<p>Por tanto est\u00e1n dadas las condiciones para llevar la lucha contra la hegemon\u00eda capitalista al interior de la propia instituci\u00f3n civil a la que la burgues\u00eda conf\u00eda la producci\u00f3n de hegemon\u00eda, y comenzar a inhabilitarle el\u00a0 instrumento para ese fin,\u00a0 a la par que se utiliza la instituci\u00f3n para producir cuadros propios\u00a0 para la hegemon\u00eda popular.<\/p>\n<p>\u201cLa lucha ya hoy, bajo el capitalismo, contra la divisi\u00f3n del trabajo instituida y, por tanto, contra la universidad como instituci\u00f3n de esa divisi\u00f3n del trabajo, es un sendero que desemboca en el camino principal del cambio hist\u00f3rico, de la lucha directa por el poder pol\u00edtico\u201d<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"#_ftn13\"> [13] <\/a><\/p>\n<p>El proyecto universitario para el movimiento socialista\u00a0 ha de basarse en primer lugar en la defensa del derecho al acceso a la universidad de los asalariados y dem\u00e1s clases populares, a la vez que se abre los ojos a los estudiantes y se les explica que el acceso al estudio es un derecho irrenunciable que deben defender, porque el estudio y el saber\u00a0 poseen un valor antropol\u00f3gico por s\u00ed mismos, aunque el estudio no les garantice en absoluto un puesto de trabajo en la especialidad que cursen : \u201cCon esto est\u00e1n puestas las condiciones fundamentadoras (no realizadoras) de un proceso en el curso del cual la divisi\u00f3n t\u00e9cnica [del trabajo] primero, y la social despu\u00e9s, dejen de ser jer\u00e1rquicas para convertirse en funcionales, esto es, para que la distribuci\u00f3n de los trabajos deje de estar mediada por el estatus de los individuos, y lo est\u00e9 s\u00f3lo por la funcionalidad colectiva, sin fijaci\u00f3n material ni formalmente coactiva de los individuos\u201d<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"#_ftn14\"> [14] <\/a>.<\/p>\n<p>Para aprovechar estas nuevas condiciones hist\u00f3ricas resulta importante plantear objetivos de lucha realistas que impulsen la lucha contra la divisi\u00f3n clasista del trabajo y que permitan movilizar mayor\u00edas que puedan imponerse mediante la lucha en cada una de la instituciones de la Sociedad Civil \u2013trincheras y casamatas- que organizan el uso de esa fuerza de trabajo intelectual, y, en este caso concreto, en la universidad. Se trata de lograr la consolidaci\u00f3n de nuevas relaciones de poder en cada trinchera de la Sociedad Civil, de forma que quede instaurada de facto, y luego reconocida, una situaci\u00f3n que rompa con la organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica de la divisi\u00f3n del trabajo funcional al capitalismo, y que apunte ya hacia otra sociedad.<\/p>\n<p>\u201cencontrar una l\u00ednea de conducta y unos objetivos intermedios [entre el ahora capitalista y el socialismo. J.M.] que 1\u00ba sean planteables con verosimilitud, sin neur\u00f3tica ignorancia de la realidad, en el seno del aparato de ense\u00f1anza capitalista, pero que 2\u00ba, tengan alg\u00fan elemento que apunte al rebasamiento de ese horizonte\u201d. Un tipo de reivindicaci\u00f3n y objetivo \u201cque permita conseguir sobre ella el consenso [sin\u00f3nimo de \u201chegemon\u00eda\u201d J.M.] de una poblaci\u00f3n que, por sus ra\u00edces sociales (y pese a la gran sensibilidad que tiene para motivaciones cient\u00edficas y morales) dif\u00edcilmente arrojar\u00e1 una mayor\u00eda socialista\u201d pero en \u201cel justiciero igualitarismo parcial de la ense\u00f1anza (.) queda indicado la punta por la cual la reivindicaci\u00f3n laboral para profesores\u00a0 universitarios p\u00fablicos rebasa el horizonte puramente burgu\u00e9s: esta desacralizaci\u00f3n del estatus del profesor le libera a \u00e9ste de ataduras arcaicamente estamentales y le permite fundirse con las capas trabajadoras (.) la ristra de cuestiones suscitadas por la reivindicaci\u00f3n de contrataci\u00f3n laboral en la ense\u00f1anza del estado permite que se una en torno a ellas muchas personas interesadas en los aspectos m\u00e1s inmediatos (.) [pero] la radicalidad democr\u00e1tica de este <strong>objetivo intermedio<\/strong> es mayor de lo que puede parecer a primera vista: contiene, en efecto, alguna punta de ruptura con los l\u00edmites formales\u00a0 tradicionales del Estado (.) alterar\u00eda ya un poco la noci\u00f3n burocr\u00e1tica burguesa de Estado\u201d <a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"#_ftn15\">[15] <\/a>.<\/p>\n<p>El objetivo de lucha, por tanto,\u00a0 ha de ser la liquidaci\u00f3n de la divisi\u00f3n social del trabajo, que es el instrumento de hegemon\u00eda que posee la burgues\u00eda, tanto fuera de la universidad, como dentro de la propia universidad; el objetivo en abstracto es \u201ca igual trabajo, igual salario\u201d. Dentro de la ense\u00f1anza, y en concreto, dentro de la universidad, se trata de quebrantar aquellas divisiones de la organizaci\u00f3n del trabajo que s\u00f3lo poseen una fundamentaci\u00f3n jer\u00e1rquica o de dominio por cuenta del poder superior y de clase: las c\u00e1tedras, y dem\u00e1s poderes. Objetivos inspirados, seg\u00fan escribe Sacrist\u00e1n, en la democracia radical o\u00a0 material, no en la democracia formal. \u201cPues la sustancia de una instituci\u00f3n es el principio pol\u00edtico \u201c\u00e9tico-jur\u00eddico\u201d, como dec\u00eda