{"id":2123,"date":"2013-02-11T00:00:00","date_gmt":"2013-02-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2123"},"modified":"2020-02-20T11:12:53","modified_gmt":"2020-02-20T10:12:53","slug":"usos-y-abusos-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2123","title":{"rendered":"Usos y abusos de la historia"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i><b>Nota previa: <\/b><\/i><i>La presentaci\u00f3n de la traducci\u00f3n espa\u00f1ola del libro \u201cLa storia falsa\u201d de Luciano Canfora, me fue encargada por la editorial Capit\u00e1n Swing el dia 20 de mayo de 2010. Capit\u00e1n Swing hab\u00eda encargado una traducci\u00f3n espa\u00f1ola del libro de Canfora que fue revisada amablemente por Joaquin Miras. El texto de esta presentaci\u00f3n fue entregado por mi el 22 de junio de 2011. Tras muchos meses de espera sin ver la publicaci\u00f3n del libro pregunt\u00e9 a la editorial. La respuesta fue que el proyecto editorial hab\u00eda sido abandonado y que el libro no se publicar\u00eda. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>La escritura de la presentaci\u00f3n que el lector tiene ante sus ojos me oblig\u00f3 a leer una amplia bibliograf\u00eda hist\u00f3rica, y me permiti\u00f3 aclarar algunas de las dudas que ten\u00eda sobre los dos problemas principales abordados por el libro de Canfora. La realizaci\u00f3n de mi tesis no me permiti\u00f3 intentar la publicaci\u00f3n de este material en cualquier otro lugar<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>El hecho de que la pol\u00e9mica sobre la relaci\u00f3n entre Gramsci y su partido sigue viva, prosiga en Italia y en el grupo de debate de Espai Marx me ha llevado a publicarlo tal que como se concibi\u00f3 para su publicaci\u00f3n en el a\u00f1o 2010. Considerando que ninguna de las afirmaciones del texto ha perdido validez, lo publico con poqu\u00edsimas correcciones de estilo. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"RIGHT\"><i>Bajo el Matagalls, 9 de febrero de 2013.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"CENTER\">***<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Perm\u00edtame el lector empezar con una an\u00e9cdota personal. Transitaban los primeros 90 del siglo pasado. Harto de tratar intervenir en la historia sin conseguir otra cosa que ir de derrota en derrota, conmocionado por el cambio del escenario pol\u00edtico planetario, decid\u00ed abrir un cr\u00e9dito en mi ya menguante tiempo de vida para intentar comprender la historia de las revoluciones del siglo XX. Si pretend\u00eda entender algo el desarrollo de la historia me pareci\u00f3 l\u00f3gico estudiar historia y a ello me dediqu\u00e9 con un cierto ah\u00ednco.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">En una asignatura sobre Grecia y Roma antiguas, mi querido profesor Alberto Prieto Arciniega, nos propuso el libro de Canfora \u201cIdeolog\u00edas en los estudios cl\u00e1sicos\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a>, entre las lecturas complementarias. Ese libro de Canfora fue decisivo para que un aprendiz tard\u00edo del oficio de historiador como yo comprendiese alguna cosa sobre los usos y abusos de la historia.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s adelante he gustado del delicioso libro <i>Una profesi\u00f3n peligrosa<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a>, repleto de observaciones de enorme validez no s\u00f3lo filos\u00f3fica sobre la relaci\u00f3n entre el intelectual y su comunidad y m\u00e1s en general sobre la relaci\u00f3n entre la filosof\u00eda y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">La obra y la reflexi\u00f3n de Luciano Canfora no se reduce, a la antig\u00fcedad cl\u00e1sica. Canfora es un ciudadano de los siglos XX y XXI y usa su conocimiento exhaustivo de la historia cl\u00e1sica para reflexionar sobre aspectos actuales de la pol\u00edtica y de la sociedad. Los sucesivos libros de Canfora sobre temas relacionados con la contemporaneidad me han ayudado a comprender aspectos de nuestra historia o de la actualidad que me preocupaban. Un ejemplo de intervenciones del historiador en la historia que se desarrollaba en esos a\u00f1os ello pueden hallarse en libros como <i>Togliatti e i dilemmi della politica<\/i>, o <i>La crisi de l\u2019Est e il PCI<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a>. Si ahora que el tema est\u00e1 en las plazas, alg\u00fan lector desea adentrarse en la reflexi\u00f3n sustantiva sobre la democracia encontrar\u00e1 un apoyo consistente en diversos libros que Canfora ha publicado. Se trata de cuatro libros sucesivos con los que nuestro autor ha recibido la primera d\u00e9cada del siglo XXI: C<i>r\u00edtica de la ret\u00f3rica democr\u00e1tica<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a><i>, La democracia. Historia de una ideolog\u00eda<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a><i> <\/i>, <i>Exportar la libertad<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><i>, <\/i>y m\u00e1s recientemente y no publicado a\u00fan en Espa\u00f1a, <i>La natura del potere<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En todos ellos, como en el libro que el amable lector que tiene entre sus manos encontrar\u00e1 una constante de la obra de Canfora: la alusi\u00f3n a realidades de la antig\u00fcedad parangonables a las actuales. El uso de la analog\u00eda es instrumento \u00fatil para la inducci\u00f3n de tendencias hist\u00f3ricas de fondo. La historia comparada es buena herramienta para el conocimiento de la realidad. Sin embargo fue Luck\u00e1cs quien en una ocasi\u00f3n donde usaba la analog\u00eda para hacer prognosis pol\u00edtica, nos avis\u00f3 de los peligros inherentes a la analog\u00eda: \u201cComprendo que no se deben estirar las analog\u00edas y que las analog\u00edas no se resuelven en paralelismos, pero me imagino que usted comprender\u00e1 a qu\u00e9 me refiero cuando digo que hemos de tener conciencia clara de que nos encontramos en los comienzos de un per\u00edodo nuevo\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, cuando la historia comparada y la acumulaci\u00f3n de analog\u00edas se realiza por parte de autor con obra tan s\u00f3lida y con un conocimiento exhaustivo de los hechos tanto de la antig\u00fcedad como de la contemporaneidad, sus observaciones y reflexiones no pueden por menos que estimular nuestra reflexi\u00f3n. El rol de las continuidades culturales y de la <i>longue dur\u00e9e<\/i> por encima (o quiz\u00e1s mejor: por debajo) de las rupturas revolucionarias esta muy presente en la obra de Canfora, como percibe en algunos apartados del libro que el lector tiene entre sus manos y del resto de la obra canforiana.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El \u00faltimo libro de Canfora dedicado a la tem\u00e1tica del r\u00e9gimen pol\u00edtico democr\u00e1tico se titula <i>La natura del potere<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a> y a\u00fan no cuenta con editor en espa\u00f1ol. El tema tocado por el libro queda resumido en esta pregunta: \u201c&#8230; \u00bfc\u00f3mo sucede que las varias voluntades de los individuos confluyan en opciones que dan la sensaci\u00f3n de ser opciones colectivas? \u00bfQui\u00e9n consigue unificar las infinitas voluntades? \u00bf Y con qu\u00e9 medios? Es el circuito gobernantes-gobernados; cuya representaci\u00f3n hologr\u00e1fica es la de la democracia representativa y del mecanismo electivo-parlamentario, pero cuya realidad es la conquista del <i>imperium<\/i>, o sea, del poder\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-indent: 1.25cm; margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b><i>El libro que el lector tiene en sus manos.<\/i><\/b><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">El exergo de Croce que Canfora coloca al principio <i>La historia falsa<\/i> nos habla de la b\u00fasqueda de la totalidad de la verdad como fin inalcanzable, siendo la verdad algo que reside en cada uno de los eslabones de \u00e9sta b\u00fasqueda<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a>. Seguramente es imposible acceder a toda la verdad y a nada m\u00e1s que la verdad hist\u00f3rica. Pero la verdad hist\u00f3rica existe, independientemente de nosotros, de nuestra subjetividad, de nuestros prejuicios, de nuestros intereses de clase o del aire del tiempo que respiremos. La obsesi\u00f3n por encontrarla quiz\u00e1 resulte ut\u00f3pica, pero precisamente por ello constituya el motor de la incesante <i>inchiesta<\/i> de historiadores como Luciano Canfora.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La lecci\u00f3n de Canfora consiste en aplicar sin concesiones los instrumentos de su oficio de historiador. Un oficio cuyo fundamento b\u00e1sico es la cr\u00edtica. Cr\u00edtica de las fuentes, cr\u00edtica de los textos, cr\u00edtica de los archivos, cr\u00edtica de los fondos documentales. Luciano Canfora no pierde de vista el hecho de que el archivo, el fondo documental, ha sido constituido por alguien ( una persona, una instituci\u00f3n&#8230;) con una finalidad concreta. Los silencios del archivo no suelen ser inocentes.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">En<i> La Historia falsa<\/i> Luciano el historiador se convierte en un investigador casi policial, inconformista con los resultados de la encuesta anterior que pueden ocultar la verdad o partes de la misma entre la hojarasca de la versi\u00f3n oficial, o de las encuestas poco rigurosas, poco cr\u00edticas con las fuentes utilizadas o bien dejadas a medio terminar. El historiador en <i>qu\u00eate<\/i> de la verdad necesita de una cierta dosis de obsesi\u00f3n por el objeto de su estudio y de un esp\u00edritu insobornablemente independiente y cr\u00edtico. Necesita de una gran capacidad de resistencia para ir a contrapelo de las versiones oficiales que convienen a los muchos. Necesita de una capacidad para negarse a aceptar las falsificaciones que, incluso siendo evidentes en ocasiones, no son discutidas ni tan s\u00f3lo por aquellos que resultan gravemente perjudicados por las mismas<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">En <i>La historia falsa<\/i> Canfora insiste en el rol desarrollado por las continuidades, por la <i>longue dur\u00e9e<\/i> y en la persistencia de las tradiciones culturales, que atravesando cesuras hist\u00f3ricas del grosor de la Revoluci\u00f3n francesa o de la Revoluci\u00f3n de Octubre siguen incidiendo y actuando como verdaderas fuerzas materiales que acaban determinando el desarrollo de la historia. Sin embargo, lejos del determinismo de las tradiciones culturales, encuentra el lugar justo que en determinados momentos hist\u00f3ricos juegan los factores coyunturales o incluso casuales, como pueda ser el agravamiento de la enfermedad de un personaje como elemento desencadenante del drama hist\u00f3rico.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Adem\u00e1s de examinar el juego entre continuidades y <i>courte dur\u00e9e<\/i> en el seno de una misma formaci\u00f3n social, Canfora insiste en examinar las analog\u00edas existentes entre situaciones clave de la historia contempor\u00e1nea y diversos casos que proporciona la historia antigua. As\u00ed, en la medida que el libro versa sobre cartas falsificadas y su papel en la historia, Canfora citar\u00e1 antecedentes de falsificaciones realizadas en la antig\u00fcedad que tuvieron un importante peso en el desarrollo de los acontecimientos, trazando interesantes paralelismos y analog\u00edas con los casos comentados:<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">a.- La falsificaci\u00f3n por parte de Stalin de la carta de Lenin al congreso del PCUS, escrita entre 23 de diciembre de 1922 y 4 de enero de 1923, con la falsificaci\u00f3n del testamento de Tiberio.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">b.- La falsificaci\u00f3n por parte de la OVRA de la carta de Ruggero Grieco a los presos Antonio Gramsci, Umberto Terraccini y Mauro Scoccimarro escrita el 10 de febrero de 1928 y la falsificaci\u00f3n de la carta de Pausanias a Jerjes ( 479 ac).<\/p>\n<p style=\"margin-left: 0.5cm; text-indent: 1.25cm; margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\"><b><i>Lenin<\/i>: entre<i> la falsificaci\u00f3n de un legado y su momificaci\u00f3n.<\/i><\/b><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La publicaci\u00f3n en espa\u00f1ol de <i>La historia falsa<\/i> viene a llenar, parte de un importante vac\u00edo editorial en Espa\u00f1a, con relaci\u00f3n a los escritos y las opiniones del \u00faltimo Lenin. Tiene adem\u00e1s, la virtud de reabrir un dossier cerrado y descatalogado por la industria editorial espa\u00f1ola desde hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.. Las j\u00f3venes generaciones que quieran formarse una opini\u00f3n o, por lo menos, conocer los hechos no cuentan, ni en las librer\u00edas, ni en las bibliotecas, con la bibliograf\u00eda m\u00ednima.