{"id":223,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=223"},"modified":"2020-02-12T12:22:46","modified_gmt":"2020-02-12T11:22:46","slug":"la-velocidad-del-sueno-i-botas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=223","title":{"rendered":"La velocidad del sue\u00f1o (I): Botas"},"content":{"rendered":"<p>No corre la madrugada en las monta\u00f1as del sureste mexicano. Como si no tuviera prisa, se regodea en todos y cada uno de los rincones, como amante paciente y dedicada. La niebla le va de la mano, con su largo vestido de nube, y consigue asfixiar la luz m\u00e1s empecinada, le tiende cerco, la rodea de su n\u00edvea pared, la encierra en un aro difuso. Desde la mitad del cielo, la luna se bate en retirada. Una voluta de humo se confunde con la neblina, despacio, con la misma lentitud con la que la nube arropa, bajo el amplio vuelo de su nagua, las champas dispersas. Todos duermen. Todos menos la sombra. Todos sue\u00f1an. Sobre todo la sombra. Apenas extiende la mano y atrapa una pregunta.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la velocidad del sue\u00f1o?<\/p>\n<p>No lo s\u00e9. Tal vez es&#8230; Pero no, no lo s\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>En realidad, ac\u00e1, lo que se sabe, se sabe en colectivo,<\/p>\n<p>Sabemos, por ejemplo, que estamos en guerra. Y no me refiero s\u00f3lo a la guerra propiamente zapatista, que no acaba de satisfacer las ansias de sangre de algunos medios de comunicaci\u00f3n y de algunos intelectuales &#8216;de izquierda&#8217;, tan afectos como son, los unos a las cantidades de muertos, heridos y desaparecidos, los otros a traducir muertes en errores &#8216;por no hacer lo que yo les dec\u00eda&#8217;.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo, tambi\u00e9n hablo de \u00e9sta a la que nosotros llamamos &#8216;IV Guerra Mundial&#8217;, que se libra por el neoliberalismo y contra la humanidad. La que transcurre en todos los frentes y en todas partes, incluyendo las monta\u00f1as del Sureste Mexicano. Lo mismo en Palestina que en Irak, en Chechenia o en los Balcanes, en Sud\u00e1n o en Afganist\u00e1n, con ej\u00e9rcitos m\u00e1s o menos regulares. La que, de la mano de \u00e9stas, el f\u00fcndamentalismo de uno y otro bando lleva a todos los rincones del planeta. La que, asumiendo formas no militares, cobra v\u00edctimas en Am\u00e9rica Latina, en la Europa Social, en Asia, en \u00c1frica, en Ocean\u00eda, en el Lejano Oriente, con bombas financieras que hacen volar en pedazos Estados Nacionales enteros y organismos internacionales.<\/p>\n<p>Esta guerra que, seg\u00fan nosotros (insisto: tendencialmente). pretende destruir\/despoblar territorios, reconstruir\/reordenar las geograf\u00edas locales, regionales y nacionales, y crear, a sangre y fuego, una nueva cartograf\u00eda mundial. \u00c9sta que, en el camino, va dejando su firma de identidad: la muerte.<\/p>\n<p>Tal vez la pregunta &#8216;\u00bfCu\u00e1l es la velocidad del sue\u00f1o?&#8217; deber\u00eda ser acompa\u00f1ada de la pregunta &#8216;\u00bfCu\u00e1l es la velocidad de la pesadilla?&#8217;<\/p>\n<p>Todav\u00eda unas semanas antes de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 en Espa\u00f1a, un periodista-analista pol\u00edtico mexicano (de \u00e9sos a los que les dan un dulce y se sueltan cantando loas ridiculas) alababa la visi\u00f3n &#8216;de Estado&#8217; de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar.