{"id":2054,"date":"2012-11-08T00:00:00","date_gmt":"2012-11-08T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2054"},"modified":"2020-02-20T12:11:55","modified_gmt":"2020-02-20T11:11:55","slug":"derribamos-o-no-las-piramides-de-egipto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2054","title":{"rendered":"\u00bfDerribamos o no las pir\u00e1mides de Egipto?"},"content":{"rendered":"<p>Cuando hablamos de ense\u00f1anza p\u00fablica tendemos a identificar \u201clo p\u00fablico\u201d mismo con los conceptos de gratuidad, universalidad y laicismo, y estos tres rasgos, a su vez, con el protagonismo central del Estado. No es exacto. \u201cLo p\u00fablico\u201d es m\u00e1s bien un principio: el de que ciertos derechos fundamentales s\u00f3lo pueden garantizarse a condici\u00f3n de delimitar un espacio com\u00fan protegido de la intrusi\u00f3n de los intereses particulares. Podemos imaginar una ense\u00f1anza semigratuita y universal y, al mismo tiempo, privada, como viene ocurriendo de hecho en Espa\u00f1a con el sistema de las escuelas concertadas; podemos imaginar una \u00e9lite ilustrada educando a sus hijos en valores clasistas y, al mismo tiempo, laicos e incluso antirreligiosos; y podemos imaginar, desde luego, un Estado que pone dinero p\u00fablico a disposici\u00f3n de centros educativos de propiedad y gesti\u00f3n privadas.<\/p>\n<p>La separaci\u00f3n entre p\u00fablico y privado, que engloba todas las dem\u00e1s, tiene que ver, ante todo, con la definici\u00f3n de los sujetos de derecho. Me explico. Antes de que comenzara la crisis, los ataques a la ense\u00f1anza p\u00fablica por parte de los dos partidos mayoritarios se justificaban en nombre del derecho de los padres a elegir la educaci\u00f3n de sus hijos. Suena muy bien. La maternidad es una de esas maravillas milenarias cuya autonom\u00eda nos conviene a todos celebrar y respetar, dando por supuestos, a la manera rousseauniana, el amor de los padres y la seguridad de los hijos: se derivan muchas ventajas sociales -tambi\u00e9n para el capitalismo en crisis- del hecho de que a los ni\u00f1os los fabrique ese consenso afectivo privado que llamamos \u201cfamilia\u201d. Pero de la condici\u00f3n materna -y menos a\u00fan de la paterna- no puede derivarse ning\u00fan derecho p\u00fablico sobre otro ciudadano, por muy grande que sea el amor que nos une a \u00e9l. Aceptar como fundamento jur\u00eddico el derecho de los padres a elegir la educaci\u00f3n de los hijos implicar\u00eda aceptar tambi\u00e9n, en la misma pendiente l\u00f3gica, el derecho de los padres a elegir para ellos la ignorancia, neg\u00e1ndoles la inscripci\u00f3n en una escuela. La lucha de siglos contra el trabajo infantil, a\u00fan incompleta, no es s\u00f3lo una lucha contra la explotaci\u00f3n laboral sino contra el derecho de los padres a negar a sus hijos una educaci\u00f3n escolar. La lucha contra el castigo f\u00edsico dentro de las familias es una lucha, tambi\u00e9n todav\u00eda incompleta, contra el derecho de los padres a disponer libremente del cuerpo de sus hijos. Igualmente, la lucha en favor del conocimiento y la cultura de los ciudadanos es una lucha contra el derecho de los padres a elegir la educaci\u00f3n de los hijos. \u201cLa libertad de elegir\u201d evoca un principio solar, afirmativo y libertario (frente a, por ejemplo, la \u201cobligatoriedad\u201d de pagar los impuestos o de respetar las normas de tr\u00e1fico), pero a veces es un principio no s\u00f3lo enga\u00f1oso sino reaccionario y hasta opresivo: la libertad s\u00f3lo tiene derechos si garantiza el derecho de los que a\u00fan no pueden elegir.