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Leer el apasionante relato de Canfora quiz\u00e1s invite a alg\u00fan joven lector acercarse a un problema hist\u00f3rico de consecuencias inconmensurables en el siglo XX. Quiz\u00e1s permita a algunos lectores de mayor edad abrir de nuevo un dossier que obtuvo una cierta fortuna a finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, al albur de los debates sobre la conveniencia y la posibilidad de la reforma de las formaciones sociales post-estalinistas. Tras la lectura de este apartado de <i>La historia falsa<\/i> tanto j\u00f3venes como veteranos obtendr\u00e1n una visi\u00f3n m\u00e1s rica sobre las relaciones entre la historia como disciplina cient\u00edfica y el llamado materialismo hist\u00f3rico hist\u00f3ricamente existente durante gran parte del siglo XX.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El mal llamado \u201ctestamento de Lenin\u201d es, en realidad su Carta al Congreso del Partido Comunista de la URSS, redactada en los d\u00edas 23 y 24 de diciembre de 1922, con una adenda decisiva dictada el 4 de enero de 1923. En esta carta, el l\u00edder bolchevique, consciente de su cercana desaparici\u00f3n, intentaba aportar su opini\u00f3n al debate sobre su sucesi\u00f3n abierto desde el agravamiento de su enfermedad. Sin embargo, para su comprensi\u00f3n cabal es imprescindible entender que la carta formaba parte de un conjunto de escritos y art\u00edculos dictados en esos meses a toda prisa por un Lenin consciente de que la usura del tiempo y la enfermedad estaban acabando con su cerebro. Adem\u00e1s de las dificultades propias de la grave enfermedad, Lenin tuvo que sortear las prohibiciones de los m\u00e9dicos y el control estrecho al que sus escritos eran sometidos por parte de Stalin, a trav\u00e9s del equipo de secretarias. Desigual batalla conspirativa que perdi\u00f3 por goleada frente a un aparato que, a\u00fan siendo creaci\u00f3n suya, se le hab\u00eda escapado irremisiblemente de sus manos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En el periodo que media entre, por lo menos, el mes de marzo de 1922 y las \u00faltimas cartas que escribe a Trotsky y a Stalin el d\u00eda 5 de marzo de 1923 y a Mdivani Majaradze y otros de 6 de marzo del mismo a\u00f1o, Lenin escribir\u00e1 abundante y casi exclusivamente sobre este tema. Algunos de estos escritos son \u201cSobre la concesi\u00f3n de funciones legislativas al Gosplan\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a>, su propuesta de aumentar el n\u00famero de miembros del CC del PC(B)R<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\">13<\/a>, de la \u201cContribuci\u00f3n al problema de las naciones o sobre la Autonomizaci\u00f3n\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\">14<\/a>, \u201cP\u00e1ginas del diario\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\">15<\/a>, \u201cSobre las cooperativas\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\">16<\/a>, \u201cNuestra revoluci\u00f3n\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\">17<\/a>, \u201cC\u00f3mo tenemos que reorganizar la Inspecci\u00f3n Obrera y campesina\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\">18<\/a> y, \u201cMas vale poco pero bueno\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\">19<\/a>. No es posible tampoco comprender la Carta al Congreso sin comprender el conjunto de problemas que se planteaban ante la Rusia revolucionaria en los decisivos a\u00f1os seis y siete de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El lector que quiera ampliar sus conocimientos sobre el tema tratado por Canfora podr\u00e1 acceder a este conjunto de escritos abriendo el Tomo 45 de la Obras Completas de Lenin<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\">20<\/a>. En el mismo tomo, adem\u00e1s podr\u00e1 leer el Diario de los secretarios de guardia de V.I. Lenin entre 21 de noviembre de 1922 y 6 de marzo de 1923 al que Canfora hace reiteradas alusiones. El libro de contraste y complemento imprescindible para comprender el contexto de la Carta al Congreso y la novedad de la tesis de Canfora es \u201cEl \u00faltimo combate de Lenin\u201d, del eminente historiador Moshe Lewin fallecido recientemente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\">21<\/a>, publicado en 1967 y editado en espa\u00f1ol en 1970<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\">22<\/a>. En este importante estudio del historiador lituano se incluye a modo de anexo una selecci\u00f3n de textos mencionados por ambos autores que el lector leer\u00e1 con provecho. Tambi\u00e9n se puede encontrar en Internet una recopilaci\u00f3n de textos con recuerdos de Lidia Fotieva, una de las secretarias de Lenin, tambi\u00e9n descatalogado y que, quiz\u00e1 nunca m\u00e1s vuelva a editarse en espa\u00f1ol<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\">23<\/a>. El lector, que paralelamente o tras la lectura de esta parte del libro de Canfora quiera ampliar sus conocimientos, puede tambi\u00e9n consultar con provecho la obra de E. H. Carr: <i>La revoluci\u00f3n rusa: de Lenin a Stalin, 1917-1929<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\">24<\/a><i>.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">No siempre fue f\u00e1cil acceder a estos documentos. La relaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n con su propia historia siempre ha sido problem\u00e1tica. Baste como ejemplo recordar el compendio de medias verdades y mentiras completas constituido por la <i>Historia del Partido Comunista (Bolchevique) de la URSS<\/i>, inspirada claramente por Stalin<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\">25<\/a>. Es un lugar com\u00fan que la manipulaci\u00f3n de la historia tanto del partido como del pa\u00eds fue permanente durante el per\u00edodo estaliniano. Pero no s\u00f3lo durante \u00e9l. Tambi\u00e9n durante la desestalinizaci\u00f3n fracasada de los a\u00f1os cincuenta y sesenta, as\u00ed como en las revisiones precipitadas y maniqueas de la \u00e9poca de la perestroika. La norma constante fue siempre proporcionar el relato hist\u00f3rico funcional al discurso del poder.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La Carta al Congreso jug\u00f3 un papel destacado en la denuncia del llamado \u201cculto a la personalidad\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote26sym\" name=\"sdfootnote26anc\">26<\/a> de Stalin, durante el XX congreso del PCUS. Si bien la carta no era mencionada en el informe pol\u00edtico presentado por Kruschov en la sesi\u00f3n inaugural del congreso celebrada el 14 de febrero de 1956, si que se hac\u00eda una cr\u00edtica al culto a la personalidad citando la celebre estrofa de la Internacional que dice: \u201cni dioses, reyes, ni tribunos\u201d <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote27sym\" name=\"sdfootnote27anc\">27<\/a>. Con el af\u00e1n de colocar la novedad de esa cr\u00edtica en los ra\u00edles de la continuidad Kruschov la precedi\u00f3 con la preceptiva condena a \u201cLos trostkistas, los bujarinistas, los nacionalistas burgueses y los otros enemigos jurados del pueblo&#8230;\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote28sym\" name=\"sdfootnote28anc\">28<\/a><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La historiadora Ana Pankratova denunciaba ante el pleno del congreso la precariedad del estudio de la historia del PCUS durante los a\u00f1os de la dictadura de Stalin: \u201cEn este terreno, el efecto de freno ejercido sobre la ciencia progresista por el culto a la personalidad se deja sentir particularmente. Y no podemos por menos que inquietarnos actualmente, cuando vemos que no se hace casi ning\u00fan trabajo cient\u00edfico serio sobre la historia del partido, que la revista sobre cuestiones de historia del partido que exist\u00eda antes de la guerra dej\u00f3 de aparecer y que no existe ning\u00fan centro cient\u00edfico para el estudio de la historia del Partido\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote29sym\" name=\"sdfootnote29anc\">29<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s adelante, la misma Pankratova denunciaba la situaci\u00f3n de los escritos de Lenin a\u00fan sin mencionarlos directamente: \u201cNumerosos art\u00edculos y cartas de Lenin esperan a\u00fan ser publicados. Ciertos art\u00edculos y cartas de Lenin, que figuraban en la segunda y tercera ediciones de sus obras y en las Colecciones leninistas, no figuran, no se sabe bien porque, en la cuarta edici\u00f3n\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote30sym\" name=\"sdfootnote30anc\">30<\/a>. Propuso y as\u00ed lo aprob\u00f3 el Congreso, la edici\u00f3n de una nueva edici\u00f3n \u201cacad\u00e9mica\u201d de la OC. Y efectivamente, en 1964 aparec\u00eda la quinta edici\u00f3n de las Obras completas de V.I. Lenin, que s\u00ed inclu\u00eda estos textos como as\u00ed lo han hecho las sucesivas ediciones hasta, por lo menos, la edici\u00f3n de 1987 que es la que yo manejo. La desestalinizaci\u00f3n se produc\u00eda con los mismos mecanismos y en el seno de una cultura estalinista. Si Stalin hab\u00eda hecho escribir la historia del PCUS a una comisi\u00f3n del Comit\u00e9 Central, ahora el Congreso enmendaba la historia oficial, no abriendo los archivos y dejando a los historiadores hacer su trabajo sin consignas ni \u201corientaciones\u201d, si no encomendando a otra comisi\u00f3n la re-escritura de la historia. Es dif\u00edcil encontrar mayor grado de continuidad de tradiciones culturales en esta pr\u00e1ctica y en esas decisiones.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El caso del \u201ctestamento\u201d de Lenin, quiz\u00e1 sea el caso inaugural de la innumerable serie de casos que dibujan la dif\u00edcil relaci\u00f3n que existi\u00f3 durante el siglo XX entre aquellos partidos y estados que dec\u00edan basarse en una ideolog\u00eda que denominaban \u201cmaterialismo hist\u00f3rico\u201d y la historia como disciplina cient\u00edfica. Partidos y estados administraron la historia del pa\u00eds en funci\u00f3n de los intereses coyunturales del partido y, la historia del partido en funci\u00f3n del inter\u00e9s de la reducida minor\u00eda dirigente del mismo. Sin embargo la historia necesita la mayor libertad de debate, de investigaci\u00f3n y de acceso a las fuentes, si quiere ser ciencia y no mero discurso justificatorio del poder.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La amarga iron\u00eda de esta historia es que una de las promesas del materialismo hist\u00f3rico era acabar con la manipulaci\u00f3n de la historia por parte de las castas gobernantes. El materialismo hist\u00f3rico se auto-propon\u00eda como cr\u00edtica radical y m\u00e9todo de superaci\u00f3n de esta tradici\u00f3n manipuladora que se remonta a la aparici\u00f3n de las clases y de la desigualdad entre ellas. En cambio, en el momento en que los seguidores de tal teor\u00eda se encontraron brevemente en el poder, reprodujeron uno de los protocolos b\u00e1sicos del poder: la manipulaci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00bfTraici\u00f3n consciente a las promesas fundacionales? \u00bfHerencias de un pasado no superado? \u00bfPeso de la continuidad hist\u00f3rica en el largo periodo? La explicaci\u00f3n es compleja pero probablemente incluya los tres factores en diversa proporci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En esta segunda d\u00e9cada del siglo XXI me parece dram\u00e1tica la observaci\u00f3n de Moshe Lewin, cuando edita su \u201cEl \u00faltimo combate de Lenin\u201d en 1967, es decir cuando el socialismo parec\u00eda a\u00fan reformable o revolucionable mediante la democracia: \u201cEs poco probable que la \u00e9lite gobernante de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica conozca la verdadera historia de su pa\u00eds &#8211; descontando las experiencias vividas por cada personalidad individual- ya que, a causa de un fen\u00f3meno singular, los pa\u00edses marxistas tratan su historia como un secreto de Estado. Los dirigentes parecen creer que el conocimiento de un pasado con frecuencia tr\u00e1gico es descorazonador para la construcci\u00f3n del futuro a los ojos de aquellos que deben construirlo; ahora bien, no cabe duda de que la ignorancia de la historia hipoteca toda prospectiva mucho m\u00e1s gravemente que su divulgaci\u00f3n y su an\u00e1lisis. Mientras la historia s\u00f3lo pueda alcanzar la divulgaci\u00f3n a trav\u00e9s de una sanci\u00f3n oficial, seguir\u00e1 en la oscuridad, ya que es la disciplina cient\u00edfica que corre mayor riesgo de ser viciada por la estatizaci\u00f3n\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote31sym\" name=\"sdfootnote31anc\">31<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En <i>La historia falsa<\/i>, Canfora examina minuciosamente todos los mecanismos que permiten a Stalin transformar en testamento una carta que Lenin no concibi\u00f3 como tal, si no que redact\u00f3 en tiempo y forma para que fuera conocida y discutida en el XII Congreso del PCUS 17-25 de abril de 1923. Un testamento finalmente inoperante al ser le\u00eddo y no discutido en el XIII Congreso 23\u201331 de mayo de 1924. Las pruebas que aporta a su hip\u00f3tesis del ocultamiento y manipulaci\u00f3n del documento parecen irrefutables y parece improbable que, a estas alturas del partido puedan aducirse algunas pruebas en el sentido contrario.