{"id":252,"date":"2006-04-07T00:00:00","date_gmt":"2006-04-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=252"},"modified":"2020-02-29T12:40:29","modified_gmt":"2020-02-29T11:40:29","slug":"lejos-de-la-historia-una-operacion-mediatica-comunismo-las-falsificaciones-de-un-libro-negro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=252","title":{"rendered":"Lejos de la historia, una operaci\u00f3n  medi\u00e1tica: Comunismo, las falsificaciones de un \u00bb libro negro \u00ab"},"content":{"rendered":"<p>EL MUNDO DIPLOM\u00c1TICO \u00a6 Diciembre de 1997 \u00a6 P\u00e1ginas 22 y 23<\/p>\n<p>http:\/\/www.monde-diplomatique.fr\/1997\/12\/PERRAULT\/9660<\/p>\n<p><b>EL balance de los \u00bb cr\u00edmenes del comunismo \u00bb establecido por el historiador franc\u00e9s St\u00e9phane Courtois en su \u00bb Libro negro \u00bb suena como una requisitoria. El autor levanta un paralelo escandaloso entre comunismo y nazismo e invoca la idea de un tribunal de Nuremberg para juzgar a los responsables. Que importa para que las cifras citadas sean manipuladas, incluso falsas, o que varios coautores se hayan disociado de St\u00e9phane Courtois, numerosos periodistas, sin haberse tomado el trabajo de leer el libro, lo elogiaron hasta el ditirambo.<\/b><\/p>\n<p>Mucho tiempo despu\u00e9s, las cifras contin\u00faan siendo aproximadas y abastecen s\u00f3lo un orden de dimensiones. Para la represi\u00f3n de S\u00e9tif (1945), las estimaciones van de 6 000 a 45 000 muertos. En el Madagascar (1947), habr\u00edan habido 80 000 v\u00edctimas. En Indochina (1946-1954), las cifras var\u00edan seg\u00fan las fuentes a de 800 000 a 2 millones de muertos, y en Argelia 1954-1962 de 300 000 a 1 mill\u00f3n. Incluso sin tener en cuenta T\u00fanez y Marruecos, y absteni\u00e9ndose de evocar las responsabilidades francesas en cat\u00e1strofes m\u00e1s recientes, como el genocidio ruand\u00e9s, esta contabilidad siniestra atestigua que, en proporci\u00f3n a su poblaci\u00f3n, Francia se coloca en el pelot\u00f3n de cabeza de los pa\u00edses masacradores de la segunda parte del siglo.<\/p>\n<p>Francia persever\u00f3 con tanta obstinaci\u00f3n que el observador podr\u00eda deducir de ello que el crimen estaba ontol\u00f3gicamente vinculado al sistema pol\u00edtico vigente. Porque es precisa hablar de crimen. La represi\u00f3n desarrollada durante dos d\u00e9cadas en dos continentes presenta las caracter\u00edsticas del crimen contra la humanidad tal como es definido por el nuevo C\u00f3digo Penal franc\u00e9s:<i> \u00ab pr\u00e1ctica masiva y sistem\u00e1tica de ejecuciones sumarias, de secuestros de personas seguidos de su desaparici\u00f3n, de la tortura o de actos inhumanos<\/i> (&#8230;)<i> \u00bb<\/i><\/p>\n<p>La \u00fanica organizaci\u00f3n pol\u00edtica de importancia que se levant\u00f3 contra este encadenamiento tan cruel como imb\u00e9cil fue el Partido comunista franc\u00e9s (PCF). La memoria de sus veteranos est\u00e1 poblada de memorias de una lucha dif\u00edcil llevada en una soledad casi absoluta. Fran\u00e7ois Bayrou, heredero pol\u00edtico de una democracia cristiana implicada m\u00e1s que cualquier otra formaci\u00f3n en la represi\u00f3n colonialista, pasaba tranquilamente ente ese pasado y\u00a0 sin asumir responsabilidades inoportunas, cuando bland\u00eda, en la c\u00e1mara,<i> El Libro negro del comunismo<\/i> contra el lado opuesto del hemiciclo. La memoria tambi\u00e9n puede ser de geometr\u00eda variable.