{"id":2460,"date":"2013-12-09T00:00:00","date_gmt":"2013-12-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2460"},"modified":"2020-02-19T10:46:17","modified_gmt":"2020-02-19T09:46:17","slug":"cuando-los-terminos-no-ayudan-a-entender-las-razones-de-la-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2460","title":{"rendered":"Cuando los t\u00e9rminos no ayudan a entender las razones de la crisis"},"content":{"rendered":"<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.49cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Son producto apresurado de la preocupaci\u00f3n por la utilizaci\u00f3n reiterada de t\u00e9rminos, algunos como neologismos y otros m\u00e1s convencionales tanto para denominar y por lo tanto denotar la naturaleza de los fen\u00f3menos pol\u00edticos y sociales que estamos padeciendo en nuestro pa\u00eds desde 2008-2009, como para se\u00f1alar lo que podr\u00eda ser la forma de resistir y superar a favor de la mayor\u00eda de nuestro pueblo el ataque devastador que el capital est\u00e1 llevando a cabo contra los derechos laborales y sociales.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.49cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">1.- Austericidio. Desde el comienzo de la crisis actual se ha popularizado el uso del t\u00e9rmino <u>austericidio<\/u> para calificar las consecuencias negativas, tanto sociales como pol\u00edticas y culturales, de las decisiones del gobierno PP-CiU y las directrices de la troika europea. Creo que es un t\u00e9rmino poco feliz, porque quiere indicar lo contrario a lo que significa, y salvo que se plantee como oximoron o figura ret\u00f3rica, pienso que <u>austericidio<\/u>, en analog\u00eda a otros t\u00e9rminos que comparten el mismo sufijo significar\u00eda el fin de la austeridad, o sea del inmenso padecimiento a que est\u00e1n sometidas las clases populares de este pa\u00eds y del resto de Europa, especialmente el grupo de los mal llamados PIGS. Por lo tanto a la hora de proponer neologismos -todav\u00eda creo que el t\u00e9rmino a<u>ustericidio<\/u> no ha sido sancionado por los se\u00f1ores y se\u00f1oras que se sientan en unas c\u00e1tedras denominadas con las letras del abecedario- pienso que es m\u00e1s atinado y pertinente el t\u00e9rmino <u>sociocidio<\/u>, ya que el modelo vigente de acumulaci\u00f3n capitalista est\u00e1 destruyendo los v\u00ednculos y puntos de apoyo esenciales que objetivan y garantizan la continuidad de un colectivo, al permitir una interacci\u00f3n efectiva e igualitaria entre sus componentes. Si no paramos a la bestia -que algunos llaman progreso- parafraseando a Walter Benjamin en sus Tesis sobre la filosof\u00eda de la historia, probablemente se haga realidad la boutade de Margaret Thatcher cuando dec\u00eda que la sociedad no existe, sino tan s\u00f3lo los individuos, y al paso que vamos un n\u00famero de individuos notablemente reducido. Hace unos d\u00edas informaban por televisi\u00f3n que el porcentaje de ciudadanos de este pa\u00eds en riesgo de exclusi\u00f3n social es del 28% (mientras algunos hablan de \u201cbrotes verdes\u201d) y se ha incrementado casi en un punto por a\u00f1o seg\u00fan el an\u00e1lisis de los datos de Eurostat realizado por el Instituto de Estudios Econ\u00f3micos (IEE), que establecen que ese porcentaje era del 23,3 en 2007 (La Vanguardia, \u201cEl riesgo de pobreza o exclusi\u00f3n alcanza a casi un tercio de la poblaci\u00f3n en Espa\u00f1a\u201d <u><a href=\"http:\/\/www.lavanguardia.com\/vida\/20131112\/54394021459\/riesgo-pobreza-exclusion-alcanza-tercio-poblacion-espana.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.lavanguardia.com\/vida\/20131112\/54394021459\/riesgo-pobreza-exclusion-alcanza-tercio-poblacion-espana.html<\/a><\/u> , 12\/11\/2013).<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.49cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">2.- Financiarizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n es habitual referirse a la \u201cfinanciarizaci\u00f3n\u201d de la econom\u00eda para destacar el predominio del capital de origen bancario y a las operaciones especulativas en el actual modelo de acumulaci\u00f3n. Es cierto que la especulaci\u00f3n es uno de los mecanismos de acumulaci\u00f3n presentes de modo conspicuo, como lo es tambi\u00e9n la corrupci\u00f3n, que para muchos -y lo comparto- forma parte inseparable del funcionamiento del capitalismo actual, aunque tambi\u00e9n me atrever\u00eda afirmar que lo ha sido en otros per\u00edodos de su historia. Sin embargo pienso que a veces al utilizar el t\u00e9rmino \u201cfinanciarizaci\u00f3n\u201d o capitalismo financiero, lo estamos circunscribiendo al capital bancario y sus numerosas operaciones especulativas, para\u00edsos fiscales incluidos, y por lo tanto estamos haciendo una cr\u00edtica parcial centrada en una forma de realizaci\u00f3n del capital y no en el capitalismo como totalidad econ\u00f3mico social dirigida a la acumulaci\u00f3n incesante de capital basada en la apropiaci\u00f3n privada del valor generado socialmente, y que no se realiza s\u00f3lo mediante operaciones de ingenier\u00eda financiera. Yo reivindico incluir entre los part\u00edcipes y beneficiarios del actual modelo de acumulaci\u00f3n al que en otros tiempos se denominaba capital productivo. Y lo revindico no por defender un car\u00e1cter inmutable y ahist\u00f3rico del capitalismo, sino porque la mutaci\u00f3n no se ha producido en relaci\u00f3n al balance capital bancario-capital productivo, (<i>raffendes Kapital<\/i> -capital de rapi\u00f1a (bancario)- y <i>schaffendes Kapital<\/i> capital creativo (productivo) era la diferencia que establec\u00edan los te\u00f3ricos de la revoluci\u00f3n conservadora alemana en la \u00e9poca d ella Rep\u00fablica de Weimar) sino en cuanto a los m\u00e9todos de obtenci\u00f3n de plusval\u00eda y al tratamiento de las relaciones de producci\u00f3n. El balance entre ambos tipos de capital hace aproximadamente un siglo que se estructur\u00f3 conformando lo que desde Hobson, Hilferding y Lenin conocemos como capital financiero, o sea la alianza del capital bancario y el capital industrial. La desregulaci\u00f3n laboral que est\u00e1 en el origen de muchos de los padecimientos sociales actuales favorece directamente a todos esos sectores del capital y es demandado permanentemente por todos ellos, como muy bien nos lo revelan las exigencias de CEOE. No s\u00f3lo es la gran banca, sino la multinacionales de todos lo ramos de la producci\u00f3n los que han adoptado un modelo de acumulaci\u00f3n basado en la mayor precarizaci\u00f3n y devaluaci\u00f3n de la fuerza de trabajo (perdonadme si esto parece paleo-marxismo, pero como abuelo ya soy bastante paleo), y en la promoci\u00f3n exportadora, en base a una brutal devaluaci\u00f3n interna. Una precarizaci\u00f3n que no s\u00f3lo se caracteriza por la p\u00e9rdida de derechos laborales, alter\u00e1ndose la relaci\u00f3n pol\u00edtica en el interior de la empresa, sino de derechos de protecci\u00f3n social que son ingresos indirectos o un mecanismo de seguridad que protege al trabajador y su familia de la voracidad empresaria. Adem\u00e1s ese desmontaje del Estado de Bienestar no es s\u00f3lo para disminuir la capacidad de resistencia de la clase trabajadora, sino que los dispositivos de dichos Estados de Bienestar se han transformado en fuentes tambi\u00e9n de acumulaci\u00f3n de beneficios privados, especialmente en el campo de la sanidad y la educaci\u00f3n. En este sentido recuerdo un excelente libro de Vicen\u00e7 Navarro, <i>La medicina bajo el capitalismo<\/i>, Cr\u00edtica, 1978 (con pr\u00f3logo de Ramon Espasa), donde de forma pionera analizaba en base a su profundo conocimiento de los EE.UU. como la sanidad se hab\u00eda transformado en un \u00e1rea importante para las actividades empresariales privadas, tanto en al producci\u00f3n de recursos sanitarios (f\u00e1rmacos, instrumental m\u00e9dico-quir\u00fargico, pr\u00f3tesis, etc.) como en la provisi\u00f3n de servicios de salud. Los escenarios que analizaba Navarro en el caso norteamericano puede observarse repetido