{"id":2552,"date":"2014-01-21T00:00:00","date_gmt":"2014-01-20T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2552"},"modified":"2020-02-19T10:12:34","modified_gmt":"2020-02-19T09:12:34","slug":"nestor-kohan-el-marxismo-es-un-universo-abierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2552","title":{"rendered":"N\u00e9stor Kohan: El marxismo es un universo abierto"},"content":{"rendered":"<p><strong>Su \u00faltimo libro recientemente publicado en el estado espa\u00f1ol y en Argentina lleva por t\u00edtulo <\/strong><strong>Nuestro Marx &#8211; Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx<\/strong>. <strong>\u00bfNuestro? \u00bfEl de qui\u00e9n, el de qui\u00e9nes?<\/strong><\/p>\n<p>Ese t\u00edtulo lo eleg\u00ed principalmente por dos razones. En primer lugar, a modo de homenaje a Antonio Gramsci. El 4 de mayo de 1918 el gran revolucionario italiano escribi\u00f3 un art\u00edculo titulado \u201cNuestro Marx\u201d. All\u00ed intenta rescatar al autor de <strong>El Capital<\/strong> como un historiador que se opone tanto al misticismo del culto a los h\u00e9roes de Thomas Carlyle como a la metaf\u00edsica positivista y evolucionista de Herbert Spencer. En el mismo movimiento Gramsci lo reivindica como \u201cmaestro de vida espiritual y moral\u201d. Pero lo m\u00e1s interesante es que ese joven y entusiasta militante comunista, gran admirador de la revoluci\u00f3n bolchevique y de Lenin, con ese art\u00edculo y otros de la misma \u00e9poca (como \u201cLa revoluci\u00f3n contra \u00abEl Capital\u00bb\u201d) se anim\u00f3 a discutirle a las \u201cgrandes autoridades\u201d marxistas de su tiempo. Grandes popes prestigiosos que por entonces monopolizaban los saberes y las ortodoxias, las lecturas oficiales y canonizadas, convirtiendo a Marx y <strong>El Capital<\/strong> en algo completamente inofensivo frente al orden establecido. Algo no muy distinto de lo que ocurre hoy en d\u00eda. Gramsci se anima a patear el tablero esforz\u00e1ndose por recuperar el esp\u00edritu radical del marxismo. Por eso con ese t\u00edtulo quise homenajear al Gramsci revolucionario y su esp\u00edritu iconoclasta y desobediente frente a \u201csus mayores\u201d.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el t\u00edtulo hace referencia a la pluralidad de tradiciones dentro de la familia marxista. Aunque por econom\u00eda de lenguaje hablemos y escribamos en singular, en realidad existen muchos marxismos. Y de hecho hay muchos Marx. Debemos reconocerlo sin sonrojarnos ni avergonzarnos. El nuestro es, o al menos pretende ser, un Marx posible, no el \u00fanico, sino el nuestro. Es el Marx del marxismo revolucionario, interpretado desde Am\u00e9rica Latina y el tercer mundo, desde el mundo perif\u00e9rico y dependiente e interpelado desde una nueva generaci\u00f3n que aspira a retomar en el mundo contempor\u00e1neo la ofensiva pol\u00edtica, ideol\u00f3gica y cultural por d\u00e9cadas abandonada en funci\u00f3n de derrotas y fracasos ajenos, suspiros y nostalgias que no nos pertenecen. Ya es hora de dejar de suspirar \u201cpor los buenos y bellos tiempos que se han ido y no volver\u00e1n\u201d. Ya es tiempo de dejar atr\u00e1s los complejos de inferioridad y las bienintencionadas pero inoperantes \u201cdefensas del marxismo\u201d (como si este corpus te\u00f3rico y pol\u00edtico fuera un barco que va a naufragar, una fortaleza sitiada o una ciudad en crisis que se apresta a enfrentar una invasi\u00f3n) para retomar la ofensiva ideol\u00f3gica. Que se defiendan nuestros enemigos. Hay que quitarle la iniciativa al enemigo. Nuestro Marx es entonces un Marx que pretende ser contempor\u00e1neo y al ataque.<\/p>\n<p><strong>Bel\u00e9n Gopegui [escritora y novelista] prologa la edici\u00f3n espa\u00f1ola de su libro con un texto (hermosamente brechtiano) que titula \u201cNi la verdad ni la raz\u00f3n se abren camino a solas\u201d. \u00bfC\u00f3mo se abren entonces, en qu\u00e9 compa\u00f1\u00eda, con qu\u00e9 esfuerzos?<\/strong><\/p>\n<p>El t\u00edtulo elegido por Bel\u00e9n para su pr\u00f3logo es acorde al fragmento de la obra <strong>Galileo Galilei<\/strong> de Brecht que abre todo el libro. En ella un monje del Vaticano pregunta \u201c\u00bfY usted no cree que la verdad, si es tal, se impone tambi\u00e9n sin nosotros?\u201d. Entonces Brecht le hace responder a Galileo que la verdad jam\u00e1s se impone sola, por s\u00ed misma: \u201cNo, no y no. Se impone tanta verdad en la medida en que nosotros la impongamos. La victoria de la raz\u00f3n s\u00f3lo puede ser la victoria de los que razonan\u201d.<\/p>\n<p>Esa obra de Brecht la le\u00ed en una traducci\u00f3n de Osvaldo Bayer [escritor argentino] hace muchos a\u00f1os cuando estudiaba filosof\u00eda. La pusieron dos veces en teatros argentinos y llev\u00e9 a varios adolescentes de la escuela donde yo daba clases a verla. Todos quedaban maravillados. Creo que con ese pasaje Brecht desplumaba muchos debates de la filosof\u00eda acad\u00e9mica (que discute si existe la verdad o no, pero siempre al margen de la historia y de los conflictos sociales) y al mismo tiempo pon\u00eda en discusi\u00f3n la pasividad de la intelectualidad enamorada de sus propias ideas que se muerde la cola y gira, eternamente, sobre su propio circuito. Por eso me gust\u00f3 tanto ese pasaje y, por lo visto, tambi\u00e9n le gust\u00f3 a Bel\u00e9n. Porque nos invita a intervenir, a participar, a luchar por lo que creemos verdadero, justo, digno, genuinamente valioso. No basta decir \u201cestoy indignado\u201d porque me doy cuenta que me est\u00e1n mintiendo. Tampoco alcanza con gritar \u201cque se vayan todos\u201d ante cada farsa o manipulaci\u00f3n de los poderosos. \u00a1Hay que hacer algo! Y hay que hacerlo colectivamente y en forma organizada a partir de una estrategia. No a partir del enojo individual o la ira espasm\u00f3dica (que puede ser muy ruidosa o escandalosa pero dura poquito tiempo y luego se diluye sin pena ni gloria), sino desde una estrategia colectiva, organizada y a largo plazo. Nosotros somos de los que creemos que s\u00ed existe la verdad y que vale la pena luchar por ella. Recuerdo una vez una profesora de gui\u00f3n, excelente persona, pero muy seducida por las modas acad\u00e9micas del giro ling\u00fc\u00edstico y el posmodernismo, que insisti\u00f3 durante meses con que \u201ctodo es relato y no existe la verdad\u201d. La escuch\u00e9 en silencio durante meses. Hasta que un d\u00eda no pude m\u00e1s, levant\u00e9 la mano y le pregunt\u00e9 \u201c\u00bfYo quisiera saber si los desaparecidos [los 30.000 secuestrados y desaparecidos de Argentina en tiempos de la dictadura militar] est\u00e1n muertos o est\u00e1n paseando por Paris [relato oficial del general Videla]? \u00bfEst\u00e1n desaparecidos de verdad o es solo un relato?\u201d. All\u00ed se acab\u00f3 la discusi\u00f3n. Esta compa\u00f1era, sin palabras, admiti\u00f3 que est\u00e1n desparecidos, est\u00e1n muertos y eso es una verdad tr\u00e1gica pero irrebatible. \u00a1Lograr que se aceptara esa verdad hist\u00f3rica, la desaparici\u00f3n de 30.000 compa\u00f1eros y compa\u00f1eras, fue producto de una larga y esforzada lucha social! Existe la verdad. Nunca se impone sola, al margen de la lucha de los pueblos, al margen de la pr\u00e1ctica. Aunque enfrente nuestro haya miles y tal vez millones de personas creyendo que Hitler es un patriota, que el general Franco defiende la familia, que el general Videla garantiza los derechos humanos o que la tortura sistem\u00e1tica que ejercen los militares norteamericanos es sin\u00f3nimo de civilizaci\u00f3n, democracia y pluralismo, debemos aferrarnos con u\u00f1as y dientes a la verdad, debemos abrazarnos a la verdad y luchar junto a ella y por ella. Sople para donde sople el viento. Al menos eso aprend\u00ed al estudiar a Marx, sus Tesis sobre Feuerbach y tantos otros textos.