{"id":2285,"date":"2013-07-15T00:00:00","date_gmt":"2013-07-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2285"},"modified":"2020-02-19T16:18:46","modified_gmt":"2020-02-19T15:18:46","slug":"anova-o-la-republica-del-dios-jano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2285","title":{"rendered":"Anova, o la rep\u00fablica del dios Jano"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">De lo sucedido en la I Asamblea Nacional de Anova se podr\u00e1n escribir un pu\u00f1ado de opiniones diferentes (y divergentes) pero, seg\u00fan pensamos los que esto firmamos, hay algo que es incuestionable: lo que all\u00ed tuvo lugar es lo que Jacques Ranci\u00e8re llama un <i>\u00abmomento pol\u00edtico\u00bb<\/i><a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article8099#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Es decir, un momento en el que emerge, en un corpus social dado -en este caso el corpus de la militancia de Anova-, <i>\u00abuna fuerza capaz de actualizar la imaginaci\u00f3n de la comunidad que est\u00e1 comprometida all\u00ed y de oponerle otra configuraci\u00f3n de la relaci\u00f3n de cada uno con todos\u00bb <\/i>con el fin de <i>\u00abreconfigurarla\u00bb<\/i>, de <i>\u00abdefinir su naturaleza\u00bb <\/i>y de <i>\u00abdibujar el rostro de lo que ella incluye y excluye\u00bb. <\/i>Lo parad\u00f3jico del momento pol\u00edtico vivido en la asamblea de Anova es que esa fuerza significativa no desafiaba la <i>\u00abtemporalidad del consenso\u00bb <\/i>-tambi\u00e9n en t\u00e9rminos rancierianos- con un proyecto diferente del que Anova, como colectivo plural, fue construyendo p\u00fablicamente desde su constituci\u00f3n. Antes bien, esa fuerza significativa propon\u00eda -en su desaf\u00edo a la esclerotizaci\u00f3n consensual que, como el musgo pegado a los cantos rodados, comenzaba a impedir que estos rodasen libremente- regresar a lo prometido. Retomar la idea original. Ser fieles a un proyecto que no sali\u00f3 de la nada, sino que es el producto de a\u00f1os de procesos de convergencia, de decantaci\u00f3n de ideas, de desencantos, de an\u00e1lisis compartidos y de alianzas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ese momento pol\u00edtico deja en el aire lo que ya se conoc\u00eda pero tal vez sobreviv\u00eda adormecido. Dos modelos de organizaci\u00f3n que se confrontan, y, por lo tanto, dos proyectos pol\u00edticos matizadamente diferentes. \u00bfIncompatibles? Absolutamente, no. Dial\u00e9cticos. Mientras un sector apuesta por un nuevo modelo organizativo, por armar un partido-movimiento, otro sector formula una contradicci\u00f3n en t\u00e9rminos de lucha por el poder. Y tal contradicci\u00f3n super\u00f3 incluso los marcos f\u00edsicos del encuentro asambleario de la militancia de Anova. La Asamblea Nacional empez\u00f3 antes de la fecha indicada y tal vez todav\u00eda no termin\u00f3 del todo. Es significativo que las interpretaciones de los medios de comunicaci\u00f3n y de algunos observadores apunten a luchas de poder y a siglas internas que en Anova no operan colectivamente, pues la organizaci\u00f3n es un espacio de adscripci\u00f3n individual. Pero esa parece ser la \u00fanica cartograf\u00eda que saben trazar medios y c\u00edrculos conservadores que de una manera u otra tuvieron algo que ver en el proceso. Reducir debates, decisiones y resultados de la elecci\u00f3n a la Coordinadora Nacional a un simple enfrentamiento entre aparatos organizativos equivale a no comprender nada de lo que ocurre ni dentro de la organizaci\u00f3n ni en el cuerpo social que opera en la sociedad civil. En realidad, todo es m\u00e1s complejo y m\u00e1s simple al mismo tiempo. Vieja y nueva pol\u00edtica. O, por ser m\u00e1s exactos, pol\u00edtica para un nuevo r\u00e9gimen frente a pol\u00edtica del Viejo R\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Cuando se habla de la necesidad de una nueva cultura pol\u00edtica, m\u00e1s all\u00e1 de caricaturizaciones, no se alude a razones de edad, sino a la necesidad de organizar un instrumento contrahegem\u00f3nico para un nuevo poder constituyente. Una organizaci\u00f3n para la disidencia. Porque la crisis del r\u00e9gimen no es m\u00e1s que una expresi\u00f3n aguda de la crisis de un sistema que ya perdi\u00f3 la llave de la mediaci\u00f3n. La mediaci\u00f3n como factor de estabilidad sist\u00e9mico pas\u00f3 a la historia. Y tambi\u00e9n las organizaciones que hicieron de