{"id":2315,"date":"2013-08-13T00:00:00","date_gmt":"2013-08-12T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2315"},"modified":"2023-02-04T06:54:38","modified_gmt":"2023-02-04T05:54:38","slug":"para-la-tercera-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2315","title":{"rendered":"Para la tercera cultura"},"content":{"rendered":"<p><em>Para la tercera cultura. Ensayo sobre ciencias y humanidades<\/em> es el t\u00edtulo del ensayo p\u00f3stumo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. La editorial de El Viejo Topo ha anunciado su publicaci\u00f3n para el pr\u00f3ximo mes de septiembre. El \u00edndice del libro es el siguiente: Pr\u00f3logo: \u201cArgumentos para una cultura integradora\u201d:. Alicia Dur\u00e1n, Jorge Riechmann, Jordi Mir y SLA. Nota de los editores. Cap\u00edtulo 1. Humanidades y tercera cultura. 1.1. Ideas en torno a una tercera cultura. 1.2. Sobre tercera cultura y nuevo humanismo. Cap\u00edtulo 2. Lecturas para la tercera cultura. 2.1. Galileo visto por Bertolt Brecht. 2.2. Los \u00e1rboles del Para\u00edso en la visi\u00f3n de John Milton. Cap\u00edtulo 3. Ciencias sociales y tercera cultura. 3.1.Las ciencias sociales entre formalismo y literatura. 3.2.Economistas y humanistas. 4. Para conclusiones. Anexos: 1: Sobre la medicina hipocr\u00e1tica. 2: Newton y Goethe en la ciencia moderna. 3: Sobre la objetividad. 4: Sobre ciencia y religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los prologuistas destacan puntos esenciales de la reflexi\u00f3n del autor de Marx sin ismos y de Leyendo a Gramsci:<\/p>\n<p>Desconocer que la cultura cient\u00edfica es parte esencial de lo que llamamos cultura (en cualquier acepci\u00f3n seria de la palabra) y despreciar la base naturalista y evolutiva de las ciencias contempor\u00e1neas equivale en \u00faltima instancia, y en las condiciones actuales, a renunciar al sentido noble (griego, aristot\u00e9lico) de la pol\u00edtica, definida como participaci\u00f3n activa de la ciudadan\u00eda en los asuntos de la polis socialmente organizada.\u201d Paco Fern\u00e1ndez Buey defend\u00eda la necesidad de incorporar la cultura cient\u00edfica a la discusi\u00f3n \u00e9tica, jur\u00eddica y pol\u00edtica. Y subrayaba que sin cultura cient\u00edfica, sin la m\u00e1xima cultura cient\u00edfica de la seamos capaces, no hab\u00eda posibilidad de intervenci\u00f3n razonable en el debate p\u00fablico sobre la mayor\u00eda de las cuestiones que importan a las comunidades. Pues la ciencia, en sentido amplio, es ya parte sustancial de nuestras vidas. La mayor\u00eda de las discusiones p\u00fablicas relevantes, \u00e9tico-pol\u00edticas o \u00e9tico-jur\u00eddicas, requieren el m\u00e1ximo conocimiento posible del estado de la cuesti\u00f3n de las ciencias naturales: biolog\u00eda, gen\u00e9tica, neurolog\u00eda, ecolog\u00eda, f\u00edsica nuclear, termodin\u00e1mica. Y concretaba Paco con ejemplos significativos. Para orientarse en los debates sobre la actual crisis ecol\u00f3gica, la posibilidad de un desarrollo sostenible, el uso de los recursos f\u00f3siles o las energ\u00edas renovables, necesitamos comprender los principios de la termodin\u00e1mica, la idea de entrop\u00eda y la flecha del tiempo, como ya mostraron Barry Commoner, Jos\u00e9 Manuel Naredo y Manuel Sacrist\u00e1n. Y para entender la necesidad de una \u00e9tica medioambiental no antropoc\u00e9ntrica ayuda conocer la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, como demuestra el paleont\u00f3logo Stephen J. Gould.