{"id":2335,"date":"2013-09-05T00:00:00","date_gmt":"2013-09-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2335"},"modified":"2020-02-19T12:42:26","modified_gmt":"2020-02-19T11:42:26","slug":"hay-decenas-de-millones-de-cadaveres-en-las-cunetas-del-capitalismo-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2335","title":{"rendered":"\u201cHay decenas de millones de cad\u00e1veres en las cunetas del capitalismo global\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Joey Tribbiani, Chandler Bing, Rachel Green, Phoebe Buffay, Monica Geller, Ross Geller eran tan divertidos que <strong>no importaba lo que suced\u00eda en sus vidas<\/strong>, porque eran un desastre <strong>divertid\u00edsimo<\/strong>. Diez temporadas compartiendo piso en Manhattan, compartiendo <strong>sue\u00f1os mileuristas<\/strong> como excusa perfecta para los chistes de seis <strong>vidas fracasadas sin opciones<\/strong>. Friends era la antesala de la pobreza, donde la explotaci\u00f3n laboral y el vivir a salto de mata se anunciaban como <strong>el pan de las nuevas generaciones<\/strong>. Las mismas que se tronchaban con las ocurrencias que se cruzaban los amigos en aquel sof\u00e1.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">De la teleserie a la novela. Un padre y un hijo caminan d\u00eda tras d\u00eda por desoladas autopistas norteamericanas. Los veh\u00edculos ya no circulan por ellas, se amontonan en las cunetas. Todo <strong>a su alrededor es devastaci\u00f3n<\/strong>. La carretera ha sido definida como una novela dist\u00f3pica en la que <strong>Cormac McCarthy<\/strong> dibujaba a sus lectores un <strong>futuro<\/strong> <strong>postnuclear<\/strong>, pero en realidad no hace falta esperar tanto: \u201cBuena parte de estos hechos se produjeron literal y repetidamente en un inmenso \u00e1mbito geogr\u00e1fico en el \u00faltimo tercio del siglo XIX\u201d, cuenta el fil\u00f3sofo <strong>C\u00e9sar Rendueles<\/strong> (Gij\u00f3n, 1975) en la entrada de Sociofobia. El cambio pol\u00edtico en la era de la utop\u00eda digital, uno de los libros calientes de este oto\u00f1o, publicado por Capit\u00e1n Swing.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Explica Rendueles que la segunda mitad de la \u00e9poca victoriana fue denominada como la \u00e9poca <strong>de la \u201ccrisis de subsistencia global\u201d<\/strong>, para definir el holocausto que caus\u00f3 entre <strong>treinta y cincuenta millones de muertos<\/strong> en China, India y Brasil. El mundo se convirti\u00f3 en una pesadilla por culpa de la inanici\u00f3n y las pandemias.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El escenario apocal\u00edptico de McCarthy <strong>ya lo hab\u00edamos vivido<\/strong> y las grandes potencias aprovecharon el desamparo de estas cat\u00e1strofes para aumentar la velocidad y la intensidad de su expansi\u00f3n imperial. <strong>\u201cEl capitalismo se impuso literalmente como una invasi\u00f3n militar\u201d<\/strong>, dice.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>El timo de la estampita<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La devastaci\u00f3n ha sido transformada en <strong>carne de ciencia ficci\u00f3n<\/strong>, en atrezo de una literatura reaccionaria que distrae de la actualidad m\u00e1s cruda: un somn\u00edfero, de Friends a La carretera. \u201cLa industria del entretenimiento ha desempe\u00f1ado un papel crucial. Provey\u00f3 a mi generaci\u00f3n de un tipo de <strong>consumo legitimador<\/strong> que nos hizo pensar que la cat\u00e1strofe que se gestaba era <strong>un entorno interesante y sofisticado<\/strong>\u201d. Un mito que nos tragamos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Entonces, \u00bfcu\u00e1l ha sido el gran triunfo del capitalismo? Lograr <strong>que desconfiemos de las capacidades comunes<\/strong> que tiene la sociedad para ayudarse y protegerse. \u201cLa desconfianza en nuestra capacidad para ponernos de acuerdo o, al menos, <strong>gestionar nuestros conflictos<\/strong>. A los liberales la vida en com\u00fan les parece peligrosa, engorrosa y en \u00faltima instancia imposible\u201d. De ah\u00ed nace el concepto \u201csociofobia\u201d, una patolog\u00eda que anhela automatismos institucionales, como el mercado, para coordinar las preferencias individuales <strong>sin necesidad de alcanzar consensos<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Rendueles cree que hemos dejado voluntariamente que algunos de los principales problemas del mundo queden <strong>fuera de nuestro control<\/strong> y \u201cese automatismo impersonal es aterrador, m\u00e1s que las novelas dist\u00f3picas\u201d. Aunque pase desapercibido, el fil\u00f3sofo explica que vivimos en un sistema social que tiene las caracter\u00edsticas de <strong>una gran cat\u00e1strofe meteorol\u00f3gica<\/strong>: \u201cHay decenas de millones de <strong>cad\u00e1veres en las cunetas<\/strong> del capitalismo global de los que nadie se responsabiliza\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>La ley de la selva<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cLa cosa no funciona\u201d, a\u00f1ade el autor. \u201cNo podemos construir una sociedad basada exclusivamente en las afinidades electivas enfrentadas, como si todo fuera una especie de <strong>competici\u00f3n deportiva<\/strong> generalizada. Sencillamente, <strong>no estamos capacitados para ello<\/strong>\u201d. Se\u00f1ala que nuestra civilizaci\u00f3n es la primera que ha hecho de las <strong>relaciones competitivas<\/strong> que se dan en el mercado colonicen la pr\u00e1ctica totalidad de la realidad social.