{"id":246,"date":"2006-04-03T00:00:00","date_gmt":"2006-04-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=246"},"modified":"2020-02-13T12:57:01","modified_gmt":"2020-02-13T11:57:01","slug":"la-educacion-del-educador-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=246","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n del educador"},"content":{"rendered":"<p>Para que este debate tenga sentido y d\u00e9 frutos concretos sugerimos modestamente un cambio de m\u00e9todo: hagamos un esfuerzo para evitar que un argumento brillante nos arruine un buen conocimiento de la realidad. Abogamos porque sean el conocimiento y el an\u00e1lisis de las nuevas realidades los que nos arruinen o confirmen los mejores argumentos del pasado.<\/p>\n<p>Abandonemos un viejo h\u00e1bito de la izquierda del siglo XX: el de justificar te\u00f3ricamente \u201ca posterori\u201d la l\u00ednea pol\u00edtica forzada por las circunstancias. Dejemos de teorizar las derrotas como victorias y las retiradas estrat\u00e9gicas como victorias t\u00e1cticas. En nuestros o\u00eddos a\u00fan resuenan las palabras de un dirigente comunista espa\u00f1ol a\u00fan en activo, en el Ateneo de Cerdanyola ante unos doscientos cuadros comunistas de la zona obrera del Vall\u00e8s Occidental afirmando que el Pacto de la Moncloa no era ya la v\u00eda sino la \u201cautopista\u201d espa\u00f1ola al socialismo.<\/p>\n<p>Proponemos, modestamente, seguir la sobria indicaci\u00f3n de Lenin: \u201can\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u201d. Hacemos la modesta proposici\u00f3n de deducir del an\u00e1lisis las propuestas pol\u00edticas, culturales y organizativas. Proponemos no forzar la realidad para hacerla caber en el lecho de Procusto de las necesidades de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los modelos del socialismo.<\/p>\n<p>Vamos a soslayar en este material la cuesti\u00f3n de los modelos del socialismo que Gallego sugiere, con raz\u00f3n, como elemento clave. Y lo hacemos por que el an\u00e1lisis de la experiencia del llamado socialismo real no ha sido a\u00fan suficientemente desarrollado entre nosotros. Cuando digo nosotros me refiero al conjunto de los comunistas espa\u00f1oles. Y esta es una base \u201csine qua non\u201d para poder avanzar en las propuesta de un nuevo modelo. En Francia, el debate desarrollado entre Lucien S\u00e8ve, Catharine Samary y Jacques Texier (v\u00e9ase <a href=\"http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/\">http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/<\/a>) nos ha dado ya algunos indicios de la necesidad de este debate y, tambi\u00e9n de lo incipiente que es.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, porque del an\u00e1lisis de la experiencia hist\u00f3rica de aquellas sociedades se podr\u00eda deducir algo muy importante: la carta de navegar de los mares explorados durante el siglo XX, o sea, aquellos escollos en los que ya no se deber\u00eda volver a caer. Otra cosa ser\u00e1, seguramente, la carta de las nuevas singladuras. Los escollos por venir y por conocer, son dif\u00edcilmente pronosticables. Deberemos trazar las nuevas cartas al tiempo que navegamos. Quiz\u00e1s la experiencia nos ense\u00f1e a no largar toda la vela, quiz\u00e1s nos ense\u00f1e a navegar con prudencia, con la mano firme en el tim\u00f3n y haciendo caso de todo aquello que nos anuncie la sonda que larguemos permanentemente desde proa.<\/p>\n<p>Mientras un debate como ese no se realice entre nosotros, deberemos conformarnos con elementos espigados aqu\u00ed y all\u00e1 entre las p\u00e1ginas de Gramsci, Rosa Luxembourg, Deustcher, Luck\u00e1cs, Trotski, de Mandel, de Nove. Algo podemos aprender del debate entre el Che y Charles Bettelheim y Mandel sobre Cuba. Tambi\u00e9n de la respuesta de Marx a Vera Sazulich. Y como no, del conjunto de escritos e intervenciones que Moshe Lewin denomin\u00f3 \u201cel \u00faltimo combate de Lenin\u201d. Pero sin duda tambi\u00e9n necesitaremos retener algunas reflexiones de Michel Foucault sobre el poder. O de las reflexiones de Castoriadis sobre la democracia y sobre los procesos constituyentes de la autonom\u00eda. Debemos retomar la teor\u00eda de Marx sobre la democracia que Jacques Texier nos ha mostrado en un reciente e iluminador libro<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Modestamente, proponemos tambi\u00e9n la utilidad del libro