{"id":20506,"date":"2026-10-04T05:00:45","date_gmt":"2026-10-04T04:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506"},"modified":"2026-10-04T01:43:07","modified_gmt":"2026-10-04T00:43:07","slug":"deslumbrante-apabullante-abrumador-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506","title":{"rendered":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, <i>Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda<\/i> (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3).<\/p>\n<p>La primera parte en: <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410\" target=\"_top\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Bunge-filosofia-de-la-ciencia-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-20452 size-medium\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Bunge-filosofia-de-la-ciencia-2-198x300.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Bunge-filosofia-de-la-ciencia-2-198x300.jpg 198w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Bunge-filosofia-de-la-ciencia-2.jpg 396w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/a>Nos hab\u00edamos quedado en este punto. Les dec\u00eda que no estoy en condiciones de hacerles un resumen del libro, que cre\u00eda de hecho que tal empresa era casi (o sin el casi) una tarea imposible. Pero, en cambio, s\u00ed he seleccionado un ramillete (uno entre much\u00edsimos posibles) de tesis y argumentos del autor para abrir su apetito lector (que, con toda seguridad, debe estar ya muy abierto):<\/p>\n<p>1.<b> Sobre fil\u00f3sofos y bi\u00f3logos<\/b>: \u00abLos fil\u00f3sofos, ya era hora, disponen de un rico yacimiento que explotar. Y pueden utilizar las herramientas conceptuales forjadas por los matem\u00e1ticos y los fil\u00f3sofos exactos. Lamentablemente, rara vez usan esas herramientas para dilucidar las ideas metodol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas inherentes a la biolog\u00eda contempor\u00e1nea ni, muchos menos, reconstruyen las teor\u00edas biol\u00f3gicas actuales de mayor inter\u00e9s filos\u00f3fico. Por ejemplo, casi nunca utilizan el concepto de conjunto para dilucidar los conceptos de especie y g\u00e9nero; ni el concepto de funci\u00f3n para aclarar el de bifurcaci\u00f3n; ni el concepto sem\u00e1ntico de referencia para averiguar a qu\u00e9 se refiere la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n (\u00bfa organismos, poblaciones, especie?); ni el concepto metodol\u00f3gico de enunciado de ley para establecer si hay leyes biol\u00f3gicas. En pocas palabras, la mayor\u00eda de los fil\u00f3sofos [MB no afirma que sean todos] no est\u00e1n ayudando a los bi\u00f3logos a aclarar cuestiones biol\u00f3gicas ni utilizan cabalmente la biolog\u00eda para enriquecer la ontolog\u00eda y la gnoseolog\u00eda. En cambio, algunos bi\u00f3logos han hecho aportaciones interesantes, aunque con frecuencia controvertidas, a la filosof\u00eda de su ciencia&#8230;\u00bb (16-17)<\/p>\n<p>2. <b><\/b><b><\/b><b><\/b><b>Resultados de gran inter\u00e9s filos\u00f3fico<\/b>: \u00abHasta ahora, esta investigaci\u00f3n [sobre la naturaleza (\u00abesencia\u00bb) y origen de la vida], que ahora forma parte de la qu\u00edmica y la biolog\u00eda evolucionista, ha ofrecido dos resultados de gran inter\u00e9s filos\u00f3fico. Uno es que la vida, en lugar de caracterizarse por una propiedad \u00fanica, por no mencionar siquiera una entidad especial, se caracteriza por un sistema de propiedades (esto es, una colecci\u00f3n de propiedades interdependientes). El otro resultado es que los organismos, aunque cualitativamente diferentes de los sistemas qu\u00edmicos, est\u00e1n formados por estos sistemas y han emergido a partir de ellos en un proceso de m\u00faltiples etapas, de manera tan espont\u00e1nea y legal como el planeta (o planetas) que los acoge.\u00bb (27).<\/p>\n<p>3. <b>La revoluci\u00f3n darwiniana<\/b>: \u00abintrodujo cambios profundos y duraderos en la forma misma de pensar la ciencia. Ha tenido entre otros los siguientes efectos: (a) nos ha ense\u00f1ado a considerar cada aspecto de la vida <i>sub specie evolutionis.<\/i> (b) expuls\u00f3 el creacionismo y, en general, el sobrenaturalismo de la ciencia, alentando a los cient\u00edficos a buscar explicaciones puramente naturalistas (materialismo); (c) destruy\u00f3 la teleolog\u00eda, al explicar las adaptaciones como resultados de largos procesos de ensayo (involuntario) y error (no cognitivo), en lugar de manifestaciones del dise\u00f1o divino, fuerzas inmateriales inmanentes o impulsos de b\u00fasqueda de objetivos; (d) mat\u00f3 la tipolog\u00eda plat\u00f3nica, as\u00ed como el nominalismo, al mostrar que las bioespecies son clases naturales; (e) nos ha ense\u00f1ado a manejar problemas del tipo gallina y huevo (\u00bfcu\u00e1l fue primero?), al buscar los ancestros remotos (a saber, ciertos reptiles) de las gallinas contempor\u00e1neas; (f) sugiri\u00f3 buscar la unidad (de descendencia) en la diversidad (de especies) -una unidad ampliamente confirmada en nuestro tiempo por la biolog\u00eda molecular-; (g) introdujo los conceptos de accidente y azar en la biolog\u00eda; y (h) coloc\u00f3 el hombre firmemente dentro del orden natural.<\/p>\n<p>Estos profundos cambios no pudieron evitar afectar a la filosof\u00eda. De hecho, la revoluci\u00f3n darwiniana afect\u00f3 a la ontolog\u00eda desde sus inicios, reforzando el materialismo, el dinamismo y el emergentismo; afect\u00f3 a la filosof\u00eda de la mente al desacreditar el dualismo mente-cuerpo; y ha comenzado a afectar a la teor\u00eda del conocimiento al impulsar el enfoque biol\u00f3gico de la cognici\u00f3n. A su vez, la propia evoluci\u00f3n de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n plantea algunos problemas filos\u00f3ficos interesantes\u2026 En resumen, la biolog\u00eda evolucionista est\u00e1ndar no tiene hoy en d\u00eda ning\u00fan rival digno. Esto no implica que sea perfecta y, por lo tanto, definitiva: lejos de eso, la teor\u00eda es incompleta y no dejado de evolucionar. La teor\u00eda original de Darwin (1859) se fusion\u00f3 con la gen\u00e9tica de poblaciones en las d\u00e9cadas de 1930 y 1940 para constituir la teor\u00eda sint\u00e9tica de la evoluci\u00f3n. A su vez, esta teor\u00eda se est\u00e1 fusionando ahora con la ecologia, de modo que una segunda s\u00edntesis est\u00e1 en ciernes. Y todo el asunto est\u00e1 envuelto en controversias sobre los mecanismos evolutivos concretos&#8230;\u00bb (68-71).