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Voces actuales, aduciendo la racionalidad de todo lo real, abogan por la justificadora tesis de que la \u00fanica v\u00eda para la victoria sobre el nazismo fue la hist\u00f3ricamente recorrida. La astucia del esp\u00edritu absoluto habr\u00eda impedido as\u00ed, a trav\u00e9s del acceso de Stalin al poder que, en la actualidad, Europa estuviera a\u00fan dominada variantes del Reich de los mil a\u00f1os. Olvidan que la victoria de 1945 sobre el fascismo no fue la victoria de Stalin, sino la del pueblo sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Frente a esas actitudes intelectuales prefiero la defensa de la autonom\u00eda cient\u00edfica de la historia y de la extrema utilidad que hubiera tenido una historia social de la URSS en las tentativas de reforma del sistema. Lewin era, en ese tema, rotundo: \u201c Cada vez que se adopta una visi\u00f3n determinista, la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica seria pasa a un segundo plano. Y desde que en historia uno se coloca en el punto de vista \u201cde partido\u201d ( izquierda, derecha o centro), no se saca del tiral\u00edneas otra cosa que lo que se ha metido previamente, y ni un c\u00e9ntimo m\u00e1s. En el caso de la historiograf\u00eda sovi\u00e9tica, el desprecio tan extendido por las transformaciones sociales que conoci\u00f3 la URSS, juzgadas sin importancia, constituye un <i>handicap<\/i> suplementario. El rechazo al estudio de la sociedad en un per\u00edodo largo para concentrarse exclusivamente en la estructura del poder encuentra justificaci\u00f3n habitualmente en la f\u00f3rmula: \u201cs\u00f3lo hab\u00eda un r\u00e9gimen, no una sociedad\u201d. El Kremlin, la Plaza Vieja, la Lubianka, tres direcciones y nada a su alrededor. M\u00e1s recientemente, la <i>nomenclatura <\/i>fue presentada como un gran descubrimiento, sin que, a falta de un estudio detallado de lo que este t\u00e9rmino recubr\u00eda, \u00e9ste quedaba reducido a una palabra m\u00e1s\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote32sym\" name=\"sdfootnote32anc\">32<\/a>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">La historia la hacen los hombres y no est\u00e1 nunca obligada a seguir un \u00fanico camino. El estalinismo no era el \u00fanico camino posible de la revoluci\u00f3n rusa. Las opciones eran diversas y el libro que el lector tiene entre sus manos, a\u00fan siendo un estudio de caso, muestra cuanta raz\u00f3n ten\u00eda Gramsci cuando afirmaba: en el apartado &lt;24&gt; del Cuaderno de la C\u00e1rcel n\u00ba 7: \u201c&#8230; un determinado acto pol\u00edtico puede ser un error de c\u00e1lculo de los dirigentes de las clases dominantes&#8230; El principio del error es complejo: puede tratarse de un impulso individual por c\u00e1lculo equivocado, o tambi\u00e9n de manifestaciones de las tentativas de determinados grupos o grupitos para asumir la hegemon\u00eda en el interior del reagrupamiento dirigente, tentativas que pueden fracasar&#8230; No se considera bastante que muchos actos pol\u00edticos son debidos a necesidades internas de car\u00e1cter organizativo, es decir ligadas a la necesidad de dar coherencia a un partido, a un grupo, a una sociedad\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote33sym\" name=\"sdfootnote33anc\">33<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El tema que trata Canfora en este apartado del libro, es el destino y la fortuna de la Carta al Congreso dictada a los d\u00edas 23, 24, 25 y 26 de diciembre de 1922<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote34sym\" name=\"sdfootnote34anc\">34<\/a>, y de la dictada el 4 de enero de 1923 a Lidia Fotieva. El p\u00e1rrafo m\u00e1s citado de la misma dice: \u201cStalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros los comunistas, se hace intolerable en el cargo de secretario general. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma de pasar a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos los dem\u00e1s aspectos s\u00f3lo por una ventaja, a saber: que sea m\u00e1s tolerante, m\u00e1s leal, m\u00e1s correcto y m\u00e1s atento con los camaradas, menos caprichoso, etc. Esta circunstancia puede parecer una peque\u00f1ez insignificante. Pero creo que, desde el punto de vista de prevenir la escisi\u00f3n y de lo que he escrito antes de las relaciones entre Stalin y Trotsky, no es una peque\u00f1ez o se trata de una peque\u00f1ez que puede adquirir importancia decisiva\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote35sym\" name=\"sdfootnote35anc\">35<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Dice Fotieva: \u201cCuando terminaba el dictado, los apuntes eran inmediatamente descifrados, recopiados a m\u00e1quina y entregados a Lenin. Por orden suya, se sacaban cinco ejemplares a m\u00e1quina de todo lo que dictaba: uno para \u00e9l, tres para Nadiezhda Konstant\u00ednovna y uno para guardarlo en su secretar\u00eda. El ejemplar de las notas que se enviaba a Pravda era revisado, con todas las enmiendas y las modificaciones por Lenin despu\u00e9s de puesto en limpio y luego entregado a Mar\u00eda Il\u00ednichna para Pravda. Las dem\u00e1s copias se correg\u00edan tambi\u00e9n y los borradores se quemaban. Los apuntes particularmente secretos se guardaban en sobres lacrados donde, seg\u00fan deseo de Vlad\u00edmir Ilich, se escrib\u00eda que s\u00f3lo pod\u00eda abrirlos Lenin. Vlad\u00edmir Ilich hab\u00eda a\u00f1adido: \u201cY despu\u00e9s de su muerte, Nadiezhda Konstant\u00ednovna\u201d. Pero estas palabras no se hac\u00edan constar en los sobres.\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote36sym\" name=\"sdfootnote36anc\">36<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sobre la Carta al Congreso dictada durante los d\u00edas 23, 24, 25, y 26 de diciembre de 1922, dice una nota a pie de p\u00e1gina de la Redacci\u00f3n del libro de Fotieva: \u201cEn la Carta al Congreso subrayaba Lenin la necesidad de conservar la unidad del Partido. Como una de las medidas de garant\u00eda de esa unidad propon\u00eda Lenin aumentar el n\u00famero de miembros del Comit\u00e9 Central- compuesto por 27 personas hasta 50-100. En su carta, Lenin expuso su juicio de algunos miembros del CC, se\u00f1al\u00f3 tanto sus rasgos positivos como los negativos. La carta al Congreso fue le\u00edda en el XIII Congreso del Partido ( N. de la Red.)\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote37sym\" name=\"sdfootnote37anc\">37<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El primer tema a dilucidar es por qu\u00e9 la carta al congreso no fue le\u00edda en el XII congreso, donde podr\u00eda haber tenido alguna incidencia sobre el tema de la secretar\u00eda general del partido, puesto que Stalin era <i>gensek<\/i> solo desde hac\u00eda un a\u00f1o, y quiz\u00e1s a\u00fan no hab\u00eda adquirido bastante poder y por ello la posibilidad de removerlo del cargo a\u00fan era factible. La lectura de la carta en el XIII congreso del PCUS no ante el plenario del congreso, como da a entender la redacci\u00f3n del libro de la Fotieva, si no ante los jefes de la delegaciones, muestra como el partido que estaba <i>en train<\/i> de convertir el leninismo en una religi\u00f3n de estado vulneraba los deseos del padre fundador.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Parece claro que la agravaci\u00f3n del estado de salud de Lenin hizo que no pudiera hacer llegar la carta en el XII congreso. La nota n\u00ba 216 de la edici\u00f3n de 1987 de las OC que es la que yo manejo dice lo siguiente:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201c La primera parte de la carta al congreso ( apunte del 23 de diciembre de 1922), como consta en el \u201clibro de registro de las cartas apuntes y encargos de V.I.Lenin\u201d, fue enviada el mismo d\u00eda a I.V. Stalin. En las actas de las reuniones del Bur\u00f3 Pol\u00edtico y los Plenos del CC no se menciona dicho apunte de V.I. Lenin. Sin embargo, el problema de la necesidad de aumentar el n\u00famero de miembros del CC fue planteado por el Comit\u00e9 Central indiscutiblemente de conformidad con las indicaciones de Lenin en el apunte de 23 de diciembre ya que en el art\u00edculo <i>C\u00f3mo tenemos que reorganizar la Inspecci\u00f3n Obrera y Campesina<\/i> Lenin no escribe acerca del aumento del n\u00famero de miembros del Cc, sino de la necesidad de aumentar la CCC). Las propuestas de Lenin formuladas en la nota del 23 de diciembre y desarrolladas en sus art\u00edculos <i>C\u00f3mo tenemos que reorganizar la Inspecci\u00f3n Obrera y Campesina<\/i> y <i>M\u00e1s vale poco pero bueno<\/i> conformaron la base de la resoluci\u00f3n redactada por el Comit\u00e9 Central para el XII Congreso del PC (b) R sobre el problema de organizaci\u00f3n ( v\u00e9ase la nota n\u00fam. 228).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En cuanto a las notas del 24-25 de diciembre de 1922 y del 4 de enero de 1923 con la caracterizaci\u00f3n de los miembros del CC, de acuerdo con la voluntad de Lenin, las entreg\u00f3 N.K. Krupskaya al Comit\u00e9 Central ya despu\u00e9s de la muerte de Vlad\u00edmir Ilich, el 18 de mayo de 1924, unos cuantos d\u00edas antes de inaugurarse el XIII Congreso del PC(b)R.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El Pleno del CC celebrado el 21 de mayo de 1924, tras escuchar el informe de la comisi\u00f3n encargada de recoger los papeles de V.I. Lenin, adopt\u00f3 la siguiente disposici\u00f3n: \u201cSe dar\u00e1 lectura a los documentos, de acuerdo con la voluntad de Vlad\u00edmir Ilich, en el Congreso, ley\u00e9ndose en cada delegaci\u00f3n y estableciendo que no se reproducir\u00e1n. Les dar\u00e1n lectura en las delegaciones miembros de la comisi\u00f3n encargada de recoger los papeles de Ilich\u201d<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En consonancia con dicha disposici\u00f3n y por acuerdo de la presidencia del XIII Congreso del Partido, la Carta al Congreso de Lenin se ley\u00f3 en las delegaciones\u201d <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote38sym\" name=\"sdfootnote38anc\">38<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero Lenin quer\u00eda que su carta fuera le\u00edda ante el XII Congreso y no ante el XIII. Adem\u00e1s, la decisi\u00f3n de leer la carta ante las delegaciones y no ante el pleno del congreso como era la voluntad de Lenin puede parecer al desconocedor de los mecanismos de un congreso comunista \u201cuna peque\u00f1ez\u201d pero se trata \u201cde una peque\u00f1ez que puede adquirir importancia decisiva\u201d. El CC del PCUS se vio forzado a informar a los delegados de la opini\u00f3n de Lenin pero priv\u00f3 al congreso de la posibilidad de discutirla y de tenerla en cuenta a la hora de elegir la nueva direcci\u00f3n. De ese modo se hurtaba a los comunistas y, en general a la opini\u00f3n p\u00fablica sovi\u00e9tica del conocimiento de una opini\u00f3n sumamente importante en una tema cuyas inmensas consecuencias conocemos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Mientras momificaban contra su voluntad a Lenin, ocultaban al partido y a la clase obrera sus opiniones y no se dignaban discutirlas en el plenario del congreso. Esa fue la primera de las numerosas derrotas de Lenin despu\u00e9s de muerto. La segunda fue la congelaci\u00f3n y reducci\u00f3n de su pensamiento a un constructo llamado leninismo, al que pronto se a\u00f1adir\u00e1 la palabra estalinismo. La historia de la momificaci\u00f3n del pensamiento y de la obra de Lenin se puede encontrar en G. Labica, <i>Le marxisme-leninisme<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote39sym\" name=\"sdfootnote39anc\">39<\/a><i>. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sobre la adenda del 4 de enero de 1923 a la carta al congreso, Shub afirma que Lenin la escribi\u00f3 impactado por el incidente telef\u00f3nico que Stalin mantuvo con la mujer de Lenin el 22 de diciembre, pero Lewin lo niega y lo atribuye su oposici\u00f3n a los proyectos de autonomizaci\u00f3n de Stalin. Un hecho que podr\u00eda abonar esta hip\u00f3tesis de Lewin ser\u00eda que entre la primera parte de la carta al congreso y la adenda del 4 de enero se sit\u00faa el dictado de los textos en que Lenin sobre el tema nacional. Adem\u00e1s parece que a esas alturas a\u00fan no conoc\u00eda el incidente, que Krupskaia hab\u00eda explicado por escrito a Kamenev el 23 de diciembre. Este incidente, en cambio, est\u00e1 en el origen de uno de los \u00faltimos escritos de Lenin, una carta a Stalin de 5 de marzo de 1923.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Hasta aqu\u00ed el estado del tema tal como qued\u00f3 tras la publicaci\u00f3n de las obras de Lenin en 1964 y del libro de Lewin en 1967. Podr\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 aporta de nuevo <i>La historia falsa<\/i> al dossier tal como lo dej\u00f3 Lewin. Entre 1967 y 2008 (la fecha de la edici\u00f3n italiana de este libro) ha pasado mucha agua bajo los puentes del Moscova y del Lena. En el contexto de la perestroika la revista Novedades de Mosc\u00fa public\u00f3 la entrevista que el historiador Alexander Beck realiz\u00f3 a las secretarias de Lenin que desvelaba datos desconocidos u ocultados hasta ese momento.