{"id":2121,"date":"2013-02-08T00:00:00","date_gmt":"2013-02-08T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2121"},"modified":"2020-02-20T11:14:24","modified_gmt":"2020-02-20T10:14:24","slug":"la-hegemonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2121","title":{"rendered":"La hegemon\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">La definici\u00f3n tradicional de \u201chegemon\u00eda\u201d es la de direcci\u00f3n pol\u00edtica o dominaci\u00f3n, especialmente en las relaciones entre los Estados. El marxismo ampli\u00f3 la definici\u00f3n de gobierno o dominaci\u00f3n a las relaciones entre las clases sociales y especialmente a las definiciones de una clase dirigente. La \u201chegemon\u00eda\u201d adquiri\u00f3 un sentido m\u00e1s significativo en la obra de Antonio Gramsci, desarrollada bajo la presi\u00f3n de enormes dificultades en una c\u00e1rcel fascista entre los a\u00f1os 1927 y 1935. Todav\u00eda persiste una gran incertidumbre en cuanto a la utilizaci\u00f3n que hizo Gramsci del concepto, pero su obra constituye uno de los principales puntos cr\u00edticos de la teor\u00eda cultural marxista.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Gramsci plante\u00f3 una distinci\u00f3n entre \u201cdominio\u201d (dominio) y \u201chegemon\u00eda\u201d. El \u201cdominio\u201d se expresa en formas directamente pol\u00edticas y en tiempos de crisis por medio de una coerci\u00f3n directa o efectiva. Sin embargo, la situaci\u00f3n m\u00e1s habitual es un complejo entrelazamiento de fuerzas pol\u00edticas, sociales y culturales; y la \u201chegemon\u00eda\u201d, seg\u00fan las diferentes interpretaciones, es esto o las fuerzas activas sociales y culturales que constituyen sus elementos necesarios. Cualesquiera que sean las implicaciones del concepto para la teor\u00eda pol\u00edtica marxista (que todav\u00eda debe reconocer muchos tipos de control pol\u00edtico directo, de control de clase y de control econ\u00f3mico, as\u00ed como esta formaci\u00f3n m\u00e1s general), los efectos que produce sobre la teor\u00eda cultural son inmediatos, ya que \u201chegemon\u00eda\u201d es un concepto que, a la vez, incluye -y va m\u00e1s all\u00e1 de- los dos poderosos conceptos anteriores: el de \u201ccultura\u201d como \u201cproceso social total\u201d en que los hombres definen y configuran sus vidas, y el de \u201cideolog\u00eda\u201d, en cualquiera de sus sentidos marxistas, en la que un sistema de significados y valores constituye la expresi\u00f3n o proyecci\u00f3n de un particular inter\u00e9s de clase.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">El concepto de \u201chegemon\u00eda\u201d tiene un alcance mayor que el concepto de \u201ccultura\u201d, tal como fue definido anteriormente, por su insistencia en relacionar el \u201cproceso social total\u201d con las distribuciones espec\u00edficas del poder y la influencia. Afirmar que los \u201chombres\u201d definen y configuran por completo sus vidas s\u00f3lo es cierto en un plano abstracto. En toda sociedad verdadera existen ciertas desigualdades espec\u00edficas en los medios, y por lo tanto en la capacidad para realizar este proceso. En una sociedad de clases existen fundamentalmente desigualdades entre las clases. En consecuencia, Gramsci introdujo el necesario reconocimiento de la dominaci\u00f3n y la subordinaci\u00f3n en lo que, no obstante, debe ser reconocido como un proceso total.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Es precisamente en este reconocimiento de la totalidad del proceso donde el concepto de \u201chegemon\u00eda\u201d va m\u00e1s all\u00e1 que el concepto de \u201cideolog\u00eda\u201d. Lo que resulta decisivo no es solamente el sistema consciente de ideas y creencias, sino todo el proceso social vivido, organizado pr\u00e1cticamente por significados y valores espec\u00edficos y dominantes. La ideolog\u00eda, en sus acepciones corrientes, constituye un sistema de significados, valores y creencias relativamente formal y articulado, de un tipo que puede ser abstra\u00eddo como una \u201cconcepci\u00f3n universal\u201d o una \u201cperspectiva de clase\u201d. Esto explica su popularidad como concepto en los an\u00e1lisis retrospectivos (en los esquemas