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00bfC\u00f3mo combatir la sociofobia? \u201cPromoviendo las condiciones materiales y sociales que hacen posible la <strong>deliberaci\u00f3n pol\u00edtica en com\u00fan<\/strong>. Reconociendo que ni los expertos, ni la tecnolog\u00eda, ni el mercado nos van a librar de nuestros problemas, <strong>s\u00f3lo nosotros podemos hacerlo<\/strong>. Asumiendo que el cuidado mutuo es la base de un <strong>v\u00ednculo social racional y libre<\/strong> y una fuente potencial de realizaci\u00f3n personal. Asumiendo que la igualdad, como la libertad, es un objetivo y no s\u00f3lo un punto de vista\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En Sociofobia queda claro que despreciar algunas <strong>caracter\u00edsticas materiales de nuestra especie<\/strong> es un fallo en el sistema b\u00e1sico en nuestro progreso, como nuestra capacidad para sobrevivir sin depender los unos de los otros. La independencia es <strong>\u201cun episodio fugaz de nuestra vida\u201d<\/strong>. El cuidado mutuo no tiene por qu\u00e9 ser una carga. Como vemos, la \u201csociofobia\u201d se acerca peligrosamente <strong>al perfil del soci\u00f3pata<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Uno de los apartados m\u00e1s pol\u00e9micos del libro de Rendueles es el <strong>escepticismo<\/strong> con el que despacha los <strong>augurios democr\u00e1ticos<\/strong> que predican los ciber fetichistas, para quienes s\u00f3lo la Red nos har\u00e1 libres. De hecho, cree que <strong>internet no ha servido<\/strong><b> <\/b>para acabar con los viejos problemas sociales heredados: la opresi\u00f3n en vez de la libertad, el elitismo en vez de la igualdad y <strong>la sociofocia en vez de la fraternidad<\/strong>. \u201cLos ant\u00f3nimos del ideario revolucionario de 1789\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Relaciones engorrosas<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por tanto la influencia de Internet sobre nuestras expectativas pol\u00edticas <strong>s\u00f3lo ha servido para reducirlas<\/strong>. \u201cLa red parece resolver un dilema t\u00edpico de las sociedades modernas: la tensi\u00f3n entre individualismo y comunidad\u201d, pero no es as\u00ed. Tal y como expone el autor, es exactamente al rev\u00e9s. \u201c<strong>Internet no fomenta los proyectos en com\u00fan<\/strong>, en todo caso hace que nos importe menos su ausencia. Para m\u00ed ponerse de acuerdo para intentar que un hashtag sea trending topic no entra en la categor\u00eda de proyecto com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La definici\u00f3n de Internet es, bajo este recelo, una especie de mercado social donde podemos establecer \u201crelaciones sociales sin engorrosos compromisos personales\u201d. Ha nacido un nuevo tipo de <strong>v\u00ednculo social d\u00e9bil<\/strong> pero extremadamente abundante. Ni siquiera cree que Internet sea capaz de <strong>sacar a la gente a la calle<\/strong> a protestar. M\u00e1s bien, la Red puede ser un arma cuando la gente sale a la calle. Es diferente.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">As\u00ed que la <strong>ret\u00f3rica tecn\u00f3fila<\/strong> no s\u00f3lo es totalmente fantasiosa, tambi\u00e9n es condescendiente: \u201cNos resistimos a aceptar que en Egipto o T\u00fanez pueda darse una rica actividad pol\u00edtica, sindical o comunitaria, as\u00ed que imaginamos que su efervescencia constituyente es un <strong>subproducto de la tecnolog\u00eda occidental<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La utop\u00eda digital est\u00e1 por hacer. Internet puede ofrecer las bases materiales y sociales para que ocurra algo, pero \u201cquedarnos sentados a esperar que aparezca una pesta\u00f1a de Google para la transformaci\u00f3n social\u201d no ayudar\u00e1 mucho. \u201cEn ocasiones puede potenciar los procesos de emancipaci\u00f3n pol\u00edtica \u2013como est\u00e1 ocurriendo en pa\u00edses como Uruguay-, en otras cegarlos\u201d. El conocimiento libre nos har\u00e1 m\u00e1s libres, pero no la Red. La receta de Rendueles no es nueva, pero se ha insistido en que la olvidemos: \u201cFortaleza moral, bondad de coraz\u00f3n, inteligencia pr\u00e1ctica y apoyo mutuo\u201d, s\u00f3lo as\u00ed seremos \u201cm\u00e1s libres, justos y solidarios\u201d. Manos a la obra.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;\" align=\"CENTER\"><i>Publicado en <a href=\"http:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2013-09-03\/hay-decenas-de-millones-de-cadaveres-en-las-cunetas-del-capitalismo-global_23917\/\">El confidencial<\/a><\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0cm; background: #ffffff; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>El capitalismo ha logrado que desconfiemos de las capacidades comunes que tiene la sociedad para ayudarse y protegerse. \u201cLa desconfianza en nuestra capacidad para ponernos de acuerdo o, al menos, gestionar nuestros conflictos. A los liberales la vida en com\u00fan les parece peligrosa, engorrosa y en \u00faltima instancia imposible\u201d. De ah\u00ed nace el concepto \u201csociofobia\u201d, una patolog\u00eda que anhela automatismos institucionales, como el mercado, para coordinar las preferencias individuales sin necesidad de alcanzar consensos.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2336,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[1062,917,1112],"class_list":["post-2335","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-cesar-rendueles","tag-resenas","tag-sociofobia-el-cambio-politico-en-la-era-de-la-utopia-digital"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2335"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2335\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}