ella la \u00fanica raz\u00f3n de su praxis pol\u00edtica y sindical. El problema de la vieja pol\u00edtica -la contradicci\u00f3n dentro de Anova adopta tambi\u00e9n esta terminolog\u00eda- no es ya un conjunto de pr\u00e1cticas \u00e9tica y pol\u00edticamente discutibles, sobre todo por lo que tienen de expropiaci\u00f3n de la capacidad pol\u00edtica colectiva, en consonancia con el r\u00e9gimen de representaci\u00f3n; el peor problema es su imposibilidad en el mundo presente. Porque entre la organizaci\u00f3n del Viejo R\u00e9gimen y la realidad material en la que habita y se constituye el sujeto de transformaci\u00f3n existe una paralaje que se va haciendo abismo. Ya no es posible la representaci\u00f3n monol\u00edtica de la pluralidad. El resultado de ciertos procesos dial\u00e9cticos no es siempre y necesariamente una s\u00edntesis.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La confrontaci\u00f3n se dio, se da y se dar\u00e1 todav\u00eda durante cierto tiempo porque es consecuencia de contradicciones de una organizaci\u00f3n que quiere ser instrumento pol\u00edtico de la mayor\u00eda social desde la aportaci\u00f3n de las diversas culturas de la izquierda y el nacionalismo. Anova proclama, fundacionalmente, la determinaci\u00f3n de una nueva pr\u00e1ctica pol\u00edtica que rompa con la mediaci\u00f3n, que supere la fase institucional de la izquierda, que se revuelque en la realidad material de los asalariados y asalariadas de Galicia, de ese proletariado moderno acotado entre la exclusi\u00f3n y sus aleda\u00f1os. Lo que se dio en llamar <i>nueva cultura pol\u00edtica <\/i>asume al mismo tiempo que la confrontaci\u00f3n, dentro de un marco estrat\u00e9gico com\u00fan, que origina una riqueza a la que nadie debiera renunciar. La confrontaci\u00f3n no tiene que ver con siglas ni con \u00e9lites en lucha por el poder de una organizaci\u00f3n que carece de poder: tiene que ver con ideas y con proyectos para armar la nueva organizaci\u00f3n, que es como decir empezar a dise\u00f1ar una sociedad poscapitalista. En el debate que se produce en Anova, en su I Asamblea Nacional, la necesidad de identificar a la organizaci\u00f3n con un proyecto rupturista social (y nacional, si es que puede seguir habiendo distinci\u00f3n entre ambos) se enfrenta a viejas formas de control (y absorci\u00f3n). Es s\u00f3lo eso lo que se expresa en Anova: lo nuevo que empuja por nacer y que por veces no acaba de encontrar espacio frente a lo viejo que no acaba de morir.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Los ejes que modulan la confrontaci\u00f3n son fundamentalmente tres. El primero, la necesidad de un nuevo modelo organizativo. Si concebimos una sociedad poscapitalista basada en la cooperaci\u00f3n y en el imperio de lo com\u00fan, no podemos conquistarla con una organizaci\u00f3n armada a imagen de las estructuras sociales del mundo que queremos hacer desaparecer, una estructura piramidal que de una u otra manera reproduzca la divisi\u00f3n capitalista del trabajo y distribuya roles entre los que mandan y los que obedecen, m\u00e1s all\u00e1 de ciertos niveles de eficacia en condiciones extremas. La horizontalidad, que es s\u00f3lo democracia, no es un deseo piadoso, es una necesidad. Otro de los aspectos cruciales en la configuraci\u00f3n de la nueva organizaci\u00f3n es la dial\u00e9ctica entre izquierda revolucionaria y nacionalismo. La totalidad de la militancia de Anova comparte una cultura nacionalista, aunque sus tradiciones provengan de experiencias hist\u00f3ricas muy diferentes, y en ocasiones sin contacto org\u00e1nico entre ellas. Esas diversas procedencias hist\u00f3ricas facilitan una diversidad de concepciones del hecho nacional gallego, desde una base com\u00fan en lo tocante al objetivo estrat\u00e9gico: autodeterminaci\u00f3n, derecho a decidir, soberan\u00eda, Rep\u00fablica gallega, independencia. Cualquiera de las opciones, incluso una salida federada dentro del Estado espa\u00f1ol o en marcos diferentes, exige como m\u00ednimo un instante de independencia y ejercicio absoluto del derecho a decidir, sin restricciones. En este sentido, Anova dio un paso adelante al asumir fundacionalmente esa reivindicaci\u00f3n que en el nacionalismo no era hegem\u00f3nica. Conviven, en cualquier caso, diversas concepciones del nacionalismo ligadas a culturas hist\u00f3ricas diferentes y a nuevas perspectivas respecto al hecho nacional y a conceptos como