{"id":2250,"date":"2013-06-10T00:00:00","date_gmt":"2013-06-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2250"},"modified":"2020-02-19T16:44:18","modified_gmt":"2020-02-19T15:44:18","slug":"la-ilusion-de-los-bienes-comunes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2250","title":{"rendered":"La ilusi\u00f3n de los bienes comunes"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hay una paradoja extra\u00f1a en los movimientos ciberactivistas. Por un lado, sobreestiman las posibilidades de la tecnolog\u00eda. Por otro, cultivan el atavismo. Los gur\u00fas tecnol\u00f3gicos proponen analog\u00edas entre los DRM y los enclosures (los procesos hist\u00f3ricos de expropiaci\u00f3n de las tierras comunales en Inglaterra entre los siglos XVII y XIX). Ven similitudes entre la generosidad digital y el potlach (un sistema de festines tradicionales de los nativos de la costa noroeste norteamericana). Nos sugieren que entendamos Internet como un bazar (una instituci\u00f3n secular de intercambio mercantil de origen persa).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Es como si creyeran que Internet nos permite reengancharnos con el entorno supuestamente cordial de las sociedades tradicionales tras el inc\u00f3modo par\u00e9ntesis de la modernidad. Tal vez por eso la \u00fanica alternativa a la mercantilizaci\u00f3n que se plantea desde las filas del ciberactivismo es la recuperaci\u00f3n del concepto de \u201cbienes comunes\u201d (en ingl\u00e9s, commons), otra reliquia historiogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Los commons son los bienes y servicios que en innumerables sociedades tradicionales se producen, gestionan y utilizan en com\u00fan. Pueden ser pastos, cultivos, recursos h\u00eddricos, bancos de pesca, le\u00f1a, caza, tareas relacionadas con el mantenimiento de los caminos, la siega, la alfarer\u00eda o el cuidado de las personas dependientes. Los ciberactivistas insisten en que hay un parecido al menos formal entre estas formas seculares de cooperaci\u00f3n y la redacci\u00f3n de un art\u00edculo para Wikipedia, la programaci\u00f3n de software libre o el subtitulado altruista de pel\u00edculas o series de televisi\u00f3n.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La discusi\u00f3n contempor\u00e1nea m\u00e1s conocida sobre los bienes comunes se remonta a un famoso art\u00edculo de Garrett Hardin que explicaba como la gesti\u00f3n de los recursos de uso com\u00fan se enfrentaba a un dilema. Si varios individuos actuando racionalmente y motivados por su inter\u00e9s personal utilizan de forma independiente un recurso com\u00fan limitado, terminar\u00e1n por agotarlo o destruirlo, pese a que a ninguno de ellos les conviene ese resultado.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En vez de intentar refutar a Hardin, la economista Elinor Ostrom se hizo otra pregunta igualmente interesante. \u00bfC\u00f3mo pudieron, entonces, sobrevivir los comunes en las sociedades tradicionales? Los miembros de las sociedades neol\u00edticas no eran h\u00e9roes morales ni colectivistas idiotas. Sab\u00edan distinguir al menos tan bien como nosotros entre su inter\u00e9s individual y el de su comunidad y a menudo sentir\u00edan la tentaci\u00f3n de incumplir los acuerdos colectivos. En realidad, lo enigm\u00e1tico es que no se haya dado la tragedia de los comunes m\u00e1s a menudo.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">A trav\u00e9s de una ambiciosa investigaci\u00f3n, Ostrom descubri\u00f3 las condiciones institucionales en las que es m\u00e1s probable que surjan acuerdos sobre los recursos de uso com\u00fan eficaces y estables. Se trata de un entramado organizativo muy sofisticado que las comunidades antiguas desarrollaron a trav\u00e9s de un proceso evolutivo de deliberaci\u00f3n. \u00bfEs aceptable establecer una analog\u00eda con el contexto cooperativo digital actual? En pocas palabras: no.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La pr\u00e1ctica totalidad de los bienes y servicios que se mencionan habitualmente como recursos de uso com\u00fan digitales son, en realidad, lo que los economistas denominan \u201cbienes p\u00fablicos\u201d. Para empezar, son infinitamente reproducibles sin coste adicional. Eso no tiene nada de malo, pero significa que se disfrutan a la vez, no en com\u00fan. Pero, sobre todo, son el producto de una preferencia individual por el altruismo. Disponemos de ellos porque alguna gente antepone la preocupaci\u00f3n por los dem\u00e1s al inter\u00e9s propio. Es loable y digno de gratitud. Sin embargo, la producci\u00f3n de bienes comunes tradicionales no depend\u00eda de la generosidad individual sino que estaba incrustada en sistemas de reglas sociales muy estables. Formar parte de una