{"id":2282,"date":"2013-07-10T00:00:00","date_gmt":"2013-07-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2282"},"modified":"2020-02-19T16:21:41","modified_gmt":"2020-02-19T15:21:41","slug":"entrevista-a-angel-duarte-montserrat-sobre-el-republicanismo-una-pasion-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2282","title":{"rendered":"Entrevista a \u00c0ngel Duarte Montserrat sobre El republicanismo, una pasi\u00f3n pol\u00edtica."},"content":{"rendered":"<p>Magn\u00edfico escritor, comprometido activista, catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea en la Universidad de Girona, republicano de una pieza, colaborador de Ayer, Mientras Tanto, Historia Social, Revista de Historia das Ideias, Le Mouvement Social, \u00c0ngel Duarte Montserrat es un estudioso de la historia social de la pol\u00edtica y de la cultura. Entre sus \u00faltimos libros, cabe se\u00f1alar <em>El oto\u00f1o de un ideal. El republicanismo hist\u00f3rico espa\u00f1ol y su declive en el exilio de 1939<\/em>. Nuestra conversaci\u00f3n se centra b\u00e1sicamente en <em>El republicanismo. Una pasi\u00f3n pol\u00edtica<\/em> (C\u00e1tedra, Madrid, 2013).<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de f<\/strong><strong>elicitarte por tu nuevo libro -mil gracias por \u00e9l-, te pregunto por tu concepto de republicanismo. \u00bfQu\u00e9 es el republicanismo?<\/strong><\/p>\n<p>Me temo, Salvador, que resulta inevitable que empiece contest\u00e1ndote \u201cen pasado\u201d aunque la interrogaci\u00f3n sea de presente. Cosas del oficio. El republicanismo \u2013con toda certeza ser\u00eda m\u00e1s exacto hablar de republicanismos- ha sido una cultura pol\u00edtica, un movimiento social y, en este pa\u00eds, casi, casi, un estilo de vida. El horizonte que procuraba ese republicanismo plural depend\u00eda, claro est\u00e1, de los perfiles sociales que lo sustentaban y alimentaban. El republicanismo patricio dise\u00f1aba para Espa\u00f1a un horizonte de modernidad y racionalidad burguesa en el cual, super\u00e1ndose los rasgos arcaicos -pervivencias semi-feudales que sosten\u00eda Aza\u00f1a a\u00fan en los a\u00f1os 1930-, ser\u00eda posible un ma\u00f1ana de progreso material y de cultura liberal, un futuro de democracia estable -para nada dada a las \u201cexageraciones\u201d populares- y de laicizaci\u00f3n de la esfera p\u00fablica. Interaccionando con \u00e9l, se da desde los primeros momentos de las revoluciones burguesas y los procesos industrializadores un republicanismo plebeyo, alzado en defensa del principio de la econom\u00eda moral de las multitudes -que dir\u00eda E.P. Thompson-, combativo contra toda exclusi\u00f3n, dispuesto a convertir al cuarto estado, al proletariado o a las clases subalternas \u2013que de todas esas maneras se dijo- en el actor principal de una escena pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica y cultural emancipada.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, como es sabido, la filosof\u00eda pol\u00edtica republicana, reactivada en el \u00faltimo cuarto del siglo XX, recupera el concepto cl\u00e1sico de libertad como no dominaci\u00f3n; es decir defiende que s\u00f3lo el individuo que tiene asegurada una m\u00ednima autonom\u00eda econ\u00f3mica est\u00e1 en condiciones de rechazar aquellas propuestas que juzgue injustas o indignas y, por el contrario, en disposici\u00f3n de apostar, en las plazas de deliberaci\u00f3n y participaci\u00f3n, por el bien com\u00fan y la justicia. En ese sentido, el republicanismo que a m\u00ed me interesa es el que, enlazando con el pasado de combates populares al que alud\u00eda, entiende que la autonom\u00eda s\u00f3lo puede alcanzarse mediante una serie de iniciativas que quiebren la centralidad\/exclusividad del mercado en la asignaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n<p><strong>Afirmas tambi\u00e9n que el republicanismo es una pasi\u00f3n pol\u00edtica. \u00bfY eso no es malo, no es inadecuado que rija o se ubique la pasi\u00f3n en asuntos pol\u00edticos?<\/strong><\/p>\n<p>En absoluto. La tensi\u00f3n dial\u00e9ctica entre raz\u00f3n y emoci\u00f3n, resuelta en una pasi\u00f3n republicana, ecologista, feminista y socialista, se encuentra, a mi entender, en el coraz\u00f3n de todo proyecto emancipador que se precie.<\/p>\n<p><strong>Se suele afirmar que desde mediados del XIX el republicanismo obr\u00f3 en Espa\u00f1a como movimiento pol\u00edtico. Pues la verdad, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras preferencias personales, mucho \u00e9xito no ha tenido. Si sumamos la duraci\u00f3n de la primera Rep\u00fablica y de la segunda apenas llegan a 10 a\u00f1os\u2026 \u00a1y entre 170, el 5% m\u00e1s o menos! \u00bfPor qu\u00e9 crees que en Espa\u00f1a no ha triunfado el movimiento republicano como en otros pa\u00edses? <\/strong><\/p>\n<p>En Espa\u00f1a los procesos institucionales republicanos han sido breves. Brev\u00edsimos. Por ello, no deja de resultar chocante que se estigmatice a la rep\u00fablica como fuente de casi todos los males y de todas las inestabilidades patrias. No obstante, lo de que en Espa\u00f1a no haya habido suficientes republicanos y republicanas es falso. Basta echar una ojeada a la historia social y pol\u00edtica contempor\u00e1nea. La conformaci\u00f3n de una ciudadan\u00eda activa y el aprendizaje de la democracia, la contestaci\u00f3n a variadas formas de dominaci\u00f3n y las pr\u00e1cticas alternativas de participaci\u00f3n pol\u00edtica han estado -por toda la geograf\u00eda peninsular, de Gij\u00f3n a los municipios m\u00e1s diversos de la provincia de Ja\u00e9n, de la federal Figueres a la atl\u00e1ntica C\u00e1diz,\u2026-, vinculados al legado y la movilizaci\u00f3n republicana progresista y federal. En Espa\u00f1a ha habido \u2013y hay- republicanos y republicanas, lo que no ha habido suficientes -ni por asomo- han sido rep\u00fablicas.<\/p>\n<p><strong>Antes de entrar propiamente en materia, \u00bfpor qu\u00e9 tras la muerte de Franco no irrumpi\u00f3 en Espa\u00f1a un fuerte movimiento republicano? Yo mismo form\u00e9 parte de la Convenci\u00f3n Republicana que impuls\u00f3 el FRAP y sol\u00edamos hablar en el desierto, nadie \u2013y nadie aqu\u00ed es casi nadie- nos o\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>El republicanismo se agosta en 1939.