{"id":22,"date":"2006-12-10T00:00:00","date_gmt":"2006-12-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=22"},"modified":"2020-02-28T03:36:24","modified_gmt":"2020-02-28T02:36:24","slug":"crisis-mundial-escenarios-una-cienaga-a-la-medida-del-imperio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=22","title":{"rendered":"Crisis mundial, escenarios: Una ci\u00e9naga a la medida del Imperio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:jorgebeinstein@yahoo.com\/t1\">jorgebeinstein@yahoo.com<\/a><\/p>\n<p>Se acumulan las malas noticias para el Imperio. La econom\u00eda norteamericana no despega, aumentan los desequilibrios fiscal y comercial. En cuanto a la guerra la situaci\u00f3n es a\u00fan peor, Irak se ha convertido en un infierno para las tropas de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el 2003 dos oleadas sucesivas de manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica global terminaron por estrellarse contra la realidad. La primera lleg\u00f3 a su punto m\u00e1s alto en mayo de ese a\u00f1o cuando Bush anunciaba la victoria completa en Irak y el fin de las grandes operaciones militares. Los medios de comunicaci\u00f3n pronosticaban que esa triunfo armado ser\u00eda pronto seguido por otros (Siria, Ir\u00e1n&#8230;) lo que otorgar\u00eda a Estados Unidos un poder pol\u00edtico mundial aplastante. Que le permitir\u00eda obtener significativas ventajas en el plano econ\u00f3mico, reactivando su aparato productivo e imponiendo condiciones irresistibles a la periferia y las otras potencias centrales. Cuando est\u00e1 ilusi\u00f3n se esfum\u00f3 pocos meses despu\u00e9s al ritmo del avance de la resistencia iraqu\u00ed, fue r\u00e1pidamente remplazada por otra. Aunque la guerra no anda demasiado bien, dec\u00eda la desinformaci\u00f3n masiva, la econom\u00eda ha empezado a recuperarse y ello ayudar\u00e1 a Estados Unidos para obtener por medios comerciales lo que tarda en conseguir por la v\u00eda militar, reforzando de paso a esta \u00faltima. Pero durante los primeros meses de 2004 la segunda mentira tuvo la misma suerte que la primera.<\/p>\n<p><strong>La guerra en auxilio de la econom\u00eda <\/strong><\/p>\n<p>La ilusi\u00f3n militarista se apoyaba en un mito, el de la hegemon\u00eda militar absoluta de Estados Unidos, y en una ense\u00f1anza econ\u00f3mica obsoleta, la del keynesianismo blindado.<\/p>\n<p>En el primer caso se trataba de un reduccionismo tecnol\u00f3gico ignorante de otras componentes esenciales de dicha hegemon\u00eda, como el estado psicol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n colonizada, la existencia o no de grupos sociales colaboracionistas importantes, de rivalidades internas (\u00e9tnicas, religiosas, regionales) que podr\u00edan ser eventualmente exacerbadas por el ocupante para as\u00ed dominar sobre una sociedad dividida (como ocurri\u00f3 en el caso yugoslavo). Tambi\u00e9n cuenta la capacidad imperial para remodelar de manera colonial a la econom\u00eda conquistada y para desactivar o aislar los focos de resistencia. Tener armamento superior no alcanza, m\u00e1s a\u00fan cuando las tropas ocupantes carecen del esp\u00edritu de combate necesario para enfrentar a una resistencia extendida y heroica, muy enraizada en la poblaci\u00f3n. Tampoco esa demostraci\u00f3n de poder\u00edo militar fue capaz de arrastrar al resto de Occidente, el quiebre de la OTAN se\u00f1alaba que el Imperio estaba perdiendo el liderazgo indiscutible del centro del mundo.