{"id":2046,"date":"2012-10-29T00:00:00","date_gmt":"2012-10-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2046"},"modified":"2020-02-20T12:16:36","modified_gmt":"2020-02-20T11:16:36","slug":"robespierre-y-el-imaginario-constituyente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2046","title":{"rendered":"Robespierre y el imaginario constituyente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">\u201cLa revoluci\u00f3n es la guerra de la libertad contra sus enemigos: la Constituci\u00f3n es el r\u00e9gimen de la libertad victoriosa y apacible\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Robespierre, 25 de diciembre de 1793, discurso en la Convenci\u00f3n<\/p>\n<p>Parece que el modelo pol\u00edtico y econ\u00f3mico espa\u00f1ol se resquebraja. La alianza entre las fuerzas renovadoras del franquismo y los partidos y formaciones de la oposici\u00f3n, que dio paso a la Constituci\u00f3n de 1978, est\u00e1 llegando a su fin. Algunos de los problemas resueltos con prisa de hurac\u00e1n o peor a\u00fan, silenciados, reaparecen: auge del nacionalismo perif\u00e9rico y reacci\u00f3n del centralismo (castizo) espa\u00f1ol; supeditaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y social a la econom\u00eda de mercado y sus intereses financieros; p\u00e9rdida real del valor de la soberan\u00eda popular en beneficio de grupos de presi\u00f3n, revisionismo hist\u00f3rico, supresi\u00f3n de derechos adquiridos y merma sustancial de la protecci\u00f3n que conlleva el estado del bienestar, entre otros. En este contexto, miles de ciudadanos est\u00e1n reclamando, en foros y asambleas, un nuevo pacto constitucional, es decir, el inicio de un proceso constituyente que finalice con la elecci\u00f3n de Cortes Constituyentes y la redacci\u00f3n de una nueva Carta Magna que recoja las aspiraciones y anhelos de una ciudadan\u00eda moderna, hija de las identidades m\u00faltiples del siglo XXI: una rep\u00fablica democr\u00e1tica. Ejecutado en la guillotina el 28 de julio (10 Termidor) de 1794, cerca de Errancis, junto con Saint-Just y veinte revolucionarios m\u00e1s, resulta sorprendente comprobar c\u00f3mo hoy, m\u00e1s de dos siglos despu\u00e9s, la cabeza pol\u00edtica de Robespierre -el hombre, junto con el Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica, que consolid\u00f3 la Revoluci\u00f3n francesa de 1789, salvando los progresos y logros de la Rep\u00fablica y su esencia democr\u00e1tica- sigue vagando, malherida, vilipendiada, cubierta de cal, por las cloacas de la Historia (neoliberal) cuando deber\u00eda ser un referente, europeo y solidario, en tiempos de p\u00e1nico institucional y zozobra \u00e9tica.<\/p>\n<p>La crisis financiera que arranc\u00f3 el verano de 2007 est\u00e1 produciendo un bloqueo democr\u00e1tico tanto en los \u00f3rganos de gobierno, centros locales de toma de decisiones, como en la vida de la comunidad. La libertad y la igualdad, pilares del sistema, est\u00e1n siendo amenazadas por la prevalencia de un supuesto estado de necesidad universal, estado de excepci\u00f3n permanente, por usar la f\u00f3rmula de G. Agamben, al cual se supeditan todas las aspiraciones de transformaci\u00f3n y progreso: \u201cahora no es el momento\u201d, repiten, mantra de hielo, las instancias superiores. Hasta Juan Carlos I, Rey de Espa\u00f1a, bisagra entre la cat\u00f3lica dictadura militar y la democracia (no es necesario recordar que jur\u00f3 cuantas legislaciones le pusieron delante), entra en escena pidiendo, exigiendo, unidad de acci\u00f3n (unidad de destino) y una devota adhesi\u00f3n inquebrantable al Gobierno, en este caso del PP -hubiera sido igual con el PSOE- frente a la trascendencia del desplome financiero global. Al mismo tiempo, una parte significativa de la poblaci\u00f3n, los m\u00e1s desfavorecidos (parados, trabajadores con salarios bajos, precarizados, pensionistas, mujeres, j\u00f3venes sin futuro), expresa su malestar siendo reprimida por el ejecutivo nacional y por los pintorescos gobiernos aut\u00f3nomos. Manifestaciones, ocupaciones del espacio p\u00fablico y dem\u00e1s actos c\u00edvicos de protesta -excesos y provocaciones al margen, que han existido siempre en la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica- son percibidos como un ataque frontal a las instituciones democr\u00e1ticas que se defienden -mandan las superestructuras econ\u00f3micas- con la polic\u00eda. Parece que la pol\u00edtica de los pol\u00edticos (y sus zafiedades), haya suplantado a la pol\u00edtica de los ciudadanos (y sus deseos). \u201cCuando el gobierno viola derechos, la insurrecci\u00f3n es para el pueblo, y para cada sector del pueblo, el m\u00e1s sagrado e indispensable de los deberes\u201d, se recoge en el proyecto de Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1793, superador del can\u00f3nico texto de 1789 (que ya reconoc\u00eda, por cierto, \u201cel derecho a resistir a la opresi\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p>Sometido a instancias supranacionales -una falaz cesi\u00f3n de soberan\u00eda que no ha sido refrendada por la mayor\u00eda de los estados miembros de la Uni\u00f3n Europea- el gobierno electo acata dictados contrarios al bienestar y desarrollo integral de la mayor\u00eda social, es decir, gobierna contra su pueblo, escuchando m\u00e1s a las instituciones financieras mundiales (FMI, BM) que a su propio cuerpo electoral. Cuando el sistema de garant\u00edas creado por la Constituci\u00f3n de 1978 es incapaz de impedir o, cuando menos, frenar el deterioro del consenso y la armon\u00eda social, urge un cambio de modelo, acorde con las leg\u00edtimas demandas de una ciudadan\u00eda plural, la multitudo spinozista, que \u201csiente e interpreta\u201d las reivindicaciones de una forma distinta a la conocida hasta la fecha (heredera del siglo XIX), y que expresa su disconformidad -desde el fen\u00f3meno del 15M hasta los movimientos que propugnan una entrada pac\u00edfica en el Congreso de los Diputados- con procedimientos novedosos. La senda constitucional abierta en 1978, que ha permitido recorrer, no sin cierto \u00e9xito, una parte del camino de la dictadura -pese a las infinitas secuelas psicol\u00f3gicas y sociales- a la democracia de mercado, parece que llega a una v\u00eda muerta. Los partidos mayoritarios -maquinarias de perpetuaci\u00f3n de castas o \u201cclase extractiva\u201d, seg\u00fan terminolog\u00eda (liberal) de moda- se est\u00e1n mostrando incapaces para resolver la crisis e impedir el deterioro de la calidad democr\u00e1tica, y viven este \u201cdesbordamiento\u201d democr\u00e1tico, \u201cque no, que no nos representan\u201d, bien con el temor a una p\u00e9rdida de apoyo electoral (PP), bien como drama psicol\u00f3gico de espera beckettiana (PSOE), cuando s\u00f3lo deber\u00eda ser entendido, si interpretaran la realidad con lupa demosc\u00f3pica, como una llamada de atenci\u00f3n emocional, una petici\u00f3n de principio o natural evoluci\u00f3n, acorde con la sorprendente naturaleza individual de la vida tecnol\u00f3gica y consumista (la met\u00e1stasis del sistema-mundo capitalista creado a ra\u00edz de los acuerdos de Bretton Woods, 1944), donde la pol\u00edtica, la sociedad y las relaciones laborales est\u00e1n mutando, sin saber bien hacia d\u00f3nde, ni con qu\u00e9 fin, a velocidad de v\u00e9rtigo. Robespierre, el 10 de mayo de 1793, ante la Convenci\u00f3n, teoriza la radicalidad democr\u00e1tica, eso que ahora se denomina \u201cdesbordamiento\u201d, fijando los principios de acci\u00f3n y el tempo revolucionario: \u201cUn pueblo cuyos mandatarios no deben dar cuenta de su gesti\u00f3n a nadie no tiene Constituci\u00f3n. Un pueblo cuyos mandatarios s\u00f3lo rinden cuentas a otros mandatarios inviolables, no tiene Constituci\u00f3n, ya que depende de \u00e9stos traicionarlo impunemente y dejar que lo traicionen los otros. Si \u00e9ste es el sentido que se le confiere al gobierno representativo, confieso que adopto todos los anatemas pronunciados contra \u00e9l por Jean-Jacques Rousseau.\u201d La argumentaci\u00f3n de Robespierre, tomada de sus Discursos, editados con el t\u00edtulo Por la felicidad y por la libertad (2005), elegante hasta en su formalidad literaria, parece escrita para momentos de d\u00e9ficit de soberan\u00eda y vac\u00edo de poder. Su reflexi\u00f3n es una mirada limpia al poder constituyente: hacia una estructura firme pero flexible, reticular, que impida, por inoperancia o miedo, la par\u00e1lisis del sistema nervioso central del Estado. \u00bfQu\u00e9 es leg\u00edtimo hacer cuando los gobernantes dan la espalda a una parte, numerosa, del cuerpo electoral, y reaccionan solo ante las exigencias de las oligarqu\u00edas financieras? Como sostiene Georges Labica, por debajo del pensamiento de Robespierre discurre una \u201cpol\u00edtica de la filosof\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>La democracia o es virtuosa, justa y excelsa hasta el extremo, dir\u00eda el abogado de Arr\u00e1s, o no es democracia. Es m\u00e1s, o favorece el inter\u00e9s de la mayor\u00eda, o no merece tal nombre. Robespierre viv\u00eda obsesionado con la suerte de los desfavorecidos y el respeto a las decisiones de las mayor\u00edas. Pese a la brutalidad e ignorancia de la Historia liberal -parecido al caso de V.I. Lenin- Robespierre procur\u00f3 contener los excesos jur\u00eddicos y pol\u00edticos de dirigentes como Bar\u00e8re o Danton comport\u00e1ndose, en muchos instantes del proceso revolucionario, con paciencia y moderaci\u00f3n: un \u201ccentrista\u201d dentro del partido de la Monta\u00f1a. Georges Lefebvre, uno de los primeros historiadores que desvel\u00f3 el velo de terror sangriento que envolv\u00eda su figura afirm\u00f3 que \u201cfue un hombre magn\u00edfico, defendi\u00f3 la democracia y el sufragio universal de 1789 (\u2026) y en circunstancias normales nunca hubiera apoyado la pena de muerte ni la censura de prensa\u201d.