<\/p>\n<p>El analista dec\u00eda que, al acompa\u00f1ar a Estados Unidos y a la Gran Breta\u00f1a en la guerra contra Irak, Aznar hab\u00eda conseguido un campo promisorio para la expansi\u00f3n de la econom\u00eda hispana, y que el \u00fanico costo que ten\u00eda que pagar era el repudio de una &#8216;peque\u00f1a&#8217; parte de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola, &#8216;los radicales que nunca faltan, incluso en una sociedad tan boyante como la espa\u00f1ola, dijo el &#8216;analista&#8217;. Y m\u00e1s, se\u00f1al\u00f3 que entonces a los espa\u00f1oles s\u00f3lo les tocaba esperar sentados a que el negocio de la reconstrucci\u00f3n de Irak se echara a andar, y entonces s\u00ed, a recibir carretadas de dinero. En suma, un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>La realidad no tard\u00f3 en pasar a cobrar la verdadera factura de &#8216;la visi\u00f3n de Estado&#8217; de Aznar. Esa ma\u00f1ana del 11 de marzo, se cumpl\u00eda aquello de que Irak no est\u00e1 en Irak, quiero decir no s\u00f3lo en Irak, sino en todo el mundo. En fin, la estaci\u00f3n de Atocha como sin\u00f3nimo de pesadilla.<\/p>\n<p>Pero antes de la pesadilla estaba el sue\u00f1o, pero el sue\u00f1o neoliberal. Con holgada anterioridad a los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 en territorio norteamericano, la guerra contra Irak se hab\u00eda puesto en marcha.<\/p>\n<p>Para ir a ese inicio nada como una foto&#8230;<\/p>\n<p>Suelo llano, rojizo. Se adivina duro. Tal vez arcilla o algo parecido. Una bota. Sola, sin su par. Abandonada. Sin pie que la calce. Algunos escombros esparcidos. De hecho, la bota parece un escombro m\u00e1s. Es todo lo que hay en la imagen, as\u00ed que es el pie de foto el que aclara que se trata de Irak. \u00bfFecha? 2004, septiembre.<\/p>\n<p>No se alcanza a discernir si es la bota de alguien que muri\u00f3, que la abandon\u00f3 en la huida, o que se trata, simple y llanamente, de una bota botada. Tampoco se sabe si es la bota de un soldado norteamericano o brit\u00e1nico, o de un combatiente de la resistencia, de un civil iraqu\u00ed o de otro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de la falta de m\u00e1s informaci\u00f3n, la imagen da una idea de lo que es el Irak de la &#8216;post guerra&#8217; de Bush: violencia, muerte, destrucci\u00f3n, desolaci\u00f3n, confusi\u00f3n, caos.<\/p>\n<p>Todo un programa neoliberal. Si el falaz argumento de que la guerra contra Irak era una guerra &#8216;contra el terrorismo&#8217; se ha venido abajo, las verdaderas razones emergen ahora, m\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s de que, ayudada por los tanques de guerra norteamericanos, fuera derribada la estatua de Hussein y un euf\u00f3rico Bush se erigiera otra a s\u00ed mismo declarando el fin de la guerra. (Probablemente la resistencia iraqu\u00ed no escuch\u00f3 el mensaje de Bush: el n\u00famero de soldados norteamericanos y brit\u00e1nicos muertos y heridos no ha hecho sino aumentar desde que &#8216;termin\u00f3 la guerra&#8217;, y ahora se suman las bajas de civiles procedentes de varias naciones.)