<\/p>\n<p>El derecho a la ense\u00f1anza no puede ser en ning\u00fan caso un derecho de los padres. Enti\u00e9ndaseme bien: no quiero decir que deba ser un derecho del Estado, como en la antigua Esparta o como en las inexistentes sociedades \u201ctotalitarias\u201d de la absurda propaganda anticomunista. Quiero decir simplemente que la ense\u00f1anza es un derecho de los ni\u00f1os. De la misma manera que el derecho a la adopci\u00f3n no puede reclamarse -ni negarse- a partir de la identidad sexual del solicitante porque es un derecho del hu\u00e9rfano y no del que adopta, el derecho a la ense\u00f1anza no puede derivarse -ni negarse- a partir de la condici\u00f3n paterna de los padres porque es un derecho del ni\u00f1o y no de sus progenitores. No son los padres los que tienen el derecho biol\u00f3gico de elegir una educaci\u00f3n particular para esos otros que son sus hijos sino, al contrario, los hijos los que tienen el derecho ciudadano, contra la voluntad incluso de sus padres, a una educaci\u00f3n general de calidad, con arreglo a los est\u00e1ndares cient\u00edficos de la \u00e9poca y en un medio protegido de todos los intereses particulares, ya sean de clase, de credo o de parentesco.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste este derecho del ni\u00f1o? Como insiste Carlos Fern\u00e1ndez Liria, este derecho del ni\u00f1o es justamente el derecho a no parecerse a sus padres, a no pensar como ellos, a liberarse de sus familias; el derecho de los ni\u00f1os, en definitiva, a ser ellos mismos (que es lo que quieren, por lo dem\u00e1s, todos los padres sensatos). Esto vale no s\u00f3lo para las relaciones de parentesco sino tambi\u00e9n para las doctrinas religiosas y para los h\u00e1bitos de mercado. Los intereses privados tienden a reproducirse intestinamente: los padres quieren que sus hijos sean como ellos, los cat\u00f3licos fabricar m\u00e1s cat\u00f3licos, la casa Nike producir consumidores est\u00e1ndar de sus productos. Todas las estructuras privadas, las m\u00e1s conservadoras y las m\u00e1s ferozmente din\u00e1micas, tratan de \u201ceducar\u201d a los seres humanos -en realidad, de adoctrinarlos o formatearlos- a la medida de sus intereses netamente reproductivos, como prolongaci\u00f3n pura o funci\u00f3n mec\u00e1nica de su existencia. Frente a esta invasi\u00f3n de los intereses privados es imprescindible proteger un recinto al que llamamos p\u00fablico, el \u00fanico espacio que garantiza la supervivencia de esas dos cosas sin las cuales ni la belleza ni la bondad ni la ciudadan\u00eda misma son posibles: el conocimiento general y la diferencia particular.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os tienen derecho a ser ellos mismos; es decir, a no ser una mera repetici\u00f3n de sus padres (lo que a veces a todos los padres nos gustar\u00eda) ni de las creencias de sus antepasados (lo que todos los convencidos desean) ni de los esl\u00f3ganes publicitarios del consumo (lo que el mercado intenta sin parar). Los ni\u00f1os tienen derecho al conocimiento: es decir, a saber m\u00e1s que sus padres, contra los prejuicios de las tradiciones y con independencia de si es \u00fatil o no para el mercado. Los ni\u00f1os tienen derecho, por tanto, a educarse en un medio no decidido ni por sus padres ni por el p\u00e1rroco de su iglesia (o el im\u00e1n de su mezquita) ni por el director de Coca-Cola, de Monsanto o de Nestl\u00e9. \u00bfDecidido por qui\u00e9n? Por este derecho mismo, que impone precisamente el contenido. Y que impone tambi\u00e9n, en consecuencia, las condiciones. Para que se trate de un derecho de los ni\u00f1os y no de los padres (o de las iglesias y los mercados), la ense\u00f1anza debe ser de acceso gratuito y universal: o, lo que es lo mismo, la deben pagar todos los ciudadanos con su trabajo y debe ser obligatoria, sin excepciones, para todos los ciudadanos. No habr\u00e1 verdadera ense\u00f1anza p\u00fablica mientras haya, junto a ella, ignorancia e incultura, pero no la habr\u00e1 igualmente mientras haya, junto a ella, ense\u00f1anza privada o -valga la redundancia- concertada. Por otro lado, para que se trate de un derecho de los ni\u00f1os y no de las familias, de las iglesias o de las empresas, es necesario que se ejerza adem\u00e1s en un medio laico, en el sentido lato de un medio vac\u00edo en el que ninguna doctrina -tampoco el ate\u00edsmo- tengan ninguna autoridad p\u00fablica en la aulas y, en cambio, todos los signos -cruces, velos, marcas y camisetas del Ch\u00e9- tengan igual libertad privada en los recreos.