Gramsci, de su contenido de clase. Por eso lo que hay que contraponerle \u2013por de pronto- no es (.) sino otro principio \u201c\u00e9tico \u2013jur\u00eddico\u201d. Este principio no puede ser otro sino el socialismo. Pues lo \u00fanico que se puede oponer al principio de la divisi\u00f3n clasista, jer\u00e1rquica y fijista, manufacturera, del trabajo, que ya en la gran industria entra en contradicci\u00f3n con la movilidad y la consciencia de los obreros, es una divisi\u00f3n <strong>no fijista ni jer\u00e1rquica<\/strong>, sino simplemente funcional a la producci\u00f3n y, sobre todo, despojada de sanci\u00f3n represiva estatal\u00a0 y de protecci\u00f3n hegemonizadora, interiorizadora. Y esa nueva divisi\u00f3n as\u00ed (.) ser\u00eda ya incipientemente socialista, <strong>como<\/strong> <strong>toda transformaci\u00f3n democr\u00e1tica material o radical<\/strong>\u201d<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"#_ftn16\"> [16] <\/a>.<\/p>\n<p>Toda propuesta de acci\u00f3n en esa direcci\u00f3n cuenta con el consenso de la mayor\u00eda de los estudiantes y de los intelectuales asalariados sometidos al mandarinato jer\u00e1rquico, aunque no sean socialistas Todo paso en esa direcci\u00f3n no puede ser asimilado y desactivado, una vez conseguido, como puede ocurrir con otras reivindicaciones, por justas que sean, pues su logro, precisamente aumenta el poder inmediato de todos los trabajadores de la ense\u00f1anza y de la universidad sobre su propia actividad, y, una vez conseguido, obliga a su uso: es una meta cuya consecuci\u00f3n no desactiva la movilizaci\u00f3n de los individuos que han luchado; no pueden volver a la inactividad, sino que se ven impelidos a usar de ese protagonismo conseguido y que les cae encima. Es lo que tiene la libertad.<\/p>\n<p>El proyecto de izquierdas para la universidad democr\u00e1tica, esto es, para la democratizaci\u00f3n radical de la universidad, ha de ser la democratizaci\u00f3n del saber cient\u00edfico y profesional, y el consiguiente rechazo del saber cultural general que afirma pautas de vida y valores burgueses: \u201cLas ciencias y los oficios son, vistos estructuralmente, herramientas para la administraci\u00f3n de las cosas; la hegemon\u00eda, en cambio, es un instrumento que organiza la interiorizaci\u00f3n del poder sobre los hombres\u201d<a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"#_ftn17\"> [17] <\/a>.<\/p>\n<p>Unas palabras sobre esta cita. Las frases subrayadas por Sacrist\u00e1n mismo proceden de la obra de Federico Engels, <strong>El anti d\u00fcring<\/strong><a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"#_ftn18\"> [18] <\/a>, y hacen referencia expl\u00edcita a una idea fundamental de la tradici\u00f3n socialista marxista: destruir todo aparato de dominaci\u00f3n de unos seres humanos sobre otros seres humanos, para organizar una sociedad en la que lo que se decida sea, no c\u00f3mo dominar a las personas, sino c\u00f3mo administrar las cosas. La obra es un alegato militante en contra de las ideas estatistas, corrientes en la socialdemocracia, y fue reeditada y aumentada en diversas ocasiones por Engels, la \u00faltima poco antes de su muerte, en 1894. La obra insiste reiteradamente en que\u00a0 \u201cEl Estado moderno, cualquiera que sea su forma, es una m\u00e1quina esencialmente capitalista\u201d y en que \u201cLa propiedad estatal de las fuerzas productivas no es la soluci\u00f3n del conflicto\u2026 Esa soluci\u00f3n no puede consistir sino (.) [en] que la sociedad tome abierta y directamente posesi\u00f3n de las fuerzas productivas que desbordan\u00a0 ya toda direcci\u00f3n que no sea la suya\u201d<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"#_ftn19\"> [19] <\/a>. Este libro era apreciado particularmente por Sacrist\u00e1n en su calidad de texto de divulgaci\u00f3n de las ideas socialistas, y hab\u00eda sido traducido y prologado por \u00e9l. Era la propuesta de introducci\u00f3n a las ideas socialistas que \u00a0Sacrist\u00e1n hac\u00eda, lejos absolutamente de todos los esquematismos neopositivistas &#8211; estructuralistas de los Poulitzer y las Martas Harneker. Termino el inciso.<\/p>\n<p>El mismo principio de lucha contra la \u201ccultura general\u201d, o ideolog\u00eda, elaborada por la burgues\u00eda, es el que informa su decisi\u00f3n\u00a0 cuando Sacrist\u00e1n piensa sobre la reforma de los estudios de filosof\u00eda. Sacrist\u00e1n defiende la desaparici\u00f3n de la facultad de filosof\u00eda, que s\u00f3lo elabora un saber general, sistem\u00e1tico y especulativo, cerrado sobre s\u00ed mismo y re\u00f1ido con las ciencias positivas, y su sustituci\u00f3n por un instituto que s\u00f3lo acepte a licenciados graduados ya en un saber sustantivo previo, cuyo conocimiento les permita filosofar. Frente a la filosof\u00eda como sistema propone el filosofar en relaci\u00f3n con un saber<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"#_ftn20\"> [20] <\/a>.