<\/p>\n<p>Lo que hab\u00eda sido, si me permites la imagen cl\u00e1sica del \u00e1rbol revolucionario de la libertad republicana, una planta que hab\u00eda sobrevivido a los avatares de las represiones, los exilios temporales, las derrotas pol\u00edticas, las descalificaciones, las traiciones,\u2026 durante los cien a\u00f1os previos no pudo resistir con eficacia su traslado a tierras extra\u00f1as a lo largo de cerca de cuatro interminables d\u00e9cadas. La entrada de las tropas franquistas en una poblaci\u00f3n supon\u00eda, entre otras cosas, la liquidaci\u00f3n f\u00edsica de los maestros y maestras laicos, de las bibliotecas de los ateneos populares, de los centros de sociabilidad y cooperaci\u00f3n democr\u00e1ticas. El cierre de ese instrumento de conformaci\u00f3n de las experiencias colectivas que fue la prensa obrera, republicana, federal. Es decir, de todo aquello que constitu\u00eda la materialidad de la herencia republicana plebeya y, en no pocos casos, de la patricia. Por lo dem\u00e1s, el franquismo se ocup\u00f3 de denostar con insistente eficacia la memoria de lo que hab\u00eda sido la rep\u00fablica asoci\u00e1ndola a guerra civil, con sus atrocidades y penurias. Inicuo pero eficaz.<\/p>\n<p>Como te puedes imaginar, el republicanismo de los a\u00f1os 1850 result\u00f3 ser distinto del de 1873, y \u00e9ste del de los a\u00f1os primeros del siglo XX. Era distinto porque estaba vivo. Porque se adaptaba, como toda cultura pol\u00edtica, a las conveniencias de sus productores \/ consumidores: el pueblo, los trabajadores cualificados, los artesanos, las mujeres que combat\u00edan contra la hegemon\u00eda clerical o la misoginia de sus compa\u00f1eros,\u2026 Dilata la lista en el sentido que quieras. Algo de republicano habr\u00e1 en las tradiciones libertarias, socialistas, cooperativistas, federales, autonomistas,\u2026 La capacidad de adecuaci\u00f3n tiene que ver con la flexibilidad de los materiales y con la potencia de la aspiraci\u00f3n fundacional -libertad, igualdad, fraternidad.<\/p>\n<p>Bien, perdona que me haya alargado\u2026<\/p>\n<p><strong>Perdonado<\/strong><\/p>\n<p>Todo ello ser\u00e1 imposibilitado por casi cuarenta a\u00f1os de una dictadura contrarrevolucionaria que tuvo mucho cuidado en estigmatizar al republicanismo como la anti-patria y el caos, el pr\u00f3logo a la guerra civil. El exilio, cuando dura tantos a\u00f1os, desconecta esos materiales de las experiencias de resistencia a la dominaci\u00f3n y de combate a las pr\u00e1cticas de exclusi\u00f3n en el interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En consecuencia, intentos como los del FRAP lo ten\u00edan complicado. A pesar de querer, precisamente en la figura del \u00c1lvarez del Vayo, religar viejos y nuevos combates. Acaso no se recuerde que en las primeras elecciones democr\u00e1ticas, aquellas a las que ya pudo presentarse un PCE legalizado, no contaron con formaciones abiertamente republicanas dado que estaban ilegalizadas. De hecho, ni los primeros 14 de abril en democracia transicional pudieron celebrarse legalmente.<\/p>\n<p><strong>Tienes raz\u00f3n, hab\u00eda olvidado este nudo de prohibici\u00f3n. Te cito: \u201cel republicanismo hist\u00f3rico, el que nace a mediados del XIX y queda brutalmente \u201cliquidado\u201d en 1939, era una cultura compleja y, si me permites, interclasista.\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 compleja? El interclasismo de nuestro republicanismo \u00bfconllev\u00f3 beneficios o peque\u00f1os desastres? Te vuelvo a citar de nuevo: \u201cEn su seno hay im\u00e1genes de sociedad futura que son, en \u00faltima instancia y en contexto de agudizaci\u00f3n de la lucha de clases, incompatibles. Y eso se refleja claramente en el primer tercio del siglo XX\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Me refer\u00eda a ello con el juego conceptual dicot\u00f3mico de plebeyo\/patricia. Conste, sin embargo, que no es un dato espa\u00f1ol. En todos los pa\u00edses de nuestro entorno opera esa convivencia, en ocasiones cooperativa, por momentos abiertamente hostil, entre un republicanismo que anhela una democracia liberal puesta al servicio de la propiedad privada y del progreso material y aqu\u00e9l otro en el que depositan sus esperanzas de liberaci\u00f3n los sectores populares subalternos.<\/p>\n<p>En otras palabras, en el seno del republicanismo, en tanto que cultura pol\u00edtica contempor\u00e1nea, se reflejan, en toda su potencia y como no pod\u00eda ser de otra manera, los conflictos de clase.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Ay, esta lucha de clases de las que no han hablado Marx, Domenico Losurdo e incluso Mr Warren Buffett! Una imagen que habita hace<\/strong><strong> a\u00f1os en mi mente. Me ubico en \u201cTreball\u201d, la inolvidable y a\u00f1orada fiesta del PSUC, finales de los 70. Un grupo de militantes del partido de los comunistas catalanes persigue, con rabia no siempre contenida, a otro grupo de militantes del Partido que aireaban la tricolor. \u00bfAlucin\u00e9? \u00bfFue un mal sue\u00f1o? \u00bfMi memoria no ha acu\u00f1ado bien lo sucedido? \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Tu memoria se ajusta a los hechos. A m\u00ed me ocurri\u00f3 otro tanto en una de las primeras concentraciones legales en el Fossar de les Moreres. Aunque ah\u00ed la raz\u00f3n sea m\u00e1s n\u00edtida. Por lo que dices de la fiesta del PSUC, la ojeriza puede tener dos explicaciones. Ambas reflejo, en cualquier caso, del corte en la memoria popular que se hab\u00eda producido a pesar de los esfuerzos del antifranquismo en el seno de la izquierda. Pudiera ser que fueran elementos ganados por la furia legalista, plagada de renuncias, de la direcci\u00f3n pol\u00edtica del partido. Pudiera ser, tambi\u00e9n, que fueran nacionalistas catalanes a los que la sola idea de una bandera espa\u00f1ola, aunque fuese la republicana, les produjera urticaria. Vete t\u00fa a saber.<\/p>\n<p><strong>Leo en un libro de reciente aparici\u00f3n \u2013Xavier Diez, <\/strong><strong>L\u2019anarquisme, fet diferencial catal\u00e0<\/strong><strong>-: \u201cSe entiende que esta declaraci\u00f3n, no muy afable, se vincula con el conflicto entre Felip IV y la Generalitat en el contexto de la revuelta del Cuerpo de Sangre de 1640, la ef\u00edmera Primera Rep\u00fablica Catalana de 1641 y la posterior guerra de los segadores\u2026\u201d. \u00bfEsa fue la primera Rep\u00fablica en nuestro pa\u00eds de pa\u00edses?