que uno de nosotros ha publicado recientemente sobre la tradici\u00f3n de la democracia<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>En todo caso habr\u00e1 que hacer ese debate como un debate refundador o sea, para servir al proyecto de refundar el comunismo como movimiento real que transforma la realidad mientras agonizan y mueren las organizaciones que han sido portadoras del mismo hasta ahora y que se encuentran, al menos en Europa, en crisis terminal. Sobre todo, ser\u00eda necesario salir del provincianismo y abdicar de la tarea auto impuesta por parte de algunos comunistas del estado espa\u00f1ol de inventar una sopa de ajo que en otras latitudes ya hace a\u00f1os que cocinan. Este debate hace tiempo que se desarrolla en Paris y en otras capitales europeas. Incorpor\u00e9monos al mismo con modestia pero con pasi\u00f3n. Como si nos fuera la vida en ello. Sobre todo, salgamos de una vez del que \u201cinventen ellos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMacking of the commmunism\u201d<\/p>\n<p>Si la cosa consistiese en pronunciar de forma adecuada las viejas palabras para que vuelvan a cobrar sentido, como sugiere Ferran Gallego al final de su art\u00edculo, ser\u00eda demasiado f\u00e1cil. Abusando quiz\u00e1s de su met\u00e1fora, dir\u00edamos que, entonces, la refundaci\u00f3n ser\u00eda s\u00f3lo cuesti\u00f3n de fon\u00e9tica, de filolog\u00eda, o quiz\u00e1s de sem\u00e1ntica. Lejos de ello, los abajo firmantes creemos que las fuerzas pol\u00edticas y los movimientos de ideas o son sectas negligibles o asientan sus reales sobre una base social masiva. Ya lo dijo un se\u00f1or con barba que vivi\u00f3 hace un siglo y medio: el ser social determina la conciencia y no al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>No, la refundaci\u00f3n del comunismo del siglo actual no es ni ser\u00e1 una cuesti\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, del mismo modo que la construcci\u00f3n de la clase obrera inglesa en los siglos XVIII y XIX no fueron un proceso ling\u00fc\u00edstico, no fu\u00e9 fruto de la creaci\u00f3n \u201cex novo\u201dde un lenguaje. Por el contrario, fu\u00e9 fruto de la elaboraci\u00f3n de la experiencia colectiva: fue un proceso capilar, molecular, multiforme, micro fundamentado. Quiz\u00e1s por ello mismo, gente como E.P.Thompson o G. Rud\u00e9 acudieron al concepto \u201cmultitud\u201d para describir aquello que se mov\u00eda en estos siglos. Pongamos el acento en el hecho de que la palabra multitud nos sugiere tambi\u00e9n la idea de multiplicidad, de pluralidad, de complejidad. Que ese proceso diera lugar tambi\u00e9n a un determinado lenguaje, que un s\u00edntoma ( entre otros) de la existencia de una clase, no transforma al lenguaje en una clase ni a la clase en un lenguaje.<\/p>\n<p>Para Gallego, el fin de todo este debate deber\u00eda ser: \u201c&#8230;ofrecer recursos v\u00e1lidos de an\u00e1lisis del r\u00e9gimen para aumentar la eficacia de la lucha por superarlo. Es por tanto, la forma aut\u00e9ntica de proporcionar identidad a quienes luchan contra \u00e9l\u201d. Frente a esta concepci\u00f3n de la construcci\u00f3n de la clase y de la identidad, nosotros oponemos una visi\u00f3n m\u00e1s acorde con aquello que la historiogr\u00e1fica marxista inglesa y francesa cl\u00e1sica ( SEP. Thompson, George Rud\u00e9, Albert Mathiez, Georges Lefebvre, Albert Soboul..) o la francesa m\u00e1s reciente ( Gauthier, Ikni, Monnier, Agulhon&#8230;) registran como fu\u00e9 el proceso concreto de constituci\u00f3n de la multitud revolucionaria de los siglos XVIII y XIX. La identidad no es algo que se crea \u201cex novo\u201d a partir de la decisi\u00f3n voluntarista de una vanguardia externa a la clase o al grupo social. La identidad ( de clase nacional, de grupo social o territorial o \u00e9tnico&#8230;) se construye en un largo y contradictorio proceso social a partir de materiales muy diversos. Es este proceso el que permitir\u00e1, en determinadas circunstancias, que una determinada identidad juegue un papel de cemento cohesionador de determinados grupos sociales, aunque la funci\u00f3n o la ubicaci\u00f3n de estos grupos en el marco de las relaciones de producci\u00f3n no sea todo lo homog\u00e9nea que una visi\u00f3n idealista, lineal y teleol\u00f3gica de las relaciones sociales desear\u00eda.