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Tras la ca\u00edda de la URSS se abrieron a la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica los archivos del PCUS lo que ha permitido consultar los documentos originales y no en la versi\u00f3n dada por la edici\u00f3n de las Obras Completas de Lenin. Canfora ha examinado los nuevos estudios hist\u00f3ricos, as\u00ed como las entrevistas de Beck a las secretarias de Lenin. El presente libro muestra con la contundencia de los hechos que la Carta al Congreso no s\u00f3lo no fue le\u00edda en el Congreso al que estaba dirigida, sino que, adem\u00e1s fue falsificada por Stalin. A lo que se a\u00f1ade que, en las circunstancias en que fue le\u00edda en el XIII congreso su sentido acab\u00f3 siendo transformado en exactamente lo contrario de lo que buscaba Lenin.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">La conclusi\u00f3n es que nos encontramos ante una muestra emp\u00edrica de que la historia est\u00e1 siempre abierta, que las alternativas que se abr\u00edan ante la joven revoluci\u00f3n a las alturas de 1924 eran diversas y que el adoptar una u otra no era asunto de las astucias del esp\u00edritu absoluto si no m\u00e1s bien de la correlaci\u00f3n de fuerzas entre las diversas fracciones que se disputaban el poder y de su respectiva pericia t\u00e1ctica para ganar las batallas en el interior de la \u00e9lite del poder.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">No es \u00fatil ni posible sostener qu\u00e9 hubiera sucedido si la opci\u00f3n vencedora hubiera sido otra. Los contraf\u00e1cticos y las ucron\u00edas no nos ayudan a acercarnos a la realidad hist\u00f3rica. Pero que la historia est\u00e1 abierta y, por encima de determinaciones m\u00e1s o menos f\u00e9rreas, es producto de la acci\u00f3n de los hombres queda bien demostrado tras la lectura de este apartado de <i>La historia falsa<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b><i>La continuidad cultural y el hecho a corto plazo.<\/i><\/b><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Insistiendo en su tesis del peso de las tradiciones culturales, Canfora realiza una comparaci\u00f3n entre el testamento de Deng y el de Lenin: \u201c Las dos historias de la URSS y de la China Popular se transforman en un ejemplo de manual sobre c\u00f3mo se pierde o se conserva el poder. En la URSS han sido precisos dos traumas, dos rupturas claras ( el XX congreso del 56 y la perestroika en el 86-89) para destruir el Estrado formado tras la revoluci\u00f3n del 17 y gracias a ella.\u201d. Canfora califica el testamento de Lenin como la primera de estas rupturas, intentada por Lenin.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El Testamento de Deng, en cambio, aparece para Canfora como una muestra de la superioridad de la cultura oriental sobre la occidental, sirvi\u00f3, tras la muerte de Deng para cambiar China respetando la tradici\u00f3n y sin ruptura aparente del poder y del Estado: \u201cEl testamento de Deng fue en este marco un ulterior acto de sabidur\u00eda: en el surco de una tradici\u00f3n antit\u00e9tica en relaci\u00f3n con la tradici\u00f3n occidentalista y dram\u00e1tica del bolchevismo ruso. A la larga, es sabido, en los grandes procesos hist\u00f3ricos cuentan m\u00e1s la cultura profunda y las tradiciones que las ideolog\u00edas\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote40sym\" name=\"sdfootnote40anc\">40<\/a><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Esta interpretaci\u00f3n de las continuidades culturales abre un debate importante que no puedo ni debo abordar aqu\u00ed. Como simple apunte marginal de mi lectura dejo aqu\u00ed la idea de que las continuidades culturales tienen como principal lugar de desarrollo el conjunto de la sociedad y del estado y que las propuestas de un l\u00edder tendr\u00e1n repercusi\u00f3n hist\u00f3rica real si tienen la capacidad de interpretar e insertarse en esas continuidades.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Otra continuidad cultural que la lectura del libro de Canfora har\u00e1 evidente al lector, es aquella que atraves\u00f3, una revoluci\u00f3n profundamente democr\u00e1tica, protagonizada por los consejos de obreros, de campesinos y de soldados, una revoluci\u00f3n uno de cuyos primeros actos fue publicar los documentos secretos de la diplomacia para ponerlos a disposici\u00f3n del pueblo, hasta llegar de nuevo a una estructura de poder de car\u00e1cter entre elitaria y mon\u00e1rquica en la que la sucesi\u00f3n del dirigente, del \u201cjefe\u201d, es cuesti\u00f3n decidida en reducidas camarillas que conspiran y luchan entre ellas, en medio del secreto, de la pu\u00f1alada trapera y de una radical falta de transparencia. Subproducto de ello es que cada una de las fracciones en lucha tuviera su cuota en el equipo de secretarias y de m\u00e9dicos que se turnaban en torno al lecho de un Lenin gravemente enfermo, cual conjura de boyardos en torno al lecho de muerte de un zar.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Quiz\u00e1 este proceso puede ser interpretado como un producto m\u00e1s de la inflexible ley de las oligarqu\u00edas de Michels. Quiz\u00e1 puede ser interpretado como el producto de las circunstancias que impusieron esa v\u00eda, al modo de Isaac Deuscher<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote41sym\" name=\"sdfootnote41anc\">41<\/a> o Procacci<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote42sym\" name=\"sdfootnote42anc\">42<\/a>. Quiz\u00e1s, en la l\u00ednea de Rosa Luxemburg, se interprete todo ello como producto de una decisi\u00f3n pol\u00edtica equivocada: la disoluci\u00f3n de la Constituyente. Otras encontraron en el propio bolchevismo una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica totalmente opuestos a la democracia de los consejos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote43sym\" name=\"sdfootnote43anc\">43<\/a>. Quiz\u00e1s se puede aducir que la ausencia de una s\u00f3lida cultura democr\u00e1tica en una sociedad como la rusa no pod\u00eda por menos que producir esos resultados<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote44sym\" name=\"sdfootnote44anc\">44<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sea como sea, los textos con que Lenin intentaba exorcizar las angustias que le produc\u00eda este proceso, constituyen una lectura imprescindible para entenderlo. Propon\u00edan medidas que, llegaban tarde y mal. Nadie les hizo el menor caso. La conjura de los boyardos que se mov\u00eda entre el apartamento de Lenin en el Kremlin y los despachos de Stalin, de Trotsqui y de Zinoviev hab\u00eda adquirido una incontrolable din\u00e1mica propia.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Lo m\u00e1s sorprendente e interrogador es la velocidad con que ese resurgimiento de las continuidades culturales se produjo: siete escasos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Las angustias del prisionero<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Tras un entrem\u00e9s dedicado a la falsificaci\u00f3n de una carta de Pierre Cot que Canfora nos muestra como un caso paradigm\u00e1tico del g\u00e9nero de la falsificaci\u00f3n, el lector se adentrar\u00e1 en la parte m\u00e1s amplia y comprometida del libro: la carta que Ruggero Grieco envi\u00f3 el 10 de febrero de 1928 a Antonio Gramsci, Humberto Terracini y Mauro Scoccimarro y su falsificaci\u00f3n por parte de la polic\u00eda pol\u00edtica italiana. Para entender por qu\u00e9 motivo esta carta lleg\u00f3 a obsesionar a Gramsci, mientras que fue olvidada por Terraccini debemos detenernos en su principal antecedente. Se trata de la correspondencia entre Gramsci y Togliatti en octubre de 1926.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En ese octubre de 1926 se produce un cruce de acontecimientos que vincula las dos partes principales de la historia narrada en <i>La historia falsa<\/i>. En primer lugar, el d\u00eda 14 Gramsci escribe por encargo del comit\u00e9 Ejecutivo del PC d\u2019I una carta al CC del PCUS en que, se muestra de acuerdo con la continuidad de la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica defendida por Stalin y Bujarin. En ese contexto formula la c\u00e9lebre pregunta en la que se basar\u00e1 su posterior elaboraci\u00f3n del tema de la hegemon\u00eda: \u201c\u00bfEres t\u00fa el dominante, obrero mal vestido y mal alimentado, o lo es el <i>nepman<\/i> con su abrigo de piel y con todos los bienes de la tierra a su disposici\u00f3n?\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote45sym\" name=\"sdfootnote45anc\">45<\/a>. En segundo lugar se muestra la preocupaci\u00f3n de los comunistas italianos por los m\u00e9todos utilizados contra la oposici\u00f3n de Trotsky, Zinoviev y Kamenev, que reclaman la clausura de la NEP y la apertura de un r\u00e1pido proceso de acumulaci\u00f3n de capital, basado en la colectivizaci\u00f3n de la agricultura, que permita una industrializaci\u00f3n r\u00e1pida del pa\u00eds. La carta de la direcci\u00f3n del PC d\u2019I reclamaba de forma perentoria: \u201cLos camaradas Zinoviev, Trotsky y Kamenev han contribuido poderosamente a educarnos para la revoluci\u00f3n, nos han corregido algunas veces muy en\u00e9rgica y severamente y han sido nuestros maestros. A ellos especialmente nos dirigimos, como los mayores responsables de esta situaci\u00f3n, porque creemos estar seguros de que la mayor\u00eda del Comit\u00e9 Central de la URSS no desea supravencer en esta lucha sino que est\u00e1 dispuesta a evitar las medidas excesivas\u201d <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote46sym\" name=\"sdfootnote46anc\">46<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Dos d\u00edas m\u00e1s tarde de la carta de Gramsci, y ello no pod\u00eda ser conocido por \u00e9l ni por los miembros de la direcci\u00f3n del PC d\u2019I. que permanec\u00edan en Italia, Trotsky, Zinoviev y Kamenev realizan una autocr\u00edtica que ser\u00e1 publicada en Pravda. Tras una petici\u00f3n de tregua de la minor\u00eda, la mayor\u00eda Bujarin-Stalin exigi\u00f3 una autocr\u00edtica formal. Su publicaci\u00f3n dejaba sin respaldo a los cr\u00edticos de los m\u00e9todos de la mayor\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El segundo hecho se produce cuatro d\u00edas m\u00e1s tarde. El 18 de octubre Max Eastman publicaba la Carta al Congreso de Lenin en el New York Times. Seg\u00fan diversos historiadores el texto completo le habr\u00eda sido facilitado por Trotsqui. Sin embargo, Trotsqui desautoriz\u00f3 a Eastman en las p\u00e1ginas de <i>Bolshevik<\/i> y proclam\u00f3 que la publicaci\u00f3n era \u201cuna calumnia contra el CC del partido\u201d, cumpliendo los acuerdos del XIII Congreso del PCUS que consist\u00edan, como hemos visto, en no publicar la carta de Lenin. No parece que Gramsci llegase nunca a tener conocimiento de la Carta de Lenin al Congreso.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Togliatti recibe la carta de Gramsci en Mosc\u00fa el mismo d\u00eda 18 de octubre. Tras consultar con Bujarin, Manuilski y Humbert- Droz, el grupo decide no hacer llegar la carta al CC del PCUS y enviar a Humbert-Droz para participar en la reuni\u00f3n del CC del PC d\u2019I. No es cuesti\u00f3n balad\u00ed que fueran Bujarin y Humbert-Droz quienes se opusieran a las cr\u00edticas de m\u00e9todo formuladas por Gramsci. M\u00e1s adelante ser\u00e1n ellos mismo v\u00edctimas de esos mismos m\u00e9todos. La respuesta de Togliatti a Gramsci es seca y contundente: es preciso mantener los nervios \u201ca posto\u201d; lo principal no son las cuestiones de m\u00e9todo, si no quien lleva la raz\u00f3n en la discusi\u00f3n sobre el futuro de la URSS y de la revoluci\u00f3n: \u201cCuando se est\u00e1 de acuerdo con la l\u00ednea del Comit\u00e9 central, el mejor modo de contribuir a superar la crisis consiste en expresar la propia adhesi\u00f3n a esta l\u00ednea sin poner ninguna limitaci\u00f3n\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote47sym\" name=\"sdfootnote47anc\">47<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Gramsci responde a Togliatti el 28 de octubre: \u201cEs posible y probable que la unidad no pueda ser conservada al menos en la forma que ha tenido en el pasado &#8230; Ello no quita que nuestro deber absoluto sea reclamar de la conciencia pol\u00edtica de los camaradas rusos, y a reclamar en\u00e9rgicamente, los peligros y las debilidades que sus actitudes est\u00e1n determinando. Seriamos revolucionarios bien deplorables e irresponsables si dej\u00e1semos pasivamente consumarse los hechos consumados, justificando a priori su necesidad\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote48sym\" name=\"sdfootnote48anc\">48<\/a><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Giuseppe Fiori afirmar\u00e1: \u201cEsta fue la ruptura definitiva entre Gramsci y Togliatti. Ya no se escribir\u00e1n m\u00e1s\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote49sym\" name=\"sdfootnote49anc\">49<\/a>. Efectivamente no se escribieron directamente entre ellos. Pero la causa principal de esta falta de contacto epistolar directo no ser\u00e1, precisamente el enfado innegable de Gramsci con su camarada y amigo, si