{"id":2432,"date":"2013-11-11T00:00:00","date_gmt":"2013-11-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2432"},"modified":"2020-02-19T11:09:23","modified_gmt":"2020-02-19T10:09:23","slug":"ciencia-concernida-y-politica-documentada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2432","title":{"rendered":"Ciencia concernida y pol\u00edtica documentada"},"content":{"rendered":"<p>Fuente: Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, n\u00ba 122, octubre de 2013.<\/p>\n<p>Dieciocho cap\u00edtulos componen C\u00f3mo detener el calentamiento global y cambiar el mundo [CDCGCM]. Est\u00e1n agrupados en cinco secciones: 1. Las dimensiones del problema. 2. Soluciones que ya dar\u00edan resultado. 3. Por qu\u00e9 los ricos y los poderosos no emprender\u00e1n ninguna acci\u00f3n. 4. Pol\u00edtica clim\u00e1tica. 5. Futuros alternativos. Los reconocimientos, la introducci\u00f3n y unas notas que tambi\u00e9n deben merecer nuestra atenci\u00f3n completan el ensayo.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo no enga\u00f1a, no es un afortunado truco editorial: ayudar a detener el cambio clim\u00e1tico y a cambiar las estructuras e instituciones que mueven y dirigen nuestro mundo, y que tan remisas se muestran a obrar con urgencia en este v\u00e9rtice nuclear para todos, es el objetivo del libro de Jonathan Neale [JN], autor del que El Viejo Topo ya hab\u00eda publicado hace pocos a\u00f1os otro excelente ensayo: La otra historia de la guerra de Vietnam, una narraci\u00f3n que, efectivamente, no ten\u00eda nada que ver con muchas aproximaciones al uso.<\/p>\n<p>Algunas de las tesis defendidas en CDCGCM son indicadas en la introducci\u00f3n del ensayo. Algunas de las esenciales: no es posible detener por completo el cambio clim\u00e1tico pero s\u00ed lo es, en cambio, impedir una cat\u00e1strofe clim\u00e1tica (es decir, \u201clos r\u00e1pidos procesos de retroalimentaci\u00f3n que conducen a un \u201ccambio clim\u00e1tico abrupto\u201d, p. 11). \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 si no impedimos este cambio abrupto? Que muchas especies vivas se extinguir\u00e1n y que cientos de millones de seres humanos (no es posible mayor delimitaci\u00f3n) morir\u00e1n a causa de sequ\u00edas, hambres, carencia de agua, enfermedades, represi\u00f3n y guerras.<\/p>\n<p>La causa fundamental del calentamiento global es el di\u00f3xido de carbono procedente de la combusti\u00f3n de gas, petr\u00f3leo y carb\u00f3n [GPC]. Para estabilizar el CO2 a niveles seguros, se\u00f1ala JN, es necesario reducir la combusti\u00f3n de GPC al menos en un 80% por persona y, a m\u00e1s tardar, en el curso de estos pr\u00f3ximos 30 a\u00f1os. La soluci\u00f3n -que existe, tambi\u00e9n aqu\u00ed hay alternativas-, documentadamente defendida por el autor a lo largo de estas 350 p\u00e1ginas: cubrir el planeta de turbinas e\u00f3licas e instalaciones de energ\u00eda solar. El gran f\u00edsico Antonio Ruiz de Elvira ha defendido entre nosotros consideraciones similares.<\/p>\n<p>Pero no basta con lo anterior: hay que reducir el uso de energ\u00eda. Como las edificaciones, los transportes y la industria con los mayores consumidores energ\u00e9ticos, las soluciones m\u00e1s efectivas para conseguir esa reducci\u00f3n pasan por instalar aislamiento t\u00e9rmico en las viviendas, apagar aires acondicionados, regular la industria y reemplazar autom\u00f3viles por trenes y autobuses p\u00fablicos. No es poca la tarea, pero es necesaria.