<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda neoconservadora en Norteam\u00e9rica tiene un sue\u00f1o: construir la &#8216;disney\u00edandia&#8217; neoliberal. En lugar de una &#8216;aldea modelo&#8217;, reflejo de los manuales de contrainsurgencia de los 60&#8217;s, se trataba de edificar una &#8216;naci\u00f3n modelo&#8217;. Se eligi\u00f3 entonces el territorio de la antigua Babilonia.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o de la construcci\u00f3n de un &#8216;ejemplo&#8217; de lo que debe ser el mundo (siempre seg\u00fan los neoliberales), se nutri\u00f3 de &#8216;(&#8230;) la m\u00e1s apreciada creencia de los arquitectos ideol\u00f3gicos de la guerra (contra Irak): que la codicia es buena. No buena sola para ellos y sus amigos sino buena para la humanidad, y ciertamente buena para los iraqu\u00edes. La codicia crea ganancias, las cuales crean crecimiento, el cual crea trabajos, productos y servicios, y cualquier otra cosa que alguien pudiera posiblemente necesitar o querer.<\/p>\n<p>El papel de un buen gobierno, entonces, es crear las condiciones \u00f3ptimas para que las corporaciones prosigan su codicia sin fondo, de modo que, a su turno, puedan satisfacer las necesidades de la sociedad.<\/p>\n<p>El problema es que los gobiernos, a\u00fan los gobiernos neoconservadores, raramente tienen la oportunidad de probar lo correcto de su sagrada teor\u00eda: a pesar de sus enormes esfuerzos ideol\u00f3gicos, a\u00fan los republicanos de George Bush son, en sus propias cabezas, eternamente saboteados por entrometidos dem\u00f3cratas, obstinados sindicatos y alarmados ambientalistas. Irak iba a cambiar todo esto. En un lugar de la tierra, la teor\u00eda finalmente ser\u00eda puesta en pr\u00e1ctica en su m\u00e1s perfecta e incomprometida forma.<\/p>\n<p>Un pa\u00eds de 25 millones no seria reconstruido como era antes de la guerra; ser\u00eda borrado, desaparecido. En su lugar aparecer\u00eda una deslumbrante sala de exposiciones para las pol\u00edticas del laissez- faire, una utop\u00eda como el mundo jam\u00e1s hab\u00eda visto. (Bagdad A\u00f1o Cero. El pillaje de Irak tras una utop\u00eda neoconservadora. Naomi Klein, en Harper&#8217;s Magcaine, Septiembre 2004. Traducci\u00f3n: Julio Fern\u00e1ndez Baraibar).<\/p>\n<p>En lugar de eso, Irak es un ejemplo s\u00ed, pero de lo que le espera al mundo entero si los neoliberales ganan la gran guerra, la IV guerra mundial: desempleo de casi el 70%, la industria y el comercio paralizados, aumento exorbitante de la deuda externa, muros antiexplosiones por todos lados, crecimiento geom\u00e9trico del f\u00fcndamentalismo, guerra civil&#8230; y exportaci\u00f3n del terrorismo a todo el planeta.<\/p>\n<p>No voy a saturarlos con algo que sale a diario en las noticias: ofensivas militares de la coalici\u00f3n (ojo: en una guerra que &#8216;ya termin\u00f3&#8217;), movilizaci\u00f3n de la resistencia iraqu\u00ed, atentados, ataques a objetivos militares y civiles, secuestros, ejecuciones, nuevas ofensivas de la coalici\u00f3n, nueva movilizaci\u00f3n de la resistencia iraqu\u00ed, etc\u00e9tera. Estoy seguro de que podr\u00e1n encontrar abundante informaci\u00f3n en la prensa de todo el mundo. En castellano, sin lugar a dudas la mejor fuente es el peri\u00f3dico mexicano La Jornada, que cuenta entre sus colaboradores a algunos de los analistas m\u00e1s serios y documentados sobre el tema de Irak.