{"id":2620,"date":"2014-03-27T00:00:00","date_gmt":"2014-03-26T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2620"},"modified":"2020-02-19T10:07:53","modified_gmt":"2020-02-19T09:07:53","slug":"avatares-de-filosofia-marxista-a-proposito-de-un-texto-inedito-de-georg-luckacs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2620","title":{"rendered":"Avatares de filosof\u00eda marxista: a prop\u00f3sito de un texto in\u00e9dito de Georg Luck\u00e1cs"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En forma abreviada, se puede decir que la trayectoria intelectual de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> es un esfuerzo de m\u00e1s de 60 a\u00f1os por circunscribir la verdadera subjetividad del sujeto, por definir las condiciones de una <i>unreduzierte Subjektivitat<\/i><i> <\/i>(una subjetividad no-reducida o irreductible), y m\u00e1s precisamente, de una verdadera <i>humanitas del homo humanus.<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Desde sus ensayos de juventud, reunidos en el volumen <i>Die Seele und die Formen <\/i>(1911), <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> intent\u00f3, a trav\u00e9s de experiencias intelectuales audaces, algunas de ellas abandonadas a mitad de camino, hallar las figuras de la conciencia que pudieran dar cuerpo a una verdadera subjetividad del sujeto, una subjetividad que hubiera establecido por fin un equilibrio entre su heteronom\u00eda y su autonom\u00eda. Es la misma subjetividad irreductible que el fil\u00f3sofo rastrea en el \u201cyo inteligible\u201d de <strong>Kant<\/strong> <i>(La M\u00e9taphysique de la trag\u00e9die<\/i>), en <i>Abgeschiedenheit<\/i><i> <\/i>del Maestro <strong>Eckart<\/strong> (el \u201cretiro\u201d como expresi\u00f3n de la purificaci\u00f3n extrema), en la interioridad llevada al paroxismo de los h\u00e9roes de <strong>Cervantes<\/strong> o de <strong>Dostoiewski<\/strong> (Don Quijote, el pr\u00edncipe Mishkin o Aliosha Karamazov), en el esp\u00edritu indomable de <strong>Ady Endre<\/strong> (autor de la c\u00e9lebre poes\u00eda <i>Ugocsa non coronal, <\/i>muy admirada por <strong>Luk\u00e1cs,<\/strong> cuyo sentido es: hasta el m\u00e1s peque\u00f1o departamento de Hungr\u00eda, Ugocsa, tiene el derecho de oponerse a la coronaci\u00f3n de un Habsburgo), en lo vivido purificado de toda adherencia emp\u00edrica de la \u201cexperiencia est\u00e9tica\u201d (ver el muy kantiano cap\u00edtulo \u201cLa relation subjet-objet dans l\u2019esth\u00e9tique\u201d de la <i>Esth\u00e9tique<\/i><i> <\/i>de Heidelberg), en la identidad hegeliana sujeto-objeto, encarnada por la conciencia revolucionaria del proletariado (<i>Histoire et conscience de class\u00e9),<\/i><i> <\/i>o finalmente en la \u201despecificidad del g\u00e9nero humano por-s\u00ed\u201d y en la \u201cconciencia de s\u00ed del g\u00e9nero humano\u201d (<i>Ontolog\u00eda<\/i><i> <\/i>y <i>Est\u00e9tica).<\/i><i> <\/i>Incluso el fervor con que este fil\u00f3sofo abraz\u00f3 el pensamiento de <strong>Marx<\/strong> se explica por la convicci\u00f3n de hallar en \u00e9l una estructura de pensamiento que hace justicia plenamente a la subjetividad del sujeto, tomando en cuenta la multiplicidad de los condicionamientos objetivos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">A pesar de su laboriosa asimilaci\u00f3n del marxismo (proceso que se extiende entre 1918 y 1930), y una no menos dif\u00edcil emancipaci\u00f3n de cierta herencia idealista hegeliana, <strong>Luk\u00e1cs <\/strong>no se vio tentado nunca por el \u201cnaturalismo\u201d en la interpretaci\u00f3n de la sociedad y de la historia, naturalismo que marc\u00f3 profundamente la ortodoxia de <strong>Plej\u00e1nov<\/strong> o de <strong>Kautsky <\/strong>y que resurgir\u00eda con fuerza m\u00e1s tarde, en el dogmatismo staliniano.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Su libro famoso, aparecido en 1923, <i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i>fue vivamente atacado enseguida de su aparici\u00f3n, justamente a causa de su \u201csubjetivismo\u201d, por doctrinarios de la Tercera Internacional, que se consideraban los representantes del marxismo aut\u00e9ntico. Pensamos, en primer lugar, en los art\u00edculos publicados en la \u00e9poca, en <i>Arbeiterliteratur,<\/i><i> <\/i>por <strong>Abraham Deborin<\/strong> y <strong>L\u00e1szlo Rudas<\/strong>, en el per\u00edodo siguiente al V Congreso de la Internacional, que hab\u00edan sido precedidos por una condenaci\u00f3n arrogante y expeditiva de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> por el mismo <strong>Zinoviev,<\/strong> presidente de la Internacional, en su informe al Congreso. Se ignoraba, hasta una fecha reciente, la reacci\u00f3n de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> ante esa ola de ataques.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El descubrimiento en los archivos unificados del Komintern y del antiguo Partido comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, de un largo texto hasta entonces desconocido, que databa de los a\u00f1os 1925-1926 (seg\u00fan las fuentes citadas), muestra que lejos de plegarse a la l\u00f3gica de sus inquisidores, el autor de <i>Histoire et conscience de classe<\/i><i> <\/i>defendi\u00f3 con u\u00f1as y dientes su posici\u00f3n. Ese texto, titulado <i>Chvostismus und Dialektik <\/i><strong>(1)<\/strong><i>,<\/i><i> <\/i>fue publicado en 1996 en Budapest, en forma de folleto de unas 80 p\u00e1ginas, gracias a la solicitud de <strong>L\u00e1szlo Liles<\/strong>, del Instituto de Teor\u00eda literaria de la Academia de Ciencias h\u00fangara, y con el acuerdo del director de los Archivos de Mosc\u00fa, en la casa editora <strong>Aron Verlag<\/strong>, editores de la revista <i>Magyar Filoz\u00f3fiai Szemle.<\/i><i> <\/i>En ese escrito, <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> responde a las principales objeciones de <strong>Rudas<\/strong><b> <\/b>y<b> <\/b><strong>Deborin<\/strong> (el texto del segundo, sin embargo, es menos tenido en cuenta), pero las instancias a las cuales el texto fue dirigido en su \u00e9poca (fue hallado en los fondos del antiguo Instituto Lenin de Mosc\u00fa) no parecen haber autorizado su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El texto atestigua la resistencia opuesta por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong><b> <\/b>a los intentos de poner trabas al pensamiento marxiano, transformado por los ortodoxos de la \u00e9poca en un determinismo limitado, que trataba la subjetividad como un epifen\u00f3meno de las redes <i>causales<\/i><i> <\/i>objetivas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Lo esencial de la pol\u00e9mica gira en torno a la g\u00e9nesis y naturaleza de la s<i>ubjetividad revolucionaria.<\/i><i> <\/i>El praxeocentrismo de <strong>Luk\u00e1cs,<\/strong> perceptible en la definici\u00f3n del <i>zugerechnetes Bewusstsein<\/i><i> <\/i>(la conciencia adjudicada), en las cr\u00edticas dirigidas a <strong>Engels<\/strong> acerca de la experimentaci\u00f3n o de la industria consideradas como formas de la <i>praxis, <\/i>en el rechazo de la dial\u00e9ctica de la naturaleza y de la <i>Abbildtheorie<\/i><i> <\/i>(teor\u00eda del reflejo), provocaba la indignaci\u00f3n de sus adversarios que lo acusaban de idealismo y de subjetivismo.