<\/p>\n<p>4.<b> <\/b><b><\/b><b><\/b><b>Sobre el todo y sus partes:<\/b> \u00abEn segundo lugar, no es cierto que el comportamiento de un todo sea siempre m\u00e1s complejo que el de sus partes, de modo que al efectuar una reducci\u00f3n siempre se simplifique. Las leyes de la macrof\u00edsica se derivan en parte de las de la microf\u00edsica, muchas de las cuales son m\u00e1s complejas que las primeras. Siempre que surge un sistema, algunas de sus leyes son inevitablemente m\u00e1s imples que algunas de las leyes de sus componentes, simplemente porque el sistema act\u00faa como una unidad en alg\u00fan aspecto (por ejemplo, el comportamiento de una bandada de gansos migratorios es m\u00e1s simple que el de cualquiera de sus componentes). Por tanto, se debe esperar encontrar ciertas regularidades comparativamente simples a nivel del sistema multineuronal como resultado de la cancelaci\u00f3n de irregularidades individuales a nivel celular.\u00bb (91)<\/p>\n<p>5. <b><\/b><b><\/b><b><\/b><b>Sobre el psicoan\u00e1lisis<\/b> (este rese\u00f1ador mantiene reservas respecto a algunas de las consideraciones del autor: no cree que el psicoan\u00e1lisis sea una pseudociencia; en cualquier caso, no es solo eso como sostiene MB): \u00abEl declive del prestigio del psicoan\u00e1lisis se debe a cinco causas principales. Una es, como se sugiri\u00f3 hace un momento, que no es un campo de investigaci\u00f3n sino un sistema de creencias. Por lo tanto, las \u00fanicas novedades de las que puede presumir son las cr\u00edticas y contracr\u00edticas. Otra es la desintegraci\u00f3n de la escuela de Freud en casi doscientas escuelas rivales, unidas \u00fanicamente por una perspectiva general acient\u00edfica y una fe ciega en la logoterapia. Una tercera causa de declive fue el renacimiento del estudio cient\u00edfico de la mente en la d\u00e9cada de 1960, tras un largo per\u00edodo de obsesi\u00f3n con el comportamiento de las ratas. Desde entonces el vac\u00edo dejado por la desaparici\u00f3n del conductismo se ha ido llenando con la psicolog\u00eda cognitiva y del desarrollo, as\u00ed como con la neuropsicolog\u00eda. Una cuarta causa de declive fue el \u00e9xito de la terapia conductual en el tratamiento de neurosis como las fobias y adicciones como el alcoholismo. Una quinta causa fue la llamada revoluci\u00f3n de las drogas en el tratamiento de la psicosis. Lamentablemente no podemos citar la cr\u00edtica metodol\u00f3gica y filos\u00f3fica como otra causa del declive del psicoan\u00e1lisis. De hecho, solo unos pocos fil\u00f3sofos -en particular Karl Popper, Ernest Nagel y el autor de este libro- han sostenido siempre que el psicoan\u00e1lisis no es nada m\u00e1s que una pseudociencia\u00bb (114).<\/p>\n<p>6. <b>Sobre las teor\u00edas cient\u00edficas<\/b>: \u00ab\u2026no debe esperarse que la neuropsicolog\u00eda finalmente lo explique todo con gran detalle. Ninguna teor\u00eda cient\u00edfica puede hacerlo, ya que teorizar implica ignorar los detalles y centrare en lo que se conjetura que son los rasgos esenciales de lo que modela. As\u00ed se explica la trayectoria de <i>un<\/i> cuerpo de tal o cual <i>tipo<\/i> en tales o cuales circunstancias <i>idealizadas<\/i>, en lugar de la trayectoria real de este cuerpo en una circunstancia real y, por lo tanto, compleja. La mayor\u00eda de las idiosincrasias se omiten en una teor\u00eda cient\u00edfica; solo algunas de ellas se representen en los datos y los supuestos secundarios. Por tanto, podemos esperar que la neuropsicolog\u00eda explique finalmente el pensamiento, e incluso tipos espec\u00edficos de procesos de pensamiento, como la formaci\u00f3n de conceptos y el c\u00e1lculo. Sin embargo, ser\u00eda poco realista esperar que explique en detalle los pensamientos del lector al reflexionar sobre estas l\u00edneas, ya que lograr tal haza\u00f1a requerir\u00eda un conocimiento exhaustivo de su cerebro, con su historial de aprendizaje completo.\u00bb (135)<\/p>\n<p>7. <b>Geolog\u00eda, ciencias sociales<\/b>: \u00abLas ciencias sociales no deber\u00edan ser declaradas no cient\u00edficas por haber revelado solo unas pocas leyes. Varias ciencias naturales, en particular las ciencias de la tierra, no descubren leyes propiamente dichas, sino que utilizan leyes de otras ciencias para explicar los hechos que estudian&#8230; As\u00ed, casi nadie afirmar\u00eda que todos los cursos fluviales, que presentan una enorme variedad, est\u00e1n regulados por un \u00fanico conjunto de leyes hidrogr\u00e1ficas. Sin embargo, los ge\u00f3grafos est\u00e1n dispuestos a explicar cada detalle del lecho de un r\u00edo como resultado de procesos legales, algunos geol\u00f3gicos, otros atmosf\u00e9ricos. En otras palabras, se coincide en que estos y otros accidentes geogr\u00e1ficos son resultado de procesos legales. La palabra \u00abaccidentes\u00bb en la frase anterior no es casual: pretende transmitir la idea de que esos detalles son aleatorios. Lo son por ser el resultado de coincidencias entre procesos mutuamente independientes como las lluvias y los movimientos de las rocas. De hecho, una nube de lluvia \u00abobedece\u00bb a una din\u00e1mica esencialmente interna, y los movimientos de la corteza son esencialmente independientes de los procesos atmosf\u00e9ricos (Crisipo y Cournot afirmar\u00edan con raz\u00f3n que, si bien cada uno de estos procesos es causal, su intersecci\u00f3n es un suceso fortuito&#8230;.). Ahora bien, si la geograf\u00eda puede proporcionar explicaciones nomot\u00e9ticas de la idiograf\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00edan las ciencias sociales hacer lo mismo? El que las ciencias sociales contengan enunciados de leyes depende si se adopta una noci\u00f3n permisiva o restrictiva de ley. Lo que es indudable es que las ciencias sociales pueden presumir de varias generalizaciones <i>bien confirmadas<\/i>, que podr\u00edan pasar por enunciados de leyes dados los est\u00e1ndares metodol\u00f3gicos relativamente laxos que prevalecen actualmente en ellas. Tomemos una muestra aleatoria que deber\u00eda ser suficiente para refutar el antinomianismo: (i) La tasa de natalidad en cualquier comunidad es directamente proporcional a la mortalidad infantil e inversamente proporcional al nivel de vida en la misma comunidad. (ii) Los excesos de poblaci\u00f3n causan pr\u00e1cticas de control de la natalidad, en particular el aborto, el infanticidio y el abandono infantil. (iii) El r\u00e1pido crecimiento de la poblaci\u00f3n causa deforestaci\u00f3n, que causa erosi\u00f3n, que disminuye la producci\u00f3n de alimentos, que causa escasez de alimentos, que causa malestar pol\u00edtico\u2026 (ix) La presi\u00f3n migratoria entre dos regiones es proporcional a la diferencia en el nivel de vida entre ellas (Bunge, 1973b, cap. 7) (x) La concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico va acompa\u00f1ada de una concentraci\u00f3n del poder pol\u00edtico y cultural.