<\/strong><\/p>\n<p>De rep\u00fablicas en el sentido contempor\u00e1neo, y no tardo-medieval o moderno del t\u00e9rmino, yo no hablar\u00eda hasta 1873. Otra cosa es que el republicanismo, o los republicanismos, leyeran el pasado en clave de herencia. En ese sentido, la rep\u00fablica catalana de 1641 se inscribe en una larga n\u00f3mina de episodios reivindicados por la memoria democr\u00e1tica popular. Desde la reivindicaci\u00f3n de los concejos abiertos como pr\u00e1cticas de democracia republicana municipal avant-la-lettre a los Comuneros y las German\u00edas, para no irnos m\u00e1s atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Ocho cap\u00edtulos componen tu libro m\u00e1s una coda republicana. Dos o tres preguntas por cap\u00edtulo, no te exploto m\u00e1s. Antes de ello. Citas en los agradecimientos al maestro Ricardo Garc\u00eda C\u00e1rcel. \u00bfQui\u00e9n es este maestro?<\/strong><\/p>\n<p>El libro forma parte de una colecci\u00f3n. El proyecto editorial, de hecho, ha sido perge\u00f1ado por Garc\u00eda C\u00e1rcel, conocido historiador modernista. Su intenci\u00f3n era la de facilitar unos materiales que sirviesen para aclarar el sentido hist\u00f3rico de conceptos que han devenido de uso habitual en la vida pol\u00edtica de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Del primer cap\u00edtulo: \u00bfno exageras cuando hablas de la erosi\u00f3n del capital simb\u00f3lico de la Monarqu\u00eda? Se les ve inquietos, no digo que no, pero bastante seguros de si mismos. \u00bfNo es el caso?<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sea, por mi parte, lo que podr\u00edamos denominar un pensamiento ilusorio. Admitir\u00e1s, no obstante, que est\u00e1n en horas bajas. Lo que s\u00ed me parece incontestable es que durante d\u00e9cadas la monarqu\u00eda resultaba intocable, se asociaba a la conquista de la democracia \u2013al \u00e9xito de la Transici\u00f3n- y al progreso material. Todo ello, hoy en d\u00eda, est\u00e1 francamente problematizado.<\/p>\n<p><strong>De acuerdo, est\u00e1n en horas bajas y \u201csu narratividad\u201d est\u00e1 problematizada. \u00bfPor qu\u00e9, como sostienes, la reaparici\u00f3n del republicanismo no es un fen\u00f3meno exclusivamente espa\u00f1ol? \u00bfEn qu\u00e9 otros lugares?<\/strong><\/p>\n<p>Si del pasado venimos lentamente al presente, el republicanismo reaparece en la filosof\u00eda pol\u00edtica por la necesidad, entre otras, de plantar cara a la hegemon\u00eda cultural del neoliberalismo y del neoconservadurismo. Y de hacerlo en un contexto de crisis de las experiencias vinculadas a los relatos emancipadores de la modernidad que hab\u00edan imperado en el siglo XX. Es ese un ejercicio, en cualquier caso, que no admite fronteras. Late, por otro lado, en el republicanismo una pulsi\u00f3n ecum\u00e9nica, en el sentido m\u00e1s profundo de la palabra.<\/p>\n<p><strong>Paso al segundo cap\u00edtulo. \u00bfQu\u00e9 influencia tuvo en tu opini\u00f3n las luchas del pueblo franc\u00e9s en el surgimiento de los sentimientos populares republicanos en nuestro pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p>Por activa o por pasiva, como acicate o como temor, la influencia del acontecer franc\u00e9s en la Espa\u00f1a de principios del siglo XIX es determinante. De la misma manera que lo ser\u00e1 la experiencia norteamericana y, sobre todo, la vivida en lo que hab\u00eda sido el Imperio continental espa\u00f1ol en Am\u00e9rica. M\u00e1s tarde los ciclos revolucionarios tienen sus ecos en este lado de los Pirineos.<\/p>\n<p>La Espa\u00f1a del XIX es un pa\u00eds menos aislado de lo que se presume. Dato que, por otro lado, no es para nada particular. La din\u00e1mica revolucionaria del XIX tiene una superficie preferente en los Estado-naci\u00f3n y contiene, al mismo tiempo y sin que para nada sea contradictorio, una n\u00edtida dimensi\u00f3n continental.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo crees que se puede hablar de la existencia de peque\u00f1os colectivos, con incidencia real aunque minoritaria, de orientaci\u00f3n republicana democr\u00e1tica? <\/strong><\/p>\n<p>Claramente a finales de la d\u00e9cada de 1830.<\/p>\n<p><strong>Una preguntas m\u00e1s sobre este cap\u00edtulo: \u00bfhubo en Espa\u00f1a, como en otros pa\u00edses europeos, un 1848? \u00bfExisti\u00f3 un republicanismo socialista espa\u00f1ol?<\/strong><\/p>\n<p>1848 tuvo una incidencia menor en las calles de nuestro pa\u00eds. Menor no quiere decir inexistente. Las noticias circulaban, las ideas y las propuestas emancipadoras traspasaban fronteras y la primavera de los pueblos est\u00e1 detr\u00e1s de la conformaci\u00f3n, un a\u00f1o m\u00e1s tarde, del Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n<p>En esa formaci\u00f3n hubo individualistas y socialistas, federales y unitarios, jacobinos y otros que no\u2026 Del mismo modo que en su seno habitaban dem\u00f3cratas republicanos y mon\u00e1rquicos.<\/p>\n<p>En cualquier caso, y atendiendo a la \u00faltima parte de tu pregunta, creo que lo pertinente es, en primer lugar, recordar la f\u00f3rmula que usa el historiador, Rom\u00e1n Miguel, cuando habla de \u201crep\u00fablica obrera\u201d y se refiere a la emergencia y consolidaci\u00f3n de un espacio de encuentro entre la intelectualidad cr\u00edtica que aparece en tiempos de la revoluci\u00f3n burguesa \u2013y que es al tiempo heredera del empe\u00f1o ilustrado- y los trabajadores rebeldes e insumisos. Una esfera que jug\u00f3 un papel determinante en el despliegue de los combates emancipadores. Y, a rengl\u00f3n seguido, abundar en la idea de que en los ateneos, a trav\u00e9s de los peri\u00f3dicos y en todos los \u00e1mbitos de debate pol\u00edtico y cultural de mediados del Ochocientos, el republicanismo dio vida a una significativa reflexi\u00f3n sobre el socialismo como orden alternativo a lo existente. Por lo dem\u00e1s, fue una discusi\u00f3n que implic\u00f3 a las primeras sociedades obreras.<\/p>\n<p><strong>Paso al tercer cap\u00edtulo. \u00bfQu\u00e9 tipo de revoluci\u00f3n fue la revoluci\u00f3n de 1868? \u00bfQu\u00e9 papel jugaron los republicanos?