<\/p>\n<p>Las tropas de ocupaci\u00f3n se enfrentaron a lo que suele denominarse &#8216;crisis de percepci\u00f3n&#8217;: lo que promet\u00eda ser una poblaci\u00f3n atrasada, temerosa y f\u00e1cil de corromper (como lo ense\u00f1an las historietas del viejo colonialismo europeo) emergi\u00f3 en poco tiempo como un complejo laberinto social urbano, indescifrable, moderno, expresando odio creciente al ocupante, t\u00e9cnicamente apto para enfrentar una guerra prolongada. El empantanamiento militar fue la primera consecuencia de ese hecho. Los escenarios futuros son muy negros para los conquistadores, la guerra no puede ser ganada y la perspectiva de una retirada humillante es cada d\u00eda m\u00e1s probable.<\/p>\n<p>El segundo error de evaluaci\u00f3n fue con respecto a las consecuencias econ\u00f3micas de la aventura b\u00e9lica. Sesudos periodistas nos indicaban que la expansi\u00f3n de los gastos militares producir\u00eda en Estados Unidos un gran efecto multiplicador positivo sobre el empleo y los negocios en general. Se trataba de una visi\u00f3n anacr\u00f3nica, la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas ha anulado casi por completo a ese posible efecto, el keynesianismo militar es historia vieja. Peor a\u00fan la concentraci\u00f3n de gastos en la industria b\u00e9lica con cada vez m\u00e1s elevada productividad laboral, automatizaci\u00f3n y robotizaci\u00f3n.suele tener un efecto multiplicador opuesto al esperado, liquidando empleos y empresas obsoletas. Adem\u00e1s esos gastos incrementan el d\u00e9ficit fiscal que ya llega a los 500 mil millones de d\u00f3lares, haciendo subir la deuda p\u00fablica y m\u00e1s adelante las tasas de inter\u00e9s perjudicando al consumo y la inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la guerras de Irak y Afganist\u00e1n no trajeron r\u00e1pidas victorias sino empantanamientos, no trajeron reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica durable sino m\u00e1s desajustes fiscales y comerciales.<\/p>\n<p><strong>La econom\u00eda en auxilio de la guerra <\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed se pas\u00f3 de una intoxicaci\u00f3n a otra. En los \u00faltimos meses de 2003, aplacadas las fantas\u00edas pol\u00edticas y econ\u00f3micas en torno de la guerra, irrumpieron de nuevo sesudos periodistas m\u00e1s algunos gur\u00fas neoliberales sobrevivientes de los a\u00f1os 90 para explicar al planeta que aunque la &#8216;guerra contra el terrorismo&#8217; no andaba del todo bien milagrosamente la econom\u00eda norteamericana se estaba recuperando velozmente luego del desinfle de la burbuja financiera y la entrada en recesi\u00f3n. El tercer trimestre de 2003 aparec\u00eda con un incremento del PBI nominal superior al 8 % y m\u00e1s del 4 % en el cuarto trimestre. Pero en los primeros meses de 2004 aparecieron serias dudas sobre la consistencia de dichos datos. Hacia marzo de este a\u00f1o Jan Hatzlus, el economista jefe de Goldman Sachs, uno de los principales bancos de inversi\u00f3n del mundo, se\u00f1al\u00f3 que las cifras oficiales de crecimiento del PBI norteamericano estaban infladas. Tomando como ejemplo el cuatro trimestre de 2003, la administraci\u00f3n Bush inform\u00f3 un aumento del 4,1 % incompatibles seg\u00fan \u00e9l con un crecimiento de la producci\u00f3n industrial de solo 1,4 % difundido por la Reserva Federal. Para Hatzlus el aumento real del PBI no podr\u00eda haber sido superior al 2,2 %. Tambien puso en duda los datos oficiales sobre crecimiento del consumo (1).<\/p>\n<p>De todos modos la manipulaci\u00f3n estad\u00edstica oficial no puede ocultar la expansi\u00f3n vertiginosa de la deuda p\u00fablica y de los d\u00e9ficits fiscal y del comercio exterior, la declinaci\u00f3n del d\u00f3lar, la persistencia de altos niveles de desocupaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n precaria y finalmente la emergencia de una gigantesca burbuja especulativa, burs\u00e1til e inmobiliaria, que explica la imagen de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ahora sabemos que la guerra imperial fracas\u00f3, pero tambi\u00e9n fracas\u00f3 la pol\u00edtica econ\u00f3mica basada en la baja de las tasas de inter\u00e9s, en reducciones tributarios a los grandes grupos empresarios y en gastos militares. Esa combinaci\u00f3n no provoc\u00f3 la expansi\u00f3n productiva s\u00f3lida prometida por Bush sino endeudamiento, d\u00e9ficits y especulaci\u00f3n financiera.