<\/p>\n<p>El dinero no falta, sostiene JN. El mundo invierte un bill\u00f3n de d\u00f3lares anuales, acaso m\u00e1s, en armamentos y gastos militares. Hay suficientes personas en el mundo para cubrir los trabajos necesarios para este enorme proyecto de transformaci\u00f3n econ\u00f3mica y social. Para JN, en contra de todas las apariencias y lugares comunes, no \u201cse requiere realizar sacrificios para detener el calentamiento global\u201d. Por el contrario, se\u00f1ala, debemos combatir a fondo, y al mismo tiempo, la pobreza global.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la principal dificultad a la que nos enfrentamos para conseguir ese objetivo posible, necesario y urgente? La insistencia, t\u00f3xicamente defendida urbi et orbe, en que no se le puede ofrecer resistencia al mercado, la idea dominante del sistema capitalista y sus ropajes neoliberales, es el arma m\u00e1s poderosa con que cuentan ricos y poderosos. \u00bfPor qu\u00e9? La respuesta de JN es n\u00edtida e interesante: si los gobiernos intervienen con \u00e9xito a favor del clima en una escala global, y el proyecto es posible, los humanos de todas los rincones del mundo probablemente ser\u00e1n capaces de formular la gran pregunta, el interrogante b\u00e1sico: si podemos hacer eso por el aire, \u00bfpor qu\u00e9 no podemos hacerlo por los hospitales, por las escuelas, por nuestras pensiones y por tantas otras cosas? Parece razonable el razonamiento del autor. Ricos, poderosos y corporaciones -las acciones encaminadas a detener el cambio clim\u00e1tico implicar\u00edan su desaparici\u00f3n en algunos casos: Wal-Mart, Exxon M\u00f3vil, Shell, British, Toyota, Conoco Phillips, ser\u00edan ejemplos de ello- no quieren que nos formulemos ese tipo de cuestiones. Si no actuamos pronto, el poder del mercado y de las corporaciones convertir\u00e1 los desastres clim\u00e1ticos en cat\u00e1strofes humanas. En enfrentamiento armados, por ejemplo. Los desastres clim\u00e1ticos en Nueva Orle\u00e1ns, Darfur, Bangladesh y en muchos otros lugares son signos claros de un futuro que ya est\u00e1 aqu\u00ed. Contamos con las tecnolog\u00edas necesarias para poder actuar pero ricos y poderosos no pueden o no quieren actuar. Hay mucho en juego, nos advierte el autor.<\/p>\n<p>\u201cLas dimensiones del problemas\u201d se explicitan en la primera parte de esta obra y son la base del desarrollo posterior. Un breve resumen para entrar en materia podr\u00eda ser el siguiente:<\/p>\n<p>Las consecuencias del cambio clim\u00e1tico abrupto o lento ser\u00edan la elevaci\u00f3n del nivel de los oc\u00e9anos, el incremento de las temperaturas y la veloz modificaci\u00f3n de las ecolog\u00edas. Adem\u00e1s, el clima se tornar\u00eda mucho m\u00e1s inestable, los eventos clim\u00e1ticos extremos como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequ\u00edas se har\u00edan m\u00e1s frecuentes e intensos, y se generar\u00edan huracanes de gran envergadura. No es posible calcular el n\u00famero de v\u00edctimas que pueden producirse, no con exactitud; muy probablemente, cientos de millones. Un n\u00famero mayor de habitantes del planeta se ver\u00eda reducido a una condici\u00f3n \u201canimal\u201d, por lo que presenciar\u00eda y har\u00eda -o tendr\u00eda que hacer- para sobrevivir. Las reacciones complementarias en numerosos pa\u00edses son evidentes: uso de la fuerza militar para obligar a los pobres y a los trabajadores menos organizados a pagar directamente, en sus vidas y salud, el alt\u00edsimo coste de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>No se trata de un Argamed\u00f3n que liquide la especie. La vida humana se recuperar\u00e1 probablemente al cabo de un tiempo que no podemos determinar y seguir\u00e1 su curso \u2013aunque muchas otras especies vivas no podr\u00e1n conseguirlo-, pero la situaci\u00f3n dejar\u00e1 tras de s\u00ed millones y millones de cad\u00e1veres y una desolaci\u00f3n inmensa por la barbarie generada.