<\/p>\n<p>Gratuidad, universalidad y laicismo no definen lo p\u00fablico, pero son su condici\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l es la \u00fanica instancia que puede asegurar esa triple condici\u00f3n y, por lo tanto, la apertura permanente, contra todas las presiones, del medio p\u00fablico? A la espera de inventar otra cosa mejor, tendr\u00e1 que ser el Estado. Esto no quiere decir -cuidado- que el gobierno, como ocurre en las dictaduras, intervenga ideol\u00f3gicamente en las escuelas; una dictadura, como bien recordaba Hannah Arendt, no es m\u00e1s que una privatizaci\u00f3n del poder en beneficio de una clase o una familia; y un poder dictatorial, por tanto, es en realidad una fuerza tan privada e intestinal como un padre, una iglesia o una multinacional. El Estado debe intervenir tan poco como todos los otros intereses privados, pero una paradoja bastante banal determina que la \u00fanica instancia que puede impedir la intervenci\u00f3n de los padres, de los curas, de los mercados y del Estado mismo es precisamente&#8230; el Estado. El Estado, mientras impide (o deber\u00eda impedir) la reproducci\u00f3n de los intereses familiares, religiosos y mercantiles en el medio p\u00fablico, se impide a s\u00ed mismo intervenir, confiando la gesti\u00f3n de la ense\u00f1anza -y por eso es un medio p\u00fablico y no estatal &#8211; a los profesores mismos a trav\u00e9s de un sistema de oposiciones. Como tambi\u00e9n ha explicado a menudo Carlos Fern\u00e1ndez Liria, es ese sistema el que garantiza al mismo tiempo el conocimiento general y las diferencias particulares y ello en la medida en que pone al docente a cubierto de un despido arbitrario por causas ideol\u00f3gicas, como ser\u00eda el caso en una dictadura y como es el caso en esos nichos de dictadura que son las escuelas privadas, donde los alumnos son clientes y los maestros trabajadores precarios. El sistema de oposiciones asegura, en efecto, la universalidad actualizada del saber y la libertad idiosincr\u00e1sica, para bien y para mal, de los profesores. El derecho inalienable de los ni\u00f1os a la ense\u00f1anza tiene mucho menos que ver con la libertad de los padres que con la de las aulas.<\/p>\n<p>Pero esta triple condici\u00f3n del derecho universal a la ense\u00f1anza, que depende de un sistema de libertad docente, s\u00f3lo es posible si el Estado suministra los recursos necesarios para mantenerlo con vida. No es una opci\u00f3n. De la entra\u00f1a misma de ese derecho se desprende la obligaci\u00f3n de las instituciones p\u00fablicas de eliminar cualquier obst\u00e1culo, econ\u00f3mico, social e intelectual, que impida a un ni\u00f1o -como en la bell\u00edsima f\u00e1bula chestertoniana de la muchacha de la melena roja- ir a un colegio con profesores libres, saber m\u00e1s que sus padres, sentir la intemperie de otros mundos y estudiar un insecto o un poema sin presiones ni amenazas. El cosmos y todas sus estrellas deben disponerse de tal modo que la escuela y la universidad tengan los l\u00edmites del cosmos y todas sus estrellas; ej\u00e9rcitos, contables, pol\u00edticos, comerciantes deben abrir paso a un ni\u00f1o malhumorado que lleva una cartera. Si los padres fuesen un obst\u00e1culo, ser\u00eda un imperativo encarcelar a todos los padres; si las iglesias fuesen un obst\u00e1culo, ser\u00eda un imperativo quemar todas las iglesias. Pero no nos enga\u00f1emos. No son los padres, que en su mayor\u00eda quieren realmente lo mejor para sus hijos y salen hoy a la calle a defenderlos, ni tampoco las iglesias, cuyo conservadurismo defensivo se nutre entre las ruinas; son los bancos, los mercados y los gobiernos a su servicio los que amenazan la ense\u00f1anza p\u00fablica; es decir, la ense\u00f1anza a secas. No es un tsunami ni un virus; es una decisi\u00f3n premeditada. Una decisi\u00f3n pol\u00edtica. Podremos atribuirle otros pecados, pero lo cierto es que Cuba, por ejemplo, un pa\u00eds peque\u00f1o y sometido a bloqueo, con pocos recursos y siempre al borde de la quiebra, ante cada nueva crisis se hace la siguiente pregunta: \u201c\u00bfc\u00f3mo podemos salvar los hospitales y las escuelas?\u201d. El gobierno de Rajoy -y antes el de Zapatero-, ante la as\u00ed llamada \u201ccrisis\u201d, se preocupa, en cambio, por la supervivencia de los que la han provocado: \u201c\u00bfc\u00f3mo salvar a los bancos?