no la detenci\u00f3n de Gramsci el 8 de noviembre de 1926. Para Giorgio Amendola, \u201c La confrontaci\u00f3n de octubre de 1926, no pod\u00eda no dejar de producir huellas duraderas en el \u00e1nimo tan sensible de Gramsci\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote50sym\" name=\"sdfootnote50anc\">50<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Para explicar esta diferente posici\u00f3n entre ambos camaradas y sin embargo amigos, se ha aducido la diferente situaci\u00f3n de cada uno de ellos: estando uno en Mosc\u00fa, y otro en Roma, no pod\u00edan por menos que discrepar, las informaciones y vivencias eran bien diversas. Giuseppe Fiori a\u00fan admitiendo que esa posici\u00f3n respectiva era importante considera esenciales las diferencias culturales y pol\u00edticas entre ambos amigos: \u201c &#8230; El estar atento a los l\u00edmites inmediatos de la lucha ( Togliatti) o la mirada estrat\u00e9gica ( Gramsci), la disposici\u00f3n de uno a no discutir los hechos consumados en un momento en que un partido destrozado por el ataque fascista, con su grupo dirigente deportado, encarcelado o en el exilio no puede perder el apoyo de la Internacional y del Estado sovi\u00e9tico, frente al firme anclaje de Gramsci en una idea de democracia socialista que la pr\u00e1ctica estaliniana empieza a contradecir\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote51sym\" name=\"sdfootnote51anc\">51<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Giorgio Amendola pensaba que el precio pagado por el PCI por la actitud de Gramsci fue muy alto, es decir que para el PCI hubiera sido mejor no haber entrado en el debate, Aldo Natoli, por el contrario, opina que el precio alt\u00edsimo lo pag\u00f3 el movimiento comunista internacional por haber adoptado la posici\u00f3n de Togliatti y no la de Gramsci, frente al estalinismo. Natoli plantea un tema dif\u00edcil, muy dif\u00edcil. Es f\u00e1cil opinar <i>ex post ipso<\/i>, pero este tipo de veredicto hist\u00f3rico, imprescindible para el pol\u00edtico est\u00e1 vedado para el historiador.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Si me atengo estrictamente a mis preferencias pol\u00edticas y morales, no puedo por menos que dar la raz\u00f3n a Natoli. Sin embargo, si debo atenerme al m\u00ednimo rigor hist\u00f3rico no puedo por menos que decir que una valoraci\u00f3n de este estilo incurre en ucron\u00eda y contraf\u00e1ctico: lo que pas\u00f3 es lo que pas\u00f3 y no podemos valorar aquello que no pas\u00f3 ni conoceremos jam\u00e1s sus consecuencias. Lo que el historiador debe hacer, m\u00e1s all\u00e1 de juicios pol\u00edticos y morales, es colocar los hechos y los textos en su contexto y tratar de comprender las posiciones de los diversos protagonistas. Por ejemplo, es preciso recordar que si en octubre de 1926 Togliatti adopt\u00f3 una posici\u00f3n acr\u00edtica con los m\u00e9todos de la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica, lo que primaba en su actitud era la defensa de la continuidad de la NEP, como Gramsci y Humbert-Droz.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Irrumpe de nuevo la cuesti\u00f3n del m\u00e9todo y del contenido, o si se prefiere la de los fines y los medios. Seg\u00fan Rossanda: <i>\u201c\u00bfComo distinguir contenido de m\u00e9todo en una cuesti\u00f3n como el de la ruptura del grupo dirigente leninista? Vacca deduce que el descuerdo deb\u00eda tener una dimensi\u00f3n mayor y ve su origen en la confrontaci\u00f3n de posiciones durante los meses precedentes de aquel a\u00f1o dram\u00e1tico. En resumen la colisi\u00f3n del 6 octubre deber\u00eda ser le\u00edda como la culminaci\u00f3n de una diferenciaci\u00f3n de Gramsci y de gran parte del PCI respecto a la mayor\u00eda de Stalin y Bujarin sobre temas que si hab\u00edan ido produciendo en aquel a\u00f1o: el Frente \u00fanico, el caso Bordiga, y sobretodo el an\u00e1lisis de fase \u2013 es decir la tesis de la estabilizaci\u00f3n relativa que hab\u00eda sustituido a la tesis de la crisis general capitalista, que hab\u00eda sido sostenida al inicio la revoluci\u00f3n de octubre, unida a la opci\u00f3n estaliniana del \u201csocialismo en solo pa\u00eds\u201d<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote52sym\" name=\"sdfootnote52anc\">52<\/a><i>.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La estabilizaci\u00f3n relativa del capitalismo comportaba que la tarea principal pasaba a ser la construcci\u00f3n del socialismo en un solo pa\u00eds en ausencia de perspectivas revolucionarias que proviniesen de una crisis general del capitalismo. Gramsci que de ning\u00fan modo estaba de acuerdo con Trotsky o Bordiga en la cr\u00edtica de estos a la NEP o sobre el permanentismo, no aceptaba que los partidos comunistas debiesen mantenerse a la defensiva. Los Cuadernos de C\u00e1rcel de Gramsci atestiguan que Gramsci se opondr\u00e1 al viraje del VI Congreso de la IC y a la l\u00ednea err\u00e1tica que el PCI llev\u00f3 hasta el VII Congreso de la IC. Su propuesta de Asamblea Constituyente, su cr\u00edtica de la l\u00ednea de \u201cclase contra clase\u201d y de \u201csocialfascismo\u201d, su cr\u00edtica a la pol\u00edtica de ofensivas suicidas que s\u00f3lo consegu\u00edan desmantelar el trabajo organizativo previo ser\u00e1n constantes hasta su muerte. Lo atestigua tambi\u00e9n el informe que Athos Lisa envi\u00f3 al centro exterior del partido en 1933. Lisa explica en ese informe que Gramsci formul\u00f3 el planteamiento de la Constituyente en 1930 y atestigua que a\u00fan en 1932 continuaba defendiendo ese planteamiento que era directamente opuesto a la l\u00ednea de la IC y del PC d\u2019I, de aquellos a\u00f1os<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote53sym\" name=\"sdfootnote53anc\">53<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ci\u00f1\u00e9ndonos al tema de la relaci\u00f3n entre los partidos comunistas y su historia debemos detenernos en el modo en que fue conocida esta correspondencia entre Gramsci Togliatti en octubre de 1926. La primera carta de Gramsci fue publicada parcialmente por primera vez por Angelo Tasca, ya expulsado del PCI y en el exilio en el <i>Nuovo Avanti<\/i> de 8 de mayo de 1937. Casi un a\u00f1o m\u00e1s tarde, la public\u00f3 \u00edntegramente en \u201cProblemi della Rivoluzione Italiana\u201d n\u00ba. 47<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote54sym\" name=\"sdfootnote54anc\">54<\/a>. T\u00e9ngase en cuenta que por esas fechas Zinoviev i Kamenev ya han sido fusilados, Trosky en el exilio, recibir\u00e1 en 1941 la visita del asesino. Hemos visto el elogio hacia los tres contenido en la carta de Gramsci de 1926. El embarazo de la direcci\u00f3n del PCI no puede ser mayor ante la publicaci\u00f3n de la carta por parte de Tasca.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Manuilsky insinuar\u00e1 que el grupo dirigente del PCI post-bordiguiano, es decir Gramsci, Terracini, Togliatti, Grieco y los dem\u00e1s hab\u00edan mantenido vacilaciones trotskistas y bujarinistas. Lo que, en el contexto de 1937-1938 era mucho m\u00e1s que una simple cr\u00edtica. El brazo ejecutor de Manuilski ante la direcci\u00f3n del PCI ser\u00e1 Giuseppe Berti que fue mandado a Paris como inquisidor. Se lleg\u00f3 a considerar la posibilidad de desautorizar la carta de 1926 y por tanto a Gramsci con una declaraci\u00f3n p\u00fablica. Ello suced\u00eda en el momento de la commoci\u00f3n democr\u00e1tica y popular en Europa por la muerte de Gramsci. S\u00f3lo la visi\u00f3n pol\u00edtica y el innegable valor \u00e9tico de Togliatti impidieron que el PCI inmolase la figura de su fundador en el altar de los procesos estalinistas. Todo ello a cambio de mirar pragm\u00e1ticamente hacia otro lado y de tratar de ignorar oficialmente y durante a\u00f1os la existencia de la carta<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote55sym\" name=\"sdfootnote55anc\">55<\/a>. Ante este silenciamiento de la correspondencia de 1926, los amantes de las historias en blanco y negro, es decir, sin matices, hablar\u00e1n de manipulaci\u00f3n por parte de Togliatti. Otros, que nos sentimos negados para la reducci\u00f3n, la simplificaci\u00f3n y el maniqueismo preferimos tratar de capturar el matiz y la complejidad hist\u00f3rica de cada momento, sin necesidad de lanzar f\u00e1ciles excomuniones a favor del actual viento anti-toglattiano.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ignazio Silone volvi\u00f3 a publicar la carta en 1956, paralelamente a la celebraci\u00f3n del XX congreso del PCUS. La direcci\u00f3n del PCI, inicialmente, neg\u00f3 la veracidad de la misma; pero, Eugenio Reale volvi\u00f3 a publicarla en \u201cCorrespondencia Socialista\u201d, 1 de diciembre de 1957. En 1960-1961, Togliatti inici\u00f3 el proceso de edici\u00f3n del volumen <i>La formazione del gruppo dirigente del Partito Comunista Italiano<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote56sym\" name=\"sdfootnote56anc\">56<\/a>, en colaboraci\u00f3n con Giuseppe del Bo y de la fundaci\u00f3n Feltrinelli, usando el archivo de Angelo Tasca que la fundaci\u00f3n hab\u00eda comprado<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote57sym\" name=\"sdfootnote57anc\">57<\/a>. Es cierto que la publicaci\u00f3n por parte de Giuseppe Reale de parte de esa correspondencia fue un impulso decisivo para que Togliatti decidiera publicar aquella importante colecci\u00f3n de documentos. El m\u00e9todo de poner a disposici\u00f3n de un amplio p\u00fablico de lectores no una historia re-escrita de forma m\u00e1s a menos hagiogr\u00e1fica y reconstruida seg\u00fan los nuevos c\u00e1nones si no, directamente la documentaci\u00f3n, era una novedad importante. Una novedad que cabe colocar en la estela de la decisi\u00f3n del XX congreso del PCUS de editar de los \u00faltimos escritos de Lenin.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En ese contexto de impulso toglattiano a la publicaci\u00f3n de documentos hist\u00f3ricos del PCI, la carta de 14 de octubre de 1926 fue publicada en la antolog\u00eda <i>2000 pagine di Gramsci<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote58sym\" name=\"sdfootnote58anc\">58<\/a><i> <\/i>en 1964. El 18 de junio del mismo a\u00f1o la revista te\u00f3rica del PCI, <i>Rinascita<\/i> public\u00f3 la carta con una nota adjunta de Togliatti. Rossana Rossanda ha comentado recientemente: \u201cEn 1964, la reapertura de esta p\u00e1gina entre oscura y doliente, no impresion\u00f3 a los m\u00e1s j\u00f3venes, preocupados por los problemas que se les presentaban en aquel decisivo decenio, y los pocos viejos supervivientes prefirieron callar. El tema era delicado, se refer\u00eda no s\u00f3lo a las relaciones entre los dos grandes dirigentes si no tambi\u00e9n entre los comunistas italianos y los comunistas rusos. Retomar una memoria que presentaba esta relaci\u00f3n con una luz para nada apolog\u00e9tica, solo le parec\u00eda necesario a Togliatti. Ning\u00fan dirigente intervino en el debate\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote59sym\" name=\"sdfootnote59anc\">59<\/a>. El tema, segun Rossanda qued\u00f3 pues, en manos de los estudiosos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">El Togliatti que publica en 1964 un escrito de Bujarin en Rinascita, as\u00ed como los textos de \u201cEl gran debate\u201d ( Bujarin, Stalin, Kamenev, Zinoviev, Trotsky&#8230;)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote60sym\" name=\"sdfootnote60anc\">60<\/a>, parece querer preparar intelectualmente al partido para un replanteamiento de sus relaciones con el PCUS y con su propia historia. Y lo hace mediante la publicaci\u00f3n de documentos, rompiendo con la tradici\u00f3n de reescritura sucesiva de la historia. Es un Togliatti que se niega a asistir a una conferencia internacional de partidos comunistas convocada por el PCUS para condenar al PC de China, a pesar de los duros ataques que \u00e9ste le dirige personalmente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote61sym\" name=\"sdfootnote61anc\">61<\/a>. Un Togliatti que escribe su Memorial de Yalta poco antes de morir en esa ciudad en septiembre de 1964.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Pero ni Longo ni Berlinguer continuaran esta tarea de publicaci\u00f3n de documentos que Togliatti hab\u00eda proyectado y que seg\u00fan Rossanda ten\u00eda el siguiente sentido: \u201c Era en la maduraci\u00f3n de una critica al bloque comunista y al modo con el que la URSS lo gobernaba que Togliatti tend\u00eda a rehacer la historia de aquel camino atormentado\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote62sym\" name=\"sdfootnote62anc\">62<\/a><i>.<\/i> Longo y Berlinguer dejaron la cuesti\u00f3n en manos de los historiadores y de los especialistas, con un esp\u00edritu muy laico: dejando a los historiadores y fil\u00f3logos hacer su trabajo. Aunque el viejo estilo, como veremos, resurgiera en relaci\u00f3n a la carta de Rugero Grieco.