<\/p>\n<p>La clase obrera no es un invento del marxismo, o del leninismo. Tampoco es un dato sociol\u00f3gico est\u00e1tico, estable y permanente estudiable a partir de una sola variante que ser\u00eda su condici\u00f3n de asalariada o de productora de plusval\u00eda y su ubicaci\u00f3n en las relaciones de producci\u00f3n, aunque esos sean datos imprescindibles. La clase obrera que hemos conocido en los dos \u00faltimos siglos, nace, crece, se desarrolla, se constituye como clase con proyecto aut\u00f3nomo respecto de las clases dominantes en un proceso muy complejo y muy dilatado en el tiempo. Este proceso constituyente no es el fruto del trabajo de las sucesivas vanguardias externas que en el mundo han sido y mucho menos fruto de sus diversas expresiones org\u00e1nicas. En ese proceso, las vanguardias externas pueden ser eficaces elementos coadyuvantes o simples sectas marginales. Haber sido una gran realidad org\u00e1nica no garantiza nada a ninguna sigla. No olvidemos que la mayor\u00eda de esas expresiones org\u00e1nicas son ya pasto de los historiadores.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de una clase, como nos mostr\u00f3 Thompson, se desarrolla de forma espont\u00e1nea, al albur de la lucha de clases, en interrelaci\u00f3n con el desarrollo econ\u00f3mico, cultural y t\u00e9cnico del capitalismo y no es reducible a cuatro f\u00f3rmulas bien definidas y acordadas por gentes muy intelectuales pero ajenas a la realidades del proceso de la clase. Las formas como se entiende la familia, el trabajo, la religi\u00f3n, las tradiciones, usos y costumbres en com\u00fan juegan un papel activo y destacado. Tambi\u00e9n algo tan concreto como aquello que se Thompson denomin\u00f3 \u201ceconom\u00eda moral de la multitud\u201d o Robespierre llamaba \u201ceconom\u00eda pol\u00edtica popular\u201d.<\/p>\n<p>No olvidemos la descripci\u00f3n que Thompson hizo de las formas en que la multitud inglesa reformul\u00f3 sus viejas tradiciones para ponerlas al servicio de sus nuevas necesidades y para llegar a constituirse en clase. La experiencia de las comunidades zapatistas en la reelaboraci\u00f3n de sus tradiciones podr\u00eda o deber\u00eda ser ejemplo paradigm\u00e1tico para las izquierdas mundiales.<\/p>\n<p>La contrarrevoluci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Desde hace unos veinticinco a\u00f1os el capitalismo ha iniciado una aut\u00e9ntica contrarrevoluci\u00f3n que Paolo Virno ha definido, para el caso italiano del siguiente modo: \u201cLa conversi\u00f3n de las propensiones colectivas del movimiento del 77 \u2013\u00e9xodo de la f\u00e1brica, desamor por el puesto fijo, familiaridad con saberes y redes colectivas- en un concepto innovado de profesionalidad (&#8230;): ese es el resultado m\u00e1s precioso de la contrarrevoluci\u00f3n italiana (entendiendo por \u2018contrarrevoluci\u00f3n\u2019 no la simple restauraci\u00f3n del estado de cosas precedente, sino, literalmente, una revoluci\u00f3n al contrario, o sea una dr\u00e1stica innovaci\u00f3n de a econom\u00eda y de las instituciones a fin de relanzar productividad y dominio pol\u00edtico)\u201d<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Es sorprendente que la mayor\u00eda de los autores que utilizan el concepto de revoluci\u00f3n o de contrarrevoluci\u00f3n capitalista en sus an\u00e1lisis, incluidos Gianni y Bertinotti<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a> no utilicen ni hagan referencia a una concepto que a nuestro modo de ver no s\u00f3lo es un ilustre antecedente de esta problem\u00e1tica, sino que mantiene potencialidades explicativas importantes como es el gramsciano concepto de revoluci\u00f3n pasiva, entendido como \u201c&#8230;el criterio interpretativo de las modificaciones moleculares que en realidad modifican progresivamente la composici\u00f3n precedente de las fuerzas y por tanto se convierten en matriz de nuevas modificaciones\u201d<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>. O bien cuando en el plan de trabajo del cuaderno 22 titulado \u201cAmericanismo y fordismo\u201d escrito en 1934, se propone examinar si el americanismo \u201cpuede constituir una \u2018\u00e9poca\u2019 hist\u00f3rica, es decir si puede determinar un desarrollo gradual del tipo, &#8230;, de las \u2018revoluciones pasivas\u2019 propias del siglo pasado o si s\u00f3lo representa la acumulaci\u00f3n molecular de elementos destinados a producir una explosi\u00f3n, es decir un trastorno tipo franc\u00e9s&#8230;\u201d<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>. El hecho de que \u201cAmericanismo y fordismo\u201d no desarrolle, desgraciadamente, este punto de su plan de trajano no justifica a nuestros ojos que esa intuici\u00f3n gramsciana sea ninguneada de ese modo.