en las \u00faltimas fases de la privatizaci\u00f3n de los hospitales p\u00fablicos de Madrid -que ha promovido un extraordinario movimiento en defensa de la sanidad p\u00fablica protagonizado por usuarios y trabajadores de la salud- en el que incluso podemos ver a la inversi\u00f3n privada en sanidad \u2013o a la apropiaci\u00f3n privada de recursos p\u00fablicos esenciales- repitiendo en ese \u00e1mbito algo que hasta hace poco parec\u00eda imposible: el objetivo exportador de la actividad empresarial en ese campo- ya que un grupo de inversi\u00f3n participa en la privatizaci\u00f3n con la finalidad expl\u00edcita de atraer pacientes extranjeros de alto poder adquisitivo, o sea exportar servicios sanitarias de calidad, con lo cual en este campo tambi\u00e9n se verifica que la apropiaci\u00f3n de beneficios se realiza con los mismos patrones que en otros sectores de la actividad econ\u00f3mica (seguramente encontrar\u00edamos ejemplos similares para la educaci\u00f3n). Esta ser\u00eda una de las razones por las que una salida keynesiana no es posible, ya que una salida de este tipo implica no s\u00f3lo gasto e inversi\u00f3n p\u00fablica incrementada sino tambi\u00e9n un consumo de masas activo en el mercado interior de la naci\u00f3n que emprenda ese camino, todo lo contrario de la orientaci\u00f3n de las pautas de acumulaci\u00f3n actuales. La otra es que la civilizaci\u00f3n del capitalismo est\u00e1 a punto de alcanzar los l\u00edmites f\u00edsicos de la capacidad de nuestro ecosistema, condenando a gran parte de la poblaci\u00f3n de nuestro planeta a terribles padecimientos por los graves trastornos que acarrea el cambio clim\u00e1tico originado por la actividad econ\u00f3mica, como testimonia el reciente desastre sufrido por el pueblo filipino, as\u00ed como el agotamiento de materias primas esenciales y de fuentes de energ\u00eda convencionales; y , por lo tanto, una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica basada en el est\u00edmulo al consumo privado de bienes durables, del tipo de la practicada por EE.UU en los a\u00f1os treinta y por Europa en los 25 gloriosos, desde la perspectiva ecol\u00f3gica no har\u00eda m\u00e1s que acelerar la cat\u00e1strofe que ya se insin\u00faa.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">3.- Democracia. Si alguien lleg\u00f3 a este punto, como dir\u00eda el entra\u00f1able Joan Tafalla es que sufre de insomnio y me queda el consuelo de que este texto emborrando act\u00fae no como terap\u00e9utica definitiva pero al menos como paliativo. En este \u00faltimo punto s\u00f3lo pensar en que estamos enfrentando una enorme urgencia social, el riesgo del sociocidio con herramientas antiguas, bastante desacreditadas y con una experiencia que al menos no ha dejado, en medio de un enorme mar de dudas, una convicci\u00f3n, y parafraseo a Joan: no habr\u00e1 comunismo sin democracia, ni democracia sin comunismo. Tambi\u00e9n que esto significa la autogesti\u00f3n colectiva de la cuesti\u00f3n p\u00fablica pero tambi\u00e9n la autogesti\u00f3n de los instrumentos org\u00e1nicos donde act\u00fae el soberano colectivo, lo cual quiere decir que tenemos un doble frente de lucha, uno la lucha de clases cl\u00e1sica, otro hacia dentro de las propias organizaciones que no s\u00f3lo son imperfectas sino que han adquirido, con al excepci\u00f3n d ellas m\u00e1s j\u00f3venes, vicios de gesti\u00f3n muy alejados de la verdadera democracia de la que habla Joan. El problema es que no tenemos el recuerdo reciente, en el sentido de praxis ejercida o transmitida de pr\u00e1cticas de autogesti\u00f3n, salvo ejemplos honrosos pero todav\u00eda minoritarios como el de Marinaleda. Un ejemplo para aclarar lo que digo: la Revoluci\u00f3n de Octubre fue una revoluci\u00f3n campesina en todos los sentidos, no s\u00f3lo porque las masas campesinas actuaron contra los terratenientes ocupando y haciendo realidad el reparto de la tierra, sino por que los obreros industriales, incluso muchos de los que trabajaban en las famosa f\u00e1brica Putilov, eran campesinos