el de soberan\u00eda. Una fuente m\u00e1s de contradicciones. Desde quien ve en el nacionalismo frontera insuperable en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica dentro y fuera de las instituciones, hasta quien concibe la necesidad de una distribuci\u00f3n de la riqueza social organizada en el marco de la naci\u00f3n. Desde un nacionalismo que entiende a la naci\u00f3n como sujeto pol\u00edtico aut\u00f3nomo (la naci\u00f3n es naci\u00f3n aunque la gente no quiera), hasta quien la entiende como el resultado de un proceso hist\u00f3rico protagonizado por un sujeto colectivo con voluntad de organizarse nacionalmente. O la naci\u00f3n como un proceso colectivo en marcha. Esas concepciones, que tuvieron tambi\u00e9n sus espacios de debate en la asamblea de Anova, vienen a reforzar las diferencias en lo tocante a los modelos organizativos. Porque unas piensan en clave de foto fija de las din\u00e1micas que operan en la sociedad civil, r\u00edgidamente compartimentada, cuya conflictividad se resuelve en el espacio institucional gracias a la mediaci\u00f3n. Otras, en cambio, apuestan por los liderazgos compartidos, por la horizontalidad, por la democracia radical, por priorizar objetivos sociales sin escindir de ellos, aisl\u00e1ndola, la cuesti\u00f3n nacional como si esta fuese la manifestaci\u00f3n de un conflicto determinado por paisajes, sentimientos y esp\u00edritus. Ni soberan\u00eda ni transformaci\u00f3n social son posibles si no hay una acumulaci\u00f3n de fuerzas diversas que conduzcan a la hegemon\u00eda. Y para eso es necesario superar fronteras.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Los sectores m\u00e1s conservadores, que no conciben la necesidad de acumular fuerzas, de incorporar grupos sociales al proyecto de emancipaci\u00f3n, de conquistar hegemon\u00eda con un sujeto en expansi\u00f3n, est\u00e1n descontentos con la experiencia de Alternativa Galega de Esquerda (AGE). Tal vez por el peso de la frontera del nacionalismo, tal vez porque cierta idea de (re)unificaci\u00f3n del nacionalismo sigue operando como una especie de proyecto estrat\u00e9gico inconfesable para el cual no ser\u00eda precisa la participaci\u00f3n de fuerzas con relaciones estatales, como es el caso de Esquerda Unida (EU), de Equo o de cualquier otra que pueda incorporarse al Frente Amplio. No deja de percibirse entre esos cuadros cierta necesidad de que la organizaci\u00f3n funcione al estilo de la f\u00e1brica fordista: con una jer\u00e1rquica divisi\u00f3n del trabajo, con estructura y responsabilidades piramidales, con centros de decisi\u00f3n exentos y ajenos a las masas, con flujos controlados de informaci\u00f3n unidireccional. La grieta entre la organizaci\u00f3n y el sujeto emergente, seg\u00fan este modelo, tiene a abrirse cada vez m\u00e1s. Si se impone en Anova, Anova puede entrar en obsolescencia programada. En este escenario, la experiencia de AGE (que tampoco sali\u00f3 de la nada, sino que es el fruto de procesos como puedan ser el pacto de gobierno de ACE en Cangas do Morrazo, la teorizaci\u00f3n de la Posici\u00f3n Soto por parte del independentismo, la celebraci\u00f3n del Foro Social Galego y de la Rolda da Rebeld\u00eda, la Refundaci\u00f3n de la izquierda en el mundo EU, la Iniciativa BenCom\u00fan, etc.) parece pugnar entre ser simplemente un ensayo (inc\u00f3modo, en la medida en que no se asuma la necesidad de mezclar culturas pol\u00edticas emancipadoras pero de diferente raigambre) de coalici\u00f3n electoral de coyuntura para las elecciones auton\u00f3micas de 2012 o configurarse como punto de partida de un amplio proceso de acumulaci\u00f3n de fuerzas de izquierda para la emancipaci\u00f3n. Tambi\u00e9n en este caso los sectores m\u00e1s conservadores observan con mayores reticencias las posibilidades de desarrollo de la alianza m\u00e1s all\u00e1 del plano estrictamente institucional, de tal modo que, si sus tesis se imponen en Anova, la \u00abexplosi\u00f3n controlada\u00bb de AGE (ya se ver\u00e1 si las consecuencias de esta explosi\u00f3n son igual de controlables como algunos piensan) constituir\u00e1 una aut\u00e9ntica traici\u00f3n a m\u00e1s de 200.000 personas que comprendieron, asumieron y apoyaron con su voto la necesidad de esta estrategia de Frente Amplia en un contexto hist\u00f3rico de agresi\u00f3n total del fascismo financiero. Un contexto que sigue, y seguir\u00e1 en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, totalmente vigente.