<\/p>\n<p>Pero lo expuesto hasta aqu\u00ed no agota la reflexi\u00f3n de Sacrist\u00e1n sobre los objetivos de lucha. Sacrist\u00e1n siempre prestar\u00e1 gran atenci\u00f3n a aquellos objetivos de lucha que surjan entre los trabajadores intelectuales que ocupan los puestos subalternos dentro de las relaciones de poder marcadas por la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica del trabajo. Y por ello, medita pormenorizadamente sobre las consecuencias de la\u00a0 consigna del contrato laboral, elaborada por el movimiento de PNNs a partir de la experiencia de lucha del movimiento, y que apunta hacia la <strong>desjerarquizaci\u00f3n<\/strong> del aparato de ense\u00f1anza, esto es, hacia la ruptura con la organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica de la cadena de mando, ya posibilitada por la masiva aparici\u00f3n de licenciados asalariados, y, en consecuencia, hacia el desmantelamiento del aparato escolar y educativo como pieza del Estado, en manos de la burgues\u00eda, y hacia su reabsorci\u00f3n democr\u00e1tica en el seno de la Sociedad Civil: hacia su verdadera publicidad. Objetivo que es un avance hacia el socialismo. Este mismo caso sirve como ejemplo de lo que es la relaci\u00f3n que se establece entre el partido o intelectual org\u00e1nico comunista gramsciano y el movimiento: no es la imposici\u00f3n de consignas arbitrarias, inventadas por el partido,\u00a0 sino la atenci\u00f3n y el est\u00edmulo de aquellas iniciativas valiosas surgidas en el movimiento, la extensi\u00f3n y propaganda de las mismas, la elaboraci\u00f3n que permita comprender a los miembros del movimiento el calado y el sentido que puede tener la iniciativa,\u00a0 la ayuda a la deliberaci\u00f3n sobre los medios para impulsarlas e imponerlas, el impulso a otros proyectos en consonancia con ellas, etc. Es de abajo arriba. Como en el caso del nacimiento de las CC OO.<\/p>\n<p>S\u00f3lo el avance verdadero de la superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo en el seno de las instituciones de la Sociedad Civil que componen el aparato docente es considerado por Sacrist\u00e1n una verdadera democratizaci\u00f3n. Podemos recordar su opini\u00f3n ante los procesos de sedicente democratizaci\u00f3n que no consist\u00edan en pasos de avance en esa l\u00ednea real. Durante los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada del setenta se discuti\u00f3 en la universidad sobre la Autonom\u00eda Universitaria. Luego este proyecto, como sabemos, ser\u00eda el que organizase la universidad. El partido, al igual que las dem\u00e1s fuerzas pol\u00edticas de la izquierda, apoy\u00f3 entusiastamente el proyecto como un avance democr\u00e1tico. Pero ni Manuel Sacrist\u00e1n ni Giulia Adinolfi se dejaron enga\u00f1ar: romper la jerarqu\u00eda burocr\u00e1tica de mando superior, nacida de Napole\u00f3n, sin liquidar antes los poderes jer\u00e1rquicos universitarios internos, que reproduc\u00edan el poder en el seno de la instituci\u00f3n, era tan s\u00f3lo, seg\u00fan dec\u00edan, con raz\u00f3n, volver a la universidad feudal. La formalidad democr\u00e1tica, la democracia no real, pod\u00eda tener efectos perversos.<\/p>\n<p>Como podemos ver el tipo de pr\u00e1ctica pol\u00edtica democr\u00e1tica propuesta por Sacrist\u00e1n requiere siempre la movilizaci\u00f3n directa de los grupos explotados y subalternos, su organizaci\u00f3n y su lucha. Estos medios de hacer pol\u00edtico no eran, para Sacrist\u00e1n, expedientes de lucha impuestos por la represi\u00f3n fascista, sino que eran las formas de lucha por la democratizaci\u00f3n real para todo tiempo y lugar. La democracia no es representaci\u00f3n, sino en primer lugar ejercicio material del poder del individuo sobre s\u00ed mismo \u2013libertad- y, en segundo lugar,\u00a0 codeterminaci\u00f3n colectiva real, mediante deliberaci\u00f3n entre todos, de los objetivos comunes al trabajo colectivo. La elecci\u00f3n de un delegado para que ocupe un cargo de direcci\u00f3n <strong>funcional, no jer\u00e1rquico<\/strong>, -para utilizar palabras reiteradamente usadas por Sacrist\u00e1n- \u00a0s\u00f3lo sirve realmente a la democracia cuando la realidad organizativa de base ha sido ya previamente democratizada, o como medio para imponer la democratizaci\u00f3n, cuando un movimiento organizado de masas act\u00faa de forma operativa y elige un delegado para acometer desde el puesto de funci\u00f3n directiva, gracias al poder que posee el movimiento, los cambios previamente decididos por \u00e9ste. Si no, en el mejor de los casos es una opci\u00f3n est\u00e9ril que el poder real de quienes detentan la jerarqu\u00eda impuesta por la divisi\u00f3n social del trabajo har\u00e1n fracasar, y en el peor de los casos, permite la cooptaci\u00f3n de un cuadro propio por el poder. Un caso ejemplar de lo que Gramsci denominaba Revoluci\u00f3n Pasiva.<\/p>\n<p><strong>LA LUCHA CONTRA LA REVOLUCI\u00d3N PASIVA: El sindicato de ense\u00f1anza de CCOO<\/strong><\/p>\n<p>Acabo de introducir otro de los luminosos conceptos heur\u00edsticos elaborados por Antonio Gramsci, y que Manuel Sacrist\u00e1n manejaba. Como sabemos, por Revoluci\u00f3n Pasiva se entiende el conjunto de medidas adoptadas por la clase dominante, cuando se encuentra acosada por el enemigo de clase en su pugna pol\u00edtica, para conseguir desactivar la fuerza de masas enemiga y derrotar al contrincante. Consiste en adoptar como propio parte del programa de las fuerzas rivales y ponerlo en pr\u00e1ctica, cambiando algo para que nada cambie, de forma que se desmovilice y se fracture el movimiento. De otro lado, consiste en la cooptaci\u00f3n y asimilaci\u00f3n en sus propias filas de los cuadros y dirigentes del movimiento enemigo. La Revoluci\u00f3n Pasiva puede ir acompa\u00f1ada o no, de medidas de violencia