<\/p>\n<p><strong>En los anexos de su obra figuran tres ep\u00edlogos. El primero es de Toby Valderrama, el texto de presentaci\u00f3n de la edici\u00f3n venezolana de su obra. \u00bfQu\u00e9 representa Venezuela para usted?<\/strong><\/p>\n<p>La primera edici\u00f3n de este libro vio la luz precisamente en Venezuela. Una edici\u00f3n muy bonita, absolutamente gratuita (de car\u00e1cter \u201cartesanal\u201d ya que no fue distribuida en librer\u00edas), dirigida a la clase trabajadora y los militantes revolucionarios. Se present\u00f3 junto a los trabajadores y trabajadoras de la industria petrolera. Hubo encuentros muy interesantes ya que pudimos conversar con estos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras vinculando la teor\u00eda cr\u00edtica de Marx con intentos concretos de iniciar la transici\u00f3n al socialismo. Recuerdo que en aquellas presentaciones se discuti\u00f3, adem\u00e1s de los temas tradicionales de <strong>El Capital<\/strong>, el v\u00ednculo entre marxismo y cristianismo revolucionario. Un trabajador venezolano del petr\u00f3leo, marxista y cristiano al mismo tiempo, nos sugiri\u00f3 que la definici\u00f3n de Marx acerca del comunismo, las necesidades y las capacidades, coincide textualmente con un pasaje del libro <strong>La Biblia<\/strong>. En Caracas, tambi\u00e9n participaron de la presentaci\u00f3n antiguos militantes de la insurgencia venezolana de los a\u00f1os \u201860 y \u201870, respetados, queridos y admirados por varias generaciones nuevas de militantes. Fue realmente muy emotivo. Incluso se cant\u00f3 \u201cLa Internacional\u201d. Yo creo que en Venezuela se est\u00e1 dando una de las batallas m\u00e1s duras y m\u00e1s agudas contra el imperialismo. El presidente Hugo Ch\u00e1vez, antes de morir (\u00bfde ser asesinado?), logr\u00f3 reinstalar en la agenda de los movimientos sociales el debate del socialismo, horizonte ausente durante dos d\u00e9cadas que ya no era ni siquiera mencionado en el lenguaje del mundo progresista y revolucionario. La socialdemocracia, por ejemplo, abandon\u00f3 hace largo tiempo hasta la sola menci\u00f3n del socialismo. En Europa occidental y tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina. Por eso se incomod\u00f3 tanto con la insolencia y la rebeld\u00eda de Hugo Ch\u00e1vez. Creo que volver a traer al presente y reinstalar el debate por el socialismo fue uno de los grandes aportes a escala mundial del proceso bolivariano de Venezuela. Y en ese debate <strong>El Capital<\/strong> de Marx resulta fundamental\u2026 Tan fundamental como la reflexi\u00f3n de Ernesto Che Guevara sobre la transici\u00f3n al socialismo y la ley del valor. En ambos casos el marxismo revolucionario pone en discusi\u00f3n la posibilidad de salir del capitalismo y comenzar la transici\u00f3n al socialismo de la mano del mercado. No hay un \u201ccapitalismo bueno\u201d y un \u201ccapitalismo malo\u201d. No existen los \u201cempresarios socialistas\u201d. El pensamiento marxista tiene mucho que aportar en estos debates pendientes.<\/p>\n<p><strong>En aquella primera edici\u00f3n de distribuci\u00f3n gratuita se incluyen a modo de pr\u00f3logos otros dos trabajos de presentaci\u00f3n escritos por dirigentes de la insurgencia latinoamericana. \u00bfPor qu\u00e9 vincular a Marx con la insurgencia?<\/strong><\/p>\n<p>Esos otros dos pr\u00f3logos o presentaciones del libro generaron un revuelo propio y tuvieron consecuencias pol\u00edticas directas. En concreto, diversos organismos represivos de Am\u00e9rica Latina vinculados a la inteligencia militar comenzaron el hostigamiento a trav\u00e9s de p\u00e1ginas de internet acus\u00e1ndome con nombre, apellido y fotograf\u00edas m\u00edas (trucadas) de ser algo as\u00ed como el gu\u00eda inspirador de las insurgencias latinoamericanas. \u00a1Un delirio paranoico absoluto! Un relato tirado de los pelos que no resiste el menor an\u00e1lisis serio. Incluso las fotograf\u00edas m\u00edas que utilizaron en ese hostigamiento estaban trucadas. Tomaron las fotos de una conferencia que di en Compostela, Galicia, en un seminario te\u00f3rico p\u00fablico del a\u00f1o 2008, le cambiaron el fondo reemplazando los s\u00edmbolos y banderas, pretendiendo convertirme en un \u201cadoctrinador\u201d de revolucionarios latinoamericanos. Una operaci\u00f3n burda. Pero que no dej\u00f3 de preocuparme porque las instituciones militares y paramilitares que la llevaron adelante tienen much\u00edsimos intelectuales asesinados en la espalda. Profesores, periodistas, abogados, maestras, soci\u00f3logas, historiadores, etc. \u00a1Muchos muertos, muchas asesinadas en nombre de la \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d! A los que no logran asesinar, los encarcelan, los persiguen, los demonizan, los \u201cmarcan\u201d, los amenazan de muerte, aunque vivan incluso fuera de Am\u00e9rica Latina. Esos organismos de inteligencia militar y paramilitar contin\u00faan form\u00e1ndose en pleno siglo XXI \u2014bajo directa influencia de los militares norteamericanos e israel\u00edes\u2014 en la perspectiva anticomunista de la guerra fr\u00eda, s\u00f3lo que ahora han reemplazado el fantasma g\u00f3tico del \u201ccomunismo\u201d y la \u201csubversi\u00f3n\u201d que proven\u00eda de la fr\u00eda nieve sovi\u00e9tica por el fantasma tropical y caribe\u00f1o del \u201cnarco terrorismo\u201d, pero la matriz ideol\u00f3gica macartista es exactamente la misma. A cualquiera que piense diferente hay que eliminarlo. Y si es marxista\u2026 \u00a1mucho peor!<\/p>\n<p>Yo creo que esos otros dos pr\u00f3logos molestaron tanto y generaron semejante reacci\u00f3n desmesurada principalmente por dos motivos. En primera instancia, porque mostraban al p\u00fablico lector que la militancia revolucionaria e insurgente de Am\u00e9rica Latina no constituye una banda de forajidos y bandoleros desquiciados, que buscan adrenalina transpirados y babeando ni viven al ritmo enloquecido de la coca\u00edna, sino que la insurgencia se basa en una detallada y meditada lectura de Marx, reflexiva, rigurosa y serena. Esos textos demostraban que no hay ninguna \u201cirracionalidad\u201d en las rebeld\u00edas latinoamericanas. Por eso generaron tanto enojo de parte de las fuerzas represivas.<\/p>\n<p>En segundo lugar, esos textos publicados \u201ca modo de pr\u00f3logos\u201d que celebraban expl\u00edcitamente nuestro intento de repensar a Marx y <strong>El Capital<\/strong> nos permit\u00edan comenzar a retomar un v\u00ednculo durante muchos a\u00f1os perdido y olvidado. Aquel que une la reflexi\u00f3n de la teor\u00eda cr\u00edtica marxista con la militancia revolucionaria. Una tradici\u00f3n de pensamiento que en los a\u00f1os \u201960 y \u201970 hab\u00edan desarrollado, entre muchos otros nombres c\u00e9lebres, Frantz Fanon en el caso de la revoluci\u00f3n de independencia de Argelia, la revista cubana <strong>Pensamiento Critico<\/strong>, las propias intervenciones te\u00f3ricas del Che Guevara en el debate cubano de 1963 y 1964 sobre la teor\u00eda del valor, los escritos del pensador brasilero Ruy Mauro Marini que un\u00edan su teor\u00eda marxista de la dependencia con la militancia en la insurgencia chilena, etc. etc. Cuando en sus libros <strong>Consideraciones sobre el marxismo occidental<\/strong> y <strong>Tras las huellas del materialismo hist\u00f3rico<\/strong> el historiador brit\u00e1nico Perry Anderson se queja de ese divorcio entre marxismo universitario-acad\u00e9mico y militancia social est\u00e1 hablando precisamente de este problema. Retomar ese hilo rojo, perdido y olvidado, donde marxismo te\u00f3rico y militancia pr\u00e1ctica son dos caras de la misma moneda sigue siendo una tarea pendiente.