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En momentos en que redactaba su r\u00e9plica a <strong>Rudas<\/strong> y <strong>Deborin, Luk\u00e1cs<\/strong> se hallaba intelectualmente en un per\u00edodo de transici\u00f3n entre el marxismo fuertemente hegelianizado de <i>Histoire et conscience de classe<\/i><i> <\/i>y la concepci\u00f3n m\u00e1s equilibrada y realista de la relaci\u00f3n sujeto-objeto, desarrollada en sus obras de madurez. En algunos puntos (por ejemplo la cuesti\u00f3n de la <i>dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i>) el autor del texto parece efectivamente retroceder respecto de la tajante posici\u00f3n negativa expresada en su libro, pero en otros puntos esenciales defiende con ardor y lujo de argumentos las tesis m\u00e1s radicales de su libro. Lejos de dejarse intimidar por las cr\u00edticas de <strong>Rudas,<\/strong> que le reprochaba inspirarse en la concepci\u00f3n neokantiana de la subjetividad (<strong>Rickert<\/strong> y <strong>Max Weber<\/strong>) en la formulaci\u00f3n de su concepto de <i>zugerechnetes Bewusstsein <\/i>(conciencia adjudicada), <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> opone al \u201cempirismo\u201d a ultranza de su adversario, la vocaci\u00f3n del sujeto revolucionario de trascender lo dado a trav\u00e9s de un proceso de <i>m\u00faltiples mediaciones,<\/i><i> <\/i>y de ah\u00ed su naturaleza profundamente dial\u00e9ctica. El inter\u00e9s de la pol\u00e9mica reside en la energ\u00eda con la que <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> hace valer la especificidad irreductible del <i>ser social<\/i><i> <\/i>en relaci\u00f3n con el <i>ser de la naturaleza,<\/i><i> c<\/i>on el acento puesto en el car\u00e1cter esencialmente mediatizado del trabajo de la subjetividad.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Su gran enemigo en aquel tiempo era la interpretaci\u00f3n contemplativa de la naturaleza y de la sociedad, que manten\u00eda intacto el dualismo sujeto-objeto (con el modelo del kantismo) y no permit\u00eda dar cuenta de la efervescencia teleol\u00f3gica de la <i>praxis. <\/i>Pero fuertemente tentado de identificar la praxis con la <i>praxis social<\/i><i> <\/i>revolucionaria, trat\u00f3 con altura las formas m\u00e1s elementales y modestas de la <i>praxis,<\/i><i> <\/i>llegando a negar a la experimentaci\u00f3n o a la industria, ejemplos utilizados por <strong>Engels,<\/strong> el car\u00e1cter de <i>praxis.<\/i><i> <\/i>Su mesianismo revolucionario, para emplear la caracterizaci\u00f3n que \u00e9l mismo se aplicar\u00eda m\u00e1s tarde, imprim\u00eda sin embargo a su discurso un dinamismo dial\u00e9ctico aut\u00e9ntico, con una valorizaci\u00f3n fecunda, por ejemplo, del par de categor\u00edas inmediatez-mediaci\u00f3n (<i>Unmittelbarkeit-Vermittlung<\/i>), demoliendo la interpretaci\u00f3n \u201ccientificista\u201d o \u201cdeterminista\u201d del marxismo. As\u00ed pudo combatir con eficacia lo que se podr\u00eda llamar la interpretaci\u00f3n \u201cplejanoviana\u201d del marxismo de la que hac\u00edan uso sus adversarios (<strong>Rudas<\/strong> y <strong>Deborin,<\/strong> efectivamente, se apoyaban en <strong>Plej\u00e1nov<\/strong>) y que, al tratar al sujeto como un simple agente del determinismo objetivo, ocultaba la especificidad de la acci\u00f3n del <i>sujeto<\/i><i> <\/i>en la inmanencia de la vida social. Al extraer las conclusiones pol\u00edticas de esas divergencias te\u00f3ricas, el joven fil\u00f3sofo no vacilaba en acusar a <strong>Rudas<\/strong> de \u201cchvostismo\u201d (actitud de los que arrastran los pies) y a <strong>Deborin<\/strong> de perseverar en su antiguo menchevismo.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El texto revela tambi\u00e9n grandes debilidades en la argumentaci\u00f3n de <strong>Luk\u00e1cs,<\/strong> y arroja una luz cruda sobre la vulnerabilidad de ciertas posiciones de base de su libro de 1923. El autor se encargar\u00eda por otra parte de ponerlas \u00e9l mismo en evidencia m\u00e1s tarde, en un notable prefacio, escrito en 1967, para la reedici\u00f3n de su libro.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El discurso filos\u00f3fico de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> en los a\u00f1os veinte es una mezcla <i>sui generis<\/i><i> <\/i>de ideas fecundas y gruesos errores. Acabamos de relevar los efectos insidiosos de su \u201cpraxeocentrismo\u201d, que le impulsaba a negar a las formas m\u00e1s o menos elementales de acci\u00f3n sobre la naturaleza el car\u00e1cter de verdadera <i>praxis, y<\/i><i> <\/i>a identificar la <i>praxis,<\/i><i> <\/i>en el frenes\u00ed de su combate contra las posiciones <i>contemplativas<\/i><i> <\/i>respecto de lo real, con la acci\u00f3n emancipadora de la clase revolucionaria. La teor\u00eda kantiana del conocimiento, basada en el dualismo irreductible entre el sujeto cognitivo y la cosa en s\u00ed, pero tambi\u00e9n el materialismo tradicional (<strong>Luk\u00e1cs<\/strong> llegaba hasta a aceptar la definici\u00f3n del materialismo como \u201cplatonismo invertido\u201d, propuesta por <strong>Rickert<\/strong>), representaban para \u00e9l el <i>summum<\/i>de la actitud contemplativa; les opon\u00eda, en cambio, el dinamismo indomable de la dial\u00e9ctica hegeliana, que, al exigir que la verdad sea considerada no s\u00f3lo como \u201csustancia\u201d sino tambi\u00e9n como \u201csujeto\u201d, permite vincular directamente el objeto y el sujeto, la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. A partir de esas posiciones, formular\u00eda <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> sus c\u00e9lebres cr\u00edticas de <strong>Engels<\/strong>, tanto a prop\u00f3sito de la dial\u00e9ctica de la naturaleza como de la refutaci\u00f3n de la \u201ccosa en s\u00ed\u201d kantiana, cr\u00edticas que deb\u00edan atraerle la furia de sus adversarios.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En su rebeli\u00f3n contra la \u201creificaci\u00f3n\u201d de las relaciones interhumanas en la sociedad moderna, donde los individuos se ven cada vez m\u00e1s reducidos a la condici\u00f3n de <i>objeto<\/i><i> <\/i>y despose\u00eddos de sus capacidades eminentemente subjetivas de autodeterminaci\u00f3n, <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> se propon\u00eda en <i>Histoire et conscience de classe<\/i><i> <\/i>remontarse a los <i>fundamentos filos\u00f3ficos <\/i>de esas pr\u00e1cticas reificantes. Llegaba as\u00ed a una construcci\u00f3n intelectual audaz, pero discutible, en la que la teor\u00eda kantiana del conocimiento aparec\u00eda como la expresi\u00f3n filos\u00f3fica sublimada (tambi\u00e9n como garant\u00eda suprema) de las pr\u00e1cticas de la racionalidad instrumental y calculadora. El formalismo de la epistemolog\u00eda kantiana, donde las categor\u00edas son puras determinaciones del entendimiento, aplicadas al mundo de los fen\u00f3menos, era considerado como el trasfondo de las pr\u00e1cticas de la sujeci\u00f3n de lo real a las exigencias del sujeto manipulador. El postulado gnoseol\u00f3gico kantiano de una \u201ccosa en s\u00ed\u201d sustra\u00edda a la influencia del sujeto cognitivo (congelada, seg\u00fan el autor de <i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i>en la \u201cirracionalidad\u201d) se convert\u00eda en el espejo de una sociedad que no conocer\u00eda m\u00e1s que la acci\u00f3n fragmentaria y fragmentadora por definici\u00f3n del sujeto de la racionalidad instrumental: la aprehensi\u00f3n de la <i>totalidad<\/i><i> <\/i>quedaba fuera de la capacidad del sujeto cognitivo que no ten\u00eda influencia alguna sobre el sustrato o la materia misma de los fen\u00f3menos. Los l\u00edmites de esta acci\u00f3n puramente calculadora e instrumental que caracteriza las pr\u00e1cticas del sujeto burgu\u00e9s son revelados por las <i>crisis<\/i><i> <\/i>que sacuden brutalmente a la sociedad, en las que el autor de <i>Histoire et conscience de classe <\/i>identificaba la revancha que se toma sobre el sujeto puramente manipulador la \u201ccosa en s\u00ed\u201d, relegada a la irracionalidad. El sujeto epistemol\u00f3gico kantiano permanecer\u00eda as\u00ed acantonado en una actitud puramente receptiva o puramente contemplativa hacia lo real, calcada sobre el modelo de las ciencias naturales (en particular las matem\u00e1ticas) y sus experimentaciones. Fue <strong>Hegel<\/strong><b> <\/b>quien rompi\u00f3 las cadenas con que <strong>Kant<\/strong> hab\u00eda aprisionado a la raz\u00f3n, y quien aboli\u00f3 el muro entre el mundo fenom\u00e9nico y el mundo noum\u00e9nico; al dinamizar las categor\u00edas, el autor de la <i>Ph\u00e9nom\u00e9nologie de l\u2019esprit <\/i>abri\u00f3 el acceso al sustrato y a la materia misma de los procesos (es decir a la verdadera acci\u00f3n transformadora), y sobre todo a la aprehensi\u00f3n de la <i>totalidad.