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Conviene ahora retomar el problema de las relaciones entre Gramsci y Togliatti a raiz del debate epistolar de oto\u00f1o de 1926. Rossanda lo plantea del siguiente modo: \u201c Era un tema ardiente. \u00bf Hasta donde lleg\u00f3 la ruptura entre ambos? \u00bfInfluy\u00f3 sobre la suerte de Gramsci, determin\u00f3 su aislamiento del partido, hablaba de ello cuando se refiere de una condena que proven\u00eda de otro alto tribunal que no era el fascista? El PCI lo asisti\u00f3 siempre materialmente pero, \u00bf tambi\u00e9n en otros aspectos? Desaparecido Sraffa, el \u00fanico que pod\u00eda hablar sin censura con \u00e9l cuando estaba mortalmente enfermo y que despu\u00e9s de la guerra habr\u00eda hablado de ello con Togliatti, se podr\u00e1 saber poca cosa al respecto\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote63sym\" name=\"sdfootnote63anc\">63<\/a>. Debemos retener que la correspondencia de octubre-noviembre de 1926 s\u00f3lo se public\u00f3 completa en Rinascita el 24 de abril de 1970, con un comentario de Franco Ferri. Togliatti hab\u00eda muerto seis a\u00f1os antes.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En la c\u00e1rcel, Gramsci se obstin\u00f3 siempre en cortar cualquier contacto directo con el partido que pudiera implicar un agravamiento de su pena facilitando pruebas al enemigo en relaci\u00f3n al cargo que se le imputaba: ser el secretario general del partido. No era esa la actitud de Terraccini, quien mantuvo amplia correspondencia con el partido usando m\u00e9todos clandestinos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote64sym\" name=\"sdfootnote64anc\">64<\/a>. Ello no quiere decir que el contacto entre el prisionero y Togliatti se interrumpiera. No s\u00f3lo en el periodo de la c\u00e1rcel si no a partir de 7 de diciembre de 1933 continu\u00f3 en la cl\u00ednica Cusumano de Formia, o desde el 24 de agosto de 1935 en la cl\u00ednica romana Quisisana donde permaneci\u00f3 hasta su muerte el 27 de abril de 1937. Quien asegur\u00f3 este contacto, no exento de debates y desencuentros, fue la cu\u00f1ada Tania con el apoyo del amigo Piero Sraffa, que hac\u00edan de intermediarios entre ambos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Aurelio Lepre ha mostrado hasta qu\u00e9 punto se debe relativizar la frase de Fiori sobre la ruptura entre Gramsci y Togliatti. Todas las peticiones de Gramsci a su partido fueron transmitidas a Togliatti por ese conducto y las demandas de Togliatti llegaron a Gramsci tambi\u00e9n por ese camino<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote65sym\" name=\"sdfootnote65anc\">65<\/a>. Lepre muestra que la atenci\u00f3n del partido hacia las necesidades materiales del prisionero y su constante defensa del mismo no falt\u00f3 en ning\u00fan momento. Lo que no quita que no todo el PCI pensara como su secretario general ni que \u00e9ste tuviera las cosas f\u00e1ciles para defenderle en el contexto de la l\u00ednea sectaria decidida en el VI Congreso de la IC. Diversos testimonios de camaradas de c\u00e1rcel de Gramsci dan cuenta de las actitudes fraternales de algunos presos comunistas y de las francamente deleznables mantenidas por otros en esas duras circunstancias<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote66sym\" name=\"sdfootnote66anc\">66<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Togliatti defendi\u00f3 a Gramsci frente a los ataques sectarios y dio prioridad pol\u00edtica y cultural al rescate y posterior edici\u00f3n de los Cuadernos de C\u00e1rcel. En los a\u00f1os cincuenta los hizo editar en forma de recopilaciones de car\u00e1cter tem\u00e1tico. Estas ediciones fueron tambi\u00e9n terreno de lucha cultural contra Togliatti y el PCI. Se quiso inventar una estrategia editora manipuladora y censoria por parte de Togliatti. Baste el testimonio de Lucio Magri para contextualizar y mostrar las virtudes y l\u00edmites de esta operaci\u00f3n editorial<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote67sym\" name=\"sdfootnote67anc\">67<\/a>. Para Magri, la edici\u00f3n tem\u00e1tica de los Cuadernos formaba parte de la estrategia toglattiana de la v\u00eda italiana al socialismo. Magri no descubre en ella un intento de presentar un Gramsci mutilado y \u00fanicamente lamenta el retraso en la edici\u00f3n de los textos que hacen referencia al americanismo y al fordismo. Retraso que no permiti\u00f3 preparar a las nuevas generaciones para pensar la Italia del desarrollo capitalista y ello, fue un motivo de distanciamiento entre los j\u00f3venes del 68-69 italiano con respecto a Gramsci. Por otro lado, una comparaci\u00f3n filol\u00f3gica entre las ediciones tem\u00e1ticas de los cuadernos y la edici\u00f3n critica de 1975 a cargo de Valentino Gerratana deja poco espacio a la argumentaci\u00f3n de la tesis de un Togliatti censor de Gramsci. Con todas limitaciones y los equilibrios pol\u00edticos, condicionados por los a\u00f1os la lucha contra el fascismo, de la segunda guerra mundial y del periodo de la guerra fr\u00eda, Togliatti mostr\u00f3 una permanente fidelidad al camarada y amigo.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Aunque el hilo Gramsci-Togliatti no se rompiera, no deja de ser cierto que las relaciones de Gramsci con su partido no fueron f\u00e1ciles durante el periodo de c\u00e1rcel. Gramsci sospech\u00f3 siempre que no se hizo todo lo posible y necesario para evacuarle y evitar as\u00ed su detenci\u00f3n el 8 de noviembre de 1926. \u00bfPensaba en la responsabilidad personal de Togliatti? No parece probable puesto que sab\u00eda que \u00e9ste se encontraba en Mosc\u00fa: como hemos visto, hacia pocos d\u00edas que hab\u00eda intercambiado una dura correspondencia con \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Togliatti, desde Mosc\u00fa interpel\u00f3 a Ruggero Grieco y a Camilla Ravera sobre los motivos por los cuales Gramsci no hab\u00eda sido evacuado a tiempo. Aunque el asunto a\u00fan no ha sido establecido del todo, parece que el asunto puede resumirse en una mezcla de improvisaci\u00f3n de una direcci\u00f3n joven no avezada a\u00fan a las tareas clandestinas, de una sub-valoraci\u00f3n de lo que implicaba el fascismo, de las caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas de Grieco y del propio inter\u00e9s de Gramsci de no marchar de Italia mientras no se discutiera la carta de 14 de octubre en la reuni\u00f3n del CC que se celebr\u00f3 el Valpolvecera.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Cuando el juez instructor Enrico Macis, sardo, mostr\u00f3 a Gramsci las fotograf\u00edas de una carta escrita en Basilea por Ruggero Grieco con fecha de 10 de febrero de 1928 y enviada desde Mosc\u00fa, dici\u00e9ndole que algunos de sus amigos deseban que estuviera en la c\u00e1rcel por un elevado n\u00famero de a\u00f1os, las sospechas de que alguien en el partido deseaba apartarlo de la circulaci\u00f3n por un tiempo crecieron en Gramsci hasta llegar a ser torturantes. Gramsci se referir\u00e1 a esta carta y a las preocupaciones que le hab\u00eda causado en diversas cartas dirigidas a su mujer Giulia (30 de abril de 1928) o a su cu\u00f1ada Tania (5 de diciembre de 1932), cartas que era consciente que llegaban a Sraffa y, sucesivamente, a Togliatti. El tema tratado al que Canfora dedica la parte m\u00e1s amplia y sustanciosa de <i>La storia falsa<\/i> es el de la falsificaci\u00f3n de la carta de Grieco por parte de la OVRA<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote68sym\" name=\"sdfootnote68anc\">68<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Conocemos la carta de Grieco porque Paolo Spriano la encontr\u00f3 en el archivo central del Estado y la public\u00f3 en la revista te\u00f3rica del PCI <i>Rinascita<\/i> de 9 de agosto de 1968. Canfora critica en su libro el tratamiento que Spriano dio a esta carta tanto en su primera edici\u00f3n como en el tomo II de su Historia del Partido Comunista<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote69sym\" name=\"sdfootnote69anc\">69<\/a> o en su libro sobre Gramsci en la c\u00e1rcel y el partido<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote70sym\" name=\"sdfootnote70anc\">70<\/a>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Cuando a la altura de 1989 Achille Ochetto inici\u00f3 el camino de la disoluci\u00f3n del PCI y de la formaci\u00f3n del Partido de los Dem\u00f3cratas de Izquierda<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote71sym\" name=\"sdfootnote71anc\">71<\/a>, uno de los obst\u00e1culos principales para la realizaci\u00f3n del proyecto resid\u00eda en el inmenso patrimonio pol\u00edtico, cultural y moral de la historia de ese partido. La figura de Togliatti se transformaba en la diana de los ataques, ya no de la derecha y del fascismo como era habitual entre 1945 y 1989, si no de sus propios herederos pol\u00edticos. Apareci\u00f3 lo que Canfora llama la historiograf\u00eda del rechazo, inaugurada por el n\u00famero de 20 de agosto de 1990 del diario l\u2019Unit\u00e0 por un art\u00edculo de Biagio de Giovanni titulado: <i>\u00c9rase una vez Togliatti i el comunismo real<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote72sym\" name=\"sdfootnote72anc\">72<\/a><i>.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Entre 1945 y 1989, la cr\u00edtica a Togliatti se hab\u00eda cebado en el tema de sus relaciones con Gramsci. Las insinuaciones sobre la detenci\u00f3n de Gramsci, o sobre el supuesto abandono del PCI por Gramsci y sus supuestas dudas sobre su posible re-ingreso en el partido socialista fueron constantes. A partir de 1989 esta abundante literatura contaba ya con ex- comunistas o post- comunistas en procura de un lugar al sol. Como ejemplo paradigm\u00e1tico de esa literatura podemos citar el libro Massimo Caprara, <i>Gramsci e i suoi carcerieri<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote73sym\" name=\"sdfootnote73anc\">73<\/a><i>, <\/i>cuya portada no puede ser m\u00e1s elocuente sobre el contenido del libro: el preceptivo retrato de Gramsci est\u00e1 colocado bajo el retrato de los verdaderos carceleros de Gramsci seg\u00fan Caprara: Togliatti y Stalin.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Durante todos estos a\u00f1os Canfora ha tratado de historizar la figura de Togliatti, refutando con hechos los aspectos m\u00e1s evidentemente ideol\u00f3gicos de esta campa\u00f1a. Ya el mismo a\u00f1o 1989, Canfora public\u00f3 su libro <i>Togliatti e i dilemmi della pol\u00edtica<\/i> en el que aparec\u00eda el primer esbozo de su estudio sobre la carta de Grieco, en el ap\u00e9ndice titulado <i>Storia di una strana lettera<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote74sym\" name=\"sdfootnote74anc\">74<\/a>. La tesis principal era que la famosa carta hab\u00eda sido falsificada por la polic\u00eda pol\u00edtica fascista con el fin de tratar de aportar pruebas que demostrasen que Gramsci era el secretario del partido comunista. Subsidiariamente, Canfora criticaba el trabajo de Spriano que habiendo descubierto y publicado al carta en 1968, no habr\u00eda percibido esa falsificaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En <i>La Historia falsa<\/i>, Canfora retoma el tema y culmina su minucioso trabajo de reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica del acontecimiento y aporta nueva pruebas de esa falsificaci\u00f3n, Naturalmente, que la prueba decisiva de la misma ser\u00eda que se encontrase el original de la carta de Grieco. El \u00fanico material con el que trabajan tanto Canfora como sus cr\u00edticos son las fotograf\u00edas de la carta que en su d\u00eda mostr\u00f3 el juez instructor del proceso Enrico Macis a Antonio Gramsci. La sagacidad, la consistencia del trabajo de Canfora, a\u00fan habiendo suscitado cr\u00edticas, no ha encontrado nadie que lo rebatiese, como veremos m\u00e1s adelante. As\u00ed que las \u00fanicas cr\u00edticas consistentes a su trabajo se refieren a los motivos y no ponen en duda las pruebas materiales presentadas por Canfora. Har\u00e9 ahora un ligero y, seguramente incompleto resumen de la recepci\u00f3n italiana del libro de Canfora. Digamos que para los historiadores italianos el \u00fanico tema relevante del libro resulta ser la carta de Grieco a Gramsci.