<\/p>\n<p>De este modo, \u201cpara empezar a combatir con argumentos racionales el racismo y la xenofobia ayuda, y mucho, el conocimiento de la gen\u00e9tica de poblaciones\u201d. De igual manera, \u201cpara repensar lo que habitualmente se llama \u201calma\u201d y \u201cconciencia\u201d, base de la sensibilidad moral de los seres humanos y objeto durante mucho tiempo de la atenci\u00f3n exclusiva de la religi\u00f3n y de la filosof\u00eda\u2026 ayudan las reflexiones de Francis Crick sobre la estructura neuronal del cerebro\u201d. Los ejemplos de agolpan. Para todo ello, Fern\u00e1ndez Buey \u201caboga por un enfoque naturalista dentro de un contexto evolucionista y sist\u00e9mico, pero conservando al mismo tiempo la autonom\u00eda de un filosofar que se quiere filosof\u00eda mundana o p\u00fablica\u201d, lejos, muy lejos de las viejas tentaciones de construcci\u00f3n de sistemas metaf\u00edsicos omnicomprensivos. El autor de Por una universidad democr\u00e1tica siempre estuvo muy lejos de esas grandilocuentes y m\u00e1s que ostentosas consideraciones filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos decenios, se ha subrayado reiteradas veces el ambivalente (y peligroso) papel de la ciencia contempor\u00e1nea: posibilita, a un tiempo, una tecnolog\u00eda que es simult\u00e1neamente productiva y destructiva, redentora y aniquiladora. La ciencia, a la vez, al mismo tiempo, es lo mejor que tenemos desde el punto de vista epistemol\u00f3gico y lo m\u00e1s peligroso que ha inventado el ser humano desde la perspectiva \u00e9tico-pol\u00edtica. Paco Fern\u00e1ndez Buey lo recalc\u00f3 en numerosas ocasiones (art\u00edculos, conferencias, seminarios, cursos universitarios) recogiendo una l\u00ednea central de inspiraci\u00f3n marxiana no talm\u00fadica de sociolog\u00eda y pol\u00edtica de la ciencia que su maestro, compa\u00f1ero y amigo Manuel Sacrist\u00e1n desarroll\u00f3 con enorme originalidad en la \u00faltima d\u00e9cada de su vida, entre 1975 y 1985.<\/p>\n<p>Tras un recorrido deslumbrante, innovador, sorprendente en ocasiones (las p\u00e1ginas que el autor dedica al Galileo de Brecht est\u00e1n en mi opini\u00f3n entre las mejores del autor), FFB defiende en las conclusiones de su estudio sobre la tercera cultura tesis del siguiente tenor:<\/p>\n<p>1. El humanista de nuestra \u00e9poca no tiene por qu\u00e9 ser un cient\u00edfico en sentido estricto, de hecho no puede serlo, \u201cpero tampoco tiene por qu\u00e9 ser necesariamente la contrafigura del cient\u00edfico natural o el representante finisecular del esp\u00edritu del profeta Jerem\u00edas, siempre quejoso ante las potenciales implicaciones negativas de tal o cual descubrimiento cient\u00edfico o de tal o cual innovaci\u00f3n tecno-cient\u00edfica\u201d.<\/p>\n<p>2. Si se limita a ser esa contrafigura, el intelectual tradicional, el humanista, tiene todas las de perder. \u201cPuede, desde luego, optar por callarse ante los descubrimientos cient\u00edficos contempor\u00e1neos y abstenerse de intervenir en las pol\u00e9micas p\u00fablicas sobre las implicaciones de estos descubrimientos\u201d. S\u00f3lo que entonces, remarca oportunamente FFB, \u201cdejar\u00e1 de ser un contempor\u00e1neo\u201d.<\/p>\n<p>3. Consciente de ello, el humanista de nuestra \u00e9poca podr\u00eda ser, debe ser tambi\u00e9n un amigo de la ciencia. En un sentido parecido \u201ca como lo son, a veces, los cr\u00edticos literarios o art\u00edsticos, equilibrados y razonables, de los narradores, de los pintores y de los m\u00fasicos\u201d.