<\/p>\n<p><strong>Me ha pasado lo mismo que a Bel\u00e9n Gopegui: me he emocionado con su dedicatoria. La solidaridad, la generosidad, la amistad, la lealtad, el compa\u00f1erismo, el est\u00edmulo moral, el hacer lo que se debe sin medir ni calcular\u2026 esos valores, esa \u00e9tica, se\u00f1ala, pregunta usted, \u00bfno es acaso el coraz\u00f3n del marxismo y el antitodo frente a tanta mediocridad? \u00bfA qu\u00e9 mediocridad hace referencia? \u00bfEl marxismo es entonces el desarrollo de una \u00e9tica humanista?<\/strong><\/p>\n<p>Esa dedicatoria del libro est\u00e1 dirigida a mi padre, ya que lo termin\u00e9 de redactar y corregir en su \u00faltima versi\u00f3n cuando mi padre estaba agonizando por un c\u00e1ncer. Por suerte lo pudo ver antes de morir. Estoy m\u00e1s convencido que nunca que el proceso por el cual una persona se hace revolucionaria, socialista o comunista, es mucho m\u00e1s complejo que aquella imagen tradicional, simple e ingenua, de notable impronta iluminista, donde la mera lectura de un texto toca como una varita m\u00e1gica a alguien y a partir de all\u00ed cambia s\u00fabitamente todo en su vida. No creo que las cosas sucedan de ese modo. Los libros son fundamentales para construir la conciencia de clase y una identidad personal revolucionaria, pero son solo un aspecto. Central, pero no \u00fanico. En la vida real de la gente las variables son m\u00faltiples y los aprendizajes tambi\u00e9n. Sospecho que antes de incursionar en <strong>El Capital<\/strong> las personas se nutren de los valores solidarios del marxismo y es ello lo que los mueve a rebelarse, a leer, a estudiar, a militar de manera organizada, etc. Esa dedicatoria est\u00e1 dirigida a mi padre porque a trav\u00e9s suyo y de sus amigos de militancia yo me vincul\u00e9 al marxismo. Fueron esos valores solidarios que usted menciona y que est\u00e1n en la dedicatoria \u2014valores que me fueron transmitidos familiarmente desde la ni\u00f1ez por mi madre y mi padre en tiempos de la dictadura sangrienta del general Videla\u2014 los que me llevaron a identificarme con los rebeldes, con los explotados, con las humilladas, a despreciar el dinero como rey absoluto de nuestra sociedad, a odiar a los torturadores y represores, a sentir asco y repulsi\u00f3n, incluso f\u00edsica, frente a la injusticia, a rechazar la mediocridad que han pretendido instalarnos como horizonte insuperable de nuestra \u00e9poca. Creo que ese proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje junto al ejemplo cotidiano de mis padres fue prioritario. Las lecturas de Marx vinieron despu\u00e9s a legitimar algo previo\u2026 El marxismo, al menos para m\u00ed, ha sido y es una concepci\u00f3n del mundo, de la historia y de la sociedad que le dio sentido a mi vida, que me permiti\u00f3 comprender \u2014a escala universal\u2014 lo que yo sent\u00eda e intu\u00eda. Pero esos sentimientos, esos valores, esas ense\u00f1anzas estaban desde antes y ven\u00edan de la ni\u00f1ez. Sospecho que a muchos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras les ha pasado lo mismo en sus vidas. Por eso la ni\u00f1ez, \u00e9poca de la vida cuando se aprenden los valores y se \u201cmaman\u201d, como una \u00e9tica vivida y pret\u00e9orica, incluso como una estructura de sentimientos, constituye un terreno de disputa formidable. Tradicionalmente la Iglesia cat\u00f3lica, por ejemplo, ha defendido a capa y espada sus escuelas primarias\u2026 \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfA qu\u00e9 edad un ni\u00f1o va al catecismo? En Argentina a los ocho a\u00f1os\u2026 Hoy en d\u00eda el mercado tambi\u00e9n ha avanzado sobre la ni\u00f1ez. Las series de Disney Channel apuntan a ese p\u00fablico infantil inoculando los valores del american way of life. Mucho antes de leer un libro entero los valores del mercado o de la religi\u00f3n ya moldean la personalidad. Los marxistas no podemos desconocer ese proceso de constituci\u00f3n de la personalidad, central en lo que despu\u00e9s Marx denominar\u00e1 \u201cla conciencia de clase\u201d de cada individuo. Entre otras razones, por eso creo que la \u00e9tica y los valores constituyen un eje fundamental del marxismo, no s\u00f3lo a nivel te\u00f3rico y reflexivo sino en sus batallas pol\u00edticas cotidianas por conquistar la hegemon\u00eda y la subjetividad de las grandes masas populares. Una batalla que empieza mucho antes de leer un texto o una revista marxista. Esta lucha comienza en la ni\u00f1ez. Nuestros enemigos lo tienen claro.<\/p>\n<p>Dem\u00e1s est\u00e1 decir que descreo de las lecturas positivistas, estructuralistas o weberianas, \u201cneutralmente valorativas\u201d que pretenden construir una ciencia social al margen de la \u00e9tica y los valores. Eso no es la teor\u00eda social y eso no es <strong>El Capital<\/strong>. Si el reformismo evolucionista y kantiano de Eduard Bernstein pretendi\u00f3 convertir al marxismo simplemente en una \u00e9tica y al socialismo en un mero imperativo categ\u00f3rico eso no implica que los marxistas revolucionarios abandonemos la \u00e9tica. Ser\u00eda un grav\u00edsimo error te\u00f3rico, epistemol\u00f3gico y pol\u00edtico. Los valores de la \u00e9tica comunista que pregonaba el Che Guevara son los mismos que guiaron a Marx en su redacci\u00f3n de <strong>El Capital<\/strong>. Creo que all\u00ed hay un tesoro inmenso, todav\u00eda inexplorado, que puede servir de antitodo frente a la mediocridad perversa y monstruosa en la que pretenden hundirnos el capitalismo y los valores del mercado.<\/p>\n<p><strong>Distingo Marx del marxismo. \u00bfC\u00f3mo concibe usted este segundo? \u00bfC\u00f3mo una teor\u00eda creativa, como una praxeolog\u00eda transformadora, como una tradici\u00f3n revolucionaria?<\/strong><\/p>\n<p>Para nosotros el marxismo constituye una concepci\u00f3n materialista de la historia, una teor\u00eda cr\u00edtica de la sociedad capitalista, una filosof\u00eda de la praxis, una teor\u00eda pol\u00edtica de la revoluci\u00f3n y la hegemon\u00eda, un m\u00e9todo dial\u00e9ctico, cr\u00edtico y revolucionario y en \u00faltima instancia, una filosof\u00eda de vida. Creo que el marxismo tiene esa multiplicidad de dimensiones, de niveles y de \u201cescalas\u201d. Quedarse \u00fanicamente con una dimensi\u00f3n implica castrarlo, mutilarlo, convertirlo en una caricatura. Lamentablemente en muchas ocasiones se ha hecho esa operaci\u00f3n para tratar de clasificarlo, intentando introducirlo a la fuerza en el lecho de Procusto de las disciplinas universitarias, en la parcelaci\u00f3n del saber social tal como hoy lo conocemos (una filosof\u00eda, una sociolog\u00eda, una econom\u00eda, una antropolog\u00eda, una historiograf\u00eda, una psicolog\u00eda, etc.). Creo que el gran desaf\u00edo actual consiste en restituirle al marxismo su car\u00e1cter totalizante, completamente a contramano de los saberes fragmentados que expresan la concepci\u00f3n social esquizofr\u00e9nica del conocimiento, t\u00edpica del capitalismo tard\u00edo y posmoderno. Ese desaf\u00edo debe venir acompa\u00f1ado de una batalla por la vida cotidiana. De nada servir\u00e1 el marxismo si no afronta la pelea por transformar la vida cotidiana. Por eso considero que el marxismo, adem\u00e1s de una gran teor\u00eda, todav\u00eda inigualada, constituye una filosof\u00eda de vida, muy superior a las filosof\u00edas de la autoayuda, al modo de vida que nos proponen las religiones y absolutamente superador de las mediocridades inherentes a la vida del mercado y de los shoppings.