<\/p>\n<p>Son las emisiones de dos gases del efecto invernadero las causas fundamentales del calentamiento global: el di\u00f3xido de carbono (CO2), que no abunda en el atm\u00f3sfera, y el metano. De los dos, el primero es el m\u00e1s importante. En toda la historia conocida del planeta cuando m\u00e1s di\u00f3xido ha habido en al aire m\u00e1s alta ha sido la temperatura. El CO2, que permite el paso de la radiaci\u00f3n solar, impide tambi\u00e9n que una parte de la radiaci\u00f3n terrestre regrese al espacio: esa radiaci\u00f3n queda atrapada en forma de calor y hace que nuestro planeta se caliente.<\/p>\n<p>Son 2,1 partes por mill\u00f3n las mol\u00e9culas de di\u00f3xido de carbono que agregamos a la atm\u00f3sfera anualmente; permanecen en ella entre 100 y 200 a\u00f1os. Desde que nuestra especie empez\u00f3 a quemar gas natural, carb\u00f3n y petr\u00f3leo en grandes cantidades, el di\u00f3xido ha pasado de 280 a 385 partes por mill\u00f3n, el mismo nivel de incremento experimentado por la Tierra en el paso de las edades de hielo a los per\u00edodos c\u00e1lidos. El CO2 es responsable del 70% del calentamiento producido por la actividad humana, frente al 13% del metano.<\/p>\n<p>No es nueva la situaci\u00f3n por supuesto. Fue a finales de la d\u00e9cada de 1990 cuando las comunidades cient\u00edficas implicadas ya sab\u00edan que el cambio clim\u00e1tico abrupto era un fen\u00f3meno com\u00fan y global, y hab\u00edan logrado componer un cuadro razonablemente certero del cambio abrupto en el pasado. La situaci\u00f3n actualmente puede resumirse as\u00ed: hay 100 partes de CO2 por mill\u00f3n m\u00e1s en la atm\u00f3sfera que en los per\u00edodos c\u00e1lidos previos. No sabemos con exactitud cu\u00e1ndo pasaremos a otro per\u00edodo estable con temperaturas mayores. La Tierra alcanzar\u00e1, en un determinado momento, tras la subida de la temperatura, un nuevo equilibrio pero mucho m\u00e1s c\u00e1lido y, como se apunt\u00f3, la vida humana seguir\u00e1 siendo posible pero ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil y bastante distinta de la actual.<\/p>\n<p>La mejor estimaci\u00f3n de la que disponemos es la siguiente: un nivel de CO2 entre 400 y 450 partes por mill\u00f3n -estamos en 385- producir\u00eda un aumento de la temperatura de 2 grados C. Habremos llegado, pues, a la zona de peligro respecto a un cambio abrupto a partir de un incremento entre 15 y 65 puntos de CO2 por mill\u00f3n. Es probable aunque no seguro que se lograr\u00eda evitar un cambio clim\u00e1tico abrupto si estabiliz\u00e1ramos el contenido de CO2 en la atm\u00f3sfera en los pr\u00f3ximos siete a\u00f1os [si pensamos en las 15 partes] y puede que no pasa nada si lo hacemos en un per\u00edodo de 31 a\u00f1os [bajo la hip\u00f3tesis de las 65 partes].<\/p>\n<p>La forma de estabilizar el contenido de CO2 en la atm\u00f3sfera radica en reducir las emisiones anuales a 1,4 partes por mill\u00f3n, es decir, en disminuir en un 60% la tasa anual de emisiones. \u00bfCu\u00e1les son entonces las dimensiones de la tarea pol\u00edtica que representa evitar los horrores sociales y naturales que acompa\u00f1ar\u00edan a un cambio clim\u00e1tico abrupto? Las siguientes: la reducci\u00f3n de las emisiones globales de CO2 entre 60 y el 70% en un per\u00edodo comprendido entre unos 10 y 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La segunda parte de CDCGCM est\u00e1 dedicada a las \u201cSoluciones que ya dar\u00edan resultado\u201d. Sus planteamientos b\u00e1sicos son los siguientes: 1. Disponemos de la tecnolog\u00eda necesaria para detener el calentamiento global; de existir la voluntad pol\u00edtica, se podr\u00eda instalar con rapidez en todo el planeta. 