<\/i><i> <\/i>El estudio <i>Methodisches zur Organisationsfrage<\/i><i> <\/i>(Cuestiones sobre la organizaci\u00f3n), incluido en <i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i>donde el fil\u00f3sofo apela a las famosas cr\u00edticas dirigidas por <strong>Hegel<\/strong> a la teor\u00eda kantiana del conocimiento para apoyar a <strong>Trotsky<\/strong> contra <strong>Kautsky,<\/strong> ofrece un ejemplo muy caracter\u00edstico de la manera en que <strong>Luk\u00e1cs <\/strong>utilizaba las categor\u00edas filos\u00f3ficas en su combate ideol\u00f3gico y pol\u00edtico. <strong>Kant<\/strong> aparec\u00eda en ese estudio como un fil\u00f3sofo de la contemplaci\u00f3n, garante de la estabilidad de las categor\u00edas, y <strong>Kautsky,<\/strong> defensor de la estabilidad de las categor\u00edas del capitalismo, quedaba relegado entre sus partidarios, mientras que los bolcheviques, cuya efervescencia revolucionaria allanaba el camino hacia un futuro radicalmente nuevo, se hallaban del lado de una filosof\u00eda de tipo hegeliano.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En la \u00e9poca en que redactaba los textos reunidos en <i>Histoire et conscience de classe,<\/i> <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> era presa de cierta exaltaci\u00f3n e impaciencia revolucionaria. Sumido en el torbellino de su dinamismo dial\u00e9ctico, rechazaba la idea de una heterogeneidad entre el pensamiento y lo real, entre el sujeto y el objeto, enjuiciando de manera radical la tesis cl\u00e1sica de la <i>adaequatio rei et intellectus,<\/i><i> <\/i>y por ende la famosa \u201cteor\u00eda del reflejo\u201d (<i>Abbildtheorie<\/i>). Esta teor\u00eda se le aparec\u00eda en ese momento como la expresi\u00f3n de lo vivido en un mundo reificado y congelado. A su juicio, ella hac\u00eda justicia a la aprehensi\u00f3n del mundo de las <i>cosas,<\/i><i> <\/i>pero no al de los <i>procesos.<\/i><i> <\/i>El devenir, y sobre todo el devenir finalista, la evoluci\u00f3n hacia el cumplimiento hegeliano de la \u201c<i>wahre Wirklichkeit\u201d<\/i><i> <\/i>se le escapaba, pues, por definici\u00f3n (la fragilidad de esta posici\u00f3n filos\u00f3fica se le aclarar\u00eda a <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> m\u00e1s tarde, cuando comprendiera que el tomar en cuenta <i>posibilidades, latericias<\/i><i> <\/i>y <i>virtualidades<\/i><i> <\/i>de lo real no era de ning\u00fan modo incompatible con la idea de <i>mimesis<\/i><i> <\/i>en el plano gnoseol\u00f3gico).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Estrechamente asociado a la negaci\u00f3n de la teor\u00eda del reflejo, se sumaba el rechazo de la simple acci\u00f3n de transformaci\u00f3n de la naturaleza (la experimentaci\u00f3n o la industria, por ejemplo, mencionadas por <strong>Engels<\/strong>) como forma verdadera de <i>praxis.<\/i> En este punto preciso, la posici\u00f3n de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> expon\u00eda su lado d\u00e9bil a las cr\u00edticas de sus adversarios, <strong>Rudas<\/strong> y <strong>Deborin.<\/strong> En esa \u00e9poca, su activismo y su voluntarismo revolucionario se traduc\u00edan filos\u00f3ficamente en un \u201csociocentrismo\u201d acentuado, que daba valor absoluto a la <i>mediaci\u00f3n social<\/i><i> <\/i>de la conciencia, y sobre todo a su vocaci\u00f3n transformadora.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.64cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La consecuencia parad\u00f3jica de esta posici\u00f3n era tanto el rechazo de la idea de una \u201cdial\u00e9ctica de la naturaleza\u201d como la clasificaci\u00f3n de la acci\u00f3n sobre la naturaleza dentro de la categor\u00eda de las conductas contemplativas por excelencia (pues se fundaban en la obediencia y sumisi\u00f3n a leyes preexistentes) y no eminentemente pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La tesis de que \u201cla naturaleza es una categor\u00eda social\u201d se repite como un <i>leitmotiv <\/i>en los estudios de <i>Histoire et conscience de classe-,<\/i><i> <\/i>esa tesis expresa menos una desconfianza respecto de la autonom\u00eda ontol\u00f3gica de la naturaleza, soberanamente indiferente en su estructura profunda a toda forma de existencia societaria, que una resistencia significativa a la idea de una relaci\u00f3n directa, no afectada por la mediaci\u00f3n social, del sujeto cognitivo con la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Luk\u00e1cs<\/strong> cre\u00eda poder apoyarse en la autoridad de <strong>Marx<\/strong> para defender su tesis de que el conocimiento de la naturaleza no es nunca un <i>proceso inmediato<\/i><i> <\/i>donde el sujeto desempe\u00f1a el papel de un simple reflejo del objeto, sino un proceso donde intervienen <i>categor\u00edas sociales<\/i><i> <\/i>determinadas, las del sujeto. Al respecto, citaba una carta de <strong>Marx<\/strong> a <strong>Engels. Darwin<\/strong> hab\u00eda encontrado, dec\u00eda <strong>Marx,<\/strong> en el mundo de los vegetales y los animales, una reproducci\u00f3n de la sociedad inglesa de su tiempo, con su divisi\u00f3n del trabajo, su competencia y su \u201clucha por la vida\u201d de tipo malthusiano; era el <i>bellum omnium contra omnes<\/i><i> <\/i>de <strong>Hobbes,<\/strong> o \u201cel reino animal del esp\u00edritu\u201d descrito por <strong>Hegel<\/strong> en la <i>Ph\u00e9nom\u00e9nologie de l \u2018esprit,<\/i><i> <\/i>salvo que en <strong>Darwin<\/strong> el reino animal representaba la sociedad burguesa. Por sugestiva y placentera que fuese la afirmaci\u00f3n de <strong>Marx,<\/strong> la utilizaci\u00f3n que de ella hac\u00eda <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> no dejaba de ser discutible. El <i>contenido de verdad <\/i>de la teor\u00eda darwiniana sobre la selecci\u00f3n natural era un dato objetivo, que se impon\u00eda al sujeto epist\u00e9mico como una ley natural, soberanamente indiferente a la aparici\u00f3n de la sociedad humana en general, y de la sociedad burguesa en particular (esta verdad ten\u00eda un car\u00e1cter \u201cdesantropomorfizante\u201d hubiera dicho el <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> tard\u00edo).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Puede ser que la presencia de un <i>horizonte categorial<\/i><i> <\/i>determinado, inscripci\u00f3n de la realidad sociohist\u00f3rica en la inmanencia del sujeto, desempe\u00f1e un papel en la aprehensi\u00f3n de la naturaleza (las categor\u00edas constitutivas de la sociedad burguesa inglesa en la visi\u00f3n darwiniana de la naturaleza), pero de ah\u00ed a sostener, como lo hac\u00eda <strong>Luk\u00e1cs,<\/strong> que las leyes establecidas por las ciencias naturales, en los albores de la edad moderna, no son m\u00e1s que una proyecci\u00f3n de la racionalizaci\u00f3n capitalista sobre la naturaleza, hay una distancia dif\u00edcil de salvar.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sospechamos que el fondo del debate no era m\u00e1s que epistemol\u00f3gico. Y es bueno recordar en este contexto que en sus tomas de posici\u00f3n ulteriores, a veces muy cr\u00edticas respecto de su libro de juventud <i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i><strong>Luk\u00e1cs<\/strong> insist\u00eda siempre sobre lo que le parec\u00eda un error cargado de consecuencias: la reducci\u00f3n del marxismo a una <i>Sozialphilosophie,<\/i><i> a<\/i> una filosof\u00eda de la sociedad, restando la debida importancia a la reflexi\u00f3n sobre la naturaleza (la negaci\u00f3n de la existencia de una \u201cdial\u00e9ctica de la naturaleza\u201d era evocada siempre como principal ilustraci\u00f3n de este error).