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El debate en Anova se produce fundamentalmente alrededor de tres ejes: el modelo organizativo, el perfil ideol\u00f3gico y la pol\u00edtica de alianzas. Y en este sentido tambi\u00e9n estamos hablando de un proyecto estrat\u00e9gico que, indiscutiblemente, tiene Anova como fuerza de la izquierda rupturista que aspira a que el pueblo gallego, como sujeto \u00fanico de soberan\u00eda, compuesto no por ninguna idea difusa de naci\u00f3n ni por un sentimiento regionalista convertido en fervor patri\u00f3tico, sin\u00f3 por las clases subalternas, sea due\u00f1o de todas y cada una de sus decisiones. Tal vez sea necesario, tambi\u00e9n, empezar a poner en cuesti\u00f3n la idea un tanto falaz de diferentes proyectos estrat\u00e9gicos entre la izquierda y el nacionalismo emancipador. Esa obsesi\u00f3n es precisamente la negaci\u00f3n de un proyecto estrat\u00e9gico que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la visita institucional a los salones de palacio.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Cualquiera que conozca algo del funcionamiento del cerebro sabr\u00e1 que este es un \u00f3rgano incompleto y poco fiable si no utiliza de manera coordinada sus dos hemisferios. El de Anova, antes de esta I Asamblea, era un cerebro de un solo hemisferio. Una parte nada peque\u00f1a de la organizaci\u00f3n estaba excluida de los lugares donde se toman las decisiones. Esto provocaba, adem\u00e1s del derroche de energ\u00edas siempre escasas, un malestar de fondo que iba en contra de la buena marcha del proyecto a desarrollar. La Coordinadora Nacional salida de la I Asamblea Nacional, sin ser el producto de un sistema perfecto de elecci\u00f3n (\u00bfexiste un sistema perfecto de elecci\u00f3n?), si es el producto de un sistema (listas abiertas donde cada militante pod\u00eda escoger a 36 de 75 miembros de la Coordinadora Nacional) que imped\u00eda que ning\u00fan sector organizado pudiese copar org\u00e1nicamente el partido. En este sentido, la madurez mostrada por la militancia de Anova y la sincron\u00eda de esta con lo que est\u00e1 sucediendo en todo el planeta con respecto a la vieja pol\u00edtica es encomiable. Anova no tiene por qu\u00e9 tener miedo a aparecer p\u00fablicamente como una organizaci\u00f3n hendida. Si normaliza y acepta la existencia del disenso como algo consubstancial a la democracia interna, bien puede hacer de esa hendidura una virtud. Seg\u00fan nuestra lectura de la organizaci\u00f3n, Anova cuenta ahora con un cerebro mucho m\u00e1s completo que antes. En adelante es preciso que los dos hemisferios desarrollen, con honestidad, la voluntad un\u00edvoca de que las decisiones se tomar\u00e1n de manera mancomunada. Una buena coordinaci\u00f3n de ambos hemisferios para trabajar conjuntamente y para no entorpecerse bien podr\u00eda ser el principal papel que el portavoz nacional, Xos\u00e9 Manuel Beiras, tenga que adoptar a nivel org\u00e1nico. \u00c9l debe ser el nervio que consiga optimizar al cerebro como un todo. Pero para conseguir esto es imprescindible que el portavoz nacional se mantenga en el justo medio. \u00c9l debe ser el eslab\u00f3n. El cemento. El puente entre dos orillas llamadas a entenderse. El escultor que propicie la s\u00edntesis, como s\u00edntesis es la cabeza de doble rostro del dios romano Jano, del enconado proceso dial\u00e9ctico que hoy convive dentro de Anova.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>Ant\u00f3n Dobao y David Rodr\u00edguez son militantes de Anova<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article8099#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>Ranci\u00e8re, J<i>.: Momentos pol\u00edticos<\/i>. Clave intelectual, 2011<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p style='margin-top: 0.2cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>Cuando se habla de la necesidad de una nueva cultura pol\u00edtica no se alude a razones de edad, sino a la necesidad de organizar un instrumento contrahegem\u00f3nico para un nuevo poder constituyente. Una organizaci\u00f3n para la disidencia. Porque la crisis del r\u00e9gimen no es m\u00e1s que una expresi\u00f3n aguda de la crisis de un sistema que ya perdi\u00f3 la llave de la mediaci\u00f3n. La mediaci\u00f3n como factor de estabilidad sist\u00e9mico pas\u00f3 a la historia. 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