<\/strong><\/p>\n<p>Si alguna revoluci\u00f3n merece tal apelativo en el XIX espa\u00f1ol \u00e9sta fue la de 1868. Como las anteriores, aunque con singular potencia, combin\u00f3 la conspiraci\u00f3n pol\u00edtica gestionada por elementos de las \u00e9lites liberales y la asonada militar con una experiencia organizativa pol\u00edtica (juntas revolucionarias) y armada (milicia, voluntariado) de mayor ambici\u00f3n y evidente protagonismo popular. Los republicanos no fueron, en esta ocasi\u00f3n, meros comparsas. Bien es cierto que la reconducci\u00f3n del proceso revolucionario les condujo a la condici\u00f3n de fuerza opositora, y aun rebelde, frente a la nueva situaci\u00f3n, la de una monarqu\u00eda democr\u00e1tica en ciernes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNos puedes regalar una valoraci\u00f3n sucinta de Pi y Margall? <\/strong><\/p>\n<p>No. La hizo en todo caso Pere Gabriel, mi maestro en estas lides, cuando record\u00f3 en forma de t\u00edtulo de art\u00edculo acad\u00e9mico aquello de: Pi, \u201cel m\u00e1rmol del pueblo\u201d. Durante m\u00e1s de medio siglo fue el ep\u00edtome de la decencia y el empe\u00f1o republicano, federal y revolucionario. Con sus limitaciones, evidentes por otro lado, una pieza clave en la articulaci\u00f3n de la pol\u00edtica popular.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 papel jugaron los masones en todos estos a\u00f1os? \u00bfQui\u00e9nes eran?<\/strong><\/p>\n<p>Ay, querido Salvador, \u00e9se es todo otro tema. Como dir\u00eda otro colega, Lu\u00eds P. Mart\u00edn, para los tiempos posteriores, pero en una expresi\u00f3n valida tambi\u00e9n para 1873, fueron los \u201carquitectos de la rep\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p>Hubo en la masoner\u00eda de todo, como en botica. En cualquier caso, en un pa\u00eds dominado por el clericalismo, abri\u00f3 un espacio, nada menor, de libertad.<\/p>\n<p><strong>Cuando los republicanos hablan en aquellos a\u00f1os de soberan\u00eda nacional, \u00bfde qu\u00e9 soberan\u00eda hablan?<\/strong><\/p>\n<p>De la que surge de una comunidad de ciudadanos y, sin soluci\u00f3n de continuidad, de la que nace de una historia compartida, secular, milenaria. Es, la de los republicanos del ochocientos, una naci\u00f3n vieja reformulada y expresada como voluntad popular. En cualquier caso, y como te he venido insistiendo a lo largo de mis respuestas, el republicanismo era uno y vario. Tambi\u00e9n en este orden de cosas. Si me preguntas qu\u00e9 entend\u00edan por naci\u00f3n te dir\u00e9 que hablaban de Espa\u00f1a. En federal, no obstante, la soberan\u00eda arrancaba del individuo, se materializaba en el municipio y de ah\u00ed para arriba pasando por los Estados. Nombre con el que, muy claramente desde los pactos federales de 1870 se alude a regiones, hist\u00f3ricas o no.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 dur\u00f3 tan poco la Primera Rep\u00fablica? \u00bfTantos presidentes en tan poco tiempo? \u00bfFue un per\u00edodo de transformaci\u00f3n revolucionaria o de alteraci\u00f3n sustantiva de las relaciones de poder?<\/strong><\/p>\n<p>Por unos momentos pareci\u00f3 que pod\u00eda serlo. Se lo creyeron en Sevilla, donde anunciaron la rep\u00fablica social. O en tantos y tantos municipios en los que se proclamar\u00eda m\u00e1s adelante el cant\u00f3n. En cualquier caso ya en la primera de las rep\u00fablicas se puso en evidencia que el advenimiento de la misma generaba expectativas diversas y, en muchos extremos, contradictorias. La r\u00e1pida sucesi\u00f3n de jefes del poder ejecutivo de la rep\u00fablica reflejaba la complejidad del escenario. El \u00faltimo de los presidentes de la rep\u00fablica democr\u00e1tica, Emilio Castelar, alejado ya de toda veleidad transformadora intent\u00f3, a la desesperada, dar con una rep\u00fablica \u201cde orden\u201d. En vano. \u00c9sta ya se hab\u00eda asociado, en los meses previos y por parte de las diversas fracciones burguesas, con la noci\u00f3n de riesgo para con la unidad de la patria y el orden social.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo Iberia, no ya Espa\u00f1a, fue un horizonte del republicanismo espa\u00f1ol? \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Lo fue desde los primeros dise\u00f1os constitucionales de signo republicano en los a\u00f1os 1830. Dir\u00eda que de forma \u201cnatural\u201d. Al fin y al cabo, ese era el relato, la rep\u00fablica liberar\u00eda a los pueblos de Iberia y les permitir\u00eda reencontrarse, acabar con una fractura impuesta no por la geograf\u00eda sino por los interese din\u00e1sticos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos cantonalistas eran republicanos o antirrepublicanos? \u00bfEstaban o no estaban por una Rep\u00fablica federal?<\/strong><\/p>\n<p>Lo eran, de republicanos, y lo estaban, por la federal. Expresaban, entre otras cosas, el recelo de la militancia popular y perif\u00e9rica ante la deriva acomodaticia de los elementos, incluso los m\u00e1s avanzados, de la minor\u00eda parlamentaria republicana.<\/p>\n<p><strong>Paso al cap\u00edtulo 4, aunque ya se ve que no cumplo exactamente mi compromiso binario. \u00bfC\u00f3mo se restaur\u00f3 la Monarqu\u00eda borb\u00f3nica en Espa\u00f1a? \u00bfCon qu\u00e9 apoyos populares?<\/strong><\/p>\n<p>Mediante un pronunciamiento militar que se anticip\u00f3 a una conspiraci\u00f3n pol\u00edtica. Lo cierto es que a la altura de diciembre de 1874 la rep\u00fablica hab\u00eda perdido buena parte del apoyo popular. Ese anunciar y no concretar\u2026 La represi\u00f3n, no ya sobre el republicanismo sino sobre el movimiento obrero internacionalista, hizo el resto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQuedaron heridas de muerte las fuerzas republicanas?<\/strong><\/p>\n<p>Tocadas, quedaron tocadas. Hasta 1880 no empezaron a levantar, lentamente, cabeza.<\/p>\n<p><strong>Citas, en la p\u00e1gina 142, una curiosidad: el pr\u00f3logo de Salmeron al cl\u00e1sico de Draper sobre los conflictos entre religi\u00f3n y la ciencia. \u00bfQu\u00e9 dec\u00eda en ese texto el presidente republicano?<\/strong><\/p>\n<p>Es un texto complejo, imposible de sintetizar en una respuesta breve. Pone en evidencia, eso s\u00ed, dos cosas relevantes. La primera, que cuando los republicanos se ve\u00edan apartados de la escena pol\u00edtica y parec\u00edan condenados al ostracismo no renunciaban, nunca, a combatir en el campo de las ideas. La segunda, que la necesidad de hacer compatible ciencia y fe, raz\u00f3n y creencia religiosa, en Espa\u00f1a deviene una tarea central, y no precisamente f\u00e1cil, para algunos republicanos. Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n, fil\u00f3sofo, krauso-positivista, institucionista \u2013por miembro de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza- e idealista, es una figura clave en ese intento de di\u00e1logo. Ciertamente, Salmer\u00f3n no era lo que denominar\u00edamos un materialista. Eso s\u00ed que no.<\/p>\n<p><strong>Comentas que los anticlericales osaban irrumpir en las romer\u00edas cantando La Marsellesa y el Himno de Riego. Tomo nota para seguir el ejemplo creativamente. \u00bfNos explica brevemente la historia del himno de Riego, el himno republicano por excelencia?<\/strong><\/p>\n<p>Se dice que era el himno que cantaba la columna que dirig\u00eda Rafael del Riego en 1820. Lo apreciable del caso son, para la historia del republicanismo, dos cosas. La primera, que \u00e9ste se concibe a s\u00ed mismo como el heredero leg\u00edtimo de los combatientes de primera hora contra el absolutismo y la reacci\u00f3n, como los genuinos continuadores de las luchas de los primeros liberales para acabar con el Antiguo R\u00e9gimen. Tambi\u00e9n en t\u00e9rminos corales. La segunda que, efectivamente, en las calles y plazas se dirim\u00eda, a finales de siglo XIX y principios del XX, el control simb\u00f3lico de las mismas mediante la presencia y la voz popular. En su variante democr\u00e1tica, rebelde y plebeya esa voz era la de los himnos republicanos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se enfrentaron a la tem\u00e1tica de la mujer los primeros republicanos? \u00bfSe puede hablar de un feminismo <\/strong><strong>avant la lettre<\/strong><strong>?<\/strong><\/p>\n<p>El republicanismo o los republicanismos son, todos ellos, expresiones pol\u00edtico-culturales propias de su tiempo. Ver en los primeros republicanos \u2013a diferencia de algunos socialistas ut\u00f3picos- a feministas avant-la-lettre resulta anacr\u00f3nico. No obstante, es cierto que las mujeres, de manera aut\u00f3noma, pensaron el espacio republicano federal como un \u00e1mbito particularmente propicio para conquistar una presencia liberada fuera del hogar. Un \u00e1mbito en el que combatir, para empezar, la misoginia de muchos de sus correligionarios varones, cuando no la de sus propios padres, esposos e hijos. En rigor, el combate de la mujer, como el de la clase obrera, es aut\u00f3nomo. Son sujetos colectivos que se perfilan y encuentran en el republicanismo respuestas y expectativas \u2013en ocasiones, a pesar de los republicanos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY las colonias? \u00bfQu\u00e9 posiciones mantuvieron los republicanos en temas coloniales?<\/strong><\/p>\n<p>Tan complejas y diversas como sus variantes. La soluci\u00f3n autonomista, a menudo propugnada, no se concreta. El patriotismo o nacionalismo espa\u00f1ol, te\u00f1ido de racismo, embarga al republicanismo socialmente m\u00e1s moderado en las crisis coloniales que culminan en el 98. En esa coyuntura la palabra de Pi y Margall alcanza uno de sus momentos culminantes. Es la voz de los sin voz. Y de la raz\u00f3n democr\u00e1tica. Es, no obstante, una voz aislada.<\/p>\n<p><strong>Estoy en el cap\u00edtulo V, en la renovaci\u00f3n del republicanismo. \u00bfQui\u00e9n fue ese Manuel Ciges del que hablas?<\/strong><\/p>\n<p>En ocasiones los nombres propios permiten ilustrar procesos pol\u00edticos de car\u00e1cter colectivo. Lo que quer\u00eda apuntar es que a caballo entre dos siglos, el republicanismo se renueva. Reencuentra el sentido primigenio de la oposici\u00f3n a la monarqu\u00eda, renueva el v\u00ednculo estrecho entre democracia pol\u00edtica y agenda social radicalmente reformadora, canaliza las exigencias de participaci\u00f3n de las nuevas hornadas de espa\u00f1olas y espa\u00f1oles que llegan a la vida p\u00fablica y\u2026 lo que resulta m\u00e1s relevante, acaban teniendo un papel fundamental, en este caso al lado de Aza\u00f1a, en el advenimiento y la gesti\u00f3n de la II Rep\u00fablica. El caso de Manuel Ciges Aparicio, escritor y publicista, agitador de conciencias y militante republicano, es, en ese sentido, paradigm\u00e1tico. Contando con \u00e9l, y con tantos otros como \u00e9l, resulta hasta c\u00f3mico decir que en 1931 en Espa\u00f1a no hab\u00eda republicanos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue importante la figura de Joaqu\u00edn Costa en el republicanismo espa\u00f1ol? <\/strong><\/p>\n<p>Joaqu\u00edn Costa tuvo una relaci\u00f3n particularmente tortuosa con el republicanismo. Pero la tuvo. De hecho, se implic\u00f3 a fondo en la Uni\u00f3n Republicana de 1903 y, lo que para m\u00ed resulta m\u00e1s interesante, dot\u00f3 al movimiento republicano, con motivo de la asamblea de Zaragoza de 1906, de un programa intenso, materialista, de un detallismo y una concreci\u00f3n en las propuestas nada habitual en los encuentros de la democracia espa\u00f1ola. All\u00ed donde sol\u00eda desplegarse ret\u00f3rica Costa aport\u00f3 acumulaci\u00f3n de datos y de iniciativas espec\u00edficas [Me permito remitir el lector de esta entrevista a mi art\u00edculo \u201cJoaqu\u00edn Costa, republicano\u201d, en Crist\u00f3bal G\u00f3mez Benito, Joaqu\u00edn Costa y la modernizaci\u00f3n de Espa\u00f1a, Madrid, Congreso de los Diputados, 2011, pp. 251-279].<\/p>\n<p>Por otro lado, para todo republicano que un hombre de la talla intelectual de Costa se sumase al movimiento de renovaci\u00f3n de principios de siglo era sintom\u00e1tico de que la rep\u00fablica estaba cerca. La fascinaci\u00f3n de los republicanos por el cient\u00edfico, el sabio, el maestro era proverbial.<\/p>\n<p>Aunque no sea menos cierto que tambi\u00e9n se diesen episodios de anti-intelectualismo.<\/p>\n<p><strong>Hablas de Alejandro Lerroux como de un renovador del republicanismo de principios de siglo. \u00bfPero Lerroux no fue un demagogo de tomo y lomo?