<\/p>\n<p>Hay literalmente cientos de generalizaciones adicionales del mismo tipo. Pocas son universales, es decir, v\u00e1lidas para todas las sociedades; la mayor\u00eda son locales, esto es, limitadas por el espacio y el tiempo. Pero tambi\u00e9n lo son las leyes de la qu\u00edmica y la biolog\u00eda: solo la f\u00edsica contiene leyes c\u00f3smicas, como las de la mec\u00e1nica, el electromagnetismo y la gravitaci\u00f3n.\u00bb (177-179)<\/p>\n<p>8. <b>Lenguaje y centralidad de la filosof\u00eda:<\/b> \u00abIndudablemente, cada uno de estos conceptos del lenguaje es \u00fatil. Y, sin duda, cada uno de ellos es solo<i> parcial<\/i>, pues el lenguaje es un objeto <i>multidimensional<\/i>. Una comprensi\u00f3n adecuada del lenguaje solo puede resultar de una fusi\u00f3n de las diversas disciplinas que la estudian. Dicha fusi\u00f3n puede representarse como un hex\u00e1gono centrado en la filosof\u00eda, en particular la filosof\u00eda del lenguaje, parte de la ontolog\u00eda y la epistemolog\u00eda, y la filosof\u00eda de la ling\u00fc\u00edstica, parte de la filosof\u00eda de la ciencia\u2026 (No incluimos la filosof\u00eda ling\u00fc\u00edstica ni la filosof\u00eda anal\u00edtica, \u00e0 la Wittgenstein o Austin, porque no presta atenci\u00f3n a la ling\u00fc\u00edstica, es inexacta y apenas se interesa por los grandes problemas ontol\u00f3gicos y epistemol\u00f3gicos de la filosof\u00eda). El papel de la filosof\u00eda en el hex\u00e1gono ling\u00fc\u00edstico es el de una ara\u00f1a sabia (o malvada) que mantiene unidos los hilos de la red, revisando sus debilidades y ayudando a repararlas, adem\u00e1s de intentar atrapar al especialista incauto que no percibe la existencia misma de la red. Si alguien duda de la centralidad de la filosof\u00eda, deber\u00eda recordar que se encuentra en el centro mismo de la tormenta actual de la ling\u00fc\u00edstica. La naturaleza de nuestra pregunta fundamental -\u00ab\u00bfqu\u00e9 es el lenguaje?\u00bb- probablemente se comprende mejor al abordar la pregunta relacionada: \u00ab\u00bfc\u00f3mo existe el lenguaje?.\u00bb (198-199)<\/p>\n<p>9. <b><\/b><b><\/b><b><\/b><b>Sobre Chomsky<\/b>: \u00abEl rechazo de Chomsky al enfoque evolutivo del lenguaje se debe tanto a su mentalismo como a su interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la biolog\u00eda evolutiva, que la considera excluyente del surgimiento de la novedad radical, que es precisamente de lo que trata la biolog\u00eda evolutiva\u2026\u00bb. (202)<\/p>\n<p>10. <b><\/b><b><\/b><b><\/b><b>Teor\u00eda de juegos y politolog\u00eda<\/b>: \u00abLa teor\u00eda de juegos ha adquirido un papel central en la politolog\u00eda actual, pues se cree que situaciones como el dilema del prisionero son tan t\u00edpicas que su investigaci\u00f3n precisa revelar\u00e1 el mecanismo del conflicto y, por lo tanto, mostrar\u00e1 el camino hacia su resoluci\u00f3n. Sin embargo, el dilema es muy artificial, pues solo puede surgir cuando los actores no pertenecen a ning\u00fan grupo social estable y cuando son libres de actuar para maximizar sus ganancias inmediatas, sin preocuparse por futuros encuentros con otros. Ya que estas condiciones solo se dan excepcionalmente, el dilema del prisionero es poco m\u00e1s que un ejercicio acad\u00e9mico.\u00bb (243)<\/p>\n<p>11. <b>Historia y ciencia<\/b>: \u00abEsto nos lleva a nuestro \u00faltimo problema: \u00bfes la historia una ciencia, una rama de las humanidades o un arte? Nuestra respuesta es tan sibilina como obvia: depende del trabajo de la historia. Por ejemplo, las primeras narraciones de las vida de Jes\u00fas y Mahoma fueron en gran parte ficticias: su objetivo no era informar sino edificar. Los historiadores tradicionales, que usaban anteojeras que les imped\u00edan ver los factores ambientales, biol\u00f3gicos y econ\u00f3micos, y que evitaban los n\u00fameros como la peste, pueden considerarse humanistas anticuadas: de hecho, tomaron la filolog\u00eda y el derecho como modelos. Por otro lado, las obras de la llamada \u00abnueva historia\u00bb y \u00abnueva izquierda\u00bb son harina de otro costal; sus autores se consideran cient\u00edficos y hacen todo lo posible por merecer ese nombre\u2026 Centr\u00e9monos en cinco de las caracter\u00edsticas de la nueva mirada al pasado: materialismo, sistematicidad, interdisciplinariedad, cuantificaci\u00f3n y uso de leyes y modelos. La nueva perspectiva es profundamente materialista: no es que niegue el papel de las ideas en la historia, sino que no admite la existencia de ideas en s\u00ed mismas, como las de libertad, memoria colectiva y destino nacional. Adem\u00e1s, enfatiza la importancia de los factores ambientales, biol\u00f3gicos y econ\u00f3micos, que fueron sistem\u00e1ticamente subestimados o incluso ignorados por los historiadores tradicionales.\u00bb (288-289)<\/p>\n<p>12. <b>Tecnolog\u00eda y ciencia b\u00e1sica<\/b>: \u00abLa tecnolog\u00eda y la ciencia b\u00e1sica son, por lo tanto, muy diferentes. Pero, por supuesto, no est\u00e1n mutuamente separadas, porque la tecnolog\u00eda, a diferencia de la t\u00e9cnica, aborda los problemas pr\u00e1cticos indirectamente, es decir, a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica (Por ejemplo, la biolog\u00eda molecular ha ofrecido m\u00e9todos pr\u00e1cticos para la s\u00edntesis de polip\u00e9ptidos, como la insulina y el interfer\u00f3n). Se calcula que, en la actualidad, los avances tecnol\u00f3gicos son resultado de aproximadamente [NE: son datos de los a\u00f1os 70 y principios de los 80] un 70% de investigaci\u00f3n b\u00e1sica, un 20% de investigaci\u00f3n aplicada y un 10% de desarrollo (los costos correspondientes son aproximadamente inversamente proporcionales). La mayor parte de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica se realiz\u00f3 entre 10 y 30 a\u00f1os antes