<\/p>\n<p><b>Desfigurar los hechos <\/b><\/p>\n<p>\u00bf Un libro? No, diversos libros. Un conjunto heter\u00f3clito al que la introducci\u00f3n y la conclusi\u00f3n de St\u00e9phane Courtois, due\u00f1o de obra, se emplean con vigor en dar un sentido. El editor nos conf\u00eda el a\u00f1orado Francisco Furet hab\u00eda aceptado redactar el prefacio. En cualquier caso, por lo menos hubiera sido inteligente. St\u00e9phane Courtois proviene de otra pr\u00e1ctica: su texto consagra la irrupci\u00f3n de la t\u00e9cnica publicitaria en la gesti\u00f3n de la historia. (Tambi\u00e9n, apreciando en su valor justo \u00ab el impacto de las fotos \u00bb, lamenta ampliamente la pobreza iconogr\u00e1fica de la obra.). Sus postulados alcanzan sin esfuerzo la eficacia del eslogan. El comunismo lleva en \u00e9l el terror como el nubarr\u00f3n lleva la tormenta. Est\u00e1 inscrito desde hace tiempo y para siempre en su c\u00f3digo gen\u00e9tico-pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00bf Thom\u00e1s Moro, autor de<i> Utopia,<\/i> decapitado en 1535 bajo Enrique VIII, no tiene un monumento a su gloria bajo las paredes del Kremlin? \u00bf Antes de inscribir en el inventario de los cr\u00edmenes, sin otro comentario, la deportaci\u00f3n de los alemanes del Volga, en 1941, no hubiera sido equitativo indicar qu\u00e9 consideraciones estrat\u00e9gicas evidentes pod\u00edan darle por lo menos un principio de justificaci\u00f3n cuando el pa\u00eds luchaba por su supervivencia? Despu\u00e9s de todo, los Estados Unidos internaron sin otra forma de proceso, durante cada duraci\u00f3n de la guerra, millares de inmigrados japoneses a menudo instalados desde hac\u00eda mucho tiempo y quienes ciertamente no presentaban el mismo peligro potencial.<\/p>\n<p>Tanto encarnizamiento obsesivo desconcierta. \u00bf No son bastantes las razones para horrorizarse? \u00bf La instrumentalizaci\u00f3n propagandista de las v\u00edctimas no se\u00f1ala desprecio hacia sus sufrimientos?<\/p>\n<p>El caso es que St\u00e9phane Courtois fij\u00f3 un objetivo ambicioso a su campa\u00f1a. Sabiendo que los cr\u00edmenes nazis, particularmente la tentativa de exterminio de los Jud\u00edos de Europa, se inscriben en la memoria colectiva como la abominaci\u00f3n absoluta, quiere establecer una analog\u00eda entre nazismo y comunismo. Con 25 millones de v\u00edctimas para una y una valuaci\u00f3n de 100 millones para el otro, se aportar\u00eda la prueba de que el segundo es cuatro veces m\u00e1s criminal que el primero. Por cierto, las v\u00edctimas no son comparables. Jud\u00edos y C\u00edngaros fueron asesinados como tales. Citando los discursos de los bolcheviques, que la ret\u00f3rica revolucionaria pon\u00eda al margen del matiz, St\u00e9phane Courtois debe suponer bien que, si consagraban a la liquidaci\u00f3n a sus enemigos burgueses, koulaks, etc., era<i> \u00ab como clase \u00bb.<\/i> Introduce pues el concepto de un<i> \u00bb genocidio de clase<\/i> \u00bb que ser\u00eda exacto equivalente del<i> \u00bb genocidio de raza \u00bb.<\/i> La impostura intelectual deja estupefacto por su audacia. Con los ojos de los nazis, un Jud\u00edo deb\u00eda ser exterminado por su condici\u00f3n de jud\u00edo.