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Esa obstinaci\u00f3n en dar prioridad al problema de la <i>naturaleza<\/i><i> <\/i>y de una filosof\u00eda de la naturaleza, cuando en general se considera que la importancia innovadora del pensamiento de <strong>Marx<\/strong> radica esencialmente en la sociedad y la teor\u00eda del ser social, podr\u00eda parecer extra\u00f1a. Pero la respuesta a este interrogante lleva al meollo de un debate sobre la ontolog\u00eda del sujeto. El <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> de <i>Histoire et conscience de classe <\/i>desconfiaba profundamente del sujeto reflejo del mundo, idea calcada de la epistemolog\u00eda de las ciencias naturales, pues le parec\u00eda una reca\u00edda en la contemplatividad del sujeto, incompatible con su inventiva y su creatividad revolucionaria. De ah\u00ed su repulsi\u00f3n a aceptar la tesis de <strong>Engels<\/strong> (que hab\u00eda citado \u201cla experimentaci\u00f3n y la industria\u201d como ejemplos representativos de la <i>praxis),<\/i><i> <\/i>y sobre todo el fin de no-recibir opuesto a la tesis del mismo <strong>Engels,<\/strong> seg\u00fan el cual los \u00e9xitos de la t\u00e9cnica en su acci\u00f3n sobre la naturaleza (por ejemplo la fabricaci\u00f3n de la alizarina) constituir\u00edan por s\u00ed mismos la mejor refutaci\u00f3n de la tesis kantiana sobre la imposibilidad de conocer la \u201ccosa en s\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Luk\u00e1cs<\/strong> se formaba otra idea de la <i>praxis,<\/i><i> <\/i>que le parec\u00eda absolutamente incompatible con ese pragmatismo estrecho. Lo que rechazaba sobre todo en los ejemplos presentados por <strong>Engels,<\/strong> era la reducci\u00f3n del sujeto al rol de autoconocimiento del objeto, la ocultaci\u00f3n del surgimiento de las virtualidades espec\u00edficas del sujeto, cuya mejor ilustraci\u00f3n hallaba en la <i>praxis<\/i><i> <\/i>social revolucionaria. Sus adversarios, <strong>Rudas<\/strong> y <strong>Deborin<\/strong>, no se privaban de acusarlo de idealismo, explotando sobre todo, como guardianes de la ortodoxia, las infidelidades declaradas al pensamiento de <strong>Engels.<\/strong> Pero en su texto de respuesta, redactado, recordemos, en 1925-26, <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> defend\u00eda su posici\u00f3n arguyendo que no se puede hacer justicia al car\u00e1cter no contemplativo del materialismo de <strong>Marx<\/strong> cuando se presentan como <i>praxis<\/i><i> <\/i>conductas en que el sujeto no hace m\u00e1s que amoldarse a las condiciones del objeto. Su inquietud apuntaba a la \u201creificaci\u00f3n\u201d del sujeto y se adivina que \u00e9l sospechaba que dichas tesis llevaban agua al molino del \u201ccientificismo\u201d y el \u201cpositivismo\u201d de la socialdemocracia de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Posteriormente, en su prefacio de 1967, <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> propondr\u00eda una reconsideraci\u00f3n del conjunto de su posici\u00f3n, estableciendo matices en sus juicios sobre cada uno de los puntos en litigio. De hecho, el fil\u00f3sofo proced\u00eda a una reconstrucci\u00f3n de su trayectoria pol\u00edtica y filos\u00f3fica, indicando claramente cu\u00e1les eran, a su entender, los m\u00e9ritos y errores del libro.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero con el correr de los a\u00f1os, <i>Geschichte und Klasssenbewusstsein<\/i><i> <\/i>ha suscitado tantas discusiones y controversias que no es posible dejar de interrogarse sobre la posteridad tumultuosa de ese libro: sin duda, para algo est\u00e1 el \u201cgiro ontol\u00f3gico\u201d en el pensamiento del autor, as\u00ed como el testimonio de sus \u00faltimas obras, y sobre todo la <i>Ontologie de l \u2018\u00e9tre social,<\/i><i> <\/i>el <i>terminus ad quem<\/i><i> <\/i>de su reflexi\u00f3n sobre los fundamentos del marxismo.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Maurice Merleau-Ponty<\/strong>, entre tantos otros, har\u00eda <i>en Les Aventures de la Dialectique, <\/i>el elogio del autor de <i>Histoire et conscience de classe<\/i><i> <\/i>justamente por la energ\u00eda con que valorizaba la \u00edrreductibilidad de la <i>praxis<\/i><i> <\/i>a un mero saber te\u00f3rico, el potencial de desarrollo del sujeto y su capacidad de trascender lo dado en relaci\u00f3n a todo determinismo y todo c\u00e1lculo. Escrib\u00eda <strong>Merleau-Ponty<\/strong> en conclusi\u00f3n al cap\u00edtulo sobre el marxismo \u201coccidental\u201d de su libio: \u201cLa <i>Stimmung<\/i><i> <\/i>de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, y, creemos nosotros, del marxismo, es pues la convicci\u00f3n de estar, no en la verdad, sino en el umbral de la verdad, que queda a la vez muy cerca, guiada por todo el pasado y todo el presente, y a la distancia infinita de un porvenir que est\u00e1 por hacerse\u201d <strong>(2)<\/strong>. Posteriormente, <strong>Cornelius Castoriadis<\/strong> en <i>L \u2018Institution imaginaire de la soci\u00e9t\u00e9,<\/i><i> <\/i>y tambi\u00e9n <strong>Guy Debord<\/strong>, en <i>La Soci\u00e9t\u00e9 du spectacle,<\/i><i> <\/i>tomar\u00edan el mismo camino. <strong>Cornelius Castoriadis<\/strong>, quien a pesar de las reservas reiteradamente expresadas en su libro (y sobre las cuales habr\u00e1 que volver alg\u00fan d\u00eda), ha bebido gran parte de su inspiraci\u00f3n en la fuente de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong><b> <\/b>(sus tesis sobre la historicidad de las categor\u00edas del ser social o la libre creatividad de la acci\u00f3n revolucionaria, por ejemplo, surgen de esa inspiraci\u00f3n) observa \u201cla profundidad y el rigor\u201d<strong>(3)<\/strong> de ciertos an\u00e1lisis de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> que \u00e9l considera como uno de los marxistas m\u00e1s originales, pero el elogio se refiere exclusivamente al joven autor <i>de Histoire et conscience de classe<\/i>, y deja de lado su obra de madurez.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Luk\u00e1cs<\/strong> ha dedicado tiempo a reconsiderar ciertas tesis de su libro <i>Histoire et conscience de classe.<\/i><i> <\/i>El texto reci\u00e9n descubierto muestra que en 1925-26 estaba a\u00fan instalado en sus antiguas posiciones (aunque reconociendo matices en algunas de sus propuestas, por ejemplo, en la dial\u00e9ctica de la naturaleza, cuya existencia ya no cuestionaba).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, su evoluci\u00f3n filos\u00f3fica ulterior choca contra un muro de hostilidad, de desconfianza o de incomprensi\u00f3n por parte de muchos admiradores de su primer libro marxista, como lo muestra el claro ejemplo de <strong>Maurice Merleau-Ponty<\/strong>, citado m\u00e1s arriba. Pero justamente la trayectoria filos\u00f3fica de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> adquiere todo su relieve si se la compara con la de sus antiguos admiradores. Si <strong>Merleau-Ponty<\/strong> y <strong>Cornelius Castoriadis<\/strong> se han alejado progresivamente del pensamiento de <strong>Marx,<\/strong> hasta poner en tela de juicio sus fundamentos filos\u00f3ficos, es porque ese pensamiento se les aparece como atravesado (en particular en la mayor parte de sus sucesores) por apor\u00edas, de las cuales no es la menos importante la que se da entre la fuerte valorizaci\u00f3n de la <i>praxis<\/i><i> <\/i>y la voluntad doctrinaria del sistema (la ambici\u00f3n de erigir un conjunto de categor\u00edas hasta abarcar incluso la totalidad de lo real). <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> sigue el camino opuesto, al proponerse ahondar con detenimiento las implicaciones filos\u00f3ficas de las tesis de <strong>Marx<\/strong> hasta definir los lineamientos de una verdadera ontolog\u00eda del ser social. La particularidad de su posici\u00f3n es que \u00e9l no entend\u00eda renegar de las adquisiciones valiosas de su libro <i>Histoire et conscience de classe <\/i>(el antinaturalismo fundamental en la interpretaci\u00f3n del ser social, la potente revalorizaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica hegeliana, el agudo sentido de la historicidad de las categor\u00edas, la \u00edrreductibilidad de la <i>praxis,<\/i><i> <\/i>etc.) al rearticular el conjunto de esas categor\u00edas sobre una base que le parec\u00eda m\u00e1s s\u00f3lida y rigurosa, la de la ontolog\u00eda como pensamiento del ser y sus categor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La apuesta era audaz. Tomemos un ejemplo. <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> no parec\u00eda pensar que el \u201cpraxeocentrismo\u201d de <strong>Marx,<\/strong> que hubiera debido servir de base para un pensamiento de la intersubjetividad viviente y de la interactividad creadora, estuviese en contradicci\u00f3n con su programa de edificar un saber de tipo cient\u00edfico, cuyo corolario no podr\u00eda ser otro que la hegemon\u00eda de una raz\u00f3n tecnol\u00f3gica (\u00e9sta es aproximadamente la objeci\u00f3n fundamental de <strong>Merleau-Ponty<\/strong> al pensamiento de <strong>Marx,<\/strong> retomada con mayor fuerza a\u00fan por <strong>Castoriadis<\/strong>). Es interesante observar que <strong>Merleau-Ponty<\/strong> enunciaba esta objeci\u00f3n apoy\u00e1ndose sobre la dicotom\u00eda entre praxis y pensamiento contemplativo formulada por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> en <i>Histoire et conscience de classe:<\/i><i> <\/i>\u201cAl presentarse como el reflejo de lo que es, del proceso hist\u00f3rico en s\u00ed, el socialismo cient\u00edfico devuelve al primer plano el conocimiento que las <i>Th\u00e9ses sur Feuerbach<\/i><i> <\/i>subordinaban, se da la base de un saber absoluto y al mismo tiempo se autoriza a extraer de la historia por la violencia un sentido que est\u00e1 en ella, pero profundamente oculto. La mezcla de objetivismo y subjetivismo extremos, constantemente sostenidos uno por el otro, que define al bolchevismo, est\u00e1 ya en <strong>Marx<\/strong> cuando \u00e9ste admite que la revoluci\u00f3n est\u00e1 presente antes de ser reconocida\u201d<strong>(4)<\/strong>. <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> seguramente no pensaba que su fidelidad al pensamiento dial\u00e9ctico fuese incompatible con su conversi\u00f3n al materialismo ontol\u00f3gico (cuyo corolario gnoseol\u00f3gico era la teor\u00eda de la <i>mimesis<\/i><i> <\/i>o del reflejo), o que al aceptar seguir a <strong>Marx<\/strong><b> <\/b>en su \u201crealismo ingenuo\u201d (cuya expresi\u00f3n sociol\u00f3gica ser\u00eda el \u201csocialismo cient\u00edfico\u201d) recaer\u00eda, seg\u00fan la expresi\u00f3n de <strong>Merleau-Ponty<\/strong>, en una \u201cgnoseolog\u00eda prehegeliana y hasta prekantiana\u201d <strong>(5)<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El inter\u00e9s del <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> de la madurez por una ontolog\u00eda de la naturaleza, como condici\u00f3n previa a la construcci\u00f3n de una ontolog\u00eda del ser social, ha quedado mucho tiempo incomprendido. En su esp\u00edritu, no se trataba en absoluto de una reducci\u00f3n de la sociedad al rango de una \u201csegunda naturaleza\u201d, y por ende de una \u201cnaturalizaci\u00f3n\u201d de la sociedad, sino precisamente de una tentativa de definir su heterogeneidad cualitativa.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Al identificar en la <i>\u00edlteleologische Setzung\u201d<\/i><i> <\/i>(posici\u00f3n teleol\u00f3gica) el \u201cfen\u00f3meno originario\u201d y el n\u00facleo arborescente de la vida social (cuya primera expresi\u00f3n es el trabajo), conservaba la idea de la preeminencia de la praxis como c\u00e9lula generatriz de la sociedad. La novedad respecto de las posiciones expresadas en <i>Histoire et consciente de classe<\/i><i> <\/i>era la toma en cuenta de la <i>causalidad<\/i><i> <\/i>como fundamento ontol\u00f3gico de la <i>praxis,<\/i><i> <\/i>la demostraci\u00f3n de que no hab\u00eda actividad finalista sin apropiaci\u00f3n de las redes <i>causales<\/i><i> <\/i>objetivas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Merleau-Ponty<\/strong> estaba persuadido de que el giro de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> hacia el \u201crealismo\u201d ontol\u00f3gico compromet\u00eda su pensamiento dial\u00e9ctico, que sus concesiones al \u201cnaturalismo\u201d filos\u00f3fico (por ejemplo la aceptaci\u00f3n de una \u201cdial\u00e9ctica de la naturaleza\u201d o de una \u201cdial\u00e9ctica objetiva\u201d) entraban en contradicci\u00f3n con la teor\u00eda viviente de la subjetividad desarrollada en <i>Histoire et conscience de classe <\/i><strong>(6)<\/strong><strong>.<\/strong><i><b> <\/b><\/i>En realidad,<b> <\/b><strong>Luk\u00e1cs<\/strong> se negaba a dejarse encerrar en el dilema del \u201cnaturalismo\u201d y del \u201csociocentrismo\u201d: conciencia-epifen\u00f3meno o conciencia creadora. Al poner el acento en la autonom\u00eda ontol\u00f3gica de la naturaleza, se propon\u00eda anclar s\u00f3lidamente la g\u00e9nesis de las aptitudes y las facultades humanas en la interacci\u00f3n viviente con la multiplicidad de propiedades de la naturaleza, y por lo tanto, proponer una interpretaci\u00f3n gen\u00e9tico-ontol\u00f3gica del devenir del ser humano, y no disolver la especificidad de \u00e9ste en el \u201cnaturalismo\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La aceptaci\u00f3n de la \u201cdial\u00e9ctica de la naturaleza\u201d (contestada en <i>Histoire et consciente de classe)<\/i><i> <\/i>no apuntaba a ocultar la especificidad de la dial\u00e9ctica social, sino a mostrar la mezcla <i>sui generis<\/i><i> <\/i>de continuidad y discontinuidad existente entre ambas, e identificar en la primera los elementos de una \u201cprehistoria\u201d de la segunda. Se puede decir que la ontolog\u00eda del ser social propuesta por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> representa, respecto de la antinomia construida por <strong>Merleau-Ponty<\/strong>, un <i>tertium datar<\/i><i> <\/i>entre el objetivismo del \u201cleninismo filos\u00f3fico\u201d y un pensamiento dial\u00e9ctico viviente (que hace justicia a las paradojas y a las ambig\u00fcedades de la subjetividad), entre el marxismo de <i>Pravda<\/i><i> <\/i>y el <i>marxismo occidental,<\/i><i> <\/i>una de cuyas obras fundadoras habr\u00eda sido <i>Histoire et conscience de classe.<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Posterior en dos o tres a\u00f1os a la publicaci\u00f3n de <i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i>el texto reci\u00e9n descubierto tiene sobre todo valor documental, al ilustrar la trayectoria del pensador hacia una interpretaci\u00f3n convincente del pensamiento filos\u00f3fico de <strong>Marx;<\/strong> es una etapa de su largo recorrido para apropiarse el marxismo. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, a comienzos de los a\u00f1os treinta, despu\u00e9s del descubrimiento de los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i><i> <\/i>de 1844, el fil\u00f3sofo iba a proceder a rehacer nuevamente su interpretaci\u00f3n de <strong>Marx,<\/strong> liberada de lo que \u00e9l consideraba los errores principales del per\u00edodo anterior (al cual pertenece tambi\u00e9n, bien entendido, el texto en cuesti\u00f3n), interpretaci\u00f3n que desembocar\u00eda, tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, en la elaboraci\u00f3n de la <i>Ontologie de l \u2018etre social.