2. La instalaci\u00f3n de esta tecnolog\u00eda exige una intervenci\u00f3n p\u00fablica a escala mundial que incluya obras p\u00fablicas, grandes inversiones y regulaciones normativas. 3. Las soluciones de mercado no resolver\u00e1n el problemas, est\u00e1n lastradas por la b\u00fasqueda incesante de beneficios. 4. Las soluciones no exigen inevitablemente sacrificios entre la gente com\u00fan.<\/p>\n<p>La quinta consideraci\u00f3n de JN, vale la pena detenerse en ella, se\u00f1ala que \u201clas opciones personales de consumo no pueden resolver el problema\u201d (p. 66). Estas soluciones nos instan a examinar nuestra \u201chuella de carbono\u201d, a reducir en la medida que nos es posible las emisiones de las que somos directamente responsables: dejar de viajar en avi\u00f3n, usar la bicicleta, consumir alimentos producidos en localidades cercanas, adquirir una microturbina el\u00e9ctrica, etc. Para el autor, la fortaleza de estas opciones es que constituyen un excelente testimonio pero las estrategias que tienen como base presentan varias debilidades. Las dos se\u00f1aladas por JN: 1. La mayor\u00eda de las opciones personales solamente tienen sentido para los ciudadanos m\u00e1s ricos de los pa\u00edses enriquecidos. 2. Estas opciones pueden persuadir a algunos de dejar de hacer ciertas cosas, pero para JN \u201csolo una gran inversi\u00f3n gubernamental puede hacer posible que la mayor\u00eda de las personas adopte estas opciones\u201d (p. 66).<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 5 de esta segunda parte \u2013\u201cElectricidad limpia\u201d- desarrolla una excelente aproximaci\u00f3n, que afortunadamente no obvia detalles t\u00e9cnicos, a la energ\u00eda e\u00f3lica, la solar, la solar concentrada y lo que JN llama otras soluciones realistas: la energ\u00eda de las mareas y la de las olas, si bien, se\u00f1ala, \u201cambas tecnolog\u00edas son prometedoras, aunque en la actualidad son mucho m\u00e1s costosas que los combustibles de carbono\u201d (p. 89). El autor, que a lo largo del ensayo se muestra firmemente partidario del realismo pol\u00edtico e insiste cuantas veces ve necesario en la descripci\u00f3n detallada de programas concretos de intervenci\u00f3n, diferenciando como es razonable pa\u00edses y situaciones, recuerda que el \u201cverdadero ahorro de emisiones debido a la adopci\u00f3n de la electricidad solo comienza a producirse cuando un 90% o m\u00e1s de la red se alimenta de energ\u00eda limpia\u201d (p. 135), una energ\u00eda que permite resolver el problema con rapidez y, adem\u00e1s, con sencillez. En su opini\u00f3n, \u201ccon la adecuada voluntad pol\u00edtica, las turbinas e\u00f3licas, la energ\u00eda solar y el resto de las fuentes podr\u00edan abastecer al planeta en un plazo de cinco a\u00f1os\u201d. Otra de las causas que hacen que este tipo de energ\u00eda sea tan importante.