<\/p>\n<p>Un burgu\u00e9s despojado por sus bienes sale de la burgues\u00eda. La Revoluci\u00f3n francesa quiso, y en cierta medida cumpli\u00f3, la liquidaci\u00f3n de la aristocracia como clase, o casta. Pero los \u00abex nobles\u00bb despose\u00eddos sus t\u00edtulos y privilegios autom\u00e1ticamente no fueron llevados al cadalso, al que subieron en menor numero que los obreros o los campesinos. St\u00e9phane Courtois escribe:<i> \u00ab la muerte de hambre de un ni\u00f1o de koulak ucraniano deliberadamente empujado al hambre por el r\u00e9gimen estalinista<\/i> \u00bb<i> equivale<\/i> \u00ab<i> a la muerte de hambre de un ni\u00f1o jud\u00edo del gueto de Varsovia empujado al hambre por el r\u00e9gimen nazi. \u00bb<\/i> La comparaci\u00f3n no vale nada porque el ni\u00f1o ucraniano que sobreviv\u00eda a una hambre circunstancial ten\u00eda una vida delante de \u00e9l, mientras que el ni\u00f1o jud\u00edo superviviente del hambre ten\u00eda como futuro s\u00f3lo la c\u00e1mara de gas de Treblinka.<\/p>\n<p>En un encarnizamiento deformador de los hechos, St\u00e9phane Courtois va hasta citar al dirigente SS Rudolf Hess, seg\u00fan el cual su jerarqu\u00eda le habr\u00eda enviado una documentaci\u00f3n pedag\u00f3gica sobre los campos sovi\u00e9ticos. Pero Rudolf Hess iba a crear un campo sin precedente, ni equivalente &#8211; Auschwitz &#8211; al que ning\u00fan ser sensato so\u00f1ar\u00eda con comparar con los peores establecimientos del Gulag. Hagan lo que hagan, St\u00e9phane Courtois y sus semejantes se encallar\u00e1n siempre ante la irreductible singularidad de Shoah.<\/p>\n<p><b>El tiempo y el espacio anulados <\/b><\/p>\n<p>Con Nicol\u00e1s Werth, que consagra m\u00e1s de doscientas cincuenta p\u00e1ginas &#8211; un libro en el libro &#8211; a las<i> \u00bb violencias, las represiones, el terror en Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica \u00bb,<\/i> dejamos una literatura que evoca el peor<i> agit &#8211; prop<\/i> los a\u00f1os 30 y nos reintegremos con alivio en la historia. \u00bf Pero por qu\u00e9 hace falta que este trabajo notable aparezca bajo un pabell\u00f3n tan dudoso? \u00bf Por qu\u00e9 sobre todo haberse equivocado en un proyecto a este punto reductor? El due\u00f1o de la obra, St\u00e9phane Courtois, que adora lo medi\u00e1tico, nos entrega su pron\u00f3stico a prop\u00f3sito de Stalin:<i> \u00ab sin duda emerger\u00e1, ante la Historia, como el pol\u00edtico m\u00e1s grande del siglo XX, consiguiendo izar la peque\u00f1a Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica de 1922 al nivel de superpotencia mundial. \u00bb<\/i><\/p>\n<p>Lo menos que se pueda decir es que la contribuci\u00f3n de Nicol\u00e1s Werth no entrega la clave de una ascensi\u00f3n indiscutible. Nadie duda de qu\u00e9 la sociedad sovi\u00e9tica hubiera sido esta sociedad violentada y martirizada que describe con minucia. Pero ni los trabajos forzados en el Gulag, de un rendimiento econ\u00f3mico m\u00e1s que mediocre, ni la coerci\u00f3n ejercida sobre los esp\u00edritus pueden dar cuenta de una din\u00e1mica que efectivamente transform\u00f3 el pa\u00eds. Limitar la historia del URSS a la del terror es tan reductor, guardando todas las distancias, como una historia de la IV\u00aa \u00a0la Rep\u00fablica que tratase s\u00f3lo sus infamias coloniales descuidando el hecho que este