<\/strong><\/p>\n<p>Yo no puedo evitar ver en Lerroux, tambi\u00e9n, al demagogo que procura la creaci\u00f3n de una casa del pueblo, que convierte en ciudadanos activos y orgullosos de serlo a sectores importantes de las clases populares catalanas, que impulsa cooperativas, que defiende al obrero en la tribuna de oradores\u2026 \u00a1Qu\u00e9 quieres que te diga Salvador! La impugnaci\u00f3n de Lerroux lo es de una de las corrientes m\u00e1s din\u00e1micas y corruptas, creativas y anticlericales de la izquierda catalana. \u00bfCorrupta? Por supuesto. La cultura del favor, sin embargo, no es privativa ni de \u00e9l ni del grueso de sus seguidores.<\/p>\n<p><strong>Diego Mart\u00ednez Barrio: hijo de un alba\u00f1il y de una vendedora de mercado, futuro presidente de la Rep\u00fablica. \u00bfQu\u00e9 te conmueve m\u00e1s de su trayectoria?<\/strong><\/p>\n<p>Libertario y lerrouxista\u2026 en sus or\u00edgenes. Mas\u00f3n y hombre de palabra. Ambicioso y generoso. Las fronteras eran tan l\u00e1biles.<\/p>\n<p>Es un ejemplo de eso que, con poca claridad, estoy intentando expresar al contestar a tus preguntas. La taxonom\u00eda, el ejercicio de clasificaci\u00f3n de las experiencias populares en cajones cerrados, explica poco.<\/p>\n<p>En cualquier caso, a tu pregunta directa\u2026 no sabr\u00eda decirte. Acaso el hecho de que el ascenso social, alcanzado en el interior de la vida pol\u00edtica republicana, no le hizo perder nunca de vista sus or\u00edgenes. Por eso, a pesar de representar el centro republicano en los primeros tiempos de la Segunda Rep\u00fablica acab\u00f3 fiel a la misma, pasando por la experiencia del Frente Popular y de la conducci\u00f3n de las instituciones en guerra y en el exilio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNos haces una s\u00edntesis apretada de los partidos republicanos en las tres primeras d\u00e9cadas del pasado siglo?<\/strong><\/p>\n<p>A los restos de algunas formaciones seculares \u2013el partido federal- se le a\u00f1ade, progresivamente, un doble eje representado por el reformismo y el radicalismo. Lo decisivo, a mi entender, son, sin embargo, dos procesos fundamentales. Por un lado, el grueso, que no todo, el republicanismo catal\u00e1n deja de ser \u201cprovincial\u201d para pasar a ser \u201cnacional\u201d. Dicho de otra manera, el nacionalismo republicano se convierte en definidor del escenario catal\u00e1n. Por el otro, el socialismo, hasta ese momento hostil al republicanismo \u2013por burgu\u00e9s-, reconsidera su posici\u00f3n y abre las puertas a la Conjunci\u00f3n Republicano-Socialista. Sin duda, nos hallamos ya ante la siembra que har\u00e1 posible la primavera republicana de 1931.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl catalanismo pol\u00edtico fue republicano? <\/strong><\/p>\n<p>Todo \u00e9l, ni por asomo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 el Pacto de San Gervasio de 1910? \u00bfQui\u00e9n lo suscribi\u00f3? Un intento de superar el eje catalanismo\/espa\u00f1olismo escribes. Nos explicas esta afirmaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>El republicanismo catal\u00e1n se escinde a principios de siglo XX a ra\u00edz del uso pol\u00edtico de los marcadores de identidad nacional. Unos y otros. Desde, como m\u00ednimo, 1903 o 1904. El Pacto de San Gervasio no fue otra cosa que un ejercicio de recomposici\u00f3n de la cordialidad intrarrepublicana. Impulsado por la direcci\u00f3n de la Uni\u00f3 Federal Nacionalista Republicana y del Partido Republicano Radical, fracasa. Las prevenciones, no ya en la militancia sino en la ciudadan\u00eda, hab\u00edan calado hondo. La potencia del combate previo y conjunto contra la reacci\u00f3n con motivo de la Semana Tr\u00e1gica no hab\u00eda conseguido otra cosa que encubrir la profundidad de la escisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Hay una fotograf\u00eda, para mi conmovedora, de Mar\u00eda Casares en la p\u00e1gina 195. \u00bfQu\u00e9 aportaciones hizo a la cuesti\u00f3n de la mujer el republicanismo de este per\u00edodo?<\/strong><\/p>\n<p>Esa es una bella fotograf\u00eda de los tiempos de exilio.<\/p>\n<p>En todo caso, y si me lo permites, yo formular\u00eda la pregunta justo al rev\u00e9s: qu\u00e9 aport\u00f3 la mujer al republicanismo. A lo bruto: lo desasn\u00f3 y no lo tuvo f\u00e1cil.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Mucho mejor as\u00ed!<\/strong><\/p>\n<p>Me refiero a las herederas de esa rep\u00fablica de librepensadoras que cuaja a finales de siglo XIX y que proyecta su sobra liberadora en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. La rep\u00fablica convierte a la mujer en ciudadana, porque antes, como ciudadanas, algunas o muchas de ellas, han ocupado los intersticios del universo republicano para hacerse visibles.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue espa\u00f1olista el republicanismo de este per\u00edodo?<\/strong><\/p>\n<p>Hubo espa\u00f1olistas y hubo espa\u00f1oles, a secas. Los hubo nacionalistas y los hubo genuinamente cosmopolitas. No es menos cierto que el republicanismo, no ya en esos a\u00f1os sino con anterioridad, nacionaliza en espa\u00f1ol \u2013y en Catalu\u00f1a en catal\u00e1n- en la medida que hace part\u00edcipes a los individuos de un sentido de pertenencia a una comunidad pol\u00edtica, a un d\u00e8mos singular.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 posici\u00f3n adoptaron los partidos republicanos durante la I Guerra Mundial?<\/strong><\/p>\n<p>El grueso de ellos fue abiertamente aliad\u00f3filo, por la v\u00eda de la francofilia y otras. No quiero omitir, sin embargo, la existencia de voces radicales que, en l\u00ednea con el pacifismo revolucionario del momento, se niegan a posicionarse en lo que entienden como una guerra civil europea. Pero son minor\u00eda. La mayor\u00eda estaban al lado de Francia, en los papeles impresos o acudiendo a los campos de batalla para expresar su apoyo a los combatientes por la democracia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 represent\u00f3 el golpe de Primo de Rivera para el republicanismo? \u00bfQu\u00e9 apoyos tuvo este primer dictador?<\/strong><\/p>\n<p>En realidad, una oportunidad. Quedaba claro que las posibilidades de desplegar una democracia representativa bajo el manto institucional de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica hab\u00edan pasado de limitadas a nulas. Fue un momento de acumulaci\u00f3n de fuerzas, de articulaci\u00f3n de expectativas\u2026 todas aquellas que iban siendo defraudadas por la zafiedad de una dictadura que no tuvo, a pesar de todo, el dramatismo de la que vendr\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>No me extiendo m\u00e1s, es ya un abuso. Unas pocas cosas m\u00e1s sin embargo. Aparte de agradecerte la dataci\u00f3n, \u201c1936-1939\u201d, \u00bfpor qu\u00e9 cay\u00f3 la II Rep\u00fablica? \u00bfEra inevitable?