{"id":2198,"date":"2013-04-10T00:00:00","date_gmt":"2013-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2198"},"modified":"2020-02-19T17:31:56","modified_gmt":"2020-02-19T16:31:56","slug":"cuanto-vale-la-vida-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2198","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1nto vale la vida humana?"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"CENTER\"><i>Publicado en La Calle del Medio<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00bfCu\u00e1nto vale una vida humana? Una forma de calcularlo es la que utilizaron los abogados de la multinacional Union Carbide para fijar las indemnizaciones a las v\u00edctimas del desastre de Bhopal en 1984. Si la renta per capita de la India es (lo era en ese entonces) de 250 d\u00f3lares mientras que la de los EEUU supera los 15.000, podemos concluir que el valor medio de una \u201cvida india\u201d es de 8.300 d\u00f3lares mientras que el de una \u201cvida estadounidense\u201d asciende a 500.000. Las casas de seguro utilizan habitualmente este tipo de evaluaciones para aumentar sus m\u00e1rgenes de beneficios. Otra posibilidad, que juzgamos m\u00e1s b\u00e1rbara, es la de esos sistemas \u201cprimitivos\u201d de equivalentes que llamamos \u201cvenganza\u201d. La forma m\u00e1s extrema es el Tali\u00f3n (\u201cojo por ojo, diente por diente\u201d), aunque hay otras m\u00e1s benignas en distintos pueblos de la tierra que permiten cambiar una vida humana por cuatro ovejas o la p\u00e9rdida de un miembro por un pedazo de tierra o una mujer en edad f\u00e9rtil.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En definitiva, cuando calculamos el valor de la vida humana solemos recurrir a \u201cexpresiones dinerarias\u201d; es decir, a formas contables exteriores mediante las cuales tratamos de asir una cantidad inconmensurable: dinero, ganado, mercanc\u00edas. Pero, \u00bfcu\u00e1l es el valor del dinero, el ganado y las mercanc\u00edas? Como sabemos, David Ricardo y Adam Smith fueron los primeros en formular en el molde de una ley una relaci\u00f3n que todos los pueblos aceptaban intuitivamente en sus trueques y mercadeos: la que asocia el \u201cvalor\u201d de un objeto a una determinada combinaci\u00f3n de Tiempo y Trabajo. Luego, Karl Marx afin\u00f3 esta formulaci\u00f3n sustituyendo \u201ctrabajo\u201d por \u201cfuerza de trabajo\u201d e identificando el valor de una mercanc\u00eda con \u201cel tiempo socialmente necesario para su producci\u00f3n\u201d. A partir de ah\u00ed Marx dedujo una forma objetiva y parad\u00f3jica de explotaci\u00f3n, independiente de los latigazos y los capataces, escondida en una cifra positiva y apetecible: el salario. Marx nunca olvid\u00f3 la condici\u00f3n previa (\u201cla fuente de toda riqueza es la naturaleza y no el trabajo\u201d, corrigi\u00f3 a sus compa\u00f1eros en el Programa de Gotha), pero digamos que elev\u00f3 a categor\u00eda \u201ccient\u00edfica\u201d una cenestesia subjetiva elemental: la de que un objeto vale tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s tiempo y esfuerzo hemos dedicado a elaborarlo o fabricarlo.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El problema estriba en saber cu\u00e1nto vale la mercanc\u00eda llamada \u201cfuerza de trabajo\u201d; es decir, la vida humana trasladada al objeto. Para eso, Marx aplic\u00f3 la l\u00f3gica valor\/trabajo y demostr\u00f3 que si una mercanc\u00eda vale tanto como el trabajo socialmente necesario invertido en su producci\u00f3n, la \u201cvida humana\u201d vale tanto como el conjunto de las mercanc\u00edas indispensables para su (re)producci\u00f3n: pan, calzado, un lecho, todo lo necesario, en fin, para renovar las energ\u00edas f\u00edsicas del trabajador, de manera que est\u00e9 en condiciones, todas las ma\u00f1anas, para emprender una nueva jornada laboral. El hecho de que el capitalismo (no Marx) calcule de esta manera el valor de la vida humana plantea un doble dilema, uno \u00e9tico y otro l\u00f3gico. El \u00e9tico parece evidente, pues este \u201cc\u00e1lculo\u201d (el de las mercanc\u00edas b\u00e1sicas que permiten la reproducci\u00f3n de una vida desnuda) trata al ser humano como si fuera una mercanc\u00eda m\u00e1s. Pero ilumina tambi\u00e9n una paradoja, en la medida en que esa mercanc\u00eda se diferencia de las otras mercanc\u00edas en que es la \u00fanica cuyo valor se define estrictamente en el mercado. En efecto, mientras que el valor -digamos- de una mesa o de un carro procede de la \u201cfuerza de trabajo\u201d humana invertida en su producci\u00f3n (que es una \u201cfuerza\u201d exterior a\u00f1adida a los procesos productivos), el valor de esa \u201cfuerza\u201d se fija en relaci\u00f3n con las mercanc\u00edas que ella misma ha producido.