r\u00e9gimen desgraciado supo por otro lado revigorizar y lanzar una Francia agotada por la guerra y la ocupaci\u00f3n, por la v\u00eda de la prosperidad. Lejos de permitir \u00a0comprender el pasado, tal opci\u00f3n lo oscurece e incluso transforma el presente en un enigma. La frivolidad ciega de los occidentales, en primer lugar de los intelectuales, es severamente estigmatizada en el libro, lleg\u00e1ndose el autor hasta asombrarse extra\u00f1amente por el hecho de que, en nuestros d\u00edas,<i> \u00ab grupos abiertamente revolucionarios son activos, y se expresan<\/i> <u>legalmente<\/u> (subrayado por nosotros),<i> tratando con el desprecio la menor reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre los cr\u00edmenes de sus predecesores<\/i> (&#8230;)<i> \u00bb.<\/i><\/p>\n<p>En el Este, las poblaciones concernidas tienen, de seguro, mayor lucidez y guardan memoria del pasado. \u00bf Si el r\u00e9gimen que sufrieron se reduc\u00eda a l\u00fagubre sucesi\u00f3n de represiones sangrientas, c\u00f3mo comprender que la idea comunista conserva entre ellas a tantos adeptos? \u00bf C\u00f3mo explicar que Polonia, la \u00abnaci\u00f3n-enemigo\u00bb cuyas pruebas muy duras Andrzej Paczkowski nos recuerda, hubiera, un pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la implosi\u00f3n del bloque sovi\u00e9tico y elegido democr\u00e1ticamente un presidente y una mayor\u00eda parlamentarias neocomunistas?<\/p>\n<p>\u00bf Que decir por fin sobre un esp\u00edritu de sistema que anula el tiempo y el espacio?<\/p>\n<p>Para el due\u00f1o de obra, la ideolog\u00eda comunista debe ser siempre y por todas partes el responsable \u00fanico de un terror mon\u00f3tono. Reacio a las amalgamas sumarias, Juan-Luis Margolin indica la importancia de la tradici\u00f3n confucianista en los pa\u00edses comunistas de Asia, excepto Camboya, y subraya su papel espec\u00edfico en su historia reciente, incluido en sus aspectos m\u00e1s tr\u00e1gicos. Pascual Fontaine habr\u00eda podido, trat\u00e1ndose de Cuba, recordar la tradici\u00f3n regional del caudillismo que Fran\u00e7ois Maspero puso perfectamente en evidencia a prop\u00f3sito de Fidel Castro. \u00bf Por que aberraci\u00f3n podemos englobar por fin en la misma condena a los sandinistas nicarag\u00fcense que pusieron en juego democr\u00e1ticamente su poder y los locos furiosos de la Sendero Luminoso?<\/p>\n<p>Un gran ausente: el adversario. Cada experiencia comunista es descrita como si se celebrasee en vaso cerrado, aislado del mundo exterior. \u00bf Por qu\u00e9 Nicol\u00e1s Werth se abstiene de evocar el intervencionismo extranjero empe\u00f1ado en yugular la joven revoluci\u00f3n bolchevique? Si hay un acontecimiento central en la historia de Cuba, \u00e9ste es la tentativa de desembarco en 1961 de una fuerza de invasi\u00f3n inspirada y armada por la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa del mundo. Ella explica, por ejemplo, la cudriculaci\u00f3n de la isla por los comit\u00e9s de defensa de la revoluci\u00f3n (CDR). \u00a1 Pero el episodio esencial de bah\u00eda de los Cochinos es mencionado s\u00f3lo para informarnos de que Castro se sirvi\u00f3 del mismo como \u00abpretexto\u00bb para prohibir la revista<i> Quincena<\/i>!