<\/strong><\/p>\n<p>No, no hubiese sido inevitable. En la enemiga de los hostiles a la rep\u00fablica, y de lo que significaba el republicanismo como anhelo de redenci\u00f3n popular, se encuentra la causa de un golpe contrarrevolucionario y de la posterior derrota en los campos de batalla.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl bienio negro no desfigur\u00f3 la arista popular de la Rep\u00fablica?<\/strong><\/p>\n<p>Lo procur\u00f3. No del todo, es cierto; pero lo procur\u00f3. El Frente Popular la rescat\u00f3. Si bien es cierto que el \u201camanecer\u201d, pong\u00e1monos l\u00edricos, de febrero de 1936 fue distinto, m\u00e1s tenso, que el de la primavera de 1931.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe puede hablar, como a veces se habla, de que el Ej\u00e9rcito Popular de la Rep\u00fablica invadi\u00f3 Catalunya?<\/strong><\/p>\n<p>Salvador, tonter\u00edas las precisas. No vamos a dar p\u00e1bulo a los P\u00edo Moa de la catalanidad, \u00bfno te parece?<\/p>\n<p><strong>Me parece, me parece. \u00bfNegr\u00edn fue un pe\u00f3n del PCE y de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica?<\/strong><\/p>\n<p>\u00c9sta tambi\u00e9n es f\u00e1cil. Y breve: No.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 figura de la II Rep\u00fablica te interesa m\u00e1s?<\/strong><\/p>\n<p>Con sus limitaciones, Clara Campoamor y Marcelino Domingo. Me interesan como \u201cestudioso\u201d del republicanismo en la medida que encarnan tensiones, tradiciones, maneras de hacer, modalidades de compromiso c\u00edvico y resoluciones en el tiempo.<\/p>\n<p><strong>No puedo preguntarte por el exilio. De<\/strong><strong>dicas a \u00e9l el cap\u00edtulo VII. \u00bfTan mal se llevaron los exiliados republicanos? \u00bfCu\u00e1l fue su principal tierra de acogida?<\/strong><\/p>\n<p>Se llevaron mal. Entre otras cosas porque asumir la condici\u00f3n de derrotados no es f\u00e1cil. Qui\u00e9n tuvo mayores cuotas de responsabilidad en el desastre no resultaba c\u00f3modo de elucidar. De qu\u00e9 manera se gestionan los recursos que salen del pa\u00eds, tampoco. C\u00f3mo hacer para mantener viva la llama republicana lejos de la patria, mucho menos. En M\u00e9xico, mucho m\u00e1s que en Chile o en Argentina, el numeroso grupo de espa\u00f1oles exiliados tuvieron que recomponer sus biograf\u00edas sin renunciar a un combate que ellos sab\u00edan, ahora m\u00e1s que nunca, secular. Ah\u00ed o en Francia, o en Londres, las fracturas entre republicanos liberales, comunistas, nacionalistas, cenetistas\u2026 fueron muy vivas. Acaso los a\u00f1os de la Guerra Mundial, y las expectativas de que la victoria aliada frente al nazifascismo restaurase la rep\u00fablica, las neutralizaron en parte. Las decepciones posteriores a 1945 y la conformaci\u00f3n de una l\u00f3gica de guerra fr\u00eda las realimentaron. En algunos casos, llegaron a ser insoportables.<\/p>\n<p><strong>Ser\u00eda imperdonable no preguntarte: \u00bfqu\u00e9 papel jugaron los republicanos espa\u00f1oles en la resistencia antifascista europea?<\/strong><\/p>\n<p>Decisiva en la liberaci\u00f3n de Francia. En realidad, pudieron y supieron presentarse como los primeros antifascistas; como aquellos que hab\u00edan tenido que hacer frente, primero, a la barbarie fascista.<\/p>\n<p>Otra cosa es que se les reconociese m\u00e1s all\u00e1 de unas pocas formalidades.<\/p>\n<p><strong>Afirmas en la coda republicana que cierra tu magn\u00edfico libro: \u201cContar con la memoria es lo que ha salvado al republicanismo\u201d. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>En el reverdecer republicano, a d\u00eda de hoy, hay mucho de nuevo, de radicalmente innovador. Muchos j\u00f3venes ondean la bandera tricolor en las manifestaciones porque es un s\u00edmbolo de rebeld\u00eda frente a lo existente, contra el orden pol\u00edtico y social que los conduce a situaciones intolerables. Desconocen, en muchos casos lo que signific\u00f3 en otros tiempos. Sin embargo, en los primeros pasos de ese reverdecer se encuentra un ejercicio que en el tr\u00e1nsito del siglo XX al XXI se hizo muy evidente. Un ejercicio de memoria. Aqu\u00e9l que se expres\u00f3 en la interrogaci\u00f3n de los nietos a prop\u00f3sito del destino y los avatares de los abuelos, aqu\u00e9l que dio origen a una pol\u00edtica de memoria que tan nerviosos pone a la derecha pol\u00edtica, social y cultural.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que, en tu opini\u00f3n, el actual republicanismo federal debe procurar? Te cito si quieres coger un nudo: \u201cel republicanismo se est\u00e1 reinventando y amenaza con ser capaz de integrar luchas y aspiraciones parciales en un proyecto global, por ambiguo, heterog\u00e9neo y sometido a malentendidos que siga estando\u201d. \u00bfEs eso en tu opini\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Te empiezo a responder por el final. El republicanismo ha sido, y probablemente, sea fuente de equ\u00edvocos. Hay quien querr\u00e1 ver en la rep\u00fablica un marco institucional que concluye la construcci\u00f3n de una democracia representativa. El principio electivo alcanza a la m\u00e1xima autoridad del Estado. Habr\u00e1, sin embargo, quien la perciba como una puerta abierta a un nuevo orden social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Como una ampliaci\u00f3n del campo de la pol\u00edtica, como el mecanismo a trav\u00e9s del cual conformar una ciudadan\u00eda activa y participativa, dispuesta a laborar mediante la deliberaci\u00f3n por un horizonte de bienestar compartido. La rep\u00fablica como, en suma, una apuesta decidida por lo com\u00fan.<\/p>\n<p>Es inevitable el malentendido. Y, Salvador, en el libro hablo de ambas nociones en perspectiva hist\u00f3rico. Explico la coexistencia de ambas. Como ciudadano de hoy y aqu\u00ed, me parece que el lector tendr\u00e1 claro que estamos pensando en el inter\u00e9s y la utilidad que tiene el republicanismo para una izquierda transformadora.