{"id":2538,"date":"2014-01-15T00:00:00","date_gmt":"2014-01-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2538"},"modified":"2020-02-18T13:09:25","modified_gmt":"2020-02-18T12:09:25","slug":"atlas-desnudo-la-mitologia-neoliberal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2538","title":{"rendered":"Atlas desnudo: la mitolog\u00eda neoliberal"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El origen del programa neoliberal es un relato. Puede seguirse en una novela publicada en los primeros tiempos de la guerra fr\u00eda (1957) por Ayn Rand, pseud\u00f3nimo de una escritora rusa exiliada en Estados Unidos, cuyo t\u00edtulo original, Atlas shrugged, se tradujo al castellano como La rebeli\u00f3n de Atlas. En dicha narraci\u00f3n, los ricos y poderosos se presentan como las grandes v\u00edctimas de la sociedad: identificados con las personas activas y emprendedoras (en consonancia con el mito calvinista que considera que la suerte de cada uno en la Tierra es una se\u00f1al divina), son explotados por los par\u00e1sitos que constituyen el cuerpo social en la doble forma de impuestos que alimentan la ociosidad y salarios cada vez mayores. Para protestar contra esa intolerable \u201cexplotaci\u00f3n\u201d, los esp\u00edritus productivos se ponen en huelga, una huelga ciertamente novelesca que trae como consecuencia el empobrecimiento generalizado. Su desaparici\u00f3n de la escena se traduce en lenguaje de la mitolog\u00eda cl\u00e1sica: es como si Atlas dejara de sostener el mundo sobre sus hombros. Moraleja: el (merecido) enriquecimiento de unos pocos es lo que hace posible la supervivencia de todos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sobre ese relato fundacional (de tama\u00f1o nada desde\u00f1able: unas mil p\u00e1ginas) se desarroll\u00f3 un trabajo posterior en pos de la respetabilidad acad\u00e9mica. Formalizado como doctrina econ\u00f3mica por Milton Friedman, padre de la llamada Escuela de Chicago, la mitolog\u00eda neoliberal ha sostenido una ofensiva reaccionaria activa desde los a\u00f1os 70 que fue avalada con el Premio Nobel en 1976. Su expansi\u00f3n inicial, sin embargo, tiene poco que ver con sosegados seminarios universitarios: se identifica m\u00e1s bien con golpes de estado, juntas militares, torturas y desapariciones en el Cono Sur americano. Una aproximaci\u00f3n a sus m\u00e9todos y objetivos nos la ofrece el libro de Naomi Klein La doctrina del shock.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, en 1989, revolucion\u00f3 el proceso. Una vez que el enemigo ideol\u00f3gico hab\u00eda sido sonoramente derrotado ya no hab\u00eda lugar a dudas o tibiezas: a los pocos meses se sancionaba el Consenso de Washington, convirtiendo al neoliberalismo en esa particular especie de nueva religi\u00f3n oficial con aspecto de ciencia incuestionable -las sayas que ocultan una mitolog\u00eda a quienes ya no creen en las mitolog\u00edas-.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En la c\u00faspide del sistema mitol\u00f3gico neoliberal hay una divinidad a la que todo lo dem\u00e1s -todo, desde la pol\u00edtica hasta el amor- ha de subordinarse: la gran diosa Econom\u00eda. Moderna heredera de las hip\u00f3stasis de la Antig\u00fcedad (gracias a las cuales conceptos enigm\u00e1ticos y convenientes, como Fortuna, Victoria, Concordia, Paz o Libertad, se personalizaban primero y se sacralizaban a rengl\u00f3n seguido) y enemiga mortal de su hermana Ecolog\u00eda, es mundialmente c\u00e9lebre por sus crisis peri\u00f3dicas, durante las cuales se vuelve ap\u00e1tica y se contrae (en ese estado depresivo llega incluso a sentirse \u201cestrangulada\u201d o \u201casfixiada\u201d). Econom\u00eda es la divinidad suprema a la que todo se sacrifica: ella nos promete felicidad tan pronto como est\u00e9 c\u00f3moda y satisfecha (l\u00e9ase \u201cactivada\u201d, \u201creanimada\u201d, \u201cen expansi\u00f3n\u201d, \u201cen crecimiento\u201d), pero nunca parece estar lo suficientemente satisfecha y siempre exige m\u00e1s sacrificios.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Para combatir las peri\u00f3dicas depresiones de la diosa Econom\u00eda, la mitolog\u00eda neoliberal ha propuesto su matrimonio con el dios Mercado, al que los sucesivos s\u00ednodos han identificado, sin excepci\u00f3n, como irremplazable macho de la Gran Hembra. Poner en duda sus poderes testiculares as\u00ed como su v\u00ednculo natural con Econom\u00eda constituye un gran tab\u00fa.