recientemente incorporados al trabajo urbano. En los a\u00f1os ochenta una parte de la historiograf\u00eda \u201ccrey\u00f3 descubrir\u201d que los soviets no se deb\u00edan a ninguna elucubraci\u00f3n te\u00f3rica sino que probablemente eran una espont\u00e1nea reconstrucci\u00f3n de los m\u00e9todos comunitarios del mir \u2013 la comuna campesina rusa- trasladados a la f\u00e1brica industrial moderna, (por ejemplo, SA. Smith, <i>Red Petrograd. Revolution in the factories 1917-1918<\/i>, Cambridge University Press, 1983.). Pero no es este autor el \u00fanico; veamos por ejemplo lo que dice Luciano Canfora, refiri\u00e9ndose al antecedente de 1917, la revoluci\u00f3n de 1905 que vio el nacimiento de esa forma revolucionaria de democracia que fue el soviet: \u201cLa revoluci\u00f3n de 1905 tiene una importancia destacada en al historia de la democracia; se asiste al enfrentamiento, aunque con una desproporci\u00f3n de fuerzas evidente y con los resultados que ya conocemos, entre el Parlamento, la Duma, por un lado y el S\u00f3viet por el otro. Nac\u00eda entonces otro sujeto de la democracia: el consejo de obreros en huelga, capaces de asumir incluso la administraci\u00f3n local en el momento del conflicto. Entre sus antecedentes espec\u00edficamente rusos hay que recordar las distintas formas de organizaci\u00f3n de base: la <i>obschina<\/i>, el <i>mir<\/i>, el <i>zemstvo<\/i>\u201d (Luciano Canfora, <i>La democracia. Historia de una ideolog\u00eda<\/i>, Barcelona, Cr\u00edtica, 2004, p. 159).<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Reconozco que esta es en principio una hip\u00f3tesis arriesgada, ya que la historiograf\u00eda tradicionalmente ha destacado el protagonismo de los obreros fabriles en la revoluci\u00f3n rusa. Tal vez ser\u00eda menos arriesgado decir que la revoluci\u00f3n fue protagonizada por mayor\u00edas culturalmente campesinas. Pero hay datos indirectos que al menos sugieren el inter\u00e9s de su investigaci\u00f3n. En la constituci\u00f3n de la fuerza de trabajo industrial, especialmente en Petrogrado, pero tambi\u00e9n en Mosc\u00fa, en v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n participaba un gran n\u00famero obreros de procedencia campesina, y que ese \u00abpeculiar car\u00e1cter &#8216;campesino&#8217; la diferenciaba de la mayor parte de las clases obreras de la Europa Occidental\u00bb (SA. Smith, op.cit., p. 14). Pero, y aqu\u00ed la cuesti\u00f3n creo m\u00e1s significativa, es que esos obreros no s\u00f3lo eran migrantes recientes del campo a la ciudad, sino que conservaban ya como obreros industriales estrechos v\u00ednculos con la sociedad agraria, a tal punto que un porcentaje de estos trabajadores eran migrantes estacionales, que se desplazaban a los centros urbanos en invierno y retornaban al campo en verano y otros sin ser de car\u00e1cter estacional se empleaban en la industria con la intenci\u00f3n de ganar el dinero suficiente para poder volver con su familia y continuar la actividad agraria con menos sacrificios. Smith tambi\u00e9n se refiere a una encuesta realizada en 1908 por un economista, S.N. Prokopovich, quien investig\u00f3 una muestra de 570 obreros metal\u00fargicos cualificados que revel\u00f3 que aproximadamente la mitad de ellos enviaban remesas de dinero a su familia en el campo (SA. Smith, op.cit., p. 16), y a\u00fan m\u00e1s que aproximadamente un 40 % de los entrevistados ten\u00edan alg\u00fan tipo de propiedad rural, porcentaje que en censos o estudios posteriores qued\u00f3 notablemente reducido, posiblemente como efecto del proceso de concentraci\u00f3n de la propiedad agr\u00edcola iniciado con las reformas de Stolypin y la aceleraci\u00f3n del proceso de expulsi\u00f3n de trabajadores rurales hacia las ciudades (SA. Smith, op.cit., p. 18), de tal modo que en 1917 el 60% de la fuerza de trabajo (tanto femenina como masculina) era trabajadores campesinos reci\u00e9n incorporados a la industria, que no carec\u00edan de experiencia de lucha, sino que muchos de ellos ya hab\u00edan participado en luchas rurales, trasladando esa experiencia a su trabajo industrial.