<\/p>\n<p><strong>Lo tiene desde luego. Cuatro preguntas m\u00e1s para finalizar. \u00bfPor qu\u00e9 nos cuesta tanto a los militantes de izquierda pronunciar la palabra Espa\u00f1a?<\/strong><\/p>\n<p>El franquismo dio fuerza al sintagma \u201cEstado espa\u00f1ol\u201d y la izquierda muestra una extra\u00f1a querencia por el mismo. No s\u00e9, supongo que Espa\u00f1a, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, ha pasado a ser una palabra tab\u00fa. Lo que por otro lado da lugar a confusiones asombrosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 confusiones?<\/strong><\/p>\n<p>Algunas tan absurdas como que se hable de la clase obrera del Estado espa\u00f1ol y uno o una no se est\u00e9 refiriendo al funcionariado, que debe ser lo m\u00e1s parecido que existe a una \u201cclase obrera del estado\u201d. Entiendo que Espa\u00f1a pueda resultar un vocablo inc\u00f3modo, y hostil, para quienes vivan una identidad que haya sido objeto de agresiones por un Estado unitario y centralizador, pero lo l\u00f3gico ser\u00eda impugnar al Estado, \u00bfno?<\/p>\n<p>Otro ejemplo, en las p\u00e1ginas de la izquierda anticapitalista, en general, se suele usar una terminolog\u00eda dispar. Ves los enlaces y te encuentras con Italia, Portugal, Grecia, Francia, Alemania, Estado espa\u00f1ol\u2026 En ocasiones Estado espa\u00f1ol va justo delante, o detr\u00e1s de Francia; que no Estado franc\u00e9s. En fin, el lenguaje crea realidad pero dif\u00edcilmente consigue ocultarla del todo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 actualmente el per\u00edodo de la II Rep\u00fablica es visto con ojos muy alejados por parte de la ciudadan\u00eda catalana muy movilizada por motivos identitarios?<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfPor espa\u00f1ola? El nacionalismo espa\u00f1ol es temible, pero el catal\u00e1n es de una eficacia pasmosa. Incluso en las distorsiones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNos regalas un ejemplo?<\/strong><\/p>\n<p>Que la guerra civil espa\u00f1ola, en la medida que se entiende como el correlato inevitable de la Rep\u00fablica, fue una guerra de agresi\u00f3n contra Catalu\u00f1a les parece, a las j\u00f3venes generaciones educadas en la escuela democr\u00e1tica, una verdad incuestionable. Te lo llegan a decir incluso ante un mapa de fosas, lo que ya tiene bemoles.<\/p>\n<p>Hay estudios acad\u00e9micos recientes que recuerdan lo obvio: el retorno en 1939 de catalanes que hab\u00edan huido un par de a\u00f1os antes -por la revoluci\u00f3n, para evitar la conscripci\u00f3n militar,\u2026- y que ahora constituyen las nuevas \u00e9lites pol\u00edticas del franquismo. En buena medida reeditando su papel secular. Pues bien, todo ello no consigue erosionar el relato de Espa\u00f1a contra Catalu\u00f1a. Ni por asomo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodo republicanismo es una forma de democracia? \u00bfToda posici\u00f3n democr\u00e1tica debe ser forzosamente republicana?<\/strong><\/p>\n<p>No a la primera. A estas alturas de la historia, s\u00ed a la segunda. Para no caer en contradicciones elementales, digo.<\/p>\n<p><strong>Estar, apoyar a una Rep\u00fablica federal, \u00bfqu\u00e9 significa hoy exactamente?<\/strong><\/p>\n<p>Hacer un llamado a la participaci\u00f3n ciudadana, reclamar el inter\u00e9s de la ciudadan\u00eda por la pol\u00edtica, aspirar a un orden social basado en el principio de equidad, retornar la soberan\u00eda al municipio, dar cabida a la libertad de los pueblos y naciones de Espa\u00f1a,\u2026<\/p>\n<p>No s\u00e9, Salvador. Lo contemplo como la posibilidad de proceder a la construcci\u00f3n de una agenda p\u00fablica renovada entre todas y todos. Una utop\u00eda hacia la que dirigirnos, hacia la que andar juntas.<\/p>\n<p><strong>Gracias, muchas gracias estimat \u00c0ngel, por tus lecciones republicanas, por tu hermosa y admirable pasi\u00f3n republicana. Por cierto, creo que tienes vinculaciones muy profundas con Andaluc\u00eda. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 el republicanismo andaluz? \u00bfEl andalucismo es tambi\u00e9n un republicanismo?<\/strong><\/p>\n<p>Como por el resto de Espa\u00f1a es un movimiento al alza. Veremos si consigue cuajar. Est\u00e1 vinculado a la activaci\u00f3n de propuestas de recuperaci\u00f3n de la democracia, de retorno de la voz decisiva a la ciudadan\u00eda y de pol\u00edticas concretas para hacer frente a las agresiones del neoliberalismo.<\/p>\n<p>Frente a los oligarcas -que los hay- y sus turiferarios el republicanismo andaluz aspira a recuperar el tono escandaloso y subversivo de la democracia.<\/p>\n<p>El andalucismo deber\u00eda ser, en todo ello, elemento nodal. A diferencia de otros nacionalismos -y no lo digo, por ejemplo, por el gallego-, el componente de clase -superadas fases hist\u00f3ricas en las que se desnaturaliz\u00f3- es n\u00edtido, cabal. El pueblo andaluz es un sujeto colectivo sometido a la voracidad de lo que ahora designamos como \u00e9lites extractivas y en tiempos llam\u00e1bamos capitalismo monopolista. Su liberaci\u00f3n no pasa por el privilegio. Pasa por la igualdad. Republicana.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.construirrepublica.org\/entrevista-con-angel-duartesobre-el-republicanismo\/\">http:\/\/www.construirrepublica.org\/entrevista-con-angel-duartesobre-el-republicanismo\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.53cm; background: #ededed; border-top: none; border-bottom: 1px solid #ffffff; border-left: none; border-right: none; padding-top: 0cm; padding-bottom: 0.28cm; padding-left: 0cm; padding-right: 0cm; line-height: 150%;' lang='es-ES' align='JUSTIFY'>En Espa\u00f1a ha habido \u2013y hay- republicanos y republicanas, lo que no ha habido suficientes -ni por asomo- han sido rep\u00fablicas.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2283,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[1108,1121,920],"class_list":["post-2282","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia-republica","tag-angel-duarte","tag-entrevista-a-angel-duarte-montserrat-sobre-el-republicanismo-una-pasion-politica","tag-entrevista-a-autor"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2282\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2283"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}