<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Eslab\u00f3n de una larga cadena, el texto de 1925-26 aparec\u00eda lleno de tesis discutibles (esencialmente las mismas que en <i>Histoire et conscience de classe),<\/i><i> <\/i>de aproximaciones y tanteos, pero impregnado tambi\u00e9n de una poderosa inspiraci\u00f3n dial\u00e9ctica, justamente la que chocar\u00eda con los guardianes del cientificismo y el determinismo de la ortodoxia marxista de la \u00e9poca. Si sus adversarios lo acusaban de \u201cidealismo\u201d, de \u201csubjetivismo\u201d o de \u201cagnosticismo\u201d, era precisamente porque \u00e9l entend\u00eda asignar un lugar importante a la creatividad y al poder de invenci\u00f3n del sujeto en el devenir hist\u00f3rico, porque subrayaba con fuerza la preeminencia de la <i>totalidad<\/i><i> <\/i>sobre los an\u00e1lisis sectoriales o parciales, rechazando vigorosamente la asimilaci\u00f3n del pensamiento social de <strong>Marx<\/strong> con una \u201csociolog\u00eda\u201d de tipo positivista, porque defend\u00eda un historicismo radical contra toda interpretaci\u00f3n <i>naturalista<\/i><i> <\/i>de la vida social. Si por otra parte, las cr\u00edticas de <strong>Deborin,<\/strong> por ejemplo, se\u00f1alaban debilidades reales del libro, era porque en esa \u00e9poca, como ya dijimos, <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> no ten\u00eda todav\u00eda una conciencia clara del peso de la naturaleza en el intercambio de sustancias con la sociedad, y por ende, del rol fundador del trabajo en la construcci\u00f3n del ser social.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Las cr\u00edticas de <strong>Rudas<\/strong> y <strong>Deborin<\/strong> son un ejemplo de los obst\u00e1culos que un movimiento pol\u00edtico invadido m\u00e1s y m\u00e1s por el sectarismo y el dogmatismo interpon\u00eda en el camino de un pensador que trataba de desarrollar una reflexi\u00f3n filos\u00f3fica aut\u00f3noma. El car\u00e1cter sumamente a\u00f1ejo del texto de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> no deja de tener relaci\u00f3n con esta situaci\u00f3n; al defender sus ideas m\u00e1s innovadoras, el fil\u00f3sofo entraba en el juego impuesto por el contexto pol\u00edtico de la \u00e9poca. No olvidemos que bajo la apariencia de discutir las \u201cherej\u00edas\u201d cometidas por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> contra el materialismo (en realidad un determinismo cientificista reductor y simplista), el texto de <strong>Rudas,<\/strong> por ejemplo, donde cada frase era una denuncia del pensador \u201cecl\u00e9ctico\u201d, \u201cm\u00edstico\u201d y vasallo de fil\u00f3sofos \u201cburgueses\u201d como <strong>Max Weber<\/strong>, <strong>Rickert<\/strong> o <strong>Simmel<\/strong>, apuntaba a mostrar que <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> era un fil\u00f3sofo poco fidedigno para representar el pensamiento marxista en el interior del movimiento comunista. <strong>Zinoviev,<\/strong> por otro lado, al arrojar anatema sobre el libro en su discurso ante la Internacional comunista, el 19 de junio de 1924, se apoyaba expl\u00edcitamente sobre una carta de <strong>Rudas.<\/strong><b> <\/b>Este \u00faltimo hab\u00eda dejado la fracci\u00f3n de que formaba parte, con <strong>Luk\u00e1cs,<\/strong> dentro del Partido comunista h\u00fangaro, aduciendo que se negaba a garantizar la disoluci\u00f3n del marxismo practicada por su antiguo compa\u00f1ero de combate. (Rudas se pasaba as\u00ed, con armas y bagaje, al campo de <strong>Bela Kun<\/strong>, adversario encarnizado de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, y que gozaba de la protecci\u00f3n de <strong>Zinoviev<\/strong>). Se descubre as\u00ed el trasfondo pol\u00edtico de lo que superficialmente aparec\u00eda como una controversia filos\u00f3fica sobre los principios fundadores del marxismo.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">A su vez <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, en su texto de respuesta (que, insisto, nunca fue publicado), hac\u00eda lo mismo contra sus adversarios, se\u00f1alando, por ejemplo, en el muy ortodoxo <strong>Rudas <\/strong>la existencia de un <i>kantismo<\/i><i> <\/i>larvado, fuente de su obstrucci\u00f3n a la idea hegeliana de totalidad; o estableciendo una conexi\u00f3n entre el \u201cnaturalismo\u201d filos\u00f3fico de <strong>Deborin<\/strong> en su interpretaci\u00f3n monol\u00edtica del pensamiento de <strong>Marx<\/strong> y su antiguo \u201cmenchevismo\u201d, es decir, su incapacidad de hacer justicia a la creatividad del sujeto revolucionario.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero al hablar del car\u00e1cter a\u00f1ejo del texto de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, pensamos tambi\u00e9n en su contenido filos\u00f3fico propiamente dicho. Como ya lo hemos mencionado, el isomorfismo establecido en <i>Histoire et conscience de classe<\/i><i> <\/i>entre el pensamiento kantiano y la racionalidad calculadora o instrumental se nos aparece como una tesis muy discutible en la medida en que el pensamiento kantiano no se deja reducir al esquema sociol\u00f3gico de la racionalidad burguesa (la importancia de la teor\u00eda kantiana del conocimiento excede en mucho el horizonte de la racionalidad instrumental). La idea de que la dualidad kantiana entre los \u201cfen\u00f3menos\u201d y la \u201ccosa en s\u00ed\u201d, entre el mundo fenom\u00e9nico y el mundo noum\u00e9nico, se ver\u00eda abolida con el surgimiento de la conciencia revolucionaria de una clase (el proletariado) capaz de abarcar la <i>totalidad<\/i><i> <\/i>de la realidad, se nos aparece tambi\u00e9n como un fantasma filos\u00f3fico. El fil\u00f3sofo se apoyaba, con justa raz\u00f3n, en las cr\u00edticas formuladas por <strong>Hegel<\/strong> hacia la tesis kantiana de la \u201ccosa en s\u00ed\u201d, pero al atribuir al proletariado la vocaci\u00f3n de encarnar en la historia la identidad hegeliana de sujeto y objeto, practicaba, como lo dir\u00eda m\u00e1s tarde de manera autocr\u00edtica, una \u201csobreoferta de <strong>Hegel<\/strong>\u201d <i>(ein \u00dcberhegeln Hegels).<\/i><i> <\/i>El problema metaf\u00edsico de la \u201ccosa en s\u00ed\u201d no puede resolverse en t\u00e9rminos sociol\u00f3gicos, por el llamado a una clase capaz de franquear todas las barreras en la aproximaci\u00f3n cognitiva a lo real. Se trata de plantear una argumentaci\u00f3n estrictamente filos\u00f3fica, de car\u00e1cter ontol\u00f3gico y epistemol\u00f3gico, de lo cual se encargar\u00eda el mismo <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> en su per\u00edodo de madurez.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i>a pesar de sus limitaciones y de ciertas tesis discutibles (o, aparente paradoja, muchas veces gracias a esas tesis) ha tenido una profunda influencia sobre la izquierda intelectual de la \u00e9poca. <strong>Walter Benjam\u00edn<\/strong>, entre los primeros, dio cuenta en sus cartas de 1924-25 de la seducci\u00f3n ejercida sobre \u00e9l por esa obra. En ellas se muestra igualmente interesado por las cr\u00edticas de la ortodoxia comunista (hab\u00eda llevado consigo a Par\u00eds los textos de <strong>Rudas<\/strong> y de <strong>Deborin,<\/strong> seg\u00fan surge de una carta dirigida en 1926 a <strong>Scholem<\/strong>). Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1929, en un informe muy elogioso, evocaba la pol\u00e9mica entablada por \u201clas instancias del Partido comunista\u201d, y extra\u00eda de ella argumentos para subrayar la importancia filos\u00f3fica del libro <strong>(7)<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Adorno<\/strong> tambi\u00e9n pareci\u00f3 en esa \u00e9poca subyugado por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>; en una carta a <strong>Alban Berg<\/strong>, en junio de 1925, declaraba que el autor de <i>Histoire et conscience de classe <\/i>hab\u00eda ejercido sobre \u00e9l, desde el punto de vista intelectual, una influencia m\u00e1s profunda que cualquier otro fil\u00f3sofo <strong>(8)<\/strong>. De manera aparentemente sorprendente <strong>Siegfried Kracauer<\/strong> se mostraba dispuesto a dar raz\u00f3n a los adversarios comunistas de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> (\u201cRudas y Deborin, por terriblemente aplanados que sean, tienen inconscientemente mucha raz\u00f3n contra Luk\u00e1cs\u201d \u2013 escrib\u00eda en mayo de 1926 a <strong>Ernst Bloch<\/strong>), mientras que su corresponsal tomaba partido de manera exaltada por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>. En