de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, y en ese momento, aproximadamente la mitad no presentaba aplicaciones pr\u00e1cticas (la energ\u00eda nuclear fue la excepci\u00f3n destacada). El puente entre la ciencia b\u00e1sica y la tecnolog\u00eda es la ciencia aplicada\u2026 Algunos resultados de la ciencia aplicada son directamente utilizables en la tecnolog\u00eda; pero la investigaci\u00f3n aplicada, al igual que la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, genera conocimiento, no artefactos\u00bb (323)<\/p>\n<p>13. <b>\u00c9tica y medicina<\/b>: \u00abEn cuanto a los problemas morales que plantea la investigaci\u00f3n m\u00e9dica, son obvios y los abordaremos en el vol. 8 [del <i>Tratado<\/i>, de pr\u00f3xima aparici\u00f3n en Laetoli]. Aqu\u00ed solo mencionaremos los escr\u00fapulos morales que el investigador debe sentir ante la inducci\u00f3n experimental de una enfermedad. Desafortunadamente, esto es necesario, ya que as\u00ed nos aseguramos de que los nuevos s\u00edntomas sean causados por un pat\u00f3geno determinado y se pueda desvelar parcialmente la etiolog\u00eda de la afecci\u00f3n. Existe consenso en que el procedimiento es criminal cuando se aplica por la fuerza, pero que es permisible cuando se practica con el consentimiento del paciente y a cambio de una compensaci\u00f3n. Si se admite esto, el problema moral se convierte en el problema t\u00e9cnico de determinar cu\u00e1l es la compensaci\u00f3n justa por ejecutarlo.\u00bb (336)<\/p>\n<p>14. <b><\/b><b><\/b><b><\/b><b>Medicina social y urbanizaci\u00f3n:<\/b> \u00abSe comete otra falacia del mismo tipo al afirmar que la medicina moderna es responsable del marcado descenso de la mortalidad infantil durante este siglo [*]. Las estad\u00edsticas m\u00e9dicas refutan esta afirmaci\u00f3n al demostrar que las grandes causas de la mortalidad infantil pr\u00e1cticamente perdieron su poder antes de que se inventaran las vacunas y los medicamentos correspondientes. La principal causa del declive no fue la medicina individual sino la medicina social, junto con la planificaci\u00f3n urbana: agua potable, tratamiento adecuado de aguas residuales, viviendas con mejor exposici\u00f3n al social y al aire libre, etc. As\u00ed fue como se erradicaron la mayor\u00eda de las enfermedades sociales, como la tuberculosis y el tifus, en el mundo industrializado (una enfermedades se puede llamar \u00absocial\u00bb si es infecciosa y afecta a los grupos sociales m\u00e1s desfavorecidos.\u00bb (346)<\/p>\n<p>[*] Tal vez MB deber\u00eda haber a\u00f1adido una nota haciendo referencia a las desigualdades entre pa\u00edses y entre clases sociales. Dos cient\u00edficos naturales y sociales, disc\u00edpulos de Sacrist\u00e1n y lectores de MB, Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 y Joan Benach, no estar\u00edan alejados de la anterior consideraci\u00f3n bungiana.<\/p>\n<p>15. <b>C+T, valores y moral<\/b>: \u00abNuestra civilizaci\u00f3n es la primera que posee el conocimiento y los medios para seguir adelante. Pero tambi\u00e9n es la primera que posee los medios para aniquilarse en cuesti\u00f3n de minutos. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1: la supervivencia o la extinci\u00f3n? Tenemos los medios para lograr cualquiera de las dos. Mientras se implementen pol\u00edticas de destrucci\u00f3n mutua asegurada (MAD, por sus siglas en ingl\u00e9s; <i>Mutual Assured Destruction<\/i>), permaneceremos al borde del abismo, arriesg\u00e1ndonos a la aniquilaci\u00f3n definitiva,o, en el mejor de los casos, al estancamiento y, en \u00faltima instancia, al declive causado por la monstruosa inversi\u00f3n de cerebros y recursos naturales en la carrera armament\u00edstica. La ciencia y la tecnolog\u00eda son indispensables para el funcionamiento de nuestra civilizaci\u00f3n y pueden ayudar a evitar su destrucci\u00f3n, pero no son suficientes para este prop\u00f3sito. La ciencia nos dice c\u00f3mo es el mundo y la tecnolog\u00eda nos dice qu\u00e9 podemos hacer con \u00e9l, pero ninguna nos dice qu\u00e9 debemos hacer con \u00e9l. Tienen sus propios c\u00f3digos de conducta, pero estos no bastan para guiar el comportamiento cotidiano. Necesitamos saber m\u00e1s sobre valores y moral si deseamos conocernos mejor a nosotros mismos, y hacer algo al respecto sobre las amenazas a la civilizaci\u00f3n moderna\u00bb.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del valor y la t\u00e9cnica, con estas palabras cierra el libro MB, ser\u00e1n los temas del pr\u00f3ximo y \u00faltimo volumen de este <i>Tratado.<\/i> Como les dec\u00eda,<i> <\/i>Laetoli ha anunciado (sin fecha concreta) su futura publicaci\u00f3n en castellano.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed esta selecci\u00f3n que, como indiqu\u00e9, es una entre los numerosos mundos bungianos posibles.<\/p>\n<p><b>Unas observaciones finales:<\/b><\/p>\n<p>1. El original de este libro se public\u00f3 en 1985. Cabe preguntarse (muy de acuerdo con el esp\u00edritu de Bunge y con algunas de sus consideraciones): \u00ablos avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos en los m\u00e1s de 50 a\u00f1os transcurridos, \u00bfrefutan o ponen en dificultades los principios esenciales de la cosmovisi\u00f3n del autor?\u00bb. No en mi opini\u00f3n. Su materialismo dinamicista, su emergentismo, su realismo cient\u00edfico y ontol\u00f3gico, siguen ah\u00ed y no parecen falsados por los nuevos desarrollos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos. Eso s\u00ed, como se\u00f1ala el revisor del volumen 7.1. (Gustavo E. Romero) a prop\u00f3sito de los comentarios de MB sobre la teor\u00eda del Bing Bang y la cosmolog\u00eda est\u00e1ndar de aquellos a\u00f1os: \u00abLa vertiginosa evoluci\u00f3n de la cosmolog\u00eda observacional en los \u00faltimos 30 a\u00f1os ha dejado desactualizadas varias de estas afirmaciones. Por ejemplo, las dificultades que presenta actualmente el modelo cosmol\u00f3gico son diferentes. Se le han incorporado elementos nuevos, tales como la materia oscura, la constante cosmol\u00f3gica y una fase de expansi\u00f3n inicial exponencial que han dado origen a otros problemas, con lo cual el foco de la discusi\u00f3n filos\u00f3fica se ha desplazado\u00bb (344). Y tal vez, en esa l\u00ednea, otros ejemplos.