extrema, tales como el asesinato masivo de aquellos sectores de cuadros y militantes enemigos movilizados que resultan irreductibles. Esto sucedi\u00f3 durante el fascismo de los a\u00f1os veinte, pero no en el periodo del Risorgimento. Precisamente Sacrist\u00e1n, en el mismo texto sobre <strong> La universidad y la divisi\u00f3n del trabajo <\/strong>nos recuerda que el keynesianismo es una estrategia de Revoluci\u00f3n Pasiva: \u201cPero en la realidad, casi toda la acci\u00f3n del poder capitalista \u2013incluido el trabajo de sus ide\u00f3logos y, cosa m\u00e1s importante, el de sus cient\u00edficos, esto es, no s\u00f3lo el de Ropke, por ejemplo, sino tambi\u00e9n el de Keynes- est\u00e1 destinada a frenar y desviar el desarrollo de las contradicciones\u00a0 (.) Nada m\u00e1s peligroso para el movimiento obrero que olvidar esta situaci\u00f3n\u201d\u00a0 <a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"#_ftn21\">[21] <\/a><\/p>\n<p>La transici\u00f3n espa\u00f1ola desde el fascismo hacia la monarqu\u00eda parlamentaria es un caso ejemplar de Revoluci\u00f3n Pasiva y as\u00ed lo comprendi\u00f3 Sacrist\u00e1n. Desde el interior y\u00a0 tambi\u00e9n desde el exterior del pa\u00eds, principalmente desde los Estados Unidos y desde la Rep\u00fablica Federal de Alemania, se puso en marcha un vasto proyecto de reabsorci\u00f3n y eliminaci\u00f3n del movimiento popular democr\u00e1tico antifranquista hegemonizado por el partido. Este programa pod\u00eda\u00a0 ser desarrollado en buenas condiciones porque el fascismo no hab\u00eda sido derrotado y las fuerzas burguesas y el aparato de poder franquista estaban en condiciones materiales de encabezar organizadamente una respuesta. La violencia fue parte del proceso, como lo testimonian los casi setenta muertos que hubo \u2013tan s\u00f3lo uno en el proceso democr\u00e1tico portugu\u00e9s-. El objetivo primordial consist\u00eda en desmovilizar asumiendo las reclamaciones m\u00e1s sentidas del movimiento popular, a la par que se manejaba el miedo de amplios sectores sociales no movilizados o sociol\u00f3gicamente pr\u00f3ximos al franquismo, y se impulsaba, adem\u00e1s, la opci\u00f3n de absorber cuadros rivales. Esto se hizo, en un primer momento imponiendo cu\u00e1l iba a ser la fuerza pol\u00edtica que fuese cooptada\u00a0 desde el poder, mediante todo tipo de ayudas,\u00a0 para ser la mayoritaria en la izquierda y entrar as\u00ed a integrarse y a ser reconocida como potencial fuerza gubernativa. Las ayudas llegaron. Por ejemplo, la fundaci\u00f3n Ever desembols\u00f3 miles de millones de pesetas para montar la UGT. Se se\u00f1alaba a los cuadros del movimiento antifranquista que quisieran tener aspiraciones de carrera pol\u00edtica o desempe\u00f1ar los cargos buenos de direcci\u00f3n de la Sociedad Civil cu\u00e1l era la fuerza ganadora, y que, quiz\u00e1, hab\u00edan equivocado su opci\u00f3n personal. Por otro lado, el aparato exterior del partido qued\u00f3 aterrorizado ante la posibilidad de ser excluido del \u00e1rea de gobernabilidad e intent\u00f3 competir pat\u00e9ticamente, en el \u201cmeritoriaje\u201d por el papel de fuerza mayoritaria de la izquierda, \u201capuntando maneras\u201d, entreg\u00e1ndose a la liquidaci\u00f3n del movimiento de masas organizado, y a la destrucci\u00f3n de la estructura organizativa de la militancia basada en el principio del trabajo de masas, como \u201cprueba fehaciente\u201d de la disposici\u00f3n a abandonar toda estrategia de lucha basada en la movilizaci\u00f3n y la lucha de clases y popular, mostrando sus buenas intenciones parlamentaristas, y su aceptaci\u00f3n del proyecto de la transici\u00f3n, propuesto por las fuerzas franquistas y encabezado por la monarqu\u00eda franquista. El fin fue la liquidaci\u00f3n de la fuerza comunista en Espa\u00f1a y la canonizaci\u00f3n de Santiago Carrillo como patriota insigne y luminaria pol\u00edtica con acceso a Palacio. Toda esta farsa y licencia, con su rey castizo, su corte de los milagros y su coro de esclavos que gritan \u00a1viva mi due\u00f1o!, aguarda todav\u00eda a un Valle Incl\u00e1n que la narre.<\/p>\n<p>El Bloque dominante hizo enormes y fruct\u00edferos esfuerzos por cooptar cuadros intelectuales del \u00e1rea de la izquierda. Y, precisamente, se hizo un excelente trabajo entre la intelectualidad y en el \u00e1rea de la universidad.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n era consciente\u00a0 de la nueva situaci\u00f3n que se estaba desarrollando: tanto del entreguismo ciego y sordo, suicida, de la direcci\u00f3n del partido como de las intenciones del Bloque dominante; tambi\u00e9n de lo que implicaba que el tirano hubiese muerto en la cama: \u201csuponer que en Espa\u00f1a se pueda evitar desde el principio la pluralidad sindical es pasar por alto la incidencia de la pol\u00edtica mundial, los intereses de las grandes potencias imperialistas (principalmente USA y la Rep\u00fablica Federal Alemana) en Espa\u00f1a; y pasar por alto, tambi\u00e9n, la circunstancia de que el fascismo espa\u00f1ol no ha sido derrotado, sino que termina por muerte natural, dejando tranquilamente su herencia a un heredero intacto que es encarnaci\u00f3n pol\u00edtica de la misma clase dominante\u201d<a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"#_ftn22\"> [22] <\/a>. Se traba por lo tanto de organizar el repliegue sin perder fuerzas.