<\/p>\n<p><strong>En sus agradecimientos \u2014 \u201cA quienes nos ense\u00f1aron\u201d \u2014, perd\u00f3neme<\/strong> <strong>la mirada un tanto provinciana, no cita usted a ning\u00fan marxista hisp\u00e1nico (dejando aparte a Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez, un exiliado republicano). \u00bfPor qu\u00e9 es tan d\u00e9bil el marxismo en Espa\u00f1a? \u00bfExiste alguna excepci\u00f3n en su opini\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s fui injusto en los agradecimientos al no incluir a mucha otra gente. Puse a quienes ten\u00eda en ese momento m\u00e1s en mente, a quienes conoc\u00ed personalmente y de los que aprend\u00ed en forma directa, pero seguramente uno se ha nutrido de muchos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que una mera lista no agota. Dada la crisis editorial argentina y el vaciamiento ideol\u00f3gico, yo me he formado leyendo literatura marxista editada principalmente en M\u00e9xico, en Madrid y en Barcelona. Editoriales que hoy ya no existen o que han cambiado pat\u00e9ticamente su signo ideol\u00f3gico\u2026<\/p>\n<p>Si tuviera que mencionar otros compa\u00f1eros, sabiendo que usted es un especialista en la obra del pensador marxista catal\u00e1n Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (que no inclu\u00ed en mis agradecimientos ya que nunca lo conoc\u00ed personalmente, aunque he le\u00eddo muchos de sus libros) quisiera mencionarle una an\u00e9cdota. Haciendo memoria, mi padre me trajo de regalo aproximadamente en 1990 varios tomos de cubiertas verdes de una obra de Manuel Sacrist\u00e1n. Se titulaban <strong>Papeles de filosof\u00eda. Panfletos y materiales<\/strong> [Barcelona, Icaria, 1984] All\u00ed le\u00ed una defensa de Engels muy inteligente y sutil, trabajos de l\u00f3gica matem\u00e1tica adem\u00e1s de un pr\u00f3logo muy pero muy valiente a la revolucionaria alemana Ulrike Meinhof que poca gente se hubiera animado a escribir. Por supuesto he le\u00eddo la antolog\u00eda sobre Gramsci de Sacrist\u00e1n. Tambi\u00e9n consegu\u00ed en un viaje al estado espa\u00f1ol que hice hace pocos a\u00f1os una compilaci\u00f3n de sus escritos, pr\u00f3logos y prefacios a <strong>El Capital<\/strong> titulada <strong>Escritos sobre \u00abEl Capital\u00bb (y textos afines) <\/strong>[Madrid, El. Viejo Topo, 2004]. Como todo sal\u00eda tan caro para los latinoamericanos el de Sacrist\u00e1n fue el \u00fanico libro que me pude comprar en ese viaje. Vali\u00f3 la pena. Pero la an\u00e9cdota que le quer\u00eda contar sobre la influencia de Manuel Sacrist\u00e1n es muy anterior a todas estas lecturas, pertenece a la ni\u00f1ez. Resulta que cuando yo ten\u00eda trece a\u00f1os y comenzaba la escuela secundaria comenz\u00f3 a difundirse en Buenos Aires una enciclopedia de conocimientos generales titulada <strong>Universitas<\/strong> [Zaragoza, Salvat, 1979]. Eran varios tomos, creo que diez o doce de tapas naranjas. Mi padre me la regal\u00f3 cuando era un ni\u00f1o. En la escuela la profesora de lat\u00edn, furiosamente anticomunista y apologista del terrorismo de estado, que expresaba en clase su odio contra el Che Guevara cada vez que pod\u00eda (eran tiempos de la dictadura militar del general Videla y en mi escuela desaparecieron diez estudiantes), recomend\u00f3 calurosamente esa enciclopedia. Quiz\u00e1s los militares permitieron su circulaci\u00f3n sin haberla le\u00eddo. Muy bien, en el tomo quinto dedicado al \u201cpensamiento de la humanidad\u201d hab\u00eda un cap\u00edtulo sobre\u2026 Karl Marx. Me le\u00ed aquel cap\u00edtulo N\u00ba 22 a los trece a\u00f1os. En esa \u00e9poca seguramente debo haber entendido bastante poco. La de aquella enciclopedia fue la primera fotograf\u00eda de Marx que yo vi en mi vida. En esa \u00e9poca nunca hab\u00eda visto ni siquiera una fotograf\u00eda del Che Guevara, igualmente prohibido. En Argentina no hab\u00eda afiches, ni posters ni remeras con su rostro. Cuando los militares se dieron cuenta de que en esa enciclopedia naranja aparec\u00eda la barba de Marx\u2026 prohibieron su circulaci\u00f3n y obligaron a retirarla de todos los kioscos de la ciudad. En la escuela se coment\u00f3 esa prohibici\u00f3n. Si estaba prohibida\u2026 \u00a1m\u00e1s atractivo! Pero antes de la prohibici\u00f3n y de que la saquen de circulaci\u00f3n algunos ya la hab\u00edamos comprado. \u00bfQui\u00e9n hab\u00eda escrito ese cap\u00edtulo que gener\u00f3 tanto revuelo? Manuel Sacrist\u00e1n. En esa \u00e9poca yo no sab\u00eda quien era, ni Marx ni Sacrist\u00e1n. Mi padre no me hablaba de esos temas. Hab\u00eda mucho miedo. Incluso me instruy\u00f3 para que si en la escuela me interrogaban mis maestros o profesores yo ten\u00eda que decir que en mi familia todos cre\u00edamos en dios. El que un ni\u00f1o fuera ateo volv\u00eda a cualquier familia sospechosa. As\u00ed que sin saber quien era, me choqu\u00e9 con Marx.<\/p>\n<p>Ese trabajo de divulgaci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n fue lo primero sobre Marx que yo le\u00ed en mi vida, a los trece a\u00f1os. Aunque no lo inclu\u00ed en los agradecimientos, enmiendo mi error y aprovecho esta entrevista para agradecerle a la memoria de Sacrist\u00e1n el haber inoculado el virus\u2026 Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, todav\u00eda bajo dictadura militar, el virus cobr\u00f3 nuevos br\u00edos gracias a un librito de filosof\u00eda de Georges Politzer y unas fotocopias grises y desgastadas de Michael L\u00f6wy sobre el pensamiento del Che Guevara. De all\u00ed en adelante\u2026 de la mano de Marx, del Che y de la militancia en el centro de estudiantes, ya no hubo retorno.<\/p>\n<p><strong>Marxismo, postmodernismo\u2026 \u00bfobserva usted puntos de conciliaci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 cree usted que una parte de la izquierda acad\u00e9mica usamericana, por ejemplo, es tan partidaria del postmodernismo?<\/strong><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n no creo que haya puntos de conciliaci\u00f3n. Los marxistas coincidimos en algunos puntos con las descripciones posmodernas, no son inventos, dan en el clavo. Los fen\u00f3menos que ellos describen muchas veces son ciertos, son reales. Pero no suscribimos el balance posmoderno que termina celebrando lo que existe como el mejor de los mundos posibles. La gran falacia posmoderna consiste en pegar un salto ileg\u00edtimo entre lo que es y lo que debe ser. Habitamos la posmodernidad, es cierto que las identidades pol\u00edticas est\u00e1n muy d\u00e9biles, es verdad que debemos sobrevivir entre fragmentos deshilachados de cultura, no es falso que cada vez se lee menos y el pensamiento cr\u00edtico apenas respira, que la esfera p\u00fablica languidece, que el espacio plano de la imagen en video clip termina predominando sobre el tiempo profundo de la historia. Nada de eso es falso. Pero a los partidarios del marxismo, el socialismo y la revoluci\u00f3n nos parece que esos fen\u00f3menos socio culturales constituyen retrocesos y poseen un car\u00e1cter negativo. De ninguna manera nos alegramos, ni aplaudimos ni festejamos la mediocridad del reino posmoderno y su celebraci\u00f3n del capitalismo tard\u00edo. En mi opini\u00f3n, que no es s\u00f3lo m\u00eda sino de muchos marxistas, el socialismo como proyecto integral de nueva cultura y nueva civilizaci\u00f3n, ni es el simple perfeccionamiento de la modernidad (donde vendr\u00edamos a completar lo que la burgues\u00eda no hizo) ni tampoco constituye un subcap\u00edtulo m\u00e1s refinado de la posmodernidad. Como proyecto integral de una nueva manera de vivir y establecer nuevos v\u00ednculos humanos la revoluci\u00f3n socialista deber\u00eda apostar a la superaci\u00f3n tanto de la modernidad como de la posmodernidad.