<\/p>\n<p>2. Se podr\u00eda se\u00f1alar: hay pocos comentarios cr\u00edticos a los desmanes de la C+T contempor\u00e1nea, no hay insumisi\u00f3n en el pensamiento del autor. Pero no es este, desde luego que no, el nudo central del volumen. Por lo dem\u00e1s, MB se ha manifestado sobre la tem\u00e1tica en numerosas ocasiones con posiciones atendibles. Aparte de las palabras finales que hemos reproducido, en el pen\u00faltimo apartado del libro se\u00f1ala: \u00abDebemos distinguir dos tipos de evaluaci\u00f3n tecnol\u00f3gica: la de la eficacia y eficiencia t\u00e9cnicas, pero socialmente inservible o incluso maligna. As\u00ed, un arma ofensiva puede ser muy \u00fatil para el asesinato en masa, pero, al ser maligna, carece de valor social. Los tecn\u00f3logos tienden a pasar por alto la evaluaci\u00f3n social, eludiendo as\u00ed su responsabilidad moral. La mayor\u00eda de los productos industriales son moralmente neutros, en el sentido de que pueden usarse para el bien o para el mal\u2026 El tecn\u00f3logo solo es culpable cuando participa conscientemente en el dise\u00f1o o planificaci\u00f3n de cosas o procesos que son inequ\u00edvocamente malignos.\u00bb (416-417)<\/p>\n<p>3. Es probable que una manifiesta incomodidad aceche en determinados momentos a lectores partidarios o sensibles a lo que se ha llamado en estos \u00faltimos a\u00f1os \u00abepistemolog\u00edas del Sur\u00bb. Ciertamente, MB piensa con frecuencia, a lo largo de estas p\u00e1ginas, en pa\u00edses avanzados en el \u00e1mbito de la tecnociencia, en problemas filos\u00f3ficos asociados a estas disciplinas, sin olvidar, al mismo tiempo, su batallar ininterrumpido contra las pseudociencias (entre las que MB incluye, err\u00f3neamente en mi opini\u00f3n, disciplinas tan diversas como el psicoan\u00e1lisis, el marxismo, la frenolog\u00eda o la astrolog\u00eda). Pero no parece que el gran f\u00edsico y fil\u00f3sofo argentino est\u00e9 alejado ni sea acr\u00edtico de los robos epist\u00e9micos imperiales, ni que est\u00e9 pr\u00f3ximo a la desconsideraci\u00f3n elitista y supremacista de saberes pr\u00f3ximos a la pr\u00e1ctica ancestral de pueblos y comunidades, aunque no est\u00e9n teorizados ni fundamentos m\u00e1s all\u00e1 de su \u00e9xito pr\u00e1ctico y del papel que juegan en la vida y cosmovisiones de esos pueblos.<\/p>\n<p>4. El lector, incluso el lector bungiano (mi caso) o muy bungiano, puede encontrarse inc\u00f3modo en alguna ocasi\u00f3n con un escribir demasiado seguro de s\u00ed mismo, fuertemente seguro de la bondad y correcci\u00f3n de sus posiciones y argumentaciones, incluso en el (no buen) decir concreto presente en algunas (\u00a1pocas!) ocasiones. Un ejemplo \u00abllamativo\u00bb del volumen 7.1. (el anterior al rese\u00f1ado), p. 279: \u00abSalvo por unos cuantos lamentables dementes, las personas -hasta los te\u00f3ricos cu\u00e1nticos y fil\u00f3sofos- viven sus vidas cotidianas dando por sentado el realismo gnoseol\u00f3gico: a los no realistas consistentes, cuando se los encuentra, se los encierra y se los trata.\u00bb Tal cual est\u00e1 escrito. Que conste que yo suscribir\u00eda lo dicho con otro decir m\u00e1s amable.\u00bb<\/p>\n<p>[Aprovechando el caso. MB define el realismo gnoseol\u00f3gico en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abFamilia de gnoseolog\u00edas que supone (a) el mundo existe independientemente del sujeto cognoscente y (b) la tarea de la ciencia es producir modelos conceptuales de la realidad m\u00e1ximamente verdaderos\u00bb. Matiz: \u00abSolo el realista ingenuo exige una correspondencia uno a uno entre los conceptos de una teor\u00eda y los \u00abelementos de la realidad\u00bb (una expresi\u00f3n de EPR). El realismo cient\u00edfico solo exige que haya una correspondencia entre la teor\u00eda como totalidad y la cosa representada\u2026 En resumen, los inobservables, especialmente las cosas y los procesos virtuales, no pueden ofrecer ning\u00fan consuelo a los antirrealistas.\u00bb].<\/p>\n<p>En s\u00edntesis (y con repiti\u00e9ndome): no se pierdan la lectura de un libro (parte de un gran <i>Tratado<\/i>) que merece el m\u00e1ximo reconocimiento, nuestra admiraci\u00f3n m\u00e1s sentida.<\/p>\n<p>PS: En el volumen 7.1. (Parte I. Ciencias formales y f\u00edsicas) se incluye un pr\u00f3logo a la edici\u00f3n espa\u00f1ola fechado en junio de 2018 (MB falleci\u00f3 en febrero de 2020). Les hago un resumen. Se recogen en \u00e9l sus ideas finales sobre la filosof\u00eda espa\u00f1ola e hispanoamericana.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda, comenta MB, se ha desarrollado vigorosamente en Espa\u00f1a e Hispanoam\u00e9rica en el curso de las \u00faltimas d\u00e9cadas (sin mayor precisi\u00f3n en las d\u00e9cadas). Se ha desarrollo hasta el punto que \u00abya tenemos poco que aprender de la filosof\u00eda alemana, que a\u00fan se est\u00e1 recuperando del desastre de 1933 [toma del poder por el nazismo], y menos todav\u00eda de la filosof\u00eda francesa, que desde hace m\u00e1s de un siglo se arrastra a la zaga de la retaguardia alemana\u00bb.<\/p>\n<p>MB cita a continuaci\u00f3n a Francisco Romero, un filosofo argentino de origen espa\u00f1ol, muy olvidado entre nosotros (Sacrist\u00e1n lo cita en alguno de sus textos juveniles). Romero dec\u00eda con raz\u00f3n, seg\u00fan MB (no en mi opini\u00f3n), que en todos los pueblos la filosof\u00eda pasa por tres etapas: \u00abla adhesi\u00f3n entusiasta y dogm\u00e1tica a una escuela, el estudio cr\u00edtico de la filosof\u00eda toda y la creaci\u00f3n original\u00bb (\u00bfinfluencia tri\u00e1dica hegeliana?). MB cree que algunos pa\u00edses de habla espa\u00f1ola (que tampoco indica) est\u00e1n pasando de la segunda etapa a la tercera.<\/p>\n<p>Es verdad, admite, que a\u00fan importamos, con retraso, modas filos\u00f3ficas europeas (\u00abla diferencia es que hoy se copia a Oxford o Par\u00eds en lugar de Friburgo\u00bb (en la d\u00e9cada de los sesenta, como se se\u00f1alo, el autor dio clases en su Universidad; aqu\u00ed est\u00e1 pensando seguramente en Heidegger, que nunca ha sido santo de su devoci\u00f3n, o en alguno de sus disc\u00edpulos). Admite tambi\u00e9n que la mayor\u00eda de los estudios filos\u00f3ficos son apolog\u00e9ticos o cr\u00edticos, pero no creativos. Pero, observa, \u00abya hay un comienzo bien claro de investigaci\u00f3n original en \u00e1reas de la filosof\u00eda que hace un par de d\u00e9cadas sol\u00edamos evitar o incluso ignorar\u00bb. Entre ellas destaca \u00abla l\u00f3gica matem\u00e1tica y la sem\u00e1ntica formal, la teor\u00eda del conocimiento y la epistemolog\u00eda, la ontolog\u00eda seria y la axiolog\u00eda, as\u00ed como la \u00e9tica y la filosof\u00eda de la t\u00e9cnica\u00bb. Es decir, una buena parte de las disciplinas filos\u00f3ficas m\u00e1s en voga.