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero esta paradoja responde de alg\u00fan modo a la pregunta fundamental: \u00bfno tiene el ser humano ning\u00fan valor propio, ning\u00fan valor aut\u00f3nomo? El capitalismo le reconocer\u00e1 uno: precisamente su capacidad para \u201cvalorizar\u201d, a trav\u00e9s de la combinaci\u00f3n tiempo\/trabajo, la materia muerta o, lo que es lo mismo, para producir riqueza capitalista. La \u201cfuerza de trabajo\u201d es una mercanc\u00eda peculiar que, lejos de consumirse con el uso, a\u00f1ade valor a las mercanc\u00edas que produce. El resultado, lo sabemos, es que esta potencia m\u00e1gica del ser humano para dar valor se traduce, en condiciones de explotaci\u00f3n de clase, en una desvalorizaci\u00f3n radical del ser humano. Cuanto m\u00e1s valoriza lo que toca, m\u00e1s se desvaloriza \u00e9l mismo y al final, precisamente porque es la fuente de todo valor, es la \u00fanica mercanc\u00eda que no vale nada. O s\u00f3lo 8.300 d\u00f3lares, como en el caso de los trabajadores indios asesinados por la Union Carbide.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En todo caso, creo que debemos renunciar a demostrar el valor aut\u00f3nomo de la vida humana. Si el ser humano vale algo debe de ser sin duda, al igual que en el caso de los objetos que produce, por algo que se le ha hecho a \u00e9l. Los propios cristianos aceptan esta l\u00f3gica como principio ontol\u00f3gico al identificar el car\u00e1cter \u201csagrado\u201d de la vida humana con un \u201ctrabajo\u201d de Dios: un trabajo liviano, es cierto, completado en pocos d\u00edas, pero que convierte la vida humana en un \u201cproducto divino\u201d. \u00bfY los ateos? Para los que no creemos ni en Dios ni en los c\u00e1lculos capitalistas, \u00bfel ser humano no vale nada? El resultado de una sucesi\u00f3n de azares, de una acumulaci\u00f3n de contingencias geol\u00f3gicas y qu\u00edmicas, \u00bfpodr\u00e1 ser destruido sin remordimientos ni pesar una vez se revele econ\u00f3micamente no rentable su existencia?<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">No, el ser humano tiene un valor inmenso y lo tiene, en efecto, porque es el resultado de un trabajo. Pero de un trabajo realizado fuera y antes del mercado; de un trabajo que han hecho siempre o casi siempre las mujeres: los cuidados. El cuerpo humano no es sagrado sino fr\u00e1gil y su fragilidad lo convierte en un objeto -lo contrario de una mercanc\u00eda- cuya supervivencia depende de la atenci\u00f3n ajena. Si no se puede matar sin horror a un ser humano, si su existencia es irreemplazable no es porque el ser humano tenga la capacidad de valorizar la materia muerta sino porque ha sido valorizado, despertado a la vida, por otro ser humano que casi siempre es una \u201cmujer\u201d: ha sido alimentado, limpiado, peinado, curado, acariciado, protegido por otras manos, en un trabajo entre cuerpos del que se desprende ese valor incalculable, inasible, sin equivalente, sobre el que se levantan la \u00e9tica y el Derecho.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">No cuidamos, en fin, los cuerpos humanos porque tengan valor sino que, al contrario, adquieren valor en la medida en que los cuidamos y los tocamos y los miramos; en la medida, en definitiva, en que los trabajamos. Por eso quiz\u00e1s hay m\u00e1s maltratadores masculinos que femeninos y por eso quiz\u00e1s hay tantas mujeres prisioneras de sus verdugos: porque es casi imposible no querer a aqu\u00e9l al que has lavado los calcetines y preparado la comida, aunque te maltrate, y es casi imposible querer, y casi imposible no maltratar, a quien has mirado poco, tocado mal y cuidado nunca. Es esto lo que une, en una intersecci\u00f3n de parad\u00f3jico desprecio, al capitalismo y al patriarcado: pues el capitalismo desvaloriza al trabajador que valoriza todas las mercanc\u00edas y el patriarcado desvaloriza a la trabajadora que valoriza todos los cuerpos. Por eso, si es que queremos conservar la riqueza y la dignidad humanas (cuya fuente es una combinaci\u00f3n de Trabajo y Tiempo) debemos librar una lucha doble y simult\u00e1nea a favor de la independencia econ\u00f3mica y de la dependencia rec\u00edproca. \u00bfCu\u00e1nto vale un ser humano? El tiempo que hemos trabajado en \u00e9l. A eso los cursis lo llaman \u201camor\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>El ser humano tiene un valor inmenso y lo tiene, en efecto, porque es el resultado de un trabajo. Pero de un trabajo realizado fuera y antes del mercado; de un trabajo que han hecho siempre o casi siempre las mujeres: los cuidados. 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