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ese tipo de pensamiento posmoderno tiene tanto \u00e9xito en la Academia de Estados Unidos? No lo s\u00e9 en detalle, pero me imagino como posible respuesta que eso sucede por la derrota de la izquierda radical norteamericana que fue aplastada a sangre, dinero y fuego. Con p\u00f3lvora y con d\u00f3lares. No debemos olvidar que all\u00ed asesinaron desde a Malcolm X hasta Mart\u00edn Luther King, pasando por el aplastamiento sistem\u00e1tico de las Panteras Negras a las que les introdujeron de manera planificada la droga como v\u00eda de neutralizaci\u00f3n pol\u00edtica en sus segmentos juveniles y barriales m\u00e1s radicales.<\/p>\n<p>Muchos movimientos sociales estadounidenses contestatarios fueron reprimidos, sus dirigentes encarcelados (all\u00ed sigue todav\u00eda preso Mumia Abu Jamal, por ejemplo) y finalmente, mediante una serie interminable de mecanismos de dominaci\u00f3n, fueron cooptados. El anticolonialismo radical y combativo de las Panteras Negras devino en la Academia norteamericana en los inofensivos \u201cestudios poscoloniales\u201d. La teor\u00eda cr\u00edtica de la Escuela de Frankfurt (exiliada en EEUU), marxista y radical, se termin\u00f3 transformando en los inocuos y as\u00e9pticos \u201cestudios multiculturales\u201d y as\u00ed de seguido. Tambi\u00e9n el feminismo radical y el movimiento homosexual militante padecieron la ofensiva del estado burgu\u00e9s, la moderaci\u00f3n y posteriormente la cooptaci\u00f3n acad\u00e9mica de la mano del posmodernismo y los \u201cestudios de g\u00e9nero\u201d. No hay \u201cdemocracia norteamericana\u201d, eso es un mito. Lo que all\u00ed existe es un r\u00e9gimen neomacartista, opresivo y vigilante, como han denunciado desde el m\u00e1s intelectual Noam Chomsky hasta el m\u00e1s \u201ct\u00e9cnico\u201d Edward Snowden. \u00bfPor qu\u00e9 iba a quedar al margen de ese r\u00e9gimen de control y vigilancia la Academia estadounidense? Tambi\u00e9n all\u00ed se sinti\u00f3 el tal\u00f3n de hierro del que nos hablaba Jack London\u2026<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs o no es esencial para usted la teor\u00eda del fetichismo marxiano? \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Bueno, esa es la tesis central del libro que me costar\u00eda mucho resumir en dos renglones. La teor\u00eda cr\u00edtica del fetichismo no s\u00f3lo constituye el n\u00facleo de la teor\u00eda del valor (columna central en la arquitectura l\u00f3gico dial\u00e9ctica de <strong>El Capital<\/strong>).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s sintetiza la concepci\u00f3n materialista de la historia, como han demostrado Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs en <strong>Historia y conciencia de clase<\/strong> o Isaak Illich Rubin en su formidable <strong>Ensayos marxistas sobre la teor\u00eda del valor<\/strong>. La teor\u00eda cr\u00edtica del fetichismo recupera la teor\u00eda de la alienaci\u00f3n superando cualquier posible esencialismo ahist\u00f3rico por donde pudiera entrar dentro del marxismo la metaf\u00edsica. Marx extiende esa explicaci\u00f3n desde el \u00e1mbito de su cr\u00edtica del mercado capitalista hacia el terreno de las instituciones pol\u00edticas del r\u00e9gimen capitalista (en la cual la rep\u00fablica parlamentaria resume un tipo de dominaci\u00f3n an\u00f3nima, impersonal, t\u00edpicamente moderna y burguesa).<\/p>\n<p>La teor\u00eda cr\u00edtica del fetichismo elaborada por Marx no s\u00f3lo permite desanudar y desmontar los discursos de la econom\u00eda pol\u00edtica (de la cl\u00e1sica y cient\u00edfica as\u00ed como tambi\u00e9n de la vulgar y apolog\u00e9tica, desde el keynesianismo hasta los neocl\u00e1sicos y neoliberales). Tambi\u00e9n permite superar la cr\u00edtica heideggeriana de la t\u00e9cnica y la cr\u00edtica weberiana de la pol\u00edtica moderna.<\/p>\n<p>El discurso cr\u00edtico de Marx contra el fetichismo tiene un alcance explicativo much\u00edsimo mayor que el de Heidegger, el de Weber, el de todas las variantes de la econom\u00eda cuantitativa y el de la ensay\u00edstica posmoderna. A partir de esa teor\u00eda cr\u00edtica del fetichismo, Marx no s\u00f3lo es el te\u00f3rico de la explotaci\u00f3n. Tambi\u00e9n lo es de la dominaci\u00f3n y el poder. Al menos eso intentamos demostrar en el libro.<\/p>\n<p><strong>La Historia, en su opini\u00f3n, \u00bfes un proceso sin sujeto ni fines?<\/strong><\/p>\n<p>En la obra de Marx se manejan varias nociones de historia seg\u00fan el nivel epistemol\u00f3gico de sus escritos y sus interlocutores. No es lo mismo cuando Marx polemiza con un pol\u00edtico a cuando pretender hacer ciencia de largo aliento. En t\u00e9rminos generales encontramos un primer concepto de historia como el devenir de una esencia perdida y alienada, un segundo concepto de una historia como proceso objetivo sujeto a leyes y un tercero que consiste en una concepci\u00f3n hist\u00f3rica que entiende a la historia como un proceso abierto, contingente y dependiente de la praxis y la lucha de clases. Creo que de esas diferentes nociones de historia, la que responde m\u00e1s fielmente al esp\u00edritu de la obra en su conjunto es esta tercera concepci\u00f3n, que Rosa Luxemburg resumi\u00f3 en una consigna extra\u00edda de Engels: \u201cSocialismo o barbarie\u201d.<\/p>\n<p>El futuro es contingente, est\u00e1 abierto, no est\u00e1 preasegurado de antemano. La dial\u00e9ctica de Marx en su concepci\u00f3n materialista de la historia y su filosof\u00eda de la praxis no es sin\u00f3nimo ni de \u201cmito del origen\u201d ni de teleolog\u00eda; es una dial\u00e9ctica abierta a las contradicciones de la praxis humana y sus conflictos y a la intervenci\u00f3n de los pueblos y clases en lucha. Las leyes que Marx describe y explica en <strong>El Capital<\/strong> son leyes de tendencia, campos de condicionamientos y posibilidades abiertas cuya resoluci\u00f3n depende de la lucha de clases.<\/p>\n<p><strong>No son pocas las p\u00e1ginas en las que usted se aproxima a la obra de Althusser (y de algunos de sus disc\u00edpulos). \u00bfQu\u00e9 balance hace de su obra?<\/strong><\/p>\n<p>Tengo por Althusser un gran respeto personal. Destaco algo que gran parte de sus ep\u00edgonos, deudores y exegetas, habitualmente celebratorios y acr\u00edticos, curiosamente pasan por alto. Althusser fue un militante. Eso me atrae de \u00e9l y me genera respeto. Creo que gran parte de sus ep\u00edgonos no lo son, por eso no le llegan ni al tal\u00f3n. Viven de las glorias pasadas del maestro sin tener su brillo ni su profundidad. Imitan su escritura y sus giros expresivos, pero se nota a primera vista que les falta ese aliento y esa energ\u00eda militante que mov\u00eda internamente el pensamiento de Althusser.