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n del partido, sin plantearse cu\u00e1l pod\u00eda ser la pol\u00edtica del enemigo, ni sus necesidades, sus problemas y sus intereses\u00a0 a la hora de reconstruir su hegemon\u00eda sobre bases firmes, emprendi\u00f3 una absurda pol\u00edtica de aislamiento organizativo de los sectores de intelectuales asalariados respecto del resto de los trabajadores. As\u00ed, promovi\u00f3 el proyecto de sindicaci\u00f3n de trabajadores intelectuales en sindicatos Aut\u00f3nomos de las centrales sindicales. Manuel Sacrist\u00e1n y Giulia Adinolfi se percataron de la gravedad de las repercusiones que pod\u00eda tener la medida. Se abr\u00eda la posibilidad de liquidar todo el trabajo hecho entre los intelectuales asalariados por el partido que hab\u00eda dado excelentes resultados, y que hab\u00eda producido una generaci\u00f3n de intelectuales asalariados reci\u00e9n salidos de las universidades que eran antifascistas y de izquierdas. Se trataba, por lo tanto, de estabilizar la relaci\u00f3n reci\u00e9n establecida entre el movimiento obrero manual y aquellos nuevos sectores de asalariados intelectuales evitando el intento de cooptaci\u00f3n y Revoluci\u00f3n Pasiva que iba a desarrollar el poder<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n y Giulia Adinolfi se lanzaron a la pol\u00e9mica, e inspiraron la constituci\u00f3n del sindicato de ense\u00f1anza de CCOO, cuyos documentos fundacionales fueron redactados por Sacrist\u00e1n<a name=\"_ftnref23\"><\/a><a href=\"#_ftn23\"> [23] <\/a>. Se trataba de sostener un proyecto de unidad de clase que adem\u00e1s fuese capaz de ser instrumento de lucha en pugna por la hegemon\u00eda dentro del aparato educativo y en sus diversos niveles. Para ello Sacrist\u00e1n elabor\u00f3 el objetivo de la \u201cEscuela P\u00fablica\u201d. Se inspir\u00f3 sin duda en <strong>La cr\u00edtica al programa de Gotha<\/strong>, de Carlos Marx: \u201cEso de \u201ceducaci\u00f3n popular a cargo del Estado\u201d es absolutamente inadmisible.\u00a1Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas p\u00fablicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de ense\u00f1anza, etc\u00e9tera y velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, como se hace en los Estados Unidos, y otra cosa, completamente distinta, es nombrar al estado educador del pueblo. Lejos de esto, lo que hay que hacer es sustraer la escuela a toda influencia\u00a0\u00a0 por parte del gobierno y de la Iglesia\u201d<a name=\"_ftnref24\"><\/a><a href=\"#_ftn24\"> [24] <\/a>. Como dice pocas l\u00edneas m\u00e1s abajo, se trata de abandonar la \u201cfe servil (.) en el Estado\u201d. P\u00e1ginas antes el texto declara que cuando el pueblo trabajador reclama soluciones al Estado, en primer lugar \u201cpor el mero hecho de plantear estas reclamaciones al Estado, exterioriza su plena conciencia de que \u00a1ni est\u00e1 en el poder ni se halla maduro para gobernar!\u201d, y adem\u00e1s \u201cLo verdaderamente escandaloso (.) es (.) que se abandone el punto de vista el movimiento de clases para retroceder al del movimiento de sectas\u201d<a name=\"_ftnref25\"><\/a><a href=\"#_ftn25\"> [25] <\/a>. \u201cSectas\u201d es el nombre que da <strong>El manifiesto comunista<\/strong> a los grupos ut\u00f3picos, que se opon\u00edan y enfrentaban al movimiento de masas organizado. Como vemos, la idea se repite aqu\u00ed: es ut\u00f3pico confiar que el Estado burocr\u00e1tico trabaje a favor de la emancipaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n<p>La propuesta de proyecto de escuela p\u00fablica elaborado por Manuel Sacrist\u00e1n recoge su\u00a0 objetivo de lucha contra la divisi\u00f3n social o jer\u00e1rquica del trabajo dentro de los trabajadores intelectuales, en\u00a0 favor de la democratizaci\u00f3n sustantiva o radical de las instituciones docentes. Por un lado propone que el poder de gesti\u00f3n del centro repose sobre la asamblea de profesores, la asamblea de alumnos y la asamblea de padres. Por otro, se pronuncia por el objetivo del cuerpo \u00fanico de profesores con igual titulaci\u00f3n. Se trata de reabsorber, una vez m\u00e1s, desde la Sociedad Civil parcelas de actividad controladas por el aparato de Estado, de poner el aparato de hegemon\u00eda bajo la influencia de los trabajadores asalariados, asamblea de padres, asociaciones\u00a0 de padres, sindicatos, partidos pol\u00edticos, los propios trabajadores directos, etc.- y de romper la jerarquizaci\u00f3n interior entre los trabajadores del aparato docente. La consigna exig\u00eda la movilizaci\u00f3n social en lucha por el logro de esa meta, y posteriormente, la constante movilizaci\u00f3n en el ejercicio del gobierno activo y de la preservaci\u00f3n de la meta conquistada. Era una consigna que se propon\u00eda como objetivo la democratizaci\u00f3n radical o material, seg\u00fan las expresiones usadas por Sacrist\u00e1n en sus textos m\u00e1s te\u00f3ricos, el aumento del poder de las clases subalternas sobre una de las trincheras y casamatas\u00a0 de la Sociedad Civil y el avance hacia el socialismo. Era un proyecto de democracia de base microfundamentada, permanente y este objetivo estaba en el camino hacia el socialismo.