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 9 est\u00e1 dedicado a las soluciones que no son soluciones, las que no dar\u00e1n resultado. Entre ellas, los biocombustibles, el hidr\u00f3geno, la captura y almacenamiento de carbono, el pico del petr\u00f3leo y el despe\u00f1adero del gas, las represas y la energ\u00eda nuclear (JN escribe cuando a\u00fan no se hab\u00eda producido la hecatombe nuclear de Fukushima; podemos imaginarnos sus comentarios actuales). Estas falsas soluciones son las que \u201cinquietan menos a los poderosos establecidos y que, por tanto, ser\u00edan m\u00e1s f\u00e1cil promover\u201d (p. 154). Pero la realidad es terca y, adem\u00e1s de otras consideraciones, est\u00e1n \u201csoluciones\u201d no son aplicables en el plazo del que disponemos.<\/p>\n<p>La tercera parte de CDCG toca uno de los nudos nucleares de todo este entramado: \u201cPor qu\u00e9 los ricos y los poderosos no emprender\u00e1n ninguna acci\u00f3n\u201d. En mi opini\u00f3n, no es el mejor comp\u00e1s del ensayo.<\/p>\n<p>El lector\/a informado puede saltarse el primer cap\u00edtulo, dedicado al \u201cNeoliberalismo\u201d, pero incluso aqu\u00ed hay pasajes de inter\u00e9s sobre las debilidades de la izquierda, la batalla de las ideas, el papel de las mentiras en la lucha pol\u00edticas y las grandes debilidades del neoliberalismo.<\/p>\n<p>\u201cEl poder de las corporaciones\u201d es tema del siguiente cap\u00edtulo, con especial atenci\u00f3n a las nuevas corporaciones de energ\u00eda solar y e\u00f3lica. Gran parte de este apartado est\u00e1 dedicado a la irrupci\u00f3n, desarrollo y declive de los \u201ctodoterrenos\u201d. Un pel\u00edn excesivo en su desarrollo tal vez pero la historia contada, excelente en su ritmo e informaci\u00f3n, ilustra muchos v\u00e9rtices del funcionamiento alocado de la civilizaci\u00f3n del capital y el mal.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son entonces las razones principales por las que los ricos y poderosos se sienten reacios a emprender acciones para detener el cambio clim\u00e1tico sabiendo como saben que tambi\u00e9n la partida va con ellos? B\u00e1sicamente, la ideolog\u00eda del neoliberalismo y el poder de las corporaciones del carbono. Ninguna de ellas, se\u00f1ala JN, tiene que ver con el sistema capitalismo mismo. \u201cEn otro tiempos y lugares el capitalismo ha coexistido con un grado mucho mayor de intervenci\u00f3n estatal que bajo el neoliberalismo. Y si bien una econom\u00eda movida por energ\u00eda limpia amenaza a las corporaciones del carbono, otras corporaciones podr\u00edan obtener enormes ganancias\u201d (p. 211). Te\u00f3ricamente es as\u00ed, podr\u00eda ser as\u00ed, pero hay otros dos aspectos del capitalismo que dificultan la acci\u00f3n, a\u00f1ade el autor, para detener el cambio clim\u00e1tico: la competencia global y el crecimiento incesante. Con una diferencia b\u00e1sica: ambos son componentes constantes, centrales, no marginales, de la din\u00e1mica del sistema<\/p>\n<p>\u201cLa pol\u00edtica clim\u00e1tica\u201d es el t\u00edtulo de la cuarta parte de CGCM. Una aproximaci\u00f3n cr\u00edtica a Kyoto es tema del primer cap\u00edtulo. \u201cLa pol\u00edtica cient\u00edfica\u201d a partir de 2001 es tema del segundo apartado. Su prudente aproximaci\u00f3n \u2013no acr\u00edtica ni servil- a Blair, Clinton, Al Gore y a otros pol\u00edticos anglosajones, es muestra del buen hacer y del realismo pol\u00edtico de JN, adem\u00e1s de su apuesta por una amplia pol\u00edtica de alianzas, donde converjan sectores muy diversos, en la lucha contra el calentamiento global.