su respuesta a <strong>Kracauer<\/strong>,<b> <\/b><strong>Ernst Bloch<\/strong> dec\u00eda que la profundidad del libro era inaccesible al materialismo limitado de esos \u201ccr\u00edticos subalternos\u201d <strong>(9)<\/strong>. Irritado por el hegelianismo impenitente de <strong>Luk\u00e1cs, Kracauer,<\/strong><b> <\/b>que se sent\u00eda m\u00e1s pr\u00f3ximo a la \u00e9poca del materialismo franc\u00e9s de <strong>Helvetius<\/strong> y de <strong>Holbach<\/strong> o del empirismo de <strong>Locke,<\/strong><b> <\/b>deseaba una refundaci\u00f3n del marxismo sobre esta base (la idea de \u201ctotalidad\u201d de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> le parec\u00eda una construcci\u00f3n especulativa, y consideraba reaccionaria su tesis sobre \u201cel conjunto de la personalidad\u201d &#8211;<i>Gesamtpers\u00f3nlichkeit-,<\/i><i> <\/i>cuando <strong>Bloch<\/strong> defend\u00eda con ardor justamente la poderosa reactualizaci\u00f3n de <strong>Hegel<\/strong>. <strong>Herbert Marcuse<\/strong>, por su parte, en sus primeros textos, publicados a fines de los a\u00f1os veinte, juzgaba el libro innovador, y denunciaba el car\u00e1cter \u201cprimitivo\u201d de las acusaciones presentadas bajo el r\u00f3tulo de \u201cmetaf\u00edsico\u201d <strong>(10)<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La posteridad de <i>Histoire et conscience de classe<\/i><i> <\/i>conoci\u00f3 un nuevo episodio importante con la eclosi\u00f3n del pensamiento de <strong>J\u00fcrgen Habermas<\/strong>, fil\u00f3sofo perteneciente a la segunda generaci\u00f3n de la Escuela de Francfort y que no ha cesado de se\u00f1alar lo que \u00e9l debe a esta obra de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>. Basta recordar al respecto el gran cap\u00edtulo que consagra a lo que \u00e9l llama \u201cel marxismo weberiano\u201d en su libro <i>Th\u00e9orie de l\u2019agir communicationnel.<\/i><i> <\/i>Hay en \u00e9l largos desarrollos sobre el pensamiento lukacsiano de la reificaci\u00f3n, en el que el autor ve el meollo del \u201cmarxismo occidental\u201d (la f\u00f3rmula est\u00e1 tomada de <strong>Merleau-Ponty<\/strong>), el fundamento de la obra de <strong>Adorno<\/strong>, de la cr\u00edtica de la raz\u00f3n instrumental en Horkheimer y de su propio pensamiento.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">No tenemos posibilidad de profundizar aqu\u00ed la cuesti\u00f3n de las relaciones entre la filosof\u00eda de Habermas y el pensamiento del joven <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> (ellas son, seg\u00fan el testimonio del mismo <strong>Habermas<\/strong>, muy estrechas). Nos conformaremos con plantear, a guisa de conclusi\u00f3n, un solo problema, que concierne m\u00e1s bien a la evoluci\u00f3n filos\u00f3fica profundamente divergente de los dos pensadores. Se trata esencialmente de comparar el \u201cgiro ontol\u00f3gico\u201d tomado por el pensamiento de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, y concretado en su gran <i>Ontologie de l \u2018etre social,<\/i><i> <\/i>con lo que se podr\u00eda llamar el \u201cgiro comunicacional\u201d tomado por el pensamiento de <strong>Habermas<\/strong>, que decidi\u00f3 reemplazar el \u201cparadigma del trabajo\u201d por el \u201cparadigma de la comunicaci\u00f3n\u201d como fundamento de su filosof\u00eda social.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Haberm<\/strong><strong>as<\/strong> consagra largos an\u00e1lisis, en su <i>Th\u00e9orie de l\u2019agir communicationnel,<\/i><i> <\/i>a la multiplicidad de las presiones que pesan sobre los individuos en las sociedades del capitalismo avanzado, y para hacerlo se apoya en la cr\u00edtica luk\u00e1csiana de la \u201creificaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> le sirve solamente como punto de partida (un <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> le\u00eddo a trav\u00e9s de la cr\u00edtica weberiana de la \u201cracionalizaci\u00f3n capitalista\u201d) para sus propios an\u00e1lisis, potentes y originales, sobre los mecanismos de sujeci\u00f3n de los individuos a las fuerzas heter\u00f3nomas, ya se trate de los \u201cmedios reguladores\u201d, del dinero y el poder, o de una expansi\u00f3n de \u201cla puesta en forma jur\u00eddica\u201d de las relaciones sociales. Al describir lo que \u00e9l llama \u201cla colonizaci\u00f3n del mundo vivido\u201d por las potencias heter\u00f3nomas del \u201csistema\u201d (o seg\u00fan otra f\u00f3rmula \u201cla disyunci\u00f3n entre sistema y mundo vivido\u201d), <strong>Habermas<\/strong> cree necesario tomar distancia respecto de <strong>Marx<\/strong> pero tambi\u00e9n respecto de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>. Le parece que no se pueden explicar las formas de racionalizaci\u00f3n del mundo vivido en la modernidad solamente en t\u00e9rminos de relaciones de clases. Al tratar de identificar \u201cun nuevo tipo de efectos de reificaci\u00f3n, no espec\u00edficos de clases sociales\u201d\u00bb, <strong>Haberma<\/strong><strong>s<\/strong> se despide del concepto de \u201cconciencia de clase\u201d, que desempe\u00f1aba un papel tan importante en <strong>Marx<\/strong> y en <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>. \u201cFrente a una oposici\u00f3n de clases pacificada por el Estado social, y frente a una estructura de clases que se ha vuelto invisible, la teor\u00eda de la conciencia de clase pierde su base emp\u00edrica. Ya no es aplicable a una sociedad donde los mundos vividos estrictamente espec\u00edficos de las clases sociales son cada vez menos identificables\u201d <strong>(12)<\/strong>. <strong>Habermas <\/strong>desea as\u00ed abandonar el concepto de \u201cconciencia de clase\u201d que ya no puede definir las contradicciones del mundo moderno (recuerda que ya <strong>Horkheimer<\/strong> y <strong>Adorno<\/strong> hab\u00edan renunciado a \u00e9l). El modelo de inteligibilidad de la modernidad que \u00e9l propone ser\u00eda m\u00e1s bien la contradicci\u00f3n entre los imperativos del \u201csistema\u201d y los del \u201cmundo vivido\u201d, entre las exigencias de la \u201craz\u00f3n funcionalista\u201d y las de la mutua comprensi\u00f3n viviente de los individuos. La \u201cautonom\u00eda del mundo vivido\u201d no admitir\u00eda ser definida en t\u00e9rminos de racionalidad instrumental o teleol\u00f3gica, sino solamente en t\u00e9rminos de racionalidad comunicacional, cuyo \u00fanico depositario aut\u00e9ntico es el lenguaje.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Al comparar la teor\u00eda luk\u00e1csiana de la vida social, tal como est\u00e1 desarrollada en su <i>Ontologie de l\u2019\u00e9tre social,<\/i><i> <\/i>y la de <strong>Habermas,<\/strong><b> <\/b>expuesta en la <i>Th\u00e9orie de l\u2019agir communicationnel,<\/i><i> <\/i>se comprende que a pesar de las profundas diferencias y hasta oposici\u00f3n que existen entre sus enfoques filos\u00f3ficos, subsiste cierta convergencia. Esta convergencia, que concierne a la finalidad \u00faltima asignada al proceso de reproducci\u00f3n de la sociedad moderna, se debe justamente al hecho de que <strong>Habermas<\/strong> saca siempre su inspiraci\u00f3n de la cr\u00edtica luk\u00e1csiana de la reificaci\u00f3n: el concepto de \u201cvida intacta\u201d <i>(unversehrtes Leberi)<\/i><i> <\/i>o de vida no pervertida por las fuerzas colonizadoras del sistema, concuerda as\u00ed con la exigencia luk\u00e1csiana de una vida no manipulada y no alienada <i>(nichtentfremdetes Leberi),<\/i><i> <\/i>expresada con fuerza en el cap\u00edtulo final de la <i>Ontologie.