comunidad tradicional significaba estar comprometido con esas reglas. Por eso los bienes comunes digitales carecen de las caracter\u00edsticas generales que Ostrom atribuye a los commons: no tienen l\u00edmites bien definidos, las reglas de apropiaci\u00f3n y provisi\u00f3n no est\u00e1n adaptadas al entorno local, no hay mecanismos eficaces de vigilancia y resoluci\u00f3n de conflictos\u2026<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Los internetcentristas imaginan que la cooperaci\u00f3n digital nos aleja tanto del individualismo liberal, para el que el inter\u00e9s ego\u00edsta era el motor del cambio social, como del Estado paternalista que ahoga la creatividad personal en una ci\u00e9naga burocr\u00e1tica. Imaginan un mundo lleno de emprendedores celosos de su individualidad pero socialmente conscientes. Donde el conocimiento ser\u00e1 el principal valor de una econom\u00eda competitiva pero limpia e inmaterial.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Es un programa atractivo que ha rebasado los l\u00edmites de Internet. De hecho, muchos izquierdistas reivindican hoy una econom\u00eda de los bienes comunes como proyecto pol\u00edtico deseable y factible. Consideran que es una alternativa tanto al capitalismo neoliberal como al callej\u00f3n sin salida burocr\u00e1tico de los estados del bienestar: una forma sencilla de quedarnos con lo mejor de una econom\u00eda cuyo motor no sea el af\u00e1n de lucro individual sin caer en la sumisi\u00f3n a las \u00e9lites pol\u00edticas.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El problema es que las relaciones comunitarias densas y continuas son esenciales para la supervivencia y la estabilidad de los sistemas de bienes comunes. Casi no existen en las sociedades modernas -que se caracterizan por un grado alto de fragilidad de las relaciones sociales- porque la tentaci\u00f3n de no cooperar es muy fuerte cuando la interacci\u00f3n social es an\u00f3nima y discontinua.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El proyecto antagonista de los bienes comunes infravalora sistem\u00e1ticamente estas dificultades. Creo que es el producto de una contaminaci\u00f3n del mundo pol\u00edtico por el ciberfetichismo. Internet genera la ilusi\u00f3n de un v\u00ednculo social sin ninguna de sus caracter\u00edsticas materiales. No resuelve los problemas del individualismo, s\u00f3lo hace que no nos importen. La verdad es que desarrollar sistemas amplios y estables de gesti\u00f3n de recursos comunes en las sociedades complejas es extremadamente dif\u00edcil y ninguna ortopedia tecnol\u00f3gica va a disolver ese dilema.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por otro lado, ya disponemos de un repertorio amplio de mecanismos institucionales dise\u00f1ados para mitigar los efectos del mercado en un entorno no comunitario, como asociaciones ciudadanas, cooperativas, universidades y un abanico de intervenciones p\u00fablicas cuya enorme diversidad queda desfigurada cuando se agrupan bajo el lema del \u201cestado burocr\u00e1tico\u201d. Ninguno de ellos posee esa aura t\u00edpica del automatismo digital. Se caracterizan por ser desesperantemente lentos, engorrosos y contradictorios\u2026 Tanto como la propia vida en com\u00fan.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La moraleja es que tenemos mucho m\u00e1s que aprender de iniciativas contempor\u00e1neas de democratizaci\u00f3n econ\u00f3mica modestas y poco espectaculares que de experiencias hist\u00f3ricamente remotas o ex\u00f3ticas y minoritarias. Fagor o Zen-Noh no tienen el encanto de alguna revuelta tardomedieval de la baja Sajonia o de un hacklab berlin\u00e9s. Son proyectos interesantes no a pesar de sus enormes contradicciones pol\u00edticas y sus limitaciones pr\u00e1cticas sino a causa de ellas.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Construir un entorno econ\u00f3mico cooperativo a partir de un contexto social tan autodestructivo como el nuestro es una tarea tit\u00e1nica que seguramente merece la pena intentar. Pero para ello no resulta de mucha ayuda adentrarse en caminos cegados cuya principal virtud es esa exquisita coherencia que s\u00f3lo poseen las entidades ficticias\u2026 como los bienes comunes de las sociedades complejas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;'>Tenemos mucho m\u00e1s que aprender de iniciativas contempor\u00e1neas de democratizaci\u00f3n econ\u00f3mica modestas y poco espectaculares que de experiencias hist\u00f3ricamente remotas o ex\u00f3ticas y minoritarias.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2251,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-2250","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2250\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}