<\/p>\n<p>Uno de los efectos de la revoluci\u00f3n pasiva a la que asistimos, es la deconstrucci\u00f3n de la classe obrera fordista. Su desaparici\u00f3n como sujeto con perfil y proyecto propio. Este ha sido un proceso que se ha desarrollado en nuestra \u00e1rea geogr\u00e1fica durante los a\u00f1os ochenta y noventa. Para el caso de Francia, la sociolog\u00eda del trabajo registra procesos como \u201cla desestabilizaci\u00f3n de los estables\u201d, \u201cel paro de los cualificados\u201d, \u201c reinserci\u00f3n laboral precaria y descalificadota\u201d, \u201cefectos de los despidos sobre la sindicalizaci\u00f3n y sobre la politizaci\u00f3n\u201d, \u201cla rotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo como desestabilizaci\u00f3n del colectivo\u201d, \u201cla dimisi\u00f3n de clase\u201d,<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a> o \u201clos j\u00f3venes\u201d contra los \u201cviejos\u201d,\u201del desgaste del trabajo y el envejecimiento de social de los obreros especialistas ( OS)\u201d, \u201cp\u00e9rdida de un espacio conocido y olvido de las referencias colectivas\u201d, \u201cbloqueo de la movilidad obrera y exacerbaci\u00f3n de las luchas de concurrencia interna en la clase\u201d, \u201cla verg\u00fcenza de ser OS, el odio a la f\u00e1brica\u201d, \u201cla sensaci\u00f3n de ser enga\u00f1ado\u201d, \u201cj\u00f3venes y viejos, desprecio rec\u00edproco\u201d, \u201ccrisis del militantismo obrero\u201d, \u201cla hostilidad de los j\u00f3venes respecto al sindicato\u201d, \u201cdebilitamiento del grupo obrero y tendencias racistas\u201d<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>G\u00e9rard Noiriel nos describe a transici\u00f3n des de la \u201cgeneraci\u00f3n singular\u201d : \u201cla estabilizaci\u00f3n de los bastiones industriales, empezada en 1930, prosigue hasta el fin de los a\u00f1os 50. De ah\u00ed, la renovaci\u00f3n del grupo inicial en una \u2018segunda generaci\u00f3n\u2019 obrera, marcada por los acontecimientos que van desde la crisis de los a\u00f1os treinta a la guerra fr\u00eda, formada esencialmente por obreros cualificados, y que ejerce su hegemon\u00eda sobre el mundo del trabajo hasta 1960-70, por intermedio de las organizaciones comunistas. Generaci\u00f3n \u2018singular\u2019, porque destruyendo los bastiones en que ella estaba enraizada, la crisis de los a\u00f1os 70 no permitir\u00e1 la reproducci\u00f3n de esta clase obrera\u201d<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>. \u201cEl grupo obrero ha fracasado parcialmente en sus esfuerzos para transmitir las normas colectivas de la comunidad a sus hijos. Se comprende que el proceso de reproducci\u00f3n de los valores de clase se haya convertido a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil en relaci\u00f3n a las nuevas categor\u00edas obreras, sin antig\u00fcedad y radicalmente exteriores al medio\u201d<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a>. M\u00e1s adelante Noiriel describir\u00e1 el \u201cestallido de las representaciones obreras\u201d<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a>. Para mayor abundamiento en esta problem\u00e1tica, y volviendo a cometer la inmodestia de autocitarnos remitimos a nuestros lectores a otro trabajo nuestro que pueden encontrar en la web<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n espa\u00f1ola a la sociedad precaria y la pol\u00edtica de la izquierda.<\/p>\n<p>Para examinar el caso espa\u00f1ol, los abajo firmantes disponemos de una dilatada militancia que nos ha permitido participar en los debates y en la organizaci\u00f3n de las luchas contra lo que fu\u00e9 la desindustrializaci\u00f3n de Espa\u00f1a llevada a cabo por ese agente de la globalizaci\u00f3n que se llam\u00f3 gobierno socialista y que con sus reformas laborales y su destrucci\u00f3n del tejido industrial espa\u00f1ol allan\u00f3 el camino a las grandes mayor\u00edas de la derecha en este pa\u00eds. Quiz\u00e1s a los lectores m\u00e1s j\u00f3venes no les suenen los nombres que vamos a citar a continuaci\u00f3n pero a la gente de nuestra edad s\u00ed deber\u00edan decirle algo: Euskalduna; Astilleros de Puerto Real, Altos Hornos del Mediterr\u00e1neo, Hunosa, reconversi\u00f3n del sector textil&#8230; Esa es, quiz\u00e1s, la m\u00e1s importante derrota que hemos sufrido durante el proceso de transici\u00f3n de la dictadura al postfranquismo: la deconstrucci\u00f3n de la clase.