<\/p>\n<p>\u201cSoluciones personales y de mercado\u201d es el t\u00edtulo del d\u00e9cimo sexto cap\u00edtulo. JN advierte con razones muy atendibles sobre el \u00e9nfasis puesto en los cambios de los estilos de vida personales. En su opini\u00f3n, esos cambios son parte de la \u00fanica respuesta al calentamiento global que promueven los pol\u00edticos y las corporaciones. Sus otras soluciones son las t\u00edpicas de mercado: impuestos verdes, fijaci\u00f3n de l\u00edmites e intercambio de carbono, racionamiento del carbono y compensaciones por sus emisiones. JN sostiene que estos mecanismos de mercado no dar\u00e1n resultado y en cierto sentido dificultan a\u00fan m\u00e1s la adopci\u00f3n de soluciones realmente efectivas. Un ejemplo de sus reflexiones sobre este asunto: \u201cEl mayor problema con el racionamiento del carbono es el mismo que el del comercio de carbono. Aborda el problema en el lado equivocado de la ca\u00f1er\u00eda, esto es, en el consumidor. El racionamiento de carbono, al igual que el de la contracci\u00f3n y la convergencia, no tocan los grandes cambios que resultan necesarios. Las opciones de consumo no son capaces de cubrir el planeta con energ\u00eda e\u00f3lica o solar, ni de aislar t\u00e9rmicamente todas las viviendas. El racionamiento de carbono no sustituye la regulaci\u00f3n y la inversi\u00f3n gubernamentales\u201d (p. 295).<\/p>\n<p>\u201cFuturos alternativos\u201d es el t\u00edtulo de la \u00faltima secci\u00f3n de CDCGCM. Son dos cap\u00edtulos importantes. En el primero, se describe el impacto del cambio clim\u00e1tico en nuestro planeta si no se abordan las medidas necesarias. Nueva Orle\u00e1ns y Darfur son los desastres explicados con detalle. Estamos aqu\u00ed ante algunos de los mejores pasajes de este magn\u00edfico libro. Ciencia, informaci\u00f3n hist\u00f3rica, tensi\u00f3n moral, excelente an\u00e1lisis pol\u00edtico, se combinan consistentemente en beneficio del lector\/a. El autor se crece.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 mundo nos aguarda? Si no actuamos, un mundo de refugiados, de hambrunas, guerras, muerte y sufrimiento. Apuntar razonadamente que \u201cOtro mundo es posible\u201d tambi\u00e9n aqu\u00ed es tema del cap\u00edtulo que cierra el ensayo. Una de sus tesis m\u00e1s relevantes: \u201cLa soluci\u00f3n a la apat\u00eda clim\u00e1tica no es una dosis mayor de miedo. Es convencer a las personas comunes y corrientes de que pueden influir sobre la marcha del mundo\u201d (p. 332). Para quienes creen, como cree el autor (y tambi\u00e9n el firmante de esta nota), que son necesarios grandes cambios, eso significa establecer alianzas pol\u00edticas con todos los que piensan que \u201cno es posible lograr cambios fundamentales en el mundo, pero a\u00fan as\u00ed quieren seriamente hacer algo\u201d.<\/p>\n<p>JN se\u00f1ala que los humanos somos animales de un nuevo tipo. Sin que lo hayamos dise\u00f1ado, nuestras manos y cerebros -\u00a1el homenaje y recuerdo de Farrington es muy de agradecer!- se han convertido en guardianes de vida en la Tierra, y estamos actualmente en una encrucijada: a partir del descubrimiento de la agricultura y la industria, la obra de nuestras manos y cerebros \u201chan marchado muy por delante de nuestra capacidad para crear una sociedad que se corresponda con la nueva tecnolog\u00eda\u201d (p. 350). La cuesti\u00f3n nuclear, central: en qu\u00e9 queremos convertirnos. El calentamiento global pone a la orden del d\u00eda y de la hora, torna urgente y aguda esta disyuntiva.