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: ni prosperidad durable ni victorias imperiales. El futuro m\u00e1s probable oscila entre dos escenarios negros: uno basado en la interacci\u00f3n explosiva de una retirada humillante de Irak y graves reveses econ\u00f3micos (ca\u00edda libre del d\u00f3lar y\/o suba recesiva de las tasa de inter\u00e9s y\/o derrumbe de la Bolsa y de los valores inmobiliarios&#8230;) y un segundo escenario menos traum\u00e1tico que suele ser calificado como de &#8216;decadencia honorable&#8217;, con retirada negociada de Irak y Afganist\u00e1n, cesi\u00f3n de \u00e1reas de influencia a la Uni\u00f3n Europea, crecimiento econ\u00f3mico bajo (a la japonesa), alta desocupaci\u00f3n, etc. M\u00e1s all\u00e1 de qui\u00e9n ocupe la Casa Blanca aunque las apariencias asocian a Bush con el primer escenario y a Kerry con el segundo.<\/p>\n<p><strong>Clinton, Bush, Kerry <\/strong><\/p>\n<p>Esa asociaci\u00f3n se apoya en viejos esquemas perimidos. En realidad los procesos de financierizaci\u00f3n y militarizaci\u00f3n que se impusieron en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han remodelado a la sociedad norteamericana, inclu\u00edda su dirigencia pol\u00edtica. Son procesos interrelacionados engendrados por una crisis de sobreproducci\u00f3n cr\u00f3nica que afecta desde los a\u00f1os 70 al capitalismo global y cuyo centro es l\u00f3gicamente su primera potencia, los Estados Unidos, ahora completamente dominado por redes parasitarias y mafiosas. La concentraci\u00f3n de ingresos que acompa\u00f1\u00f3 al fen\u00f3meno se aceler\u00f3 bajo el gobierno de Clinton. Por ejemplo en 1991 la relaci\u00f3n entre la remuneraci\u00f3n media de los asalariados y la de los cuadros superiores de las empresas era de 1 a 113, la misma pas\u00f3 a ser de 1 a 149 en 1999, adem\u00e1s al final de la era Clinton los salarios medios eran un 10 % inferiores a los de fines de los a\u00f1os 60 pese a que la productividad hab\u00eda aumentado un 50 % (2). El proceso di\u00f3 un nuevo salto con Bush que realiz\u00f3 enormes transferencias de ingresos a la \u00e9lite econ\u00f3mica a trav\u00e9s de excenciones fiscales y gastos militares.<\/p>\n<p>La primera hiper burbuja financiera naci\u00f3 y muri\u00f3 en la segunda parte de la era Clinton. Bush intento reanimar la econom\u00eda a trav\u00e9s de una segunda hiper burbuja, todav\u00eda en desarrollo pero sin mucha vida por delante.<\/p>\n<p>La primera guerra de Irak se desat\u00f3 bajo la presidencia de Bush padre, sigui\u00f3 luego un largo per\u00edodo de bombardeos en la \u00e9poca de Clinton y culmin\u00f3 con la invasi\u00f3n bajo Bush hijo. Fue durante la presidencia de Clinton que se desarroll\u00f3 la escalada de agresiones contra Yugoslavia hasta llegar a la guerra de Kosovo. El militarismo imperial se expandi\u00f3 bajo gobiernos rep\u00fablicanos y dem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Las mafias que combinan negocios financieros, militares, abiertamente ilegales (drogas, mega estafas,etc.) son hoy el corazon del sistema de poder en Estados Unidos. No constituyen una accidente nefasto y corregible sino el resultado de una profunda decadencia, irreversible en el marco del capitalismo en cuyo seno no existe ning\u00fan contrapoder regenerador.<\/p>\n<p>Respecto a temas centrales de la sociedad norteamericana como el de la financierizaci\u00f3n, la concentraci\u00f3n de ingresos o los negocios militares, solo existen tenues matices entre Bush y Kerry.