<\/p>\n<p>Si nos atenemos a las cifras del conflicto social , por ejemplo a las horas de trabajo perdidas (o ganadas, seg\u00fan se mire) por huelgas durante los 90, la clase obrera industrial espa\u00f1ola ha desaparecido del mapa social y pol\u00edtico. Ello es, en parte, obra de la mutaci\u00f3n gen\u00e9tica que han sufrido los sindicatos en estos a\u00f1os que pasaron de ser motor de la lucha obrera a transformarse en aparatos corporativos de estado. Pero ser\u00eda reductivo analizar esa mutaci\u00f3n gen\u00e9tica como producto simple de la cooptaci\u00f3n las \u00e9lites sindicales por parte del poder. Siendo ese un proceso cierto y real, es producto de la doble rotura de la columna vertebral de la clase sufrida primero en la transici\u00f3n pol\u00edtica ( la reforma suplicada) y despu\u00e9s en la reestructuraci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>En ese terreno, el estallido de la representaci\u00f3n pol\u00edtica de la clase no es pues ninguna sorpresa ni es producto de la sempiterna campa\u00f1a anticomunista. En los a\u00f1os 50 y 60 del siglo pasado, esa campa\u00f1a era infinitamente m\u00e1s dura que ahora y no mell\u00f3 en las organizaciones ni en los espacios electorales comunistas en aquellos pa\u00edses en que hab\u00eda elecciones. Lo que ha cambiado es el terreno y las reglas de juego. El declive electoral y org\u00e1nico y las subsiguientes divisiones, proseguir\u00e1n en la medida en que las viejas organizaciones de clase ( sindicatos, partidos&#8230;) se empe\u00f1en en reiterar sus conductas desde la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>La experiencia social y militante de las organizaciones comunistas del estado espa\u00f1ol impide hacer una lectura m\u00ednimamente objetiva de aquello que sucede. Los fantasmas del pasado impiden analizar las realidades del presente. As\u00ed pues, ante la globalizaci\u00f3n y el postfordismo, la \u00fanica medicina que se propone, hasta hoy, es la defensa desde las instituciones, de estado del bienestar, las recetas del keynesianismo. Lo m\u00e1s grave de todo ello es que esto se hace desde la sinceridad y la ingenuidad m\u00e1s absolutas. Algunos creen que proponer medidas keynesianas a aplicar desde un estado &#8211; naci\u00f3n reconstruido en lucha contra la globalizaci\u00f3n, ser\u00eda una v\u00eda para dotar de rostro humano a esta nueva fase del capitalismo que Negri y Hardt han llamado Imperio. Se trata de una estrategia y de una t\u00e1ctica sencillamente ut\u00f3picas. Ese utopismo se explica por un exceso de confianza en las posibilidades del estado en una fase del capitalismo en que el estado-naci\u00f3n s\u00f3lo hace de portero de noche o de polic\u00eda, pero en ning\u00fan caso hace pol\u00edtica econ\u00f3mica. Se olvida tambi\u00e9n la lecci\u00f3n de Chile, cuya v\u00eda al socialismo cay\u00f3 gracias al descenso de la cotizaci\u00f3n del cobre en la bolsa de Londres y a la conspiraci\u00f3n de empresas multinacionales como ITT. O sea, debido a la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se olvida tambi\u00e9n que el capitalismo no necesita hoy ning\u00fan rostro humano en esta nueva fase. Por el contrario, el capitalismo no tiene ning\u00fan miedo hoy de mostrar su rostro de horror al desnudo. Hoy no hay espacio para el reformismo \u201cfuerte\u201d del que se reclaman algunos. No hay espacio para el keynesianismo. La \u00fanica v\u00eda posible para la izquierda institucional, si alcanza a ganar las elecciones, es la aplicaci\u00f3n m\u00e1s o menos atenuada de la v\u00eda dise\u00f1ada por Blair y por Anthony Giddens y seguida por Schoeder y tambi\u00e9n por la mayor\u00eda de la \u201cizquierda plural\u201d francesa., incluida una parte no despreciable del PCF. En Espa\u00f1a ello redundar\u00eda en una repetici\u00f3n de la experiencia del gobierno socialista .