de base-superestructura o en la homolog\u00eda) desde el momento en que un sistema de ideas puede ser abstra\u00eddo del proceso social que alguna vez fuera viviente y representado -habitualmente por la selecci\u00f3n efectuada por los \u201cide\u00f3logos\u201d t\u00edpicos o \u201cprincipales\u201d, o por los \u201crasgos ideol\u00f3gicos\u201d-, como la forma decisiva en que la conciencia era a la vez expresada y controlada (o, como ocurre en el caso de Althusser, era efectivamente inconsciente y operaba como una estructura impuesta). La conciencia relativamente heterog\u00e9nea, confusa, incompleta o inarticulada de los hombres reales de ese per\u00edodo y de esa sociedad es, por lo tanto, atropellada en nombre de este sistema decisivo y generalizado; y en la homolog\u00eda estructural, por cierto, es excluido a nivel de procedimiento por ser considerado perif\u00e9rico o ef\u00edmero. Son las formas plenamente articuladas y sistem\u00e1ticas las que se reconocen como ideolog\u00eda; y existe una tendencia correspondiente en el an\u00e1lisis del arte que propende a buscar solamente expresiones semejantes, plenamente sistem\u00e1ticas y articuladas de esta ideolog\u00eda en el contenido (base-superestructura) o en la forma (homolog\u00eda) de las obras reales. En los procedimientos menos selectivos, menos dependientes de la clasificaci\u00f3n inherente de la definici\u00f3n considerada plenamente articulada y sistem\u00e1tica, se da la tendencia a considerar los trabajos como variantes de, o como variablemente afectados por, la decisiva ideolog\u00eda abstra\u00edda.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">En una perspectiva m\u00e1s general, esta acepci\u00f3n de \u201cuna ideolog\u00eda\u201d se aplica por medios abstractos a la verdadera conciencia tanto de las clases dominantes como de las clases subordinadas. Una clase dominante \u201ctiene\u201d esta ideolog\u00eda en formas simples y relativamente puras. Una clase subordinada, en cierto sentido, no tiene sino esta ideolog\u00eda como su conciencia (desde el momento en que la producci\u00f3n de todas las ideas, por definici\u00f3n axiom\u00e1tica, est\u00e1 en manos de los que controlan los medios de producci\u00f3n primarios); o, en otro sentido, esta ideolog\u00eda se ha impuesto sobre su conciencia \u2014que de otro modo ser\u00eda diferente\u2014 que debe luchar para sostenerse o para desarrollarse contra la \u201cideolog\u00eda de la clase dominante\u201d. A menudo el concepto de hegemon\u00eda, en la pr\u00e1ctica, se asemeja a estas definiciones; sin embargo, es diferente en lo que se refiere a su negativa a igualar la conciencia con el sistema formal articulado que puede ser, y habitualmente es, abstra\u00eddo como \u201cideolog\u00eda\u201d. Desde luego, esto no excluye los significados, valores y creencias articulados y formales que domina y propaga la clase dominante. Pero no se iguala con la conciencia; o dicho con m\u00e1s precisi\u00f3n, no se reduce la conciencia a las formaciones de la clase dominante, sino que comprende las relaciones de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n, seg\u00fan sus configuraciones asumidas como conciencia pr\u00e1ctica, como una saturaci\u00f3n efectiva del proceso de la vida en su totalidad; no solamente de la actividad pol\u00edtica y econ\u00f3mica, no solamente de la actividad social manifiesta, sino de toda la esencia de las identidades y las relaciones vividas a una profundidad tal que las presiones y l\u00edmites de lo que puede ser considerado en \u00faltima instancia un sistema cultural, pol\u00edtico y econ\u00f3mico nos dan la impresi\u00f3n a la mayor\u00eda de nosotros de ser las presiones y l\u00edmites de la simple experiencia y del sentido com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">En consecuencia, la hegemon\u00eda no es solamente el nivel superior articulado de la \u201cideolog\u00eda\u201d ni tampoco sus formas de control consideradas habitualmente como \u201cmanipulaci\u00f3n\u201d o \u201cadoctrinamiento\u201d. La hegemon\u00eda constituye todo un cuerpo de pr\u00e1cticas y expectativas en relaci\u00f3n con la totalidad de la vida: nuestros sentidos y dosis de energ\u00eda, las percepciones