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La revista Studi storici, public\u00f3 en su n\u00ba 1 del a\u00f1o 2009 el texto le\u00eddo por Armando Petrucci en ocasi\u00f3n de la presentaci\u00f3n del libro de Luciano Canfora en la Fundaci\u00f3n Instituto Gramsci en Roma el 12 de enero de 2009<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote75sym\" name=\"sdfootnote75anc\">75<\/a>. La intervenci\u00f3n acaba con un breve an\u00e1lisis caligr\u00e1fico y grafol\u00f3gico de las cartas de Grieco de 10 de febrero que se a\u00f1ade al an\u00e1lisis filol\u00f3gico, lexical y del soporte f\u00edsico realizado por Canfora. La comparaci\u00f3n la hizo Petrucci con la letra de una carta dirigida por Grieco a Togliatti con fecha 30 de noviembre de 1926. La conclusi\u00f3n de Petrucci es que Canfora tiene raz\u00f3n al considerar que esas cartas est\u00e1n falsificadas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Por su parte Leonardo Alessandro en el n\u00ba siguiente de la misma revista, reconoce impl\u00edcitamente que el an\u00e1lisis filol\u00f3gico, estil\u00edstico y ortogr\u00e1fico de Canfora es correcto: la carta fue falsificada. Dejando de lado las pruebas de hecho, Alessandro se centra en la motivaci\u00f3n de la OVRA para realizar esa falsificaci\u00f3n: \u201cDe todo lo dicho parece evidente que la llegada de la carta de Grieco no tuvo efectos sobre la instrucci\u00f3n del proceso si no sobre la tratativa de intercambio. A esto se refer\u00eda evidentemente Macis manifestando a Gramsci el convencimiento de que la carta hab\u00eda agravado su condici\u00f3n y la insinuaci\u00f3n de que el partido ten\u00eda la intenci\u00f3n de dejarlo en la c\u00e1rcel. Por otra parte, que este era el motivo de irritaci\u00f3n de Gramsci est\u00e1 adem\u00e1s confirmado por las cartas de Tania a sus familiares. Otra prueba de ello es que las cartas fueron mostradas a Terraccini i a Gramsci y no a Scoccimarro, es decir a los dos dirigentes para los que estaba en curso un intento de liberaci\u00f3n. Si esto fuera cierto disminuir\u00eda el motivo de la falsificaci\u00f3n de las tres cartas sostenido por Canfora: manipuladas de ese modo, constitu\u00edan \u201cun man\u00e1 para quien quisiera agravar la posici\u00f3n procesal de los tres\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Para Alessandro la parte pol\u00edtica de las cartas que es la que Canfora muestra que fue falsificada para perjudicar a Gramsci no ser\u00eda la importante puesto que el problema no era el proceso que en marzo de 1928 ya estaba instruido. El problema para Alessandro era la parte de la carta que se refiere a los intentos de liberaci\u00f3n de Gramsci y que est\u00e1 al inicio de la carta: \u201c Estamos siempre cerca, incluso cuando tu has tenido razones para no sospecharlo (&#8230;) todo lo que se nos ha pedido para ti lo hemos hecho siempre\u201d. Para Alessandro este es la parte de la carta que habr\u00eda irritado a Gramsci puesto que era una imprudencia porque interfer\u00eda en las negociaciones. Para su liberaci\u00f3n. Creo que el razonamiento de Alessandro no demuestra en ning\u00fan caso que el trabajo de Canfora mostrando la falsificaci\u00f3n de las tres cartas sea incierto. Los razonamientos de Alessandro se refieren a la motivaci\u00f3n de la falsificaci\u00f3n mientras que el an\u00e1lisis de Canfora se refiere a las pruebas de hecho<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote76sym\" name=\"sdfootnote76anc\">76<\/a>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">La recepci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica con la obra de Canfora se produce en el art\u00edculo de Ginacarlo de Vivo <i>Gramsci,<\/i> <i>Sraffa e la \u201cfamigerata lettera\u201d di Grieco<\/i>, publicado en Pasato e Presente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote77sym\" name=\"sdfootnote77anc\">77<\/a>. De Vivo objeta que si en la carta original de Grieco ya hab\u00eda hechos graves y da\u00f1inos para Gramsci como afirma Canfora, no se explica qu\u00e9 motivo ten\u00eda la polic\u00eda para hacer el esfuerzo de a\u00f1adirle m\u00e1s elementos provocadores. De Vivo no reconoce en nada el trabajo de investigaci\u00f3n filol\u00f3gica realizado por Canfora y no parece comprender que a veces, las din\u00e1micas de los aparatos represivos de los estados pueden no estar coordinadas y que la falsificaci\u00f3n de las cartas se pudo producir como una iniciativa aut\u00f3noma que pretendiese ganar m\u00e9ritos aportando mayores elementos probatorios para la tesis del fiscal. Que ello no fuera utilizado al final en el proceso no excluye que las cartas fueran falsificadas. Aunque el proceso fue un proceso farsa dirigido directamente por Mussolini, en el cual lo que importaba menos eran la pruebas, ello no prueba que la polic\u00eda no tratase de elaborarlas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">De Vivo, conocedor directo de la obra y de la biograf\u00eda de Piero Sraffa dedica la segunda parte de su recensi\u00f3n a defender al amigo de Gramsci de la impresi\u00f3n que puede causar el intercambio de cartas que sostuvo con en 1937 con Tania en relaci\u00f3n a la famosa carta y el enfado de la misma. Sin embargo, De Vivo a pesar de estas reservas se muestra respetuoso con la tesis principal de Canfora y plantea que en tanto no aparezca la carta original de Grieco y se cuente s\u00f3lo con las fotograf\u00edas el tema continua abierto.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\">Efectivamente se ha aducido que, puesto que la carta le fue mostrada a Gramsci por el juez instructor cuando el expediente ya estaba cerrado, el motivo de la falsificaci\u00f3n no pod\u00eda ser agravar los cargos contra Gramsci. Sin embargo, no puede descartarse que la finalidad de la falsificaci\u00f3n de la carta fuera sencillamente el crear un clima de sospecha en la mente de Gramsci, con el fin de separarlo de su partido y de hacerle pensar que su partido no hac\u00eda nada por \u00e9l o, incluso estaba dispuesto a quitarlo de la circulaci\u00f3n por bastantes a\u00f1os, del mismo modo que el fiscal hab\u00eda dicho que hab\u00eda que conseguir que aquel cerebro no pensase durante diez a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\"><b>Sobre la inanidad de las historias oficiales.<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s all\u00e1 de estos debates, <i>La historia falsa<\/i> nos propone un motivo de reflexi\u00f3n. Canfora discute desde el mayor respeto el trabajo de Paolo Spriano que trat\u00f3 de investigar el asunto de la carta de Grieco, que hizo hallazgos importantes pero que vio su trabajo de historiador dificultado por dos motivos. El primero su \u201cresponsabilidad\u201d con la historia de la organizaci\u00f3n a la que pertenec\u00eda. Su propia autoconciencia le jug\u00f3 la mala pasada de confundir su objeto de estudio con su militancia. La intervenci\u00f3n de Luigi Longo a instancias de la viuda de Ruggero Grieco, fren\u00f3 y matiz\u00f3 la publicaci\u00f3n de sus trabajos. De ese modo un trabajo ingente como el de Spriano ha pasado a la historiograf\u00eda como un trabajo condicionado.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Retomando los temas de la Carta de Lenin al Congreso y de la carta de Grieco a Gramsci, Canfora nos ha mostrado dos casos paradigm\u00e1ticos en que la pr\u00e1ctica de la historia oficial y de los historiadores oficiales fracasan hist\u00f3ricamente, por as\u00ed decirlo. Tratar de encerrar la historia en una burbuja donde la direcci\u00f3n pol\u00edtica administra las verdades y publica en cada momento aquello que conviene seg\u00fan las contingencias del momento se ha revelado a la par de contrario a los principios defendidos, totalmente ineficaz. La ciencia hist\u00f3rica necesita de medios y de libertad para ejercer su funci\u00f3n que es simplemente la lucha permanente por acercarse a la verdad. La emancipaci\u00f3n de los seres humanos necesita de la m\u00e1xima libertad e igualdad en el ejercicio del derecho a la informaci\u00f3n, a la investigaci\u00f3n y al debate. Lo contrario adem\u00e1s de un crimen es un tremendo error hist\u00f3rico. Esa es, me parece, la principal lecci\u00f3n del libro de Canfora que el lector tiene entre sus manos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.2cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>Ideolog\u00edas de los estudios cl\u00e1sicos, <\/i>Madrid, Ediciones Akal, 1991.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>Una profesi\u00f3n peligrosa. La vida cotidiana de los fil\u00f3sofos griegos, <\/i>Barcelona, Ed. Anagrama, 2002.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>\u0002 V\u00e9anse sus libros, <i>Togliatti e i dilemmi della politica<\/i>, Roma-Bari, Ed. Laterza, 1989 o <i>La crisi de l\u2019Est e il PCI<\/i>, Bari, Edizioni Dedalo, 1991. Ambos son conjuntos de art\u00edculos publicados en diversos peri\u00f3dicos y uno de ellos <i>Eurocomunismo e socialdemocrazia <\/i>enviado a Rinascita antes del verano de 1976, con acuse de recibo del entonces director Alfredo Reichlin pero nunca publicado.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La cr\u00edtica de la ret\u00f3rica democr\u00e1tica, <\/i>Barcelona, Ed. Cr\u00edtica, 2002.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"page-break-before: always;\" align=\"JUSTIFY\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La democracia. Historia de una ideolog\u00eda,<\/i> Barcelona, Ed. Cr\u00edtica, 2004.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>Exportar la libertad El mito que ha fracasado.<\/i> Barcelona, Ariel 2007.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La natura del potere, <\/i>Bari, Laterza, 2009.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a>\u0002 AAVV, <i>Conversaciones con Luckacs<\/i>, Madrid, Alianza Editorial, 1971. Primera edici\u00f3n en alem\u00e1n, 1967.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La natura del potere, <\/i>Bari-Roma, Ed. Laterza, 2009.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La natura del potere<\/i>, ob.cit. p. 19.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La storia falsa, <\/i>Milano, Rizzoli, 2008.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a>\u0002 Que era un intento de aliarse con las tesis de Trotski al respecto, a cambio de que Trotsky se comprometiera a defender el asunto de Georgia en el Comit\u00e9 Central.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a>\u0002 Medida organizativa que ingenuamente cre\u00eda que servir\u00eda para evitar la escisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a>\u0002 Con el que se opon\u00eda a la incorporaci\u00f3n de las rep\u00fablicas nacionales como autonom\u00edas en la rep\u00fablica rusa y defend\u00eda una estructura de uni\u00f3n de republicas socialistas de car\u00e1cter federal, oponi\u00e9ndose al proyecto de Stalin.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a>\u0002 Escrito no destinado a la publicaci\u00f3n con nuevas reflexiones sobre la burocracia creciente.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a>\u0002 En la que defend\u00eda la importancia de las cooperativas en la creaci\u00f3n de una cultura socialista en el marco de la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a>\u0002 En la que defiende la validez de haber realizado la revoluci\u00f3n en Rusia a pesar de la ausencia de cultura suficiente para la construcci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a>\u0002 Conjunto de medidas con las que pretend\u00eda controlar y reducir la burocratizaci\u00f3n creciente.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a>\u0002 En el que vuelve sobre la lucha contra el burocratismo y sobre el papel de la Inspecci\u00f3n Obrera y Campesina en esa lucha.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a>\u0002 LENIN, Vladimir Ilich, <i>Obras completas<\/i>, Tomo 45, Mosc\u00fa, editorial Progreso, 1987.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a>\u0002 Muri\u00f3 en Paris, el pasado 16 de agosto de 2010.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a>\u0002 LEWIN, Moshe, <i>El \u00faltimo combate de Lenin, <\/i>Barcelona, Editorial Lumen, 1970. Primera edici\u00f3n en franc\u00e9s, Les \u00c9ditions de Minuit, 1967. Descatalogado en espa\u00f1ol, el texto permanece inaccesible al lector, si no fuera por Internet.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"page-break-before: always;\" align=\"JUSTIFY\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a>\u0002 FOTIEVA, Lidia, <i>De la vida de Lenin, <\/i>Mosc\u00fa, Ediciones en Lenguas Extranjeras, sin fecha, seguramente, mediados de los a\u00f1os 60 del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a>\u0002 Carr, E.H. <i>La revoluci\u00f3n rusa: de Lenin a Stalin, 1917-1929, <\/i>Madrid, Alianza Editorial, 1981. \u00daltima edici\u00f3n conocida: Altaya, 1998. Para el lector no especialista este libro es un resumen hecho por el propio autor de su amplia <i>Historia de la Rusia Sovi\u00e9tica<\/i> aporta los elementos esenciales para comprender el per\u00edodo y el clima hist\u00f3rico en que se desenvuelven los hechos reportados por Canfora. V\u00e9anse especialmente las pp. 85-113.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a>\u0002 Existe edici\u00f3n en espa\u00f1ol: <i>Historia del Partido Comunista (Bolchevique) de la URSS,<\/i> Compendio redactado por una comisi\u00f3n del Comit\u00e9 Central del PCUS de la URSS. Aprobado en 1938 por el Comit\u00e9 Central. Versi\u00f3n castellana de Ediciones en Lenguas Extrajeras, Mosc\u00fa 1939, Madrid, Emiliano Escolar editor, 1976.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote26anc\" name=\"sdfootnote26sym\">26<\/a>\u0002 El tema de la debilidad del concepto de \u201cculto a la personalidad\u201d para el an\u00e1lisis del fen\u00f3meno estaliniano exigir\u00eda un buen espacio para ser desarrollado. Aunque \u201cculto a la personalidad\u201d lo hubo, y en cantidades ingentes, el estalinismo no puede ser reducido a este aspecto.