<\/p>\n<p>Al leer su autobiograf\u00eda reconozco que se vuelve en un punto una persona querible. No obstante, nunca me han convencido sus tesis filos\u00f3ficas, epistemol\u00f3gicas ni pol\u00edticas. Cuanto m\u00e1s estudio a Marx y cuando m\u00e1s profundizo en el marxismo m\u00e1s lejos me voy de Althusser. Este libro sobre el que estamos hablando en gran medida presupone una cr\u00edtica dura del legado de Althusser, de su pretendida \u201cfilolog\u00eda\u201d, que tanto prestigio le otorg\u00f3 en su \u00e9poca pero que hoy se cae a pedazos y resulta ya insostenible si estudiamos los materiales originales de Marx tal como \u00e9ste los fue escribiendo en sus varias redacciones de <strong>El Capital<\/strong>. No lo que Althusser le hac\u00eda decir a Marx para \u201ccompletarlo\u201d, para darle, supuestamente, la filosof\u00eda que \u201cle faltaba a Marx\u201d. Althusser nunca entendi\u00f3, por ejemplo, la teor\u00eda del fetichismo en <strong>El Capital<\/strong>. La pretendi\u00f3 reducir a una reminiscencia juvenil de la teor\u00eda de la alienaci\u00f3n o a una hip\u00f3tesis subsidiaria de la teor\u00eda epistemol\u00f3gica de la ideolog\u00eda. En ambos casos se le escapaba completamente su nexo con la teor\u00eda del valor a trav\u00e9s de la noci\u00f3n fundamental de \u201ctrabajo abstracto\u201d, el gran descubrimiento te\u00f3rico de Marx. Creo que al final de su vida, en un arranque de sinceridad, el propio Althusser no s\u00f3lo fue tajante con su movimiento y su propia escuela a la que no dud\u00f3 en criticar por sus \u201cimposturas\u201d sino que adem\u00e1s, en 1988, reconoci\u00f3 expl\u00edcitamente que Marx en toda su obra y a lo largo de toda su vida jam\u00e1s se desentendi\u00f3 de la dial\u00e9ctica\u2026 por lo tanto su famosa \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d se evapor\u00f3 por arte de magia. Creo que muchos de sus disc\u00edpulos han bebido y se han alimentado de sus equ\u00edvocos premeditadamente antidial\u00e9cticos (tanto los de juventud como los posteriores a su libro <strong>Elementos de autocr\u00edtica<\/strong>) y no resulta casual, como ha reconocido el profesor Emilio De Ipola (uno de sus principales ep\u00edgonos y seguidores en Argentina), que de la mano de Althusser\u2026 se fueron del marxismo. Gran parte de las metaf\u00edsicas \u201cpost\u201d, enemigas a muerte de toda concepci\u00f3n social dial\u00e9ctica, son herederas vergonzantes del maestro, inconfesadas e ingratas por no reconocer su deuda. Pero insisto. Todas mis cr\u00edticas, que son muchas y numerosas, no opacan algo que nunca dejo de reconocerle, tanto a Louis Althusser como a su principal disc\u00edpula, traductora y divulgadora latinoamericana, Marta Harnecker: su car\u00e1cter militante. Los voceros acad\u00e9micos actuales de esta escuela, ahora conocida como \u201cpost\u201d, no lo son y si son militantes, est\u00e1n enrolados en causas sumamente alejadas del proyecto socialista y comunista. Usan el traje, la corbata y los zapatos prestigiosos de Althusser pero les quedan bastante mal. Parecen imitadores de barrio.<\/p>\n<p><strong>No es que est\u00e9 ausente, desde luego que no, pero d\u00e9jenme preguntarle por Engels. \u00bfEs un segund\u00f3n? \u00bfNo hay comparaci\u00f3n posible entre la importancia de Marx y de su amigo?<\/strong><\/p>\n<p>El mismo Engels reconoci\u00f3 que no alcanz\u00f3 el brillo ni la genialidad de Marx. No obstante, adem\u00e1s de tener una personalidad entra\u00f1able y en muchos casos m\u00e1s \u201cmoderna\u201d que Marx (pensemos, por ejemplo, su amor con una humilde chica irlandesa, en esa \u00e9poca un esc\u00e1ndalo para cualquier familia burguesa alemana o inglesa), Engels hizo aportes perdurables a nuestra tradici\u00f3n. Recordemos su descubrimiento de una corriente revolucionaria dentro del cristianismo, precursora de lo que hoy ser\u00eda la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, cuando analiza las guerras campesinas en Alemania. O sus observaciones cr\u00edticas sobre la dominaci\u00f3n patriarcal, precursoras del feminismo marxista. Sus an\u00e1lisis de los fen\u00f3menos de la guerra, problem\u00e1tica que manejaba tan bien que recibi\u00f3 el sobrenombre de \u201cgeneral\u201d por parte de la familia de Marx. O su fundacional an\u00e1lisis cr\u00edtico de la econom\u00eda pol\u00edtica en su \u201cgenial Esbozo\u201d, anterior e inspirador de la mirada cr\u00edtica del propio Marx. Precisamente con Manuel Sacrist\u00e1n dir\u00eda que gran parte de los errores y tergiversaciones que se construyeron posteriormente sobre la filosof\u00eda del marxismo, convirti\u00e9ndola en una metaf\u00edsica \u201cmaterialista dial\u00e9ctica\u201d, no pertenecen tanto a Engels como a la historia tr\u00e1gica posterior del movimiento socialista y comunista. En esa \u00e9poca posterior se tomaron escritos exploratorios de Engels o redactados en un tono pol\u00e9mico como si fueran \u201cla Biblia\u201d del marxismo, deshistoriz\u00e1ndolos y descontextualiz\u00e1ndolos. Pero eso no fue culpa de Engels.<\/p>\n<p><strong>Le se\u00f1alo una casi ausencia: Jenny Marx. \u00bfNo es tambi\u00e9n la compa\u00f1era de Marx una parte esencial de su vida, de su praxis pol\u00edtica e incluso de su obra?<\/strong><\/p>\n<p>Es verdad que sin esa mujer entra\u00f1able que lo enamor\u00f3 desde muy jovencito, que abandon\u00f3 su vida burguesa para compartir con Marx toda una vida de militancia, penurias e investigaci\u00f3n, el autor de <strong>El Capital<\/strong> no habr\u00eda sido quien fue. Comparti\u00f3 y estuvo codo a codo en todas sus luchas y batallas. Desde las m\u00e1s \u201cpol\u00edticas\u201d y famosas, hasta la lucha cotidiana por sobrevivir en el exilio sin un centavo en los bolsillos, con hijos que se mor\u00edan y la pareja no ten\u00eda ni para comprarles un caj\u00f3n, empe\u00f1ando hasta las s\u00e1banas. Todas esas luchas las pelearon juntos. \u00bfQui\u00e9n puede sobrevivir en soledad? Cuando ella se muri\u00f3 Marx pr\u00e1cticamente se dej\u00f3 morir de tristeza. Fue un golpe del que no logr\u00f3 reponerse. Y no era un hombre viejo, reci\u00e9n hab\u00eda pasado los sesenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los datos biogr\u00e1ficos de Jenny, por lo menos en las biograf\u00edas cl\u00e1sicas de Mehring y Riazanov, no suelen ser destacados. Reci\u00e9n en los \u00faltimos a\u00f1os han comenzado a aparecer estudios biogr\u00e1ficos tanto de su compa\u00f1era Jenny como de sus hijas. Mucho queda por investigar en esa tem\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>Para usted, desde luego, Marx no es un perro muerto. \u00bfSe\u00f1alar\u00eda alg\u00fan error en su obra?<\/strong><\/p>\n<p>El principal, desde nuestro punto de vista, su err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, como tratamos de analizar en <strong>Sim\u00f3n Bol\u00edvar y nuestra independencia (Una lectura latinoamericana)<\/strong>. Sin duda ese trabajo de 1858 sobre el Libertador americano constituye su peor art\u00edculo en el conjunto de una obra brillante. Tambi\u00e9n apuntar\u00eda su inicial eurocentrismo que no fue un \u201cerror\u201d sino todo un paradigma de an\u00e1lisis, en gran medida superado a partir de la d\u00e9cada de 1860, como intentamos demostrar en Nuestro Marx pero tambi\u00e9n en el \u00faltimo cap\u00edtulo de <strong>Marx en su (Tercer) mundo<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se relacionan en su aproximaci\u00f3n a la obra del cl\u00e1sico el estudio de sus teor\u00edas y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas transformadoras en Am\u00e9rica Latina?