definidas que tenemos de nosotros mismos y de nuestro mundo. Es un v\u00edvido sistema de significados y valores -fundamentales y constitutivos- que en la medida en que son experimentados como pr\u00e1cticas parecen, confirmarse rec\u00edprocamente. Por lo tanto, es un sentido de la realidad para la mayor\u00eda de las gentes de la sociedad, un sentido de lo absoluto debido a la realidad experimentada m\u00e1s all\u00e1 de la cual la movilizaci\u00f3n de la mayor\u00eda de los miembros de la sociedad -en la mayor parte de las \u00e1reas de sus vidas- se torna sumamente dif\u00edcil. Es decir que, en el sentido m\u00e1s firme, es una \u201ccultura\u201d, pero una cultura que debe ser considerada asimismo como la v\u00edvida dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n de clases particulares.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">En este concepto de hegemon\u00eda hay dos ventajas inmediatas. En primer t\u00e9rmino, sus formas de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n se corresponden m\u00e1s estrechamente con los procesos normales de la organizaci\u00f3n y el control social en las sociedades desarrolladas que en el caso de las proyecciones m\u00e1s corrientes que surgen de la idea de una clase dominante, habitualmente basadas en fases hist\u00f3ricas mucho m\u00e1s simples y primitivas. Puede dar cuenta, por ejemplo, de las realidades de la democracia electoral y de las significativas \u00e1reas modernas del \u201cocio\u201d y la \u201cvida privada\u201d m\u00e1s espec\u00edfica y activamente que las ideas m\u00e1s antiguas sobre la dominaci\u00f3n, con sus explicaciones triviales acerca de las simples \u201cmanipulaci\u00f3n\u201d, \u201ccorrupci\u00f3n\u201d y \u201ctraici\u00f3n\u201d. Si las presiones y los l\u00edmites de una forma de dominaci\u00f3n dada son experimentados de esta manera e internalizados en la pr\u00e1ctica, toda la cuesti\u00f3n de la dominaci\u00f3n de clase y de la oposici\u00f3n que suscita se ha transformado. El hincapi\u00e9 de Gramsci sobre la creaci\u00f3n de una hegemon\u00eda alternativa por medio de la conexi\u00f3n pr\u00e1ctica de diferentes formas de lucha, incluso de las formas que no resultan f\u00e1cilmente reconocibles ya que no son fundamentalmente \u201cpol\u00edticas\u201d y \u201cecon\u00f3micas\u201d, conduce por lo tanto, dentro de una sociedad altamente desarrollada, a un sentido de la actividad revolucionaria mucho m\u00e1s profundo y activo que en el caso de los esquemas persistentemente abstractos derivados de situaciones hist\u00f3ricas sumamente diferentes. Las fuentes de cualquier hegemon\u00eda alternativa son verdaderamente dif\u00edciles de definir. Para Gramsci surgen de la clase obrera, pero no de esta clase considerada como una construcci\u00f3n ideal o abstracta. Lo que \u00e9l observa m\u00e1s precisamente es un pueblo trabajador que, precisamente, debe convertirse en una clase, y en una clase potencialmente hegem\u00f3nica, contra las presiones y los l\u00edmites que impone una hegemon\u00eda poderosa y existente.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">En segundo t\u00e9rmino, y m\u00e1s inmediatamente dentro de este contexto, existe un modo absolutamente diferente de comprender la actividad cultural como tradici\u00f3n y como pr\u00e1ctica. El trabajo y la actividad cultural no constituyen ahora, de ning\u00fan modo habitual, una superestructura: no solamente debido a la profundidad y minuciosidad con que se vive cualquier tipo de hegemon\u00eda cultural, sino porque la tradici\u00f3n y la pr\u00e1ctica cultural son comprendidas como algo m\u00e1s que expresiones superestructurales -reflejos, mediaciones o tipificaciones- de una estructura social y econ\u00f3mica configurada. Por el contrario, se hallan entre los procesos b\u00e1sicos de la propia formaci\u00f3n y, m\u00e1s a\u00fan, asociados a un \u00e1rea de realidad mucho mayor que las abstracciones de experiencia \u201csocial\u201d y \u201cecon\u00f3mica\u201d. Las gentes se ven a s\u00ed mismas, y los unos a los otros, en relaciones personales directas; las gentes comprenden el mundo natural y se ven dentro de \u00e9l; las gentes utilizan sus recursos f\u00edsicos y materiales en