<\/p>\n<p>El Proyecto de Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, antes citado, fue presentado ante la Convenci\u00f3n el 24 de abril de 1793. Su articulado servir\u00eda de base a la Constituci\u00f3n de 1793, texto que, recuerda Albert Soboul en La revoluci\u00f3n francesa (1966), \u201cser\u00eda para los republicanos de la primera mitad del siglo XIX el s\u00edmbolo de la democracia pol\u00edtica\u201d. Cuando los incesantes recortes del neoliberalismo -Alemania est\u00e1 ganando la guerra mundial que perdi\u00f3 en Stalingrado- afectan de manera indiscriminada a las prestaciones sociales se puede leer el art\u00edculo 21, repito la fecha, abril de 1793: \u201cEl socorro p\u00fablico es una deuda sagrada. La sociedad debe asistencia a los ciudadanos desgraciados, bien procur\u00e1ndoles trabajo, bien asegurando los medios de existencia para aquellos que no est\u00e1n en situaci\u00f3n de trabajar.\u201d<\/p>\n<p>Frente a la p\u00e9rdida de aliento del sistema de 1978, el nuevo proceso constituyente, un renovado contrato social, con un fuerte car\u00e1cter anti-individualista, deber\u00eda exigir, de entrada, la recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda perdida (su ser es ser en acci\u00f3n) y la permanente exigencia a los gobernantes de sus responsabilidades p\u00fablicas. Ante el descr\u00e9dito del Estado y de las instituciones, y la desconfianza que generan los pol\u00edticos, minados por abusos y corrupciones, Robespierre sosten\u00eda (1793) que \u201cel principio de responsabilidad moral -imperativo mayor de la democracia, podr\u00edamos a\u00f1adir- exige adem\u00e1s que los agentes del gobierno rindan, en \u00e9pocas determinadas y con bastante continuidad, cuentas exactas y circunstancias de su gesti\u00f3n. Que las cuentas sean hechas p\u00fablicas por la v\u00eda de la impresi\u00f3n y sometidas a la censura de todos los ciudadanos. Que sean enviadas, en consecuencia, a todos los departamentos, a todas las administraciones y a todas las comunas.\u201d Cambio 16, una de las publicaciones m\u00e1s influyentes en la Transici\u00f3n, recog\u00eda unas declaraciones de Felipe Gonz\u00e1lez, Secretario General del PSOE, a la salida del colegio electoral, 6 de diciembre de 1978, la jornada que refrend\u00f3 la Constituci\u00f3n. Preguntado por la vigencia del texto que se somet\u00eda a votaci\u00f3n respondi\u00f3: \u201cEspero que decenios y decenios, y si es posible, de un siglo a dos\u201d. Nada como el desparpajo y el tron\u00edo.<\/p>\n<p>En una reciente biograf\u00eda, Robespierre. Una vida revolucionaria (2012), Peter McPhee narra, a modo de conclusi\u00f3n, las vicisitudes del reconocimiento del revolucionario. El 30 de septiembre de 2009, el pleno municipal de la ciudad de Par\u00eds rechaz\u00f3 la moci\u00f3n de un concejal (socialista) que solicitaba poner el nombre de Robespierre a una calle o a una plaza en la \u201cCiudad de la Luz\u201d. El concejal, perplejo, argument\u00f3 que el dirigente jacobino era \u201cprimera y principalmente un revolucionario formado por los ideales de la filosof\u00eda de la Ilustraci\u00f3n\u201d y no \u201cuna caricatura de un verdugo sediento de sangre\u201d. Y un formidable antecedente, se podr\u00eda a\u00f1adir, para un din\u00e1mico, necesario y urgente proceso constituyente que impulse otra forma democr\u00e1tica de vida en com\u00fan<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p class='MsoNormal' style='text-align: justify;'>Cuando el sistema de garant\u00edas creado por la Constituci\u00f3n de 1978 es incapaz de impedir o, cuando menos, frenar el deterioro del consenso y la armon\u00eda social, urge un cambio de modelo, acorde con las leg\u00edtimas demandas de una ciudadan\u00eda plural, que \u201csiente e interpreta\u201d las reivindicaciones de una forma distinta a la conocida hasta la fecha.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2047,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,13],"tags":[1100],"class_list":["post-2046","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia-republica","category-la-izquierda-a-debate","tag-maximilien-robespierre"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2046"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2046\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}