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En su elaboraci\u00f3n de estrategia pol\u00edtica concreta para el sector en que militaba, Sacrist\u00e1n se orient\u00f3 siempre a partir del an\u00e1lisis de la evoluci\u00f3n del capitalismo y por la evoluci\u00f3n social de las fuerzas populares como consecuencia del desarrollo del propio capitalismo. Su opci\u00f3n de lucha es la organizaci\u00f3n de las masas en la Sociedad Civil, de forma estable, para ganar hegemon\u00eda social y constituirse en contrapoder.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n primordial por el trabajo en la Sociedad Civil que propugna siempre Manuel Sacrist\u00e1n para el trabajo pol\u00edtico es a veces valorada, sin embargo, como un resto de los l\u00edmites pol\u00edticos impuestos a las fuerzas populares por la dictadura fascista. Hoy d\u00eda, en el r\u00e9gimen de libertades que tenemos, se habr\u00eda abierto otra posibilidad, la verdadera, de hacer pol\u00edtica: la ocupaci\u00f3n, mediante elecciones, de los puestos de direcci\u00f3n de los aparatos burocr\u00e1ticos del Estado.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n, siguiendo a Gramsci y a toda la tradici\u00f3n demo revolucionaria, no comparti\u00f3 nunca esta opini\u00f3n ni esa t\u00e1ctica. La Sociedad no se gobierna desde el aparato de Estado, sino desde la Sociedad Civil: un partido que desee dirigir una sociedad debe ser el inspirador y organizador de la vida social desde el interior de la propia Sociedad Civil. Antonio Gramsci teoriza de forma inequ\u00edvocamente general, esa forma de hacer pol\u00edtica como la \u00fanica pol\u00edtica revolucionaria para todos los tiempos. En el proceso de acceso al poder, adem\u00e1s, no puede darse, sin m\u00e1s, la asunci\u00f3n de poder del aparato burocr\u00e1tico de estado, por parte del Bloque social popular, dado que ese proceso de reforzamiento de la actividad de la Sociedad Civil, en el que las fuerzas revolucionarias se hayan empe\u00f1adas,\u00a0 implica la paulatina absorci\u00f3n del poder burocr\u00e1tico del Estado en ella. El desarrollo de la democracia implica el aumento de la participaci\u00f3n permanente del pueblo en la pol\u00edtica, y la debilitaci\u00f3n consiguiente del aparato burocr\u00e1tico del Estado; todo ello no es sino el avance hacia el socialismo. Escribe Gramsci:<\/p>\n<p>\u201c\u201dpr\u00edncipe\u201d podr\u00eda ser un jefe del Estado, un jefe de gobierno, pero tambi\u00e9n un jefe pol\u00edtico que quiere conquistar un Estado o fundar un nuevo tipo de Estado: en este sentido \u201cpr\u00edncipe\u201d podr\u00eda traducirse en lengua moderna \u201cpartido pol\u00edtico\u201d. En la realidad de cualquier Estado, el \u201cjefe del estado\u201d, es decir, el elemento equilibrador de los diversos intereses en lucha\u00a0 contra el inter\u00e9s preponderante, pero no exclusivista en sentido absoluto, es precisamente\u00a0 el \u201cpartido pol\u00edtico\u201d; \u00e9ste sin embargo, a diferencia del derecho constitucional tradicional, ni reina, ni gobierna jur\u00eddicamente: tiene el poder de hecho, ejercita la funci\u00f3n hegem\u00f3nica y por consiguiente equilibradora de los intereses diversos, en la \u201csociedad civil\u201d, que, sin embargo,\u00a0 est\u00e1 hasta tal extremo entrelazada de hecho con la sociedad pol\u00edtica que todos los ciudadanos sienten que \u00e9ste por el contrario, reina y gobierna. Sobre esta realidad en continuo movimiento no se puede crear (.) sino solamente un sistema de principios que afirman como fin del Estado su propio fin, su propio desaparecer, esto es, la reabsorci\u00f3n de la sociedad pol\u00edtica en la sociedad civil\u201d<a name=\"_ftnref26\"><\/a><a href=\"#_ftn26\"> [26] <\/a>.<\/p>\n<p>Esta es la l\u00ednea de inspiraci\u00f3n pol\u00edtica que desarroll\u00f3 creativamente Sacrist\u00e1n\u00a0 entre nosotros. Por ello sus propuestas sirven para inspirar pr\u00e1ctica pol\u00edtica tanto en el sector social en el que \u00e9l milit\u00f3 como en los dem\u00e1s, y tanto para su \u00e9poca como para la nuestra: para el periodo del capitalismo de la plusval\u00eda relativa.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"#_ftnref1\">[1] <\/a> \u201cVisto desde un punto de vista de izquierda comunista, que seguramente ser\u00eda de poco inter\u00e9s para los dem\u00e1s. Desde un punto de vista de izquierda comunista lo primero que hay que decir\u2026. (.)&#8230;yo tambi\u00e9n soy demasiado viejo como marxista para usarlo\u201d, p. 176. \u201c\u2026No nosotros, los pocos colectivos y partidos marxistas radicales solos, pero s\u00ed\u00a0 nosotros en el seno de una proliferaci\u00f3n de peque\u00f1os movimientos\u2026\u201d. \u201cSobre Lukacs\u201d en <strong>Seis conferencias sobre la tradici\u00f3n marxista y los nuevos problemas<\/strong>, edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal,\u00a0 Ed El Viejo Topo, B. 2005,\u00a0 pp. 159, 176, 184.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2] <\/a> Lenin <strong>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/strong>, Ed Anagrama, B. 1976 p. 46<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3] <\/a>Hans Holz, Wolfgang Abendroth, Leo Kofler: <strong>Conversaciones con Lukacs<\/strong>, Ed Alianza, M.,\u00a0 1\u00aa ed. en castellano, 1967<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4] <\/a>\u201cLa universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u201d en <strong>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y Materiales<\/strong>, ed Icaria, B, 1985, 1\u00aa ed., p 147.