<\/p>\n<p>En nuestros pa\u00edses, prosigue MB, hay literalmente miles de profesores de filosof\u00eda (NE: en Espa\u00f1a, actualmente, entre 8 y 10 mil; en Hispanoam\u00e9rica, entre 40 y 60 mil) y algunas decenas de investigadores originales\u00bb. Muchos de ellos, en su opini\u00f3n, est\u00e1n al d\u00eda en la literatura filos\u00f3fica internacional y algunos, sin m\u00e1s precisiones por su parte, escriben libros o art\u00edculos que contienen aportes nuevos a la filosof\u00eda. Hay, adem\u00e1s de congresos nacionales e internacionales de filosof\u00eda, \u00abdiversas sociedades nacionales de filosof\u00eda y docenas de revistas filos\u00f3ficas, algunas de ellas biling\u00fces o aun triling\u00fces, entre ellas por lo menos seis [que tampoco enumera] de buen nivel\u00bb.<\/p>\n<p>Para MB, todos estos son hechos nuevos, ocurridos en el curso de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Lo que, en su opini\u00f3n, \u00abpermite afirmar no solo que hay filosof\u00eda en Espa\u00f1a y en Hispanoam\u00e9rica, sino que hay hoy una filosof\u00eda hispanoamericana original no menos importante que la alemana, la italiana o la francesa\u00bb. Para MB esta novedad es motivo de leg\u00edtimo orgullo \u00abpara todos quienes, de una manera u otra, han contribuido a construir esta filosof\u00eda y, muy particularmente, para quienes lo han hecho en condiciones materiales y pol\u00edticas dif\u00edciles.\u00bb<\/p>\n<p>Sea como fuere, a\u00f1ade, la existencia de esta vigorosa filosof\u00eda contempor\u00e1nea \u00abno deber\u00eda ser motivo de complacencia. Primero, porque no est\u00e1 sino en los comienzos de la etapa creadora. Segundo, porque la filosof\u00eda es una planta muy delicada, que no prospera al aire libre, que a menudo escasea en nuestros pa\u00edses.\u00bb<\/p>\n<p>MB finaliza este pr\u00f3logo a la edici\u00f3n espa\u00f1ola con las siguientes palabras: \u00abMe alegra sobremanera que la prestigiosa editorial Laetoli haya decidido publicar la segunda mitad de la versi\u00f3n castellana de mi <i>Tratado<\/i>. Y me honra que Rafael Gonz\u00e1lez del Solar [NE: que no es el traductor del volumen comentado, pero s\u00ed de los anteriores V, VI, VII.1], joven ec\u00f3logo y fil\u00f3sofo que ya tradujo doce de mis libros, haya aceptado ocuparse de esta tarea, tan pesada como delicada. Finalmente, he aprovechado esta ocasi\u00f3n para corregir algunos errores que aparecen en la edici\u00f3n original\u00bb.<\/p>\n<p>Pues tampoco est\u00e1 nada mal este elogio bungiano del filosofar espa\u00f1ol (no espa\u00f1olista) e hispanoamericano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":20454,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8,2290],"tags":[1237],"class_list":["post-20506","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia","category-tecnologia","tag-mario-bunge"],"aioseo_notices":[],"aioseo_head":"\n\t\t<!-- All in One SEO 5.0.2 - aioseo.com -->\n\t<meta name=\"description\" content=\"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos\" \/>\n\t<meta name=\"robots\" content=\"max-image-preview:large\" \/>\n\t<meta name=\"author\" content=\"Carlos Valmaseda\"\/>\n\t<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506\" \/>\n\t<meta name=\"generator\" content=\"All in One SEO (AIOSEO) 5.0.2\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:site_name\" content=\"- Un punto de encuentro para las alternativas sociales\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:title\" content=\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:description\" content=\"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6-1.png\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image:secure_url\" content=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6-1.png\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"243\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"49\" \/>\n\t\t<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-10-04T04:00:45+00:00\" \/>\n\t\t<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-10-04T00:43:07+00:00\" \/>\n\t\t<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/facebook.com\/espaiMarx\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:site\" content=\"@espaiMarx\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:title\" content=\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:description\" content=\"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@espaiMarx\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6-1.png\" \/>\n\t\t<script type=\"application\/ld+json\" class=\"aioseo-schema\">\n\t\t\t{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"BlogPosting\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#blogposting\",\"name\":\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -\",\"headline\":\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?author=5#author\"},\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#organization\"},\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/09\\\/biblioteca-bunge-750.jpg\",\"width\":750,\"height\":571},\"datePublished\":\"2026-10-04T05:00:45+01:00\",\"dateModified\":\"2026-10-04T01:43:07+01:00\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#webpage\"},\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#webpage\"},\"articleSection\":\"Ciencia, Filosof\\u00eda, Tecnolog\\u00eda, Mario Bunge\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#breadcrumblist\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#listItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/\",\"nextItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=1557#listItem\",\"name\":\"Sociedad\"}},{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=1557#listItem\",\"position\":2,\"name\":\"Sociedad\",\"item\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=1557\",\"nextItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=2290#listItem\",\"name\":\"Tecnolog\\u00eda\"},\"previousItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#listItem\",\"name\":\"Home\"}},{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=2290#listItem\",\"position\":3,\"name\":\"Tecnolog\\u00eda\",\"item\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=2290\",\"nextItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#listItem\",\"name\":\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)\"},\"previousItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=1557#listItem\",\"name\":\"Sociedad\"}},{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#listItem\",\"position\":4,\"name\":\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)\",\"previousItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?cat=2290#listItem\",\"name\":\"Tecnolog\\u00eda\"}}]},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#organization\",\"name\":\"EspaiMarx\",\"description\":\"Un