relaci\u00f3n con lo que un tipo de sociedad expl\u00edcita como \u201cocio\u201d, \u201centretenimiento\u201d y \u201carte\u201d: todas estas experiencias y pr\u00e1cticas activas, que integran una gran parte de la realidad de una cultura y de su producci\u00f3n cultural, pueden ser comprendidas tal como son sin ser reducidas a otras categor\u00edas de contenido y sin la caracter\u00edstica tensi\u00f3n necesaria para encuadrarlas (directamente como reflejos, indirectamente como mediaci\u00f3n, tipificaci\u00f3n o analog\u00eda) dentro de otras relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas determinadamente manifiestas. Sin embargo, todav\u00eda pueden ser consideradas como elementos de una hegemon\u00eda: una formaci\u00f3n social y cultural que para ser efectiva debe ampliarse, incluir, formar y ser formada a partir de esta \u00e1rea total de experiencia vivida.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Son muchas las dificultades que surgen tanto te\u00f3rica como pr\u00e1cticamente. Sin embargo, es importante reconocer hoy de, cu\u00e1ntos callejones sin salida hemos podido salvarnos. Si cualquier cultura viva es necesariamente tan extensa, los problemas de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n por una parte y los problemas que surgen de la extraordinaria complejidad de cualquier pr\u00e1ctica y tradici\u00f3n cultural verdadera por otra, pueden finalmente ser enfocados de modo directo.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, existe la dificultad de que la dominaci\u00f3n y la subordinaci\u00f3n como descripciones efectivas de la formaci\u00f3n cultural ser\u00e1n rechazadas por mucha gente; el lenguaje alternativo de la configuraci\u00f3n cooperativa de la contribuci\u00f3n com\u00fan, que expresaba tan notablemente el concepto tradicional de \u201ccultura\u201d, ser\u00e1 considerado preferible. En esta elecci\u00f3n fundamental no existe alternativa, desde ninguna posici\u00f3n socialista, al reconocimiento y al \u00e9nfasis de la experiencia inmediata, hist\u00f3rica y masiva de la dominaci\u00f3n y la subordinaci\u00f3n de clases en las diferentes formas que adoptan.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Esta situaci\u00f3n se convierte r\u00e1pidamente en una cuesti\u00f3n relacionada con una experiencia y un argumento espec\u00edficos. Sin embargo, existe un problema muy pr\u00f3ximo dentro del propio concepto de \u201chegemon\u00eda\u201d. En algunos usos, aunque seg\u00fan creo no es el caso de Gramsci, la tendencia totalizadora del concepto, que es significativa y ciertamente fundamental, es convertida en una totalizaci\u00f3n abstracta y de este modo resulta f\u00e1cilmente compatible con las sofisticadas acepciones de \u201cla superestructura\u201d o incluso de la \u201cideolog\u00eda\u201d. La hegemon\u00eda puede ser vista como m\u00e1s uniforme, m\u00e1s est\u00e1tica y m\u00e1s abstracta de lo que realmente puede ser en la pr\u00e1ctica, si es verdaderamente comprendida. Como ocurre con cualquier otro concepto marxista, \u00e9ste es particularmente susceptible de una definici\u00f3n trascendental a diferencia de una definici\u00f3n hist\u00f3rica y de una descripci\u00f3n categ\u00f3rica a diferencia de una descripci\u00f3n sustancial. Cualquier aislamiento de sus \u201cprincipios organizadores\u201d o de sus \u201crasgos determinantes\u201d, que realmente deben ser comprendidos en la experiencia y a trav\u00e9s del an\u00e1lisis, puede conducir r\u00e1pidamente a una abstracci\u00f3n totalizadora. Y entonces los problemas de la realidad de la dominaci\u00f3n y la subordinaci\u00f3n y de sus relaciones con una configuraci\u00f3n cooperativa y una contribuci\u00f3n com\u00fan, pueden ser planteados de un modo sumamente falso.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Una hegemon\u00eda dada es siempre un proceso. Y excepto desde una perspectiva anal\u00edtica, no es un sistema o una estructura. Es un complejo efectivo de experiencias, relaciones y actividades que tiene limites y presiones espec\u00edficas y cambiantes. En la pr\u00e1ctica, la hegemon\u00eda jam\u00e1s puede ser individual. Sus estructuras internas son sumamente complejas, como puede observarse f\u00e1cilmente en cualquier an\u00e1lisis concreto. Por otra parte (y esto es fundamental, ya que nos recuerda la necesaria confiabilidad del concepto) no se da de modo pasivo como una forma de dominaci\u00f3n. Debe ser continuamente renovada, recreada, defendida y modificada.