<\/p>\n<p>Lo cierto es que este video ya lo hemos visto antes en otras partes&#8230; y lo seguimos viendo: Chechenia, los Balcanes, Palestina, Sud\u00e1n, son s\u00f3lo ejemplos de esta guerra que destruye naciones para tratar de &#8216;reconvertirlas&#8217; en &#8216;para\u00edsos&#8217;&#8230; y terminan convertidos en infiernos.<\/p>\n<p>Una bota abandonada en suelos del Irak &#8216;liberado&#8217; resume el nuevo orden mundial: la destrucci\u00f3n de naciones, la desertificaci\u00f3n de cualquier indicio de humanidad, la reconstrucci\u00f3n como el reordenamiento ca\u00f3tico de las ruinas de una civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, otras botas, aunque sean unas&#8230;<\/p>\n<p>Botas rotas. S\u00ed, las botas de la insurgenta Erika est\u00e1n rotas. En la puntera derecha, la suela est\u00e1 desprendida y le da a la bota un aspecto de boca insatisfecha. Los dedos no son visibles a\u00fan, as\u00ed que la Erika no parece haberse dado cuenta que sus botas, marcadamente la derecha, est\u00e1n rotas.<\/p>\n<p>Desde los primeros d\u00edas en la monta\u00f1a, el mirar hacia abajo se me hizo costumbre. El calzado suele ser uno de los sue\u00f1os\/pesadillas del guerrillero (\u00bfotros?: el az\u00facar, tener los pies secos, y otras obsesiones m\u00e1s bien h\u00famedas), as\u00ed que dedica a \u00e9l buena parte de su atenci\u00f3n. Tal vez por eso uno adquiere esa man\u00eda de mirar siempre a los pies del otro.<\/p>\n<p>La insurgenta Erika ha venido a avisarme que ya acabaron de editar el cuento de &#8216;La Naranja M\u00e1gica&#8217; (\u00faltima producci\u00f3n de Radio Insurgente que trata de&#8230;, bueno, mejor esc\u00fachenlo). Yo le respondo que tiene rota la bota. Ella baja la mirada y me dice &#8216;t\u00fa tambi\u00e9n&#8217;. Saluda militarmente y se va.<\/p>\n<p>La Erika va a cambiarse porque al rato juegan f\u00fatbol dos equipos de insurgentas, uno se llama &#8216;8 de Marzo&#8217; y el otro &#8216;Las Princesas de La Selva&#8217;. No s\u00e9 mucho de f\u00fatbol pero, a mi entender, las &#8216;princesas&#8217; juegan con un estilo bastante alejado de las buenas costumbres de la corte real, y las del &#8216;8 de marzo&#8217; lo hacen como si fuera el alzamiento del primero de Enero. O sea que buena parte de ellas termina en el puesto de salud insurgente. Es m\u00e1s, cada vez que van a jugar, las de sanidad tienen la camilla a un lado de la cancha. &#8216;Para no dar la vuelta&#8217;, dicen.<\/p>\n<p>Empataron. O sea que en el f\u00fatbol las insurgentas empataron. Se fueron a penaltis y lleg\u00f3 la hora de la formaci\u00f3n sin que desempataran. A decirme eso viene la insurgenta Erika. La Erika es como la asesora sentimental de las insurgentas, pero esta vez no viene a contarme que a una compa\u00f1era &#8216;le duele su coraz\u00f3n&#8217; por mal de amores, sino que ya acab\u00f3 el partido y ella ya se va a dar pl\u00e1tica a los pueblos, m\u00e1s en concreto, a las mujeres de los pueblos. Va de civil, o sea con ropa civil. Bueno, eso dice ella. Porque yo veo que trae unas botas hechas en talleres zapatistas y que tienen grabado un &#8216;EZLN&#8217; en un costado.<\/p>\n<p>&#8216;Mmh, si vas a llevar esas botas mejor lleva el uniforme completo&#8217;, le digo intentando ser sarc\u00e1st\u00edco. Se va la Erika. Al rato regresa con el uniforme puesto. &#8216;\u00bfA d\u00f3nde vas?