punto de encuentro para las alternativas sociales\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/\",\"telephone\":\"+34663765276\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/03\\\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6.png\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506\\\/#organizationLogo\",\"width\":243,\"height\":49},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506\\\/#organizationLogo\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/facebook.com\\\/espaiMarx\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/espaiMarx\",\"https:\\\/\\\/youtube.com\\\/espaiMarx\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?author=5#author\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?author=5\",\"name\":\"Carlos Valmaseda\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#authorImage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/a1d16d135a3c477a39609b66eb48b0cfcd828f1f8d2dce3ce4c1c5e3490f9085?s=96&d=mm&r=g\",\"width\":96,\"height\":96,\"caption\":\"Carlos Valmaseda\"}},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#webpage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506\",\"name\":\"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -\",\"description\":\"Rese\\u00f1a (2\\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\\u00eda de la ciencia y de la t\\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\\u00eda (Tratado de filosof\\u00eda, 7. Gnoseolog\\u00eda y metodolog\\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\\u00e1ginas (traducci\\u00f3n y edici\\u00f3n revisada de Antoni Hern\\u00e1ndez Fern\\u00e1ndez y Alfons Barcel\\u00f3). La primera parte en: https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20410. Nos hab\\u00edamos\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#website\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#breadcrumblist\"},\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?author=5#author\"},\"creator\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?author=5#author\"},\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/09\\\/biblioteca-bunge-750.jpg\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506\\\/#mainImage\",\"width\":750,\"height\":571},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/?p=20506#mainImage\"},\"datePublished\":\"2026-10-04T05:00:45+01:00\",\"dateModified\":\"2026-10-04T01:43:07+01:00\"},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/\",\"description\":\"Un punto de encuentro para las alternativas sociales\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espai-marx.net\\\/#organization\"}}]}\n\t\t<\/script>\n\t\t<!-- All in One SEO -->\n\n","aioseo_head_json":{"title":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -","description":"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos","canonical_url":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506","robots":"max-image-preview:large","keywords":"","webmasterTools":{"miscellaneous":""},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"BlogPosting","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#blogposting","name":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -","headline":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)","author":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?author=5#author"},"publisher":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#organization"},"image":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/biblioteca-bunge-750.jpg","width":750,"height":571},"datePublished":"2026-10-04T05:00:45+01:00","dateModified":"2026-10-04T01:43:07+01:00","inLanguage":"es-ES","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#webpage"},"isPartOf":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#webpage"},"articleSection":"Ciencia, Filosof\u00eda, Tecnolog\u00eda, Mario Bunge"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#breadcrumblist","itemListElement":[{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#listItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/espai-marx.net\/","nextItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=1557#listItem","name":"Sociedad"}},{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=1557#listItem","position":2,"name":"Sociedad","item":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=1557","nextItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=2290#listItem","name":"Tecnolog\u00eda"},"previousItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#listItem","name":"Home"}},{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=2290#listItem","position":3,"name":"Tecnolog\u00eda","item":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=2290","nextItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#listItem","name":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)"},"previousItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=1557#listItem","name":"Sociedad"}},{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#listItem","position":4,"name":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)","previousItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=2290#listItem","name":"Tecnolog\u00eda"}}]},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#organization","name":"EspaiMarx","description":"Un punto de encuentro para las alternativas sociales","url":"https:\/\/espai-marx.net\/","telephone":"+34663765276","logo":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6.png","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506\/#organizationLogo","width":243,"height":49},"image":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506\/#organizationLogo"},"sameAs":["https:\/\/facebook.com\/espaiMarx","https:\/\/x.com\/espaiMarx","https:\/\/youtube.com\/espaiMarx"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?author=5#author","url":"https:\/\/espai-marx.net\/?author=5","name":"Carlos