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Asimismo, es continuamente resistida, limitada, alterada, desafiada por presiones que de ning\u00fan modo le son propias. Por tanto debemos agregar al concepto de hegemon\u00eda los conceptos de contrahegemon\u00eda y de hegemon\u00eda alternativa, que son elementos reales y persistentes de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Un modo de expresar la distinci\u00f3n necesaria entre las acepciones pr\u00e1cticas y abstractas dentro del concepto consiste en hablar de \u201clo hegem\u00f3nico\u201d antes que de la \u201chegemon\u00eda\u201d, y de \u201clo dominante\u201d antes que de la simple \u201cdominaci\u00f3n\u201d. La realidad de toda hegemon\u00eda, en su difundido sentido pol\u00edtico y cultural, es que mientras que por definici\u00f3n siempre es dominante, jam\u00e1s lo es de un modo total o exclusivo. En todas las \u00e9pocas las formas alternativas o directamente opuestas de la pol\u00edtica y la cultura existen en la sociedad como elementos significativos. Habremos de explorar sus condiciones y sus l\u00edmites, pero su presencia activa es decisiva; no s\u00f3lo porque deben ser incluidos en todo an\u00e1lisis hist\u00f3rico (a diferencia del an\u00e1lisis trascendental), sino como formas que han tenido un efecto significativo en el propio proceso hegem\u00f3nico. Esto significa que las alternativas acentuaciones pol\u00edticas y culturales y las numerosas formas de oposici\u00f3n y lucha son importantes no s\u00f3lo en s\u00ed mismas, sino como rasgos indicativos de lo que en la pr\u00e1ctica ha tenido que actuar el proceso hegem\u00f3nico con la finalidad de ejercer su control.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Una hegemon\u00eda est\u00e1tica, del tipo indicado por las abstractas definiciones totalizadoras de una \u201cideolog\u00eda\u201d o de una \u201cconcepci\u00f3n del mundo\u201d dominante, puede ignorar o aislar tales alternativas y tal oposici\u00f3n; pero en la medida en que \u00e9stas son significativas, la funci\u00f3n hegem\u00f3nica decisiva es controlarlas, transformarlas o incluso incorporarlas. Dentro de este proceso activo lo hegem\u00f3nico debe ser visto como algo m\u00e1s que una simple transmisi\u00f3n de una dominaci\u00f3n (inmodificable). Por el contrario, todo proceso hegem\u00f3nico debe estar en un estado especialmente alerta y receptivo hacia las alternativas y la oposici\u00f3n que cuestiona o amenaza su dominaci\u00f3n. La realidad del proceso cultural debe incluir siempre los esfuerzos y contribuciones de los que de un modo u otro se hallan fuera o al margen de los t\u00e9rminos que plantea la hegemon\u00eda especifica.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Por tanto, y como m\u00e9todo general, resulta conflictivo reducir todas las iniciativas y contribuciones culturales a los t\u00e9rminos de la hegemon\u00eda. \u00c9sta es la consecuencia reduccionista del concepto radicalmente diferente de \u201csuperestructura\u201d. Las funciones espec\u00edficas de \u201clo hegem\u00f3nico\u201d, \u201clo dominante\u201d, deben ser siempre acentuadas, aunque no de un modo que sugiera ninguna totalidad a priori. La parte m\u00e1s dif\u00edcil e interesante de todo an\u00e1lisis cultural, en las sociedades complejas, es la que procura comprender lo hegem\u00f3nico en sus procesos activos y formativos, pero tambi\u00e9n en sus procesos de transformaci\u00f3n. Las obras de arte, debido a su car\u00e1cter fundamental y general, son con frecuencia especialmente importantes como fuentes de esta compleja evidencia.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">El principal problema te\u00f3rico, con efectos inmediatos sobre los m\u00e9todos de an\u00e1lisis, es distinguir entre las iniciativas y contribuciones alternativas y de oposici\u00f3n que se producen dentro de -o en contra de- una hegemon\u00eda espec\u00edfica (la cual les fija entonces ciertos l\u00edmites o lleva a cabo con \u00e9xito la tarea de neutralizarlas, cambiarlas o incorporarlas efectivamente) y otros tipos de contribuciones e iniciativas que resultan irreductibles a los t\u00e9rminos de la hegemon\u00eda originaria o adaptativa, y que en ese sentido son independientes.