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5] <\/a>\u201cEntre el partido de acci\u00f3n y el partido moderado \u00bfcu\u00e1l represent\u00f3 las efectivas \u201cfuerzas subjetivas\u201d del Risorgimento? Ciertamente, el partido moderado, y precisamente porque tuvo conciencia incluso de la tarea del Partido de Acci\u00f3n: por esta conciencia su \u201csubjetividad\u201d era de una cualidad superior y m\u00e1s decisiva. En la expresi\u00f3n, propia de un sargento mayor, de V\u00edctor Manuel ll: \u201cAl partido de Acci\u00f3n nos lo hemos metido en el bolsillo\u201d, hay m\u00e1s sentido hist\u00f3rico pol\u00edtico que en todo Mazzini\u201d Antonio Gramsci\u00a0 <strong>Quaderni del carcere<\/strong>, ed. a cargo de Valentino Gerratana, Vol tercero, Q. del 12 al 29, (1932 \u2013 1935) Ed Einaudi, 2\u00aa ed. 2001, pag. 1782<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6] <\/a>\u201cLa universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u201d en <strong>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y Materiales<\/strong>, Ed. Icaria, B, 1985, 1\u00aa ed., pp. 108, 112, 113<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7] <\/a>Mismo texto, p. 113<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8] <\/a> \u201cStudium generale para todos los d\u00edas de la semana\u201d en <strong>Intervenciones pol\u00edticas Panfletos y materiales lll,<\/strong>. pag. 48<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9] <\/a>\u201cLa universidad \u2026\u201d pp. 119, y 134<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10] <\/a> \u201cLa funci\u00f3n de la hegemon\u00eda de la sociedad es, en una sociedad capitalista, manifestaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo que puede ser abolida y superada, a saber, la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica, f\u00edsica y coactiva que Marx\u00a0 describi\u00f3 como propia de la manufactura\u201d.\u00a0 La universidad y la divisi\u00f3n\u2026 p. 135<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11] <\/a>\u201cLa universidad y\u2026\u201d p 143<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12] <\/a>\u201cLa universidad y\u2026\u201d pp. 144 y 145<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13] <\/a>\u201cLa universidad\u2026\u201d p.148<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\">[14] <\/a>\u201cLa universidad\u2026,\u201d p. 141<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\">[15] <\/a>\u201cSobre el sentido de la reivindicaci\u00f3n laboral del los PNN de universidad, 1976\u201d en <strong>Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa,<\/strong> selecci\u00f3n a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal, Ed. EUB 1997, pp 91 y 92)<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\">[16] <\/a> \u201cLa universidad y\u2026\u201d p 137. Y tambi\u00e9n: \u201cPor eso los universitarios socialistas no se pueden proponer ya una estrategia democr\u00e1tico-formal, sino s\u00f3lo una estrategia democr\u00e1tico-material, socialista. (.) Por lo dem\u00e1s, esta conclusi\u00f3n no se refiere s\u00f3lo a la universidad, sino a toda sociedad capitalista no muy atrasada. Pues (.) su base est\u00e1 en la producci\u00f3n en revoluci\u00f3n permanente (sic)\u00a0 desde la generalizaci\u00f3n del maquinismo, desde la revelaci\u00f3n de la ciencia como fuerza productiva directa\u201d; mismo texto, p. 145. La referencia en el primer texto, citado en el cuerpo de la ponencia, a la sanci\u00f3n represiva estatal y a la protecci\u00f3n hegemonizadora, se refiere a la reelaboraci\u00f3n por Gramsci del concepto del centauro Maquiav\u00e9lico: un ser mitad hombre mitad bestia, con el que se simboliza la pol\u00edtica en sus dos aspectos, el del consenso y el de la violencia.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\">[17] <\/a>\u201cLa universidad\u2026\u201d p. 135<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\">[18] <\/a>Federico Engels <strong>El anti d\u00fcring<\/strong>, Ed Grijalbo, M\u00e9xico 1964. Traducci\u00f3n y pr\u00f3logo de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, p. 278.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\">[19] <\/a>Federico Engels, Op. Cit. P. 276. Entre las obras de Engels que tratan sobre este mismo asunto, puede verse tambi\u00e9n, <strong>La cr\u00edtica al programa del congreso socialdem\u00f3crata de Erfurt, de 1891.<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\">[20] <\/a>\u201cSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u201d en <strong>Papeles de filosof\u00eda- Panfletos y materiales ll<\/strong>, Ed.\u00a0 Icaria, B. , 1984, pp. 356 a 380.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\">[21] <\/a>\u201c La universidad\u2026 \u201c,\u00a0 p. 131. En una de las conferencias de su \u00faltimo periodo, en la que reflexiona sobre la extra\u00f1a situaci\u00f3n de crisis del marxismo en plena crisis del capitalismo, Sacrist\u00e1n se reitera en su opini\u00f3n sobre el keynesianismo como medida de excepci\u00f3n adoptada por la clase dominante contra el movimiento popular revolucionario de los a\u00f1os treinta y como medio para neutralizarlo y derrotarlo: \u201cTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u201d, en <strong>Seis conferencias sobre la tradici\u00f3n marxista y los nuevos problemas<\/strong>, edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal,\u00a0 Ed El Viejo Topo, B. 2005,\u00a0 p. 122.