<\/p>\n<p><strong>Un Imperio sin reemplazante<\/strong><\/p>\n<p>Comienza a generalizarse la idea de que Estados Unidos ha ingresado en su etapa de decadencia y que la misma es irreversible. Un neoliberal cl\u00e1sico de los a\u00f1os 90 como Jeffrey Sachs sostiene ese punto de vista (3). Lo novedoso de la situaci\u00f3n es que no aparece reemplazante a la visa. La declinaci\u00f3n inglesa abri\u00f3 el espacio para la emergencia de los Estados Unidos como primera fuerza del capitalismo y de la bipolaridad sovi\u00e9tico-norteamericana como sistema de control pol\u00edtico global, que se expresaba como disputa entre ambos super-poderes. Incluso desde el inicio de la crisis de sopreproducci\u00f3n larga a comienzos de los 70 aparec\u00edan lo que podr\u00edamos calificar como esperanzas de reemplazo de hegemon\u00eda o de renovaci\u00f3n burguesa que luego demostraron ser falsas. Los milagros japoneses acabaron a fines de los a\u00f1os 80 con una enorme burbuja financiera que al desinflarse sumergi\u00f3 a ese pa\u00eds en un estancamiento que se prolonga hasta la actualidad y que muy probablemente continuar\u00e1 a lo largo de la presente d\u00e9cada. La irrupci\u00f3n de los tigres y dragones de Asia del Este, espacio hipercapitalista que partiendo de las cuatro fieras cl\u00e1sicas (Sudcorea, Taiwan, Hong Kong brit\u00e1nica y Singapur) se extendi\u00f3 a casi toda la regi\u00f3n, concluy\u00f3 en medio de un colapso especulativo en 1997 y al igual que en el caso japon\u00e9s su extrema dependencia de Estados Unidos no permite pronosticar ning\u00fan renacimiento en el futuro previsible.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Europea, en torno al eje franco-alem\u00e1n parec\u00eda emerger victoriosa hacia mediados de los a\u00f1os 90 escapando as\u00ed a lo que se insinuaba a comienzos de esa d\u00e9cada como un destino similar al japon\u00e9s. Si embargo esa prosperidad se apoyaba en factores externos ef\u00edmeros. Por un lado la expansi\u00f3n (especulativa-consumista) de los Estados Unidos agotaba hacia el 2000 (donde los europeos colocaron cuantiosos excedentes de capitales). Luego la euforia neoliberal que incluy\u00f3 a los asi\u00e1ticos del este ya mencionados, los latinoamericanos y otras v\u00edctimas de la ola neoliberal. Esa ola tempranamente empez\u00f3 a declinar, la crisis mexicana del 94-95 fue un primer anticipo seguido despu\u00e9s por otros desastres. Ya nada queda de las ilusiones burguesas sobre los paradigmas mexicano, brasile\u00f1o o argentino. En fin, es evidente que los europeos occidentales obtuvieron enormes ventajas temporales del derrumbe de la URSS y sus aliados este-europeos. Tal vez el caso mas evidente sea el de Alemania Federal que anex\u00f3 y saque\u00f3 a la otra Alemania provocando en el seno del pa\u00eds saqueador un significativo efecto-riqueza que apuntal\u00f3 su mercado interno mientras penetraba en los otros mercados del Este ampliando su espacio de negocios. No olvidemos que Alemania Federal es el motor de la Uni\u00f3n Europea&#8230; . Pero todas esas muletas han perdido la eficacia inicial y ahora la nueva Europa de los 25 est\u00e1 m\u00e1s pr\u00f3xima de la imagen del gigante enfermo plagado de d\u00e9ficits fiscales y con bajo crecimiento (y alta desocupaci\u00f3n) que la del \u00e1rea capitalista desarrollada estable y pr\u00f3spera que hasta hace poco pintaban sus tecn\u00f3cratas. Por supuesto, la fantas\u00eda med\u00ed\u00e1tica acerca de la mutaci\u00f3n capitalista de los ex pa\u00edses socialistas del Este se perdi\u00f3 en el olvido. Hoy constituyen sociedades decadentes colonizadas. La mayor de ellas, Rusia, controlada por redes mafiosas, Yugoslavia descuartizada y hundida en la miseria. Otras como Bulgaria o Polonia participando como lacayos del Imperio en la conquista de Irak&#8230; pero todas ellas con elevada desocupaci\u00f3n y marginalidad, la degradaci\u00f3n de sus infraestructuras, etc.