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Puede argumentarse persuasivamente que todas o casi todas las iniciativas y contribuciones, aun cuando asuman configuraciones manifiestamente alternativas o de oposici\u00f3n, en la pr\u00e1ctica se hallan vinculadas a lo hegem\u00f3nico: que la cultura dominante, por as\u00ed decirlo, produce y limita a la vez sus propias formas de contracultura. Hay una mayor evidencia de la que normalmente admitimos en esta concepci\u00f3n (por ejemplo, en el caso de la cr\u00edtica rom\u00e1ntica a la civilizaci\u00f3n industrial). Sin embargo, existe una variaci\u00f3n evidente en tipos espec\u00edficos de orden social y en el car\u00e1cter de la alternativa correspondiente y de las formaciones de oposici\u00f3n. Ser\u00eda un error descuidar la importancia de las obras y de las ideas que, aunque claramente afectadas por los l\u00edmites y las presiones hegem\u00f3nicas, constituyen -al menos en parte- rupturas significativas respecto de ellas y, tambi\u00e9n en parte, pueden ser neutralizadas, reducidas o incorporadas, y en lo que se refiere a sus elementos m\u00e1s activos se manifiestan, no obstante, independientes y originales.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Por lo tanto, el proceso cultural no debe ser asumido como si fuera simplemente adaptativo, extensivo e incorporativo. Las aut\u00e9nticas rupturas dentro y m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l, dentro de condiciones sociales espec\u00edficas que pueden variar desde una situaci\u00f3n de extremo aislamiento hasta trastornos prerrevolucionarios y una verdadera actividad revolucionaria, se han dado con mucha frecuencia. Y estamos en mejores condiciones de comprenderlo, en un reconocimiento m\u00e1s general de los l\u00edmites y las presiones insistentes que caracterizan a lo hegem\u00f3nico, si desarrollamos modos de an\u00e1lisis que, en lugar de reducir las obras a productos terminados y las actividades a posiciones fijas, sean capaces de comprender, de buena fe, la apertura finita pero significativa de muchas contribuciones e iniciativas. La apertura finita aunque significativa de muchas obras de arte, como formas significativas que se hacen posibles pero que requieren asimismo respuestas significativas persistentes y variables, resulta entonces particularmente relevante.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Nota:<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><i>El presente texto se encuentra en el trabajo de Raymond Williams,\u00bbMarxismo y Literatura\u00bb, Buenos Aires, Las Cuarenta, 2009, p. 148. <\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><p style='margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>La hegemon\u00eda no es solamente el nivel superior articulado de la \u201cideolog\u00eda\u201d ni tampoco sus formas de control consideradas habitualmente como \u201cmanipulaci\u00f3n\u201d o \u201cadoctrinamiento\u201d. Constituye todo un cuerpo de pr\u00e1cticas y expectativas en relaci\u00f3n con la totalidad de la vida: nuestros sentidos y dosis de energ\u00eda, las percepciones que tenemos de nosotros mismos y de nuestro mundo. Es un v\u00edvido sistema de significados y valores. Es decir que, en el sentido m\u00e1s firme, es una \u201ccultura\u201d, pero una cultura que debe ser considerada asimismo como la v\u00edvida dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n de clases particulares.<\/p><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2122,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[923,1143,1039],"class_list":["post-2121","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-fragmentos","tag-marxismo-y-literatura","tag-raymond-williams"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2121"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2121\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2122"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}