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote27anc\" name=\"sdfootnote27sym\">27<\/a>\u0002 V\u00e9ase el documento completo en: KHROUCHTCHEV, N., <i>Rapport d\u2019activit\u00e9 du Comit\u00e9 central du parti communiste de l\u2019Union Sovietique au XX<\/i><i>e<\/i><i> Congr\u00e8s du Parti, <\/i>Paris, Suplement a \u00c9tudes Sovietiques, n\u00ba 95 f\u00e9vrier, 1956, p. 86. Extractos de este informe inaugural en <i>Le choc du 20<\/i><i>\u00e8me<\/i><i> Congr\u00e8s du PCUS, Textes et documents, \u00e9dition r\u00e9alis\u00e9e et pr\u00e9sent\u00e9e pas Roger Martelli, <\/i>Paris, \u00c9ditions sociales, 1982, pp. 87-119.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote28anc\" name=\"sdfootnote28sym\">28<\/a>\u0002 Ob.cit. p. 84.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote29anc\" name=\"sdfootnote29sym\">29<\/a>\u0002 PANKRATOVA, Ana, <i>Intervenci\u00f3n en el XX congreso<\/i>, in <i>1956, <\/i><\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote30anc\" name=\"sdfootnote30sym\">30<\/a>\u0002 Ibid.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote31anc\" name=\"sdfootnote31sym\">31<\/a>\u0002, LEWIN, Moshe, <i>El \u00faltimo combate de Lenin, ob.cit., <\/i>p. 12.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote32anc\" name=\"sdfootnote32sym\">32<\/a>\u0002 V\u00e9ase LEWIN, Moshe, <i>Le si\u00e8cle sovietique,<\/i> ob. cit., p 342.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote33anc\" name=\"sdfootnote33sym\">33<\/a>\u0002 GRAMSCI, Antonio, <i>Quaderni del carcere, <\/i>Torino, Einaudi Editore, 1975, p. 872<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote34anc\" name=\"sdfootnote34sym\">34<\/a>\u0002 LENIN, Vladimir Ilich, <i>Obras completas<\/i>, Tomo 45, ob. cit. pp. 359-364.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote35anc\" name=\"sdfootnote35sym\">35<\/a>\u0002 Ob. cit. p. 362. Fotieva recoge el hecho la p\u00e1gina 182 de su libro: \u201c<i>El 4 de enero Vlad\u00edmir Ilich dict\u00f3 una nota suplementaria para la Carta al Congreso y comenz\u00f3 a dictar el art\u00edculo Sobre la cooperaci\u00f3n, termin\u00e1ndolo el 6 de enero\u201d.<\/i><\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote36anc\" name=\"sdfootnote36sym\">36<\/a>\u0002 Ob. cit., pp. 175-176.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote37anc\" name=\"sdfootnote37sym\">37<\/a>\u0002 Ob. cit. p. 177.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote38anc\" name=\"sdfootnote38sym\">38<\/a>\u0002 Nota 216 del tomo 45 de la OC de Lenin, ob.cit. pp. 608-609.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote39anc\" name=\"sdfootnote39sym\">39<\/a>\u0002 LABICA, Georges, <i>Le marxisme-leninisme, <\/i>Bruselas, Bruno Huisman, .<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote40anc\" name=\"sdfootnote40sym\">40<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano, <i>La storia falsa, <\/i>Milano, Ed. Rizzoli, 2009, p. 32.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote41anc\" name=\"sdfootnote41sym\">41<\/a>\u0002 DEUTSCHER, Isaac, <i>Les raices de la burocracia, <\/i>Barcelona, Cuadernos Anagrama, 1970.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote42anc\" name=\"sdfootnote42sym\">42<\/a>\u0002 PROCACCI, Giuliano, <i>El partido en la URSS, <\/i>Barcelona, Ediciones de Bolsillo\/ Editorial Laia, 1977.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote43anc\" name=\"sdfootnote43sym\">43<\/a>\u0002 BRINTON, Maurice, <i>Los bolcheviques y el control obrero, 1917-1921, El estado y la contrarrevoluci\u00f3n, <\/i>Paris, Ruedo Ib\u00e9rico, 1792. AAVV, <i>Des soviets au communisme bureaucratique, <\/i>Paris, Archives Gallimard\/Julliard, 1980.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote44anc\" name=\"sdfootnote44sym\">44<\/a>\u0002 MIRAS, Joaquin, TAFALLA, Joan, <i>Rosa, Vladimir y la democracia, <\/i><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/ca?id=76\">https:\/\/espai-marx.net\/ca?id=76<\/a><\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote45anc\" name=\"sdfootnote45sym\">45<\/a>\u0002 Gramsci, Antonio, <i>Antolog\u00eda<\/i>, selecci\u00f3n y notas de Manuel Sacrist\u00e1n, M\u00e9xico D.F., Editorial Siglo XXI, 1970, p. 206.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote46anc\" name=\"sdfootnote46sym\">46<\/a>\u0002 Gramsci, Antonio, loc. cit.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote47anc\" name=\"sdfootnote47sym\">47<\/a>\u0002 Citado por Fiori, Giuseppe, <i>Gramsci, Togliatti. Stalin,<\/i> Roma-Bari, Sagittari Laterza, 1991, p. 8.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote48anc\" name=\"sdfootnote48sym\">48<\/a>\u0002 Fiori, Giuseppe, <i>Gramsci, Togliatti. Stalin, <\/i>loc. cit.<i> <\/i><\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote49anc\" name=\"sdfootnote49sym\">49<\/a>\u0002 Fiori, Giuseppe, <i>Gramsci, Togliatti. Stalin, <\/i>ob.cit, p.<i> <\/i>9.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote50anc\" name=\"sdfootnote50sym\">50<\/a>\u0002 AMENDOLA, Giorgio, <i>Storia del Partito comunista Italiano 1921-1943,<\/i> Roma, Editori Riuniti, 1978, p. 181.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"page-break-before: always;\" align=\"JUSTIFY\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote51anc\" name=\"sdfootnote51sym\">51<\/a>\u0002 Fiori, Giuseppe, <i>Gramsci, Togliatti. Stalin, <\/i>loc. cit.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote52anc\" name=\"sdfootnote52sym\">52<\/a>\u0002 ROSSANDA, loc. cit.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote53anc\" name=\"sdfootnote53sym\">53<\/a>\u0002 LISA, Athos,<i> Discusi\u00f3n pol\u00edtica con Gramsci, en la c\u00e1rcel, <\/i>en Gramsci, Antonio, Escritos pol\u00edticos ( 1917-1933), Buenos Aires, Cuadernos de Pasado y Presente, n\u00ba 54, 1977, pp. 376-386.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote54anc\" name=\"sdfootnote54sym\">54<\/a>\u0002 TASCA, Angelo, TOGLIATTI, Palmiro, <i>Per Gramsci<\/i>, Presentaci\u00f3n y edici\u00f3n a cargo de Chiara Daniele, Milano, Fondazione Giangiacomo Feltrinelli, 2007, pp. 12-38.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote55anc\" name=\"sdfootnote55sym\">55<\/a>\u0002 Un resumen de todo ello en SPRIANO, Paolo, <i>Gramsci in carcere e il partito, <\/i>Roma, Editori Riuniti, settembre 1977, pp. 97- 123.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote56anc\" name=\"sdfootnote56sym\">56<\/a>\u0002 TOGLIATTI, Palmiro, <i>La formazione del gruppo dirigente del Partito Comunista Italiano<\/i>, Roma Editori Riuniti, 1962. Existe una edici\u00f3n de 1984 con prefacio de Paolo Spriano.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote57anc\" name=\"sdfootnote57sym\">57<\/a>\u0002 Chiara Daniele, in TASCA, Angelo, TOGLIATTI, Palmiro, <i>Per Gramsci<\/i>, pp. 9-12.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote58anc\" name=\"sdfootnote58sym\">58<\/a>\u0002 Gramsci, Antonio, <i>2000 pagine di&#8230;<\/i> Milano, Il Saggiatore Ed., 1964<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote59anc\" name=\"sdfootnote59sym\">59<\/a>\u0002 ROSSANDA, Rosana, <i>Gramsci e Togliatti, il dissenso del\u201926,<\/i> La rivista del Manifesto, n\u00ba 1 dicembre 1999. Rossanda hace en este art\u00edculo la recensi\u00f3n de un libro de Chiara Chiarante y de Giuseppe Vacca sobre la relaciones entre Togliatti y Gramsci en 1926, Torino, Einaudi, 1999.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote60anc\" name=\"sdfootnote60sym\">60<\/a>\u0002 Existe edici\u00f3n espa\u00f1ola en Editorial Siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote61anc\" name=\"sdfootnote61sym\">61<\/a>\u0002 TOGLIATTI, Palmiro\/ MAO-TSE-TUNG, <i>Una controversia sobre el movimiento comunista internacional<\/i>, Barcelona, Icaria editorial, 1978. El paso del tiempo permite por encima de la moda mao\u00edsta de hace cuarenta a\u00f1os re-valorar las ricos posiciones de Togliatti. El lector interesado podr\u00e1 encontrar en este libro el memorial de Yalta de Togliatti.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote62anc\" name=\"sdfootnote62sym\">62<\/a>\u0002 Loc.cit.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote63anc\" name=\"sdfootnote63sym\">63<\/a>\u0002 ROSSANDA, loc. cit.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote64anc\" name=\"sdfootnote64sym\">64<\/a>\u0002 Alessandro, Leonardo P<i>. I dirigenti comunisti davanti al Tribunale Speciale<\/i>, Studi Storici, rivista trimestrale de l\u2019 Istituto Gramsci, Anno 50, n\u00ba 2 Aprile-Giugno 2009, pp.481-553.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote65anc\" name=\"sdfootnote65sym\">65<\/a>\u0002 LEPRE, Aurelio, <i>Il prigionero vita di Antonio Gramsci.<\/i> Roma-Bari, Editori Laterza, 1998. V\u00e9ase particularmente el cap\u00edtulo V. <i>Gramsci tra Togliatti e Giulia: l\u2019intreccio dei sentimenti e delle raggioni politiche<\/i>, pp. 153-193.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote66anc\" name=\"sdfootnote66sym\">66<\/a>\u0002 AAVV, <i>Gramsci vivo nelle testimonianze dei suoi contemporanei<\/i>, a cura de Mimma Paulesu Quercioli, prefazione di Giuseppe Fiori, Milano, Feltrinelli Editore, 1977. Tambi\u00e9n Fiori, Giuseppe, <i>Vida de Antonio Gramsci, <\/i>Barcelona, ediciones Pen\u00ednsula, 1976. Traducci\u00f3n de Jordi sol\u00e9 Tura, Primera edici\u00f3n en espa\u00f1ol, 1986. Primer edici\u00f3n en italiano, Bari, Editori Laterza, 1966. Del mismo autor, <i>Gramsci,Togliatti, Stalin, <\/i>Roma-Bari, Saggittari Laterza, 1991.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote67anc\" name=\"sdfootnote67sym\">67<\/a>\u0002 MAGRI, Lucio, <i>El sastre de Ulm, El comunsimo del siglo XX. Hechos y reflexiones.<\/i> Barcelona, El Viejo Topo, 2009.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\">\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote68anc\" name=\"sdfootnote68sym\">68<\/a>\u0002 Organizzazione per la Vigilanza e la Repressione dell&#8217;Antifascismo, polic\u00eda pol\u00edtica del r\u00e9gimen fascista italiano creada en 1927.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote69anc\" name=\"sdfootnote69sym\">69<\/a>\u0002 SPRIANO, Paolo, <i>Storia del Partito comunista italiano. Gli anni della clandestinit\u00e0, Torino, Einaudi, <\/i>1978,<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote70anc\" name=\"sdfootnote70sym\">70<\/a>\u0002 SPRIANO, Paolo, <i>Gramsci in carcere e il partito, <\/i>Roma, Editori Riuniti, 1977.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote71anc\" name=\"sdfootnote71sym\">71<\/a>\u0002 El XX congreso de PCI, celebrado en Rimini entre el 31 de enero y el 3 de febrero de 1991, tom\u00f3 la determinaci\u00f3n de crear el PDS.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote72anc\" name=\"sdfootnote72sym\">72<\/a>\u0002 La cr\u00edtica de Canfora a esta historiograf\u00eda del rechazo en <i>La crisi de l\u2019Est e il PCI<\/i>, Bari, Edizioni Dedalo, 1990, pp. 97 \u2013103.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote73anc\" name=\"sdfootnote73sym\">73<\/a>\u0002 CAPRARA, Massimo, <i>Gramsci e i suoi carcerieri con un saggio di Yaroslav Leontiev, <\/i>Milano, edizioni Ares, 2001.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote74anc\" name=\"sdfootnote74sym\">74<\/a>\u0002 CANFORA, Luciano,<i> Togliatti e i dilemmi della politica<\/i>, ob.cit. pp. 127-165.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote75anc\" name=\"sdfootnote75sym\">75<\/a>\u0002 PETRUCCI, Armando, <i>Note critiche. La storia falsa,<\/i> Studi Storici, rivista trimestrale de l\u2019Istituto Gramsci, Anno 50, n\u00ba 1 Gennaio-Marzo 2009.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote76anc\" name=\"sdfootnote76sym\">76<\/a>\u0002 Alessandro, Leonardo P., <i>I dirigenti comunisti davanti al Tribunale Speciale,<\/i> Studi Storici, rivista trimestrale de l\u2019Istituto Gramsci, Anno 50, n\u00ba 2 Aprile-Giugno 2009, pp.481-553.<\/p>\n<p style=\"page-break-before: always;\" align=\"LEFT\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote77anc\" name=\"sdfootnote77sym\">77<\/a>\u0002 DE VIVO, Giancarlo, <i>Gramsci,<\/i> <i>Sraffa e la \u201cfamigerata lettera\u201d di Grieco<\/i>, publicado en<i> <\/i>la revista Pasato e Presente n\u00ba 77 maggio-agosto 2009.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\" style=\"margin-left: 0cm; text-indent: 0cm; margin-top: 1.15cm; border: none; padding: 0cm;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p style='margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>La lecci\u00f3n de Canfora consiste en aplicar sin concesiones los instrumentos de su oficio de historiador. Un oficio cuyo fundamento b\u00e1sico es la cr\u00edtica. Cr\u00edtica de las fuentes, cr\u00edtica de los textos, cr\u00edtica de los archivos, cr\u00edtica de los fondos documentales. No pierde de vista el hecho de que el archivo, el fondo documental, ha sido constituido por alguien (una persona, una instituci\u00f3n&#8230;) con una finalidad concreta. Los silencios del archivo no suelen ser inocentes.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2124,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[1084,1142,921],"class_list":["post-2123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-siglo-xx","tag-la-historia-falsa-y-otros-escritos-de-luciano-canfora","tag-la-storia-falsa","tag-presentaciones"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2123\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}