<\/p>\n<p>Concluyo este recorrido haciendo una r\u00e1pida referencia a China que no tiene el volumen suficiente como para operar como una mega factor de equilibrio de la econom\u00eda mundial. Adem\u00e1s buena parte de su expansi\u00f3n reciente es tributaria del mercado mundial, en especial del norteamericano donde coloca una parte sustancial de sus exportaciones y excedentes financieros, a lo que se agregan los graves desequilibrios internos de todo tipo generados por su modelo de crecimiento (&#8216;socialismo de mercado&#8217;). Es sensato suponer que un r\u00e1pido agravamiento de la crisis mundial acentuar\u00e1 de manera dram\u00e1tica dichos desequilibrios.<\/p>\n<p>En suma, en la orilla de la ci\u00e9naga en la que se va hundiendo el Imperio no existe ning\u00fan equipo de auxilio en condiciones de operar eficazmente. Porque la superpotencia es demasiado grande y porque su degradaci\u00f3n es causa y efecto de la decadencia general de la civilizaci\u00f3n burguesa. En la ci\u00e9naga se va hundiendo todos.<\/p>\n<p><strong>Centro y Periferia <\/strong><\/p>\n<p>El militarismo imperial y la degeneraci\u00f3n financiera tienen una larga historia com\u00fan y es muy probable que su ca\u00edda forme parte de una misma tragedia. La tentativa de control militar de la periferia aparec\u00eda como una sucesi\u00f3n de operaciones f\u00e1ciles dada la abrumadora supremac\u00eda del armamento norteamericano, pero ten\u00eda en su retaguardia a una econom\u00eda declinante y a una poblaci\u00f3n moralmente degradada. Por otra parte la periferia actual no es la de los siglos XVIII y XIX, ha constituido estados nacionales, clases sociales modernas, sufri\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas m\u00faltiples frustraciones en sus procesos de descolonizaci\u00f3n, de revoluciones nacionalistas y socialistas, en sus proyectos de industrializaci\u00f3n, pero presenta identidades culturales contradictorias en plena expansi\u00f3n que no pueden ser manipuladas tan f\u00e1cilmente como lo supone la elite norteamericana. En ese sentido el caso iraqu\u00ed es ejemplar; la euforia aparatista de los jefes del Imperio choc\u00f3 con la dura realidad.<\/p>\n<p>La periferia se encuentra ahora sumergida en los comienzos de lo que muy probablemente ser\u00e1 una era de decadencia de la dominaci\u00f3n occidental, es decir del centro del mundo capitalista. Esta situaci\u00f3n tiene ciertas similitudes con la existente a comienzos del siglo XX cuando alrededor de 1914-1918 estall\u00f3 la primera gran crisis del capitalismo financierizado. Entonces se abri\u00f3 en la periferia un largo y complejo per\u00edodo hist\u00f3rico de revoluciones y contrarrevoluciones, de tentativas socialistas y de revoluciones y reformas burguesas de signo nacionalista. La arremetida neoliberal de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas pretend\u00eda disciplinar para siempre al mundo subdesarrollado, privatizando-desnacionalizando sus principales estructuras, someti\u00e9ndolo a un saqueo descomunal. Aunque ese auge (al igual que el auge fascista de los a\u00f1os 20 y 30 del siglo pasado) escond\u00eda la podredumbre civilizacional de los conquistadores. El Imperio empieza a hundirse en la ci\u00e9naga constru\u00edda por su propio sistema de poder, la sobreacumulaci\u00f3n de capitales, de habilidad especulativa, de maquinaria militar y de soberbia conforman un salvavidas de plomo al que se aferran cada vez m\u00e1s. En consecuencia la periferia vuelve a ponerse en movimiento, desde Irak hasta Bolivia, desde la resistencia armada al ocupante en Bagdad o en las monta\u00f1as de Afganistan hasta las movilizaciones de los Sin Tierra de Brasil o de los piqueteros argentinos.