<\/p>\n<p>Para la inmensa y urgente tarea que tenemos delante, el autor piensa que es necesario movilizar a los seis mil millones de habitantes del planeta. Nadie sobra. No basta, se\u00f1ala, como han hecho los ambientalistas, en cabildear en los gobiernos y en educar a la opini\u00f3n p\u00fablica. Seg\u00fan JN, se necesita un gran movimiento de masas \u2013que de hecho, en su opini\u00f3n, ya ha comenzado a organizarse- que \u201cobligue a los pol\u00edticos a actuar o que los reemplace por otros que est\u00e9n dispuestos a hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n, y algunas aproximaciones poco equilibradas en mi opini\u00f3n a los pa\u00edses que formaron parte de lo que se llam\u00f3 \u201csocialismo real\u201d, una excesiva confianza en las diferencias de desarrollo y proyecto entre el llamado modelo americano y el europeo (pp. 36 y ss), una consideraci\u00f3n acr\u00edtica y aproblem\u00e1tica sobre las bombillas de larga duraci\u00f3n, el uso de expresiones como ultraizquierda para hablar de organizaciones radicales en sentido marxiano alejadas de cualquier enso\u00f1aci\u00f3n on\u00edrica o alocada en finalidades y procedimientos, algunos compromisos y predicciones temporales -a prop\u00f3sito de la energ\u00eda limpia por ejemplo- de muy dif\u00edcil fundamentaci\u00f3n y c\u00e1lculo, un uso excesivamente general y uniformador del concepto \u201cpol\u00edticos\u201d, una aproximaci\u00f3n vacilante y acaso a veces excesivamente tradicional al concepto de austeridad, unas consideraciones muy generosas respecto a las pol\u00edticas gubernamentales defendidas por el Partido Verde alem\u00e1n en su momento, nada m\u00e1s pr\u00e1cticamente, son algunas de las poqu\u00edsimas discrepancias que cabe apuntar con las tesis y posiciones pol\u00edtico-cient\u00edficas del autor. No se trata de obligar a los \u201cpol\u00edticos\u201d o a poner a otros m\u00e1s eficaces, sino de ejercer entre todas y todos, con todas las mediaciones necesarias y sin negar la enorme complejidad del tema y su urgencia inmediata, nuestra propia acci\u00f3n de gobierno. La creaci\u00f3n de una nueva cultura, amiga de la Tierra y de nosotros mismos, una cultura que debemos empezar a practicar y generar, est\u00e1 entre las tareas urgentes e imprescindibles de nuestra hora.<\/p>\n<p><strong>PS.<\/strong> La edici\u00f3n inglesa del libro es de 2008 y 2009. Visto lo que hemos visto y seguimos viendo, no parece que los tiempos sean buenos para la l\u00edrica, para el humanismo, para la fraternidad ni para una econom\u00eda ecologista que piense que el ser humano y muchos otros seres vivos son sus capitales m\u00e1s preciados. \u00a1Stop al ecosuicidio! no es un lema irresponsable de desquiciados y resentidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 18.15pt; margin-right: 0cm; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; line-height: 150%;'>\u00bfQu\u00e9 mundo nos aguarda? Si no actuamos, un mundo de refugiados, de hambrunas, guerras, muerte y sufrimiento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style='margin-top: 18.15pt; margin-right: 0cm; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; line-height: 150%;'>Rese\u00f1a de Jonathan Neale, C\u00f3mo detener el calentamiento global y cambiar el mundo. El Viejo Topo, Matar\u00f3 (Barcelona), 2012, traducci\u00f3n de Esther P\u00e9rez P\u00e9rez, 363 p\u00e1ginas.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2433,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[1094,1095,917],"class_list":["post-2432","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notes-de-lectura-sobre-ecologia-social","tag-como-detener-el-calentamiento-global-y-cambiar-el-mundo","tag-jonathan-neale","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2432"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2432\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}