<\/p>\n<p>La voluntad americana de acabar, a cualquier costo, con la experiencia sandinista, incluido el bloqueo de los puertos por campos de minas, no es evocada una sola vez. Sabemos, sin embargo, en que grado el complejo de cerco, la intervenci\u00f3n extra\u00f1a y el bloqueo ofrecen un mantillo f\u00e9rtil a la paranoia represiva. Evitar estos hechos permite a los autores describir sin duda fuerzas del mal que se desprenden de su esencia intr\u00ednsecamente depravada frente a un mundo que se limita estrictamente al papel de espectador horrorizado o pasivo. Pero el escamoteo anula una dial\u00e9ctica que forma la misma trama de la historia y sin la que se hace esta<i> \u00bb historia contada por un idiota, plena de ruido y de furor, y que no significa nada \u00bb.<\/i><\/p>\n<p>Otro ausente: el factor humano. \u00bf Hay que recordar de nuevo que los militantes comunistas se adher\u00edan a un proyecto que se consideraba universal y libertador? Qu\u00e9 este ideal haya sido extraviado no le quita ninguna de sus motivaciones. Por si mismas bastar\u00edan para diferenciarles de sus adversarios nazis cuyo programa fijado consist\u00eda en someter a una \u00abraza\u00bb declarada superior pueblos tenidos por inferiores y condenados al avasallamiento cuando no consagrados al exterminio. Un nazismo aceptable para la humanidad no es concebible: hay contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Incluso el balance terror\u00edfico de v\u00edctimas acumuladas por la perversi\u00f3n del ideal comunista ideal no consigue abolir la esperanza de la que fue portador a trav\u00e9s del mundo. Sin duda la historia de la Internacional comunista posee sus cap\u00edtulos negros, pero reducirla al esquema expeditivo que al que lo someten St\u00e9phane Courtois y Jean &#8211; Louis Pann\u00e9 la transforman en caricatura. Hay m\u00e1s verdad sobre los \u00bb agentes de la revoluci\u00f3n \u00bb en Malraux, Koestler o mismo Jan Valtin que en estas p\u00e1ginas que querr\u00edan encerrarlos en el papel de m\u00e1quinas de matar, pero no los impedir\u00e1n viajar durante mucho tiempo en la imaginaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p>La sanci\u00f3n hist\u00f3rica y definitiva del nazismo, es su derrota: los superhombres pretendidos han desarmados y han devueltos a sus hogares. El honor y el futuro del comunismo, est\u00e1 en militantes como Artur London que, despu\u00e9s de haber consagrado su vida a una causa generosa, sufrido tortura y deportaci\u00f3n a causa por parte del enemigo, conoci\u00f3 la tragedia de ser martirizado por aquellos a qui\u00e9nes cre\u00eda los suyos, roto por una mec\u00e1nica despiadada, y volvi\u00f3 a salir de ello, a pesar de todo, fiel al ideal de su juventud.<\/p>\n<p><b>El peso del presente<\/b><\/p>\n<p>En cuanto al<i> Libro negro del capitalismo,<\/i> se escribe cada d\u00eda bajo nuestros ojos y en nuestras vidas. Poblaciones curvadas bajo el paso de la dictadura de los mercados financieros; paro devastador; guerras tribales puestas en marcha con cinismo para tomar el control, m\u00e1s all\u00e1 de los fantoches locales, las riquezas del s\u00f3tano; imposiciones econ\u00f3micas impuestas por las instituciones internacionales y que, reduciendo dr\u00e1sticamente los gastos p\u00fablicos consagrados a la salud, regatean la esperanza de vida; emigrantes innumerables condenados al exilio para escapar de una condici\u00f3n desconsolada&#8230; \u00bf Y si cada sistema debe juzgarse por el total de sus v\u00edctimas inocentes, como se pesar\u00e1n los 40 000 ni\u00f1os que, seg\u00fan Unicef, mueren<i> cada d\u00eda<\/i> de desnutrici\u00f3n en el tercer mundo?