<\/p>\n<p><strong>Escenarios <\/strong><\/p>\n<p>A partir de los dos escenarios para el corto y mediano plazo centrados en Los Estados Unidos a que hice referencia anteriormente (decadencia gradual o ca\u00edda veloz) es posble dise\u00f1ar esbozos de escenarios a m\u00e1s largo plazo del capitalismo global y a\u00fan &#8216;mas all\u00e1&#8217; del mismo, con un horizonte que no exceder\u00eda los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os. Lo que sigue es el borrador de algunos escenarios probables que por supuesto no agotan el campo de alternativas. Desde ya, el posible escenario de prolongaci\u00f3n de la euforia neoliberal de los a\u00f1os 90, que todav\u00eda pod\u00eda ser considerado hasta hace poco, aunque sea asign\u00e1ndole una probabilidad peque\u00f1a, no puede ser m\u00e1s aceptado en el universo de los futuros posibles. El optimismo neoliberal ha quedado definitivamente en el pasado.<\/p>\n<p>Primer escenario: horizonte militarizado.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil pero no imposible imaginar nuevas bravuconadas militares de Estados Unidos luego de su previsible fracaso en Irak. El m\u00e1s que probable efecto-domin\u00f3 que traer\u00e1 dicho acontecimiento no solo en Medio Oriente sino tambi\u00e9n en Asia central y oriental, en el conjunto del mundo isl\u00e1mico (franja que se extiende desde la costa occidental de \u00c1frica hasta el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico) y en otras regiones de la periferia; podr\u00eda empujar a los norteamericanos a diversas operaciones desesperadas de control. Algunas de ellas con apoyo europeo (total o parcial) y otras en disputa directa o indirecta con sus primos-hermanos occidentales. Juegan a favor de dicha hip\u00f3tesis varios factores, entre ellos: el enorme peso del complejo militar-industrial estadounidense, la agravaci\u00f3n de la crisis mundial (de sobreproducci\u00f3n) y en consecuencia la pelea interimperialista por mercados y abastecimientos de insumos b\u00e1sicos, situaciones regionales o nacionales ca\u00f3ticas en la periferia impulsadas por la crisis global que pueden incitar al Imperio a la realizaci\u00f3n de aventuras con aparente bajo riesgo, etc. Juega en contra principalmente la &#8216;lecci\u00f3n-iraqu\u00ed&#8217; que podr\u00eda dejar pol\u00edticamente muy deteriorados a los halcones norteamericanos deviniendo una suerte de factor de disuasi\u00f3n muy efectivo para el conjunto de las grandes potencias capitalistas. De todos modos el futuro del militarismo no se decide solo en Occidente. Rusia, por ejemplo, gobernada por un r\u00e9gimen autoritario y altamente corrupto, poseedor de un dispositivo militar considerable, podr\u00eda valerse del mismo para resolver problemas internos y de su periferia pr\u00f3xima, alentado por probables vac\u00edos geopol\u00edticos dejados por los occidentales. Una irrupci\u00f3n b\u00e9lica rusa podr\u00eda incentivar reacciones militaristas en Occidente&#8230;<\/p>\n<p>Segundo escenario: multilateralismo decadente controlado.<\/p>\n<p>No incompatible con el primer escenario, aunque tal vez incluyendo solo algunas aventuras coloniales aisladas o de poco impacto global. Ser\u00eda el resultado del repliegue estrat\u00e9gico norteamericano (pol\u00edtico-militar y econ\u00f3mico) causado por una acentuaci\u00f3n grave de su crisis. Sin superpotencia emergente de reemplazo. Donde el estancamiento econ\u00f3mico se generalizar\u00eda principalmente en Estados Unidos, la Uni\u00f3n Euroipea y Jap\u00f3n. Con altos niveles de desocupaci\u00f3n en el actual centro del mundo. Pero la situaciones ca\u00f3ticas ser\u00edan limitadas gracias a la intervenci\u00f3n occidental declinante pero lo suficientemente efectiva en el horizonte temporal arriba establecido. Tambi\u00e9n ser\u00edan controladas numerosos intentos postcapitalistas perif\u00e9ricos entre otras cosas porque el