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Estos datos podr\u00edan sugerirnos que los obreros de Petrogrado en 1905 pod\u00edan tener un recuerdo tan reciente de la experiencia campesina como los de 1917, que ello podr\u00eda influir a la hora de organizarse, aunque el medio en el que actuaban ya no era el agrario, sino el urbano-industrial. Lo planteo desde la perspectiva que ha se\u00f1alado E.P.Thompson a la hora de analizar a las clases, y en particular a la clase obrera donde la tradici\u00f3n, la praxis y la experiencia vivida o transmitida tiene una importancia fundamental en la constituci\u00f3n de la clase, y por lo tanto en el an\u00e1lisis de actitudes que no vienen predeterminadas por su ubicaci\u00f3n en el sistema productivo en el momento del an\u00e1lisis. La taxonom\u00eda que nos informa cuantos trabajadores est\u00e1n empleados en el sector primario o secundario, es necesaria pero insuficiente para calibrar todos los aspectos y la naturaleza de la lucha de clases en un determinado momento, y especialmente sus proyecciones simb\u00f3licas. Una cosa es hablar de obreros en la industria y otra cosa es hablar de obreros con tradici\u00f3n, con cultura laboral industrial, o de obreros en la industria pero con una tradici\u00f3n cultural campesina. Tampoco digo que sea una experiencia exclusiva de los trabajadores en el imperio zarista, es una situaci\u00f3n similar a los campesinos mineros de los que habla Rolande Tremp\u00e9, <i>Les mineurs de Carmaux<\/i>, Paris, Les \u00c9ditions Ouvri\u00e8res, 1971, o a la de los campesinos mineros de Asturias. Una cosa es hablar de obreros en la industria y otra cosa es hablar de obreros con tradici\u00f3n, con cultura laboral industrial, o de obreros en la industria pero con una tradici\u00f3n cultural campesina.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo y para completar lo dicho agrego que respecto a la pr\u00e1ctica de gesti\u00f3n com\u00fan en el mir, me remito a Teodor Shanin y su libro <i>El Marx tard\u00edo y la v\u00eda rusa al socialismo<\/i>, Madrid, Editorial Revoluci\u00f3n, 1990, donde demuestra que Marx consideraba que Rusia pod\u00eda pasar directamente del zarismo al socialismo sin pasar por una fase de desarrollo capitalista, dando raz\u00f3n a los populistas rusos, siempre y cuando la comuna campesina o mir resistiera a su disoluci\u00f3n, a la que el mismo Marx consideraba una base social y econ\u00f3mica del socialismo. Tambi\u00e9n me remito a otro texto del mismo Shanin, <i>La clase inc\u00f3moda. Sociolog\u00eda pol\u00edtica del campesinado en una sociedad en desarrollo (Rusia 1910-1925)<\/i>, Madrid, Alianza, 1983, donde habla no s\u00f3lo de la actividad cooperativa de la comuna campesina, sino tambi\u00e9n del sistema de gesti\u00f3n: el <i>skhod<\/i> o asamblea de comuna en la cual participaban todos los cabezas de las unidades dom\u00e9sticas, donde dice sobre su funcionamiento: \u00abA principios de siglo, el sistema de autogobierno de una comuna estaba integrado en al asamblea comunal (<i>skhod<\/i>), <u>compuesta por los jefes de unidades dom\u00e9sticas y sus representantes. De esta forma las familias sin tierra y las familias no campesinas carec\u00edan de representaci\u00f3n en la localidad<\/u>. Las amplias funciones de la comuna llevaron a la asamblea a constituirse en el cuerpo m\u00e1s poderoso, al menos potencialmente [&#8230;.] las decisiones se tomaban por unanimidad, pero el poder real se hallaba en manos de los miembros m\u00e1s activos y en general , m\u00e1s ricos de la comunidad\u00bb (Shanin, p. 62), y m\u00e1s adelante dice: \u00abAntes de la revoluci\u00f3n, la comuna campesina rusa desempe\u00f1aba una variedad de funciones notablemente amplia [&#8230;] ejerc\u00eda las funciones propias de toda autoridad local en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra. La escala de sus responsabilidades administrativas inclu\u00eda el mantenimiento de puentes y caminos, el cuidado de ancianos y los deficientes f\u00edsicos y mentales, la provisi\u00f3n de facilidades educativas, etc.