<\/strong><\/p>\n<p>Toda nuestras aproximaciones a Marx y <strong>El Capital<\/strong> las hacemos desde las coordenadas ideol\u00f3gicas del marxismo latinoamericano sin por ello renunciar a lo mejor y m\u00e1s radical del marxismo revolucionario europeo, tanto del marxismo occidental como de obras y pensadores del este europeo, como son los casos de Isaak Rubin, Karel Kosik, Jindrich Zeleny entre muchos otros y otras. El marxismo <strong>de<\/strong> Am\u00e9rica Latina (no s\u00f3lo el marxismo <strong>en<\/strong> Am\u00e9rica Latina) posee una larga historia que en tan corto espacio resulta imposible de resumir.<\/p>\n<p>Desde la obra de Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui hasta la teor\u00eda marxista de la dependencia en sus corrientes m\u00e1s radicales, como por ejemplo en los escritos y an\u00e1lisis de Ruy Mauro Marini. De toda esa historia los puntos m\u00e1s altos, sugerentes y perdurables seguramente han sido Mari\u00e1tegui y el Che Guevara. Reci\u00e9n hoy en d\u00eda estamos publicando la obra todav\u00eda in\u00e9dita de Guevara, sus manuscritos de lecturas marxistas del per\u00edodo de Bolivia\u2026 (cuando los cuadernos se interrumpen por su asesinato). Para sintetizar le dir\u00eda que en nuestro proyecto de investigaci\u00f3n nos hemos propuesto estudiar a Marx y sus recepciones, reapropiaciones y derivaciones latinoamericanas. Son dos desaf\u00edos paralelos que nos multiplican las tareas de investigaci\u00f3n, el tiempo de estudio y el trabajo, pero a los latinoamericanos no nos queda m\u00e1s remedio que encarar esa doble perspectiva al mismo tiempo.<\/p>\n<p><strong>Habla usted en ocasiones de la l\u00f3gica dial\u00e9ctica. \u00bfEs una l\u00f3gica alternativa a la l\u00f3gica formal? \u00bfNo cree usted entonces en el principio de contradicci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Ese fue un largo debate de la d\u00e9cada del \u201950. A m\u00ed me sirvi\u00f3 mucho estudiar aquel libro de Henri Lefebvre <strong>L\u00f3gica formal, l\u00f3gica dial\u00e9ctica<\/strong> porque retomando los <strong>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/strong> de Lenin sobre la <strong>Ciencia de la l\u00f3gica<\/strong> de Hegel, Lefebvre despejaba muchas inc\u00f3gnitas como la que usted me plantea.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica dial\u00e9ctica no anula ni aplasta a la l\u00f3gica formal (sea en su cap\u00edtulo aristot\u00e9lico cl\u00e1sico, sea en su cap\u00edtulo matem\u00e1tico contempor\u00e1neo), sino que en todo caso delimita su campo de aplicaci\u00f3n. En t\u00e9rminos generales tiendo a pensar que la l\u00f3gica dial\u00e9ctica constituye una herramienta fundamental para los estudios sociales y para tratar de pensar los procesos hist\u00f3ricos, sociales y pol\u00edticos, repletos de contradicciones, a veces antag\u00f3nicas, a veces no antag\u00f3nicas. El soporte l\u00f3gico de un programa de computaci\u00f3n est\u00e1 articulado a partir de la l\u00f3gica matem\u00e1tica. No me imagino c\u00f3mo funcionar\u00eda una computadora violentando esa l\u00f3gica binaria que excluye la contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero a la hora de comprender las luchas sociales, los procesos revolucionarios, las contradicciones entre las clases sociales y los enfrentamientos pol\u00edticos entre la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n, las diferencias no antag\u00f3nicas entre potenciales aliados y las contradicciones insalvables e irreconciliables entre campos enemigos, la l\u00f3gica matem\u00e1tica seguramente nos servir\u00eda de muy poco.<\/p>\n<p><strong>Marxismo, comunismo\u2026 \u00bfSe puede ser comunista y no ser marxista? \u00bfSe puede ser marxista y no ser comunista?<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed entra en juego la lucha por el significado de las palabras. Marx y Engels denominaron al famoso <strong>Manifiesto <\/strong>de 1848 \u201ccomunista\u201d porque el t\u00e9rmino comunista ten\u00eda un sabor m\u00e1s militante y combativo, como reconoce el historiador Cole. En aquella \u00e9poca hab\u00eda muchas sectas (quiz\u00e1s como ahora\u2026, no lo s\u00e9), algunas se llamaban \u201csocialistas\u201d, otras \u201csocialistas verdaderos\u201d, otros \u201ccomunistas\u201d. Marx y Engels se sintieron m\u00e1s atra\u00eddos y cercanos a los grupos de obreros militantes que a los fil\u00f3sofos gen\u00e9ricos, por eso denominaron ese texto program\u00e1tico (escrito a pedido de los obreros revolucionarios\u2026 como demuestra Riazanov) con el nombre emblem\u00e1tico \u201ccomunista\u201d. Luego los nombres fueron cambiando. En tiempos de la segunda internacional un revolucionario radical como Lenin o una revolucionaria extrema como Rosa Luxemburg no dudaban en autocalificarse de\u2026. \u00a1\u201dsocialdem\u00f3cratas\u201d! Hoy eso dar\u00eda risa. M\u00e1s tarde, con la traici\u00f3n de la socialdemocracia durante la primera guerra mundial, el asesinato vil y bochornoso de Rosa Luxemburg a manos de los socialdem\u00f3cratas alemanes, etc., el t\u00e9rmino adquiri\u00f3 una connotaci\u00f3n absolutamente peyorativa. Hoy en d\u00eda la socialdemocracia directamente se ha hecho neoliberal. No tiene nada de socialista, ni siquiera el nombre. \u00bfQu\u00e9 qued\u00f3 del t\u00e9rmino \u201ccomunista\u201d? Sufri\u00f3 un gran desprestigio a partir del stalinismo\u2026 las matanzas dentro de la propia familia de revolucionarios\u2026 tanto en la URSS como incluso en la guerra civil espa\u00f1ola. En el caso argentino se dio la tremenda tragedia que el partido que se llamaba y era conocido como \u201cPartido Comunista\u201d tuvo 106 militantes secuestrados y desaparecidos en 1976 pero a pesar de esa abnegaci\u00f3n y esa entrega de su militancia su direcci\u00f3n pol\u00edtica apoy\u00f3 a la dictadura militar del general Videla. Tr\u00e1gico, inexplicable, delirante, loco, como quiera pensarse. Pero la apoy\u00f3. Hoy eso est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n. Los documentos y publicaciones de esa \u00e9poca son tremendos. Incluso una nueva camada de dirigentes del PC hizo en 1986 una autocr\u00edtica p\u00fablica reconoci\u00e9ndolo. Entonces el t\u00e9rmino est\u00e1 cargado de connotaciones no siempre positivas. Sin embargo, en Argentina otras corrientes pol\u00edticas intentaron disputar el t\u00e9rmino y el nombre. Por ejemplo, el m\u00e1ximo ide\u00f3logo del peronismo revolucionario John William Cooke, amigo del Che Guevara y \u00e9l mismo marxista, estrecho aliado de la revoluci\u00f3n cubana y partidario de la lucha armada, lleg\u00f3 a escribir \u201cen la Argentina los comunistas somos nosotros\u201d. Por su parte Mario Roberto Santucho, l\u00edder de la insurgencia guevarista argentina del PRT-ERP tambi\u00e9n se auto pensaba a \u00e9l y su corriente pol\u00edtica como comunista y llamaba a la unidad al Partido Comunista para que este \u00faltimo se incorporara a la lucha armada por el socialismo y contra la dictadura. Pero como el PC ten\u00eda otra posici\u00f3n pol\u00edtica y otra estrategia, le daba la espalda\u2026 En fin. Muchas discusiones donde los nombres, s\u00edmbolos y denominaciones no siempre se correspond\u00edan con las estrategias pol\u00edticas. En el resto del continente, hubo \u201ccomunistas\u201d (as\u00ed se autodenominaban) que