capitalismo devino en el siglo XX un verdadera civilizaci\u00f3n planetaria y en consecuencia las burgues\u00edas centrales decadentes podr\u00edan establecer alianzas con (o conducir a) una amplia veriedad de sistemas burgueses perif\u00e9ricos poseedores de fuertes instrumentos de reproducci\u00f3n. En suma, el barco mundial del capitalismo se hundir\u00eda m\u00e1s o menos armoniosamente arrastrando a su suerte a la mayor parte de la humanidad. El fracaso sovi\u00e9tico operar\u00eda durante un plazo muy extendido como un potente disuasivo ideol\u00f3gico de futuras tentativas socialistas. Adem\u00e1s el peso de la decadencia restar\u00eda vigor a las rivalidades interimperialistas.<\/p>\n<p>Tercer escenario: multipolaridad decadente ca\u00f3tica.<\/p>\n<p>La crisis de sobreproducci\u00f3n dar\u00eda saltos cualitativos de gran envergadura que implicar\u00edan implosiones de enorme peso global. Por ejemplo la de los Estados Unidos, y tambi\u00e9n de otros pa\u00edses centrales y perif\u00e9ricos de talla significativa. Se presentar\u00edan varios polos capitalistas con fuertes disputas entre ellos (inclu\u00eddos enfrentamientos militares directos e indirectos). Controles centrales claramente insuficientes. Rebeliones y autonomizaciones perif\u00e9ricas prolongadas.<\/p>\n<p>Cuatro escenario (estrechamente asociado al primero): emergencia postcapitalista b\u00e1rbara.<\/p>\n<p>Del caos capitalista global o de su decadencia controlada surgir\u00eda una superpotencia militar o varias que establecer\u00edan sistemas de dominaci\u00f3n internos-externos de tipo autoritario ideol\u00f3gicamente emparentados con el fascismo y con los delirios militaristas de algunos gur\u00fas actuales de los halcones norteamericanos (del tipo de Robert Kaplan). Imperios esclavistas o tributarios emerger\u00edan de los restos de las grandes implosiones o derrumbes del mundo burgu\u00e9s. Los complejos militares- industriales ser\u00edan a la vez componentes esenciales del c\u00e1ncer parasitario que corroe hoy al capitalismo global (resultado de la din\u00e1mica de su crisis) y n\u00facleos de recomposici\u00f3n b\u00e1rbara del mundo. En ese caso Hitler no ser\u00eda una pieza de museo sino una anticipaci\u00f3n del futuro.<\/p>\n<p>Quinto escenario: recomposici\u00f3n humanista.<\/p>\n<p>Desde la periferia, desde sus rebeliones exitosas, facilitadas por la decadencia del capitalismo como sistema mundial, emerger\u00edan experiencias postcapitalistas fundadas en la igualdad social, el pluralismo de formas democr\u00e1ticas de desarrollo. Es decir un socialismo de origen perif\u00e9rico que se ir\u00eda imponiendo con espacio multiforme, de amplio espectro cultural, de recomposici\u00f3n superadora de la civilizaci\u00f3n burguesa. En ese caso la Revoluci\u00f3n Rusa y el comunismo en general no ser\u00edan &#8216;el pasado de una ilusi\u00f3n&#8217; como lo anticiparon apresuradamente algunos intelectuales de Occidente en los a\u00f1os 90 (4), sino un primer paso, conjunto de ensayos perif\u00e9ricos impregnado de cultura burguesa (occidental), sucedido por otro en el siglo XXI que, recogiendo las lecciones del pasado, sobre todo la gran experiencia de lucha y participaci\u00f3n democr\u00e1tica a lo largo del siglo XX de millones de habitantes del mundo subdesarrollado, avanzar\u00eda por el camino de la superaci\u00f3n de las sociedades de opresi\u00f3n imponiendo su sello al planeta inclu\u00eddos los actuales pa\u00edses imperialistas. La humanidad esclavizada de la periferia, gigantesca masa proletaria global, ser\u00eda el lugar hist\u00f3rico de la abolici\u00f3n del capitalismo, vanguardia de una nueva era de libertad.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>(1) Raul Pozo, &#8216;M\u00e1s sombras sobre el crecimiento de EE.UU&#8217;, AmericaEconomica 28 de marzo de 2004, http:\/\/www.americaeconomica.com.