\u201d. Cuando hablamos de \u201clibertad de elegir\u201d, es necesario recordar enseguida que la \u201clibertad de los mercados\u201d ha elegido acortar nuestra vida, empobrecer nuestra alimentaci\u00f3n, demoler nuestra vivienda, despoblar nuestras cabezas. En relaci\u00f3n con la ense\u00f1anza y mediante una combinaci\u00f3n de \u201creformas\u201d legislativas y recortes econ\u00f3micos, el ministerio de Educaci\u00f3n ha decidido que sean los mercados, y no el derecho, los que decidan quienes estudian y qui\u00e9nes no y en qu\u00e9 escuela y con qu\u00e9 medios. A\u00fan m\u00e1s: el ministerio de Educaci\u00f3n ha decidido que sean los mercados, y no la ciencia, los que decidan el peso de una mol\u00e9cula o la velocidad de un electr\u00f3n; y que sean los mercados, y no el conocimiento, los que decidan la vigencia de S\u00f3crates, Heidegger o Sartre; y que sean los mercados, y no la investigaci\u00f3n literaria y la pasi\u00f3n lectora, los que decidan la calidad po\u00e9tica de Dante, de Kafka o de Bola\u00f1o.<\/p>\n<p>Muchas generaciones han luchado y a veces sacrificado sus vidas para reclamar el derecho de los ni\u00f1os a no ser una repetici\u00f3n de sus padres; y el derecho de las escuelas a liberar todas las aulas. Tambi\u00e9n para reclamar el derecho de los j\u00f3venes a redescubrir por s\u00ed mismos todos los senderos y todos los rastros de los que los han precedido; y el derecho de las universidades a conservar y revisar colectivamente, sin descanso y sin distracciones, el saber de la humanidad. Es f\u00e1cil estremecerse al pensar en la reaparici\u00f3n de la tuberculosis y en la desaparici\u00f3n de los elefantes. Es f\u00e1cil estremecerse al imaginar un mundo sin mar Mediterr\u00e1neo o sin Pir\u00e1mides de Egipto. \u00bfY no nos escandalizan los que vuelan con explosivos las estatuas de Buda en Afganist\u00e1n o los santuarios suf\u00edes de Tombuct\u00fa? \u00bfNo nos escandalizar\u00edamos tambi\u00e9n ante la propuesta de derribar la Alhambra de Granada o la catedral de Santiago para ahorrar dinero? \u00bfConsiderar\u00edamos \u201cdebatible\u201d la reactivaci\u00f3n del virus de la viruela o la demolici\u00f3n del Museo del Prado con todos sus cuadros dentro? Pues bien, una cat\u00e1strofe a\u00fan mayor, cuyas consecuencias para las generaciones venideras no podemos todav\u00eda calcular, es la desaparici\u00f3n de la escuela y la universidad p\u00fablicas.<\/p>\n<p>No llamemos \u201ccrisis\u201d, por favor, a los talibanes que las est\u00e1n destruyendo premeditadamente.<\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/wmail33.movistar.es\/cp\/ps\/Mail\/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=nandozc&amp;url=-1872789474\" target=\"_BLANK\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.yoestudieenlapublica.org\/descargas\/14articuloDerribamosPiramides.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p style='text-align: justify;'>Para que se trate de un derecho de los ni\u00f1os y no de los padres (o de las iglesias y los mercados), la ense\u00f1anza debe ser de acceso gratuito y universal: o, lo que es lo mismo, la deben pagar todos los ciudadanos con su trabajo y debe ser obligatoria, sin excepciones, para todos los ciudadanos. No habr\u00e1 verdadera ense\u00f1anza p\u00fablica mientras haya, junto a ella, ignorancia e incultura, pero no la habr\u00e1 igualmente mientras haya, junto a ella, ense\u00f1anza privada o -valga la redundancia- concertada. Por otro lado, para que se trate de un derecho de los ni\u00f1os y no de las familias, de las iglesias o de las empresas, es necesario que se ejerza adem\u00e1s en un medio laico, en el sentido lato de un medio vac\u00edo en el que ninguna doctrina -tampoco el ate\u00edsmo- tengan ninguna autoridad p\u00fablica en la aulas y, en cambio, todos los signos -cruces, velos, marcas y camisetas del Ch\u00e9- tengan igual libertad privada en los recreos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2055,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-2054","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-condiciones-de-vida","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2054"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2054\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}