<\/p>\n<p>4. Si, como se suele afirmar, hemos de aspirar en el siglo XXI a una tercera cultura, a otra cultura m\u00e1s integradora, y a una ciencia con conciencia, como \u00e9l mismo escribir\u00eda en el ensayo que dedic\u00f3 a uno de sus granes cl\u00e1sicos, Albert Einstein, \u201cel \u00e9xito de esta aspiraci\u00f3n no depender\u00e1 ya tanto o s\u00f3lo de la capacidad de propiciar el di\u00e1logo entre fil\u00f3sofos y cient\u00edficos como de la habilidad y precisi\u00f3n de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica a la hora de encontrar las met\u00e1foras adecuadas para hacer saber al p\u00fablico en general lo que la ciencia ha llegado a saber sobre el universo, la evoluci\u00f3n, los genes, la mente humana o las relaciones sociales\u201d.<\/p>\n<p>5. La consideraci\u00f3n anterior obliga a prestar mucha atenci\u00f3n \u201cno s\u00f3lo a la captaci\u00f3n de datos y a su elaboraci\u00f3n, a la estructura de las teor\u00edas y a la l\u00f3gica deductiva en la formulaci\u00f3n de hip\u00f3tesis, o sea, al m\u00e9todo de investigaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n a la exposici\u00f3n de los resultados, a lo que los antiguos llamaban m\u00e9todo de exposici\u00f3n\u201d. Si se concede importancia a ello como debe concederse, a la forma de exponer resultados cient\u00edficos alcanzados (el punto es esencial pol\u00edticamente para religar ciencia y ciudadan\u00eda) hay que volver entonces \u201cla mirada hacia dos de los cl\u00e1sicos que vivieron cabalgando entre la ciencia propiamente dicha y las humanidades y que dieron adem\u00e1s mucha importancia a la forma arquitect\u00f3nica de la exposici\u00f3n de los resultados de la creaci\u00f3n y de la investigaci\u00f3n: Goethe y Marx\u201d. A ambos, cl\u00e1sicos tambi\u00e9n del estudioso de Gandhi y Lenin, les debemos, entre muchas otras cosas valiosas, consideraciones y reflexiones sobre el m\u00e9todo de exposici\u00f3n \u201ccuyo valor se apreciar\u00e1 tanto m\u00e1s cuanto mayor sea nuestra atenci\u00f3n a la ciencia como pieza cultural\u201d. Pr\u00f3logos y prefacios de El Capital son muestra de ello.<\/p>\n<p>La proclama ilustrada-y-m\u00e1s-que-ilustrada del autor puede decirse as\u00ed: atr\u00e9vete a saber porque (una neta ampliaci\u00f3n de la XI tesis sobre Feuerbach) el saber cient\u00edfico (falible, provisional, casi siempre probabilista cuando no s\u00f3lo plausible) ayuda en las decisiones que conducen al hacer, es imprescindible en asuntos de praxis. \u201cAyuda tambi\u00e9n a la intervenci\u00f3n razonable de los humanistas en las controversias p\u00fablicas del cambio de siglo\u201d. Si bien, por lo general, esta ayuda se produce por v\u00eda negativa: \u201cindic\u00e1ndonos lo que no podemos hacer o lo que no nos conviene hacer\u201d. Francisco Fern\u00e1ndez Buey sol\u00eda recordar en estos casos las palabras de Maquiavelo: \u201cConocer los caminos que conducen al infierno para evitarlos\u201d. \u00a1Para evitarlos, no para hundirnos en ellos<\/p>\n<p>Es solo una muy peque\u00f1a parte del aperitivo. Pasen, lean y disfruten del primero (espl\u00e9ndido donde los haya), del segundo, del tercero y del cuarto plato. Hay postres adem\u00e1s: cuatro anexos excelentes. \u00a1No se lo pierdan!<\/p>\n<p>Mundo Obrero, julio-agosto de 2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para la tercera cultura. Ensayo sobre ciencias y humanidades es el t\u00edtulo del ensayo p\u00f3stumo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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