Valmaseda","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#authorImage","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1d16d135a3c477a39609b66eb48b0cfcd828f1f8d2dce3ce4c1c5e3490f9085?s=96&d=mm&r=g","width":96,"height":96,"caption":"Carlos Valmaseda"}},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#webpage","url":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506","name":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -","description":"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos","inLanguage":"es-ES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#website"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#breadcrumblist"},"author":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?author=5#author"},"creator":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?author=5#author"},"image":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/biblioteca-bunge-750.jpg","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506\/#mainImage","width":750,"height":571},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506#mainImage"},"datePublished":"2026-10-04T05:00:45+01:00","dateModified":"2026-10-04T01:43:07+01:00"},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#website","url":"https:\/\/espai-marx.net\/","description":"Un punto de encuentro para las alternativas sociales","inLanguage":"es-ES","publisher":{"@id":"https:\/\/espai-marx.net\/#organization"}}]},"og:locale":"es_ES","og:site_name":"- Un punto de encuentro para las alternativas sociales","og:type":"article","og:title":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -","og:description":"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos","og:url":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506","og:image":"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6-1.png","og:image:secure_url":"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6-1.png","og:image:width":243,"og:image:height":49,"article:published_time":"2026-10-04T04:00:45+00:00","article:modified_time":"2026-10-04T00:43:07+00:00","article:publisher":"https:\/\/facebook.com\/espaiMarx","twitter:card":"summary_large_image","twitter:site":"@espaiMarx","twitter:title":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II) -","twitter:description":"Rese\u00f1a (2\u00aa parte) de Mario Bunge, Filosof\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica. Parte 2. Ciencias de la vida, ciencias sociales y tecnolog\u00eda (Tratado de filosof\u00eda, 7. Gnoseolog\u00eda y metodolog\u00eda III) Pamplona: Laetoli, 2026, 459 p\u00e1ginas (traducci\u00f3n y edici\u00f3n revisada de Antoni Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Alfons Barcel\u00f3). La primera parte en: https:\/\/espai-marx.net\/?p=20410. Nos hab\u00edamos","twitter:creator":"@espaiMarx","twitter:image":"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cropped-cropped-cropped-logoEspai-6-1.png"},"aioseo_meta_data":{"post_id":"20506","title":null,"description":null,"keywords":null,"keyphrases":{"focus":{"keyphrase":"","score":0,"analysis":{"keyphraseInTitle":{"score":0,"maxScore":9,"error":1}}},"additional":[]},"primary_term":null,"canonical_url":null,"og_title":null,"og_description":null,"og_object_type":"default","og_image_type":"default","og_image_url":null,"og_image_width":null,"og_image_height":null,"og_image_custom_url":null,"og_image_custom_fields":null,"og_video":"","og_custom_url":null,"og_article_section":null,"og_article_tags":null,"twitter_use_og":false,"twitter_card":"default","twitter_image_type":"default","twitter_image_url":null,"twitter_image_custom_url":null,"twitter_image_custom_fields":null,"twitter_title":null,"twitter_description":null,"schema":{"blockGraphs":[],"customGraphs":[],"default":{"data":{"Article":[],"Course":[],"Dataset":[],"FAQPage":[],"Movie":[],"Person":[],"Product":[],"ProductReview":[],"Car":[],"Recipe":[],"Service":[],"SoftwareApplication":[],"WebPage":[]},"graphName":"BlogPosting","isEnabled":true},"graphs":[]},"schema_type":"default","schema_type_options":null,"pillar_content":false,"robots_default":true,"robots_noindex":false,"robots_noarchive":false,"robots_nosnippet":false,"robots_nofollow":false,"robots_noimageindex":false,"robots_noodp":false,"robots_notranslate":false,"robots_max_snippet":"-1","robots_max_videopreview":"-1","robots_max_imagepreview":"large","priority":null,"frequency":"default","local_seo":null,"breadcrumb_settings":null,"limit_modified_date":false,"ai":{"faqs":[],"keyPoints":[],"schemas":[],"titles":[],"descriptions":[],"socialPosts":{"email":{"subject":"","preview":"","content":""},"linkedin":[],"twitter":[],"facebook":[],"instagram":[]}},"created":"2026-10-04 00:39:39","updated":"2026-10-04 05:06:12","seo_analyzer_scan_date":null,"focus_keyword":null,"additional_keywords":null,"truseo_locale":null},"aioseo_breadcrumb":"<div class=\"aioseo-breadcrumbs\"><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/\" title=\"Home\">Home<\/a>\n\t\t<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb-separator\">\u00bb<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=1557\" title=\"Sociedad\">Sociedad<\/a>\n\t\t<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb-separator\">\u00bb<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=2290\" title=\"Tecnolog\u00eda\">Tecnolog\u00eda<\/a>\n\t\t<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb-separator\">\u00bb<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\tDeslumbrante, apabullante, abrumador (II)\n\t\t<\/span><\/div>","aioseo_breadcrumb_json":[{"label":"Home","link":"https:\/\/espai-marx.net\/"},{"label":"Sociedad","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=1557"},{"label":"Tecnolog\u00eda","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?cat=2290"},{"label":"Deslumbrante, apabullante, abrumador (II)","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=20506"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20506"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20506\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20507,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20506\/revisions\/20507"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}