&#8217;, le pregunto. &#8216;Al pueblo&#8217;, responde. &#8216;Pero, \u00bfc\u00f3mo se te ocurre ir de uniforme?, le pregunto- regaflo &#8216;Pues as\u00ed me dijiste&#8217;, dice que le dije. Entiendo que es in\u00fatil tratar de explicar las cualidades de la iron\u00eda sutil, as\u00ed que s\u00f3lo ordeno: &#8216;No, ponte de civil y qu\u00edtate esas botas&#8217;. Se va. Al rato regresa, con ropa civil&#8230; y descalza. Yo suspir\u00e9, \u00bfqu\u00e9 otra cosa pod\u00eda hacer?<\/p>\n<p>No le crean a la Erika, mi bota no est\u00e1 rota. Est\u00e1 descosida, que no es lo mismo. Adem\u00e1s, es un ojillo el que se ha desprendido, y por eso el entrecruce de las agujetas parece sistema pol\u00edtico en el neoliberalismo, o sea que es un revoltijo y no se sabe a d\u00f3nde va la derecha y a d\u00f3nde va la izquierda.<\/p>\n<p>Le estoy explicando esto a Rolando, cuando llega&#8230;<\/p>\n<p>La To\u00f1ita Primera-Generaci\u00f3n, o sea la To\u00f1ita I (la del beso negado porque &#8216;mucho pica&#8217;, la de la tacita rota, la del olote de ma\u00edz habilitado como mu\u00f1eca) tiene ya 15 a\u00f1os. &#8216;O sea que cumpli\u00f3 14 pero entr\u00f3 en 15 o sea que ya va para 16&#8217; me dice su pap\u00e1, un responsable zapatista de los m\u00e1s antiguos con nosotros.<\/p>\n<p>Yo asiento sin confesar que nunca he entendido las altas matem\u00e1ticas que rigen los calendarios en las comunidades rebeldes zapatistas (despu\u00e9s de tratar de explicarme, in\u00fatilmente, el Monarca se resigna y s\u00f3lo agrega: &#8216;creo que es porque as\u00ed es nuestro modo, que de por s\u00ed es muy otro&#8217;),<\/p>\n<p>El pap\u00e1 de la To\u00f1ita I (o sea la To\u00f1ita Primera-Generaci\u00f3n) viene para que yo la mire, porque tiene m\u00e1s de 10 a\u00f1os que la vi por \u00faltima vez. Diez a\u00f1os no pasan en vano, as\u00ed que la To\u00f1ita I no s\u00f3lo no me niega un beso, sino que, sin que yo alcance a decir nada, me abraza y me estampa un beso en la acolchada mejilla del pasamonta\u00f1as y se pone de todos colores (la To\u00f1ita I, no el pasamonta\u00f1as). Yo no digo nada, pero pienso &#8216;Mmh, ando mal este a\u00f1o&#8230; y eso que no me he quitado el pasamonta\u00f1as ni para ba\u00f1arme&#8217;.<\/p>\n<p>Entonces la To\u00f1ita I saca de una su mochila unas sus botas y se las pone. Yo voy a preguntarle por qu\u00e9 se pone las botas despu\u00e9s de caminar descalza 6 horas desde su pueblo, en lugar de pon\u00e9rselas para el camino y quit\u00e1rselas al llegar, pero la To\u00f1ita I se adelanta y me pregunta si puede ir &#8216;all\u00e1&#8217; -y se\u00f1ala para donde est\u00e1n un grupo de insurgentas-. La To\u00f1ita I sabe lo que un beso, manque sea sobre el pasamonta\u00f1as, puede conseguir, as\u00ed que no espera la respuesta y se va.<\/p>\n<p>Mientras la To\u00f1ita I corre a ver si la dejan jugar en el partido de f\u00fatbol de las insurgentas, su pap\u00e1 me cuenta de su pueblo (al que yo siempre he llamado, cuidando de que nadie me escuche, &#8216;Cumbres Borrascosas&#8217;). He alcanzado a ver la cicatriz de un rasgu\u00f1o en el brazo izquierdo de la To\u00f1ita I, as\u00ed que le pregunto de eso.