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\">[22] <\/a>Manuel Sacrist\u00e1n, \u201cUna cuesti\u00f3n mal planteada\u201d en <strong>Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/strong>, edici\u00f3n a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal, Ed. E. U. B., 1997, 1\u00aa ed., p.\u00a0 96<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\">[23] <\/a>\u201cProyecto de \u201cL\u00edneas program\u00e1ticas de la federaci\u00f3n de ense\u00f1anza de CCOO\u201d, en\u00a0 <strong>Homenaje a Manuel sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa. <\/strong>, edici\u00f3n a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal, Ed. EUB, B., 1997, pp. 99 a 124<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\">[24] <\/a>Carlos Marx, <strong>Cr\u00edtica del Programa de Gotha<\/strong>, Ricardo Aguilera editor, 4\u00aa ed. M. 1971, p.42<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\">[25] <\/a>Mismo texto p. 35<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\">[26] <\/a>Antonio Gramsci: <strong>Quaderni del carcere<\/strong>, ed. a cargo de Valentino Gerratana, Vol. Primero, Q. del 1 al 5, (1929-1932) Ed Einaudi, 2\u00aa ed. 2001, pag.\u00a0 p. 662. Probablemente le\u00eddo por Sacrist\u00e1n, a principios de los a\u00f1os 70 en el volumen titulado <strong>Note sul Machiavelli sulla politica e sullo Stato moderno<\/strong>,\u00a0 Editori Riuniti , Torino, p. 116.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl pecado del intelectual es echar un velo sobre la realidad\u201d<\/p>\n<p>M.S.L.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de esta ponencia es facilitar una primera aproximaci\u00f3n a la obra de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n para un posible\u00a0 lector novel, imbuido, como Sacrist\u00e1n, de inquietud moral revolucionaria. Toda introducci\u00f3n esclarecedora\u00a0 a la obra\u00a0 de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n debe comenzar refiri\u00e9ndose a su compromiso pol\u00edtico como comunista. Manuel Sacrist\u00e1n se organiz\u00f3 \u2013es el t\u00e9rmino apropiado- en el Partido Comunista en Catalu\u00f1a, el PSUC, en 1956, y fue hasta el final de su vida un Comunista y un marxista.<\/p>\n<p>Como podemos leer en la pen\u00faltima conferencia que pronunci\u00f3, sobre Lukacs, menos de 4 meses antes de su muerte,\u00a0 al final de su vida segu\u00eda reiter\u00e1ndose en sus principios y reconoci\u00e9ndose p\u00fablicamente comunista y marxista, aunque matizaba la primera palabra, y se dec\u00eda \u201ccomunista de izquierdas\u201d [1] .<\/p>\n<p>Es necesario resumir\u00a0 -hoy como siempre, por lo dem\u00e1s- lo que significa ser comunista. M\u00e1s si se tiene la pretensi\u00f3n de que el texto sirva como aproximaci\u00f3n hermen\u00e9utica a la obra de Sacrist\u00e1n por parte de las generaciones j\u00f3venes actuales. El comunismo es una corriente de la tradici\u00f3n de la democracia que se caracteriza por considerar que la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y la dominaci\u00f3n humanas s\u00f3lo pueden ser resueltas mediante la lucha de clases y la transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad. Esta ruptura con el orden pol\u00edtico y econ\u00f3mico capitalista tiene como objetivo la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y cambio, que deben convertirse en propiedad de la comunidad, es decir, en propiedad o cosa p\u00fablica. En este proceso de lucha, el Estado debe comenzar a ser reabsorbido por la Sociedad Civil, pues se fundamenta en la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica, burocr\u00e1tica de la actividad entre los hombres \u2013mandar\/obedecer-\u00a0 y reproduce la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas ideas eran compartidas por Manuel Sacrist\u00e1n. Consiguientemente, Sacrist\u00e1n milit\u00f3, como ya he escrito en un partido comunista \u2013el PSUC-. Conviene aclarar estas dos palabras subrayadas. Un partido comunista, tal como lo entend\u00eda Sacrist\u00e1n, no es una organizaci\u00f3n formada por profesionales de la pol\u00edtica que elaboran programas electorales y ejecutan su actividad pol\u00edtica desde las instituciones del Estado, a modo de ingenier\u00eda social, usando de los recursos financieros y humanos puestos a su alcance por el propio Estado. Este tipo de actividad pol\u00edtica, basada en la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica del trabajo, aun cuando se impulse en nombre de ideales emancipatorios, se hace siempre por cuenta y a beneficio del capital, y no es sino un ejercicio de lo que Gramsci denomin\u00f3 Revoluci\u00f3n Pasiva: El Estado atiende a la resoluci\u00f3n de aquellas necesidades m\u00e1s exacerbadamente sentidas por los explotados a condici\u00f3n de que estos renuncien a su condici\u00f3n de ciudadanos y permanezcan desorganizados y pol\u00edticamente inactivos, en lugar de ejercer su soberan\u00eda y constituirse en poder organizado.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[993],"class_list":["post-204","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-siglo-xx","tag-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/204\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}