<\/p>\n<p>Es por todo ello que no compartimos que el Polo Alternativo que pretende construir Ferran Gallego se pueda construir con los mimbres de una alianza electoral con el socialiberalismo de IC y de otras izquierdas cuyos referentes sean el PDS italiano o la Federaci\u00f3n Verde Europea dirigida por Cohn Bendit o Joshka Fisher. Por razones de peso relativo, esa alianza significar\u00eda a conversi\u00f3n de IU en sat\u00e9lite del socialiberalismo. La evoluci\u00f3n de \u00e9ste hacia la izquierda no provendr\u00e1 de nuestra alianza con \u00e9l sino del crecimiento y ampliaci\u00f3n del movimiento social.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de un nuevo sujeto social: la multitud precaria metropolitana.<\/p>\n<p>Los analistas de la denominada globalizaci\u00f3n quiz\u00e1s hayan puesto el acento en dos aspectos de esta fase ulterior del imperialismo que estamos viviendo como son la extensi\u00f3n del capitalismo a todo el globo terr\u00e1queo y la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda. Como se puede leer en este material y en el publicado en enero, sin desconsiderar estas facetas, es necesario prestar atenci\u00f3n a los cambios en el sistema productivo a los que hemos aludido y que nos parece que est\u00e1n en la base de todo el desarrollo actual.<\/p>\n<p>No compartimos las tesis del fin del trabajo. Cuando afirmamos que la vieja clase obrera industrial ha desaparecido de la escena social y pol\u00edtica no afirmamos que ya no haya proletariado y que no sea posible la construcci\u00f3n de un nuevo movimiento emancipador. Por el contrario, estamos atentos a surgimiento y a las expresiones de una nueva multitud metropolitana compuesta por precarios y por estudiantes candidatos a precarios, productos del postfordismo y por segmentos de la vieja clase fordista que a\u00fan permanecen. Esa multitud, habitante en las conurbaciones europeas que algunos han denominado el precariado emerge en determinados momentos en que las circunstancias permiten poner sobre el escenario social sus demandas y sus aspiraciones as\u00ed como sus enormes potencialidades de transformaci\u00f3n social y de anticapitalismo. Una de estas apariciones p\u00fablicas se realiz\u00f3 en la conurbaci\u00f3n parisiense y en otras aglomeraciones francesas durante las huelgas de noviembre diciembre de 1995<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a>. La siguiente aparici\u00f3n de este multitud precaria metropolitana europea ha sido la de Barcelona en junio del 2001 y m\u00e1s importante la de G\u00e9nova de julio de dicho a\u00f1o. El conocimiento de estos movimientos de sus din\u00e1micas s\u00f3lo puede hacerse desde una participaci\u00f3n activa en el seno de los mismos, pero para aquellos que a\u00fan observan la marea multitudinaria desde el balc\u00f3n, quiz\u00e1s ser\u00eda un primer paso acercarse a mismo a trav\u00e9s de publicaciones como \u201cLa batalla de G\u00e9nova\u201d<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>La cifra de asistentes a las acciones desarrollada en torno a la Cumbre europea de Barcelona, durante os d\u00edas 14,15 y 16 de marzo, entre las que destaca la impresionante manifestaci\u00f3n del d\u00eda 16, muestran la resurgencia de una ola de fondo entre el precariado post-fordista metropolitano europeo. Los precedentes citados m\u00e1s arriba marcaban ya esta tendencia. Se trata de una ola de fondo que remueve las aguas del barrizal amorfo de la deconstrucci\u00f3n de la clase obrera producida durante la transici\u00f3n del fordismo a la nueva etapa de capitalismo. Se trata de una nueva realidad que surge: el invierno ha acabado, y estas primeras flores traen el augurio de una nueva etapa de luchas sociales multitudinarias y , por fin, de nuevo proletarias.<\/p>\n<p>La cifra de asistentes a Barcelona 2002 desbord\u00f3 a todos. Desbord\u00f3 al aparato medi\u00e1tico prepotente y terrorista del PP, que convoc\u00f3, sin quererlo, a muchas gentes que sin estar vinculadas a ninguna de las estructuras moleculares de movimiento antiglobalizaci\u00f3n, descubrieron a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n la verdadera dimensi\u00f3n de la cumbre. La violencia medi\u00e1tica consigui\u00f3 hacer aflorar el deseo de vida y de democracia de tutti quanti : desde los estudiantes de secundaria y bachillerato, aspirantes a la condici\u00f3n de trabajador espor\u00e1dico, precario, flexible y sobre titulado, portadores de nuevas culturas hasta lo viejos roqueros de la izquierda comunista cl\u00e1sica, aquellos que como dice el dicho nunca mueren pero que se marchitan desde hace demasiado tiempo en la nostalgia de las viejas luchas. Nostalgia que, como ya dej\u00f3 dicho Annie Girardot, ya no es lo que era.