<\/p>\n<p>La desgracia de los hombres merece algo mejor que un libro alborotador. La esperanza de remediarla exige m\u00e1s que una operaci\u00f3n de propaganda.<\/p>\n<p><b>Gil Perrault.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL MUNDO DIPLOM\u00c1TICO \u00a6 Diciembre de 1997 \u00a6 P\u00e1ginas 22 y 23 <\/p>\n<p>http:\/\/www.monde-diplomatique.fr\/1997\/12\/PERRAULT\/9660 <\/p>\n<p>EL balance de los &quot; cr\u00edmenes del comunismo \u00bb establecido por el historiador franc\u00e9s St\u00e9phane Courtois en su &quot; Libro negro &quot; suena como una requisitoria. El autor levanta un paralelo escandaloso entre comunismo y nazismo e invoca la idea de un tribunal de Nuremberg para juzgar a los responsables. Que importa para que las cifras citadas sean manipuladas, incluso falsas, o que varios coautores se hayan disociado de St\u00e9phane Courtois, numerosos periodistas, sin haberse tomado el trabajo de leer el libro, lo elogiaron hasta el ditirambo.<\/p>\n<p>Mucho tiempo despu\u00e9s, las cifras contin\u00faan siendo aproximadas y abastecen s\u00f3lo un orden de dimensiones. Para la represi\u00f3n de S\u00e9tif (1945), las estimaciones van de 6 000 a 45 000 muertos. En el Madagascar (1947), habr\u00edan habido 80 000 v\u00edctimas. En Indochina (1946-1954), las cifras var\u00edan seg\u00fan las fuentes a de 800 000 a 2 millones de muertos, y en Argelia 1954-1962 de 300 000 a 1 mill\u00f3n. Incluso sin tener en cuenta T\u00fanez y Marruecos, y absteni\u00e9ndose de evocar las responsabilidades francesas en cat\u00e1strofes m\u00e1s recientes, como el genocidio ruand\u00e9s, esta contabilidad siniestra atestigua que, en proporci\u00f3n a su poblaci\u00f3n, Francia se coloca en el pelot\u00f3n de cabeza de los pa\u00edses masacradores de la segunda parte del siglo.<\/p>\n<p>Francia persever\u00f3 con tanta obstinaci\u00f3n que el observador podr\u00eda deducir de ello que el crimen estaba ontol\u00f3gicamente vinculado al sistema pol\u00edtico vigente. Porque es precisa hablar de crimen. La represi\u00f3n desarrollada durante dos d\u00e9cadas en dos continentes presenta las caracter\u00edsticas del crimen contra la humanidad tal como es definido por el nuevo C\u00f3digo Penal franc\u00e9s: \u00ab pr\u00e1ctica masiva y sistem\u00e1tica de ejecuciones sumarias, de secuestros de personas seguidos de su desaparici\u00f3n, de la tortura o de actos inhumanos (&#8230;) \u00bb<\/p>\n<p>La \u00fanica organizaci\u00f3n pol\u00edtica de importancia que se levant\u00f3 contra este encadenamiento tan cruel como imb\u00e9cil fue el Partido comunista franc\u00e9s (PCF). La memoria de sus veteranos est\u00e1 poblada de memorias de una lucha dif\u00edcil llevada en una soledad casi absoluta. Fran\u00e7ois Bayrou, heredero pol\u00edtico de una democracia cristiana implicada m\u00e1s que cualquier otra formaci\u00f3n en la represi\u00f3n colonialista, pasaba tranquilamente ente ese pasado y  sin asumir responsabilidades inoportunas, cuando bland\u00eda, en la c\u00e1mara, El Libro negro del comunismo contra el lado opuesto del hemiciclo. 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