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Como le sucede al viejo dios uno y trino de la religi\u00f3n cat\u00f3lica, o a la Hidra de m\u00faltiples cabezas, el dios Mercado tambi\u00e9n se desglosa en las Personas del Verbo, present\u00e1ndose sobre la faz de la Tierra como entidad plural. Es precisamente en su forma plural (los Mercados), en la que con m\u00e1s claridad exhibe su naturaleza irracional, infantil, caprichosa y agresiva. En consecuencia, \u00e9stos siempre han de ser \u201ccalmados\u201d o \u201ctranquilizados\u201d. Para propiciarlos, hay que \u201cganarse su confianza\u201d, seducirlos y de paso tambi\u00e9n congraciarse con la gran diosa: eso se consigue, al parecer, mediante una buena \u201cimagen\u201d, cuyo ideal podr\u00eda resumirse con la sencilla f\u00f3rmula Trabajar como chinos y callar como muertos.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Toda esta mitolog\u00eda requiere para su engranaje de un t\u00f3tem fundamental, una piedra angular sobre la que descansa: el dios Empleo. Escaso y esquivo, es lo que m\u00e1s se echa de menos como consecuencia de la \u201ccrisis\u201d, constituy\u00e9ndose as\u00ed en la Gran Coartada o Invocaci\u00f3n Suprema, el fetiche en cuyo nombre (en la forma, por ejemplo, la \u201cCreaci\u00f3n, Generaci\u00f3n de Empleo\u201d) se permiten todas las transgresiones, todas las violaciones y tropel\u00edas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Las agresiones de las que los mortales somos v\u00edctima en nombre del sacrosanto dios Empleo y con la pretensi\u00f3n de congraciarse a la diosa Econom\u00eda son perpetradas por las divinidades menores conocidas como las Reformas. Como las Harp\u00edas o las Furias de la mitolog\u00eda grecolatina, las Reformas no dejan t\u00edtere con cabeza: sientan bien a Econom\u00eda, pero da\u00f1an a la gente sin compasi\u00f3n. Instrumento de los sacrificios exigidos por la diosa, sus nombres se repiten incesantemente como mantras a trav\u00e9s de todos los Medios de Comunicaci\u00f3n. Pegando la oreja a la radio o al televisor, cada ma\u00f1ana podemos escuchar en boca de los imames tambi\u00e9n llamados \u201cperiodistas\u201d tres familias de inexorables Reformas, a saber: Dades, Encias y Ciones. Entre las malvadas Dades se cita a Competitividad, Flexibilidad, Movilidad o Productividad; entre las p\u00e9rfidas Encias, a Solvencia, Excelencia, Eficiencia o Transparencia; Desregulaci\u00f3n, Privatizaci\u00f3n, Modernizaci\u00f3n y Liberalizaci\u00f3n son las m\u00e1s c\u00e9lebres de las salvajes Ciones.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Seg\u00fan el credo neoliberal, la diosa Econom\u00eda no es infinita. Nunca podr\u00e1 abarcar a todos en su abrazo, no puede arrojar sus bendiciones sobre todos sus feligreses a la vez. Si bendice a unos, maldice a otros, y viceversa. Siempre habr\u00e1 ganadores y perdedores. Eso significa que sus creyentes est\u00e1n en pugna permanente entre s\u00ed por sus favores: es la llamada Competitividad, madre de las otras Dades, todas ellas flagelo de sindicatos y martillo de trabajadores. En nombre de esta competici\u00f3n por capitales errantes, cuyo lastre fundamental -se insiste en ello- son los llamados \u201ccostes laborales\u201d, se exigen ineluctablemente la rebaja salarial, el despido libre, el retraso de la jubilaci\u00f3n y hasta la semana laboral de seis d\u00edas.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Blanco prioritario de los disparos del neoliberalismo es el servicio p\u00fablico, el funcionariado que lo sostiene y, en \u00faltimo extremo, el Estado en su faceta redistribuidora. Contra ellos preferentemente cabalgan las Ciones: cada una de ellas ataca un defecto que el discurso recurrente achaca sin paliativos a la esfera p\u00fablica.