<\/p>\n<p>Desbord\u00f3 a los aparatos de los restos de la izquierda del siglo pasado que, gris y melanc\u00f3lica vive sus \u00faltimos a\u00f1os integrada en precarios espacios institucionales y en direcciones sindicales burocr\u00e1ticas y corporativas. Una izquierda que, ante la realidad de la resurgencia de fondo se margin\u00f3 primero de las estructuras unitarias y asamblea r\u00edas del movimiento, para pasar luego a \u201cautorizar\u201d a sus militantes para asistir y luego trat\u00f3 de cobrar protagonismo a trav\u00e9s de la maniobra cupular moderada y divisionista llamada Foro Social de Barcelona. Un movimiento antiglobalizaci\u00f3n \u201csuper-fashion\u201d, con filas cero para notables en sus asambleas. La magnitud del gent\u00edo fue tal que desbord\u00f3 los planteamientos divisionistas. Cuando a multitud sale a la calle, fenecen los intentos de segregarla y encuadrarla, para despu\u00e9s controlarla y \u201crepresentarla\u201d. No creemos que los intentos de recuperaci\u00f3n del movimiento por parte de los partidos y ONG\u2019s sist\u00e9micos vayan a tener ya mucho \u00e9xito. La alegr\u00eda de a multitud postfordista, cuando recupera las calles y las convierte en espacio p\u00fablico de autoreconocimiento y de debate democr\u00e1tico no ser\u00e1 recuperable por el gris lenguaje de madera de una izquierda institucional que se suma a rastras a la movilizaci\u00f3n, mientras desde los espacios de gobierno que controla ejerce de agente de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La multitud desbord\u00f3 las previsiones de Aznar y de la delegada de Interior en las tierras catalanas: la inefable hija del rector Garc\u00eda-Valdecasas que incluso se atrevi\u00f3 en entrevista a El Pa\u00eds a apuntarse el tanto, afirmando que el \u00e9xito de la manifestaci\u00f3n fue posible gracias al entendimiento entre la pasma y los servicios de orden de la campa\u00f1a \u201cContra la Europa del Capital\u201d. Lo cierto que la dimensi\u00f3n de la cosa, retransmitida en directo en desde los numerosos \u201cpajaritos\u201d que nos sobrevolaban convencieron a quienes tomaban las decisiones ese d\u00eda que no imposibilidad repetir la barbarie represiva de junio del 2001. Y tuvieron que conformarse con episodios, duros pero minoritarios de violencia estatal.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Pujol quiere apuntarse a la fiesta atribuy\u00e9ndolo todo al civismo ( versi\u00f3n actualizada del \u201cseny\u201d) de los catalanes. \u201cSeny\u201d que, como es sabido, patrimonializa el catalanismo pol\u00edtico. Por el contrario, la macromovida del 16 es producto de la \u201crauxa\u201d (rabia, cabreo ) del nuevo precariado, de la multitud metropolitana parada, precarizada, flexibilizada, privatizada, externalizada y deslocalizada durante todos estos a\u00f1os de reformas laborales proyectadas y aplicadas primero por el PSOE y luego por el PP, pero siempre con el aporte e incluso de la inspiraci\u00f3n de la patronal ligada a CiU. Una \u201crauxa\u201d pues, contra CiU.<\/p>\n<p>Una rauxa que, sin embargo, no se ha presentado en forma de violencia gratuita. Por el contrario, la violencia, en su 90 % ,corri\u00f3 a cargo de los aparatos violentos del estado. La multitud, joven, alegre, luchadora se expres\u00f3 festivamente, como siempre se ha manifestado desde hace m\u00e1s de dos siglos ( y nos documentan algunos historiadores citado m\u00e1s arriba) cada vez que se reencuentra a s\u00ed misma en las calles. La revoluci\u00f3n aunque a les pese a los grises y sesudos lectores de manuales es la fiesta de los pueblos. En Barcelona, el viejo topo volvi\u00f3 a asomar, sarc\u00e1stico y dionis\u00edaco celebrando el deshielo, augurando otras formas de vida y por tanto, de lucha.<\/p>\n<p>A pesar de los intentos de diluir sus contenidos la fiesta de Barcelona fu\u00e9 anti Uni\u00f3n Europea y anticapitalista. Frente a aquellos responsables institucionales y sindicales que pretenden extender certificados de madurez que nadie les pide, Barcelona fu\u00e9 la demostraci\u00f3n de la fuerza subversiva y constituyente del no. Las cosas empiezan siempre por ah\u00ed, por decir no.