\u00bb (Shanin, p. 63).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El p\u00e1rrafo subrayado por m\u00ed es para resaltar el dato que da Smith sobre el gran porcentaje de trabajadores industriales que eran al mismo tiempo propietarios campesinos, o sea que su relaci\u00f3n con el mir iba m\u00e1s all\u00e1 de las remesas a sus familiares.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Del mismo modo que las primeras organizaciones obreras en el siglo XIX se inspiraron en los modelos de organizaci\u00f3n gremial artesanal, despoj\u00e1ndolos de su contenido jer\u00e1rquico y autoritario, la misma experiencia, en este caso a nivel de comuna campesina podr\u00eda haber constituido el punto de referencia para la construcci\u00f3n de los soviets, estoy hablando de probabilidades y no de certezas. No estoy diciendo que los soviets fueran un a copia exacta del mir, entre otras cosas porque la incipiente desigualdad social en el seno de la comuna campesina no exist\u00eda en el s\u00f3viet, pero exist\u00eda, como figura en el p\u00e1rrafo que transcrib\u00ed, una adopci\u00f3n colectiva de decisiones sobre actividades que se realizaban en com\u00fan y disponiendo de recurso que tambi\u00e9n se pose\u00edan en com\u00fan, pero adem\u00e1s y este es un aspecto que creo muy importante, el mir ten\u00eda funciones administrativas, de poder pol\u00edtico local, los soviets no fueron solo organizaciones de democracia industrial sino que trascendieron el \u00e1mbito de la producci\u00f3n para constituirse en este caso, no en un poder subordinado al del Estado, como bajo el zar, sino en un contrapoder, protagonistas del famosos poder dual. Creo que hay muchos elementos en la tradici\u00f3n vivida o trasmitida que pueden haber sido inspiradores de la aparici\u00f3n de los soviets.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, cabe destacar, aunque creo que repito algo por todos conocido, que los dirigentes bolcheviques y especialmente Lenin<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a> tuvieron en cuenta la importancia del factor campesino en la revoluci\u00f3n, no s\u00f3lo por un dato factual, la principal reivindicaci\u00f3n fue paz y tierra, pero adem\u00e1s porque fue el propio Lenin el que reconoci\u00f3 la importancia pol\u00edtica trascendental de la alianza obrero-campesina con su f\u00f3rmula sobre al dictadura democr\u00e1tica de obreros y campesinos, f\u00f3rmula que ya adoptado en 1905.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\" lang=\"es-ES\" align=\"JUSTIFY\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Arriesgo otra conjetura. Creo que en el caso de Lenin cabe pensar que se re\u00fanen dos culturas pol\u00edticas, la socialdem\u00f3crata pero tambi\u00e9n la nar\u00f3dniki, lo que explicar\u00eda su sensibilidad ante la importancia de la cuesti\u00f3n campesina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='text-align: justify;'>El problema es que no tenemos el recuerdo reciente, en el sentido de praxis ejercida o transmitida, de pr\u00e1cticas de autogesti\u00f3n, salvo ejemplos honrosos pero todav\u00eda minoritarios como el de Marinaleda. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p class='MsoNormal' style='text-align: justify;'>Lo planteo desde la perspectiva que ha se\u00f1alado E.P.Thompson a la hora de analizar a las clases, y en particular a la clase obrera donde la tradici\u00f3n, la praxis y la experiencia vivida o transmitida tiene una importancia fundamental en la constituci\u00f3n de la clase, y por lo tanto en el an\u00e1lisis de actitudes que no vienen predeterminadas por su ubicaci\u00f3n en el sistema productivo en el momento del an\u00e1lisis. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":2461,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-2460","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2460"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2460\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}