se opusieron a la revoluci\u00f3n cubana y a la revoluci\u00f3n sandinista\u2026<\/p>\n<p>Por eso creo que la respuesta a su pregunta debe darse hist\u00f3ricamente. Los nombres est\u00e1n impregnados de debates hist\u00f3ricos. En mi opini\u00f3n Marx es un pensador <strong>comunista<\/strong>. Nuestro proyecto pol\u00edtico de alcance mundial es a largo plazo y a nivel estrat\u00e9gico y por eso asume un car\u00e1cter <strong>comunista<\/strong>. Pero los nombres hist\u00f3ricos concretos y las denominaciones que adquiere ese proyecto estrat\u00e9gico var\u00edan de pa\u00eds en pa\u00eds, de acuerdo a las tradiciones culturales, a los debates del movimiento popular, a las pol\u00e9micas\u2026 Creo que lo que hay que tener claro es el rumbo estrat\u00e9gico. Los nombres van cambiando\u2026 Un nombre en s\u00ed mismo no define nada. Toni Negri vive hablando de \u201ccomunismo\u201d mientras en la vida real se limita a proponer t\u00edmidas reformas que no molestan a ning\u00fan poderoso ni le quitan el sue\u00f1o a ning\u00fan empresario. Lo que queda, m\u00e1s all\u00e1 de los nombres y las denominaciones, es el proyecto y la estrategia revolucionaria, anticapitalista, antiimperialista, por el socialismo, para intentar construir una nueva sociedad y un conjunto de comunidades libremente asociadas a escala mundial sin clases sociales ni polic\u00eda o ej\u00e9rcito, sin Estado, sin explotadores ni explotados, y donde intentaremos acabar con todas las formas de dominaci\u00f3n. Nunca llegaremos a construirla siendo \u201camigos de todo el mundo\u201d. Alguien se va a enojar\u2026 Habr\u00e1 que enfrentarlo. Habr\u00e1 que tener una estrategia de poder\u2026 sino volver\u00e1n a ganar los Pinochet\u2026 y todo terminar\u00e1 en una nueva tragedia. Ese proyecto estrat\u00e9gico de cambios sociales radicales a escala mundial es el objetivo a largo plazo. En el medio deberemos ir luchando por iniciar la transici\u00f3n hacia esa superaci\u00f3n del capitalismo. Si lo tenemos claro, los nombres y denominaciones no ser\u00e1n un problema.<\/p>\n<p><strong>Marx, afirma usted, no s\u00f3lo es el te\u00f3rico de la explotaci\u00f3n sino tambi\u00e9n del poder y de la dominaci\u00f3n. \u00bfNos se\u00f1ala algunas de sus tesis m\u00e1s esenciales?<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, el marxismo no es una teor\u00eda de los \u201cfactores\u201d. El factor econ\u00f3mico, el pol\u00edtico-jur\u00eddico y el ideol\u00f3gico. Ya Antonio Labriola le demostr\u00f3 a Aquiles Loria que marxismo y teor\u00eda de los factores son dos universos te\u00f3ricos completamente distintos. La sociedad capitalista constituye un conjunto de relaciones sociales estructuradas hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>Marx intenta pensar la dominaci\u00f3n en todas las relaciones sociales, no s\u00f3lo en \u201cel factor econ\u00f3mico\u201d. Eso en primer t\u00e9rmino. En segundo lugar, Antonio Gramsci se adelant\u00f3 cuarenta a\u00f1os a <strong>Vigilar y castigar<\/strong> de Michel Foucault cuando plante\u00f3 en el cuaderno N\u00ba13 de sus <strong>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/strong> que la pol\u00edtica y el poder no son cosas sino relaciones. Pero Gramsci dio una explicaci\u00f3n mucho m\u00e1s rica que la de Foucault.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo son relaciones \u201cen general\u201d sino que son relaciones de poder, de enfrentamiento y de fuerza entre las clases sociales. Bien, entonces cuando Marx, en una c\u00e9lebre nota al pie del cap\u00edtulo 25 del tomo primero de <strong>El Capital<\/strong> nos alerta que todas las categor\u00edas son relaciones sociales (el valor, el dinero, el capital, etc.) lo que nos est\u00e1 diciendo es que son relaciones sociales de producci\u00f3n y al mismo tiempo de fuerza, enfrentamiento y de poder entre las clases sociales. Por lo tanto, <strong>El Capital<\/strong> nos habla de relaciones de producci\u00f3n \u2014aquellas que nos permiten diferenciar una \u00e9poca hist\u00f3rica de otra\u2014 que al mismo tiempo son relaciones de fuerza y de poder entre las clases sociales. Por ejemplo el dinero no s\u00f3lo no es un pedazo de lingote de oro alojado en la b\u00f3veda de un banco central ni un pedazo m\u00e1gico de pl\u00e1stico de una tarjeta de cr\u00e9dito que por s\u00ed mismo, sin trabajo alguno, genera m\u00e1s dinero. El dinero expresa en realidad una relaci\u00f3n social de producci\u00f3n generalizada en la cual se enfrentan clases sociales. Cuando hay inflaci\u00f3n los ceros no suben de forma autom\u00e1tica en los billetes por arte de magia. Lo que se expresa en la inflaci\u00f3n, por ejemplo, es una relaci\u00f3n de fuerzas donde una clase social pretende y se propone domesticar y dominar a otras clases sociales. De esta forma el dinero pierde su \u201cextra\u00f1eza\u201d, su car\u00e1cter aparentemente \u201cm\u00e1gico\u201d y se vuelve mucho m\u00e1s comprensible. La burbuja financiera expresa relaciones de poder y de fuerzas. No tiene nada de m\u00e1gico ni de m\u00edstico. El capital se mueve sin restricciones porque la clase obrera fue golpeada y derrotada en la lucha de clases. Ni el dinero ni el capital ni el mercado giran en s\u00ed mismos. No son comprensibles independientemente de la producci\u00f3n social pero tampoco al margen de las relaciones de poder y de fuerza entre las clases sociales. A escala nacional y a escala planetaria.<\/p>\n<p><strong>Por \u00faltimo, para iniciar la lectura de Marx, \u00bfpor d\u00f3nde deber\u00edamos empezar en su opini\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>En su momento escribimos <strong>Marxismo para principiantes<\/strong> y all\u00ed intentamos aportar distintas v\u00edas posibles de introducci\u00f3n a Marx, seg\u00fan sea el inter\u00e9s del lector o la lectora. Lo mismo intentamos hacer en <strong>Introducci\u00f3n al pensamiento marxista<\/strong> tambi\u00e9n publicado con el t\u00edtulo <strong>Aproximaciones al marxismo<\/strong>. Habr\u00eda muchas v\u00edas posibles. La \u00fanica v\u00eda introductoria no es el pr\u00f3logo de 1859 a la <strong>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica.<\/strong>.. Existen varios caminos alternativos. El marxismo es un universo abierto, probablemente el m\u00e1s interesante y sugerente de nuestra \u00e9poca, donde a contramano de la mediocridad actual, cada uno puede encontrar su propio camino y \u201celegir su propia aventura\u201d. Es decir, encontrarle un sentido a su propia vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='text-align: justify; line-height: 16.8pt; background: white;'>Creo que el gran desaf\u00edo actual consiste en restituirle al marxismo su car\u00e1cter totalizante, completamente a contramano de los saberes fragmentados que expresan la concepci\u00f3n social esquizofr\u00e9nica del conocimiento, t\u00edpica del capitalismo tard\u00edo y posmoderno. Ese desaf\u00edo debe venir acompa\u00f1ado de una batalla por la vida cotidiana. De nada servir\u00e1 el marxismo si no afronta la pelea por transformar la vida cotidiana.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2553,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[920,1077,990],"class_list":["post-2552","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-entrevista-a-autor","tag-nestor-kohan","tag-nuestro-marx-fetichismo-y-poder-en-el-pensamiento-de-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2552\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}