<\/p>\n<p>El nuevo proletariado ha empezado su propio proceso contituyente. No le va a pedir permiso a nadie para expresarse tal como el es. Har\u00edamos bien de unir lo m\u00e1s sano de lo viejo con lo nuevo. Har\u00edamos bien de no arrogarnos su representaci\u00f3n en nombre de viejas credenciales cuyos sellos no son reconocibles por la nuevas generaciones. En lugar de tratar de \u201ceducar\u201d al movimiento, quiz\u00e1s deber\u00edamos recordar que \u201cel propio educador necesita ser educado\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Jacques Texier, \u201cR\u00e9volution et d\u00e9mocratie\u201d, PUF, Paris, 1998.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Joaqu\u00edn Miras, \u201cRepensar la pol\u00edtica, refundar la izquierda\u201d, El Viejo Topo, Barcelona 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Paolo Virno, \u201c Grammatica della moltitudine. Per una analisi delle forme di vita contemporanee\u201d, Rubbettino Editore, Catanzaro, 2001.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Fausto Bertinotti con Alfonso Gianni \u201cIdeas que nunca mueren\u201d. El Viejo Topo, Barcelona 2002., pags. 105 a 133.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> A. Gramsci, \u201cQuaderni del Carcere\u201d, Einaudi Editori , Torino 1975, pag. 1767.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> Ibid, pag. 2140.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> Catherine Sellenet \u201cLa r\u00e9sistance ouvri\u00e8re d\u00e9mantel\u00e9e\u00a0\u00bb. L\u2019 Harmattan, Paris 1997. Describe a crisis n el departamento de Loire -Atlantique.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> St\u00e9phane Baud y Michel Piailler, \u201cRetour sur la condition ouvri\u00e8re\u00a0\u00bb , Fayard, Paris 1999. Encuesta en las f\u00e1bricas Peugeot de Sochaux-Montb\u00e9liard.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> G\u00e9rard Noiriel. \u00ab\u00a0Les ouvriers dans a soci\u00e9t\u00e9 fran\u00e7aise\u00a0\u00bb. Editions du Seuil, Paris, 1986.Pag. 195.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> Ibid, pag. 228.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> Ibid, pags. 256 a 261.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a> Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla. \u201cLa aspiraci\u00f3n comunista en el nuevo siglo: condiciones de posibilidad\u201d en http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a> Para un an\u00e1lisis de este movimiento, v\u00e9ase Sophie B\u00e9roud y Ren\u00e9 Mouriaux \u201cLe souffle de d\u00e9cembre\u00a0\u00bb Editions Syllepse, Paris 1997.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a> Miguel Riera Montesinos \u201cLa Batalla de G\u00e9nova\u201d, El Viejo Topo, Barcelona , 2001.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para que este debate tenga sentido y d\u00e9 frutos concretos sugerimos modestamente\u00a0 un cambio de m\u00e9todo: hagamos un esfuerzo para evitar que un argumento brillante nos arruine un buen conocimiento de la realidad. Abogamos porque sean el conocimiento y el an\u00e1lisis de las nuevas realidades los que nos arruinen o confirmen los mejores argumentos del pasado.<\/p>\n<p>Abandonemos un viejo h\u00e1bito de la izquierda del siglo XX: el de justificar te\u00f3ricamente \u201ca posterori\u201d la l\u00ednea pol\u00edtica forzada por las circunstancias. Dejemos de teorizar las derrotas como victorias y las retiradas estrat\u00e9gicas como victorias t\u00e1cticas. En nuestros o\u00eddos a\u00fan resuenan las palabras de un dirigente comunista espa\u00f1ol a\u00fan en activo, en el Ateneo de Cerdanyola ante unos doscientos cuadros comunistas de la zona obrera del Vall\u00e8s Occidental afirmando que el Pacto de la Moncloa no era ya la v\u00eda sino la \u201cautopista\u201d espa\u00f1ola al socialismo.<\/p>\n<p>Proponemos, modestamente, seguir la sobria indicaci\u00f3n de Lenin: \u201can\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u201d. Hacemos la modesta proposici\u00f3n de deducir del an\u00e1lisis las propuestas pol\u00edticas, culturales y organizativas. Proponemos no forzar la realidad para hacerla caber en el lecho de Procusto de las necesidades de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los modelos del socialismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-246","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=246"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/246\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}