<\/p>\n<p>Me cuenta el pap\u00e1 de la To\u00f1ita I que un joven del pueblo quer\u00eda llev\u00e1rsela a la letrina. (Nota: Le aclaro al improbable lector de estas l\u00edneas, que la letrina en algunos pueblos no s\u00f3lo cumple sus olorosas \/unciones higi\u00e9nicas, tambi\u00e9n suele ser lugar de encuentro de parejas. No son pocos los matrimonios en comunidades que tienen como origen el nada rom\u00e1ntico sitio de la letrina. Fin de la Nota). El caso es que la To\u00f1ita I no quiso ir a la letrina. &#8216;O sea que no era su gusto&#8217;, me confirma su pap\u00e1. Y entonces el muchacho la quiso obligar y entonces, &#8216;como no era su gusto&#8217; &#8211; reitera su pap\u00e1-, forcejearon. La To\u00f1ita I logr\u00f3 escaparse, pero, como luego dicen, se public\u00f3 y el asunto lleg\u00f3 a la asamblea del pueblo. Me cuenta su Pap\u00e1 de la To\u00f1ita I que la quer\u00edan meter a ella a la c\u00e1rcel. Yo interrumpo: &#8216;Pero, \u00bfpor qu\u00e9 si a ella la atacaron y hasta trae rasgu\u00f1ado el brazo? &#8216; &#8216;Ah Sup, es que viera c\u00f3mo qued\u00f3 el joven&#8230; &#8216;, me dice el pap\u00e1., &#8216;de plano qued\u00f3 privado, y es que la To\u00f1ita es, como luego se dice, muy brava&#8217;.<\/p>\n<p>La To\u00f1ita I, adem\u00e1s de un rostro agraciado, tiene un f\u00edsico corpulento, o sea que&#8230; \u00bfc\u00f3mo les explico?, bueno, para que me entiendan s\u00f3lo les dir\u00e9 que Rolando quiere que juegue de defensa central en la selecci\u00f3n zapatista de f\u00fatbol.<\/p>\n<p>&#8216;Pero el equipo de las insurgentas ya est\u00e1 completo &#8216;, le digo a Rolando. El s\u00f3lo agrega: \u00bbAcaso es para el equipo de insurgentas, yo la quiero para el equipo de los hombrea. En eso pasan las de sanidad con dos insurgentas bastante golpeadas. La To\u00f1ita I est\u00e1 llorando porque por su culpa le marcaron dos penaltis a su equipo. Yo entiendo a Rolando y volteo hacia el pap\u00e1 y le pregunto &#8216;\u00bfNo ha dicho la To\u00f1ita si quiere ser insurgenta? &#8216;<\/p>\n<p>La To\u00f1ita I se quit\u00f3 las botas y las puso en una su mochila. Se va con su pap\u00e1, caminando descalza.<\/p>\n<p>No tiene mucho que se fue, cuando aparece, acompa\u00f1ando a su mam\u00e1&#8230; la To\u00f1ita Segunda-Generaci\u00f3n, o sea la To\u00f1ita II.<\/p>\n<p>La mam\u00e1 de la To\u00f1ita II.o Segunda Generaci\u00f3n, se llama Elena. Es teniente insurgenta de sanidad y cuenta en su haber que, en enero de 1994, salv\u00f3 la vida de varios insurgentes y milicianos que salieron heridos de los combates de Ocosingo. En un m\u00e1s que modesto hospital de campa\u00f1a, Elena oper\u00f3 heridas de bala y extrajo pedazos de metralla del cuerpo de zapatistas. &#8216;Se nos muri\u00f3 un compa&#8217;, dijo cuando inform\u00f3. No mencion\u00f3 a los m\u00e1s de 30 combatientes, que hoy viven y luchan en estas tierras, a los que salv\u00f3.<\/p>\n<p>La To\u00f1ita II tiene 3 a\u00f1os. &#8216;O sea que cumpli\u00f3 2 y va para 4&#8217; me adelanto a la explicaci\u00f3n de Elena. Ella r\u00ede. Quiero decir, Elena r\u00ede. Porque la To\u00f1ita II est\u00e1 pegando unos chillidos dignos de mejor causa. Y es que resulta que, asumiendo mi mirada coqueta (la n\u00famero 7 de mi exclusivo &#8216;cat\u00e1logo de miradas seductoras&#8217;) le ped\u00ed un beso. La To\u00f1ita II ni siquiera dijo &#8216;mucho pica&#8217; (o sea que no es una versi\u00f3n mejorada), simplemente se ech\u00f3 a llorar con tal vehemencia que ya tiene a su lado a un grupo de insurgentas que le ofrecen caramelos, una bolsita con cara de conejo (aunque a m\u00ed me parece que tiene cara de tlacuache -la bolsita, se entiende-), y hasta le est\u00e1n cantando la del chivito, una rola que tiene inusitado \u00e9xito entre los ni\u00f1os y ni\u00f1as zapatistas.