<\/p>\n<p>(2) Alexander Cockburn, &#8216;Clintontime: Was It Really a Golden Age?&#8217;, CounterPunch, November 14 \/ 23, 2003, <a href=\"http:\/\/www.counterpunch.org\/\">http:\/\/www.counterpunch.org<\/a>.<\/p>\n<p>(3) Jeffrey Sachs, La decadencia norteamericana, La Naci\u00f3n, Buenos Aires, 11 de abril de 2004, p\u00e1gina 17.<\/p>\n<p>(4) Fran\u00e7ois Furet, &#8216;Le Pass\u00e9 d&#8217;une illusion&#8217;, \u00e9d. Robert Laffont &amp; Calmann-L\u00e9vy, Paris, 1995,<\/p>\n<p>(*) Jorge Beinstein Profesor Titular de la Universidad de Buenos Aires, Director de la revista &#8216;Enfoques Alternativos&#8217; (Argentina).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>Se acumulan las malas noticias para el Imperio. La econom\u00eda norteamericana no despega, aumentan los desequilibrios fiscal y comercial. En cuanto a la guerra la situaci\u00f3n es a\u00fan peor, Irak se ha convertido en un infierno para las tropas de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el 2003 dos oleadas sucesivas de manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica global terminaron por estrellarse contra la realidad. La primera lleg\u00f3 a su punto m\u00e1s alto en mayo de ese a\u00f1o cuando Bush anunciaba la victoria completa en Irak y el fin de las grandes operaciones militares. Los medios de comunicaci\u00f3n pronosticaban que esa triunfo armado ser\u00eda pronto seguido por otros (Siria, Ir\u00e1n&#8230;) lo que otorgar\u00eda a Estados Unidos un poder pol\u00edtico mundial aplastante. Que le permitir\u00eda obtener significativas ventajas en el plano econ\u00f3mico, reactivando su aparato productivo e imponiendo condiciones irresistibles a la periferia y las otras potencias centrales. Cuando est\u00e1 ilusi\u00f3n se esfum\u00f3 pocos meses despu\u00e9s al ritmo del avance de la resistencia iraqu\u00ed, fue r\u00e1pidamente remplazada por otra. Aunque la guerra no anda demasiado bien, dec\u00eda la desinformaci\u00f3n masiva, la econom\u00eda ha empezado a recuperarse y ello ayudar\u00e1 a Estados Unidos para obtener por medios comerciales lo que tarda en conseguir por la v\u00eda militar, reforzando de paso a esta \u00faltima. Pero durante los primeros meses de 2004 la segunda mentira tuvo la misma suerte que la primera.<\/p>\n<p>La guerra en auxilio de la econom\u00eda<\/p>\n<p>La ilusi\u00f3n militarista se apoyaba en un mito, el de la hegemon\u00eda militar absoluta de Estados Unidos, y en una ense\u00f1anza econ\u00f3mica obsoleta, la del keynesianismo blindado.<\/p>\n<p>En el primer caso se trataba de un reduccionismo tecnol\u00f3gico ignorante de otras componentes esenciales de dicha hegemon\u00eda, como el estado psicol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n colonizada, la existencia o no de grupos sociales colaboracionistas importantes, de rivalidades internas (\u00e9tnicas, religiosas, regionales) que podr\u00edan ser eventualmente exacerbadas por el ocupante para as\u00ed dominar sobre una sociedad dividida (como ocurri\u00f3 en el caso yugoslavo). Tambi\u00e9n cuenta la capacidad imperial para remodelar de manera colonial a la econom\u00eda conquistada y para desactivar o aislar los focos de resistencia. Tener armamento superior no alcanza, m\u00e1s a\u00fan cuando las tropas ocupantes carecen del esp\u00edritu de combate necesario para enfrentar a una resistencia extendida y heroica, muy enraizada en la poblaci\u00f3n. Tampoco esa demostraci\u00f3n de poder\u00edo militar fue capaz de arrastrar al resto de Occidente, el quiebre de la OTAN se\u00f1alaba que el Imperio estaba perdiendo el liderazgo indiscutible del centro del mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-22","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jorge-beinstein"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}