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">De las tres familias de Reformas que conocemos, quiz\u00e1 sean las Ciones las m\u00e1s crueles y, a la vez, enga\u00f1osas. Ellas representan el n\u00facleo ideol\u00f3gico del neoliberalismo. A su cabeza se encuentra Modernizaci\u00f3n, cuya actividad fundamental consiste en configurar una \u201cmodernidad\u201d con un \u00fanico pasado del que abjurar: el comunismo o el socialismo en cualquiera de sus facetas (incluso en esa presentaci\u00f3n desle\u00edda y sosa, la socialdemocracia). Los sindicatos son \u201canticuados y reaccionarios\u201d, los \u201cprogres\u201d son carcas, las pol\u00edticas de izquierda, \u201crancias y trasnochadas\u201d, la sanidad y la educaci\u00f3n p\u00fablicas, \u201cantimodernas\u201d. Sin embargo, detr\u00e1s de esa m\u00e1scara de vanguardia, Modernizaci\u00f3n pretende simplemente devolvernos mucho m\u00e1s atr\u00e1s a\u00fan. Las Ciones en su conjunto est\u00e1n dise\u00f1adas para destruir el efecto igualador de la ley, aquel que daba armas al d\u00e9bil contra el fuerte y que se encuentra en los mism\u00edsimos or\u00edgenes de la ley escrita en Grecia y Roma.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La nueva Mitolog\u00eda ha generado, naturalmente, sus coros eclesi\u00e1sticos, sus instituciones y sus principados, poderes y potestades. En primer lugar en este cap\u00edtulo habr\u00eda que mencionar a las Siglas, sacerdotes e int\u00e9rpretes infalibles de la voluntad de la diosa y de sus machos superiores, los Mercados. Entre las Siglas m\u00e1s recurrentes e influyentes podemos citar a FMI, OCDE, BM, OMC, UE o BCE. A veces estos hipocor\u00edsticos mutan en advocaciones de tipo local como \u201cBruselas\u201d, \u201cBerl\u00edn\u201d o \u201cWashington\u201d. A las Siglas y Top\u00f3nimos deben a\u00f1adirse as\u00ed mismo los diversos Alfanum\u00e9ricos: G-7, G-8, G-20, etc. Todas estas instituciones y sus portavoces saben en cada momento, sin lugar para la equivocaci\u00f3n, lo que Econom\u00eda o los Mercados \u201cdesean\u201d, \u201cexigen\u201d, \u201cesperan\u201d o \u201cdemandan\u201d.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.4cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Siglas, Top\u00f3nimos, Alfanum\u00e9ricos y dem\u00e1s sacros institutos del organigrama eclesial neoliberal manejan, desde que la Escuela de Chicago formalizase acad\u00e9mica y cient\u00edficamente el relato fundacional de Ayn Rand, un lenguaje bien conocido cuyos t\u00e9rminos (\u201cajustes estructurales\u201d, \u201ccontrol del gasto p\u00fablico\u201d, \u201cdesequilibrios fiscales\u201d, \u201cconsolidaci\u00f3n fiscal\u201d) se repiten lit\u00fargicamente con independencia de la situaci\u00f3n, boyante o cr\u00edtica. Por si se resistiera a alguno que, con mediocre inteligencia, desease acceder a estos misterios, nada queda ya verdaderamente por entender despu\u00e9s de que una diputada del Parlamento espa\u00f1ol expusiese, con generosa espontaneidad, el mensaje profundo que para las clases trabajadoras y populares traslada la mitolog\u00eda neoliberal. \u201c\u00a1Que se jodan!\u201d, exclam\u00f3 Andrea Fabra, dejando as\u00ed a Atlas, como el ni\u00f1o al rey, en cueros a los ojos de todos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><i>Juan Luis Conde<\/i><\/strong><i> es Profesor Titular de Filolog\u00eda Latina en la UCM<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 18.0pt; margin-right: 0cm; margin-bottom: 11.25pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; line-height: 150%; vertical-align: top;'>Seg\u00fan el credo neoliberal, la diosa Econom\u00eda no es infinita. Nunca podr\u00e1 abarcar a todos en su abrazo, no puede arrojar sus bendiciones sobre todos sus feligreses a la vez. Si bendice a unos, maldice a otros, y viceversa. Siempre habr\u00e1 ganadores y perdedores. Eso significa que sus creyentes est\u00e1n en pugna permanente entre s\u00ed por sus favores: es la llamada Competitividad. En nombre de esta competici\u00f3n por capitales errantes, cuyo lastre fundamental -se insiste en ello- son los llamados \u201ccostes laborales\u201d, se exigen ineluctablemente la rebaja salarial, el despido libre, el retraso de la jubilaci\u00f3n y hasta la semana laboral de seis d\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2539,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-2538","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2538\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2539"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}