<\/p>\n<p>&#8216;\u2022No te quieren&#8217;, me dice, lloviendo sobre mojado, la Mayor Irma. Yo respondo: &#8216;Bah, est\u00e1 loca por m\u00ed y hago como que no tengo roto el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Saliendo de la bodega. Rolando me da una de esas agujas llamadas &#8216;capoteras&#8217; y un rollo de hilo de nylon.<\/p>\n<p>Ya en la champa de la comandancia general del EZLN dudo&#8230;<\/p>\n<p>Si no s\u00e9 cu\u00e1l es la velocidad del sue\u00f1o, tampoco s\u00e9 si remendarme las botas o el coraz\u00f3n. (Continuar\u00e1&#8230;)<\/p>\n<p>Desde las monta\u00f1as del Sureste Mexicano.<\/p>\n<p>Subcomandante Insurgente Marcos.<\/p>\n<p>M\u00e9xico, Septiembre del 2004, 20 y 10<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No corre la madrugada en las monta\u00f1as del sureste mexicano. Como si no tuviera prisa, se regodea en todos y cada uno de los rincones, como amante paciente y dedicada. La niebla le va de la mano, con su largo vestido de nube, y consigue asfixiar la luz m\u00e1s empecinada, le tiende cerco, la rodea de su n\u00edvea pared, la encierra en un aro difuso. Desde la mitad del cielo, la luna se bate en retirada. Una voluta de humo se confunde con la neblina, despacio, con la misma lentitud con la que la nube arropa, bajo el amplio vuelo de su nagua, las champas dispersas. Todos duermen. Todos menos la sombra. Todos sue\u00f1an. Sobre todo la sombra. Apenas extiende la mano y atrapa una pregunta.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la velocidad del sue\u00f1o?<\/p>\n<p>No lo s\u00e9. Tal vez es&#8230; Pero no, no lo s\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>En realidad, ac\u00e1, lo que se sabe, se sabe en colectivo,<\/p>\n<p>Sabemos, por ejemplo, que estamos en guerra. Y no me refiero s\u00f3lo a la guerra propiamente zapatista, que no acaba de satisfacer las ansias de sangre de algunos medios de comunicaci\u00f3n y de algunos intelectuales &#8216;de izquierda&#8217;, tan afectos como son, los unos a las cantidades de muertos, heridos y desaparecidos, los otros a traducir muertes en errores &#8216;por no hacer lo que yo les dec\u00eda&#8217;.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo, tambi\u00e9n hablo de \u00e9sta a la que nosotros llamamos &#8216;IV Guerra Mundial&#8217;, que se libra por el neoliberalismo y contra la humanidad. La que transcurre en todos los frentes y en todas partes, incluyendo las monta\u00f1as del Sureste Mexicano. Lo mismo en Palestina que en Irak, en Chechenia o en los Balcanes, en Sud\u00e1n o en Afganist\u00e1n, con ej\u00e9rcitos m\u00e1s o menos regulares. La que, de la mano de \u00e9stas, el f\u00fcndamentalismo de uno y otro bando lleva a todos los rincones del planeta. La que, asumiendo formas no militares, cobra v\u00edctimas en Am\u00e9rica Latina, en la Europa Social, en Asia, en \u00c1frica, en Ocean\u00eda, en el Lejano Oriente, con bombas financieras que hacen volar en pedazos Estados Nacionales enteros y organismos internacionales.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}