<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por supuesto sabemos bien que para formular los conceptos de \u201cintersubjetividad viviente\u201d, de \u201creproducci\u00f3n simb\u00f3lica del mundo vivido\u201d o de vida \u201cno mutilada\u201d (<i>nichtverfehltes Leberi),<\/i><i> <\/i><strong>Habermas<\/strong> preconiza el abandono de la filosof\u00eda cl\u00e1sica del sujeto (compartida, seg\u00fan \u00e9l, por <strong>Kant, Marx,<\/strong><b> <\/b><strong>Luk\u00e1cs<\/strong> y aun <strong>Adorno<\/strong>) y busca puntos de apoyo m\u00e1s bien en el pragmatismo americano y en la filosof\u00eda moderna del lenguaje, mientras que <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> permanece fiel al concepto marxiano de <i>g\u00e9nero humano (Gattungsmassikgkeit<\/i>), y propone una distinci\u00f3n entre el g\u00e9nero humano-en-s\u00ed y el g\u00e9nero humano-por-s\u00ed. \u00bfEs m\u00e1s convincente el <i>aggiornamento<\/i><i> <\/i>practicado por <strong>Habermas<\/strong> que la filosof\u00eda marxista del sujeto desarrollada por <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> en su <i>Ontologie de l\u2019\u00e9tre social,<\/i><i> <\/i>y sus distinciones entre objetivaci\u00f3n, exteriorizaci\u00f3n, reificaci\u00f3n, alienaci\u00f3n, existencia particular y existencia gen\u00e9rica?<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Haberm<\/strong><strong>as<\/strong> quiere reemplazar el paradigma de la racionalidad teleol\u00f3gica por el de la racionalidad comunicacional, abandonando la concepci\u00f3n hegeliana y marxiana del sujeto <strong>(13)<\/strong>; por el contrario, <strong>Luk\u00e1cs<\/strong> cre\u00eda que se pod\u00eda fundar una ontolog\u00eda del ser social sobre la idea de racionalidad teleol\u00f3gica, y mostraba c\u00f3mo las formas m\u00e1s evolucionadas y sutiles de la intersubjetividad se desarrollaban a partir del proceso de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n de la vida social. Siempre fiel a <strong>Marx, Luk\u00e1cs,<\/strong><b> <\/b>hablando de las contrafuerzas y contratendencias que se desarrollan en el interior de la racionalizaci\u00f3n capitalista, demanda, antes que el abandono del concepto de \u201cconciencia de clase\u201d, una reformulaci\u00f3n del mismo para adaptarlo a las mutaciones intervenidas en las sociedades evolucionadas del capitalismo contempor\u00e1neo <strong>(14)<\/strong>. El viejo fil\u00f3sofo, que ha dejado tras de s\u00ed hace mucho tiempo el \u201cmesianismo sectario\u201d, presente todav\u00eda en <i>Histoire et conscience de classe,<\/i><i> <\/i>exig\u00eda el desarrollo de una conciencia anticapitalista a partir del tejido bien diferenciado y muy heterog\u00e9neo de las sociedades modernas, deplorando al final de su vida la ausencia de un verdadero an\u00e1lisis marxista de esas nuevas estructuras. Se puede decir entonces, sin subestimar la importancia innovadora de los an\u00e1lisis de <strong>J\u00fcrgen Habermas<\/strong>, que el pensamiento de la \u201cvieja izquierda\u201d, simbolizado por la obra de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, est\u00e1 lejos de haber perdido su vitalidad o agotado sus potencialidades. La \u201cgeneraci\u00f3n metaf\u00edsica\u201d de la izquierda, denominaci\u00f3n bajo la cual se designa ir\u00f3nicamente a aquellos que siguen apoy\u00e1ndose en las categor\u00edas filos\u00f3ficas y sociol\u00f3gicas de <strong>Marx<\/strong> para pensar las sociedades modernas, puede reservar sorpresas a los esp\u00edritus apurados por enterrarla.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><i>Fuente:<\/i><\/strong> <a href=\"http:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/03\/03\/avatares-de-filosofia-marxista-a-proposito-de-un-texto-inedito-de-georg-luckacs\/\">http:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/03\/03\/avatares-de-filosofia-marxista-a-proposito-de-un-texto-inedito-de-georg-luckacs\/<\/a><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><u>NOTAS<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">1. Georg Luk\u00e1cs, <i>Chvostismus und Dialektik,<\/i><i> <\/i>Budapest, Aron Verlag, 1996, p. 52.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">2. Maurice Merleau-Ponty, <i>Les A ventures de la Dialeclique,<\/i><i> <\/i>Paris, Gallimard, 1955, p. 82.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">3. Cornelius Castoriadis, <i>L \u2018Institution imaginaire de la soci\u00e9t\u00e9,<\/i><i> <\/i>Paris, Le Seuil, 1975, pp. 45, 49 y 94.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">4. <i>Les Aventures\u2026<\/i><i> <\/i>p. 128.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">5. <i>Ibid.,<\/i><i> <\/i>p. 93.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">6. <i>Ibid.,<\/i><i> <\/i>p. 101<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">7. Walter Benjam\u00edn, <i>B\u00fccherdie lebendiggeblieben sind<\/i>in <i>Die llterarische Welt,<\/i><i> <\/i>1929, n\u00b020, p.6. La carta de Benjam\u00edn a Scholem del 5\/4\/1926 en Walter Benjam\u00edn, <i>Gesammelte Briefe,<\/i><i> <\/i>Bd. III, 1925-1930, Suhrkamp, 1997, pp.132-135.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">8. Theodor W. Adorno, Alban Berg, <i>Briefwechsel<\/i><i> <\/i>1925-1935, Hrsg. Von Henri Lonitz, Suhrkamp, 1997, pp. 17-18.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">9. Cf. <i>Ernst Bloch Briefe,<\/i><i> <\/i>1903 bis 1975, Bd. I, pp. 272-285. Kracauer en su carta del 29 de junio de 1926, no solamente hace referencia a las cr\u00edticas de Rudas y de Deborin, sino afirma esperear la respuesta de Luk\u00e1cs, de la que estaba al tanto (\u00bfpor Adorno?).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">10. Herbert Marcuse, <i>Zum Problem der Dialektik,<\/i><i> <\/i>texto aparecido en <i>Die Gesellschaft, <\/i>1930, 2, pp. 15-30, y reproducido en la recopilaci\u00f3n editada en 1981 por los Archives-Luk\u00e1cs de Budapest <i>Filozofiai Figyel\u00f3 Evk\u00f3nyve,<\/i><i> <\/i>vol. III, pp. 174-194, Cf. en particular, p. 193<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">11. J\u00fcrgen Habermas, <i>Th\u00e9orie de l\u2019agir communicationnel,<\/i><i> <\/i>vol. 2, Paris, Fayard, 1987, p. 384.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.64cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">12. Ibid. p. 387<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0.64cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">13. Cf. J\u00fcrgen Habermas, <i>Die Neue Un\u00fcbersichtlichkeit,<\/i><i> <\/i>Suhrkamp, 1985, p. 244. Seg\u00fan Habermas la concepci\u00f3n hegeliano-marxista se basar\u00eda sobre las ideas de exteriorizaci\u00f3n (<i>Ent\u00e1usserung<\/i>) y de reapropiaci\u00f3n de las fuerzas esenciales del hombre.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">14. Cf. la carta de Luk\u00e1cs del 20 de julio de 1970 a Istvan Meszaros, publicada al comienzo del libro <i>Aspekte von Geschichte und Klassenbewusstsein,<\/i><i> <\/i>editado por Istvan Meszaros, M\u00fcnchen, List Verlag, 1972, p. 7.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.64cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 6.0pt; margin-right: 0cm; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;'>El descubrimiento en los archivos unificados del Komintern y del antiguo Partido comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, de un largo texto hasta entonces desconocido, que databa de los a\u00f1os 1925-1926, muestra que lejos de plegarse a la l\u00f3gica de sus inquisidores, el autor de Histoire et conscience de classe defendi\u00f3 con u\u00f1as y dientes su posici\u00f3n. El texto atestigua la resistencia opuesta por Luk\u00e1cs a los intentos de poner trabas al pensamiento marxiano, transformado por los ortodoxos de la \u00e9poca en un determinismo limitado, que trataba la subjetividad como un epifen\u00f3meno de las redes causales objetivas. Lo esencial de la pol\u00e9mica gira en torno a la g\u00e9nesis y naturaleza de la subjetividad revolucionaria.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2621,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[1001],"class_list":["post-2620","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-georg-lukacs"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2620\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2621"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}